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La rebelión feminista como parte de la Historia

Vos Obeso, Rafaela

Abstract

"El feminismo como rebelión de la Historia" tiene como objetivo reivindicar la presencia del feminismo en la historia que, a través de luchas como el sufragismo, puso en escena las profundas inequidades para el sexo femenino. En este desarrollo histórico, los valores de libertad, igualdad y fraternidad, principios de la Revolución Francesa, sirvieron para evidenciar que los derechos fundamentales en que se basó la revolución, no incluían los derechos de las mujeres. Colombia no queda exenta de este proceso histórico mostrando las profundas contradicciones de una sociedad que se resistía al cambio. No obstante que el artículo se apoya en los aportes de pensadoras del siglo XVIII, pone en escena a las sufragistas europeas y la influencia de sus luchas en las mujeres colombianas que logran algunas conquistas para la década del veinte del siglo XX

Full text

©Uni e si a de Ba celona La ebelión eminis a como pa e de la His o ia Ra aela Vos Obeso* Resumen: "El eminismo como ebelión de la His o ia" iene como obje i o ei indica la p esencia del eminismo en la his o ia que, a a és de luchas como el su agismo, puso en escena las p o undas inequidades pa a el sexo emenino. En es e desa ollo his ó ico, los alo es de libe ad, igualdad y a e - nidad, p incipios de la Re olución F ancesa, si ie on pa a e idencia que los de echos undamen ales en que se basó la e olución, no incluían los de echos de las muje es. Colombia no queda exen a de es e p oceso his ó ico mos ando las p o undas con adicciones de una sociedad que se esis ía al cambio. No obs an e que el a ículo se apoya en los apo es de pensado as del siglo XVIII, pone en escena a las su agis as eu opeas y la in luencia de sus luchas en las mu je es colom- bianas que log an algunas conquis as pa a la década del ein e del siglo XX. Abs ac : '7he eminism as ebe- 1/ion o he his o y" has as pu pose o indica e he p esence o eminism, which, h oughou s uggles such as su age, pu on he s age deep dis- pa i ies owa ds emale sex in he his- o y. In his his o ical de elopmen , p incipies o he F ench Re olu ion like eedom, equali y and a e ni y, enligh ened ha hose basic alues in which Human Righ s we e buil , did no include women's igh s. Colombia is no exemp om his his o ical p ocess, e ealing he deep con adic ions o socie y so eluc an o changes. Despi e being based on he XVIII cen u y hinke women's con ibu- i ons, his cu en a icle e eals he Eu opean emale su agis s and he in luences hei igh s made on hose Colombian women whom achie e so ne conques s o he 20 h decade o he 20 h cen u y. 1.1 INTRODUCCIÓN Esc ibi sob e la his o ia del emi- nismo implica no sólo hil ana los ' hil~_s conduc o es que pe mi en la econs ucción de los acon ecimien- os que ma ca on sus hechos, am- bién, conoce las muje es ges o as de sus luchas. El ex o La indicación de los de echos de la muje , esc i o po Ma y Wollsnec a (1792), a quien se le a ibuye el adje i o de eminis a, en iquece el cami~o pa a pensa en ~ Socióloga -Magís e en Ciencias Polí icas -Magís e en His o ia. P o eso a i u- la de la Uni e sidad del A lán ico. Ba anquilla-Colombia. 55 ©Uni e si a de Ba celona una é ica eminis a que, inspi ada en el p oyec o ilus ado, p opone el eco- nocimien o de la ciudadanía de las muje es, y la necesidad de cons ui una ci ilización basada en la necesi- dad de "cambia las es uc u as sociales pa a el bien de odos" 1 La impo ancia de su ob a adica, en dibuja la si uación de la muje inglesa a ines del siglo XVIII , ''sob e odo, lo que se e ie e a la educación que las p epa aba pa a una ida de sumisión, las enseñaba a men i y a di simula bajo una hipóc i a apa iencia de i ud y de cas idad y las ence aba en es úpidas y í olas ocupaciones domés icas ... ". De es a mane a, la au o a se a e ió a denuncia el ma i- monio como "p os i ución legal'2. El pensamien o de es a isiona ia, con on a las posiciones polí icas que excluyen a la muje como ciudadana, denunciando la di e encia que exis ía en la educación de niños y niñas apo- yada en la di e encia de sexos. En p ospec i a, podemos señala que su ob a se cons i uye en una c í- ica a la é ica uni e salis a y and o- cén ica, ya que conside a a la edu- cación como opción iable pa a jus i- ica y p omociona la au onomía de las muje es, lo cual, según Wolls o- nec a , se log a median e una o ma- ción que omen e en las muje es el desa ollo de sus capacidades acio- nales, es deci , una educación pa a la libe ad. Las discusiones que sob e la con- dición emenina hace la pensado a, ponen en e idencia las inequidades del p oyec o ilus ado, que p omocio- nó los p incipios de libe ad, igualdad y a e nidad, -base de la Re olución F ancesa- os cuales no ue on ei- indicados pa a el sexo emenino. Como da o, se puede ecapi ula un hecho his ó ico de la Re olución F ancesa de 1789, cu" ido la asam- blea ap obó los de echos de Homb e y del Ciudadano, e idenciando que la o a pa e de la humanidad es aba excluida de es os de echos. Es así como Olympe de Gouges denunció la injus icia del nue o égimen ins i ui- do, haciendo én asis en la necesidad de desa olla una con ap opues a que inco po a a los de echos de ciu- dadanía de las muje es. Lo an e io se cons i uye en la p incipal azón que la lle ó a edac a "La Decla ación F ancesa de los De echos de la Muje y la Ciudada- na ", hecho que la condujo a la guillo- ina po pe ición de Robespie e adu- ciendo que "había ol idado las i u- des de su sexo pa a mezclase en los asun os de la República" 3. La his o ia ambién egis a como pione as del eminismo a o as an as esc i o as que, mime izadas bajo seudónimos a oniles, le die on ien- da suel a a su c ea i idad. De es a o ma, log a on clandes iniza sus conocimien os en una sociedad en donde el único sabe álido e a el masculino, siendo el alen o li e a io, en e o os, de su exclusi idad. Algo simila ha de pasa con la 1 Wolls onc a Ma y, Vindicación de los de echos de la Muje , Edi . El Deba e, (T i- buna eminis a), Mad id, 1977, pág . 9. 2 Ibídem, pág. 12. 3 Muje y De echos Humanos en Amé i ca La ina, Re is a Cladem, edición Rosa Ma ila León, Lima, eb e o de 1991, pág. 18. 56 ancesa Au o e Dupin (1804-1676) quien se ocul ó bajo el seudónimo de Geo ge Sand, y la inglesa Ma y Anns E ans, nacida en la misma época bajo el seudónimo de Geo ge Elio , quienes salie on a la ida pública como esc i o as con apodos a on i- les pa a que la sociedad de en onces acep a a publica sus c eaciones, dejando pa a la pos e idad sus ob as, como es imonio de una sociedad in ole an e. Es os an eceden es pe mi en in e- i que la c ea i idad emenina, an o a ís ica como li e a ia, ha sido igno- ada y que sus p o agonis as se encuen an pe didas en el labe in o de la his o ia. Sin emba go, las acciones de es as pione as pe mi ie on, al mismo iempo, que las muje es uesen cons- uyendo la au onomía como un alo necesa io que exigía abandona la obediencia ciega a no mas p opues- as desde las es uc u as de pode masculino. Po ello, se hacía necesa- io cons ui desde el eje cicio de nues a capacidad de elección, nues- o desa ollo indi idual y colec i o. En al sen ido se pensó en la edu- cación como un p oyec o que ayuda- ía a la cons ucción y al me ecimien- o de la au onomía. En o as pala- b as , una comunidad que ie a en la au onomía la base de la ciudadanía pa a la c eación de o mas de en en- dimien o, p oduc o de un diálogo en e los sexos. Lo an e io pe mi e e lexion a en o no a la cons ucción que ue on haciendo las muje es sob e el con- cep o de libe ad, jus icia e igualdad, a anzando así, en ei indicaciones según los con ex os sociales y g a- dos de o ganización. En consecuen- cia, cuando las ei indicaciones as- cendie on al ámbi o colec i o, la necesidad de o ganiza se su gió como un mecanismo e ec i o pa a que las muje es exigie an los de e- chos que se les habían negado. De es a o ma, se puede ase e a que el " eminismo" como exp esión de lucha y de a i mación de nues os de echos, ex is e desde el mismo momen o en que las muje es, de una u o a o ma, eclama on lo que de hecho les pe enecía, pues o que con sus luchas y ac i udes cues iona on las aíces más p o undas de las ela- ciones en e los sexos, apun ando hacia nue as o mas de en ende el mundo. Sin emba go, como ca ego- ía, apa ece en un iempo y con ex o de e minado, en donde el quehace muje il se a dimensionando, y lo emenino se a elacionando con i encias y nue as ca ego ías de análisis. Po es as azones, la exis encia de la palab a eminismo no posee cla idad, pues o que exis e cie o consenso en a i ma que su u iliza- ción como ca ego ía, -homologada como sinónimo de ei indicación de la emancipación de las muje es- empezó a gene aliza se en F ancia a p incipios de los años ochen a de l siglo XIX; pe o, según Ka en O en "la p ime a que se decla ó eminis a en F ancia ue la de enso a del su agio emenino Hube ine Aucle , quien al menos desde 1882, u ilizó el é mino en su e is a La Ci oyene, pa a des- c ibi se así misma y a sus co eligio- nalias".4 4 .Ve : Un Mo imien o Social y Polí ico, e is a Pe spec i as, Nº 3, Edil. lsis ln e - 57 Es impo an e señala que el mo imien o su agis a que ganó adhesión en muje es de la clase media y la éli e eu opea y no eame- ñcana, e oma on del libe alismo del siglo XIX los p incipios i osó icos de la libe ad, y ei indica on pa a su géne o, el de echo a la pa icipación como ciudadanas. Sus luchas es u- ie on o ien adas a log a e o mas en las leyes y en el acceso de las muje es al de echo a la educación. En el desa ollo his ó ico de las luchas se e idenció que el de echo al o o y el ene acceso a la educación, no e an de echos su icien es. 1.2. Las su agis as y los e ec- os de la p ime a gue a mundial en la conciencia emenina. El siglo XX i umpe con la adica- lización de luchas de sec o es socia- les que a anzaban en la conquis a de de echos desconocidos po los Es a- dos. El de echo al su agio mo ilizó la conciencia de muchas muje es, a as ando en su conquis a idas emeninas. Es el caso de Emile Da idson quien "mu ió sac i icada bajo las pa as del caballo del ey Jo ge V, cuando en la ca e a de Asco {1910} a ó de llama su a en- ción pa a que se o o ga a a la muje inglesa el de echo al o o".5 En i 912, las su agis as londinen- ses, con el lide azgo de Emeline Pan- ihu , y los esposos Law ence, p o- pie a ios y di ec o es de la e is a "Vo es o women" -pe iódico al se i- nacional, Chile, 1996. cío de la lucha po la legi imidad del su agio emenino- ue on sen encia- dos a nue e meses de p isión po el deli o de ''con abulación y exci ación de la des ucción de p opiedades, po que se les culpó de se au o es po indLJcción de los mo ines que ea- liza on las muje es en la capl- al inglesa, quienes ompie on «las id ie as de las calles p incipales,,".6 Con es a ac i ud adical, p esio- na on al pa lamen o inglés a escu- cha sus pe iciones, no sin an es se idiculizadas, es igma izadas y se el blanco del "humo " de los gua dado- es del o den. Fue así como en 1918, Pankhu s con las su agis as londinenses log a- on "inse a , den o del de echo con- cedido a los homb es, el o o pa a las muje es, con de os equisi os, no exigidos al sexo masculino. Es os equisi os p e ios e an: Se mayo de 30 años, es a casadas, y posee í u- lo de es udio o alguna p opiedad".? Pos e io men e en 1928 se suspen- die on es as exigencias y el de echo al su agio se gene alizó en condicio- nes de igualdad pa a ambos sexos. Es así como la p ime a gue a mundial ing esa al escena io his ó i- co, y las muje es eu opeas y no ea- me icanas eemplaza on a sus espo- sos, no ios, aman es en muchas es- ponsabilidades y como ag egado a las ca gas domés icas, hubie on de asumi la ca ga labo al en las áb i- cas, de a que en su mayo ía de ac i- idades, habían sido excluidas . Po ejemplo, las a is óc a as ingle- 5 A ias Londoño Melba, De echos Humanos de la Muje , del Niño y del Adoles- cen e, Edi o ial Imp esa!, Bogo á, pág. 37. 6 Dia io El P og eso, año VIII, N2 2127, junio 11 de 1912, Ba anquilla. 7 Op. Ci . A as Londoño, pág. 37. 58 sas se pusie on a abaja en las mis- mas áb icas en donde las muje es pob es elabo aban municiones pa a la gue a. El sen imien o pa ió ico mo ilizó a es e sec o social a in e- g a se en los abajos manuales y en el manejo de maquina ias con las ob e as inglesas. Es o p opició el comen a io del pe iódico El Libe al, que en la sesión C ónicas Ex an- je as exp esa a: "Las muje es ingle- sas, ue, es, ecias y ágiles, acos um- b adas a los es ue zos muscula es, es án sus i uyendo a los homb es que an a la gue a". s Sin emba go, la con abulación mundial y sus e ec os de as ado es, ue on e idenciados desde 1914 , poco an es que se diese la con on a- ción en e México y Es ados Unidos po muje es ame icanas, quienes le en ia on un memo ial al p esiden e Wilson solici ándole su in e ención pa a que no es allase la gue a, a gu- men ando que " as muje es de los Es ados Unidos os piden que sal éis a nues os ma idos, a nues os hijos del pelig o y a nues os no ios de a conspi ación a a o de a gue a" .9 Es os hechos, en los cuales las muje es alidaban su pa icipación en el espacio público, mo i ó a que sus acciones se conside asen como una conquis a del eminismo, p11es o que, como consecuencia de la gue a, las muje es u ie on que eje ce labo es como cob ado as de an ía, abaja- do as de ac o ías, cocine as, so da- do as y o os o icios, que an es e an ejecu ados po el sexo masculino. 10 Así mismo, du an e la con lag - c1ón mundial, muchas i ie on la dolo osa expenencia de habe con- aído ma imonio con homb es de países enemigos al de su nacionali- dad. Pod ía ci a se el caso de las ancesas quienes ' u ie on que pe - manece meses y meses en l as inmundas ba acas de los campa- men os de concen ación, si uados en su usma egión po el sólo hecho de es a casadas con alemanes, aus- iacos o u cos ... Los bienes les ue- on con iscados y su ie on g andes humillaciones" 11 La " ecompensa" a los es ue zos de las muje es, no ue es imulan e. Después de las expe iencias i idas, y la in e sión de ene gía en el mane- jo de los es agos y de los ho o es de la gue a, así como en la a ención de a ios en es, en e o os, el hoga , la p ole y el abajo, el es ablecimien o, en "hono a la adición", en ia on de uel a a las muje es al "dulce hoga '', cuando los homb es, supe ados el con lic o, eg esa on a sus países de o igen. La ida pública, y con ella la posición de las muje es, en endida como su ubicación polí ica en el manejo del pode , queda ía aplazada pa a décadas pos e io es. Las expe iencias i idas du an e la gue a u e on el mo o pa a que eu opeas y no eame icanas pensa- an en la o ganización como un mecanismo de negociación pa a con- quis a de echos, has a ese mamen- 8 "Las muje es y la Gue a" En: El Libe al, Año VI , No. 1329, Ene o 22 de 1926, ba anquilla, 22p. 9 El Nue o Dia io, Año 11, N2 260, junio 2 de 1914, Ba anquilla, 1p. 10 El Libe al, Año VII, N2 1417, mayo 13 de 1916, Ba anquilla, 3p. 11 Diaño El Come cio , Año IV, Nº i 035, diciemb e 15 de 1925, Ba anquilla, c.4. 6p. 59 o negados po sis emas legales e imagina ios sociales que se p esen- aban como obs áculo pa a la legi i- midad de la ciudadanía de las muje- es. Así mismo, concluye on que la isión ma e nalis a en el manejo de las cues iones social es, no las había bene iciado pa a el o alecimien o de su au onomía. La década de l ein e ajo consigo cambios, ya que la mo ilización y la lucha de sec o es menos des a o e- cidos, - en e ellos las muje es-con- quis a on espacios, has a el momen- o denegados. De es a o ma, en 1925, ag upa- ciones emeninas en F ancia, deci- die on emp ende una campaña de p opaganda, di igida especialmen e a los pode es públicos pa a que las ancesas casadas con ex anje os no pe die an su nacionalidad. Las no eame icanas, po o o lado, desde 1923, se ag upa nn en ac i as campañas lide adas po las Sociedad de Acción Feminis a, denunciando an e el senado de Was - hing on el de echo de las no eame i- canas casadas a conse a su nacionalidad. Dicha p esi ón su ió e ec os, pues o que el Senado ap o- bó una ley disponiendo que "las ame- icanas que con ajesen ma imonio con ex anje os podían segui con- se ando su nacionalidad de o i- gen''l 2. Al inc emen a se las o ganizacio- nes emeninas, el deba e con ela- ción a los obs áculos que a en aban con a sus de echos como ciudada- nas, ue una de las discusiones cen- ales y el de echo al su agio con i- nuó siendo una de sus bande as. En 1926, l as ancesas se eunie- on en el Cong eso In e nacional Feminis a, ealizado en la So bona de Pa ís, al que asis ie on delegadas de casi odo el mundo, ap obando como p io idad la exigencia del su a- gio emenino. Es po ello que pa a la Liga de Acción Feminis a de F ancia, la ob ención del de echo al o o no podía segui p o ogándose. Pa a ales e ec os, cada domingo ealiza- ban jo nadas de p o es as epa ien- do p opaganda y p onunciando a en- gas po odas las localidades de los al ededo es de Pa ís. Un domingo del mes de Julio de 1926, escogie on la localidad de Boulgne pa a que uese cen o de sus p o os as. Se concen a on en la plaza del me cado, llega on en au os, p o is as de abundan e ma e ial de p opaganda y en la cin a que suje a- ba sus Ce. dllos se podía lee ' 'la muje quie e o a '' 13 Los pe iódicos, so p endidos, egis a on la no icia, econociendo la alen ía de las su agis as, eseñan- do que " a ías de ellas hicie on uso de la palab a desde los bancos de la plaza pública, explicando el alcance y signi icado de la ei indicación que o mulaban" 14, Como consecuencia de es as man i es aciones, inusi adas pa a el momen o, la he amien a que se esg imió con a las su agis as ue idiculiza las en su unción como ep oduc o as, a gumen ando su 12 Dia io El Come ci o, Año IV, N2 1052, dic. 15 de 1925, Ba aqu ill a, 6p , c.4. 13 Dia io E Come cio. Año IV, Nº 1256, agos o 2 de 1926, Ba anquilla, 69. c.4. 14 Ibídem 60 incapacidad pa a se mad es pues o que no sabían '' aja a sus chicos, ni p epa a les la mamade a» 1s. En espues a al ac i ismo de las eminis as su agis as, un g upo de lemá icos b i ánicos undó el Club denominado "Los conocedo es de la muje ''. En una de sus euniones aco da on conside a que "la muje , en odos los iempos, ha sido una émo a pa a la e olución del homb e y que la ma imacho mode na es el peo enemigo del sexo ba budo" 1s Las eminis as eu opeas, acos um- b adas a es e ipo de eacciones, no se a iga on en sus es ue zos y con i- nua on o ganizándose pa a lucha po espacios que se esis ían al cambio. Es así como la Acción Social de Muje- es que ue undada desde 1900 en F anci a, y cuyo obje i o cen al se basaba en "ag upa y di igi el mo i- mien o emenino y eminis a", ealizó jo nadas en 1931 , pa a ealiza discu- siones que a oja an un balance sob e la si uación de las muje es ancesas. Pa a aquella ocasión concluyó: "La Acción Social de las Muje es, comp obó con mucho dolo que, po un lado, an los homb es desalojan- do a las muje es de los ca gos que ellas habían conquis ado du an e la gue a, an o en la enseñanza como en los minis e ios, mien as que, po o o lado, a aumen ando cada día el núme o de jó enes que se insc iben en la Uni e sidad pa a i a la con- quis a de ales ca gos. La Acción Social no p e ino que mil seño i as se han insc i o es e año en la Facul ad de De echo de la Uni e sidad de Pa ís, p egun ándose dicha o ganiza- ción: ¿dónde i án a pa a es as abo- gadas si al como hoy a sucediendo, se les cie an las pue as de acceso a esos ca gos en ez de ab í selos? ". 17 Así mismo, la decla ación ambién denunciaba los e iden es obs áculos que las uni e sidades colocaban pa a que las muje es no asumie an ca e as iguales o a ines a las que asis ía el sexo masculino. El ing eso a las uni e sidades y el de echo a la educación, ue on con- quis as con un al o cos o emocional pa a las muje es, po que la he encia his ó ica pesaba sob e las c eencias y las cos umb es que las inhabili aban pa a que pudiesen desa olla habili- dades y des ezas, que la cul u a delegaba solamen e a los homb es. En o os con ex os his ó icos e in e eses di e en es, "las eminis as socialis as", en e ellas Cla a Ze kin (1857-1933), es aban en desacue do con las p ác icas eminis as eu ope- as, po que conside aban que aque- llas ei indicaciones o maban pa e del es ilo de ida de una clase p i ile- giada. Pa a la líde , la oma del pode polí ico libe a ía a p ole a ios y p ole- a ias del yugo del capi alismo, lo que ae ía como consecuencia la libe a- ción de las muje es. En la década del ein e, la e e - escencia de la e olución usa se i ía con in ensidad, y las eminis as socialis as deja on como es imonios, 15 La P ensa, Año 1, N2 28 , Ma z o 22 de 1928, Ba anquilla, 23p. 16 "Conocedo es de la muje '' En: Dia io El Po eni , Año LI I, N2 9030. Agos o 15 d 1929, Ba anquilla, 10p. 17 Lamb osos Gina, "El p oblema de las muje es in elec uales". En: La P ensa N 11 961, Ma zo 16 de 1931, Ba anqu1lla, 7p. 61 las in e enciones y deba es que p o- picia on en el pa ido bolche ique con líde es como Lenin, T osky, S alin, en e o os. Una de sus p omo o as ue Alejand a Kolan ay, quien se mos- ó en desacue do con las posiciones de Ze kin po que conside aba que "no se podía habla de e olución mien as no se cambia an las o mas y ac i udes psicológicas y cul u ales que hacían de la muje una pe ma- nen e meno de edad, sin pode de decisión en su ida pe sonal". 1a Es a mues a his ó ica, pe mi e in e i que la e olución usa inco po- ó c i e ios eó icos y p ác icos, que pusie on en e idencia las condicio- nes de las muje es, alimen ando de es a mane a, co ien es de pensa- mien o polí icos e ideológicos que, de una u o a o ma, en iquecie on los ilones de pensamien o de las di e - sas co ien es del eminismo en el mundo, en el anscu so de las subsi- guien es décadas del siglo XX. El impac o del deba e, y los cam- bios polí icos que se iban dando en e mundo, -en e una de sus causas los e ec os de la e olución usa- , u o sus epe cusiones en la conciencia social de muchos pueblos, quienes sin ie on la necesidad de ei indica mejo es condiciones de ida, que has a esa década, no igu aban en las legislaciones como de echos humanos undamen ales. Las muje es en Amé ica La ina, in luenciadas po es a ola de ans o - maciones, ambi én sin ie on la nece- sidad de su o ganización. Las discu- sienes en aquel momen o se die on al ededo de la clase de educación que ecibía po pa e de la ins i ución educa i a y sob e los cambios en la condición emenina que, poco a poco, iban dejando a ás los oles impues- os po la cul u a decimonónica. El ni el de deba e e idencia los emo es de un pe íodo de ansición, así co no las ca ga ideológicas de los alo es del siglo XIX . Es así como en 1925, se dio en México el Cong eso Hispano Ame icano, al que asis ie on cien os de muje es de di e sas la i u- des. Dicho e en o se es o zó en demos a le a a opinión pública que sus obje i os e an cul u ales, y como ob a social bené ica, enía que ense- ña le a sus oponen es que el sexo emenino se p oponía ''lucha po la elicidad del hoga y la indes uc ibili- dad de la amilia, undada en la i ud no solo de la muje , sino del homb e".19 El mismo cong eso ap obó como bande a cen al la lucha po el de e- cho al su agio, apoyándose en el espaldo que la iglesia ca ólica le había dado, decla ando en aquel momen o dicha ins i ución que ''ap obaba que la muje se p eocupa- se po la ele ación, haciéndose la e dade a asociada del homb e. Todo lo que ienda a ele a el ni el mo al de la muje , es digno de nues- a ap obación". 20 Como esul ado se puede obse - a que muchas de las luchas eme- ninas, se ie on imp egnadas de posiciones mo alis as, que en el ondo e lejaban el peso que la iglesia 18 Op. Ci . Re is a Pe spec i a. 19 "Se a a euni el Cong eso Hispanoame icano de muje es", En: Diano del Come cio, Ma zo 1 O de 1925, Ba anquilla. 20 lbidem. 62 ca ólica poseía sob e las cos umb es y no mas del compo amien o social. Sin emba go, no obs an e los e i- den es obs áculos que las muje es la inoame icanas han de en en a , el pe íodo his ó ico io lo ece la c ea i- idad y la sensibilidad de poe as como Al onsina S o ni, Gab iela Mis- al, Delmi a Agus ina, en e o as, quienes con o ma on un mo imien o cul u al li e a io ei indicando "el deseo, la pasión amo osa de la ela- ción e ó ica", cues ionando de es a o ma, los cánones mo ales impe an- es, exp esando a a és de sus esc i os "la angus ia i al de se muje ". 21 1.3. Colombia como pa e de es a ebelión. Los cambios sociales aen consi- go ajus es, esis encias a o mas de compo amien os, como ans o ma- ciones en las men alidades, que ie- nen como consecuencias nue as ac i udes que se oponen a la conse - ación de p incipios mo ales que se esis en a lo nue o. Los p onunciamien os sob e la necesidad de la cali icación de la educación emenina se in ensi ican, ya que ello pe mi i ía que el sexo emenino desempeña a mejo su papel como mad e. Tales conside aciones inciden en los nue os oles que asumen muje- es de la éli e, que ing esan al esce- na io público como apoyo en ob as sociales. Es as labo es bené icas y al uis as, -deben econoce se po la his o ia- como con ibuciones de es e sec o social, ya que dicha ac i- ud, les pe mi ió unda p oyec os cul- u ales en a ias ciudades del pa1s, po que muchas de ellas, u ie on la opo unidad de educa se en el ex e- io y ene, con ac o con expe iencias di e en es a las del es echo espacio de lo local, lo que les pe mi ió ompe pauia inamen e con las imposiciones sociales. El de echo a la educación, y con él su inculación a la ue za labo al en sus di e en es campos, se con i - ió en ejes a iculado es de las luchas de las muje es en los años ein e y ein a. Las benemé i as de las p o- incias p esiona on pa a educa se po ue a del país, pues o que, a excepción de Bogo á, no se habían undado colegios de es udios supe- io es que llenasen sus expec a i as. Recué dese que el de echo a la edu- cae ón supe io lo ob u ie on las colombianas en la década del ein a du an e el gobie no de Al onso López Puma ejo. Es as son las azones po las que se p omue en du an e es a década alusiones adicales con a el eminis- mo, el cual e a is o con ecelo y emo , pues o que, asociado con la "in asión" emenina en los espacios masculinos, decla aba a las muje es como "enemigas, que eclaman de e- chos pa a los cuales no es aba p e- pa ada".22 No es nada so p enden e que el eminismo ambién uese conside a- do como p oduc o del decli e de una sociedad, pues o que su mani es a- 21 Velásquez To o, Magdala, "Condición ju ídica y social de la muje ''. En: Nue a His o ia de Colombia, Tomo IV, Bogo a, edil. Plane a, 1989, pág. 39. 22 Dia io El Come cio, Año V, Nº 128, Diciemb e 12 de 1922, Ba anquil a, 6p, c3. 63