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HABITANDO LAS RAICES BEBEDORAS
La casa de la cascada
An onio Fe nández-Alba
La
casa de la cascada de F ank Lloyd W igh siemp e ha sido suge en e
de e lexiones en o no a la poé ica de habi a . Pa a el au o la na u aleza
cons i uye una au én ica au ología con el conocimien o. La obse ación
de la na u aleza es la ape u a a odas las ins ancias del conocimien o; la
expe iencia di ec a y la búsqueda del o igen de las cosas; «el quehace
a qui ec ónico pa a W igh ha de ene un sen ido básico de equilib io
con las ue zas de la na u aleza».
El a qui ec o de la E a Mode na ha a ado de con igu a po odos los medios un espacio
que haga e iden e las o mas del «o o iempo», y sus mi adas y isiones han es ado
con aminadas de ac i udes melancólicas hacia o as expe iencias más p óximas a las
expe iencias plás icas que a la p opia azón
de
se de la a qui ec u a.
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XCVII
-
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ASTRAGALO, 15 (2000)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
A icle, ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2000.i15.07
P o eso -a qui ec o, Uni e sidad Poli écnica de Mad id, donde
di ige el Es udio de A qui ec u a An onio Fe nández-Alba y Asociados.
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Al
con empla la ciudad cons uida, sólo en pa e, po es os a qui ec os nos emi e inexo able-
men e
al
ela o de una decepción de los esul ados
en
los que e mina on algunos de los asgos
e oluciona ios, de mane a que
un
balance, al ez ap esu ado, nos pe mi a egis a los esul a-
dos de la mode nidad
en
el
p oyec o de la a qui ec u a pa a con la ciudad, como unos espacios
de
adminis ación ecnológica del espacio
(mo ólogos de las úl imas gene aciones), de
con ol
bu oc á ico de los signos
(museos y ca ed ales
de
la bu oc acia) y de
ges ión académica de las
o mas,
ema cap ichosa que conduce a una incomunicación del place sensible del espacio.
Mi a es posee , como publica es exis i , po eso, du an e los pe íodos de ansición siemp e es
saludable ecupe a la inocencia en la mi ada de los o ígenes, de lo que ha signi icado
el
naci-
mien o de la a qui ec u a mode na en
un
a qui ec o soli a io y no in eg ado en las dis in as en-
dencias, c edos y he ejías, como lo
ue
F ank Lloyd W igh
(F.
LL.W).
La ob a de
F.
LL.W esul a di ícil de aco a desde los esquemas de
un
pe il biog á ico en sus
é ices écnicos, his ó icos o de exégesis, sin p ecisa que
su
pensamien o c ea i o ecoge la
sín esis espacial más elocuen e de odo el siglo xx. Los elemen os a qui ec ónicos que inco -
po a, con inuidad espacial, a monía con el medio, exp esión cons uc i a, las écnicas y los
ma e iales inno ado es que ecoge en muchos de los p oyec os,
el
discu i del diseño po odos
los aspec os que cons i uyen la de inición del espacio, son mani es aciones elocuen es de es e
a qui ec o soli a io cuyas ob as
se
p olonga on du an e se en a años, haciendo pa en e la up-
u a con los mé odos con encionales de cons ui y con igu a el espacio de la a qui ec u a pa a
el homb e mode no, a ando de consegui
un
mé odo al e na i o en el a e de p oyec a do ado
de una ue za de con icción deposi a ia de un sis ema nue o de alo es, «la e dad con a
el
mundo».
W ig h celeb a con g an a án c í ico su escep icismo po
el
a e eu opeo, echaza la igno ancia
que aún des ilan las academias eu opeas en la enseñanza de la a qui ec u a y se en en a con a
la megalomanía de los es ilos de Pa ís; p on o
se
in eg a á en las co ien es a ís icas que
le an an los cimien os de una g an nación democ á ica. Pa a W ig h, Whi man es el poe a,
a is a excepcional que, magni icando
su
p opio mundo c ea i o, celeb a
en
sí mismo a oda
Amé ica, es la sensibilidad que enca na
el
poe a en la que W ig h deposi a oda o ma de ida
colec i a.
El P oyec o del espacio de la a qui ec u a en W ig h se en iende como ínculo pa a pode
en ende las secuencias de los di e sos p ocesos de la ida.
En
un
a qui ec o como W ig h de
mano p odigiosamen e ácil, de ica y ecunda pe cepción imagina i a y con capacidad pa a
ans o ma cualquie modelo es ilís ico,
no
es de ex aña que quie a a on a
la
« e dad con a
el
mundo».
La na u aleza se p esen a en su ob a como au ología del quehace a qui ec ónico, el edi icio
pa a W ig h ha de ene
un
sen ido básico de equilib io con las ue zas de la na u aleza,
la
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obse ación de la misma le pe mi e acumula la expe iencia y p oyec a la en ac i idad c ea-
do a. Abie o a odas las ins ancias del conoce , el a qui ec o se encuen a con capacidad pa a
obse a , examina y econs ui en los dila ados acan ilados de la memo ia, la secuencia de sus
pa ajes in e io es, lo cual lle a al desa ollo de la expe iencia di ec a, y la búsqueda de los o í-
genes de las cosas. En el o igen, las imágenes simbólicas de la na u aleza apa ecen más ecun-
das y p odigiosa. Así desea W ig h la nue a Amé ica que su gió como nación. Amé ica pa a los
pione os ame icanos es, paisaje y espacio, na u aleza y a e ac o. Eu opa es un con inen e o -
malmen e allado pa a la ida u bana.
F.
LL.W en endía la a qui ec u a como
un
abajo que con ibuye a en iquece la ida de los
homb es.
Pos ulados elemen ales en los elemen os de su a qui ec u a
La
Plan a:
Como ecipien e que ecoge unciones-usos, o mas- ex u as, con enidos-símbolos,
es el p incipio ilosó ico del exis i espacial que de e mina su cualidad ambien al. En W ig h,
la plan a iene el alo que enía la in ención en los pin o es y escul o es en el Renacimien o, la
in ención o his o ia en
un
cuad o es dis ibución de pe sonajes y paisajes, la plan a ecoge
odas las his o ias del acon ece en el espacio. La plan a es
un
quehace de a o men ada elabo-
ación que se complica y se simpli ica, y queda mani ies o en el discu so geomé ico de su
ep esen ación g á ica.
La
Sección:
Edi ica y ho ada la ma e ia donde deja plasmada la idea de espacio concebido. La
sección del edi icio es la opción úl ima pa a hace se ealidad cons uida.
EL
Alzado:
W ig h, excelen e dibujan e, compone paisajes jun o al sólido que albe ga el p o-
g ama. La achada se p esen a como un abajo de composición e lexi a ligado siemp e a una
ama poé ica que se hace elocuen e en el al o alo simbólico de sus edi icios.
EL
encuen o
con
Los
ma e iales:
El Mensaje inal de oda a qui ec u a esponde, gene al-
men e, a una in eg ación con la escu a que emana del diseño en los de alles a qui ec ónicos.
Es o en W ig h se encuen a en la cohe encia cons uc i a, pa ece como si su a qui ec u a se
eduje a a una in ención cons uc i a. Pa a W ig h la na u alidad de la ma e ia es la na u ali-
dad de la Imagen (Fo ma A qui ec ónica). Pa a muchos a qui ec os el espacio se educe a un
cóncla e de o namen os, a una secuencia de icos y cos osos ma e iales.
La
a qui ec u a de
W ig h educe oda su sensualidad es é ica a una pu a in ención cons uc i a, así la es uc u a
es en endida como un odo que o dena el compo amien o mecánico, sin di e encia el pila
del din el.
EL
Dibujo del P oyec o:
Como esbozo del desa ollo de un ema, debe inclui odos los episo-
dios del espacio po medio de los di e en es medios exp esi os, en e ellos el sen ido del luga ,
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el manejo de la luz que da á cualidad a la ma e ia, la in eg ación en el en o no. En de ini i a,
el
dibujo del p oyec o esuel o desde la disciplina de la geome ía pa a da o den
al
conjun o
espacial.
Su pensamien o: Se cen a en los aspec os undamen ales de la ida.
Ideas:
Filoso ía:
Mé odo:
Obje i os:
Libe a al homb e de la doc ina espacial au o i a ia (an iacadémica).
Inco po ación del pensamien o cien í ico que le p opo ciona una isión di e-
en e del homb e en e al mundo.
El homb e o ma pa e de la na u aleza y es á suje o a sus leyes. La c ea i i-
dad como exp esión de sus ue zas in e io es pa a ans o ma el mundo,
in es igando a a és de la es uc u a de la na u aleza.
Obse ado sagaz pa a la comp ensión de las es uc u as que de e minan y
elacionan los o ganismos na u ales y la aplicación de es os conocimien os
al
diseño a qui ec ónico, median e p ocesos analógicos o empí icos y unido a
una elocuen e capacidad de pensa idimensionalmen e.
Desa olla la a qui ec u a como un p oceso c ea i o que ilumina la exis encia
del homb e sob e la ie a. Su a qui ec u a es el p oduc o de una comunica-
ción in e io . El espacio, como el cuad o, se ans o ma
en
a e cuando hace
isible la na u aleza de las cosas. W ig h en iende el espacio de la a qui ec-
u a como una elación en e Ma e ia-Fo ma y Ene gía.
El concep o de su a qui ec u a es u o ligado desde sus p ime os abajos a la ideología de los
«pione os» en la cons ucción de la nación no eame icana, y a dos p esupues os básicos:
encuen o a mónico con la na u aleza (Casa de la Cascada) y búsqueda de los po enciales
exp esi os del espacio que albe ga la democ acia (B oadca e Ci y). He ede o del mi o omán-
ico del a qui ec o, como c eado único y o iginal, supo elimina po la calidad de su poé ica
pe sonal las i ialidades a que semejan e he encia obliga. La emoción que de sus espacios y
luga es emana es u o a eces ac u ada po secuencias biog á icas de las mil a ogancias (El
Manan ial).
Su ascinación hoy pa a muchos al ez enga el olo de la eliquia. Su maes ía de a í ice de la
espacialidad del siglo
xx
no admi e epígonos, con g an dolo de aquellos que aspi an a ocupa
los pedes ales acíos en el emplo de la ama.
F ank Lloyd W ig h o denó el espacio po sensaciones y deducciones lógicas, con un sen ido
inna o del a e de cons ui ese a i icio an p ima io denominado A qui ec u
a.
- C -
Ve as. Rocas. Sonidos caminan es
Suelo
y
echo ozando sus dos planos.
Encajadas las o mas. Locas enas.
Con neg os an i aces los colo es.
G upo blando. Las aíces bebedo as.
Mu os siemp e. Cimien os. La p ehis o ia.
Toda ía más sonidos caminan es.
¡Qué sume gida oscu idad an du a¡
Pa a el encuen o el ac o. Fil aciones.
¡Oh las espi aciones con enidas¡
Op esos miemb os. Manan ial. He ida.
Ci a del agua. Luz. Diaman e pu o.
Cola del mon e. Lengua de c is ales.
Cal. Ve de p ado. Azul del cielo.
Manuel Al olagui e
-
CI-
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