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El método de la nueva economía política institucional: ¿maximización neoclásica o teoría de juegos?

Abstract

Este artículo estudia el papel que desempeña la Teoría de juegos en la nueva Economía Política institucional. Tras presentar los rasgos principales del modelo de optimización neoclásica y de la Teoría de juegos, se centra en los juegos de coordinación y en los juegos repetidos y muestra cómo estos juegos pueden aplicarse a problemas relevantes de la moderna Economía institucional.

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El método de la nueva economía política institucional: ¿maximización neoclásica o teoría de juegos?

Author: Cabrillo, Francisco
Year: 2000
Source: https://idus.us.es/bitstreams/90e3c156-d93c-4708-9e3b-6ce91e064e09/download
EL
MÉTODO
DE
LA
NUEVA
ECONOMÍA
POLÍTICA INSTITUCIONAL:
¿MAXIMIZACIÓN NEOCLÁSICA
O TEORÍA
DE
JUEGOS?
FRANCISCO
CABRJLLO
Uni e sidad
Complu ens
e
Resumen
. Es e a ículo es udia el papel
que
desempeña Ja Teo ía de juegos
en
Ja
nue a Economía Polí ica ins i ucio
nal.
T as p esen a los asgos p inci-
pales del modelo de op imización neoclás
ica
y de
la
Teo ía de juegos, se cen a
en los juegos de coo dinación y en los
juegos
epe idos y
mu
es a cómo
es-
os juegos pue
den
aplica
se
a p oblemas ele an es de
la
m
ode
na Economía
ins i uciona
l.
Abs ac . This
pape
s udies he ole
o
game
heo y in
new
ins i ucional
poli ical
eco
nomy. A e dicussing he
main
ea u es o bo h he neoclassical
op imiza ion model
and
game heo y, i
deals
wi h coo dina ion and epea ed
games a
nd
shows h
ow
hese games can
be
applied o ele an p oblems
o
mode n ins i u ional
eco
nomics.
1.
LA
NUEVA ECONOMiA POL!T!
CA
INSTITUCIONAL:
LA
EXTENSI
ÓN
DE
LA CIENCIA ECONÓMICA A
LAS
COND
UCT
AS
NO
MERCANT
IL
ES
Una
de l
as
ca
ac e ís icas
má
s
llama i as
de la Ciencia
económica
de
l
os
año
s inales del siglo XX
es
la
g an
ampli
ud
de
su ca
mpo
de
es
udi
o. Lejos
de
limi a se a
lo
que
adicion
a
lm
en e
se
han
conside a-
do
p oblemas
es
i
c a
men
e •
económicos
•
-an
álisis
de
me
ca
d
os
y
p e-
cios,
din
e o
y
ban
ca
o c
iclo
s-
l
os
economis as
no
dudan
ho
y
en
a
bo -
da
cues
ion
es
an
apa en emen e
alejadas
de
su
campo
habi ual
co
mo
el
co
mp
o amie
n o
de
l
os
polí
ico
s,
la
e iciencia del D
e ec
ho
, la
ida
amilia o la
adicción
a
las
d ogas.
Se
a
a, en
po
cas
palab as, de
lo
A ¡¡1 m
e11
1
os
áe
Razón Ti!cnica,
N"
3
(2000)
pp
17
1-1
88
172 FRANCISCO CABRILLO
que
suele
denomina se el •impe ialismo
de
lo
s
eco
nomis
as
·,
acep ado
p
o
algunos
como
un p ime
pa
so
hacia
un
a Ciencia social
uni icada
basada
en
la Teo ía
de
la elección acional y c i icado, sin e
mba
go,
po
o os
como
un
a inacep able in omisión
del
mé odo
económico
en
el es udio
de
conduc as
humana
s
que
-s
e
dic
e-
n
ada
ienen
que
e
con
la acionalidad y la maximización
de
la u ilid
ad
que
los
econom
is-
as
p e
suponen.
La g an ampli ud y di e sidad
de
l
as
cues
ion
es
susci adas p
o
es a
nue a
•E
conomía Polí ica• plan ea,
sin
emba
go
un
p oblema impo an-
e: ¿qué
es
lo
que
ie
nen
en común odos es
o
s
es
udios, que
a an
de
emas
apa
en
em
en
e
an poco
conexos
co
mo
la c iminalidad, la ami-
lia, la esponsabilid
ad
ci il, la pol
í i
ca
o el
medio
ambie
n
e?
La
espues
a
es
se
ncilla: la aplicación
de
la misma Me odología, la Me odología
del
análisis
eco
nóm
ico.
D
esde
hace
mu
cho iempo l
os
econo
mi
s as
han
es
udiado la
co
n-
duc a
hum
a
na
como
un
p oceso de oma
de
deci
sion
es
en
condiciones
de
in o mación impe ec a. En su
ac
i
idad
económica,
oda
pe sona
o
e
mp
esa in en a,
en
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po
sibl
es
en
sus
in e siones o
en
sus negocios; y se es ue za
en
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con
ecu sos limi-
ados, en
un
medio
ambien e a
menud
o
co
n lic i o y di ícil. Pe o ¿só
lo
en su ac i id
ad
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qué
el mé
odo
que
es
á
li
do
pa a
es ud
ia p oblemas
de
sal
a
io
s o in e siones
no
ha
de
se lo ambién pa a
ana
liza o as
ac
i idades
de
las pe sonas? Los
eco-
nomis as
que
hoy
abajan en cues iones
co
mo
la Teo ía económica de
la Polí ica, la amilia o el análisis
eco
nómico
del
De echo pi
ensan
que
su mé odo es ú il ambién pa a ilumin
a
o os aspec os del
compo a
-
mien o
humano
.
Como es ácilm
en e
imaginable, es os abajos
han
si
do
ob
je o de
no
pocas c í icas.
¿Es
posible acaso -
se
a gu
men a
co
n ec
uen
cia-
ap
li-
ca
éc
ni
cas del análisis
econó
mico a emas
co
mo la conduc a
de
un
delin
cuen
e
o a cues iones an es ic amen e
pe s
onales como la o
ga-
n
iz
ación de la ida amilia
?
No
cabe
dud
a
de
qu
e, a p ime a is a,
algunas
de
las conclusiones alcanzadas po l
os
economis as
en
su
es
-
udio de ales
as
un
os
puede
n e
su
l a s
o p end
en es. Pe o, si se
ob
-
se a la cu
es
ión con mayo de alle, es posible
co
nclui
que
es e análi-
s
is
lle a a
una
explicación del
compo am
ie
n
o
humano
más
cohe en e
que
el
en o
que
adicional. En
e
ec o, mien as la nu
e
a eo ía o ece
una
isi
ón
uni icada
de
al compo amien o,
en
la
qu
e la conduc a
de
las pe so
na
s es
ponde
, en odas sus ac i i
da
d
es
, a p inci
pio
s
si
mila
es,
EL
MÉTODO
DE
LA
NUEVA
ECONOMÍA
POLÍTICA
INSTITUCIONAL:. ..
173
el en oque adicional supone implíci amen e una dico omía no ácilmen-
e
ex
plicable,
según
la cual el
homb e
ac úa
como maximizado
egoís-
a
de
in e eses
en
de e minadas ci cuns ancias, mien as que
en
o as
bu
sca di e en es obje i os, o inclu
so
se
compo a
en
o ma i acional.
2.
EL
MÉTO
DO
DEL ANÁLISIS MICROECONÓMI
CO
El
modelo básico
de
la Teo ía mic oeconómica consis e
en
de ini
unas de e minadas o mas
de
compo amien o
po
pa e
de
los
agen
es
eco
nómicos (consumido
es
y
p oduc o e
s, u o e en es y demanda
n es)
y analiza cuáles
son
los e ec os
de
al
es
compo amien os en
la
de e -
minación del equilib io del me cado, lo que, a su
ez
, nos
de e mina
las can idades in e cambiadas y el
p ecio
al que los in e cambi
os
se
ealizan.
El
es udio
de
los me cados
plan ea,
cie amen e,
nume osos
p oblemas,
que
an
desde
la cues ión
misma
de la de inición del
me -
cado
-en
é minos an o
de
la de inición
de
l p oduc o como de
su
se
-
g egación espacial según los cos es
de
ans
acción necesa ios pa a
ea-
liza las ope aciones de in e cambio-
ha
s
a
los di e sos e ec os que
so
b e
los p ecios y las can idades iene el
núme o
de comp ado es y
ende-
do es
que
ac úan
en
cada me cado. Pe
o,
en esencia, odo me cado
es
á
in eg ado
po
uno
s el
eme
n os básicos:
una
unción ag egada de o e a,
una
u
nción ag egada
de
demanda y
un
pun o
de
equilib io
en
el
que
la o e a iguala a la
demanda
y
nos
de e mina, como an es se indicó,
la can i
dad
de
bienes
que
se
in e cambia y el p ecio del in e cambio.
¿Cómo se ob ienen esas unciones ag egadas
de
o e a y
deman-
da?
Simplemen e, median e la suma
de
las unciones
de
o e a y
deman-
da de
odos l
os
p oduc o es y consumido es.
En
es e sen ido
es
impo -
an e señala que en es e aná
li
sis se
acep a
como p incipio gene al
el
indi iduali
smo
me odológico.
Las
uncion
es
ag egadas
son
simples
su-
mas
de
las unciones indi iduales; y
nin
gún
compo amien o ag ega
do
puede,
po
an o,
en e
nd
e se al ma gen
de
los compo amien os indi i-
duales
de
los o e en es y los
demandan
es.
La
cla e pa a en ende
el
uncionamien o
de
un
me cado es,
po
an o, co
mp ende
cómo ac
úan
un
os y o os pa a
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nsegui el ni el
máximo
de
sa is acción o bene i-
cio posible.
El
p o
blema a esol e
po
un
cons
umido i
puede
así
exp
esa se
en
la o ma
174 FRANCISCO CABRILLO
s
uj
e o a la es icción
donde
U¡ ep esen a la unción
de
u ilidad
del
co
n
su
mido i
-que
se
p esupone
con
inua y con p ime as y segu
nd
as
de i adas con
inuas-
,
x,. x2, x3
,.
..
xn
los bienes
que
puede
adqui i
en
el me cado, pi' p2,
..
.,
Pn'
lo
s p ecios
de
ales bienes y R la en a
del
co
nsumido
medida
en
é minos eales, es deci ,
po
su capacidad
de
adquisición de
bienes
en
el me cado.
El
equilib io del consumido
se
alcanza
en
es e
modelo
de
o ma
sencilla. Concep ualmen e,
se
a a
de
gas a
la
en a
mone a ia
en
un-
ción de las p e e encias indi iduales y de los
p e
cios
de
los bien
es,
de
mane a
que
se
log e la máxima sa is acción;
lo
que
se
consigue
cuan
-
do
igualamos la u ilidad
ob
enida
de
la úl ima
unida
d mone a ia
gas a-
da
en
cada
uno
de
lo
s
biene
s
adqui idos.
Dadas
una
s
condic
i
ones
simpli icado as bas a
n
e plausibles, el
modelo
pu
ede
o maliza se
ma-
em
á icamen e con acilidad.
El
compo amien o
del
p oduc o
es,
en
es e
model
o, muy simila
al
de
co
nsumido . Pa a
ob ene
el máximo bene icio, el p oduc
o
a-
a á
de
maximiza
una
unción de
p oduc
ción suje a a
una
e
s
icci
ón
de
cos es. Es cie o
que
exis en
en e
ambos
modelos
de
maximización
algun
as
di e encias impo an es, debidas, e
n
e o as cosas, a
que
en
p oducción a amos con can idades medibles
ca
din
almen e, lo
que
no
ocu e
en
la de e minación del equilib io del
co
nsumido . Pe o la
na
-
u aleza del compo amien o del
agen
e
ec
onóm
ico
que
se
p esupone
en
ambos casos es la misma.
El
p obl
ema
del
p odu
c o j consis i á
en
donde
q. ep esen a la unción
de
p odu
cción de la emp esa
-que
,
como
1
en
el caso
de
la unc
ión
de
consumo-
se
p esup
o
ne
con inua y
con
p ime as y
segundas
de i adas con inuas-; y1, y2, ...
yn,
son
los in
pu s
o
ac o es de p oducción u ilizados, C ep esen a
Jos
cos es
de
p oduc-
ci
ón
y
l,
2,
... n los p ecios
de
lo
s ac o es
de
p odu
cc
ión.
EL
MÉTODO DE
IA
N
UE
VA ECONOMÍA POLlTICA INSTITUCIONAL: ...
175
Si,
en
el caso an e io , los cambios
de
p ecios ela i
os
de los
bie-
nes
de
consumo
daban o igen a
cambios
en el pa
ón
de
consumo,
las a iaciones
de
p ecios
de
ac o es
ha án
que las emp esas modi i-
qu
en
el g ado
en
el
que
emplean cada
uno
de los ac o es pa a
ob e-
ne
los mejo es esul ados posibles.
El
modelo
puede complica se
un
poco
más si
se
conside a
que
lo
que
maximiza
el
p oduc o es el
be-
ne icio, de inido como
la
di e encia en e
sus
ing esos
(p
q)
y sus
cos es
(C). Pe o es e cambio
no
modi ica la
esencia
del compo amien o
del
p oduc o .
Sin cambia el pos ulado básico
de
acionalidad
de
los agen es
eco-
nómicos, que a an
de
ob ene los mejo es esul ados posibles,
la
Teo ía
de
ju
egos
pone
el én asis
en
las
es a egias
que siguen es os
agen es,
eniendo siemp e
en
cuen a cómo
an
a eacciona los demás
agen es
con
los
que
in e ac úan.
El
concep o
cla e
de es e modelo
no
es
así
el equilib io
del
con
sumido o del
p oduc o
sino el
de
•equilib io·
de
Na
sh. Pa a
ob ene
és e las a iables
cla e
a conside a
son
las
es a-
egias
de
cuan os agen es ac
úan
en
el
me cado. Conc e amen e,
el
equilib io de Nash
se
de ine como
aquella
combinación
de
es a egias
en
la
que
ninguno
de
los
agen
e
s
económicos
que in e ienen
pod ía
mejo a su posición cambiando
de
es a egia
, dadas l
as
es a egias
de
los demás.
¿Supone es e
en oque
una
up u a adical con el
mé odo
adicio-
nal
de
maximización neoclásica? Es e
ipo
de
p egun as
pueden
e
cibi
espues as
muy
di e en es
y,
con
ecuencia, poco p ecisas. A
nues os
e ec os, lo
má
s ele an e
es
señala
que
la
opinión mayo i a ia
consi-
de a
que
ambos modelos
esponden
a lógicas
de
azonamien o
seme
-
jan es; pe o aquella
apun a
ambién
que
hay
un asgo básico
que
di e-
encia a ambos en oques: el én asis
de
la
Teo ía de j
ue
gos
en
la
con
-
side ación
de
los compo amien os
de
l
os
demás agen es económic
os
en
la
oma
de
decisiones
po
pa e
de
un
agen e económico pa icula .
Con la excepción
de
los modelos
de
compe encia impe ec a,
la
Teo ía económica con encional enía conside ando las es icciones a
las
que
es á some ido el
p oduc o
o el consumido
como
un
da o. La
es a egia
de
maximización exigía,
po
an o, ajus a se a
un
en o no
dado
y
no
cambian e, al menos
en
el co o
plazo
; y lo
que
es
aún
más im-
po an e, a
un
en o no
que
no
se
modi ica como e ec o
de
la conduc a
del agen e
económico
que
es amos
conside ando. Es e pos ulado
se
e leja,
en
Mic oeconomía,
en
la conside ación
de
la emp esa y
el
con-
sumido
como
agen es •
p ecio
-a
cep an es
•. Es deci ,
aunque
s
on
las

176 FRANCISCO CABRJLLO
unciones
de
o e a y
demanda
las
que
de e minan
el p ecio
de
los
bienes y se icios en el me cado, es os
p ecios
son
un
da o
pa a
los
consumido es y las
emp
esas
en
su
cond
uc a maximizado a
de
la
u ili-
dad
y el bene icio. Y, en
lo
que
espec a a
la
Mac oeconomía,
el
pos-
ul
ado
es á implíci o
en
el
pap
el
a
ibuido al
Es ado
en
la T
eo
ía
de
la
Polí ica económica an e io al desa ollo
de
los
modelo
s de expec a i-
as acionales. En el p ime caso,
se
supo
ne
que
el
núme o
de
com-
p ado es
y
en
d
edo
es
es
lo
su icien emen e
ele ado
como
pa a
que
ninguno
de
ellos
pueda
in lui
sob e
las
cond
iciones de me cado, el
p ecio especialme
n
e.
Y
en
el
segund
o,
se
p esupone
que los
agen es
eco
nómicos
so
n incapaces
de
p
e e
los
e ec os
de
la polí ica
del
sec-
o público
y,
po
an o, de
adop a
medidas
de ensi as que
puedan
educi
-o
incluso elimina
po
comple o-
lo
s
e ec os
de
la
Polí ica
ec
o-
nómica. En es e sen ido - y
aunque
se a e
de
model
os
muy di e en-
es-
la Teo ía
de
juegos y la Teo
ía
de
las
expec
a i as acionales ie-
n
en
un
pun
o
de
in e és en común. En
ambos
se
acep a que los
agen-
es económicos eaccionan a las ac uaciones
de
o os agen es
-sea
n p i-
ados o públicos--, lo
que
obliga a
ede
ini
con
ecuencia las es a e-
gias, condicionadas aho a
po
un
en
o no
ca
mbian e
.
3.
LA
POLÉMICA
SO
BRE
LA TEORÍA DE JUEGOS
En las úl imas décadas la Teo ía
de
los juegos
ha
pasado a
des-
em
peña
un papel undamen al
en
el análisis económico, y lo
qu
e, al
p incipio, e a
un
mé odo
de
análisis cuya aplicación
se
limi aba a
un
núme o
muy es ingido
de
p oblemas -el
más
impo an e de los
cua-
l
es
e a
el análisis
de
la
compe encia
impe
ec a
(especialmen e
el
duopolio, el oligopolio y el
monopolio
bil
a e
al-
ha pasado a o ma
pa e
del
núcleo mismo de la Teo ía económica. Es conocido el dicho,
según
el cual, la posición
de
la E
co
n
ome
ía y la Teo ía
de
juegos, a
inales
de
la década
de
mil no ecien os cua en a,
se
pa ecía a la
de
Japón
y A gen ina en la economía mundial:
ambas
disciplinas y
am
bos
países es
aban
ll
enos
de
p omesas
con
e
spe
c o
a
su
e olución en
el
u u o. Vein e años más a de el
Japón
y la Econome ía habían
iun
-
ado, mien as la sue e
de
la Teo ía de juegos
no
e a mucho mejo
que
la
de
la economía a gen ina.
Ho
y,
sin e
mb
a go, la Teo ía de juegos
ha
ga
na
do
muchas ba allas en e los economis as
y,
a
pesa
de
las
polé-
micas
que
su aplicación sigue susci ando,
puede
deci se
que
ha o
b e
-
nido éxi os impo an es,
e endado
s, ca a a la
opinión
pública, con
el
p emio Nobel o o gado a Nash,
Ha
sa
nyi y Se
l en
.
EL
MÉTODO
DE
LA
NUEVA
ECONOMÍA POLÍTICA INSTITUCIONAL: ...
177
El
a ance
de
la Teo ía
de
juegos
ha
enido
lu
ga
en
un
doble
se
n-
ido. Po una pa e, se
han
ampliado
en
g an medida los campos
del
análisis
eco
nómico a los
que
se
aplica
con
egula idad
es e
mé odo.
Y,
po
o a,
Ja
Teo ía
de
juego
s
se
ha
con e ido
en
una
he amien a
es á
nd
a
en
e Jos
econom
is as y
ha
dejado
de
se pa imonio de
es u-
dios especializados pa a es a p esen e
incluso
en
los
manuales
elemen-
ales
de
la disciplina, lo
que
cons i uye
una
p ueba e iden e
de
su
expansión.
Es e a ance
no
ha sido, sin
emba go
, siemp e pací ico, ni ha
go-
zado de acep ación uni e sal,
como
es habi ual,
po
o a pa e,
cua
n-
do
se
p oduce
un
ca
mbio
de
pe spec i a o
de
mé odo
en
el desa ollo
de
una
Ciencia.
El
que ue segu amen e
el
mejo especialis a de
la
Teo ía
de
Ja o ganización indus ial
de
nues a época, Geo ge S igle ,
nunca
c eyó
en
las en a
ja
s
de
una
aplicación gene alizada
de
la Teo ía
de
juegos. En e ec o,
no
só
lo no hizo u
so
de es a
Te
o ía
en
sus abajos
sob
e compe encia impe ec a
-que
,
como
se
apun ó más a iba ue
uno
de
los p ime os campos
en
los
que
se
aplicó
s
is
emá icamen
e-
sino
que
,
además, mos ó
una
cla a e icencia
hacia
ella.
Sus
a gumen os c í icos
-compa idos
en
buena
medida
po
o o
s economis as,
es
pecialmen e
del
g upo
de
Chicago-
se
basaban
,
en
esencia, en
la
idea
de
que
la
Teo ía
de
los
ju
eg
os
no
o ece al
economis a
un
ins umen al a
decua-
do
pa a la inno ación cien í ica y
que
odo
lo que es posible
ha
ce
con
es
os modelos,
pu
ede analiza se mejo
co
n modelos de op imización
neoclásica.
Po el con a io, o o
eco
nomis a
gala donado
ambién con el
p e-
mio Nobel, James Buchanan,
ha
de endido
abie amen e la Teo ía
de
Jo
s
ju
egos como el mé odo o mal
má
s adecuado
pa
a el es udio
de
p obl
emas
eco
n
óm
icos. ·
Yo
en iendo
la
economía desde el pun o
de
is a del in e cambio
-a i maba
Buchanan
en
una en e is a ealizada
en
Es
pañ
a hace algunos
años-
... y las ma emá icas adecuadas pa a
es e
ipo
de
Ciencia no
son
cie
amen e las de la maximización.
El
pa adig-
ma
adecuado
es
la Teo ía
de
juegos...
algo
o almen e
di
e en e
de
las
ma emá icas basadas
en
Ja
exis encia
de
uncio
ne
s obje i as y
en
la
maximización de dichas unciones suje as a es icciones, an o pa a
el
caso
de
eco
nomías p i adas
como
pa a
el de Es ados o gobie nos·1•
Una cues ión
que
ha
podido
in lui
en
algunas de las ac i udes
con a ias a la Teo ía
de
juegos
es
la
duda
que el modelo plan ea
so-
B
uc
HANAN
y
CABR
u.o (1988), p. 132.
178 FRANCISCO CABRILLO
b e
unos
de
los p incipios básicos
de
la
economía
de
me cado:
el
p in-
cipio
de
que
las ac uaciones indi iduales
en
busca
del
p opio in e és
cons i uyen la mejo ía pa a log a el
bienes a
de
oda la sociedad.
Se
a a
en
esencia
de
Jo
que
suele conoce se
como
Ja
eo ía
de
la ·mano
in isible·, así denominada
en
h
ono
de
la
conocida
o mulación
de
es e
p incipio
que
ealizó Adam Smi h
en
la
s
páginas
de
La iqueza
de
las
naciones.
2
La
idea es simple:
cuando
una
pe sona
de iende
su
in e és
pa icula , gene almen e
no
sólo ac úa a a o
de
és e
, sino
ambién
en
bene icio
de
o as pe sonas,
po
las
que
nunca
mos ó p eocupación
alguna. Tal esul ado
se
ob iene median e
un
mecanismo, el me cado,
que
se
ep esen a
como
esa
·
mano
in isible·
de
la
que
hablaba Smi h
que
con ie e en bene icios públicos ac
cione
s diseñadas con el exclu-
si o in
de
se i a in e eses p i ados.
Desde la Teo ía
de
juegos
pueden
plan ea se,
sin
emba go, obje-
ciones a
la
gene alización
de
es e p incipio. Tomemos pa a ello,
como
pun o
de
pa ida
uno
de
los
juegos
más
elemen ales
-e
l dilema del
p isione
o-
sob e el
que
los economis as
han
cons uido
bue
na
pa e
de sus modelos.
La
anécdo a
es
bien
conocida. Dos delincuen es
son
de enidos e in e ogados sin posibilidad
de
comunica
en e sí.
La
po
-
licía in en a
que
cada
uno
dela e al o o y suminis e p uebas con a
él.
Si
ninguno
de
los dos es dela o , la
pena
que
ecibi án se á
muy
pequeña
, ya
que
la policía
no
iene p uebas se ias con a ellos. Si
uno
es
de
la o y el o o no, és e úl imo esul a á
muy
pe judicado,
po que
su
condena se á ele ada. Y si l
os
dos dela an, ambos
se
án
condena-
do
s
de
una o ma
mucho
más
du a
que
si
hubie an
gua dado silencio.
¿Cuál se á
Ja
es a egia
que
adop a á
cada
uno
de
los delincuen es?
Gene alizando el modelo, de inimos dos posibles es a egias
-coo
-
pe a i a (C) y
no
coope a i a (NC)-
pa a
cada
uno
de
los agen es
que
in e ienen
en
el juego -A y
B-
.
El
desa ollo del juego,
en
o ma es-
a égica, es el siguien e:
B
e
NC
e c. cb e
•
nc
0
A
NC
ne, cb
ne
a n
cb
SMITH (1776/1976), p. 456.
EL
MÉTODO DE
LA
NUEVA
ECONOMÍA
POÚTICA
INS
TI
TUCIONAL
: ...
179
Exiscen unas elaciones
de
p e e encia
ales que:
pa
a A y pa a B:
c.
cb p ne, n
e;,;
pe o
,
pa a
A,
la
combinación
de
es a egias
ne,
cb
es p e e ida a
odas
las
demás
combinaciones, y,
pa a
B, la
mejo
combinación de
es a e
-
gias
es
c.
ncb
.
EL
esul ado del juego es sencillo. La es a egia dominan e pa a
los
dos
agen es es la
de
no
coope ación; y
el
equilib io
de
Nash se
alcan-
za
en
la casilla in e io de echa.
El
equilib io
de Nash
no
es,
po
an o,
un
óp imo
social, ya
que
ambos
jugado es
ob end ían
un
mayo
ni el
de
bienes a
si
adop a an
una
es a egia
de
coope ación y pudie an
al-
canza la casilla supe io izquie da.
El
modelo
indica, en esumen,
que
puede
no
exis i
esa
mano in isible
que
con ie a
Ja
es a egia
de
bús-
queda
del
p opio
in e és
en
bene icio
soc
ial.
Si
se
modi ican algunas
de
las
condiciones
iniciales, el dilema
de
l
p isio
ne o
iene solucion
es
en
las
que
el
equilib io
puede
alcanza se
en
el
pun o
de
máximo bienes a social.
Po
ejemp
lo, cabe in oduci
como
pos ulado
la
posibilidad
de
que
los
dos
jugado
es
se
comuniquen
en-
e sí lib emen e y
puedan
,
po
an o, Llega a
un
acue do
que
pe mi a
que
ambos
adop
en
una
ac i ud coope a i a, con la con ianza
de
que
el
o o
ha á
lo
mismo; o
puede
in oduci
se
una
co
ndición
de
habi ualidad
que
implique
que,
al
habe
es ado
Jo
s
dos
p i
sione os
muchas eces
en
una
si uación simila ,
sepan
que su obje i o
debe
se
maximiza su u ilidad
en
el la go
plazo
y,
po
lo an o, ac úen
en
o -
ma
coo
pe a i a
con
el
cómp
lice cada
ez
que
sean de enidos, mien as
és e
no
ompa el acue do,
ya
que
,
en
es e
caso, la coope ación
des-
apa ece ía; o,
po
in,
puede
exis i
alguna
no ma ex e io
(po
ejem-
plo
, ambos delincuen es
pe enecen
a
la
Ma ia)
que
imponga
una
con-
duc a coope a i a, ya
que
el cos e
espe ado
de
se a ojado al ma
con
un
i o
en
Ja
nuca
po
habe
dela ado a
o o
miemb o
de
la o ganiza-
ción pa ece lo su icien emen e el
e ado
como
pa a induci a
un
com-
po amien o coope a i o.
Todas es as posibles solucion
es
esponden
a modelos bien es udia-
do
s
en
Teo ía económica.
La
p ime a
-el
acue do p e io
negociado-
supone
la exis encia
de
cos es
de
an
sacción
educidos,
que
pe mi en
alcanza
so
luciones e icien es
si
n
necesidad
de
una
imposición ex e io ,
de
acue do
con
el en oque
de
Coase3• En é minos
de
Teo ía
de
jue-
De acue
do
con
el eo ema
de
Coase,
en
condiciones
de
in o mación comple a
186 FRANCISCO CABRILLO
ep esen a
se
como
un
juego
ep
e
ido del
ipo
del
de
sc i o
en
es
e
apa ad
o).
Pe o
no es, cie amen e, el único. El compo amien o
de
las
pe sonas
en
el
ma co
de
num
e osas asociaciones u o ganizaciones
pu
e
de
en ende se
mejo a pa i
de
mod
e
los
de
es
a
na u aleza. Y es o
iene
e
pe cu
sio
ne
s impo an es ambién a
la
ho a
de
diseña c i e ios
de
polí ica p ác ica. Po ejemplo, los
cos
es
soc
iales
de
impone
el
cum-
plimien o
de
una
de e minada no
ma
se án
meno
es
allí
donde
l
os
age
n e
s
se
elacio
nan
con
ecuencia y exis e
in o ma
ción a bajo
cos
e
so
b e
las
co
ndu
c as
de
cada uno.
El
papel
del p
ode
polí ico
no
deb
e-
ía,
po
an o, eje ce se
de
la mi
sma
o ma en
in
s i uciones
que
a
e-
ces esul an
mu
y di e en es.
6.
UNA
CONCLUSI
ÓN
PROVISIONAL
La
s e lexi
ones
y los modelos
p esen ados
en
es e abajo
cons i-
uyen,
en
mi
opinión, a gumen os
só
lidos
en
a
o
de
la u ilización
de
la Teo ía
de
juegos
en
la
nue a Economía Polí ica ins i ucional.
El
un-
cionamie
n
o del me cado necesi a,
co
mo
equisi o p e io, la exis en
cia
de
ins i uciones, en el
seno
de
las cuales las elaciones de co
o dina-
ción y coope ación esul an undamen ales. Y la Teo ía de juegos
o e-
ce, cie
ame
n
e ins umen os
mu
y
ade
cuad
os
pa a
su análisis. Es o
no
signi ica,
desde
lu
eg
o,
qu
e es os p oblemas
no
puedan
se
abo dados
desde
los model
os
de
maximizaci
ón
ne
oclási
ca
con e
ncionales. Y
és a
ha sido,
de
he
cho, la ó mula u ilizada pa a
el
desa ollo
de
muchas
de
las p oposiciones undamen ales
en
es e
campo.
Veamos un ejem-
plo
de
espec
ial ele ancia en la Teo ía
eco
nó
mica
de
las ins i uciones:
el ll
amado
• eo ema del
niño
pe e so., o mulado
po
Ga y Becke en
su
T a ado sob e la amilia7.
Es e
eo
em
a es ablece básicamen e
que,
en
el
caso
de una amilia
en
la
que
el
pad e
sigue u
na
conduc
a
que
bene icia los in e eses
de
sus
do
s hijos H1 y H2, el hijo egoís a
-s
up
o
ngamos
H2-no es a á
in
e-
esado en ac ua
co
mo
al si
su
con
duc a
hace
qu
e se eduzca la
en a
amilia . Su obje i o
se
á, en cambio, maximiza al en a, ya que la
eacción del
pad e
pod
ía
hace
que
la si uación
de
H2
empeo
a a si
l
os
ing e
sos
amilia es disminuye an. En o as palab as, cualquie
miem
-
b o
que
ob enga
bene ici
os
de
su
pe e
nen
cia al g
up
o amili
a
a
a á
de
maximiza l
os
ing esos de las
pe sonas
que
le a o ecen y, po
an
-
üCKER
(1991),
pp
. 288-296.

EL
MÉTODO DE
LA
NUEVA
ECONOMÍA POLÍTICA.
INSTIT
UCIONAL:
...
187
o, in e naliza el e ec o
de
sus
acciones
sob e o os bene icia ios.
Un
llama i o co ola io
del
eo ema
es ablece
que
has a
pa a
el hijo
en i
-
dioso
se
á
en
es e
caso
e icien e
adop a
una ac i ud coope a i a
pa a
pe mi i el c ecimien o
de
la
en a amilia , aunque así a o ezca a
aque-
llos
de
s
us
he manos
a
lo
s
que
les
gus a ía
pe judica .
Becke o muló y desa olló las implicaciones del eo ema
median e
el u
so
de
unciones
de
u ilidad,
en
las
que
se e leja el e ec o
que
l
as
ganancias
de
u ilidad
de
cada
miemb o
de
la
amilia
ienen
sob e
las
unciones
de
los
es an es miemb os; y
no
necesi ó
de
la Teo ía
de
juegos
pa a
p e
se
n a
el eo ema o
explica
sus implicaciones. Pe o
no
cabe
duda
de
que
el
eo ema
puede
se
e o mulado ácilmen e
en
é -
minos
de
juegos; y
es
posible incluso
apun a
la idea
de
que la
expo-
sición y
Ja
co
mp
ensió
n del modelo
esul a
más sencilla
con
es e
en o-
que8. Se a a ía,
en
e ec o,
de
un
juego
epe ido,
en
el
que
no
se
bus-
ca maximiza el bene icio
en
una
sola
acción, ya
que
puede
esul a
más en able
colabo a
en
un
p oceso
de
coope ación,
en
el
que
el
bene icio a alcanza c ece a medida
que
se
an
supe ando
e apas.
Cada
uno
de
lo
s
he manos
es
conscien e
de
que
si coope a la en a o al
a
a c ece pa a
ambos
, lo
que
c ea
incen i os
cla os a a a de
man ene
la
ac i idad conjun a y a con ia
en
el
o o
.
El
eo ema
del
niño
pe e so
es
un
buen
ejemplo
de
cómo
se
puede
abo da
un
mismo
p oblema
desd
e los
do
s
en oques
de
la
Mic o
eco
nomía
aquí
analizados ¿Cuál
es
el mé odo más
adecuado
pa a
ello?
Aunque
an o
la
Mic oeconomía neoclásica adicional
como
la
Teo ía
de
juegos
han
demos ado
se
ú iles
en
el análisis
de
es e
ipo
de
cues iones,
pa ece
que
son
de e minado
s
modelo
s
de
juegos l
os
ins umen os
que
mejo
se
adap an al a amien o de los p oblemas
de
en en amien o y
coope ación
en e
agen es
económicos ca ac e ís icos
de
la
mode na
Teo ía
económ
i
ca
de
las
ins i uciones.
Los
a ances
en
la
aplicación de la Teo ía
de
juegos a
p obl
emas eales
de
la
Econo
-
mía ins i ucional
son
signi ica i os y
se
an
ob eniendo
ya esul ados
in e esan es9. No
cabe
duda
, sin
emba go,
de
que
el p og ama de
in-
es igación es á
aún
poco
desa ollado y
lo
que
al a
po
hace es
o-
da ía muy s
upe io
a lo
que
se
ha
lle ado
a cabo.
8
Es
a idea en
CA
BRIL
LO
(1996) y (1999).
9
En
el
campo
de
la Economía
co
ns i ucional, éase la p
i
me a
pa
e
de
BRENNAN
y
Bu
CHANAN (1985). Sob e la aplicación
de
la Teo ía
de
juegos al aná
li
sis económico
del
De echo, éase
BAillD,
GERTNER y P1cKER
0994)
. Y
en
el cam
po
de
la Economía
de
la
amilia,
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