LA ENSEÑANZA UNIVERSITARIA
DE LA SOCIOLOGÍA GENERAL.
REFLEXIONES Y PROPUESTAS
PARA SU MEJORA
Ramón Llopis Goig
Doc o en Sociología y Licenciado en Psicología
Depa amen o de Sociología y An opología Social
Facul ad de Ciencias Sociales
Uni e sidad de Valencia
Resumen
En es e a ículo explo amos algunas de las peculia idades de la docencia uni e si a ia de la
sociología a la luz de la cul u a expe iencial del docen e y los alumnos. Desde plan eamien os
cons uc i is as, la educación se concibe como un p oceso de cons ucción del conocimien o a pa -
i de unos conocimien os expe ienciales p e ios. En ese sen ido, las p enociones de los alumnos
(p eno ions) así como las p esunciones del p o eso (assump ions) desempeñan un papel c ucial en
el p oceso de enseñanza y ap endizaje, po lo que la oma de conciencia de su exis encia y su pos-
e io iden i icación y escla ecimien o esul a án undamen ales pa a la docencia de una disciplina
como la Sociología.
Abs ac
In his pape we explo e some peculia i ies o he uni e si a y eaching, conside ing he lec u e s
and s uden s expe ien ial cul u e. F om cons uc i is heo ies, educa ion is concei ed as a p ocess
o knowledge building, inicia ed om a p e ious a expe ien ial knowledge. In his sense, s uden s
p eno ions as well as lec u e assump ions play an impo an ol in eaching and lea ning p ocess.
This is he eason why o be awa e o his exis ence and his subsequen iden i ica ion i will u n
undamen al o each a discipline like Sociology.
Re is a de Enseñanza Uni e si a ia 2003, N.º 21; 53-63
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Ramón Llopis Goig
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INTRODUCCIÓN
La pe spec i a cons uc i is a ha supues o
el econocimien o de la impo ancia de la
cul u a expe iencial del alumno en el p oceso
de enseñanza y ap endizaje. En el caso con-
c e o de la docencia uni e si a ia de la So-
ciología, la cul u a expe iencial del alumno
juega un papel doblemen e impo an e.
En p ime luga , como di e sos in es i-
gado es y especialis as han pues o de elie e,
lo que el alumno apo a al p oceso de ap en-
dizaje: sus conocimien os p e ios, sus c een-
cias, sus expec a i as y sus ac i udes, es de-
ci , su conjun o de p enociones (p eno ions),
es undamen al pa a el buen cu so del mismo.
En es e sen ido, la cul u a expe iencial p e-
ia hay que ene la en cuen a de mane a cua-
sies a égica y desde la pe spec i a de la e i-
ciencia pedagógica, pues o que és a ac ua á
como mediado a en e la conduc a del p o-
eso y los esul ados del ap endizaje.
En segundo luga , una ez han a lo ado
las p enociones de los alumnos, el p o eso
de Sociología, sin que necesa iamen e deba
conside a las inse ibles, debe pa i del su-
pues o du kheimiano de supe ación de las
p enociones ulga es, pa a cons ui concep-
os especí icos con los que pode pene a
en el en amado p o undo de los enómenos
sociales. Al p ocede de ese modo, el p o-
eso de Sociología hace e a sus alumnos
como ope a és a en el análisis de la eali-
dad social supe ando y yendo más allá de
las p enociones.
Pe o no sólo la cul u a expe iencial del
alumno es impo an e en el p oceso de ense-
ñanza y ap endizaje. También la p opia del
docen e desempeña un papel ineludible. En
ese sen ido es necesa ia la iden i icación de
las p esunciones o eo ías implíci as del p o-
eso ado (assump ions) como eo ías pe so-
nales econs uidas sob e la base de conoci-
mien os pedagógicos his ó icamen e elabo-
ados y ansmi idos a a és de la o mación
y la p ác ica. El p o eso apo a algo más
que me o conocimien o cien í ico al p o-
ceso de enseñanza y ap endizaje; apo a am-
bién esas opiniones que él mismo ha ido
elabo ando en unción de su expe iencia p e-
ia y que guían sus acciones educa i as a
modo de p incipios ec o es. Iden i ica esas
assump ions es a ea undamen a pa a plani-
ica una adecuada docencia de la Sociología
como ciencia social.
EL PROFESOR UNIVERSITARIO
COMO DOCENTE
La unción docen e es una de las uncio-
nes que ocupan gene almen e la ac i idad
del p o eso uni e si a io. T as la unción
docen e, o as han sido asignadas al p o e-
so uni e si a io, si bien han des acado, po
encima de odas, las unciones de in es i-
gación y ges ión. Es as unciones, lejos de
cons i ui desempeños a iculados y comple-
men a ios, ecuen emen e es án escindidas
y aun en en adas. El docen e uni e si a io
dedica buena pa e de sus es ue zos a la en-
señanza, pe o se encuen a ecompensado
especialmen e en lo que a añe a la in es i-
gación, has a al pun o que el desempeño
docen e gene almen e es un ac o insigni-
ican e pa a la ob ención de econocimien o
social, p omoción académica y ecompensa
sala ial. No se pone en duda el papel sus-
an i o de la in es igación, pe o ello no es
óbice pa a que se eclame una e alo iza-
ción de la unción docen e.
Es cie o que esul a complejo deman-
da un ele ado ni el de compe encia en las
La enseñanza uni e si a ia de la Sociología Gene al. Re lexiones y p opues as pa a su mejo a
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a eas de docencia, in es igación y ges ión,
pe o no lo es menos que adicionalmen e,
la uni e sidad siemp e ha concedido más
impo ancia y se han dedicado más medios
a la labo in es igado a, y que, po o o lado,
los conside ables p og esos de la psicología
y las ciencias de la educación no han alcan-
zado a los mé odos didác icos u ilizados en
la uni e sidad.
De igual modo, so p ende que, siendo la
unción docen e una a ea ex emadamen e
cos osa en é minos empo ales y económi-
cos, no exis a ninguna o mación pedagógica
especí ica, an es o después de que alguien
se inco po e a la uni e sidad, aun cuando
los p o eso es uni e si a ios pueden llega
a eje ce du an e más de es décadas.
La eo ía educa i a ha alcanzado un
no able desa ollo después de la Segunda
Gue a Mundial, sin emba go, el cúmulo de
conocimien o e in es igación ace ca de los
p ocesos de ap endizaje de las p ime as e a-
pas o ma i as con as a con la escasez dis-
ponible en el caso de la enseñanza supe io .
Pa ece, no obs an e, que en los úl imos
años hay un cambio an o a escala nacional
como in e nacional. Comienzan a apa ece
e is as especializadas en enseñanza supe io
y en algunas uni e sidades se es án desa o-
llando inicia i as pa a po encia la unción
docen e poniendo en ma cha p og amas pa a
o ma al p o eso ado. En e las líneas de
ac uación que suelen inclui es os p og amas
se encuen a la pe manen e ac ualización del
p o eso ado en su disciplina, didác ica y pe-
dagógica, la plani icación, o ganización, ea-
lización y e aluación de la docencia, la in-
es igación disciplina y la comunicación de
las in es igaciones, la inno ación y la comu-
nicación de las inno aciones educa i as, la
u o ía, la o ien ación y el aseso amien o a
los es udian es, la e aluación de los es u-
dian es, la au oe aluación de su docencia e
in es igación, la pa icipación esponsable
en las a eas de ges ión, en los mecanismos
ins i ucionales de e aluación de la docencia
y la in es igación, y en la p omoción y dina-
mización de la ida cul u al de la uni e sidad
y, en gene al, de la sociedad, la p omoción
de elaciones cien í icas y de in e cambio
en e depa amen os y Uni e sidades y la
con ibución a c ea un clima p opicio al es-
udio, la in es igación, la comunicación y
la c í ica en la Uni e sidad y en la socie-
dad (Domenech, 1999: 26).
En cualquie caso, la o mación del p o-
eso ado uni e si a io sigue sin ene un es-
paldo legisla i o, ci cuns ancia que no se da
en o os ni eles educa i os. Y aquí enemos
la p ime a assump ion: p esupone que el co-
nocimien o posi i o de una ma e ia acul a
al p o eso pa a impa i la sin la necesidad
de una p epa ación pedagógica. P esunción
de la go alcance y ue emen e in e io izada,
que con as a con una ealidad en la que,
como se ha señalado en algunas ocasiones,
el p o eso ado de mayo ni el académico y
cien í ico es ambién el peo o mado pe-
dagógicamen e.
A i ma Domenech (1999) que como con-
secuencia de la ca encia en o mación pa a
la docencia, el p o eso ado ha ido elabo ando
su p opia eo ía de la didác ica, y pa a ello
ha ecu ido a las expe iencias más ce canas
en su ayec o ia uni e si a ia, su p opia ex-
pe iencia como es udian e, su expe iencia
pe sonal como p o eso y el in e cambio de
comen a ios con o os colegas. De es e modo
el ap endizaje de la unción docen e es el
esul ado de una socialización en la que la
in uición, el au odidac ismo y las u inas ob-
se adas se con ie en en p incipales ele-
men os. Todo es o no es óbice, po supues o,
pa a que en la Uni e sidad haya excelen es
Ramón Llopis Goig
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p o esionales de la docencia. Del mismo
modo que es a úl ima ci cuns ancia ampoco
debe eximi a la g an mayo ía de la nece-
sidad de una p epa ación docen e.
Ausencia de coo dinación en e depa a-
men os en lo e e ido a la p og amación de
módulos, acíos en ma e ia de conocimien-
os, incapacidad e insegu idad pa a impa i
módulos p ác icos que además son escasos,
c i e ios de e aluación no siemp e explíci-
os y p ecisos, obsolescencia y a bi a iedad
de algunos de los conocimien os impa i-
dos, así como al a de mo i ación del p o-
eso ado son algunas de las de iciencias que
comúnmen e se a ibuyen a la acción de los
docen es uni e si a ios po pa e de los
alumnos. La supe ación de la g an mayo ía
de las de iciencias ci adas equie e una só-
lida p epa ación pedagógica del p o eso
uni e si a io:
“… debe se un p o esional e lexi o,
c í ico, compe en e en el ámbi o de su p o-
pia disciplina, capaci ado pa a eje ce la
docencia y ealiza ac i idades de in es-
igación. Debe in en a desa olla una ac-
i idad docen e comp ome ida con la idea
de po encia el ap endizaje de los es udian-
es y con ibui a la mejo a de la socie-
dad. Ha de p ocu a que el conocimien o
impa ido en las aulas, alle es y labo a o-
ios sea ele an e pa a la o mación eó-
ica y p ác ica de los es udian es. También
debe á p epa a a los alumnos pa a que
es os puedan, cada ez con más au onomía,
a anza en sus p ocesos de es udio y en
la in e p e ación c í ica del conocimien o
y de la sociedad a la ez que adquie an
una capaci ación p o esional” (Benedi o
y o os, 1995: 119).
Una concepción que no sólo esponde
a una ocación o isión pe sonal sino que
además iene a alada po las in es igacio-
nes ealizadas en el ma co de la psicología
y ciencias de la educación, en las que se
cons a a que el p o eso ha pasado de se
un ges o eje ci ado a con e i se en un su-
je o que plani ica su ac i idad, oma decisio-
nes y e lexiona sob e la misma con el in
de p og esa en su ac i idad docen e.
LAS PRESUNCIONES DEL PROFESOR
(ASSUMPTIONS)
Un campo que un docen e de la sociolo-
gía no puede ob ia al elabo a una e lexión
acional sob e su abajo es el de las p e-
sunciones que comúnmen e ac úan en las
ins i uciones educa i as. La li e a u a cien-
í ica ecu e a di e sos concep os pa a e-
e i se al conocimien o pedagógico implíci o
de los p o eso es; p esunciones, c eencias,
cons uc os. En inglés se suele u iliza el
é mino assump ion.
Una p esunción es algo que omamos
como cie o e incon o e ible sin la pe i-
nen e comp obación. Una p esunción es un
p esupues o que noso os man enemos como
cie o, sob e el que sus en amos nues o a-
zonamien o, si bien suele subsis i ocul o y
eje ce su acción ec o a de modo áci o en
nues os azonamien os.
Las p esunciones o eo ías implíci as del
p o eso ado pueden de ini se como “ eo ías
pe sonales econs uidas sob e la base de
conocimien os pedagógicos his ó icamen e
elabo ados y ansmi idos a a és de la o -
mación y p ác ica pedagógica” (Ma e o,
1993: 245). Las p esunciones son, pues,
“sólidas opiniones que nos o mamos, en
unción de nues a expe iencia p e ia, nues-
as eo ías pe sonales sob e la enseñanza y
el ap endizaje” (Domenech, 1999: 56).
Guían y di igen nues as acciones como ins-
uc o es.
La enseñanza uni e si a ia de la Sociología Gene al. Re lexiones y p opues as pa a su mejo a
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Es necesa io iden i ica nues as p inci-
pales p esunciones sob e el p oceso de ense-
ñanza con el obje o de una oma de decisio-
nes sob e lo que se debe o no hace en el
aula. Si las p esunciones undamen ales son
incie as, el pos e io plan eamien o de la
docencia no se á el más adecuado.
Un á ea en la que las p esunciones ope-
an con ecuencia es la ela i a a las ideas
sob e lo que ha de se “un buen p o eso ”.
Aho a bien, la idea que un docen e se o me
de lo que es un “buen p o eso ” sólo se á
álida si compo a un examen sis emá ico
de sus p esunciones, de modo al que le pe -
mi a o ma se juicios bien undamen ados
y con as ados cien í icamen e, con el ob-
je o de educi la a bi a iedad de lo que se
hace en el aula y llega a oma decisiones
más igu osas.
Las p esunciones que han gene ado mi-
os sob e la enseñanza in luyen de o ma
nega i a en el p oceso de enseñanza. Algu-
nos de es os mi os son que la ac i idad do-
cen e es un a e, que el buen p o eso lo es
po nacimien o y la des eza o habilidad
pa a la docencia no es algo que se adquie e,
sino algo de lo que se dispone de mane a
inna a, que pa a enseña una ma e ia cien-
í ica lo necesa io es únicamen e conoce la
bien, po no ci a o as, quizás ya menos
p esen es como, “la le a con sang e en a”
o “el p o eso que más suspende es el más
exigen e”.
UNA ASSUMPTION PERNICIOSA: EL CARÁCTER
AUTOEXPLICATIVO DEL CONOCIMIENTO
CIENTÍFICO
Sub ayábamos al inicio de es e abajo
que la si uación de la in es igación sob e la
docencia uni e si a ia es aba comenzando a
cambia . Sin emba go, en g an medida la do-
cencia uni e si a ia y los p ocesos de ap en-
dizaje en la enseñanza supe io oda ía pa e-
cen encomenda se a los p ocedimien os más
adicionales y en úl ima ins ancia a la ins-
pi ación y ca isma del p o eso .
Una p esunción que subyace a es a si ua-
ción, es que el conocimien o cien í ico goza
de la mis e iosa i ualidad y del po en oso
p i ilegio de impone se po sí mismo, es
deci , que c ea y ga an iza las condiciones
y es a egias de su co ec a ansmisión y
ecepción. Se a a de una p esunción más
so is icada que las eseñadas con an e io i-
dad po lo que esul a especialmen e pe ni-
ciosa en el ámbi o uni e si a io.
Una uni e sidad juiciosa y ponde ada no
puede asumi al p esunción como p esu-
pues o pedagógico. Debe pa i , po el con-
a io, del econocimien o de las di icul ades
in ínsecas a la conquis a del conocimien o
cien í ico, de la epojé que equie e la an-
sición desde el sabe o dina io y el sen ido
común al conocimien o de las ciencias. Es a
es la azón po la que se hace necesa io abo -
da una e lexión sob e la na u aleza espe-
cí ica de la docencia en la Uni e sidad.
Como sos iene Lau illa d, exis e una di-
e encia cuali a i a en e el ap endizaje en
la ida co idiana y el ap endizaje en el ma co
ins i ucional. No podemos expe imen a la
es uc u a de la sociedad de la misma mane a
que expe imen amos el á ico u bano cuando
caminamos po la ciudad, o los con enidos
de una canción de música pop cuando asis-
imos a un concie o en i o. Sin emba go,
ambas son o mas de p esencia de la es uc-
u a social:
“Ap ende en un con ex o na u alis a
es sine gé ico con el con ex o; el esul ado
del ap endizaje es un aspec o de la si-
uación, un aspec o de la elación en e
Ramón Llopis Goig
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quien ap ende, la ac i idad y el en o no,
de mane a que es á ap endiendo sob e es e
mundo y cómo abaja. Ap ende en con-
ex os educacionales equie e ap endizaje
sob e desc ipciones del mundo, sob e una
pa icula o ma de mi a al mundo. Quien
ap ende no puede elaciona se con una des-
c ipción como con un obje o” (Lau illa d,
1993: 22).
El conocimien o co idiano se basa en
nues a expe iencia del mundo; el conoci-
mien o académico es de segundo o den: es
una expe iencia peculia de nues a expe ien-
cia del mundo. Ambos es án si uados, si
bien en con ex os lógicamen e dis in os.
Como a i ma Laud illa d: “El p o eso puede
usa la analogía del ap endizaje si uado del
mundo, pe o debe adap a la al ap endizaje
de las desc ipciones del mundo” (1993: 26).
Exis e, pues, una di e encia cuali a i a en-
e una o ma de ap endizaje y o a. Mien as
que el ap endizaje en la ida o dina ia se
unda en la expe iencia di ec a, el ap endi-
zaje académico es á mediado po el p o eso .
El conocimien o cien í ico, a di e encia del
conocimien o que gene amos en la ida co i-
diana, no es á mo i ado de o ma inmedia a
po eque imien os p ác icos, sino po el an-
sia de sabe , que aunque ambién iene un-
ciones p ác icas, son de segundo o den.
Una ez es ablecida dicha especi icidad,
debemos plan ea nos en qué consis e la do-
cencia. Una assump ion muy diseminada
suele asimila la al hecho de impa i conoci-
mien os. Y de hecho la uni e sidad ha ope-
ado du an e mucho iempo de acue do con
es e p esupues o: al ol ins uc i o del p o-
eso co espondía el ol pasi o, me amen e
ecep i o, del alumno. La clase magis al
expedi i a y el lib o de ex o insus ancial
cons i uían los mecanismos básicos de ans-
misión del conocimien o.
Los eó icos del ap endizaje y de los p o-
cesos educa i os han ealizado una ue e
c í ica de es a p ác ica de la docencia con-
cebida como impa i conocimien os, p opo-
niendo una concepción que demanda una
ac i ud ac i a po pa e de los alumnos me-
dian e el én asis en el ca ác e social y con-
ex ual de odo ap endizaje: el conocimien o
a ap ende no puede se sepa ado de las si-
uaciones donde iene que se usado. Es e
plan eamien o esul a di ícil de asplan a al
ma co uni e si a io, ya que el conocimien o
cien í ico iene un ca ác e abs ac o y uni-
e sal. Es o no signi ica exac amen e que sea
un conocimien o descon ex ualizado, sino
que ope a en un con ex o de segundo o den,
que es á mediado po el p o eso , y que el
discu so sob e el mundo social debe cons-
ui su p opio con ex o. Po es a azón, en-
seña es una ac i idad esencialmen e e ó-
ica, que a a de pe suadi a los es udian es
de la necesidad de cambia la o ma de expe-
imen a el mundo y debe c ea un en o no
que capaci e pa a comp ende las desc ipcio-
nes analí icas de ese uni e so p imigenio.
De acue do con ello, el p oceso educa i o
consis e en una o ma de diálogo, con unos
condicionan es de e minados y asimismo un
con enido ela i amen e p ees ablecido pa a
la con e sación.
LAS PRENOCIONES DE LOS ALUMNOS
(PRENOTIONS)
En el apa ado an e io hemos ealizado
algunas ap eciaciones sob e la concepción
del ap endizaje en el con ex o uni e si a io
a ando de esboza una idea ope a i a de
ap endizaje que omen a a un espí i u cien-
í ico. Todo ello guiado po el in en o de
e i a la p esunción de que el conocimien o
La enseñanza uni e si a ia de la Sociología Gene al. Re lexiones y p opues as pa a su mejo a
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cien í ico se au oexplica como consecuencia
de su p opia alidez. A con inuación ahon-
damos en la concepción del ap endizaje que,
desde nues o pun o de is a, eclama una
acción docen e e icaz.
F en e a la concepción adicional de
que el ap endizaje del alumno depende casi
exclusi amen e del compo amien o del p o-
eso y de la me odología de enseñanza u i-
lizada, hoy día se pone de elie e la impo -
ancia de lo que apo a el p opio alumno al
p oceso de ap endizaje, es o es, sus cono-
cimien os, sus c eencias, sus expec a i as y
sus ac i udes. Es a ci cuns ancia es pa icu-
la men e impo an e en la docencia de una
disciplina como la sociología. És a, en con-
as e con o as ma e ias, se en en a con
una di icul ad g a e en el p oceso educa i o
la cual es que odo el mundo pa ece sabe
algo ace ca de los emas que se abo dan.
Du kheim se e i ió, de mane a concisa, a
las p enociones y al necesa io y undamen-
al papel que desempeñan en nues a ida
co idiana, si bien indicó que su u ilidad no
es á eñida con la ince eza, y és a úl ima
con la apa iencia de au o idad y ascendencia:
“P oduc os de la expe iencia ulga
ienen po obje o, an e odo, el pone a
nues as acciones en a monía con el mundo
que nos odea; es án o mados po la p ác-
ica y pa a ella. Aho a bien: una ep esen-
ación puede desempeña es e papel e i-
cazmen e y, sin emba go, se alsa (…) Y
es p ecisamen e de esas ep esen aciones
esquemá icas y suma ias de las que nos
se imos pa a los p oblemas co ien es de
la ida. Así pues, no podemos pensa en
pone en duda su exis encia, pues la pe -
cibimos al mismo iempo que la nues a.
No sólo es án en noso os sino que, como
son un p oduc o de expe iencias epe i-
das, eciben de la epe ición, y de la cos-
umb e p oducida po ella, una especie de
ascendien e y au o idad su gidas de esa
misma epe ición y del hábi o esul an e”
(Du kheim, 2000: 70-73).
Es as ep esen aciones suma ias o p e-
nociones cons i uyen el enómeno sob e el
que se ha desa ollado la adición del en-
oque enomenológico y e nome odológico
en Sociología. En oque cuyo pun o de pa -
ida es iba en la idea de que los suje os so-
ciales ya han in e p e ado el mundo de al-
guna mane a en el seno de su cul u a. Dicho
con los é minos p opios del obje i o de es e
a ículo: los alumnos, cuando inician su cu so
de Sociología Gene al, ya disponen de cie -
as in e p e aciones sob e la sociedad en la
que i en.
En ese con ex o, el p o eso de Socio-
logía, sin enuncia a la posibilidad de ap o-
echa dichas in e p e aciones p e ias o p e-
nociones, debe pa i del supues o, ambién
du kheimiano, de que és as deben se supe-
adas en a as a la cons ucción de concep-
os especí icos con los que pode alcanza
el en amado ocul o de los enómenos so-
ciales.
“… hay que desca a sis emá icamen e
odas las p enociones (…) Es p eciso que,
sea en el cu so de sus demos aciones, el
sociólogo se p ohíba a sí mismo ené gica-
men e la u ilización de esos concep os que
se han o mado al ma gen de la ciencia y
pa a sa is ace necesidades que nada ie-
nen de cien í icas. Es p eciso que se libe e
de esas alsas e idencias que dominan las
men es del ulgo y que, de una ez po o-
das, sacuda el yugo de esas ca ego ías em-
pí icas que con ecuencia una la ga cos-
umb e e mina po con e i en i ánicas”
(Du kheim, 2000: 86-87).
De la misma mane a que un psiquia a
o psicólogo clínico no se con en a con las
explicaciones de su pacien e ni con los sín-
Ramón Llopis Goig
60
omas apa en es, sino que u iliza ins umen-
os de análisis que pe mi en e más allá de
la semán ica del lenguaje, ambién el soció-
logo debe in en a alcanza las causas in isi-
bles o la es uc u a ausen e, es deci , el ni el
de lo que no es e balizable en la ida co-
idiana, de lo que es inconscien e y es uc-
u al. Aho a bien, esa supe ación de las p e-
nociones debe ealiza se en diálogo con el
alumno. El alumno debe apo a sus “de i-
niciones de la si uación y e noconocimien-
os” y el p o eso debe mos a como ope a
la sociología a pa i de ese ma e ial de pa -
ida. Como ha señalado Bel án:
“… descub i es cons ui concep ual-
men e la ealidad, pe o no de mane a a bi-
a ia o cap ichosa, sino de mane a acio-
nal y de acue do con la cul u a del discu so
c í ico y cons ui la con o me con la p o-
pia ealidad, explicando y des uyendo las
apa iencias engañosas. Cons ui la ea-
lidad es an o como elabo a un mapa de
la misma, mapa que no es la ealidad ni
su e lejo, pe o que la ep esen a, in e -
p e a y hace in eligible. Y al cons ucción
exis e siemp e: o la lace la ciencia o la
hace la igno ancia” (Bel án, 1991: 60).
Po an o, si la Sociología no apo a una
isión cien í ica de la sociedad, lo ha á la
igno ancia. O lo que es peo , g upos o indi-
iduos con in e eses di e sos. Y es a a ea
es i enunciable pa a cualquie docen e de
sociología, an o si esa docencia a di igida
a sociólogos, como si a di igida a u u os
i ulados en cualquie o o campo de las cien-
cias sociales, humanas, ju ídicas, económi-
cas o sani a ias.
La ac i idad cons uc i a del alumno apa-
ece, de es e modo, como un elemen o me-
diado de g an impo ancia en e la conduc a
del p o eso y los esul ados del ap endizaje
(Coll, Palacios y Ma chesi, 1992). La adop-
ción de es a pe spec i a, cuyo o igen cabe
busca en el c ecien e auge de los en oques
cogni i os supone un cambio adical en la
o ma de en ende el p oceso de enseñanza
y ap endizaje (Ashman y Conway, 1997).
Su aplicación a la docencia de la sociología
apo a unas posibilidades ex ao dina ias:
mos a al alumno la especi icidad de la pe s-
pec i a sociológica y su dinámica.
La concepción cons uc i is a del p o-
ceso de enseñanza y ap endizaje no se iden-
i ica con ninguna eo ía en conc e o, sino
que su ge de apo aciones de di e en es en-
oques eó icos ensamblados unos con o os:
la eo ía epis emológica de Piage en sus
apo aciones del conocimien o como cons-
ucción y los ni eles de desa ollo cogni-
i o, la eo ía del ap endizaje e bal signi-
ica i o de Ausubel y la eo ía del o igen
sociocul u al de los p ocesos psicológicos su-
pe io es de Vigo ski, con sus apo aciones
sob e la zona de desa ollo po encial y el
p o eso como mediado .
El p incipio gene al del en oque cons uc-
i is a es que las pe sonas ap enden de modo
signi ica i o cuando cons uyen sus p opios
sabe es, pa iendo de los conocimien os p e-
ios que poseen. Po consiguien e, la adop-
ción de un en oque cons uc i is a iene como
consecuencia inmedia a la necesidad de e-
ne en cuen a los “conocimien os p e ios”
de los alumnos an es de inicia el ap endi-
zaje de cualquie con enido.
La pe spec i a cons uc i is a sugie e
que, más que ex ae el conocimien o de la
ealidad, la ealidad sólo adquie e signi i-
cado en la medida que la cons uimos. Es a
cons ucción de signi icado implica un p o-
ceso ac i o de o mulación in ensa de hipó-
esis y de la ealización de ensayos pa a con-
as a las. Cuando se es ablecen elaciones
en e las ideas p e ias y la nue a in o ma-
La enseñanza uni e si a ia de la Sociología Gene al. Re lexiones y p opues as pa a su mejo a
61
ción se acili a la comp ensión y, po an o,
el ap endizaje.
La isión cons uc i is a del p oceso de
enseñanza y ap endizaje supone el econoci-
mien o de la impo ancia de la cul u a expe-
iencial de los alumnos (Besalú, 2002: 83).
En consecuencia, los en oques cons uc i is-
as conlle an un econocimien o de las cul u-
as de o igen ( amilia , nacional, eligiosa…)
de los alumnos. Es as cul u as condicionan
los conocimien os p e ios, los ap endizajes
ins i ucionales y ex ains i ucionales y el
p opio p oceso de ap endizaje ins i ucional.
Pa i de esas cul u as expe ienciales p e ias
es necesa io pa a ga an iza un ap endizaje
ele an e o signi ica i o y pa a con e i el
aula en un espacio de conocimien o com-
pa ido.
Desde es e en oque, el conocimien o se
cons uye po el suje o cuando in e acciona
con el medio y a a de comp ende lo. El co-
nocimien o se adquie e, no po la in e io i-
zación de un signi icado ex e io ya dado,
sino po la cons ucción desde den o de e-
p esen aciones e in e p e aciones adecuadas.
Sólo exis e ap endizaje comp ensi o cuando
los nue os conocimien os se inco po an a
la es uc u a semán ica del suje o y cuando
hay acue do en e sus expe iencias y sus
p econcepciones.
Los pos ulados del cons uc i ismo en-
cajan con los plan eamien os de la epis e-
mología e olucionis a, según la cual “el co-
nocimien o exp esa una econs ucción y
una iden i icación adecuadas de las es uc u-
as ex e io es del suje o” (Lo enz y Wuke is,
1984).
El conocimien o no es pues, un e lejo
del mundo ex e io , sino un ajus e en e las
es uc u as obje i as del medio y las subje-
i as del suje o. El conocimien o no es una
ep oducción de la ealidad. Los se es huma-
nos no somos me os ecep o es de da os,
sino que in e p e amos lo que emos y ela-
bo amos nues as p opias eo ías.
De modo al que el ap endizaje signi i-
ca i o es el que se puede inco po a a las
es uc u as de conocimien o que iene el su-
je o y que adquie e signi icado a pa i de
la elación con conocimien os an e io es. Un
ap endizaje ealmen e signi ica i o pe mi e
que el obje o de es udio adquie a un sen ido
y signi icado, pa icula en cada caso y siem-
p e a pa i de una asimilación ac i a. Es e
ipo de ap endizaje es capaz de modi ica
ideas p e ias, de amplia la ed de conoci-
mien os e incluso de es ablece nue as ela-
ciones en e conocimien os. Así, consis e en
e isa , modi ica y en iquece los esquemas
p e ios y es ablece nue as conexiones y
elaciones en e ellos, en de ini i a, consis e
en cons ui ap endizajes (Dua y Sang à,
2000: 16).
El plan eamien o eó ico sob e las i -
udes del ap endizaje signi ica i o, sin em-
ba go, no debe ocul a la di icul ad que, ge-
ne almen e, en aña el consegui do a de
signi icado a un p oceso de es udio. Los con-
cep os deben ene signi icado p opio y sus
elemen os es a es uc u ados de una ma-
ne a lógica y no a bi a iamen e. El es u-
dian e necesi a “ideas incluso as” pa a que
el ap endizaje de nue os con enidos sea
signi ica i o. Po an o, se á siemp e nece-
sa io un eje cicio de in e ogación p e io,
que abo de pun os como ¿Qué pueden com-
p ende los es udian es?, ¿Cuáles son sus
conocimien os p e ios?, ¿Es lógica la se-
cuencia de con enidos?, ¿Se acili an he a-
mien as con el in de que el es udian e pueda
asimila el nue o ap endizaje?, ¿En qué
g ado se apo a no edad a lo que ya sabe?,
¿Es posible da signi icado a lo que se