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Algunos apuntes sobre Cartografía militar

Abstract

La importancia geoestratégica de nuestra comunidad es clave en la explicación del abundante material cartográfico que de ella se conserva. Los Fondos Cartográficos de carácter militar suponen un patrimonio fundamental para el conocimiento de la evolución urbanística de muchas de nuestras ciudades. Sin embargo, la cantidad no es más que un factor, pues en realidad lo que sorprende a poco que uno se aproxime es la gran calidad y riqueza de información que estos aportan. En ambos sentidos, Andalucía puede considerada una privilegiada en lo que a sus documentos se refiere, aunque en un porcentaje muy elevado estos no se conserven dentro del propio territorio regional. La existencia de estos fondos se puedan rastrear no sólo por toda la Comunidad Andaluza y por supuesto en toda España, sino que también es básico el uso de los archivos de instituciones extranjeras en las que se custodian importantes documentos relativos a Andalucía. Una primera aproximación a estos fondos y a su especial significación son los objetivos básicos de este artículo.

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Algunos apuntes sobre Cartografía militar

Author: Martínez-Montiel, Luis F.
Publisher: Junta de Andalucía: Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico
Year: 2002
Source: https://idus.us.es/bitstreams/92d80737-8920-4ed9-973b-50fd25610a87/download
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Resumen
La impo ancia geoes a égica de nues a comunidad
es cla e en la explicación del abundan e ma e ial ca -
og á ico que de ella se conse a. Los Fondos Ca o-
g á icos de ca ác e mili a suponen un pa imonio
undamen al pa a el conocimien o de la e olución
u banís ica de muchas de nues as ciudades. Sin em-
ba go, la can idad no es más que un ac o , pues en
ealidad lo que so p ende a poco que uno se ap oxi-
me es la g an calidad y iqueza de in o mación que
es os apo an. En ambos sen idos, Andalucía puede
conside a se una p i ilegiada en lo que a sus docu-
men os se e ie e, aunque en un po cen aje muy ele-
ado es os no se conse en den o del p opio e i-
o io egional. La exis encia de es os ondos se
pueden as ea no sólo po oda la Comunidad An-
daluza y po supues o en oda España, sino que am-
bién es básico el uso de los a chi os de ins i uciones
ex anje as en las que se cus odian impo an es do-
cumen os ela i os a Andalucía. Una p ime a ap oxi-
mación a es os ondos y a su especial signi icación
son los obje i os básicos de es e a ículo.
Palab as Cla e
Ca og a ía mili a / Documen os g á icos / Andalu-
cía / Ingenie os mili a es / Mapas / Planos / Ca as /
Dibujos / Maque as
La impo ancia que, pa a el análisis del u banismo es-
pañol y andaluz, ienen los Fondos Ca og á icos de
ca ác e mili a , queda ía explicada simplemen e po
la g an can idad de documen os conse ados en nu-
me osas ins i uciones. Sin emba go, la can idad no es
más que un ac o , pues en ealidad lo que so p ende
a poco que uno se ap oxime es la g an calidad y i-
queza de in o mación que es os apo an. En ambos
sen idos, Andalucía puede conside a se una p i ilegia-
da en lo que a sus documen os se e ie e, aunque en
un po cen aje muy ele ado es os no se conse en
den o del p opio e i o io egional. Los documen-
os g á icos y los esc i os a ellos anexos se pueden
conside a como la uen e más impo an e pa a el
conocimien o del u banismo y su e olución en mu-
chas de las ciudades andaluzas. Su impo ancia geoes-
a égica explica cla amen e la abundancia de ma e ial
g á ico exis en e, de o ma dispe sa, en una g an can-
idad de ins i uciones, an o españolas como ex anje-
as. De nues a egión se conse an nume osos do-
cumen os desde iempos emo os. La impo ancia de
és a en los pe iodos clásicos de la cul u a explica el
que se ealiza an algunos de los más conocidos. Los
le an amien os, casi bosquejos, inco po ados po Es-
abón, o los lle ados a cabo en época islámica son
sólo una pequeña mues a de lo que con el discu i
del iempo se con e i ían en una inago able uen e
de conocimien o pa a la a qui ec u a y el u banismo.
Sin emba go, el auge de la ca og a ía y sob e odo el
desa ollo a eces exhaus i o es á ín imamen e ligado
al desa ollo y consolidación de los ejé ci os y a sus
necesidades de conocimien o del e eno que debían
de ende o a aca .
Desde la edad de o o el ejé ci o ue ealizando nu-
me osas ap oximaciones al e i o io en el que se
desen ol ían sus acciones. Sin emba go, los docu-
men os conse ados no sólo co esponden a los
abajos de los mili a es españoles, sino que, además
en g an núme o, mucho de los abajos ue on eali-
zados po los ejé ci os ex anje os. Un caso bien co-
nocido es el ancés. Desde el siglo XVII y has a bien
en ado el siglo XX el ejé ci o del país ecino ue
ecopilado a a és de sus “Se icios de In o mación
Algunos apun es sob e Ca og a ía mili a
Luis Fco. Ma ínez Mon iel
His o iado del A e
Plano de Cádiz y del Es echo
de Gib al a . Jean de Pe i .
Siglo XVII. Pa ís.
Biblio eca Nacional de F ancia.
Nº In . B.N.F. / GE - SH 18 -
PF 62 - DIV.1 - P4D
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e In eligencia g an can idad de Mapas, Planos, y Me-
mo ias sob e plazas ue es y ciudades ex anje as,
en especial de los países que le e an limí o es”1.
La i alidad en e ambas naciones explica que las
ins i uciones ancesas es én en pode de un g an
núme o de mapas, planos, ca as ma í imas, dibujos
de ciudades y o as se ie de documen os a ines que
son imp escindibles pa a conoce el desa ollo u ba-
nís ico y a qui ec ónico de muchas de nues as ciu-
dades. El caso de F ancia no es único pues lo mismo
ocu e con G an B e aña e incluso con Holanda en-
e o as. Las di e sas y cambian es alianzas de las
naciones mo i a ían el desa ollo de es os docu-
men os undamen ales. Pe o no ue es e un enóme-
no ajeno a España pues igualmen e se conse an nu-
me osos abajos que ponían de mani ies o el
amplio conocimien o que los mili a es españoles e-
nían de los e i o ios de los países en los que en un
momen o u en o o habían sido enemigo. En es e
sen ido, puede se conside ado un caso especial la
documen ación conse ada sob e el Peñón de Gi-
b al a . De su e i o io exis en nume osas ep e-
sen aciones desde mapas has a modelos en al o e-
lie e. Cu iosamen e, algunos de es os mapas, la
mayo ía del siglo XVIII, aun se conse an en los A -
chi os del Minis e io de Asun os Ex e io es español.
Los au o es
Los p ime os documen os g á icos conse ados
pueden a ibui se a e dade os a is as que oma-
ban sus apun es di ec amen e del na u al. Más ade-
lan e, la especialización iba a llega a la Ca og a ía
que se e ía no ablemen e desa ollada a medida
que se consolidaba el Cue po de Ingenie os. La in-
genie ía mili a española había empezado a o ma se
en el siglo XVI con súbdi os i alianos y lamencos
que e an acompañados po ingenie os españoles
que abajaban en odos los dominios de la Co ona.
Sin emba go, p ác icamen e du an e odo el siglo
XVII los ingenie os es u ie on ín imamen e elacio-
nados con los a ille os y con la in an e ía, sin cons-
i ui un e dade o cue po independien e. Su o ma-
ción no e a la más adecuada y su p epa ación a
eces no e a la ideal. La mayo ía de ellos habían sido
elegidos en e los o iciales que enían algún conoci-
mien o en ma emá icas y en la cons ucción de o -
i icaciones. La Academia Mili a de B uselas e a la
más impo an e a ines del siglo XVII den o de los
e enos de la Co ona. En ella se consag a ían nom-
b es an impo an es como los de Fe nández de
Med ano o Co nelio Ve boom, a quien sucede ía su
hijo Jo ge P óspe o Ve boom. Es e úl imo se á un
pe sonaje cla e en la o mación del Cue po de Inge-
nie os. En 1710 se á nomb ado Ingenie o Gene al
de los Ejé ci os, Plazas y Fo i icaciones de odos los
Reinos, P o incias y Es ados, y Cua el Maes e Ge-
ne al de odos los Ejé ci os. En e sus muchas un-
ciones se le encomendaba “p epa a los mapas, pla-
nos y no icias de las ci cuns ancias, calidad y
si uaciones del país en que se había de hace la gue-
a”. Felipe V expedi ía el 17 de ab il de 1711 en
Za agoza El Plan Gene al de los Ingenie os de los Ejé -
ci os y Plazas con el que se conside a undado como
al el Cue po de Ingenie os.2
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
Plano de Cádiz du an e el a aque
anglo-holandés di igido po el Conde
de Essex, en 1596. Hube .
1596. B.N.F. / RES - GE D - 1893
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Tipología
La di e sidad ipológica de los documen os g á icos
conse ados es conside able, aunque a eces que-
den, la mayo pa e de ellos, encuad ados den o
del epíg a e de mapas o planos. Dejando a un lado
los documen os, e dade amen e más escasos, de
las épocas an e io es al Renacimien o se puede de-
ci que desde el siglo XVI se comenza on a ealiza
los mapas o ca as gene ales que hoy en día docu-
men an nues as ciudades. Es a nue a e apa ca o-
g á ica que se desa ollo con la adopción de nue os
sis emas de medición y p oyección p omo ió el pa-
so, como expone Bone Co ea en la ob a ci ada,
de la geodesia a la planime ía. Del e i o io que
odeaba a una ciudad se podía pasa al azado de
es a o al de un edi icio, que quedaba en es a o ma
analizado y ep esen ado.
Las o mas más usadas en es os p ime os momen-
os son las is as gene ales o pano ámicas. No mal-
men e ep esen an una isión de la ciudad omada a
una dis ancia p udencial desde una al u a ce cana a
ella. En es as is as no malmen e quedaban e leja-
dos los ocos de a acción más impo an es de la
ciudad, con i iéndose de es a o ma en cla os pun-
os e e enciales pa a el conocimien o de és a. Fa-
mosas son las is as de algunas ciudades andaluzas
ep esen adas en los es olúmenes del lib o Ci i a-
is O bis Te a um ilus ado po Geo g B aun y F anz
Hogenbe g. Es e ipo de is as muy impo an es du-
an e los siglos XVI y XVII, queda án pa cialmen e
elegadas a un segundo plano, has a que ya en el si-
glo XIX, con el auge del mo imien o omán ico se
uel an a impone como o mas álidas pa a ep e-
sen a a la ciudad. De es e pe iodo, p e io a las is-
as pano ámicas que la o og a ía comenza ía a p o-
duci , se conse an nume osas is as de las ciudades
andaluzas. Muchas de ellas ecupe an isiones adi-
cionales del paisaje haciendo én asis en lo que el ex-
anje o que ía eco da de las ciudades andaluzas.
Es as is as signi ica an de alguna o ma la ecupe a-
ción de un géne o como el paisaje, que no se había
desa ollado en exceso en España. Es el momen o
en que comenza án a apa ece imágenes que ma -
ca án has a la ac ualidad la isión exó ica y omán i-
ca de nues as ciudades.
Pe o con an e io idad a es a nue a alo ación de las
is as de ciudades, en el siglo XVIII se desa olla ía
no ablemen e la ca og a ía opog á ica. Es a se pue-
de conside a undamen almen e unida al cue po de
ingenie os mili a es, quienes con los nue os ins u-
men os iban a abaja “in si u” y pos e io men e en
sus gabine es. Jun o a la eglilla y la es adia iban de-
sa ollándose nue os ins umen os, como el eodoli-
o, que acili aban las labo es de medición y ep e-
sen ación conside ablemen e. En es e sen ido se
debe des aca en Andalucía la exis encia de una de
las ins i uciones pione as en lo que a le an amien os
cien í icos se e ie e, el Real Obse a o io As onó-
mico de San Fe nando. En el Obse a o io se con-
se a, la que p obablemen e sea la colección his ó i-
ca más impo an e de ins umen os as onómicos y
geodésicos. Jun o a es os, ya apa ecen en los p ime-
os in en a ios nume osos ins umen os de dibujo y
geodesia. En e ellos me ecen se des acados los
que se ecogen en el in en a io ealizado po el e-
nien e de na ío don José In an e, maes o de a ille-
ía, quien ci aba como pe enecien es a la Real Aca-
demia de Gua dias Ma inas y al Obse a o io
As onómico los siguien es ins umen os:
2 es uches ma emá icos
2 pan óme as
7 compases
3 escalas
5 planche as
2 eglas
1 cadena de 20 oesas
2 podóme os
2 chalones
22 pique es
2 oesas
1 a a de Bu gos
1 Teodoli o
2 eglas g andes
1 es uche g abado
56 cue pos geomé icos
1 ombóg a o
Una pa e impo an e de es a elación se conse a
en el Museo del Real Obse a o io As onómico de
San Fe nando. Muchos de ellos se ían, con oda se-
gu idad, usados en la elabo ación, po pa e del Real
Teodoli o. E el & Sohn.
La ón, hie o y c is al.
Munich. 1880.
Real Obse a oio
As onómico de San
Fe nando. Cádiz.
Nº In . 0028/B7.
Vis a del Peñón de
Gib al a .
Mad id. Museo Na al.
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Obse a o io, de la p ime a elabo ación del mapa
de España median e el sis ema de iangulación. Sis-
ema que in oducía una exac i ud has a en onces
no conocida en España3. En los ondos documen a-
les del Obse a o io se conse an algunas piezas
que pueden se conside adas únicas. Tal es el caso
de las Ca as Ma í imas le an adas po Don Miguel
To iño de San Miguel, que ecogen la cos a española
y sus de o e os.
Es os a ances cien í icos y écnicos con ibuye on al
apogeo de la ca og a ía, que nue amen e su i ía
una e olución comple a con la aplicación de la Ge-
ome ía Desc ip i a.
A es os documen os de ex ao dina ia complejidad
écnica que compi en en belleza con los ealizados
po los a is as enacen is as hay que añadi una a-
iedad ne amen e di e en e, la maque a. Desde los
inicios del siglo XVI el asen amien o de las Mona quí-
as absolu as ajo consigo el desa ollo del concep o
de on e a y consecuen emen e la p oli e ación de
un sis ema de o i icaciones usadas como ins umen-
os de de ensa, pues no hay que deja a un lado el
a ance en las a es de la gue a. An e la al a, en esos
momen os, de un sis ema ca og á ico de ep esen a-
ción especialmen e igu oso, que pe mi iese el cono-
cimien o exhaus i o del e i o io, los ingenie os mili-
a es de la época usa on los “modelos opog á icos”
o maque as como medio de análisis de las plazas
ue es que debían de ende o a aca 4.
En España es os modelos ue on más a díos que en
el es o de Eu opa. Su complejidad y cos osa cons-
ucción mo i a ía que no ue an muy usuales. El le-
an amien o de es as maque as se debe encuad a
den o de una endencia que si bien en o os países
había comenzado con an e io idad e a en es os mo-
men os cuando ealmen e se había consolidado co-
mo una ealidad. F ancia poseía una magní ica colec-
ción de modelos de plazas ue es po enciada po
Luis XIV de las que algunas se conse an en los In áli-
dos en Pa ís. En España no se á has a el einado de
Ca los III cuando don An onio Funes de Villalpando,
Conde de Ricla p omo ie a el “Gabine e de mode-
los”. En 1772, como Sec e a io de Es ado y del Des-
pacho de la Gue a disponía que se hiciese una colec-
ción de “bajo elie es o modelos de odas las plazas y
o i icaciones de España y sus adyacen es capaces de
de ensa". Responsable jun o a Funes de Villalpando de
es e p oyec o ue F ancisco de Saba ini, quien e a ya
di ec o gene al del Cue po de Ingenie os.
El p oyec o p e eía que se comenza á a abaja se-
gún un Reglamen o ap obado el 16 de ab il de
1777. Nacía con una do ación de 6000 escudos, que
debían in e i se po el in e és de la plaza en la
cons ucción de la “maque a de Cádiz” y en los p e-
sidios meno es. El enca go se le hacía a Al onso Ji-
ménez, quien comenzaba a abaja ese mismo año,
en la que a la pos e se ía la única maque a ealizada
pa a sa is ace los deseos del Conde de Ricla. El es-
o zado abajo en la ealización de la maque a gadi-
ana queda ecogido en un in e esan e legajo con-
se ado en el A chi o Gene al de Simancas5. En el
se nos in o ma de odo el desa ollo del p oyec o,
incluyendo los po meno es de su cons ucción. Es-
pecialmen e in e esan e pa ece el apa ado en el
que su au o desc ibe como lle a a cabo la labo :
“...he a ajado las cosas mas menudas a el ausilio de
su mayo es encion. A lo que he con inuado co an-
do una in inidad de pe iles y ele aciones y en don-
de es o no ha sido su icien e he p ocedido a la co-
pia del e eno en ze a y o os bo ones que
aumen a la pe ección que deseo... en sus lancos, al-
u as, comunicaciones, qua eles, po e nas, agibes y
pa ellones no escuso di e encia de un pie ni el pun-
o mas minimo de su o iginal”. El deseo del pa ecido
con la ealidad e a e iden e y así llegó a cons ui
p obablemen e una de las piezas más emblemá icas
del pa imonio gadi ano, su maque a. Es a, de g an-
Ca a de la Bahía de
Cádiz y Es echo de
Gib al a .
Michelo y B emond.
1718. B.N.F. / GE
DD 2987 (1716) B
De alle de la Bahía
de Cádiz.
1789. Mad id.
Biblio eca Nacional.
061 B.N:M:/R/9716
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des p opo ciones, se encuen a ac ualmen e ex-
pues a en el Museo His ó ico Municipal de Cádiz,
donde ac ualmen e es á siendo es au ada6.
Las cla es
La a iedad de p opues as que ecogen cada uno de
es os documen os g á icos hace p ác icamen e im-
posible la no malización de su es udio. Desde los
bo ado es, apenas unas líneas cla es pa a si ua los
elemen os más des acados, has a la so is icación de
un g an plano de ines del siglo XVIII o p incipios del
siglo XIX, exis e odo un mundo de posibilidades.
Acompañando al elemen o g á ico ep esen acional
del e i o io, ciudad, o edi icio no malmen e suelen
apa ece una se ie de elemen os que jun o al docu-
men o ex ual, que no malmen e se anexaba, expli-
caba el po que de su ealización dando las cla es pa-
a su in e p e ación. La elabo ación de algunos de
ellos esul a p ác icamen e impensable en la ac uali-
dad, pues como el especial g a ismo que acompaña
al plano e an elemen os ín imamen e ligado al mo-
men o que o iginó el documen o. Especial ele an-
cia ienen, en es e sen ido, las ca elas. El luga don-
de no malmen e se i ulaba el plano, se especi icaba
su escala y en ocasiones se explicaba el mo i o de
su con ección, a quien es aba dedicado y o a se ie
de ci cuns ancias que odeaban su c eación.
A la leyenda, la explicación de lo ep esen ado con o-
do ipo de acla aciones se le dedicaba o a pa e un-
damen al de és e. Desde las p olijas desc ipciones en
las que p ác icamen e se na a el de eni del e i o io
has a las más sin é icas, que se limi an a sub aya , a e-
ces lo e iden e exis e oda una gama de posibilidades.
Especialmen e in e esan e pa a el es udio del docu-
men o es el pie del plano. En el, con más ecuencia
de lo pensado, incluso se llega a expone no sólo el
Plano de la cos a andaluza
desde el Guadalqui i has a
Mo il. 1727. Pa ís.
Biblio eca Nacional de
F ancia.
Nº In . B.N.F. / GE - DD
2987 (1710).
G anada. Plano de la ciudad
y al ededo es. 1810-1811.
A chi es du Genie.
Cas illo de Vincennes. Pa ís.

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In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
au o del dibujo o el g abado , sino ambién el edi-
o y a eces el luga en el cual podía se comp ado.
Lo que en un p incipio podía se enido como un
ins umen o mili a de abajo, se con e ía a eces
en una guía pa a iaje os.
La o ma de ep esen a ambién son iden i ica i as
del documen o pues los én asis se si úan en di e en-
es luga es dependiendo del ipo de documen o con-
eccionado. Así es muy in e esan e obse a pa a una
misma zona, las g andes di e encias ep esen aciona-
les en e una Ca a Ma í ima y su co espondien e
mapa. La minuciosidad con la que es delineada la cos-
a en la p ime a y el én asis que se pone en los g an-
des hi os, necesa ios pa a o ien a la na egación, con-
as a con la apa en e o peza de las delineaciones
con las que se cons uyen las cos as en una mapa e-
es e, incluso a eces bien a anzado el siglo XVIII.
Mien as que en el mapa del e i o io, las cu as de
ni el, de las di e en es ele aciones, quedan pe ec a-
men e de inidas, incluso si uando esquemá icamen e
las poblaciones, en las ca as apenas son ecogidas y
en sus de o e os, alzados de las cos as, an sólo son
ma cados las mayo es al u as que unciona an como
e e encias pa a el ánsi o ma í imo.
Las ins i uciones
La elación de ins i uciones en las que se conse an
documen os g á icos se ía p olija de ealiza y aun
así es a ía encaminada al acaso, pues no es ex año
que espo ádicamen e se descub an nue os docu-
men os que habían pe manecido en el ol ido, o no
alo ados has a esos momen os. Con la p o unda
emodelación que se es á lle ando a cabo en las
Fue zas A madas a ni el es a al, en Andalucía nume-
osas ciudades es án comp obando como sus ins i-
uciones mili a es es án pe diendo peso especí ico
en el desa ollo de las ciudades en las que se asien-
an, y en las que has a no hace mucho e an e e en-
cias cla as. Ello es á p oduciendo, que a la ez que
se p oducen pé didas de odo ipo pa a las ciuda-
des, pé didas que an desde las de ca ác e econó-
mico has a las de ámbi o social o cul u al, se puedan
p oduci salidas de documen ación, undamen al pa-
a el conocimien o de la e olución a qui ec ónica y
u banís ica de ellas. Las concen aciones de ins i u-
ciones mili a es y las cesiones o en as de algunos
edi icios de g an ascendencia pueden supone la
pé dida de una in o mación impo an ísima. Muchos
municipios andaluces poseen en sus A chi os, mili a-
es o ci iles, nume osos documen os g á icos, eali-
zados en muchos casos po los écnicos mili a es
que son de i al impo ancia pa a el conocimien o
de la ciudad. Idén ica si uación ocu e en las capi a-
les de p o incia y sob e odo en aquellas que ue on
sedes de Capi anías Gene ales o Gobie nos Mili a-
es en los que has a no hace mucho se conse aban
nume osísimos documen os. En muchos casos es os
han sido en iados a los se icios cen ales, donde
a o unadamen e una ez in en a iados pod án se
usados po el in es igado .
No es es e el luga pa a descub i los g andes A -
chi os Mili a es en los que es os documen os son
conse ados. A ellos se puede accede ácilmen e,
incluso a eces a a és de in e ne como más ade-
lan e se e á. Tan sólo menciona algunos que pod í-
Cádiz. Vis as de
Monumen os y conjun os de
la cos a. A chi es du Genie.
Cas illo de Vincennes. Pa ís.
Vis a de Cádiz.
Mad id.
Museo Na al. In .
3616.
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an se menos conocidos, como los casos del Ins i u-
o Hid og á ico de la Ma ina en Cádiz, el ya ci ado
Real Obse a o io As onómico de San Fe nando,
ambos con una in e esan ísima documen ación g á i-
ca desde el siglo XVIII o el Museo del Ejé ci o de la
Capi anía Gene al de Se illa, con una colección an-
camen e imp esionan e de planime ía que aba ca
desde el siglo XVIII has a el XX. A ni el nacional
además de los a chiconocidos Se icio Geog á ico
del Ejé ci o o el A chi o His ó ico Mili a es muy in-
e esan e la documen ación cus odiada en el Museo
Na al de Mad id o en el p opio A chi o Gene al de
Simancas, donde las secciones de Gue a y Ma ina
son básicas, sob e odo en su colección de Mapas,
Planos y Dibujos.
Más complejo esul a imagina que documen ación
g á ica mili a española se encuen e deposi ada en
ins i uciones ex anje as. Sin emba go, como ya se
plan eó al inicio de es e esc i o, los Se icios de In-
eligencia ex anje os, bien ealizándolos “in si u” o
bien copiándolos de o os an e io es ealizados po
españoles se hicie on con una documen ación un-
damen al pa a conoce un g an núme o de ciudades
españolas y andaluzas en pa icula . Especialmen e
in e esan es son los documen os conse ados en
F ancia, donde dos ins i uciones el “A chi e du Ge-
nie” en el Cas illo de Vincennes y la Biblio eca Na-
cional de F ancia, ambas en Pa ís, asomb an po la
can idad y calidad de ellos. Los ondos españoles del
p ime o ue on es udiados y analizados po el p o e-
so Bone Co ea. Los de la Biblio eca Nacional de
F ancia han sido pa cialmen e analizados en di e en-
es publicaciones7. Asimismo, en Ingla e a son muy
in e esan es y p ác icamen e inédi os los conse a-
dos en la “B i ish Lib a y” y en el espec acula Gabi-
ne e de G abados y Dibujos del “Vic o ia and Al-
be Museum”, ambos en Lond es.
Málaga. Plano de la ciudad y
Gib al a o. 1810-1811.
A chi es du Genie.
Cas illo de Vincennes. Pa ís.
Cádiz. Fue e de San Lo enzo.
A chi es du Genie.
Cas illo de Vincennes. Pa ís.
1. Al espec o se debe consul a de BONET CORREA, An onio:
Ca og a ía mili a de Plazas Fue es y Ciudades Españolas. Siglos
XVII-XIX. Planos del A chi o Mili a F ancés. Mad id. Ins i u o de
Conse ación y Res au ación de Bienes Cul u ales. 1991.
2. Sob e la c eación del Cue po de Ingenie os exis en nume osos
es udios. Especialmen e in e esan e son de CAPEL, Ho acio e
alii: De Palas a Mine a. La o mación cien í ica y la es uc u a ins-
i ucional de los ingenie os mili a es en el siglo XVIII. Se bal / CSIC.
Ba celona, 1988.
3. Sob e la g an colección de ins umen os conse adas en el Real
Obse a o io As onómico se debe consul a a GONZÁLEZ
GONZÁLEZ, F ancisco José: Ins umen os Cien í icos del
Obse a o io de San Fe nando (Siglos XVIII, XIX y XX). Mad id.
Minis e io de De ensa. 1995.
4. Sob e los “modelos opog á icos” es necesa io consul a a
QUIROS LINARES, F ancisco: “Las colecciones mili a es de
modelos de ciudades españolas, y el Real Gabine e Topog á ico
de Fe nando VII. Una ap oximación”. En E ia. Re is a de
Geog a ía. Núme o 35. Págs. 203-224. O iedo. 1994.
5. El Legajo ci ado se encuen a en el A chi o Gene al de
Simancas. Sección de Gue a Mode na. Legajo 3807.
6. Sob e la cons ucción de la maque a gadi ana y sob e los de a-
lles que la odea on pueden consul a se, además del a ículo
ci ado de Qui os Lina es, el de MARTÍNEZ MONTIEL, Luis F.:
“La maque a de Cádiz, algunos apun es sob e la cons ucción y
su au o ”. En Labo a o io de A e. Núme o 12. Págs. 279-291.
Se illa, 1999.
7. Sob e el A chi e du Genie en Pa ís éase el lib o ci ado en la
no a I. Po lo que espec a a los ondos de la Biblio eca
Nacional de F ancia, los e e en es a la p o incia de Cádiz ue-
on es udiados po CALDERÓN QUIJANO, J.A. e alii en:
Ca og a ía Mili a y Ma í ima de Cádiz. 1513-1878. Escuela de
Es udios Hispano Ame icanos. Se illa, 1978. Y en BARROS
CANEDA, J.R. y MARTÍNEZ MONTIEL, L.F. Más allá de las
columnas de Hé cules. Ca as, Mapas, Planos y Dibujos desde
1513 a 1823. G upo In o mación. Je ez de la F on e a, 1999.
No as