Las cis e nas depu ado as omanas en Fe mo (I alia)
EL TERRITORIO, LA HISTORIA Y LA CIUDAD
La egión i aliana de Las Ma cas es donde se encuen-
a la ciudad de Fe mo, luga en el que es á ubicado
el obje o de es a in es igación; desde el pun o de is-
a geog á ico se ca ac e iza po una aja cos e a llana
y po una zona in e io , p ime o de colina y luego de
mon aña, su cada po íos que bajan de los Mon es
Apeninos hacia el Ma Ad iá ico. 1
Es a zona del cen o de I alia, como ecue da la
his o iog a ía clásica, ha es ado dispues a siemp e a
acoge pe sonas y cul u as dis in as, p o enien es
ambién de la o a cos a ad iá ica.
Plinio nos b inda in o maciones his ó icas sob e el
pasado de los «picenos»,2 así se denominaba el pue-
blo de es as ie as, cuyo desa ollo más ele ado de
ci ilización se señala a pa i del siglo VIII a. C.
En el 264 a. C., los omanos unda on en Fe mo
la colonia Fi mum Picenum pa a acoge una o ale-
za es a égica con el in de con ola las ins ancias
au onómicas y las inicia i as mili a es de los pice-
nos.]
Comenzó así aquella polí ica de « omanización»
que e á en Fe mo el pun o de apoyo de Roma en
es a egión; en e ec o, la ciudad su gida sob e una
colina en e los alles del ío Tenna y del ío E e, que
con aba con una desembocadu a al ma , se ol e á
una ue e ealidad ins i ucional, sob e odo a pa i
del año 90 a. c., cuando sus habi an es ob u ie on la
plena ciudadanía omana. És e es el pe íodo de ma-
yo glo ia pa a Fe mo, la ciudad se expande y en i-
Se gio Colangeli
quece con ob as públicas que la p epa an pa a el nue-
o papel que había asumido.
El cen o habi ado ue some ido así a una ees uc-
u ación adical, ac uada a a és de ampliaciones y
disposición en e azas, con enidas en pode osas
ob as de cons ucción en lad illo, que enían la un-
ción de esol e el excesi o decli e de la colina.
Se no a la impo ancia undamen al del ejemplo de
ealizaciones monumen ales semejan es ealizadas
po Augus o en Roma y en o as ciudades de I alia,
conside adas po lo gene al como modelo pa a o os
cen os;4 un papel emblemá ico adquie e así el ea o,
cuyas uinas son isibles aún, así como el F o um y
los acueduc os. Una ed de gale ías sub e áneas, en
e ec o, egulaba el lujo de las aguas, di igiéndolas
hacia cis e nas monumen ales.5
HIPÓTESIS SOBRE LA FECHA DE CONSTRUCCIÓN DE
LAS CISTERNAS
An e la al a de da os de exca aciones, la c onología
del edi icio se puede p opone sólo sob e conside acio-
nes de o den his ó ico y écnico-cons uc i as; en e ec-
o, no es posible sabe si las ís olas plúmbeas de las
Cis e nas enían insc ipciones, po que se han pe dido;
de o o modo de dichas insc ipciones se hubie a podido
ob ene no icias ú iles sob e la echa de cons ucción de
la ob a y p obablemen e ambién sob e su a qui ec o.
Se pod ía asegu a que la cons ucción de las Cis-
e nas de Pe mo se debe al empe ado Augus o, que
Ac as del Te ce Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Se illa, 26-28 oc ub e 2000, eds. A. G aciani, S. Hue a,
E. Rabasa, M. Tabales, Mad id: I. Juan de He e a, SEdHC, U. Se illa, Jun a Andalucía, COAAT G anada, CEHOPU, 2000.
232
log ó su ealización en los úl imos decenios de su
ida, en e el 40 y 60 d. C.; en e ec o las no ables di-
mensiones de los lad illos usados, 45x30x7 cm, su
colo , ojo cinab io, su óp ima calidad, el pequeño
espeso de las mezclas en los empalmes de los lad i-
llos, 10-15 mm, y la écnica a anzada de la bó edas
dejan supone como casi cie a es a da ación.6
Ul e io es indicios sob e la da ación de i an del
mé odo pa a el abas ecimien o de las aguas manan-
iales, en con o midad con las p esc ipciones de Vi-
u io, el cual e a p ecisamen e el a qui ec o del em-
pe ado Augus o/ y se ha o mulado la hipó esis de
que había sido el mismo Vi u io el au o de las Cis-
e nas de Fe mo. K
LAS CISTERNAS DEPURADORAS
La documen ación p esen ada indica que, en ciuda-
des del cen o de I alia, en la época omana se ha-
bía p og amado una imponen e ac i idad edilicia
inalizada a la ealización de es uc u as des inadas
al abas ecimien o híd ico, p oyec os pues os en
ob a en edad augus ea pa a adecua los cen os ha-
bi ados a las mayo es exigencias enlazadas con los
enómenos de u banización y, como en el caso de
la ciudad de Fe mo, ambién pa a abas ece la lo a
na al, anclada en el pue o ecino, y a las legiones
mili a es.
En I alia su gie on sólo o as dos ob as de dimen-
siones semejan es: la Piscina Mi abile en Baia, y el
Tanque de Chie i; las Cis e nas de Fe mo se colocan
po capacidad de cuenca sólo después de las de Baia,
pe o ambién po impo ancia, conside ando el exce-
len e es ado de conse ación que ha consen ido una
pa cial u ilización como depósi o de agua, has a hace
algunos años.
El conjun o a qui ec ónico, denominado común-
men e Piscinas, pe o que en ealidad es un depósi o
de agua po able, es una e dade a ob a de a e de éc-
nica cons uc i a; se encuen a debajo de la ac ual
Vía Pacca one ( igu a 1) y su á ea es de 69x32,20 m
equi alen es a 2.222 m2, con una cubicación b u a de
15.000 mJ ap oximadamen e ( igu a 2).
Los mu os ex e nos o pe imé icos ienen un espe-
so de 1,65 m y son de calcina, el denominado opus
caemen icium;9 su in e io es á subdi idido po mu-
os o ogonales cons uidos empleando la écnica de
opus es aceum,10 denominada ambién en saco, con
S. Colangeli
Figu a 1
Figu a 2
espeso de 0,75 m, es os mu os subdi iden el espacio
in e no en 30 anques comunican es, de plan a ec-
angula , dispues os en es hile as, cada una de
Las cis e nas depu ado as omanas en Fc mo 233
9,20 m de la go, 5,90 de ancho y de 6,00 m de al u a
en su cumb e.
Los anques comunicaban en e sí a a és de abe -
u as de es ipos: el p ime ipo, es á cons i uido po
abe u as de 2,40 m de ancho, 2,50 m de al o, que ie-
nen encima a cos de medio pun o, ealizados emple-
ando piezas de lad illo de 43 cm de la go y con espe-
so a iable en e el in adós y el ex adós del a co; el
segundo ipo, es á cons i uido po abe u as de l,OO
de ancho, 2,50 m de al o, con encima a cos ebajados
en lad illos pa ecidos a los p eceden es; po úl imo el
e ce ipo, es á cons i uido po pequeñas abe u as de
35 cm de ancho, 45 de al o, con abe u as a dos aguas
( igu a 3). La dislocación de las abe u as consen ía el
lujo de las aguas con enidas en la cis e na en el sen i-
do de los ejes mayo es o meno es, con una inclina-
ción del 1% en di ección no es e, hacia los ubos de
dis ibuciónll ( igu as 4-5).
Las bó edas de cañón, de cobe u a de los an-
ques, son de calcina 'puzolana' ,12echada en es a os
encima de la es uc u a de ablas, de las que pe ma-
nece aún la huella; en ellas se deja on abe u as, o
Figu a 4
Figu a 3
cla aboyas, cuya o ma se al e naba en e la cuad ada
y la ci cula ; las p ime as con un lado de 60 cm, y las
segundas con 30 cm de adio. Casi odas las abe u-
as o cla aboyas es án en el cen o de las bó edas, y
enían unción de inspección, na u almen e en el ex-
e io es as es aban p o egidas po pequeñas p o ec-
Figu a
5
234
ciones o ejillas espesas de me al ce adas con esco i-
llones ( igu a 6).
Figu a 6
Los lad illos de los pa amen os son ojos, po que
es án hechos de a cilla ica en óxido de hie o, bien
cocidos y de g an du eza; po lo gene al ienen di-
mensiones de 45x30x7 cm. La opus signinuml] se
empleó abundan emen e pa a enluci odos los mu os
pe imé icos, pa a impe meabiliza los can ones o -
mados po los mu os di iso ios con las pa edes pe i-
mé icas, pa a hace zócalos que alcanzaban una al-
u a de 75 cm, y inalmen e pa d ni ela y acaba la
pa imen ación ealizada en calcina; en e ec o la Cis-
e na se apoya en un obus o plano de opus caemen i-
cium en ob a de cemen o con espeso no mensu able
y el pa imen o es en conglome ado de mezcla de ce-
men o con supe icie bas an e le igada, en algunos
espacios en el pa imen o hay una canale a pa a la
limpieza del mismo del limo que se deposi aba.
Encima de los mu os pe imé icos y co espon-
diendo con los ejes de los anques hay pequeños ca-
nales en mampos e ía con sección ec angula de
22x25 cm ( igu a 7) es os se ían pa a la en ada de
las aguas en los anques pues os debajo, los cuales a
su ez ecibían el agua de un conduc o en mampos e-
ía de sección cuad angula sob e el é ice de la pa-
ed ex e na en los mu os pe imé icos.14
S. Colangeli
Figu a 7
En la mi ad del lado me idional, exac amen e en el
medio del anque mediano, se cons uyó una escale a
pa a el acceso a las Cis e nas; es e iden e, po la
quieb a que se no a en el mu o me idional, que la es-
cale a se ealizó en un segundo momen o, casi cie a-
men e en la época del empe ado An onino Pío, en
época pos e io a la mi ad del siglo 1 d. c., como
hace pensa un sello de un lad illo encon ado en los
abajos de ees uc u ación y la calidad de los lad i-
Hos de colo g is cla o y de espeso in e io al de los
pa amen os de los anques;15 en los años p eceden es,
se podía accede a la cons ucción a a és de una
ape u a equipada con g apas de hie o ho izon ales
como una escale a, si uada ce ca de la esquina no es-
e del úl imo anque de la na e o ien al.
Las c;s(emas depu ado as omanas en Fe Ino 235
A mediados del siglo XIX De Minicis16 piensa que
sob e los anques habían o os de las mismas o mas
y dimensiones; sin emba go es á segu o de que enci-
ma de las bó edas de las Cis e nas, una ez e o za-
dos en el cos ado, se había cons uido una e aza o
solado de cobe u a, cuya exis encia es á p obada po
algunas las as ec angula es o cuad adas, de pied a
calcá ea y sob e odo po algunos esco illones con
doble ba ien e pa a suje a las ampas, que se encon-
a on du an e el aciado de los anques.17
La e aza en su o igen es aba en el mismo plano
del e eno de al ededo o lo supe aba muy poco,
mien as que aho a sus es os es án a 1,20 m debajo
del plano medio del e eno, debido a la acumula-
ción, du an e los siglos, de escomb os y al desliza-
mien o de la ie a de la colina que es á a iba. Con
mucha p obabilidad dicha e aza es aba aislada y e-
cin ada con un mu i o bajo o con una ce ca de e ja
pa a impedi el lib e acceso, dadas las se e as dispo-
siciones de ley en u ela de los acueduc os y en pa i-
cula de los anques y cis e nas. 1R
Es segu o que los ein a anques se ían pa a alma-
cena , en especial en los pe íodos de sequía o de si io
bélico, las aguas po ables que co en abundan emen e
en los es a os a enosos de la colina de la ciudad Fe -
mo; en e ec o, du an e la campaña de exca aciones a -
queológicas de 1934 eme gie on di e sos pOZOS19de
época omana, conec ados en e ellos a a és de gale-
ías que abas ecían el agua a la cis e na.2o
Se supone lógicamen e, en con o midad con las
p esc ipciones de Vi u io,21 que en e los pozos de
cap ación de aguas y las Cis e nas había algún an-
que de es anque, que se ía no sólo pa a mejo a la
calidad de las aguas depu ándolas de e en uales im-
pu ezas, sob e odo en los pe íodos de llu ias p olon-
gadas y del de e imien o de la nie e, sino ambién
pa a in e umpi la iolencia del 1ujo, que desde la
colina bajaba hacia las mismas Cis e nas.
Las aguas en aban en los anques con un sal o de
6 m, o esbalaban po las pa edes, sob e las que se
en nume osas conc eciones calcá eas, sucesi amen-
e a a és de las g andes abe u as en a co de los
mu os di iso ios, y se dis ibuían en e los a ios
anques. La masa de agua gene almen e no alcanzaba
el me o de al u a, co espondiendo con los zócalos,
pe o podía subi has a la impos a de las bó edas de
cobe u a a 3 m.
La ai eación de las aguas se ga an izaba po medio
de nume osas abe u as o ampas en las bó edas,
mien as que las aguas caían desde lo al o de los o i-
icios las agi aban y acili aban, jun o con las p esas
de dis ibución, su eno ación con inua.
ESTADO DE CONSERVACIÓN
Las Cis e nas ep esen a on pa a Fe mo, en el cu so
de los siglos, una g an ese a híd ica pública, p i a-
da y mili a , has a cuando se a i mó el c is ianismo.
Con el empe ado Cons an ino, en el 313 d. C., co-
menzó la ase de pa cial abandono de las Cis e nas;
pe o sob e odo después de los dec e os de los empe-
ado es G aciano, en el 382, y Teodosio, en el 391,
con a los cul os paganos y sus bienes, que causa on
la des ucción de ob as aunque ue an de alo a ís-
ico; po lo an o di e sas escul u as p esen es en la
ciudad ue on saqueadas, qui adas de su sede a oja-
das con desp ecio al ondo de los anques; has a es a
época se conside a egula e higiénico sólo el uso de
la pa e ex e io de las Cis e nas.
En el pe íodo de las incu siones de los bá ba os,
como odas las ob as monumen ales, ambién las
Cis e nas caye on en un abandono desolado .
A pa i de los comienzos del medie o, sin emba -
go, ue on usadas y mal a adas po los p opie a ios
de las casas, palacios y con en os de al ededo , ade-
más según la adición, du an e la Inquisición algún
espacio si ió como cá cel.
Con el uso de los anques de pa e de p i ados,
muchas bó edas de cobe u a ue on despedazadas y
pa cialmen e demolidas pa a baja desde lo al o con
escale as de made a.
En el siglo XIX, la cis e na ue aciada en pa e de
los de i os, es au ada y eu ilizada a pa i de la se-
gunda mi ad del siglo, como anque de I'acueduc o
de Fe mo.22
Las Cis e nas de Fe mo han sido obje o de 1964 a
1969 de di e sas campañas de es au ación, que las
han lle ado al es ado ac ual, de ol iendo a la ciudad
un pa imonio a qui ec ónico ines imable.
Un daño mayo a la monumen al cons ucción o-
mana ha sido causado, en el can ón no es e, po las
in il aciones de agua, que du an e siglos han co oí-
do y ebajado el es a o a enoso sob e el que se apo-
ya el edi icio, causando un a lojamien o del plano de
pa imen ación, con consiguien e inclinación hacia el
ex e io de los mu os maes os y una asgadu a en las
bó edas de los úl imos dos anques. Es as g a es le-
236
siones no han podido se epa adas, sólo se ha log a-
do impedi la ul e io in il ación del agua plu ial.2J
Si po un lado las dis in as g ie as, isibles en los
mu os pe imé icos y en las bó edas, es imonian las
dolo osas icisi udes que han su ido las Cis e nas, y
si po o o, és as sopo an bien desde hace muchos
siglos la g a ísima ca ga de odo un ba io que se le
ha cons uido encima, se debe conclui con segu idad
que la écnica cons uc i a, la calidad del ma e ial
edilicio y el cálculo de las esis encias son supe io es
a cualquie elogio y hacen de las Cis e nas de Fe mo
una g andiosa eaJización a qui ec ónica, la cual une
a una g an solidez una aus e a belleza y una incom-
pa able u ilidad pública.
LAS CISTERNAS «PEQUEÑAS»
De época con empo anea a la Cis e nas examinadas
en el pá a o p eceden e, las denominadas Cis e nas
pequeñas, ue on cons uidas en la e ien e su de la
colina de la ciudad ( igu al),en el in e io de un ban-
queo sob e el cual en el siglo XVI se cons uyó el ac-
ual Palacio Apos ólico.
El in e io es de plan a ec angula y mide 28x
12,60 m ( igu a 8), los mu os pe ime icos cons ui-
dos con la écnica de opus caemen icium, ienen un
espeso a iable en e 1,20 Y1,50 m, y se pueden ob-
se a en la seccion de la pa ed Es e, en la cual se
han abie o una pue a y una en ana. El mismo se
subdi ide en seis sec o es ec angula es cubie os
con bó edas de cañón de al u a de 4,75 m, con cinco
pa edes, o ogonales en los lados la gos, en opus es-
aceum, en cada una de las cuales se ab en cua o a -
cos de medio pun o, de 3 m de al u a ( igu as 9 y
10). Los mu os pe imé icos ienen el pa amen o en
o
O
O
o
O
o
eO
o
O
o
O
oo
Do
Figu a 8
S. Colangeli
Figu a 9
BB
Figu a 10
lad ilJo has a la cumb e de las bó edas. És as han
sido ealizadas en ob a de cemen o a is a, colocada
sob e cimb as de made a cuyas huellas son isibles
aún; además en ella se ab en, sob e odo en la zona
cen al, pozuelos de inspección en sección cuad an-
gula e es idos en lad iJIo. En el in e io no se no an
huellas de opus signinum, que e osimilmen e se
qui o en el cu so de los abajos de es au ación del
conjun o, que en cu so de la década de 1950 habían
al e ado los espacios o iginales, le an ando nue os
mu os di iso ios y ce ando algunos a cos.
La Cis e na se apoya sob e una pla ea en ob a de
cemen o; el pa imen o, en conglome ado de mezcla
y pied as de pequeñas dimensiones, con supe icie
poco le igada, ha su ido nume osas encen adu as y
Las cis c nas depu ado as omanas en Fe mo 237
ob as de es au ación, oda ía se en las huellas de
los canale es pa a la limpieza, al e ados po los men-
cionados abajos. El agua se hada en a en las cá-
ma as a a és de o i icios abie os en a ios pun os
de las pa edes longi udinales, en p oximidad de los
din eles de las bó edas; pe o al an las huellas de uno
o más conduc os, que pod ían habe sido qui ados en
la ealización del acceso en la pa ed pe imé ica Es e,
en odo caso el agua podla se ecogida a a és de
pozuelas de cobe u a.
De odo modos, las ca ac e ís icas es uc u ales y
las écnicas edilicias adop adas en es e conjun o, son
semejan es a las que hemos is o en la cis e na p e-
ceden e. Es po al mo i o que inducen a es ablece
su da ación en la p ime a edad impe ial, si no en e la
edad epublicana a día y el pe íodo de Augus o.
El edi icio, u ilizado en 1957 pa a hospeda la co-
lección a queológica del Ayun amien o, ha sido es-
au ado en la década de 1960, y en e 1971 y 1977. A
pa i del 9 de agos o 1977 es sede del Museo A que-
ológico de Fe mo.
NOTAS
1. Vi gili, A., Cacciamani, R.: «I ine a i a cheo1ogici
dall 'e á del e o alla ine dell'impe o omano», Cuide
al Pieeno La S o ia. Ma oni, Capoda co di Fe mo,
1992, p. 11.
2. Plinio: Na u alis His o ia III, 13, 110.
3. Lollini, D.G.: «La ci il á Picena» Popoli e ei il á del/'l-
alia an iea, ol. IV, Roma, 1977.
4. G os, P., To elli, M.: S o ia del/" u hanis ica. l/ mondo
omano. Roma-Ba i, 1988.
S. Qui i, P.: «Acquedo i e cis e ne di e á omana nelle
Ma che», en AA.VV.: L' acquedollo omano di Pesa o.
Pesa o, 1990, pp. 6-7.
6. Lugli, G.: La leeniea edilizia omana. Roma 1957,
VOL. 1, p. 585.
7. Vi u io: De A qui ec u a. VIII,!.
8. El p oL Pompilio Bon icini, a queólogo, o mula es a
hipó esis pues o que Vi u io, habiendo cons uido en
Fano, ciudad de la cos a al no e de Fe mo, la Basílica
augus ea. comp obando la exis encia de ca ac e es ipo-
lógicos, écnicos y o males iguales, no excluye es a po-
sibilidad. Bon icini, P.: Le Cis e ne Romane di Fe mo.
Ed. Gaposa. Fe mo, 1989, p. 19.
9. Es e ipo de calcina es aba o mado po es a os de pie-
d as y losas queb adas, que llamaban caemel/ a, po dos
pa es de cal de óp ima calidad, y cinco panes de a ena
id iosa. Koening, G. K.:»La a chi e u a omana. Tipi
edilizi e me odi cos u i i», en Tecnologia delle cos u-
zioni, ol. 2 Ed. Le Monnie . Fi enze, 1985, p. 7-9.
10. Técnica edilicia usada a pa i del siglo 1 a. c., que con-
sis ía en cub i la calcina con lad illos. Ibidem.
11. Pasquinucci, M.: Fi mum Picel/um. Pisa 1988, p. 218.
12. Compues o de calcina, puzolana y pied as queb adas.
Koening, G.K.: «L'a chi e u a omana...» ob. ci ., p. 9.
13. Compues o de calcina, a ena y lad illo queb ado. Ibidem.
14. Es mé i o de la p o eso a M. Pasquinucci el habe seña-
lado y desc i o el complejo sis ema de alimen ación hí-
d ica de las Cis e nas; c . AA. VV.: Fi mum Piecnum,
ob. ci . p. 230, igu as 77, 94 Y 95.
15. Bon icini, P.: Le Cis e ne Romal/e di Fe mo. ob. cil.,
p.12.
16. De Minicis, G.: II/ o no al/a Piscina Epu a o ia in Fe -
mo. Roma, 1846, pp. 6,10 Y21.
17. Bon icini, P.: Le Cis e ne Romal/e di Fe mo, ob. cil.,
p.20.
18. F on ino ecue da que oda ob a se debía hace a no me-
nos de ,50. F on ino: De Aquaeduc is u bis Romae, 12.
19. Los mencionados pozos siguen las eglas dic adas po
Vi u io, pa a la búsqueda de la ena de agua, sob e la
me odología pa a exca a el pozo y sob e cómo encami-
na las aguas a a és de gale ías hacia cis e nas. Vi u-
io: De A qui ec u a. VIII,!.
20. Bon icini, P.: Le Cis e ne Ro nane... ob. ci ., p. 14.
21. Vi u io: De A qui ec u a. VIII, 7.
22. El p oyec o de u ilización ue elabo ado p o G. B. Ca -
ducci: Biblio eca Comunale, Fe mo, Fondo Ca ducci.
De las ac as esul a que la cis e na se ía a la población
de Fe mo en 1884 pa a abas ece se dc agua.
23. Bon icini, P.: Le Cis eme Romane... ob. ci ., p. 2.
BIHLIOGRAFÍA
AA.VV.: La ci il á picena nel/e Ma che. Ripa ansone,
1992.
Annibaldi, G.: «L'a chi e u a dell'an ichi á nelle Ma che>,
en Alli Xl Cong esso S o ia del/' A chi e lu a-Ma che.
Roma, 1965.
Bodon, G., Rie a, I. Zano ello, P.: U ili as necessa ia. Sis-
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Bon icini. P.: Le Cis eme Romane di Fe mo. Ed. Gaposa.
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De Minicis, G.: In omo al/a Piscina Epu a o ia in Fe mo.
Roma, 1846.
F on ino: De Aquaedue is u his Romae, 12.
G os, P., To elli, M.: S o ia del/' u banis ica. 11 mondo o-
mano. Roma-Ba i, 1988.
Koening, G. K.: «L'a chi e u a omana. Tipi edilizi e me-
odi cos u i i», in Tecnologia del/e cos uzioni, ol 2.
Ed. Le Monnie . Fi enze, 1985.
238
Lollini, D.G.: «La ci il á Picena», Popoli e ÓI.il á dell'l a-
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Lugli, G.: La ecnica edilizia omana. Roma 1957, ol. I.
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