1. In oducción
La pa icipación labo al emenina se ha con-
e ido en uno de los emas cen ales de es udio
en la economía labo al. Hoy día, y desde hace
a ios años, se iene econociendo que la pa ici-
pación labo al emenina es uen e de desa ollo
económico en los países donde se es á haciendo
e ec i a. En es e sen ido, el In o me sob e el
Desa ollo Humano del Banco Mundial es ima
que «la in e sión en la capacidad de la muje y
su po enciación pa a que eje zan sus opciones no
sólo es un in alioso en sí mismo, sino ambién la
mane a más segu a de con ibui al c ecimien o
económico y al desa ollo en gene al», (Banco
Mundial, 1995, página 3) .
Desde es e pun o de is a, cada ez es más e-
cuen e que en los o os donde se a an las cues-
iones de desa ollo se hagan nume osas e e en-
cias al papel que desempeña la muje en la
ac i idad económica, c i icándose la insu icien e
u ilización del po encial emp esa ial emenino, de
la capacidad de las muje es pa a impulsa , a a-
és de su ac i idad emp esa ial, el desa ollo eco-
nómico. Es a es una cues ión impo an e, más si
se conside a que el eje cicio de una ac i idad
emp esa ial es con ecuencia el único medio de
que disponen las muje es pa a in oduci se en el
me cado labo al. En palab as de Ma cial Rome o
(1990) podemos deci que «la c eación de nego-
cios ep esen a una ía excelen e, p i ilegiada,
pa a acopla se al sis ema ac i o, p oduc i o y
público en las sociedades desa olladas», (Rome-
o López, M, 1990, página 167). Po es a azón,
an o los gobie nos de los países desa ollados
como de los subdesa ollados, se p eocupan po
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801
DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 45
COLABORACIONES
El po encial emp esa ial emenino
y los ac o es emp esa iales
que lo condicionan
El caso de Andalucía occiden al
Mª
DEL
R
OSARIO
T
ORIBIO
M
UÑOZ
*
Mª J
OSÉ
R
ODRÍGUEZ
G
UTIÉRREZ
**
C
ARMEN
G
ARCÍA DE
C
ASASOLA
F
RUCTOS
***
Es e abajo, con inuación del ya publicado po las au o as sob e los ac o es pe sonales
que condicionan la po encialidad emp esa ial, (Bole ín Económico de ICE, núme o 2754, de
2003) iene como inalidad analiza la incidencia de o a se ie de ac o es como son los
emp esa iales en el su gimien o de nue as emp esa ias. Como aplicación del modelo se ana-
liza dichos ac o es pa a el caso de Andalucía occiden al haciendo e e encia exp esa a la
disc iminación po géne o.
Palab as cla e: economía labo al, polí ica emp esa ial, ges ión emp esa ial, ac i idad de
la emp esa, empleo emenino, Andalucía.
Clasi icación JEL: J23.
* Uni e sidad de Cádiz.
** Uni e sidad de Se illa.
*** Uni e sidad de Huel a.
la aplicación de medidas de p omoción y apoyo a
la ac i idad emp esa ial emenina que pe mi an
no sólo la consolidación de las emp esa ias ya
exis en es, sino ambién la apa ición de nue as
emp esa ias, a pesa de que algunas au o as a i -
man que exis e poco pode eal de ás de dichas
medidas an idisc imina o ias (Me cadé, A, 1998,
página 172).
En un a ículo an e io (To ibio, Rod íguez y
Ga cía de Casasola, 2003) conside amos que,
pa a que las polí icas de apoyo a la eme gencia
emp esa ial sean aplicadas de o ma más e icien-
e, es necesa io p o undiza en el conocimien o
del po encial emp esa ial emenino. Con ese
obje i o p ocu amos analiza el po encial emp e-
sa ial, disc iminado po géne o, en las p o incias
de Cádiz, Huel a y Se illa. Pa a ello p esen a-
mos un modelo eó ico en el que exponíamos un
concep o cla o y ope a i o del po encial emp e-
sa ial y de los ac o es que inciden sob e el
mismo, haciendo especial e e encia a lo ac o es
pe sonales que condicionan la po encialidad
emp esa ial.
Es e abajo, con inuación del ya mencionado,
iene como inalidad analiza , a pa i del modelo
eó ico del po encial emp esa ial desa ollado en
dicho a ículo, la incidencia de o a se ie de ac o-
es como son los emp esa iales en el su gimien o
de nue as emp esa ias. Como aplicación del
modelo se examinan dichos ac o es pa a el caso
de Andalucía occiden al haciendo e e encia
exp esa a la disc iminación po géne o. Pa a es e
es udio se u iliza án los da os ob enidos a pa i
de una encues a ealizada a alumnos y alumnas de
los úl imos cu sos de la Diploma u a de Ciencias
Emp esa iales (35 po 100) y la Licencia u a de
Adminis ación de Emp esas (65 po 100), po
conside a que las enseñanzas impa idas en las
mismas es aban muy elacionadas con la ac i i-
dad emp esa ial. Con es as obse aciones hemos
p e endido co obo a algunos aspec os eó icos
plan eados en la li e a u a económica ob eniendo
los esul ados que a con inuación comen amos,
haciendo especial e e encia a la disc iminación
po géne o.
Los esul ados del análisis pe mi i án segui
p o undizando en el conocimien o del po encial
emp esa ial en Andalucía occiden al y, en un-
ción de ello, adop a las polí icas opo unas,
an o en el ámbi o de lo público como en lo p i-
ado, pa a a o ece la eme gencia emp esa ial
emenina.
2. Fac o es de e minan es
de la po encialidad emp esa ial
En nues o modelo eó ico de los ac o es
de e minan es del po encial emp esa ial es able-
cíamos, siguiendo a Shaspe o 1981, que el desa-
ollo económico de una sociedad no depende del
olumen de emp esa ios exis en es, sino de su
ni el de po encial emp esa ial o, dicho de o o
modo, del núme o de indi iduos que es én dis-
pues os a se emp esa ios. A su ez, de e minába-
mos que el po encial emp esa ial de un indi iduo
es á cons i uido po dos componen es: su «o ien-
ación hacia el abajo po cuen a p opia» y su
«p opensión hacia el emp esa iado «(Guzmán, J,
1995, página 151), en unción de lo cual es able-
cimos que el po encial emp esa ial depende de las
«p e e encias» de los indi iduos elacionadas con
sus opciones labo ales y de sus «pe cepciones»
ace ca de la iabilidad de hace ealidad su p o-
yec o (To ibio, e al 2003).
En es e sen ido, nos pod íamos p egun a
po qué algunos indi iduos deciden se emp esa-
ios mien as o os deciden se empleados. Pa a
Douglas y Shephed es a decisión es á ligada a la
consecución po pa e de los mismos de la máxi-
ma u ilidad o sa is acción psicológica. (Douglas,
E y Shephe d, DA, 2000, página 231). Así, los
indi iduos mani es a án sus p e e encias o a e -
sión hacia cada ipo especí ico de las condicio-
nes labo ales y es e g ado de p e e encia o a e -
sión, jun o a la posibilidad pe cibida de lle a lo
a cabo, de e mina á la elección del indi iduo.
Desde es a pe spec i a las p e e encias de los
emp esa ios po enciales es án muy ligadas a su
imp esión sob e la con eniencia o no de desa o-
lla su ac i idad, ya que son pe sonas que ac úan
acionalmen e, p ocesando oda la in o mación
disponible y decidiéndose a ap o echa o no una
opo unidad. Es más, la isión que enga el
emp esa io po encial sob e el éxi o de su u u o
negocio es muy pa icula , no espondiendo del
mismo modo ni de mane a au omá ica a los es í-
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801
46 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004
COLABORACIONES
mulos del medio (B uya , C y Julián, PA, 2001,
página 165).
En unción de es as ideas, se pod ía a i ma
que la exis encia de un po encial al o en la
sociedad no asegu a una ele ada eme gencia
emp esa ial, sino que además debemos ene en
cuen a una se ie de elemen os o ac o es que
incidan en los emp esa ios po enciales y p eci-
pi en su decisión de eme ge . Pa a que una pe -
sona mues e un cie o po encial emp esa ial es
necesa io que, además p esen e una p edisposi-
ción hacia la ac i idad emp esa ial, la cual
iene dada po una se ie de elemen os, como
son los ac o es indi iduales y emp esa iales,
de e minan es de la pe cepción del indi iduo
sob e el éxi o de su ca e a.
En es e abajo amos a analiza el en o no del
indi iduo, buscando es ablece cuáles son los ac-
o es económicos, sociales, cul u ales y polí icos
que inciden sob e los emp esa ios po enciales
pues o que la in luencia de las ca ac e ís icas pe -
sonales ue on ecogidas en un es udio an e io
(To ibio, Rod íguez y Ga cía de Casasola, 2003).
En es e sen ido que emos señala que un es udio
comple o debe con ene , a nues o en ende un
análisis an o de los condicionan es pe sonales
como del en o no, siguiendo los abajos ealiza-
dos po au o es como Gibb, 1994; K uege y B a-
zeal, 1994, Guzmán Cue as, 1995; y Cáce es
Ca asco, 2001. Los ac o es condicionan es de la
po encialidad emp esa ial end ían ecogidos en
la Figu a 1.
3. Los ac o es del en o no emp esa ial
Las in es igaciones y eo ías que analizan la
elación en e los ac o es del en o no de los
emp esa ios po enciales y el enómeno de eme -
gencia emp esa ial iene su o igen en di e en es
abajos que desde en oques sociológicos
(Webe , Hoseliz, Hagen) o económicos (Fisióc a-
as, Baumol, Ki zne ) han a ado de es ablece
cuáles e an es os ac o es y cómo a ec an a la
ac i idad emp esa ial. A pa i de es os abajos
se empieza a in es iga sob e di e sos elemen os
del en o no como po ejemplo: la alo ación
social del emp esa io, la disponibilidad de ecu -
sos, la exis encia de opo unidades de negocio, el
g ado de des egulación de la economía, la o ma-
ción y expe iencia labo al, la amilia, e cé e a.
No obs an e, las apo aciones más ecien e adop-
an un en oque mul idisciplina buscando in e-
g a los esul ados de esas p ime as eo ías pa a
in en a explica de o ma más sa is ac o ia el
enómeno de eme gencia emp esa ial. En es e
sen ido se ha u ilizado el é mino «en o no
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801
DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 47
COLABORACIONES
FIGURA 1
FACTORES CONDICIONANTES DE LA POTENCIALIDAD EMPRESARIAL
Fuen e: Elabo ación p opia.
– Independencia
– Con ol in e no
– Necesidad de log o
– Au oe icacia
– P opensión a asumi iesgos
– Ca ác e inno ado
– Pe sonalidad p oac i a
Po encialidad
emp esa ial
• O ien ación al abajo
po cuen a p opia
• P opensión hacia la
ac i idad emp esa ial
Fac o es indi iduales
– Legi imación social del
emp esa io
– In eg ación social
Fac o es del en o no
socio cul u al
– Fo mación eglada
– Fo mación especí ica
– Expe iencia
– In luencia del en o no
amilia
Fac o es del en o no
pe sonal
– Ni el de opo unidades
económicas
– Tamaño y composición del
me cado
– Opo unidades de empleo
y p omoción
– P ocedimien os y polí icas
del gobie no
– Des egula ización
económica
Fac o es del en o no
socio cul u al
emp esa ial» pa a e e i se a una combinación de
ac o es económicos, sociocul u ales y polí icos
que in luyen en las ac i udes de las pe sonas y en
su habilidad pa a emp ende una ac i idad
emp esa ial y les acili a el p oceso de c eación
de una nue a emp esa suminis ándoles asis en-
cia y apoyos (Gnyawali, DR y Fogel, DS, 1994,
página 112).
Aunque pa ece exis i bas an e acue do ace -
ca de la in luencia de los ac o es del en o no
en los compo amien os emp esa iales en gene-
al, el núme o de ac o es analizados es muy
ele ado, habiéndose ealizado la mayo ía de los
es udios de o ma agmen ada, sin ene en
conside ación las in es igaciones ealizadas po
o os au o es en es e campo. Quizás po ello,
los di e sos elemen os del en o no emp esa ial
que han sido analizados en elación con los
compo amien os emp esa iales, han sido clasi-
icados po dis in os au o es en a ios g upos
a endiendo a di e en es c i e ios. En es e aba-
jo amos a di e encia , en e ac o es del en o -
no pe sonal del emp esa io y ac o es del en o -
no global (San os Cumplido, FJ, 2000, página
112). Den o del p ime g upo, in eg a emos su
o mación, expe iencia labo al así como la
in luencia de la amilia en el po encial emp e-
sa ial. En el segundo g upo, se inclui á elemen-
os económicos, sociocul u ales y polí ico-ins-
i ucionales.
3.1. Fac o es del en o no pe sonal
La in luencia de los ac o es del en o no pe -
sonal del emp esa io: o mación, expe iencia
labo al y elemen os del en o no amilia , en los
compo amien os emp esa iales ha sido obje o de
análisis po una se ie de in es igaciones que con-
side an que es os elemen os in luyen en el desa-
ollo de su pe sonalidad y en su compo amien o
a a és de los p ocesos cogni i os y de ap endi-
zaje basado en la obse ación (Bandu a, A, 1991,
página 21). Desde es e pun o de is a pa ece
lógico asumi que dichos ac o es ambién a ec-
a an al po encial emp esa ial del indi iduo a a-
és del p oceso cogni i o y de socialización que
es e desa olla a pa i de la exposición a es os
ac o es.
El papel que desempeña la «educación» y la
«expe iencia labo al» de un indi iduo en su
po encial emp esa ial iene siendo analizado
desde hace bas an e iempo, y a pesa de que son
muchos los abajos en los que se elaciona es as
ca ac e ís icas, sus esul ados son bas an e con-
o e idos. No obs an e, analizando de enida-
men e las di e en es apo aciones ealizadas, se
puede deduci que aunque no es á cla o que la
educación pueda a ec a al po encial emp esa ial
de un indi iduo desa ollando en él ca ac e ís i-
cas psicológicas y asgos de pe sonalidad de los
que ca ece, sí pa ece que puede in lui en su
espí i u emp esa ial es imulando algunos de los
asgos y a ibu os emp esa iales que poseen de
o ma inna a, con lo cual se pod ía es ablece
una elación en e la educación y la eme gencia
emp esa ial a a és de su incidencia en los
emp esa ios po enciales (1).
Los asgos de pe sonalidad pueden se e o -
zados o desa ollados du an e los años de escola-
ización. La educación o ece al emp esa io más
conocimien os y mejo es medios, con lo que
amplia su capacidad de inno ación e inicia i a
(Hagen, E, 1971, página 224). Fillion en su de i-
nición de emp esa io es ablece que el asgo un-
damen al que lo ca ac e iza es su capacidad pa a
ap ende (Fillion, LJ, 1994, página 69). Po o o
lado, cuan o mayo es la o mación del emp esa-
io, mayo es la in luencia que es e le a ibuye a
sus conocimien os como ac o cla e pa a oma
la decisión de c ea su emp esa (Díez de Cas o,
EP, 1998, página 50). De es as ideas se desp ende
que las pe sonas con p opensión hacia la ac i i-
dad emp esa ial que se some en a un p oceso de
o mación adecuada, aumen a án su p obabilidad
de inicia se en una ac i idad emp esa ial (Cáce es
Ca asco, FR, 2001, página 235). En es e sen ido,
pa ece lógico supone que los emp esa ios po en-
ciales con mayo o mación end án más habili-
dad pa a pe cibi las opo unidades exis en es en
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801
48 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004
(1) Una mayo educación puede pe mi i al emp esa io po en-
cial de ec a las opo unidades de negocio en su en o no más ácil-
men e, puede e o za su con ianza en la p opia capacidad pa a
desa olla con éxi o un compo amien o emp esa ial, su pe cep-
ción de la iabilidad de una ac i idad se á más posi i a y, en con-
secuencia, su o ien ación hacia la eme gencia emp esa ial am-
bién.
COLABORACIONES
su en o no y mayo con ianza en su capacidad
pa a ap o echa esas opo unidades con éxi o. En
unción de es o, se puede conside a que la p oba-
bilidad que un indi iduo c ee que iene de llega a
se emp esa io aumen a en la medida en que su
ni el de o mación lo hace.
Po o a pa e, Gibb sugie e que las dudas
ace ca de la e icacia de la educación en la o -
mación de habilidades y des ezas emp esa ia-
les se debe a la inadecuación del sis ema edu-
ca i o pa a po encia ac i udes emp endedo as
(Gibb, AA, 1993, página 34). Pa a es e au o ,
es á cla a la in luencia de la educación en la
eme gencia emp esa ial, pe o conside a que el
ipo de educación ap opiada es aquélla que se
o ien a al desa ollo, no sólo de las capacidades
y des ezas emp esa iales necesa ias pa a
desempeña con éxi o las unciones ecogidas
en la es e a ge encial, sino ambién las ac i u-
des y habilidades di ec amen e elacionadas
con la o mación de un espí i u emp esa ial.
Po an o, lo que si debemos ene cla o es que
es e p oceso de o mación debe es a encamina-
do a la o mación es ic amen e emp esa ial, no
ge encial.
Como indica Finkle y Deeds, en la úl ima
década se han inc emen ado de mane a impo an-
e el núme o de p og amas o cu sos en las llama-
das «escuelas de negocios» pa a la o mación
an o de ge en es como de emp esa ios, el p oble-
ma es que no dis inguen cla amen e los dis in os
p ocesos de o mación. Lo posi i o de es e ema
es cómo los emp esa ios se han concienciado
sob e la necesidad de su o mación pe sonal. Lo
nega i o es e si la o mación que se les o ece
puede conside a se álida (Finkle, TA y Deeds,
D, 2001, página 614).
Si la o mación o ecida po las ins i uciones
que se ocupan de la misma es e ec i a o no Liu
y Dubinsky lanzan p egun as que se ía necesa-
io con es a en el sen ido de si la o mación
uni e si a ia implica inc emen a las expec a i-
as de éxi o en los negocios, si ealmen e las
Uni e sidades se han concienciado de que ipo
de o mación deben o ece y si la Uni e sidad
pública o ece la misma calidad que las ins i u-
ciones p i adas, es deci si la p epa ación que
es as úl imas en idades es más ú il en la p ac ica
que la «obsole a» o mación pública que se
o ece en es e ema (Liu, S y Dubinsky, AJ,
2000, página 133).
Se a a ía de in oduci en el sis ema educa i-
o o mal una o mación emp esa ial especí ica
di igida a es imula el espí i u emp esa ial desde
las p ime as ases del p oceso educa i o en los
indi iduos que poseen un cie o po encial emp e-
sa ial, pa a lo cual es muy impo an e inco po a
la esencia de la emp esa en el ambien e de clase y
aplica un mé odo de enseñanza emp esa ial en el
que los alumnos ap endan a se esponsables, en-
gan libe ad pa a oma sus p opias decisiones,
ap endan de sus e o es y en de ini i a se ayan
socializando en un en o no en el que sus conduc-
as se an modelando con el obje i o de desa o-
lla en ellos un compo amien o emp esa ial
(Gibb, AA, 1993, página 325). En es e sen ido
debemos apun a que la o mación o ecida a ía
según los países. Algunos con inúan o eciendo
solamen e o mación ge encial, pe o, sin emba -
go, o os ya han comenzado el p oceso de o ma-
ción de «buenos emp esa ios» (Zah a, SA, 2001,
página 351).
Pe o además de la o mación es ánda y de la
o mación especí ica, es posible que los compo -
amien os y ac i udes de los emp esa ios po en-
ciales se ean a ec ados po una e ce a o ma de
ap endizaje, la que se de i a de la expe iencia
labo al. El ap endizaje a a és de la expe iencia
labo al a ec a al po encial emp esa ial de los
indi iduos en la medida en que és os desa ollan
una se ie de habilidades y conocimien os que les
an a pe mi i aumen a su con ianza en la posi-
bilidad de llega a desempeña una ac i idad
emp esa ial en el u u o. G acias a la expe iencia
adqui ida, el emp esa io po encial pe cibi á más
ácilmen e las opo unidades exis en es en el
en o no pa a se ap o echada, opo unidades que
alo a á an es de decidi se a eme ge como
emp esa io. No obs an e, a a és de la expe ien-
cia labo al no sólo se adquie en conocimien os y
habilidades écnicas, ambién se ap enden cie os
alo es y ap i udes sociales necesa ias pa a desa-
olla la unción de p omoción de una nue a
ac i idad emp esa ial, se ap ende a asumi es-
ponsabilidades, a oma decisiones, a cap a
in o mación, a esol e p oblemas.
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801
DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 49
COLABORACIONES
Po o o lado, la expe iencia labo al del
emp esa io po encial no sólo a ec a a su p o-
pensión hacia la ac i idad emp esa ial a a és
del ap endizaje ob enido po ese medio, sino
que ambién puede in lui en el mismo al con-
diciona su mo i ación. Los emp esa ios po en-
ciales se pueden e «impulsados» hacia la
ac i idad emp esa ial mo i ados po la insa is-
acción en su an e io pues o de abajo, insa-
is acción que puede sob e eni po la p oduc-
ción de cie os cambios en algunos de los
aspec os de la ac i idad labo al desempeñada,
como po ejemplo aslados a o as localidades,
cambios o ganizacionales que pueden al e a
las expec a i as de p omoción y de desa ollo
p o esional, e cé e a. Sob e es a cues ión es
p eciso señala que la al a de una al e na i a
p o esional en las o ganizaciones exis en es es
conside ada po Gibb Dye como un elemen o
del en o no económico que in luye en su elec-
ción de es a ac i idad p o esional (Gibb Dye ,
W J , 1994, páginas 7-21).
La «in luencia de la amilia» en los compo -
amien os emp esa iales se ha analizado unda-
men almen e desde la pe spec i a de la eo ía
del modelo a imi a , la cual a i ma que el indi i-
duo obse a la conduc a de las pe sonas que le
odean y se decide a imi a la dependiendo de
que la conside e más o menos e ec i a. En un
p incipio, los p ime os modelos a imi a se án
los pad es y demás miemb os de la amilia, pos-
e io men e, a lo la go de su p oceso de sociali-
zación el indi iduo se puede e in luenciado
po o as pe sonas con las que es ablezca con-
ac o den o de la sociedad (Cas ud, AL y John-
son, RW, 1990, páginas 27-54). Recien emen e
es as eo ías han sido u ilizadas pa a analiza la
elación en e un modelo emp esa ial amilia y
el desa ollo de una p e e encia po la ac i idad
emp esa ial como opción p o esional, llegándo-
se a a i ma que el ac o más in luyen e en la
decisión de emba ca se en un p oyec o emp e-
sa ial es la p esencia de un modelo emp esa ial
amilia (Sche e , RF, Adams, JS y Wiebe, FA,
1989, páginas 53-71). Es a esis explica ía po -
qué un ele ado núme o de in es igaciones
empí icas han es ablecido una elación en e la
p opensión a la ac i idad emp esa ial y la pe e-
nencia a amilias en las que al menos uno de sus
miemb os, p e e en emen e uno de los pad es,
es emp esa io.
Pe o la in luencia del en o no amilia sob e el
emp esa io po encial no se limi a a la que se de i-
a de la obse ación de un compo amien o
emp esa ial e ec i o en uno de sus miemb os,
sino que además, la amilia puede suminis a al
emp esa io po encial una se ie de apoyos ( inan-
cie os, económicos, mano de ob a, e incluso
apoyo psicológico) que ambién pueden a ec a su
decisión de eje ce una ac i idad emp esa ial
(Gibb Dye , WJ , 1994 , página 10). La in luencia
de es os apoyos en el po encial emp esa ial se
mani ies a a a és de la pe cepción que el emp e-
sa io po encial iene ace ca de la iabilidad de
desa olla con éxi o una ac i idad emp esa ial.
Cuan a más con ianza enga el emp esa io po en-
cial en los apoyos amilia es, mayo se á su alo-
ación de la p obabilidad de inicia una ac i idad
emp esa ial, lo que e o za á su p opensión a la
misma.
Po úl imo, hay que indica que algunos au o-
es opinan que aún cuando ninguno de los miem-
b os de la amilia sea emp esa io, es a puede
in lui en la pe sonalidad y opción emp esa ial de
los hijos a a és de la c eación de un en o no
amilia en el que los alo es cul u ales elaciona-
dos con la p opensión a la emp esa ialidad es én
p esen es.
3.2. Fac o es del en o no global
Den o del en o no global se an a conside a
a ios ac o es que inciden de di e en e mane a
en los emp esa ios po enciales. Po un lado es án
los ac o es del en o no social y cul u al, que
a ec a án a sus ca ac e ís icas pe sonales, c een-
cias y ac i udes a a és del p oceso de socializa-
ción en el que se e en uel o desde que nace. Po
o o lado, es án los ac o es del en o no económi-
co y polí ico ins i ucional, que p opo cionan
opo unidades, ecu sos e in o mación. En es e
sen ido, nume osos in es igado es han p opues o
que la ac i idad emp esa ial es á más ue emen e
de e minada po el en o no social que po las con-
diciones económicas o po el en o no polí ico ins-
i ucional.
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801
50 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004
COLABORACIONES
3.2.1. En o no sociocul u al
Los ac o es sociocul u ales son el nexo en e
la cul u a y la o ien ación hacia la emp esa ie-
dad. Eso explica que de e minados países engan
un a io de po encialidad emp esa ial supe io a
o os, y po an o se án más compe i i os en la
llamada «aldea global» (Lee, SM y Pe e son, SJ
2000, página 401). En es e sen ido es impo an e
conoce la cul u a o ganizacional de una socie-
dad pa a conoce el desa ollo de las ac i idades
emp esa iales. Algunas cul u as ienden a p e-
se a los caminos adicionales pa a hace
negocio, mien as que o as acili an el cambio
(May, A, Melón, L y No dq is , M, 2002, página
193).
Uno de los p ime os au o es en analiza la
in luencia de los ac o es del en o no sociocul u-
al en la ac i idad emp esa ial ue el sociólogo M
Webe (1969), quien en su ob a La é ica p o es-
an e y el Espí i u del Capi alismo elaciona las
c eencias eligiosas con la p opensión a la ac i i-
dad económica y emp esa ial. De la ob a de es e
au o se puede deduci que la ac i idad emp esa-
ial depende de la ac i ud de los emp esa ios, que
a su ez es á condicionada po la é ica eligiosa
impe an e. Pos e io men e, P. Wilken (1979), con-
side ó que pa a que se p odujese la eme gencia
emp esa ial e a necesa io, en e o os ac o es, la
exis encia de una se ie de elemen os de ca ác e
sociológico como son la legi imación social del
emp esa io, la in eg ación social, la ma ginalidad
social, la mo ilidad social, la segu idad, la ideo-
logía, e cé e a. De en e odos es os ac o es han
sido los dos p ime os los que se han conside ado
en mayo núme o de ocasiones ele an es en ela-
ción con el po encial emp esa ial.
La «legi imación social del emp esa io» se
e ie e a la acep ación po pa e de la sociedad de
es a ac i idad, lo cual queda á e lejado en sus
alo es y no mas sociales. En la medida en que la
ac i idad emp esa ial eciba la con ianza de la
población, pod á deci se que quienes la desempe-
ñan, los emp esa ios, gozan de legi imidad social.
Pe o no es su icien e con que exis a una cie a
legi imidad del emp esa io, sino que además, és e
debe pe cibi es a acep ación pa a que su ac i ud
emp esa ial sea más posi i a. Desde es e pun o de
is a los emp esa ios po enciales ambién se an a
e a ec ados po el ni el de legi imidad social
del emp esa io, ya que su p opensión a la ac i i-
dad emp esa ial aumen a á si pe ciben que es a
ac i idad es acep ada o incluso alo ada po la
sociedad.
La «in eg ación social» mues a la necesidad
de que exis an su icien es ínculos sociales como
pa a pe mi i a los emp esa ios po enciales ene
acceso a los ac o es y me cados adecuados pa a
ealiza su unción (O´Kean, JM, 1991, página
81). Es e pun o de is a ha sido obje o de una
amplia in es igación po la denominada « eo ía
de edes», en la que se conside a los compo a-
mien os emp esa iales desde una pe spec i a
dinámica. La eo ía de edes pa ece ene su o i-
gen en los es udios sob e el concep o de «capi al
social», den o del cual se examinan las elacio-
nes en e las ca ac e ís icas cul u ales y el desa-
ollo económico y social (2). P ecisamen e el
capi al social es de inido como el conjun o de
edes y o ganizaciones ho izon ales a a és de
las cuales se ma e ializa la acción colec i a
(Rod íguez, MJ y Rome o, I, 2001).
En elación con la ac i idad emp esa ial, a
pa i de las apo aciones de di e sos au o es
(Sweeny 1988, Pu nam 1993, B yson, Wood, y
Keebke 1993, Ozcan 1995), se ha suge ido que el
capi al social a ec a a las ac i udes del emp esa-
io al a o ece la o mación de edes in e conec-
adas de coope ación en e emp esa ios que pue-
den po encia la ac i idad emp esa ial (Pu nam,
R 1993, páginas 35-42). Es as edes, que pueden
es a elacionadas con la demanda (asociadas a
clien es), con la o e a (asociadas a o as emp e-
sas suminis ado as) o cons i ui edes de apoyo
(aseso es), p opo cionan in o mación, consejos
écnicos, habilidades, ecu sos inancie os y ísi-
cos, cons i uyendo un po encial siné gico que
impulsa la eme gencia emp esa ial y los compo -
amien os emp esa iales dinámicos, como po
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801
DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 51
(2) El capi al social es un concep o bas an e imp eciso y di ícil
de analiza que ha sido iden i icado en a ias ocasiones con el
g ado de con ianza social. Según el Banco Mundial, el capi al
social, al que de ine como «las no mas y las elaciones sociales
inco po adas a la es uc u a social que pe mi en a la gen e coo -
dina sus acciones pa a consegui los obje i os deseados», es un
elemen o de cohesión social conside ado undamen al pa a la
p ospe idad económica y el desa ollo sos enible. Banco Mundial
(2001): www.wo ldbank,o g/po e y/scapi al/index.h m
COLABORACIONES
ejemplo la inno ación (Rod íguez, MJ y Rome-
o, I, 2001). En unción de es as ideas, se puede
conside a que los emp esa ios po enciales en-
d án una mayo con ianza en la iabilidad de
desa olla un ac i idad emp esa ial con éxi o
dependiendo de su p opio ni el de capi al social
y de la pe cepción que cons uyan del capi al
social ci il.
En odas es as apo aciones apa ece ecogida
de o ma más o menos explici a la in luencia de
las ca ac e ís icas cul u ales de la sociedad
sob e la p opensión de los indi iduos hacia la
ac i idad emp esa ial. Po un lado, la legi imi-
dad social del emp esa io o ma pa e di ec a-
men e de la «cul u a de emp esa» de una socie-
dad al y como la de inió Gibb: «g upo de
c eencias, alo es y ac i udes de la población
espec o a la ac i idad emp esa ial» (3). Po
o o lado, el capi al social es uc u al de una
sociedad se a a e a ec ado po algunos de los
alo es, c eencias e ideas que con o man la cul-
u a de una sociedad. El ni el de con ianza
mu ua, ecip ocidad, asociacionismo y comp o-
miso cí ico de una sociedad impulsa la apa i-
ción de un capi al social es uc u al (Rod íguez,
MJ y Rome o, I, 2001). Es as ca ac e ís icas
cul u ales a ec a án al po encial emp esa ial al
in lui en las ac i udes de los emp esa ios
po enciales hacia el desa ollo de una ac i idad
emp esa ial y a sus c eencias espec o a cómo la
sociedad piensa que él debe compo a se en
elación con es a cues ión (Mo eno, P, Rod í-
guez, MJ y Rome o, I, 2001). Tal y como se
señaló an e io men e, el emp esa io po encial a
a alo a los esul ados de i ados de desa olla
una ac i idad emp esa ial en unción de sus
mo i aciones, ca ac e ís icas pe sonales y ci -
cuns ancias del en o no, decidiéndose a
emp ende la misma si dicha alo ación es más
posi i a que la de i ada del desa ollo de com-
po amien os al e na i os. Indudablemen e es a
alo ación, en la que se incluye sus c eencias
ace ca de cómo la sociedad a a e alua al
compo amien o, se e á a ec ada po los alo-
es cul u ales ampliamen e compa idos po la
sociedad y asmi idos po es a a a és del p o-
ceso de socialización.
3.2.2. En o no económico y polí ico ins i ucional
Los ac o es del en o no económico y polí i-
co ins i ucional es án ue emen e elacionados,
y aunque en di e sos es udios se analiza su
in luencia en la ac i idad emp esa ial de o ma
sepa ada, lo cie o es que es os elemen os ie-
nen en común que p opo cionan opo unidades,
ecu sos e in o mación al emp esa io y al
emp esa io po encial pa a el desa ollo de la
ac i idad emp esa ial, pudiendo con ibui o
ena la apa ición de nue os emp esa ios. En
es e sen ido, las ca ac e ís icas de las ins i u-
ciones sociales y polí icas en o no a las cuales
se a icula una sociedad, epe cu en sob e los
p ocesos económicos al condiciona las deci-
siones de los agen es sociales, en e los que se
encuen an los emp esa ios ac uales y emp esa-
ios po enciales. Es as ins i uciones desempe-
ñan un papel c ucial al ac ua como un meca-
nismo de egulación de la dinámica económica.
La conside ación de la ac i idad emp esa ial
po algunos au o es como un «p oceso en el
cual el emp esa io pe sigue opo unidades con
independencia de los ecu sos de los que dis-
ponga» (Ha , M y S e enson, HJ, 1995), puede
hace pensa que los elemen os del en o no
económico y polí ico ins i ucional no pueden
limi a la eme gencia emp esa ial. Sin emba -
go, sí an a in lui en el po encial emp esa ial
del indi iduo a a és de la pe cepción que de
los mismos és e ob iene.
Además, aunque se asuma que son los emp e-
sa ios po enciales los que c ean las opo unidades
de negocio en sen ido amplio (disponibilidad de
ecu sos, capacidad su icien e, opo unidades en
sen ido es ic o, ob ención de in o mación...) con
sus ac uaciones, lo cie o es que esas opo unida-
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801
52 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004
(3) Respec o a es a cues ión hay que in e p e a el concep o de
cul u a en su sen ido amplio, como un conjun o ela i amen e
in eg ado de ideas, alo es, c eencias y ac i udes a a és de los
cuales los se es humanos adop an sus decisiones, o ien an sus ac i-
udes y moldean sus conduc as y sus compo amien os (Mo eno,
P, Rod íguez, MJ y Rome o, I (1999). La incidencia de los alo es
cul u ales sob e el c ecimien o económico. Una p opues a de
inco po ación a la docencia de economía Mundial. Comunicación
p esen ada a la 1ª Reunión de Economía Mundial. Huel a). Es os
ac o es cul u ales de inen la iden idad de las pe sonas y de las
sociedades, cons i uyendo una in aes uc u a básica sob e la cual
se esceni ica la ac i idad económica.
COLABORACIONES
des deben ealmen e exis i pa a que se p oduzca
la eme gencia emp esa ial. A pesa de ello, se
conside an más de e minan es los ac o es del
en o no sociocul u al que los elemen os del en o -
no económico y polí ico ins i ucional, pues como
indica Wilken los ac o es económicos son condi-
ción necesa ia pa a que se p oduzca el enómeno
de eme gencia emp esa ial, pe o además son
necesa ios o os elemen os, p incipalmen e los
ac o es sociológicos (Wilken, P, 1979). En es e
sen ido, Shane log ó demos a empí icamen e
que las a iables económicas enían una in luen-
cia menos signi ica i a en los a ios de inno a-
ción que los alo es cul u ales (Shane, S, 1993,
páginas 59-73).
Los au o es que elacionan las condiciones
económicas del en o no y la ac i idad emp esa ial
son muy nume osos. Las p ime as apo aciones
se p oducen den o de la Ciencia Económica po
au o es que sin habe se p opues o elabo a una
Teo ía del Emp esa io señalan la impo ancia de
algunos elemen os del en o no económico pa a la
apa ición del emp esa io. Es po ejemplo es caso
de A Smi h, quien es ablece la necesidad de opo -
unidades de ganancias pa a la eme gencia
emp esa ial (Cáce es Ca asco, FR, 2000, página
30), o de JB Say, quien, según O´Kean, pa a la
ealización de sus unciones debe dispone de los
ondos necesa ios (O´Kean, JM, 1985, página
518). Más ecien emen e, den o ya del ma co de
la Teo ía del Emp esa io, Baumol es ablece como
ac o de e minan e de la o e a de emp esa ios la
es uc u a de ecompensas de la economía, es
deci , los incen i os económicos o de o o ipo
que p iman la ac i idad emp esa ial (Baumol, W,
1990, página 898). Desde el pun o de is a de los
en oques mul idisciplina es, se á Leibens ein
quien en mayo medida des aque la impo ancia
de los ac o es económicos pa a los emp esa ios,
especialmen e las opo unidades de me cado
(Leibens ein, H, 1978, páginas 72-83).
Más ecien emen e, a ios au o es es ablecen
la necesidad de que exis an opo unidades, capa-
cidades y ecu sos pa a que se p oduzca la eme -
gencia emp esa ial (Wilken 1979, Reynolds 1992,
Blanch lowe y Oswald 1994, Van P aag y Van
Ophem 1995, Cáce es 2001) o aumen e el po en-
cial emp esa ial del indi iduo (Gnyawali y Fogel
1994, Gibb Dye 1994, Cáce es 1999). Singh a
más allá a i mando que si un indi iduo pe cibe
que la si uación económica es buena y que a a
con inua así, se lanza á más ácilmen e al campo
emp esa ial a i mando que en ez de in en a
de ini qué es un emp esa io debíamos habla de
lo que son las opo unidades emp esa iales, (Sing,
RP, 2001, página 10).
Po lo an o, pa ece que uno de los elemen os
del en o no económico que más puede a ec a a la
eme gencia emp esa ial es «el ni el de opo uni-
dades económicas» exis en e en el en o no, en en-
diendo és as como la posibilidad que el emp esa-
io pe cibe pa a emp ende un nue o negocio
(Gnyawali, D y Fogel, D, 1994, páginas 43-61).
Esas opo unidades de negocio se an a e a ec-
adas po algunos elemen os del en o no polí ico
ins i ucional como son el ni el de des egulación
de la economía y las polí icas del gobie no, y po
las ca ac e ís icas que p esen an los me cados y
ac o es de p oduc os (Wilken, P, 1979, páginas
7-42). En elación con es a cues ión, P. Wilken
elabo a un modelo explica i o de la unción
emp esa ial en el que conside a que las opo uni-
dades económicas ienen de e minadas po una
se ie de ac o es económicos que se podían di i-
di en dos g upos. Po un lado, es a ían los que
p opo cionan incen i os de me cado y po o o
los que acili an ecu sos y capi al. Al mismo
iempo, conside aba que algunos de es os elemen-
os a ec aban a los cos es po enciales de inicia
una ac i idad emp esa ial (disponibilidad de capi-
al, de ma e ias p imas, de mano de ob a y ecno-
logía y calidad de es os ecu sos») y o os a los
ing esos ( amaño y composición del me cado)
(Wilken, P, 1979, páginas 39-44). O os ac o es
del en o no económico analizados en elación con
la ac i idad emp esa ial son la disponibilidad de
capi al (C oss 1981, S o ey 1982, Ga ne 1985),
los indicado es económicos (Gould and Keeble
1984, Shu and Whi ing on 1987), la asa de
desempleo y los ciclos ecesi os (Pennings 1982,
Gould and Keeble 1984).
En elación con el « amaño y composición del
me cado», Ga ne conside a que es una ealidad
cambian e en la que la o ganización in luye a a-
és de la es a egia de ac uación elegida po el
emp esa io ( amaño de la emp esa, i mo de c e-
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801
DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 53
COLABORACIONES
p opensión hacia la ac i idad emp esa ial se
e á enada, an o po que p e ie an desempeña
o as ac i idades labo ales ,como po que pe ci-
ban que la iabilidad de emp ende un negocio
emp esa ial se puede e amenazada po esos
alo es y no mas de compo amien o socialmen-
e acep adas. Es a pe cepción nega i a se puede
e compensada po el hecho de que, según
Ljungg en y Kol e ed, las muje es pe ciben un
mayo apoyo social du an e el p oceso de ges a-
ción de un negocio que los homb es (Ljunng-
g en, E y Kol e ed, L, 1996, página 3-12)
De es a mane a es posible dibuja un en o no
sociocul u al que ac úa nega i amen e en el
po encial emp esa ial, y donde es posible, en
especial des aca una se ie de no mas y alo es
sociales que aún no iden i ican a la muje en la
ac i idad emp esa ial en las mismas ci cuns an-
cias que a los a ones. Las esponsabilidades
amilia es, la escasa adición y en especial los
mayo es obs áculos que el mundo emp esa ial les
su gen, son condicionan es, a nues o en ende
de e minan es de es a si uación.
4.3. En o no económico y polí ico-ins i ucional
La exis encia de opo unidades del en o no
económico o polí ico ins i ucional, es o o de los
ac o es que han sido des acados po su capacidad
pa a pode inc emen a el po encial emp esa ial.
Si bien son muchos los ac o es que pueden
incidi en es a cues ión, y cuyo análisis desbo da
nues o obje i o, nos amos a cen a en las opo -
unidades de empleo que el me cado b inda, pues-
o que cuan o meno es sean és as, mayo es pod án
se su po encial emp esa ial su giendo la ac i idad
emp esa ial como una ac i idad inducida po las
ci cuns ancias. Sin emba go, oda ez que puede
a ec a al po encial emp esa ial, sus epe cusiones
no siemp e son posi i as, pues o que en es e caso
su ge como una eacción an e una si uación ad e -
sa, cuando ealmen e debe de se un deseo o incli-
nación pe sonal. Pe o es e iden e que dichas ci -
cuns ancias an a in lui en su pe cepción de la
ealidad y po an o en su compo amien o inal.
Dicha pe cepción, en es e es udio se a a cen a
en las pe spec i as que exis en pa a accede a un
pues o de abajo y, apa ecen en el Cuad o 7.
Coincidiendo con el hecho que la ealidad e i-
dencia, y que como ya se ha comen ado es la
mayo di icul ad de la muje pa a inco po a se al
me cado labo al, la isión de és a con espec o a
la posibilidad de accede a un pues o de abajo es
conside ablemen e más pesimis a que en caso del
homb e. Si a ello se le une sus mayo es di icul a-
des de p omoción p o esional, la ac i idad emp e-
sa ial se a a p esen a como una salida pa a
supe a es a si uación, lo que pod ía induci desde
es e pun o de is a a la exis encia de unos ele-
men os enden es a inc emen a el po encial
emp esa ial emenino. Según E ans y Leigh on,
(E ans, DS, Leigh on, LS, 1989, página 76) es
más p obable que una pe sona se dedique a aba-
ja po su cuen a cuan o, en e o as causas, peo-
es sean sus ci cuns ancias en el me cado de a-
bajo, siendo és e el caso de la muje .
Desde el pun o de is a polí ico-ins i ucional
sin ánimo de p o undiza en es e aspec o, sin
emba go es p eciso econoce el apoyo y es ue zo
que po pa e de los dis in os elemen os de es e
en o no se lle an a cabo, como lo demues a el
impo an e olumen de p og amas de omen o a
la ac i idad emp esa ial emenina que en los úl i-
mos años ienen su giendo, y que p e enden eli-
mina aquellas di icul ades especí icas que a ec-
an a la muje en el mundo labo al y emp esa ial.
Po consiguien e, en elación con los elemen-
os del en o no económico y polí ico ins i ucional
pa ece que la incidencia de los mismos sob e los
emp esa ios po enciales a a se más in ensa en el
caso de las muje es, ya que es as ienen mayo es
di icul ades de inco po ación al me cado labo al
y de p omoción p o esional den o de las o gani-
zaciones, po lo que sus p e e encias po la ac i i-
dad emp esa ial se e án e o zadas. Algo simila
ocu e con los p ocedimien os y polí icas del
gobie no, pues o que en la ac ualidad es á amplia-
men e econocido po los gobie nos de nume o-
sos países desa ollados y subdesa ollados, así
BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801
60 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004
COLABORACIONES
CUADRO 7
PERSPECTIVAS PARA ACCEDER A UN PUESTO DE TRABAJO
(Po cen ajes)
Muje Homb e
Buenas........................................................................... 4 13
Regula es....................................................................... 52 55
Malas............................................................................. 44 33
Fuen e: Elabo ación p opia.
como po algunas ins i uciones mul ila e ales de
coope ación, la c ecien e pa icipación de las
muje es en el p oceso de eme gencia emp esa ial
y los nume osos obs áculos que ienen que
en en a . Del mismo modo, se econoce la
impo ancia que pa a el desa ollo económico de
es os países, y pa a la eliminación de las dispa i-
dades en e los sexos iene el hecho de que la
muje se inco po e a un campo labo al de «domi-
nio» masculino. A aíz de es as ideas, se empieza
a desa olla y aplica cada ez más p og amas de
apoyo a la eme gencia emp esa ial emenina.
Es os p og amas es án undamen almen e di igi-
dos a elimina o palia algunos de los p incipales
obs áculos que las muje es pe ciben en en an en
el desempeño de la unción de p omoción de
emp esa como son el acceso a los ecu sos, la
escasez de o mación especializada, los con lic os
en el desempeño de los múl iples oles asociados
a las muje es, e cé e a. Desde es e pun o de is a,
pa ece lógico pensa que las emp esa ias po en-
ciales pe cibi án una mayo p obabilidad de lle-
ga a eme ge como emp esa ias si cuen an con
es e ipo de apoyo.
5. Conclusiones
A endiendo a los esul ados del p esen e a-
bajo, hemos podido analiza la in luencia de los
ac o es emp esa iales en la po encialidad emp e-
sa ial del indi iduo, co obo ando que in luyen
de mane a ponde adamen e dis in a cuando hace-
mos e e encia al géne o. También hemos podido
con as a los esul ados empí icos ob enidos con
la in o mación que la li e a u a económica nos
o ece.
En p ime luga hemos obse ado cómo el
e ec o que los elemen os del en o no amilia
eje ce sob e el po encial emp esa ial emenino
pod ía compensa , en pa e, la in luencia de sus
ca ac e ís icas pe sonales. En p ime luga , son
más nume osas las po enciales emp esa ias que
p oceden de amilia de emp esa ios, lo cual a a
ene un e ec o posi i o sob e su p opensión
emp esa ial. En es e sen ido, se ha demos ado,
que si bien el hecho de pe enece a una amilia
de emp esa ios no condiciona la decisión de
desempeña una ac i idad emp esa ial, una ez
omada es a decisión los po enciales emp esa ios
es iman con mayo p obabilidad el éxi o en al
a ea, quizás po que con ían en la ayuda amilia .
Es a a i mación se con i ma po el hecho de que
la mayo ía de las es udian es que op an po la
ac i idad emp esa ial p oceden p incipalmen e de
amilias con ing esos medio-al o, las cuales es án
en si uación de con ibui a inancia su p oyec o.
Desde o o pun o de is a, se obse a que son
ela i amen e pocas las es udian es que conside-
an que la necesidad de compa ibiliza la ida
labo al y amilia sea un incon enien e pa a dedi-
ca se a la unción emp esa ial. Po el con a io,
son los a ones los que en mayo medida señalan
es a ac i idad como un obs áculo, quizás po que
his ó icamen e se han is o menos in oluc ados
en la ida amilia , si uación que en la ac ualidad
es á cambiando.
Analizando la o mación adqui ida en ambos
sexos, se ad ie e que es p ác icamen e homogé-
nea (lo cual es lógico dada las ca ac e ís icas de
la mues a). Sin emba go, los a ones han
demos ado ene más expe iencia labo al (51 po
100 en e al 43 po 100 en la muje ), lo que les
con ie en una mayo segu idad y con ianza en
sus capacidades y conocimien os pa a pode
desa olla la ac i idad emp esa ial con éxi o,
especialmen e en los casos en que la expe iencia
se ha adqui ido en un en o no labo al p óximo a
aquel en que an a desa olla una ac i idad
emp esa ial.
Respec o al en o no sociocul u al la mi ad de
las muje es encues adas piensa que su en des-
en ajas en el eje cicio de la ac i idad emp esa-
ial, lo que a a con e i se en un condicionan e
nega i o pa a el po encial emp esa ial emenino
y, po an o, a a condiciona an o sus p e e en-
cias como su pe cepción de iabilidad. Además,
son menos nume osas que los a ones las muje es
que conocen las medidas de apoyo a la inicia i a
emp esa ial, po lo que el e ec o de las mismas en
la muje se á meno .
Po úl imo, en elación con la pe cepción del
en o no económico y polí ico-ins i ucional, la ea-
lidad e idencia las mayo es di icul ades de la
muje pa a accede a un pues o de abajo, siendo
pe cibido es e p oblema po los dos géne os. Es o
unido a su mayo di icul ad de p omoción p o e-
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DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 61
COLABORACIONES
sional les lle a a plan ea se la ac i idad emp esa-
ial como una salida pa a supe a es as si uacio-
nes. En unción de es o, se puede espe a una
mayo inclinación a la ac i idad emp esa ial en
las muje es. Sin emba go, los esul ados ob eni-
dos en la encues a no co obo an es a a i mación,
en el sen ido de no de ec a se un mayo po encial
emenino an e ci cuns ancias más di íciles, pues o
que si bien un 24 po 100 op a ían a la ac i idad
emp esa ial (po no ene o a al e na i a o po se
la mane a de ele a su ni el de ida) en el caso de
los homb es esas opciones son señaladas en un 25
po 100 de los casos.
A modo de conclusión podemos a i ma que
las emp esa ias po enciales, a pesa de pe cibi
una meno iabilidad en sus negocio, ma cada
po su meno expe iencia labo al y po los ac o-
es del en o no económico, es án dispues as pa a
asumi , con las en ajas que supone la adquisi-
ción cada ez de más o mación y apoyo en su
en o no amilia , el eje cicio de la ac i idad
emp esa ial. Se hace necesa io la implicación de
las ins i uciones an o públicas como p i adas en
la lucha po una mayo igualdad en e géne os, en
el epa o de las esponsabilidades del hoga y en
una polí ica ac i a que acili e el acceso a la
emp esa ialidad de dichas muje es.
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BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801
DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 63
COLABORACIONES
AVISO PUBLICO
SUB. GRAL. COMERCIO EXTERIOR DE PRODUCTOS AGROALIMENTARIOS
SOLICITUD DE DEVOLUCION DE FIANZAS
PLAZOS PARA PRESENTACION DE PRUEBAS
Aplicación a los Ce i icados concedidos desde el día 1 de oc ub e de 2000,
sal o que exis a eglamen o especí ico que lo modi ique
Plá anos TREINTA DIAS siguien es a la expi ación Rg o. CE n.° 896/01
del pe íodo de alidez del Ce i icado.
P oduc os Ag ícolas T ans o mados (PAT) NUEVE MESES siguien es a la expi ación Rg o. CE n.° 1520/00
del pe íodo de alidez del Ce i icado. A .
P oduc os ag ícolas: DOS MESES siguien es a la expi ación del Rg o. CE n.° 1291/00
pe íodo de alidez del Ce i icado.
— En odos los p oduc os el PLAZO MAXIMO pa a solici a la esolución de los expedien es es de VEINTICUATRO MESES desde el día siguien e a la expi a-
ción del Ce i icado. T anscu ido es e plazo no se e ec ua á la de olución del impo e de la Fianza, aun en el caso de que se p esen e la co espon-
dien e p ueba de ealización de las ope aciones.
Ma e ias g asas, plan as i as, p oduc os lo-
icul u a, leche y p oduc os lác eos, ca ne a-
cuno, semillas, u as y ho alizas, ca ne po -
cino, hue os, ca ne de a e, a oz, azúca , sec-
o i i inícola, ce eales, e c.
MINISTERIO DE ECONOMIA
Sec e a ía Gene al de Come cio Ex e io
SUB. GRAL. COMEX. PRODUCTOS
AGROALIMENTARIOS. SERVICIO DE FIANZAS
Solici udes de de olución de ianzas cons i uidas
(Impo ación y Expo ación)
La O den de 26 de eb e o de 1986 («BOE, 7 de ma zo»), modi icada po la
O den de 27 de julio de 1995, es ablece que la de olución de las ianzas se ea-
liza á po la Sec e a ía Gene al de Come cio Ex e io a solici ud del in e esado.
Las solici udes de de olución de las ianzas cons i uidas an e los Se icios
Cen ales, debe án di igi se a la Sec e a ía Gene al de Come cio Ex e io (Se i-
cio de Fianzas, Paseo de la Cas ellana, 162, plan a cua a, 28071 Mad id).
Las solici udes de de olución de las ianzas, cons i uidas an e las Di ecciones
Regionales y Te i o iales de Come cio y CATICES, debe án p esen a se en la
misma Di ección o CATICE que concedió los co espondien es ce i icados.
El no solici a , los in e esados, la esolución de los expedien es de de olución
de las ianzas con la apo ación de las p uebas, en los plazos es ablecidos en la
legislación nacional y comuni a ia en igo , pa a los di e sos p oduc os ag íco-
las, da á luga al opo uno Acue do Decla a i o de Incumplimien o.
Con el in de agiliza la esolución de los expedien es de de olución de
las ianzas cons i uidas a disposición de la Sec e a ía Gene al de Come cio
Ex e io , es ecomendable se adjun e a las solici udes la o ocopia del co-
espondien e «Resgua do de depósi o o Ga an ía en E ec i o», o «Res-
gua do de Ga an ía O o gada median e A al o Segu o de Caución».
SERVICIO DE FIANZAS
Acue do decla a i o de incumplimien o
(Fianza cons i uida en las ope aciones
de Impo ación y Expo ación)
Ing eso de las liquidaciones
Las can idades a ing esa en el Teso o Público-Recu sos E en uales,
como consecuencia de los expedien es de Acue do Decla a i o de Incum-
plimien o de Resgua dos de Ga an ías O o gadas po Te ce os, pueden
hace se e ec i as po la EMPRESA TITULAR DE LOS CERTIFICADOS.
— En MADRID:
MINISTERIO DE ECONOMIA
DIREC. GRAL. DEL TESORO Y POLITICA FINANCIERA
Paseo del P ado, 4
28071 MADRID
— En PROVINCIAS:
INTERVENCION DE HACIENDA de la localidad en que esida la En idad
Delegada que cons i uyó la Ga an ía O o gada po Te ce os (A al o Ce i-
icado de Segu o de Caución).
Realizado el ing eso y expedida la CARTA DE PAGO, es a CARTA DE
PAGO o iginal debe á emi i se a:
MINISTERIO DE ECONOMIA
SERVICIO DE FIANZAS
P.° Cas ellana, 162, Pl. 4.
a
28071 MADRID
MINISTERIO DE ECONOMIA
Sec e a ía Gene al de Come cio Ex e io
SUB. GRAL. COMERCIO EXTERIOR DE PRODUCTOS AGROALIMENTARIOS
SERVICIO DE FIANZAS
Paseo de la Cas ellana, 162, cua a plan a, 28071 Mad id
Telé onos: (91) 349 38 67 y 349 39 13