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El Tesauro como experiencia patrimonial. Muebles e inmuebles y sus relaciones terminológicas

Abstract

Este artículo forma parte de un dossier especial publicado en este número de la revista dedicado al tesauro de patrimonio histórico andaluz. El texto, tras una reflexión previa sobre lo que supuso la elaboración del tesauro como puesta en práctica de un determinado entendimiento de lo patrimonial, esboza el proceso estructurante seguido con la terminología correspondiente a muebles e inmuebles del Patrimonio Histórico Andaluz, y apunta algunas de las relaciones básicas tenidas en cuenta en la elaboración de este lenguaje documental.

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El Tesauro como experiencia patrimonial. Muebles e inmuebles y sus relaciones terminológicas

Author: Pérez Humanes, Mariano
Publisher: Junta de Andalucía. Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico
Year: 2000
DOI: 10.33349/2000.31.1005
Source: https://idus.us.es/bitstreams/807b8fd3-51be-49c1-9a21-3abbc874dadd/download
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Resumen
El a ículo – as una e lexión p e ia sob e lo que
supuso la elabo ación del esau o como pues a en
p ác ica de un de e minado en endimien o de lo
pa imonial– esboza el p oceso es uc u an e se-
guido con la e minología co espondien e a mue-
bles e inmuebles del Pa imonio His ó ico Anda-
luz, y apun a algunas de las elaciones básicas
enidas en cuen a en la elabo ación de es e len-
guaje documen al.
Palab as cla e:
Tesau os / Pa imonio mueble / Pa imonio a qui ec-
ónico / Pa imonio u bano / Te i o io / Andalucía /
In eg ación disciplina /Te minología
Una expe iencia pa imonial
El ecue do no es más que esa o ma de pensamien-
o que siemp e a acompañada del ol ido. Pe o ha-
bla del Tesau o de Pa imonio me lle a, ine i able-
men e, a eco da esa expe iencia donde se p odujo
el encuen o de un g upo de p o esionales, in e esa-
dos en apo a lo mejo de sus conocimien os al
lenguaje pa imonial.
Es po ello que deci que el Tesau o es un p oyec o
de in eg ación y no malización del lenguaje docu-
men al, que aspi a a posibili a las elaciones e mi-
nológicas del as o y ex enso mundo del Pa imo-
nio, no es su icien e. Y no lo es, po que su
e dade a aíz no es u o solamen e en el plan ea-
mien o que de lo pa imonial se ealizó en la in es i-
gación, sino en su pues a en p ác ica. El Tesau o ue
un au én ico 'desa ío de la globalidad'
1
desde la di-
e sidad que lo pa imonial posee. Y su gió, p ecisa-
men e, de la necesidad de pone en ma cha –una
ez más, aho a desde el lenguaje– la di ícil labo de
in eg a mundos an dis in os.
Todos é amos conscien es de los caminos pa ale-
los, e incluso di e gen es, que las di e sas discipli-
nas habían azado en su ace camien o a lo pa i-
monial, po lo que –desde el p ime momen o– el
Tesau o se con i ió en una pues a en escena de
cada uno de los ámbi os de los que pa íamos. Así,
po encima de la His o ia del A e, de la A queo-
logía, la An opología, la Geología, la Res au ación,
la Conse ación y la A qui ec u a –po nomb a
las disciplinas que mayo p esencia poseen en es e
esau o– exis ía una disposición a inco po a se a
una acción que no es aba exen a de iesgos. La
pé dida de lo que uno e a como o e a al 'O o'
se hacía gene osa y ecelosa al mismo iempo. Pe -
de lo que uno posee como más alioso a cambio
de cons ui algo que uese común es aba en el
plan eamien o.
Los la gos y con inuados deba es ue on di íciles,
no sólo po que suponían la enuncia a aquello que
habíamos conseguido con nues o es ue zo –ob-
se ando como se disol ía en aquel magma sin i-
ula idad isible–; sino po que además en e noso-
os se in e ponían las palab as –esos signos del
lenguaje que, cu iosamen e, igual nos unen que nos
sepa an.
Aunque unos más a de que o os, odos, comenza-
mos a ene consciencia de que la ce emonia que
allí nos había eunido e a básicamen e in e p e a i a.
En el diálogo, las palab as se deslizaban y aslada-
ban de un si io a o o des uyendo así ese es ic o
co sé al que habían es ado some idas du an e an-
os años. Veíamos en onces cómo las clasi icaciones
cien í icas sal aban po los ai es y quedaban hechas
izas. Pe o no se a aba de sus i ui una je a quía
po o a –el esau o es un lenguaje básicamen e e-
lacional, asocia i o, y no je á quico– sino de posibili-
a lec u as múl iples
2
.
El e o había comenzado. Teníamos que encon a -
nos con aquellos é minos, je a quías y concep uali-
zaciones que nos habían llegado al p esen e. El p o-
cede no ue o o que el de nomb a con nues a
l Tesau o como expe iencia
pa imonial.
Muebles e Inmuebles y sus
elaciones eminológicas
Ma iano Pé ez Humanes
Cen o de Documen ación
del IAPH
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p opia oz odo aquello que nos odeaba. Es a labo
ue ambién un ac o de econocimien o indesc ip i-
ble po que, al p es a le nues a oz, las palab as co-
menza on a adqui i sen ido y aho i ica se. Las disci-
plinas, disuel as en el medio pa imonial, adqui ían
o o ol: inco po ándose cons i uían g upo; desdibu-
jándose, conseguían alumb a nue os caminos; y se-
pa ándose de lo que e an, posibili aban elaciones
insospechadas.
Todo ello se undamen ó en el mé odo cien í ico
que, inspi ado en la Teo ía de Casos o G amá ica de
Casos, cons i uyó las eglas básicas del juego. Un
ma co cien í ico que pe mi ía la in oducción de a-
iables, con enciones del g upo, que su gían del dia-
logo y de la pues a en elación de los miemb os con
el lenguaje. Si el Tesau o, que se ha ealizado, se
conside a un lenguaje abie o, dispues o pa a que el
usua io aya es ableciendo odas aquellas elaciones
que conside e opo unas; es p ecisamen e po que
así se ue cons uyendo. Po que, en su aíz, aquellos
que lo es ábamos elabo ando, ac uábamos ya como
usua ios del mismo.
Sin duda, un en endimien o de lo pa imonial es-
aba de ás de ello, la en e. No se a aba ya de
una ope ación mul idisciplina como las que an
caca eadamen e habíamos demandado du an e
a ias décadas. Es ábamos inme sos en una acción
in e disciplina donde las disciplinas, y aquellos
que la po aban, se ab ían a la comp ensión del
o o.
Debo econoce que el g an log o del Tesau o ue
consegui que el deseo de al e idad se consuma a
en buena pa e, y que –concluida es a ase de dos
la gos años de encuen o– cada p o esional acaba-
se siendo menos p o esional en su ma e ia: el his-
o iado menos 'his ó ico', el a queólogo menos
'a queológico', el an opólogo menos 'an opoló-
gico', el geólogo menos 'geológico' y el es au a-
do y el a qui ec o menos écnicos de cada una de
sus ma e ias. Una pé dida apa en e que se había
con e ido, sin emba go, en ampli ud; po que el
cons ui algo que nos e a común nos había hecho
más globales y, po an o, más pa imoniales.
La e minología de muebles e inmuebles en el
esau o
Es aho a, después de es a expe iencia, cuando ca-
da uno podemos comenza a comp ende mejo
los da os pa icula es. In en a é explica de qué
mane a apa ece ecogida la e minología de mue-
bles e inmuebles y cual ha sido el en endimien o
de ella.
Di emos que como me odología ecu imos al ma-
c odesc ip o Obje os
3
, ecogido en la g amá ica
de Casos, denominación bajo la cual ag upamos
an o muebles como inmuebles. Es con enien e se-
ñala que la di isión de es e mac odesc ip o en
Obje os Inmuebles y Obje os Muebles no coincide
con la di isión legal de los bienes pa imoniales,
que siemp e a a es a suje a a los cambios admi-
nis a i os que se p oduzcan, sino que esponde al
en endimien o mucho más p ima io de "lo ijo" y
"lo mó il"; a pesa de que en el mundo en que i i-
mos es as ca ego ías comienzan a se ambién bas-
an e ela i as.
Así, hemos conside ado Obje os inmuebles aque-
llos que no malmen e no se mue en, pe manecien-
do ligados a un luga . En ese sen ido se án obje os
inmuebles las denominaciones comunes de los es-
pacios e i o iales o u banos (caminos, calles, ciu-
dades), edi icios, cons ucciones, e c. y odas aque-
llas cosas que pe manecen unidas a los mismos, de
mane a que si son e i adas p oduci ía una pé dida
cuali a i a del inmueble. Po ejemplo, es un obje o
inmueble una casa palacio y, con ella, sus depen-
dencias, sus columnas, sus a cos, sus pue as y en-
anas.
En con aposición a es e concep o se conside an
Obje os muebles aquellos que se pueden aslada
de una pa e a o a, po que su azón de se no es la
Es con enien e señala que la di isión de es e mac odesc ip o en
Obje os Inmuebles y Obje os Muebles no coincide con la di isión
legal de los bienes pa imoniales, que siemp e a a es a suje a a los
cambios adminis a i os que se p oduzcan, sino que esponde al
en endimien o mucho más p ima io de "lo ijo" y "lo mó il"
DOSSIER: Tesau o de Pa imonio His ó ico Andaluz
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de pe enece a ningún inmueble en conc e o. Po
ejemplo, una mesa, una silla o un cuad o.
A es e espec o, la adminis ación de pa imonio
–conscien e de la elación que de e minados obje-
os muebles es ablecen con los inmuebles en los
que se ins alan– ha comenzado a p o ege conjun a-
men e muebles e inmuebles con eno me acie o.
Pe o ello no es óbice pa a que noso os en el Te-
sau o los di e enciemos.
Pa a e mina con los c i e ios que hemos omado
espec o a es a mac oes uc u a de Obje os di e-
mos que – al y como se indica en la no a acla a o-
ia del mismo– quedan excluidos los ma e iales y los
p oduc os alimen icios; ecogiéndose bajo el mac o
'Ma e iales' y el lis ado asociado 'Alimen os'. Aun-
que ambos pueden llega a goza del ca ác e de
obje os al se "sus ancias ísicas na u ales o ans o -
madas po el se humano", hemos es ablecido una
di e encia que nos pa ece undamen al. Ma e iales y
alimen os hacen e e encia a ma e ia p ima o ma e-
ia con un p ime g ado de ans o mación, pe o pa-
a se conside ados obje os en el esau o necesi an
una pues a en elación con una ac i idad di e en e
de la de su p opia p oducción. Po ejemplo, azulejo
y ladillo se ían ma e iales y zócalo y mu o se ían ob-
je os inmuebles. Del mismo modo papel se ía ma e-
ial y es ampa se ía obje o mueble, conc e amen e
documen o
4
.
Realizadas es as acla aciones sob e el mac odes-
c ip o Obje os, se ía con enien e explica como
se han es uc u ado los Obje os Inmuebles y los
Obje os Muebles que se incluyen en él. En p ime
luga , y con obje o de acili a la búsqueda al
usua io, pensamos que e a bas an e ope a i o di-
e encia dos g andes g upos de inmuebles: aque-
llos que pe enecen al ámbi o e i o ial, incluido
lo u bano como pa e del e i o io, y aquellos
que pe enecen al ámbi o edi ica o io. Aún así,
exis ían inmuebles que se esis ían a o ma pa e
exclusi a de uno de es os ámbi os –po su especi-
idad o po pode pe enece indis in amen e a
ambos– y decidimos deja los ue a di ec amen e
elacionado con los Obje os Inmuebles. Es e ue
el caso de los megali os, las sedes y los yacimien-
os a queológicos.
En los inmuebles del ámbi o e i o ial di e enciamos
en e Asen amien os, In aes uc u as Te i o iales,
Espacios Lib es, Zonas Ve des, Complejos de Pe o-
ación y Complejos Ex ac i os. Como se puede ob-
se a los desc ip o es no esponden a ningún c i e-
io clasi ica o io sino a los ni eles de cohe encia que
en cada momen o el g upo iba in oduciendo en la
in es igación. Los inmuebles es án aquí ecogidos
bajo la lógica que cada una de sus no as de alcance
indican y desde la con luencia del en endimien o de
los di e sos campos de conocimien o. Po an o, el
modo de apa ece no esponde a la lógica de ningu-
na disciplina sino a la del encuen o de odas. Se á
más a de cuando el usua io el que in oduzca su
p opia es uc u a desde su u ilización.
Del mismo modo los inmuebles del ámbi o edi ica-
o io ecogen edi icios, dependencias y pa es de
és os, elemen os cons uc i os e ins alaciones. Tan-
o los edi icios como sus dependencias apa ecen
con las denominaciones comunes e e idas, gene-
almen e, al uso de los mismos. Y aunque somos
conscien es de los p oblemas que conlle a la acep-
ación de la ipología uncional, al menos quedaba
más cla a que cualquie in en o ipológico
5
de o a
índole.
Así como con los Obje os Inmuebles el ni el de co-
he encia de ag upa los po ámbi os e a cla o, en la
medida en que ocupan un luga y que no malmen e
no se asladan; con los Obje os Muebles el c i e io
de ag upación u o que esponde a una indización
más plu al, debido, sob e odo, a la di e sidad de
p ocedencias de los mismos. Exis en pues 21 en a-
das o desc ip o es que ab en la búsqueda de los
é minos de es os obje os. A pesa del ele ado nú-
me o, consecuencia del complejo mundo al que
pe enecen, pensamos que son de ácil localización
po el usua io.
Hab á que ad e i que aquí con i en di e sos
modos de ag upación de es os é minos cuyos
c i e ios gene ales pod ían esumi se en es
g andes g upos. El p ime c i e io ha sido des a-
ca aquellos g upos de obje os que de alguna o -
ma ienen siendo his ó icamen e econocidos en
el ámbi o pa imonial como obje os de es udio:
Documen os, Escul u as, Dibujos, Pin u as y Fo o-
g a ías. En segundo luga exis en o os g upos de
obje os que esponden a la conside ación de la
ac i idad con la que se elacionan o en la que son
u ilizados: Ajua es, Indumen a ia. Obje os ex iles.
P endas, Obje os de in e cambio, Obje os depo -
i os. Obje os ec ea i os, Obje os mágico- eligio-
sos, Obje os indi iduales y Vehículos de anspo -
e. Y po úl imo, ecogemos a ios g upos de
obje os bas an e consolidados bajo los desc ip o-
es Mobilia io, Ins umen os musicales, Ins umen-
os ecnocien í icos y U ensilios. De ellos Mobi-
lia io y U ensilios, además de se los más
nume osos, con ienen é minos de las más a ia-
da p ocedencia; po lo que su ag upación ha sido
bas an e compleja. Los c i e ios han espondido
casi siemp e a su unción p ima ia, de mane a que
su adsc ipción a algún g upo uese mucho más ge-
né ica que especí ica.
T as es a b e e explicación sob e la es uc u ación
de la e minología de muebles e inmuebles en el
Tesau o de Pa imonio Andaluz, no debemos deja
de señala que cualquie u ilización de es os é mi-
nos siemp e puede se i se de los é minos elacio-
nales (TR) que en cada desc ip o se indican, po -
que ellos cons i uyen el au én ico alo del esau o.
Los c uces e minológicos con acon ecimien os, ac-
i idades, écnicas, agen es, e nias, es uc u as, ma-
e iales, a ibu os, es ilos, pe iodos, o con aspec os
asociados y lis ados auxilia es; son los que pueden
dibuja la e dade a dimensión del ins umen o que
aho a poseemos.
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Deci ambién que la e minología au o izada
siemp e ha espondido a aquellas palab as más
p opias al ámbi o de nues a comunidad au óno-
ma, pe o los sinónimos (UP) y sus elaciones con-
ie en al esau o en un ins umen o global, con
posibilidades de o ganiza , conoce y econoce la
p oblemá ica pa imonial de cualquie luga de
nues o plane a. En ese sen ido, el esau o am-
bién ha dejado de opone lo uni e sal a lo conc e-
o, supe ando esa an igua dialéc ica en e lo global
y lo local; y, sob e odo, su ca ác e de abie o lo
dispone a las sucesi as ans o maciones que se
a ecinen.
DOSSIER: Tesau o de Pa imonio His ó ico Andaluz
No as
1. Exp esión que da í ulo a un a ículo de Edga Mo in en él que
nos habla de la necesidad de mo iliza el odo desde una e-
o ma del pensamien o que engend a á un pensamien o del
con ex o y de lo complejo. Un pensamien o donde "po alea-
o io o di ícil que sea el conocimien o de los p oblemas-cla e
del mundo debe in en a se so pena de imbecilidad cogni i a";
y donde "hace se conscien e es ompe con la ilusión de c e-
e se p opie a io de la acionalidad." (Re is a A chipiélago,
nº16)
2. Es o no es u o su icien emen e cla o y algunos miemb os de la
'comunidad cien í ica' descon ia on de es a ope ación. No sa-
bemos si po que la enuncia disciplina que el esau o conlle-
aba e a demasiado du a pa a ellos, o po que en endie on
que es a o ma de abo da lo pa imonial e a poco cien í ica.
Sin duda en la base de odo ello es aba p esen e una adsc ip-
ción ciega a la epis emología lógico-no ma i a y una incom-
p ensión de la epis emología gené ica.
3. La no a de alcance co espondien e a es e mac odesc ip o di-
ce así: "en es ma e iales y angibles no i os, ijos (inmuebles) o
mó iles (muebles), p oduc os inales de las ans o maciones
ealizadas po el homb e, incluyendo los ins umen os y u en-
silios de o igen na u al o an ópico empleados en la ans o -
mación. En e o os, edi icios, espacios, imágenes, documen os,
he amien as, es os, e c. Se excluyen los ma e iales, ubicados
en mac o apa e, y los p oduc os alimen icios elabo ados, en
lis ado asociado.
4. De odas o mas no debemos ol ida que el obje i o del e-
sau o no es clasi ica sino indiza y no maliza el ocabula io,
po lo que en caso de duda an e cualquie a de es os é minos,
pod ía inclui se en a ios mac os (caso de polije a quía) o pe -
manece en aquel que conside emos más habi ual, emi iéndo-
se al menos usual median e una llamada como é mino ela-
cional.
5. En la medida que las in es igaciones ipológicas no supe a on
nunca el ni el de se ies ipológicas, y dado el ma co de in es i-
gación en el que se si úa el esau o, pensamos que lo más ade-
cuado e a oma la opción indicada como umb al de búsque-
da. Aunque los ni eles de con adicción pe manecen,
podíamos señala , como ejemplo, el c i e io adop ado en la
aplicación del esau o a las Bases de Da os del SIPHA. En ellas,
hemos decidido acep a como ipología, la denominación co-
mún e e ida al uso pa a la que el edi icio ue concebido, siem-
p e y cuando los di e en es usos y ans o maciones no hayan
esul ado esenciales en su con igu ación espacial.