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Reflexiones de Ramón de la Sagra como reformador social: las instituciones benéficas en los Estados Unidos, 1835

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Reflexiones de Ramón de la Sagra como reformador social: las instituciones benéficas en los Estados Unidos, 1835

Author: García Montón, Isabel
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 1995
Source: https://idus.us.es/bitstreams/c0edad49-0b3f-4352-b445-c8a1ffda36d2/download
Re is a de Es udios No eame icanos,
n!
4 ( 1996), pp. 283 -
293
REFLEXIONES
DE
RAMON
DE
LA
SAGRA
COMO
REFORMADOR SOCIAL:
LAS
INSTITUCIONES BENEFICAS
EN
LOS ESTADOS UNIDOS, 1835
ISABEL
GAR
CÍA-
MON
TÓN
Uni e sidad Complu ense
Los
el
a os
de
iaje os,
como
uen
es
hi
s ó icas
di ec as
,
b ind
an d
i e
sas
in o
-
maciones
s
ob e
la
socieda
d,
al
eco
ge
obse
ac
ione
s
de
p ime a
ma
no
sob
e
enóme-
nos
que
imp e
s
ionaban
a l
os
isi an es
ex anje o
s.
Po
a
n
o,
es
o
s
esc i os
c
ada
día
se
co
ns
ide an
con
mayo
in e és
en
los
es udios
his o iog á ico
s de l
as
úl ima
s
décadas,
pues
pe
mi
en
ace ca se
a
la
s
ealidades
sociales
de
s
de
nue as
p
e s
pec i
as.'
Tal
es
el
caso
del
ela o
que
hizo
Ram
ón
de
la
Sag a
del
iaje
que
e ec uó
a
los
Es ados
Unido
s
en
1835
.2
1. Mo ne , Magnus, «Eu opean a elog
ue
s as sou ces o La ín Ame ican his o y om he
eigh een h cen u y un il 1870», Re is a de
Hi
s o ia de Amé ica, n. 93, México
DF
, 1982, pp. 91-
149. Sob e p oblemas me odológicos y las líneas de in es
i
gación que susci a el es udio de
Ja
con o mación de imágenes de una comunidad nacional po obse ado es ex anje os, e las po-
nencias de Ja Va. Reunión de His o iado es La inoame icanis as Eu opeos, celeb ada
en
la
ci
udad
polaca de To un del
26
al 30 de ma
yo
de 1978, publicadas en: Es udios
la
i1wame icanos, n. 6,
Va so ia,
19
79.
2. Sin ha
ce
una bio
g
a ía de
Ram
ón de
la
Sag a (La Co uña
17
98-F ancia, 1871) con
ie
-
ne señala algunos aspec os undamen ales de su in ensa ida, ca ac e i
za
da
po amplísimos y
a iados in e eses. Su eco ido ideológico e olucionó desde el
li
be alismo adical, pa
sa
ndo po
el socialismo u ópico, pa a ab aza
en
su
madu
ez
el
co
nse adu ismo. F
ue
dipu ado du an e es
l
eg
isla u as po La Co uña y
Lugo
en
la candida u a del pa ido mode ado. Es e inquie o ilus ado
iajó po
Es
ados Unidos, F ancia, Bélgica, Holanda, Alemania e Ingla e a. Enseñanza, in es i-
gación y di
u
sión ue on conside adas po Sag a como ac i idades in e dependien es. Y así mien as
dic aba lecciones de His o ia Na u al y Bo ánica, a
la
ez c eaba la Escuela de P ác icas,
en
La
284 Isabel Ga cía-Mon ón
Ramón de la Sag a, na u alis a, his o iado , economis a y e o mado social, ue
el
p ime español que,
en
1836, o eció a España es imonio de ins i uciones de
p e i
-
sión
.3
Conoce su expe iencia posibili a inc emen a
el
ace camien o a una
sociedad
lib e que busca un nue o o den en odos sus ámbi os. Los Es ados Unidos se con ie en
en modelo social pa a Eu opa,
ya
que susci ó g an a ención y cu iosidad de los analis as
y iaje os. En e 1830 y 1850 son muchas las pe sonas que iajan a Es ados Unidos
-en
algunos casos en iadas po sus gobie nos-pa a es udia «in si u» la expe iencia
no e-
ame icana. En 1
83
1 Alexis de Tocque ille,
en
compañía
de
Gus a e de
Beaumon
,
iaja a Es ados Unidos pa a es udia
el
sis ema peni encia io. En ene o de 1835 el
g an sociólogo Tocque ille publica
la
p ime a pa e de
su
ob a La democ acia
en
Amé ica,
con
la
que ensanchó y p o undizó la comp ensión del enómeno social
po
medio de un es udio compa ado del mundo no eu opeo.4
En los Es ados Unidos, la p esidencia de And ew Jackson,
18
29 a 1837, imp eg-
nó a la democ acia ame icana de nue o con enido: consegui hace ealidad su
c een-
cia
en
la igualdad de odos los homb es. En es e pe íodo los es adounidenses
asegu
a-
on
La
democ a ización de la polí ica y del gobie no con
la
pues a en p ác ica
de
una
mayo pa icipación del homb e co ien e en el gobie no de las ins i uciones es a ales,
p opicia on la libe ad económica o libe ad de opo unidades, e in en a on e l
eja
en
Habana. A
su
eg eso a España impa ió l
ecc
iones
de
economía social,
en
el
A eneo
de
Mad id, y du an e su la ga es ancia
en
Pa ís undó el pe iódico
El
Eco
hispano-ame icano
.
Además, es e g an políg a o nos
ha
dejado un alioso legado bibliog á ico del que an
sólo
ci a
-
mos algunas ob as: His o ia ísica, polí ica y
naw al
de la isla
de
Cuba, Pa ís, Imp en
aAnh
u
Be and, 1842-1863, 12 ols .. uen e obligada
pa a
lo
s es udiosos de la his o ia cubana del
siglo
XIX; sob e e o ma social pueden consul a se: Re is a
de
los in e eses ma e iales y mo ales.
Pe iódico
de
doc inas p og esi as en a o de la humanidad. Redac ado
po
D.
Ram6n
de
la
Sag a
..
.,
Mad id, Imp en a D. Dionisio Hidalgo, 1844; y Lecciones de economía social,
dadas
en
el A eneo ciemí ico y li e a io
de
Mad id, Mad id, Imp en a de Fe e y Compañía, 184
0;
y
de
los
di
e sos ia
je
que ealizó son muy
co
pios
os
los da os ecopilados en: Relación de los l'iajes
hechos en Eu opa. bajo
el
pun o de
i
s a de la ins ucción y bene icencia pública. la ep esión y
el cas igo y la e o ma
de
los delincuel/ es; los p og esos ag íco
la
s e indus iales y su in luencia
en la mo alidad. Mad id, Imp en a Hidalgo, 1844, y Cinco me
ses
en los Es ados Unidos
de
la
Amé ica del No e desde el 20 de ab il
al
23 de sep iemb e de 1835. Dia io de iaje
de
D . ... ,
Pa ís, Imp en a de Pablo de Renoua d, 1836.
3.
La~
apo aciones
de
la Sag a a la e o ma peni encia ia española
en
la
p ime a
mi ad
del
siglo X
IX
han sido analizadas en
la
excelen e ob a
de
González Gui ián, Luis, Ramón de la Sag a:
U opía y Re o ma peni encia ia, A Co uña, &licios
do
Cas o, 1985. El
ca
pí ulo
11
es
á dedicado
al
sis ema peni encia io en los Es ados Unido
s,
que an o imp esionó a nues o pe sonaje.
4.
Al
momen o
de
eda
c a Sag a su
Dia io
de
iaje
a los
Es
ados Unidos conocía
la
ob a
de
Gu
s a e Beaumon y Alexis
de
Tocque ille, Sys eme péni en iai e aux E a s-Unis, publicado
en
1833, pues asc ibe los juicios
de
es os au o es
sob
e el sis ema mo al y ilosó ico
de
la
Casa
de
Re o ma
de
jó enes delincuen es de
la
ciudad de Bos on, La Sag a,
Ramón
de, Cinco
meses
.. .,
pp
. 326-33
1.
Re lexiones de Ramón de la Sag a como e o mado social
285
la sociedad en gene al
el
p incipio de igualdad, que c is alizó en un uni e so de e o -
mas es a ales, colec i as e indi iduales.
Bajo
el
espí i u e o mis a
de
la época, se con igu aban nue as ideas y ac i udes
que en su conjun o ecibían el nomb e de Roman icismo. Es e as o y complicado
mo imien o
de
la his o ia in elec ual y li e a ia del mundo occiden al e is ió di e sas
o mas, y sugi ió dis in as conclusiones a di e en es países, pe íodos e indi iduos. La
ac i ud omán ica e a, sob e odo, una ac i ud sen imen al en e al in elec ualismo pu o
que a aba
de
des aca sob e odo las cualidades y la dignidad del indi iduo, y ello hizo
que el mo imien o omán ico
en
los Es ados Unidos uese una ue za que p omo ió
di e sas causas libe ales de
la
época: la paz uni e sal,
la
emplanza, los de echos eme-
ninos y la emancipación de los neg os del su .
En
los Es ados Unidos, cie amen e, se
puede deci que
el
espí i u de e o ma es u o imp egnado
de
un a án de pe eccionismo
y de una endencia al humani a ismo, que se e lejó en múl iples ob as de ca idad
pública: un ejemplo de ello
es
la c eación de las ins i uciones bené icas obje o de es u-
dio en es e abajo.
La
Sag a, el obse ado de esa sociedad que es aba
en
plena
e a
de e o mas al
iempo que cons uía con oda cele idad su nación, i ía desde 1823 en Cuba, doce
años sin sali de la isla, aunque man enía una es echa co espondencia con cien í icos
de ins i uciones ame icanas y eu opeas. Po esos años, la sociedad cubana e a ambién
p o agonis a de g andes cambios en los planos social y económico, consecuencia d
i-
ec a de la de ini i a inse ción de la economía cubana en el me cado mundial del azú-
ca .
Como di ec o del Ja dín Bo ánico de la Habana, La Sag a desempeñaba un
des acado papel
en
el
escena io cubano po su incansable ac i idad como na u alis a.
Como p o eso , dic aba lecciones de His o ia Na u al y Bo ánica ag ícola. Como di uso
de las ciencias, publicó la e is a Anales
de
Ciencias, ag icul u a, come cio y a e, y
como his o iado esc ibió la His o ia económico-polí ica y es adís ica de la Isla de
Cuba, publicada en 1831, ac i idades que e idencian la capacidad in elec ual de nues-
o obse ado .5
Desde ab il a sep iemb e
de
1835
La
Sag a esidió
en
los Es ados Unidos.
De
su
es ancia dejó
un
in e esan e dia io de iaje bajo el í ulo Cinco meses en los Es ados
Unidos
de
la Amé ica del No e, ob a en la que ecogió obje i as desc ipcion
es
de odo
cuan o io, in e caladas
co
n sus p opias e lexiones. T as su eco ido po
el
país, la
p eocupación po las cues iones sociales adqui i ía ango dominan e en su ida. Nues-
5.
La
más copiosa elación de su p oducción
ha
sido ealizada po González López, Emi-
lio, Un g an soli a io: Don Ramón de la Sag a. Na u alis a. his o iado , sociólogo y economis a,
La
Co uña, Caixa Galicia, 1984; y ambién puede consul a se sob e sus ac i idades en la isla de
Cuba: Ga cía-Mon
ó
n, Isabel, «Ramón de la Sag a: un obse ado de la ealidad cubana», en
Ac as
las
. Jo nadas.
P
esencia de España en Amé ica: apo ación gallega, A Co uña, Dipu a-
ción p o incial, 1987. pp. 643-649.
286 Isabel Ga cía-Mon ón
o análisis de su Dia io se cen a á en p esen a las ca ac e ís icas de algunas ins i u-
ciones bené icas no eame icanas,
y,
a la ez, conside a el impac o que es as ins i u-
ciones u ie on en
un
cien í ico-na u alis a español.
Cuando el
19
de ab il desemba có en Nue a
Yo k
, como
él
mismo con iesa,
su obje i o es aba de e minado po un deseo «de o ma idea del es ado de
las
ciencias
na u ales,» que amplió,
al
conoce la o ganización de algunas «ins i uciones bené icas
y ilan ópicas».6 Ello le obligó a analiza
nu
e os
in
e eses, que exp esó del siguien e
modo:
«He en ado en e lexiones conmigo mismo, y me
he
con encido que
hallándome
en
opo unidad de es udia algunas ú iles
in
s i uciones de es e
paí
s,
no debo menosp ecia la, y que el sac i icio pecunia io y de algunos
mese
s
que
pueda cos a me, se á muy pequeño
en
compa ación de
la
ins ucción
que
puedo adqui i en muchos amos necesa ios a
la
España y que algún
día
el
gobie no ó los habi an es, pensa án
en
in oduci . Tales son las p isiones,
po
el sis ema peni encia io, las casas
de
e u
gio
pa a
los jó enes
delin-
cuen es, las de pob es, de ciegos, y
de
so do-mudos, aunque de es as úl i-
mas se conocen
en
España, no es án gene alizadas, lo
mi
smo que los hos
pi
-
ales pa a demen es, los asilos pa a
la
in ancia, la o andad, la dec epi ud, y
en
in, odos los es ablecimien os que iendan a mejo a la sue e
de
lo
s
humanos que po e ec os de la mise ia, de una mala educación, de los
icios
o
de
causas a ales independien es
de
su olun ad, caen bajo el
impe io
,
demasiado pode oso ya,
de
la desg acia y del in o unio. Como uen es del
c imen y de Ja mise ia, pueden econoce se la igno ancia y los icios, y a
las ins i uciones consag adas a gene aliza y pe ecciona la enseñanza, y a
ex i pa ó disminui los segundos, deben di igi se las mi adas del
homb e
que ama la sociedad y sus semejan es. En ecíp oca unión con el p og
eso
de las clases necesi adas y el adelan o de las naciones, conside o las
g an-
des emp esas que a o ecen el come cio y las
com
unicaciones, las
compa-
ñías y los bancos que las acili an, las cajas de aho o que asegu an el
epo
-
so
del anciano, y la di usión del espí i u de asociación que odo lo pued
e,
al
cual nada esis e, y que
ha
ce o ma colosos
de
iqueza y de acción po la
ag egación de acciones pe didas en las masas de indi iduos aislados. Los
Es a
-
dos-Unidos me pa ecen el país clásico pa a es e géne o de explo aciones;
la
sue e me ha
a o
ecido; la
sa
lud y una g an ac i idad me acompañan, y se á
muy g a o pa a mí, que só
lo
me p oponía lle a
de
los Es ados Unidos a mi
6.
La
Sag
a, Ramón de, Cinco meses .... p. 48. Su in e és
po
las e o mas sociales
ha
s
id
o
analizado en a ios es udios desde el clásico de Núñez A enas. Manuel, D. Ramón de la Sag a,
e o mado social, Nue a Yo k, 1924; has a es udios más ecien es: Maluque de Mo es, Jo di.
El
socialismo
en
Espa ía
18
33- 1868. Ba celona,
G
ij
albo. 1977, pp. 235-236.
Re lexiones
de
Ramón
de la Sag a como e o mado social 287
pa ia, algunas p oducciones na u ales pa a el
Museo
de
Mad id,
el
o ece le la
ú il aplicación de nociones ú iles sob e es ablecimien os ilan ópicos y emp e-
sas indus iales
...
Vuel o pues a
la
ida
de
los sen imien os ie nos y ilan ópicos
y bendigo el país que
me
ha
p opo cionado es e ag adable cuan o inespe ado
eg eso pa a
da
un adiós de despedida a las ciencias».7
Aguijoneada su cu iosidad
po
los p ime os con ac os con los que él llamó «es-
ablecimien os ú iles,»8 decidió amplia an o
el
ámbi o geog á ico de
su
iaje como su
á ea de pe cepción y e lexión.
Así
, su inicial in e és
po
las
ins i uciones cien í icas,
como las de Pennsyl ania, mo i o o iginal de
su
iaje, se expandió pa a ecoge en su
dia io odo ipo de obse aciones sob e los «es ablecimien os ú iles,» a los que se
suma on los
de
Nue a Yo k, Ma yland, Massachuse s y Connec icu .
An e el cúmulo de in o mación que nos o ece, he seguido el c i e io de anali-
za
sólo aquella que se e ie e a las ins i uciones que ponen
de
mani ies o cómo
la
sociedad in eg a lo nega i o y de uel e como o denado y benigno.
Se
a a pues, de esal a las ca ac e ís icas
de
es as ins i uciones, en las ciuda-
des más impo an es de los Es ados Unidos, y de analiza
la
imagen que elabo ó y
asmi ió
La
Sag a
de
ese aspec o conc e o del e o mismo social no eame icano.
Según se deduce de
la
desc ipción de los es ablecimien os de bene icencia, cum-
plió La Sag a un me ódico plan en la ecopilación de da os. El au o de es e dia io ano ó en
igu oso o den el encla e y la cons ucción del edi icio, !ajun a di ec i a y el pe sonal, la
inanciación,
la
o ganización de los depa amen os, las ins alaciones,
la
alimen ación, y
o os elemen os signi ica i os a es e espec o. En segundo luga hay que sub aya su in e-
és
po
conoce los mé odos u ilizados pa a la ecupe ación del indi iduo: las ac i idades,
la
ins ucción, la disciplina y los cas igos. Desc ibió odo lo que eía, y consiguió de cada
uno de los cen os amplia in o mación al ecopila documen ación o icial, como es adís i-
cas, p esupues os y memo ias. Fue, sin duda, una acuciosa a ea mo ida
po
la in ención
de ae a España la mayo in o mación posible y pone la a disposición públic
a9.
UNA FORMA DE COMBATIR
LA
INDIGENCIA
La
p ime a isi a de
La
Sag a a las casas de
pob
es en Es ados Unidos le causó
un «g an dolo ,» según señalaba, pues «la plaga de los pob es cunde po odas pa es de
una mane a ala man e.»
JO
Es a ealidad social
le
despe a ía el in e és
po
conoc
e
los
cen os
de
asis encia social como modelos de o ganización y uncionamien o.
7.
La
Sag a, Cinco meses, pp. 95-97.
8.
La
Sag a, Cinco meses, p. 96.
9. La Sag a, Cinco meses, p.
X.
10. La Sag a, Cinco meses
..
., p. 128.

288 Isabel Ga cía-Mon ón
El
20
de junio, iene luga ese p ime con ac o al ealiza su isi a a
un
asilo,
si uado
en
Bal imo e.11 Además de compa i
el
almue zo
con
el
di ec o y el
pe sonal
sani a io, desc ibió en
su
Dia io
el
minucioso eco ido a
es e
es ablecimien o:
«Es á
si uada en una bellísima colina
...
El
edi icio iene un en e
muy
ex enso, y
hace
un
bello e ec o po su colo ama illo cla o. El pe is ilo, el pó ico y los co edo es
de
la
en ada,
...
no dan cie amen e idea de
la
pob eza de sus mo ado es.»
De
los
dis in os
depa amen os, hemos ex aídos no as in e esan es: des acó
con
admi ación su
o den
y
ex emado aseo. Los do mi o ios es aban di ididos pa a homb es y muje es, y
«con
la
misma sepa ación pa a los de
Ja
gen e de colo , y o as salas
pa a
los niños, bien hué anos
que ecoge el cen o o bien hijos de los pob es que allí habi an.» Exis ía un depa amen o
pa a albe ga a Jos demen es, y o o dedicado a sala de pa os
le
llamó mucho
la
a ención,
y en el que en
su
opinión se a endía «con esme ada asis encia» a las muje es que
uesen
a
da
a luz.
El
eglamen o p e eía que las mad es de hijos ilegí imos pagasen
una
can idad anual, y aunque
se
les pe mi ía abandona
la
casa, quedaban obligadas,
en
el
caso de deja al hijo en
el
cen o, a eg esa a cie as ho as
pa a
amaman a lo.
Los mé odos aplicados en es as ins i uciones es aban basados en la ins ucción
y en el abajo, así,
«A
los niños se les enseña a lee , esc ibi y con a ; las muje es
hilan
algodón, la an, componen y hacen
la
opa
pa a
la
casa; y los homb es cul i an
la
ie a
anexa al es ablecimien o, y o os se ocupan en los ela es, zapa e ía, sas e ía,
ob as
de
made a, e c ... »
La
Sag a de endía es e modelo de o ganización
que
descansaba en
la
ins uc-
ción y en el abajo. Más a de se ía una de las bases de su concepción de e o mado
social:
la
educación, que englobaba ins ucción mo al y eligiosa.
El sis ema pa a libe a
al
homb e de la ociosidad ue impone
la
disciplina
labo
-
al: «Todo pob e que en a en la casa es á obligado a abaja ;
se
o ma a la en ada
una
no a de los e ec os
que
lle a, y se le ab e una cuen a de p oduc os y gas os.»
Con
es os
ing esos pagaban sus gas os de es ancia; en caso de
que
pe maneciesen en
la
en e me-
ía o
en
sus habi aciones a gumen ando con alecencia, debían
paga
una can idad
su-
pe io . Exis ían, además, medidas puni i as,
po
ejemplo, a aquellos que no
abona an
las cuo as se les negaba
el
pe miso de salida, y a los que
no
que ían abaja se les
cas igaba con «la
caída
de agua sob e
la
cabeza, o al encie o a
pan
y agua.»
El aspec o educa i o del abajo e a
pa a
La
Sag a más impo an e que su
emu-
ne ación; en es a línea aconsejaba la c eación
de
un
ondo pe sonal, que bien adminis-
ado
po
la di ección del cen o pudiese se u ilizado po
el
indi iduo pa a in eg a se a
la
sociedad.12 No ep obaba
La
Sag a
la
punición a las al as,
pues
la
conside aba pa e
de
la co ección. Coincidía
con
la
iloso ía de
la
pena
, que aplicaban los no eame ic
anos,
basadas en los p incipios p o es an es, de cas igo y e o ma, y
no
sólo expiación.
11.
La desc ipción de la
«C
asa
de
pob es» y da os es adís icos de Bal imo e éase:
La
Sag a, Cinco
meses,
pp. 121-127.
1
2.
La Sag a, Cinco meses, p. 293.
Re lexiones de Ramón de la Sag a como e o mado social 289
En Bal imo e
el
auxilio a los necesi ados dependía del Es ado. Bajo su di ección
la Jun a ec o a se enca gaba del buen uncionamien o y dis ibución de los auxilios.
Po su pa e, los ep esen an es de
Jos
dis i os decidían la acogida de los necesi ados
en
la casa. Es a o ganización ponía de mani ies o la pa icipación ciudadana en la a ención
a los pob es.
La
inanciación es aba incluida en los p esupues os del Es ado, as p e ia e a-
luación anual
de
los gas os que
se
p ecisaban pa a soco e a los pob es, y con a eglo a
ella se es ablecía un impues o a los ciudadanos pa a ecauda los ondos necesa ios.
La asis encia a los indigen es se hacía po dos ías, una, ayudando económica-
men e a «pob es de buena conduc a» que i ían
en
sus domicilios; o a, acogiéndoles
en el cen o bené ico, al que podían acudi las pe sonas necesi adas de la ciudad de
Bal imo e, las de los condados y los ex anje os. Po los da os que p opo ciona
La
Sag a,
en
1833 había 5.409 pob es en
el
Es ado de Bal imo e, y esidían en la casa 450
po
é mino medio anual.
Después de ealiza su isi a,
La
Sag a, sa is echo del o den, del aseo de
la
casa
y
de
la o ganización, e lexiona en dos e ien es,
una
sob e el aspec o de los pob es en
Es ados Unidos. «Los de es e país no ienen, gene almen e hablando, el aspec o de los
de España: muchos son homb es obus os, que más bien
el
icio que
la
al a de ocupa-
ción han lle ado a aquel asilo.» Y la o a, se ía busca un sis ema adecuado de «la
ep esión de
la
mendicidad, se e o y igu oso, que a la ez endiese a ena los icios,
a cas iga a los iciosos, a in imida a los holgazanes y a soco e a los e dade amen e
necesi ados que no pueden abaja ,»
13
que bien pudie a es a basado
en
el
modelo que
acababa
de
conoce .
Ya
e emos más adelan e el cambio de opinión que su e as isi-
a o os cen os de asis encia a los indigen es. Pe o lo que sin duda queda e lejado con
es as palab as es la inquie ud
de
La
Sag a hacia la necesidad de elimina las desigual-
dades en la sociedad y comba i
po
o ece
un
luga , y un abajo deco oso pa a cada
ciudadano.
De su isi a a Filadel ia, llama su a ención «El Palacio de los Pob es, sun uoso
edi icio,» que es aba siendo cons uido
po
ellos mismos, y que p e
en
día inco po a
los mayo es adelan os en su a qui ec u a, y o ganización económica y adminis a i a,
pa a ello se basa on en la expe iencia de los cen os de o os Es ados.
14
Según
el
in o me de
La
Sag a, en
el
Es ado
de
Nue a Yo k el núme o de pob es
es aba aumen ando isiblemen e; si pa a
el
año 1830 se ecogía la ci a de
15
.506,
cua o años más a de el núme o de ellos ascendió has a 32.798. Po ello, la municipa-
lidad de Nue a Yo k es aba econs uyendo la in aes uc u a de ayuda social, que
en
palab as de
La
Sag a, e a «muy de icien e.» Se lamen aba ela ando su isi a a Belle
ue
,
13
. La Sag a, Cinco
meses.
p. 12
8.
14.
Pa a la in o mación sob e la asis encia a los indigen es
en
la ciudad
de
Filadel ia
éase, La Sag a, Cinco meses, pp. !66-
167.
290 Isabel Ga cía-Mon ón
ba io de Nue a Yo k, en donde se hallaba un conjun o de edi icios, dedicados a la
co ección y a la asis encia social: «Reco iendo aquellas is es edi icios, me
cos aba
abajo c ee que me hallaba en los Es ados U nidos;
...
el is e cuad o que o ecen
sus
cá celes, sus hospi ales y su casa de co ección, al paso que los ilan ópicos
ecinos
han es ablecido y sos ienen, es ablecimien os semejan es, dignos de p esen a se
como
modelo.»15
De
es e modo p esen aba el con as e con o as ins i uciones que han
su gi-
do de la inicia i a p i ada con
la
colabo ación ciudadana, e insis ía en que la
ca idad
no eame icana no e a una ca idad de econocimien o de hono es, sino de pa icipa-
ción. Los dis in os es a os sociales con ibuían a ende e in eg a a los «in elices.» 16
Pa a el sos enimien o de es os cen os de auxilio en algunos condados
neoyo -
quinos habían asignado ie as,
en
las que abajaban los acogidos, y cuando
había
exceden e de p oducción se endía pa a con ibui a los gas os ocasionados al
Es ado.
El abajo ag ícola y la enseñanza de la ag icul u a, que e an comunes a odos los
cen os, u o señalada ep esen ación
en
la hacienda «Long Island Fa m,»17
dedicada
a las enseñanzas ag a ias exclusi amen e pa a niños. Con es a misma inalidad
se
es a-
bleció la «Fa me School,» g acias a
la
inicia i a de un g upo de pe sonas que sin ie on
deseos de ayuda a niños hué anos o abandonados, pa a e i a que cayesen
en
«la
holganza y el icio.» Pa a log a es e p opósi o comp a on ie as y cons uye on
un
edi icio
en
la isla de Thompson.
La
capacidad del edi icio e a pa a unos 200 niños,
en
1835
había
65
niños, meno es casi odos de
12
años y pe manece ían en el cen o
has a
los 16 años. Les enseñaban los p incipios de
Ja
eligión, es udios de p ima ia y
máxi-
mas mo ales. Los abajos que ealizaban e an sencillas aenas ag ícolas.
18
E a
impo -
an e la inicia i a de la sociedad no eame icana po segui o mando lab ado es,
qu
e
se ía una o ma más de man ene su p o unda con icción sob e las i udes sociales,
mo ales y polí icas de la población campesina.
De Bos on, ciudad que enía a ios cen os co eccionales y de asis encia a
lo
s
necesi ados,
La
Sag a apo ó múl iples da os de in e és.19 Los ecu sos económicos
pa a
el
man enimien o de los asilos y auxilio a
Jos
indigen es p ocedían del p esu
pue
s o
gene al del Es ado, el cual des inaba anualmen e una can idad pa a cub i los
gas os
15. En dos ocasiones
La
Sag a apo a da os sob e la asis encia social del Es ado de
Nue
a
Yo k. En la p ime a es más some a la in o mación, pues co esponde a los p ime os días de su
iaje, y la o a ecoge una documen ación más comple a de su isi a ealizada el
16
de sep iem -
b e, que e idencia su de inido in e és.
La
Sag a, Cinco meses, pp.
21
-25 y 4
21
-430.
16. La Sag a, Cinco meses, pp. XXII-XXHI.
17.
Es a hacienda
e a
dependien e de la «Casa
de
pob es» de Nue a Yo k, acogía a
300
niños y a algunos jó enes de una edad in e io a los 16 años.
La
Sag a, Cinco meses, p. 429.
18.
La
Sag a, Cinco meses,
p.
430.
19.
Pa a la in o mación e e en e a la asis encia social en la ciudad de Bos on éase:
La
Sag a, Cinco meses, pp. 317-320.
Re lexiones de Ramón de
la
Sag a como e o mado social
291
del soco o a los pob es.
Po
an o
el
ciudadano no enía que con ibui con ningún
impues o especial.
«The House
o
Indus y,» como
e a
denominada
la
Casa de Pob es de Bos on,
enía una o ganización simila a
la
de
o os es ablecimien os. Los acogidos es aban
ins alados según
el
sexo y los niños pe manecían jun os has a los es años. Las a eas
es aban epa idas. Los homb es abajaban
en
los alle es y en
la
hue a. Las muje es y
los ancianos
se
ocupaban de a eas domés icas.
La
comida
e a
excelen e; po ejemplo,
el menú del mediodía «incluía odos los días ca ne esca, a azón de es cua os de
lib a
po
indi iduo,» pa a as y a oz, comida que acompañaban con «excelen e pan
blanco,» los ie nes sus i uían la ca ne
po
el pescado,
y,
a los que abajaban les au-
men aban
la
ación de ca ne y les daban una
aza
de é neg o.
A la is a de las no as,
-copiadas
po
La
Sag a di ec amen e
de
la
documen a-
ción adminis a i a de es a ins i ución, que
la
di ección del cen o no u o incon enien-
e
en
pone a
su
disposición-ex ajo
la
siguien e conclusión espec o de las ca ac e ís-
icas comunes
de
los indi iduos que ing esaban a es e cen o: «no son la dec epi ud ni
el in o unio, lo que allí les conducen, sino los icios y los desó denes de su ida.» Es
in e esan e inclui algunos de los da os
de
su Dia io que desc iben las causas que p opi-
ciaban la pob eza o indigencia en
la
ciudad
de
Bos on.
Según los da os es adís icos,
la
p ime a causa e a
el
alcoholismo.
Po
ejemplo,
en 1833 el núme o de pob es esiden es e ing esados ascendió a 1.273, de los cuales
930 e an adul os y 343 niños.
De
los adul os, 670 e an bo achos y
101
demen es e
in álidos, que se suponían con endencia
al
alcoholismo.
De
los 343 niños, 257 e an
hijos
de
pad es alcohólicos. O o ac o decisi o e a
el
núme o de ex anje os (emi-
g an es ecién llegados) que no conseguían pues os de abajo: po ejemplo,
en
1834,
de 1.543 pe
so
nas acogidas e ing esadas, 558 e an adul os ex anje os y 283 los hijos
de es os. Según las ci as del Es ado de Massachuse s sob e el núme o
de
pob es
a gumen aba que ca ece de
la
zos amilia es o se sol e o in luía di ec amen e en el
aumen o de es e sec o de
la
sociedad. Al analiza la es uc u a de edad, se pone de
mani ies o que la mayo ía
de
los acogidos se hallaban
en
edad labo al; había 857
adul os, en e
12
y
60
años,seguido en núme o
po
los jó enes y niños: 378. El es o
es aba epa ido del siguien e modo: 148, mayo es de 60, y 160 indi iduos que no
e an ap os pa a el abajo po en e medad ísica o men al.
Es a conclusión
de
La
Sag a ayuda a con igu a la es uc u a de es e sec o
ma ginado e in i a a hace
un
análisis más p o undo, co ejando es os da os con o as
uen es, aunque cie amen e son indicado es de la ealidad social
en
esos años en Bos on.
Lo
que sin duda apo an es os análisis es que po p ime a ez un español se in e esa
po
las ca ac e ís icas de
la
ma ginalidad e indigencia en los Es ados Unidos.
Pe o La Sag a
no
de iene su análisis en esos da os, y
a
más allá
en
sus comen-
a ios e e en e a o o aspec o:
la
salud
de
los acogidos, de los conside ados pob es, y
de
la
que hace las siguien es e lexiones: «En un país donde
la
indus ia o ece an os
ecu sos al homb e aplicado, y donde la ag icul u a se encuen a escasísima de b azos,