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La rebelión feminista como parte de la Historia

Abstract

"El feminismo como rebelión de la Historia" tiene como objetivo reivindicar la presencia del feminismo en la historia que, a través de luchas como el sufragismo, puso en escena las profundas inequidades para el sexo femenino. En este desarrollo histórico, los valores de libertad, igualdad y fraternidad, principios de la Revolución Francesa, sirvieron para evidenciar que los derechos fundamentales en que se basó la revolución, no incluían los derechos de las mujeres. Colombia no queda exenta de este proceso histórico mostrando las profundas contradicciones de una sociedad que se resistía al cambio. No obstante que el artículo se apoya en los aportes de pensadoras del siglo XVIII, pone en escena a las sufragistas europeas y la influencia de sus luchas en las mujeres colombianas que logran algunas conquistas para la década del veinte del siglo XX

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La rebelión feminista como parte de la Historia

Author: Vos Obeso, Rafaela
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2002
Source: https://idus.us.es/bitstreams/4fa09e2f-20e3-4a38-a822-d2a39d5bca5d/download
©Uni e si a de Ba celona
La
ebelión
eminis a
como
pa e
de
la
His o ia
Ra aela
Vos
Obeso*
Resumen: "El eminismo como
ebelión de
la
His o ia" iene como
obje i o ei indica
la
p esencia del
eminismo en la his o ia que, a a és
de luchas como el su agismo, puso
en escena las p o undas inequidades
pa a el sexo emenino.
En
es e desa ollo his ó ico, los
alo es de libe ad, igualdad y a e -
nidad, p incipios de la Re olución
F ancesa, si ie on pa a e idencia
que los de echos undamen ales en
que se basó la e olución, no incluían
los de echos de las muje es.
Colombia no queda exen a de
es e p oceso his ó ico mos ando las
p o undas con adicciones de una
sociedad que se esis ía
al
cambio.
No obs an e que el a ículo
se
apoya
en
los apo es de pensado as
del
siglo XVIII, pone
en
escena a las
su agis as eu opeas y la in luencia
de
sus luchas en las
mu
je
es
colom-
bianas que log an algunas conquis as
pa a la década del ein e del siglo
XX.
Abs ac : '7he eminism as ebe-
1/ion
o
he his o y" has
as
pu pose
o
indica e he p esence o eminism,
which, h oughou s uggles such as
su age, pu on he s age deep dis-
pa i ies owa ds emale sex in he his-
o y.
In
his his o ical de elopmen ,
p incipies o he F ench Re olu ion
like eedom, equali y and a e ni y,
enligh ened ha hose basic alues
in
which Human Righ s we e buil , did
no include women's igh s.
Colombia
is
no
exemp om his
his o ical p ocess, e ealing he deep
con adic ions o socie y so eluc an
o
changes.
Despi e being based
on
he XVIII
cen u y hinke women's con ibu-
i
ons, his cu en a icle e eals he
Eu opean emale su agis s and he
in luences hei igh s made on hose
Colombian women whom achie e
so ne conques s o he 20 h decade
o he 20 h cen u y.
1.1
INTRODUCCIÓN
Esc ibi sob e la his o ia del emi-
nismo implica
no
sólo hil ana los
'
hil~_s
conduc o es que pe mi en la
econs ucción de los acon ecimien-
os que ma ca on sus hechos, am-
bién, conoce las muje es ges o as
de sus luchas.
El ex o La indicación de los
de echos de la muje , esc i o po
Ma y Wollsnec a (1792), a quien se
le
a ibuye el adje i o de eminis a,
en iquece el cami~o pa a pensa en
~
Socióloga -Magís e en Ciencias Polí icas -Magís e en His o ia. P o eso a i u-
la de la Uni e sidad del A lán ico. Ba anquilla-Colombia.
55
©Uni e si a de Ba celona
una é ica eminis a que, inspi ada
en
el p oyec o ilus ado, p opone
el
eco-
nocimien o de la ciudadanía
de
las
muje es, y la necesidad de cons ui
una ci ilización basada en la necesi-
dad
de
"cambia las
es uc u as
sociales pa a
el
bien de odos" 1
La impo ancia de su ob a adica,
en dibuja la si uación de la muje
inglesa a ines del siglo
XVIII
, ''sob e
odo, lo que se e ie e a
la
educación
que las p epa aba pa a una ida de
sumisión, las enseñaba a men i y a
di
simula bajo una hipóc i
a
apa iencia
de i ud
y
de
cas idad y las ence aba
en es úpidas y í olas ocupaciones
domés icas
...
".
De es a mane a, la
au o a
se
a e ió a denuncia el ma i-
monio como "p os i ución legal'2.
El
pensamien o de es a isiona ia,
con on a las posiciones polí icas que
excluyen a la muje como ciudadana,
denunciando la di e encia que exis ía
en la educación de niños y niñas apo-
yada en la di e encia de sexos.
En p ospec i a, podemos señala
que su ob a se cons i uye en una c í-
ica a la é ica uni e salis a y and o-
cén ica,
ya
que conside a a
la
edu-
cación como opción iable
pa a
jus i-
ica y p omociona la au onomía de
las muje es, lo cual, según Wolls o-
nec a , se log a median e una o ma-
ción
que
omen e en las muje es el
desa ollo de sus capacidades acio-
nales, es deci , una educación
pa a
la
libe ad.
Las discusiones que sob e
la
con-
dición emenina hace la pensado a,
ponen en e idencia las inequidades
del p oyec o ilus ado, que p omocio-
nó los p incipios de libe ad, igualdad
y a e nidad,
-base
de la Re olución
F ancesa- os cuales no ue on ei-
indicados pa a
el
sexo emenino.
Como da o, se puede ecapi ula
un hecho his ó ico de la Re olución
F ancesa de 1789, cu"
ido
la asam-
blea ap obó los de echos
de
Homb e
y del Ciudadano, e idenciando que la
o a pa e de la humanidad es aba
excluida de es os de echos. Es
así
como Olympe de Gouges denunció la
injus icia del nue o égimen ins i ui-
do, haciendo én asis en la necesidad
de desa olla una con ap opues a
que inco po a a los de echos
de
ciu-
dadanía de las muje es.
Lo an e io se cons i uye
en
la
p incipal azón que
la
lle ó a edac a
"La Decla ación F ancesa
de
los
De echos de la Muje y la Ciudada-
na
",
hecho que la condujo a la guillo-
ina
po
pe ición de Robespie e adu-
ciendo que "había ol idado las i u-
des de
su
sexo pa a mezclase
en
los
asun os
de
la República"
3.
La his o ia ambién egis a como
pione as del eminismo a o as an as
esc i o as que, mime izadas
bajo
seudónimos a oniles, le die on ien-
da
suel a a su c ea i idad.
De
es a
o ma, log a on clandes iniza
sus
conocimien os en una sociedad en
donde el único sabe álido e a el
masculino, siendo el alen o li e a io,
en e o os, de su exclusi idad.
Algo simila ha de pasa con la
1 Wolls onc a Ma y, Vindicación de los de echos de la Muje , Edi .
El
Deba e, (T i-
buna eminis a), Mad id, 1977,
pág
. 9.
2 Ibídem, pág. 12.
3 Muje y De echos Humanos
en
Amé i
ca
La ina, Re is a Cladem, edición Rosa
Ma ila León, Lima, eb e o de
1991,
pág.
18.
56
ancesa Au o e Dupin (1804-1676)
quien se ocul ó bajo el seudónimo
de
Geo ge Sand, y la inglesa Ma y Anns
E ans, nacida
en
la misma época
bajo el seudónimo de Geo ge Elio ,
quienes salie on a
la
ida pública
como esc i o as con apodos a on
i-
les pa a que la sociedad de en onces
acep a a publica sus c eaciones,
dejando pa a la pos e idad sus ob as,
como es imonio
de
una sociedad
in ole an e.
Es os an eceden es pe mi en in e-
i que
la
c ea i idad emenina, an o
a ís ica como li e a ia, ha sido igno-
ada y que sus p o agonis as se
encuen an pe didas en el labe in o
de la his o ia.
Sin emba go, las acciones
de
es as pione as pe mi ie on, al mismo
iempo, que las muje es uesen cons-
uyendo la au onomía como un alo
necesa io que exigía abandona la
obediencia ciega a no mas p opues-
as desde las es uc u as de pode
masculino. Po ello, se hacía necesa-
io cons ui desde
el
eje cicio
de
nues a capacidad
de
elección, nues-
o desa ollo indi idual y colec i o.
En
al sen ido
se
pensó en la edu-
cación como un p oyec o que ayuda-
ía a la cons ucción y al me ecimien-
o
de
la au onomía. En o as pala-
b
as
, una comunidad que ie a en
la
au onomía la base de
la
ciudadanía
pa a la c eación de o mas de en en-
dimien o, p oduc o de un diálogo
en e los sexos.
Lo
an e io pe mi e e lexion
a
en
o no a la cons ucción que ue on
haciendo las muje es sob e el con-
cep o
de
libe ad, jus icia e igualdad,
a anzando así, en ei indicaciones
según los con ex os sociales y g a-
dos
de
o ganización. En consecuen-
cia, cuando las ei indicaciones as-
cendie on al ámbi o colec i o, la
necesidad
de
o ganiza se su gió
como un mecanismo e ec i o pa a
que las muje es exigie an los de e-
chos que
se
les habían negado.
De
es a o ma, se puede ase e a
que el " eminismo" como exp esión
de lucha y de a i mación de nues os
de echos,
ex
is e desde
el
mismo
momen o en que las muje es,
de
una
u o a o ma, eclama on
lo
que de
hecho les pe enecía, pues o que con
sus luchas y ac i udes cues iona on
las aíces más p o undas de las ela-
ciones en e los sexos, apun ando
hacia nue as o mas de en ende el
mundo. Sin emba go, como ca ego-
ía, apa ece en un iempo y con ex o
de e minado, en donde el quehace
muje il se a dimensionando, y lo
emenino
se
a elacionando con
i encias y nue as ca ego ías de
análisis.
Po es as azones,
la
exis encia
de la palab a eminismo no posee
cla idad, pues o que exis e cie o
consenso en a i ma que su u iliza-
ción como ca ego ía, -homologada
como sinónimo de ei indicación
de
la emancipación
de
las
muje es-
empezó a gene aliza se en F ancia a
p incipios de los años ochen a
de
l
siglo
XIX;
pe o, según Ka en O en
"la
p ime a que se decla ó eminis a en
F ancia ue
la
de enso a del su agio
emenino Hube ine Aucle , quien
al
menos desde 1882, u ilizó el é mino
en su e is a La Ci oyene, pa a des-
c ibi se
así
misma y a sus co eligio-
nalias".4
4 .Ve : Un Mo imien o Social y Polí ico, e is a Pe spec i as,
Nº
3, Edil.
lsis
ln e -
57
Es impo an e señala
que
el
mo imien o su agis a
que
ganó
adhesión en muje es
de
la clase
media y la éli e eu opea y no eame-
ñcana, e oma on del libe alismo del
siglo
XIX
los p incipios i osó icos
de
la
libe ad, y ei indica on
pa a
su
géne o, el de echo a la pa icipación
como ciudadanas. Sus luchas es u-
ie on o ien adas a log a e o mas
en las leyes y en el acceso
de
las
muje es al de echo a la educación.
En el desa ollo his ó ico
de
las
luchas se e idenció que
el
de echo al
o o y el ene acceso a la educación,
no e an de echos su icien es.
1.2. Las su agis as y los e ec-
os de la p ime a gue a mundial
en
la conciencia emenina.
El siglo
XX
i umpe con la adica-
lización de luchas de sec o es socia-
les que a anzaban en la conquis a
de
de echos desconocidos
po
los Es a-
dos. El de echo
al
su agio mo ilizó la
conciencia
de
muchas muje es,
a as ando en su conquis a idas
emeninas.
Es
el caso de Emile
Da idson quien "mu ió sac i icada
bajo las pa as del caballo
del
ey
Jo ge
V,
cuando en
la
ca e a de
Asco {1910} a ó de llama
su
a en-
ción pa a que se o o ga a a la muje
inglesa
el
de echo
al
o o".5
En i 912, las su agis as londinen-
ses, con
el
lide azgo de Emeline Pan-
ihu , y los esposos Law ence, p o-
pie a ios y di ec o es de la e is a
"Vo es o women" -pe iódico
al
se i-
nacional, Chile, 1996.
cío
de
la lucha po
la
legi imidad del
su agio emenino- ue on sen encia-
dos a nue e meses
de
p
isión
po
el
deli o de ''con abulación y exci ación
de
la
des ucción de p opiedades,
po que
se
les culpó de se au o es
po
indLJcción
de los mo ines que ea-
liza on las muje es en
la
capl- al
inglesa, quienes ompie on «las
id ie as de las calles p incipales,,".6
Con es a ac i ud adical, p esio-
na on
al
pa lamen o inglés a escu-
cha sus pe iciones, no sin an es
se
idiculizadas, es igma izadas y se el
blanco del "humo " de los gua dado-
es del o den.
Fue
así
como en 1918, Pankhu s
con las su agis as londinenses log a-
on "inse a , den o del de echo con-
cedido a los homb es,
el
o o pa a las
muje es, con de os equisi os, no
exigidos
al
sexo masculino. Es os
equisi os p e ios e an: Se mayo de
30 años, es a casadas, y posee í u-
lo de es udio o alguna p opiedad".?
Pos e io men e en 1928 se suspen-
die on es as exigencias y el de echo
al
su agio se gene alizó en condicio-
nes de igualdad pa a ambos sexos.
Es así como la p ime a gue a
mundial ing esa
al
escena io his ó i-
co, y las muje es eu opeas y no ea-
me icanas eemplaza on a sus espo-
sos, no ios, aman es en muchas es-
ponsabilidades y como ag egado a
las ca gas domés icas, hubie on
de
asumi la ca ga labo al en las áb i-
cas,
de
a
que en su mayo ía de ac i-
idades, habían sido excluidas .
Po ejemplo, las a is óc a as ingle-
5 A ias Londoño Melba, De echos Humanos de la Muje ,
del
Niño y
del
Adoles-
cen e,
Edi o ial
Imp esa!, Bogo á, pág. 37.
6 Dia io El P og eso, año
VIII,
N2 2127, junio
11
de 1912, Ba anquilla.
7 Op. Ci . A as
Londoño,
pág. 37.
58
sas se pusie on a abaja en las mis-
mas áb icas en donde las muje es
pob es elabo aban municiones
pa a
la gue a. El sen imien o pa ió ico
mo ilizó a es e sec o social a in e-
g a se en los abajos manuales y en
el manejo de maquina ias con las
ob e as inglesas. Es o p opició el
comen a io del pe iódico El Libe al,
que
en la sesión C ónicas Ex an-
je as exp esa a: "Las muje es ingle-
sas, ue, es, ecias y ágiles, acos um-
b adas a los es ue zos muscula es,
es án sus i uyendo a los homb es
que an a la gue a". s
Sin emba go, la con abulación
mundial y sus e ec os de as ado es,
ue on e idenciados
desde
1914
,
poco an es
que
se diese
la
con on a-
ción en e México y Es ados Unidos
po
muje es ame icanas, quienes le
en ia on
un
memo ial al p esiden e
Wilson solici ándole su in e ención
pa a que no es allase la gue a, a gu-
men ando que
" as
muje es de los
Es ados Unidos
os
piden que sal éis
a nues os ma idos, a nues os hijos
del
pelig o y a nues os no ios
de
a
conspi ación a a o de
a
gue a"
.9
Es os hechos, en los cuales las
muje es alidaban su pa icipación en
el espacio público, mo i ó a
que
sus
acciones se conside asen como
una
conquis a del eminismo, p11es o que,
como consecuencia
de
la gue a, las
muje es u ie on
que
eje ce labo es
como cob ado as de an ía, abaja-
do as
de
ac o ías, cocine as, so da-
do as y o os o icios, que an es e an
ejecu ados po
el
sexo masculino.
10
Así mismo, du an e la con lag -
c1ón
mundial,
muchas
i ie on
la
dolo osa expenencia
de
habe con-
aído ma imonio con homb es
de
países enemigos
al
de su nacionali-
dad. Pod ía ci a se el caso
de
las
ancesas quienes ' u ie on que pe -
manece meses y meses en l
as
inmundas ba acas de los campa-
men os de concen ación, si uados
en su usma egión
po
el
sólo hecho
de es a casadas con alemanes, aus-
iacos o u cos ... Los bienes les ue-
on con iscados y su ie on g andes
humillaciones"
11
La " ecompensa" a los es ue zos
de las muje es, no ue es imulan e.
Después de las expe iencias i idas,
y la in e sión de ene gía en
el
mane-
jo
de
los es agos y
de
los ho o es de
la gue a,
así
como en la a ención de
a ios en es, en e o os, el hoga , la
p ole y el abajo, el es ablecimien o,
en "hono a la adición", en ia on
de
uel a a las muje es al "dulce hoga '',
cuando los homb es, supe ados el
con lic o, eg esa on a sus países
de
o igen. La ida pública, y con ella la
posición de las muje es, en endida
como su ubicación polí ica en el
manejo del pode , queda ía aplazada
pa a décadas pos e io es.
Las expe iencias i idas du an e
la gue a u e on el mo o pa a
que
eu opeas y no eame icanas pensa-
an en la o ganización
como
un
mecanismo de negociación
pa a
con-
quis a de echos, has a ese mamen-
8 "Las muje es y la Gue a" En:
El
Libe al,
Año
VI
, No. 1329, Ene o
22
de 1926,
ba anquilla, 22p.
9
El
Nue o
Dia io,
Año
11,
N2 260, junio 2 de 1914, Ba anquilla, 1p.
10
El
Libe al,
Año VII, N2 1417, mayo 13 de 1916, Ba anquilla, 3p.
11
Diaño El
Come cio
, Año
IV,
Nº i 035, diciemb e 15 de 1925, Ba anquilla, c.4. 6p.
59

o negados po sis emas legales e
imagina ios sociales que
se
p esen-
aban como obs áculo pa a la legi i-
midad de la ciudadanía de las muje-
es.
Así mismo, concluye on que la
isión ma e nalis a
en
el
manejo de
las cues iones social
es,
no las había
bene iciado pa a el o alecimien o de
su au onomía.
La década
de
l ein e ajo consigo
cambios,
ya
que la mo ilización y la
lucha de sec o es menos des a o e-
cidos, - en e ellos
las
muje es-con-
quis a on espacios, has a el momen-
o denegados.
De
es a
o ma,
en
1925,
ag upa-
ciones emeninas
en
F ancia, deci-
die on emp ende una campaña de
p opaganda, di igida especialmen e a
los pode es públicos pa a que
las
ancesas casadas con ex anje os
no pe die an su nacionalidad.
Las no eame icanas, po o o
lado, desde 1923, se ag upa nn en
ac i as campañas lide adas po
las
Sociedad de Acción Feminis a,
denunciando an e el senado
de
Was
-
hing on el de echo de
las
no eame i-
canas casadas a conse a su
nacionalidad. Dicha p esi
ón
su ió
e ec os, pues o que el Senado ap o-
bó una ley disponiendo que "las ame-
icanas que con ajesen ma imonio
con ex anje os podían segui con-
se ando
su
nacionalidad
de
o i-
gen''l
2.
Al
inc emen a se las o ganizacio-
nes emeninas, el deba e con ela-
ción a
los
obs áculos que a en aban
con a sus de echos como ciudada-
nas, ue
una
de
las discusiones cen-
ales y el de echo al su agio con i-
nuó siendo una de sus bande as.
En
1926, l
as
ancesas
se
eunie-
on en el Cong eso In e nacional
Feminis a, ealizado
en
la So bona
de Pa ís, al que asis ie on delegadas
de casi odo el mundo, ap obando
como p io idad la exigencia del su a-
gio emenino.
Es
po ello que pa a la Liga de
Acción Feminis a de F ancia, la
ob ención del de echo al o o no
podía segui p o ogándose. Pa a
ales e ec os, cada domingo ealiza-
ban
jo nadas de p o es as epa ien-
do p opaganda y p onunciando a en-
gas po odas las localidades de los
al ededo
es
de
Pa ís.
Un
domingo del
mes
de Julio de
1926, escogie on la localidad de
Boulgne pa a que uese cen o de
sus p o os as.
Se
concen a on en la
plaza del me cado, llega on en au os,
p o is as de abundan e ma e ial de
p opaganda y
en
la cin a que suje a-
ba sus
Ce.
dllos se podía lee '
'la
muje quie e o a ''
13
Los pe iódicos, so p endidos,
egis a on la no icia, econociendo la
alen ía de las su agis as, eseñan-
do que " a ías de ellas hicie on uso
de
la
palab a desde los bancos de la
plaza pública, explicando el alcance y
signi icado de
la
ei indicación que
o mulaban" 14,
Como consecuencia de es as
man
i es aciones, inusi adas pa a
el
momen o, la he amien a que se
esg imió con a las su agis as ue
idiculiza las en su unción como
ep oduc o as, a gumen ando su
12 Dia io El Come ci
o,
Año IV, N2 1052, dic.
15
de 1925, Ba aqu
ill
a,
6p
, c.4.
13
Dia io E Come cio. Año
IV,
Nº 1256, agos o 2
de
1926, Ba anquilla, 69. c.4.
14
Ibídem
60
incapacidad pa a se mad es pues o
que no sabían '' aja a sus chicos,
ni
p epa a les
la
mamade a»
1s.
En espues a al ac i ismo
de
las
eminis as su agis as, un g upo de
lemá icos b i ánicos undó el Club
denominado "Los conocedo es de la
muje ''. En una de sus euniones
aco da on conside a que
"la
muje ,
en odos los iempos, ha sido una
émo a pa a
la
e olución del homb e
y que
la
ma imacho mode na
es
el
peo
enemigo del sexo ba budo"
1s
Las eminis as eu opeas, acos um-
b adas a es e ipo de eacciones, no
se a iga on en sus es ue zos y con i-
nua on o ganizándose pa a lucha po
espacios que se esis ían al cambio.
Es
así
como la Acción Social de Muje-
es que ue undada desde 1900 en
F anci
a,
y cuyo obje i o cen al se
basaba en "ag upa y di igi el
mo
i-
mien o emenino y eminis a", ealizó
jo nadas en
1931
, pa a ealiza discu-
siones que a oja an
un
balance sob e
la si uación de las muje es ancesas.
Pa a aquella ocasión concluyó:
"La
Acción Social de las Muje
es,
comp obó con mucho dolo que, po
un lado, an los homb es desalojan-
do a las muje es de los ca gos que
ellas habían conquis ado du an e
la
gue a, an o en
la
enseñanza como
en los minis e ios, mien as que,
po
o o lado,
a
aumen ando cada día
el
núme o de jó enes que se insc iben
en la Uni e sidad pa a i a
la
con-
quis a de ales ca gos. La Acción
Social no p e ino que mil seño i as se
han insc i o es e año en
la
Facul ad
de De echo de la Uni e sidad de
Pa ís, p egun ándose dicha o ganiza-
ción: ¿dónde i án a pa a es as abo-
gadas
si
al como hoy
a
sucediendo,
se les cie an las pue as de acceso a
esos ca gos en ez de ab í selos?
".
17
Así mismo, la decla ación ambién
denunciaba los e iden es obs áculos
que
las uni e sidades
colocaban
pa a que las muje es no asumie an
ca e as iguales o a ines a las que
asis ía el sexo masculino.
El
ing eso a las uni e sidades y el
de echo a la educación, ue on con-
quis as con un al o cos o emocional
pa a las muje es, po que la he encia
his ó ica pesaba sob e las c eencias y
las cos umb es que las inhabili aban
pa a que pudiesen desa olla habili-
dades y des ezas, que la cul u a
delegaba solamen e a los homb es.
En o os con ex os his ó icos e
in e eses di e en es, "las eminis as
socialis as", en e ellas Cla a Ze kin
(1857-1933), es aban en desacue do
con las p ác icas eminis as eu ope-
as, po que conside aban que aque-
llas ei indicaciones o maban pa e
del es ilo de ida de una clase p i ile-
giada. Pa a
la
líde , la oma del
pode
polí ico libe a ía a p ole a ios y p ole-
a ias del yugo del capi alismo, lo que
ae ía como consecuencia la libe a-
ción
de
las muje es.
En la década del ein e, la e e -
escencia
de
la e olución usa
se
i ía con in ensidad, y las eminis as
socialis as deja on como es imonios,
15
La
P ensa, Año
1,
N2
28
,
Ma
z
o
22
de 1928, Ba anquilla, 23p.
16 "Conocedo es de la muje '' En: Dia io
El
Po eni
,
Año
LI
I, N2 9030. Agos o 15
d 1929, Ba anquilla, 10p.
17 Lamb osos Gina, "El p oblema
de
las muje es in elec uales". En: La P ensa N
11
961, Ma zo 16 de 1931, Ba anqu1lla, 7p.
61
las in e enciones y deba es que p o-
picia on en
el
pa ido bolche ique con
líde es como Lenin, T osky, S alin,
en e o os. Una
de
sus p omo o as
ue Alejand a Kolan ay, quien se mos-
ó en desacue do con las posiciones
de Ze kin po que conside aba que
"no
se
podía habla de e olución
mien as no se cambia an las o mas
y ac i udes psicológicas y cul u ales
que hacían de
la
muje una pe ma-
nen e
meno
de edad, sin
pode
de
decisión en su ida pe sonal".
1a
Es a mues a his ó ica, pe mi e
in e i que la e olución usa inco po-
ó
c i e ios eó icos y p ác icos, que
pusie on en e idencia las condicio-
nes
de
las muje es, alimen ando de
es a mane a, co ien es de pensa-
mien o polí icos e ideológicos que, de
una u o a o ma, en iquecie on los
ilones de pensamien o de las di e -
sas co ien es del eminismo
en
el
mundo, en
el
anscu so de las subsi-
guien es décadas del siglo
XX.
El impac o del deba e, y los cam-
bios polí icos que se iban dando en
e
mundo,
-en e
una de sus causas los
e ec os de la e olución
usa-
, u o
sus epe cusiones en la conciencia
social de muchos pueblos, quienes
sin ie on la necesidad de ei indica
mejo es condiciones de ida, que
has a esa década, no igu aban
en
las legislaciones como de echos
humanos undamen ales.
Las muje es
en
Amé ica La ina,
in luenciadas po es a ola de ans o -
maciones, ambi
én
sin ie on
la
nece-
sidad de su o ganización. Las discu-
sienes en aquel momen o se die on
al ededo de la clase de educación
que ecibía po pa e de la ins i ución
educa i a y sob e los cambios en la
condición emenina que, poco a poco,
iban dejando a ás los oles impues-
os po
la
cul u a decimonónica.
El
ni el de deba e e idencia los
emo es
de
un
pe íodo
de
ansición,
así co no las ca ga ideológicas de los
alo es
del
siglo
XIX
.
Es
así como
en
1925,
se
dio
en
México
el
Cong eso
Hispano Ame icano, al que asis ie on
cien os de muje es
de
di e sas la i u-
des. Dicho e en o
se
es o zó
en
demos a le a
a
opinión pública que
sus obje i os
e an
cul u ales, y como
ob a social bené ica, enía que ense-
ña le a sus oponen es que el sexo
emenino
se
p oponía ''lucha po
la
elicidad del hoga y
la
indes uc ibili-
dad de
la
amilia, undada
en
la
i ud
no solo
de
la
muje ,
sino del
homb e".19
El
mismo cong eso ap obó como
bande a cen al la lucha po el de e-
cho al su agio, apoyándose en el
espaldo que la iglesia ca ólica le
había dado, decla ando en aquel
momen o dicha ins i ución que
''ap obaba que
la
muje se p eocupa-
se
po
la ele ación, haciéndose
la
e dade a asociada
del
homb e.
Todo
lo que ienda a ele a el ni el
mo al de la muje , es digno de nues-
a
ap obación". 20
Como esul ado se puede obse -
a que muchas de las luchas eme-
ninas, se ie on imp egnadas de
posiciones mo alis as, que en el
ondo e lejaban el peso que la iglesia
18 Op.
Ci .
Re is a Pe spec i a.
19 "Se
a
a euni
el
Cong eso
Hispanoame icano
de
muje es", En: Diano del
Come cio, Ma zo 1 O de 1925, Ba anquilla.
20
lbidem.
62
ca ólica poseía sob e las cos umb es
y no mas del compo amien o social.
Sin emba go, no obs an e los e i-
den es obs áculos que las muje es
la inoame icanas han de en en a , el
pe íodo his ó ico io lo ece
la
c ea i-
idad y
la
sensibilidad
de
poe as
como Al onsina S o ni, Gab iela Mis-
al, Delmi a Agus ina, en e o as,
quienes con o ma on un mo imien o
cul u al li e a io ei indicando "el
deseo,
la
pasión amo osa de
la
ela-
ción e ó ica", cues ionando
de
es a
o ma, los cánones mo ales impe an-
es, exp esando a a és
de
sus
esc i os
"la
angus ia i al de
se
muje ".
21
1.3. Colombia como pa e de
es a ebelión.
Los cambios sociales aen consi-
go ajus es, esis encias a o mas
de
compo amien os, como ans o ma-
ciones en las men alidades, que ie-
nen
como
consecuencias nue as
ac i udes que
se
oponen a la conse -
ación de p incipios mo ales
que
se
esis en a
lo
nue o.
Los p onunciamien os sob e la
necesidad de
la
cali icación
de
la
educación emenina se in ensi ican,
ya que ello pe mi i ía que el sexo
emenino desempeña a
mejo
su
papel como mad e.
Tales conside aciones inciden en
los nue os oles que asumen muje-
es
de
la
éli e, que ing esan al esce-
na io público como apoyo en ob as
sociales. Es as labo es bené icas y
al uis as,
-deben
econoce se
po
la
his o ia-
como con ibuciones
de
es e sec o social, ya que dicha ac i-
ud, les pe mi ió unda p oyec os cul-
u ales en a ias ciudades del
pa1s,
po que muchas de ellas, u ie on la
opo unidad de educa se en el ex e-
io y ene, con ac o con expe iencias
di e en es a las del es echo espacio
de lo local,
lo
que les pe mi ió ompe
pauia inamen e con las imposiciones
sociales.
El
de echo a la educación, y
con
él su inculación a la ue za labo al
en sus di e en es campos, se con i -
ió en ejes a iculado es
de
las luchas
de las muje es en los años ein e y
ein a. Las benemé i as de las p o-
incias p esiona on pa a educa se
po ue a del país, pues o que, a
excepción
de
Bogo á, no
se
habían
undado colegios de es udios supe-
io es que llenasen sus expec a i as.
Recué dese que
el
de echo a la edu-
cae ón supe io lo ob u ie on las
colombianas en la década del ein a
du an e el gobie no de Al onso López
Puma ejo.
Es as son las azones po las que
se p omue en du an e es a década
alusiones adicales con a el eminis-
mo, el cual e a is o con ecelo y
emo , pues o que, asociado con la
"in asión" emenina en los espacios
masculinos, decla aba a las muje es
como "enemigas, que eclaman de e-
chos pa a los cuales no es aba p e-
pa ada".22
No es nada so p enden e
que
el
eminismo ambién uese conside a-
do como p oduc o del decli e de una
sociedad, pues o que
su
mani es a-
21
Velásquez To o, Magdala, "Condición ju ídica y social
de
la muje ''. En: Nue a
His o ia
de
Colombia, Tomo
IV,
Bogo a, edil. Plane a, 1989, pág. 39.
22 Dia io El Come cio, Año
V,
Nº
128, Diciemb e 12 de 1922, Ba anquil a, 6p, c3.
63