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¡Libraos de Ultramaría! El fruto podrido de Cádiz

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¡Libraos de Ultramaría! El fruto podrido de Cádiz

Author: Clavero Salvador, Bartolomé
Publisher: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales
Year: 1997
Source: https://idus.us.es/bitstreams/227b9e9c-c6d8-483d-b0da-d26a17477f14/download
¡LIBRAOS
DE
ULTRAMARIA!
EL FRUTO PODRIDO
DE
CÁDIZ
Po BARTOLOMÉ CLAVERO
I he ee
is
known
by ils ui s,
so a e he ui s by ihe ee.
Je cmy Ben ham
al Pueblo español, 1821.
Genio
del
bien,
no
nos neguéis os
las
luces
que nos hace espe a ues a ilan opía.
To ibio Nú ez
a Je emy Ben ham, 1821.
SUMARIO
1.
JUICIO
POR LO
CONSTITUCIONAL
Y
CONDENA
POR LO COLONIAL.—2.
LA
SUBVERSIÓN
AME-
RICANA
DE LA
CONSTITUCIÓN
EUROPEA.—3. PERO
¿QUIÉNES
SON LOS
COLONIZADOS
EN
AMÉ-
RICA?—4.
COLONIALISMO
COMÚN
Y
CONSTITUCIONALISMOS
DIVERSOS.—5.
SENTIDO
COLO-
NIAL
Y S1NSENTIDO CONSTITUCIONAL AMBOS COMUNES.—6. EPÍLOGO.
¡Lib aos
de
Ul ama ia!
es la
consigna que Je emy Ben ham lanza
a
España,
al
Pueblo español
y a sus
Co es Cons i ucionales,
las
Co es
de los
años en e
1820
y 1823
de más
con inuada igencia
de la
Cons i ución
de
1812. Llega
el
mensaje
os ensiblemen e a de, pues Ul ama ia
ya
anda en onces lib ándose
po su
cuen a
y iesgo
de la
me ópolis, pe o
no se
emi e desnudo
y su
in e és
al ez se
ci e
en
la indumen a ia.
Hoy
podemos conoce oda
la
a gumen ación
que le
e es ía.
In-
es ido
el
p opio Ben ham
de la
condición
de
o áculo
del
de echo
que no
sólo
él
mismo
se
a ibuye a
y
que
así
pudie a eje ce ,
su
mani ies o dic a oda
una
lección
ju ídica
a
España,
a su
pueblo
y a sus
legislado es. Some e
su
Cons i ución
a
juicio
y
a un
juicio cons i ucional.
Y la
condena, epu ándola colonial. T a ándose
de
Amé ica,
se e
comp ome ido
un
asun o que iene
ya
en onces
de
lejos
y
que alcanza
45
Re is a
de
Esludios Polí icos (Nue a Época)
Núm.
97.
Ju io-Scp icmh c
1997
BARTOLOMÉ
CLAVERO
a nues o iempo, como es el del de echo indígena. Ad ie o es o po que di ícilmen e,
ni aun mi ando an sólo a la his o ia, pod á conside á sele de espaldas al p esen e.
Es la úl ima cues ión cons i ucional sob e la que pude depa i con F ancisco Tomás
y Valien e (1).
Digo que hoy podemos conoce el a gumen o po que aho a se edi a la esc i u a.
Tenemos po in públicas las ac as de aquel p oceso condena o io de la Cons i ución
de Cádiz, de aquella Cons i ución española de 1812. Inédi o, pe o no desconoci-
do (2), se ha p oducido más ecien emen e una ue e llamada de a ención desde un
pun o de is a económico (3). Y no al a úl imamen e ad e encia de un especí ico
in e és cons i ucional (4). Tampoco es que esul e no edad es ic a pa a España, pues
no dejó de ene se no icia en su momen o (5). Mas po in enemos publicado el
documen o comple o en la medida que cabe, pues o que quedó inconcluso. P esen a
un desa ollo más que su icien e pa a lo que a a in e esa me y quie o que nos
in e ese: el allo susodicho de la na u aleza colonial del cons i ucionalismo gadi ano,
de es e p ime cons i ucionalismo español (6).
(1) B.
CLAVERO:
Tomás y Valien e: una biog a ía in elec ual, Milán, 1996, oz De echo indígena.
Respondo aho a a una con oca o ia a la que, po su p ocedencia de la Uni e sidad del País Vasco y el
espaldo del Ins i u o In e nacional de Sociología del De echo igualmen e asco, no he que ido al a , la
con oca o ia del Semina io In e nacional en Homenaje al
P o .
D. F ancisco Tomás y Valien e dedicado
a
Los
undamen os ju ídico-poli icos del p ime cons i ucionalismo eu opeo y celeb ado en Oña i los días
27 y 28 de eb e o de 1997, cuyas ac as se edi a án, como ha co ido la o ganización cien í ica, a ca go
de José Ma ía
PORTILLO
A él y a un p o eso ado en si uación de acoso gua do g a i ud, exp eso econo-
cimien o y deseo ánimos.
(2) MlRJAM
WILLIFORD:
Je emy Ben ham and Spanish Ame ica: An Accoun o his Le e s and
P oposals o he New
Wo ld,
Ba on Rouge, 1980, págs. 44-68, o ece una amplia eseña.
(3)
CARLOS RODRÍGUEZ BRAUN:
«"Lib aos de Ul ama ". Ben ham en e a España y sus colonias»,
en Re is a de His o ia Económica, 3, 1985, págs. 497-509, y La cues ión colonial y la economía clásica.
De Adam Smi h y Je emy Ben ham a Ka l Ma x, Mad id, 1989, págs. 109-129, p oceden es de su esis
de doc o ado, Pensamien o económico y cues ión colonial en el siglo clásico. Los casos de Ben ham y
Ma x, Uni e sidad Complu ense de Mad id, 1984, en la que se incluye una aducción cas ellana del ex o
oda ía inédi o de Ben ham sin cabida en el a ículo ni en el lib o y, a lo que llegan mis no icias, aún no
publicada en o o o ma o que el doc o al, si iéndose pa a el o iginal de la misma ansc ipción, debida
a Clai c Daun on, nacida Gobbi, base de la edi ada aho a en las Collec ed Wo ks que en seguida digo.
Sigue siendo p o isional ambién, como dicha aducción, la edición po
PEDRO SCHWARTZ:
The Ibe ian
Co espondence o Je emy Ben ham, Mad id-Lond es, 1979, ca as que, en alguna pa e ya conocidas,
es án aho a igualmen e apa eciendo en su luga c onológico den o de la co espondencia en publicación
po ales Collec ed Wo ks. Pa a aducción de algunas, P.
SCHWARTZ
y C.
RODRÍGUEZ BRAUN:
«Ca as
españolas de Je emías Ben ham», en Moneda y C édi o, 165, 1983, págs. 59-88.
(4) CARLOS
PETIT:
Del Anáhuac a la República Fede al: México, 1810-1836, pág. 152, en PEDRO
CRUZ VlLLALÓN (ed.): Los o ígenes del cons i ucionalismo libe al en España e Ibe oamé ica: Un es udio
compa ado, Se illa, 1994, págs. 107-203.
(5)
PHILIP SCHOFIELD:
«Edi o ial In oduc ion», págs. LIV-LVII, en su edición de
JEREMY BENTHAM:
Colonies. Comme ce, and Cons i u ional Law: Rid You sel es o Ul ama ia and O he s W i ings on Spain
and Spanish Ame ica, Ox o d, 1995, págs. XV-LXV, que es olumen sin nume a de las Collec ed Wo ks
o Je emy Ben ham en cu so de publicación bajo la di ección de F.
ROSEN.
(6) P.
SCHOFIELD
(ed): «Rid You sel es o Ul ama ia, being he Ad ice o Je emy Ben ham as
46
¡LIBRAOS
DE ULTRAMARIA!
Me ocupo así no de acon ecimien os b u os, sino de ideas elabo adas, de es as
mani es aciones cul u ales que o man ep esen aciones y con o man ealidades. Y
me impo an cons i ucionales, las ideas de es e ca ác e . Po es o c eo que puede
esul a pe inen e aden a nos en ma e ia de la mano así de Ben ham, de quien no
sólo se p esumie a o áculo cons i ucional, sino que ambién, aun c í icamen e, pe -
enecie a a la cul u a social p ogeni o a y expe imen ada del cons i ucionalismo, la
b i ánica. Rep esen a ealmen e Ben ham una posición cons i ucional ca ac e ís ica
de su iempo, de p incipios del siglo xix, ul e io an o a la independencia ame icana
como a la e olución ancesa. Desde ella se p oduce el juicio de de echo que
condena po colonial aquel p ime cons i ucionalismo español. Es o es lo que aho a
me in e esa, ampoco en sí ni la posición gene al de Ben ham espec o a lo que hoy
llamamos colonialismo (7), ni sus elaciones pa icula es con españoles, ya eu opeos,
ya ame icanos (8).
1.
JUICIO POR LO CONSTITUCIONAL Y CONDENA POR LO COLONIAL
Comienza Ben ham po ene en cuen a algo que no siemp e se e luego aído
a luga an p incipal: el da o ealmen e p imo dial de que la Cons i ución de 1812
p e ende egi no sólo sob e España, sob e la eu opea, sino ambién sob e Ul ama-
ia, sob e dominios ul aoceánicos. Su c í ica undamen al consis e en la inadecua-
ción de dicho conc e o cons i ucionalismo español pa a una al ex ensión. Y no e
más al e na i a que la sepa ación polí ica. C ee imposible la misma exis encia de un
égimen cons i ucional común a Eu opa y Amé ica. El in en o sólo p o oca ía a su
juicio co upción, una pe e sión in e na. Pone como ejemplo la independencia de
las colonias b i ánicas que han o mado los Es ados Unidos de Amé ica, una sepa-
ación polí ica que hab ía dado luga y paso a una elación con la an igua me ópolis
no sólo más equilib ada, sino ambién mayo , con inc emen o sob e odo del come -
cio.
España debe ía segui , pa a p o echo ambién p opio, el ejemplo. Angloamé ica,
según le dice, lo o ece ía a esas al u as. ¡Lib aos de Ul ama ia! en suma (9).
Hay a gumen o económico como lo hay ambién cons i ucional, pe o es és e el
que me in e esa aquí en exclusi a. Ya su e hoy bas an e la economía po que se le
conside a al ma gen del de echo po pa e de su his o iog a ía, como ambién padece
no poco el cons i ucionalismo po que se le educe a economía po la misma eo ía,
gi en in a Se ies o Le e s o he Spanish People», en J.
BENTHAM:
Colonies, Comme ce, and Cons i u-
ional Law. págs.
1-194.
(7) C.
RODRÍGUEZ BRAUN:
La cues ión colonial y la economía clásica, págs. 59-84, a cuya de inición
colonial, la del au o , me e e i é ambién luego.
(8) M.
WILLIFORD:
Je emy Ben ham and Spanish Ame ica;
MARÍA TERESA BERRUEZO:
La lucha de
Hispanoamé ica po su independencia en Ingla e a, 1800-1830. Mad id, 1989. Pa a ediciones de época,
MANUEL TORRES CAMPOS:
Bibliog a ía española con empo ánea del De echo y de la Poli ica, 1800-1896.
Mad id, 1883-1897, oz Ben ham. Y po supues o la co espondencia a la que he hecho e e encia.
(9) J.
BENTHAM:
Rid You sel es o Ul ama ia. págs. 8-22, 120-123 y 137-153.
47
BARTOLOMÉ
CLAVERO
una económica (10). Ben ham no come e es os educcionismos. Incu i á en o o más
signi ica i o oda ía a nues o p opósi o. Ya llega emos. De en ada, se ocupa de
ma e ia ju ídica y en es a ocasión lo hace pa iendo de una concepción del cons i u-
cionalismo que econoce en la misma Cons i ución de Cádiz pa a pasa luego, desde
dicha posición, a una c í ica que así esul a in e na. Pun o de pa ida lo b indan los
a ículos cons i ucionales 4 y 13, cua o y decimo e ce o, las p oclamaciones de
p incipios en las que consis en (11):
The Na ion is obliged o p ese e and p o ec , by wise and jus laws, he ci il
libe y and he p ope y, besides all o he legi ima e igh s, o all indi iduáis belonging
o i .The objec o he Go e nmen is he happiness o he Na ion; since he end o all
poli ical socie y is no hing bu he wel a e o all indi iduáis, o which i is composed.
He ahí la ci a de Ben ham y he aquí su comen a io, que sin e izo y aduzco con
sus sub ayados: «Según los a ículos 4 y 13 del Código Cons i ucional de España,
la elicidad de odos los indi iduos que componen la nación se econoce y decla a
como el obje i o sabio y jus o del Es ado; pe o, si en e la elicidad de los indi iduos
puede da se incompa ibilidad, si cabe incluso epugnancia en e sus in e eses, la
elicidad de odos no puede se a endida en igual g ado po el Es ado: sólo esul a
alcanzable la mayo elicidad pa a el mayo núme o». Siendo es o así, «admi iéndose
el in e és de los más como el sabio y jus o», en onces, « odo in e és es echo, odo
in e és pa icula epugnan e al de la mayo ía, es un in e és sinies o», in e és que
debe sac i ica se. Inclinándose la na u aleza humana al in e és p opio y no al común,
es el sis ema ju ídico el que se i á pa a alcanza se dicho sac i icio de la mino ía y
elicidad de la mayo ía, el log o que se conside a plausible (12).
Es una iloso ía que le es no o iamen e ca ac e ís ica a Ben ham, pe o que no a
aquí a en e ene nos pues no in e esa aho a en sí misma, sino an sólo po su
aplicación a Cádiz, al cons i ucionalismo hispanoul ama ino de 1812, a es e con-
(10) Son educciones ambas que abie amen e asume, as los pasos econocidos de P.
SCHWARTZ,
el abajo de C.
RODRÍGUKZ BRAUN:
La cues ión colonial y la economía clásica, con el que así hay espec o
al mió coincidencia de ma e ia, pe o no de a amien o o ni siquie a, como espe o que pod á e se, de
p oblema.
(11) Pa a el o iginal hago uso de
RAQUEL RJCO
(ed.): Cons i uciones his ó icas. Ediciones o iciales,
Se illa, 1989, a ículos dichos de la Cons i ución de 1812: «La Nación es á obligada a conse a y p o ege
po leyes sabias y jus as la libe ad ci il, la p opiedad, y los demás de echos legí imos de odos los
indi iduos que la componen»; «El obje o del Gobie no es la elicidad de la Nación, pues o que el in de
oda sociedad polí ica no es o o que el bien es a de los indi iduos que la componen».
BENTHAM,
quien
leía español con di icul ad que achacaba a la o og a ía de sus co esponsales, podía con a con aducción
p e ia: The Poli ical Cons i u ion o he Spanish Mona chy. P oclaimed in Cádiz, I9 h o Ma ch, 1812,
Lond es, 1813.
(12) J.
BENTHAM:
Rid You sel es o ill ama ia, págs. 31-37. T aduzco Go e nmen po Es ado, que
es ambién lo que signi ica en su uso gene al Gobie no pa a el ex o gadi ano. Ben ham dice, no wise and
jus . sino igh andp ope . Y el de la elicidad e a un ópico nodal de odo el p ime cons i ucionalismo:
B. CLAVERO:
Happy Cons i u ion. Cul u a y lengua cons i ucionales. Mad id, 1997.
48
¡LIBRAOS
DE ULTRAMARIA!
c e o sis ema ju ídico. La cues ión es en onces, pa a Ben ham, que el mismo no
esponde posi i amen e a dicha p ime a p ueba que podemos deci de cons i ucio-
nalidad, a es e es de la mayo elicidad que la p opia Cons i ución española asume
con c eces po exceso. En e España y Amé ica, el égimen cons i ucional que se ha
es ablecido en 1820 no p omociona ía, no ya una imposible elicidad uni e sal, sino
ampoco siquie a la ac ible y obligada de la mayo ía. Muy al con a io, po su p opio
diseño cons i ucional pa a más de un con inen e, se i ía pa a p omociona «el
in e és sinies o» de una mino ía: del uling indi idual, de los uling ew, de una
clase polí ica que di íamos hoy, solamen e de sus indi iduos (13).
A dicha si uación se llega, según siemp e Ben ham, po el e ec o pe e so de
una se ie de elemen os exquisi amen e cons i ucionales, po la co upción que gene-
an. El p oblema comienza po el uso del lenguaje, po la icción con a e idencia
que con ello se c ea: «Ciencia y lenguaje debe ían desde luego anda siemp e de
acue do. ¡España es una] Así debe se su a i mé ica. ¡Tiene su pa e peninsula como
la iene
ul ama ina*.
Así debe se su geog a ía. Del mismo modo pod ía deci se que
España y la Luna son una, con su pa e e ena como con su pa e luna . Así esul a
el lenguaje de ues o Código Cons i ucional», ¡oh españoles! De ahí end ía la
pe e sión: «Un cue po de de echo humano, po muy bien a eglados que enga o os
aspec os, no si e pa a con e i imposibilidades en hechos.» Pues es icción cons-
i ucional y és a esul a ope a i a, con es o sólo se gene a co upción (14).
Hay unas cuali icaciones p ima ias en la Cons i ución que no esponden a eali-
dades y és as son p ecisamen e la de España y la de españoles, sus suje os. Como
ales son cali icados indebidamen e los ame icanos: «En el lenguaje del Código
Cons i ucional, esos ex años y oso os sois designados po un único y mismo
nomb e». No es un uso inocuo po que sea en sí inope an e. La ealidad i ual la
p oduce e ec i a. «¿Reside en el pode de las denominaciones el cambio o la in e -
sión del es ado y las elaciones en e los in e eses, o la eliminación de su in luencia
sob e el compo amien o? Si los a gelinos ecibie an el nomb e de españoles, ¿es o
bas a ía pa a hace les ales?» No, po supues o, como cab ía añadi po nues a pa e
que ue a luego comple amen e ano bajo dominación colonial bau iza les como
anceses y bas an e p oblemá ico as la independencia misma de A gelia in en a
hace los ales (15). Pa a Ben ham, sin emba go, algo en onces ya esul a. Un e ec o
pe e so lo conside a inmedia o: la ep esen ación polí ica se des i úa po la pa i-
cipación del con ingen e que no pa icipa del in e és común po que ello se le p esu-
ma. «Si las pue as de los p ocesos elec o ales se ab en a oda la humanidad», a lo
que se da en ada es a «in e eses o áneos y hos iles» a cos a y en de imen o de los
p opios y comunes. Así lo que se p oduce in e io men e es el bene icio de los pocos
(13) J.
BENTUAM:
Rid You sel es o Ul ama ia, págs. 17 y 31.
(14) J.
BENTHAM:
Rid You sel es o
Ul ama ia,
págs.
52-53.
(15) R.OGERS
BRUBAKER:
Ci izenship and Naüonhood in F ance and Gc many, Camb idge, 1994,
págs.
139-142.
49

BARTOLOMÉ
CLAVERO
con sac i icio del de los muchos, el obje i o más con a io al de la elicidad uni e sal
cons i ucionalmen e p oclamado (16).
«¡Españoles! ¡Mi ad a ues as Co es! Ahí eis en p ime luga un conjun o de
homb es que se llaman y a quienes llamáis ues os ep esen an es. ¿Y po qué?
Po que les habéis comisionado al e ec o, po que son ues os dipu ados. Mas am-
bién eis o o g upo que se llaman y a quienes llaman ep esen an es de Ul ama »
sin se lo a eces siquie a, pues esul an sus i u os no elec os po sus p esun os
comi en es, y sin pode lo se o dina iamen e aunque sólo ue a po la dis ancia. Pe o
el p oblema ampoco se esuel e si las c edenciales elec o ales es án en egla y
equi alen. «Hagamos la suposición de una ep esen ación genuina de los dipu ados
ul ama inos. En onces enemos que sois legislados y gobe nados po quienes eó i-
camen e elegís y que de hecho no esponden del odo a ues a opción, pues no lo
hacen en una pa e c ecien e y c ecien emen e además ex aña a ues as expec a i-
as.
Así enemos que, po o za bajo ues o mismo égimen a o os, a ex años e
incluso con a ios a ues os in e eses, ellos pod án se quienes acaben calzando su
yugo en ues o cuello.» Lo ha án po que, sin compa i nunca in e eses dadas las
di e encias po dis ancias y ci cuns ancias y dado el e i o io de expansión que
ienen an e ellos, o ma án con segu idad en el u u o mayo ía. Cons i uyéndola,
llega á un momen o en el que las mismas ins i uciones cen ales hab án de asla-
da se a Amé ica, gobe nándose desde allí España. La elicidad de los pocos se ía
inalmen e de pa e ul ama ina (17).
2.
LA SUBVERSIÓN AMERICANA DE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA
Son las mismas p e isiones de la Cons i ución española las que, pa a Ben ham
siemp e, p oduci án la pe e sión ame icana. El p oblema se acusa en la unidad del
cue po ep esen a i o, en la singula idad de las Co es, y en la p e isible secuela de
una legislación no menos en onces uni a ia, en es a unidad del de echo y de las
ins i uciones pa a una sociedad imposible de uni ica o ni siquie a de ede aliza . El
p oblema adica en la igno ancia de la di e sidad. Un o denamien o ju ídico común
sólo puede conduci a dicho dominio de pa e p og esi amen e ex aña, de una pa e
más ajena en des ino que en o igen.
En el mismo seno de la Cons i ución de Cádiz, en su diseño ins i ucional,
Ben ham ad ie e la p esencia de unos cue pos polí icos de P o incias y de Pueblos,
las Dipu aciones y los Ayun amien os, pe o no e que puedan se i pa a e i a el
(16) J.
BENTHAM:
Rid You sel es o
Ul ama ia,
págs. 76-77 y 83. T aduzco s ange po ex año y
o eign po o áneo, aunque ambos cali ica i os pudie an desde luego aduci se igualmen e po ex an-
je o.
(17) J.
BENTHAM:
Rid You sel es o Ul ama ia, págs. 81-82 y 185-187. Fue a de í ulo, aduzco
Ul ama ia, el é mino o iginal de Ben ham del que luego me ocupa é, po Ul ama , de donde ob ia-
men e, encon ándolo en el ex o gadi ano, lo acuña.
50
¡LIBRAOS
DE ULTRAMAR1A!
e ec o pe e so, la co upción de elicidades. «En e las diez compe encias a ibuidas
a los cue pos polí icos p o inciales, no log o encon a ningún pode legisla i o
subo dinado. ¿No debe da se po implíci o? No», esponde, pues al no c ee que
pueda conside a se la compe encia no ma i a de los Pueblos, una de las nue e
cons i ucionales suyas, median e o denanzas municipales que han de se in o madas
po las Dipu aciones y ap obadas po las Co es. Es e p ocedimien o supond ía, sob e
odo pa a los e i o ios ul ama inos, una p e isión en línea con a ia, una línea de
con ol, an en sí misma imposible como po sí misma pe e sa. Los cue pos polí icos
p o inciales y municipales ni son ni cabe así que sean Co es legisla i as o pa la-
men o en sen ido es ic o. Y ocu e lo p opio en o os ó denes como en el iscal o
como en el más impo an e de la jus icia (18).
La icción que pe ie e el sis ema es siemp e la de unidad, en mayo medida
en onces la de una unidad in eg al, unidad ex endida al campo del de echo o más
bien de los pode es, de las ins i uciones así en endidas. Ben ham, como cons i ucio-
nalis a pos e io no sólo a la independencia ame icana, sino ambién a la e olución
ancesa, ha adop ado de és a una posición ex emadamen e a o able a la uni ica-
ción del de echo median e la codi icación legisla i a, un p oyec o que no esul aba
ni siquie a concebible, po mucho que o a cosa hoy suela p esumi se, con an e io-
idad a dicho acon ecimien o e oluciona io (19). Como o áculo del de echo que
llegó ealmen e a c ee se, él mismo se o ecía cual codi icado uni e sal, como si la
legislación pa a la humanidad, pa a una humanidad cons i ucional, pudie a manu-
ac u a se desde Ingla e a (20). Mas así p e endía una au o idad cul u al, no un
pode polí ico. Es lo mismo que que ía pa a unas an iguas me ópolis espec o a sus
an iguas colonias. E a de es e modo a o able a una unidad del de echo po homo-
geneidad de cul u a, mas no a una sus acción de pode es po imposición de o os
de adio mayo . Cada sociedad di e enciada den o de la humanidad cons i ucional,
de una humanidad limi ada como oda ía e emos, hab ía de con a con su p opio
égimen aunque sólo ue a pa a adop a au ónomamen e, sin co upción pa a la
mino ía, con elicidad pa a la mayo ía, las posiciones sus an i as del de echo que
p opugnaba (21).
(18) J.
BENTHAM:
Rid You sel es o Ul ama ia. págs. 55, 97-100 y 157-162. T aduzco go e ning
bodies po cue pos polí icos. Las e e encias son na u almen e a los a ículos cons i ucionales 321.8, pa a
los Ayun amien os, y, pa a las Dipu aciones, 335, del que luego di é algo.
(19) B.
CLAVERO:
Happy Cons ilulion, e ce capí ulo.
(20) J.
BENTHAM:
«Codi ica ion P oposal Ad essed o All Na ions P o essing Libe al Opinions», en
JOHN BOWRING
(ed): The Wo ks o Je emy Ben ham, Edimbu go, 1843, ol. IV, págs. 535-594.
(21) Respec o a su o ecimien o a los mismos Es ados Unidos con su cons i ucionalismo incompa-
ible,
po ede al y po judicial, con el plan eamien o codi icado : H. L. A.
HART:
Essays on Ben ham.
Ju isp udence and Poli ical Theo y, Ox o d, 1982, págs. 53-78; y espec o a más Amé ica hacia el su :
M.
WILLIFORD:
Je emy Ben ham and Spanish Ame ica, págs. 15-30. Po lo gene al, pa a España, la
eu opea y la ame icana, suele hoy pa i se del p opio pa adigma de la codi icación que puede po sí solo
descen a la p oblemá ica cons i ucional: B.
CLAVERO:
«Ley del Código: T ansplan cs y echazos cons-
i ucionales po España y po Amé ica», en Quade ni Fio en ini. 23, 1994, págs. 81-194.
51
BARTOLOMÉ
CLAVERO
A su en ende , la unidad ins i ucional de en ada sob e sociedades di e enciadas,
y no la cul u al de llegada, es la que co ompe y pe ie e. La p esunción de
indi e encia, de ausencia de di e enciación, a los e ec os de es ablecimien o de
ins i uciones, es o es lo que gene a co upción, lo que p oduce pe e sión. Según se
o mula po una p oclama española de unidad en e a los mo imien os independen-
is as con é minos que Ben ham en a iza: «Lengua, eligión, leyes, cos umb es, odo
igual y lo mismo», incluso «unas i udes». También i oniza: «Mi ad, ¡qué uen es
de simpa ía! ¡Qué ínculos de conexión! Man ened odos es os ins umen os de
a acción mu ua que ope an sob e el pueblo en a o de ues a pa ia y con exclusión
de cualquie o a.» Y se pone se io: «Es o no iene más espaldo que la anidad y la
adulación e ó ica.» A su juicio en suma, una unidad pod ía log a se en lo que
en iende que más cabe, como lengua y eligión, si no se ue za en lo que c ee que
menos, como ins i uciones y pode es, como leyes y cos umb es de es e alcance.
Exis iendo, asegu a Ben ham, un linaje común en e cisma inos y ul ama inos, la
unidad ac ible se undamen a á y desa olla á mucho mejo sin la unidad in ac ible,
es o es, con la independencia polí ica. Pod á habe elaciones y llega incluso a
o ma se comunidad sin pe e sión de de echo ni co upción de hecho (22).
De las mismas bases no polí icas de una conjunción, de su p opia con eniencia,
p ocede pa a Ben ham la necesidad de sepa ación polí ica. Desemba aza se de Ul-
ama ia es lib a se la me ópolis, ya de un yugo u u o si se ue za cons i ucional-
men e la unidad, ya de una escisión i e e sible si se p o oca aumá icamen e la
independencia. El desemba azo cons i ucional puede da o ma polí ica a la in e e-
lación plausible. El cons i ucionalismo es adounidense, y no el me opoli ano de la
más dudosa Cons i ución de Ingla e a, o ece el ejemplo sus ancial pa a Ben ham,
un ejemplo que pod ía aho a mejo a se median e un p ocedimien o más conce ado
hacia la independencia. Así ambién pod á p oduci se mucho mejo el mismo inc e-
men o de las elaciones no polí icas, sob e odo y pa icula men e de las económicas.
La p opues a no es de up u a de los ínculos exis en es con la que se dice Mad e
Pa ia, sino de eplan eamien o de las a ecciones pa a el man enimien o de la
iliación. No es á en e las in enciones de Ben ham la de un cambio de me ópolis,
la de una sus i ución del colonialismo hispano po el b i ánico. Igual que ha pa ido
del ex o de Cádiz pa a la de e minación de unos obje i os cons i ucionales, ambién
compa e con es a no ma al o o empeño de ondo en lo que oca conc e amen e a
Amé ica. Di ie en en la o ma (23).
(22) J.
BENTMAM:
Rid You sel es o Ull ama ia. págs. 118-120, sen ando lo de common ancesl y, el
linaje común, ambién espec o a los angloame icanos. La p oclama española de e e encia es subsiguien e
al es ablecimien o de la Cons i ución en 1820.
(23) J.
BENTHAM:
Rid You sel es o Ul ama ia. págs. 188-194, concluyendo po odo lo que ha
in e ido del ex o gadi ano: «Si el á bol se conoce po sus u os, así los u os po el á bol», su exp esión
inal que es mi ci a inicial. P.
SCIIOFIELD
(ed.): Colonies, Comme ce. and Cons i ulional Law, añade o os
ex os de
BENTHAM
que abundan en a gumen os del inacabado Rid You sel es o Ull ama ia. uno de ellos
edi ado en su momen o y p ologado po J.
BOWRING:
Obse alions on he Resl icli e and P ohibilo y
52
3.
PERO ¿QUIÉNES SON LOS COLONIZADOS EN AMÉRICA?
Pueden Ben ham y Cádiz compa i una composición de ondo que no acaba de
hace se explíci a y que in e esa ae a la luz. Hay una p egun a p imo dial cuya
espues a pa ece que es u ie a dada, pues no se o mula, o cuyo in e ogan e no
pa ece que cupie a, pues no se a on a. Es an sencilla como és a: ¿Qué es Ul ama-
ia? En é minos de suje o cons i ucional, del suje o polí ico, suje o colec i o, que
así se designa pa a una independencia: ¿Quién es? ¿Quiénes son? ¿Quiénes la
o man?
Del mismo modo que la Cons i ución de Cádiz iden i icaba pasablemen e los
suje os indi iduales, los ciudadanos, que in eg an el suje o polí ico de la Nación
p opia, quienes «po ambas líneas aen su o igen de los dominios españoles de
ambos hemis e ios y es án a encidados en qualquie pueblo» de ellos (a . 18), igual
al menos hab ía de plan ea se la cues ión de quiénes componen o hab án de compo-
ne la en idad o en idades co espondien es en Amé ica. Ben ham ha dicho que son
unos indi iduos an ex años, po azón de in e eses, como amilia es, po adición
de cul u a. ¿Qué suje o colec i o esul a en onces? ¿En cuál se es á ealmen e
pensando aunque no se le iden i ique exp esamen e? Fal a la o o, una imagen.
No es un an asma. Exis e. Comencemos po la denominación. Ben ham adop a
el hispanismo o la inismo de Ul ama ia as algunas acilaciones y algún o o
ensayo. En un esc i o sob e el mismo asun o de la emancipación colonial e e ida a
la Amé ica española que es poco an e io al de ¡Lib aos de Ul ama ia!, en un
mensaje de Philohispanus al Pueblo de España, no ha acuñado oda ía dicha iden-
i icación. Tiene con an e io idad o a: C eolia. Pe sonaliza más: no la ie a de
Ul ama , sino la ie a de los C iollos, de quienes cuen an con linaje común que ha
dicho espec o a los eu opeos. «España ha p oducido muchos de los pad es de los
habi an es de la Amé ica Española.» Españoles y ame icanos pueden conside a se
he manos, pe o no po ello cabe que pa icipen en un mismo égimen. Les sepa an
los in e eses que ma can las dis ancias y las ci cuns ancias. Pa a en a ya en el
a gumen o de la pe e sión, Ben ham hace el cálculo de que po una pa e, en
España, enemos diez millones y medio de indi iduos, y po o a, en la Amé ica
española, sie e millones más, unos diecisie e millones y medio de ul ama inos.
¿Tan os he manos po sepa a hay? Eso pa ece. Re i iéndose a la India, Ben ham no
deja de ad e i la p esencia de la población hindú, pe o con e e encia a Amé ica
la misma exp esión de na i os hace e e encia a los c iollos, « ues os pa ien es»,
dice di igiéndose siemp e a los españoles (24).
Comme cial Sysiem, especially wiih a Re e ence lo he Dec ee o lhe Spanish Co les o July 1820, Lond es,
1821,
aquí págs. 345-383. Mad e Pa ia, que ambién, como e a usual po en onces, aplica a los Es ados
Unidos espec o a Ingla e a, es Mo he Coun y.
(24) J.
BENTHAM:
«Philo-Hispanus o he Peoplc o Spain», págs. 201, 203, 217, 309 y 322, en P.
SCHOFIELD
(ed.): Colonies, Comme ce, and Conslilu ional Law, págs. 195-344.
53
BARTOLOMÉ
CLAVERO
baxo cuyo mando y po es ad es u ie en los espec i os con en os, aunque és os se
hallen epa idos en di e en es obispados.
VI.
Los eligiosos misione os debe án cesa inmedia amen e en el gobie no y
adminis ación de las haciendas de aquellos Indios, quedando al cuidado y elección de
és os dipone , po medio de sus Ayun amien os, y con in e ención del Ge e supe io
polí ico, se nomb en en e ellos mismos los que ue en de su sa is acción, y u ie en
más in eligencia pa a adminis a las, dis ibuyéndose los e enos, y educiéndose a
p opiedad pa icula , con a eglo al dec e o de 4 de ene o de 1813 sob e educi los
baldíos y o os e enos a dominio pa icula .
Lo end á en endido la Regencia del eyno pa a su cumplimien o. Dado en Cádiz
a 13 de se iemb e de 1813.
He aquí el colonialismo an iguo embebido en el cons i ucionalismo mode no.
Aquí se encas a. Los indígenas pod án se suje os ciudadanos, pe o no mien as que
es én ajenos a la cul u a cons i ucional, a la cul u a única que cons i ucionalmen e
se concibe, y así se epu en exp esamen e po incul os. Hab án de se cul i ados,
some idos a es a educción, po los mecanismos eclesiás icos más e icien es en on-
ces,
con suspensión en endida de cons i ucionalidad, a in de que adquie an la
in eligencia que les aiga a la an opología p opia del cons i ucionalismo, educién-
dose así no sólo ellos, sino ambién explíci amen e sus ie as, és as a p opiedad
pa icula , a es e a ibu o de ciudadanía. El dec e o no puede se más paladino de
unos p incipios ya con enidos en la Cons i ución y p esupues os po su cul u a (39).
Es o,
lo cons i ucional, c eo que es lo que debe aquí sob e odo impo a nos.
Todo un í ulo de la misma Cons i ución, el no eno y penúl imo De la Ins uc-
ción Pública, abunda con ca ác e gene al en es os obje i os de incul u ación in eg al
po acción no sólo es a al, sino ambién eclesiás ica. La con e sión ha de se cons-
i ucional, más así aho a que eligiosa. Ya pod ía su i se ambién es o po una
población eu opea poco p ocli e a dicha an opología del suje o no comuni a io y
de la p opiedad indi idual, cuya sue e sigue esul ándole hoy igual de indi e en e a
una his o iog a ía que, po cons i ucional, se iden i ica y comulga con una misma
p esunción de cul u a, pe o es amos mi ando a Amé ica. Ahí puede esul a una
e dade a anscul u ación, dicha imposición de oda una cul u a, al g ado de p i-
ación de de echo p opio.
Cabe deci que hay ambién un obje i o de cancelación de oda una población,
de odo un conjun o de cul u as, de odas sal o la p opia, pe o no una abs acción,
es a eliminación de en ada. La cancelación no e a inmedia a y conocía una ansi-
ción que podía man ene la si uación p eceden e de de echo pa a la misma población
indígena. Se man enía la posición más anca de una subo dinación di ec a y así
econocida desde un inicio. En es a a ian e cons i ucional, la gadi ana que no se
epudia á po la independencia espec o a es e p eciso pun o, dicha población, la
(39) B.
CLAVERO:
Razón de es ado, azón de his o ia, azón de indi iduo. Mad id, 1991, cua o
capí ulo.
60

¡LIBRAOS
DE ULTRAMARIA!
indígena, es á p esen e desde un o igen. No odos los cons i ucionalismos comienzan
espondiendo a una misma o ma y un mismo g ado del colonialismo que compa en.
5.
SENTIDO COLONIAL Y SINSENT1DO CONSTITUCIONAL AMBOS COMUNES
Es una ealidad la colonial de Cádiz que no io exac amen e Ben ham, o que no
pudo ealmen e obse a po que su isión no la admi ía. Su cul u a no la concebía
como si uación cons i ucional. Pa a él y pa a ella, el cons i ucionalismo no podía
plan ea se sino en e quienes ya pa iciaban de su an opología. La población indí-
gena no e a p oblema suyo. La incul u a que así se le p esume la excluye. P ocu á -
sela no es esponsabilidad de la pa e cons i ucional. Es a ep esen a a la humanidad
y como al se hace ca go di ec amen e, sin mayo es mi amien os, de unas ie as y
de unos ap o echamien os. El mismo De echo de Naciones de la época, un de echo
que es Ben ham quien bau iza como In e na ional Law, como de echo in e nacional.
ya enía ocupándose de es os enómenos de dominio y no p edicando o a cosa (40).
El a ado en onces más au o izado de un al De echo de Naciones, el de Eme
de Va el, llegaba a co e en onces ambién en cas ellano haciendo p ecisamen e la
dis inción en e un dominio ju ídicamen e acep able, el de la exclusión anglosajona,
y o o que lo esul a menos, el de la inclusión hispana. Se nos dice que unos pueblos
que no o ganizan el e i o io pa a el abajo de la ie a median e ap opiación p i ada
ca ecen del de echo de de ende la y e ene la en e a la colonización: «No pueden
queja se si o as naciones más labo iosas y de menos ex ensión ienen a ocupa una
pa e», no el odo. Po ello se nos ag ega que «mien as que la conquis a de los
impe ios o ganizados del Pe ú y de México ue una usu pación escandalosa, el
es ablecimien o de muchas colonias en el con inen e de la Amé ica sep en ional,
podía se muy legí imo» (41). Y ampoco e a una ocu encia singula . E a mo i o
gene alizado que ponía en cues ión no sólo un dominio en Amé ica, el hispano, sino
ambién la legi imidad de la Mona quía ca ólica, la misma hispana, y en su doble
sen ido la cali icación de ca olicismo, el eligioso y el geog á ico (42).
(40)
SHARON
K.ORMAN: The Righlo Conques : The Adquisi ion o Te i o y by Fo cé in In e na ional
Law and P ac ice. Ox o d, 1996, págs.
5-131;
S.
JAMES ANAYA:
Indigenous People in In e na ional Law.
Ox o d, 1996, págs. 9-38. Pa a una some a in oducción con la pe spec i a de una con inuidad no
p ecisamen e po an icipo his ó ico de de echos en es e campo, B.
CLAVERO:
Di i o del a Socie á
In e nazionale. Milán, 1995.
(41) El De echo de Gen es o P incipios de la Ley Na u al, aplicados a la conduc a y a los negocios
de las Naciones y de los Sobe anos, esc i a en F ancés po M . Va el, y aducida al Español po el
Licenciado D. Manuel Pascual He nández, Mad id, 1820, ol. 1, págs. 118-119, da ando la edición
o iginal de 1758.
(42)
PABLO FERNÁNDEZ ALBALADEJO:
En e la «g a edad» y la « eligión»: Mon esquieu y la u ela
de ¡a Mona quía, en las ac as del Semina io In e nacional en Homenaje al
P o .
D. F ancisco Tomás y
Valien e sob e Los undamen os ju ídico-poli icos del p ime cons i ucionalismo eu opeo.
61
BARTOLOMÉ
CLAVERO
E a condena de es o, de un ca olicismo, y no exac amen e del colonialismo.
Responde a una lógica menos sos enible as una independencia que ompe lazos
polí icos en é minos además cons i ucionales. El p opio cons i ucionalismo ame i-
cano pudie a en onces sana , si no desde luego el colonialismo, alguna esponsabi-
lidad ya no eu opea. La independencia que ida po Ben ham puede así hace lo. No
espe emos consecuencia de un mismo De echo de Naciones as ¡Lib aos de Ul a-
ma ia! Una independencia sob e las mismas bases coloniales del dominio hispano
e incluso con los mismos mecanismos, los eclesiás icos incluidos, no a a cali ica se
ambién de usu pación y de una usu pación encima escandalosa. La o ma cons i-
ucional es á solapando, no cancelando, el ondo colonial. Pod án e ec i amen e
man ene se los mecanismos adicionales de dominación c iolla sin el pelig o de la
descali icación (43).
Y hay más, algo que pod á de ini i amen e consag a , no el plan eamien o
cons i ucional más genuino que a de Locke a Ben ham, sino el del colonialismo
adicional que se ha conse ado en cambio po pa e de Cádiz. Me e ie o al
acon ecimien o de que, desde iempo ce cano al que es amos iendo, a pa i de los
años ein a del xix, se plan ea y comienza a impone se en los Es ados Unidos de
Amé ica una ju isp udencia cons i ucional que esuel amen e ecupe a las ca ego ías
adicionales con come idos muy p ecisos an o de subo dinación de la población
indígena como de disposición de sus e i o ios. Puede e se pe ec amen e en ella
unos o ígenes hispanos que son en ealidad ca ólicos, de un onco del ca olicismo
común a los p o es an ismos (44). La imposición del eplan eamien o puede oma
odo el siglo, si no más, pe o el mismo ya se encuen a cla amen e o mulado. La
expansión de cos a a cos a de los Es ados Unidos du an e es e iempo hubie a podido
peo p oduci se, o no pod ía habe se cons i ucionalmen e ealizado, con el plan ea-
mien o cancela o io de la p opia independencia (45).
Ben ham achaba de imposible el égimen gadi ano. Cons i ución imposible se
ha dicho en epe idas ocasiones de aquella desde su misma época sin que la desca-
li icación po in iabilidad señale ni en onces ni hoy a nues o ex emo. Ben ham
apun aba en la di ección sin ace a y sin cabe ni siquie a que lo hicie a, pues su
capacidad de c í ica no podía llega donde su campo de isión no alcanzaba. Mas la
imposibilidad no pa ece p ecisamen e con i ma se al e ec o colonial. Imposible
(43) Pa a unos p ime os pasos en un ema an básico como sin omá icamen e igno ado po odo un
De echo Indiano,
ABELARDO LEVAGGI
(ed.): El abo igen y el de echo en el pasado y el p esen e, Buenos
Ai es,
1990.
(44)
FÉLIX
S.
COHÉN:
«The Spanish O igins o Indian Righ s in he Law o he Uni ed S a es», in
Geo gelown Law Re iew, 31, 1942, págs. 1-21; R. A.
WILLIAMS
JR.: The Ame ican Indian in Wes e n
Legal Thoughl, págs. 287-323.
(45)
PHILIP
P.
FRICKEY:
«Ma shalling Pas and P cscn : Colonialism, Cons i u ionalism, and In e -
p e a ion in Fede al Indian Law», en Ha a d Law Re iew, 107, 1993, págs. 381-440;
SIDNEY
L.
HARRING:
C ow Dog 's case: Ame ican Indian so e eign y, ibal law, and Uni ed S a es law in he nine een h
cen u y, Camb idge, 1994;
BLUE CLARK:
Lnne Wol . Hi chcok: T ea y Righ s and Indian Law a he end
o he nine een h cen u y, Lincoln, 1994;
FRANCIS
P.
PRUCHA:
Ame ican Indian T ea ies, págs. 287-358.
62
¡LIBRAOS
DE ULTRAMARIA!
ealmen e se ha demos ado la posición ex ema del p opio Ben ham y de la cul u a
que ep esen a. Tal se ha p obado no la p esunción misma, mas su g ado ex emado,
es o que puede esul a p ecisamen e ca ac e is ico de oda una p ime a cul u a
cons i ucional. De hecho implicaba un e dade o genocidio (46).
Tampoco es que aya a p oduci nos sa is acción la his o ia algo dis in a de un
cons i ucionalismo que, embebiendo igualmen e colonialismo y no epugnándole
ampoco episodios genocidas, ha p i ado y sigue p i ando de de echo a pa e de la
humanidad, a una pa e in adida y educida, a la Indoamé ica aún an incons i uida
que no cuen a ni con nomb e p opio (47). Pe o se a aba de si ua el cons i uciona-
lismo gadi ano y de hace lo desde la pe spec i a más cons i ucional de su iempo.
Se nos o ece un penoso pano ama, más penoso po cuan o que hoy se ep oduce
y además oda ía como pun o ciego, es ando a la is a, y no sólo median e espon-
sabilidad de la his o iog a ía po que sea con su complicidad. Es el modo como se
plan ea y desen uel e con el p esupues o y el esul ado de sella la cancelación del
de echo indígena en Amé ica, de algo p esen e pa a una población de al ededo de
cua en a millones de pe sonas, pues al es en ci as edondas la humanidad que, pese
a p esunciones de ex e minio i emisible y mes izaje ineluc able, pe manece esuel-
amen e con cul u as y e i o ios p opios a lo ancho y la go del con inen e (48).
Bas a ía con desliza alguna ez la mi ada po alguna supe icie que no ue a la
engañosamen e c is alina del p opio espejo, po o as páginas si sólo se iene es e
acceso, pa a obse a se i o el asun o (49). Mas la humanidad se conside a hoy
(46) R. A.
WILLIAMS JR.:
Documen s o Ba ba ism, pág. 251, espec o a
LOCKE,
admi ándose de que
se le siga sin omá icamen e conside ando un clásico cons i ucional.
(47) B.
CLAVERO:
«Teo ema de O'Reilly: Incógni a cons i uyen e de Indoamé ica», en Re is a
Española de De echo Cons i ucional, 49, 1997, págs. 35-77.
(48)
MARIO
G.
LOSANO
p ologa como di ec o de odo un p og ama de in es igación de de echo
ame icano lo úl imo:
MARZIA ROSTÍ:
Come la Spagna pe se ¡Ame ica. La Spagna di on e all'indipen-
denza delle p op ie colonie sudame icane, 1800-1840. Milán, 1996, bajo esc p esupues o de igno ancia
que po su misma adopción se hace esul ado; p esen ando ambién la publicación an e io de la misma
M.
ROSTÍ:
L'e oluzionegiu idica dell'A gen ina indipenden e. 1810-1950, Milán, 1994, págs.
XII-XI11,
el p opio
LOSANO
iene el mé i o de anquea lo que no suele expone se abie amen e en o o ju ídico:
el escena io de unas cul u as indígenas des uidas po la conquis a y subsis en es sólo algunas «p imi i as»
con la in e encia exp esa de que así no exis en hoy que impliquen de echo y me ezcan conside ación. Y
no me esis o a añadi que o a ob a cancela o ia en igual medida, o en una mayo pues ni siquie a egis a
la ade e encia y además se e ie e a momen o his ó ico, el nues o gadi ano, de mayo ía indígena más
que absolu a, la ob a de L.
CAMPOS BORALEVI:
Ben ham and he Opp essed, como ya se hab á adi inado,
ampoco es de esponsabilidad p i a i a de la au o a, pues se plan ea y di ige en el Ins i u o Uni e si a io
Eu opeo, la ins i ución uni e si a ia de la Unión Eu opea que iene su sede en Flo encia, con c édi os
magis e iales ambién ex e nos de al cali icación e ec i a, págs. VII-X: con esponsabilidades cien i icas
de maes os ac uales de la cul u a eu opea espec o a la igno ancia sin ad e encia.
(49) Pa iendo de la misma p esencia his ó ica española,
MAGDALENA GÓMEZ RIVERA:
«El de echo
indígena en la an esala de la Cons i ución», en Economía In o ma, 250, 1996, págs. 24-42, e is a de la
Facul ad de Economía de la Uni e sidad Nacional Au ónoma de México que así e iden emen e y al menos
pa a el caso no aplica la ca ego ía an p i a i a de economía de es udiosos an ep esen a i os hoy y en e
63
BARTOLOMÉ
CLAVERO
descolonizada
man eniéndose
el
colonialismo in e io ame icano, es e p oduc o
cons i ucional
eu opeo.
«Si
el
á bol
se
conoce
po sus
u os,
así los
u os
po el
á bol»,
ha
concluido,
aun
quedando inconcluso, ¡Lib aos
de
Ul ama ia!,
un
mensaje cons i ucional en e
a
un
dominio colonial.
Mas
cons i ucionalismo
y
colonialismo
no
pa ecen
de
en ada
an
dis in os.
La
dis inción depende
de la
mi ada.
Si
únicamen e mi amos
el
á bol
de
la
Cons i ución, e emos
an
sólo u os cons i ucionales
y no
o os, u os dulces
y
no
ag ios. Vemos unos u os pendien es
y en
sazón,
no los
desp endidos
y en
descomposición,
siendo como
son
cosecha
de la
misma plan a.
Son
gé menes
de la
misma
cepa
(50).
Es
mi ada p oducida
en
buena pa e oda ía
po la
his o ia, quie o deci
po la
his o iog a ía,
po
nues a a ea p o esional. Comienza
po se
cons i uyen e
sin
necesidad
ni
siquie a
de se
ju ídica. Ocupa oda ella,
una
his o ia gene al
y
unas
his o ias
especializadas, luga impo an e en e
las
c eaciones cul u ales
que
o man
ep esen aciones
y
con o man ealidades.
Es así
e ec i amen e
la
his o iog a ía pa e
de
la
his o ia misma. ¿Cómo
a a
conside á sele,
ni aun
mi ándose sólo
al
pasado,
de
espaldas
al
p esen e?
6.
EPÍLOGO
Mi ando
al
pasado
y al
p esen e,
no se me
ocul a
que lo
dicho sob e Amé ica
pudie a
ene ambién
su
aplicación pa a Eu opa. Pod ía aplica se,
sin i más
lejos,
al
caso asco.
El
asun o
no hay po qué
ehui lo.
No
c eo
que
engamos
que
enuncia
al
eje cicio
de la
in eligencia po que su amos
el de la
iolencia.
El uso de la
azón
noso os, quie o deci
en la
ac ual coyun u a milcna is a
y
en e eu opeos
y
cu oul ama inos, como
los
ci ados, si no ben hamis as, bcn hamólogos P.
SCHWARTZ
y C.
RODRÍGUEZ BRAUN.
(50)
La
igu a
del
á bol
y los
u os
es
exp esión inal allí
y
ci a inicial aquí, como
ya he
ad e ido.
La segunda aco ación capi ula
mía
p ocede
de
ca a
de
To ibio Núñez
a
Ben ham,
de 20 de
diciemb e
de
1821, que ya
hicie a imp imi
en su
momen o
el
au o , Salamanca,
1822, y que, con
acceso
a sus
papeles,
al
a chi o
de la
amilia Núñez, ambién edi a a Luis
SILVKLA: BENTHAM.
SUS abajos sob e
asun os españoles. Exposi o
de su
sis ema
en
España, Mad id,
1908,
págs. 80-88.
Es del
pá a o inal
de
su
pos da a, odo
un
mues a io an ológico
de la
p esunción cul u al común desde luego
no
sólo
a
BENTHAM
y
ben hamis as,
sus
co esponsales, secuaces
c
incluso es udiosos,
los
bcn hamólogos: «Adiós,
pues,
Genio
del
bien;
no nos
neguéis
os las
luces
que nos
hace espe a ues a ilan opía,
y acá
cuida emos
de
p opaga las;
la
e idencia
une los
ánimos,
y las
ues as conducen
a
ella,
y la
acili an;
po que
os
habéis ealizado
el
p oyec o
de
Sóc a es, habéis jus i icado
la
ase ción
de
Galilco, habéis hecho
palpable
el
dic amen
de
Locke
y
habéis lle ado
a
cabo
las
ap eciables en a i as
de
Bccca ía. Adiós,
y
i id mucho pa a bien
de la
especie humana
y
pa a goza
de la
glo ia
que no ue
dado has a
os
consegui
a o o mo al.»
BENTHAM
con aba en onces se en a
y
es años. Fallece ía
en 1832, no
llegando
a e po
poco
más de un pa de
años
el
momen o cuando España comenza a
po in a
lib a se
po su
pa e
de
Ul ama ia. decidiéndose
a
econoce o malmen e unas independencias c iollas
con
cuen a
y
iesgo
comunes: sob e
la
base cons i ucional pe ec amen e compa ida
de
concomimien o nulo,
po
apa heid.
de
la
pa e indígena, en onces
con
c eces
la
mayo ía.
64
¡LIBRAOS
DE ULTRAMARIA!
es o ma de esponde al c imen. Su p ác ica sis emá ica que llamamos jus amen e
e o is a pe sigue lo con a io. Apela a la azón, pe o apun a a la olun ad, in en-
ando secues a nos la una pa a impone nos la o a. Discu amos en onces haciendo
abs acción del e o no po que nos esignemos, sino pa a que no comience a
ence nos pesando no sólo en el ánimo, sino ambién en el aciocinio.
No hay po qué eludi lo. La cues ión no es sólo ame icana. La icción nacional
gene a iz de pe e sión cons i ucional, es e e ec o muy supe io incluso a lo que
Ben ham acusa a, puede que ambién ope e espec o a la España cisma ina. Toda
una his o iog a ía sob e aquella p ime a Nación cons i ucional española pa ece que
no log a ap ecia la en e gadu a consiguien e del p oblema, ni siquie a la domés ica,
desde el mismo momen o en que ha dejado ue a de isión su mani es ación más
palma ia, la ul ama ina indígena. Ni aun cuando mi a a Amé ica llega a con empla
el asun o. Una nación comienza po nace sin igu a de inida que pueda his o iog á-
icamen e acomoda se con el p opio pano ama his ó ico de naciones en onces in e -
nas (51), más de un cen ena si compu amos, como debemos pues cons i ucional-
men e se incluían, las indígenas de g an pa e de Amé ica y alguna de Asia. De
ad e i se la p esencia humana, llega incluso a nega se la cuali icación cons i ucio-
nal.
Así incomoda ealmen e el pano ama (52).
Hubo ya en onces azones pa a el desacomodo y no en Amé ica an sólo, como
ampoco es que las hubie a en Eu opa solamen e, dado el expansionismo napoleó-
nico,
en el in e io de la Nación española. Las había pa a la misma esis encia de
una icción nacional en e a o a, en e unas icciones que, po cons i uyen es, no
dejaban de ene su ealidad ope a i a. Una Nación, la de España, se esis ía a
con e i se en ex ensión o en duplicado de o a Nación, la de F ancia. Se a i ma
mime izándose y así, cual gemela, se cons i uye. Dándose las Naciones po p eexis-
en es,
no cabe que se pe ciba el enómenio po pa e de unas his o iog a ías cuyo
nacionalismo no es siemp e a nues as al u as conscien e. En los inicios españoles,
los de Cádiz, el in en o de la Nación en cla e his o iog á ica que esul e cons i u-
yen e se plan ea de la o ma más anca (53).
(51)
MARÍA CRUZ SEOANE:
El p ime lenguaje cons i ucional español (¡AS Co es de Cádiz), Mad id,
1968; PIERRE VILAR:
«Pa ia y nación en el ocabula io de la gue a de la Independencia española», 1971,
en sus Hidalgos, amo inados y gue ille os. Pueblo y pode es en la his o ia de España. Ba celona, 1982,
págs.
211-252;
JOAQUIN VÁRELA:
La Teo ía del Es ado en los o ígenes del cons i ucionalismo hispánico
(Las Co es de Cádiz), Mad id, 1983;
XAVIER ARBÓS:
La idea de nació en el p ime cons i ucionalisme
cspanyol, Ba celona, 1986.
(52) X.
ARBÓS:
La idea de nació en el p ime cons i ucionalisme espanyol, pág. 149: la igualdad de
de echos o ciudadanía común «no am aba ais qui no e en de aca blanca», siendo los p ime os in e esados
en es a p esun a exclusión «els memb es de la bu gesia c iolla». Es esis doc o al di igida y p ologada
po Jo di Solé Tu a, habiendo pasado examen como al eje cicio académico, apa e de o os econocidos
conseje os, de En ique Tie no Gal án, Miguel A ola, José An onio González Casano a e Isid e Molas.
Y he de añadi , pa a no esul a injus o, que la p ime a ez que leí el lib o, a su apa ición, ampoco ad e í
un e o como és e e i icable, pues es de hecho.
(53) B.
CLAVERO:
«Co es adicionales e in ención de la his o ia de España», en ¿as Co es de
65

BARTOLOMÉ
CLAVERO
Una asamblea como la de Cádiz de una p eca iedad aun supe io a la ancesa
de 1789, en endiéndose Nación e igno ando naciones, se apode a a sí misma en un
g ado insóli o pa a la his o ia y desp opo cionado pa a el cons i ucionalismo. Una
p ác ica podía habe sido ya oda ía más pe e sa de lo que Ben ham se imagina a.
La asamblea gadi ana no sólo se a ibuye y eje ce un pode legisla i o de alcance
cons i uyen e, sino que igualmen e, sin mi amien o ampoco pa a de echos, ecu e
a la a ocación y desempeño de pode es judicial y ejecu i o con e idos en p incipio
po ella misma a o as ins i uciones. En endiéndose ep esen ación de una Nación y
así la Nación misma, se a oga un pode no suje o a de echo, no debido a los de echos
de sus indi iduos y naciones. Ap o echando una si uación mili a que pe mi ía
cancelaciones ins i ucionales (54), se ap es a al eje cicio más expedi o de un pode
cons i uyen e sob e la Nación oda (55). Y odo es o no es sólo que podamos acusa lo
noso os. En onces, que es lo que impo a po signi ica i o, podía acusa lo una c í ica
cons i ucional desde posiciones di e sas den o del cons i ucionalismo mismo, no
desde unos campos p e o con acons i ucionales (56).
Ya sólo po plan ea se desde una posición de dicha na u aleza cons i ucionalis a
me ece ían especial a ención unas c í icas de en onces. Las his o iog a ías naciona-
lis as no siemp e a la la ga conscien es, an o la de F ancia como la de España, han
p o ocado el espejismo de que sólo hubo oposición signi ica i a no cons i ucional
a sus espec i os a anques cons i ucionales, añadiendo de es e modo pun os ciegos
in e esados. Así se ha limi ado ambién el campo de isión has a el ex emo de
anula se la posibilidad del mismo con as e cons i ucional que se plan ea a desde el
p opio cons i ucionalismo ealmen e en onces exis en e, que es lo que impo a de
ca a al pasado y puede que ambién al p esen e po no segui se pe diendo pe spec-
i as (57).
Cas illa y León. 1188-1988. Ac as de la III E apa del Cong eso sob e la His o ia de las Co es, Valladolid,
1990,
ol. I, págs. 147-195.
(54)
CARMEN MUÑOZ
DE
BUSTILLO:
«De Co po ación a Cons i ución: As u ias en España», en
Anua io de His o ia del De echo Español, 65, 1995, págs. 321-403.
(55) F.
TOMÁS Y VALIENTE:
«Génesis de la Cons i ución de 1812. De muchas Leyes Fundamen ales
a una sola Cons i ución», en Anua io de His o ia del De echo Español, págs. 13-125, ci a en pág. 88 de
un acue do p epa a o io de las Co es: «Adop a po máxima undamen al del sis ema de e o ma que
debe es ablece se que no hab á en adelan e sino una Cons i ución, única y uni o me pa a odos los
dominios que comp ende la Mona quía española», lo que así ue de e minación po da y no e idencia
dada. Es e Nacimien o de una Nación es de echa de 5 de no iemb e de 1809.
(56)
MARTIN MURPHY:
Blanco-Whi e: Sel -banishedSpania d. New Ha en, 1989, págs.
48-93;
JUAN
FRANCISCO FUENTES:
José Ma chena. Biog a ía polí ica e in elec ual, Ba celona, 1989, págs. 222-258,
ambos, Ma chena y Blanco Whi e, an o po los acon ecimien os que su ie on como po las ideas con
las que eacciona on desde posiciones bien dispa es y pese a la al a de compe encia especí icamen e
cons i ucional ambién de ambos, más econocida en el caso más conscien e de Blanco Whi e. Y en e
los c í icos cons i ucionales de Cádiz hab íamos de inclui po supues o ambién, aunque no i iese pa a
e la Cons i ución, a Gaspa Melcho de Jo ellanos, o o cons i ucionalis a sin ob a cons i ucional.
(57) B.
CLAVERO: LOS
de echos y los jueces. Mad id, 1988, donde inicio es e géne o de con as e
que he p oseguido pa icula men e desde en onces en las páginas de Quade ni Fio en ini.
66
¡LIBRAOS
DE ULTRAMAR1A!
Y hay más, algo que puede aho a especialmen e in e esa . En dicha c í ica
cons i ucional con empo ánea de Cádiz se plan ean ambién cues iones que no dejan
de a ec a al cons i ucionalismo po que no engan la apa iencia de cons i ucionales.
Así ocu ió espec o a in en o his o iog á icamen e an celeb ado como el de la
gue illa, el de la gue a sin a enimien o alguno a de echo y con ecu so po an o
al e o . La pa e nacional que se conside a en condiciones de in e io idad en e a
odo un impe io eu opeo no sólo la p ac ica, sino que la bendice. La conside a y
p edica como jus a. El o o bando lo acusó no solamen e con e o social, mas
ambién con ho o in elec ual. Ahí enemos o a censu a cons i ucional en e a
Cádiz y és a en calien e. El e o ismo ue p ác ica común en aquella gue a, como
lo se á en o as, pe o la c í ica apun aba jus amen e a la cues ión, no de conduc as,
sino de p incipios y de aquellos p incipios que p e enden legi ima las y pueden así
alen a las (58).
Un bando nacional, po se lo, se en endía exen o de de echo, cuya misma
p esunción pod á aplica se ambién luego a gue as in e nas más inci iles oda ía
po comp eme e a ejé ci os egula es, a ue zas cons i ucionalmen e iden i icadas
con la Nación (59). La cues ión comenzaba siendo cons i ucional po a ec a a
de echos y lo se á en mayo medida po in e esa a ins i uciones. La p ác ica no es
que pueda deci se cons i ucional, pe o esul a siemp e nacional. Y es de iempo del
cons i ucionalismo. Con odos los con lic os que se quie a, unas elaciones se habían
encauzado con an e io idad en unos é minos de de echo en lo que in e esa al menos
al caso asco (60). No había en iempos p econs i ucionales po supues o la cues ión
(58) J.
MARCHENA:
«Al gobie no de Cádiz», en la Caze a de
Mad id.
27 a 29 de julio de 1812: Ob a
española en p osa, edición de J. F.
FUENTES,
Mad id, 1990, págs. 119-138. Pe o no enían po qué habe
sido e o is as las ác icas en las que pensa a
JOVELLANOS
cuando p opuso o malmen e la o mación de
«gue illas»:
JAVIER VÁRELA:
Jo ellanos. Mad id, 1988, pág. 218. Y espec o a la di ección de
MARCHENA
ecue do que gobie no no signi ica lo que llamamos gobie no, ca ego ía oda ía inexis en e, sino el sis ema
odo,
comp endidas las Co es, como se exp esa en la misma Cons i ución de Cádiz ya en onces p omul-
gada, pe o en ance aún de a i icación básicamen e co po a i a, dada en e o as cosas la p eca iedad
dicha de la asamblea gadi ana: M.
LORENTE:
«El ju amen o cons i ucional», en Anua io de His o ia del
De echo Español. 65, 1995, págs. 585-632, el núme o monog á ico que engo ci ando, el que obliga a
mi juicio a cues iona oda una his o iog a ía cons i ucional.
(59) Bas e el es imonio del cons i ucionalis a a mi en ende más sensible de aquel siglo en España,
GUMERSINDO
DE
AZCÁRATE:
Minu a de un es amen o. Mad id, 1876, que publicó anónima, pág. 78,
espec o a las gue as ca lis as y pa icula men e a la que ha conocido, «la segunda gue a ci il que ha
aniquilado la pa ia»: «En és a, como en la p ime a, ambos pa idos con endien es han sido poco esc u-
pulosos en los medios: el ebelde, al ando a odas las leyes di inas y humanas, pa a sos ene lo que llama
sac ilegamen e la causa de Dios; el libe al, ol idando que nunca un Gobie no puede oma como c i e io
de conduc a el esponde con la injus ica a las que come en los que comienzan po pone se ue a de la
ley. De un lado el incendio, el saqueo, el asesina o; de o o las con iscaciones, los des ie os, la ala de
campos y cosechas: de ambos, la consag ación del p incipio inicuo e inmo al de que el buen in au o iza
los malos medios».
(60) JOSÉ
MARÍA PORTILLO:
Mona quía y gobie no p o incial. Pode y cons i ución en la P o incias
Vascas. 1760-1808. Mad id, 1991.
67
BARTOLOMÉ
CLAVERO
cons i ucionalmen e
más
p ima ia,
la de
de echos indi iduales,
los
p opiamen e ales,
pe o
así
ampoco
la
encon amos
a
e ec os p ác icos
en los
cons i ucionales.
De endiéndose
una
Nación en e
a
o a,
es la que se
conside a débil
la que
comienza
po
c ee se
con el
de echo
de
ac ua
al
ma gen
de
odo de echo sal o
el
que en iende p opio.
La
ue e pod á segui
el
ejemplo. Todo daño
que se
in inja
esul a ía legí imo cuando
de una
de ensa
de
Nación
se
a a. Es e suje o polí ico
end ía
asi a
si ua se sob e
la
misma Cons i ución
que lo
sus en a,
po
encima
de los
mismos de echos
que el
o den cons i ucional ep esen a,
los que le
dis inguen.
Así,
sin sujeción alguna
a
de echo sal o
el de la
p opia exis encia,
es
como iene en onces
a p oduci se
el
mismo nacimien o.
El
in en o nacional
de la
gue a
de
gue illas
po
pa e
del
bando pa io a,
el de
Cádiz,
es al in y al
cabo
un
co ola io
de esa
o ma
de in ención
de la
Nación misma.
La
his o iog a ía nacionalis a
no
ha á sino co o-
bo a lo con i iendo
a
aquella misma gue illa
en
ges a exp esamen e nacional.
Tampoco
es que sea
exclusi a suya.
En la
conocida isión
de
unos obse ado es
ex e io es, mien as
que el
cons i ucionalismo gadi ano puso
las
ideas,
el
mo imien-
o gue ille o apo ó
la
acción. Aunque
con
es o que ía acusa se desconexión
(61),
esul a ambién complemen a iedad, cabiendo en onces acoplamien o. Es a íamos
an e
el pa de
ca as
de la
misma moneda,
de una
misma pieza cons i ucional
y
nacional.
No
hace al a ci a .
Es la
imagen
que
suele o ece se,
la que se da po
hecha
y
iene
po
sabida.
Mi emos
la
isión
más
ce cana
de
o o obse ado ex e io
en el
sen ido
de no
connacional.
La
his o iog a ía nacionalis a p opia esul a ía mucho menos con in-
cen e aunque sólo ue a
po
pone nos
las
cosas demasiado áciles.
Un
especialis a
en es uc u as nacionales
no ha
dejado
de
in e esa se
po el
momen o undacional
gadi ano
con su
gue a
de
Independencia,
con una
gue a
de la que se nos
asegu a
que «ma ca
el
momen o
de la
his o ia
en que
mejo
se
a i ma
la
unidad española,
la
unidad nacional».
De
ella,
de la
gue a,
se nos
dicen
más
cosas. Ma cha
mal en su
oma con encional,
po lo que
su gen «los g upos
de
comba ien es popula es».
He
aquí en ando
en
acción «unas clases popula es»
que
«expe imen an siemp e alguna
sa is acción
en el
empleo
de la
iolencia cuando
se les da
ocasión
de
c i ica
a las
au o idades es ablecidas
y a
oma en aja sob e
las
mino ías dominan es». Todo
es o
se nos
especi ica po que
se dan
casos
de
«ho ibles enganzas»
no
sólo con a
anceses, sino ambién en e españoles
y
pa icula men e en e
a
au o idades
p o-
pias
de las que se
descon ia. «¿Cómo nega azones
a
es as descon ianzas
y
iolen-
cias,
aunque
no les
demos
la
azón?»,
se
p egun a nues o obse ado
con la
espues-
a complacien e
an
en endida
que no
iene necesidad
de
mani es a la
(62).
(61)
KARL MARX
y
FRIEDRICH ENGELS:
Re olución en España (1854-1876), Ba celona, 1966,
págs.
90,
«hazañas
de la
gue illa»,
y 109,
«acción
sin
ideas»
e
«ideas
sin
acción»,
que son
paginas
de
MARX,
1854,
aducidas
po
MANUEL
SACRISTÁN.
1960.
(62)
P.
VILAR:
«Ocupan es
y
ocupados: algunos aspec os
de la
ocupación
y
esis encia
en
España
en
1794
y en
iempos
de
Napoleón»,
1968,
págs. 189-205,
en sus
Hidalgos, amo inados
y
gue ille os,
págs.
169-210.
68
. ¡LIBRAOS DE ULTRAMARIA!
La esis encia a ul anza y el a aque po cualquie medio se conside a que
es a ían más que jus i icados po que, como le espe a más o menos po en onces un
español a un ancés, in en áis a a nos como indios. Quienes po lo is o me ecen
la ejación cons an e son ellos, ame icanos abo ígenes, y no noso os, eu opeos
na i os. Pe o la o a p esencia ya se encuen a cancelada desde que se nos ha
asegu ado que llegamos al momen o «en que mejo se a i ma la unidad española, la
unidad nacional». Nues o obse ado , que es ancés, en iende con odo al espa-
ñol (63).
E igual que con el pasado se mues a comp ensi o con el p esen e. La his o ia
p e ende que le enseña. No hab ía solución de con inuidad no ya en e e o ismos
con empo áneos, sino ampoco en e ellos y esis encias an iguas con o mes a de e-
cho:
«En de ini i a, Euskadi Ta Aska asuna es pa ien e de Visca la é a i mo í el
mal go e n. Hay momen os en que la lucha de clases y las luchas de g upo llegan a
jun a se» (64). Y es o se decía as la Cos i ución de 1978 cuando el e o ismo
aludido en é minos an ap ecia i os había dado mues as, median e asesina os, de
que no iba a ceja . Sob an o os comen a ios. Lo que en de ini i a esul a es que
somos hijos de Cádiz, u o pod ido.
(63) P.
VILAR:
Pa ia y nación en el ocabula io de la gue a de la Independencia, pág. 231, ci ando
la Respues a paci ica de un español a la ca a sediciosa del ancés C égoi e que se dice obispo de Blois,
Mad id, 1798, pág. 5; Ocupan es y ocupados, pág. 205, es o ci ado.
(64) P.
VILAR:
«Es ado, nación y pa ia en las conciencias españolas: his o ia y ac ualidad» (con e-
encia p onunciada en 1980), pág. 268, en Hidalgos, amo inados y gue ille os, págs. 255-278.
69