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La filosofía del arte de Schelling

Author: Canterla, Cinta
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2007
Source: https://idus.us.es/bitstreams/2d40e447-d4b9-4ead-95a4-f441a0daaa9b/download
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La sección Pasajes se aden a, en es a ocasión, en una de las ob as más ascinan es de
la es é ica, la Filoso ía del A e de F.W.J. Schelling, conside ada po muchos como la
sín esis de la es é ica del Roman icismo. Concebida casi al “mo e geomé ico” de
Spinoza, la ob a cons i uyó o igina iamen e el con enido de una se ie de con e encias
p onunciadas en la Uni e sidad de Jena du an e el semes e de in ie no de 1802-1803
y en ella, ahondando en las esis desa olladas poco an es en el Sis ema del idealismo
ascenden al (1800), Schelling hacía ya del a e el medio p i ilegiado de conocimien o
de lo absolu o. Los p esupues os es é icos que con iene la Filoso ía del a e han
imp egnado de o ma os ensible los concep os a pa i de los cuales se ha en endido
desde el Roman icismo la ob a de a e, has a al pun o que pod ía deci se que g an
pa e de la e lexión es é ica del siglo XX has a nues os días ha supues o una
con on ación, muchas eces enconada, con los mismos. La p o eso a Cin a Can e la,
desde su p o undo conocimien o del Roman icismo y del idealismo alemán, nos o ece,
en es e a ículo, una nue a pe spec i a de es a ob a capi al, así como una e isión de la
in luencia, más o menos so e ada, que ha eje cido y sigue eje ciendo en la ac ualidad.
LA FILOSOFÍA DEL ARTE DE SCHELLING
Cin a Can e la
Son pocos los que se dan cuen a de
que la lengua en que se exp esan es ya la
más pe ec a o ma de a e.
F.W.J. Schelling
Schelling c ee en la unción humanizado a de la enseñanza de la iloso ía.
F en e a la me a e udición acía, la iloso ía econduce a las pe sonas a la au en icidad
i
,
es o es, a las uen es de su se en lo más ín imo. Así, con a una educación alienado a,
en muchas ocasiones abocada al nihilismo, Schelling p opugna la e dade a Bildung.
Po ello, en sus Lecciones sob e el mé odo de los es udios académicos, desecha á un
es udio del a e que se limi e “al conocimien o me amen e e udi o de la his o ia del
a e”
ii
. Lo que debe enseña se en las Uni e sidades es, en su opinión, una iloso ía del
a e, es o es, “una ciencia o almen e especula i a que no se p opond ía desa olla la
in uición empí ica del a e, sino su in uición in elec ual”
iii
.
Fed o, Re is a de es é ica y eo ía de las a es. Núme o 5, eb e o 2007. ISSN 1697 - 8072
4
Es a a ea es la que se p opuso él con su Filoso ía del a e, una ob a que iene su
o igen en el conjun o de con e encias que el ilóso o p onunció en la Uni e sidad de
Jena en e 1802 y 1803 (y después en Wü zbu g en 1804 y 1805):
“Más necesa io aún es una enseñanza se ia sob e el a e, c eada desde ideas, en
es a época de suble ación li e a ia que a con a odo lo ele ado, lo g ande, lo
que se basa en ideas, incluso con a la belleza en la poesía y en el a e mismo,
donde la i olidad, la exci ación de los sen idos o la nobleza de clase in ame
son dioses a los que se ibu a la máxima ene ación”
i
.
A ás quedan pa a Schelling las conside aciones que pe manecen de enidas
únicamen e en los elemen os elacionados con la exci ación de los sen idos, con el
conmo e se, con la me a sensibilidad, que hacen de la p oducción a ís ica la
mani es ación de una simple explosión de emoción. El a e que iene como o igen o
inalidad conscien e o inconscien e la ib ación pasional le esul a a nues o ilóso o
decaden e, pues lo me amen e sensible es á plenamen e expues o a la deg adación y a la
co upción del anscu so his ó ico. Si el a e ue a al cosa, me ece ía el comple o
echazo de la iloso ía:
“…en onces no pod ía me ece pa a el juicio del ilóso o más que la
conside ación de un e ec o del impulso sensible, sólo que con el abyec o es igma
de la co upción y la ci ilización. De acue do con es a ep esen ación del a e, la
iloso ía sólo pod ía sepa a se de la sensibilidad elajada que se complace en él
po la absolu a condenación del mismo”
.
“Se conside a g ose o e incul o a aquel que no se deja en absolu o in lui po el
a e y que quie e expe imen a sus e ec os. Pe o pa a el espí i u es igualmen e
g ose o (…) conside a las emociones me amen e sensibles o el place sensible
que p o ocan las ob as de a e como e ec os del a e en cuan o al (…) En
consecuencia, quien no se ele a a la idea del odo es comple amen e incapaz de
juzga una ob a”
i
.
Schelling desecha po an o, las es é icas al uso
ii
, y quie e cons ui una ciencia
del a e – que pa a él ale lo mismo que deci iloso ía del a e- que sepa e más allá de
los elemen os psicológicos, sociales, his ó icos, me can iles, e c. y que pene e en la
esencia del mismo. Es más, en su opinión, el núcleo o igina io de lo que es el a e en sí
mismo sólo puede se exp esado, dicho, ep esen ado, po la iloso ía. No se a a en
absolu o de una desc ipción de las eglas de ejecución écnica de las a es, sino de un
deci median e palab as – ideas, símbolos, concep os- lo que se mani ies a de modo
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incomp ensible en la ac i idad a ís ica, ampoco limi ándose a una me a c í ica
ilosó ica de una ob a de a e conc e a, sino explicando con la ayuda de la in uición
in elec ual qué es el a e en sí mismo como p oducción de la que se de i an las ob as.
Así pues, la unción de la iloso ía del a e se ía da cuen a de la especi icidad de
esa ac i idad no ya en su dimensión social y ni siquie a en los aspec os psicológicos o
empo ales de esa in uición p oduc i a que su ge de la in imidad del yo, sino en su
p oyección on ológica, como mani es ación p o unda de la na u aleza di ina po la que
se escapa la ida a bo bo ones. Una misión cla e “en una época que quie e ab i se de
nue o a las uen es ago adas del a e median e la e lexión”
iii
.
“Pe o yo me e ie o a un a e más sag ado, a ese a e que, según exp esiones de
los an iguos, es ins umen o de los dioses, e elado de mis e ios di inos,
mani es ación de las ideas, de la belleza ingéni a, cuyo ayo inmaculado sólo
ilumina in e io men e las almas pu as y cuya igu a pe manece an ocul a e
inaccesible a los ojos sensibles como la e dad misma. El ilóso o no puede
ocupa se de nada de lo que el sen ido común llama a e: pa a él el a e es una
mani es ación necesa ia que su ge di ec amen e de lo absolu o y que es eal sólo
en la medida en que puede expone se y demos a se como al”
ix
.
“Sólo la iloso ía puede hace que uel a a ab i se a la e lexión las uen es
o igina ias del a e, cegadas en su mayo ía pa a la p oducción (…) ella exp esa
en ideas, de un modo in a iable, lo que el e dade o sen ido a ís ico in uye en lo
conc e o y po lo que se de e mina el au én ico juicio”
x
.
Aho a bien, Schelling se p egun a si puede espe a se que el ilóso o sea capaz de
ese come ido, es o es, “capaz de comp ende la esencia del a e y ep esen a la con
e dad”. Y en es e sen ido su p opia espues a nos da á la cla e de lo que es el a e pa a
él y nos emi i á a su iloso ía de la iden idad: el a e es la con apa ida cong uen e – la
exp esión es kan iana, y la uso lib emen e- de la iloso ía, de o ma que odo lo que es á
en ella iene su imagen e lejada en el mismo:
“Aún admi iendo que el a e no puede comp ende se a pa i de nada supe io , la
ley del uni e so, sin emba go, es an adical y an dominan e que odo lo que
es á comp endido en él iene necesa iamen e su modelo y su imagen e lejada en
algo dis in o; y la o ma de la oposición uni e sal de lo eal y lo ideal es an
absolu a, que aún en los con ines de lo ini o y lo in ini o, allí donde las
oposiciones de la mani es ación desapa ecen en la más pu a absolu idad, la
elación a i ma sus de echos y se epi e en su úl ima po encia. Es a elación es la
6
de la iloso ía y el a e… Po an o, ambos se encuen an en la cumb e úl ima y,
en i ud de su común absolu idad, cons i uyen el modelo y su imagen
e lejada”
xi
.
Aho a bien, pa a Schelling, esa sime ía no supone plena equi alencia: pa a él, el
a e es lo obje i o, lo eal, y la iloso ía lo subje i o, lo ideal. Así pues, es a es la
de inición que da de la iloso ía del a e en la ob a que comen amos: es la
ep esen ación del mundo absolu o en la o ma del a e
xii
. Lo que quie e deci : en el
a e, el mundo absolu o se mani ies a obje i amen e bajo esa o ma especí ica e
i educ ible, y a la iloso ía co esponde hace que nos ep esen emos es o
subje i amen e, conscien emen e, que lo comp endamos; u ilizando pa a ello sus
ecu sos, su ins umen al simbólico y concep ual, en ocasiones ex aído de la iloso ía
de la na u aleza y aplicado analógicamen e. Con lo que pene a á y p o undiza á en su
p opia conside ación y ep esen ación del absolu o.
“La iloso ía del a e es una me a necesa ia pa a el ilóso o, que e en ella la
esencia ín ima de su ciencia como en una especie de espejo mágico y simbólico;
pa a él es impo an e como ciencia en sí y po sí, como lo es, po ejemplo, la
iloso ía de la na u aleza, en cuan o cons ucción de odos los p oduc os y las
mani es aciones más ma a illosas, o en cuan o cons ucción de un mundo
ce ado en sí y an pe ec o como es la na u aleza. El in es igado en usias a de
la na u aleza ap ende en las ob as de a e los e dade os a que ipos de las o mas
que encuen a exp esados en la na u aleza sólo con usamen e, y econoce
simbólicamen e el modo en que su gen de ellos las cosas sensibles.
xiii
”
Aho a bien, si la conside ación del a e es necesa ia pa a la iloso ía, ambién la
iloso ía es necesa ia pa a el a e. Sólo la iloso ía puede mos a , según Schelling, la
esencia del a e, comp ende la, hace la conscien e. Y mos a la esencia del a e
signi ica pa a él e idencia la e dad del mismo, algo que no es accesible ni siquie a
pa a el p opio a is a:
“La e dad que el ilóso o debe econoce y ep esen a en el a e es de índole
supe io y se iden i ica con la belleza absolu a, la e dad de las ideas”
xi
.
“El a is a, en quien es obje i o el mismo p incipio que en el ilóso o se
mani ies a subje i amen e, no se compo a espec o a él subje i a o
conscien emen e, no como si uese incapaz de llega a ene consciencia de él
median e una e lexión supe io , aunque [en ese caso] ya no en calidad de a is a.
En cuan o al, ese p incipio lo inspi a, pe o p ecisamen e po eso él no lo posee
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y, si llega a ae lo al e lejo ideal, se ele a ía como a is a a una po encia
supe io , pe o compo ándose ambién en es a como a is a, siemp e
obje i amen e: lo subje i o en él e o na a lo obje i o, así como en el ilóso o lo
obje i o siemp e es acogido en lo subje i o. Po esa azón, a pesa de su
iden idad in e na con el a e, la iloso ía se man iene siemp e y necesa iamen e
como ciencia, es deci , ideal, y el a e siemp e y necesa iamen e como a e, es
deci , eal”.
x
Pa a Schelling, la ac i idad a ís ica es a la ez inspi ación y abajo écnico. No
odo es en ella in uición, impulso, inconcien e
x i
, sino que exis e ambién en elazada a
la misma plani icación acional, olun ad y decisión po pa e del a is a; pe o ambas
apa ecen en ella como iden idad. Po eso, cuando el a is a e lexiona, sigue es ando en
el e eno del a e; no se encuen a ya, en opinión de Schelling, a as ado me amen e
po lo inconscien e como el genio omán ico, pe o su ac i idad in elec ual en el p oduci
a ís ico no alcanza la comp ensión de la iloso ía. Así pues, es la iloso ía la que
mues a, en su opinión, la e dade a esencia del a e.
Pe o la Filoso ía del a e de Schelling no sólo con iene una eo ía sob e lo que
es e ilóso o conside a que es el a e, sino que a acompañada an o de un análisis
his ó ico que e en el anscu i de los iempos una deg adación de la esencia del
mismo desde los an iguos a is as a los mode nos, como de un impulso u ópico que hace
del a e (el e dade o a e) la mejo a ma pa a una egene ación del se humano. Hay
que ol e , según él, “…a las uen es o igina ias del a e, de las que luyen insepa ables
o ma y con enido”
x ii
.
Con espec o a la si uación del a e en su iempo, Schelling no iene dudas: sal o
hon osas excepciones, es á dominado po la agmen ación y la descomposición:
“La di ección de los an iguos a is as iba desde el cen o a la pe i e ia. Los
pos e io es oman la o ma des acada ex e namen e y a an de imi a la
di ec amen e; conse an la o ma sin el cue po. Y cada uno se o ja sus p opios
y peculia es pun os de is a sob e el a e y juzga lo exis en e de acue do con
ellos. Aquellos que obse an el acío de la o ma sin el con enido p edican el
e o no a la ma e ialidad median e la imi ación de la na u aleza; o os, los que no
log an pasa del calco acío, hueco y ex e io de la o ma, p edican lo ideal, la
imi ación de lo ya o mado (…) Ninguno de los que discu en comp ende a los
o os. Todos juzgan, uno según el ba emo de la e dad, o o según el de la
belleza, sin sabe nadie qué son la e dad o la belleza. En consecuencia, no hay

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mucho que ap ende sob e la esencia del a e en e los a is as p opiamen e
p ác icos de una época semejan e, sal o a as excepciones…”
x iii
El homb e mode no se encuen a, según Schelling, inse o en un mundo
agmen ado y lleno de con adicciones. El acionalismo de una Ilus ación dogmá ica
había na u alizado las escisiones y legi imado la expulsión del ámbi o de lo e dade o,
ú il y necesa io a g andes ámbi os de lo que e a ele an e pa a el se humano. La
unción de la cons ucción cien í ica que él se p opone como obje o de la iloso ía
consis i á p ecisamen e “…en la ep esen ación de la unidad común de la que emanan
esas oposiciones, ele ándose desde allí a una unidad que las aba que a odas”
xix
.
La iloso ía de la iden idad que Schelling sos iene a pa i de 1801 – y en la que
se encuen a enma cada la ob a que comen amos- pos ula un ideal- ealismo que pa e de
un absolu o o igina io del que el mundo es su conc eción y explici ación, y que a i ma
“…la iden idad esencial e in ínseca de odas las cosas y odo aquello que
dis inguimos en gene al. En ealidad y en sí exis e sólo un único se
absolu amen e eal y, en cuan o absolu o, es e se es indi isible, de modo que no
puede pasa po di isión o sepa ación a dis in os se es; como es indi isible, la
di e encia de las cosas en gene al sólo es posible en la medida en que se lo
coloca como odo e indi iso bajo las dis in as de e minaciones”
xx
.
La unción de la iloso ía se á p ecisamen e es au a la unidad o igina ia más
allá de las escisiones en e lo sensible y lo in eligible, la necesidad y la libe ad, el
cue po y el espí i u, la pasión y la azón, la na u aleza y la his o ia, e c. ¿Cómo?
Mos ando la ín ima unidad p o unda de odo y condicionando un nue o pensamien o y
unos nue os alo es, una nue a sociedad, una nue a mi ología.
“…lo que conocemos en la his o ia o en el a e es esencialmen e lo mismo que lo
que exis e ambién en la na u aleza; en e ec o, a cada uno le es inhe en e oda la
absolu idad, pe o es a absolu idad se encuen a en la na u aleza, la his o ia y el
a e en dis in as po encias. Si a és a se las qui a a pa a e el se pu o, po así
deci lo, en su desnudez, lo uno es a ía e dade amen e en odo.”
xxi
F en e a la agmen ación del suje o y el obje o de la iloso ía kan iana con a la
que He de y Hamann ya había eje cido su me ac í ica, Schelling p opone una nue a
acionalidad que sabe i más allá de las escisiones y oposiciones es ablecidas po un
en endimien o de endencia dogmá ica, pa a in eg a , concilia y consola al se humano
agmen ado y o o, y a su ez ein eg a lo en la co ien e de la ida del odo absolu o.
9
“La iloso ía nunca se di ige a lo pa icula como al – os uego que comp endáis
igu osamen e es a a i mación- sino siemp e di ec amen e a lo absolu o en su
o alidad, y lo ep esen a en él
xxii
”.
Aho a bien, el a e ambién ep esen a al absolu o, y de hecho la unción de una
iloso ía del a e es p esen a lo in ini o como el p incipio incondicionado del a e.
xxiii
La di e encia es á en la di e en e o ma de p esen a lo en el uno y en el o o:
“Así como pa a la iloso ía lo absolu o es el a que ipo de la e dad, pa a el a e
es el a que ipo de la belleza. De ahí que engamos que mos a que e dad y
belleza no son sino dos modos dis in os de conside a lo absolu o único”
xxi
.
“La iloso ía no ep esen a las cosas eales sino sus a que ipos, pe o igual ocu e
en el a e, y los mismos a que ipos de los cuales, según las demos aciones de la
iloso ía, és as (las cosas eales) sólo son copias impe ec as, son los que, en
cuan o a que ipos, y po an o en su pe ección, se obje i an en el a e y
ep esen an el mundo in elec ual en el mundo e lejado”.
xx
“En la iloso ía gene al dis u amos iendo el se e o os o de la e dad en sí y
po sí misma; en es a es e a pa icula de la iloso ía que ci cunsc ibe la iloso ía
del a e alcanzamos la in uición de la belleza e e na y los a que ipos de odo lo
bello. La iloso ía es la undamen ación de odo y se ocupa de odo, ex iende su
cons ucción a odas las po encias y obje os del sabe , sólo con ella se llega a lo
sup emo. Po la doc ina del a e se o ma den o de la iloso ía un cí culo más
es echo en el que con emplamos di ec amen e lo e e no, di íamos, en igu a
isible y, bien en endido, es á en la más pe ec a consonancia con la iloso ía
misma”
xx i
Pa a Schelling, la iloso ía no se ocupa de los obje os conc e os, de la
mul iplicidad, sino que se si úa en una posición más ele ada. Los obje os conc e os le
in e esan en cuan o mani es ación de la unidad o igina ia, po que en su indi idualidad,
no son más que o mas acías sin esencialidad. Así, a la iloso ía no le in e esan las
ob as de a e conc e as una a una, aisladas, en su agmen ación dispe sa (po eso
echaza las es é icas empi is as), sino el odo del a e en cuan o emanación de lo
absolu o
xx ii
.
“Ningún obje o es á cuali icado pa a se obje o de la iloso ía sino en la medida
en que él mismo es á undado en lo absolu o po una idea e e na y necesa ia y es
capaz de acoge en sí oda la esencia indi isa de lo absolu o. Todos los dis in os
10
obje os, en an o dis in os, son o mas sin esencialidad. Sólo lo uno iene
esencialidad.”
xx iii
“…pa a se obje o de la iloso ía el a e iene que ep esen a lo in ini o en sí
como pa icula , ya sea ealmen e, o al menos pode ep esen a lo.
xxix
”
La iloso ía del a e iene en onces, pues, que abo da el a e como o alidad, en
su ca ác e de mani es ación de lo absolu o, y explica lo. Y ealiza al cosa es pa a
Schelling cons ui lo, lo que signi ica pa a el ilóso o “…de e mina su posición en el
uni e so”
xxx
.
En el pa ág a o 24 de su Filoso ía del a e exp esa á cla amen e el ilóso o cuál
es es a posición:
“La e dade a cons ucción del a e es la ep esen ación de sus o mas como
o mas de las cosas al como son en sí o como son en lo absolu o”
xxxi
.
Y en el núme o 14 apa ece expues a cuál es la esencia del a e:
“La indi e encia de lo ideal y lo eal como indi e encia se p esen a en el mundo
ideal po medio del a e, pues el a e no es en sí ni un simple ac ua ni un simple
sabe , sino que es una acción comple amen e pene ada de sabe o, a la in e sa,
un sabe que se ha hecho comple amen e acción, es deci , la indi e encia de
ambos”
xxxii
.
La iloso ía, en cambio, es exp esión pe ec a de la iden idad absolu a:
“La exp esión pe ec a, no de lo eal ni de lo ideal ni ampoco de la indi e encia
de ambos (pues, como e emos, és a iene una doble exp esión), sino de la
iden idad absolu a en cuan o al o de lo di ino, en la medida en que disuel e
odas las po encias, es la ciencia absolu a de la azón o iloso ía. Po lo an o, la
iloso ía es en el mundo ideal lo que disuel e odas las peculia idades, igual que
Dios en el mundo a que ípico…la iloso ía es la ep esen ación di ec a de lo
di ino, así como el a e sólo es inmedia amen e la ep esen ación de la
indi e encia en cuan o al (el hecho de que sólo sea la indi e encia lo con ie e
en la imagen e lejada. Iden idad absolu a=a que ipo).
xxxiii
Tiene azón Vi ginia López-Dominguez cuando a i ma que Schelling se apa ó
de ini i amen e de Kan al con e i la solución c í ica p oblemá ica a la escisión en e
el mundo eó ico y el p ác ico en un p incipio me a ísico que pe mi e accede a lo
absolu o a a és del a e
xxxi
. En e ec o, en la C í ica del juicio a i ma Kan :
“El en endimien o es legislado a p io i de la na u aleza como obje o sensible,
pa a un conocimien o eó ico de la misma en una expe iencia posible. La azón
11
es legislado a a p io i de la libe ad y su p opia causalidad, como lo
sup asensible en el suje o, pa a un conocimien o incondicional-p ác ico. La
es e a del concep o de la na u aleza bajo una, y la del concep o de libe ad bajo
la o a legislación, es án apa adas ecíp ocamen e de odo in lujo ecíp oco que
(cada uno según sus leyes undamen ales) pudie an ene una sob e o a, po el
g an abismo que sepa a lo sup asensible de los enómenos. El concep o de la
libe ad no de e mina nada e e en e al conocimien o eó ico de la na u aleza; el
concep o de la na u aleza, igualmen e nada e e en e a las leyes p ác icas de la
libe ad; en al sen ido, es imposible hace un ánsi o de una a o a es e a
xxx
”.
“Pe o si bien se ha abie o un abismo in anqueable en e la es e a del concep o
de na u aleza como lo sensible y la es e a del concep o de libe ad como lo
sup asensible, de al modo que del p ime o al segundo (po medio del uso
eó ico de la azón) ningún ánsi o es posible, exac amen e como si uesen o os
an os mundos di e en es, sin pode el p ime o ene in lujo alguno sob e el
segundo, sin emba go es e debe ene un in lujo sob e aquel, a sabe : el concep o
de libe ad debe ealiza en el mundo sensible el in p opues o po sus leyes, y la
na u aleza debe, po an o, pode pensa se de al modo que al menos la
con o midad a leyes que posee o ma, concue de con la posibilidad de los ines,
según leyes de libe ad que se han de ealiza en ella. Tiene pues que habe un
undamen o pa a la unidad de lo sup asensible que yace a la base de la
na u aleza, con lo que el concep o de libe ad enga de p ác ico; el concep o de
ese undamen o, aunque no pueda consegui de él un conocimien o ni eó ico ni
p ác ico, y po an o no enga es e a ca ac e ís ica alguna, sin emba go, hace
posible el ánsi o del modo de pensa según los p incipios de uno al modo de
pensa según los p incipios de o o”
xxx i
.
El a e end á a es ablece , según Kan , el ansiado puen e en e conocimien o y
acción, na u aleza y libe ad. Pe o la conciliación acon ece de modo p oblemá ico en el
seno de la subje i idad, si bien es uni e salizable y da o igen a odo un ámbi o de
p oducción cul u al. La apues a de Schelling se á, en cambio, mucho más p o unda,
pues a aca á desde sus cimien os a una azón ilus ada que ha legi imado oda sue e de
di e encias i econciliables has a deshumaniza al homb e y aliena lo de la na u aleza y
la ida
xxx ii
.
Schelling ambién conside a que es el a e el que econcilia necesidad y libe ad,
y que es a la ez conocimien o y acción indisolublemen e en elazados. Pe o la solución
18
pos e io a es a ob a, al hilo de sus úl imas e lexiones sob e la necesidad de una nue a
mi ología, pe o se encuen a ya p esen e de modo la en e en su Filoso ía del a e.
“…el a e in uye lo bello o igina io sólo en ideas como o mas pa icula es, cada
una de las cuales es en sí di ina y absolu a; mien as que la iloso ía in uye las
ideas como son en sí, el a e las in uye ealmen e. Po an o, en la medida en que
son in uidas como eales, las ideas son la ma e ia y, po así deci lo, la ma e ia
uni e sal y absolu a del a e de la que p oceden odas las ob as de a e
pa icula es como p oduc os pe ec os. Es as ideas eales, i as y exis en es son
los dioses; así pues, el simbolismo gene al o la ep esen ación gene al de las
ideas como eales se da en la mi ología, y la solución de la segunda de las a eas
an es plan eadas consis e en la cons ucción de la mi ología. De hecho los dioses
de oda mi ología no son más que las ideas de la iloso ía in uidas obje i a o
ealmen e”
lx ii
.
Resul a cla o en los ex os que la iloso ía ha de se poé ica, pe o no se de alla a
con inuación mucho sob e el ca ác e que ha de ene su lenguaje, aunque sí pa ece que
deba a aiga , sin con undi se con ella, en esa mi ología, que esul a más bien una
Simbólica de las Ideas
lx iii
. Aho a bien, pa a segui el p og eso del a e a la iloso ía, hay
que cen a se en la cues ión de qué sea la in uición in elec ual. Y con espec o a es a, lo
que sí esul a e iden e es que el a is a c eado iene in uiciones in elec uales de un ipo
especial, cali icadas en algunos ex os como poé icas y en o os como es é icas,
median e las que cap a de modo inconscien e el absolu o, lo di ino, y lo ma e ializa:
“La limi ación pu a, po un lado, y la absolu idad indi isa, po o o, cons i uyen
la ley de e minan e de odas las igu as di inas, pues son las ideas in uidas
ealmen e (…) el a e consigue plasma igu as aisladas, concluidas, y a la ez
log a plasma la o alidad, la di inidad en e a, en cada una”
lxix
.
“El mundo de los dioses no es obje o del me o en endimien o ni de la azón, sino
que hay que comp ende lo exclusi amen e con la an asía”
lxx
.
La iloso ía, en cambio, cons i uye el ámbi o de la azón, do ada pa a alcanza lo
absolu o en sí de modo conscien e median e in uiciones in elec uales pu as (nada que
e con el sen ido kan iano). Pe o eniendo en cuen a lo a duo de es a a ea, el a e
cumple una unción muy impo an e al se icio de la iloso ía, po cuan o la pone sob e
la pis a de los a que ipos o ideas pu as ealizándolas en lo sensible. Es a in uición de las
ideas lle ada a cabo po la iloso ía con ocasión del a e (in uición es é ica en el
segundo sen ido que a iba señalábamos) hace deci a algunos in é p e es que en

19
Schelling es el a e el que ab e a la iloso ía la pue a de lo absolu o. Aunque esul a
ambién cla o en los ex os de la Filoso ía del a e que el ilóso o no conside a que la
azón no pueda ene una ac i idad au ónoma con independencia del a e; en es e
sen ido puede a i ma se que la iloso ía llega más lejos, po sí misma, que el a e, no
sólo po que añada conciencia a la ac i idad del mismo, sino po que es capaz de in ui
po si misma las ideas en sí.
“Sólo hay una pe ec a e elación de Dios allí donde las o mas aisladas del
mundo e lejado mismo se esuel en en la iden idad absolu a, lo cual ocu e en
la azón. Po an o, la azón es en el uni e so mismo la pe ec a imagen
e lejada de Dios”
lxxi
.
Desde la pe spec i a de la compa ación en e es e nue o ipo de acionalidad y
la acionalidad ilus ada, incluso en su e sión c í ica, pod emos en ende bien la
posición en la que se si úa Schelling en e a aquélla si aemos a aquí su a i mación en
Sis ema del idealismo ascenden al de que la mi ología ha de lle a a la ciencia al
“uni e sal océano de la poesía”. Se a a, pues, de supe a los lími es de una
acionalidad que limi a el conocimien o y la ciencia a la ac i idad esquema izado a del
en endimien o pa a accede a una nue a iloso ía que conside a que la unción máxima
de la poesía es ompe los lími es signi ica i os de los concep os pa a ab i el
pensamien o, median e un lenguaje simbólico y poé ico, a una i encia y un
conocimien o más ín imos del uni e so, a su usión con él.
Schelling dis ingue en la Filoso ía del a e en e el lenguaje empí ico ealmen e
exis en e en el momen o his ó ico en el que él esc ibe (mecánico, esquemá ico,
deg adado) y el lenguaje o igina io, de o den poé ico, que se ía a la ez ciencia di ina, y
que es al que aspi an a ace ca se la poesía y la iloso ía:
“Cuando en la idea la unidad ideal misma, en cuan o pa icula , se con ie e en
o ma – en el mundo ideal- y no llega a ans o ma se en algo dis in o,
pe manece ideal, pe o de al mane a que deja elegada la o a ca a y po ello no
apa ece como lo ideal absolu o sino como lo eal me amen e ela i o que iene lo
eal ue a de sí, oponiéndosele. Pe o mien as es pu amen e ideal la idea no se
obje i a, uel e a cae en lo subje i o y ella misma es lo subje i o; po an o,
iende de nue o necesa ia y di ec amen e hacia una en ol u a, hacia un cue po
median e el cual se obje i a sin pe juicio de su idealidad: uel e a in eg a se po
medio de algo eal. En es a in eg ación su ge el símbolo de la a i mación
absolu a o in ini a de Dios que más le co esponde, po que aquí se ep esen a
20
po algo eal sin deja de se ideal (lo cual es jus amen e la exigencia sup ema), y
es e símbolo es el lenguaje, como se puede e ácilmen e”
lxxii
.
“Como es sabido, la cues ión del o igen p ime o del lenguaje ha p eocupado a
los ilóso os e his o iado es, especialmen e de la época mode na. C eye on que
e a posible comp ende el lenguaje desde la na u aleza humana
psicológicamen e aislada, a pesa de que sólo es comp ensible a pa i de odo el
uni e so. La idea absolu a del lenguaje, pues, no ha de busca se en ellos. Toda
es a cues ión del o igen del lenguaje, al como ha sido plan eada has a aho a, es
me amen e empí ica, po an o, el ilóso o no end ía nada que hace con ella; a
él sólo le in e esa sabe el o igen del lenguaje en la idea y, en es e sen ido, el
lenguaje su ge, igual que el uni e so, de una mane a incondicionada po el
e ec o e e no del ac o absolu o del conoce , que encuen a la posibilidad de
exp esa se en la na u aleza acional”
lxxiii
.
Pe o no sólo es que el lenguaje ( e bal), en “es e signi icado ele ado”, sea a e,
sino que ambién odo a e es lenguaje, po lo que, como Schelling econoce, no pueden
con apone se absolu amen e las a es igu a i as y las discu si as, pues odas ellas son
simbólicas:
“Po es a azón, en la mayo ía de las lenguas, lenguaje y azón (que es el
conoce absolu o, lo que conoce las ideas) no sólo ienen una y la misma
exp esión, sino que ambién en la mayo ía de los sis emas ilosó icos y
eligiosos, sob e odo de O ien e, el ac o e e no y absolu o de la au oa i mación
de Dios – y el ac o de su c eación e e na- ha sido designado como la palab a
hablan e de Dios, el logos, que al mismo iempo es el mismo Dios. La palab a o
el lenguaje de Dios se conside ó como la emanación de la ciencia di ina, como
la a monía nacien e del p oduci di ino, di e enciada en sí aunque conco dan e.
De acue do con es e signi icado ele ado del lenguaje, pues o que no sólo es el
ac o de conocimien o ela i o, sino que en la medida en que es absolu o, es á
ein eg ado con su opues o, no con apond emos absolu amen e el a e igu a i o
al discu si o como hace la mayo ía (…) Igual que el sabe aún aho a se esuel e
simbólicamen e en el lenguaje, el sabe di ino se ha esuel o simbólicamen e en
el mundo, de modo que ambién el odo del mundo eal (…) ambién es un
lenguaje. Pe o el mundo eal ya no es la palab a i ien e, el lenguaje mismo de
Dios, sino sólo la palab a hablada, de amada. Así, el a e igu a i o sólo es la
palab a mue a pe o siemp e palab a, siemp e lenguaje…”
lxxi
21
Pa a Schelling, ese lenguaje o igina io, undan e conside ado absolu amen e en
sí, i o y uno, es la ma iz de la que p oceden odas lenguas, que son conside adas cada
una “…un uni e so absolu amen e sepa ado de los o os”, pe o, a pesa de ello, odas
“…esencialmen e una”
lxx
. Aho a bien, aunque oda lengua sea o gánica y ac i a,
na u aleza y a e a la ez, ello no impide que en su uso hayan podido de i a en algunos
ámbi os a un me o esquema ismo, en e al cual las a es discu si as pod ían cons i ui ,
si no pie den su ca ác e absolu o y se deg adan a me o p oduc o aislado, una uen e de
e i alización absolu a, pe mi iendo además, median e esa eac i ación de un lenguaje
poé ico y simbólico, una nue a exp esión de la acionalidad que supe e los es echos
lími es de la he encia ilus ada.
Es con ello con lo que poesía y iloso ía acaba ían con luyendo, la p ime a como
medio y la segunda con in. Pe o es o acon ece ía ya ue a de los lími es del a e, pues
den o de los mismos la poesía (y su lenguaje) cons i uyen siemp e un in en si. Y
pues o que la Filoso ía del a e pe manece en es e ma co, es as in e esan es
conside aciones ace ca de la mi ología y el lenguaje se abandonan en ella pa a pasa a la
aplicación p ác ica de las mismas con ocasión de la cons ucción de las a es. Pe o se á
p ecisamen e és e el hilo de A iadna que pe mi a segui la pos e io e olución de su
iloso ía, así como conside a su ele ancia pa a la enc ucijada de nues os días.
P ecisamen e el que nos pe mi e ol e a Schelling después de Nie zsche, Heidegge ,
Lacan, Deleuze, Foucaul y De ida.
i
Una au en icidad adicalmen e on ológica, en el sen ido de una po enciación de lo di ino y la ida en el
homb e.
ii
F.W.J. Schelling: Vo lesungen übe die Me hode des akademischen S udiums. En We ke. H sg.. on
Man ed Sch ö e . Münchne Jubiläumsd uck. München, C.H. Becks´che Ve lagsbuchhandlung, 1929.
Vol. III. “Vie zehn e Vo lesung: Übe Wissenscha de Kuns , in Bezug au das akademische S udium”,
págs. 366 (Sche. V 344). Ve . cas ., Lecciones sob e el mé odo de los es udios académicos, Lección 14:
“Sob e la ciencia del a e en elación con los es udios académicos”. Anexo a F.W.J. Schelling: Filoso ía
del a e. Es udio p elimina , aducción y no as de V. López-Domínguez. Mad id, Tecnos, 2006 (2ª ed.).
Pág. 496. En adelan e, ci a é siemp e las Lecciones po es a aducción cas ellana.
iii
F.W. J. Schelling: Vo lesungen übe die Me hode des akademischen S udiums, Sch ö. III 366-367
(Sche V 344-345). Lecciones sob e el mé odo de los es udios académicos, pág. 496.
i
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns . En We ke. H s.. on Man ed Sch ö e . Münchne
Jubiläumsd uck. München, C.H. Becks´che Ve lagsbuchhandlung, 1929. Vol. III, pág. 381 (Sche. V 361).
Ve s. cas . : F.W.J. Schelling: Filoso ía del a e Es udio p elimina , aducción y no as de V. López-
22
Domínguez. Mad id, Tecnos, 2006, (2ª ed.), pág. 8. En adelan e, ci a é siemp e la Filoso ía del a e po
es a aducción cas ellana.
F.W.J. Schelling: Vo lesungen übe die Me hode des akademischen S udiums, Sch ö. III 367 (Sche. V
345). Lecciones sob e el mé odo de los es udios académicos, págs. 496-497.
i
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 378 (Sche. V 358). Filoso ía del a e, pág. 5.
ii
Schelling se desma ca po igual de las es é icas acionalis as, de las empi is as, de las ligadas a las
eo ías del sen imien o mo al o algún ipo de inna ismo del gus o, de la es é ica kan iana y de la sos enida
po los omán icos. C . F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 381-382 (Sche. V 361-362)
Filoso ía del a e, págs. 8-10. En sus p opias palab as: “En consecuencia, el sis ema de la iloso ía del
a e que pienso expone se di e encia á esencialmen e de odos los an e io es an o po la o ma como po
el con enido, po cuan o en mis p incipios oy mucho más lejos de lo que se ha ido has a aho a”. F.W.J.
Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 382 (Sche. V 362). Filoso ía del a e, pág. 10. “Es á aún muy
a asado aquel pa a quien el a e no apa ece como un odo ce ado, o gánico, necesa io en odas sus
pa es, igual que la na u aleza.” F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 377 (Sche. V 377).
Filoso ía del a e, pág. 3.
iii
F.W.J. Schelling: Vo lesungen übe die Me hode des akademischen S udiums, Sch ö. III 373 (Sche. V
351). Lecciones sob e el mé odo de los es udios académicos, pág. 503.
ix
F.W.J. Schelling: Vo lesungen übe die Me hode des akademischen S udiums, Sch ö. III 367 (Sche. V
345) Lecciones sob e el mé odo de los es udios académicos, pág. 497.
x
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 381 (Sche. V 361). Filoso ía del a e, pág. 8.
xi
F.W.J. Schelling: Vo lesungen übe die Me hode des akademischen S udiums, Sch ö. III 370 (Sche. V
348). Lecciones sob e el mé odo de los es udios académicos, pág. 500. Los ex os oscilan en e conside a
al a e como imagen e lejada del absolu o o bien como imagen e lejada de la iloso ía. En es e úl imo
sen ido (po mo i os ob ios e e idos a la iloso ía schellingiana, no muy di e en e, sal o el ma iz, del
p ime o), la iloso ía se ía modelo (el e eno de la e dad) y al a e (el de la belleza) la imagen. Hay
an eceden es mís icos de ese sis ema de e lejos que se espejean los unos a los o os en Swedenbo g, po
ejemplo. Sob e el a e en Schelling como con a- igu a o imagen con apues a (Gebenbild) de la iloso ía,
c . B. Ba h: Schellings Philosophie de Kuns . Gö liche Imagina ion und äes e ische Einbildungsk a
.F eibu g/München, Ka l Albe Ve lag, 1991.
xii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 388-389 (Sche. V 368-369). Filoso ía del a e, pág.
17.
xiii
F.W.J. Schelling: Vo lesungen übe die Me hode des akademischen S udiums, Sh ö. III 373-374 (Sche.
V 351-352). Lecciones sob e el mé odo de los es udios académicos, págs. 504-505.
xi
F.W.J. Schelling: Vo lesungen übe die Me hode des akademischen S udiums, Sch ö. III 372 (Sche. V
350). Lecciones sob e el mé odo de los es udios académicos, págs. 503
x
F.W.J. Schelling: Vo lesungen übe die Me hode des akademischen S udiums, Sch ö. III 370-377 (Sche.
V 348-351) Lecciones sob e el mé odo de los es udios académicos, pág. 501.
x i
« Mais Schelling es -il le p emie à a oi appliqué le e me scab eux d´in ui ion in ellec uelle à ou e
une sé ie a iée d´ `é a s d´âme´, de ê e ies,, d´élans, de p essen imen s… que l´on ou e chez les
poè es e les omancie s, e qui composen une so e dég adé e d´accompagnemen au ou de l´in ui ion
in ellec uelle p op emen di e elle que le philosophes l´en enden ? (…) C´es un p oblème his o ique que
nous n´a ons pas élucidé. Mais Schelling indique ce qu´il a en u p incipalemen : le sen imen de
l´é e nel, de l´immuable, la déli ance du monde changean , le e ou à la di ini é ». X. Tillie e :
Schelling, une philosophie en de eni . Vol. I. : Le sys ème i an , págs. 96 y 97.
x ii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 380 (Sche. V 360). Filoso ía del a e, pág. 7
x iii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 380 (Sche. V 360). Filoso ía del a e, pág. 7
xix
F.W.J. Schelling: Vo lesungen übe die Me hode des akademischen S udiums, Sch ö. III 373 (Sche. V
351). Lecciones sob e el mé odo de los es udios académicos, pág. 504.
xx
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 386 (Sche. V 366). Filoso ía del a e, págs.. 13-14.
xxi
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 386 (Sche. V 366). Filoso ía del a e, pág. 14
xxii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 387 (Sche. V 367). Filoso ía del a e, pág. 15
xxiii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 390 (Sche. V 370). Filoso ía del a e, pág. 19
xxi
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 390 (Sche. V 370). Filoso ía del a e, pág. 19
xx
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 389 (Sche. V 369). Filoso ía del a e, pág. 18
xx i
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 384 (Sche. V 364). Filoso ía del a e, págs. 11- 12
xx ii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 390 (Sche. V 370) Filoso ía del a e, pág. 22.
xx iii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 387-388 (Sche. V 367-368). Filoso ía del a e,
pág. 16
xxix
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 389 (Sche. V 369). Filoso ía del a e, pág. 18.
23
xxx
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 393 (Sche. V 373) Filoso ía del a e, pág. 25. En
es e sen ido, algunos in é p e es han is o en Schelling un p edeceso de la Ges al : el sen ido de algo se
mani ies a siemp e en el con ex o del odo.
xxxi
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 406 (Sche. V 386) Filoso ía del a e, pág. 43.
xxxii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 400-401 (Sche. V 380-381). Filoso ía del a e,
pág. 35.
xxxiii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 401 (Sche. V 381). Filoso ía del a e, pág. 36.
xxxi
V. López-Domínguez: In oducción F.W. Schelling, Filoso ía del a e, pág. XIX.
xxx
I. Kan : K i ik de U heilsk a . AK V 195 (1-16). C í ica del Juicio. T ad. de M. Ga cía Mo en e.
Mad id, Espasa-Calpe, 1977. Pág. 95.
xxx i
I. Kan : K i ik de U heilsk a . Ak V 175 (36-37), 176 (1-15). C í ica del Juicio, pág. 74.
xxx ii
“El pun o de pa ida de es a colosal emp esa especula i a es el p oblema de la escisión en e las
dis in as acul ades humanas, un p oblema de i ado de la isión ilus ada, que aho a asume ca ac e ís icas
más amplias e incluso d amá icas, po que se ha ans o mado en con aposición en e el mundo de la
necesidad y de la libe ad, lo inconscien e y lo conscien e, la na u aleza y el espí i u, en de ini i a, en e
lo ini o y lo in ini o. Como e emos, Schelling in en a á busca la unidad de ambos mundos desde el
ámbi o de la e ce a c í ica kan iana”. V. López-Domínguez: Schelling. Mad id, Ediciones del O o, 1995.
Pág. 17
xxx iii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 402 (Sche. V 382). Filoso ía del a e, pág. 37.
xxxix
F:W:J: Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 404 (Sche. V 384). Filoso ía del a e, pág. 40.
xl
F:W:J: Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 406 (Sche. V 386). Filoso ía del a e, pág. 41.
xli
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 405 (Sche. V 385). Filoso ía del a e, págs. 42-43:
“La causa inmedia a de odo a e es Dios, pues median e su iden idad absolu o Dios es la uen e de la
uni icación de lo eal y lo ideal en que se basa odo a e. O bien Dios es la uen e de las ideas. Sólo en
Dios es án o igina iamen e las ideas. Pe o sucede que el a e es la ep esen ación de los a que ipos y,
inconsecuencia, Dios es la causa inmedia a, la posibilidad úl ima de odo a e. Él mismo es la uen e de
oda belleza”. No hace al a ad e i que no se a a de un Dios pe sonal, pe o pa a lec o es que no
p o engan del campo de la iloso ía, ecojo aquí la conocida ci a de la ca a de Schelling a Hegel de 4 de
eb e o de 1795: “Aún una espues a a u p egun a de si c eo que con el a gumen o mo al lleguemos a un
Se pe sonal. Con ieso que la p egun a me ha so p endido. No la hab ía espe ado de un g an conocedo de
Lessing como ú. Pe o cla o que me la has hecho sólo pa a e si yo la he decidido o almen e; pa a i,
desde luego, es á decidida hace iempo. Tampoco pa a noso os alen ya los concep os o odoxos de
Dios. Mi espues a es: llegamos oda ía más allá del se pe sonal. ¡En e an o, me he hecho spinozis a!
No e asomb es. Enseguida e digo cómo”. En G.W.F. Hegel: Esc i os de ju en ud. Edición, aducción y
no as de J.M. Ripalda. Pág. 59. Ob iamen e el concep o de Dios e olucionó en la iloso ía de Schelling,
pe o siguió siendo poco o odoxo. Sob e las elaciones de ju en ud en e Schelling, Hegel y Hölde lin, c .
“Philosophisch- heologische P oblemlagen im Tübinge S i zu S udienzei Hegels, Hölde lin und
Schellings”, en D. Hein ich: Kons ella ionen. P obleme und Deba en am U sp ung de idealis ischen
Philosophie (1789-1795). S u ga , Kle -Co a, 1991. Págs. 171-215.
xlii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 406 (Sche. V 386). Filoso ía del a e, pág. 42.
xliii
F.W.Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 410 (Sche. V 390). Filoso ía del a e, pág. 48.
xli
F.W.J. Schelling, Philosophie de Kuns , Sch ö. III 412 (Sche. V 392) Filoso ía del a e, pág. 50.
xl
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 387-388 (Sche. V 3). Filoso ía del a e, págs. 48-
49
xl i
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 387-388 (Sche. V 367-368) Filoso ía del a e, pág.
55.
xl ii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 415 (Sche. V 395) Filoso ía del a e, pág. 55.
xl iii
Así, la mi ología es la ma e ia del a e, y cons i uye el “mundo de la an asía” que se ma e ializa en
las ob as; en cambio, la ep esen ación y cons ucción de lo Absolu o bajo la o ma de a e es el “mundo
es é ico”, es o es, la in uición de las ideas en las ob as de a e, bajo la o ma sensible, y su sín esis en la
iden idad, p opia de la azón en la iloso ía. C . X. Tillie e: Schelling, une philosophie en de eni . Vol. I.:
Le sys ème i an . Pa is, V in, 1992 (2ª ed.), pág 444.
xlix
E i o aho a conscien emen e el é mino “ ecepción” po se más limi ado, y, sal o en au o es como
Hamann, poco an icipado en su acepción ac ual.
l
Sob e la compa ación a es e espec o en e Kan y Schelling, c . I. Galán: “No as es é icas sob e Kan y
Schelling”, en Logos, Anales del Semina io de Me a ísica 2 (2000), págs. 379-390, especialmen e págs.
384-385.
li
A Schelling se le puede aplica es a ci a de De ida: “Todo nues o lenguaje eu opeo, el lenguaje de odo
lo que ha pa icipado, de ce ca o de lejos, en la a en u a de la azón occiden al, es la inmensa delegación

24
del p oyec o que Foucaul de ine bajo la o ma de la cap u a o de la obje i ación de la locu a. Nada en
es e lenguaje ni nadie en e quienes lo hablan puede escapa a la culpabilidad his ó ica – si es que la hay y
si es his ó ica en un sen ido clásico- que Foucaul pa ece que e lle a a juicio. Pe o es quizás un p oceso
ju ídico imposible pes la ins ucción y el e edic o ei e an sin cesa el c imen po el me o hecho de su
elocución. Si el O den del que hablamos es an po en e, si su po encia es única en su géne o, es
p ecisamen e po su ca ác e sob e-de e minan e y po la uni e sal, la es uc u al, la uni e sal e in ini a
complicidad en la que comp ome e a odos aquellos que lo comp enden en su lenguaje, incluso cuando
és e les p ocu a además la o ma de su denuncia. El o den es denunciado en onces en el o den”. “Cógi o e
His o ia de la locu a”, en J. De ida: La esc i u a y la di e encia. Ba celona, An h opos, 1989, págs. 47-
89. T ad. de Pa icio Peñal e . Ci o la página conc e a del ex o po la edición elec ónica de h p://
pe sonales.ciudad. com.a /De ida/ oucaul .h m, po no ene aho a a mano mi ejempla .: pág. 5.
lii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 391 (Sche. V 371). Filoso ía del a e, pág. 20
liii
Vol. E III, págs. 135-387.
li
E. Colome : El pensamien o alemán de Kan a Heidegge . Ba celona, He de , 2001. Pág. 110.
l
X. Tillie e: Schelling, une philosophie en de eni . Vol. I. : Le sys ème i an , pág. 440.
l i
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. E III 387 (Sche. V 736). Filoso ía del a e, pág. 492.
l ii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. E III 387 (Sche. V 736). Filoso ía del a e, pág. 493.
C . especialmen e las e lexiones sob e la Comedia g iega y el Es ado en E III 364 y ss (Sche V 713 y
ss), y en cas ellano, en Filoso ía del a e págs. 464 y ss.
l iii
C . a p opósi o de es a compa ación la abla sis ema izado a que o ece L. Kna z: “Die Philosophie de
Kuns ”, en H.J. Sandkülle (He sg.): F.W.J. Schelling. S u ga -Weima , Ve lag J.B. Me zle , p. 117.
lix
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö.III 384 (Sche. V 364). Filoso ía del a e, pág. 11.
lx
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö.III 427 (Sche. V 407). Filoso ía del a e, pág. pág. 70.
lxi
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö.III 428 (Sche. V 408). Filoso ía del a e, pág. pág. 71.
lxii
Algunos au o es del pa adigma i alis a son acusados igualmen e de una idea es echa de lo que es la
ciencia.
lxiii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 425 (Sche. V 405). Filoso ía del a e, pág. 68.
Filoso ía del a e, pág. 68. El sub ayado es nues o.
lxi
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 431 (Sche. V 411). Filoso ía del a e, pág. 75.
In e esa eco da aquí el pa ág a o 59 de la C í ica del Juicio de Kan , en el que ambién se con aponía lo
esquemá ico a lo simbólico, dos concep os comple amen e eelabo ados aho a po Schelling. También
hay que eco da que la conside ación de la posibilidad (p oblemá ica) de un conocimien o simbólico que
supe ase las limi aciones del acionalismo y el empi ismo clásicos, del concep o es echo de acionalidad
de algunos ilus ados, así como del mecanicismo, apa ece plan eada ya po Kan desde los Sueños de un
isiona io y la Dise a io, y cons i uye un elemen o cla e pa a explica an o la o mación de la noción de
ascenden al en Kan en e 1770 y 1781 como el pos e io desa ollo del pensamien o kan iano has a el
inal. C . C. Can e la: La génesis de la C í ica de la azón pu a de 1781. Cádiz, Se icio de Publicaciones
de la Uni e sidad de Cádiz, 1987; C. Can e la: In oducción a I. Kan , Sueños de un isiona io, edición
c í ica del ex o alemán, aducción y no as de C. Can e la. Cádiz, Se icio de Publicaciones de la
Uni e sidad de Cádiz, 1989; C. Can e la: “Neopla onismo, iloso ía na u al, mis icismo: uen es ocul as
del oman icismo en el Kan p ec í ico”, en Cuade nos de Ilus ación y oman icismo I (1991), págs. 163-
175; C. Can e la: “C. Can e la : In oducción a I. Kan : De Igne. B e e esbozo de algunas medi aciones
ace ca del uego. In oducción, aducción y no as de C. Can e la. En Cuade nos de Ilus ación y
Roman icismo, nº 1 (1991), pp. 199-224 ; C. Can e la: “Mys icisme e an imécanisme dans le Si is de
Be keley e les Rê es d´Un isionnai e de Kan . En T ansac ions o he Eigh In e na ional Cong ess on
he Enligh enmen . Ox o d, The Vol ai e Founda ion, 1992. Pp. 479 y ss; C. Can e la: “T ansg esiones de
la on e a en e mundo espi i ual y mundo na u al en la mís ica de Swedenbo g: poe as, p o e as y
isiona ios”. En A Rome o (ed.): Juego, ies a y ansg esión. Cádiz, Uni e sidad, 1995. Pp. 458-462.C.
Can e la: “Memo ia, icción y alucinación: el ecue do, la an asía y la locu a en el Ensayo sob e las
en e medades de la cabeza de Kan ”. En A. Rome o: His o ia, memo ia y icción. Cádiz, Se icio de
Publicaciones de la Uni e sidad de Cádiz, 1999; C. Can e la: “Locu a, c eencia y u opía en el Kan
p ec í ico“, en C. Can e la (ed.): La ca a ocul a de la azón: locu a, c eencia y u opía. Cádiz, Se icio de
Publicaciones de la Uni e sidad de Cádiz, 2002. Sob e los ex os de o os au o es que in luye on en la
génesis de la iloso ía schellingiana, c . M. F ank y G. Ku z (H sg.): Ma e iales zu Schellings
philosophischen An ängen. F ank u , Suh kamp, 1975.
lx
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 427 (Sche. V 407) Filoso ía del a e, pág. 70
lx i
F. W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 430-431 (Sche. V 411-412) Filoso ía del a e,
pág. 76. Sob e el simbolismo como o ma de supe a las limi aciones del en endimien o humano, c . I.
Be lin: Las aíces del oman icismo. Mad id, Tau us, 2000, págs. 137-139 y 162-163. Como hemos
25
indicado más a iba, el p oblema apa ece ya abo dado en Kan : En el pe iodo p ec í ico, ba aja, a pa i de
los Sueños de un isiona io, la posibilidad de e e i se a lo ascenden e median e “analogías nega i as”
de lo empí ico, y en esa di ección in es iga á en un p ime momen o como posible uen e pa a un
conocimien o simbólico, que después echaza á, concluyendo que sólo podemos es ablece legí imamen e
analogías pa a an icipa lo empí ico. El p oblema queda á desplazado hacia el ámbi o de la iloso ía
p ác ica, hacia la acción y el a e.
lx ii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 390 (Sche. V 370) Filoso ía del a e, págs. 19 y
20.
lx iii
H.M. Baumga ne y H. Ko en: F ied ich Wilhelm Joseph Schelling. München, Ve lag C. H. Beck,
1996, pág. 101.
lxix
“La limi ación pu a, po un lado, y la absolu idad indi isa, po o o, cons i uyen la ley de e minan e de
odas las igu as di inas, pues son las ideas in uidas ealmen e (…) el a e consigue plasma igu as
aisladas, concluidas, y a la ez log a plasma la o alidad, la di inidad en e a, en cada una”. F.W.J.
Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 411-412 (Sche. V 391-392). Filoso ía del a e, pág. 50.
lxx
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 415-416 (Sche. V 395-396). Filoso ía del a e, pág.
55.
lxxi
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 398 (Sche. V 378). Filoso ía del a e, págs. 32-33.
C . ambién el ex o de Schelling co espondien e a la no a 33 de es e a ículo.
lxxii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 503 (Sche. V 483) Filoso ía del a e, pág. 169.
lxxiii
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 505-506 (Sche. V 485-486) . Filoso ía del a e,
pág. 173.
lxxi
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 503-504 (Sche. V 483-484). Filoso ía del a e,
págs. 169- 170.
lxx
F.W.J. Schelling: Philosophie de Kuns , Sch ö. III 505 (Sche. V 485) Filoso ía del a e, págs. 171-
172.