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Aciertos y desaciertos del proyecto Sevilla Anti-Violencia Escolar (SAVE)

Abstract

El proyecto Sevilla anti-violencia escolar, desarrollado entre los cursos académicos 1996 y 1999 ha significado un trabajo investigador y de intervención educativa en 26 centros escolares de primaria y secundaria que ha afectado de forma directa e indirecta a casi 5.000 escolares. La exploración del problema de la violencia entre iguales, el establecimiento de perfiles de centro en relación con este problema y la implicación de los docentes de nueve escuelas en un proyecto de prevención del maltrato entre compañeros, nos ha permitido desarrollar un modelo abierto, ecológico y comprensivo de trabajo educativo que se ha mostrado beneficioso para mejorar la convivencia y prevenir la violencia. En el artículo se exponen las claves del desarrollo del proyecto Sevilla anti-violencia escolar y algunos de sus resultados. Aciertos y errores son comentados en orden a ofrecer sugerencias sobre qué conviene volver a repetir y qué conviene mejorar o evitar.

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Aciertos y desaciertos del proyecto Sevilla Anti-Violencia Escolar (SAVE)

Author: Ortega Ruiz, Rosario; Rey Alamillo, Rosario del
Publisher: Ministerio de Educación Cultura y Deporte
Year: 2001
Source: https://idus.us.es/bitstreams/213aca90-e69e-41a3-9057-5c08e7d33878/download
ACIERTOS Y DESACIERTOS DEL PROYECTO
SEVILiA ANTI-VIOLENCIA ESCOLAR (SAVE)i
ROSARIO ORTEGA (•)
ROSARIO DEL REY C)
Resun B .
El p oyec o Se illa an i- iolencia escola , desa ollado en e os cu sos
académicos 1996 y 1999 ha signiFicado un abajo in es igado y de in e ención
educa i a en 26 cen os escola es de p ima ia y secunda ia que ha a ec ado de o -
ma di ec a e indi ec a a casi 5.000 escola es. La explo ación del p oblema de la
iolencia en e iguales, el es ablecimien o de pe iles de cen o en elación con
es e p oblema y la implicación de los docen es de nue e escuelas en un p oyec o
de p e ención del mal a o en e compañe os, nos ha pe mi ido desa olla un mo-
delo abie o, ecológico y comp ensi o de abajo educa i o que se ha mos ado
bene icioso pa a mejo a la con i encía y p e eni la iolencia. En el a ículo se
exponen las cla es del desa ollo del p oyec o Se illa an i- iolencia escola y algu-
nos de sus esul ados. Acie os y e o es son comen ados en o den a o ece suge-
encias sob e qué con iene ol e a epe i y qué con iene mejo a o e i a .
INTRODUCCIÓN
Los es udios sob e iolencia escola insc i-
os en el ámbi o de las Ciencias de la Edu-
cación han incluldo, en la mayo ía de los
casos, p ocedimien os de in e ención más
o menos es uc u ados, p olongados o
pun uales. Pa ece sensa o pensa que la in-
dagación y el es udio desc ip i o no es su-
icien e cuando lo que se abo da es un
p oblema que iene e ec os nega i os pa a
el buen desa ollo de los escola es, como
ocu e con el p oble na de la iolencia en-
e escola es. Tal es el caso del p oyec o
Se illa an i- iolencia escola -SAVE a pa i
de aho a- (O ega, 1997; O ega y Mo a-Me -
chán, 1999; O ega y Le a, 2000). El SAVE ha
sido un abajo in es igado que ha incluido
un p oyec o de inno ación educa i a des i-
nado a la p e ención del mal a o en e igua-
les,
median e el desa ollo de un p oyec o de
inno ación basado en la educación pa a la
con i encia escola .
Inspi ado en el modelo desa ollado
du an e los años comp endidos en e 1991
y 1994 en la uni e sidad de She ield
(Smi h y Sha p, 1994), el SAVE ha pues o
en ma cha una se ie de inicia i as educa i-
as basadas en la conside ación del cen o
(•)
Uni e sldad de Se illa.
^
EI pnoyec o Se illa an i- blencia escola ha sido poslWe gacias al apoyo eccx^ómim dei Minis e io de Edu-
cación
y Cul u (
P oycc o
SEC-95^59
del Plan Nacional I+n).
Re ls a de Educaci6^:,
núm. 324
(
2001),
pp. 253-270
253
Fecha en ada: O1-06-2000
Fecha acep ación:
30-01-2001
educa i o como un ámbi o de con i encia
en el que es posible, si pa a ello se a bi an
las
medidas necesa ias, cambia el clima
de elaciones in e pe sonales y hace de
és as un escena io en el cual se echace el
abuso, la p epo encia y los malos a os, al
iempo que se es imule la coope ación y la
solida idad.
Aunque a o lunadamen e la sensibilidad
an e los p oblemas de la con i encia escola
y, pa icula men e el de la iolencla, ha au-
men ado mucho en los úl imos cinco años,
no ocu ía así cuando comenzamos nues o
abajo in es igado sob e el asun o de los
malos a os en e iguales (el llamado
b c-
lly ng).
En aquellos ailos, pocas pe sonas se
in e esaban po el p oblema de la iolencia
escola y, menos aún, lo conside aban un
. asun o que exigiese un abajo educa i o
pe sis en e y bien plani icado.
Lo p ime o que hab ía que deci sob e
los p og amas educa i os con a los malos
a os en e escola es en España es que, en
su inicio, és os choca on con la ausencia
en nues a cul u a de cualquie ipo de in-
o mación sob e la na u aleza de es e p o-
blema. Las escuelas españolas han
desa ollado una adición educa i a muy
académica que ha dejado de lado la a ención
a aspec os del desa ollo social e igno ado,
casi o almen e, el alo del desa ollo emo-
cional y a ec i o. Las elaciones in e pe so-
nales y los con lic os que su gen den o de
ellas -en donde hay que si ua desde peque-
ños desencuen os mal esuel os has a los
se ios p oblemas de malos a os y abusos
en e los escola es- no han enido cabida
en el o malis a y poco sensible sis ema
educa i o español.
El p o eso ado, o mado pa a ocaliza
su abajo hacia el ap endizaje de discipli-
nas cu icula es básicas como el lenguaje,
las ciencias o las ma emá icas, solía in e -
p e a los enómenos de con i encia más
en é minos de p oblemas de disciplina y
as o nos indi iduales de la conduc a que
de enómenos sociales básicos pa a el
buen uncionamien o del cen o. Aho a no
nos e e imos sólo a las malas elaciones
sino, en gene al, al ^ambi o pe sonal, nunca
su icien emen e conside ado como obje o
de abajo educa i o. En es e con ex o, los
p oblemas de abuso, p epo encia o malos
a os de unos escola es a o os siemp e
han es ado p esen es en nues as escuelas,
pe o no han enido un
ocablo
especí ico
que los denomine. La ausencia de un é -
mino e bal que lo designe no es más que
el e lejo de la ausencia de una cul u a es-
cola que comp enda el enómeno.
De hecho, é
s e ha sido uno de los p o-
blemas con los que nos en en amos cuan-
do quislmos abo da de o ma educa i a el
p oblema de los malos a os y los abusos
en e escola es. Se hizo pa en e la necesi-
dad de explica a p o eso es y alumnos en
qué consis e es e ipo de iolencia que
unos chicos pueden eje ce sob e o os,
delimi a el campo concep ual y acla a qué
es un con lic o, qué son los p oblemas de
disciplina y qué son los enómenos de io-
lencia (
O ega, 1998). Sin emba go, en los úl-
imos años, con la implan ación obliga o ia
del modelo de escuela comp ensi a, pa a la
Educación Secunda ia Obliga o ia
(ESO), y
con la obliga o iedad de la escola ización
has a los dieciséis años, se ha gene ado un
p oceso de opinión pública e e ido a la ne-
cesidad de p es a a ención a los p oblemas
de con i encia escola .
Pa alelamen e, un ue e inc emen o
de la sensibilidad de los in es igado es ha-
cia es e ema es á dando luga a un g an
a ance en el desa ollo an o de es udios
desc ip i os como de medidas educa i as.
Desde los pione os abajos de Viei a, Fe -
nández y Que edo
(
1989),
O ega
(1992),
y Ce ezo y
Es eban
(
1992), ealizados so-
b e mues as pequeñas de escola es y de-
sa ollados en escuelas locales conc e as,
has a el amplio in o me de la o icina del
De enso del Pueblo
(
2000), que ecoge
una mues a de escola es
de odo
el Es a-
do, an unos años en los que la in es iga-
ción se ha in ensi icado y ex endido al
mismo iempo que la sensibilidad social
254
hacia el p oblema de la iolencia. Du an e
es os años, hemos desplegado en Se illa
un amplio abajo in es igado y de in e -
ención educa i a, en el que ha pa icipa-
do un núme o conside able de p o eso es
y p o eso as epa idos en nue e escuelas
de p ima ia y secunda ia; es el p oyec o
Se illa an i- iolencia escola .
Pocos abajos han en ocado la p e-
ención de la iolencia escola y, especial-
men e, la del mal a o en e escola es,
desde una pe spec i a in eg ado a y global
que conside e el cen o escola y su ecolo-
gía humana como el ámbi o de ac uación
en odos los sen idos. El p oyec o SAVE
(O ega, 1997) sí lo ha conside ado. Es e
p oyec o ha ealizado un es ue zo po a i-
cula in es igación e in e ención de o ma
sis emá ica y co idiana. C eemos que es a
ligazón es la que da ca ác e e iden idad al
p oyec o SAVE, que ha sido un p oceso
o iginal de in es igación ligado a la acción
inno ado a. El SAVE ha a ado de inco po-
a al p o eso ado de las escuelas a un p o-
ceso de paula ina oma de decisiones
espec o al p oblema de la iolencia escola ,
ocalizando el ema de los malos a os en e
escola es, pe o sin ol ida que odo el sis e-
ma humano y de ac i idad del cen o es un
amplio escena io de con i encia. P o eso a-
do, alumnado y amilias han a ado de i in-
eg ando sus p opias medidas p e en i as, al
iempo que han ido ele ando su ni el de
conciencia y echazo de la iolencia.
Consegui que el p o eso ado ap enda
a disc imina el enómeno del mal a o en-
e iguales, le p es e a ención y asuma que
la p e ención del abuso y la p epo encia
iene que o ma pa e de sus inalidades
educa i as, ha sido el g an obje i o del
p oyec o: la oma de conciencia sob e la
necesidad de no ole a la iolencia, no
conside a la un p oblema indi idual de un
niño conc e o (del ag eso o la íc ima),
sino asumi que es un p oblema de oda la
comunidad educa i a, po que iene e ec os
des uc i os pa a odos los miemb os que
en ella pa icipan.
En lo que
sigue de es e a ículo, anali-
za emos las
p incipales
líneas
de " abajo
desa olladas po el p oyec o SAVE, los e-
sul ados más ele an es que hemos ob eni-
do y los e o es que c eemos habe
come ido y que espe amos no epe i .
LAS ESCUELAS DEL SAVE
En el cu so 1995-96 se selecciona on a ios
cen os de educación p ima ia y secunda-
ia de Se illa ca ac e izados po pe enece
a zonas denominadas po la Adminis a-
ción como
Cen os de A ención P e e en e,
así llamados po es a encla ados en ámbi-
os poblacionales de bajos ing esos y al os
índices de desempleo y ma ginalidad so-
cial. Pa a con ac a con ellos, se ealizó un
semina io sob e el p oblema de la iolen-
cia escola , al que ue on in i ados el di-
ec o /a del cen o, el o ien ado del cen o
o la zona y, al menos, es p o eso es del
claus o. De es e encuen o salió el com-
p omiso po pa e de 23 cen os de pa ici-
pa en la p ime a ase del p oyec o, que
consis i ía en la ecogida de in o mación
sob e el p oblema de la in imidación y los
malos a os en e escola es, median e un
cues iona io diseñado con a] in (O ega,
Mo a-Me chán y Mo a, 1995). A es as es-
cuelas se unie on, pos e io men e, es
más, in e esadas an o en conoce sus índi-
ces de iolencia como po pa icipa en un
p og ama de in e ención p e en i a. En
o al se aplicó el cues iona io a 4.914 esco-
la es en e 8 y 18 años, cuyas espues as
han sido analixadas y publicadas (O ega y
Mo a-Me chán, 2000).
De es os 26 cen os, no odos se in e-
g a ían en el p oceso de in e ención edu-
ca i a, po que pa a inicia lo los cen os
escola es debe ían acep a una se ie de
condiciones que ga an iza an el man eni-
mien o de las inicia i as omadas y el con-
ac o sos enido en e el equipo docen e y
255
el equipo de in es igación que, desde la
Uni e sidad de Se illa, coo dinaba el p o-
ceso. Las condiciones eque idas pa a o -
ma pa e de la pequeña ed de cen os del
p oyec o ue on las siguien es: que un g u-
po, de al menos es docen es y el o ien a-
do /a del cen o, se cons i uyese como
g upo de abajo SAVE; ob ene el econo-
cimien o y la acep ación po pa e del
claus o como g upo de abajo; diseña su
p opio plan de ac uación p e en i a y soli-
ci a al Cen o de P o eso es de su zona su
insc ipción como equipo de inno ación
educa i a. También e a necesa io elegi un
coo dinado de p oyec o y que és e acep-
a a acudi pe iódicamen e (una ez cada
cua o semanas ap oximadamen e) a cele-
b a euniones de coo dinación del p o-
yec o con el es o de los equipos SAVE y
con los in es igado es de la Uni e sidad.
Del núsmo modo, debían busca y acep a
el apoyo del o ien ado /a de zona o de
cen o. A1 igual que los g upos de inno a-
ción educa i a cons i uidos po docen es,
los o ien ado es escola es, a su ez, se
cons i ui ían en Semina io Pe manen e,
igualmen e econocido y acep ado po el
Cen o de P o eso es de la Zona.
EL MODELO DE INTERVENCIÓN SAVE
En el P oyec o SAVE (O ega, 1997; O ega
y o os, 1998) hemos p opues o un modelo
de in e ención educa i a que, pa iendo
de un análisis ecológico, aya más allá de
lo pe sonal, pa a abo da el p opio sis ema
de no mas, alo es, sen imien os y com-
po amien os que es án de ás de una io-
lencia que se epi e, se encub e y b o a
con múl iples o mas.
Es e modo de abaja p opone, al p o-
eso ado de cada cen o que se in e esa
po lucha con a la iolencia, el diseño de
un p oyec o educa i o conc e o ocalizado
en la a ención a las elaciones in e pe so-
nales bajo dos planos de análisis del eco-
sis ema social del cen o: el de la con I-
encia y el de la ac i idad. Es os dos pla-
nos, conside ados dos g andes ac o es
a iculados en e sí, nos dan una isión de
la ealidad social, psicológica y académica
del cen o como una e dade a comunidad
de con i encia en la que se ap ende no
sólo lo que se p oyec a como cu ículum
explíci o, sino ambién lo qué no se plani-
ica y se con ie e en cu ículum implíci o
u ocul o; se a a de esca a pa a el análisls
escola el iejo modelo comuni a io.
El modelo
comuni aHo,
impo ado de
o as á eas cien í icas y p o esionales,
como la an opología, la epis emología o
las cienclas de la salud, esul a pa icula -
men e ú il pa a la p opues a de abajo in-
es igado y educa i o con la que nos ha
pa ecido idáneo abo da la p e ención de
la iolencia escola . Desde es a pe spec i a
de in e ención, cada cen o se p esen a
como una unidad de con i encia, con lgu-
ada a pa i de la coexis encia y la a icu-
lación -mejo o peo - de los siguien es
g upos humanos: el p o eso ado, el alum-
nado y las amilias. La plani icación con-
c e a de la ac uación, den o del p oyec o
que cada cen o diseña, se ealiza median-
e los llamados p og amas de abajo.
PROGRAMA3 DE TRA l^O OUMO 1NSTRUMFNI^08
DE INTERVENCION PREVENTIVA
El p oyec o SAVE no nace p econ igu ado
más que en sus bases concep uales: el aná-
lisis
de los sis emas de ac i idad (ins uc-
ción, epa o de a eas, ac i idad ec ea i a
y de iempo lib e, e c.) y el análisis de los
modelos de con i encia (dis ibución y
eje cicio del pode , modos de comunica-
ción, no mas y con enciones que egulan
la ida co idiana, e c.). El concep o de p o-
g ama, como al diseño de me as y accio-
nes pa a consegui diclios ines, nace
como consecuencia lógica de la necesidad
de o dena las inicia i as que cada equipo
256
docen e sugie e. Po lo an o, el concep o
de p og ama, ce ado en sus elemen os de
planes conc e os, encaja mal con un mo-
delo eó ico an abie o como el SAVE se
p opuso se . De ahí que los p og amas no
hayan sido en ningún momen o en el SAVE
un diseño ce ado y o denado desde el
g upo coo dinado . Es e sólo diseñó es
g andes líneas de p og amación (in encio-
nes o denadas) a las que inculamos con
el concep o me a ó ico de •caja de he a-
mien as• < ecu sos posibles).
La •caja de he amíen as•, íeja me á o-
a igo skiana (Vigo ski, 1934/7$), exp esa
la
necesidad de dispone de ins umen os
ú iles pa a ealiza abajos. Los p og amas
del SAVE han sido eso, líneas de ac uación
pa a las cuales e a necesa io dispone de
he amien as concep uales, p ocedimen a-
les y ac i udinales. T es g andes líneas p o-
g amá ícas ue on elabo adas con la ayuda
de los docen es que se en en aban a su a-
ea de p e eni la iolencia a ando de
mejo a la con i encia:
el p og ama de
ed:ccación en sen imien os, emociones
que
ue isualizado como la in ención de inco -
po a la a ención a la ida a ec i a y emo-
cional de los escola es como el camino
idóneo pa a la educación en ala es. EI
p og ama de
ges ón democ á ica de !a
conui encia,
que ue isualizado como la
necesidad de p es a a ención a cómo se
diseñan y se cumplen las con enciones,
las no mas y eglas que egulan la ida co-
idiana en el aula y en el cen o escola . El
p og ama de
abajo en g lipo coope a o
que ue conside ado como !a elección
idó-
nea pa a la ac i idad ins uc i a; ap ende
y enseña conside ando que la unidad de
Ia acción ins uc í a es el g upo de alum-
nos/as que se en en a a la a ea como una
unidad humana de ap endizaje y desa o-
Ilo, con e sando y egulando las inicia i as
que dan luga al cumplimien o de las a-
eas que sugie e el p o eso /a.
Las líneas p og amá icas nunca ue on
un único p og ama de aplicación uni o me
en odas las escuelas. El p oyec o SAVE ha
huido del concep o de aplicado de p o-
g ama en el sen ido clásico. El p o eso ado
nunca ha sido conside ado un ins uc o ,
ni un moni o de una idea única cen aliza-
da, sino un educado c ea i o que sob e la
base de unos cie os comp omisos oma-
dos en g upo, se es ue za po p es a a en-
ción a pa es de su p opio abajo que han
podido es a oscu ecidas an e io men e,
ales como las que hemos conside ado
nue as líneas p og amá icas. A1 p o eso a-
do del SA`VE no se le ha exigido ni con o-
lado una accián educa i a di e en e de la
que éVella misma ha diseñado. Se le ha es-
imulado a que piense y decida en es os
es g andes ámbi os de su acción educa i-
a. T es ámbi os que pensábamos cub ían
cie as necesidades de cambio: la ges ión
de la ida co idiana en é minos de demo-
c acia i a (analiza no mas y con encio-
nes y p ocu a que no sean incohe en es ni
au o i a ias, sino democ á icas y posibles);
analiza la o nación en alo es que es a-
mos haciendo, y obse a cómo no es po-
sible alo a aquello que nos hace su i o
que no nos pe ni e sen i nos que idos y
espe ados (de ahí la inculación o mal de
la edueación emocional y sen imen al con
los alo es mo ales); analiza el ipo de en-
señanza que hacemos y obse a cómo la
coope ación, el diálogo y la discusión son
más p oduc i os que la adquísíción indí í-
dualis a y compe i i a. Nues os p og amas
son líneas de abajo que pe mi en la pues-
a en común de odas aquellos que se de-
ciden po dichas ías y no po doc inas
ins uc i as que no necesi an se discu i-
das, obse adas o modi icadas po que
odo es á en el ca ecismo del p og ama.
Hemos buscado la alianza con un p o-
eso ado en el que c eíamos; un p o eso a-
do inno ado , segu o de sí mismo, que
conoce y comp ende las necesidades de
sus alumnos/as y que sólo ac ua á cam-
biando su p opia p ác ica cuando es é e -
dade amen e con encido de que el
cambio que es án ealizando es el cambio
en el que éVella mismo/a
c ee.
EI SAVE l a
257

sido un p oyec o ideológico en g an medi-
da, pe o en el sen ido más se io de la pa-
lab a ideología. Un p oyec o cuyo p incipio
es que sólo se cambia cuando se es á con-
encido in elec ual y mo almen e de que el
cambio es necesa io.
P o eso ado y alumnado son dos mic o-
sis emas sociales muy di e enciados que ne-
cesi an encon a sus p opias o mas de
ges ión de la ida con idiana conjun a, cosa
nada ácil cuando se i e sob eexigido po
las a eas escola es. La in e sección del plano
de la con i encia con el plano de la ac i i-
dad escola pone an e nues os ojos es
g andes p ocesos: la ac i idad ins uc i a, la
ges ión de la con i encia y los sen imien os
y emociones que la ida en común a ha-
ciendo a lo a . De ahí que el SAVE se plan-
ea a sus p og amas de ac uación bajo la
e ique a de es as es líneas de ac uación.
Veamos algunos p incipios básicos de los
p og amas del SAVE.
EL PROGRAMA DE GESTIbN DEMOCRAITCA DE
Ln coNVi ENCin
Toma conciencia que la ac i idad de aula y
de cen o se puede ges iona de a ias o -
mas, es una mane a de cla i ica si es a ges-
ión adquie e un o ma o pa icipa i o o no.
Así pues, lo p ime o es asumi que la ida
del aula equie e una ges ión y que és a pue-
de y debe se democ á lca, sin que ello eli-
mine la au o idad mo al del p o eso ado.
La p opues a de a ende a la ges ión de-
moc á ica en el aula y en el cen o incluye el
análisis de los acon ecimien os de la con i-
encia dia ia. Se a a de i p o undizando
jun os en aquello que, an o el p o eso ado
como el alumnado, en ienden po pa icipa-
ción coope a i a y democ á ica.
La elabo ación de no mas explíci as y
cla as, el es ablecimien o de un modelo
disciplina , sencillo, jus o y anspa en e,
con unas p ohibiciones cla amen e acep a-
das po odos y con un es ímulo amplio y
posi i o hacia la libe ad, la igualdad y la
solida idad en e los miemb os de la co-
munidad, ab en un camino p og esi o de
ace camien o en e el p o eso ado y el
alumnado a una a ea que no puede se
sino común, po que la con i encia no es
pa imonio de nadie en pa icula , sino de
odos los que i en jun os.
La desc ipción y comp ensión de la
ges ión de la ida social de cada aula y
cen o pe mi e dispone de un pe il sob e
lo que habi ualmen e sucede y p edeci lo
que es posible que suceda en é minos de
elaciones de unos con o os, no sólo en e
el p o eso y sus alumnos, sino en el mi-
c osis ema de elaciones en e escola es,
que es el que aho a nos in e esa des aca .
El análisis de los sis emas de ges ión
de la con i encia se con ie e en un ins-
umen o concep ual necesa io pa a abo -
da los p oblemas que pueden su gi . Se
a a de conside a la ges ión de la con i-
encia como un ac o impo an e pa a
comp ende la ida en el aula.
Algunas p opues as conc e as que ha
desa ollado el SAVE den o de es e p og a-
ma son: asambleas de aula, es ablecinúen o
concensuado de no mas, deba es sob e
asun os de in e és común, esolución de
con lic os cuando és os se p esen an, diseño
de ma e iales especí icos pa a anima los
diálogos, buzón de suge encias y, en gene-
al, ac i idades pa a el desa ollo de la pa i-
cipación en la ida de aula y cen o.
EL PROGRAMA DE TRAI3A^J0 EN GRUPO
cooPER^T o
La a ea cen al del cen o y el aula es la
enseñanza y el ap endizaje, que puede ha-
ce se de muchas o mas. Desa olla un
cu ículum de o ma coope a i a implica
acep a que cie os con enidos se ap en-
den mejo si se abajan, no sólo en com-
pañía de o os, sino en coope ación con
ellos. Abo da la ac i idad de la ins ucción
258
median e un modelo coope a i o, supone
conside a el p oceso comunica i o (siem-
p e implíci o en la ac i idad de enseña )
en su inse ción con la ac i idad de ap en-
de , como una a ea única y en iquecedo a
pa a odos. Los sis emas de ac i idad es án
imp egnados de alo es que son o no cohe-
en es con la acción que se ealiza. Po ello,
el abajo p e en i o con a la iolencia es-
cola exige modi `ica la o ma de enseñanza
y ap endizaje hacia un modelo coope a i o
que es imule la comunicación y la negocia-
ción. Sólo de es a o ma end án luga expe-
iencias que a o ezcan la mejo a del clima
a ec i o, las ac i udes y los alo es posi i os
de unos escola es hacia o os.
La coope ación se ha des acado como
la ía más e icaz pa a cumpli obje i os de
ap endizaje, an o pa a aquellos que son
ayudados po o os, como pa a los que sa-
ben más y ayudan a los que son más inex-
pe os. Coope a es uni ideas, ac i idades,
c í icas y e aluación en una acción conjun-
a. Po ello, el SAVE ha p opues o el aba-
jo en g upo coope a i o como modelo de
ap endizaje y enseñanza. En es e sen ido
se han diseñado una se ie de ac i idades
( e O ega y o os, 1998) en las que se in-
cluye en algún momen o el diálogo y la
coope ación sob e los p opios con enidos
de la enseñanzas.
EL PROGRAMA DE EDUCACIbN DE EMOCIONE4,
SEN A^1VT08 Y AC1Tl'[IDES
Toda la ac i idad de enseñanza y ap endi-
zaje se ealiza sob e la base de las mo i a-
ciones e in e eses que, an o el p o eso /a
como los alumnos/as, pongan en ello, y
es a mo i ación depende undamen al-
men e de sus es ados ac i udinales y a ec i-
os. EI sis ema educa i o adicional
español ha i ido de espaldas a la ida
a ec i a y emocional de sus p o agonis as,
pe o odo lo que sucede en el aula, como
lo humano, iene una conno ación emocio-
nal, es más o menos ag adable, nos p o o-
ca una ac i ud posi i a o en usias a, o una
ac i ud nega i a, de ialdad, echazo o in-
comodidad, cuando no de miedo o i a,
siendo és as úl imas las emociones que
quisié amos p e eni .
Aunque el a amien o cu icula ha in-
cluido la educación de las ac i udes y la
educación en alo es como ans e sali-
dad, es in e esan e, desde nues o pun o
de is a, desa olla un p og ama conc e o
de abajo cuyos con enidos se e ie an a
los sen imlen os, las ac i udes y los alo es.
Se a a de abaja di ec amen e con el lla-
mado conocimien o in e pe sonal o psico-
lógico; de p o undiza de o ma exp esa
en el conocimien o de uno mismo y de los
o os en odas sus dimensiones, pe o espe-
cialmen e como se es cuyas emociones y
sen imien os a ec an a la ida de elación
social; de comp ende que podemos hace
daño si no ap endemos a conoce los y es-
pe a los; y ambién, de ap ende a ap ecia
los p opios sen imien os y alo es pa a
e i a se he ido y lesionado en los de e-
chos pe sonales.
El SAVE ha ejempli icado es a línea de
ac uación con algunos ecu sos y écnicas,
como son: el uso del juego, los cuen os, la
simulación de papeles y el es udio de casos.
Unidades de abajo didác ico en el que el
oco cen al es á pues o en el análisis de sen-
imien os necesa ios como la solida idad, el
espe o mu uo, el econocimien o y modula-
ción emocional, la au oes lma, e c.
Pe o además de la acción p e en i a,
que debe es a inse a en el desa ollo del
cu ículum, el SAVE ha p opues o medidas
de abajo di ec o con aquellos chicos/as
que, po sus condiciones pe sonales, ami-
lia es y sociales, es án en iesgo de impli-
ca se en p oblemas de iolencia. El equipo
docen e debe dispone de ecu sos pa a la
in e ención en iesgo y pa a la in e en-
ción di ec a. Pa a los chicos/as que se en-
cuen an en es as si uaciones, el SAVE ha
liecho una selección de seis p og amas:
Los cí c ilos de calidad
(Sha p, Cowie y
259
Smi h, 1994),
n^ediación en con lic os
(Fe -
nández, 1998),
u ayuda en e iguales
(Co-
wie y Wallace, 1998),
El mé odo de epa i
esponsabilidades
<Pikas, 1989),
Las es a-
egias de desa ollo de la ase i idad y Las
es a egias de desa ollo de la empa ía
(O -
ega, 1998). El obje i o común y p incipal
de los es p ime os es o ece a los chi-
cos/as un apoyo social, en la mayo ía de
los casos de sus compañe os, pa a esol e
si uaciones an e las que éVella se sien e in-
segu o. En es e sen ido, la expe iencia nos
ha e elado que los compañe os pueden
llega a desempeña una impo an e labo
en p o del desa ollo socio-a ec i o de es-
os chicos, debido a que es os los p e íe en
po que en e los p opios alumnos exis en
con enciones homogéneas, alo es com-
pa idos y una ecip ocidad mo al, que en
muchas ocasiones a los adul os nos es im-
posible accede .
EL PROCESO DE DESARROLLO DEL SAVE
El SAVE se ha implemen ado du an e es
cu sos académicos y ha supues o un mo i-
mien o de sensibilización, oma de con-
ciencia, o mación y ac uación de un o al
de 70 p o eso es/as, epa idos en diez
g upos de abajo, nue e docen es y un
g upo de o ien ado es escola es de p ima-
ia y secunda ia, con los que hemos aba-
jado de o ma sos enida du an e es e
in e alo de iempo. Todos ellos han es a-
do o ganizados en equipos que han ecibi-
do apoyo económico y econocimien o
ins i ucional del Cen o de P o eso es de
su zona. Cada uno de ellos ha desa ollado
su p opio p oyec o de p e ención de la
iolencia escola en su cen o, basado en
el
modelo an es desc i o, pe o desa olla-
do de o ma pa icula po cada g upo.
Cada uno de ellos ha ealizado una memo-
ia inal de cu so sob e su abajo y acudi-
do egula men e a las euniones de
coo dinación con los miemb os del equipo
de la Uni e sidad que hemos abajado
con ellos. El equipo de la Uni e sidad,
compues o po los in es igado es del p o-
yec o ( e O ega y o os, 1998) ha desple-
gado una ac i idad de apoyo, colabo ación y
ayuda, cuando ha sido eque ido pa a ello.
Dicha ayuda, además de la coo dinación
de las euniones
pe iódicas (una cada mes
du an e cada cu so) ha consis ido en la
apo ación de ecu sos
(
desde e e encias
bibliog á icas, pequeños p og amas de o -
mación
especí ica
en es a egias conc e as,
in i ación a semina ios y con e encias con
expe os, has a asis encia a las euniones
de abajo del equipo docen e
cuando é a-
mos eque idos
pa a ello). Ha emos un
b e e esumen
del p oceso di idiéndolo
en ases empo ales.
PRA4FFRA FASEs SENSIBII]"lAQÓN Y EXPIARACIbN
DII. Fi U iEMA
La p ime a ase, de sensibilización e inclu-
sión de pe sonas en el p oyec o, se ealizó
median e un sis ema de semina ios, donde
se p esen ó, al equipo ec o de las escue-
las de la p o incia (Delegado, Equipo P o-
incial de Inspección, Equipo Cen al de
O ien ación Escola , esponsables de p o-
g amas especiales, e c.), la inicia i a del es-
udio, apo ando aspec os concep uales
sob e la na u aleza del p oblema de la io-
lencia en e iguales y algunos da os p o e-
nien es de es udios an e io es. EI obje i o
de es e encuen o ue no sólo ob ene pe -
miso de la adminis ación educa i a p o-
incial, necesa io pa a es ablece con ac os
con los cen os escola es, sino ambién
sensibiliza a un conjun o de agen es ex-
e nos, pe o in luyen es en la ida escola
desde la polí ica p o incial, sob e la im-
po ancia del p oblema.
En un modelo de sensibilización, que
in en a i inco po ando pe sonas a un p o-
yec o común, es necesa io que cada g upo
humano enga un papel en el p oceso. No
260
se a a sólo de in o ma , sino de eque i
la implicación de las pe sonas a las que se
in o ma y de o ece les a eas adecuadas al
papel que desempeñan, y eso ue lo que
hicimos. Po ello, suge imos que ue an
ellos los que señala an las escuelas en las
que debíamos abaja , median e la selec-
ción de cen os localizados en zonas con
necesidades especí icas sob e es e p oble-
ma y asI lo hicie on.
A(^RC.A^NPO A IAS E4CUF.IA9 DEL PRO'YEC U
El segundo cí culo humano que necesi^iba-
mos sensibiliza e in oluc a e a el p o eso-
ado. Lo hicimos median e el mismo
p ocedimien o. Los cen os seleccionados
ecibie on una ca a de p esen acián del p o-
yec o jun o con una in i ación a pa icipa en
un semina io en el que se habla ía del p o-
blema de la iolencia y al que debían asis i ,
además de un g upo de al menos es p o e-
so es/as, el di ec o /a del cen o y el/los
o ien ado es escola es de la zona.
Es e ue un semina io de 20 ho as, ea-
lizado en el ma co ins i ucional del Cen o
de P o eso es de Se illa, que culminó con
un comp omiso, po pa e de la mayo ía
de ellos, pa a pa icipa en la p ime a ase
del p oyec o. El p o eso ado y el es o de
los agen es educa i os u o un ni el muy
al o de pa icipación. Pudie on in oduci
no sólo sus p eocupaciones sob e el ema,
sino ambién sus plan eamien os educa i-
os. T as la ecogida de in o mación en los
cen o, ellos debian madu a su comp o-
miso mien as noso os es udiábamos los
da os e in o mes. Lo que nos man u o uni-
dos ue el con ac o es able con los equipos
de o ien ación educa i a de las zonas, con
los que lle ábamos un año abajando en
un semina io pe manen e ins i ucional-
men e apoyado po el CEP de Se illa. Du-
an e el iempo que noso os analizábamos
los da os se ges aban las inicia i as del
p o eso ado y es ábamos en con ac o si así
lo deseaban. En odo caso, pa a eanuda
la
ma cha del p oyec o, debían deci lo ex-
p esamen e o acep a nues a in i ación a
una nue a eunión que se hizo po esc i o
y ele ónicamen e cuando los in o mes so-
b e el pe il del cen o es u ie on disponi-
bles.
LA SEGUNDA FASE 11iAB^ANDO JUNTOS
El ánsi o de un cu so a o o implicó la
modi lcación del mapa de cen os debido
a la implan ación de la Educación Secun-
da ia Obliga o ia, lo que a ec ó a casi la o-
alidad de las escuelas del p oyec o, que
su ie on una caó ica mo ilización de su
p o eso ado. A pesa de odo, diez escue-
las solici a on o ma pa e del p oyec o
pa a la segunda ase.
No ue nada ácil a anca , pues de-
bían hace su p opio p oyec o an i- iolen-
cia de o ma au ónoma, c eando su p opio
modelo de abajo den o del ma co de es-
a egias de in e ención que noso os les
p oponíamos. Y odo ello, en las es esan-
es condiciones p o esionales en que e-
cuen emen e abaja es e p o eso ado,
debido a las ca ac e s icas sociales de la
población a la que a ienden, en el l mi e
mismo, o cla amen e den o, de lo que se
conoce como ma ginalidad.
Así, el cu so 1996-97 ue, pa a el equi-
po de la Uni e sidad del p oyec o SAVE,
un año i ine an e: asis imos a las euniones
de los g upos docen es en los cen os; ce-
leb amos a ios semina ios o ma i os, en
algunos de los cuales con amos con la p e-
sencia y la pa icipación de un pa de cole-
gas del p oyec o She ield que nos
ilus a on sob e su p opia expe iencia; y
ges ionamos el econocimien o o icial del
p oyec o como algo uni a io - odos los
equipos o man pa e del SAVE- aunque
cada uno de ellos es independien e en sus
obje i os conc e os, en el desa ollo del
p og ama y en el i mo de abajo.
261
DEBATE Y CONCLUSIONES
EI SAVE ha enido acie os y desacie os.
En e los p ime os quisié amos des aca la
p opia expe iencia de abajo conjun o de
in es igado es y educado es. Ambos g u-
pos se han en iquecido. Los in es igado es
po que han en ado en con ac o di ec o
con las escuelas, su cul u a, su o ma de
e las cosas y la necesidad de que és as
sean
enidas en cuen a en cualquie acción
in es igado a que busque nejo a la cali-
dad del cllma y la educción de la iolen-
cia. El p o eso ado de escuelas conc e as
nos ha enseñado que oda in e ención e-
quie e con a con ellos, asumi su pe spec-
i a, escucha los, apoya los y espe a que
sea el i mo del p opio desa ollo cu icu-
la el que e^cija cambios. Sálo así el docen-
e es á dispues o a cambia . De es a o ma,
lo que cambia es ya lo que éVella conside-
a que debe se modi icado.
Asumi , así mismo, la concepción que
el equipo docen e iene sob e las cla es de
la dinámica elacional de su cen o, es un-
damen al. Nada cambia si no es desde lo
que an es exis ía. Una ep esen ación cogni-
i a de las necesidades del cen o, de los e-
cu sos que ya iene, y de lo que equie e
pa a hace modi icaciones es imp escindible
pa a que la in e ención se adecue a lo exi-
gido, en cada momen o his ó ico de la ida
del cen o. El concep o de p og ama como
línea de abajo y su complemen a io, el con-
cep o de •caja de he amien as•, como ámbi-
os
de conocimien o concep ual y
p ocedimen al espec i amen e, op imizan el
p oceso de cambio po que pe mi en al do-
cen e sen l se segu o en la medida que con-
ola sus p opios ins umen os pa a el
cambio, sabe lo que quie e y po qué lo
quie e hace así. En es e sen ido, eo ías ge-
ne ales como la Filoso ía educa i a de la in-
es igación-acción (S enhouse, 1984) y el
modelo de p o esionales e lexi os (Schán,
1992) ha enido en el SAVE una p esencia
que c eemos a i ica su idoneidad.
En elación a nues o g an obje i o, i
ganando pa a la paz y la con i encia uc-
í e a la ba alla con a la iolencia escola ,
pensamos que los esul ados ob enidos
nos pe mi en se op imis as: el clima mejo-
a, los escola es son conscien es de ello, el
p o eso ado se en usiasma cuando c ee
que puede cambia las cosas, e c. Sin em-
ba go, ni el p oblema ha desapa ecido, ni
odos los indicado es son óp imos: la ba a-
lla con a la iolencia escola no ha hecho
más que empeza . No odos los ac o es
que desencadenan el enómeno de los ma-
los a os en e escola es se gene an en el
p opio cen o. Muchos son ac o es ex e -
nos, de in luencia di usa, como las p opias
con enciones y es ilos de ida social, cuyo
e ec o es di ícil de de e mina . O os son
ac o es muy pe sonales, cuyo alo es
ambién di ícil de obse a y medi en un
p oceso educa i o. No podemos ol ida que
en la pe manencia de enómenos de iolen-
cia no inciden sólo las condiciones escola es
sino,
muy especialmen e, las condiciones de
ida amilia y las ca ac e ís icas pe sonales
de los chicos y chicas que se en se iamen e
a ec ados po es os p oblemas. Desde las ca-
ac e ís icas pe sonales de algunos chicos/as
(pa icula men e de íc imas y ag eso es) a las
condiciones amilia es y sociales en las que
és os se desenwel en, pasando po las o -
mas de in eg ación escola se ex iende un
amplio conjun o de elemen os que siem-
p e hay que ene en cuen a.
Sin emba go, muchos de los p oblemas
pe sonales y sociales se p esen an en o ma
de iolencia escola que hay que a aja , aun-
que es os no hayan sido gene ados po la
p opia escuela. Pa a ello, los mé odos p e-
en i os son idóneos, aunque no e icaces al
cien po cien. Que el p o eso ado y el alum-
nado sien a que han mejo ado las cosas no
debe hacemos pensa que ha desapa ecido
el p oblema o que acon ecimien os e ibles,
aunque pun uales, de iolencia no puedan
ol e a epe i se, aunque c eamos es a
en el buen camino al hace p e ención
median e la acción educa i a.
268

El abajo den o
del SAVE,
como in-
es igado es y p omo o es del cambio do-
cen e,
nos ha pe mi ido adqui i una
aliosa in o mación sob e los elemen os
que deben po encia se de ca a a u u as in-
e enciones. En es e sen ido, es amos se-
gu as de que aumen a las inicia i as de
ges ión democ á ica de la con i encia es
siemp e bené ico. El abajo cu icula de
ca ác e coope a i o modula las elaciones
in e pe sonales, da cohe encia a las p o-
pues as de educación de las acu udes y po-
encía un cli na de ole ancia y comp ensión
mu ua necesa io pa a p o undiza en la edu-
cación mo al. Finalmen e, que la escuela
debe se más sensible a los ac o es emocio-
nales y a ecd os de odos sus p o agonis as
(p o eso ado y alumnado) ha sido cla a-
men e e idenciado a a és de es e p oyec-
o conjun o en el que hemos abajado
jun os in es igado es y docen es.
Pa a e mina , y aunque no es aba en-
e nues os obje i os más di ec os, c ee-
mos que el SAVE, que ha sido bas an e
di undido en e los docen es y agen es
educa i os en semina ios y g upos de o -
mación, ha con ibuido a c ea un es ado
de opínión sob e la necesidad de a on a
los p oblemas de iolencia de o ma se ia,
p olongada y sis emá ica.
Desacie os ha habido muchos. Posi-
biemen e eI p ime o de ellos se eiacione
con lo an e io : el amplio núme o de es-
cuelas implicadas nos ha impedido eje ce
mecanismos de con ol más igu osos y
po an o la e aluación ha debido ealiza -
se sob e indicado es que no ecogen, en
su o alidad, ni los ecu sos mo llizados ni
los e ec os ob enidos. Un mejo p oceso
de con ol es necesa io, sob e odo si se
quie e e alua con e dade o igo , y no
iene po qué es a eñido con el modelo
abie o que p opo ciona au onomía a los
docen es y espe a su espues a. Regis os
pe iódicos más homogéneos debie on se
ealizados, lo que acili a ía aho a la lec u-
a cuali a i a de esul ados. La pé dida de
cie os elemen os decisi os, como el p o e-
so ado que empezó y u o que e i a se al
se asladado, así co no la inco po acián de
nue os p o eso es/as cada año y la necesi-
dad de acele a su o mación, ha sido un ac-
o que ha pe judicado el p oceso e aluado ,
aunque no así el p oceso de implemen ación,
pe manen emen e en iquecido po men ali-
dades nue as y en usiasmos de no a o.
Los modi icaciones del mapa esco a
de !as zonas a ec adas, los cambios de los
docen es del cen o, la di e sidad de ac-
uaciones de los o ien ado es escola es, as
como la inegula implan ación de los nue-
os amos educa i os obliga o ios (sepa-
ación de la p ima ia y la secunda ia,
di e encia en la implan ación de los nue os
p og amas LOGSE, en e o os) ha di icul a-
do la lec u a del p oceso, pe o quizás eso e-
ele que la ealidad escola nunca es
independien e de la ealidad p o esional de
sus docen es y de la ealidad social, econó-
mica y cul u al de odos sus p o agonis as:
p o eso ado, alumnado y amilias. En de ini-
i a, el SAVE nos ha enseñado mucho; nues-
a alo ación es posi I a, pe o aún nos
queda mucho que ap ende , pa a hace de
las escuelas esos luga es de con i encia pa-
cí ica y en iquecedo a que deseamos y sob e
odo pa a e adica de ellos !a iolencia, el
abuso y los malos a os.
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