©Uni e si a de Ba celona
La
ebelión
eminis a
como
pa e
de
la
His o ia
Ra aela
Vos
Obeso*
Resumen: "El eminismo como
ebelión de
la
His o ia" iene como
obje i o ei indica
la
p esencia del
eminismo en la his o ia que, a a és
de luchas como el su agismo, puso
en escena las p o undas inequidades
pa a el sexo emenino.
En
es e desa ollo his ó ico, los
alo es de libe ad, igualdad y a e -
nidad, p incipios de la Re olución
F ancesa, si ie on pa a e idencia
que los de echos undamen ales en
que se basó la e olución, no incluían
los de echos de las muje es.
Colombia no queda exen a de
es e p oceso his ó ico mos ando las
p o undas con adicciones de una
sociedad que se esis ía
al
cambio.
No obs an e que el a ículo
se
apoya
en
los apo es de pensado as
del
siglo XVIII, pone
en
escena a las
su agis as eu opeas y la in luencia
de
sus luchas en las
mu
je
es
colom-
bianas que log an algunas conquis as
pa a la década del ein e del siglo
XX.
Abs ac : '7he eminism as ebe-
1/ion
o
he his o y" has
as
pu pose
o
indica e he p esence o eminism,
which, h oughou s uggles such as
su age, pu on he s age deep dis-
pa i ies owa ds emale sex in he his-
o y.
In
his his o ical de elopmen ,
p incipies o he F ench Re olu ion
like eedom, equali y and a e ni y,
enligh ened ha hose basic alues
in
which Human Righ s we e buil , did
no include women's igh s.
Colombia
is
no
exemp om his
his o ical p ocess, e ealing he deep
con adic ions o socie y so eluc an
o
changes.
Despi e being based
on
he XVIII
cen u y hinke women's con ibu-
i
ons, his cu en a icle e eals he
Eu opean emale su agis s and he
in luences hei igh s made on hose
Colombian women whom achie e
so ne conques s o he 20 h decade
o he 20 h cen u y.
1.1
INTRODUCCIÓN
Esc ibi sob e la his o ia del emi-
nismo implica
no
sólo hil ana los
'
hil~_s
conduc o es que pe mi en la
econs ucción de los acon ecimien-
os que ma ca on sus hechos, am-
bién, conoce las muje es ges o as
de sus luchas.
El ex o La indicación de los
de echos de la muje , esc i o po
Ma y Wollsnec a (1792), a quien se
le
a ibuye el adje i o de eminis a,
en iquece el cami~o pa a pensa en
~
Socióloga -Magís e en Ciencias Polí icas -Magís e en His o ia. P o eso a i u-
la de la Uni e sidad del A lán ico. Ba anquilla-Colombia.
55
©Uni e si a de Ba celona
una é ica eminis a que, inspi ada
en
el p oyec o ilus ado, p opone
el
eco-
nocimien o de la ciudadanía
de
las
muje es, y la necesidad de cons ui
una ci ilización basada en la necesi-
dad
de
"cambia las
es uc u as
sociales pa a
el
bien de odos" 1
La impo ancia de su ob a adica,
en dibuja la si uación de la muje
inglesa a ines del siglo
XVIII
, ''sob e
odo, lo que se e ie e a
la
educación
que las p epa aba pa a una ida de
sumisión, las enseñaba a men i y a
di
simula bajo una hipóc i
a
apa iencia
de i ud
y
de
cas idad y las ence aba
en es úpidas y í olas ocupaciones
domés icas
...
".
De es a mane a, la
au o a
se
a e ió a denuncia el ma i-
monio como "p os i ución legal'2.
El
pensamien o de es a isiona ia,
con on a las posiciones polí icas que
excluyen a la muje como ciudadana,
denunciando la di e encia que exis ía
en la educación de niños y niñas apo-
yada en la di e encia de sexos.
En p ospec i a, podemos señala
que su ob a se cons i uye en una c í-
ica a la é ica uni e salis a y and o-
cén ica,
ya
que conside a a
la
edu-
cación como opción iable
pa a
jus i-
ica y p omociona la au onomía de
las muje es, lo cual, según Wolls o-
nec a , se log a median e una o ma-
ción
que
omen e en las muje es el
desa ollo de sus capacidades acio-
nales, es deci , una educación
pa a
la
libe ad.
Las discusiones que sob e
la
con-
dición emenina hace la pensado a,
ponen en e idencia las inequidades
del p oyec o ilus ado, que p omocio-
nó los p incipios de libe ad, igualdad
y a e nidad,
-base
de la Re olución
F ancesa- os cuales no ue on ei-
indicados pa a
el
sexo emenino.
Como da o, se puede ecapi ula
un hecho his ó ico de la Re olución
F ancesa de 1789, cu"
ido
la asam-
blea ap obó los de echos
de
Homb e
y del Ciudadano, e idenciando que la
o a pa e de la humanidad es aba
excluida de es os de echos. Es
así
como Olympe de Gouges denunció la
injus icia del nue o égimen ins i ui-
do, haciendo én asis en la necesidad
de desa olla una con ap opues a
que inco po a a los de echos
de
ciu-
dadanía de las muje es.
Lo an e io se cons i uye
en
la
p incipal azón que
la
lle ó a edac a
"La Decla ación F ancesa
de
los
De echos de la Muje y la Ciudada-
na
",
hecho que la condujo a la guillo-
ina
po
pe ición de Robespie e adu-
ciendo que "había ol idado las i u-
des de
su
sexo pa a mezclase
en
los
asun os
de
la República"
3.
La his o ia ambién egis a como
pione as del eminismo a o as an as
esc i o as que, mime izadas
bajo
seudónimos a oniles, le die on ien-
da
suel a a su c ea i idad.
De
es a
o ma, log a on clandes iniza
sus
conocimien os en una sociedad en
donde el único sabe álido e a el
masculino, siendo el alen o li e a io,
en e o os, de su exclusi idad.
Algo simila ha de pasa con la
1 Wolls onc a Ma y, Vindicación de los de echos de la Muje , Edi .
El
Deba e, (T i-
buna eminis a), Mad id, 1977,
pág
. 9.
2 Ibídem, pág. 12.
3 Muje y De echos Humanos
en
Amé i
ca
La ina, Re is a Cladem, edición Rosa
Ma ila León, Lima, eb e o de
1991,
pág.
18.
56
ancesa Au o e Dupin (1804-1676)
quien se ocul ó bajo el seudónimo
de
Geo ge Sand, y la inglesa Ma y Anns
E ans, nacida
en
la misma época
bajo el seudónimo de Geo ge Elio ,
quienes salie on a
la
ida pública
como esc i o as con apodos a on
i-
les pa a que la sociedad de en onces
acep a a publica sus c eaciones,
dejando pa a la pos e idad sus ob as,
como es imonio
de
una sociedad
in ole an e.
Es os an eceden es pe mi en in e-
i que
la
c ea i idad emenina, an o
a ís ica como li e a ia, ha sido igno-
ada y que sus p o agonis as se
encuen an pe didas en el labe in o
de la his o ia.
Sin emba go, las acciones
de
es as pione as pe mi ie on, al mismo
iempo, que las muje es uesen cons-
uyendo la au onomía como un alo
necesa io que exigía abandona la
obediencia ciega a no mas p opues-
as desde las es uc u as de pode
masculino. Po ello, se hacía necesa-
io cons ui desde
el
eje cicio
de
nues a capacidad
de
elección, nues-
o desa ollo indi idual y colec i o.
En
al sen ido
se
pensó en la edu-
cación como un p oyec o que ayuda-
ía a la cons ucción y al me ecimien-
o
de
la au onomía. En o as pala-
b
as
, una comunidad que ie a en
la
au onomía la base de
la
ciudadanía
pa a la c eación de o mas de en en-
dimien o, p oduc o de un diálogo
en e los sexos.
Lo
an e io pe mi e e lexion
a
en
o no a la cons ucción que ue on
haciendo las muje es sob e el con-
cep o
de
libe ad, jus icia e igualdad,
a anzando así, en ei indicaciones
según los con ex os sociales y g a-
dos
de
o ganización. En consecuen-
cia, cuando las ei indicaciones as-
cendie on al ámbi o colec i o, la
necesidad
de
o ganiza se su gió
como un mecanismo e ec i o pa a
que las muje es exigie an los de e-
chos que
se
les habían negado.
De
es a o ma, se puede ase e a
que el " eminismo" como exp esión
de lucha y de a i mación de nues os
de echos,
ex
is e desde
el
mismo
momen o en que las muje es,
de
una
u o a o ma, eclama on
lo
que de
hecho les pe enecía, pues o que con
sus luchas y ac i udes cues iona on
las aíces más p o undas de las ela-
ciones en e los sexos, apun ando
hacia nue as o mas de en ende el
mundo. Sin emba go, como ca ego-
ía, apa ece en un iempo y con ex o
de e minado, en donde el quehace
muje il se a dimensionando, y lo
emenino
se
a elacionando con
i encias y nue as ca ego ías de
análisis.
Po es as azones,
la
exis encia
de la palab a eminismo no posee
cla idad, pues o que exis e cie o
consenso en a i ma que su u iliza-
ción como ca ego ía, -homologada
como sinónimo de ei indicación
de
la emancipación
de
las
muje es-
empezó a gene aliza se en F ancia a
p incipios de los años ochen a
de
l
siglo
XIX;
pe o, según Ka en O en
"la
p ime a que se decla ó eminis a en
F ancia ue
la
de enso a del su agio
emenino Hube ine Aucle , quien
al
menos desde 1882, u ilizó el é mino
en su e is a La Ci oyene, pa a des-
c ibi se
así
misma y a sus co eligio-
nalias".4
4 .Ve : Un Mo imien o Social y Polí ico, e is a Pe spec i as,
Nº
3, Edil.
lsis
ln e -
57
Es impo an e señala
que
el
mo imien o su agis a
que
ganó
adhesión en muje es
de
la clase
media y la éli e eu opea y no eame-
ñcana, e oma on del libe alismo del
siglo
XIX
los p incipios i osó icos
de
la
libe ad, y ei indica on
pa a
su
géne o, el de echo a la pa icipación
como ciudadanas. Sus luchas es u-
ie on o ien adas a log a e o mas
en las leyes y en el acceso
de
las
muje es al de echo a la educación.
En el desa ollo his ó ico
de
las
luchas se e idenció que
el
de echo al
o o y el ene acceso a la educación,
no e an de echos su icien es.
1.2. Las su agis as y los e ec-
os de la p ime a gue a mundial
en
la conciencia emenina.
El siglo
XX
i umpe con la adica-
lización de luchas de sec o es socia-
les que a anzaban en la conquis a
de
de echos desconocidos
po
los Es a-
dos. El de echo
al
su agio mo ilizó la
conciencia
de
muchas muje es,
a as ando en su conquis a idas
emeninas.
Es
el caso de Emile
Da idson quien "mu ió sac i icada
bajo las pa as del caballo
del
ey
Jo ge
V,
cuando en
la
ca e a de
Asco {1910} a ó de llama
su
a en-
ción pa a que se o o ga a a la muje
inglesa
el
de echo
al
o o".5
En i 912, las su agis as londinen-
ses, con
el
lide azgo de Emeline Pan-
ihu , y los esposos Law ence, p o-
pie a ios y di ec o es de la e is a
"Vo es o women" -pe iódico
al
se i-
nacional, Chile, 1996.
cío
de
la lucha po
la
legi imidad del
su agio emenino- ue on sen encia-
dos a nue e meses
de
p
isión
po
el
deli o de ''con abulación y exci ación
de
la
des ucción de p opiedades,
po que
se
les culpó de se au o es
po
indLJcción
de los mo ines que ea-
liza on las muje es en
la
capl- al
inglesa, quienes ompie on «las
id ie as de las calles p incipales,,".6
Con es a ac i ud adical, p esio-
na on
al
pa lamen o inglés a escu-
cha sus pe iciones, no sin an es
se
idiculizadas, es igma izadas y se el
blanco del "humo " de los gua dado-
es del o den.
Fue
así
como en 1918, Pankhu s
con las su agis as londinenses log a-
on "inse a , den o del de echo con-
cedido a los homb es,
el
o o pa a las
muje es, con de os equisi os, no
exigidos
al
sexo masculino. Es os
equisi os p e ios e an: Se mayo de
30 años, es a casadas, y posee í u-
lo de es udio o alguna p opiedad".?
Pos e io men e en 1928 se suspen-
die on es as exigencias y el de echo
al
su agio se gene alizó en condicio-
nes de igualdad pa a ambos sexos.
Es así como la p ime a gue a
mundial ing esa
al
escena io his ó i-
co, y las muje es eu opeas y no ea-
me icanas eemplaza on a sus espo-
sos, no ios, aman es en muchas es-
ponsabilidades y como ag egado a
las ca gas domés icas, hubie on
de
asumi la ca ga labo al en las áb i-
cas,
de
a
que en su mayo ía de ac i-
idades, habían sido excluidas .
Po ejemplo, las a is óc a as ingle-
5 A ias Londoño Melba, De echos Humanos de la Muje ,
del
Niño y
del
Adoles-
cen e,
Edi o ial
Imp esa!, Bogo á, pág. 37.
6 Dia io El P og eso, año
VIII,
N2 2127, junio
11
de 1912, Ba anquilla.
7 Op. Ci . A as
Londoño,
pág. 37.
58
sas se pusie on a abaja en las mis-
mas áb icas en donde las muje es
pob es elabo aban municiones
pa a
la gue a. El sen imien o pa ió ico
mo ilizó a es e sec o social a in e-
g a se en los abajos manuales y en
el manejo de maquina ias con las
ob e as inglesas. Es o p opició el
comen a io del pe iódico El Libe al,
que
en la sesión C ónicas Ex an-
je as exp esa a: "Las muje es ingle-
sas, ue, es, ecias y ágiles, acos um-
b adas a los es ue zos muscula es,
es án sus i uyendo a los homb es
que an a la gue a". s
Sin emba go, la con abulación
mundial y sus e ec os de as ado es,
ue on e idenciados
desde
1914
,
poco an es
que
se diese
la
con on a-
ción en e México y Es ados Unidos
po
muje es ame icanas, quienes le
en ia on
un
memo ial al p esiden e
Wilson solici ándole su in e ención
pa a que no es allase la gue a, a gu-
men ando que
" as
muje es de los
Es ados Unidos
os
piden que sal éis
a nues os ma idos, a nues os hijos
del
pelig o y a nues os no ios
de
a
conspi ación a a o de
a
gue a"
.9
Es os hechos, en los cuales las
muje es alidaban su pa icipación en
el espacio público, mo i ó a
que
sus
acciones se conside asen como
una
conquis a del eminismo, p11es o que,
como consecuencia
de
la gue a, las
muje es u ie on
que
eje ce labo es
como cob ado as de an ía, abaja-
do as
de
ac o ías, cocine as, so da-
do as y o os o icios, que an es e an
ejecu ados po
el
sexo masculino.
10
Así mismo, du an e la con lag -
c1ón
mundial,
muchas
i ie on
la
dolo osa expenencia
de
habe con-
aído ma imonio con homb es
de
países enemigos
al
de su nacionali-
dad. Pod ía ci a se el caso
de
las
ancesas quienes ' u ie on que pe -
manece meses y meses en l
as
inmundas ba acas de los campa-
men os de concen ación, si uados
en su usma egión
po
el
sólo hecho
de es a casadas con alemanes, aus-
iacos o u cos ... Los bienes les ue-
on con iscados y su ie on g andes
humillaciones"
11
La " ecompensa" a los es ue zos
de las muje es, no ue es imulan e.
Después de las expe iencias i idas,
y la in e sión de ene gía en
el
mane-
jo
de
los es agos y
de
los ho o es de
la gue a,
así
como en la a ención de
a ios en es, en e o os, el hoga , la
p ole y el abajo, el es ablecimien o,
en "hono a la adición", en ia on
de
uel a a las muje es al "dulce hoga '',
cuando los homb es, supe ados el
con lic o, eg esa on a sus países
de
o igen. La ida pública, y con ella la
posición de las muje es, en endida
como su ubicación polí ica en el
manejo del pode , queda ía aplazada
pa a décadas pos e io es.
Las expe iencias i idas du an e
la gue a u e on el mo o pa a
que
eu opeas y no eame icanas pensa-
an en la o ganización
como
un
mecanismo de negociación
pa a
con-
quis a de echos, has a ese mamen-
8 "Las muje es y la Gue a" En:
El
Libe al,
Año
VI
, No. 1329, Ene o
22
de 1926,
ba anquilla, 22p.
9
El
Nue o
Dia io,
Año
11,
N2 260, junio 2 de 1914, Ba anquilla, 1p.
10
El
Libe al,
Año VII, N2 1417, mayo 13 de 1916, Ba anquilla, 3p.
11
Diaño El
Come cio
, Año
IV,
Nº i 035, diciemb e 15 de 1925, Ba anquilla, c.4. 6p.
59
o negados po sis emas legales e
imagina ios sociales que
se
p esen-
aban como obs áculo pa a la legi i-
midad de la ciudadanía de las muje-
es.
Así mismo, concluye on que la
isión ma e nalis a
en
el
manejo de
las cues iones social
es,
no las había
bene iciado pa a el o alecimien o de
su au onomía.
La década
de
l ein e ajo consigo
cambios,
ya
que la mo ilización y la
lucha de sec o es menos des a o e-
cidos, - en e ellos
las
muje es-con-
quis a on espacios, has a el momen-
o denegados.
De
es a
o ma,
en
1925,
ag upa-
ciones emeninas
en
F ancia, deci-
die on emp ende una campaña de
p opaganda, di igida especialmen e a
los pode es públicos pa a que
las
ancesas casadas con ex anje os
no pe die an su nacionalidad.
Las no eame icanas, po o o
lado, desde 1923, se ag upa nn en
ac i as campañas lide adas po
las
Sociedad de Acción Feminis a,
denunciando an e el senado
de
Was
-
hing on el de echo de
las
no eame i-
canas casadas a conse a su
nacionalidad. Dicha p esi
ón
su ió
e ec os, pues o que el Senado ap o-
bó una ley disponiendo que "las ame-
icanas que con ajesen ma imonio
con ex anje os podían segui con-
se ando
su
nacionalidad
de
o i-
gen''l
2.
Al
inc emen a se las o ganizacio-
nes emeninas, el deba e con ela-
ción a
los
obs áculos que a en aban
con a sus de echos como ciudada-
nas, ue
una
de
las discusiones cen-
ales y el de echo al su agio con i-
nuó siendo una de sus bande as.
En
1926, l
as
ancesas
se
eunie-
on en el Cong eso In e nacional
Feminis a, ealizado
en
la So bona
de Pa ís, al que asis ie on delegadas
de casi odo el mundo, ap obando
como p io idad la exigencia del su a-
gio emenino.
Es
po ello que pa a la Liga de
Acción Feminis a de F ancia, la
ob ención del de echo al o o no
podía segui p o ogándose. Pa a
ales e ec os, cada domingo ealiza-
ban
jo nadas de p o es as epa ien-
do p opaganda y p onunciando a en-
gas po odas las localidades de los
al ededo
es
de
Pa ís.
Un
domingo del
mes
de Julio de
1926, escogie on la localidad de
Boulgne pa a que uese cen o de
sus p o os as.
Se
concen a on en la
plaza del me cado, llega on en au os,
p o is as de abundan e ma e ial de
p opaganda y
en
la cin a que suje a-
ba sus
Ce.
dllos se podía lee '
'la
muje quie e o a ''
13
Los pe iódicos, so p endidos,
egis a on la no icia, econociendo la
alen ía de las su agis as, eseñan-
do que " a ías de ellas hicie on uso
de
la
palab a desde los bancos de la
plaza pública, explicando el alcance y
signi icado de
la
ei indicación que
o mulaban" 14,
Como consecuencia de es as
man
i es aciones, inusi adas pa a
el
momen o, la he amien a que se
esg imió con a las su agis as ue
idiculiza las en su unción como
ep oduc o as, a gumen ando su
12 Dia io El Come ci
o,
Año IV, N2 1052, dic.
15
de 1925, Ba aqu
ill
a,
6p
, c.4.
13
Dia io E Come cio. Año
IV,
Nº 1256, agos o 2
de
1926, Ba anquilla, 69. c.4.
14
Ibídem
60
incapacidad pa a se mad es pues o
que no sabían '' aja a sus chicos,
ni
p epa a les
la
mamade a»
1s.
En espues a al ac i ismo
de
las
eminis as su agis as, un g upo de
lemá icos b i ánicos undó el Club
denominado "Los conocedo es de la
muje ''. En una de sus euniones
aco da on conside a que
"la
muje ,
en odos los iempos, ha sido una
émo a pa a
la
e olución del homb e
y que
la
ma imacho mode na
es
el
peo
enemigo del sexo ba budo"
1s
Las eminis as eu opeas, acos um-
b adas a es e ipo de eacciones, no
se a iga on en sus es ue zos y con i-
nua on o ganizándose pa a lucha po
espacios que se esis ían al cambio.
Es
así
como la Acción Social de Muje-
es que ue undada desde 1900 en
F anci
a,
y cuyo obje i o cen al se
basaba en "ag upa y di igi el
mo
i-
mien o emenino y eminis a", ealizó
jo nadas en
1931
, pa a ealiza discu-
siones que a oja an
un
balance sob e
la si uación de las muje es ancesas.
Pa a aquella ocasión concluyó:
"La
Acción Social de las Muje
es,
comp obó con mucho dolo que, po
un lado, an los homb es desalojan-
do a las muje es de los ca gos que
ellas habían conquis ado du an e
la
gue a, an o en
la
enseñanza como
en los minis e ios, mien as que,
po
o o lado,
a
aumen ando cada día
el
núme o de jó enes que se insc iben
en la Uni e sidad pa a i a
la
con-
quis a de ales ca gos. La Acción
Social no p e ino que mil seño i as se
han insc i o es e año en
la
Facul ad
de De echo de la Uni e sidad de
Pa ís, p egun ándose dicha o ganiza-
ción: ¿dónde i án a pa a es as abo-
gadas
si
al como hoy
a
sucediendo,
se les cie an las pue as de acceso a
esos ca gos en ez de ab í selos?
".
17
Así mismo, la decla ación ambién
denunciaba los e iden es obs áculos
que
las uni e sidades
colocaban
pa a que las muje es no asumie an
ca e as iguales o a ines a las que
asis ía el sexo masculino.
El
ing eso a las uni e sidades y el
de echo a la educación, ue on con-
quis as con un al o cos o emocional
pa a las muje es, po que la he encia
his ó ica pesaba sob e las c eencias y
las cos umb es que las inhabili aban
pa a que pudiesen desa olla habili-
dades y des ezas, que la cul u a
delegaba solamen e a los homb es.
En o os con ex os his ó icos e
in e eses di e en es, "las eminis as
socialis as", en e ellas Cla a Ze kin
(1857-1933), es aban en desacue do
con las p ác icas eminis as eu ope-
as, po que conside aban que aque-
llas ei indicaciones o maban pa e
del es ilo de ida de una clase p i ile-
giada. Pa a
la
líde , la oma del
pode
polí ico libe a ía a p ole a ios y p ole-
a ias del yugo del capi alismo, lo que
ae ía como consecuencia la libe a-
ción
de
las muje es.
En la década del ein e, la e e -
escencia
de
la e olución usa
se
i ía con in ensidad, y las eminis as
socialis as deja on como es imonios,
15
La
P ensa, Año
1,
N2
28
,
Ma
z
o
22
de 1928, Ba anquilla, 23p.
16 "Conocedo es de la muje '' En: Dia io
El
Po eni
,
Año
LI
I, N2 9030. Agos o 15
d 1929, Ba anquilla, 10p.
17 Lamb osos Gina, "El p oblema
de
las muje es in elec uales". En: La P ensa N
11
961, Ma zo 16 de 1931, Ba anqu1lla, 7p.
61
las in e enciones y deba es que p o-
picia on en
el
pa ido bolche ique con
líde es como Lenin, T osky, S alin,
en e o os. Una
de
sus p omo o as
ue Alejand a Kolan ay, quien se mos-
ó en desacue do con las posiciones
de Ze kin po que conside aba que
"no
se
podía habla de e olución
mien as no se cambia an las o mas
y ac i udes psicológicas y cul u ales
que hacían de
la
muje una pe ma-
nen e
meno
de edad, sin
pode
de
decisión en su ida pe sonal".
1a
Es a mues a his ó ica, pe mi e
in e i que la e olución usa inco po-
ó
c i e ios eó icos y p ác icos, que
pusie on en e idencia las condicio-
nes
de
las muje es, alimen ando de
es a mane a, co ien es de pensa-
mien o polí icos e ideológicos que, de
una u o a o ma, en iquecie on los
ilones de pensamien o de las di e -
sas co ien es del eminismo
en
el
mundo, en
el
anscu so de las subsi-
guien es décadas del siglo
XX.
El impac o del deba e, y los cam-
bios polí icos que se iban dando en
e
mundo,
-en e
una de sus causas los
e ec os de la e olución
usa-
, u o
sus epe cusiones en la conciencia
social de muchos pueblos, quienes
sin ie on la necesidad de ei indica
mejo es condiciones de ida, que
has a esa década, no igu aban
en
las legislaciones como de echos
humanos undamen ales.
Las muje es
en
Amé ica La ina,
in luenciadas po es a ola de ans o -
maciones, ambi
én
sin ie on
la
nece-
sidad de su o ganización. Las discu-
sienes en aquel momen o se die on
al ededo de la clase de educación
que ecibía po pa e de la ins i ución
educa i a y sob e los cambios en la
condición emenina que, poco a poco,
iban dejando a ás los oles impues-
os po
la
cul u a decimonónica.
El
ni el de deba e e idencia los
emo es
de
un
pe íodo
de
ansición,
así co no las ca ga ideológicas de los
alo es
del
siglo
XIX
.
Es
así como
en
1925,
se
dio
en
México
el
Cong eso
Hispano Ame icano, al que asis ie on
cien os de muje es
de
di e sas la i u-
des. Dicho e en o
se
es o zó
en
demos a le a
a
opinión pública que
sus obje i os
e an
cul u ales, y como
ob a social bené ica, enía que ense-
ña le a sus oponen es que el sexo
emenino
se
p oponía ''lucha po
la
elicidad del hoga y
la
indes uc ibili-
dad de
la
amilia, undada
en
la
i ud
no solo
de
la
muje ,
sino del
homb e".19
El
mismo cong eso ap obó como
bande a cen al la lucha po el de e-
cho al su agio, apoyándose en el
espaldo que la iglesia ca ólica le
había dado, decla ando en aquel
momen o dicha ins i ución que
''ap obaba que
la
muje se p eocupa-
se
po
la ele ación, haciéndose
la
e dade a asociada
del
homb e.
Todo
lo que ienda a ele a el ni el
mo al de la muje , es digno de nues-
a
ap obación". 20
Como esul ado se puede obse -
a que muchas de las luchas eme-
ninas, se ie on imp egnadas de
posiciones mo alis as, que en el
ondo e lejaban el peso que la iglesia
18 Op.
Ci .
Re is a Pe spec i a.
19 "Se
a
a euni
el
Cong eso
Hispanoame icano
de
muje es", En: Diano del
Come cio, Ma zo 1 O de 1925, Ba anquilla.
20
lbidem.
62
ca ólica poseía sob e las cos umb es
y no mas del compo amien o social.
Sin emba go, no obs an e los e i-
den es obs áculos que las muje es
la inoame icanas han de en en a , el
pe íodo his ó ico io lo ece
la
c ea i-
idad y
la
sensibilidad
de
poe as
como Al onsina S o ni, Gab iela Mis-
al, Delmi a Agus ina, en e o as,
quienes con o ma on un mo imien o
cul u al li e a io ei indicando "el
deseo,
la
pasión amo osa de
la
ela-
ción e ó ica", cues ionando
de
es a
o ma, los cánones mo ales impe an-
es, exp esando a a és
de
sus
esc i os
"la
angus ia i al de
se
muje ".
21
1.3. Colombia como pa e de
es a ebelión.
Los cambios sociales aen consi-
go ajus es, esis encias a o mas
de
compo amien os, como ans o ma-
ciones en las men alidades, que ie-
nen
como
consecuencias nue as
ac i udes que
se
oponen a la conse -
ación de p incipios mo ales
que
se
esis en a
lo
nue o.
Los p onunciamien os sob e la
necesidad de
la
cali icación
de
la
educación emenina se in ensi ican,
ya que ello pe mi i ía que el sexo
emenino desempeña a
mejo
su
papel como mad e.
Tales conside aciones inciden en
los nue os oles que asumen muje-
es
de
la
éli e, que ing esan al esce-
na io público como apoyo en ob as
sociales. Es as labo es bené icas y
al uis as,
-deben
econoce se
po
la
his o ia-
como con ibuciones
de
es e sec o social, ya que dicha ac i-
ud, les pe mi ió unda p oyec os cul-
u ales en a ias ciudades del
pa1s,
po que muchas de ellas, u ie on la
opo unidad de educa se en el ex e-
io y ene, con ac o con expe iencias
di e en es a las del es echo espacio
de lo local,
lo
que les pe mi ió ompe
pauia inamen e con las imposiciones
sociales.
El
de echo a la educación, y
con
él su inculación a la ue za labo al
en sus di e en es campos, se con i -
ió en ejes a iculado es
de
las luchas
de las muje es en los años ein e y
ein a. Las benemé i as de las p o-
incias p esiona on pa a educa se
po ue a del país, pues o que, a
excepción
de
Bogo á, no
se
habían
undado colegios de es udios supe-
io es que llenasen sus expec a i as.
Recué dese que
el
de echo a la edu-
cae ón supe io lo ob u ie on las
colombianas en la década del ein a
du an e el gobie no de Al onso López
Puma ejo.
Es as son las azones po las que
se p omue en du an e es a década
alusiones adicales con a el eminis-
mo, el cual e a is o con ecelo y
emo , pues o que, asociado con la
"in asión" emenina en los espacios
masculinos, decla aba a las muje es
como "enemigas, que eclaman de e-
chos pa a los cuales no es aba p e-
pa ada".22
No es nada so p enden e
que
el
eminismo ambién uese conside a-
do como p oduc o del decli e de una
sociedad, pues o que
su
mani es a-
21
Velásquez To o, Magdala, "Condición ju ídica y social
de
la muje ''. En: Nue a
His o ia
de
Colombia, Tomo
IV,
Bogo a, edil. Plane a, 1989, pág. 39.
22 Dia io El Come cio, Año
V,
Nº
128, Diciemb e 12 de 1922, Ba anquil a, 6p, c3.
63