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¡Libraos de Ultramaría! El fruto podrido de Cádiz

Clavero Salvador, Bartolomé

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¡LIBRAOS DE ULTRAMARIA! EL FRUTO PODRIDO DE CÁDIZ Po BARTOLOMÉ CLAVERO I he ee is known by ils ui s, so a e he ui s by ihe ee. Je cmy Ben ham al Pueblo español, 1821. Genio del bien, no nos neguéis os las luces que nos hace espe a ues a ilan opía. To ibio Nú ez a Je emy Ben ham, 1821. SUMARIO 1. JUICIO POR LO CONSTITUCIONAL Y CONDENA POR LO COLONIAL.—2. LA SUBVERSIÓN AME- RICANA DE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA.—3. PERO ¿QUIÉNES SON LOS COLONIZADOS EN AMÉ- RICA?—4. COLONIALISMO COMÚN Y CONSTITUCIONALISMOS DIVERSOS.—5. SENTIDO COLO- NIAL Y S1NSENTIDO CONSTITUCIONAL AMBOS COMUNES.—6. EPÍLOGO. ¡Lib aos de Ul ama ia! es la consigna que Je emy Ben ham lanza a España, al Pueblo español y a sus Co es Cons i ucionales, las Co es de los años en e 1820 y 1823 de más con inuada igencia de la Cons i ución de 1812. Llega el mensaje os ensiblemen e a de, pues Ul ama ia ya anda en onces lib ándose po su cuen a y iesgo de la me ópolis, pe o no se emi e desnudo y su in e és al ez se ci e en la indumen a ia. Hoy podemos conoce oda la a gumen ación que le e es ía. In- es ido el p opio Ben ham de la condición de o áculo del de echo que no sólo él mismo se a ibuye a y que así pudie a eje ce , su mani ies o dic a oda una lección ju ídica a España, a su pueblo y a sus legislado es. Some e su Cons i ución a juicio y a un juicio cons i ucional. Y la condena, epu ándola colonial. T a ándose de Amé ica, se e comp ome ido un asun o que iene ya en onces de lejos y que alcanza 45 Re is a de Esludios Polí icos (Nue a Época) Núm. 97. Ju io-Scp icmh c 1997 BARTOLOMÉ CLAVERO a nues o iempo, como es el del de echo indígena. Ad ie o es o po que di ícilmen e, ni aun mi ando an sólo a la his o ia, pod á conside á sele de espaldas al p esen e. Es la úl ima cues ión cons i ucional sob e la que pude depa i con F ancisco Tomás y Valien e (1). Digo que hoy podemos conoce el a gumen o po que aho a se edi a la esc i u a. Tenemos po in públicas las ac as de aquel p oceso condena o io de la Cons i ución de Cádiz, de aquella Cons i ución española de 1812. Inédi o, pe o no desconoci- do (2), se ha p oducido más ecien emen e una ue e llamada de a ención desde un pun o de is a económico (3). Y no al a úl imamen e ad e encia de un especí ico in e és cons i ucional (4). Tampoco es que esul e no edad es ic a pa a España, pues no dejó de ene se no icia en su momen o (5). Mas po in enemos publicado el documen o comple o en la medida que cabe, pues o que quedó inconcluso. P esen a un desa ollo más que su icien e pa a lo que a a in e esa me y quie o que nos in e ese: el allo susodicho de la na u aleza colonial del cons i ucionalismo gadi ano, de es e p ime cons i ucionalismo español (6). (1) B. CLAVERO: Tomás y Valien e: una biog a ía in elec ual, Milán, 1996, oz De echo indígena. Respondo aho a a una con oca o ia a la que, po su p ocedencia de la Uni e sidad del País Vasco y el espaldo del Ins i u o In e nacional de Sociología del De echo igualmen e asco, no he que ido al a , la con oca o ia del Semina io In e nacional en Homenaje al P o . D. F ancisco Tomás y Valien e dedicado a Los undamen os ju ídico-poli icos del p ime cons i ucionalismo eu opeo y celeb ado en Oña i los días 27 y 28 de eb e o de 1997, cuyas ac as se edi a án, como ha co ido la o ganización cien í ica, a ca go de José Ma ía PORTILLO A él y a un p o eso ado en si uación de acoso gua do g a i ud, exp eso econo- cimien o y deseo ánimos. (2) MlRJAM WILLIFORD: Je emy Ben ham and Spanish Ame ica: An Accoun o his Le e s and P oposals o he New Wo ld, Ba on Rouge, 1980, págs. 44-68, o ece una amplia eseña. (3) CARLOS RODRÍGUEZ BRAUN: «"Lib aos de Ul ama ". Ben ham en e a España y sus colonias», en Re is a de His o ia Económica, 3, 1985, págs. 497-509, y La cues ión colonial y la economía clásica. De Adam Smi h y Je emy Ben ham a Ka l Ma x, Mad id, 1989, págs. 109-129, p oceden es de su esis de doc o ado, Pensamien o económico y cues ión colonial en el siglo clásico. Los casos de Ben ham y Ma x, Uni e sidad Complu ense de Mad id, 1984, en la que se incluye una aducción cas ellana del ex o oda ía inédi o de Ben ham sin cabida en el a ículo ni en el lib o y, a lo que llegan mis no icias, aún no publicada en o o o ma o que el doc o al, si iéndose pa a el o iginal de la misma ansc ipción, debida a Clai c Daun on, nacida Gobbi, base de la edi ada aho a en las Collec ed Wo ks que en seguida digo. Sigue siendo p o isional ambién, como dicha aducción, la edición po PEDRO SCHWARTZ: The Ibe ian Co espondence o Je emy Ben ham, Mad id-Lond es, 1979, ca as que, en alguna pa e ya conocidas, es án aho a igualmen e apa eciendo en su luga c onológico den o de la co espondencia en publicación po ales Collec ed Wo ks. Pa a aducción de algunas, P. SCHWARTZ y C. RODRÍGUEZ BRAUN: «Ca as españolas de Je emías Ben ham», en Moneda y C édi o, 165, 1983, págs. 59-88. (4) CARLOS PETIT: Del Anáhuac a la República Fede al: México, 1810-1836, pág. 152, en PEDRO CRUZ VlLLALÓN (ed.): Los o ígenes del cons i ucionalismo libe al en España e Ibe oamé ica: Un es udio compa ado, Se illa, 1994, págs. 107-203. (5) PHILIP SCHOFIELD: «Edi o ial In oduc ion», págs. LIV-LVII, en su edición de JEREMY BENTHAM: Colonies. Comme ce, and Cons i u ional Law: Rid You sel es o Ul ama ia and O he s W i ings on Spain and Spanish Ame ica, Ox o d, 1995, págs. XV-LXV, que es olumen sin nume a de las Collec ed Wo ks o Je emy Ben ham en cu so de publicación bajo la di ección de F. ROSEN. (6) P. SCHOFIELD (ed): «Rid You sel es o Ul ama ia, being he Ad ice o Je emy Ben ham as 46 ¡LIBRAOS DE ULTRAMARIA! Me ocupo así no de acon ecimien os b u os, sino de ideas elabo adas, de es as mani es aciones cul u ales que o man ep esen aciones y con o man ealidades. Y me impo an cons i ucionales, las ideas de es e ca ác e . Po es o c eo que puede esul a pe inen e aden a nos en ma e ia de la mano así de Ben ham, de quien no sólo se p esumie a o áculo cons i ucional, sino que ambién, aun c í icamen e, pe - enecie a a la cul u a social p ogeni o a y expe imen ada del cons i ucionalismo, la b i ánica. Rep esen a ealmen e Ben ham una posición cons i ucional ca ac e ís ica de su iempo, de p incipios del siglo xix, ul e io an o a la independencia ame icana como a la e olución ancesa. Desde ella se p oduce el juicio de de echo que condena po colonial aquel p ime cons i ucionalismo español. Es o es lo que aho a me in e esa, ampoco en sí ni la posición gene al de Ben ham espec o a lo que hoy llamamos colonialismo (7), ni sus elaciones pa icula es con españoles, ya eu opeos, ya ame icanos (8). 1. JUICIO POR LO CONSTITUCIONAL Y CONDENA POR LO COLONIAL Comienza Ben ham po ene en cuen a algo que no siemp e se e luego aído a luga an p incipal: el da o ealmen e p imo dial de que la Cons i ución de 1812 p e ende egi no sólo sob e España, sob e la eu opea, sino ambién sob e Ul ama- ia, sob e dominios ul aoceánicos. Su c í ica undamen al consis e en la inadecua- ción de dicho conc e o cons i ucionalismo español pa a una al ex ensión. Y no e más al e na i a que la sepa ación polí ica. C ee imposible la misma exis encia de un égimen cons i ucional común a Eu opa y Amé ica. El in en o sólo p o oca ía a su juicio co upción, una pe e sión in e na. Pone como ejemplo la independencia de las colonias b i ánicas que han o mado los Es ados Unidos de Amé ica, una sepa- ación polí ica que hab ía dado luga y paso a una elación con la an igua me ópolis no sólo más equilib ada, sino ambién mayo , con inc emen o sob e odo del come - cio. España debe ía segui , pa a p o echo ambién p opio, el ejemplo. Angloamé ica, según le dice, lo o ece ía a esas al u as. ¡Lib aos de Ul ama ia! en suma (9). Hay a gumen o económico como lo hay ambién cons i ucional, pe o es és e el que me in e esa aquí en exclusi a. Ya su e hoy bas an e la economía po que se le conside a al ma gen del de echo po pa e de su his o iog a ía, como ambién padece no poco el cons i ucionalismo po que se le educe a economía po la misma eo ía, gi en in a Se ies o Le e s o he Spanish People», en J. BENTHAM: Colonies, Comme ce, and Cons i u- ional Law. págs. 1-194. (7) C. RODRÍGUEZ BRAUN: La cues ión colonial y la economía clásica, págs. 59-84, a cuya de inición colonial, la del au o , me e e i é ambién luego. (8) M. WILLIFORD: Je emy Ben ham and Spanish Ame ica; MARÍA TERESA BERRUEZO: La lucha de Hispanoamé ica po su independencia en Ingla e a, 1800-1830. Mad id, 1989. Pa a ediciones de época, MANUEL TORRES CAMPOS: Bibliog a ía española con empo ánea del De echo y de la Poli ica, 1800-1896. Mad id, 1883-1897, oz Ben ham. Y po supues o la co espondencia a la que he hecho e e encia. (9) J. BENTHAM: Rid You sel es o Ul ama ia. págs. 8-22, 120-123 y 137-153. 47 BARTOLOMÉ CLAVERO una económica (10). Ben ham no come e es os educcionismos. Incu i á en o o más signi ica i o oda ía a nues o p opósi o. Ya llega emos. De en ada, se ocupa de ma e ia ju ídica y en es a ocasión lo hace pa iendo de una concepción del cons i u- cionalismo que econoce en la misma Cons i ución de Cádiz pa a pasa luego, desde dicha posición, a una c í ica que así esul a in e na. Pun o de pa ida lo b indan los a ículos cons i ucionales 4 y 13, cua o y decimo e ce o, las p oclamaciones de p incipios en las que consis en (11): The Na ion is obliged o p ese e and p o ec , by wise and jus laws, he ci il libe y and he p ope y, besides all o he legi ima e igh s, o all indi iduáis belonging o i .The objec o he Go e nmen is he happiness o he Na ion; since he end o all poli ical socie y is no hing bu he wel a e o all indi iduáis, o which i is composed. He ahí la ci a de Ben ham y he aquí su comen a io, que sin e izo y aduzco con sus sub ayados: «Según los a ículos 4 y 13 del Código Cons i ucional de España, la elicidad de odos los indi iduos que componen la nación se econoce y decla a como el obje i o sabio y jus o del Es ado; pe o, si en e la elicidad de los indi iduos puede da se incompa ibilidad, si cabe incluso epugnancia en e sus in e eses, la elicidad de odos no puede se a endida en igual g ado po el Es ado: sólo esul a alcanzable la mayo elicidad pa a el mayo núme o». Siendo es o así, «admi iéndose el in e és de los más como el sabio y jus o», en onces, « odo in e és es echo, odo in e és pa icula epugnan e al de la mayo ía, es un in e és sinies o», in e és que debe sac i ica se. Inclinándose la na u aleza humana al in e és p opio y no al común, es el sis ema ju ídico el que se i á pa a alcanza se dicho sac i icio de la mino ía y elicidad de la mayo ía, el log o que se conside a plausible (12). Es una iloso ía que le es no o iamen e ca ac e ís ica a Ben ham, pe o que no a aquí a en e ene nos pues no in e esa aho a en sí misma, sino an sólo po su aplicación a Cádiz, al cons i ucionalismo hispanoul ama ino de 1812, a es e con- (10) Son educciones ambas que abie amen e asume, as los pasos econocidos de P. SCHWARTZ, el abajo de C. RODRÍGUKZ BRAUN: La cues ión colonial y la economía clásica, con el que así hay espec o al mió coincidencia de ma e ia, pe o no de a amien o o ni siquie a, como espe o que pod á e se, de p oblema. (11) Pa a el o iginal hago uso de RAQUEL RJCO (ed.): Cons i uciones his ó icas. Ediciones o iciales, Se illa, 1989, a ículos dichos de la Cons i ución de 1812: «La Nación es á obligada a conse a y p o ege po leyes sabias y jus as la libe ad ci il, la p opiedad, y los demás de echos legí imos de odos los indi iduos que la componen»; «El obje o del Gobie no es la elicidad de la Nación, pues o que el in de oda sociedad polí ica no es o o que el bien es a de los indi iduos que la componen». BENTHAM, quien leía español con di icul ad que achacaba a la o og a ía de sus co esponsales, podía con a con aducción p e ia: The Poli ical Cons i u ion o he Spanish Mona chy. P oclaimed in Cádiz, I9 h o Ma ch, 1812, Lond es, 1813. (12) J. BENTHAM: Rid You sel es o ill ama ia, págs. 31-37. T aduzco Go e nmen po Es ado, que es ambién lo que signi ica en su uso gene al Gobie no pa a el ex o gadi ano. Ben ham dice, no wise and jus . sino igh andp ope . Y el de la elicidad e a un ópico nodal de odo el p ime cons i ucionalismo: B. CLAVERO: Happy Cons i u ion. Cul u a y lengua cons i ucionales. Mad id, 1997. 48 ¡LIBRAOS DE ULTRAMARIA! c e o sis ema ju ídico. La cues ión es en onces, pa a Ben ham, que el mismo no esponde posi i amen e a dicha p ime a p ueba que podemos deci de cons i ucio- nalidad, a es e es de la mayo elicidad que la p opia Cons i ución española asume con c eces po exceso. En e España y Amé ica, el égimen cons i ucional que se ha es ablecido en 1820 no p omociona ía, no ya una imposible elicidad uni e sal, sino ampoco siquie a la ac ible y obligada de la mayo ía. Muy al con a io, po su p opio diseño cons i ucional pa a más de un con inen e, se i ía pa a p omociona «el in e és sinies o» de una mino ía: del uling indi idual, de los uling ew, de una clase polí ica que di íamos hoy, solamen e de sus indi iduos (13). A dicha si uación se llega, según siemp e Ben ham, po el e ec o pe e so de una se ie de elemen os exquisi amen e cons i ucionales, po la co upción que gene- an. El p oblema comienza po el uso del lenguaje, po la icción con a e idencia que con ello se c ea: «Ciencia y lenguaje debe ían desde luego anda siemp e de acue do. ¡España es una] Así debe se su a i mé ica. ¡Tiene su pa e peninsula como la iene ul ama ina*. Así debe se su geog a ía. Del mismo modo pod ía deci se que España y la Luna son una, con su pa e e ena como con su pa e luna . Así esul a el lenguaje de ues o Código Cons i ucional», ¡oh españoles! De ahí end ía la pe e sión: «Un cue po de de echo humano, po muy bien a eglados que enga o os aspec os, no si e pa a con e i imposibilidades en hechos.» Pues es icción cons- i ucional y és a esul a ope a i a, con es o sólo se gene a co upción (14). Hay unas cuali icaciones p ima ias en la Cons i ución que no esponden a eali- dades y és as son p ecisamen e la de España y la de españoles, sus suje os. Como ales son cali icados indebidamen e los ame icanos: «En el lenguaje del Código Cons i ucional, esos ex años y oso os sois designados po un único y mismo nomb e». No es un uso inocuo po que sea en sí inope an e. La ealidad i ual la p oduce e ec i a. «¿Reside en el pode de las denominaciones el cambio o la in e - sión del es ado y las elaciones en e los in e eses, o la eliminación de su in luencia sob e el compo amien o? Si los a gelinos ecibie an el nomb e de españoles, ¿es o bas a ía pa a hace les ales?» No, po supues o, como cab ía añadi po nues a pa e que ue a luego comple amen e ano bajo dominación colonial bau iza les como anceses y bas an e p oblemá ico as la independencia misma de A gelia in en a hace los ales (15). Pa a Ben ham, sin emba go, algo en onces ya esul a. Un e ec o pe e so lo conside a inmedia o: la ep esen ación polí ica se des i úa po la pa i- cipación del con ingen e que no pa icipa del in e és común po que ello se le p esu- ma. «Si las pue as de los p ocesos elec o ales se ab en a oda la humanidad», a lo que se da en ada es a «in e eses o áneos y hos iles» a cos a y en de imen o de los p opios y comunes. Así lo que se p oduce in e io men e es el bene icio de los pocos (13) J. BENTUAM: Rid You sel es o Ul ama ia, págs. 17 y 31. (14) J. BENTHAM: Rid You sel es o Ul ama ia, págs. 52-53. (15) R.OGERS BRUBAKER: Ci izenship and Naüonhood in F ance and Gc many, Camb idge, 1994, págs. 139-142. 49 BARTOLOMÉ CLAVERO con sac i icio del de los muchos, el obje i o más con a io al de la elicidad uni e sal cons i ucionalmen e p oclamado (16). «¡Españoles! ¡Mi ad a ues as Co es! Ahí eis en p ime luga un conjun o de homb es que se llaman y a quienes llamáis ues os ep esen an es. ¿Y po qué? Po que les habéis comisionado al e ec o, po que son ues os dipu ados. Mas am- bién eis o o g upo que se llaman y a quienes llaman ep esen an es de Ul ama » sin se lo a eces siquie a, pues esul an sus i u os no elec os po sus p esun os comi en es, y sin pode lo se o dina iamen e aunque sólo ue a po la dis ancia. Pe o el p oblema ampoco se esuel e si las c edenciales elec o ales es án en egla y equi alen. «Hagamos la suposición de una ep esen ación genuina de los dipu ados ul ama inos. En onces enemos que sois legislados y gobe nados po quienes eó i- camen e elegís y que de hecho no esponden del odo a ues a opción, pues no lo hacen en una pa e c ecien e y c ecien emen e además ex aña a ues as expec a i- as. Así enemos que, po o za bajo ues o mismo égimen a o os, a ex años e incluso con a ios a ues os in e eses, ellos pod án se quienes acaben calzando su yugo en ues o cuello.» Lo ha án po que, sin compa i nunca in e eses dadas las di e encias po dis ancias y ci cuns ancias y dado el e i o io de expansión que ienen an e ellos, o ma án con segu idad en el u u o mayo ía. Cons i uyéndola, llega á un momen o en el que las mismas ins i uciones cen ales hab án de asla- da se a Amé ica, gobe nándose desde allí España. La elicidad de los pocos se ía inalmen e de pa e ul ama ina (17). 2. LA SUBVERSIÓN AMERICANA DE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA Son las mismas p e isiones de la Cons i ución española las que, pa a Ben ham siemp e, p oduci án la pe e sión ame icana. El p oblema se acusa en la unidad del cue po ep esen a i o, en la singula idad de las Co es, y en la p e isible secuela de una legislación no menos en onces uni a ia, en es a unidad del de echo y de las ins i uciones pa a una sociedad imposible de uni ica o ni siquie a de ede aliza . El p oblema adica en la igno ancia de la di e sidad. Un o denamien o ju ídico común sólo puede conduci a dicho dominio de pa e p og esi amen e ex aña, de una pa e más ajena en des ino que en o igen. En el mismo seno de la Cons i ución de Cádiz, en su diseño ins i ucional, Ben ham ad ie e la p esencia de unos cue pos polí icos de P o incias y de Pueblos, las Dipu aciones y los Ayun amien os, pe o no e que puedan se i pa a e i a el (16) J. BENTHAM: Rid You sel es o Ul ama ia, págs. 76-77 y 83. T aduzco s ange po ex año y o eign po o áneo, aunque ambos cali ica i os pudie an desde luego aduci se igualmen e po ex an- je o. (17) J. BENTHAM: Rid You sel es o Ul ama ia, págs. 81-82 y 185-187. Fue a de í ulo, aduzco Ul ama ia, el é mino o iginal de Ben ham del que luego me ocupa é, po Ul ama , de donde ob ia- men e, encon ándolo en el ex o gadi ano, lo acuña. 50 ¡LIBRAOS DE ULTRAMAR1A! e ec o pe e so, la co upción de elicidades. «En e las diez compe encias a ibuidas a los cue pos polí icos p o inciales, no log o encon a ningún pode legisla i o subo dinado. ¿No debe da se po implíci o? No», esponde, pues al no c ee que pueda conside a se la compe encia no ma i a de los Pueblos, una de las nue e cons i ucionales suyas, median e o denanzas municipales que han de se in o madas po las Dipu aciones y ap obadas po las Co es. Es e p ocedimien o supond ía, sob e odo pa a los e i o ios ul ama inos, una p e isión en línea con a ia, una línea de con ol, an en sí misma imposible como po sí misma pe e sa. Los cue pos polí icos p o inciales y municipales ni son ni cabe así que sean Co es legisla i as o pa la- men o en sen ido es ic o. Y ocu e lo p opio en o os ó denes como en el iscal o como en el más impo an e de la jus icia (18). La icción que pe ie e el sis ema es siemp e la de unidad, en mayo medida en onces la de una unidad in eg al, unidad ex endida al campo del de echo o más bien de los pode es, de las ins i uciones así en endidas. Ben ham, como cons i ucio- nalis a pos e io no sólo a la independencia ame icana, sino ambién a la e olución ancesa, ha adop ado de és a una posición ex emadamen e a o able a la uni ica- ción del de echo median e la codi icación legisla i a, un p oyec o que no esul aba ni siquie a concebible, po mucho que o a cosa hoy suela p esumi se, con an e io- idad a dicho acon ecimien o e oluciona io (19). Como o áculo del de echo que llegó ealmen e a c ee se, él mismo se o ecía cual codi icado uni e sal, como si la legislación pa a la humanidad, pa a una humanidad cons i ucional, pudie a manu- ac u a se desde Ingla e a (20). Mas así p e endía una au o idad cul u al, no un pode polí ico. Es lo mismo que que ía pa a unas an iguas me ópolis espec o a sus an iguas colonias. E a de es e modo a o able a una unidad del de echo po homo- geneidad de cul u a, mas no a una sus acción de pode es po imposición de o os de adio mayo . Cada sociedad di e enciada den o de la humanidad cons i ucional, de una humanidad limi ada como oda ía e emos, hab ía de con a con su p opio égimen aunque sólo ue a pa a adop a au ónomamen e, sin co upción pa a la mino ía, con elicidad pa a la mayo ía, las posiciones sus an i as del de echo que p opugnaba (21). (18) J. BENTHAM: Rid You sel es o Ul ama ia. págs. 55, 97-100 y 157-162. T aduzco go e ning bodies po cue pos polí icos. Las e e encias son na u almen e a los a ículos cons i ucionales 321.8, pa a los Ayun amien os, y, pa a las Dipu aciones, 335, del que luego di é algo. (19) B. CLAVERO: Happy Cons ilulion, e ce capí ulo. (20) J. BENTHAM: «Codi ica ion P oposal Ad essed o All Na ions P o essing Libe al Opinions», en JOHN BOWRING (ed): The Wo ks o Je emy Ben ham, Edimbu go, 1843, ol. IV, págs. 535-594. (21) Respec o a su o ecimien o a los mismos Es ados Unidos con su cons i ucionalismo incompa- ible, po ede al y po judicial, con el plan eamien o codi icado : H. L. A. HART: Essays on Ben ham. Ju isp udence and Poli ical Theo y, Ox o d, 1982, págs. 53-78; y espec o a más Amé ica hacia el su : M. WILLIFORD: Je emy Ben ham and Spanish Ame ica, págs. 15-30. Po lo gene al, pa a España, la eu opea y la ame icana, suele hoy pa i se del p opio pa adigma de la codi icación que puede po sí solo descen a la p oblemá ica cons i ucional: B. CLAVERO: «Ley del Código: T ansplan cs y echazos cons- i ucionales po España y po Amé ica», en Quade ni Fio en ini. 23, 1994, págs. 81-194. 51 BARTOLOMÉ CLAVERO A su en ende , la unidad ins i ucional de en ada sob e sociedades di e enciadas, y no la cul u al de llegada, es la que co ompe y pe ie e. La p esunción de indi e encia, de ausencia de di e enciación, a los e ec os de es ablecimien o de ins i uciones, es o es lo que gene a co upción, lo que p oduce pe e sión. Según se o mula po una p oclama española de unidad en e a los mo imien os independen- is as con é minos que Ben ham en a iza: «Lengua, eligión, leyes, cos umb es, odo igual y lo mismo», incluso «unas i udes». También i oniza: «Mi ad, ¡qué uen es de simpa ía! ¡Qué ínculos de conexión! Man ened odos es os ins umen os de a acción mu ua que ope an sob e el pueblo en a o de ues a pa ia y con exclusión de cualquie o a.» Y se pone se io: «Es o no iene más espaldo que la anidad y la adulación e ó ica.» A su juicio en suma, una unidad pod ía log a se en lo que en iende que más cabe, como lengua y eligión, si no se ue za en lo que c ee que menos, como ins i uciones y pode es, como leyes y cos umb es de es e alcance. Exis iendo, asegu a Ben ham, un linaje común en e cisma inos y ul ama inos, la unidad ac ible se undamen a á y desa olla á mucho mejo sin la unidad in ac ible, es o es, con la independencia polí ica. Pod á habe elaciones y llega incluso a o ma se comunidad sin pe e sión de de echo ni co upción de hecho (22). De las mismas bases no polí icas de una conjunción, de su p opia con eniencia, p ocede pa a Ben ham la necesidad de sepa ación polí ica. Desemba aza se de Ul- ama ia es lib a se la me ópolis, ya de un yugo u u o si se ue za cons i ucional- men e la unidad, ya de una escisión i e e sible si se p o oca aumá icamen e la independencia. El desemba azo cons i ucional puede da o ma polí ica a la in e e- lación plausible. El cons i ucionalismo es adounidense, y no el me opoli ano de la más dudosa Cons i ución de Ingla e a, o ece el ejemplo sus ancial pa a Ben ham, un ejemplo que pod ía aho a mejo a se median e un p ocedimien o más conce ado hacia la independencia. Así ambién pod á p oduci se mucho mejo el mismo inc e- men o de las elaciones no polí icas, sob e odo y pa icula men e de las económicas. La p opues a no es de up u a de los ínculos exis en es con la que se dice Mad e Pa ia, sino de eplan eamien o de las a ecciones pa a el man enimien o de la iliación. No es á en e las in enciones de Ben ham la de un cambio de me ópolis, la de una sus i ución del colonialismo hispano po el b i ánico. Igual que ha pa ido del ex o de Cádiz pa a la de e minación de unos obje i os cons i ucionales, ambién compa e con es a no ma al o o empeño de ondo en lo que oca conc e amen e a Amé ica. Di ie en en la o ma (23). (22) J. BENTMAM: Rid You sel es o Ull ama ia. págs. 118-120, sen ando lo de common ancesl y, el linaje común, ambién espec o a los angloame icanos. La p oclama española de e e encia es subsiguien e al es ablecimien o de la Cons i ución en 1820. (23) J. BENTHAM: Rid You sel es o Ul ama ia. págs. 188-194, concluyendo po odo lo que ha in e ido del ex o gadi ano: «Si el á bol se conoce po sus u os, así los u os po el á bol», su exp esión inal que es mi ci a inicial. P. SCIIOFIELD (ed.): Colonies, Comme ce. and Cons i ulional Law, añade o os ex os de BENTHAM que abundan en a gumen os del inacabado Rid You sel es o Ull ama ia. uno de ellos edi ado en su momen o y p ologado po J. BOWRING: Obse alions on he Resl icli e and P ohibilo y 52 3. PERO ¿QUIÉNES SON LOS COLONIZADOS EN AMÉRICA? Pueden Ben ham y Cádiz compa i una composición de ondo que no acaba de hace se explíci a y que in e esa ae a la luz. Hay una p egun a p imo dial cuya espues a pa ece que es u ie a dada, pues no se o mula, o cuyo in e ogan e no pa ece que cupie a, pues no se a on a. Es an sencilla como és a: ¿Qué es Ul ama- ia? En é minos de suje o cons i ucional, del suje o polí ico, suje o colec i o, que así se designa pa a una independencia: ¿Quién es? ¿Quiénes son? ¿Quiénes la o man? Del mismo modo que la Cons i ución de Cádiz iden i icaba pasablemen e los suje os indi iduales, los ciudadanos, que in eg an el suje o polí ico de la Nación p opia, quienes «po ambas líneas aen su o igen de los dominios españoles de ambos hemis e ios y es án a encidados en qualquie pueblo» de ellos (a . 18), igual al menos hab ía de plan ea se la cues ión de quiénes componen o hab án de compo- ne la en idad o en idades co espondien es en Amé ica. Ben ham ha dicho que son unos indi iduos an ex años, po azón de in e eses, como amilia es, po adición de cul u a. ¿Qué suje o colec i o esul a en onces? ¿En cuál se es á ealmen e pensando aunque no se le iden i ique exp esamen e? Fal a la o o, una imagen. No es un an asma. Exis e. Comencemos po la denominación. Ben ham adop a el hispanismo o la inismo de Ul ama ia as algunas acilaciones y algún o o ensayo. En un esc i o sob e el mismo asun o de la emancipación colonial e e ida a la Amé ica española que es poco an e io al de ¡Lib aos de Ul ama ia!, en un mensaje de Philohispanus al Pueblo de España, no ha acuñado oda ía dicha iden- i icación. Tiene con an e io idad o a: C eolia. Pe sonaliza más: no la ie a de Ul ama , sino la ie a de los C iollos, de quienes cuen an con linaje común que ha dicho espec o a los eu opeos. «España ha p oducido muchos de los pad es de los habi an es de la Amé ica Española.» Españoles y ame icanos pueden conside a se he manos, pe o no po ello cabe que pa icipen en un mismo égimen. Les sepa an los in e eses que ma can las dis ancias y las ci cuns ancias. Pa a en a ya en el a gumen o de la pe e sión, Ben ham hace el cálculo de que po una pa e, en España, enemos diez millones y medio de indi iduos, y po o a, en la Amé ica española, sie e millones más, unos diecisie e millones y medio de ul ama inos. ¿Tan os he manos po sepa a hay? Eso pa ece. Re i iéndose a la India, Ben ham no deja de ad e i la p esencia de la población hindú, pe o con e e encia a Amé ica la misma exp esión de na i os hace e e encia a los c iollos, « ues os pa ien es», dice di igiéndose siemp e a los españoles (24). Comme cial Sysiem, especially wiih a Re e ence lo he Dec ee o lhe Spanish Co les o July 1820, Lond es, 1821, aquí págs. 345-383. Mad e Pa ia, que ambién, como e a usual po en onces, aplica a los Es ados Unidos espec o a Ingla e a, es Mo he Coun y. (24) J. BENTHAM: «Philo-Hispanus o he Peoplc o Spain», págs. 201, 203, 217, 309 y 322, en P. SCHOFIELD (ed.): Colonies, Comme ce, and Conslilu ional Law, págs. 195-344. 53 BARTOLOMÉ CLAVERO baxo cuyo mando y po es ad es u ie en los espec i os con en os, aunque és os se hallen epa idos en di e en es obispados. VI. Los eligiosos misione os debe án cesa inmedia amen e en el gobie no y adminis ación de las haciendas de aquellos Indios, quedando al cuidado y elección de és os dipone , po medio de sus Ayun amien os, y con in e ención del Ge e supe io polí ico, se nomb en en e ellos mismos los que ue en de su sa is acción, y u ie en más in eligencia pa a adminis a las, dis ibuyéndose los e enos, y educiéndose a p opiedad pa icula , con a eglo al dec e o de 4 de ene o de 1813 sob e educi los baldíos y o os e enos a dominio pa icula . Lo end á en endido la Regencia del eyno pa a su cumplimien o. Dado en Cádiz a 13 de se iemb e de 1813. He aquí el colonialismo an iguo embebido en el cons i ucionalismo mode no. Aquí se encas a. Los indígenas pod án se suje os ciudadanos, pe o no mien as que es én ajenos a la cul u a cons i ucional, a la cul u a única que cons i ucionalmen e se concibe, y así se epu en exp esamen e po incul os. Hab án de se cul i ados, some idos a es a educción, po los mecanismos eclesiás icos más e icien es en on- ces, con suspensión en endida de cons i ucionalidad, a in de que adquie an la in eligencia que les aiga a la an opología p opia del cons i ucionalismo, educién- dose así no sólo ellos, sino ambién explíci amen e sus ie as, és as a p opiedad pa icula , a es e a ibu o de ciudadanía. El dec e o no puede se más paladino de unos p incipios ya con enidos en la Cons i ución y p esupues os po su cul u a (39). Es o, lo cons i ucional, c eo que es lo que debe aquí sob e odo impo a nos. Todo un í ulo de la misma Cons i ución, el no eno y penúl imo De la Ins uc- ción Pública, abunda con ca ác e gene al en es os obje i os de incul u ación in eg al po acción no sólo es a al, sino ambién eclesiás ica. La con e sión ha de se cons- i ucional, más así aho a que eligiosa. Ya pod ía su i se ambién es o po una población eu opea poco p ocli e a dicha an opología del suje o no comuni a io y de la p opiedad indi idual, cuya sue e sigue esul ándole hoy igual de indi e en e a una his o iog a ía que, po cons i ucional, se iden i ica y comulga con una misma p esunción de cul u a, pe o es amos mi ando a Amé ica. Ahí puede esul a una e dade a anscul u ación, dicha imposición de oda una cul u a, al g ado de p i- ación de de echo p opio. Cabe deci que hay ambién un obje i o de cancelación de oda una población, de odo un conjun o de cul u as, de odas sal o la p opia, pe o no una abs acción, es a eliminación de en ada. La cancelación no e a inmedia a y conocía una ansi- ción que podía man ene la si uación p eceden e de de echo pa a la misma población indígena. Se man enía la posición más anca de una subo dinación di ec a y así econocida desde un inicio. En es a a ian e cons i ucional, la gadi ana que no se epudia á po la independencia espec o a es e p eciso pun o, dicha población, la (39) B. CLAVERO: Razón de es ado, azón de his o ia, azón de indi iduo. Mad id, 1991, cua o capí ulo. 60 ¡LIBRAOS DE ULTRAMARIA! indígena, es á p esen e desde un o igen. No odos los cons i ucionalismos comienzan espondiendo a una misma o ma y un mismo g ado del colonialismo que compa en. 5. SENTIDO COLONIAL Y SINSENT1DO CONSTITUCIONAL AMBOS COMUNES Es una ealidad la colonial de Cádiz que no io exac amen e Ben ham, o que no pudo ealmen e obse a po que su isión no la admi ía. Su cul u a no la concebía como si uación cons i ucional. Pa a él y pa a ella, el cons i ucionalismo no podía plan ea se sino en e quienes ya pa iciaban de su an opología. La población indí- gena no e a p oblema suyo. La incul u a que así se le p esume la excluye. P ocu á - sela no es esponsabilidad de la pa e cons i ucional. Es a ep esen a a la humanidad y como al se hace ca go di ec amen e, sin mayo es mi amien os, de unas ie as y de unos ap o echamien os. El mismo De echo de Naciones de la época, un de echo que es Ben ham quien bau iza como In e na ional Law, como de echo in e nacional. ya enía ocupándose de es os enómenos de dominio y no p edicando o a cosa (40). El a ado en onces más au o izado de un al De echo de Naciones, el de Eme de Va el, llegaba a co e en onces ambién en cas ellano haciendo p ecisamen e la dis inción en e un dominio ju ídicamen e acep able, el de la exclusión anglosajona, y o o que lo esul a menos, el de la inclusión hispana. Se nos dice que unos pueblos que no o ganizan el e i o io pa a el abajo de la ie a median e ap opiación p i ada ca ecen del de echo de de ende la y e ene la en e a la colonización: «No pueden queja se si o as naciones más labo iosas y de menos ex ensión ienen a ocupa una pa e», no el odo. Po ello se nos ag ega que «mien as que la conquis a de los impe ios o ganizados del Pe ú y de México ue una usu pación escandalosa, el es ablecimien o de muchas colonias en el con inen e de la Amé ica sep en ional, podía se muy legí imo» (41). Y ampoco e a una ocu encia singula . E a mo i o gene alizado que ponía en cues ión no sólo un dominio en Amé ica, el hispano, sino ambién la legi imidad de la Mona quía ca ólica, la misma hispana, y en su doble sen ido la cali icación de ca olicismo, el eligioso y el geog á ico (42). (40) SHARON K.ORMAN: The Righlo Conques : The Adquisi ion o Te i o y by Fo cé in In e na ional Law and P ac ice. Ox o d, 1996, págs. 5-131; S. JAMES ANAYA: Indigenous People in In e na ional Law. Ox o d, 1996, págs. 9-38. Pa a una some a in oducción con la pe spec i a de una con inuidad no p ecisamen e po an icipo his ó ico de de echos en es e campo, B. CLAVERO: Di i o del a Socie á In e nazionale. Milán, 1995. (41) El De echo de Gen es o P incipios de la Ley Na u al, aplicados a la conduc a y a los negocios de las Naciones y de los Sobe anos, esc i a en F ancés po M . Va el, y aducida al Español po el Licenciado D. Manuel Pascual He nández, Mad id, 1820, ol. 1, págs. 118-119, da ando la edición o iginal de 1758. (42) PABLO FERNÁNDEZ ALBALADEJO: En e la «g a edad» y la « eligión»: Mon esquieu y la u ela de ¡a Mona quía, en las ac as del Semina io In e nacional en Homenaje al P o . D. F ancisco Tomás y Valien e sob e Los undamen os ju ídico-poli icos del p ime cons i ucionalismo eu opeo. 61 BARTOLOMÉ CLAVERO E a condena de es o, de un ca olicismo, y no exac amen e del colonialismo. Responde a una lógica menos sos enible as una independencia que ompe lazos polí icos en é minos además cons i ucionales. El p opio cons i ucionalismo ame i- cano pudie a en onces sana , si no desde luego el colonialismo, alguna esponsabi- lidad ya no eu opea. La independencia que ida po Ben ham puede así hace lo. No espe emos consecuencia de un mismo De echo de Naciones as ¡Lib aos de Ul a- ma ia! Una independencia sob e las mismas bases coloniales del dominio hispano e incluso con los mismos mecanismos, los eclesiás icos incluidos, no a a cali ica se ambién de usu pación y de una usu pación encima escandalosa. La o ma cons i- ucional es á solapando, no cancelando, el ondo colonial. Pod án e ec i amen e man ene se los mecanismos adicionales de dominación c iolla sin el pelig o de la descali icación (43). Y hay más, algo que pod á de ini i amen e consag a , no el plan eamien o cons i ucional más genuino que a de Locke a Ben ham, sino el del colonialismo adicional que se ha conse ado en cambio po pa e de Cádiz. Me e ie o al acon ecimien o de que, desde iempo ce cano al que es amos iendo, a pa i de los años ein a del xix, se plan ea y comienza a impone se en los Es ados Unidos de Amé ica una ju isp udencia cons i ucional que esuel amen e ecupe a las ca ego ías adicionales con come idos muy p ecisos an o de subo dinación de la población indígena como de disposición de sus e i o ios. Puede e se pe ec amen e en ella unos o ígenes hispanos que son en ealidad ca ólicos, de un onco del ca olicismo común a los p o es an ismos (44). La imposición del eplan eamien o puede oma odo el siglo, si no más, pe o el mismo ya se encuen a cla amen e o mulado. La expansión de cos a a cos a de los Es ados Unidos du an e es e iempo hubie a podido peo p oduci se, o no pod ía habe se cons i ucionalmen e ealizado, con el plan ea- mien o cancela o io de la p opia independencia (45). Ben ham achaba de imposible el égimen gadi ano. Cons i ución imposible se ha dicho en epe idas ocasiones de aquella desde su misma época sin que la desca- li icación po in iabilidad señale ni en onces ni hoy a nues o ex emo. Ben ham apun aba en la di ección sin ace a y sin cabe ni siquie a que lo hicie a, pues su capacidad de c í ica no podía llega donde su campo de isión no alcanzaba. Mas la imposibilidad no pa ece p ecisamen e con i ma se al e ec o colonial. Imposible (43) Pa a unos p ime os pasos en un ema an básico como sin omá icamen e igno ado po odo un De echo Indiano, ABELARDO LEVAGGI (ed.): El abo igen y el de echo en el pasado y el p esen e, Buenos Ai es, 1990. (44) FÉLIX S. COHÉN: «The Spanish O igins o Indian Righ s in he Law o he Uni ed S a es», in Geo gelown Law Re iew, 31, 1942, págs. 1-21; R. A. WILLIAMS JR.: The Ame ican Indian in Wes e n Legal Thoughl, págs. 287-323. (45) PHILIP P. FRICKEY: «Ma shalling Pas and P cscn : Colonialism, Cons i u ionalism, and In e - p e a ion in Fede al Indian Law», en Ha a d Law Re iew, 107, 1993, págs. 381-440; SIDNEY L. HARRING: C ow Dog 's case: Ame ican Indian so e eign y, ibal law, and Uni ed S a es law in he nine een h cen u y, Camb idge, 1994; BLUE CLARK: Lnne Wol . Hi chcok: T ea y Righ s and Indian Law a he end o he nine een h cen u y, Lincoln, 1994; FRANCIS P. PRUCHA: Ame ican Indian T ea ies, págs. 287-358. 62 ¡LIBRAOS DE ULTRAMARIA! ealmen e se ha demos ado la posición ex ema del p opio Ben ham y de la cul u a que ep esen a. Tal se ha p obado no la p esunción misma, mas su g ado ex emado, es o que puede esul a p ecisamen e ca ac e is ico de oda una p ime a cul u a cons i ucional. De hecho implicaba un e dade o genocidio (46). Tampoco es que aya a p oduci nos sa is acción la his o ia algo dis in a de un cons i ucionalismo que, embebiendo igualmen e colonialismo y no epugnándole ampoco episodios genocidas, ha p i ado y sigue p i ando de de echo a pa e de la humanidad, a una pa e in adida y educida, a la Indoamé ica aún an incons i uida que no cuen a ni con nomb e p opio (47). Pe o se a aba de si ua el cons i uciona- lismo gadi ano y de hace lo desde la pe spec i a más cons i ucional de su iempo. Se nos o ece un penoso pano ama, más penoso po cuan o que hoy se ep oduce y además oda ía como pun o ciego, es ando a la is a, y no sólo median e espon- sabilidad de la his o iog a ía po que sea con su complicidad. Es el modo como se plan ea y desen uel e con el p esupues o y el esul ado de sella la cancelación del de echo indígena en Amé ica, de algo p esen e pa a una población de al ededo de cua en a millones de pe sonas, pues al es en ci as edondas la humanidad que, pese a p esunciones de ex e minio i emisible y mes izaje ineluc able, pe manece esuel- amen e con cul u as y e i o ios p opios a lo ancho y la go del con inen e (48). Bas a ía con desliza alguna ez la mi ada po alguna supe icie que no ue a la engañosamen e c is alina del p opio espejo, po o as páginas si sólo se iene es e acceso, pa a obse a se i o el asun o (49). Mas la humanidad se conside a hoy (46) R. A. WILLIAMS JR.: Documen s o Ba ba ism, pág. 251, espec o a LOCKE, admi ándose de que se le siga sin omá icamen e conside ando un clásico cons i ucional. (47) B. CLAVERO: «Teo ema de O'Reilly: Incógni a cons i uyen e de Indoamé ica», en Re is a Española de De echo Cons i ucional, 49, 1997, págs. 35-77. (48) MARIO G. LOSANO p ologa como di ec o de odo un p og ama de in es igación de de echo ame icano lo úl imo: MARZIA ROSTÍ: Come la Spagna pe se ¡Ame ica. La Spagna di on e all'indipen- denza delle p op ie colonie sudame icane, 1800-1840. Milán, 1996, bajo esc p esupues o de igno ancia que po su misma adopción se hace esul ado; p esen ando ambién la publicación an e io de la misma M. ROSTÍ: L'e oluzionegiu idica dell'A gen ina indipenden e. 1810-1950, Milán, 1994, págs. XII-XI11, el p opio LOSANO iene el mé i o de anquea lo que no suele expone se abie amen e en o o ju ídico: el escena io de unas cul u as indígenas des uidas po la conquis a y subsis en es sólo algunas «p imi i as» con la in e encia exp esa de que así no exis en hoy que impliquen de echo y me ezcan conside ación. Y no me esis o a añadi que o a ob a cancela o ia en igual medida, o en una mayo pues ni siquie a egis a la ade e encia y además se e ie e a momen o his ó ico, el nues o gadi ano, de mayo ía indígena más que absolu a, la ob a de L. CAMPOS BORALEVI: Ben ham and he Opp essed, como ya se hab á adi inado, ampoco es de esponsabilidad p i a i a de la au o a, pues se plan ea y di ige en el Ins i u o Uni e si a io Eu opeo, la ins i ución uni e si a ia de la Unión Eu opea que iene su sede en Flo encia, con c édi os magis e iales ambién ex e nos de al cali icación e ec i a, págs. VII-X: con esponsabilidades cien i icas de maes os ac uales de la cul u a eu opea espec o a la igno ancia sin ad e encia. (49) Pa iendo de la misma p esencia his ó ica española, MAGDALENA GÓMEZ RIVERA: «El de echo indígena en la an esala de la Cons i ución», en Economía In o ma, 250, 1996, págs. 24-42, e is a de la Facul ad de Economía de la Uni e sidad Nacional Au ónoma de México que así e iden emen e y al menos pa a el caso no aplica la ca ego ía an p i a i a de economía de es udiosos an ep esen a i os hoy y en e 63 BARTOLOMÉ CLAVERO descolonizada man eniéndose el colonialismo in e io ame icano, es e p oduc o cons i ucional eu opeo. «Si el á bol se conoce po sus u os, así los u os po el á bol», ha concluido, aun quedando inconcluso, ¡Lib aos de Ul ama ia!, un mensaje cons i ucional en e a un dominio colonial. Mas cons i ucionalismo y colonialismo no pa ecen de en ada an dis in os. La dis inción depende de la mi ada. Si únicamen e mi amos el á bol de la Cons i ución, e emos an sólo u os cons i ucionales y no o os, u os dulces y no ag ios. Vemos unos u os pendien es y en sazón, no los desp endidos y en descomposición, siendo como son cosecha de la misma plan a. Son gé menes de la misma cepa (50). Es mi ada p oducida en buena pa e oda ía po la his o ia, quie o deci po la his o iog a ía, po nues a a ea p o esional. Comienza po se cons i uyen e sin necesidad ni siquie a de se ju ídica. Ocupa oda ella, una his o ia gene al y unas his o ias especializadas, luga impo an e en e las c eaciones cul u ales que o man ep esen aciones y con o man ealidades. Es así e ec i amen e la his o iog a ía pa e de la his o ia misma. ¿Cómo a a conside á sele, ni aun mi ándose sólo al pasado, de espaldas al p esen e? 6. EPÍLOGO Mi ando al pasado y al p esen e, no se me ocul a que lo dicho sob e Amé ica pudie a ene ambién su aplicación pa a Eu opa. Pod ía aplica se, sin i más lejos, al caso asco. El asun o no hay po qué ehui lo. No c eo que engamos que enuncia al eje cicio de la in eligencia po que su amos el de la iolencia. El uso de la azón noso os, quie o deci en la ac ual coyun u a milcna is a y en e eu opeos y cu oul ama inos, como los ci ados, si no ben hamis as, bcn hamólogos P. SCHWARTZ y C. RODRÍGUEZ BRAUN. (50) La igu a del á bol y los u os es exp esión inal allí y ci a inicial aquí, como ya he ad e ido. La segunda aco ación capi ula mía p ocede de ca a de To ibio Núñez a Ben ham, de 20 de diciemb e de 1821, que ya hicie a imp imi en su momen o el au o , Salamanca, 1822, y que, con acceso a sus papeles, al a chi o de la amilia Núñez, ambién edi a a Luis SILVKLA: BENTHAM. SUS abajos sob e asun os españoles. Exposi o de su sis ema en España, Mad id, 1908, págs. 80-88. Es del pá a o inal de su pos da a, odo un mues a io an ológico de la p esunción cul u al común desde luego no sólo a BENTHAM y ben hamis as, sus co esponsales, secuaces c incluso es udiosos, los bcn hamólogos: «Adiós, pues, Genio del bien; no nos neguéis os las luces que nos hace espe a ues a ilan opía, y acá cuida emos de p opaga las; la e idencia une los ánimos, y las ues as conducen a ella, y la acili an; po que os habéis ealizado el p oyec o de Sóc a es, habéis jus i icado la ase ción de Galilco, habéis hecho palpable el dic amen de Locke y habéis lle ado a cabo las ap eciables en a i as de Bccca ía. Adiós, y i id mucho pa a bien de la especie humana y pa a goza de la glo ia que no ue dado has a os consegui a o o mo al.» BENTHAM con aba en onces se en a y es años. Fallece ía en 1832, no llegando a e po poco más de un pa de años el momen o cuando España comenza a po in a lib a se po su pa e de Ul ama ia. decidiéndose a econoce o malmen e unas independencias c iollas con cuen a y iesgo comunes: sob e la base cons i ucional pe ec amen e compa ida de concomimien o nulo, po apa heid. de la pa e indígena, en onces con c eces la mayo ía. 64 ¡LIBRAOS DE ULTRAMARIA! es o ma de esponde al c imen. Su p ác ica sis emá ica que llamamos jus amen e e o is a pe sigue lo con a io. Apela a la azón, pe o apun a a la olun ad, in en- ando secues a nos la una pa a impone nos la o a. Discu amos en onces haciendo abs acción del e o no po que nos esignemos, sino pa a que no comience a ence nos pesando no sólo en el ánimo, sino ambién en el aciocinio. No hay po qué eludi lo. La cues ión no es sólo ame icana. La icción nacional gene a iz de pe e sión cons i ucional, es e e ec o muy supe io incluso a lo que Ben ham acusa a, puede que ambién ope e espec o a la España cisma ina. Toda una his o iog a ía sob e aquella p ime a Nación cons i ucional española pa ece que no log a ap ecia la en e gadu a consiguien e del p oblema, ni siquie a la domés ica, desde el mismo momen o en que ha dejado ue a de isión su mani es ación más palma ia, la ul ama ina indígena. Ni aun cuando mi a a Amé ica llega a con empla el asun o. Una nación comienza po nace sin igu a de inida que pueda his o iog á- icamen e acomoda se con el p opio pano ama his ó ico de naciones en onces in e - nas (51), más de un cen ena si compu amos, como debemos pues cons i ucional- men e se incluían, las indígenas de g an pa e de Amé ica y alguna de Asia. De ad e i se la p esencia humana, llega incluso a nega se la cuali icación cons i ucio- nal. Así incomoda ealmen e el pano ama (52). Hubo ya en onces azones pa a el desacomodo y no en Amé ica an sólo, como ampoco es que las hubie a en Eu opa solamen e, dado el expansionismo napoleó- nico, en el in e io de la Nación española. Las había pa a la misma esis encia de una icción nacional en e a o a, en e unas icciones que, po cons i uyen es, no dejaban de ene su ealidad ope a i a. Una Nación, la de España, se esis ía a con e i se en ex ensión o en duplicado de o a Nación, la de F ancia. Se a i ma mime izándose y así, cual gemela, se cons i uye. Dándose las Naciones po p eexis- en es, no cabe que se pe ciba el enómenio po pa e de unas his o iog a ías cuyo nacionalismo no es siemp e a nues as al u as conscien e. En los inicios españoles, los de Cádiz, el in en o de la Nación en cla e his o iog á ica que esul e cons i u- yen e se plan ea de la o ma más anca (53). (51) MARÍA CRUZ SEOANE: El p ime lenguaje cons i ucional español (¡AS Co es de Cádiz), Mad id, 1968; PIERRE VILAR: «Pa ia y nación en el ocabula io de la gue a de la Independencia española», 1971, en sus Hidalgos, amo inados y gue ille os. Pueblo y pode es en la his o ia de España. Ba celona, 1982, págs. 211-252; JOAQUIN VÁRELA: La Teo ía del Es ado en los o ígenes del cons i ucionalismo hispánico (Las Co es de Cádiz), Mad id, 1983; XAVIER ARBÓS: La idea de nació en el p ime cons i ucionalisme cspanyol, Ba celona, 1986. (52) X. ARBÓS: La idea de nació en el p ime cons i ucionalisme espanyol, pág. 149: la igualdad de de echos o ciudadanía común «no am aba ais qui no e en de aca blanca», siendo los p ime os in e esados en es a p esun a exclusión «els memb es de la bu gesia c iolla». Es esis doc o al di igida y p ologada po Jo di Solé Tu a, habiendo pasado examen como al eje cicio académico, apa e de o os econocidos conseje os, de En ique Tie no Gal án, Miguel A ola, José An onio González Casano a e Isid e Molas. Y he de añadi , pa a no esul a injus o, que la p ime a ez que leí el lib o, a su apa ición, ampoco ad e í un e o como és e e i icable, pues es de hecho. (53) B. CLAVERO: «Co es adicionales e in ención de la his o ia de España», en ¿as Co es de 65 BARTOLOMÉ CLAVERO Una asamblea como la de Cádiz de una p eca iedad aun supe io a la ancesa de 1789, en endiéndose Nación e igno ando naciones, se apode a a sí misma en un g ado insóli o pa a la his o ia y desp opo cionado pa a el cons i ucionalismo. Una p ác ica podía habe sido ya oda ía más pe e sa de lo que Ben ham se imagina a. La asamblea gadi ana no sólo se a ibuye y eje ce un pode legisla i o de alcance cons i uyen e, sino que igualmen e, sin mi amien o ampoco pa a de echos, ecu e a la a ocación y desempeño de pode es judicial y ejecu i o con e idos en p incipio po ella misma a o as ins i uciones. En endiéndose ep esen ación de una Nación y así la Nación misma, se a oga un pode no suje o a de echo, no debido a los de echos de sus indi iduos y naciones. Ap o echando una si uación mili a que pe mi ía cancelaciones ins i ucionales (54), se ap es a al eje cicio más expedi o de un pode cons i uyen e sob e la Nación oda (55). Y odo es o no es sólo que podamos acusa lo noso os. En onces, que es lo que impo a po signi ica i o, podía acusa lo una c í ica cons i ucional desde posiciones di e sas den o del cons i ucionalismo mismo, no desde unos campos p e o con acons i ucionales (56). Ya sólo po plan ea se desde una posición de dicha na u aleza cons i ucionalis a me ece ían especial a ención unas c í icas de en onces. Las his o iog a ías naciona- lis as no siemp e a la la ga conscien es, an o la de F ancia como la de España, han p o ocado el espejismo de que sólo hubo oposición signi ica i a no cons i ucional a sus espec i os a anques cons i ucionales, añadiendo de es e modo pun os ciegos in e esados. Así se ha limi ado ambién el campo de isión has a el ex emo de anula se la posibilidad del mismo con as e cons i ucional que se plan ea a desde el p opio cons i ucionalismo ealmen e en onces exis en e, que es lo que impo a de ca a al pasado y puede que ambién al p esen e po no segui se pe diendo pe spec- i as (57). Cas illa y León. 1188-1988. Ac as de la III E apa del Cong eso sob e la His o ia de las Co es, Valladolid, 1990, ol. I, págs. 147-195. (54) CARMEN MUÑOZ DE BUSTILLO: «De Co po ación a Cons i ución: As u ias en España», en Anua io de His o ia del De echo Español, 65, 1995, págs. 321-403. (55) F. TOMÁS Y VALIENTE: «Génesis de la Cons i ución de 1812. De muchas Leyes Fundamen ales a una sola Cons i ución», en Anua io de His o ia del De echo Español, págs. 13-125, ci a en pág. 88 de un acue do p epa a o io de las Co es: «Adop a po máxima undamen al del sis ema de e o ma que debe es ablece se que no hab á en adelan e sino una Cons i ución, única y uni o me pa a odos los dominios que comp ende la Mona quía española», lo que así ue de e minación po da y no e idencia dada. Es e Nacimien o de una Nación es de echa de 5 de no iemb e de 1809. (56) MARTIN MURPHY: Blanco-Whi e: Sel -banishedSpania d. New Ha en, 1989, págs. 48-93; JUAN FRANCISCO FUENTES: José Ma chena. Biog a ía polí ica e in elec ual, Ba celona, 1989, págs. 222-258, ambos, Ma chena y Blanco Whi e, an o po los acon ecimien os que su ie on como po las ideas con las que eacciona on desde posiciones bien dispa es y pese a la al a de compe encia especí icamen e cons i ucional ambién de ambos, más econocida en el caso más conscien e de Blanco Whi e. Y en e los c í icos cons i ucionales de Cádiz hab íamos de inclui po supues o ambién, aunque no i iese pa a e la Cons i ución, a Gaspa Melcho de Jo ellanos, o o cons i ucionalis a sin ob a cons i ucional. (57) B. CLAVERO: LOS de echos y los jueces. Mad id, 1988, donde inicio es e géne o de con as e que he p oseguido pa icula men e desde en onces en las páginas de Quade ni Fio en ini. 66 ¡LIBRAOS DE ULTRAMAR1A! Y hay más, algo que puede aho a especialmen e in e esa . En dicha c í ica cons i ucional con empo ánea de Cádiz se plan ean ambién cues iones que no dejan de a ec a al cons i ucionalismo po que no engan la apa iencia de cons i ucionales. Así ocu ió espec o a in en o his o iog á icamen e an celeb ado como el de la gue illa, el de la gue a sin a enimien o alguno a de echo y con ecu so po an o al e o . La pa e nacional que se conside a en condiciones de in e io idad en e a odo un impe io eu opeo no sólo la p ac ica, sino que la bendice. La conside a y p edica como jus a. El o o bando lo acusó no solamen e con e o social, mas ambién con ho o in elec ual. Ahí enemos o a censu a cons i ucional en e a Cádiz y és a en calien e. El e o ismo ue p ác ica común en aquella gue a, como lo se á en o as, pe o la c í ica apun aba jus amen e a la cues ión, no de conduc as, sino de p incipios y de aquellos p incipios que p e enden legi ima las y pueden así alen a las (58). Un bando nacional, po se lo, se en endía exen o de de echo, cuya misma p esunción pod á aplica se ambién luego a gue as in e nas más inci iles oda ía po comp eme e a ejé ci os egula es, a ue zas cons i ucionalmen e iden i icadas con la Nación (59). La cues ión comenzaba siendo cons i ucional po a ec a a de echos y lo se á en mayo medida po in e esa a ins i uciones. La p ác ica no es que pueda deci se cons i ucional, pe o esul a siemp e nacional. Y es de iempo del cons i ucionalismo. Con odos los con lic os que se quie a, unas elaciones se habían encauzado con an e io idad en unos é minos de de echo en lo que in e esa al menos al caso asco (60). No había en iempos p econs i ucionales po supues o la cues ión (58) J. MARCHENA: «Al gobie no de Cádiz», en la Caze a de Mad id. 27 a 29 de julio de 1812: Ob a española en p osa, edición de J. F. FUENTES, Mad id, 1990, págs. 119-138. Pe o no enían po qué habe sido e o is as las ác icas en las que pensa a JOVELLANOS cuando p opuso o malmen e la o mación de «gue illas»: JAVIER VÁRELA: Jo ellanos. Mad id, 1988, pág. 218. Y espec o a la di ección de MARCHENA ecue do que gobie no no signi ica lo que llamamos gobie no, ca ego ía oda ía inexis en e, sino el sis ema odo, comp endidas las Co es, como se exp esa en la misma Cons i ución de Cádiz ya en onces p omul- gada, pe o en ance aún de a i icación básicamen e co po a i a, dada en e o as cosas la p eca iedad dicha de la asamblea gadi ana: M. LORENTE: «El ju amen o cons i ucional», en Anua io de His o ia del De echo Español. 65, 1995, págs. 585-632, el núme o monog á ico que engo ci ando, el que obliga a mi juicio a cues iona oda una his o iog a ía cons i ucional. (59) Bas e el es imonio del cons i ucionalis a a mi en ende más sensible de aquel siglo en España, GUMERSINDO DE AZCÁRATE: Minu a de un es amen o. Mad id, 1876, que publicó anónima, pág. 78, espec o a las gue as ca lis as y pa icula men e a la que ha conocido, «la segunda gue a ci il que ha aniquilado la pa ia»: «En és a, como en la p ime a, ambos pa idos con endien es han sido poco esc u- pulosos en los medios: el ebelde, al ando a odas las leyes di inas y humanas, pa a sos ene lo que llama sac ilegamen e la causa de Dios; el libe al, ol idando que nunca un Gobie no puede oma como c i e io de conduc a el esponde con la injus ica a las que come en los que comienzan po pone se ue a de la ley. De un lado el incendio, el saqueo, el asesina o; de o o las con iscaciones, los des ie os, la ala de campos y cosechas: de ambos, la consag ación del p incipio inicuo e inmo al de que el buen in au o iza los malos medios». (60) JOSÉ MARÍA PORTILLO: Mona quía y gobie no p o incial. Pode y cons i ución en la P o incias Vascas. 1760-1808. Mad id, 1991. 67 BARTOLOMÉ CLAVERO cons i ucionalmen e más p ima ia, la de de echos indi iduales, los p opiamen e ales, pe o así ampoco la encon amos a e ec os p ác icos en los cons i ucionales. De endiéndose una Nación en e a o a, es la que se conside a débil la que comienza po c ee se con el de echo de ac ua al ma gen de odo de echo sal o el que en iende p opio. La ue e pod á segui el ejemplo. Todo daño que se in inja esul a ía legí imo cuando de una de ensa de Nación se a a. Es e suje o polí ico end ía asi a si ua se sob e la misma Cons i ución que lo sus en a, po encima de los mismos de echos que el o den cons i ucional ep esen a, los que le dis inguen. Así, sin sujeción alguna a de echo sal o el de la p opia exis encia, es como iene en onces a p oduci se el mismo nacimien o. El in en o nacional de la gue a de gue illas po pa e del bando pa io a, el de Cádiz, es al in y al cabo un co ola io de esa o ma de in ención de la Nación misma. La his o iog a ía nacionalis a no ha á sino co o- bo a lo con i iendo a aquella misma gue illa en ges a exp esamen e nacional. Tampoco es que sea exclusi a suya. En la conocida isión de unos obse ado es ex e io es, mien as que el cons i ucionalismo gadi ano puso las ideas, el mo imien- o gue ille o apo ó la acción. Aunque con es o que ía acusa se desconexión (61), esul a ambién complemen a iedad, cabiendo en onces acoplamien o. Es a íamos an e el pa de ca as de la misma moneda, de una misma pieza cons i ucional y nacional. No hace al a ci a . Es la imagen que suele o ece se, la que se da po hecha y iene po sabida. Mi emos la isión más ce cana de o o obse ado ex e io en el sen ido de no connacional. La his o iog a ía nacionalis a p opia esul a ía mucho menos con in- cen e aunque sólo ue a po pone nos las cosas demasiado áciles. Un especialis a en es uc u as nacionales no ha dejado de in e esa se po el momen o undacional gadi ano con su gue a de Independencia, con una gue a de la que se nos asegu a que «ma ca el momen o de la his o ia en que mejo se a i ma la unidad española, la unidad nacional». De ella, de la gue a, se nos dicen más cosas. Ma cha mal en su oma con encional, po lo que su gen «los g upos de comba ien es popula es». He aquí en ando en acción «unas clases popula es» que «expe imen an siemp e alguna sa is acción en el empleo de la iolencia cuando se les da ocasión de c i ica a las au o idades es ablecidas y a oma en aja sob e las mino ías dominan es». Todo es o se nos especi ica po que se dan casos de «ho ibles enganzas» no sólo con a anceses, sino ambién en e españoles y pa icula men e en e a au o idades p o- pias de las que se descon ia. «¿Cómo nega azones a es as descon ianzas y iolen- cias, aunque no les demos la azón?», se p egun a nues o obse ado con la espues- a complacien e an en endida que no iene necesidad de mani es a la (62). (61) KARL MARX y FRIEDRICH ENGELS: Re olución en España (1854-1876), Ba celona, 1966, págs. 90, «hazañas de la gue illa», y 109, «acción sin ideas» e «ideas sin acción», que son paginas de MARX, 1854, aducidas po MANUEL SACRISTÁN. 1960. (62) P. VILAR: «Ocupan es y ocupados: algunos aspec os de la ocupación y esis encia en España en 1794 y en iempos de Napoleón», 1968, págs. 189-205, en sus Hidalgos, amo inados y gue ille os, págs. 169-210. 68 . ¡LIBRAOS DE ULTRAMARIA! La esis encia a ul anza y el a aque po cualquie medio se conside a que es a ían más que jus i icados po que, como le espe a más o menos po en onces un español a un ancés, in en áis a a nos como indios. Quienes po lo is o me ecen la ejación cons an e son ellos, ame icanos abo ígenes, y no noso os, eu opeos na i os. Pe o la o a p esencia ya se encuen a cancelada desde que se nos ha asegu ado que llegamos al momen o «en que mejo se a i ma la unidad española, la unidad nacional». Nues o obse ado , que es ancés, en iende con odo al espa- ñol (63). E igual que con el pasado se mues a comp ensi o con el p esen e. La his o ia p e ende que le enseña. No hab ía solución de con inuidad no ya en e e o ismos con empo áneos, sino ampoco en e ellos y esis encias an iguas con o mes a de e- cho: «En de ini i a, Euskadi Ta Aska asuna es pa ien e de Visca la é a i mo í el mal go e n. Hay momen os en que la lucha de clases y las luchas de g upo llegan a jun a se» (64). Y es o se decía as la Cos i ución de 1978 cuando el e o ismo aludido en é minos an ap ecia i os había dado mues as, median e asesina os, de que no iba a ceja . Sob an o os comen a ios. Lo que en de ini i a esul a es que somos hijos de Cádiz, u o pod ido. (63) P. VILAR: Pa ia y nación en el ocabula io de la gue a de la Independencia, pág. 231, ci ando la Respues a paci ica de un español a la ca a sediciosa del ancés C égoi e que se dice obispo de Blois, Mad id, 1798, pág. 5; Ocupan es y ocupados, pág. 205, es o ci ado. (64) P. VILAR: «Es ado, nación y pa ia en las conciencias españolas: his o ia y ac ualidad» (con e- encia p onunciada en 1980), pág. 268, en Hidalgos, amo inados y gue ille os, págs. 255-278. 69