scieee Science in your language
[es] (orig)

¿Dónde está el punto de referencia?

Abstract

La lengua posee u n amplio conjunto de unidades y mecanismos para la expresión del espacio y del tiempo. Toda situación (S) espacial y temporal se localiza a partir de u n punto de referencia (R), el cual puede estar inherente en el significado de ciertas unidades y, por otra parte, puede ser instaurado en el contexto comunicativo. En todos los casos desempeña un papel importante la perspectiva del hablante y sus relaciones con los otros componentes de la comunicación. Entre los diversos tipos de relaciones que contraen R y S se encuentran la orientación dimensional (horizontal o vertical) y la orientación de dinamismo (estática o dinámica). Examinando estas relaciones se observa que la coordenada espacial tiene capacidad para generar perspectivas análogas a ella en la coordenada temporal y en otros campos nocionales.

Read accessible full text

¿Dónde está el punto de referencia?

Author: Carbonero Cano, Pedro
Year: 1995
Source: https://idus.us.es/bitstreams/290e0be6-6c0f-4a93-9f34-871a0f6eacbe/download
¿DÓNDE ESTÁ
EL
PUNTO
DE
REFERENCIA?
PEDRO
CARBONERO
CANO
Uni e sidad
de
Se illa
RESUMEN
La lengua posee un amplio conjun o de unidades y mecanismos pa a la
exp esión del espacio y del iempo.
Toda
si uación (S) espacial y empo al se
localiza a pa i de un pun o de e e encia (R), el cual puede es a inhe en e en
el signi icado de cie as unidades y, po o a pa e, puede se ins au ado en el
con ex o
comunica i o. En odos los casos desempeña un papel impo an e la
pe spec i a del hablan e y sus elaciones con los o os componen es de la
comunicación.
En e los di e sos ipos de elaciones que con aen R y S se
encuen an la o ien ación dimensional (ho izon al o e ical) y la o ien ación de
dinamismo (es á ica o dinámica). Examinando es as elaciones se obse a que
la coo denada espacial iene capacidad pa a gene a pe spec i as análogas a
ella en la coo denada empo al y en o os campos nocionales.
PALABRAS CLAVE
Espacio, iempo, pun o de e e encia, deíxis.
ABSTRACT
Language has a wide a ie y o uni s and mechanisms o space and ime
exp essions.
E e y si ua ion (S) is iden i ied om a poin o e e ence (R), which
can be inhe en in he meaning o some uni s o be es ablished in he commu-
nica i e
con ex . In all cases, an impo an ole is played by he speake 's pe s-
pec i e and his ela ionship wi h he o he communica ion elemen s.
E en
hough
many ypes o ela ion exis be ween R and S, his pape cen es i s
analysis on dimension (ho izon al o e ical o ien a ion) and dynamism (s a ic
o
dynamic o ien a ion).
When
examining hese ela ions, one can obse e ha
spa ial ield is able o gene a e analogous pe spec i es in ime and in o he
no ions.
CAUCE,
Raima
de
Eilologiay
su
Diddc ica.
n.°
18-19.
1995-96/pdgs.
719-739
719
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
PEDRO
CARBONERO
CANO
KEY
WORDS
Space, ime, poin
o
e e ence, deixis.
RÉSUMÉ
La langue possède
un
as e ensemble d'uni és
e de
mécanismes pou
l'ex-
p ession
de
l'espace
e du
emps. Tou e si ua ion
(S)
spa iale
ou
empo elle
es
localisée
a
pa i d'un poin
de
é é ence
(R), qui
peu ê e inhé en dans
le
sig-
ni ié
de
ce aines uni és
e ,
d'au e pa , peu ê e é abli dans
le
con ex e com-
munica i . Dans ous
les cas, un
ôle impo an
es
joué
pa la
pe spec i e
du
locu eu
e ses
ela ions a ec
les
au es élémen s
de la
communica ion. Pa mi
les di e ses so es
de
ela ion
que R e S
acquiè en ,
on
ou e l'o ien a ion
de
dimension (ho izon ale
ou
e icale)
e
l'o ien a ion
de
dynamisme (s a ique
ou
dynamique). Lo squ'on examine
ces
ela ions,
on
obse e
que le
champ spa ial
es capaci é pou engend e
des
pe spec i es analogues dans
le
champ empo-
el
e
dans d'au es champs no ionnels.
MOTS-CLÉ
Espace, emps, poin
de
é é ence, deixis.
0.
INTRODUCCIÓN
El espacio y el iempo cons i uyen dos coo denadas undamen ales
pa a explica el sis ema uncional de la lengua, po su ín ima implica-
ción, an o en los asgos signi ica i os de las unidades del código lin-
güís ico, como en el e dade o y úl imo sen ido de los mensajes que se
p oducen en los ac os de habla.
En cualquie secuencia lingüís ica elabo ada po un hablan e con
in ención signi ica i a podemos encon a de mane a habi ual e e en-
cias espaciales y empo ales, inco po adas en el signi icado de las uni-
dades uncionales, e e encias a a és de las cuales el mensaje cob a
sen ido an e el oyen e.
En el p esen e abajo que emos mos a que un elemen o cla e pa a
el análisis de los asgos de signi icación de la lengua es el
pun o
de
e e-
encia
(R), en endido como aquél en elación con el cual se ubica la
720
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
¿DONDE
ESTA
EL
PUNTO
DE
REFERENCIA?
si uación (S), es o es, el luga o momen o señalado, en el que se
encuen a la en idad o p oceso que se designa. Es o puede queda e le-
jado inicialmen e en un esquema simpli icado como el siguien e:
R • S
Las elaciones en e R y S pueden se de muy di e en es ipos, de
o ma que econoce las y analiza las puede ayuda nos a en ende mejo
cuáles son los mecanismos de signi icación de que disponen los hablan-
es pa a la señalación al espacio y al iempo y la ubicación de las en i-
dades en ales coo denadas.
1.
REFERENCIA
EXTERNA
/
REFERENCIA
INTERNA
Pa a si ua los di e en es aspec os implicados en la cues ión que nos
ocupa, en p ime luga se á con enien e econoce , en e las unidades
del código lingüís ico, un asgo di e encial que denominamos e e encia
ex e na / e e encia in e na (P. Ca bone o, 1979).
Las que poseen e e encia ex e na son aquellas que, en cuan o uni-
dades pe enecien es al sis ema de la lengua, no con ienen especí ica-
men e el pun o de e e encia como un asgo inhe en e de su signi ica-
do.
Pa a ales unidades, el pun o de e e encia se á es ablecido po el
hablan e en el plano del discu so, cuando cons uya su mensaje. Po
ejemplo, ad e bios como ce ca/lejos, delan e/de ás, an es/después,
e c.,
que suelen es ablece una elación en e S y R en i ud de asgos
como 'dis ancia', 'ubicación ho izon al' u 'o den c onológico', espec i-
amen e, el pun o de e e encia no o ma pa e de su signi icado in e -
no y sólo se es ablece en el con ex o de uso (lejos «de la ciudad»,
delan e «de la casa», después «de la cena», e c.), lo cual puede hace -
se de mane a explíci a o implíci a, como de alla emos más adelan e. Pa a
es e ipo de unidades, el pun o de e e encia, en p incipio, puede se
cualquie a y no es á es ingido de an emano. Se comp ende ácilmen e
que las en idades que hemos ins au ado como pun o de e e encia -<la
ciudad», «la casa», «la cena»- pod ían habe sido o as, si los ejemplos
hubie an sido dis in os, y dis in a la ealidad e e ida.
Po el con a io, ienen e e encia in e na aquellas unidades que, en
cuan o codi icadas den o del sis ema de la lengua, con ienen en e sus
721
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
PEDRO CARBONERO CANO
asgos de signi icado la ubicación del pun o de e e encia. Po ejemplo,
ad e bios como los de las se ies aquí/ahí/allí o aye /hoy/mañana ya
implican en sí mismos un pun o de e e encia, que es á elacionado con
los pa icipan es en el ac o de la comunicación ( undamen almen e el
hablan e y ambién de alguna mane a, según los casos, el/los oyen e(s)
o un e ce e e en e).
En la e e encia in e na es donde apa ece el enómeno lingüís ico de
la deíxis, ya que el luga o iempo señalado sólo es conocido designa i-
amen e si enemos en cuen a la si uación que ocupa el hablan e, en
elación con el oyen e y con la ealidad e e ida. Aho a bien, eniendo
en cuen a nues o plan eamien o an e io , las unidades de alo deíc ico
no son, como en ocasiones se ha pensado, de signi icado ocasional, sino
cons an e (E. Ala cos, 1994, p. 88), ya que el pun o de e e encia es
siemp e el mismo po es a incluido en el alo de lengua de dichas uni-
dades,
en cuan o ubicadas en un sis ema codi icado de elaciones in e -
nas.
Po ejemplo, cuando u ilizamos el ad e bio aye , el pun o de e e-
encia es, de mane a cons an e, el día en que el hablan e emi e el men-
saje y la si uación es el día an e io a és e. Eso no es obs áculo, lógica-
men e, pa a que en un ex o puedan p oduci se a iaciones de sen ido
o conno aciones po de i ación me a ó ica, cosa que puede ocu i no
sólo en és as sino en cualesquie a o as unidades de la lengua, po se
ello una p opiedad i ual de odo ac o de habla. Po ejemplo, en algu-
nos con ex os gene alizado es, el aye puede e e i se no al día an e io
sino a odo un espacio más abie o, elacionado con algún ipo de pasa-
do.
Pe o lo que se á ocasional es no el signi icado, sino la designación,
es o es, la ealidad conc e a a la que nos e e imos (el día en cues ión,
en nues o an e io ejemplo).
Cuando el pun o de e e encia pe enece in e namen e al signi ica-
do de una unidad, és e se á siemp e alguno de los pa icipan es en la
unción si uado a. En lo que llamamos unción si uado a, como el con-
jun o de ecu sos u ilizados pa a ubica una en idad o p oceso en las
coo denadas espacio- empo ales que le co espondan, conside amos
pa icipan es a aquellos componen es del ac o comunica i o que pue-
den se enidos como e e en es in e nos. El sis ema de la lengua es á
do ado de i ualidad pa a di e encia has a es pa icipan es, según se
de i a de los ya clásicos y conocidos componen es básicos de la comu-
nicación: Ia, el hablan e; 2-, el/los oyen e(s); 3a, cualquie o a ealidad
que no sea ninguna de las dos an e io es.
Pod ía a gumen a se que, sob e odo cuando el pun o de e e encia
es un 3e pa icipan e, como ocu e, po ejemplo, con el ad e bio allí
722
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
¿DÓNDE ESTÁ
*EL
PUNTO DE REFERENCIA?
-en el que la localización espacial se es ablece en elación con un luga
.cualquie a ajeno a hablan e/oyen e- o con el adje i o pos e io -en que
la localización empo al se es ablece a pa i de cualquie momen o o
pun o c onológico-, es a e e encia se ía ex e na, po que las en idades
que pueden se i como pun o e e encial son muchas y sólo el con ex-
o pe mi e iden i ica las. No obs an e, unidades como és as debe án con-
side a se de e e encia in e na, po cuan o ya en su signi icado es á
inhe en e que el ámbi o espacial o empo al del hablan e y del oyen e
queda excluido como pun o de e e encia. En e ec o, los empleos habi-
uales del adje i o pos e io con sen ido empo al son aquellos que
oman como pun o de e e encia un momen o de la línea c onológica
que no es el de la enunciación (po ejemplo: lo some ie on a un aná-
lisis pos e io , eso ue pos e io a la boda, e c.) Po el con a io,
cuando nos encon amos con unidades de e e encia ex e na, como las
mencionadas de es e ipo más a iba (lejos/ce ca, delan e/de ás,
an es/después, e c.), en ellas no hay es icción a la posibilidad de que
el pun o de e e encia sea an o el hablan e, como el oyen e, como cual-
quie o a en idad ins au ada en el con ex o.
Con iene señala que la ubicación de cada uno de los pa icipan es,
pa a ealiza unciones si uado as, no se da en las mismas ci cuns ancias
pa a la e e encia espacial que pa a la empo al, como amos a e a
con inuación.
1.1. Los pa icipan es en la coo denada espacial
En el espacio, el 1e y el 2- pa icipan e ocupan luga es dis in os, más
o menos alejados en e sí según los casos, cuando el hablan e p oduce
el mensaje. Po lo an o, la lengua española dispone, en algunos luga es
del sis ema g ama ical, de subsis emas codi icados en es g ados de deí-
xis (es e/ese/aquel, aquí/ahí/allí), lo que le capaci a pa a es ablece
dis inciones signi ica i as, según que el pun o de e e encia sea el 1Q, el
2- o el 3e pa icipan e, lo cual no ocu e de mane a an di e enciada en
o as lenguas (P. Mo eno, 1985). Ello no impide, lógicamen e, que en
usos lingüís icos conc e os, la dis inción uncional es ablecida en cada
uno de es os es g ados quede anulada o neu alizada, si deja de se
pe inen e en un de e minado ac o comunica i o, o bien si se p oduce,
po la subje i idad que siemp e puede es a p esen e en el hablan e, un
as ase de alo es. Po pone un ejemplo, cuando es os deíc icos son
empleados con alo ana ó ico, como en «llega on a la on e a, y
723
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.

PEDRO CARBONERO CANO
aquí u ie on
que
espe a es ho as»,
en un ex o na ado, la alusión
al con ex o ce cano puede hace
que una
unidad
de
p ime g ado
(como
aquí)
no
enga
al
hablan e como pun o
de
e e encia, sino
a una
eali-
dad p e iamen e designada
en el
mensaje.
No obs an e,
en
o os luga es
del
sis ema g ama ical español, exis-
en subsis emas uncionales
de
ca ác e espacial
que se
codi ican sólo
en
dos g ados
de
deíxis, como ocu e
con las
pa ejas
acá/allá, eni /i ,
ae /lle a ,
e c.,
donde
la
unidad
del
p ime g ado
(la
p ime a
de
cada
pa ) iene como pun o
de
e e encia
al 1e
pa icipan e, en e
a la del
segundo g ado
(la
segunda
de
cada
pa ),
cuyo pun o
de
e e encia
puede
se
indis in amen e
el 2- o el 3e
pa icipan e. Obse amos,
po
ejemplo,
que en sus
usos habi uales
ae
implica ace camien o
al
hablan e
-«me lo ha
aído»-, mien as
que
lle a
es
álido an o pa a
el
ace camien o
al
oyen e
-« e lo
lle a é»- como
al
ausen e -«¿se
lo has
lle-
ado?»-.
De al
mane a
que, en
aquellos casos
en que
ae
designa ace -
camien o
al 2- o al 3e
pa icipan e
po su
cons ucción
con
p onomb es
de segunda
o
e ce a pe sona
-po
ej.:
« e lo
ae á»,
«se lo he
aído»-,
se
in e p e a á
po el
hecho
de que el 1e
pa icipan e es á ubicado
en el
mismo ámbi o espacial
que el
des ina a io
y, po lo
an o, sigue impli-
cando necesa iamen e ace camien o
al
hablan e,
que en
esos casos
se
ins au a como pun o
de
e e encia.
Eso ocu e po que en e
los
es pa icipan es
de la
unción si uado-
a exis e
una
p opiedad
que
podemos denomina
elación
de
dominio,
según
la
cual
el 2°
pa icipan e iene dominio sob e
el 3Q, y el 1Q
iene
dominio sob e
los
o os
dos.
G á icamen e:
Así, cuando
en una
de e minada si uación coinciden
el 2- y el 3e
pa icipan e,
la
unidad seleccionada pa a cons ui
el
mensaje
es
aquella
cuyo pun o
de
e e encia in e na
sea el
oyen e.
En un
ejemplo como
espe adme
ahí, el
luga señalado
po el
ad e bio
de
luga implica
al
oyen e
u
oyen es como pun o
de
e e encia,
aun
cuando
en el
ámbi o
Relación
de
dominio-.
+
1e
pa icipan e
pa icipan e
3e
pa icipan e
724
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
¿DÓNDE ESTÁ EL PUNTO DE REFERENCIA?
espacial ocupado po és os se encuen en ísicamen e e ce as pe sonas,
de mane a semejan e al hecho de que el mo ema de segunda pe sona
de plu al, « oso os», ale indis in amen e pa a designa « ú+ ú...»,
« ú+él...», « ú+ ú+él..», e c. (C. Ke b a -O ecchioni, 1971, pp. 52-57). Es la
elación de dominio la que es ablece como asgo disc imina i o la p e-
sencia al menos de un « ú», ya que los demás elemen os de la suma pue-
den se o os « ú», o os «él» o ambos.
Igualmen e, si en una si uación coinciden el 1e pa icipan e con el
2°,
el Ia con el 3a o los es a la ez, la elación de dominio hace que el
emiso u ilice la unidad que implica al hablan e como pun o de e e en-
cia. De es e modo la ubicación señalada con una secuencia como nos
e emos aquí, lo único que disc imina es el hecho de que el luga de
la eunión se encuen a en el en o no ac ual del hablan e, aun cuando
en el mismo luga se hallen ambién segundas o e ce as pe sonas. Po
el mismo mo i o, la p ime a pe sona del plu al, «noso os», iene capaci-
dad pa a designa «yo+ ú», «yo+él», «yo+ ú+él», e c., donde la única cons-
an e es que el «yo» sea enido como pun o de e e encia.
1.2. Los pa icipan es en la coo denada empo al
En lo e e en e a la coo denada empo al, en las ci cuns ancias no -
males de los mensajes espon áneos y di ec os suele da se una coinci-
dencia en el luga c onológico ocupado po los pa icipan es Ia y 2-, es
deci , que el momen o en que el hablan e emi e el mensaje y en que el
oyen e lo ecibe es simul áneo. Sin emba go no suele ocu i así en los
ex os esc i os o en algunas o mas mode nas de ansmisión de mensa-
jes o ales g abados, ya que en ales casos el momen o de p oducción del
mensaje es an e io c onológicamen e al de su ecepción. De cualquie
mane a, pa a la e e encia empo al el sis ema de la lengua suele un-
ciona sólo con dos g ados (lo que podemos simboliza con la pa eja
aho a/en onces). De al o ma que el p ime g ado es el que iene
como pun o de e e encia al 1e pa icipan e, siendo el é mino ma cado
(+);
y el segundo g ado, como é mino no ma cado (-) de la oposición,
es el e e ido a cualquie o o pa icipan e (el 2- o el 3Q). Es a oposición
uncional en e p ime y segundo g ado de la deíxis empo al es la base
de apoyo que si e pa a di e encia lo que conside amos, espec i a-
men e, el plano ac ual en e al plano inac ual de la lengua. Teniendo
en cuen a lo an e io , pueden da se dos ci cuns ancias discu si as:
725
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
PEDRO
CARBONERO
CANO
a) En los ac os comunica i os o ales di ec os, en los que coinciden
en el iempo la p oducción y la ecepción del mensaje, el p ime g ado
de deíxis (el aho a) incluye a hablan e y oyen e, en i ud de la ela-
ción de dominio del 1e pa icipan e sob e el 2-, y el segundo g ado (el
en onces) es el u ilizado pa a la e e encia al 3e pa icipan e, es o es,
un momen o c onológico dis in o al de la enunciación. Esquemá ica-
men e:
p ime g ado —• 1e y 2- pa icipan e
segundo g ado —• 3e pa icipan e
b) Cuando la p oducción y la ecepción del mensaje se dan en
momen os dis in os, el p ime g ado implica al 1e pa icipan e, y el
segundo g ado se e ie e al 2a o al 3a de ellos:
p ime g ado —• 1e pa icipan e
segundo g ado —• 2- y 3e pa icipan e
En la coo denada empo al, pues, la e e encia al 2- pa icipan e no
suele ene , como lo enía en la coo denada espacial- unidades di e en-
ciadas en el código. Incluso cuando se emplean, pa a la e e encia em-
po al, unidades de algún subsis ema e na io de la lengua, como el de
los demos a i os (p. ej.: es e año / ese año / aquel año), se com-
p ueba habi ualmen e que la unidad de p ime g ado (es e) es la que
unciona en el plano ac ual, y las del segundo y e ce g ado (ese,
aquel) son ambas álidas pa a el plano inac ual (P. Ca bone o, 1979,
pp.
116-120).
Y en onces la dis inción en e es as dos úl imas unidades,
pa a la mos ación empo al, se es ablece en o no a o o asgo signi i-
ca i o,
como es la p esencia del alo «iden i ica i o» e imológico en ese,
en e a su ausencia en aquel (V. Lamíquiz, 1967, pp. 187-188).
2. REFERENCIA
EXPLÍCITA
/
REFERENCIA
IMPLÍTICA
Cen ándonos aho a en las unidades de e e encia ex e na, ya diji-
mos an es que és as se ca ac e izan po el hecho de que el pun o de
e e encia no es á incluido in e namen e en e sus asgos de signi icado
726
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
¿DÓNDE ESTÁ EL PUNTO DE REFERENCIA?
a ni el de lengua, sino que queda e lejado en cada con ex o de uso. En
al caso, el pun o de e e encia puede exp esa se sin ác icamen e de una
mane a explíci a o implíci a.
Hablamos de e e encia explíci a cuando la unidad que ealiza la
unción si uado a, po con ene en sus asgos signi ica i os una capaci-
dad de indicación espacial o empo al, se cons uye con una p olonga-
ción sin agmá ica, ecibiendo un complemen o sin ác ico que exp esa el
pun o de e e encia. Po el con a io, la e e encia es implíci a cuando
es o no ocu e y el oyen e in e p e a el pun o de e e encia po o os
da os del con ex o, ya sea el con ex o lingüís ico inmedia o (co- ex o),
ya sea el en o no comunica i o en que se p oduce el mensaje.
Con ás ense ejemplos como los siguien es:
/la/ Se ace có al ecién llegado.
/Ib/
Vie on algo ex año y se ace ca on con cau ela.
/le/
Acé ca e, po a o .
/2a/ He dejado el lib o encima de la mesa.
/2b/
El male ín es á ce ado, pe o encima es á la lla e.
/2c/
No lle o nada encima.
/3a/ El día siguien e a la eunión p esen a on el in o me.
/3b/
He e minado de lee el capí ulo VI. Luego empeza é con
el siguien e.
/3c/
Que pase el siguien e.
/4a/ Se ue on al cine después de come .
/4b/
Es u o un a o en la ies a y después se ol ió a su casa.
/4c/
Eso lo e emos después.
Los ejemplos an e io es ep esen an usos ilus a i os de algunas uni-
dades,
pe enecien es a di e sas ca ego ías g ama icales, que poseen
e e encia espacial (el e bo ace ca se y el ad e bio encima, en los
ejemplos de /1/ y /2/), y o as con e e encia empo al (el adje i o
siguien e y el ad e bio después, en los ejemplos de /3/ y /4/). En ellos
se obse a que /la/, /2a/, /3a/ y /4a/ se han cons uido con e e encia
explíci a, ya que el pun o e e encial queda exp esado en la p olonga-
ción sin agmá ica que complemen a a la unidad si uado a: se ace có al
727
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
PEDRO CARBONERO CANO
es á ico dinámico
en no o ien ado o ien ado
po p ocedencia des ino
desde hacia
Aho a bien, es e conjun o de asgos no ope a exhaus i amen e pa a
gene a unidades di e enciadas, den o del código, en odos los subsis-
emas de e e encia espacial o empo al, siendo así que algunos pa es
uncionales, po ejemplo, los de unidades ad e biales como aquí/acá,
ahí/allá... o unidades e bales como i / eni , lle a / ae ... pueden
aglu ina en cada uno de los elemen os del pa a ios de los alo es
mínimos que hemos esbozado en el esquema eó ico an e io . En
muchas ocasiones la unción de o ien ación a un des ino iende a coin-
cidi con la unción loca i a es á ica en una misma o ma léxica (R.
Jackendo , 1983, p. 165). Ve emos, a con inuación, algunos de los casos
más ele an es.
En el ámbi o de los ad e bios de e e encia in e na, la dis inción
en e las unidades espec i as de pa ejas como aquí/acá, allí/allá iene
a ias posibles explicaciones. Bien es e dad que el uso de es os ad e -
bios es cla amen e di e enciado en el español peninsula y ame icano,
po lo que la ele ancia de unos asgos u o os pod ía se a iable. Pe o
podemos deci que especí icamen e las unidades acá y allá eje cen su
p edominio de uso en los con ex os que exp esan «ap oximación», es
deci , que poseen un alo «di eccional» (P. Ca bone o, 1979), en endido
como 'o ien ación de des ino, sin delimi ación' (J. Schmidely, 1975)
(usándose sin p eposición, p. ej. en acá; o con p eposiciones como
pa a y hacia, que ienen un ca ác e no delimi ado, p. ej. enía hacia
acá, ha salido pa a allá...). Y, po su pa e, los ad e bios del g upo
aqui, ahí, allí son gené icamen e los más habi uales -aunque no exclu-
si os-
pa a cualquie a de los o os alo es; así pues, ienen capacidad
734
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.

¿DÓNDE ESTÁ EL PUNTO DE REFERENCIA?
pa a exp esa sen ido 'es á ico' (no malmen e sin p eposición, como en
se encuen a aquí, ahí es á...), o 'dinámico no o ien ado' (con la p e-
posición po : anda po aquí, po allí a...), o 'dinámico con o ien a-
ción de p ocedencia'(po ej.: se alejó de allí, se e desde aquí...), o
'dinámico con o ien ación de des ino, con delimi ación' (no malmen e
con p eposiciones de ca ác e delimi ado, como has a, po ej.: en ó
has a aquí; o sin p eposición, p.ej. hay que llega allí).
Aho a bien, es necesa io hace no a que es a oposición uncional
en e el alo «di eccional» especí ico de acá, allá y los o os alo es
«loca i os» gené icos de aquí, ahí, allí no es cons an e, sino ácilmen e
neu alizable. La neu alización pe mi e, sob e odo, que las unidades
gené icas ambién puedan se usadas pa a exp esa la di ección ap oxi-
ma i a (como en en aquí, se ace có allí, e c.), aunque no es an e-
cuen e en el español peninsula el uso in e so, es o es, el de acá, allá
con alo loca i o, pues o que empleos como acá es á o lo imos allá
son más ca ac e ís icos en ámbi os hispanoame icanos.
Nos amos a si ua aho a en o a ca ego ía g ama ical, el e bo,
donde ambién es posible encon a oposiciones uncionales basadas en
los asgos de o ien ación que es amos conside ando. Pa ejas como
eni /i y ae /lle a es án cons i uidas po unidades de e e encia
in e na, po cuan o en español el p ime elemen o de cada pa (que en
adelan e llama emos de p ime g adó) implica ace camien o al 1e pa i-
cipan e, mien as que el segundo elemen o (que conside a emos de
segundo g ado) se o ien a hacia el 22 o 3e pa icipan e como pun o de
e e encia. Es o no es aplicable a o os e bos de indicación espacial
como adelan a / a asa , subi / baja , e c., que pe enecen al ipo
de e e encia ex e na, en los que el pun o e e encial puede se cual-
quie a y queda ins au ado en el con ex o comunica i o.
Po ello, los usos p o o ípicos más habi uales de eni y ae es án
asociados a ad e bios del p ime g ado de deíxis (los que se ubican en
el en o no del hablan e), como en: iene pa a acá o áelo aquí; y los
empleos de i y lle a se suelen asocia a ad e bios de segundo o e -
ce g ado, como en ahí oy o llé alo pa a allá, cosa que no ocu e
exac amen e igual en o as lenguas.
Sin emba go, en es o hay que hace algunas conside aciones. El
pun o de e e encia implíci o en ales e bos ma ca la 'o ien ación de
des ino' del mo imien o exp esado po ellos. Pe o ales e bos, como
o os cualesquie a, pueden ecibi incidencia de ad e bios o comple-
men os de luga que ma quen o os di e en es alo es es á icos o diná-
micos. Po ello, si el complemen o de luga es de alo «di eccional», del
735
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
PEDRO
CARBONERO
CANO
ipo
a+SN,
el luga designado es á necesa iamen e inculado con el
pun o de e e encia in e no. Así, en ejemplos como ella iene a la
Uni e sidad o en a casa, del uso del e bo eni se in ie e ácilmen e
que «la Uni e sidad» o «la casa» es el luga de e e encia del hablan e, sea
el luga que ocupa en el momen o del habla , sea el que ocupa habi-
ualmen e. De la misma mane a, en ella a a la Uni e sidad o en e e
a casa, po el uso del e bo i se in e p e a á que el des ino es un luga
que pe enece al ámbi o de o o pa icipan e que no sea el hablan e.
Po el con a io, si el complemen o de luga no es di eccional, sino
de alo «loca i o», del ipo
en+SN,
la si uación que exp esa es á des in-
culada del pun o de e e encia in e no. Así se e con as ando ejemplos
como ellos ienen en en o ellos an en en, en los que el alo
«loca i o» es á designado con la e e encia hecha explíci a po el com-
plemen o y, po su pa e, el alo «di eccional» queda implíci o, y di e-
enciado, en el uso espec i o de eni o i .
Debido a lo comen ado an e io men e, las combina o ias de es os
e bos con los ad e bios de e e encia in e na su en cie as es iccio-
nes y pueden ecibi di e en es in e p e aciones. A sabe :
l2. Si el e bo u ilizado es de p ime g ado, como ae o eni ,
que o ien an su 'des ino' hacia el hablan e, y se cons uye con un ad e -
bio que ambién sea de p ime g ado, como en lo aigo aquí, se pue-
den da dos in e p e aciones: una de alo «di eccional» (=«lo aigo pa a
acá»,
«lo aigo a mi casa»...) y la o a de alo «loca i o» (=«lo aigo en el
bolsillo», «lo aigo en la male a»...). Ello es posible po que, como se
explicó an es, la oposición «loca i o»/«di eccional» en es e ipo de ad e -
bios es neu alizable y, en consecuencia, el oyen e puede asumi que el
complemen o de luga es á o no es á inculado con la e e encia in e -
na del e bo.
2a.
Si el e bo es de p ime g ado, pe o se cons uye con ad e bios
de segundo o e ce g ado, como en lo aigo ahí o lo aigo allí, la
única in e p e ación posible es la del sen ido «loca i o» del ad e bio (=«lo
aigo en el bolso», «lo aigo en el coche»...). No se pod ía in e i sen i-
do «di eccional», po incompa ibilidad en e el pun o de des ino inhe-
en e al signi icado e bal (que se o ien a hacia el hablan e) y el que se
incula ía al ad e bio (que se o ien a hacia el 2- o el 3e pa icipan e).
3a. Si el e bo u ilizado, po el con a io, no es de p ime g ado y se
combina con ad e bios que ampoco lo sean, como en llé alo ahí o llé-
alo allí, la compa ibilidad pe mi e, de nue o, dos in e p e aciones: una
de sen ido «di eccional» (=«llé alo al despacho», «llé alo pa a allá»...) y
o a de sen ido «loca i o» (=«llé alo en el coche», «llé alo en esa bolsa»...),
736
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
¿DÓNDE ESTÁ EL PUNTO DE REFERENCIA?
según que el complemen o de luga se incule o no a la e e encia in e -
na del e bo.
4a.
Si el e bo no es de p ime g ado, pe o se cons uye con un
ad e bio que sí lo es, como en llé alo aquí, sólo se á posible in e p e-
a un sen ido '«loca i o» (=«llé alo en es a male a»...). Se p oduce de
nue o una es icción que le impide adqui i alo «di eccional», dada en
es e caso la incompa ibilidad en e el pun o de e e encia in e no del
ad e bio (el hablan e) y el pun o de des ino del signi icado e bal, que
se o ien a ía hacia un 2a o 3e pa icipan e.
Ni que deci iene que los alo es p o o ípicos a ibuidos a es os
usos en los pun os an e io es pueden su i de i aciones discu si as, po
anulación de asgos dis in i os en empleos gene alizado es de la lengua.
Así, po ejemplo, si un hablan e na a lo que hace po las a des después
del abajo, diciendo « oy pa a acá, oy pa a allá..., donde me ape-
ezca», en su discu so es á dando un alo gené ico al e bo i , lo que
no impide su combina o ia con un complemen o «di eccional» de p ime
g ado (acá), po que la ubicación del hablan e en el ac o de la comuni-
cación deja de ene pe inencia.
4. CONCLUSIONES
Ia. En el p esen e abajo hemos p e endido analiza algunos de los
múl iples y complejos aspec os que p esen a la e e encia al espacio y al
iempo median e las unidades y los mecanismos de que dispone la len-
gua.
2-.
En oda « unción si uado a» espacio- empo al es necesa io sepa-
a e iden i ica dos componen es: la si uación (S) exp esada y su pun o
de e e encia (R).
3a.
En el sis ema de la lengua hay unidades que hemos conside ado
de e e encia in e na, en las que R o ma pa e inhe en e de sus asgos
de signi icado, y o as de e e encia ex e na en que no ocu e así y R es
ins au ado lib emen e en el con ex o comunica i o.
4a.
Los elemen os di e enciales pa a la e e encia in e na son los es
pa icipan es en el ac o de la comunicación: l2 el hablan e, 2a el oyen-
e,
3a cualquie o a en idad dis in a de las dos an e io es. A pa i de
ellos se gene a el enómeno lingüís ico de la deíxis.
737
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
PEDRO
CARBONERO
CANO
5a. Exis e
una
p opiedad
de la
lengua,
la
elación
de
dominio
del 2S
pa icipan e
sob e
el 3B y del Ia
sob e
los
o os
dos, que
ope a
de la
mane a
siguien e:
a)
Al
selecciona ,
pa a
elabo a
los
mensajes, unidades
de un
sub-
sis ema
de
e e encia in e na,
si dos o más
pa icipan es ocupan
una
misma si uación espacial
o
empo al,
el
hablan e suele elegi p io i a ia-
men e
aquella unidad
que
posee
como pun o
de
e e encia
el
pa ici-
pan e
de
mayo dominio.
b) Cuando
se
u ilizan unidades
de
e e encia ex e na, pe o
implíci-
a,
la
in e p e ación
más
adecuada
es
aquella
que
oma
al 1e
pa icipan-
e como pun o
de
e e encia, siemp e
que no
haya
da os con ex úales
especí icos
que
impidan dicha in e p e ación.
6a. En e
las
di e sas elaciones
que
pueden da se en e
R y S,
hemos examinado
los
ipos
de
o ien ación-.
a)
En la
o ien ación
dimensional
se
obse a cómo
una de las
es
dimensiones
de la
pe cepción espacial,
la
«ho izon al asimé ica»,
es la
que iene mayo i ualidad
pa a
gene a
analogías
en la
e e encia em-
po al,
con
habi uales as ases
signi ica i os,
así
como
en
o os campos
nocionales
más
abs ac os.
En
odo caso,
el
as ase
de
alo es en e
las
unidades
de un
mismo subsis ema,
así
como en e subsis emas
dis in os,
es
un
enómeno na u al
de la
lengua, cuando ope an p ocesos
de
e o-
lución
signi ica i a
o de
de i ación
de
sen idos
en el
discu so.
b)
En la
o ien ación
de
dinamismo
hemos podido econoce cómo
uno
de los
asgos
dis in i os
más
habi uales,
el de la
oposición «loca i-
o»
/
«di eccional»,
es
ácilmen e neu alizable,
lo
cual
se
elaciona
con
las posibles combina o ias sin agmá icas
de
e bos
y
complemen os
ad e biales,
y
con
la
adecuada
in e p e ación
de las
cons ucciones ob e-
nidas.
7a. Todo
lo
analizado
nos
mues a
que la
ins au ación
de un
pun o
de e e encia
es un
mecanismo undamen al an o
en la
con igu ación
del sis ema
de la
lengua, a ec ando
a
muchas
de las
ca ego ías g ama i-
cales, como
en el
p oceso
de
codi icación
de los
mensajes.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
ALARCOS,
E.
(1994),
G amá ica
de la
Lengua
Española,
Mad id,
Espasa-Calpe.
BLIRDACH,
A.M., CARTES,
A.,
MORENO,
P. Y
ROCCA,
N.
(1985),
«Algunas conside a-
ciones sob e
los
ad e bios deíc icos empo ales
en
inglés
y
español»,
Re is a de Lingüís ica Teó ica y Aplicada,
Uni e sidad
de
Concepción
738
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.
¿DÓNDE
ESTÁ
EL
PUNTO
DE
REFERENCIA?
(Chile),
pp.
163-173.
CARBONERO,
P.
(1979),
Deíxis espacial
y
empo al
en el
sis ema lingüís ico,
Publicaciones
de la
Uni e sidad
de
Se illa.
CIFUENTES,
J.L.
(1989),
Lengua
y
espacio. In oducción
al
p oblema
de la
deíxis
en español,
Publicaciones
de la
Uni e sidad
de
Alican e.
HJELMSLEV,
L.
(1935),
La
ca ego ía
de los
casos. Es udio
de
g amá ica gene al,
Mad id, G edos,
1978.
JACKENDOFF,
R.
(1983),
Seman ics
and
Cogni ion,
Massachuse s,
The MIT
P ess.
KERBRAT-ORECCHIONI,
C.
(1971),
La
enunciación.
De la
subje i idad
en el
lengua-
je,
Buenos Ai es, Hache e, 1986.
LAMÍQUIZ,
V.
(1967),
«El
demos a i o
en
español
y en
ancés: es udio compa a-
i o
y
es uc u ación»,
Re is a
de
Filología Española,
L,
Mad id,
pp.
163-202.
LEVINSON,
S.C.
(1983),
P agma ics,
Camb idge Uni e si y P ess.
LYONS,
J.
(1977),
Seman ics,
Camb idge Uni e si y P ess.
MOESCHLER,
J.
(1993),
«Ré é ence
empo elle
e
déixis»,
Ac es
du XX
Cong ès
In e na ional
de
Linguis ique
e
Philologie Romanes,
Tübingen, F ancke
Ve lag,
ol. I, pp.
493-506.
MORENO,
P.
(1985),
«Deíxis
espacial
en
ancés
y
español»,
Re is a
de
Lingüís ica
Teó ica
y
Aplicada,
Uni e sidad
de
Concepción (Chile),
pp.
157-162.
RASMUSSEN,
L.S.
(1994),
«Esbozo
de una
eo ía semán ica
de los
e bos españo-
les
y su
in luencia sob e
las
cons ucciones ad e biales»,
en
Ve bo
e
es uc-
u as ásicas
(Ac as
do IV
Coloquio In e nacional
de
Lingüís ica
Hispánica), Faculdade
de
Le as
do
Po o,
pp.
45-70.
ROJAS,
C.
(1988),
Ve bos loca i os
en
español. Ap oximación sin ác ico-semán i-
ca, México,
U.N.A.M,
Publicaciones
del
Cen o
de
Lingüís ica Hispánica.
SCHMIDELY,
J.
(1975),
«Déic iques spa iaux
de
l'espagnol»,
en
Mélanges o e s
à
Cha les Vincen Aub un,
Pa is, Édi ions Hispaniques,
pp.
239-252.
VICENTE
MATEU,
J.A.
(1994),
La
deíxis. Egocen ismo
y
subje i idad
en el
lengua-
je,
Publicaciones
de la
Uni e sidad
de
Mu cia.
739
CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.

CAUCE. Núm. 18-19. CARBONERO CANO, Ped o. ¿Dónde es á el pun o de e e encia?.