E
A auca ia. Año 5, Nº 9 P ime semes e de 2003
Las ideas epublicanas en los o ígenes de la
democ acia u uguaya
Ja ie Galla do | Uni e sidad de la República de Mon e ideo
l a ículo mues a la in luencia de las ideas epublicanas en los o ígenes de la
democ acia u uguaya a pa i del análisis del discu so y la acción de las éli es
doc o ales ac uan es bajo la democ acia "de no ables" de ines del siglo XIX. El
a amien o de un epublicanismo his ó ico en el U uguay, a la ez que a oja nue as
luces sob e la impo ancia aco dada al espí i u público, al p o agonismo ciudadano y a
las i udes cí icas en el ciclo undacional de la democ acia u uguaya, pone de
mani ies o la imb icación de dicho idea io con p ecep os libe ales y democ á icos de
gobie no y de ida pública. Es a cons elación de ideas comp ende una ue e adhesión
a los alo es del ci ismo epublicano, la p omoción de las libe ades libe ales,
cons i ucionales e indi iduales, y la de ensa de los p incipios y undamen os de una
democ acia de pa idos. El as eo de es as genealogías ideológicas de la polí ica
u uguaya p e ende suma se a los ac uales deba es en e las adiciones epublicanas y
libe ales de pensamien o polí ico sos enidos p incipalmen e en el á ea anglosajona de
la Teo ía Polí ica y de la His o ia de las Ideas. An e las más ígidas oposiciones que han
animado es os deba es, la ponencia des aca una combinación de dichas e ien es en la
ma iz doc o-p incipis a de la polí ica u uguaya. El es udio concluye con un mi igado
balance de dicho compues o ideológico y polí ico en el que se e lejan los p oblemas y
di icul ades del p og ama de undación y en aizamien o de un epublicanismo demo-
libe al en las coo denadas de la polí ica mode na.
En los abajos ecien es de la Teo ía Polí ica y en el e eno de la His o ia de las Ideas
ha enido mani es ándose un eno ado in e és po la concepción epublicana de la
polí ica. La a ención que dicha concepción ha conci ado emi e, más que a su
iden i icación con una o ma de gobie no opues a a los egímenes dinás icos o
moná quicos, a su ances al compene ación con la in eg idad de la ida pública y la
polí ica, con los alo es cí icos y con una ciudadanía ac i a o comp ome ida con los
asun os comunes.
Mo i ada po cie o males a con los enómenos de desa ección polí ica en las ac uales
democ acias o con sus bajos es ánda es de ida cí ica y de pa icipación ciudadana, la
pe spec i a epublicana ha abie o un en e de deba es con las co ien es
p edominan es en los lenguajes eó icos de dichos egímenes, en pa icula , con el
libe alismo.
Pa a algunos cul o es del ci ismo epublicano el libe alismo es po ado de nociones
indi idualis as o a omis as de la sociedad, o ehicula una concepción p ocedimen al o
minimalis a de la democ acia, a las cuales se les epocha su complacencia con una
ealidad de deslucidas o ins umen ales ac i idades públicas y ciudadanas. A su ez, la
ac i ación de los alo es epublicanos ha sido is a desde la pe spec i a libe al como
la celeb ación de una comunidad cí ica de endencias uni icado as, so ocan e de la
libe ad indi idual y del plu alismo, o como nos álgicas ijaciones en supues os
" eso os pe didos" de la con i encia pública, i econocibles o poco a ac i os pa a el
ciudadano mode no.
En el uni e so académico y eó ico anglosajón, los deba es en e di e en es eo ías
epublicanas y libe ales, e e idos an o al ascendien e que ellas u ie on en los
ayec os undacionales de la polí ica mode na como a las p oyecciones polí icas de sus
g amá icas y de sus p ospec os no ma i os, se han nu ido de pos u as an i é icas o de
é eas oposiciones ca ego iales, an e las cuales no han dejado de desplega se di e sos
en oques más comp ensi os o endien es a mos a los pun os de con ac o en e
dichas eo ías. En es as con o e sias no han dejado de pesa las dis in as
comp ensiones y signi icados a ibuidos al epublicanismo y la a iedad de elemen os
especí icos que se han des acado pa a dis ingui lo de o as concepciones eó icas e
ideológicas[1] .
En es e ex o p e endemos suma nos a dichos deba es a pa i de la conside ación de
una genealogía epublicana de la polí ica u uguaya en los amos inales del siglo XIX.
Como e emos, el despliegue de un lenguaje epublicano consus anciado con una
e o ma cí ica de la polí ica y con los alo es de una ac i a ida pública y ciudadana
despun ó singula men e en e los cí culos polí icos ilus ados, doc o ales y
"p incipis as", eme gen es bajo la paz ci il ins au ada en 1872, y man u o su igencia
en los ayec os polí icos inisecula es y de p incipios del no ecien os, p o agonizados
po di e sas camadas de "polí icos de abolengo" o de agua " ibunicia".
El a amien o analí ico de un momen o epublicano en la polí ica nacional e is e de
suyo pa icula in e és en an o con ibuya a ab i un "nue o pasado" o a ilumina
cie os núcleos concep uales y discu si os igen es bajo la democ acia "de no ables" o
en las an esalas de cons ucción de una democ acia "de masas" en el U uguay, aún
poco explo ados po la Ciencia Polí ica e nácula y sob e los cuales pesan
con encionales balances his o iog á icos[2] .
El idea io y la acción de los di e sos núcleos "doc o ales" y "p incipis as", en e ec o, no
han ecibido aún una debida conside ación po pa e de la Ciencia Polí ica local, ni han
sido pe cibidos en oda su complejidad po la his o iog a ía nacional. Sus búsquedas
de una ín eg a ida polí ica y ciudadana, sus exigencias en o no a una democ acia de
al os es ánda es de ida pública, sus con ibuciones al desa ollo ins i ucional y su
de ensa de una polí ica pa ida ia p incipis a y cí ica han sido is as como
emp endimien os desa aigados de a is oc acias le adas o de gabine e, impulsados al
ma gen de las ealidades de su iempo o saldados con inú iles o desquiciado es
acasos. G an pa e del idea io y del acciona público de las éli es ilus adas
inisecula es que abo damos en es e ex o esul ó así opacado po un balance
des alo izado de sus ideas, po un ecuen o pa cial de sus ac uaciones o po un
"ol ido" a ca go de na a i as y ela os ins alados en " ealidades" e ac a ias a sus
emas y p eocupaciones.
Asimismo nos in e esa des aca la combinación de p incipios epublicanos, libe ales y
democ á icos en la ma iz de pensamien o y de acción polí ica del p incipismo
doc o al. Dicha ma iz polí ica con iene, en e ec o, ue es adhesiones a las no mas de
un ci ismo epublicano, comp ende i mes de ensas de las libe ades libe ales,
cons i ucionales e indi iduales, y aba ca un idea io democ á ico sensible a la acción
p o agónica de los pa idos polí icos. El examen de es a cons elación de ideas y
alo es, a la ez que nos e ela una a en a conside ación de di e sos equisi os
mo ales y polí icos necesa ios pa a man ene i a una democ acia epublicana, una
poli eia en sen ido an iguo o a is o élico, e idencia las ensiones concep uales de sus
di e sas pe spec i as, así como los lími es y disyunciones que los cí culos doc os le
imp imie on a dicho compues o eó ico e ideológico.
Nues o es udio es á e e ido al despliegue de de e minados lenguajes polí icos y no a
un cue po eó ico sis emá ico, po cie o de a a exis encia en la e lexión polí ica
local. Los ma e iales examinados con o man básicamen e un discu so público
"in il ado de mundo", enunciado en el cuad o de la " epública p incipis a" de 1872-75,
de donde ex ajimos una se ie de elemen os ilus a i os de una concepción polí ica
epublicana y demolibe al. En una p ime a sección p esen amos algunos azos
desc ip i os del uni e so polí ico doc o-p incipis a, mien as en las es siguien es
analizamos su idea io epublicano, cen ándonos en sus dimensiones libe ales,
ins i ucionales y democ á icas.
1. La escuela polí ica del p incipismo cí ico u uguayo
La gene ación de in elec uales polí icos o de no ables doc ina ios eme gen e bajo los
auspicios de la paz de ab il de 1872, que man u ie a dila adas ac uaciones públicas
has a los umb ales del gi o democ a izado del no ecien os, ino a eanima iejas
p eocupaciones de las éli es le adas en o no a la egene ación de la polí ica
u uguaya, a la o ganización y el uncionamien o de las ins i uciones públicas y al alo
y desempeño de los pa idos polí icos. Dichos elencos ilus ados se eían a sí mismos
como "sace do es de la eligión epublicana"[3] , consag ados a ans o ma una
"polí ica aquí ica" en una " e dade a polí ica", con iada a la p eeminencia del ci ismo
sob e el in e és pa icula y del pa io ismo sob e los an agonismos de pode [4] .
Desde la ho a independen is a y la adopción de la p ime a cons i ución de 1830, el país
ing esó en una e a de con on aciones en e los bandos pa idis as blancos y
colo ados, endien es a ac ua al ma gen o en con a de la legalidad cons i ucional, o
pagó ibu o an o a las impe ecciones de la ca a undacional como a su imp e isión
en ma e ias polí icas undamen ales. Y si bien la labo de los undado es de 1830 y sus
p opósi os cons i ucionales conci a on un amplio econocimien o público en e las
gene aciones polí icas pos e io es, a poco de en a en igencia la Ley Fundamen al
comenzó un la go i ine a io de in en os allidos de e o ma, en cie o modo ob u ados
po los di icul osos p ocedimien os e o mis as p e is os po la p opia ca a, o ien ada
a es ablece un o den inmu able, pues o a sal o de las con ingencias polí icas o de los
cambios olá iles de la opinión mayo i a ia. Los ine icaces o igno ados p ecep os
ins i ucionales se eían aún más disminuidos po las alencias de una menguada
en idad nacional y de un Es ado ca en e de au o idad y de medios necesa ios pa a el
cumplimien o de sus come idos sobe anos o de o den público[5] .
Las ambiciones de una e o ma cí ico- epublicana de la polí ica cob a on ue za en
momen os en que los adicionales bandos "bélico-polí icos", blancos y colo ados
(Pé ez An ón: 1988), iniciaban un p ime expe imen o copa icipa i o, de dis ibución
pac ada de je a u as polí icas depa amen ales, y el o icialismo dominan e colo ado
esbozaba una mayo au ocomp ensión de su condición pa idis a bajo la bande a de
un gobie no de pa ido, consus anciada con las p e oga i as de eje cicio del pode
polí ico como "pa e" de un odo, con sus p opios a os disc iminan es, y no como
enca nación de una o alidad polí ica indi isa[6] .
Con odo, dichos a ances en é minos de una polí ica de pa idos, no clausu a on la e a
de belicosos en en amien os pa ida ios, las acciones compulsi as de pode y los
mo imien os e oluciona ios en ec uzados de dadi osos eje cicios de la libe ad
polí ica y del pa onazgo público, en un in de siglo llamado a men ene en ilo la
cues ión democ á ica y a enca ece las "ca gas" de la polí ica.
Po en onces el país había ing esado en nue os umbos de mode nización económica y
social de la mano de una clase al a de ue e composición ex anje a, ac i amen e
consag ada a la ans o mación emp esa ial del sec o ag opecua io y al come cio
ex e no (Mou a (y o os): 1969; Ba án y Nahum: 1967). La ines abilidad y la
iolencia polí icas ac uaban como se ios obs áculos dep eda o ios de las iquezas y la
p oducción, es imuladas po incipien es in e siones ex anje as, inancie as e
indus iales, po el dinamismo de un nue o emp esismo u al y come cial y la
di e si icación de la es uc u a p oduc i a ag opecua ia inculada al me cado
mundial. (Cae ano y Rilla: 1994, 43).
Los ideales de e o ma cí ica de la polí ica, se ac i a on además en un con ex o de
de aluación de "las do es de cul u a y seño ío" del iejo pa iciado, bajo el impac o de
co ien es inmig a o ias ca en es de o enuen es al s a us cí ico, en un ho izon e de
eme gencia de nue os in e eses y con lic os de clase, de ampliación y mode nización
de la es e a del Es ado y en medio de los áspe os pujos democ a izado es sos enidos
po las adiciones pa ida ias popula es. Las ele adas mi as ilus adas de una polí ica
i uosa, de egene ación ins i ucional y de p omoción del p o agonismo público de la
ciudadanía, se p oyec a on a su ez en una a mós e a in elec ual in luida po los ai es
de un cien i icismo posi i is a y e olucionis a, imp egnado de sospechas o
desc eimien os in elec uales hacia la polí ica y en un clima ap ehensi o espec o a la
democ acia de masas, de ex endidas p esunciones sob e la obsolescencia o la
incon eniencia, en las sociedades mode nas, del au ogobie no di ec o o de una di ec a
y sobe ana exp esión de la olun ad popula .
In oluc ados en su ju en ud con los en en amien os bélicos de los bandos pa ida ios
y las con iendas desa adas en o no a la polí ica de usión, los homb es de la éli e
le ada del se en a se mo iliza on en base a eno ados p og amas legalis as o
ins i ucionales o con a lo que mayo men e conside aban como los p incipales males u
obs áculos a un p og eso polí ico epublicano: los excesos gube na i os impu ados a
una ágil ins i ucionalidad o a su diseño concen ado y las i eden as cos umb es
sociales exp esadas a a és de caudillos y di isas his ó icas, ca en es o necesi adas a
su juicio de p ospec os acionales de gobie no y adminis ación pública. Los p incipios
cons i ucionales, el pleno eje cicio de las libe ades públicas y ci iles, la lucha pací ica o
la conco dia polí ica en e los pa idos jun o al pe eccionamien o de una ciudadanía
o mada en las con iendas cí icas o en la ins ucción y la educación públicas ue on los
elemen os básicos de la ma iz común de las dis in as acciones del p incipismo cí ico
inisecula .
Ca ac e izados como doc o es y p incipis as po su o igen y sus í ulos uni e si a ios,
po su espí i u doc ina io y su común adhesión a los p incipios e ideas mo ales como
elemen os undan es de los cu sos polí icos, dichos cí culos p e endie on desma ca se
an o de los en en amien os de di isas como de la polí ica de usión de los bandos
pa ida ios impulsada po las an e io es gene aciones le adas, al iempo que
man u ie on una común adhesión al pensamien o ilus ado y un co ela i o echazo al
pe sonalismo polí ico y a la guía polí ica de la adición.
Aunque de ascendien es idealis as y de una dogmá ica p ogenie ilus ada, imp egnada
de e en el p og eso y de una ondosa imaginación pe eccionis a, la escuela polí ica
del p incipismo cí ico se nu ió de una isión laica de la ida pública y del sen ido
polí ico de homb es amilia izados con los negocios públicos y con las luchas
pa idis as. Imbuidos del espí i u polí ico del libe alismo b i ánico y del democ a ismo
no eame icano, de sus as ondos his ó icos y expe imen ales, los ep esen an es de
dicha escuela, al iempo que imagina on e in en a on cons ui una ealidad polí ica
medida con los más al os es ánda es de su época, ecuen a on los uedos de una
i a
ac i a
epublicana, de la p ensa y las cá ed as uni e si a ias, de los pa idos y del
Es ado, en los que desplega on sus i mes ocaciones públicas (Oddone: 1956).
Si bien el "apos olado polí ico" de es os homb es se io imp egnado de doc ina ismo
ilosó ico y ju ídico, sus in e enciones públicas no se limi a on a e leja
exclusi amen e un mundo de con icciones pu as. Aunque su condición ilus ada no
dejó de pesa en su ambición po alcanza el gobie no de las leyes po sob e las
pe sonas, o en su a án po unda un o den suje o acionalmen e a la legalidad
uni e sal de las ideas y los p incipios, la escuela polí ica del p incipismo cí ico
con iene más bien el doble magis e io de la educación eó ico-doc ina ia y de la
polí ica p ác ica, en su época in o mada po se e os an agonismos polí icos y agudas
desa iculaciones ins i ucionales. Y si bien en sus ilas u ie on luga mani es aciones
de dogma ismo, de doc ina ismo u ópico y un ex emismo in ansigen e, ambién se
egis an inclinaciones al comp omiso y a la conciliación polí ica, animadas po un
sen ido común polí ico y una explíci a sensibilidad espec o del ca ác e alible de los
"acon ecimien os humanos".
Desde la paz de ab il de 1872 has a el golpe mili a de 1875 y en las llamadas "cáma as
p incipis as" que con ó con una impo an e ep esen ación doc o al (1873-75), las
hues es de polí icos ilus ados, encabezados po José Ped o Ramí ez, Julio He e a y
Obes, Ped o Bus amen e, Agus ín de Vedia, F ancisco La andei a y Ca los Ma ía
Ramí ez, busca on con e i su p édica cí ica e ins i ucional en una e ec i a acción
legisla i a. Alineados en el Pa ido Colo ado o en el nacionalismo blanco, o en an o
undado es del e íme o Pa ido Radical, es os homb es i ie on en onces su ho a de
mayo idealismo y de ac i ismo ideológico sos eniendo áspe as discusiones
p o ocadas po sus p opias desa enencias de amilia jun o a sus más in ansigen es
comba es pa ida ios y pa lamen a ios con a lo que un p incipis a de no a bau izó
como la polí ica candombe a, de agua adicional y popula , de p ogenie caudillis a o
cong egada en o no a un "ne o" pa idismo blanco o colo ado. La gene alizada ac i ud
de aus e a y ejempla izan e conduc a epublicana de es os polí icos in elec uales se io
e lejada en la ene ación que p o esa on an o al exp esiden e blanco- usionis a
Be na do Be o, como al je e ci il de los conse ado es colo ados, el an i usionis a
Juan Ca los Gómez, conside ados po el "pa ido p incipis a" como epúblicos
ejempla es.
T as el golpe mili a de 1875, que de e minó la caída de la " epública p incipis a"
p esidida po el D . José Ellau i, y du an e el cesa ismo mili a is a (1875-1886), que
con ó con el apoyo del "candombe ismo", de las acciones caudillis as o "ne as" del
adicionalismo pa ida io, la éli e polí ica doc o al, desplazada de las a enas
legisla i as y de o ada en un omán ico y dile an e emp endimien o e oluciona io,
se e ugió en los cí culos in elec uales y uni e si a ios y en la p ensa "de ideas", desde
donde sos u o agi ados deba es en o no a cues iones eligiosas y ilosó icas, ligadas a
los cu sos po en onces igen es de secula ización del Es ado y de laicización de la
educación, y a las belicosas di iso ias p oducidas en e la in elec ualidad e nácula
po la i upción del cien i icismo posi i is a.
El g ueso de dicho conglome ado, al que se le suma on nue as camadas de jó enes
uni e si a ios, se ag upó, desde 1880, en el Pa ido Cons i ucional, igen e en las
décadas del ochen a y del no en a, mien as o os des acados p incipis as de la
p ime a ho a pasa on a ocupa nue os p o agonismos en las ilas del pa idismo
adicional. Los más p es igiosos di igen es cons i ucionalis as desempeña on
ele an es ac uaciones en la salida del au o i a ismo en 1887 y en los sucesi os
gobie nos de in de siglo, en los pac os polí icos paci icado es y en los acue dos
elec o ales, des inados a consag a la ep esen ación de la mino ía, que con ibuye on
a ans o ma una conmocionada epública libe al, pa icia y caudillesca, en una
democ acia de pa idos y de su agio popula masculino a p incipios del siglo XX[7] .
En medio de las más p eca ias condiciones de mancomunidad polí ica, la mayo ía de
es os homb es adop ó una pe spec i a nacionalizado a de los o ígenes y des inos del
país, animada po esc i os his o iog á icos y polémicas públicas, con ibuyendo así a
a i ma las cla es his ó icas y cí icas de una au oconciencia nacional, p opia de una
"nación de ciudadanos". Pese a sus a inidades ideológicas con el onco pa icio de la
independencia o a su iden i icación con un mismo ideal de ele ación de una polí ica
"p osaica" y de " acción" a las al u as de un ci ismo libe al y del bien común, las
camadas p incipis as inisecula es mos a on eno ados comp omisos democ á icos
en e a los diseños más uni a ios y an ipa ida ios del iejo pa iciado o endie on a
o alece los lazos de nacionalidad en cla o deslinde con los desa aigos y
escep icismos localis as de sus ances os polí icos[8] .
Consus anciados con las eo ías polí icas y económicas libe ales, desde Benjamin
Cons an y el doc ina ismo de la es au ación en F ancia has a A. Smi h, F. Bas ia y H.
Spence , los discu sos de las di e en es e ien es p incipis as con ienen exp esas
e e encias al pensamien o epublicano ex aídas de los esc i os de los undado es
ede alis as de la democ acia no eame icana y de algunos de sus publicis as, como J.
V. Las a ia y F. G imke. Las e e encias epublicanas emi en ambién a las ob as de
Mon esquieu, Tocque ille y Jules Simon o a las o ien aciones cí icas de S ua Mill e
incluyen un ce cano seguimien o, en gene al de onos c í icos, de los a a a es
epublicanos de la F ancia pos e oluciona ia.
Las co ien es inisecula es he ede as del pa iciado c iollo, como e emos en las
p óximas sesiones, u ie on como denominado común la asunción de una eb il
de ensa mo al de la polí ica y el cul o al espí i u público, la p omoción del eje cicio
ac i o de las libe ades polí icas y el omen o de ins i uciones públicas undadas en
comp omisos y esponsabilidades cí icas de la ciudadanía. Dichas co ien es, además,
de endie on epublicanamen e el papel cons i u i o de la polí ica democ á ica en los
adelan os económicos y en el bienes a pa icula jun o a la libe ad pública eje cida en
nomb e del in e és gene al o del bien común, como an ído os con a la co upción de
los ideales po los in e eses, de la i ud cí ica po los an agonismos de pode . La
causa de la mo alidad cí ica y la excelencia pública se en emezcla además en es a
co ien e con la de ensa de un o den cons i ucional y con una con ianza mili an e en la
acción y las di iso ias legí imas de pa ido, en donde se puso de mani ies o la
ex endida admi ación de los cí culos doc o-p incipis as hacia la e olución polí ica
inglesa y hacia la democ acia ame icana, hacia sus espec i os cánones de cons i ución
de los pode es públicos y de ac i ismo pa ida io, de au ogobie no y de ciudadanía
municipal.
Cie amen e el c edo libe al del p incipismo cí ico se io esen ido po un
a qui ec ónico alo asignado a lo polí ico y a lo público cuando és os ue on asociados
a la condena del in e és pa icula o al papel de un Es ado educado o egene ado de
c eencias y conduc as "des iadas" del pa ón mo al ilus ado. El idea io democ á ico,
po cie o, quedó más de una ez en en edicho an e el dogma ismo sobe bio de un
libe alismo ilus ado o de un ci ismo a is oc a izan e; el espí i u epublicano y libe al,
en in, con ecuencia se e eló conciliado con las de ensas de posiciones pa icula es
y con el a aque o ensi o a o os in e eses y pos u as en nomb e de ideales polí icos
ascenden es o "pa ió icos"[9] . En odo caso, es en la combinación de di e en es
libe ad indi idual y pa a la ida p i ada: como un "sag ado debe " y como un
"escudo". En al sen ido, y en espues a a las c í icas que po en onces se ealizaban al
"doc o ado mili an e" po su a ención p io i a ia a las cues iones polí icas y mo ales
en e a los impe a i os del "p og eso ma e ial", El Siglo sos enía[18] :
Noso os no echazamos los adelan os ma e iales; al con a io quisié amos e los
oma uelo en la República; pe o lo que no admi imos, en mane a alguna, es que se
an epongan a los adelan os mo ales y polí icos; lo que no c eemos es que deba
a ende se con exclusi a p e e encia al p og eso ma e ial, y desp ecia se el p og eso
polí ico, p og eso eal y posi i o que es la base undamen al de oda ci ilización.
Noso os no sac i icamos un p incipio en nomb e de o o. Deseamos su coexis encia
a mónica y ecunda. El p og eso mo al y polí ico iene po consecuencia necesa ia el
p og eso ma e ial; pe o el p og eso ma e ial no p oduce necesa iamen e el p og eso
polí ico y mo al. Es po es o que c eemos más impo an e ealiza el p ime o []
T abajando, pues, po el adelan o polí ico, se abaja po odos los adelan os [] Sin
ga an ías y sin libe ad, el abajo, base de la iqueza, no puede p og esa . ¿Y dónde
puede busca se sino en la polí ica esas dos p imo diales condiciones? [19]
Tales plan eos se si en de una ba e ía de a gumen os mo ales y empí icos des inados
a con empla an o los bienes de la polí ica como la libe ad indi idual o los di e sos
bienes pe sonales, aunque la p io idad pa ecen ene la los p ime os. Dichos
azonamien os cues ionan además una e olución compulsi a o sociogené ica desde el
log o del bienes a o de la segu idad ma e ial al o den polí ico y a la democ acia:
La elicidad polí ica es la base del bienes a ma e ial. El úl imo depende de la p ime a,
sigue sus e oluciones, cae con sus caídas, iun a con sus iun os. La libe ad ha
p oducido en la Amé ica del No e un adelan o ma e ial po en oso; y el adelan o
ma e ial de la Eu opa no ha p oducido, no, la libe ad. En Amé ica el égimen polí ico
de la libe ad ha dado po esul ado el bienes a social. En Eu opa el égimen del
despo ismo ha engend ado el paupe ismo, cánce que la de o a, y ha dado nacimien o
a la In e nacional, ola emenda que amenaza a as a la en e sus o bellinos. La base
de la ci ilización no eame icana es el adelan o polí ico. La de la ci ilización eu opea
es el adelan o ma e ial. Noso os que emos pa a nues o país la p ime a. Dejamos la
úl ima pa a los posi i is as. Ocúpense odos de polí ica y así hab án buenas
ins i uciones y buenos gobie nos; hayan buenas ins i uciones y buenos gobie nos y así
hab á libe ad y paz, haya libe ad y paz, y el p og eso en odas sus mani es aciones
ealiza á en la República sus g andiosas conquis as. Seamos lib es hoy, mañana, como
los no eame icanos, se emos pode osos. Es a es nues a opinión y ambién las de los
doc o es O ien ales. Es o es lo que hemos ap endido en nues a libe al Uni e sidad,
donde no hace mucho decía un ilus ado ca ed á ico: Sin p og eso polí ico, sin libe ad
el adelan o ma e ial es se ilismo más o menos lujoso, escla i ud más o menos
ado nada[20] .
Al opone el p og eso polí ico y mo al a la "ci ilización ma e ial", el p incipismo
doc o al p onuncia un juicio imp egnado de alo es cí icos y epublicanos, no exen o
po cie o de un a is oc a ismo espi i ual e idenciado en sus isiones despec i as
sob e una " elicidad ma e ial y p o iso ia". El "apos olado polí ico" de las hues es
p incipis as cie amen e no dejaba de nu i se en la eme gencia de la au ocomp ensión
de una polí ica "caballe esca" o de una mo alidad ca egó ica, aus e a y de se icio
público, en un mundo de con lic i os in e eses y alo es inculados a las dis in as
ocupaciones económicas, a las adiciones c iollas y a las co ien es inmig a o ias, a las
posiciones en el Es ado y en la sociedad ci il, y desde luego, a las causas de pa ido, en
el cual dichas hues es e an juez y pa e.
De odos modos, y más allá de un subje i o dualismo de alo es, en e lo mo al y lo
adquisi i o, o al ma gen de una an í esis ideológica, de época o de clase, en e linaje y
dine o, el p incipismo alien a un pensamien o ca egó ico o expe imen al sob e la
bondad o la necesidad de la polí ica y de las libe ades cí icas, a las que les a ibuye
una signi icación cen al pa a una ín eg a ida pública y pe sonal. En es e sen ido, la
ilus ación p incipis a enca na una isión epublicana de la polí ica y de la sociedad.
En dichas genealogías epublicanas, en sus apelaciones a la mo al social del debe o a
una elicidad domes icado a de las mo i aciones e in e eses pe sonales, anida, más
que un espí i u a monizado de la i ud y el bienes a , una menguada conside ación
de las palancas del in e és p opio y de la esponsabilidad indi idual, admi iéndose de
al modo "in e e encias" públicas en las "elecciones" pa icula es an o pa a e i a la
"co upción" o la au odes ucción del sis ema de las libe ades públicas e indi iduales
como pa a inc emen a el igo pe o ma i o de la au o idad común y el p og eso
mo al colec i o. En un sen ido posi i o, el comp omiso epublicano p incipis a se
a icula a pa i de un ideal de au ogobie no y de su equisi o de un ciudadano ac i o,
con iado a su conciencia cí ica o suje o a debe es y obligaciones hacia la comunidad.
Con o me a es a pe spec i a, el "goce" de las libe ades pe sonales o el uso indi idual
de las libe ades comunes esul an insepa ables o dependen más bien de las
"ocupaciones con la cosa pública", del pleno dis u e de la " elicidad polí ica".
3. Un epublicanismo polí ico e ins i ucional
El p incipismo doc ina io ab igó ue es expec a i as de egene ación del ejido
social, al cual se le a ibuían hábi os " iciosos" y cos umb es "indómi as", cuya causa a
su ez e a impu ada a una he encia colonial o al a aso polí ico. En gene al las ibunas
p incipis as y pa idis as de la ho a ana emiza on la igno ancia, las o mas de ida
"bá ba as" y "aná quicas", la al a de espí i u indus ioso y el excesi o a án adquisi i o
del mundo c iollo como un compendio de de ec os cul u ales o mo ales, a su ez
nos álgicamen e con as ado con una es ilizada imagen de las a es y cos umb es
eu opeas y no eame icanas, de sus pa ones de conduc a mo al y social. Pa a da
cuen a de es os " aqui ismos" ci iliza o ios, y con o me al espí i u ilus ado de la
época, los cí culos in elec uales y polí icos deposi a on en gene al i mes con ianzas en
el expedien e de "p og eso" de la ins ucción y de la educación popula [21] .
Pe o a di e encia de cie os diagnós icos sociogené icos, p eocupados con las ine cias y
ecomposiciones del "es ado social", que en a izaban la incompa ibilidad de la
indolencia y la indigencia sociales con el eje cicio del au ogobie no y llamaban a
co egi los "pe i icados" males polí icos median e mejo as educa i as y ma e iales,
las alanges p incipis as insis ie on en los eso es legales y o males de la ida
epublicana. Más que con ia en las ó mulas p epolí icas de e o ma educa i a de los
ca ac e es y las conduc as públicas o en el apun alamien o económico del p og eso
polí ico, el libe alismo p incipis a del se en a se alimen ó de un modelo polí ico
"ju isgene a i o" o legalis a, de inducción ins i ucional de la mo al cí ica,
consus anciado con las i udes de una "mecánica" de de echos y de obligaciones más
p op io de un "es a u o" ciudadano que de una condición cí ica abso ben e de las
mo i aciones y ambiciones p i adas o pa icula es[22] .
Dicho én asis polí ico-ins i ucional se adujo en una impaciencia ju idicis a y en un
os en oso celo o malis a a ca go de las ep esen aciones p incipis as du an e sus
ac uaciones legisla i as del se en a. Al espec o decía José Ped o Ramí ez, en pleno
a do de las luchas polí icas y pa lamen a ias del pa ido p incipis a:
No enemos ida cons i ucional ni hemos enido po consiguien e ocasión de
con ae nos a las cues iones cons i ucionales, ni iempo pa a esol e las
au o izadamen e con en e a calma y libe ad de espí i u ijando las bases de nues o
de echo p ác ico-adminis a i o. Esa es la a ea, no la menos a dua y pa ió ica po
cie o, de las que pesan sob e los homb os de la ac ual legisla u a [] De ahí esas
discusiones ecuen es e in e minables sob e el sen ido e dade o de una ase de la
Cons i ución o de la e dade a in e p e ación de sus p ecep os con que la Cáma a de
Rep esen an es ha abso bido casi odo su iempo en el p esen e pe íodo. Bien necios
los que po ello hagan ep oches! Pob es e igno an es polí icos los que desconozcan la
u ilidad, la necesidad, la u gencia de acla a las disposiciones de la ley en que es án
consag ados y ga an idos odos nues os de echos y oda nues a libe ad. No es
iempo mal gas ado, no, el que se gas a en da leyes eglamen a ias de la cons i ución
que p o ejan la libe ad indi idual con a los abusos y desmanes in e e ados de la
au o idad[23] .
An e las acusaciones al "espí i u doc o al" de con inamien o en un mundo legalis a
dis an e de las causas y las soluciones posi i as y ma e iales de los males sociales y
polí icos de la ho a, e omadas po un amplio juicio his o iog á ico, Ramí ez, desde el
pa lamen o, espondía:
Los que se jac an, seño P esiden e, de se posi i is as, los homb es p ác icos han de
escandaliza se de que la Cáma a a que pe enezco, pie da un iempo p ecioso en dic a
leyes sob e la esponsabilidad ci il de los unciona ios públicos, sob e las ga an ías
indi iduales con que la cons i ución ha que ido odea la libe ad y el hono de los
ciudadanos, en ez de au o iza la c eación de nue as ías é eas, de dec e a puen es,
imp o isa colonias; de oca en in con la a a mágica del p incipio au o i a io la oca
es é il que nos han dejado las adminis aciones pasadas, pa a que p oduzca po
encan o los bene icios que encie a el ampa o de la paz y el ampa o de los pode es
cons i uidos. Y más han de escandaliza se oda ía los homb es posi i is as y p ác icos
de que pe damos nues o iempo en a e igua si se iolan en los ciudadanos esos
p incipios democ á icos que nues os cons i uyen es p omulga on hace medio siglo, y
según los cuales no es dado que la mano de la a bi a iedad pese, ni una ho a, ni un
momen o sob e el úl imo de los habi an es de la República, cualesquie a que sean las
ci cuns ancias que se in oquen[24] .
Desde es os ex emos, la ené gica acción pa lamen a ia p incipis a en e 1873-75
es u o di igida p incipalmen e a o dena los pode es públicos, a es a ui las ga an ías
indi iduales y la esponsabilidad de los unciona ios públicos, a ga an iza la legalidad
elec o al y a modi ica la no ma i a de na u alización de ex anje os, incluyendo el ya
e e ido p oyec o de ley de educación popula .
Muchos de los des elos cons i ucionales y ju ídicos del p incipismo cí ico u ie on
poca ecepción en la ó bi a de las luchas mili an es de los pa idos po el gobie no y la
igualdad polí ica[25] . Sin emba go, la sanción de una Ley de Regis o Cí ico, des inada
a sus ae la o ganización elec o al de las manos del Pode Ejecu i o y una
eglamen ación des inada a acili a la ciudadanía de los ex anje os, ambas adop adas
du an e las "cáma as p incipis as", no deja on de ene esonancia en el cu so de esas
luchas (Diez de Medina: 1994). La Ley de Regis o Cí ico de diciemb e de 1874, dejada
sin e ec o po los au o i a ismos subsiguien es, es ableció la insc ipción cí ica
obliga o ia, la inco po ación de ciudadanos a las comisiones insc ip o as y se e as
penas con a los audes elec o ales. Dicha no ma i a signi icó un p ime in en o po
ab i una b echa en el con ol omnímodo de los unciona ios públicos sob e el p oceso
elec o al y ma có un impo an e mojón en la lucha po los egis os cí icos, po su
con ol y o ganización, y po consiguien e, po la depu ación del su agio y sus
ga an ías polí icas.
Las ep esen aciones p incipis as asimismo emp endie on una us ada inicia i a de
e o ma cons i ucional o ien ada a desmon a la cen alización polí ica y
adminis a i a, a e adica las acul ades ex ao dina ias aco dadas
cons i ucionalmen e al p esiden e y la elección indi ec a de es e úl imo po la
Asamblea Gene al. La agenda de emas polí ico-ins i ucionales ac i ada en es as
ci cuns ancias y llamada a alimen a u u os deba es públicos incluyó a su ez
dis in os cues ionamien os a las es icciones cons i ucionales a la ciudadanía basadas
en la exclusión de los anal abe os o en la inhabili ación de los mili a es pa a in eg a el
Pa lamen o.
Dicha "di isa" ins i ucional ue ea i ada po Pa ido Cons i ucional, undado en 1880,
bajo el égimen mili a san is a, y u o asimismo sus des acados po a oces en el seno
de las co ien es pa ida ias adicionales. El mani ies o undacional del Pa ido
Cons i ucional, he ede o de la acción ideológica y polí ica del ci ismo del se en a, en el
que se incluyó una única cláusula p og amá ica e e ida a la descen alización
depa amen al y a la democ acia local, se cen ó en la cues ión de las ins i uciones
públicas, concebidas como el p incipal sopo e de la con ianza ci il y ciudadana, como
"ba e as pa a los unos, sal agua dia pa a los o os, lazo de unión pa a odos". En
aquel con ex o, los elencos de no ables p incipis as b egaban po o año aban con
cie o li ismo el " einado de las ins i uciones":
El einado de las ins i uciones, que eemplazan el cap icho indi idual y pa alizan el
e ec o de los ex a íos del momen o, con las eglas de mecánica social azadas po la
expe iencia y la sabidu ía de los siglos. El einado de las ins i uciones, con sus
libe ades o denadas, sus de echos a mónicos, sus ga an ías u ela es, sus
esponsabilidades se e as, sus o mas mesu adas y p uden es, que cons i uyen a la ez
el las e y el imón de las sociedades mode nas[26] .
Además de las p eocupaciones e e idas a las libe ades polí icas y ci iles o a las
ga an ías y p o ecciones de un o denamien o cons i ucional y ju ídico, en los discu sos
p incipis as y en la men alidad de la época se ap ecia un ma cado in e és po un
conjun o de ins i uciones de na u aleza epublicana, concebidas como ámbi os de
ac i a pa icipación y de in oluc amien os públicos esponsables, como escuelas
epublicanas de ciudadanía.
El municipio, los juicios po ju ado, la escuela pública y la Gua dia Nacional jun o al
o o obliga o io y la na u alización de los ex anje os cons i uían po en onces una
pla a o ma de ins i ucionalismo epublicano cen ado en la igu a de un ciudadano
ac i o y e icaz, ilus ado e imp egnado de espí i u público. A ese ambicionado
en amado de au ocon ol colec i o o ciudadano de los asun os comunes, debe
ag ega se el impulso dado a las ac i idades de los clubes pa ida ios, el cul o a la
p ensa de ideas, el alien o a sociedades de ne o ca ác e cí ico y la impo ancia
asignada a los manuales de educación ciudadana[27] .
En cuan o a la ins i ución de la Gua dia Nacional, la misma se insc ibe en la adición
de las iejas epúblicas y, al igual que los ju ados popula es, emi e a una alo ización
de las esponsabilidades ciudadanas hacia la comunidad. Suje a a los
embande amien os pa ida ios o a las con ingencias pa idis as de las gue as ci iles
(Real de Azúa: 1969), la Gua dia Nacional, ya en los iempos de esplendo de los
úl imos linajes pa icios, es aba dando mues as de un inco egible a caísmo. No
obs an e, la p osa p incipis a se pe mi ía ca ga las in as con a un Ejé ci o de línea
inmune a los llamados ci ilis as a la p obidad pública y no dejaba de exal a en cambio
las i udes de la Gua dia Nacional. De ella dijo José Ped o Ramí ez que e a la
ins i ución más ín imamen e ligada "al sis ema de gobie no que nos hemos dado: el
gobie no del pueblo po el pueblo"[28] . Y en los é minos de la ieja adición del
epublicanismo pa ió ico y an icesa is a, esc ibía Julio He e a y Obes, quien
e mina ía ocupando la p esidencia de la República en e 1890-94:
La Gua dia Nacional es el e dade o ejé ci o de un país epublicano. Allí donde el
pueblo es sobe ano, es el mismo pueblo a mado el que debe enca ga se de la
conse ación del o den público. Pod á con eni en ene una pequeña ue za
pe manen e que e i e el incon enien e de dis ae de sus a eas dia ias a los
ciudadanos pa a i a pasa el día en un cue po de gua dia. Pe o cuando pelig a la paz
pública o cuando un pode ex anje o amague la independencia o la hon a del país, es
el pueblo, el pueblo en masa, quien debe acudi a de ende se. Ay del pueblo que en
casos semejan es con ía su gua dia y su de ensa a un ejé ci o me cena io! No de o a
sue e b o an en las naciones las dic adu as; no de o a sue e se c ean los pode es
i esponsables; no de o a sue e lo ecen el mili a ismo y el caudillaje[29] .
La e lexión más acucian e sob e el con ol ciudadano de los asun os que in oluc an a
la ida indi idual y colec i a, o mulada con a eglo a los p incipios de au ogobie no y
en los cánones del " iejo municipio", se ap ecia en es as exp esiones de La Democ acia:
Sin el municipio, que es el ea o en que comienza y empieza a ensaya se el gobie no
p opio, pod án p omo e se leyes libe ales; pe o no pod á jamás hace se p ác ica la
libe ad. Es que el gobie no lib e es una pesada ca ga pa a los ciudadanos del pueblo
que lo p ac ica; en el sen ido de que, en ez de un pode pa e nal que ele po odos
sus in e eses, deben se ellos los á bi os de sus p opios des inos, los únicos jueces en
sus p opios negocios; lib ados a sus p opias ue zas pa a no cae en una decadencia
lamen able, deben consag a una pa e de su iempo al cuidado de los negocios
públicos. ¿Cómo saca de su a onía a ciudadanos habi uados a espe a lo odo del pode
cen al, pa a hace los compa i su iempo en e esos negocios p i ados y los negocios
públicos, si el e eno en que debe ían da sus p ime os pasos les es á comple amen e
edado? ¿Cómo hace que omen un in e és ac i o en los negocios públicos, si no se les
con ía aquello que más les a añe, los in e eses de su ba io, sus escuelas, sus caminos,
su policía, e c., y si se hace depende su mejo a de un pode comple amen e ex año,
que desconoce sus necesidades? Si que emos, pues, que las ins i uciones en que se
basa nues o sis ema polí ico, sean una e dad i a, en ez de queda como has a aquí
educidas a le a mue a, es necesa io que undemos sob e anchas bases el gobie no
municipal[30] .
En de ini i a, en es os plan eos se dis ingue una pe spec i a epublicana de la
ciudadanía, según la cual, el con ol de cues iones que a ec an la ida del ecinda io o
del municipio, la educación, la p ác ica de la jus icia, la in eg ación de los ex anje os,
el su agio y la de ensa nacional, signi ican una ed de conce nimien os pe sonales y
colec i os, suscep ible de se acondicionada po una ama legí ima de de echos,
esponsabilidades y debe es públicos.
De ás de es as p eocupaciones, más que el cuidado de una ciudadanía p o egida,
adminis ada o lib ada a los se icios de un pode "cen al", "pa e nal" o "p o iden e",
eme ge la concepción de un ciudadano incen i ado a oma pa e en múl iples ámbi os
de di ección y ges ión de los asun os comunes, acos umb ado a asumi la pesada
"ca ga" de di igi sus p opios des inos, pe sonales y del conjun o social.
Pese a la ampli ud de es e en amado de de echos, de esponsabilidades y de ecu sos
de acción pública, a en o a "lo más a anzado de las ins i uciones de o os pueblos", el
mismo se ci cunsc ibe básicamen e a un conjun o de disposi i os de na u aleza
polí ica. El p og ama p incipis a de acondicionamien o ins i ucional de la ida pública,
ya sea po las u gencias de e ec i ización de una ciudadanía polí ica o po el
p edominio en la época de concep os libe ales desa iculado es de lo público y lo
p i ado, se mues a e ec i amen e p escinden e espec o a las es uc u as de
desigualdad o de desin eg ación social, desen endiéndose de los a eglos ex ací icos
de la ciudadanía, ue a de algunas p eocupaciones que los linajes libe al- epublicanos
enuncia on espec o a la educación popula , a la higiene pública o a los de echos y
aspi aciones de las clases "labo iosas", di usamen e de endidas[31] .
Si bien el lenguaje cí ico-ins i ucionalis a e ela la adhesión a la igu a de un
ciudadano ac i o e in e dependien e, lo hace desde una isión insula izan e del
e eno de la polí ica en e a los "au ónomos" in e cambios indi iduales, concebidos
ambos bajo una simila idealización o bajo sublimadas conexiones. Dichas
abs acciones y eco es de lo polí ico acaso no espondan exclusi amen e a una
axiomá ica libe al "espon aneís a" o me cado-cen is a de los cí culos p incipis as sino
más bien a sus dis ancias espec o a los in e eses y conce nimien os de la sociedad
ci il (Ba án y Nahum: 1967), a su independencia o au onomía polí icas o al escaso
ca ác e esponsi o de las ac uaciones públicas en una época de es ingidos y
p eca ios eje cicios del o o o de exp esiones " ica ias" de las demandas e inquie udes
sociales (Real de Azúa:1981).
Tales igideces legalis as y las e e idas disyunciones en e lo polí ico y lo social,
ue on obje o de se e as c í icas ya en los iempos del desenlace nega i o de la
" epública p incipis a" y en la ho a de en onizamien o del égimen mili a en 1875. La
polí ica p incipis a, sus undamen os eó icos e ideológicos y sus es ingidos
ho izon es ins i ucionales, no sólo conocie on la censu a de las acciones ne as y de
las di igencias pa ida ias adicionales, sino que ue on obje o de discusión y e isión
en el seno de los p opios cí culos in elec uales y polí icos del p incipismo. Algunos de
sus más conspicuos ep esen an es, como Ca los Ma ía Ramí ez y Julio He e a y Obes,
más a de exp esa on juicios c í icos espec o a su ac uación de la ho a, econociendo
su desmedido idealismo o su igidez polí ica encla ada en sus dogmá icas pos u as
eó icas, así como la al a de p udencia y ealismo polí ico pa a en en a los
desenlaces más des a o ables pa a su p opia causa y pa a la polí ica nacional (Va ela y
Ramí ez: 1965; He e a y Obes: 1947, 67-78).
Uno de los p incipales iscales y acusado es de la ac uación de los elencos p incipis as
del se en a ue Angel Flo o Cos a, miemb o o igina io del Pa ido Radical y luego
adhe ido al Pa ido Colo ado. Es e e ien e posi i is a, ca ed á ico de Geog a ía y
As onomía de la Uni e sidad del se en a, que sos enía que el "equilib io de ue zas es
oda la ciencia polí ica mode na", denunció la al a de a ención en los abajos
legisla i os de los no ables doc ina ios a "las ci as y los núme os" y su igno ancia en
ma e ia es adís ica, ciencia que le pa ecía euni en su seno " odas las cas as i udes
que han de hace p ác icas la a e nidad de los homb es" (Cos a: 1875, 29-31) A pesa
de econoce los mé i os y las "do es cí icas" de los elencos p incipis as, de e en ellos
"la aus e idad y i meza del homb e público, la abnegación sin acha del pa io a",
Cos a ue uno de sus más pe sis en es c í icos. A p opósi o de la polémica en o no a la
c eación de un Banco Nacional en 1874, decía Cos a:
Pe mí anme mis amigos que les hable con mi habi ual anqueza. Descub o con dolo
que no es án p epa ados pa a el nue o géne o de lucha en que ha en ado el país
después de la paz y que si se descuidan an a se i emediablemen e encidos.
Nues as luchas hoy, como las que agi an a la República A gen ina, como las que agi an
al mundo en e o, no son luchas polí icas aunque en el ondo ienen el opaje de ales:
en el ondo son luchas económicas, si así puede deci se, luchas de in e eses, de
endencias y aspi aciones opues as... La sed de bienes a , de iqueza, de o a odas las
almas, aun las mejo empladas, las más es oicas. ¿Quie e deci es o que en el océano
inmenso de in e eses ma e iales en que se agi a nues a ac i idad, hayan nau agado o
deban nau aga odas las i udes? No de ningún modo, bas a que las almas ec as
es én sob e a iso, empladas siemp e, no pa a con a es a el empuje de los in e eses
ma e iales, sino pa a di igi los en el sen ido de a moniza los y sa is ace odas las
aspi aciones y es ue zos legí imos. Pe o es menes e que bajen de ese Pínda o de
ensueños en que se emb iagan con el néc a de sus ilusiones y obse en la ida
p ác ica, omen las cosas como son y no como debie an se , compa en y elacionen
incesan emen e, hagan cálculos y núme os, que los núme os no son ailes, sino muy
pode osísimas e incues ionables azones y sob e odo no aspi en a hace de nues a
pequeña pa ia un modelo al de pe ecciones y an asías que sea un modelo
pedan esco y idículo[32] .
Cos a c i icó en sus "in eligen es y espi i uales amigos" sus dogmas económicos an i-
es a is as, su pe sis encia en "momi ica al Es ado" y su "espi i ismo escolás ico".
Dando inicio a una saga de cues ionamien os a la escuela doc a-p incipis a inspi adas
en nociones y ca ego ías p opias de un ealismo sociológico, que se án e omados po
o os miemb os conspicuos de los cí culos le ados, Cos a ep ochó a dicha escuela su
al a de conocimien os p ác icos o de o mación cien í ica y su escaso alan e
ansaccionis a. En al sen ido, con apuso los impe a i os cien í icos de una polí ica
ajus ada a los con lic os de in e eses o a las asunciones compo amen ales de la
economía polí ica libe al a la isión espi i ualis a, en igo mo al y ju idicis a, de los
p oblemas polí icos y sociales del pincipismo cí ico. Su a gumen o en o no a la
necesidad de p i ilegia ales impe a i os emi en a su ez a las ci cuns ancias c í icas
de las inanzas públicas y a la c isis p esupues al que i ió la epública p incipis a de
1873-75, pa alizada en e las disco dan es al e na i as de las acciones doc o ales y
adicionalis as. Vale la pena ci a in ex enso, las a i maciones c í icas de es e pione o
del posi i ismo en el U uguay, eb ilmen e consus anciado con una concepción de la
polí ica ín imamen e asociada al lenguaje de una " isiología social":
de sus an i a el bien gene al:
Un pa ido obse a al o o has a en los meno es mo imien os; cada al a que come e
da o igen a una acusación y así es que ambos co egi án sus al as, des e a án sus
e o es, se amolda án a las exigencias de la época y a las necesidades del p og eso, y
es ablecida así la noble emulación, se es o za án los pa idos po sob esali en la
p ác ica del bien y po sob epuja a su i al o eciendo a la pa ia una suma mayo de
bene icios [] Los pa idos en la es e a polí ica son como el come cio en la lib e
concu encia. El monopolio es el a aso, es la es agnación, es la u ina, mien as que la
lib e concu encia mejo a los p oduc os, de e mina la baja de los p ecios y a o ece al
pueblo que consume[43] .
En sus con oca o ias más mili an es, los plan eos p incipis as asimilan los ciudadanos
a la condición de "pa ida ios" comp ome idos con el "debe " de "con ibui con su
concu so al iun o de la comunidad polí ica en la que es án en olados". Y en clásicas
en onaciones cí icas, las ibunas p incipis as insis ie on en la signi icación
epublicana de los pa idos polí icos y de su es uc u a de clubes como "escuelas de
democ acia":
Los clubs son la e dade a escuela de la democ acia, es en ellos donde nacen y se
o man los hábi os epublicanos y donde el ciudadano adquie e la conciencia de su
ue za y ap ende a pensa y eje ce po sí mismo la acción que le co esponde en la
decisión de los negocios públicos[44] .
La misión de los clubs polí icos no se educe sólo a abaja po ob ene el iun o de
una lucha elec o al. C eemos que su es e a de acción es mucho más as a. Hace al
pueblo ap o pa a la ida p ác ica de la libe ad y de la República; enseña le a conoce
sus de echos y obligaciones[45] .
A pa i de un común econocimien o de los pa idos como uen es escla ecedo as de
la con ingencia pública y de los umbos gube na i os, en e las di e sas e ien es
p incipis as se mani es a on dis in as ap eciaciones sob e la doble dimensión
ep esen a i a y gube na i a de la ida polí ico-pa ida ia. Más allá de un consenso
a o able a la " ep esen ación de las mino ías", los cí culos blanco-nacionalis as
en a iza on la ep esen ación p opo cional y la
copa icipación
en eje cicios de
gobie no, mien as los colo ados acen ua on el alo de una agenda polí ica asen ada
en límpidos co ejos en e la inno ación y el
s a us quo
, mos ándose a o ables a una
polí ica de pa ido o de mayo ías cohesionadas,
de cla as di iso ias y esponsabilidades
en e los oles de gobie no y oposición.
Con odo, las co ien es ilus adas y p incipis as, en odas sus e siones, compa ie on
un mismo diagnós ico c í ico sob e la combinación desquiciado a de una egla
elec o al mayo i a ia con la ampli ud de p e oga i as del pode p esidencial y con el
pe il excluyen e y amenazan e de los pa idos, iendo en la conjunción de esos
elemen os un cul i o a ídico de ge minación de las lógicas de aude elec o al, de
abs ención, de e oluciona ismo o de ma ginamien o polí ico. En el con ex o del
se en a, el doc o alismo se mo ió en la ó bi a de las "comunidades de pa ido", del
colo adismo y el blanquismo, asumiendo sus espec i os alineamien os espec o a una
polí ica de pa ido o a la copa icipación, en ec uzados con dis in os én asis en el eje
mayo ía-p opo cionalidad. Tales alineamien os, más que e leja posiciones polí icas
especí icas y ecu sos di e enciales de acción -de oposición en los blancos y de
gobie no en los colo ados-, endie on a pe ila dis in os p incipios de con oca o ia
polí ica y ciudadana o a legi ima dis in os modelos con igu a i os de las di iso ias
democ á icas y de los í ulos y esponsabilidades de gobie no (Pa eja: 1996). Los
no ables cons i ucionalis as, po su pa e, se enca ga on en la eme gencia de p es a
su concu so al endido de puen es in e pa ida ios, endie on a impulsa acue dos
polí icos ansicionales o la igualdad en e los pa idos, sin deja de denuncia el pun o
mue o de las amenazas ecíp ocas en e las di isas popula es ni de condena sus
adiciones "pe i icadas" año ando a su ez las pací icas al e nancias gube na i as de
la democ acia no eame icana (Sien a Ca anza: 1897).
De cualquie modo, bajo la pe spec i a de las hues es polí ica ilus adas la es e a
polí ica ep esen a i a se nos mues a como un e eno abie o a odas las opiniones y
a un co ejo público y ans o ma i o en e ellas. En al sen ido decían los edac o es de
El Siglo, no sin deja de e idencia cie a p e ención con a un e en ual
abs encionismo elec o al del Pa ido Blanco, acica eado po uno de los habi uales
desbo des de los "gobie nos elec o es" de la época:
La base del égimen ep esen a i o es la e dad de la ep esen ación. Vengan odas las
opiniones, engan has a odas las p eocupaciones a p oduci se públicamen e, a la luz
del día, en la a ena legal. Renuncien así al mis e io, a la conspi ación y a la iolencia.
Buenas o malas, ienen de echo a p oduci se, desde que engan su aíz en una pa e
del pueblo o ien al[46] .
En suma, en odos es os abo dajes despun a la cen alidad polí ica de los pa idos y la
conside ación p i ilegiada de su mediación en la cons ucción de las iden idades
ciudadanas. Bajo es a óp ica, el acen o pues o po el discu so epublicano en el
comp omiso ciudadano con la polí ica y el bien común se desma ca de la pe spec i a
de un mundo a monioso, compues o de pa icipan es di ec os o au osu icien es,
uni a io y homogéneo, exen o de di iso ias y de compe encias democ á icas. El
epublicanismo libe al de la ho a asumió así la impo ancia y el alo de una lib e
exp esión de opiniones pa ida ias al iempo que con iaba en los esc u inios públicos y
mo ales de las mismas.
Sin duda es os comp omisos con la polí ica de pa idos no escapa on a un dualismo, de
imp on a ilus ada y pa icia, en e una polí ica p incipis a o de ideas y de adición o
pe sonalizada. Dicha oposición, que cie amen e no llegó a abso be las men es más
polí icas del doc o alismo p incipis a, se adujo en algunos de sus exponen es al
in lujo de una azón polí ica abs ac a o de un echazo a los odios y a las pasiones de
las di isas pa ida ias en una obsesión po dispone de pa idos ab o o undados en
ideas, en p incipios gene ales o en pos ulados p og amá icos y en un desdén po los
ínculos polí icos his o izados, po las ac edi aciones expe imen ales y las
disc iminaciones cogni i as y alo a i as ansmi idas o legadas po dichos ínculos y
an eceden es[47] .
Al ma gen de los di e sos alineamien os y di e endos polí icos de las co ien es
p incipis as, sus comunes asunciones espec o al mundo de los pa idos conno an una
concepción polí ica epublicana, dis an e de una ep esen ación de los mismos como
emp esas compe i i as, esponsi as y ag ega i as de p e e encias "dadas" de la
ciudadanía. Bajo es a óp ica, los pa idos son signi icados como núcleos cí icos de
a iculación en e lo pe sonal y lo público, como ámbi os e icaces pa a p omo e
p o agonismos indi iduales y solida idades o leal ades colec i as en ins ancias
gube na i as y de decisión ciudadana. La compe encia polí ica es concebida a su ez
como una iscalización pe eccionis a de los pa idos o como un ma co animado y de
decan ación de las opiniones públicas. Vi i bajo la Cons i ución y el eje cicio ac i o de
las ins i uciones comunales, en un mundo de pa idos suscep ibles de eno a los
ínculos cí icos, de eclu a ac i as adhesiones ciudadanas y emula en la
sus anciación del bien común, acaso esul e una desc ipción acep able del in mo al
que animó a las alanges p incipis as y cons i ucionales decimonónicas.
Conside aciones inales
La ma iz de pensamien o y de acción del p incipismo doc o al y cons i ucionalis a
comp ende un conjun o de concepciones polí icas epublicanas, libe ales y
democ á icas. Dichas concepciones gi an en o no a nociones amplias, a p incipios e
ideales gené icos o se enuncian en ecléc icas o mulaciones, po lo que el quan um de
cada una no siemp e esul a del odo disce nible. No obs an e dicha cons elación
eó ica o ideológica aba ca un conjun o de disposi i os ins i ucionales y de p ác icas de
ai e amilia en la polí ica inisecula o ex aídos de las expe iencias polí icas más
a anzadas de la época. La idea que en suma pa ece anima los di e sos comp omisos
del pensamien o p incipis a es que, al ma gen de un equilib io de esas es
dimensiones de la ida pública, ella p esen a mag os desempeños o pa ologías
deg adan es.
El ciclo polí ico más i o del p incipismo doc o al y cons i ucionalis a p e endió así
conjuga la de ensa de las libe ades "mode nas" o libe ales incluyendo cie as
ansplan adas causas en a o de "nega i os" enos al pode es a al o con a
in angibles indi idualismos bienes a is as con nociones epublicanas clásicas de
pa io ismo y de bien común, de i ud cí ica y de " elicidad pública".
En es a emp esa los he ede os del pa iciado p ocu a on aleja se an o de una ac i ud
p opicia a un p i a ismo ciudadano o a un "goce" p o egido de la libe ad pe sonal,
minimizado de la polí ica y de la ida pública, como de isiones compulsi as, monis as
o monolí icas de una buena sociedad. De allí sus oscilaciones, a la ho a de da azón de
las bondades del eje cicio ac i o y i uoso de la ciudadanía, en e conside aciones de
ipo empí ico, ins umen ales o consecuencialis as y pos ulados cons i u i os
"ci iliza o ios" imp egnados de alo es é icos supe io es u "obje i os", lo cual e ela
las di icul ades de la emp esa cí ico-p incipis a pa a jus i ica los bienes in ínsecos de
la polí ica y las leal ades o los comp omisos du ade os con la misma.
En una cla e libe al, el p incipismo cí ico buscó compa ibiliza o supe pone el alo
de las ac i idades polí icas y de un pe eccionamien o ciudadano, sos enido en una
amplia ama de p o agonismos comunales y de ínculos de pa ido, con los núcleos
básicos de mo alidad libe al, de libe ad y de esponsabilidad indi iduales, y con los
equilib ios mode ado es de un o den cons i ucional. Mien as que, en las especí icas
en onaciones epublicanas de la ma iz p incipis a, el ideal de au ogobie no o el cul o
al espí i u público alimen a on más bien una é ica social del debe y una ocación
domes icado a del au oin e és jun o a la conside ación p i ilegiada de las obligaciones
cí icas y del cuidado de la " elicidad polí ica".
En es as ecuaciones despun a el sesgo insula izan e que el p incipismo ilus ado
p e endió imp imi le a una es e a pública in o mada po una mo al cí ica neu alizada
de in e eses pa icula es o undada en idealis as sublimaciones an o de la ida polí ica
como de una au ónoma y espon ánea egulación de los in e cambios descen alizados
y equilib ado es de la economía o de la sociedad ci il. A su ez, el empleo de un ma co
concep ual in o mado po un pa io ismo en ol en e o depu ado de las di iso ias
polí icas y exp esado en el lenguaje de una mo al pública i uosa o ascenden e,
empaña on la ue e jus i icación y alo ización que ealiza a el p incipismo doc o al
de una polí ica de pa idos, a la que concibió como la uen e p incipal de ecu sos
democ á icos de au o idad y de p o agonismo ciudadano.
Es os mi igados balances p e enden da cuen a de la ampli ud de pe spec i as y de la
a iedad de lenguajes de la escuela polí ica p incipis a así como de las di icul ades que
dicha co ien e encon ó en sus emp endimien os de digni icación y de igo ización de
la es e a pública y de la acción ciudadana. Di icul ades ésas que ascienden la
pe ipecia ilosó ica y polí ica de un conjun o de " epublicanos his ó icos", y emi en a
las di íciles conexiones concep uales y polí icas en e libe alismo y epublicanismo en
las democ acias mode nas.
Al ma gen de dichos balances, los mensajes y las ac uaciones públicas de la escuela
p incipis a de hecho con ibuye on a delinea endencias du ade as de a i mación y
exal ación de la ac i idad polí ica y de una ciudadanía "de pa idos" en la ida nacional.
Sus apasionadas y abajosas combinaciones de la libe ad y de la legalidad libe ales
con la i ud polí ica y el pe eccionismo cí ico, cons i uye on una he encia de di ícil
ges ión pa a las gene aciones polí icas pos e io es, abocadas a la dis ibución
pa ida ia de posiciones de pode gube na i o o es a al o inme sas en una polí ica de
pa idos in o mada po los asgos p o iden es y dis ibu i os de una
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[1] Una e sión pione a, y ya clásica, de esca e del pensamien o epublicano en la
adición polí ica no a lán ica pe enece a J. G. A. Pocock (1975), seguida de los
abajos de Q. Squine (1990), B. J. Smi h (1984), A. Old ield (1990), B. Fon ana (1994),
R. Ve e ly-B yne (1995), y Ph. Pe i (1997). Una de ensa ilosó ica y ousseauniana
del epublicanismo se encuen a en Jean Fabien Spi z (1995) y en e los eó icos
legalis as se des aca la de Mi iam Gals on (1994). Como emplazamien os c í icos al
epublicanismo éanse D. He zog (1986) y Richa d Fallon (1989); y como posiciones
in e medias o de sín esis en e epublicanismo y libe alismo puede consul a se a Cass
Suns ein (1988), R. Dagge (1997), R. Te check (1997) y F ank Michelman (1986).
[2] En e los mayo es cul o es de dichos balances cabe menciona a Zum Felde (1945),
Pi el De o o (1956, 1994), Oddone (1956) y Real de Azúa (1981).
[3] Dia io La Democ acia, 12 de oc ub e de 1872.
[4] En e los p incipales es udios ocalizados en las gene aciones doc o ales o
p incipis as del siglo XIX cabe señala los de Juan A. Oddone (1956), Ca los Real de
Azúa (1981), Alba Ma iani (1968) y Gonzalo Agui e Ramí ez (1989).
[5] La cons i ución de 1830 es ableció un égimen concen ado de au o idad
[37]
Ibidem
.
[38] Sin con a los malog ados acue dos de 1872 en e los p incipis as y los "ne os"
del Pa ido Colo ado, impulsados po José Ped o Ramí ez, di e sas igu as del
p incipismo cons i ucionalis a pa icipa on de ele an es ins ancias acue dis as en las
úl imas décadas del siglo, desde la salida del mili a ismo has a sucesi os acue dos de
egulación ansicional de los an agonismos de los g andes pa idos. Dicha saga
incluye el "Minis e io de Conciliación" de 1886, encabezado po José Ped o Ramí ez,
Au eliano Rod íguez La e a y Juan Ca los Blanco, y los acue dos elec o ales o de
p esen ación de lis as mul ipa ida ias de 1887 y de 1898. La adición coope a i a de
los úl imos linajes pa icios escasamen e abo dada po nues a his o iog a ía aba ca
además la pa icipación de p incipis as cons i ucionalis as en los gobie nos de Julio
He e a y Obes, de Juan Idia e Bo da y de Juan Lindol o Cues as, así como en el
Consejo de Es ado de es e úl imo.
[39] Incluso los jó enes p incipis as más e ac a ios a las di isas his ó icas, como
Ca los Ma ía Ramí ez y José Ped o Va ela, no deja on de o ganiza se en pa ido, siendo
undado es en 1872, del Pa ido Radical.
[40] El pu ismo p incipis a y una línea de mayo es comp omisos pa ida ios o de
explo aciones negociales se en en a on ya en la polémica que en 1872 sos u ie on
Juan Ca los Gómez y José Ped o Ramí ez, el p ime o en con a y el segundo a a o de
una alianza den o del Pa ido Colo ado con sus elemen os "ne os". O as e o osas
con aposiciones de una in ansigen e mo alidad epublicana pa ió ica y ascenden e
al celo polí ico y es a égico de la polí ica pa ida ia co e ían po cuen a de los
edac o es del dia io La Razón a p incipios de la década del ochen a y de p incipis as
cons i ucionalis as como Domingo A ambu ú y Luis Melián La inu en el cambio de
siglo (Pe eda: 1892; A ambu ú: 1898).
[41] El Siglo, 18 de ab il de 1872.
[42] La ac i ud p incipis a más compene ada con la acción pa ida ia y con la e o ma
de los pa idos exis en es ue de endida esuel amen e po los nacionalis as de La
Democ acia y los colo ados de El Siglo. Es e úl imo en al sen ido exp esaba: "La
di e gencia de opiniones, de a inidades, de in e eses legí imos y de aspi aciones puede
y debe exis i en la República [] La libe ad asegu a y ga an e la coexis encia de esas
ag upaciones de co eligiona ios polí icos que se llaman pa idos; egene emos
noso os a esas comunidades y a las di isas pe sonales opongamos di isas de
p incipios y de ideas. Es o es lo que manda la oz del pa io ismo" (El Siglo, 3 de mayo
de 1872).
[43] El Siglo, 10 de ab il de 1872.
[44] La Democ acia, 26 de junio de 1872.
[45] El Siglo, 17 de agos o de 1872.
[46] El Siglo, 3 de no iemb e de 1872.
[47] Tales ánimos undacionales y ascenden es se hicie on p esen es en los
emp endimien os pa icios y "doc os" decimonónicos de "La sociedad de amigos del
País", la "Unión Libe al", el Pa ido Radical y el Pa ido Cons i ucional. Domingo
A ambu ú insc ibíó es os emp endimien os en una adición nacional (en la que
con abilizó las ges as independen is as y las p esidencias " usionis as" o de ocación
sup apa ida ia pos e io es a la Gue a G ande) consus anciada con un espí i u
epublicano y pa ió ico de conciliación, de a e nidad y de conco dia cí ica,
desplegada con a el "pa ida ismo c udo o exal ado" (A ambu ú: 1898).