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Reflexiones de Ramón de la Sagra como reformador social: las instituciones benéficas en los Estados Unidos, 1835

García Montón, Isabel

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Re is a de Es udios No eame icanos, n! 4 ( 1996), pp. 283 - 293 REFLEXIONES DE RAMON DE LA SAGRA COMO REFORMADOR SOCIAL: LAS INSTITUCIONES BENEFICAS EN LOS ESTADOS UNIDOS, 1835 ISABEL GAR CÍA- MON TÓN Uni e sidad Complu ense Los el a os de iaje os, como uen es hi s ó icas di ec as , b ind an d i e sas in o - maciones s ob e la socieda d, al eco ge obse ac ione s de p ime a ma no sob e enóme- nos que imp e s ionaban a l os isi an es ex anje o s. Po a n o, es o s esc i os c ada día se co ns ide an con mayo in e és en los es udios his o iog á ico s de l as úl ima s décadas, pues pe mi en ace ca se a la s ealidades sociales de s de nue as p e s pec i as.' Tal es el caso del ela o que hizo Ram ón de la Sag a del iaje que e ec uó a los Es ados Unido s en 1835 .2 1. Mo ne , Magnus, «Eu opean a elog ue s as sou ces o La ín Ame ican his o y om he eigh een h cen u y un il 1870», Re is a de Hi s o ia de Amé ica, n. 93, México DF , 1982, pp. 91- 149. Sob e p oblemas me odológicos y las líneas de in es i gación que susci a el es udio de Ja con o mación de imágenes de una comunidad nacional po obse ado es ex anje os, e las po- nencias de Ja Va. Reunión de His o iado es La inoame icanis as Eu opeos, celeb ada en la ci udad polaca de To un del 26 al 30 de ma yo de 1978, publicadas en: Es udios la i1wame icanos, n. 6, Va so ia, 19 79. 2. Sin ha ce una bio g a ía de Ram ón de la Sag a (La Co uña 17 98-F ancia, 1871) con ie - ne señala algunos aspec os undamen ales de su in ensa ida, ca ac e i za da po amplísimos y a iados in e eses. Su eco ido ideológico e olucionó desde el li be alismo adical, pa sa ndo po el socialismo u ópico, pa a ab aza en su madu ez el co nse adu ismo. F ue dipu ado du an e es l eg isla u as po La Co uña y Lugo en la candida u a del pa ido mode ado. Es e inquie o ilus ado iajó po Es ados Unidos, F ancia, Bélgica, Holanda, Alemania e Ingla e a. Enseñanza, in es i- gación y di u sión ue on conside adas po Sag a como ac i idades in e dependien es. Y así mien as dic aba lecciones de His o ia Na u al y Bo ánica, a la ez c eaba la Escuela de P ác icas, en La 284 Isabel Ga cía-Mon ón Ramón de la Sag a, na u alis a, his o iado , economis a y e o mado social, ue el p ime español que, en 1836, o eció a España es imonio de ins i uciones de p e i - sión .3 Conoce su expe iencia posibili a inc emen a el ace camien o a una sociedad lib e que busca un nue o o den en odos sus ámbi os. Los Es ados Unidos se con ie en en modelo social pa a Eu opa, ya que susci ó g an a ención y cu iosidad de los analis as y iaje os. En e 1830 y 1850 son muchas las pe sonas que iajan a Es ados Unidos -en algunos casos en iadas po sus gobie nos-pa a es udia «in si u» la expe iencia no e- ame icana. En 1 83 1 Alexis de Tocque ille, en compañía de Gus a e de Beaumon , iaja a Es ados Unidos pa a es udia el sis ema peni encia io. En ene o de 1835 el g an sociólogo Tocque ille publica la p ime a pa e de su ob a La democ acia en Amé ica, con la que ensanchó y p o undizó la comp ensión del enómeno social po medio de un es udio compa ado del mundo no eu opeo.4 En los Es ados Unidos, la p esidencia de And ew Jackson, 18 29 a 1837, imp eg- nó a la democ acia ame icana de nue o con enido: consegui hace ealidad su c een- cia en la igualdad de odos los homb es. En es e pe íodo los es adounidenses asegu a- on La democ a ización de la polí ica y del gobie no con la pues a en p ác ica de una mayo pa icipación del homb e co ien e en el gobie no de las ins i uciones es a ales, p opicia on la libe ad económica o libe ad de opo unidades, e in en a on e l eja en Habana. A su eg eso a España impa ió l ecc iones de economía social, en el A eneo de Mad id, y du an e su la ga es ancia en Pa ís undó el pe iódico El Eco hispano-ame icano . Además, es e g an políg a o nos ha dejado un alioso legado bibliog á ico del que an sólo ci a - mos algunas ob as: His o ia ísica, polí ica y naw al de la isla de Cuba, Pa ís, Imp en aAnh u Be and, 1842-1863, 12 ols .. uen e obligada pa a lo s es udiosos de la his o ia cubana del siglo XIX; sob e e o ma social pueden consul a se: Re is a de los in e eses ma e iales y mo ales. Pe iódico de doc inas p og esi as en a o de la humanidad. Redac ado po D. Ram6n de la Sag a .. ., Mad id, Imp en a D. Dionisio Hidalgo, 1844; y Lecciones de economía social, dadas en el A eneo ciemí ico y li e a io de Mad id, Mad id, Imp en a de Fe e y Compañía, 184 0; y de los di e sos ia je que ealizó son muy co pios os los da os ecopilados en: Relación de los l'iajes hechos en Eu opa. bajo el pun o de i s a de la ins ucción y bene icencia pública. la ep esión y el cas igo y la e o ma de los delincuel/ es; los p og esos ag íco la s e indus iales y su in luencia en la mo alidad. Mad id, Imp en a Hidalgo, 1844, y Cinco me ses en los Es ados Unidos de la Amé ica del No e desde el 20 de ab il al 23 de sep iemb e de 1835. Dia io de iaje de D . ... , Pa ís, Imp en a de Pablo de Renoua d, 1836. 3. La~ apo aciones de la Sag a a la e o ma peni encia ia española en la p ime a mi ad del siglo X IX han sido analizadas en la excelen e ob a de González Gui ián, Luis, Ramón de la Sag a: U opía y Re o ma peni encia ia, A Co uña, &licios do Cas o, 1985. El ca pí ulo 11 es á dedicado al sis ema peni encia io en los Es ados Unido s, que an o imp esionó a nues o pe sonaje. 4. Al momen o de eda c a Sag a su Dia io de iaje a los Es ados Unidos conocía la ob a de Gu s a e Beaumon y Alexis de Tocque ille, Sys eme péni en iai e aux E a s-Unis, publicado en 1833, pues asc ibe los juicios de es os au o es sob e el sis ema mo al y ilosó ico de la Casa de Re o ma de jó enes delincuen es de la ciudad de Bos on, La Sag a, Ramón de, Cinco meses .. ., pp . 326-33 1. Re lexiones de Ramón de la Sag a como e o mado social 285 la sociedad en gene al el p incipio de igualdad, que c is alizó en un uni e so de e o - mas es a ales, colec i as e indi iduales. Bajo el espí i u e o mis a de la época, se con igu aban nue as ideas y ac i udes que en su conjun o ecibían el nomb e de Roman icismo. Es e as o y complicado mo imien o de la his o ia in elec ual y li e a ia del mundo occiden al e is ió di e sas o mas, y sugi ió dis in as conclusiones a di e en es países, pe íodos e indi iduos. La ac i ud omán ica e a, sob e odo, una ac i ud sen imen al en e al in elec ualismo pu o que a aba de des aca sob e odo las cualidades y la dignidad del indi iduo, y ello hizo que el mo imien o omán ico en los Es ados Unidos uese una ue za que p omo ió di e sas causas libe ales de la época: la paz uni e sal, la emplanza, los de echos eme- ninos y la emancipación de los neg os del su . En los Es ados Unidos, cie amen e, se puede deci que el espí i u de e o ma es u o imp egnado de un a án de pe eccionismo y de una endencia al humani a ismo, que se e lejó en múl iples ob as de ca idad pública: un ejemplo de ello es la c eación de las ins i uciones bené icas obje o de es u- dio en es e abajo. La Sag a, el obse ado de esa sociedad que es aba en plena e a de e o mas al iempo que cons uía con oda cele idad su nación, i ía desde 1823 en Cuba, doce años sin sali de la isla, aunque man enía una es echa co espondencia con cien í icos de ins i uciones ame icanas y eu opeas. Po esos años, la sociedad cubana e a ambién p o agonis a de g andes cambios en los planos social y económico, consecuencia d i- ec a de la de ini i a inse ción de la economía cubana en el me cado mundial del azú- ca . Como di ec o del Ja dín Bo ánico de la Habana, La Sag a desempeñaba un des acado papel en el escena io cubano po su incansable ac i idad como na u alis a. Como p o eso , dic aba lecciones de His o ia Na u al y Bo ánica ag ícola. Como di uso de las ciencias, publicó la e is a Anales de Ciencias, ag icul u a, come cio y a e, y como his o iado esc ibió la His o ia económico-polí ica y es adís ica de la Isla de Cuba, publicada en 1831, ac i idades que e idencian la capacidad in elec ual de nues- o obse ado .5 Desde ab il a sep iemb e de 1835 La Sag a esidió en los Es ados Unidos. De su es ancia dejó un in e esan e dia io de iaje bajo el í ulo Cinco meses en los Es ados Unidos de la Amé ica del No e, ob a en la que ecogió obje i as desc ipcion es de odo cuan o io, in e caladas co n sus p opias e lexiones. T as su eco ido po el país, la p eocupación po las cues iones sociales adqui i ía ango dominan e en su ida. Nues- 5. La más copiosa elación de su p oducción ha sido ealizada po González López, Emi- lio, Un g an soli a io: Don Ramón de la Sag a. Na u alis a. his o iado , sociólogo y economis a, La Co uña, Caixa Galicia, 1984; y ambién puede consul a se sob e sus ac i idades en la isla de Cuba: Ga cía-Mon ó n, Isabel, «Ramón de la Sag a: un obse ado de la ealidad cubana», en Ac as las . Jo nadas. P esencia de España en Amé ica: apo ación gallega, A Co uña, Dipu a- ción p o incial, 1987. pp. 643-649. 286 Isabel Ga cía-Mon ón o análisis de su Dia io se cen a á en p esen a las ca ac e ís icas de algunas ins i u- ciones bené icas no eame icanas, y, a la ez, conside a el impac o que es as ins i u- ciones u ie on en un cien í ico-na u alis a español. Cuando el 19 de ab il desemba có en Nue a Yo k , como él mismo con iesa, su obje i o es aba de e minado po un deseo «de o ma idea del es ado de las ciencias na u ales,» que amplió, al conoce la o ganización de algunas «ins i uciones bené icas y ilan ópicas».6 Ello le obligó a analiza nu e os in e eses, que exp esó del siguien e modo: «He en ado en e lexiones conmigo mismo, y me he con encido que hallándome en opo unidad de es udia algunas ú iles in s i uciones de es e paí s, no debo menosp ecia la, y que el sac i icio pecunia io y de algunos mese s que pueda cos a me, se á muy pequeño en compa ación de la ins ucción que puedo adqui i en muchos amos necesa ios a la España y que algún día el gobie no ó los habi an es, pensa án en in oduci . Tales son las p isiones, po el sis ema peni encia io, las casas de e u gio pa a los jó enes delin- cuen es, las de pob es, de ciegos, y de so do-mudos, aunque de es as úl i- mas se conocen en España, no es án gene alizadas, lo mi smo que los hos pi - ales pa a demen es, los asilos pa a la in ancia, la o andad, la dec epi ud, y en in, odos los es ablecimien os que iendan a mejo a la sue e de lo s humanos que po e ec os de la mise ia, de una mala educación, de los icios o de causas a ales independien es de su olun ad, caen bajo el impe io , demasiado pode oso ya, de la desg acia y del in o unio. Como uen es del c imen y de Ja mise ia, pueden econoce se la igno ancia y los icios, y a las ins i uciones consag adas a gene aliza y pe ecciona la enseñanza, y a ex i pa ó disminui los segundos, deben di igi se las mi adas del homb e que ama la sociedad y sus semejan es. En ecíp oca unión con el p og eso de las clases necesi adas y el adelan o de las naciones, conside o las g an- des emp esas que a o ecen el come cio y las com unicaciones, las compa- ñías y los bancos que las acili an, las cajas de aho o que asegu an el epo - so del anciano, y la di usión del espí i u de asociación que odo lo pued e, al cual nada esis e, y que ha ce o ma colosos de iqueza y de acción po la ag egación de acciones pe didas en las masas de indi iduos aislados. Los Es a - dos-Unidos me pa ecen el país clásico pa a es e géne o de explo aciones; la sue e me ha a o ecido; la sa lud y una g an ac i idad me acompañan, y se á muy g a o pa a mí, que só lo me p oponía lle a de los Es ados Unidos a mi 6. La Sag a, Ramón de, Cinco meses .... p. 48. Su in e és po las e o mas sociales ha s id o analizado en a ios es udios desde el clásico de Núñez A enas. Manuel, D. Ramón de la Sag a, e o mado social, Nue a Yo k, 1924; has a es udios más ecien es: Maluque de Mo es, Jo di. El socialismo en Espa ía 18 33- 1868. Ba celona, G ij albo. 1977, pp. 235-236. Re lexiones de Ramón de la Sag a como e o mado social 287 pa ia, algunas p oducciones na u ales pa a el Museo de Mad id, el o ece le la ú il aplicación de nociones ú iles sob e es ablecimien os ilan ópicos y emp e- sas indus iales ... Vuel o pues a la ida de los sen imien os ie nos y ilan ópicos y bendigo el país que me ha p opo cionado es e ag adable cuan o inespe ado eg eso pa a da un adiós de despedida a las ciencias».7 Aguijoneada su cu iosidad po los p ime os con ac os con los que él llamó «es- ablecimien os ú iles,»8 decidió amplia an o el ámbi o geog á ico de su iaje como su á ea de pe cepción y e lexión. Así , su inicial in e és po las ins i uciones cien í icas, como las de Pennsyl ania, mo i o o iginal de su iaje, se expandió pa a ecoge en su dia io odo ipo de obse aciones sob e los «es ablecimien os ú iles,» a los que se suma on los de Nue a Yo k, Ma yland, Massachuse s y Connec icu . An e el cúmulo de in o mación que nos o ece, he seguido el c i e io de anali- za sólo aquella que se e ie e a las ins i uciones que ponen de mani ies o cómo la sociedad in eg a lo nega i o y de uel e como o denado y benigno. Se a a pues, de esal a las ca ac e ís icas de es as ins i uciones, en las ciuda- des más impo an es de los Es ados Unidos, y de analiza la imagen que elabo ó y asmi ió La Sag a de ese aspec o conc e o del e o mismo social no eame icano. Según se deduce de la desc ipción de los es ablecimien os de bene icencia, cum- plió La Sag a un me ódico plan en la ecopilación de da os. El au o de es e dia io ano ó en igu oso o den el encla e y la cons ucción del edi icio, !ajun a di ec i a y el pe sonal, la inanciación, la o ganización de los depa amen os, las ins alaciones, la alimen ación, y o os elemen os signi ica i os a es e espec o. En segundo luga hay que sub aya su in e- és po conoce los mé odos u ilizados pa a la ecupe ación del indi iduo: las ac i idades, la ins ucción, la disciplina y los cas igos. Desc ibió odo lo que eía, y consiguió de cada uno de los cen os amplia in o mación al ecopila documen ación o icial, como es adís i- cas, p esupues os y memo ias. Fue, sin duda, una acuciosa a ea mo ida po la in ención de ae a España la mayo in o mación posible y pone la a disposición públic a9. UNA FORMA DE COMBATIR LA INDIGENCIA La p ime a isi a de La Sag a a las casas de pob es en Es ados Unidos le causó un «g an dolo ,» según señalaba, pues «la plaga de los pob es cunde po odas pa es de una mane a ala man e.» JO Es a ealidad social le despe a ía el in e és po conoc e los cen os de asis encia social como modelos de o ganización y uncionamien o. 7. La Sag a, Cinco meses, pp. 95-97. 8. La Sag a, Cinco meses, p. 96. 9. La Sag a, Cinco meses, p. X. 10. La Sag a, Cinco meses .. ., p. 128. 288 Isabel Ga cía-Mon ón El 20 de junio, iene luga ese p ime con ac o al ealiza su isi a a un asilo, si uado en Bal imo e.11 Además de compa i el almue zo con el di ec o y el pe sonal sani a io, desc ibió en su Dia io el minucioso eco ido a es e es ablecimien o: «Es á si uada en una bellísima colina ... El edi icio iene un en e muy ex enso, y hace un bello e ec o po su colo ama illo cla o. El pe is ilo, el pó ico y los co edo es de la en ada, ... no dan cie amen e idea de la pob eza de sus mo ado es.» De los dis in os depa amen os, hemos ex aídos no as in e esan es: des acó con admi ación su o den y ex emado aseo. Los do mi o ios es aban di ididos pa a homb es y muje es, y «con la misma sepa ación pa a los de Ja gen e de colo , y o as salas pa a los niños, bien hué anos que ecoge el cen o o bien hijos de los pob es que allí habi an.» Exis ía un depa amen o pa a albe ga a Jos demen es, y o o dedicado a sala de pa os le llamó mucho la a ención, y en el que en su opinión se a endía «con esme ada asis encia» a las muje es que uesen a da a luz. El eglamen o p e eía que las mad es de hijos ilegí imos pagasen una can idad anual, y aunque se les pe mi ía abandona la casa, quedaban obligadas, en el caso de deja al hijo en el cen o, a eg esa a cie as ho as pa a amaman a lo. Los mé odos aplicados en es as ins i uciones es aban basados en la ins ucción y en el abajo, así, «A los niños se les enseña a lee , esc ibi y con a ; las muje es hilan algodón, la an, componen y hacen la opa pa a la casa; y los homb es cul i an la ie a anexa al es ablecimien o, y o os se ocupan en los ela es, zapa e ía, sas e ía, ob as de made a, e c ... » La Sag a de endía es e modelo de o ganización que descansaba en la ins uc- ción y en el abajo. Más a de se ía una de las bases de su concepción de e o mado social: la educación, que englobaba ins ucción mo al y eligiosa. El sis ema pa a libe a al homb e de la ociosidad ue impone la disciplina labo - al: «Todo pob e que en a en la casa es á obligado a abaja ; se o ma a la en ada una no a de los e ec os que lle a, y se le ab e una cuen a de p oduc os y gas os.» Con es os ing esos pagaban sus gas os de es ancia; en caso de que pe maneciesen en la en e me- ía o en sus habi aciones a gumen ando con alecencia, debían paga una can idad su- pe io . Exis ían, además, medidas puni i as, po ejemplo, a aquellos que no abona an las cuo as se les negaba el pe miso de salida, y a los que no que ían abaja se les cas igaba con «la caída de agua sob e la cabeza, o al encie o a pan y agua.» El aspec o educa i o del abajo e a pa a La Sag a más impo an e que su emu- ne ación; en es a línea aconsejaba la c eación de un ondo pe sonal, que bien adminis- ado po la di ección del cen o pudiese se u ilizado po el indi iduo pa a in eg a se a la sociedad.12 No ep obaba La Sag a la punición a las al as, pues la conside aba pa e de la co ección. Coincidía con la iloso ía de la pena , que aplicaban los no eame ic anos, basadas en los p incipios p o es an es, de cas igo y e o ma, y no sólo expiación. 11. La desc ipción de la «C asa de pob es» y da os es adís icos de Bal imo e éase: La Sag a, Cinco meses, pp. 121-127. 1 2. La Sag a, Cinco meses, p. 293. Re lexiones de Ramón de la Sag a como e o mado social 289 En Bal imo e el auxilio a los necesi ados dependía del Es ado. Bajo su di ección la Jun a ec o a se enca gaba del buen uncionamien o y dis ibución de los auxilios. Po su pa e, los ep esen an es de Jos dis i os decidían la acogida de los necesi ados en la casa. Es a o ganización ponía de mani ies o la pa icipación ciudadana en la a ención a los pob es. La inanciación es aba incluida en los p esupues os del Es ado, as p e ia e a- luación anual de los gas os que se p ecisaban pa a soco e a los pob es, y con a eglo a ella se es ablecía un impues o a los ciudadanos pa a ecauda los ondos necesa ios. La asis encia a los indigen es se hacía po dos ías, una, ayudando económica- men e a «pob es de buena conduc a» que i ían en sus domicilios; o a, acogiéndoles en el cen o bené ico, al que podían acudi las pe sonas necesi adas de la ciudad de Bal imo e, las de los condados y los ex anje os. Po los da os que p opo ciona La Sag a, en 1833 había 5.409 pob es en el Es ado de Bal imo e, y esidían en la casa 450 po é mino medio anual. Después de ealiza su isi a, La Sag a, sa is echo del o den, del aseo de la casa y de la o ganización, e lexiona en dos e ien es, una sob e el aspec o de los pob es en Es ados Unidos. «Los de es e país no ienen, gene almen e hablando, el aspec o de los de España: muchos son homb es obus os, que más bien el icio que la al a de ocupa- ción han lle ado a aquel asilo.» Y la o a, se ía busca un sis ema adecuado de «la ep esión de la mendicidad, se e o y igu oso, que a la ez endiese a ena los icios, a cas iga a los iciosos, a in imida a los holgazanes y a soco e a los e dade amen e necesi ados que no pueden abaja ,» 13 que bien pudie a es a basado en el modelo que acababa de conoce . Ya e emos más adelan e el cambio de opinión que su e as isi- a o os cen os de asis encia a los indigen es. Pe o lo que sin duda queda e lejado con es as palab as es la inquie ud de La Sag a hacia la necesidad de elimina las desigual- dades en la sociedad y comba i po o ece un luga , y un abajo deco oso pa a cada ciudadano. De su isi a a Filadel ia, llama su a ención «El Palacio de los Pob es, sun uoso edi icio,» que es aba siendo cons uido po ellos mismos, y que p e en día inco po a los mayo es adelan os en su a qui ec u a, y o ganización económica y adminis a i a, pa a ello se basa on en la expe iencia de los cen os de o os Es ados. 14 Según el in o me de La Sag a, en el Es ado de Nue a Yo k el núme o de pob es es aba aumen ando isiblemen e; si pa a el año 1830 se ecogía la ci a de 15 .506, cua o años más a de el núme o de ellos ascendió has a 32.798. Po ello, la municipa- lidad de Nue a Yo k es aba econs uyendo la in aes uc u a de ayuda social, que en palab as de La Sag a, e a «muy de icien e.» Se lamen aba ela ando su isi a a Belle ue , 13 . La Sag a, Cinco meses. p. 12 8. 14. Pa a la in o mación sob e la asis encia a los indigen es en la ciudad de Filadel ia éase, La Sag a, Cinco meses, pp. !66- 167. 290 Isabel Ga cía-Mon ón ba io de Nue a Yo k, en donde se hallaba un conjun o de edi icios, dedicados a la co ección y a la asis encia social: «Reco iendo aquellas is es edi icios, me cos aba abajo c ee que me hallaba en los Es ados U nidos; ... el is e cuad o que o ecen sus cá celes, sus hospi ales y su casa de co ección, al paso que los ilan ópicos ecinos han es ablecido y sos ienen, es ablecimien os semejan es, dignos de p esen a se como modelo.»15 De es e modo p esen aba el con as e con o as ins i uciones que han su gi- do de la inicia i a p i ada con la colabo ación ciudadana, e insis ía en que la ca idad no eame icana no e a una ca idad de econocimien o de hono es, sino de pa icipa- ción. Los dis in os es a os sociales con ibuían a ende e in eg a a los «in elices.» 16 Pa a el sos enimien o de es os cen os de auxilio en algunos condados neoyo - quinos habían asignado ie as, en las que abajaban los acogidos, y cuando había exceden e de p oducción se endía pa a con ibui a los gas os ocasionados al Es ado. El abajo ag ícola y la enseñanza de la ag icul u a, que e an comunes a odos los cen os, u o señalada ep esen ación en la hacienda «Long Island Fa m,»17 dedicada a las enseñanzas ag a ias exclusi amen e pa a niños. Con es a misma inalidad se es a- bleció la «Fa me School,» g acias a la inicia i a de un g upo de pe sonas que sin ie on deseos de ayuda a niños hué anos o abandonados, pa a e i a que cayesen en «la holganza y el icio.» Pa a log a es e p opósi o comp a on ie as y cons uye on un edi icio en la isla de Thompson. La capacidad del edi icio e a pa a unos 200 niños, en 1835 había 65 niños, meno es casi odos de 12 años y pe manece ían en el cen o has a los 16 años. Les enseñaban los p incipios de Ja eligión, es udios de p ima ia y máxi- mas mo ales. Los abajos que ealizaban e an sencillas aenas ag ícolas. 18 E a impo - an e la inicia i a de la sociedad no eame icana po segui o mando lab ado es, qu e se ía una o ma más de man ene su p o unda con icción sob e las i udes sociales, mo ales y polí icas de la población campesina. De Bos on, ciudad que enía a ios cen os co eccionales y de asis encia a lo s necesi ados, La Sag a apo ó múl iples da os de in e és.19 Los ecu sos económicos pa a el man enimien o de los asilos y auxilio a Jos indigen es p ocedían del p esu pue s o gene al del Es ado, el cual des inaba anualmen e una can idad pa a cub i los gas os 15. En dos ocasiones La Sag a apo a da os sob e la asis encia social del Es ado de Nue a Yo k. En la p ime a es más some a la in o mación, pues co esponde a los p ime os días de su iaje, y la o a ecoge una documen ación más comple a de su isi a ealizada el 16 de sep iem - b e, que e idencia su de inido in e és. La Sag a, Cinco meses, pp. 21 -25 y 4 21 -430. 16. La Sag a, Cinco meses, pp. XXII-XXHI. 17. Es a hacienda e a dependien e de la «Casa de pob es» de Nue a Yo k, acogía a 300 niños y a algunos jó enes de una edad in e io a los 16 años. La Sag a, Cinco meses, p. 429. 18. La Sag a, Cinco meses, p. 430. 19. Pa a la in o mación e e en e a la asis encia social en la ciudad de Bos on éase: La Sag a, Cinco meses, pp. 317-320. Re lexiones de Ramón de la Sag a como e o mado social 291 del soco o a los pob es. Po an o el ciudadano no enía que con ibui con ningún impues o especial. «The House o Indus y,» como e a denominada la Casa de Pob es de Bos on, enía una o ganización simila a la de o os es ablecimien os. Los acogidos es aban ins alados según el sexo y los niños pe manecían jun os has a los es años. Las a eas es aban epa idas. Los homb es abajaban en los alle es y en la hue a. Las muje es y los ancianos se ocupaban de a eas domés icas. La comida e a excelen e; po ejemplo, el menú del mediodía «incluía odos los días ca ne esca, a azón de es cua os de lib a po indi iduo,» pa a as y a oz, comida que acompañaban con «excelen e pan blanco,» los ie nes sus i uían la ca ne po el pescado, y, a los que abajaban les au- men aban la ación de ca ne y les daban una aza de é neg o. A la is a de las no as, -copiadas po La Sag a di ec amen e de la documen a- ción adminis a i a de es a ins i ución, que la di ección del cen o no u o incon enien- e en pone a su disposición-ex ajo la siguien e conclusión espec o de las ca ac e ís- icas comunes de los indi iduos que ing esaban a es e cen o: «no son la dec epi ud ni el in o unio, lo que allí les conducen, sino los icios y los desó denes de su ida.» Es in e esan e inclui algunos de los da os de su Dia io que desc iben las causas que p opi- ciaban la pob eza o indigencia en la ciudad de Bos on. Según los da os es adís icos, la p ime a causa e a el alcoholismo. Po ejemplo, en 1833 el núme o de pob es esiden es e ing esados ascendió a 1.273, de los cuales 930 e an adul os y 343 niños. De los adul os, 670 e an bo achos y 101 demen es e in álidos, que se suponían con endencia al alcoholismo. De los 343 niños, 257 e an hijos de pad es alcohólicos. O o ac o decisi o e a el núme o de ex anje os (emi- g an es ecién llegados) que no conseguían pues os de abajo: po ejemplo, en 1834, de 1.543 pe so nas acogidas e ing esadas, 558 e an adul os ex anje os y 283 los hijos de es os. Según las ci as del Es ado de Massachuse s sob e el núme o de pob es a gumen aba que ca ece de la zos amilia es o se sol e o in luía di ec amen e en el aumen o de es e sec o de la sociedad. Al analiza la es uc u a de edad, se pone de mani ies o que la mayo ía de los acogidos se hallaban en edad labo al; había 857 adul os, en e 12 y 60 años,seguido en núme o po los jó enes y niños: 378. El es o es aba epa ido del siguien e modo: 148, mayo es de 60, y 160 indi iduos que no e an ap os pa a el abajo po en e medad ísica o men al. Es a conclusión de La Sag a ayuda a con igu a la es uc u a de es e sec o ma ginado e in i a a hace un análisis más p o undo, co ejando es os da os con o as uen es, aunque cie amen e son indicado es de la ealidad social en esos años en Bos on. Lo que sin duda apo an es os análisis es que po p ime a ez un español se in e esa po las ca ac e ís icas de la ma ginalidad e indigencia en los Es ados Unidos. Pe o La Sag a no de iene su análisis en esos da os, y a más allá en sus comen- a ios e e en e a o o aspec o: la salud de los acogidos, de los conside ados pob es, y de la que hace las siguien es e lexiones: «En un país donde la indus ia o ece an os ecu sos al homb e aplicado, y donde la ag icul u a se encuen a escasísima de b azos,