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El método de la nueva economía política institucional: ¿maximización neoclásica o teoría de juegos?

Cabrillo, Francisco

Abstract

Este artículo estudia el papel que desempeña la Teoría de juegos en la nueva Economía Política institucional. Tras presentar los rasgos principales del modelo de optimización neoclásica y de la Teoría de juegos, se centra en los juegos de coordinación y en los juegos repetidos y muestra cómo estos juegos pueden aplicarse a problemas relevantes de la moderna Economía institucional.

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EL MÉTODO DE LA NUEVA ECONOMÍA POLÍTICA INSTITUCIONAL: ¿MAXIMIZACIÓN NEOCLÁSICA O TEORÍA DE JUEGOS? FRANCISCO CABRJLLO Uni e sidad Complu ens e Resumen . Es e a ículo es udia el papel que desempeña Ja Teo ía de juegos en Ja nue a Economía Polí ica ins i ucio nal. T as p esen a los asgos p inci- pales del modelo de op imización neoclás ica y de la Teo ía de juegos, se cen a en los juegos de coo dinación y en los juegos epe idos y mu es a cómo es- os juegos pue den aplica se a p oblemas ele an es de la m ode na Economía ins i uciona l. Abs ac . This pape s udies he ole o game heo y in new ins i ucional poli ical eco nomy. A e dicussing he main ea u es o bo h he neoclassical op imiza ion model and game heo y, i deals wi h coo dina ion and epea ed games a nd shows h ow hese games can be applied o ele an p oblems o mode n ins i u ional eco nomics. 1. LA NUEVA ECONOMiA POL!T! CA INSTITUCIONAL: LA EXTENSI ÓN DE LA CIENCIA ECONÓMICA A LAS COND UCT AS NO MERCANT IL ES Una de l as ca ac e ís icas má s llama i as de la Ciencia económica de l os año s inales del siglo XX es la g an ampli ud de su ca mpo de es udi o. Lejos de limi a se a lo que adicion a lm en e se han conside a- do p oblemas es i c a men e • económicos • -an álisis de me ca d os y p e- cios, din e o y ban ca o c iclo s- l os economis as no dudan ho y en a bo - da cues ion es an apa en emen e alejadas de su campo habi ual co mo el co mp o amie n o de l os polí ico s, la e iciencia del D e ec ho , la ida amilia o la adicción a las d ogas. Se a a, en po cas palab as, de lo A ¡¡1 m e11 1 os áe Razón Ti!cnica, N" 3 (2000) pp 17 1-1 88 172 FRANCISCO CABRILLO que suele denomina se el •impe ialismo de lo s eco nomis as ·, acep ado p o algunos como un p ime pa so hacia un a Ciencia social uni icada basada en la Teo ía de la elección acional y c i icado, sin e mba go, po o os como un a inacep able in omisión del mé odo económico en el es udio de conduc as humana s que -s e dic e- n ada ienen que e con la acionalidad y la maximización de la u ilid ad que los econom is- as p e suponen. La g an ampli ud y di e sidad de l as cues ion es susci adas p o es a nue a •E conomía Polí ica• plan ea, sin emba go un p oblema impo an- e: ¿qué es lo que ie nen en común odos es o s es udios, que a an de emas apa en em en e an poco conexos co mo la c iminalidad, la ami- lia, la esponsabilid ad ci il, la pol í i ca o el medio ambie n e? La espues a es se ncilla: la aplicación de la misma Me odología, la Me odología del análisis eco nóm ico. D esde hace mu cho iempo l os econo mi s as han es udiado la co n- duc a hum a na como un p oceso de oma de deci sion es en condiciones de in o mación impe ec a. En su ac i idad económica, oda pe sona o e mp esa in en a, en e ec o, log a los mejo es esul ados po sibl es en sus in e siones o en sus negocios; y se es ue za en ello con ecu sos limi- ados, en un medio ambien e a menud o co n lic i o y di ícil. Pe o ¿só lo en su ac i id ad económica? En o as palab as, ¿po qué el mé odo que es á li do pa a es ud ia p oblemas de sal a io s o in e siones no ha de se lo ambién pa a ana liza o as ac i idades de las pe sonas? Los eco- nomis as que hoy abajan en cues iones co mo la Teo ía económica de la Polí ica, la amilia o el análisis eco nómico del De echo pi ensan que su mé odo es ú il ambién pa a ilumin a o os aspec os del compo a - mien o humano . Como es ácilm en e imaginable, es os abajos han si do ob je o de no pocas c í icas. ¿Es posible acaso - se a gu men a co n ec uen cia- ap li- ca éc ni cas del análisis econó mico a emas co mo la conduc a de un delin cuen e o a cues iones an es ic amen e pe s onales como la o ga- n iz ación de la ida amilia ? No cabe dud a de qu e, a p ime a is a, algunas de las conclusiones alcanzadas po l os economis as en su es - udio de ales as un os puede n e su l a s o p end en es. Pe o, si se ob - se a la cu es ión con mayo de alle, es posible co nclui que es e análi- s is lle a a una explicación del compo am ie n o humano más cohe en e que el en o que adicional. En e ec o, mien as la nu e a eo ía o ece una isi ón uni icada de al compo amien o, en la qu e la conduc a de las pe so na s es ponde , en odas sus ac i i da d es , a p inci pio s si mila es, EL MÉTODO DE LA NUEVA ECONOMÍA POLÍTICA INSTITUCIONAL:. .. 173 el en oque adicional supone implíci amen e una dico omía no ácilmen- e ex plicable, según la cual el homb e ac úa como maximizado egoís- a de in e eses en de e minadas ci cuns ancias, mien as que en o as bu sca di e en es obje i os, o inclu so se compo a en o ma i acional. 2. EL MÉTO DO DEL ANÁLISIS MICROECONÓMI CO El modelo básico de la Teo ía mic oeconómica consis e en de ini unas de e minadas o mas de compo amien o po pa e de los agen es eco nómicos (consumido es y p oduc o e s, u o e en es y demanda n es) y analiza cuáles son los e ec os de al es compo amien os en la de e - minación del equilib io del me cado, lo que, a su ez , nos de e mina las can idades in e cambiadas y el p ecio al que los in e cambi os se ealizan. El es udio de los me cados plan ea, cie amen e, nume osos p oblemas, que an desde la cues ión misma de la de inición del me - cado -en é minos an o de la de inición de l p oduc o como de su se - g egación espacial según los cos es de ans acción necesa ios pa a ea- liza las ope aciones de in e cambio- ha s a los di e sos e ec os que so b e los p ecios y las can idades iene el núme o de comp ado es y ende- do es que ac úan en cada me cado. Pe o, en esencia, odo me cado es á in eg ado po uno s el eme n os básicos: una unción ag egada de o e a, una u nción ag egada de demanda y un pun o de equilib io en el que la o e a iguala a la demanda y nos de e mina, como an es se indicó, la can i dad de bienes que se in e cambia y el p ecio del in e cambio. ¿Cómo se ob ienen esas unciones ag egadas de o e a y deman- da? Simplemen e, median e la suma de las unciones de o e a y deman- da de odos l os p oduc o es y consumido es. En es e sen ido es impo - an e señala que en es e aná li sis se acep a como p incipio gene al el indi iduali smo me odológico. Las uncion es ag egadas son simples su- mas de las unciones indi iduales; y nin gún compo amien o ag ega do puede, po an o, en e nd e se al ma gen de los compo amien os indi i- duales de los o e en es y los demandan es. La cla e pa a en ende el uncionamien o de un me cado es, po an o, co mp ende cómo ac úan un os y o os pa a co nsegui el ni el máximo de sa is acción o bene i- cio posible. El p o blema a esol e po un cons umido i puede así exp esa se en la o ma 174 FRANCISCO CABRILLO s uj e o a la es icción donde U¡ ep esen a la unción de u ilidad del co n su mido i -que se p esupone con inua y con p ime as y segu nd as de i adas con inuas- , x,. x2, x3 ,. .. xn los bienes que puede adqui i en el me cado, pi' p2, .. ., Pn' lo s p ecios de ales bienes y R la en a del co nsumido medida en é minos eales, es deci , po su capacidad de adquisición de bienes en el me cado. El equilib io del consumido se alcanza en es e modelo de o ma sencilla. Concep ualmen e, se a a de gas a la en a mone a ia en un- ción de las p e e encias indi iduales y de los p e cios de los bien es, de mane a que se log e la máxima sa is acción; lo que se consigue cuan - do igualamos la u ilidad ob enida de la úl ima unida d mone a ia gas a- da en cada uno de lo s biene s adqui idos. Dadas una s condic i ones simpli icado as bas a n e plausibles, el modelo pu ede o maliza se ma- em á icamen e con acilidad. El compo amien o del p oduc o es, en es e model o, muy simila al de co nsumido . Pa a ob ene el máximo bene icio, el p oduc o a- a á de maximiza una unción de p oduc ción suje a a una e s icci ón de cos es. Es cie o que exis en en e ambos modelos de maximización algun as di e encias impo an es, debidas, e n e o as cosas, a que en p oducción a amos con can idades medibles ca din almen e, lo que no ocu e en la de e minación del equilib io del co nsumido . Pe o la na - u aleza del compo amien o del agen e ec onóm ico que se p esupone en ambos casos es la misma. El p obl ema del p odu c o j consis i á en donde q. ep esen a la unción de p odu cción de la emp esa -que , como 1 en el caso de la unc ión de consumo- se p esup o ne con inua y con p ime as y segundas de i adas con inuas-; y1, y2, ... yn, son los in pu s o ac o es de p oducción u ilizados, C ep esen a Jos cos es de p oduc- ci ón y l, 2, ... n los p ecios de lo s ac o es de p odu cc ión. EL MÉTODO DE IA N UE VA ECONOMÍA POLlTICA INSTITUCIONAL: ... 175 Si, en el caso an e io , los cambios de p ecios ela i os de los bie- nes de consumo daban o igen a cambios en el pa ón de consumo, las a iaciones de p ecios de ac o es ha án que las emp esas modi i- qu en el g ado en el que emplean cada uno de los ac o es pa a ob e- ne los mejo es esul ados posibles. El modelo puede complica se un poco más si se conside a que lo que maximiza el p oduc o es el be- ne icio, de inido como la di e encia en e sus ing esos (p q) y sus cos es (C). Pe o es e cambio no modi ica la esencia del compo amien o del p oduc o . Sin cambia el pos ulado básico de acionalidad de los agen es eco- nómicos, que a an de ob ene los mejo es esul ados posibles, la Teo ía de ju egos pone el én asis en las es a egias que siguen es os agen es, eniendo siemp e en cuen a cómo an a eacciona los demás agen es con los que in e ac úan. El concep o cla e de es e modelo no es así el equilib io del con sumido o del p oduc o sino el de •equilib io· de Na sh. Pa a ob ene és e las a iables cla e a conside a son las es a- egias de cuan os agen es ac úan en el me cado. Conc e amen e, el equilib io de Nash se de ine como aquella combinación de es a egias en la que ninguno de los agen e s económicos que in e ienen pod ía mejo a su posición cambiando de es a egia , dadas l as es a egias de los demás. ¿Supone es e en oque una up u a adical con el mé odo adicio- nal de maximización neoclásica? Es e ipo de p egun as pueden e cibi espues as muy di e en es y, con ecuencia, poco p ecisas. A nues os e ec os, lo má s ele an e es señala que la opinión mayo i a ia consi- de a que ambos modelos esponden a lógicas de azonamien o seme - jan es; pe o aquella apun a ambién que hay un asgo básico que di e- encia a ambos en oques: el én asis de la Teo ía de j ue gos en la con - side ación de los compo amien os de l os demás agen es económic os en la oma de decisiones po pa e de un agen e económico pa icula . Con la excepción de los modelos de compe encia impe ec a, la Teo ía económica con encional enía conside ando las es icciones a las que es á some ido el p oduc o o el consumido como un da o. La es a egia de maximización exigía, po an o, ajus a se a un en o no dado y no cambian e, al menos en el co o plazo ; y lo que es aún más im- po an e, a un en o no que no se modi ica como e ec o de la conduc a del agen e económico que es amos conside ando. Es e pos ulado se e leja, en Mic oeconomía, en la conside ación de la emp esa y el con- sumido como agen es • p ecio -a cep an es •. Es deci , aunque s on las 176 FRANCISCO CABRJLLO unciones de o e a y demanda las que de e minan el p ecio de los bienes y se icios en el me cado, es os p ecios son un da o pa a los consumido es y las emp esas en su cond uc a maximizado a de la u ili- dad y el bene icio. Y, en lo que espec a a la Mac oeconomía, el pos- ul ado es á implíci o en el pap el a ibuido al Es ado en la T eo ía de la Polí ica económica an e io al desa ollo de los modelo s de expec a i- as acionales. En el p ime caso, se supo ne que el núme o de com- p ado es y en d edo es es lo su icien emen e ele ado como pa a que ninguno de ellos pueda in lui sob e las cond iciones de me cado, el p ecio especialme n e. Y en el segund o, se p esupone que los agen es eco nómicos so n incapaces de p e e los e ec os de la polí ica del sec- o público y, po an o, de adop a medidas de ensi as que puedan educi -o incluso elimina po comple o- lo s e ec os de la Polí ica ec o- nómica. En es e sen ido - y aunque se a e de model os muy di e en- es- la Teo ía de juegos y la Teo ía de las expec a i as acionales ie- n en un pun o de in e és en común. En ambos se acep a que los agen- es económicos eaccionan a las ac uaciones de o os agen es -sea n p i- ados o públicos--, lo que obliga a ede ini con ecuencia las es a e- gias, condicionadas aho a po un en o no ca mbian e . 3. LA POLÉMICA SO BRE LA TEORÍA DE JUEGOS En las úl imas décadas la Teo ía de los juegos ha pasado a des- em peña un papel undamen al en el análisis económico, y lo qu e, al p incipio, e a un mé odo de análisis cuya aplicación se limi aba a un núme o muy es ingido de p oblemas -el más impo an e de los cua- l es e a el análisis de la compe encia impe ec a (especialmen e el duopolio, el oligopolio y el monopolio bil a e al- ha pasado a o ma pa e del núcleo mismo de la Teo ía económica. Es conocido el dicho, según el cual, la posición de la E co n ome ía y la Teo ía de juegos, a inales de la década de mil no ecien os cua en a, se pa ecía a la de Japón y A gen ina en la economía mundial: ambas disciplinas y am bos países es aban ll enos de p omesas con e spe c o a su e olución en el u u o. Vein e años más a de el Japón y la Econome ía habían iun - ado, mien as la sue e de la Teo ía de juegos no e a mucho mejo que la de la economía a gen ina. Ho y, sin e mb a go, la Teo ía de juegos ha ga na do muchas ba allas en e los economis as y, a pesa de las polé- micas que su aplicación sigue susci ando, puede deci se que ha o b e - nido éxi os impo an es, e endado s, ca a a la opinión pública, con el p emio Nobel o o gado a Nash, Ha sa nyi y Se l en . EL MÉTODO DE LA NUEVA ECONOMÍA POLÍTICA INSTITUCIONAL: ... 177 El a ance de la Teo ía de juegos ha enido lu ga en un doble se n- ido. Po una pa e, se han ampliado en g an medida los campos del análisis eco nómico a los que se aplica con egula idad es e mé odo. Y, po o a, Ja Teo ía de juego s se ha con e ido en una he amien a es á nd a en e Jos econom is as y ha dejado de se pa imonio de es u- dios especializados pa a es a p esen e incluso en los manuales elemen- ales de la disciplina, lo que cons i uye una p ueba e iden e de su expansión. Es e a ance no ha sido, sin emba go , siemp e pací ico, ni ha go- zado de acep ación uni e sal, como es habi ual, po o a pa e, cua n- do se p oduce un ca mbio de pe spec i a o de mé odo en el desa ollo de una Ciencia. El que ue segu amen e el mejo especialis a de la Teo ía de Ja o ganización indus ial de nues a época, Geo ge S igle , nunca c eyó en las en a ja s de una aplicación gene alizada de la Teo ía de juegos. En e ec o, no só lo no hizo u so de es a Te o ía en sus abajos sob e compe encia impe ec a -que , como se apun ó más a iba ue uno de los p ime os campos en los que se aplicó s is emá icamen e- sino que , además, mos ó una cla a e icencia hacia ella. Sus a gumen os c í icos -compa idos en buena medida po o o s economis as, es pecialmen e del g upo de Chicago- se basaban , en esencia, en la idea de que la Teo ía de los ju eg os no o ece al economis a un ins umen al a decua- do pa a la inno ación cien í ica y que odo lo que es posible ha ce con es os modelos, pu ede analiza se mejo co n modelos de op imización neoclásica. Po el con a io, o o eco nomis a gala donado ambién con el p e- mio Nobel, James Buchanan, ha de endido abie amen e la Teo ía de Jo s ju egos como el mé odo o mal má s adecuado pa a el es udio de p obl emas eco n óm icos. · Yo en iendo la economía desde el pun o de is a del in e cambio -a i maba Buchanan en una en e is a ealizada en Es pañ a hace algunos años- ... y las ma emá icas adecuadas pa a es e ipo de Ciencia no son cie amen e las de la maximización. El pa adig- ma adecuado es la Teo ía de juegos... algo o almen e di e en e de las ma emá icas basadas en Ja exis encia de uncio ne s obje i as y en la maximización de dichas unciones suje as a es icciones, an o pa a el caso de eco nomías p i adas como pa a el de Es ados o gobie nos·1• Una cues ión que ha podido in lui en algunas de las ac i udes con a ias a la Teo ía de juegos es la duda que el modelo plan ea so- B uc HANAN y CABR u.o (1988), p. 132. 178 FRANCISCO CABRILLO b e unos de los p incipios básicos de la economía de me cado: el p in- cipio de que las ac uaciones indi iduales en busca del p opio in e és cons i uyen la mejo ía pa a log a el bienes a de oda la sociedad. Se a a en esencia de Jo que suele conoce se como Ja eo ía de la ·mano in isible·, así denominada en h ono de la conocida o mulación de es e p incipio que ealizó Adam Smi h en la s páginas de La iqueza de las naciones. 2 La idea es simple: cuando una pe sona de iende su in e és pa icula , gene almen e no sólo ac úa a a o de és e , sino ambién en bene icio de o as pe sonas, po las que nunca mos ó p eocupación alguna. Tal esul ado se ob iene median e un mecanismo, el me cado, que se ep esen a como esa · mano in isible· de la que hablaba Smi h que con ie e en bene icios públicos ac cione s diseñadas con el exclu- si o in de se i a in e eses p i ados. Desde la Teo ía de juegos pueden plan ea se, sin emba go, obje- ciones a la gene alización de es e p incipio. Tomemos pa a ello, como pun o de pa ida uno de los juegos más elemen ales -e l dilema del p isione o- sob e el que los economis as han cons uido bue na pa e de sus modelos. La anécdo a es bien conocida. Dos delincuen es son de enidos e in e ogados sin posibilidad de comunica en e sí. La po - licía in en a que cada uno dela e al o o y suminis e p uebas con a él. Si ninguno de los dos es dela o , la pena que ecibi án se á muy pequeña , ya que la policía no iene p uebas se ias con a ellos. Si uno es de la o y el o o no, és e úl imo esul a á muy pe judicado, po que su condena se á ele ada. Y si l os dos dela an, ambos se án condena- do s de una o ma mucho más du a que si hubie an gua dado silencio. ¿Cuál se á Ja es a egia que adop a á cada uno de los delincuen es? Gene alizando el modelo, de inimos dos posibles es a egias -coo - pe a i a (C) y no coope a i a (NC)- pa a cada uno de los agen es que in e ienen en el juego -A y B- . El desa ollo del juego, en o ma es- a égica, es el siguien e: B e NC e c. cb e • nc 0 A NC ne, cb ne a n cb SMITH (1776/1976), p. 456. EL MÉTODO DE LA NUEVA ECONOMÍA POÚTICA INS TI TUCIONAL : ... 179 Exiscen unas elaciones de p e e encia ales que: pa a A y pa a B: c. cb p ne, n e;,; pe o , pa a A, la combinación de es a egias ne, cb es p e e ida a odas las demás combinaciones, y, pa a B, la mejo combinación de es a e - gias es c. ncb . EL esul ado del juego es sencillo. La es a egia dominan e pa a los dos agen es es la de no coope ación; y el equilib io de Nash se alcan- za en la casilla in e io de echa. El equilib io de Nash no es, po an o, un óp imo social, ya que ambos jugado es ob end ían un mayo ni el de bienes a si adop a an una es a egia de coope ación y pudie an al- canza la casilla supe io izquie da. El modelo indica, en esumen, que puede no exis i esa mano in isible que con ie a Ja es a egia de bús- queda del p opio in e és en bene icio soc ial. Si se modi ican algunas de las condiciones iniciales, el dilema de l p isio ne o iene solucion es en las que el equilib io puede alcanza se en el pun o de máximo bienes a social. Po ejemp lo, cabe in oduci como pos ulado la posibilidad de que los dos jugado es se comuniquen en- e sí lib emen e y puedan , po an o, Llega a un acue do que pe mi a que ambos adop en una ac i ud coope a i a, con la con ianza de que el o o ha á lo mismo; o puede in oduci se una co ndición de habi ualidad que implique que, al habe es ado Jo s dos p i sione os muchas eces en una si uación simila , sepan que su obje i o debe se maximiza su u ilidad en el la go plazo y, po lo an o, ac úen en o - ma coo pe a i a con el cómp lice cada ez que sean de enidos, mien as és e no ompa el acue do, ya que , en es e caso, la coope ación des- apa ece ía; o, po in, puede exis i alguna no ma ex e io (po ejem- plo , ambos delincuen es pe enecen a la Ma ia) que imponga una con- duc a coope a i a, ya que el cos e espe ado de se a ojado al ma con un i o en Ja nuca po habe dela ado a o o miemb o de la o ganiza- ción pa ece lo su icien emen e el e ado como pa a induci a un com- po amien o coope a i o. Todas es as posibles solucion es esponden a modelos bien es udia- do s en Teo ía económica. La p ime a -el acue do p e io negociado- supone la exis encia de cos es de an sacción educidos, que pe mi en alcanza so luciones e icien es si n necesidad de una imposición ex e io , de acue do con el en oque de Coase3• En é minos de Teo ía de jue- De acue do con el eo ema de Coase, en condiciones de in o mación comple a 186 FRANCISCO CABRILLO ep esen a se como un juego ep e ido del ipo del de sc i o en es e apa ad o). Pe o no es, cie amen e, el único. El compo amien o de las pe sonas en el ma co de num e osas asociaciones u o ganizaciones pu e de en ende se mejo a pa i de mod e los de es a na u aleza. Y es o iene e pe cu sio ne s impo an es ambién a la ho a de diseña c i e ios de polí ica p ác ica. Po ejemplo, los cos es soc iales de impone el cum- plimien o de una de e minada no ma se án meno es allí donde l os age n e s se elacio nan con ecuencia y exis e in o ma ción a bajo cos e so b e las co ndu c as de cada uno. El papel del p ode polí ico no deb e- ía, po an o, eje ce se de la mi sma o ma en in s i uciones que a e- ces esul an mu y di e en es. 6. UNA CONCLUSI ÓN PROVISIONAL La s e lexi ones y los modelos p esen ados en es e abajo cons i- uyen, en mi opinión, a gumen os só lidos en a o de la u ilización de la Teo ía de juegos en la nue a Economía Polí ica ins i ucional. El un- cionamie n o del me cado necesi a, co mo equisi o p e io, la exis en cia de ins i uciones, en el seno de las cuales las elaciones de co o dina- ción y coope ación esul an undamen ales. Y la Teo ía de juegos o e- ce, cie ame n e ins umen os mu y ade cuad os pa a su análisis. Es o no signi ica, desde lu eg o, qu e es os p oblemas no puedan se abo dados desde los model os de maximizaci ón ne oclási ca con e ncionales. Y és a ha sido, de he cho, la ó mula u ilizada pa a el desa ollo de muchas de las p oposiciones undamen ales en es e campo. Veamos un ejem- plo de espec ial ele ancia en la Teo ía eco nó mica de las ins i uciones: el ll amado • eo ema del niño pe e so., o mulado po Ga y Becke en su T a ado sob e la amilia7. Es e eo em a es ablece básicamen e que, en el caso de una amilia en la que el pad e sigue u na conduc a que bene icia los in e eses de sus do s hijos H1 y H2, el hijo egoís a -s up o ngamos H2-no es a á in e- esado en ac ua co mo al si su con duc a hace qu e se eduzca la en a amilia . Su obje i o se á, en cambio, maximiza al en a, ya que la eacción del pad e pod ía hace que la si uación de H2 empeo a a si l os ing e sos amilia es disminuye an. En o as palab as, cualquie miem - b o que ob enga bene ici os de su pe e nen cia al g up o amili a a a á de maximiza l os ing esos de las pe sonas que le a o ecen y, po an - üCKER (1991), pp . 288-296. EL MÉTODO DE LA NUEVA ECONOMÍA POLÍTICA. INSTIT UCIONAL: ... 187 o, in e naliza el e ec o de sus acciones sob e o os bene icia ios. Un llama i o co ola io del eo ema es ablece que has a pa a el hijo en i - dioso se á en es e caso e icien e adop a una ac i ud coope a i a pa a pe mi i el c ecimien o de la en a amilia , aunque así a o ezca a aque- llos de s us he manos a lo s que les gus a ía pe judica . Becke o muló y desa olló las implicaciones del eo ema median e el u so de unciones de u ilidad, en las que se e leja el e ec o que l as ganancias de u ilidad de cada miemb o de la amilia ienen sob e las unciones de los es an es miemb os; y no necesi ó de la Teo ía de juegos pa a p e se n a el eo ema o explica sus implicaciones. Pe o no cabe duda de que el eo ema puede se e o mulado ácilmen e en é - minos de juegos; y es posible incluso apun a la idea de que la expo- sición y Ja co mp ensió n del modelo esul a más sencilla con es e en o- que8. Se a a ía, en e ec o, de un juego epe ido, en el que no se bus- ca maximiza el bene icio en una sola acción, ya que puede esul a más en able colabo a en un p oceso de coope ación, en el que el bene icio a alcanza c ece a medida que se an supe ando e apas. Cada uno de lo s he manos es conscien e de que si coope a la en a o al a a c ece pa a ambos , lo que c ea incen i os cla os a a a de man ene la ac i idad conjun a y a con ia en el o o . El eo ema del niño pe e so es un buen ejemplo de cómo se puede abo da un mismo p oblema desd e los do s en oques de la Mic o eco nomía aquí analizados ¿Cuál es el mé odo más adecuado pa a ello? Aunque an o la Mic oeconomía neoclásica adicional como la Teo ía de juegos han demos ado se ú iles en el análisis de es e ipo de cues iones, pa ece que son de e minado s modelo s de juegos l os ins umen os que mejo se adap an al a amien o de los p oblemas de en en amien o y coope ación en e agen es económicos ca ac e ís icos de la mode na Teo ía económ i ca de las ins i uciones. Los a ances en la aplicación de la Teo ía de juegos a p obl emas eales de la Econo - mía ins i ucional son signi ica i os y se an ob eniendo ya esul ados in e esan es9. No cabe duda , sin emba go, de que el p og ama de in- es igación es á aún poco desa ollado y lo que al a po hace es o- da ía muy s upe io a lo que se ha lle ado a cabo. 8 Es a idea en CA BRIL LO (1996) y (1999). 9 En el campo de la Economía co ns i ucional, éase la p i me a pa e de BRENNAN y Bu CHANAN (1985). Sob e la aplicación de la Teo ía de juegos al aná li sis económico del De echo, éase BAillD, GERTNER y P1cKER 0994) . Y en el cam po de la Economía de la amilia, CABRILLO 0996) y (1999). 188 FRA NCISCO CABRJLLO REF ERENC IAS Axel od, R. (1984), The E olu ion o Coope a ion, N. Yo k: Basic Books. Bai d, D. ; Ge ne , R. H.; y Picke , R. C. 0994) , Game Theo y and he Law, Camb idge: Ha a d Uni e si y P ess Becke , G. S. (1991), A T ea ise on he Family, Camb idge: Ha a d Uni e si y P ess. B en n an, G. y Buchanan , ]. M. (1985), The Reason o Rule s. Cons i u ional Poli ica/ Economy, Camb idge: Camb idge Uni e si y P ess Buchanan, ]. y Cab illo, F. (1988), · James Buchanan y la Economía cons i u- cional. En e is a con James Bu chanan., Re is a de Occiden e, . 58, pp . 37-46. Cab illo, F. (1996), Ma imonio, amilia y Economía, Mad id: Mine a Edicio- nes. Cab illo, F. 0999), Tbe Economics o he Family and Family Poli cy, Chel enham: Edwa d Elga . Coase, R. (1960), · The P oblem o Social Cose., jou nal o Law and Economics, V. 3, pp . 1-44. 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