REFLEXIÓN
BREVE
SOBRE
ALGUNAS
CONSECUENCIAS
DE
LA
TRANSFERENCIA
DE
COMPETENCIAS
ESTATALES
DESDE
LA
CONSTITUCIÓN
ESPAÑOLA
A
LAS
INSTITUCIONES
DE
LA
UNIÓN
EUROPEA
Y
AL
TRIBUNAL
DE
LA
CONVENCIÓN
EUROPEA
DE
LOS
DERECHOS
DEL
HOMBRE
J. PUENTE EGIDO
Ca ed á ico de De echo In e nacional
Facul ad de De echo
U.N.E.D
.
A D.
All(o11io
' 11yol
S a,
Maes o de
maes os.
Es as h e1·es e. lexiones
ji1e o11
edac adas
du an e
los
meses
en
los
que
su l'ida e enal
declinaba
,
pa a
pasa
a o a mejo . Su ida
11e
cong ue/l e
con
s11s
co11 iccio11es.
y
así
le conocimos quienes
u i-
mos
el p i ilegio
de
a a le.
El
iejo y,
en
pa e oda ía, i esuel o p oblema
de
la
elación compleja en e los
De echos de los mode nos Es ados y el De echo in e nacional, ha ecibido hoy
una
nue a dimensión con
la
c eación de la UE. Hay
en
ella, como ac o dominan e,
la
apa ición
de
una sup alegalidad cons i ucional, que se supe pone a la adicional
de
las cons i uciones nacionales. En
es e
enómeno
de
la
o mación de una
ins ancia
sup anacional sob e las di e en es sobe anías adicionales de los Es ados que in eg an
esa
Unión se es á cons i uyendo una doble línea
de
legi imidad y legalidad cons i u-
cional. Esa elación p oyec a una nue a luz sob e los dis in os p oblemas de la
adi-
cional elación e in e sis emá ica en e el De echo in e nacional y los o denamien os
in e nos es a ales.
No
es
de
es e luga
en a
de
lleno
en
el análisis de las con adicciones lógico-
ju ídicas
en
las que necesa iamen e incu ía
cua
lquie a
de
las posiciones eó icas
que
p e endie on explica en el pasado
esa
ieja elación. Pe o,
po
ía me amen e
ejem-
pia . expond emos una apo ía en la que cayó la conocida posición dualis a,
que
e a
en e
o
das,
Ja
que mejo se ajus aba a las ealidades cons i ucionales es a ales y a las
in e nacionales del úl imo e cio del siglo XIX y el p ime o del siglo XX. El
pode
polí ico dominan e. esidenciado en las sobe anías de
lo
s Es ados, hacía
de
és os,
si
ya no la
única.
!'>i
al
menos
una
uen e
impo an e
de
la
ju idici
d
ad
global.
Compa imen ada y accionada cie amen e como es aba,
pe o
di ec a e
inmedia a.
El De echo in e nacional a du as penas podía se o a cosa
que
un o den ju ídico
p e-
e en emen e in e es a al, egulado p imo dial de las elaciones en e Es ados
sobe-
anos.
Aho a bien,
si
el De echo in e nacional e a un o den
ju ídico
en
sen ido
p opio,
las conduc as con a ias a los manda os
de
sus
no mas
necesa iamen
e enían
que
cons i ui un ilíci o in e nacional y ... sin emba go, la p ác ica in e nacional
co idiana
p obaba que, muchos
de
los ac os pues os
po
los Es ados
con
iolación
de
obliga-
cicmes in e nacionales,
e an
i e o mables
y se
consolidaban
de
modo
de ini i o
.
¿Cómo explica en onces es a con adicción?.
La
doc ina dualis a, pa icula men e las
escuelas i aliana y alemana, apela on pa a ello al mecanismo
de
la esponsabilidad.
El ac o in e nacionalmen e i egula . i e o mable y de ini i o. p oducía e ec os
ju í-
dicos,
si
bien gene aba pa a el Es ado esponsabilidad y con
ella
la
obligación
in e -
nacional
de
epa a
el
daño
p oducido
po
ese
deli o
in e nacional.
Explicación
insu icien e e insa is ac o ia.
po que
odo sis ema ju ídico que se enga po al.
en
de ensa de la e icacia
de
sus no mas, no puede p escindi
de
un p incipio
undamen-
al cual es el que « odo ac o con a io a lo es ablecido en la ley es nulo, si la
p opia
ley no dispone o a cosa». Es bien sabido. sin emba go. que
en
el o den ju ídico in-
e nacional «la ue za no ma i a
de
lo ác ico» ha enido, y sigue eniendo un
g an
p edicamen o y igencia.
Más aún. la apelación a la esponsabilidad en la que es á incu so el Es ado
in ac-
o
p esume una ealidad inexis en e, cual es que el m
ecanis
mo
in e nacional
pa a
exigi la uncione sa is ac o iamen e,
de
modo que
la
epa ación bo e.
en
la
medida
de
lo posible. las consecuencias del
daño
in e ido.
Y.
..
sin emba go. el De echo in e -
nacional nunca ga an izó bien ni
Jo
uno
ni
lo o o1•
Po es a azón hubo a o unadamen e la cla i idencia desde los p ime os
momen-
os de
la
cons ucción eu opea que la in eg ación debe ía hace se a a és de
meca
-
nismos muy di e en es a los adicionales del De echo in e nacional clásico'.
Obje o p incipal
de
es a e lexión
es
a e igua en qué medida se es á dando
am-
bién un enómeno
de
«doble legalidad cons i ucional» como una consecuencia
nece-
sa ia inducida
po
los cambios es uc u ales p o undos que es á su iendo el
o den
ju ídico-in e nacional. Campo és e. sin emba go, donde no ac úa de modo explíci o e
inmedia o el enómeno
de
las ans e encias compe enciales. El pun o de pa ida
de
1. En e ec o. en é minos gene ales hay que a i ma que la p ime a
consc nencia
ju ídica de odo
ac o
con a io a De echo
es
la
de la nulidad o . al menos. la anulahilidad de los e ec os que p oduce o causa
el
ac o ilíci o y, po lo
cam
o. del al: u en sí mismo nnside ado. Mas.
en
el
De echo In e nacional, en i
ud
de la « ue za no ma i a de los hechos». lo ilíci o iende en
ocasione~
a
con~o
lida s
e.
De
es e modo l
os
E' ados.
que son los in ac o es más comunes. ienen siemp e una cie a inclinación. a encon a
«
má~
en able» el incumplimien o que el cumplimien o de de e minadas obligaciones in e nacionales.
2. Vid. más adelan e págs. 1
.W
y sig s.
es e enómeno e olu i o, hoy oda ía en pleno desa ollo, apa eció en los años
ein e
del pasado siglo. Llamó en onces la a ención de cons i ucionalis as e in e nacionalis as
y ue ca ac e izado como
«C
isis
de
la sobe anía de
los
Es ados nacionales»
l.
ASPECTOS
GENERALES
l.
Di e en es ca ego ías no ma i as en las eglas
con
s i ucionales nacionales
que egulan la elación De echo in e nacional-De echo in e no
Has a donde llega nues a in o mación,
es
a la
do
c
ina cons i ucional e
in e na-
cional alemana a
la
que debemos
la
p ime a idea
de
la
enuncia y ans e encia de
compe encias sobe anas. adicionalmen e esidenciadas en los Es ados,
en
bene icio
de
ins i uciones in e nacionales con
el
in de c ea un sis ema de segu idad
colec i a
y
de
un o den eu opeo es able. Es os son los concep os básicos con los que se
edac-
ó
el
a . 24
<le
la Ley Fundamen al, que sigue conse ando su edacción o igina ia4•
Valo ada es a egla con Jos c i e ios del cons i ucionalismo an e io a es e
pe io
-
do, se a a ía
<le
una no ma ex aña, cuando no ya abe an e ¿No se enía adicio-
nalmen e undando la sobe a
nía
es a al en
el
dogma
de
un exclusi ismo solipsis a?
Todo pode polí ico cons i uido como Es ado independien e e a una mónada que
o -
ganizaba
po
sí y an e
sí
su p opio o den ju í<licoj.
La
simili ud
de
posiciones o
solu-
cio
nes a los
di e en e~
p oblemas ju ídicos que
en
l
os
dis in os Es ados
se
susci a an.
en
nada a enuaba la alidez no ma i a espec i a
como
uen e y o igen de
esa
singu-
la idad impene able e i educ ible
en
el que
cada
o den cons i ucional coexis ía el
uno
al
lado del o oº.
A la Cons i ución de Bonn le co esponde, pues, el mé i o de habe sido la
p i-
me a en mani es a su disposición a ab i su o den cons i ucional ce ado en
a o
de
la
c eación de un pode sup anacional pa a o ma una «Comunidad de
Es ados
eu opeos. Es a disposición cons i ucional dio a Alemania una base i me. que n
ingún
o o
Es ado eu opeo enía,
en
la Con e encia de Pa ís cuando se negoció el
T a ado
CECA que c eó la p ime a Comunidad7• Fue sin
<luda
alguna la a aigada adición
J. C .
B.
Mi kinc-Gue ze ich.
"De echo
Co11s i 11ci1111u
I11 e nacio11a • .i. T nd. L. Lcga1
Lacamb a.
p ologada po N. Pé c7 Se ano, Mad id 1
9J6
.
.i.
To
da
ía
en
esa
no
m
a.
co
mo
se
e
po
la
sim
ple
l
ec
u a.
ambas
nociones
no
es aban
bien
di e enciadas. pues u lJUC hay una cie a con usión en e la in eg ación económico-polí ica eu opea y
la
c eación
de
un sis ema uni e sal
de
pa
. median e la segu idad colec i a.
5. C . G. Jcllinck.
A lg
e
mei11e
Slaa!sleh e.
3. Auíl. Be lín. 1929. págs. 136 y sig s: Das Wesen d
es
S aa c,.
En especial pág,. 1
X2-:l.
6.
E> a
ue idea cen al en la
co
ns ucción kelseniana cuando, buscando
la
unidad
de
odo el De echo.
p e endió educi
la
esencia de
la
no ma
ju ídica
a un ecep áculo pu amen e o mal. ajeno po comple o a
odo con enido ma e ial.
7.
La cons i ución ancesa se había limi ado a consigna en su P eámbulo: La République F an<;aise.
lidele a
;es
adi ions. se con o me aux égles
du
d oi public in e na ional. .. sous ése e
de
écip oci é.
la
F ance consen aux li ni a ions
de
sou é aine é néccssai es i
l'o
ganisa ion
e
a la dé ense
de
la
paix».
I a
li
a seguía anclada en
U
iejo duali
smo
ngu o o
. que hab ía -años adelan e-de
se
ocasión. po
ca
usa
de
las
es
is encias que és e
ponía
a la cons ucción eu opea.
de
que
el
TJC
o mula a con uda cla id
ad
el
p incipio «cons i ucional»
de
la
p imacía
dd
De echo
comun
i a io.
ede al ge mana
la
que pe mi ió a es e país encende . mejo
que
ningún
o o
eu o-
peo. el mecanismo de las ans e encias compe em:iales
singula es
a
ins i uciones
sup anacionales, como elemen o esencial de la in eg ación
económico-polí ica
de
Eu opa.
* * *
P olongando y pe eccionando el an eceden e del a . 4
de
la
Cons i ución
de
Wcima . la Ley Fundamen al
<le
Bonn consag ó
o a
egla
basila
en la elación
del
o denamien o ju ídico alemán con el De echo in e nacional gene al. Aludimos al
co-
nocido a . 25.
Po
él. el De echo alemán hace de las eglas gene ales del
De echo
in e nacional pa e in eg an e del De echo ede al. p e alen e
sob e
las leyes
in e nas
y con ie e a dichas no mas e ec o di ec o, supues a su idoneidad pa a gene a
de e-
chos y debe es subje i os en los «habi an es del e i o io ede al».
La simple mención
de
su con enido nos es á indicando
que
se
a a de una
no ma
cons i ucional de muy di e en e alcance y con enido a la del
aludido
a . 24. Si a
és e
hay que a ibui le un e ec o e ical ascenden e pa a ans e i compe encias
sobe a-
nas. y con ello induce un «desapode amien o» del Es ado alemán
en
a o de
ins an-
cias
sup anacionales,
en
el
a . 25 se
ope a
más
bien
una
«ape u a»
del
o den
cons i ucional del Es ado pa a pe mi i la i upción de una no ma i idad dis in a, y
en
cie o sen ido «ajena» al p opio o den cons i ucional. In oducción de no mas
que,
según la posición con es e de la doc ina y ju isp udencia cons i ucionales. no
es
am-
poco necesa io que la egla in e nacional haya sido p e iamen e econocida y
acep a-
da po algún ó gano del Pode público alemánx.
P obablemen e
no
hay en el De echo cons i ucional compa ado eu opeo un
mejo
ejemplo pa a cap
a
con p ecisión el dis in o alo ju ídico de es as dos ca ego ías
que
el que nos o ece el De echo cons i ucional alemán. Po ob a del a . 25 de la LF,
las
eglas gene ales del De echo in e nacional son ecibidas como pa e in eg an e
del
De echo ede al y ienen alo y dimensión
de
no mas cons i ucionales" pues o
que
p e alecen sob e las leyes ede ales. Hay
en
ellas pues dos elemen os, a sabe . la
in-
co po ación o ecepción. y
el
alo
de
eglas cons i ucionales 4ue la p opia
cons i u-
ción
les
da.
La
dimensión
cons i ucional
es
un
«
p és amo».
que
el
De echo
cons i ucional les con ie e.pe o sal o
en
eso
la egla in e nacional no es al e ada,
sino
ecibida al cual. en su es uc u a y con enido
111
• En i ud de las no mas del a . 23
el
Es ado alemán mani ies a
su
olun ad
de
cons ui ,
en
a monía
con o os
Es ados
eu opeos, una Eu opa unida a la ez que se decla a dispues o a modi ica o
comple-
men a , po la ía de la e isión cons i ucional, aquellas no mas cons i ucionales
que,
a ese in, ue e necesa io e oca (a . 23,1 LF).
X.
Muy a di e encia
<lel
sis ema anglosajón en la ecepción de 1ales no1mas po
la
ía del «/n e na io11al
la '
i.l
a pal'/
o
he
law
o
he
/mu/,,,
que
po
se
es a
egla
ele
«common law.» és as son in eg adas
en
el
De echo del país igualmen e como eglas de
wmmon
law.
9. Pe o eso
sí
sin al e ación de su con enido y es uc u a
en
an o que eglas in e nacionales.
Aunque
en su aplicaci
ón
en Alemania, po ó ganos aleman
es.
some idas a las
co
ndiciones y exigencias de la
Ley
Fundamen al. Vid. No a No.
10. En an o que aplicada en el ámbi o ju ídico ¡uc la Ley Fundamen al delimi a,
esa
aplicación
es á
somc1ida a las .:xigencias cons i ucionales de la LF. Vid. No a N" 11.
En
i ud
de
esas eglas cons i ucionales ci adas.
el
o den
ju ídico ge mano
en i
-
queció y pe eccionó la idea misma del Es ado
democ á ico
de De echo. A la ez.
ello
suponía
un
cie o econocimien o de
la
«supe io idad» del o denamien o
ju
ídico
in-
e nacional y
una
up u a con el solipsismo ju ídico.
al
que an es hacíamos
alusión.
Si u ié amos aquí aga pa a ealiza un aná
li
sis de allado
de
las consecuencias
de esa ecepción de no mas in e nacionales. así como
su
disposición a c ea . de
acue do
con o os Es ados eu opeos un nue o o den in e nacional, el alcance y e ec o de
am-
bas se ía educido a sus jus os lími es. Bas e a nues o p opósi o con
lo
apun ado a
lo
que
añadimos las b e es p ecisiones que siguen.
Las no mas gene ales del De echo in e nacional
son.
en
su g an mayo ía.
no mas
egulado as
de
elaciones en e Es ados; po p incipio,
pues,
no
son idóneas pa a
cons-
i ui di ec ame/l e de echos y debe es en pe sonas indi iduales. aunque
sí
de
modo
indi ec o. En odo caso.
el
hecho de «cons illli pa e in e8 an e del De echo
ede al»
obliga
a los pode es
púb
li
cos
alemanes a
ene
un
compo am
i
en o
con o me a
las
exigencias
de
las eglas in e nacionales
11
• Las eglas
gene a
les del De echo
in e na-
cional, p eciso es econoce lo, ecuen emen e son imp ecisas más allá de
un
núcleo
de
no ma i idad que
se
es ablece como segu o. En
es e
caso, y no obs an e
esa
e-
cepción. no pod án se aplicadas. sin más
po
i en
con a
del p incipio cons i ucio-
nal de
la
segu idad ju ídica. Aún
má
s, Una egla in e nacional cuando a ec a a
ma e ia
que la cons i ución ese a a la ley, la egla gene al
no
pod á
se
aplicada po
ningún
ibunal o ins ancia adminis a i a mien as no haya
sido
ecogida
po
una ley
ale-
mana.
Y ... no obs an e, ea i memos nues a esis:
La
ecepción de
las
eglas
gene ales
del De echo in e nacional como De echo supe io y p e alen e sob e las leyes
ha
sido
en el o den ju ídico aJem o una excelen e ía
de
en iquecimien o y pe ección con
la
colabo ación que necesa iamen e se es ablece en e la acep ación de
esa
no ma i idad
supe
i
o . ans o mándola
en
p opia, y las exigencias
de
un Es ado democ á ico
de
De echo
11
•
* * *
Insis amos. pues, en una dis inción que es
idea
cen al en es e abajo:
En
el
De
-
echo cons i ucional compa ado
de
la ho a p esen e,
que
an bien ejempli ica el De-
echo
cons i ucional
alemán,
se
dan
dos
momen os
que,
aunque
empo almen e
coexis en es, son de di e en e signo y dimensión. Mien as que una de e minada
ca-
e
go ía
de
eglas cons i ucionales lo que hace
es
«ab i »
el
o den ju ídi
co
es a al
pa a
1
1.
Que en ci cuns ancias de e minadas pueden ene g an imponancia. Así p. ej. en una medida
de
e o sión adop ada po
un
ó gano alemán, como eacción a un ac o ilíci o ealizado con a in e eses alemanes
po
un Es ado ex anje o. la au o idad alemana que la adop a e
no
pod ía. en odo caso, desconoce el
p incipio de la
p o¡w ci1111alulacl.
12
. Júzguese. en onces. cuál se ía el ni el de in o mación de los edac o
es
de nues a Cons i ución
ma
ndo decidie on elimina del ex o de ini i o. la no ma que con enía el Bo
ado . En ella. ecogiendo el
an eceden e de la Cons i ución del 31. se decla aba a
la~
no mas gene
a
les del De echo in e nacional
pane
in eg an e del Dcn:cho español.
La
azón de
esa
eliminación
e a
que ales no mas ca ecían de alo y
dimen,ión Ju ídica.
pe mi i
la
i upción en él de eglas ju ídico-in e nacionales,
que
él
no elabo a o si
Je
hace, sólo
de
mane a muy
in
di ec a, la o a es pa icipa i a y c eado a. P e ende és a
es ablece , y e mina conseguiéndolo en colabo
ac
ión
co
n
o os
Es ados que
mani ies-
en la misma disposición, un nue o comple
jo
no ma i o sup anacional, inculan e pa a
odos los Es ados que colabo en en
esa
nue a o mación".
En
el p ime caso la ac i ud es me amen e ecep i a y el
p
és
amo ju ídico
que
del
De echo
alemá
n eciben es
-y
eso es
mucho-
la
dimensión cons i ucional
que
esas
eglas gene ales no ienen po sí mismas. En el supues o d
el
e e ido a . 23
LF
el
co
n enido
es
muy o o. Se a a de una disposición muy ac i a pa a o ma
,
en
co
la-
bo ación con o os Es ados de modo p og esi o un nue o o den ju ídico sup an
ac
ional.
Con la
o mació
n de ese nue o o den ju ídico sup anaci
ona
l se
es <.1
econoci
endo
implíci amen e a la ez
un
es ado ca encial
en
los Es ados
que
así se in eg an q
ue
no
l
es
pe mi e alcanza po sus p opios medios el ni el de
bienes a
social. de d
esa o
ll
o
écnico.
de
segu idad in e na y ex e io e c. que ue on
siemp e
quehace es
legi i-
mado es del pode polí ico en las sociedades mode nas.
En el De echo cons i ucional compa ado eu opeo, has a
donde
alcanza
nues a
in-
o mación, no hay nada que le iguale
en
cla idad y p ecisión concep ual. Las
e e en-
cias que el mismo p ecep o 23 de la
LF
hace a los p incipios
de
democ acia,
Es ado
de
De echo social y ede a i o, así como al de subsidia iedad.
que
en
la con igu ación
de
la a madu a cons i ucional de la
UE
debe án se enidos en
cue
n a
, son o os an os lí-
mi es a
la
olun ad de ans e encias compe enciales de Alemania a la UE.
Aho a bien, man eniendo es a dis inción
-pe o
a la ez supe ándola- en e dos
cla-
ses
de
eglas cons i ucionales: unas de ans e
encia
compe encia!, o as de ape
u a
y ecepción de no mas «supe io es, cabe p egun a se si no
se
da
acaso en e
ambas
una p o u
nda
base
de
coincidenci
a.
Las dos exp esan la
misma
ealidad. A sabe , la
insu iciencia
ex
is encial de los o denamien os es a alcs1.¡.
2.
Re e encias a
la
Cons i ución española
Sigui
endo
la u a ma cada
po
el
De echo cons i ucional compa ado eu opeo
de
la Segunda Posgue a Mundial,
la
Cons i ución española igen e
«Se
ab ió» al
o den
ju í
di
co
in e nacional y al Eu opeo comuni a io
como
es ácil comp oba
en
la lec u-
a de algunos ex os
co
ns i ucional
es
a los que ha emos a con inuación insis en e
e
-
e encia.
1
3.
No
pa ece
que
la doc ina cons i ucionalis
a
espa
1iola u ie a. en
un
p
im
e
mome
n o.
conciencia
c:la a
de
la
adil;al dilc cnc:ia
que
exis e
en
e las di e en es egla> del A .
93
y la
dd
94,l
CE.
En
a
mbos
ca,os
el obje o
de
egulación
es
el
mismo:
pa icipación de
la
s Cu es
Gene a
l
es
en el
p oced
imien o
de
conc
lu
sió
n
de
acue dos
in e nacionales. P
e o
la di e en e
mane a
de au o ia1 : median e ley o gánica
en
el
p im
e
caso
y me
di
a
n
e
simple
may
o ía
po
ac o «no de ley»
en
el segun
do,
no pa ece
p opo ciona
l a
la
s
consecue
nci
as
que
se
si
guen
en
el
De echo
cs
paiiol según
que
el
acue do
in
e naci
o
na
l
se
a
a i icado
siguiendo
una
u o a ía. Vid. pág. 1
43
.
14. Es e
as
p
ec o
ha sido
a
ado,
po
e
e e
ncia a la
COJ
b u
cción eu
opea
y
so
b e la hase del
De echo
cons
i ucional
compa
a
do de
los
pab
es
de
la
UE
. en
o o
luga . Vid. J.
Puen e
Egido, B aucl Eu opa
eine
Vi· /i1.u1111g'.'.
en Fes sc:h i c ü Dimi is
Th.
Tsa sos.
No
m
os
Y.: lagge>ellsc:ha ,
Baden-
B
adcn.
püg. 530 y
,ig
s.
Comencemos
po
uno de impo ancia p imo dial, el conocido A iculo
93
CE.
Bas a á un some o conocimien o del bagaje concep ual u ilizado en la con igu ación
de es a egla cons i ucional pa a cap a lo esencial de
su
con enido no ma i a.
Menos
segu o en cambio es que, con la misma acilidad sean ad e idas las ca encias e
im-
pe ecciones que ella encie a.
En e ec o, la ci ada no ma p e ende egula un
aspec o
impo an e del
mecanismo
de ans e encia de compe encias sobe anas del Es ado español a ins ancias
in e na-
cionales y pues o que al hace lo, ins umen a pa cialmen e el modo de ans e i , y
con ello mani ies a implíci amen e de modo gene al
la
disposición del Es ado
espa-
ñol a ealiza esas ans e encias. En eso nues a Cons i ución no hacía en 1978
o a
cosa
que
ecoge
-cie
o
es
que
un
an o
mimé icamen e-
una
endencia
del
cons i ucionalismo mode no, e lejada con mejo o
peo
o una en o os ex os
cons-
i ucionales de Es ados eu opeos.
Indiscu iblemen e el A .
93
CE
ue edac ado
en
con emplación del p e isible
ing eso de España en las Comunidades Eu opeas.
una
ez
que la nue a cons i ución
ga an izaba la equi alencia de nues as ins i uciones públicas con la de los
Es ados
miemb os y las p opias de las Ins i uciones Comuni a ias. Pe o la misma gene alidad
de los é minos u ilizados en él nos indica que
ue on
concebidos pa a pe mi i
el
ing eso de nues o país
en
o as «o ganizaciones o ins i uciones in e nacionales».
Pues bien, el acie o de es a ó mula gene al, no debe dispensa nos de ano a
una
no able ca encia. Dice el pá a o de es e a ículo: «Co esponde a las Co es o al
Gobie no, según los casos, la ga an ía del cumplimien o de es os a ados y de
las
esoluciones emanadas de los o ganismos nacionales o sup anacionales, i ula es
de
la cesión». Ol ido no able, al no hace e e encia alguna a la unción de los ibuna-
les.
Ya
en onces.
en
el momen o de la edacción de
es a
no ma,
e a
bien conocido el
e ec o mu an e que enía el De echo comuni a io sob e las cons i uciones in e nas
de
los Es ados miemb os, y en esa a ea desempeñaban una unción muy impo an e
los
ibunales nacionales.
La pe spec i a desde la que ue concebido es e p ecep o pa ece habe sido
la
de
aquella que en el De echo in e nacional adicional
se
ha ca ac e izado como la
de
ejecución in e na de obligaciones in e nacionales. Ó ganos di ec amen e in e inien es
en el p oceso de conclusión de acue dos in e nacionales adicionalmen e son el
Go
-
bie no de la nación y las Co es Gene ales, a ellos
pu
e
s,
les co esponde á «según los
casos» dice el ex o cons i ucional, el da cumplimien o a las obligaciones con aídas
po España en esos acue dos.
La pa icipación de los ibunales nacionales, en ese c
um
plimien o, sólo
es aba
de e minada
po
ía indi ec a. En la medida
que
la legalidad in e na hubie a
sido
modi icada
po
los ó ganos di ec amen e compe en es y esponsables de esa modi i-
cación. Es a es la única explicación plausible del ol ido
po
los edac o es de
ese
p ecep o de la pa icipación de los ibunales nacionales
en
la a ea
co
mún a odos los
ó ganos del Es ado,
en
esa esponsabilidad de adecuación del o den ju ídico in e no
a los T a ados in e nacionales
así
conce ados. Aho a bien, al omisión, si «disculpa-
ble» en é minos gene ales, no lo e a
en
modo alguno, pa a el caso pa icula de los
T a ados Comuni a ios.
De hecho. y a pesa
de
ese silencio cons i ucional, po
se
una
exigencia
insosla-
yable de
la
aplicación y desa ollo del De echo comuni a io
en
los Es ados
miemb os
de la UE. los ó ganos judiciales españoles ienen
cumpliendo.
como
no
podía
se
menos. esa unción p imo dial de ó ganos ga an es del espe o
en
España de
la
lega-
lidad comuni a ia.
Es és a una idea cen al de nues a exposición. sob e la
que
ol e emos
más
a -
de. Y
po
es a azón el a . 93 CE.
no
obs an e la gene alidad
de
la
e e encia a
o ga-
ninciones
o ins i uciones in e nacionales con la que conscien emen e ue
edac ado,
al coloca lo en la pe spec i a del an iguo a . 23 de la
LF
que
si ió en su
día
de
modelo
y.
sob e odo, al elaciona lo con los nue os con enidos
de
la nue a
edac-
ción de ese p ecep o ge mano. adquie e su e dade a dimensión.
Es
una egla
conce-
bida
pa a
ins umen a
ans e encias
de
compe encias
sobe anas.
en
a o
de
ins i uciones in e nacionales que el Es ado español adicionalmen e e u o como
p o-
pias.
En
la
incidencia
in e na,
den o
del
De echo
español,
de
esa
ans e encia
compe encia! a ins i uciones sup anacionales no hay me a
ejecución
in e na
unila e-
al e indi idualizada
po
cada
Es ado de las obligaciones in e nacionales que és e
haya
asumido
en
un acue do in e nacional.
a
aquí donde se concen a el c i e io di e enciado de las dos eglas apa en emen e
iguales o semejan es. la del a . 93 y la del 94.1 (ambos
CE)
en
lo que espec a a
la
pa icipación
de
las Co es
en
el
p oceso de a i icación de a ados in e nacionales.
Mien as que pa a la a i icación
de
los a ados in e nacionales que encajen
en
el
supues o del 93
se
necesi a ley o gánica au o izan e. a
la
de aquellos que lo sean
en
el
~upues o
del ali.
94.l
bas a la simple au o ización p es ada
po
un ac o que
ca ece
has a del alo de ley. Dis in o consen imien o y pa icipación, pues. que inducen a
pensa que
en
uno y o o caso
-en
i ud de la di e sa na u aleza ju ídica del
ac o
pa lamen a io au o izan c- se es a ía an e dos ca ego ías no ma i as dis in as de
a-
ados in e nacionales. aunque
la
elabo ación dogmá ica y ju isp udencia!.
así
como
ampoco la me amen e doc inal no hayan conseguido oda ía es ablece las con
cla-
idad" .
3.
La
p o ecci«ln
cons i ucional
a
la
inde ogabilidad
de
las
eglas
ecibidas
en el
De echo
español
a
a és
de
a ados
in e nacionales
Ca ecemos en el De echo cons i ucional español de una no ma cons i ucional
equi-
alen e al a .
25
de
la
Cons i ución alemana. No hay pues ecepción de eglas
gene-
ales del De echo in e nacional y menos. po consiguien e, con la ca ego ía de De echo
supe io que en
el
o den ju ídico alemán és as ienen. Pe o,
en
es e con ex o no
de-
bemos pasa po al o o a impo an e no ma de nues a Cons i ución
cua
l es la del a .
96,1 CE.
15.
Esla
ca encia
no
es
e;pecí ica
del
De echo
con; i ucional
español.
la
iene
n
amb
i
én
las
co n, i uciones de o os
Eo;lados
miemb os. Sólo unos pocos han elabo ado pa a ello no mas cons i ucionales
adccua<l:i,.
Muy a di e encia de los dos p ecep os an e io es
és a
no
es una no ma
egulado a
del p ocedimien o de conclusión
de
acue dos in e na
ciona
les. Su p opósi o es
ga an-
iza que la no ma i a in e nacional inculan e pa a
España,
y o mulada po la
ía
de acue do in e nacional, sea inse ada de o ma n pida y sencilla
en
el o denami
en
o
ju ídico español, o mando así pa e in eg an e de su legalidad o dina ia.
Ano emos
que la gene alidad
de
la
disposición incluye en ese
e ec o
de inse ción inmedia a
en
el De echo in e no español, a odos los a ados in e nacionales, an o los
concluidos
po
la
ía del a . 93 como los del 94, 1 y
2.
hnpo an e es
la
egla segunda del a .
94,
1 al
es ablece
que las disposiciones
de
esos a ados «sólo pod án
se
de ogadas, modi icadas o suspendidas
en
la o ma
p e-
is a en los p opios a ados ... e c.» Es deci , las no mas
de
los acue dos in e nacio-
nales álidamen e concluidos y publicados en España
es án
p o egidas cons i ucional-
men e en e a odo in en o de oga o io o modi icado ,
de
modo
que el ac o no ma
i o
que
lo
p e endie a es a ía a ec ado de incons i ucionalidad'". Acla emos, pues,
en e
a una opinión muy ex endida en la doc ina española,
no
apoyada en
la
ju
isp ude
n-
cia
cons i ucional del
TC,
que odo es o aho a a i mado, en
modo
alguno puede
se
in e p e ado
como
la
a ibución
po
nues a cons i ución
de
un alo sup alegal a
las
no ma!-.
ecibidas en el o denamien o ju ídico español
po
ía con encional
in e na-
cional 17. Hay en
ella
una no able con usión concep ual y e minológica en e el
supe-
io alo je á quico de una egla y
Ja
inde ogabilidad o aplicación p e e en e de
dos
no mas que,
po
no ene en e
sí
elación no ma i a di ec a, el di e en e
con enido
se esuel e en un p oblema
de
aplicación p e e en e1
K.
Es
e
es exac amen e el núcleo de la elación
conocida
en e el
De
echo
comuni a-
io eu opeo y los o denamien os nacionales
de
los Es ados miemb os, y en la
que
se
unda
el
denominado p incipio de p imacía del p ime o sob e los segundos. Desde
es a
pe spec i a, pues,
el
esul ado inal de la egla del
a e.
96.
l CE
es
ga an iza que
en
el o den ju ídico in e no español las no mas
así
ecibidas en él, p oceden es
de
l
os
acue dos in e nacionales en los que España
sea
pa e, gozan del bene icio de la apli-
cación p e e en e, sin que pueda p e alece la aplicación de no ma legal pos e io y
con a ia a
la
obligación in e nacional pac ada.
Y.
sin emba go, a pesa de
la
apa en e
iden idad de la exigencia comuni a ia y de
la
no ma cons i ucional española, la
di e-
encia en e una y o a
es
no able.
Que
las no mas
en
el De echo in e no español
en-
gan
esa
aplicación
p e e en e
es
ob a
única
y
exclusi amen e
de
la
disposición
cons i ucional espai1ola1'1• En el caso de la p imacía del De echo comuni a io es
ob a
de una egla «cons i ucional» sup anacional que se impone al p opio legislado
cons-
i ucional que ni siquie a pod ía
eludi
su aplicación
en
España median e una dispo-
16
. Es e
ac o
p e isiblem
e
n e
no
pod
ía
se
o o
que
el de
una
ley
pos e io
con a ia.
lo
que
1mplíci amen e p esupone que el a ado in e nacional. así ecibido. iene en el De echo español alo de
ley.
La
ley con a ia ul e io que in en a a la de ogación de
las
no mas de un a
ado
en
igo
se ía
mdi-;cu iblemen e incons i ucional.
Un
supues o
de
incons i ucionalidad que
no
ha ecogi
do
la
LO
TC.
17.
En
el bo ado de la Cons i ución se hablaba.
en
e ec o. del
«Val
o
supe io » del a ado.
pe
o
es a
ase desapa eció
en
el ex o de ini i o.
l
X.
En eso coincide con el e ec o no n1a i o de la p imacía del De echo Comuni a io. La di e encia
c'
á
en
que
aquí
ese
e ec o se lo da el De echo Cons i ucional español.
19. En endiendo. de odos modos.
es a
p ecisión. sob e
la
ese a de las conside aciones exp esadas
1mb a iba. N" 1
1.
el camino equi ocado seguido po el S .
Roeme -
sino
e11
la
na u ale::.a
misma del
De echo
co1111111i ano.
De aquí la o undidad de
la
a i mación:
És e
es el
De echo
de
una Comunidad do ada de «ó ganos en los que
se
ins i ucionalizan pode es
sobe a-
nos cuyo eje cicio a ec a an o a los Es ados miemb os como a
sus
ciudadanos», es
De echo «au ónomo espec o de
la
legislación de los Es ados miemb os':, que
«es a-
blece de echos y obligaciones a ca go de los pa icula es» y
que
unos y o as
nacen
«no sólo cuando el T a ado los a ibuye de modo explíci o,
sino
ambién en
azón
de
obligaciones que el o den comuni a io impone
<le
mane a pe ec amen e de inida,
an o
a los pa icula es como a Jos Es ados miemb os y a las Ins i uciones comuni a ias
33
•
Po
lo
que a añe
al
e ec o di ec o
de
la no ma del a l. 12,
las
a i maciones
del
TJC
son igualmen e co an es, decisi as y con a ias a la posición del Abogado
Gene
al.
que se lo había negado'4• P ecisa. en p ime luga , que el a . 12
es á
en es echa
e-
lación con el a . 9, lo que
de
e mina que
la
p ohibición de esos de echos y
exacciones
sea egla esencial y que ambas
es <Ín
inse as en aquella pa e
de
l T a ado que
de ine
los «Fundamen os de la Comunidad». Se a a
de
una p ohibi
ción
«cla a e
incondi-
cional» y «pe ec amen e idónea pa a p oduci e ec os di ec os
en
las elaciones
ju í-
dicas en e los Es ados miemb os y sus jus iciables» ¡,Es que puede habe
obligación
más ácil
de
cumpli
que
la
de no ac ua y es a se quie o?
El
Abogado Gene al. en e a la posición i me y con a ia
de
la Comisión,
había
sido sensible a la a gumen ación alaciosa
<le
los agen es de los es Gobie nos,
que
p esen a on al T ibunal sus obse aciones espec o de la admisibilidad de la
cues ión
p ejudicial y 4ue ellos es imaban inadmisible po que en dicha p egun a
-en
su
opi-
nión-
se p e endía sub ep iciamen e eludi la ía
de
los a s. 169 y 170 del
T a ado.
El
T ibunal en en ó es e a gumen o con igual i meza:»El a gumen o basado
en
los a s. 169 y 170
es
e óneo ...
la
ci cuns ancias de que el T a ado. en los a ículos
an es ci ados. acul e a la Comisión y a los Es ados miemb os pa a demanda an e
el
T ibunal
de
Jus icia a un Es ado que no haya cumplido sus obligaciones, no
implica
la imposibilidad de
que
los pa icula es in oquen ... esas obligaciones an e
el
Juez
nacional.
..
no excluye la posibilidad de que en Jos li igios en e pa icula es an e
el
Juez nacional se denuncie la iolación de dichas obligaciones ... » 15•
La
educción
de
las ga an ías que
da
el
a c.12 cuando las obligaciones que impone es a no ma,
como
.
~2
.
Es1e
es
exaciamen e el concep o de las
egla'
sel -exe u ing de Jos a1ado' ime naciona es del
De echo anglosajón. Po
esa
misma azón
son
no ma
di igidas a ins ancias adminis a1i as u
ó gano'
ju i,diccionales, pe o nunca pod án condiciona a
la
compe encias nonna i a de es os países. Po eso iamhién
el e o básico del a . 94. 1
CE
cuando in, umen a la au o i1.ación de
la'
Co es al Gobie no sob e ma e ias
que ella ese a a la ley. inclusi e a
la
ley o gánica. cuando es e ac!o au o izan c «no iene alo de ley».
3.
Vid.
Sen encia 26/62
3.i. «P opongo al T ibunal de Jus icia limi a su decisión a
Ja
p ime a cues ión y p ecisa que el a .
12
sólo con iene una obligación pa a los Es ados miemb os• loe. ci .
35. Ese a gumen o escondía una alacia muy común.
pe o
ambién muy con a ia a la lógica
más
elemen al: «La a i mación
de
algo no implica necesa iamen e
la
negación de los demás é mino,.
sino
solamen e del que sea es ic amen e con a io a
Jo
a i mado». Es és a una de las alsas posiciones del
dualismo: «Los de echos y debe es de los a ado>. no pueden se de echos y debe es de las
pe sonas
indi iduales» ¡Falso!. La
nonna
de un a ado de ex adición que impone a los Es ados el espe o al p incipio
de la doble inc iminación. p oduce igualmen e. o
al
menos puede p oduci los. e ec os ju ídicos en os
pa icula es: Mejo aún,
-y
és e e a el caso
aquí-
no in ecuen emen e, las obligaciones de los Es ados
se
aducen en de echos 'ubJe 1 os pa a los pa icula es.
único p ocedimien o a los a s. 169 y 170 «ha ía
desapa ece
/Oda
p o ecci ín
ju is-
diccional di ec a
de
los de echos i11dil'iduales de
su. ·
nacionales»
' i.
b)
La
noción de p imacía de la no ma comuni a ia.
La
ju isp udencia sen ada
en el asun o Cos a-Ene[
En
el
caso
Van
Gend
and
Loos el T ibunal deja
cla o
que el De echo
comuni a io
posee no mas
de
e ec o di ec o que J
os
Es ados
miemb os
deben espe a con
odas
sus consecuencias. Pe o, sob e odo, y es o
e a
lo
decisi o,
que ese e ec o di ec o
de
las eglas comuni a ias no
es
un p és amo ju ídico
que
los De echos in e nos
de
los
Es ados miemb os hagan al De echo comuni a io.
Es
una
cualidad que poseen
algu-
nas eglas comuni a ias. po que en ellas concu en
de e minadas
ci cuns ancias;
es
deci . en l'i ud de
s11
p opia 11aíll ale:a y
júe :a.
el
De echo comuni a io
puede
e
-
ne no mas de l'.{ec o di ec o y, en cuan o ales. se imponen a los dis in os
ú denes
j11 ídicos
de
los Es ados miemh os.
Quedaba oda ía una úl ima cues ión que acla a .
que
ha
sido
el úl imo
educ o
desde el que el dualismo adicional ha de endido
su
posición.¿ No cabía
-acaso-
opone
e icazmen e
un
obs áculo
a
la
aplicación
di ec a
del
De echo
comuni a io,
cuando la pa icula no ma i idad de esas eglas de
e ec o
di ec o, ue a con a ia a
no mas nacionales de especial alo ( eglas cons i ucionales)?. Es e ue
exac amen e
el p oblema esuel o en el asun o Cos a-Ene!:
y.
en
el caso conc e o.
con
la
ayuda
ines imable
de
un in o me cla o y con unden e del
Abogado
Gene al del S . Lag ange.
Los da os son bien conocidos y no necesi an se
aquí
eco dados. Si, en
cambio,
se hace p ecisa una obse ación que suele se ol idada: El T a ado de Roma de
25
de ma zo de 1957 había sido,
po
azones polí icas. a i icado median e ley
o dina ia
y.
en
consecuencia. de
con o midad
con
la
doc ina cons i
u
cional i aliana, el
T a ado
de Roma no podía ene en el o den ju ídico i aliano alo dis in o al que le
daba
el
ac o legisla i o au o izan e.
Una
ley
a~í
es aba some ida, pues, al
juego
de la lex
pos-
e io po la que se c eó el monopolio ENEL (6 de Diciemb e de 1962. Es a ley
ha-
bía sido decla ada
po
Ja
Co e Cons i ucional i aliana con o me a la Cons i ución.
a·)
Cues iones p e ias
Una ez más, an es de que el T ibunal pudie a esol e sob e el ondo. hubo
de
esponde a dos excepciones pe en o ias susci adas
po
el
gobie no i aliano.
Apoyándose en una de ec uosa o mulación po pa e del Giudice Concilia o e
de
Ja
cues ión p ejudiciaJ-17, el Gobie no i aliano se oponía a la admisión
de
la
cues ión
p ejudicial po en end
e
que,
so
capa
de in e p e ación, se a aba en ealidad de un
p oblema de aplicación en
el
De echo in e no i aliano de eglas de De echo
comuni-
36. Loe. ci . pág. 341.
37.
É~ e
había u ilizado. en e ec o. la noción de in acción y p egun ado al T ibunal comuni a io si
la
ley i aliana
lJUe
c eó el monopolio. in ingía los a s. 102.93.53 y 37 del TCE.
a io. Ello hacía inú il odo in en o de in e p e ación: la no ma
que
no a a
se
apli-
cada
no iene necesidad de se p e iamen e in e p e ada.
Si
el
T ibunal
comuni a io
en aba en un p oblema
de
aplicación en I alia de no mas comuni a ias, in adi ía así
el ámbi o compe encia) que el
De
echo comuni a io ese a a los
ibunales
i alianos.
Al
T ibunal y al Abogado Gene al les ue ácil ob ia
es
a di icul ad.
Cie amen-
e, en el De echo comuni a io la dis inción en e in e p e ación y
ap
li
cación del
De
-
echo iene necesa iamen e una dimensión compe encia!. En
ella
hay una línea
di iso ia
-n
o siemp e ácil de es ablece -en e
la
compe encia ju isdiccional
de
los
T ibuna-
les comuni a ios y
la
de los ibu
na
les nacionales. Aho a bien, al ma gen de
la
de ec-
uosa o mulación de la cues ión
p
e ia po el
juez
i aliano, al T ibunal
le
ue ácil
iden i ica el p oblema
de
in e p e ación de las no mas comuni a ias, man e
nié
ndo
se
den o de su campo compe encia), espe a
la
de
lo
s ibunales i alianos pa a
la
apli-
cación en
I
alia del De echo comuni a io.
De modo signilica i o el Gobie no i aliano de endió la
inadmisihilidad
de
la
cues-
ión p ejudicial con un pos ulado. dogmá icamen e a i mado y
-según
su
adicional
posición
dualis a-
inconcuso: «El
juez
(i a
li
ano que) no ha
de
ap
li
ca
disposición al-
guna del T a ado de Roma,
no
debe ene duda alguna ace
ca
de su in e p e ación
..
.
no debe aplica más que la ley in e na que egula
la
ma e ia
de
que conoce».Pos ul
ado
inconmo ible del dualismo adicional.
Es e e a p ecisamen e el «
do
gma» que había
que
des ui . si
se
que ía
edi ica
la
Unión Eu opea. El TCJ o muló en onces. po ez p ime a
la
noción de la doble
le
-
galidad al maneja el concep o de la coexis encia.
hoy
comple amen e
ac ual.
de
dos
o de11amie11 os
ju ídicos
di e en es.
el
in e no y
el
com1111i a io.
mo iéndose
cada
uno
de ellos
en
sus espec i os ámbi os compe encialcs. pe o p o undamen e im
b icado
-bien que conse ando su p opia
iden idad-
en
cada
uno de los o denamien os
nacio-
nales de los Es ados miemb os.
b
')
Na u a/e:a
del
De <!Cho
comuni a io
El
o den
ju ídico
así
c ea
do.
en
unción
de
ans e e
ncias
compe enciales.
qu
e
implicaban limi acicín pa cial
de
Ja
sobe anía de los Es ados. o ma
un
cue po n
o -
ma i o, que incula a los ó ganos ju isdiccionales de és os.
Po
eso la imposibilidad
de
que los Es ados lo de e io en en su in eg idad con medidas unila
e a
les ul e io es.
La
u
e za inculan e
de
sus no mas. no puede a ia de Es ado a Es ado. po que
ello
se ía pone en pelig o Jos obje i os del T a ado.
En consecuencia, a es e De echo, nacido de
una
uen e au ónoma, no se
puede
opone una no ma in e na.
cua
lquie a que sea
és a
an e los ó ganos ju isdiccionales
de un Es ado. No hay egla alguna comuni a
ia
que
quede, po p incipio, sus aída al
p ocedimien o de cues ión p ejudicial.
El
A
.
177 no la con iene.
Con ello
quedó
pe ec amen e acla ado cuál es el sen ido
de
la p imacía del
De e-
cho c
om
uni a io. En
con a
de
opiniones des iadas, no se a a en ella de la obliga-
ci
ón
en
la
que
es a ían
los
Es ados
miemb os
de
econoce
en
sus
espec i o
s
o denamien os una supe io je a quía no ma i a en la egla comuni a ia.
Se
a a,
pu a
e. de espe a la in eg idad de la egla comuni a ia.
en
oda
su alidez y ap
licabilidad
,
sin que és as puedan
se
eco adas
po
ninguno de
los
múl iples mecanismos
de
la
acción es a al, a los que el De echo in e nacional nos
iene
acos umb ados.
Si
epa amos bien, es a doc ina es, en sus e ec os y dimensión, igual al
mecanis-
mo del a . 96.2 CE. Pe o con una di e encia no able
en
cuan o al o igen.
Mien as
que en el caso
de
l a . 96,2 la ga an ía es cons i ucional española, la de la
p imacía
comuni a ia es la
de
un
p
incipio esencial, mejo , exis encial de
un
o den
ju ídico
sup anacional, que se impone con igual
u
e za a odos
los
o denamien os ju ídicos
de
los Es ados miemb os.
III
. LAS TRANSFERENCIAS
COMPETENCIALES
EFECTUADAS
SIN
LA
AUTORIZACIÓN
DEL
ART. 93
CE
A INSTITUCIONES
INTERNACIONALES. ENSEÑANZAS DEL
CASO
RUMASA
l.
Aspec os gene ales
De las conside aciones e ec uadas en el apa ado
an e io
e engamos és as
ideas:
En i ud
de
l mecanismo
de
ans e encias compe enciales a ins i uciones
sup ana
-
cionales, los ó denes ju ídicos nacionales de los
Es ados
que las ealizan, su en
una
mu ación pe manen e de su legalidad in e na en i ud de la in luencia que
en
ellos
eje ce ese nue o o den ju ídico. En la gene ación del e ec o mu an e iene el
T ibu
-
nal comuni a io (hoy los dos T ibunales) un papel undamen al. Ese cambio en
las
cons i uciones nacionales de los Es ados, es á en la
UE
impe ado
po
p incipios «Cons-
i ucionales» del o den ju ídico comuni a io.
Aho a bien. sin dej
a
de econoc
e
la singula idad de la cons ucción eu opea,
no
s
debemos
cu
es iona si es és e. acaso. un enómeno
ju ídi
co an pa icula que las
ex
-
pe iencias
en
él ganadas no
pu
eden se de iyadas po ía de analogía a la e
la
ci
ón
De echo in e nacional-De echos nacionalesw? ¡,Es que la c isis de la s
ob
e anía es
a
-
al ha de se sólo u ili
za
da pa a explica enómenos de la
nu
e a in
eg
ación polí i
ca
de Es ados sobe anos con ol ido
de
la semejanza que con esa elación es ablece h
oy
la nue a posición que el De echo in e nacional iene con los ó denes ju ídicos na
cio
-
nales
'?
En
la explicación de las
id
eas mad e
qu
e ac ua on en la
co
n igu ación del
sis-
e
ma
in e nacional
p o ec o
de los de e
cho
s
undamen
ales del
homb
e
hay
una
e lexión impo an e que hace
.
38.
La
aus
encia de
p ec
isión en los é minos u i
li
zados p
o
el a . 93 CE cuando exige que la
au o
iLac
ión
da
da po las Co es al Gobie no pa a a i ica un acue do in e
n
acional po el que se ans ie an
a o ganizaciones o ins i ucion
es
in e nacionales «compe encias
de
i adas de la Cons i ución»
pe
mi e a i
ma
sin
lu
ga a duda alguna que
el
e e ido ex o admi e
am
b
ié
n ans
e
enc
ia
s a o
g
anizaciones in emaci
ona
l
es
di
s
in as
de
las
eu
opea
s.
Dis
cu
ib
le
se
ía
,
en
o
do
cas
o, si e
s a
p e is
ión de
a
ns
'
e
i . es s
ólo
cons
i
uc
ionalm
en
e posible. cuando la ins i ución in e n
ac
ional a la que se hicie e. o ezca las mismas o
equi alen es ga an ías de
la
s que la CE impo
ne
a los pode es públicos espaiioles. Pe
o
es e p oblema
no
'ue
s
us
ci ado en el deba
e
co
ns i llye
n
e ni ampoco pa ece habe se ocupado más a de de él la doc
ina
es
pe
cia
lizada.
Si la as
e
en
ci
a c
om
pe encial, es
á
indu
da
blemen
e
ga nn izada. a ándose de ins i uciones eu opea
s.
no pa ece se el caso pa a o as con
e
nciones e ins i uciones.
Fue
esa
p o ección
de
de echos
undamen ales
un
elemen o
esencial
en
el
cons i ucionalismo del siglo XIX con el que
se
cons i uyó la denominada pa e
«dog-
má ica» de esas cons i uciones es a ales. Concebidos esos
de echos
en un
p ime
momen o más bien como no mas p og amá icas. que el legislado o dina io
debía
después plasma en leyes, ue un p og eso impo an e en ese
p oceso
la comp ensión
de esas eglas cons i ucionales como no mas ma e iales, suscep ibles de se
aplicadas
di ec amen e
si
su o mulación
lo
pe mi ía-w. Un segundo paso. aunque no
en
suce-
sión empo al espec o del que acabamos de consigna . ue la ins au ación de
una
ía
de con ol
ju i~dicc
i
onal
de la cons i ucionalidad
en
no mas y ac os ju ídico,
an o
si
es a unción se encomendaba a los ibunales o dina ios o se c eaba pa a ello
un
i-
bunal
especial~".
Pe o, ni siquie a después de la ins au ación de los ibunales cons i ucionales es-
a ales. en los pocos que lo hicie on en e las dos Gue as Mundiales,
se
consiguió
ga an iza un ni el acep able de p o ección de dichos
a
lo es.
La
expe iencia ue in-
sa is ac o ia po inadecuación de la medida a la ca encia que se p e endía emedia .
E a p eciso ele a
el
plano de p o ección ju isdiccional del ni el nacional al
plano
in e nacional. Po es a azón. algunos Es ados eu opeos, en el ma co ins i ucional
del
Consejo de Eu opa ie on la con eniencia de o ganiza un sis ema de con ol
in e
-
nacional que emedia a las de iciencias de los ibunales in e nos. sin cambio
sus an
-
cial en los con enidos ma e iales de los de echos
ya
p o egidos
po
las cons i uciones
nacionales
~
1
•
Es a
e a
, pues, una ca encia exis encial
-en
el sen ido más a iba explicado-
de
los Es ados eu opeos que han adhe ido a la CEDH. Los Es ados que hoy son pa e
en
la CEDH han ans e ido a los mecanismos p o ec o es de la Con ención la
ijación
del úl imo c i e io que de e mine el con enido y alcance de los de echos undamen a-
les que cada uno de ellos se haya comp ome ido a espe a . E a, pues, necesa io
pa a
el pe eccionamien o de la idea del Es ado de De echo, ele a la ga an ía de esa
p o
-
ección al plano in e nacional, donde el con ol ju isdiccional
po
un ibunal in e na-
ciona
l
ue a
elemen o
cla e.
¿,No
hay
en
ello
una
ans e encia
compe encia!
equi alen e o,
al
menos. análoga a la del De echo comuni a io?
En e ec o, de la desga ado a exp
e
iencia de la Segunda Gue a Mundial, a la
que
se le había acumulado la de la P ime a y su co espondien e posgue a, dos
ideas-
39. Vi
d.
sob e e
ll
o.
E.
Ga cía de En e ia. u
La
Co11s i uná11 como
no ma
y
el
' ih mal Cons il11cio1wl».
Mad id. Cí i as,
1981
4ue u o el mén o de in oduc¡ en e noso os las
ya
en onc
es
bien asen adas doc ina
y ealidades cons i ucionales anglosajonas y ge manas (aus iaca y a
le
mana) al espec o. Con lo 4ue
acabó
..:o
n el dogma «galo», 4ue una ez más en pu o mime ismo habíamos acep ado y po el 4ue
la
« o
lon é
géné ale» de
Ja
ley e a la exp esión máxima e i e agable de la misma legalidad cons i ucional, en e a la
que nada podía
la
opinión mayo i a ia de un ibunal cons i uc
1onul.
So isma pu o. po que el pode no ma i o
del pa lamen o e a. igual que los demás. pode cons i uido y no pode cons i uyen e.
40. En e ec o. pone una ins i ución es a al, po independien e que qui
e a
és a
se
espec o del
pode
del Es ado.
es
algo así como «pone
el
ga o a gua da las sa dinas»¿, Quien puede lesiona más y mejo los
de echos undamen ales p o egidos
po
la cons i ución. como lími e al pode in aso del pode público
<p
e e en emen e)'? Cla o
es
que el que s
ea
más ue e y más ce cano.
Un
algo. mucho de es o se dio en el
caso que después comen a nos.
41. Cab ía en onces deci . p olongando una idea de Schwa zenbe ge . que además de p opugna
como
una exigencia del Es ado de De echo la c cac1ón de
un
ibunal nacional cons i ucional. se hacía necesa io
lle a la
al
con ol en el plano in e nacional.
ue za apa ecie on
en
la conciencia colec i a de las sociedades polí icas y democ á i-
cas eu opeas. La necesidad de ga an iza
el
máximo espe o de los de echos
unda-
men ales humanos. no ya sólo como pieza esencial de
la
paz
cí ica en el o den
in e no
de ellos. sino que ambién en el plano in e nacional.
Pe o
es a
pe cepción
pa ecía
pone se
en
con adicción con o a que había sido
causa
p incipalísima en esos
con-
lic os bélicos. A sabe . la incapacidad congéni a de
los
Es ados pa a ga an iza
di-
cho espe o. Los solos ins umen os del Es ado de De echo. incluido el con ol
de
la
cons i ucionalidad. no e an capaces de ga an iza lo.
Se
hacía pues necesa io.
como
elemen o de dicha noción de Es ado de De echo, ele a
la
ga an ía de esa p o ección
al
plano in e nacional, donde el con ol ju isdiccional
po
un ibunal in e nacional
ue a pieza
cla e~~.
Cie o es que la a i icación de la CEDH pod á
habe
sido e ec uada en es a o
en
la o a o ma. espe ando. o no del odo, las exigencias cons i ucionales de cada
Es-
ado en lo que a añe a la au o ización pa lamen a ia
pa a
a i ica ~'.
Pa a el caso
de
España. si en endemos bien la sus ancia del p oceso, el sen ido no puede se o o
que
és e: España con ió al T ibunal de Es asbu go la ga an ía úl ima del espe o a
de e-
chos undamen ales. y en e ellos se cuen a el impo an ísimo de la buena
adminis-
ación de jus icia del a . 6 de la CEDH. En esa
misma
idea de pe eccionamien o
del Es ado de De echo. la lógica ju ídica exigía es ablece no mas que pudie an
da
cauce a p ocesos de e isión, inclusi e de sen encias in e nas que hubie en pasado a
ue za de cosa juzgada (según el De echo in e no español). La p omulgación de ales
no mas. en el caso conc e o del
TC
español, le hubie a e i ado el son ojo de ol e a
in ingi 4
4,
no ya sólo un de echo undamen al, sino
un
p incipio elemen al de
jus i-
cia, cual es el de no
pode
se jue:: en causa p opia.
La di e encia que exis e (muy cla a) en e la in eg ación económico-polí ica
que
e leja el De echo comuni a io y la del De echo in e nacional es de g ado (muy no-
able oda ía) pe o no esencial. Los Es ados pues ans ie en, con opo unidad y acie o,
compe encias a ins i uciones in e nacionales espec o de ma e ias que adicionalmen e
han es ado en la compe encia exclusi a y sobe ana de
cada
uno de ellos4
'.
Pues bien, aho a ocu e la p egun a. ¿en la a i icación po España de la
CEDH
hubo una ans e encia compe encia) equi alen e, o al menos análoga, a las del
De e-
cho comuni a io? Independien emen e del p ocedimien o seguido en su a i icación,
pa ece hoy e iden e que la p egun a debe con es a se a i ma i amen e4
".
42. La ahundan e .1u isp udencia del TEDH
así
lo ha demos ado. Ningún Es ado miemb o se ha sal ado
de
,e
condenado po es e T ibunal a causa de la esponsabilidad incu ida po in acción come ida
po
alguno de sus ó ganos en el espe o de esos de echos undamen ales.
43.
La
doc ina cons i ucional
española
nos
debe
oda ía una explicación de la apa en e o
eal
oco dancia en e
el
p oceso
de
a
i icación de la CEDH que ue au o izado po
el
ac o «no de ley» y el
de Es a u o de la Co e Penal In e nacional. au o izado median e ley o gánica.
~4.
Po la p o idencia de inadmisión del ecu so susci ado an e él po Rumasa una
e1.
ob enida
la
sen encia a o able del TEDH.
45. Tal
es
hoy
el
caso
de
la
enuncia a la gue a en e Es ados como medio lici o de ga an iza el espe o
a los p opios «de echos».
46. Los a ado; comuni a i
o;
han sido in a iablemen e odos au o i1.ados a su a i icación mediame
2.
El
Asun o
Rumasa
En
i ud
de
un Dec e o
Le
y,
el
de
23
de
Feb e o
de
1983 (B.O. 24 Feb.
1983)
Ja
Je a u a del Es ado exp opió «po azones de u ilidad pública e in e és social» a
los
bancos
y o as
sociedades
que o maban
en
el
«G upo
Rumasa
S.A.»
de
los
que
la
sociedad
mad e
conse ó
si
emp e
la
mayo ía
de
las
pa icipación
soc
i
al.
La
desposesión ue ulminan e. De odos
esos
bienes
se
hizo
ca go
la
Di ección
Gene al
del Pa imonio del Es ado quien
quedó
acul ada
pa a
ans e i
al
Fondo
de
Ga an ía
de Depósi os el eje ci
cio
de
odas
las acul ades
p opias
de
los
Consejos
de
Adminis-
ación de
esas
sociedades exp opiadas.
En
su
caso.
podía
ans
e
i
dicho eje
ci
c
io
a
los
admini
s ado
es que
esa
Di ección
Gene al
lib emen e d
esigna
e. Los
i
ul
a es
de
las acciones
exp o
piadas,
po
ob a del m
ismo
D.L.
queda on
o zosamen e
cons
i
ui-
dos
en una
«Comu
nidad de Accionis as», en
cada
sociedad.
en
odo
lo
ela i o al ej
e -
cicio
de las acciones
que
en
De
ec
ho
se
de i a en del ac o
exp opia
o io.
Dicho
D.L,
que
en ó
en
i
go
inmedia amen e, ue
con alida
do
po
la
Ley
7 /83 de 29
ele
Junio
de
1983.
F en e al D.L..
pe o
no
con
a la ley, un
g upo
de
54
dipu
ado
s
de
la
oposición
pa lamen a ia
susci ó
ecu so
de
incons i ucionalidad.
És e
se
un
dab
a
en
mo i os
dis in os y
en e
ellos
ha emos
b e e
alusión
a
los
p incipales. El D.L. e a
nulo
de
pleno
De echo
po que
había
aspasado los lími es
cons i ucionales
que el a .
86,
1
es ablece
pa a
el eje cicio
po
el
Gobie no
de
es a
acul ad legisla i a, cual es
la
de
no
a ec a
a los
de echos
y libe ades. egulados
en
el Ti . I
de
la CE. Pues o
que
la
nulidad
e a
adical. el D.L. no
podía
s
e
con alidado
po ley pos e io . El
de echo
p i-
mo dia
lmen e
a ec a
do
e a
el
de
p opiedad.
lo
que
de e minaba, a
la
ez. la io
la
ción
del
a
.
33. Es e de echo iene ese ada su
egulación
a
la
ley. y
el
Gobie no
no
u i-
lizó
ninguna
de las
dos
opciones
po
sibles: O
bien
ami a ía
una
ley o dina ia, en
la
o ma
hab
i ual, o bien
ealizaba
la
exp opiación
po
la
ía
de
la Ley de
Exp
opiación
Fo zosa, y no había he
cho
ni lo uno ni lo o o. En el D.L.
se
habían
ama
lg
amado
dos
momen
os
que el a . 9
de
la
LEF
dis ingue.
el
ac o
de
aplicación
de una
Ley
exp opia o ia.
con
la
p opia
no ma
gene al
pa a
la
habili ación
de
la p
o es ad
exp opia o ia».
El D.L. hab ía iola
do
igu
almen e
el
A . 33
CE
ela i o a la libe ad de
emp esa.
pues o
que
la
CE
la
con igu a
como
un
de echo
indi idual
de
los ciudadanos.
Con
mejo acie o pa ece
habe
sido
impugnado
el
D.L.
como
in ac o de los de echos
un-
dame
n ales p o egidos
po
el a .
24
CE u ela judicial e ec i a) y 14 (p incipio de
igual-
dad).
El
TC,
no sin
una
delibe ación in
e na
acciden ada.
e minó echazándolo, si
bien
su
la
cons i uciona
lidad ue decla ada
po
la
míni
ma
mayo ía.
pues o
que
ue el
o o
de
calidad
del P esiden e el
que
ompió el
empa e
de seis o os
con
a los o os
seis
de los magis ados disiden es.
L~y
O gánica. Vid. p. ej.
Co es
Gene ales. Dia io de Sesiones. Cong eso de los Dipu ados. Comisiones,
Año l 9ll6 N. 7 pa a
la
a ilicación del Ac a Única Eu opea. Po ley o gánica
'ue
au o izada ambién la
a i icación del Es a u o de Roma pa a
la
c eación del TPI. La
de
la
CEDH
ue si
mp
leme
n e au o izada
po la ía del 94.1 CE.
El i e a gumen a i o de la Sen encia es emb ollado y con uso y con azón el
o o
pa icula de Jos magis ados que o ma on la mino ía
lo
pudie on acha de
incon-
g uen e po que en la ijación
de
la
elación en e
el
Dec e o
Ley y la Ley
de
con ali-
dación había una pe ec a con adicción. En e ec o,
dicha
elación podía se
en endida
de dos mane as posibles, o bien el D.L.y
Ja
Ley
o maban
una unidad, y en onces
la
impugnación de incons i ucionalidad ealizada sob e
el
Dec e o se ex endía a
la
Ley,
o bien. po el con a io, dicha elación e a la de dos
cue pos
no ma i os dis in os y
sepa ados. Si e an dos cue pos sepa ados los icios cons i ucionales del D.L. no
po
-
dían
en
modo alguno se subsanados
po
la
Ley
ele
con alidación.
Si
ambos
o ma
-
ban unidad, la impugnación de la incons i ucionaliclad
del
D.L había que
ex ende la
a
la
Ley.
La
a gumen ación de la opinión mayo i a ia
se
undó en oma del uno y de
la o a dis in os elemen os, aquellos que
mejo
le
con enían
pa a
undamen a
su
esis.
El en egismo de
la
mayo ía del TC a las esis gube namen ales es palma io
en
el
enjuiciamien o del denominado «p esupues o habili an e» del D.L.; es o es, en
la
a
-
lo ación de
la
necesidad y de
la
u gencia de
la
exp opiación. Concediendo,
como
no
podía se de o o modo, que el con ol pa lamen a io
sob e
el D.L. no excluye al
ul-
e io con ol ju isdiccional. el
TC
enuncia de hecho a eje ce lo: «El Gobie no,
cie -
amen e, os en a
el
pode de ac uación
en
el
espacio
que
es inhe en e a la
acción
polí ica:
se
a a de ac uaciones ju ídicamen e disc ecionales, den o de los
lími es
cons i ucionales. median e unos concep os que si bien no son inmunes al con ol
ju-
isdiccional. echazan
-po
la
p opia unción que
compe e
al
T ibunal-
oda
inje en-
cia
en la decisión polí ica que, co espondiendo a la elección y esponsabilidad
del
Gobie no ... »
47
• Es e c i e io es inacep able. desde el pun o de is a de la ju isp uden-
cia
co
ns i ucional compa ada y la de los p opios T ibunales que aquí omamos
como
e e encia48 •
La
opinión de la mino ía disc epan e ue
que
el
D.L., que e a
la
no ma que
se
encon aba igen e en el momen o
de
la in e posición del ecu so, e a el único
ex o
legisla i o sob e el que el
TC
debió p onuncia se. En
modo
alguno es e juicio
debió
ex ende se a la Ley, po que ese p ocede e a con a io a
lo
p ecep uado en
el
a .
93
1 de
la
LOT.
En lo que espec a a la elación en e el a . 33 y
el
86, 1, los edac o es del ecu -
so
ele
incons i ucionalidad habían hecho
una
in e p e ación excesi a de la noción
de
la
«a ec ación». Con azón la opinión mayo i a ia a gumen ó que esa in e p e ación
lle aba al absu do, po que
en
e ec o se ía di íci 1 que el D.L. cualquie a que ue e
su
con enido no «a ec a a» a algún de echo undamen al. Pe o
en
ealidad es e sólo
e a
un a gumen o en apa iencia. po que el p oblema eal es aba
en
si ese de echo unda-
men al
es aba
o no esencialme
n
e a ec ado con esas medidas. Ace adamen e la opi-
47. !bid.
F.
No. 5".
48. Todas las cláusulas de ese a
de
los T a ados comuni a ios. es ic i as de las libe ades que
en
ellos se consag an. «po azón de o den público. mo alidad y segu idad públicas ... segu idad nacional e c.»
(
Vid.
p.
ej. a .
30
CEE) son siemp e obje o de con ol po
pane
del
TCE
. de modo que no son los gobie nos
de los Es ados
mi
em
b os. sino el T ibunal quien iene la úl ima palab a. O o an o hizo el TEDH desde
el
p i
me
momen o, espec o de la noción de «o den público» como excepción ( empo al) a l
as
ga an ías que
algunos (no odos) de los de echos undamen ales que la CEDH. Vid. ju isp udencia ya
en
el Caso Lawl
es.
nión mino i a ia pun ualizó que se había p oducido un desconocimien o esencial del
de echo
p o egido
~"
.
La consecuencia de es a posición es e iden e.
si
el D.L.
había
esencialmen e
Ie
-
~ionado
el de echo de p opiedad. la Ley de con alidación
no
podía ene e ec o
sana
-
o io
alguno
sob e el D.L. Ese mismo « o o pa icula »
de
los seis
magis ados
disiden es e eló igualmen e un aspec o esencial. que, como e emos más a de
en-
d ía ele ancia
en
la sen encia del TEDH.
El
a .4 del D.L.
había
impues o a los
ac-
cionis as
de
las
sociedades
exp opi
adas
la
obligación
de
cons i ui se
en
una
«comunidad de accionis as» po cada sociedad.
pa a
odas las ac uaciones
de
es os
con
la Adminis ación. Es a imposición legal « enía un ca ác e obliga o io y excluyen e».
Al a ec a
así
al de echo de p opiedad se hab ía ebasado el lími e que es ablece el
a .
86,l
CE
en
el uso del dec e
o
ley. lo cual lle aba apa ejado la decla ación de
incons i ucionalidad de al medidaºº.
Impo an e es pa a nues o p opósi o consigna que
ni
sen encia ni o o pa icula
pa a on mien es
en
una causa de impugnación decisi a y
que
el ecu so de los
dipu-
ados había p esen ado como a gumen o de segunda ila. El
que
más a de en
la
deci
-
sión del
TEDH
se ía decisi o. Es e no
e a
o o
ljUC
el de echo
de
p opiedad lesionado
o no
po
el D.L y la Ley nunca pudo se de endido an e los ibunales españoles
po
sus i ula es. y es o cons i uía una lesión g a e
al
de echo undamen al del a . 6.1
de
la CEDH, co espondien e con el a . 24, l CE. ela i o a la u ela judicial e ec i a.
* * *
Si
los magis ados que cons i uye on la escasa mayo ía
en
la sen encia de 1983
c eye on habe se con ella «qui ado el mue o de encima», echa on mal las cuen as.
El empe amen o pugnaz de los exp opiados, así
como
el
peso
de los a gumen os
de
la mino ía disc epan e ue on sin duda ac o es
que
anima on a los pe judicados a
segui haciendo oposición en las medidas conc e as de los ac os de ejecución.
Tal ocu ió
en
el juicio in e dic al ami ado an e el
juzgado
No.18 de Mad id
en
el que los exp opiados susci a on una cues ión de incons i ucionalidad
po
la posible
in acción del a . 24, 1 CE,
qu
e la Ley de con alidación del D.L. hab ía ealizado
po
ob a de sus a s. 1 y 2.
El
juez la acogió po que en endía que
si
al
deci de la
Sen en-
cia del
TC,
F.
2:
La sus i ución del Real Dec e o-Ley
po
la
Ley con una
e icacia
e oac i a. ex iende su ue za ampa ado a y inculan e
al
ac o inicial de desposesión»,
el despojo ejecu ado
po
la ley y el D.L., de
se
con a io al de echo undamen al
p o egido
po
ese a . 24 «supond ía la concep uación del ac o de despojo como
una
ía de hecho ealizada
po
el Es ado».
Con on ado
así
el TC de nue o con la posible incons i ucionalidad (aho a de
la
Ley) y cogido
en
sus p opios a gumen os e minó ce cándose a
sí
mismo con
sus
49. Vid. STC J 11/86.
Vo o
Pa icula No.
2.
50.
La
pun ualización del o o panicula se quedó ahí. Sólo más a de la mino ía disc epan e del
TC
pe cibió que con ese
«C
onso cio de accionis as exp opiados» es aha a ec ado
no
sólo el de echo de p opiedad
(excluido en la Cons i ución española de
la
p o ección del ampa o) sino el de echo undamen al del a !.
24
.l
CE.
p opias a gucias a gumen a i as. Negó
la
pu a
e idencia,
alegando que «la
adquisi-
ción en pleno dominio (de las acciones) y
la
inmedia a oma
de
posesión de
dichas
sociedades
pudie a
ulne a el de echo a la u ela
judicial
p o egido
po
el a .
24,
1
en conexión con el a . 33,3 de la Cons i ución, dado
que
la
na u aleza de la ley
o -
mal que cub e la exp opiación impide a los exp opiados
su
de echo
de
p opiedad
an e
los jueces y
ibunales»
~
1
•
Quizá pa a anquili
za
su conciencia, y haciendo
uso
de la acul ad que le
conce-
de el a . 39,2 LOTC
se
pe mi ió añadi que en
modo
alguno
los exp opiados
queda-
ban inde ensos en e a la causa e. jJ opiandi, po que
esa
ley singula quedaba, en
odo
caso, some ida al p incipio de igualdad
y,
si los exp opiados es imaban que
con
ella
se había ulne ado es e de echo undamen al les
quedaba
el ecuso de denuncia lo
así
an e
jueces
y T ibunales pa a que és os ami a an
la
co espondien e cues ión
de
incons i ucionalidad~
2
•
Fue eso exac amen e lo que Jos ecu en es hicie on en
el
si-
guien e paso.
Resuel o
en
sen ido
nega i o
po
el
TC
la
cues ión
de
la
posible
incons i ucionalidad que él había acogido y plan eado al
TC
5
1.
dio su sen encia
en
el
sen ido de
Ja
legalidad es ablecida
po
Ja
Ley singula exp opia o ia. Apelada
po
los
exp opiados la sen encia del Juez an e
la
Audiencia
de
Mad id, de nue o és os ol-
ie on a susci a una cues ión de incons i ucionalidad
que
la Audiencia acogió y
o -
muló an e
el
TC.
La que
aho a
la
Audiencia
plan eaba
se
undaba
en
la
posible
con adicción en e los mencionados A s. 1 y 2
de
la
Ley
7 /1983 y los a s. 33,3 y
14
CE
5
~
.
La
posible ulne ación del a . 14
CE
e a, como e minamos
de
e , una
suge en-
cia
del p opio TC.
la
del a . 33,3 e a una cues ión
que
enía a as ada ya desde
el
p ime es adio del
ecu so
y que
la
Audiencia hace
a lo a
en
oda su
dimensión.
En endía la Audiencia
que
de la ec a in e p e ación
de
es a egla del a . 33.3 se
se-
guía que la me a decla ación
en
abs ac o de la u ilidad pública o
de
la
necesidad social
sob e un conjun o indi e enciado
de
bienes o de echos no bas aba pa a undamen a
la causa e. p opiandi:
se
hacía pues necesa ia la jus i icación en conc e o la
ocupa-
ción singula de
cada
bien exp opiado. En consecuencia, al aba ambién la
ga an ía
de la p opo cionalidad de la medida espec o del in
de
la
exp opiación. Con
ello,
es imaba la Audiencia se pod ía
habe
in ingido el p incipio de igualdad del a .14.
51. Vid. STS 166/
86
F.No. 5.
La
alacia de es a a gumen ación
se
pe cibe ácilmen e: Implícicamen e.
al
o ma de a gumen ación es á p esuponiendo que un in e dic o poseso io sólo e a posible e
n
e a un ac o
de la Adminis ación. pe o no cuando la desposesión ue a ob a de una ley ¡Cu iosa posición en
un
T ibunal
cons llucional que iene
c.:omo
unción p incipal
juzga
de
la posible in acción po el legislado de las
ga an ías cons i ucionales y que
él
iene la obligación de co egi en amo que ga an e de la cons i ucio-
nalidad!
52. !bid.
F.
1 .'i. le a A.
53. La decisión mayo i a ia en el TC encon ó en es e segnndo examen. meno esis encia en Ja mino ía
disc epan e pues o que algún magis ado que había o mado mino ía en la sen encia an e io aho a o ó
con
la
mayo ía. Solo el P o . Rubio Llo en e y el P o . T uyol Sc a, o mula on un luminoso o o pa icula .
54. STC 6/ 991. No.
l.
En
el au o po el que
la
Audiencia o muló su cues ión de cons i ucionalidad
huho. no obs an e. un o o pa ic
ul
a ap eciando la cosa juzgada. undada en las dos sen encias an e io es
dd
TC.
Den o
de
las di icul ades écnico-ju ídicas
que
el
asun o
ence aba.
p oduce
un:
penosa
lec u a
la p o idencia, con sus a gumen os. que el
TC
dic ó, pa a
decla a
];
inadmisión del ecu so de
ampa o
que,
una
ez ob enida la
sen
encia
a o able
de
TEDH
y con in ocación
de
la
doc ina de
la
STC
245/1991.
solici aba
se
die a
cum
plimien o a la dic ada po
el
T ibunal Eu opeo. Cie o es
que
el
TC
no es
«una
ins
ancia
je á quicamen e
subo dinada
al
TEDH».
Cie o
ambién
qu
e la
LOTC
n(
con empla
es e
supues o,
po
que
ni siquie a
soñando
se
pudo
imagina
que
se ía
p e
cisamen e el
TC
el que se ía esponsable de la condena al
Es ado
Español p
o
el
TEDI-
a
causa
de
una
iolación
que
él
-p ecisamen e
él-
había
in e ido
al de echo
unda
men al
de
la buena adminis
ación de jus icia. Pe o i
nexac o
es
a i ma
,
como
el
TC
hace. que el único De
ech
o al
que
él es é some ido
sea
«la Cons i ución y a lo
dis
pues o en su Ley O g<ínica», ¡,Cómo lee
en onces
el
TC
el a .
96
CE
?.
Cie o
e:
igualmen e
que
había habido una iolación g a e de un
de echo
undamen al
p o egí
do. an o
po
el o denamien o cons i ucional
españo
l
como
po
el
de
la
Con enció
Eu opea de los De echos del Homb e,
cuya
iolación
el
TEDH
se la impu a
di ec a
men e al TC. Con esa iol
ación
el
TC
comp ome ió
la esponsabilidad in
e naciona
del Es
ado
español. Y cie o sigue siendo
- ina
l
men
e-
qu
e.
de
acue do con las
posi
ciones
bien es ablecidas en el
De echo
in e nacional ac ual, la pe sona es
i ula
d
de echos y debe es subje i os
que
, en de e minadas
ci cuns ancias
a o ables,
el
pa ·
icula puede hace ale
con a
su
p opio Es ado. Nada
de
es o
apa ece en
la
men
·
cionada
p o idencia.
Pa a
colmo
de males
el
TC,
al
dic a la, al ó a
una
elemen al egla
de
jus icia
cua
es
«la de no se
juez
en p opia causa».
de echos undamen al
es
no son sólo no mas cons i ucionales
que
es
ablecen de echos públicos subje i os
si1111
a.1xos esenciales del sis ema
democ á ico•
(/oc. ci .
F.J.
No. 5)
(Sub ayado
nues o).
;.
Qué es
es e
sino
el
econocimien o de una legalidad sup anacional. que
se
si úa
más
al
lá
de
las no
mas
cons i
ucionale;
españolas"!. ¡,No hay en
esos
« asgos» una ue za inculan e
supe
io
que
ob
liga
ía
al
TC
a e o ma
su~
p opias decision
es
cua
ndo
la
iolación
que
le
1mpuia
el
TEDH
es
p ecisamen e la de habe él
come idc
con
su~
ac uaciones una in acción a
un
de echo
undamen al
de
al
dimcn~ión
que no ma y iolación
se
si úan
en
esas
zonas
de
«sup alegalidad
co
ns i ucional?