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El potencial empresarial femenino y los factores empresariales que lo condicionan: el caso de Andalucía occidental

Toribio Muñoz, María Del Rosario; Rodríguez Gutiérrez, María José; García de Casasola Fructos, Carmen

Abstract

Este trabajo, continuación del ya publicado por las autoras sobre los factores personalesque condicionan la potencialidad empresarial, (Boletín Económico de ICE, número 2754, de2003) tiene como finalidad analizar la incidencia de otra serie de factores como son losempresariales en el surgimiento de nuevas empresarias. Como aplicación del modelo se ana-liza dichos factores para el caso de Andalucía occidental haciendo referencia expresa a ladiscriminación por género.

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1. In oducción La pa icipación labo al emenina se ha con- e ido en uno de los emas cen ales de es udio en la economía labo al. Hoy día, y desde hace a ios años, se iene econociendo que la pa ici- pación labo al emenina es uen e de desa ollo económico en los países donde se es á haciendo e ec i a. En es e sen ido, el In o me sob e el Desa ollo Humano del Banco Mundial es ima que «la in e sión en la capacidad de la muje y su po enciación pa a que eje zan sus opciones no sólo es un in alioso en sí mismo, sino ambién la mane a más segu a de con ibui al c ecimien o económico y al desa ollo en gene al», (Banco Mundial, 1995, página 3) . Desde es e pun o de is a, cada ez es más e- cuen e que en los o os donde se a an las cues- iones de desa ollo se hagan nume osas e e en- cias al papel que desempeña la muje en la ac i idad económica, c i icándose la insu icien e u ilización del po encial emp esa ial emenino, de la capacidad de las muje es pa a impulsa , a a- és de su ac i idad emp esa ial, el desa ollo eco- nómico. Es a es una cues ión impo an e, más si se conside a que el eje cicio de una ac i idad emp esa ial es con ecuencia el único medio de que disponen las muje es pa a in oduci se en el me cado labo al. En palab as de Ma cial Rome o (1990) podemos deci que «la c eación de nego- cios ep esen a una ía excelen e, p i ilegiada, pa a acopla se al sis ema ac i o, p oduc i o y público en las sociedades desa olladas», (Rome- o López, M, 1990, página 167). Po es a azón, an o los gobie nos de los países desa ollados como de los subdesa ollados, se p eocupan po BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 45 COLABORACIONES El po encial emp esa ial emenino y los ac o es emp esa iales que lo condicionan El caso de Andalucía occiden al Mª DEL R OSARIO T ORIBIO M UÑOZ * Mª J OSÉ R ODRÍGUEZ G UTIÉRREZ ** C ARMEN G ARCÍA DE C ASASOLA F RUCTOS *** Es e abajo, con inuación del ya publicado po las au o as sob e los ac o es pe sonales que condicionan la po encialidad emp esa ial, (Bole ín Económico de ICE, núme o 2754, de 2003) iene como inalidad analiza la incidencia de o a se ie de ac o es como son los emp esa iales en el su gimien o de nue as emp esa ias. Como aplicación del modelo se ana- liza dichos ac o es pa a el caso de Andalucía occiden al haciendo e e encia exp esa a la disc iminación po géne o. Palab as cla e: economía labo al, polí ica emp esa ial, ges ión emp esa ial, ac i idad de la emp esa, empleo emenino, Andalucía. Clasi icación JEL: J23. * Uni e sidad de Cádiz. ** Uni e sidad de Se illa. *** Uni e sidad de Huel a. la aplicación de medidas de p omoción y apoyo a la ac i idad emp esa ial emenina que pe mi an no sólo la consolidación de las emp esa ias ya exis en es, sino ambién la apa ición de nue as emp esa ias, a pesa de que algunas au o as a i - man que exis e poco pode eal de ás de dichas medidas an idisc imina o ias (Me cadé, A, 1998, página 172). En un a ículo an e io (To ibio, Rod íguez y Ga cía de Casasola, 2003) conside amos que, pa a que las polí icas de apoyo a la eme gencia emp esa ial sean aplicadas de o ma más e icien- e, es necesa io p o undiza en el conocimien o del po encial emp esa ial emenino. Con ese obje i o p ocu amos analiza el po encial emp e- sa ial, disc iminado po géne o, en las p o incias de Cádiz, Huel a y Se illa. Pa a ello p esen a- mos un modelo eó ico en el que exponíamos un concep o cla o y ope a i o del po encial emp e- sa ial y de los ac o es que inciden sob e el mismo, haciendo especial e e encia a lo ac o es pe sonales que condicionan la po encialidad emp esa ial. Es e abajo, con inuación del ya mencionado, iene como inalidad analiza , a pa i del modelo eó ico del po encial emp esa ial desa ollado en dicho a ículo, la incidencia de o a se ie de ac o- es como son los emp esa iales en el su gimien o de nue as emp esa ias. Como aplicación del modelo se examinan dichos ac o es pa a el caso de Andalucía occiden al haciendo e e encia exp esa a la disc iminación po géne o. Pa a es e es udio se u iliza án los da os ob enidos a pa i de una encues a ealizada a alumnos y alumnas de los úl imos cu sos de la Diploma u a de Ciencias Emp esa iales (35 po 100) y la Licencia u a de Adminis ación de Emp esas (65 po 100), po conside a que las enseñanzas impa idas en las mismas es aban muy elacionadas con la ac i i- dad emp esa ial. Con es as obse aciones hemos p e endido co obo a algunos aspec os eó icos plan eados en la li e a u a económica ob eniendo los esul ados que a con inuación comen amos, haciendo especial e e encia a la disc iminación po géne o. Los esul ados del análisis pe mi i án segui p o undizando en el conocimien o del po encial emp esa ial en Andalucía occiden al y, en un- ción de ello, adop a las polí icas opo unas, an o en el ámbi o de lo público como en lo p i- ado, pa a a o ece la eme gencia emp esa ial emenina. 2. Fac o es de e minan es de la po encialidad emp esa ial En nues o modelo eó ico de los ac o es de e minan es del po encial emp esa ial es able- cíamos, siguiendo a Shaspe o 1981, que el desa- ollo económico de una sociedad no depende del olumen de emp esa ios exis en es, sino de su ni el de po encial emp esa ial o, dicho de o o modo, del núme o de indi iduos que es én dis- pues os a se emp esa ios. A su ez, de e minába- mos que el po encial emp esa ial de un indi iduo es á cons i uido po dos componen es: su «o ien- ación hacia el abajo po cuen a p opia» y su «p opensión hacia el emp esa iado «(Guzmán, J, 1995, página 151), en unción de lo cual es able- cimos que el po encial emp esa ial depende de las «p e e encias» de los indi iduos elacionadas con sus opciones labo ales y de sus «pe cepciones» ace ca de la iabilidad de hace ealidad su p o- yec o (To ibio, e al 2003). En es e sen ido, nos pod íamos p egun a po qué algunos indi iduos deciden se emp esa- ios mien as o os deciden se empleados. Pa a Douglas y Shephed es a decisión es á ligada a la consecución po pa e de los mismos de la máxi- ma u ilidad o sa is acción psicológica. (Douglas, E y Shephe d, DA, 2000, página 231). Así, los indi iduos mani es a án sus p e e encias o a e - sión hacia cada ipo especí ico de las condicio- nes labo ales y es e g ado de p e e encia o a e - sión, jun o a la posibilidad pe cibida de lle a lo a cabo, de e mina á la elección del indi iduo. Desde es a pe spec i a las p e e encias de los emp esa ios po enciales es án muy ligadas a su imp esión sob e la con eniencia o no de desa o- lla su ac i idad, ya que son pe sonas que ac úan acionalmen e, p ocesando oda la in o mación disponible y decidiéndose a ap o echa o no una opo unidad. Es más, la isión que enga el emp esa io po encial sob e el éxi o de su u u o negocio es muy pa icula , no espondiendo del mismo modo ni de mane a au omá ica a los es í- BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801 46 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 COLABORACIONES mulos del medio (B uya , C y Julián, PA, 2001, página 165). En unción de es as ideas, se pod ía a i ma que la exis encia de un po encial al o en la sociedad no asegu a una ele ada eme gencia emp esa ial, sino que además debemos ene en cuen a una se ie de elemen os o ac o es que incidan en los emp esa ios po enciales y p eci- pi en su decisión de eme ge . Pa a que una pe - sona mues e un cie o po encial emp esa ial es necesa io que, además p esen e una p edisposi- ción hacia la ac i idad emp esa ial, la cual iene dada po una se ie de elemen os, como son los ac o es indi iduales y emp esa iales, de e minan es de la pe cepción del indi iduo sob e el éxi o de su ca e a. En es e abajo amos a analiza el en o no del indi iduo, buscando es ablece cuáles son los ac- o es económicos, sociales, cul u ales y polí icos que inciden sob e los emp esa ios po enciales pues o que la in luencia de las ca ac e ís icas pe - sonales ue on ecogidas en un es udio an e io (To ibio, Rod íguez y Ga cía de Casasola, 2003). En es e sen ido que emos señala que un es udio comple o debe con ene , a nues o en ende un análisis an o de los condicionan es pe sonales como del en o no, siguiendo los abajos ealiza- dos po au o es como Gibb, 1994; K uege y B a- zeal, 1994, Guzmán Cue as, 1995; y Cáce es Ca asco, 2001. Los ac o es condicionan es de la po encialidad emp esa ial end ían ecogidos en la Figu a 1. 3. Los ac o es del en o no emp esa ial Las in es igaciones y eo ías que analizan la elación en e los ac o es del en o no de los emp esa ios po enciales y el enómeno de eme - gencia emp esa ial iene su o igen en di e en es abajos que desde en oques sociológicos (Webe , Hoseliz, Hagen) o económicos (Fisióc a- as, Baumol, Ki zne ) han a ado de es ablece cuáles e an es os ac o es y cómo a ec an a la ac i idad emp esa ial. A pa i de es os abajos se empieza a in es iga sob e di e sos elemen os del en o no como po ejemplo: la alo ación social del emp esa io, la disponibilidad de ecu - sos, la exis encia de opo unidades de negocio, el g ado de des egulación de la economía, la o ma- ción y expe iencia labo al, la amilia, e cé e a. No obs an e, las apo aciones más ecien e adop- an un en oque mul idisciplina buscando in e- g a los esul ados de esas p ime as eo ías pa a in en a explica de o ma más sa is ac o ia el enómeno de eme gencia emp esa ial. En es e sen ido se ha u ilizado el é mino «en o no BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 47 COLABORACIONES FIGURA 1 FACTORES CONDICIONANTES DE LA POTENCIALIDAD EMPRESARIAL Fuen e: Elabo ación p opia. – Independencia – Con ol in e no – Necesidad de log o – Au oe icacia – P opensión a asumi iesgos – Ca ác e inno ado – Pe sonalidad p oac i a Po encialidad emp esa ial • O ien ación al abajo po cuen a p opia • P opensión hacia la ac i idad emp esa ial Fac o es indi iduales – Legi imación social del emp esa io – In eg ación social Fac o es del en o no socio cul u al – Fo mación eglada – Fo mación especí ica – Expe iencia – In luencia del en o no amilia Fac o es del en o no pe sonal – Ni el de opo unidades económicas – Tamaño y composición del me cado – Opo unidades de empleo y p omoción – P ocedimien os y polí icas del gobie no – Des egula ización económica Fac o es del en o no socio cul u al emp esa ial» pa a e e i se a una combinación de ac o es económicos, sociocul u ales y polí icos que in luyen en las ac i udes de las pe sonas y en su habilidad pa a emp ende una ac i idad emp esa ial y les acili a el p oceso de c eación de una nue a emp esa suminis ándoles asis en- cia y apoyos (Gnyawali, DR y Fogel, DS, 1994, página 112). Aunque pa ece exis i bas an e acue do ace - ca de la in luencia de los ac o es del en o no en los compo amien os emp esa iales en gene- al, el núme o de ac o es analizados es muy ele ado, habiéndose ealizado la mayo ía de los es udios de o ma agmen ada, sin ene en conside ación las in es igaciones ealizadas po o os au o es en es e campo. Quizás po ello, los di e sos elemen os del en o no emp esa ial que han sido analizados en elación con los compo amien os emp esa iales, han sido clasi- icados po dis in os au o es en a ios g upos a endiendo a di e en es c i e ios. En es e aba- jo amos a di e encia , en e ac o es del en o - no pe sonal del emp esa io y ac o es del en o - no global (San os Cumplido, FJ, 2000, página 112). Den o del p ime g upo, in eg a emos su o mación, expe iencia labo al así como la in luencia de la amilia en el po encial emp e- sa ial. En el segundo g upo, se inclui á elemen- os económicos, sociocul u ales y polí ico-ins- i ucionales. 3.1. Fac o es del en o no pe sonal La in luencia de los ac o es del en o no pe - sonal del emp esa io: o mación, expe iencia labo al y elemen os del en o no amilia , en los compo amien os emp esa iales ha sido obje o de análisis po una se ie de in es igaciones que con- side an que es os elemen os in luyen en el desa- ollo de su pe sonalidad y en su compo amien o a a és de los p ocesos cogni i os y de ap endi- zaje basado en la obse ación (Bandu a, A, 1991, página 21). Desde es e pun o de is a pa ece lógico asumi que dichos ac o es ambién a ec- a an al po encial emp esa ial del indi iduo a a- és del p oceso cogni i o y de socialización que es e desa olla a pa i de la exposición a es os ac o es. El papel que desempeña la «educación» y la «expe iencia labo al» de un indi iduo en su po encial emp esa ial iene siendo analizado desde hace bas an e iempo, y a pesa de que son muchos los abajos en los que se elaciona es as ca ac e ís icas, sus esul ados son bas an e con- o e idos. No obs an e, analizando de enida- men e las di e en es apo aciones ealizadas, se puede deduci que aunque no es á cla o que la educación pueda a ec a al po encial emp esa ial de un indi iduo desa ollando en él ca ac e ís i- cas psicológicas y asgos de pe sonalidad de los que ca ece, sí pa ece que puede in lui en su espí i u emp esa ial es imulando algunos de los asgos y a ibu os emp esa iales que poseen de o ma inna a, con lo cual se pod ía es ablece una elación en e la educación y la eme gencia emp esa ial a a és de su incidencia en los emp esa ios po enciales (1). Los asgos de pe sonalidad pueden se e o - zados o desa ollados du an e los años de escola- ización. La educación o ece al emp esa io más conocimien os y mejo es medios, con lo que amplia su capacidad de inno ación e inicia i a (Hagen, E, 1971, página 224). Fillion en su de i- nición de emp esa io es ablece que el asgo un- damen al que lo ca ac e iza es su capacidad pa a ap ende (Fillion, LJ, 1994, página 69). Po o o lado, cuan o mayo es la o mación del emp esa- io, mayo es la in luencia que es e le a ibuye a sus conocimien os como ac o cla e pa a oma la decisión de c ea su emp esa (Díez de Cas o, EP, 1998, página 50). De es as ideas se desp ende que las pe sonas con p opensión hacia la ac i i- dad emp esa ial que se some en a un p oceso de o mación adecuada, aumen a án su p obabilidad de inicia se en una ac i idad emp esa ial (Cáce es Ca asco, FR, 2001, página 235). En es e sen ido, pa ece lógico supone que los emp esa ios po en- ciales con mayo o mación end án más habili- dad pa a pe cibi las opo unidades exis en es en BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801 48 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 (1) Una mayo educación puede pe mi i al emp esa io po en- cial de ec a las opo unidades de negocio en su en o no más ácil- men e, puede e o za su con ianza en la p opia capacidad pa a desa olla con éxi o un compo amien o emp esa ial, su pe cep- ción de la iabilidad de una ac i idad se á más posi i a y, en con- secuencia, su o ien ación hacia la eme gencia emp esa ial am- bién. COLABORACIONES su en o no y mayo con ianza en su capacidad pa a ap o echa esas opo unidades con éxi o. En unción de es o, se puede conside a que la p oba- bilidad que un indi iduo c ee que iene de llega a se emp esa io aumen a en la medida en que su ni el de o mación lo hace. Po o a pa e, Gibb sugie e que las dudas ace ca de la e icacia de la educación en la o - mación de habilidades y des ezas emp esa ia- les se debe a la inadecuación del sis ema edu- ca i o pa a po encia ac i udes emp endedo as (Gibb, AA, 1993, página 34). Pa a es e au o , es á cla a la in luencia de la educación en la eme gencia emp esa ial, pe o conside a que el ipo de educación ap opiada es aquélla que se o ien a al desa ollo, no sólo de las capacidades y des ezas emp esa iales necesa ias pa a desempeña con éxi o las unciones ecogidas en la es e a ge encial, sino ambién las ac i u- des y habilidades di ec amen e elacionadas con la o mación de un espí i u emp esa ial. Po an o, lo que si debemos ene cla o es que es e p oceso de o mación debe es a encamina- do a la o mación es ic amen e emp esa ial, no ge encial. Como indica Finkle y Deeds, en la úl ima década se han inc emen ado de mane a impo an- e el núme o de p og amas o cu sos en las llama- das «escuelas de negocios» pa a la o mación an o de ge en es como de emp esa ios, el p oble- ma es que no dis inguen cla amen e los dis in os p ocesos de o mación. Lo posi i o de es e ema es cómo los emp esa ios se han concienciado sob e la necesidad de su o mación pe sonal. Lo nega i o es e si la o mación que se les o ece puede conside a se álida (Finkle, TA y Deeds, D, 2001, página 614). Si la o mación o ecida po las ins i uciones que se ocupan de la misma es e ec i a o no Liu y Dubinsky lanzan p egun as que se ía necesa- io con es a en el sen ido de si la o mación uni e si a ia implica inc emen a las expec a i- as de éxi o en los negocios, si ealmen e las Uni e sidades se han concienciado de que ipo de o mación deben o ece y si la Uni e sidad pública o ece la misma calidad que las ins i u- ciones p i adas, es deci si la p epa ación que es as úl imas en idades es más ú il en la p ac ica que la «obsole a» o mación pública que se o ece en es e ema (Liu, S y Dubinsky, AJ, 2000, página 133). Se a a ía de in oduci en el sis ema educa i- o o mal una o mación emp esa ial especí ica di igida a es imula el espí i u emp esa ial desde las p ime as ases del p oceso educa i o en los indi iduos que poseen un cie o po encial emp e- sa ial, pa a lo cual es muy impo an e inco po a la esencia de la emp esa en el ambien e de clase y aplica un mé odo de enseñanza emp esa ial en el que los alumnos ap endan a se esponsables, en- gan libe ad pa a oma sus p opias decisiones, ap endan de sus e o es y en de ini i a se ayan socializando en un en o no en el que sus conduc- as se an modelando con el obje i o de desa o- lla en ellos un compo amien o emp esa ial (Gibb, AA, 1993, página 325). En es e sen ido debemos apun a que la o mación o ecida a ía según los países. Algunos con inúan o eciendo solamen e o mación ge encial, pe o, sin emba - go, o os ya han comenzado el p oceso de o ma- ción de «buenos emp esa ios» (Zah a, SA, 2001, página 351). Pe o además de la o mación es ánda y de la o mación especí ica, es posible que los compo - amien os y ac i udes de los emp esa ios po en- ciales se ean a ec ados po una e ce a o ma de ap endizaje, la que se de i a de la expe iencia labo al. El ap endizaje a a és de la expe iencia labo al a ec a al po encial emp esa ial de los indi iduos en la medida en que és os desa ollan una se ie de habilidades y conocimien os que les an a pe mi i aumen a su con ianza en la posi- bilidad de llega a desempeña una ac i idad emp esa ial en el u u o. G acias a la expe iencia adqui ida, el emp esa io po encial pe cibi á más ácilmen e las opo unidades exis en es en el en o no pa a se ap o echada, opo unidades que alo a á an es de decidi se a eme ge como emp esa io. No obs an e, a a és de la expe ien- cia labo al no sólo se adquie en conocimien os y habilidades écnicas, ambién se ap enden cie os alo es y ap i udes sociales necesa ias pa a desa- olla la unción de p omoción de una nue a ac i idad emp esa ial, se ap ende a asumi es- ponsabilidades, a oma decisiones, a cap a in o mación, a esol e p oblemas. BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 49 COLABORACIONES Po o o lado, la expe iencia labo al del emp esa io po encial no sólo a ec a a su p o- pensión hacia la ac i idad emp esa ial a a és del ap endizaje ob enido po ese medio, sino que ambién puede in lui en el mismo al con- diciona su mo i ación. Los emp esa ios po en- ciales se pueden e «impulsados» hacia la ac i idad emp esa ial mo i ados po la insa is- acción en su an e io pues o de abajo, insa- is acción que puede sob e eni po la p oduc- ción de cie os cambios en algunos de los aspec os de la ac i idad labo al desempeñada, como po ejemplo aslados a o as localidades, cambios o ganizacionales que pueden al e a las expec a i as de p omoción y de desa ollo p o esional, e cé e a. Sob e es a cues ión es p eciso señala que la al a de una al e na i a p o esional en las o ganizaciones exis en es es conside ada po Gibb Dye como un elemen o del en o no económico que in luye en su elec- ción de es a ac i idad p o esional (Gibb Dye , W J , 1994, páginas 7-21). La «in luencia de la amilia» en los compo - amien os emp esa iales se ha analizado unda- men almen e desde la pe spec i a de la eo ía del modelo a imi a , la cual a i ma que el indi i- duo obse a la conduc a de las pe sonas que le odean y se decide a imi a la dependiendo de que la conside e más o menos e ec i a. En un p incipio, los p ime os modelos a imi a se án los pad es y demás miemb os de la amilia, pos- e io men e, a lo la go de su p oceso de sociali- zación el indi iduo se puede e in luenciado po o as pe sonas con las que es ablezca con- ac o den o de la sociedad (Cas ud, AL y John- son, RW, 1990, páginas 27-54). Recien emen e es as eo ías han sido u ilizadas pa a analiza la elación en e un modelo emp esa ial amilia y el desa ollo de una p e e encia po la ac i idad emp esa ial como opción p o esional, llegándo- se a a i ma que el ac o más in luyen e en la decisión de emba ca se en un p oyec o emp e- sa ial es la p esencia de un modelo emp esa ial amilia (Sche e , RF, Adams, JS y Wiebe, FA, 1989, páginas 53-71). Es a esis explica ía po - qué un ele ado núme o de in es igaciones empí icas han es ablecido una elación en e la p opensión a la ac i idad emp esa ial y la pe e- nencia a amilias en las que al menos uno de sus miemb os, p e e en emen e uno de los pad es, es emp esa io. Pe o la in luencia del en o no amilia sob e el emp esa io po encial no se limi a a la que se de i- a de la obse ación de un compo amien o emp esa ial e ec i o en uno de sus miemb os, sino que además, la amilia puede suminis a al emp esa io po encial una se ie de apoyos ( inan- cie os, económicos, mano de ob a, e incluso apoyo psicológico) que ambién pueden a ec a su decisión de eje ce una ac i idad emp esa ial (Gibb Dye , WJ , 1994 , página 10). La in luencia de es os apoyos en el po encial emp esa ial se mani ies a a a és de la pe cepción que el emp e- sa io po encial iene ace ca de la iabilidad de desa olla con éxi o una ac i idad emp esa ial. Cuan a más con ianza enga el emp esa io po en- cial en los apoyos amilia es, mayo se á su alo- ación de la p obabilidad de inicia una ac i idad emp esa ial, lo que e o za á su p opensión a la misma. Po úl imo, hay que indica que algunos au o- es opinan que aún cuando ninguno de los miem- b os de la amilia sea emp esa io, es a puede in lui en la pe sonalidad y opción emp esa ial de los hijos a a és de la c eación de un en o no amilia en el que los alo es cul u ales elaciona- dos con la p opensión a la emp esa ialidad es én p esen es. 3.2. Fac o es del en o no global Den o del en o no global se an a conside a a ios ac o es que inciden de di e en e mane a en los emp esa ios po enciales. Po un lado es án los ac o es del en o no social y cul u al, que a ec a án a sus ca ac e ís icas pe sonales, c een- cias y ac i udes a a és del p oceso de socializa- ción en el que se e en uel o desde que nace. Po o o lado, es án los ac o es del en o no económi- co y polí ico ins i ucional, que p opo cionan opo unidades, ecu sos e in o mación. En es e sen ido, nume osos in es igado es han p opues o que la ac i idad emp esa ial es á más ue emen e de e minada po el en o no social que po las con- diciones económicas o po el en o no polí ico ins- i ucional. BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801 50 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 COLABORACIONES 3.2.1. En o no sociocul u al Los ac o es sociocul u ales son el nexo en e la cul u a y la o ien ación hacia la emp esa ie- dad. Eso explica que de e minados países engan un a io de po encialidad emp esa ial supe io a o os, y po an o se án más compe i i os en la llamada «aldea global» (Lee, SM y Pe e son, SJ 2000, página 401). En es e sen ido es impo an e conoce la cul u a o ganizacional de una socie- dad pa a conoce el desa ollo de las ac i idades emp esa iales. Algunas cul u as ienden a p e- se a los caminos adicionales pa a hace negocio, mien as que o as acili an el cambio (May, A, Melón, L y No dq is , M, 2002, página 193). Uno de los p ime os au o es en analiza la in luencia de los ac o es del en o no sociocul u- al en la ac i idad emp esa ial ue el sociólogo M Webe (1969), quien en su ob a La é ica p o es- an e y el Espí i u del Capi alismo elaciona las c eencias eligiosas con la p opensión a la ac i i- dad económica y emp esa ial. De la ob a de es e au o se puede deduci que la ac i idad emp esa- ial depende de la ac i ud de los emp esa ios, que a su ez es á condicionada po la é ica eligiosa impe an e. Pos e io men e, P. Wilken (1979), con- side ó que pa a que se p odujese la eme gencia emp esa ial e a necesa io, en e o os ac o es, la exis encia de una se ie de elemen os de ca ác e sociológico como son la legi imación social del emp esa io, la in eg ación social, la ma ginalidad social, la mo ilidad social, la segu idad, la ideo- logía, e cé e a. De en e odos es os ac o es han sido los dos p ime os los que se han conside ado en mayo núme o de ocasiones ele an es en ela- ción con el po encial emp esa ial. La «legi imación social del emp esa io» se e ie e a la acep ación po pa e de la sociedad de es a ac i idad, lo cual queda á e lejado en sus alo es y no mas sociales. En la medida en que la ac i idad emp esa ial eciba la con ianza de la población, pod á deci se que quienes la desempe- ñan, los emp esa ios, gozan de legi imidad social. Pe o no es su icien e con que exis a una cie a legi imidad del emp esa io, sino que además, és e debe pe cibi es a acep ación pa a que su ac i ud emp esa ial sea más posi i a. Desde es e pun o de is a los emp esa ios po enciales ambién se an a e a ec ados po el ni el de legi imidad social del emp esa io, ya que su p opensión a la ac i i- dad emp esa ial aumen a á si pe ciben que es a ac i idad es acep ada o incluso alo ada po la sociedad. La «in eg ación social» mues a la necesidad de que exis an su icien es ínculos sociales como pa a pe mi i a los emp esa ios po enciales ene acceso a los ac o es y me cados adecuados pa a ealiza su unción (O´Kean, JM, 1991, página 81). Es e pun o de is a ha sido obje o de una amplia in es igación po la denominada « eo ía de edes», en la que se conside a los compo a- mien os emp esa iales desde una pe spec i a dinámica. La eo ía de edes pa ece ene su o i- gen en los es udios sob e el concep o de «capi al social», den o del cual se examinan las elacio- nes en e las ca ac e ís icas cul u ales y el desa- ollo económico y social (2). P ecisamen e el capi al social es de inido como el conjun o de edes y o ganizaciones ho izon ales a a és de las cuales se ma e ializa la acción colec i a (Rod íguez, MJ y Rome o, I, 2001). En elación con la ac i idad emp esa ial, a pa i de las apo aciones de di e sos au o es (Sweeny 1988, Pu nam 1993, B yson, Wood, y Keebke 1993, Ozcan 1995), se ha suge ido que el capi al social a ec a a las ac i udes del emp esa- io al a o ece la o mación de edes in e conec- adas de coope ación en e emp esa ios que pue- den po encia la ac i idad emp esa ial (Pu nam, R 1993, páginas 35-42). Es as edes, que pueden es a elacionadas con la demanda (asociadas a clien es), con la o e a (asociadas a o as emp e- sas suminis ado as) o cons i ui edes de apoyo (aseso es), p opo cionan in o mación, consejos écnicos, habilidades, ecu sos inancie os y ísi- cos, cons i uyendo un po encial siné gico que impulsa la eme gencia emp esa ial y los compo - amien os emp esa iales dinámicos, como po BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 51 (2) El capi al social es un concep o bas an e imp eciso y di ícil de analiza que ha sido iden i icado en a ias ocasiones con el g ado de con ianza social. Según el Banco Mundial, el capi al social, al que de ine como «las no mas y las elaciones sociales inco po adas a la es uc u a social que pe mi en a la gen e coo - dina sus acciones pa a consegui los obje i os deseados», es un elemen o de cohesión social conside ado undamen al pa a la p ospe idad económica y el desa ollo sos enible. Banco Mundial (2001): www.wo ldbank,o g/po e y/scapi al/index.h m COLABORACIONES ejemplo la inno ación (Rod íguez, MJ y Rome- o, I, 2001). En unción de es as ideas, se puede conside a que los emp esa ios po enciales en- d án una mayo con ianza en la iabilidad de desa olla un ac i idad emp esa ial con éxi o dependiendo de su p opio ni el de capi al social y de la pe cepción que cons uyan del capi al social ci il. En odas es as apo aciones apa ece ecogida de o ma más o menos explici a la in luencia de las ca ac e ís icas cul u ales de la sociedad sob e la p opensión de los indi iduos hacia la ac i idad emp esa ial. Po un lado, la legi imi- dad social del emp esa io o ma pa e di ec a- men e de la «cul u a de emp esa» de una socie- dad al y como la de inió Gibb: «g upo de c eencias, alo es y ac i udes de la población espec o a la ac i idad emp esa ial» (3). Po o o lado, el capi al social es uc u al de una sociedad se a a e a ec ado po algunos de los alo es, c eencias e ideas que con o man la cul- u a de una sociedad. El ni el de con ianza mu ua, ecip ocidad, asociacionismo y comp o- miso cí ico de una sociedad impulsa la apa i- ción de un capi al social es uc u al (Rod íguez, MJ y Rome o, I, 2001). Es as ca ac e ís icas cul u ales a ec a án al po encial emp esa ial al in lui en las ac i udes de los emp esa ios po enciales hacia el desa ollo de una ac i idad emp esa ial y a sus c eencias espec o a cómo la sociedad piensa que él debe compo a se en elación con es a cues ión (Mo eno, P, Rod í- guez, MJ y Rome o, I, 2001). Tal y como se señaló an e io men e, el emp esa io po encial a a alo a los esul ados de i ados de desa olla una ac i idad emp esa ial en unción de sus mo i aciones, ca ac e ís icas pe sonales y ci - cuns ancias del en o no, decidiéndose a emp ende la misma si dicha alo ación es más posi i a que la de i ada del desa ollo de com- po amien os al e na i os. Indudablemen e es a alo ación, en la que se incluye sus c eencias ace ca de cómo la sociedad a a e alua al compo amien o, se e á a ec ada po los alo- es cul u ales ampliamen e compa idos po la sociedad y asmi idos po es a a a és del p o- ceso de socialización. 3.2.2. En o no económico y polí ico ins i ucional Los ac o es del en o no económico y polí i- co ins i ucional es án ue emen e elacionados, y aunque en di e sos es udios se analiza su in luencia en la ac i idad emp esa ial de o ma sepa ada, lo cie o es que es os elemen os ie- nen en común que p opo cionan opo unidades, ecu sos e in o mación al emp esa io y al emp esa io po encial pa a el desa ollo de la ac i idad emp esa ial, pudiendo con ibui o ena la apa ición de nue os emp esa ios. En es e sen ido, las ca ac e ís icas de las ins i u- ciones sociales y polí icas en o no a las cuales se a icula una sociedad, epe cu en sob e los p ocesos económicos al condiciona las deci- siones de los agen es sociales, en e los que se encuen an los emp esa ios ac uales y emp esa- ios po enciales. Es as ins i uciones desempe- ñan un papel c ucial al ac ua como un meca- nismo de egulación de la dinámica económica. La conside ación de la ac i idad emp esa ial po algunos au o es como un «p oceso en el cual el emp esa io pe sigue opo unidades con independencia de los ecu sos de los que dis- ponga» (Ha , M y S e enson, HJ, 1995), puede hace pensa que los elemen os del en o no económico y polí ico ins i ucional no pueden limi a la eme gencia emp esa ial. Sin emba - go, sí an a in lui en el po encial emp esa ial del indi iduo a a és de la pe cepción que de los mismos és e ob iene. Además, aunque se asuma que son los emp e- sa ios po enciales los que c ean las opo unidades de negocio en sen ido amplio (disponibilidad de ecu sos, capacidad su icien e, opo unidades en sen ido es ic o, ob ención de in o mación...) con sus ac uaciones, lo cie o es que esas opo unida- BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801 52 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 (3) Respec o a es a cues ión hay que in e p e a el concep o de cul u a en su sen ido amplio, como un conjun o ela i amen e in eg ado de ideas, alo es, c eencias y ac i udes a a és de los cuales los se es humanos adop an sus decisiones, o ien an sus ac i- udes y moldean sus conduc as y sus compo amien os (Mo eno, P, Rod íguez, MJ y Rome o, I (1999). La incidencia de los alo es cul u ales sob e el c ecimien o económico. Una p opues a de inco po ación a la docencia de economía Mundial. Comunicación p esen ada a la 1ª Reunión de Economía Mundial. Huel a). Es os ac o es cul u ales de inen la iden idad de las pe sonas y de las sociedades, cons i uyendo una in aes uc u a básica sob e la cual se esceni ica la ac i idad económica. COLABORACIONES des deben ealmen e exis i pa a que se p oduzca la eme gencia emp esa ial. A pesa de ello, se conside an más de e minan es los ac o es del en o no sociocul u al que los elemen os del en o - no económico y polí ico ins i ucional, pues como indica Wilken los ac o es económicos son condi- ción necesa ia pa a que se p oduzca el enómeno de eme gencia emp esa ial, pe o además son necesa ios o os elemen os, p incipalmen e los ac o es sociológicos (Wilken, P, 1979). En es e sen ido, Shane log ó demos a empí icamen e que las a iables económicas enían una in luen- cia menos signi ica i a en los a ios de inno a- ción que los alo es cul u ales (Shane, S, 1993, páginas 59-73). Los au o es que elacionan las condiciones económicas del en o no y la ac i idad emp esa ial son muy nume osos. Las p ime as apo aciones se p oducen den o de la Ciencia Económica po au o es que sin habe se p opues o elabo a una Teo ía del Emp esa io señalan la impo ancia de algunos elemen os del en o no económico pa a la apa ición del emp esa io. Es po ejemplo es caso de A Smi h, quien es ablece la necesidad de opo - unidades de ganancias pa a la eme gencia emp esa ial (Cáce es Ca asco, FR, 2000, página 30), o de JB Say, quien, según O´Kean, pa a la ealización de sus unciones debe dispone de los ondos necesa ios (O´Kean, JM, 1985, página 518). Más ecien emen e, den o ya del ma co de la Teo ía del Emp esa io, Baumol es ablece como ac o de e minan e de la o e a de emp esa ios la es uc u a de ecompensas de la economía, es deci , los incen i os económicos o de o o ipo que p iman la ac i idad emp esa ial (Baumol, W, 1990, página 898). Desde el pun o de is a de los en oques mul idisciplina es, se á Leibens ein quien en mayo medida des aque la impo ancia de los ac o es económicos pa a los emp esa ios, especialmen e las opo unidades de me cado (Leibens ein, H, 1978, páginas 72-83). Más ecien emen e, a ios au o es es ablecen la necesidad de que exis an opo unidades, capa- cidades y ecu sos pa a que se p oduzca la eme - gencia emp esa ial (Wilken 1979, Reynolds 1992, Blanch lowe y Oswald 1994, Van P aag y Van Ophem 1995, Cáce es 2001) o aumen e el po en- cial emp esa ial del indi iduo (Gnyawali y Fogel 1994, Gibb Dye 1994, Cáce es 1999). Singh a más allá a i mando que si un indi iduo pe cibe que la si uación económica es buena y que a a con inua así, se lanza á más ácilmen e al campo emp esa ial a i mando que en ez de in en a de ini qué es un emp esa io debíamos habla de lo que son las opo unidades emp esa iales, (Sing, RP, 2001, página 10). Po lo an o, pa ece que uno de los elemen os del en o no económico que más puede a ec a a la eme gencia emp esa ial es «el ni el de opo uni- dades económicas» exis en e en el en o no, en en- diendo és as como la posibilidad que el emp esa- io pe cibe pa a emp ende un nue o negocio (Gnyawali, D y Fogel, D, 1994, páginas 43-61). Esas opo unidades de negocio se an a e a ec- adas po algunos elemen os del en o no polí ico ins i ucional como son el ni el de des egulación de la economía y las polí icas del gobie no, y po las ca ac e ís icas que p esen an los me cados y ac o es de p oduc os (Wilken, P, 1979, páginas 7-42). En elación con es a cues ión, P. Wilken elabo a un modelo explica i o de la unción emp esa ial en el que conside a que las opo uni- dades económicas ienen de e minadas po una se ie de ac o es económicos que se podían di i- di en dos g upos. Po un lado, es a ían los que p opo cionan incen i os de me cado y po o o los que acili an ecu sos y capi al. Al mismo iempo, conside aba que algunos de es os elemen- os a ec aban a los cos es po enciales de inicia una ac i idad emp esa ial (disponibilidad de capi- al, de ma e ias p imas, de mano de ob a y ecno- logía y calidad de es os ecu sos») y o os a los ing esos ( amaño y composición del me cado) (Wilken, P, 1979, páginas 39-44). O os ac o es del en o no económico analizados en elación con la ac i idad emp esa ial son la disponibilidad de capi al (C oss 1981, S o ey 1982, Ga ne 1985), los indicado es económicos (Gould and Keeble 1984, Shu and Whi ing on 1987), la asa de desempleo y los ciclos ecesi os (Pennings 1982, Gould and Keeble 1984). En elación con el « amaño y composición del me cado», Ga ne conside a que es una ealidad cambian e en la que la o ganización in luye a a- és de la es a egia de ac uación elegida po el emp esa io ( amaño de la emp esa, i mo de c e- BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 53 COLABORACIONES p opensión hacia la ac i idad emp esa ial se e á enada, an o po que p e ie an desempeña o as ac i idades labo ales ,como po que pe ci- ban que la iabilidad de emp ende un negocio emp esa ial se puede e amenazada po esos alo es y no mas de compo amien o socialmen- e acep adas. Es a pe cepción nega i a se puede e compensada po el hecho de que, según Ljungg en y Kol e ed, las muje es pe ciben un mayo apoyo social du an e el p oceso de ges a- ción de un negocio que los homb es (Ljunng- g en, E y Kol e ed, L, 1996, página 3-12) De es a mane a es posible dibuja un en o no sociocul u al que ac úa nega i amen e en el po encial emp esa ial, y donde es posible, en especial des aca una se ie de no mas y alo es sociales que aún no iden i ican a la muje en la ac i idad emp esa ial en las mismas ci cuns an- cias que a los a ones. Las esponsabilidades amilia es, la escasa adición y en especial los mayo es obs áculos que el mundo emp esa ial les su gen, son condicionan es, a nues o en ende de e minan es de es a si uación. 4.3. En o no económico y polí ico-ins i ucional La exis encia de opo unidades del en o no económico o polí ico ins i ucional, es o o de los ac o es que han sido des acados po su capacidad pa a pode inc emen a el po encial emp esa ial. Si bien son muchos los ac o es que pueden incidi en es a cues ión, y cuyo análisis desbo da nues o obje i o, nos amos a cen a en las opo - unidades de empleo que el me cado b inda, pues- o que cuan o meno es sean és as, mayo es pod án se su po encial emp esa ial su giendo la ac i idad emp esa ial como una ac i idad inducida po las ci cuns ancias. Sin emba go, oda ez que puede a ec a al po encial emp esa ial, sus epe cusiones no siemp e son posi i as, pues o que en es e caso su ge como una eacción an e una si uación ad e - sa, cuando ealmen e debe de se un deseo o incli- nación pe sonal. Pe o es e iden e que dichas ci - cuns ancias an a in lui en su pe cepción de la ealidad y po an o en su compo amien o inal. Dicha pe cepción, en es e es udio se a a cen a en las pe spec i as que exis en pa a accede a un pues o de abajo y, apa ecen en el Cuad o 7. Coincidiendo con el hecho que la ealidad e i- dencia, y que como ya se ha comen ado es la mayo di icul ad de la muje pa a inco po a se al me cado labo al, la isión de és a con espec o a la posibilidad de accede a un pues o de abajo es conside ablemen e más pesimis a que en caso del homb e. Si a ello se le une sus mayo es di icul a- des de p omoción p o esional, la ac i idad emp e- sa ial se a a p esen a como una salida pa a supe a es a si uación, lo que pod ía induci desde es e pun o de is a a la exis encia de unos ele- men os enden es a inc emen a el po encial emp esa ial emenino. Según E ans y Leigh on, (E ans, DS, Leigh on, LS, 1989, página 76) es más p obable que una pe sona se dedique a aba- ja po su cuen a cuan o, en e o as causas, peo- es sean sus ci cuns ancias en el me cado de a- bajo, siendo és e el caso de la muje . Desde el pun o de is a polí ico-ins i ucional sin ánimo de p o undiza en es e aspec o, sin emba go es p eciso econoce el apoyo y es ue zo que po pa e de los dis in os elemen os de es e en o no se lle an a cabo, como lo demues a el impo an e olumen de p og amas de omen o a la ac i idad emp esa ial emenina que en los úl i- mos años ienen su giendo, y que p e enden eli- mina aquellas di icul ades especí icas que a ec- an a la muje en el mundo labo al y emp esa ial. Po consiguien e, en elación con los elemen- os del en o no económico y polí ico ins i ucional pa ece que la incidencia de los mismos sob e los emp esa ios po enciales a a se más in ensa en el caso de las muje es, ya que es as ienen mayo es di icul ades de inco po ación al me cado labo al y de p omoción p o esional den o de las o gani- zaciones, po lo que sus p e e encias po la ac i i- dad emp esa ial se e án e o zadas. Algo simila ocu e con los p ocedimien os y polí icas del gobie no, pues o que en la ac ualidad es á amplia- men e econocido po los gobie nos de nume o- sos países desa ollados y subdesa ollados, así BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801 60 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 COLABORACIONES CUADRO 7 PERSPECTIVAS PARA ACCEDER A UN PUESTO DE TRABAJO (Po cen ajes) Muje Homb e Buenas........................................................................... 4 13 Regula es....................................................................... 52 55 Malas............................................................................. 44 33 Fuen e: Elabo ación p opia. como po algunas ins i uciones mul ila e ales de coope ación, la c ecien e pa icipación de las muje es en el p oceso de eme gencia emp esa ial y los nume osos obs áculos que ienen que en en a . Del mismo modo, se econoce la impo ancia que pa a el desa ollo económico de es os países, y pa a la eliminación de las dispa i- dades en e los sexos iene el hecho de que la muje se inco po e a un campo labo al de «domi- nio» masculino. A aíz de es as ideas, se empieza a desa olla y aplica cada ez más p og amas de apoyo a la eme gencia emp esa ial emenina. Es os p og amas es án undamen almen e di igi- dos a elimina o palia algunos de los p incipales obs áculos que las muje es pe ciben en en an en el desempeño de la unción de p omoción de emp esa como son el acceso a los ecu sos, la escasez de o mación especializada, los con lic os en el desempeño de los múl iples oles asociados a las muje es, e cé e a. Desde es e pun o de is a, pa ece lógico pensa que las emp esa ias po en- ciales pe cibi án una mayo p obabilidad de lle- ga a eme ge como emp esa ias si cuen an con es e ipo de apoyo. 5. Conclusiones A endiendo a los esul ados del p esen e a- bajo, hemos podido analiza la in luencia de los ac o es emp esa iales en la po encialidad emp e- sa ial del indi iduo, co obo ando que in luyen de mane a ponde adamen e dis in a cuando hace- mos e e encia al géne o. También hemos podido con as a los esul ados empí icos ob enidos con la in o mación que la li e a u a económica nos o ece. En p ime luga hemos obse ado cómo el e ec o que los elemen os del en o no amilia eje ce sob e el po encial emp esa ial emenino pod ía compensa , en pa e, la in luencia de sus ca ac e ís icas pe sonales. En p ime luga , son más nume osas las po enciales emp esa ias que p oceden de amilia de emp esa ios, lo cual a a ene un e ec o posi i o sob e su p opensión emp esa ial. En es e sen ido, se ha demos ado, que si bien el hecho de pe enece a una amilia de emp esa ios no condiciona la decisión de desempeña una ac i idad emp esa ial, una ez omada es a decisión los po enciales emp esa ios es iman con mayo p obabilidad el éxi o en al a ea, quizás po que con ían en la ayuda amilia . Es a a i mación se con i ma po el hecho de que la mayo ía de las es udian es que op an po la ac i idad emp esa ial p oceden p incipalmen e de amilias con ing esos medio-al o, las cuales es án en si uación de con ibui a inancia su p oyec o. Desde o o pun o de is a, se obse a que son ela i amen e pocas las es udian es que conside- an que la necesidad de compa ibiliza la ida labo al y amilia sea un incon enien e pa a dedi- ca se a la unción emp esa ial. Po el con a io, son los a ones los que en mayo medida señalan es a ac i idad como un obs áculo, quizás po que his ó icamen e se han is o menos in oluc ados en la ida amilia , si uación que en la ac ualidad es á cambiando. Analizando la o mación adqui ida en ambos sexos, se ad ie e que es p ác icamen e homogé- nea (lo cual es lógico dada las ca ac e ís icas de la mues a). Sin emba go, los a ones han demos ado ene más expe iencia labo al (51 po 100 en e al 43 po 100 en la muje ), lo que les con ie en una mayo segu idad y con ianza en sus capacidades y conocimien os pa a pode desa olla la ac i idad emp esa ial con éxi o, especialmen e en los casos en que la expe iencia se ha adqui ido en un en o no labo al p óximo a aquel en que an a desa olla una ac i idad emp esa ial. Respec o al en o no sociocul u al la mi ad de las muje es encues adas piensa que su en des- en ajas en el eje cicio de la ac i idad emp esa- ial, lo que a a con e i se en un condicionan e nega i o pa a el po encial emp esa ial emenino y, po an o, a a condiciona an o sus p e e en- cias como su pe cepción de iabilidad. Además, son menos nume osas que los a ones las muje es que conocen las medidas de apoyo a la inicia i a emp esa ial, po lo que el e ec o de las mismas en la muje se á meno . Po úl imo, en elación con la pe cepción del en o no económico y polí ico-ins i ucional, la ea- lidad e idencia las mayo es di icul ades de la muje pa a accede a un pues o de abajo, siendo pe cibido es e p oblema po los dos géne os. Es o unido a su mayo di icul ad de p omoción p o e- BOLETIN ECONOMICO DE ICE N° 2801 DEL 5 AL 18 DE ABRIL DE 2004 61 COLABORACIONES sional les lle a a plan ea se la ac i idad emp esa- ial como una salida pa a supe a es as si uacio- nes. En unción de es o, se puede espe a una mayo inclinación a la ac i idad emp esa ial en las muje es. Sin emba go, los esul ados ob eni- dos en la encues a no co obo an es a a i mación, en el sen ido de no de ec a se un mayo po encial emenino an e ci cuns ancias más di íciles, pues o que si bien un 24 po 100 op a ían a la ac i idad emp esa ial (po no ene o a al e na i a o po se la mane a de ele a su ni el de ida) en el caso de los homb es esas opciones son señaladas en un 25 po 100 de los casos. A modo de conclusión podemos a i ma que las emp esa ias po enciales, a pesa de pe cibi una meno iabilidad en sus negocio, ma cada po su meno expe iencia labo al y po los ac o- es del en o no económico, es án dispues as pa a asumi , con las en ajas que supone la adquisi- ción cada ez de más o mación y apoyo en su en o no amilia , el eje cicio de la ac i idad emp esa ial. Se hace necesa io la implicación de las ins i uciones an o públicas como p i adas en la lucha po una mayo igualdad en e géne os, en el epa o de las esponsabilidades del hoga y en una polí ica ac i a que acili e el acceso a la emp esa ialidad de dichas muje es. Bibliog a ía 1. AJZEN, I. (1991): The heo y o planned beha io , O ganiza ional Beha io and Human Decission P o- cess, olumen 50. 2. ALDRICH, H. (1990): «Using an ecological pe spec i- e o s udy o ganiza ional ounding a es», En ep e- neu ship. Theo y and P ac ice, núme o 14(3), páginas 7-24. 3. BANCO MUNDIAL (1995): In o me sob e el desa o- llo humano. 4. BANDURA, A. (1991): Teo ía del ap endizaje social, Espasa Calpe. Mad id. 5. BAYGAN, G. (2000): «Imp o ing Knowledge abou Women´s En ep eneu ship», The 2 nd OECD Con e- ence on Women En ep eneu s in SMEs: Realising he Bene i s o Globalisa ion and he Knowledge-based Economy. Pa ís, páginas 2-37 6. BYGRAVE, W. D. 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CE n.° 1291/00 pe íodo de alidez del Ce i icado. — En odos los p oduc os el PLAZO MAXIMO pa a solici a la esolución de los expedien es es de VEINTICUATRO MESES desde el día siguien e a la expi a- ción del Ce i icado. T anscu ido es e plazo no se e ec ua á la de olución del impo e de la Fianza, aun en el caso de que se p esen e la co espon- dien e p ueba de ealización de las ope aciones. Ma e ias g asas, plan as i as, p oduc os lo- icul u a, leche y p oduc os lác eos, ca ne a- cuno, semillas, u as y ho alizas, ca ne po - cino, hue os, ca ne de a e, a oz, azúca , sec- o i i inícola, ce eales, e c. MINISTERIO DE ECONOMIA Sec e a ía Gene al de Come cio Ex e io SUB. GRAL. COMEX. PRODUCTOS AGROALIMENTARIOS. SERVICIO DE FIANZAS Solici udes de de olución de ianzas cons i uidas (Impo ación y Expo ación) La O den de 26 de eb e o de 1986 («BOE, 7 de ma zo»), modi icada po la O den de 27 de julio de 1995, es ablece que la de olución de las ianzas se ea- liza á po la Sec e a ía Gene al de Come cio Ex e io a solici ud del in e esado. Las solici udes de de olución de las ianzas cons i uidas an e los Se icios Cen ales, debe án di igi se a la Sec e a ía Gene al de Come cio Ex e io (Se i- cio de Fianzas, Paseo de la Cas ellana, 162, plan a cua a, 28071 Mad id). Las solici udes de de olución de las ianzas, cons i uidas an e las Di ecciones Regionales y Te i o iales de Come cio y CATICES, debe án p esen a se en la misma Di ección o CATICE que concedió los co espondien es ce i icados. El no solici a , los in e esados, la esolución de los expedien es de de olución de las ianzas con la apo ación de las p uebas, en los plazos es ablecidos en la legislación nacional y comuni a ia en igo , pa a los di e sos p oduc os ag íco- las, da á luga al opo uno Acue do Decla a i o de Incumplimien o. Con el in de agiliza la esolución de los expedien es de de olución de las ianzas cons i uidas a disposición de la Sec e a ía Gene al de Come cio Ex e io , es ecomendable se adjun e a las solici udes la o ocopia del co- espondien e «Resgua do de depósi o o Ga an ía en E ec i o», o «Res- gua do de Ga an ía O o gada median e A al o Segu o de Caución». SERVICIO DE FIANZAS Acue do decla a i o de incumplimien o (Fianza cons i uida en las ope aciones de Impo ación y Expo ación) Ing eso de las liquidaciones Las can idades a ing esa en el Teso o Público-Recu sos E en uales, como consecuencia de los expedien es de Acue do Decla a i o de Incum- plimien o de Resgua dos de Ga an ías O o gadas po Te ce os, pueden hace se e ec i as po la EMPRESA TITULAR DE LOS CERTIFICADOS. — En MADRID: MINISTERIO DE ECONOMIA DIREC. GRAL. DEL TESORO Y POLITICA FINANCIERA Paseo del P ado, 4 28071 MADRID — En PROVINCIAS: INTERVENCION DE HACIENDA de la localidad en que esida la En idad Delegada que cons i uyó la Ga an ía O o gada po Te ce os (A al o Ce i- icado de Segu o de Caución). Realizado el ing eso y expedida la CARTA DE PAGO, es a CARTA DE PAGO o iginal debe á emi i se a: MINISTERIO DE ECONOMIA SERVICIO DE FIANZAS P.° Cas ellana, 162, Pl. 4. a 28071 MADRID MINISTERIO DE ECONOMIA Sec e a ía Gene al de Come cio Ex e io SUB. GRAL. COMERCIO EXTERIOR DE PRODUCTOS AGROALIMENTARIOS SERVICIO DE FIANZAS Paseo de la Cas ellana, 162, cua a plan a, 28071 Mad id Telé onos: (91) 349 38 67 y 349 39 13