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Resumen
La impo ancia geoes a égica de nues a comunidad
es cla e en la explicación del abundan e ma e ial ca -
og á ico que de ella se conse a. Los Fondos Ca o-
g á icos de ca ác e mili a suponen un pa imonio
undamen al pa a el conocimien o de la e olución
u banís ica de muchas de nues as ciudades. Sin em-
ba go, la can idad no es más que un ac o , pues en
ealidad lo que so p ende a poco que uno se ap oxi-
me es la g an calidad y iqueza de in o mación que
es os apo an. En ambos sen idos, Andalucía puede
conside a se una p i ilegiada en lo que a sus docu-
men os se e ie e, aunque en un po cen aje muy ele-
ado es os no se conse en den o del p opio e i-
o io egional. La exis encia de es os ondos se
pueden as ea no sólo po oda la Comunidad An-
daluza y po supues o en oda España, sino que am-
bién es básico el uso de los a chi os de ins i uciones
ex anje as en las que se cus odian impo an es do-
cumen os ela i os a Andalucía. Una p ime a ap oxi-
mación a es os ondos y a su especial signi icación
son los obje i os básicos de es e a ículo.
Palab as Cla e
Ca og a ía mili a / Documen os g á icos / Andalu-
cía / Ingenie os mili a es / Mapas / Planos / Ca as /
Dibujos / Maque as
La impo ancia que, pa a el análisis del u banismo es-
pañol y andaluz, ienen los Fondos Ca og á icos de
ca ác e mili a , queda ía explicada simplemen e po
la g an can idad de documen os conse ados en nu-
me osas ins i uciones. Sin emba go, la can idad no es
más que un ac o , pues en ealidad lo que so p ende
a poco que uno se ap oxime es la g an calidad y i-
queza de in o mación que es os apo an. En ambos
sen idos, Andalucía puede conside a se una p i ilegia-
da en lo que a sus documen os se e ie e, aunque en
un po cen aje muy ele ado es os no se conse en
den o del p opio e i o io egional. Los documen-
os g á icos y los esc i os a ellos anexos se pueden
conside a como la uen e más impo an e pa a el
conocimien o del u banismo y su e olución en mu-
chas de las ciudades andaluzas. Su impo ancia geoes-
a égica explica cla amen e la abundancia de ma e ial
g á ico exis en e, de o ma dispe sa, en una g an can-
idad de ins i uciones, an o españolas como ex anje-
as. De nues a egión se conse an nume osos do-
cumen os desde iempos emo os. La impo ancia de
és a en los pe iodos clásicos de la cul u a explica el
que se ealiza an algunos de los más conocidos. Los
le an amien os, casi bosquejos, inco po ados po Es-
abón, o los lle ados a cabo en época islámica son
sólo una pequeña mues a de lo que con el discu i
del iempo se con e i ían en una inago able uen e
de conocimien o pa a la a qui ec u a y el u banismo.
Sin emba go, el auge de la ca og a ía y sob e odo el
desa ollo a eces exhaus i o es á ín imamen e ligado
al desa ollo y consolidación de los ejé ci os y a sus
necesidades de conocimien o del e eno que debían
de ende o a aca .
Desde la edad de o o el ejé ci o ue ealizando nu-
me osas ap oximaciones al e i o io en el que se
desen ol ían sus acciones. Sin emba go, los docu-
men os conse ados no sólo co esponden a los
abajos de los mili a es españoles, sino que, además
en g an núme o, mucho de los abajos ue on eali-
zados po los ejé ci os ex anje os. Un caso bien co-
nocido es el ancés. Desde el siglo XVII y has a bien
en ado el siglo XX el ejé ci o del país ecino ue
ecopilado a a és de sus “Se icios de In o mación
Algunos apun es sob e Ca og a ía mili a
Luis Fco. Ma ínez Mon iel
His o iado del A e
Plano de Cádiz y del Es echo
de Gib al a . Jean de Pe i .
Siglo XVII. Pa ís.
Biblio eca Nacional de F ancia.
Nº In . B.N.F. / GE - SH 18 -
PF 62 - DIV.1 - P4D
198
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e In eligencia g an can idad de Mapas, Planos, y Me-
mo ias sob e plazas ue es y ciudades ex anje as,
en especial de los países que le e an limí o es”1.
La i alidad en e ambas naciones explica que las
ins i uciones ancesas es én en pode de un g an
núme o de mapas, planos, ca as ma í imas, dibujos
de ciudades y o as se ie de documen os a ines que
son imp escindibles pa a conoce el desa ollo u ba-
nís ico y a qui ec ónico de muchas de nues as ciu-
dades. El caso de F ancia no es único pues lo mismo
ocu e con G an B e aña e incluso con Holanda en-
e o as. Las di e sas y cambian es alianzas de las
naciones mo i a ían el desa ollo de es os docu-
men os undamen ales. Pe o no ue es e un enóme-
no ajeno a España pues igualmen e se conse an nu-
me osos abajos que ponían de mani ies o el
amplio conocimien o que los mili a es españoles e-
nían de los e i o ios de los países en los que en un
momen o u en o o habían sido enemigo. En es e
sen ido, puede se conside ado un caso especial la
documen ación conse ada sob e el Peñón de Gi-
b al a . De su e i o io exis en nume osas ep e-
sen aciones desde mapas has a modelos en al o e-
lie e. Cu iosamen e, algunos de es os mapas, la
mayo ía del siglo XVIII, aun se conse an en los A -
chi os del Minis e io de Asun os Ex e io es español.
Los au o es
Los p ime os documen os g á icos conse ados
pueden a ibui se a e dade os a is as que oma-
ban sus apun es di ec amen e del na u al. Más ade-
lan e, la especialización iba a llega a la Ca og a ía
que se e ía no ablemen e desa ollada a medida
que se consolidaba el Cue po de Ingenie os. La in-
genie ía mili a española había empezado a o ma se
en el siglo XVI con súbdi os i alianos y lamencos
que e an acompañados po ingenie os españoles
que abajaban en odos los dominios de la Co ona.
Sin emba go, p ác icamen e du an e odo el siglo
XVII los ingenie os es u ie on ín imamen e elacio-
nados con los a ille os y con la in an e ía, sin cons-
i ui un e dade o cue po independien e. Su o ma-
ción no e a la más adecuada y su p epa ación a
eces no e a la ideal. La mayo ía de ellos habían sido
elegidos en e los o iciales que enían algún conoci-
mien o en ma emá icas y en la cons ucción de o -
i icaciones. La Academia Mili a de B uselas e a la
más impo an e a ines del siglo XVII den o de los
e enos de la Co ona. En ella se consag a ían nom-
b es an impo an es como los de Fe nández de
Med ano o Co nelio Ve boom, a quien sucede ía su
hijo Jo ge P óspe o Ve boom. Es e úl imo se á un
pe sonaje cla e en la o mación del Cue po de Inge-
nie os. En 1710 se á nomb ado Ingenie o Gene al
de los Ejé ci os, Plazas y Fo i icaciones de odos los
Reinos, P o incias y Es ados, y Cua el Maes e Ge-
ne al de odos los Ejé ci os. En e sus muchas un-
ciones se le encomendaba “p epa a los mapas, pla-
nos y no icias de las ci cuns ancias, calidad y
si uaciones del país en que se había de hace la gue-
a”. Felipe V expedi ía el 17 de ab il de 1711 en
Za agoza El Plan Gene al de los Ingenie os de los Ejé -
ci os y Plazas con el que se conside a undado como
al el Cue po de Ingenie os.2
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
Plano de Cádiz du an e el a aque
anglo-holandés di igido po el Conde
de Essex, en 1596. Hube .
1596. B.N.F. / RES - GE D - 1893
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Tipología
La di e sidad ipológica de los documen os g á icos
conse ados es conside able, aunque a eces que-
den, la mayo pa e de ellos, encuad ados den o
del epíg a e de mapas o planos. Dejando a un lado
los documen os, e dade amen e más escasos, de
las épocas an e io es al Renacimien o se puede de-
ci que desde el siglo XVI se comenza on a ealiza
los mapas o ca as gene ales que hoy en día docu-
men an nues as ciudades. Es a nue a e apa ca o-
g á ica que se desa ollo con la adopción de nue os
sis emas de medición y p oyección p omo ió el pa-
so, como expone Bone Co ea en la ob a ci ada,
de la geodesia a la planime ía. Del e i o io que
odeaba a una ciudad se podía pasa al azado de
es a o al de un edi icio, que quedaba en es a o ma
analizado y ep esen ado.
Las o mas más usadas en es os p ime os momen-
os son las is as gene ales o pano ámicas. No mal-
men e ep esen an una isión de la ciudad omada a
una dis ancia p udencial desde una al u a ce cana a
ella. En es as is as no malmen e quedaban e leja-
dos los ocos de a acción más impo an es de la
ciudad, con i iéndose de es a o ma en cla os pun-
os e e enciales pa a el conocimien o de és a. Fa-
mosas son las is as de algunas ciudades andaluzas
ep esen adas en los es olúmenes del lib o Ci i a-
is O bis Te a um ilus ado po Geo g B aun y F anz
Hogenbe g. Es e ipo de is as muy impo an es du-
an e los siglos XVI y XVII, queda án pa cialmen e
elegadas a un segundo plano, has a que ya en el si-
glo XIX, con el auge del mo imien o omán ico se
uel an a impone como o mas álidas pa a ep e-
sen a a la ciudad. De es e pe iodo, p e io a las is-
as pano ámicas que la o og a ía comenza ía a p o-
duci , se conse an nume osas is as de las ciudades
andaluzas. Muchas de ellas ecupe an isiones adi-
cionales del paisaje haciendo én asis en lo que el ex-
anje o que ía eco da de las ciudades andaluzas.
Es as is as signi ica an de alguna o ma la ecupe a-
ción de un géne o como el paisaje, que no se había
desa ollado en exceso en España. Es el momen o
en que comenza án a apa ece imágenes que ma -
ca án has a la ac ualidad la isión exó ica y omán i-
ca de nues as ciudades.
Pe o con an e io idad a es a nue a alo ación de las
is as de ciudades, en el siglo XVIII se desa olla ía
no ablemen e la ca og a ía opog á ica. Es a se pue-
de conside a undamen almen e unida al cue po de
ingenie os mili a es, quienes con los nue os ins u-
men os iban a abaja “in si u” y pos e io men e en
sus gabine es. Jun o a la eglilla y la es adia iban de-
sa ollándose nue os ins umen os, como el eodoli-
o, que acili aban las labo es de medición y ep e-
sen ación conside ablemen e. En es e sen ido se
debe des aca en Andalucía la exis encia de una de
las ins i uciones pione as en lo que a le an amien os
cien í icos se e ie e, el Real Obse a o io As onó-
mico de San Fe nando. En el Obse a o io se con-
se a, la que p obablemen e sea la colección his ó i-
ca más impo an e de ins umen os as onómicos y
geodésicos. Jun o a es os, ya apa ecen en los p ime-
os in en a ios nume osos ins umen os de dibujo y
geodesia. En e ellos me ecen se des acados los
que se ecogen en el in en a io ealizado po el e-
nien e de na ío don José In an e, maes o de a ille-
ía, quien ci aba como pe enecien es a la Real Aca-
demia de Gua dias Ma inas y al Obse a o io
As onómico los siguien es ins umen os:
2 es uches ma emá icos
2 pan óme as
7 compases
3 escalas
5 planche as
2 eglas
1 cadena de 20 oesas
2 podóme os
2 chalones
22 pique es
2 oesas
1 a a de Bu gos
1 Teodoli o
2 eglas g andes
1 es uche g abado
56 cue pos geomé icos
1 ombóg a o
Una pa e impo an e de es a elación se conse a
en el Museo del Real Obse a o io As onómico de
San Fe nando. Muchos de ellos se ían, con oda se-
gu idad, usados en la elabo ación, po pa e del Real
Teodoli o. E el & Sohn.
La ón, hie o y c is al.
Munich. 1880.
Real Obse a oio
As onómico de San
Fe nando. Cádiz.
Nº In . 0028/B7.
Vis a del Peñón de
Gib al a .
Mad id. Museo Na al.
200
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Obse a o io, de la p ime a elabo ación del mapa
de España median e el sis ema de iangulación. Sis-
ema que in oducía una exac i ud has a en onces
no conocida en España3. En los ondos documen a-
les del Obse a o io se conse an algunas piezas
que pueden se conside adas únicas. Tal es el caso
de las Ca as Ma í imas le an adas po Don Miguel
To iño de San Miguel, que ecogen la cos a española
y sus de o e os.
Es os a ances cien í icos y écnicos con ibuye on al
apogeo de la ca og a ía, que nue amen e su i ía
una e olución comple a con la aplicación de la Ge-
ome ía Desc ip i a.
A es os documen os de ex ao dina ia complejidad
écnica que compi en en belleza con los ealizados
po los a is as enacen is as hay que añadi una a-
iedad ne amen e di e en e, la maque a. Desde los
inicios del siglo XVI el asen amien o de las Mona quí-
as absolu as ajo consigo el desa ollo del concep o
de on e a y consecuen emen e la p oli e ación de
un sis ema de o i icaciones usadas como ins umen-
os de de ensa, pues no hay que deja a un lado el
a ance en las a es de la gue a. An e la al a, en esos
momen os, de un sis ema ca og á ico de ep esen a-
ción especialmen e igu oso, que pe mi iese el cono-
cimien o exhaus i o del e i o io, los ingenie os mili-
a es de la época usa on los “modelos opog á icos”
o maque as como medio de análisis de las plazas
ue es que debían de ende o a aca 4.
En España es os modelos ue on más a díos que en
el es o de Eu opa. Su complejidad y cos osa cons-
ucción mo i a ía que no ue an muy usuales. El le-
an amien o de es as maque as se debe encuad a
den o de una endencia que si bien en o os países
había comenzado con an e io idad e a en es os mo-
men os cuando ealmen e se había consolidado co-
mo una ealidad. F ancia poseía una magní ica colec-
ción de modelos de plazas ue es po enciada po
Luis XIV de las que algunas se conse an en los In áli-
dos en Pa ís. En España no se á has a el einado de
Ca los III cuando don An onio Funes de Villalpando,
Conde de Ricla p omo ie a el “Gabine e de mode-
los”. En 1772, como Sec e a io de Es ado y del Des-
pacho de la Gue a disponía que se hiciese una colec-
ción de “bajo elie es o modelos de odas las plazas y
o i icaciones de España y sus adyacen es capaces de
de ensa". Responsable jun o a Funes de Villalpando de
es e p oyec o ue F ancisco de Saba ini, quien e a ya
di ec o gene al del Cue po de Ingenie os.
El p oyec o p e eía que se comenza á a abaja se-
gún un Reglamen o ap obado el 16 de ab il de
1777. Nacía con una do ación de 6000 escudos, que
debían in e i se po el in e és de la plaza en la
cons ucción de la “maque a de Cádiz” y en los p e-
sidios meno es. El enca go se le hacía a Al onso Ji-
ménez, quien comenzaba a abaja ese mismo año,
en la que a la pos e se ía la única maque a ealizada
pa a sa is ace los deseos del Conde de Ricla. El es-
o zado abajo en la ealización de la maque a gadi-
ana queda ecogido en un in e esan e legajo con-
se ado en el A chi o Gene al de Simancas5. En el
se nos in o ma de odo el desa ollo del p oyec o,
incluyendo los po meno es de su cons ucción. Es-
pecialmen e in e esan e pa ece el apa ado en el
que su au o desc ibe como lle a a cabo la labo :
“...he a ajado las cosas mas menudas a el ausilio de
su mayo es encion. A lo que he con inuado co an-
do una in inidad de pe iles y ele aciones y en don-
de es o no ha sido su icien e he p ocedido a la co-
pia del e eno en ze a y o os bo ones que
aumen a la pe ección que deseo... en sus lancos, al-
u as, comunicaciones, qua eles, po e nas, agibes y
pa ellones no escuso di e encia de un pie ni el pun-
o mas minimo de su o iginal”. El deseo del pa ecido
con la ealidad e a e iden e y así llegó a cons ui
p obablemen e una de las piezas más emblemá icas
del pa imonio gadi ano, su maque a. Es a, de g an-
Ca a de la Bahía de
Cádiz y Es echo de
Gib al a .
Michelo y B emond.
1718. B.N.F. / GE
DD 2987 (1716) B
De alle de la Bahía
de Cádiz.
1789. Mad id.
Biblio eca Nacional.
061 B.N:M:/R/9716
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des p opo ciones, se encuen a ac ualmen e ex-
pues a en el Museo His ó ico Municipal de Cádiz,
donde ac ualmen e es á siendo es au ada6.
Las cla es
La a iedad de p opues as que ecogen cada uno de
es os documen os g á icos hace p ác icamen e im-
posible la no malización de su es udio. Desde los
bo ado es, apenas unas líneas cla es pa a si ua los
elemen os más des acados, has a la so is icación de
un g an plano de ines del siglo XVIII o p incipios del
siglo XIX, exis e odo un mundo de posibilidades.
Acompañando al elemen o g á ico ep esen acional
del e i o io, ciudad, o edi icio no malmen e suelen
apa ece una se ie de elemen os que jun o al docu-
men o ex ual, que no malmen e se anexaba, expli-
caba el po que de su ealización dando las cla es pa-
a su in e p e ación. La elabo ación de algunos de
ellos esul a p ác icamen e impensable en la ac uali-
dad, pues como el especial g a ismo que acompaña
al plano e an elemen os ín imamen e ligado al mo-
men o que o iginó el documen o. Especial ele an-
cia ienen, en es e sen ido, las ca elas. El luga don-
de no malmen e se i ulaba el plano, se especi icaba
su escala y en ocasiones se explicaba el mo i o de
su con ección, a quien es aba dedicado y o a se ie
de ci cuns ancias que odeaban su c eación.
A la leyenda, la explicación de lo ep esen ado con o-
do ipo de acla aciones se le dedicaba o a pa e un-
damen al de és e. Desde las p olijas desc ipciones en
las que p ác icamen e se na a el de eni del e i o io
has a las más sin é icas, que se limi an a sub aya , a e-
ces lo e iden e exis e oda una gama de posibilidades.
Especialmen e in e esan e pa a el es udio del docu-
men o es el pie del plano. En el, con más ecuencia
de lo pensado, incluso se llega a expone no sólo el
Plano de la cos a andaluza
desde el Guadalqui i has a
Mo il. 1727. Pa ís.
Biblio eca Nacional de
F ancia.
Nº In . B.N.F. / GE - DD
2987 (1710).
G anada. Plano de la ciudad
y al ededo es. 1810-1811.
A chi es du Genie.
Cas illo de Vincennes. Pa ís.
202
PH
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In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
au o del dibujo o el g abado , sino ambién el edi-
o y a eces el luga en el cual podía se comp ado.
Lo que en un p incipio podía se enido como un
ins umen o mili a de abajo, se con e ía a eces
en una guía pa a iaje os.
La o ma de ep esen a ambién son iden i ica i as
del documen o pues los én asis se si úan en di e en-
es luga es dependiendo del ipo de documen o con-
eccionado. Así es muy in e esan e obse a pa a una
misma zona, las g andes di e encias ep esen aciona-
les en e una Ca a Ma í ima y su co espondien e
mapa. La minuciosidad con la que es delineada la cos-
a en la p ime a y el én asis que se pone en los g an-
des hi os, necesa ios pa a o ien a la na egación, con-
as a con la apa en e o peza de las delineaciones
con las que se cons uyen las cos as en una mapa e-
es e, incluso a eces bien a anzado el siglo XVIII.
Mien as que en el mapa del e i o io, las cu as de
ni el, de las di e en es ele aciones, quedan pe ec a-
men e de inidas, incluso si uando esquemá icamen e
las poblaciones, en las ca as apenas son ecogidas y
en sus de o e os, alzados de las cos as, an sólo son
ma cados las mayo es al u as que unciona an como
e e encias pa a el ánsi o ma í imo.
Las ins i uciones
La elación de ins i uciones en las que se conse an
documen os g á icos se ía p olija de ealiza y aun
así es a ía encaminada al acaso, pues no es ex año
que espo ádicamen e se descub an nue os docu-
men os que habían pe manecido en el ol ido, o no
alo ados has a esos momen os. Con la p o unda
emodelación que se es á lle ando a cabo en las
Fue zas A madas a ni el es a al, en Andalucía nume-
osas ciudades es án comp obando como sus ins i-
uciones mili a es es án pe diendo peso especí ico
en el desa ollo de las ciudades en las que se asien-
an, y en las que has a no hace mucho e an e e en-
cias cla as. Ello es á p oduciendo, que a la ez que
se p oducen pé didas de odo ipo pa a las ciuda-
des, pé didas que an desde las de ca ác e econó-
mico has a las de ámbi o social o cul u al, se puedan
p oduci salidas de documen ación, undamen al pa-
a el conocimien o de la e olución a qui ec ónica y
u banís ica de ellas. Las concen aciones de ins i u-
ciones mili a es y las cesiones o en as de algunos
edi icios de g an ascendencia pueden supone la
pé dida de una in o mación impo an ísima. Muchos
municipios andaluces poseen en sus A chi os, mili a-
es o ci iles, nume osos documen os g á icos, eali-
zados en muchos casos po los écnicos mili a es
que son de i al impo ancia pa a el conocimien o
de la ciudad. Idén ica si uación ocu e en las capi a-
les de p o incia y sob e odo en aquellas que ue on
sedes de Capi anías Gene ales o Gobie nos Mili a-
es en los que has a no hace mucho se conse aban
nume osísimos documen os. En muchos casos es os
han sido en iados a los se icios cen ales, donde
a o unadamen e una ez in en a iados pod án se
usados po el in es igado .
No es es e el luga pa a descub i los g andes A -
chi os Mili a es en los que es os documen os son
conse ados. A ellos se puede accede ácilmen e,
incluso a eces a a és de in e ne como más ade-
lan e se e á. Tan sólo menciona algunos que pod í-
Cádiz. Vis as de
Monumen os y conjun os de
la cos a. A chi es du Genie.
Cas illo de Vincennes. Pa ís.
Vis a de Cádiz.
Mad id.
Museo Na al. In .
3616.
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an se menos conocidos, como los casos del Ins i u-
o Hid og á ico de la Ma ina en Cádiz, el ya ci ado
Real Obse a o io As onómico de San Fe nando,
ambos con una in e esan ísima documen ación g á i-
ca desde el siglo XVIII o el Museo del Ejé ci o de la
Capi anía Gene al de Se illa, con una colección an-
camen e imp esionan e de planime ía que aba ca
desde el siglo XVIII has a el XX. A ni el nacional
además de los a chiconocidos Se icio Geog á ico
del Ejé ci o o el A chi o His ó ico Mili a es muy in-
e esan e la documen ación cus odiada en el Museo
Na al de Mad id o en el p opio A chi o Gene al de
Simancas, donde las secciones de Gue a y Ma ina
son básicas, sob e odo en su colección de Mapas,
Planos y Dibujos.
Más complejo esul a imagina que documen ación
g á ica mili a española se encuen e deposi ada en
ins i uciones ex anje as. Sin emba go, como ya se
plan eó al inicio de es e esc i o, los Se icios de In-
eligencia ex anje os, bien ealizándolos “in si u” o
bien copiándolos de o os an e io es ealizados po
españoles se hicie on con una documen ación un-
damen al pa a conoce un g an núme o de ciudades
españolas y andaluzas en pa icula . Especialmen e
in e esan es son los documen os conse ados en
F ancia, donde dos ins i uciones el “A chi e du Ge-
nie” en el Cas illo de Vincennes y la Biblio eca Na-
cional de F ancia, ambas en Pa ís, asomb an po la
can idad y calidad de ellos. Los ondos españoles del
p ime o ue on es udiados y analizados po el p o e-
so Bone Co ea. Los de la Biblio eca Nacional de
F ancia han sido pa cialmen e analizados en di e en-
es publicaciones7. Asimismo, en Ingla e a son muy
in e esan es y p ác icamen e inédi os los conse a-
dos en la “B i ish Lib a y” y en el espec acula Gabi-
ne e de G abados y Dibujos del “Vic o ia and Al-
be Museum”, ambos en Lond es.
Málaga. Plano de la ciudad y
Gib al a o. 1810-1811.
A chi es du Genie.
Cas illo de Vincennes. Pa ís.
Cádiz. Fue e de San Lo enzo.
A chi es du Genie.
Cas illo de Vincennes. Pa ís.
1. Al espec o se debe consul a de BONET CORREA, An onio:
Ca og a ía mili a de Plazas Fue es y Ciudades Españolas. Siglos
XVII-XIX. Planos del A chi o Mili a F ancés. Mad id. Ins i u o de
Conse ación y Res au ación de Bienes Cul u ales. 1991.
2. Sob e la c eación del Cue po de Ingenie os exis en nume osos
es udios. Especialmen e in e esan e son de CAPEL, Ho acio e
alii: De Palas a Mine a. La o mación cien í ica y la es uc u a ins-
i ucional de los ingenie os mili a es en el siglo XVIII. Se bal / CSIC.
Ba celona, 1988.
3. Sob e la g an colección de ins umen os conse adas en el Real
Obse a o io As onómico se debe consul a a GONZÁLEZ
GONZÁLEZ, F ancisco José: Ins umen os Cien í icos del
Obse a o io de San Fe nando (Siglos XVIII, XIX y XX). Mad id.
Minis e io de De ensa. 1995.
4. Sob e los “modelos opog á icos” es necesa io consul a a
QUIROS LINARES, F ancisco: “Las colecciones mili a es de
modelos de ciudades españolas, y el Real Gabine e Topog á ico
de Fe nando VII. Una ap oximación”. En E ia. Re is a de
Geog a ía. Núme o 35. Págs. 203-224. O iedo. 1994.
5. El Legajo ci ado se encuen a en el A chi o Gene al de
Simancas. Sección de Gue a Mode na. Legajo 3807.
6. Sob e la cons ucción de la maque a gadi ana y sob e los de a-
lles que la odea on pueden consul a se, además del a ículo
ci ado de Qui os Lina es, el de MARTÍNEZ MONTIEL, Luis F.:
“La maque a de Cádiz, algunos apun es sob e la cons ucción y
su au o ”. En Labo a o io de A e. Núme o 12. Págs. 279-291.
Se illa, 1999.
7. Sob e el A chi e du Genie en Pa ís éase el lib o ci ado en la
no a I. Po lo que espec a a los ondos de la Biblio eca
Nacional de F ancia, los e e en es a la p o incia de Cádiz ue-
on es udiados po CALDERÓN QUIJANO, J.A. e alii en:
Ca og a ía Mili a y Ma í ima de Cádiz. 1513-1878. Escuela de
Es udios Hispano Ame icanos. Se illa, 1978. Y en BARROS
CANEDA, J.R. y MARTÍNEZ MONTIEL, L.F. Más allá de las
columnas de Hé cules. Ca as, Mapas, Planos y Dibujos desde
1513 a 1823. G upo In o mación. Je ez de la F on e a, 1999.
No as