scieee Science in your language
[es] (orig)

Estrategias metropolitanas

Abstract

Implicaciones culturales de los diversos modos de producción y consumo de la civilización metropolitana en la construcción de la arquitectura de la ciudad. Enfoque profesional de la construcción de la metrópolis contemporánea en el contexto de la indeterminación ideológica del postcapitalismo contemporáneo y el debilitamiento teórico de las disciplinas de la Arquitectura y el Urbanismo

Read accessible full text

Estrategias metropolitanas

Author: Trachana, Angelique
Publisher: Editorial Universidad de Sevilla
Year: 1995
DOI: 10.12795/astragalo.1995.i02.03
Source: https://idus.us.es/bitstreams/0aaabf28-8de7-4be2-919d-1bcf90925d39/download
ESTRATEGIAS METROPOLITANAS
Angelique T achana
·Implicaciones cul u ales de los di e sos modos de p oducción y consu-
mo de la ci ilización me opoli ana en la coi1s ucción de
la
a qui ec-
u a
de
la ciudad.
E11{oque
p o esional de la cons ucción de
la
me ó-
polis con empo ánea
en
el con ex o de la inde e minación ideológica
del pos capi alismo con empo áneo y el debili amien o eó ico de las
disciplinas de la a qui ec u a y el u banismo.
E N 1972 se c eó en Lond es una o icina
con el nomb e O ice o Me opoli-
an A chi ec u e (OMA), po el g ie-
go
Elia Zenghelis y el holandés Rem Koolha-
as. De i ando de las enseñanzas de la A chi-
ec u al Asocia ion (AA), OMA que ía con ese
nomb e signi ica un cambio en el en oque
p o esional y un gi o concep ual y p ác ico de
la
a qui ec u a hacía una nue a mode nidad.
El acío ideológico e lejado como c isis del
Mo imien o Mode no, se e lejaba ambién
como un debili amien o del co pus eó ico de
la a qui ec u a que
se
disg egaba
en
a ios
i ine a ios p o esionales y e ;Iexiones pa cia-
les. OMA ha sido uno de los equipos p o esio-
nales que más discu ió sob e las condiciones
nue as de la a qui ec u a. Median e sus p o-
yec os-mani ies os p e endía ede ini las ela-
ciones de la a qui ec u a con
la
cul u a con em-
po ánea,
«la
cul u a
de
las masas y _
de
la
conges ión», « e isa y ede ini la subo dina-
ción dogmá ica de la a qui ec u a a las nocio-
nes de ealidad y no malidad» y a i ma una
a qui ec u a de la me ópolis de ca ac e ís icas
p opias de su condición me opoli ana'.
Rossi2 y la pla a o ma e isionis a c eada en
o no del 68 había sido has a en onces el mo i-
mien o más es o zado en o mula un nue o
sus a o eó ico, uni icado, desde un pun o de
is a ideológico. F en e al males a social,
p oducido po el en oque economicis a y ecni-
cis a de los desa ollos di igidos de la ciudad,
o ecía un lenguaje a qui ec ónico esca ado
del pasado como o mula con a «la deshuma-
nización de la a qui ec u a» y su subo dinación
al u banismo y la cons ucción especula i a.
O as endencias a anzaban independien e-
men e a amas eó ico-ideológicas en el seno
de una cul u a manie is a
en
endencias socia-
les y a ís icas de los es ados pos capi alis as,
ei indicando la au onomía a qui ec ónica.
Re lejo inmedia o de es a si uación, de enía
una elación de ambigüedad en e a qui ec u a
y ciudad, una si uación
de
inde e minación.
-
XIX
-
1 e
ASTRAGALO, 02 (1995)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
A icle, ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1995.i02.03
A qui ec a. Uni e sidad de Alcalá
La
an icipación de los acon ecimien os a la
e lexión eó ica, ponía en cues ión la alidez
de concep os his ó icamen e legi imados. La
«polis», en su esencia, se queb an aba. Las
nue as e oluciones p oducían una ans o -
mación cuan i a i a y cuali a i a del espacio
de la ciudad sin p eceden es, desbo dando sus
lími es.
Había sido adición eu opea, desde la a a-
dís ica, do a de una base eó ica la p ác ica
a qui ec ónica,
que
la
idea
p e alezca
la
p áxis mien as que, en Amé ica, las eo ías
siguen a los hechos, dominando sob e ellas la
p axis y la « eali y». Las nue as concep uali-
zaciones o « eo ías me opoli anas», pa en
del modelo ame icano y median e la explica-
ción de los enómenos consolidados en Amé-
ica a an de da una jus i icación a las en-
dencias eu opeas
..
Rem Koolhaas encuen a en los enómenos de
Manha an la ma e ialización acciden al de una
sín esis de la posible elación en e a qui ec u-
a
, mode nidad y me ópolis con empo ánea.
En su lib o, mani ies o e oac i o, Deli ious
New Yo k, (1978), a a de da un g ado de
cohe encia a los episodios de Manha an como
p oduc o de una eo ía in o mulada: el manha -
anismo, «única ideológía u banís ica que ha
alimen ado su concepción en los esplendo es y
mise ias de
la
condición me opoli ana de
hipe -densidad»
3•
«El manha anismo», como posibilidad de
sín esis de los desa ollos u banos de un libe-
alismo
absolu o
en
los
Es ados
Unidos,
adquie e una alidez de modelo -de inido po
un eu opeo-, con sus es a egias, eo emas y
up u as; asciende y se apode a, en la década
de los 80 y después en los 90, del campo eó i-
co. En es as décadas son ambién signi ica i os
ex os que se di unden como: Ap ediendo de
las Vegas de Ven u i, Ciudad collage de Colín
Rowe,
Manha an
ansc ip s
de
Be na d
Tschumi, en e o os.
De
la ciudad a
la
. me ópolis
Las nue as con igu aciones de
la
ciudad, que
in adían su e eno pe i é ico y pene aban en
sus in e s icios, al e aban con iolencia el eji-
do enheb ado len amen e y con inuamen e a lo
la go de la his o ia, in oduciendo
la
mo ili-
dad y la ecnología como máximos ac o es
ans o ma i os y exp esi os. Las implan a-
ciones écnicas p e is as como ins umen os
de
op imización
de los
p ocesos
u banos
conducían a desa iculaciones opog á icas,
sociales y psicológicas.
La
acele ación del
espacio que se con ie e en pu o iempo dis-
o sionaba la expe iencia espacio- empo al de
la ciudad.
Si se puede a i ma que en los cincuen a úl i-
mos años se ha cons uido más que en oda la
his o ia, se puede ambién sos ene que en las
dos úl imas décadas se han p oducido las ans-
o maciones cuali a i as más impo an es de
las ciudades. Tendencias expansionis as, e o -
mis as y eno ado as mul iplica on los epicen-
os de la explosión cons uc o a, ya no única-
men e en las a eas de las capi ales sino en odo
el e i o io. El medio u al de los países desa-
ollados p og esi amen e se con ie e en
medio u banizado. La implan ación de in aes-
uc u as de comunicaciones, do aciones y
cen os de consumo, cons i uye una dinámica,
que iene como lema «calidad de ida», impul-
sada po la cul u a ma e ialis a del pos capi a-
lismo con empo áneo.
~
XX
-
Si el concep o g iego
de
la
«polis» signi icó
unidad de me a ísica y ma e ialismo, el nue o
o den, al amen e a i icial, iene una o ien a-
ción exclusi amen e económica y se basa en
la
dominación écnica.
La idea de ciudad de inida en los dos ex os
undamen ales, la República de Pla ón y la
Polí ica de A is o eles - ex os que a gumen-
an la sociabilidad del se
humano-
as odas
sus ansmu aciones his ó icas en a en obso-
lescencia. El p opio A is ó eles apun a, como
ca ac e ís icas undamen ales, la a i iciali-
dad y la acionalidad de oda o ganización
social; no b o a de la p opia es uc u a na u-
al del homb e, sino que llega a cons ui se
po ue za del a i icio que acaba po coo di-
na las ensiones p o ocadas po sus necesi-
dades indi iduales en un en amado social
que se llama polis y se ige po la polí ica. La
ciudad es un p oyec o de acionalidad cuyo
in es el bienes a . No es su icien e, nos dice
A is ó eles, que la ciudad se cons i uya sim-
plemen e en un espacio ísico donde habi a
el homb e, sino que o ezca las inculacio-
nes necesa ias pa a sos ene lo que pe enece
a la esencia de la polí ica; la o ganización
solida ia.
La e olución de la ciudad sucede como e olu-
i a hipe o ia de acionalización y de comu-
nicación.
Las
écnicas
comunicacionales
llegan a desna u aliza los ínculos p opia-
men e sociales, en de imen o de la me a ísi-
ca a is o élica y a a o de un g ado cada ez
mayo de o ganización a i icial.
Las comunidades hoy se eemplazan po colec-
i idades p i adas. Luga
de
la comunicación
es
la
ele isión y las g andes in aes uc u as
- o os
de
espec aculos mul i udina ios y ac os
cul u ales- que han suplan ado el espacio pú-
blico.
La eo ía dellogos, de la amis ad y de la eli-
cidad4, con e ida en p axis, i umpió en la
mode nidad como écnica y ciencia empuja-
das, desde sus comienzos g iegos, po el impul-
so cognosci i o y p ác ico de en ende la na u-
aleza y c ea con es e dominio la cul u a.
Es uc u a solidi icada en es e mundo his ó i-
co que es nues o mundo eal, en pa e ha sido
como la misma na u aleza, un mundo obje i o
que ha ac uado siemp e has a aho a, en cie a
o ma, ma cando los lími es y condicionando
el sen ido de los p oyec os humanos. La mo i-
lización del mundo ha sido impulsada po la
ál e nancia
con inua
de dos p oyec os: un
p og ama idealis a que p oyec a una isión
eminen emen e subje i a sob e el mundo y un
p og ama
mecanicis a
que
incide
con
una
o ien ación cosmológica en el suje o humano'.
En e es as dos dinámicas se ha deba ido el
p oyec o acionalis a mode no pa a es a e i-
sado, p ecisamen e, en su ase de con e sión
en p oceso mecanicis a, ac í ico y op esi o, de
un al o g ado de uni o midad demandada po
una necesidad de la economía indus ial. La
c ecien e acionalización y la secula ización,
lo que Max Webe exp esa ía como «la jaula
de hie o del capi alismo indus ial»
6 sumía
al
mundo en un eno me desencan o.
Los a qui ec os mode nos habían sido a aídos
po la idea del o den y
la
idea del con ol, al
c ee se en la obligación de impone el o den
median e la a qui ec u a. El u banismo mode -
no, basado en p incipios de abs acción y de
gene alización, concebía la ciudad como un
odo con olado po la geome ía y un lengua-
je
a qui ec ónico codi icado.
-XXI-
21
ASTRAGALO,02(1995)ISSN 1134-3672
Una g an pa e de los documen os u banís icos
espondían e ec i amen e a condicionamien-
os ecnog á icos al ma gen de oda iloso ía
es é ica o de bienes a , con el único in de esol-
e con u gencia de e minadas con ingencias
cons uc i as,-de densidad, de in aes uc u as,
e c. Ba ios en e os, conu baciones, ciudades
sa éli e, habían sido concebidos como sis emas
de composición a qui ec ónicos y u banís icos,
con la simple p e isión de su ipología, medi-
das, o mas, a iculaciones, edes e c.
Los enómenos a qui ec ónicos y u banís icos,
que his ó icamen e habían sido legi imados po
medio de e oluciones e ideologías de clases,
a a és de sus alo es ins i ucionalizados,
_impues os a la sociedad, se ep esen aba una
olun ad de imposición de pode 7•
El Mo imien o Mode no habia sido la cul u a de
con e i ían en su g an bagage é ico-cul u al.
Sin emba go p on o es as cualidades, p ecisa-
men e, se con e i ían en ulga idad dis azada,
explo ada po la sal aje especulación inmobi-
lia ia y u bana.
A pa i de los sesen a la uncionalidad, some i-
da
al
impe a i o mo al del endimien o, ha hecho
denunciable
un
bajo ni el de calidad a qui ec ó-
nica compa ado con
un
al o g ado de homoge-
neidad y
.de
mono onía;
un
p oceso de ·homolo-
gación que es aba ope ando con una expansión
de los modelos a que ípicos de los maes os,
co ompidos y aicionados en odos sus pa á-
me os humanís icos, po odo el mundo.
Los dos modelos de ciudad mode na, La Ville
Radieuse de le Co busie y la B oadac e Ci y
de F ank Lloyd W igh , que se p oponían pa a
la ciudad de esidencia colec i a y uni amilia
22 la c isis de la bu guesía. Después de la P ime a espec i amen e, han sido aplicados en sus
Gue a Mundial, se hizo iun alis a y o o gó a
la a qui ec u a una unción his ó ica eno ado-
a y equilib ado a. «La a qui ec u a pa a eali-
za la jus icia y la igualdad, pa a exp esa
el
espí-
i u del iempo» a i ma Le Co busie . La ideo-
logía me a ísica de la a qui ec u a como e dad
y cohe encia con
el
sis ema p oduc i o ue alo
y cualidad absolu a, p omesa de acionalidad
an e el-asal o a la azón de los ascismos eu o-
peos y la Segunda Gue a. En el p oceso de ecu-
pe ación de la c isis polí ica de las democ acias
en la posgue a, la a qui ec u a mode na ue
compa ada
~on
la econs ucción, la eo gani-
zación p oduc i a y dada su ocación in e na-
cionalis a se consag ó como símbolo de los es a-
dos mode nos.
El
alo económico y la e icien-
cia p oduc i a espondía pe ec amen e a la
ideología de es ado de esos países po lo que sus
cualidades de aus e idad sin os en ación se
o mas más
degene adas
y
aba a adas,
sin
disc iminación
sobJ,"e
las ca ac e ís icas pa i-
cula es de cada luga .
Ven u i c i ica
Jos
modelos de megaes uc u as
impues os sob e la ciudad como una dis o sión .
del p oceso no mal de cons ucción de la ciudad
en a o , en e o as cosas, de la imagen. «Los
a qui ec os mode nos se con adecían cuando
de endían el uncionalismo y la megaes uc u-
a
. De ás de la p ocli idad mode na a la mega-
es uc u a y
el
diseño o al es á un he oísmo
simbólico que imponía en odo paisaje ep e-
sen aciones he oicas de las c eaciones únicas de
·los maes os. El diseño o al es lo opues o a la
ciudad inc emen al que c ece g acias a la deci-
sión de muchos. Implica a ibui al a qui ec o un
papel mesiánico y p opicia una ciudad domina-
da po la a qui ec u a pu a y man enida median-
e
inspecciones de diseño
...
»8•
-XXII-
Po oghesi
o mula
su
c í ica
a
la
ciudad
mode na
en
é minos compa a i os
con
la
ciudad adicional, su escala y la p esencia
humana con el p oblema del encuen o y de las
elaciones sociales que p o oca la ciudad· de
bloques aislados, donde al a el e ec o calle-
co edo
-con a
la que se lanza Le Co busie -
que e a el ac o p ima io e insus i uible del
e ec o ciudad. T ans o mada la calle en una
«au opis a» o en una simple ía de comunica-
ción, ans o mada la plaza en un ensancha-
mien o inde inido, la ciudad
ha
pe dido su
alo , y la con inuidad de su imagen se ha
sal ado an solo a a és de los cen os his ó i-
cos. La ida en comunidad queda ese ada
solamen e en algunas bolsas ma ginales9• De
esa ciudad se diagnos ica on compo amien os
an isociales, p opensión a la delicuencia y odo
ipo de en e medades sociales.
La
pla a o ma del 68 había ei indicado la
humanización de la a qui ec u a. Había que
ecupe a su au onomía, la idea de su ma e ia,
los a bi ios a ís icos y ca gas subje i as, la
ema ización de lo con ex ua! y o as al e na i- .
as al acionalismo.
La
nue a sociología, la
con ibución de la psicología y. de la semiolo-
gía ilológica habían dado nue os ins umen-
os a la eo ía y c í ica a qui ec ónica.
Ven u i suge ía una in eg ación de la p oduc-
ción a qui ec ónica en las di e sas ac i udes de
la p oducción ambien al y los demás sec o es del
diseño: el diseño indus ial, la deco ación de
in e io es, el es ua io, los indicado es come -
ciales, la p oducción g á ica en gene al. El
p oceso de la p oducción a qui ec ónica en aba
así en compe encia con los p ocesos de las a es
isi as en el con ex o de una cul u a del espec-
aculo
y,
el p oceso del p oyec o, an e el pano-
ama dominado po la eo ía de los medios, se
desplazaba del plano de co elación con las
ecnologías
de
la
p oducción al de la co elación
con las ecnologías de
la
in o mación'".
Ambas endencias eó icas
- an o
la ossiana
como la
en u iana-
han enido a apoya ,
aunque
no
siemp e
conscien emen e,
un
mismo p oceso de p oducción de una a qui ec-
u a-obje o indi idualizado, con a algunos de
Jos
mecanismos adicionales de la p oducción
a qui ec ónica: la plani icación, las g andes
in e enciones uni a ias, los monopolios de la
cons ucción. El espacio pos capi alis a de la
p oducción indi idualizada de la ciudad plu a-
lis a, democ á ica, se elega ía de ini i amen-
e a la agmen ación,
la
he e ogeneidad y la
ina iculación espacial.
Es in e esan e obse a como dos di ec ices
dis in as, una
de
plan eamien o libe al, según
el modelo ame icano y o a
de
ocación huma-
nis a, ·de o igen eu opeo que in es igaba sob e
el lenguaje, daban luga a un mismo p oduc-
o: la
ciudad
pos capi alis a-pos mode na
como una se ie
de
p ocesos cen í ugos que
esis en a la concen ación y a
la
conexión. Si
la
ciudad adicional había sido es uc u ada
je á quicamen e
en sus
ins i uciones
y la
ciudad mode na zoni icada en sus unciones
median e
los
p ocesos
de la
abs acción
geomé ica,
la
me ópolis con empo ánea es
ocupación di usa del e i o io sob e una
in aes uc u a homogénea ---can ies uc u a-
de
edes que p opo cionan un e icien e lujo de
pe sonas, p oduc os e in o mación y c ean
conexiones y elaciones -ines ables- en e sus
elemen os -es ables-.
Según «la ideología» del sis ema capi alis a
pos indus ial, «cuando más lexibles e ina i-
-
XXIII
-
2
ASTRAGALO,02(1995)ISSN 1134-3672

24
culadas son las es uc u as locales, espaciales,
ma e iales o sociales, más es able es
el
sis ema
global»
11
•
En
es a
es uc u a se pod ía habla de
un p oceso
de
debili ación y ex inción
de
la
es e a pública,
de
la
sociedad ci il, del pensa-
mien o humanis a y
de
o os a gumen os consi-
de ados adicionalmen e posi i os.
Así que mien as la bu guesía del siglo pasado
dio o ma a la ciudad en que las ins i uciones
públicas se ían pa a do a de un esquele o de
sopo e el o ganismo u bano, en nues o siglo,
sob e odo apa i de
la
segunda posgue a, la
coa ada económica y u ili a is a ha se ido pa a
elega di ini í amen e las pa es nue as de la
ciudad a la pe i e ia. Bajo la doc ina del zoning
se consolida
el
modelo de ciudad seg ega
da
social y uncionalmen e. Según ese modelo a la
pe i e ia se le asigna
la
unción de acoge los
asen amien os p oduc i os y las i iendas po-
pula es según un g adien e que seg ega clases y
unciones más bajos a los anillos más alejados
mien as, a los cen os his ó icos, conse ado-
es de alo es y símbolos, se les asignaba la
celeb ación del i o de magni iciencia. Hoy la
po encialidad
de
la me ópolis exp esada en
in aes uc u as, se ealiza con una ocupación
di usa del e i o io an es desconocida. Funcio-
nes di e sas como
ce
n os come ciales, indus-
ias, e cia io, ecin os e iales, uni e sidades,
edi icios públicos y i iendas
de
dis in o ni el
social se ins alan alea o iamen e en la pe i e ia,
a eces en discu ible
co
he encia con
la
s in a-
es uc u as me opoli anas.
El des ino polí ico
de
la
me ópolis demanda la
in eg ación acomula i a de suelo, inc emen-
ando así la posibilidad de con ol sob e los
desa ollos económicos. El planeamien o espa-
cial y geog á ico es á ligado es echamen e con
el planeamien o económico. Los
modos
de
in eg ación económica de la sociedad pos ca-
pi alis a
ep oducen
los
an iguos
modelos
basados
en
la
iloso ía me can il.
La
me ópo-
lis se cons uye en é minos
de
bene icio. El
suelo se con ie e en el p oduc o undamen al.
El e i o io me cancía cons i uye un negocio
p i ado más que un bién social cuando
la
capa-
cidad
de
in e ención de la unción pública
es
débil o nula o cuando
la
p opia plani icación
es
la
que c ea las si uaciones de especulación.
Al
ma gen de
la
plani icación de a qui ec os,
u banis as y polí icos
la
ciudad hoy se desa o-
lla po su p opia dinámica. Des e ada
la
u opía
social,
la
concepción global
de
la ciudad,
la
isión de u u o,
la
plani icación adminis a i a
ges iona Jos p ocesos de
la
ciudad median e
ó mulas posibilis as-p agmá icas.
El
acio-
nalismo
ideológico
de iene
acionalismo
ope a i o y la ilusión
de
una obje i idad a qui-
ec ónica de ini i amen e se elega al subje i-
ismo. En el p oceso de ab icación de la a qui-
ec u a-p oduc o
la
imagen
se
con ie e
en
ac o
undamen al
pa a
sus
ansacciones
me can iles.
Sin emba go, a
pesa
de oda p e ensión y
p esunción de una libe alización del con ol
cul u al y socia
l,
las implicaciones cul u ales
y epis emológicas de los modos de p oducción
de la ci ilización me opoli ana se e idencian
en la cons ucción de la a qui ec u a de la
ciudad.
An e una mue e anunciada del u banismo, hoy
el
deba e eó ico gi a en omo a los p ocedi-
mien os a
encon a
pa a
in od
uci
nu
e as
cohe encias
en e
la
s
mani es aciones
má
s
dispa es
de
la
ciudad sin ecu i a mé odos
a
qui ec
ón
icos.
Los
in e ogan es
qu
edan
XXIV
abie os:
¿En
una an agónica
lucha
con
la
ine i able ealidad cómo pueden los a qui ec-
os diseña ciudades? ¿Se puede hoy de ini la
dimensión y los lími es de la ciudad? ¿Cómo
se pueden di igi y di e encia los desa ollos a
a és del u banismo y la a qui ec u a?
El deba e de
la
ciudad adquie e quizá mayo
in e és y admi e espues as más concisas cuan-
do se ex iende a deba i más que el esquema
o ganiza i o de la ciudad el esquema o gani-
za i o de las elaciones en e ciudades.
Me opoli anismo, pe i e ia
y
cul u a
de
masas
Si la ciudad se cons i uye his ó icamen e como
o ma de concen ación de plus alías, según
Da id Ha ey, me ópolis equi ale a mundo.
Me ópolis es la in aes uc u a ísica de los
modos de in eg ación económica basados en la
ci culación de plus alías más que en su locali-
zación. El pa adigma me opoli ano supe a la
oposición ciudad- e i o io y se es uc u a más
bien en
la
oposición desa ollo-subdesa ollo".
La po encialidad de la me ópolis se ealiza
sob e
la
dependencia
de una pe i e ia. La
condición de pe i e ia es consecuencia de la
condición me opoli ana. «Más allá de plus a-
lías
de
luc o económico basado en la domina-
ción ecnológica, la elación se es ablece en e
la p oducción de la ci ilización me opoli ana
-p oducción ma e ial y cul u al- y un p ole a-
iado ex e no que
se
some e a los es ilos de
p oducción y de ida» 13•
Po lo an o el concep o pe i e ia aspasa los
lími es espaciales
-pe i e ia
u bana-
pa a
con e i se en zona
de
in luencia polí ica, zona
de expo ación de p oduc os. Expo ación que
no se ige exclusi amen e de in e eses come -
ciales sino ambién polí icos. La expo ación
de p oduc os si e pa a consolida odo
un
«concep o de mundo» y p op.o ciona un aglu-
inan e pa a odo un sis ema de legi imación.
Se a a de una colonización ideológica, eu e-
mís icamen e llamada así, ya que su obje i o
es
la
implan ación de consumos
de
p oduc os
cuyas es uc u as, ipos, isonomía y calidad
es án decididas po un sis ema de indus ia y
se icios capi alis a sin exclui e iden emen e
la indus ia cul u al14•
El consumo esponsable de la cosi icación de las
elaciones humanas y de la c ecien e mone a i-
zación de la ida en las sociedades pos capi alis-
as u banas si e como an ído o de la us ación
en o as dimensiones de la ida y
p incipalm~n
e en el abajo. El indus ialismo in odujo una
censu a en e iempo lib e
-consumo-
y iempo .
de abajo -p oducción-, en e ida p i ada y
ida social. Expe imen ando un aciamien o de
sen ido del abajo, as su c ecien e au oma iza-
ción, los indi iduos se emb iagan con el consu-
mo de obje os, pe sonas, paisajes; ciudades, o e -
as cul u ales a ando de camu la o esconde
una p o unda insa is acción'5•
La
plani icación de los consumos c ea odo un
aglu inan e social que cons i uye la cul u a de
masas,
id
en i icada con
el
«me opoli anismo»
o cul u a de la me ópolis, es
el
con ex o
que
ampli ica
el
modo, en ealidad es ilo de ida
comp ado.
El mundo pos indus ial, siguiendo las di ec-
ices de un modo de ida basado en la p oduc-
i idad y el endimien o, di ec ices que ha
ma cado el mundo indus ial, o ganiza la ida
en o no al abajo y la mo ilidad. La sociedad
con empo ánea se o ganiza median e ó mulas
-
XXV
-
2:
ASTRAGALO,02(1995)ISSN 1134-3672
26
que esuel en los
p ob~emas
de abajo po un se de consenso ideológico pa a se capaz de
lado, de echo po o o, y las ac iYidades po ep oduci se. Las c isis de las ideologías que se
o o, siendo oda ía 'inalcanzable pa a ella lo o igina en la decadencia de la es uc u a capi-
que dijo Kan : «los alo es hoy se hallan en la alis a adicional iene
i~licaciones
epis e-
es e a de las libe ades y _
no
de las necesida- mológicas e iden es, an o en su elación con
des». El con ol social y cul u al ope a su il- . la ciencia como con el lenguaje.
men e al independiza se de un o den enome-
nológico uni o me. El ecnicismo in oduce
agmen ación, inde e minación y caos asimi-
lado a libe ad de exp esión. La palab a libe -
ad, e dade amen e, adquie e sen ido cuando
se a a de libe ad de me cado, libe ad de
consumo, libe ad de ínculos ideológicos .
..
A qui ec u a me opoli ana
Abandonando los p oyec os ideológicos
la:s
concepciones globales, la e lexión a qui ec ó-
nica se cen a hoy en lo especí ico, lo p og a-
má ico, las es a egias ope a i as y los esul a-
dos o males di ec os. La acep ación de la
am-
bigüedad ideológica y la ince idumb e iene
una implicación di ec a ambién en el lengua-
je
a qui ec ónico.
Pa a Koolhaas
la
ambigüedad ideológica equi-
ale a una ape u a del dia agma ideológico
que pe mi e la exposición a oda
un~
se ie de
enómenos, especí icamen e con empo áneos,
que solo pueden se con emplados desde
un
espacio amo al y expe imen al donde cie as
lógicas pueden se desplegadas en cualquie
di ección. Según John
B.
Thompson, si la ideo-
logía ha cons i uido la o ma de legi imación y
alidación de la acción den o de los p ocesos
p :oduc i os, cons i uyendo una especie de
cemen o social capaz de do a a los p ocesos de
p oducción y ep oducción social de una se ie
de no mas y alo es, es bas an e cues ionable ·
que el sis ema p oduc i o pos capi alis a p eci-
La des ucción de la cohe encia ideológica
p o oca la des ucción lingüis ica, lo que
conduce a
la
a iculación de mul iplicidades
con ines pe o ma i os16•
El p oyec o a qui ec ónico unciona como un
disposi i o acoplado al sis ema abajando en
conco dancia o en disco dancia con es e. Los
edi icios, lib es de codi icación
i
sual o o -
mal, cons i uyen simples ·mecanismos.
La
o ma a qui ec ónica,
pa a aseando
a
Umbe o Eco, queda abie a como suge encia
de posibilidades, abie a como in es igación
desbo dan e, abie a como negación de disci-
plinas excluyen es, abie a simbólicamen e.
Asis imos a la e a de la in o má ica, la e a
opues a al pe ec ismo, que es la e a de la a qui-
ec u a descen alizada, senso ial, ale a, con
una capacidad de eacción y espues a a odo
ipo de es ímulos. Una a qui ec u a que se nos
p esen a como me á o a de lo nue o, una a qui-
ec u a que acep a su condición
e
íme a e ines-
able11
.
La dimensión es é ica asociada a lo lúdico
-pe o
ambién lo ágico-, se desa olla como
un juego lib e de la imaginación en e a la
ealidad. El hedonismo se mani ies a como una
eo ía ambien al a la que la máquina de la a qui-
ec u a o ece endición. En el lib o de Rem
Koolhaas Deli ious New Yo k las cons uccio-
nes de ocio de Coney lsland y Luna Pa k inspi-
an las condiciones de un nue o p oyec o en el
-
XXVI
-
ejemplo de Manha an; un expe imen o colec-
i o, en que iene luga la yux aposición de los
p og amas más imagina i os, ó mulas nue-
as, mu aciones a qui ec ónicas, agmen os
u ópicos y enómenos i acionales sin ninguna
limi ación. Un ins in o de explo ación de eali-
dades al e na i as ac úa en un sis ema donde el
p oyec o es i ualmen e supe luo'8• La cul u-
a de las masas y de la conges ión se apode a
de una si uación en que
lo
supe icial y lo a i-
icial o man el cen o de la e lexión.
La a qui ec u a que ha gene ado Manha an
siemp e
ha
enido una g an ambición de popu-
la idad; ha sido amada en p opo ción di ec a
de
su
capacidad p o ocado a de au o-odio
y,
espe ada exac amen e en el g ado que ha sido
capaz de i mas lejos. Des e gonzada, banal y
ex a agan e ma ca el índice de la i alidad de
una si uación que se deba e en e la eu o ia y
la ezquizo enia; la me ópolis que se e ade
an o de la ealidad como de la ideología y,
des uye ágicamen e la na u aleza.
La a qui ec u a de la me ópolis admi e odo
ipo de de o maciones y dis o siones de los
p incipios
conside ados
básicos
como
la
geome ía,
la
medida, la p opo ción. En su
o ganización o mal y ma e ial se elimina lo
que en endemos po composición. Se elimina
la ce idumb e, sus i uyéndose po secuencias
absolu amen e imp edecibles. Se elimina la
cohe encia de las oposiciones a qui ec ónicas
pa a eemplaza las po el aza . Se eliminan las
conexiones en e in e io y ex e io . Los edi i-
cios
se
asimilan a uni e sos au ocon enidos,
au én icas o alezas de edi icios de o icinas
co po a i as, cen os come ciales, e c. En el
in e io de es os con enedo es po lo gene al
se eliminan las elaciones espaciales, sus i u-
yéndose po elaciones mecánicas, esuel as
po la po encialidad del ele ado . Tan o en su
in e io como en el ex e io iende a desapa e-
ce el de alle cons uc i o. Su imagen se ela-
ciona con la g an escala, la e icalidad y la
ag upación. La imagen de la De ense de Pa ís
cons i uye un ípico ejemplo de un conjun o de
edi icios i ele an es po sepa ado; isual-
men e uncionan como conjun o. La calidad
cons uc i a de los edi icios, po lo gene al, ·
depende de un complejo p oceso de p oduc-
ción, en que in e ienen dis in as ecnologías
y la de e minación de sus p og amas. La o ga-
nización caó ica de sus componen es ma e ia-
les y o males y la ines abilidad p og amá ica
de e minan la calidad di ini i a de la a qui ec-
u a. El a qui ec o coo dinado de las dis in as
disciplinas que in e ienen en el p oceso cons-
i uye un médium expues o a los opismos y
a las endencias de la ecnociencia que sugie-
en mu aciones con inuas.
« ... en cohe encia con una conciencia de los
hechos, de que no exis e un alo absolu a-
men e ijado, comple amen e inmo il de ini-
mos una si uación en ánsi o pe manen e», nos
dice Rem Koolhaas y p onos ica pa a la u u a
a qui ec u a de la me ópolis:
«Se á
iolen a,
ulga , ica y común»'9•
Es a egias me opo,i anas
Bien es e dad que una g an pa e de los discu -
sos eó icos más ecien es no han sido más que
un in en o
po
consegui que lo ine i able
pa ezca a ac i o. De in luencia con ex ualis-
a- en u iana o con ex ualis a- ossiana, como
hemos is o, esos discu sos pa en del análisis
de lo exis en e pa a o mula p opues as ú iles,
es a egias pa a ope a sob e la ciudad y pa a
-XXVII-
27
ASTRAGALO,02(1995)ISSN 1134-3672
34
La
a qui ec u a me ópoli ana ecicla así sus
p opias uen es como
el
a e pop
ha
eu ilizado
los iejos clichés es ilís icos y p o anos en un
nue o con ex o, con un signi icado nue o.
La
pe cepción del paisaje me opoli ano con .
ascinación se puede ealiza desde a ios pun os
de
is a. En e ellos puede habe ·un pun o de
is a iconoclas a y snob con e ido en moda
y,
como
oda
moda,
m"anipulación
d~l
gus o.
NOTAS:
' EÜa
Zen
ghelis, e
n
e is a
de
Yannis Aesopos.
El
C oquis 6
7,
1994.
2 Aldo Rossi,
La
a quileccu a .de la ciudad, Ma silio Ed., Padua,
1966.
·'
Rem
Koolhaas,
«Eioge
du
e ain ague»,
A
chi ec u e D'Au·.
jou d'hui
238, p. 46, 1985.
• A is ó eles,
La
Polí ic
a.
'
Emilio
Ll
edó, «
La
máquina de la ciudad: en e la na u aleza y la
écnica»
,
A qui
ec u a,
éc
ni
ca y na u aleza en el ocaso de la
mode nidad, Ed.
MOPU
, 1984.
'
MaxWebe ,
La
ciudad, Ed.
La
Pique a, 1987.
' F ied ich
Nie
zsc
he
, En " o no a la olun ad
de
pod~
;
,
Ed
. Plane-
a-De
Agos ini, 1986.
' Robe Ven u i, Ap endiendo
de
las Vegas, p.
183,
Ed. Gus a o
Gili, 1982. '
'
Paolo
Po oghesi,
Despu
és
de
la
a qui ec u a
m
ode na
, Ed.
Gus a o
Gili, 198
J.
'"
Simón Ma
chá
n Fiz, Del a e o
bj
e ual
al
a e
del
co
nce
p o, Ed.
Akal, A e y
Es
é ica.
"
Da id
Ha ey,
«T
h
eo
izing he ' ansi i
on»,
The condi ion
o
posmod
e ni y,
Ox o d
, B
as
il B1
ac
kwell, 1
989
.
12 Alejand o
Zae a
, «
No a
s
pa
a
un
l
e a
n ami
en o
opo
g á ico»,
El
C oquis 53, 1992.
" Gui
Bon
siepe,
El
diseño de a·pe i e ia,
Ed.
Gus a o
Gili,.l985.
.. Jbíd.
También cabe una isión omán ica que con em-
.pla desde la lejanía una ealidad ca as ó ica y
io.len a con colo es poé icos. Pe o. quizá
la
e ien e más in e esan e y posi i a que pod ía
exis i es
la
que busca el alo en lo común, en
lo co idiano, ·en lo eal. No se a a de ealismo
sucio ni de ningun ealismo sino de ealidad; de
una p o undización en la co idianidad de la eali-
dad con esa olun ad nie zschena de « ama
la
ealidad y no solamen e sopo a la .
..
>/
9 a
"
lbíd
.
"
Rem
Koolh
aas, en e is a
de
Alejand
o
Zae a,
El
C oquis 53,
1992.
11
1.
D. FuJlaondo, «Agonía U opía
Reana
cimieni i
>>,
Nu
el'
a o m
a
28, 1968.
" .
Rem
K
oo
1haas, D
eli
i
ous
N
ew
· Yo k,
Ed
.
Academy
Edi ions,
London
, 19
78
.
"
Rem
Koolhas, En
e
ien, A chi ec u e D'Aujou d'hui 238, J 985.
"' Robe Ven u i,Ap endiendo
de
las Ve
gas
, Ed. Gus a o Gili, ·1982.
"
Pe e
Wilson, en e is a
de
Koji Taki,
El
C oquis 67, 1994.
22
--
Jase
Luis
· Ma eo, «
El
c
ec
imien o
de
l
as
ci
udad
es: el m
ode
lo
NAC»,
A
qui
ec
u a 295, 1993.
" R
em
Koo1haas, en e is a de Al
eja
nd
o Zae a,
El
C oquis 53, 1992.
,.
lbíd.
" Jose Paul Kleihues, «Aims -p ocess- esul s>
>,
Be lin Mode
mA
chi-
ec u e, Ed.
Gemo
and Johanne Nalbach, 1989.
2
('
Re
m K
ooJ
ha
as
,
«
Ima
gin~
le n
éa
n . Ñe ada»:
A ch
i
ec
u
e D'Au-
j
ou
d
'
hui
238, 1985.
27
Sa e
, Bosquejo de una
eo
ía de la
e
m~ciones,
Alianza Ed.,
1
982
.
"
Rem
Koolhaas, En e ien, A chi e¿
u
e D'Aujou d'hu.i 2
38
, 1985.
,; E
lia
Zeng
helis, en e i
s a
de
An
ge
lique T achana,
Dü
sseldo
,
1992.
-XXXIV
-

Ambi os u banos de
un
yo q
ui
mé ico, agmen os es anda izados de un monume
n
a
li
smo supe luo, a e ac os
elocuen es de la segunda na u aleza, escena ios de ep esen ación de escalas ans igu adas que anulan la p esencia
del homb e.
-
XXXV
-
ASTRAGALO,02(1995)ISSN 1134-3672
36
Balsas elec ónicas, compu ado es
de
l caos, en las nue as au opis as
de
la in o mación, mu aciones del iempo en el
abajo, ocio y consumo pa a los náu agos
de
la penúl ima ci ilización,
-
XXXVI
-