anales de psicología, 1991, 7 (1), 45-55
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B e e exposición sob e las di e en es mani es aciones ansiosas desc i as en la
in ancia
Ma i Ángeles Pé ez San G ego io(*)
Mª Rosa io León Ma ín
Mª Lucía Romo Jiménez
Luis Rod íguez F anco
Al onso Blanco Picabia
Uni e sidad de Se illa(**)
Resumen: El p esen e abajo a a de e isa di-
e en es o mas de ansiedad en la in ancia, des a-
cándose ocho ipologías al espec o: eacciones de
angus ia episódicas, mani es aciones p e e bales
de angus ia, a aques de ansiedad, es ados de an-
siedad c ónica, ansiedad no mal de sepa ación,
mani es aciones hipocond íacas y eacciones ob-
sesi o compulsi as. Se es ablecen, po ín, algu-
nas conclusiones que, aunque no de ini i as, sí
o ecen una isión bas an e ac ual del es ado de la
cues ión.
Palab as-cla e: Ansiedad; in ancia; mani es a-
ciones ansiosas.
Ti le: Sho e iew abou di e ses anxious mani-
es a ions desc ibed in child en.
Abs ac : The p esen pape in ends o e ise di -
e en o ms o anxie y s a es in in ancy, empha-
sizing eigh ypes: Episodic anxie y eac ion,
panic a acks ch onic anxie y s a es, no mal sepa-
a ion anxie y, phobias, hypochond iac mani es a-
ions, and obsessi e-compulsi e eac ions. A
leas , we es ablish some conclusions, ha al-
hough no de ini es, i does o e an up o da e
iew o he s a e o he ma e .
Key wo ds: Anxie y; in ancy; anxious mani es a-
ions.
In oducción
La ansiedad ha ocupado un luga esencial en las in es igaciones y es udios de nume osos espe-
cialis as en Psicología y Psiquia ía. Sin emba go la al a de consenso gene alizado con espec-
o a la e minología a emplea , ha hecho que apa e de la p opia di icul ad que el cons uc o an-
siedad p esen a pa a se de inida, se complique más aún po la ca encia de uni icación de c i e-
ios.
En es e sen ido comp obamos cómo la exis encia de una g an can idad de é minos, que de
o ma habi ual se ienen u ilizando como sinónimos de ansiedad, a o ece la ambigüedad y
con usión.
(*) Di ección: Ma i Ángeles Pé ez San G ego io. A da. Kansas Ci y, 42, 6-A. 41007 Se illa (España).
(**) Depa amen o de Psiquia ía, Pe sonalidad, E aluación y T a amien o Psicológicos de la Facul ad de Filoso ía y
Ciencias de la Educación (Sección Psicología)
Copy igh 1991. Sec e a iado de Publicaciones e In e cambio Cien í ico, Uni e sidad de Mu cia, Mu cia (España). ISSN: 0212-9728.
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Así, po ejemplo, se pueden encon a como equi alen es concep os del ipo de: amenaza,
miedo, us ación, impulso gene alizado, es és, dep esión eac i a, neu osis expe imen al, su-
p esión condicionada (Láza us, 1966; Spielbe ge , 1971, 1976, 1977; Mandle , 1972; Black-
man, 1972 y Ca ell, 1973), o miedo, a ousal, es és, ensión...e c. (Be múdez y Luna, 1985)
Son es os úl imos au o es quienes opinan que, en ocasiones, se llega a que e explica p ác i-
camen e la casi o alidad del compo amien o humano apelando a a iables que, con dis in os
nomb es, hacen e e encia al mismo cons uc o, pudiendo se en endida en onces la ansiedad
como un ejemplo ca ac e ís ico.
De la misma o ma, y pa a aumen a más la con usión, hay que ene en conside ación el
hecho de que cada uno de los é minos an e io es con iene un signi icado dis in o dependiendo
del en oque del que p o enga, de las di e en es escuelas, eo ías e incluso de los dis in os au o-
es que p omulgan las de iniciones (Miguel Tobal, 1987).
De odas o mas pa ece e iden e que el p incipal p oblema pa a el es ablecimien o de una
de inición ope a i a de ansiedad adica en la di icul ad de p ecisa los dis in os componen es de
espues a implicados en la emoción. Posiblemen e la solución adique en la ecien e endencia a
concebi la ansiedad de una mane a mul idimensional, donde se in oducen aspec os an o isio-
lógicos y cogni i os como mo o es.
Es e en oque mul idimensional implica es componen es de espues a que pueden no con-
co da en e sí, siendo es o un índice de que exis en di e encias indi iduales en los "es ados de
ansiedad", que son undamen ales en el man enimien o y educción de la misma.
Las di icul ades que en é minos concep uales se plan ean, encuen an su undamen o en la
simili ud de co ela os biológicos, compo amen ales y cogni i os que ca ac e izan po igual al
miedo, la obia, la ansiedad y la angus ia.
La pa ología de la ansiedad según Vallejo (1987) e sa, en un plano desc ip i o, en anoma-
lías en la p opo ción, in ensidad y du ación de la misma y explica i amen e en su índole psico-
lógica o biológica.
En la clínica in an il así como en el adul o la ansiedad apa ece en nume osas si uaciones en-
e las que se pueden des aca :
En los cuad os dep esi os los as o nos de ansiedad su gen casi in a iablemen e. La p e-
sencia de la sin oma ología endogenomó ica o ien a á a la p imacía del cuad o dep esi o.
En las en e medades somá icas, la ansiedad es un concomi an e eac i o habi ual dado que
supone la p esencia de un pelig o. En es e caso, la ansiedad depende á de la g a edad de la en-
e medad y su du ación, el en o no, la in o mación que enga el pacien e y su pe sonalidad.
Pe o además, la ansiedad puede apa ece como sín oma de nume osas en e medades somá-
icas, que ac ua án como causas di ec as de ellas, a eces como único sín oma e iden e.
La inges a de de e minados psico á macos p oducen en ocasiones mani es aciones de an-
siedad bas an e b uscas.
Los as o nos po ansiedad en la in ancia han sido diagnos icados y a ados desde los
iempos de F eud, pe o a menudo las desc ipciones diagnós icas de es os as o nos son inco-
ec as, sus causas son desconocidas o dudosas y los a amien os solo son mode adamen e
e ec i os.
En el p esen e a ículo nues a in ención es solamen e la de ealiza una exposición esumi-
da sob e las di e en es o mas de mani es aciones ansiosas que se han desc i o en la in ancia.
Pa a ello hemos omado como pun o de pa ida los abajos de algunos au o es que, sin ealiza
clasi icaciones exhaus i as, se des acan po su g an conocimien o en el ámbi o in an il. Pode-
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mos des aca así a au o es como: Kanne , Spi z, Aju iague a, Monede o, Mendiguchia, Mil on
y Senn, Del Ba io, en e o os.
A. Reacciones de angus ia episódicas: ue on desc i as po Aju iague a (1980). Se a a de
c isis de ansiedad de una du ación a iable en el cu so de cie os episodios medicoqui ú gicos
y, en pa icula , de cie as a ecciones eb iles. Es as á agas de ansiedad apa ecen más ecuen-
emen e en el acmé de las en e medad y desapa ecen después de la de e encencia o incluso an-
es si la en e medad es de la ga du ación.
B. Mani es aciones p e e bales de angus ia: al igual que las eacciones de angus ia episódi-
cas, es as ambién ue on desc i as po Aju iague a (1982). Es e au o di e encia en la clínica
in an il las mani es aciones p e e bales de angus ia, de las mani es aciones que su gen cuando
el niño puede exp esa median e palab as lo que sien e.
La cons a ación de es a angus ia, depende mayo men e de la capacidad de obse ación y
empa ía del adul o. Bas a con e oca el des a ío del os o, los g andes ojos huidizos, los ince-
san es y es iden es g i os de apu o, la hipe onía gene al y la agi ación de los miemb os in e-
io es del bebé de 11-12 meses, que acaba de se hospi alizado po una azón banal y o ui a,
pa a comp ende que la eacción de angus ia no es una simple p oyección del adul o sob e el
niño.
C. A aques de ansiedad: (Kanne , 1930; Bakwin y Mo is-Bakwin, 1974; S one y Koupe nik,
1980; Del Ba io, 1986) llamados ambién ansiedad aguda (Mil on y Senn, 1971), episodios,
eacciones o c isis de angus ia agudas (Aju iague a, 1980 y 1982) y eacciones de ansiedad
(Del Ba io, 1986).
El niño ansioso i e pe manen emen e con un ago sen imien o de ap ensión, como si algo
e ible ue a a sucede le. Sob e es e " ondo ansioso" pueden sob e eni episodios agudos, au-
én icos a aques de angus ia, cuyo desencadenan e puede se cualquie hecho ex e no (en e me-
dad, ing eso en la escuela, aslado de domicilio, e c) o in e no (Aju iague a, 1982).
No obs an e, pa a Mil on y Senn (1971), los a aques de ansiedad no pa ecen gua da ela-
ción con ningún hecho, en con as e con las obias que a menudo gua dan elación con alguna
expe iencia, como i a la escuela, ing esa en un hospi al, e c.
Los a aques gene almen e se p oducen du an e la noche, inmedia amen e an es o después de
acos a se (Bakwin y Mo is-Bakwin, 1974) y son más ecuen es bajo la o ma de los llamados
" e o es noc u nos"; los cuales suelen cu sa con amnesia pos e io (Mendiguchia, 1980). En
o as ocasiones, las menos ecuen es, se p esen an caminando po la calle y si no se a an,
puede que el pacien e llegue a con ina se en su casa (S one y Koupe nik, 1980).
Los a aques de ansiedad ienen un desa ollo ípico; el niño comienza a ene miedo sin que
sepa explica po qué, llegando a encon a se en ocasiones ealmen e a e o izado, con la ca a
bañada en sudo , los ojos ex a iados, emblando odo el cue po y con una sensación de ango
y de mue e p óxima que le hacen a e a se a la mad e desespe adamen e (Mendiguchía, 1980).
Se a a lo más ecuen emen e de mani es aciones de comienzo b usco, que du an a ios
minu os, has a media ho a, que pueden oma o mas polimo as y aunque los a aques de ansie-
dad no son an a os como pa a que no los conozca el médico común, es so p enden e la can i-
dad de eces que son diagnos icados e óneamen e como a ección ca diaca. El diagnós ico más
ecuen e es el de ca diopa ía (Kanne , 1930). O os diagnós icos sospechosos son c isis psico-
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pá icas, c isis asmá icas, a ecciones gas oin es inales y umo es ce eb ales (Aju iague a,
1980).
Pa a Lang o d (1937) los sín omas de los a aques de ansiedad son: as o nos ca diacos,
as o nos espi a o ios, y as o nos diges i os, ma eos, pa es esia, emblo es y sacudidas,
anspi ación e hipe es esia.
Mil on y Senn (1971), enume an los siguien es sín omas en los a aques de ansiedad in an i-
les: e o es epen inos; como si algo malo es u ie a a pun o de sucede les, agi aciones, é i-
gos, ce aleas y mig añas, nauseas y ómi os e insomnio.
Bakwin y Mo is-Bakwin (1974), señalan los siguien es sín omas: miedos, sen imien os de
mue e, aquica dia, apnea, sudación, ubo o palidez, pa es esia, hipe es esia y dependencia.
Mendiguchía (1980), a i ma que du an e es os a aques de ansiedad los apa a os más "soma-
izados" son: 1) el ci cula o io (dolo p eco dial, palpi aciones, sensación de pa ada ca diaca)
2) el espi a o io (as ixia, jadeo) y en meno g ado 3) el diges i o (pleni ud es omacal, ómi os
y dia eas).
Pa a Aju iague a (1982), cuan o más pequeño es el niño, an o más ico es el con ex o so-
má ico ( ómi os, ce aleas, dolo es abdominales o de las ex emidades). El niño pa ece a e ado,
sudo oso, se esis e al " azonamien o". An es de los 7-8 años, sólo la p esencia del pad e o de
la mad e es suscep ible de cambia ealmen e el acceso de angus ia.
Con el paso de la edad, el niño ex e io iza su angus ia, no median e palab as, pe o sí me-
dian e acciones. Así el colo a io de la c isis de angus ia se á hacia los 11-12 años, el "paso al
ac o", bajo o mas di e sas: c isis de cóle as, exigencias insaciables, ugas y dis in os as o -
nos de conduc a (Aju iague a, op. ci .).
Es as c isis agudas de ansiedad pueden o no se más que episódicas con emisión sin omá i-
ca pos e io , o pueden o ganiza se de una o ma psiconeu ó ica que, pasada la sin oma ología
aguda, se p olonga po una ansiedad la en e que puede pos e io men e e oluciona hacia una
es uc u ación neu ó ica (Ba oleschi, 1961).
También ocu e que a eces las eacciones de ansiedad no son an in ensas y g a es y el in-
somnio es an p olongado que los pad es y el niño p esen an sín omas emocionales básicos de
las eacciones de ansiedad (Mil on y Senn, 1971).
D. Es ados de ansiedad c ónica: (Mil on y Senn, 1971; Mendiguchía, 1980) ambién llamados
ondos de angus ia c ónica (Aju iague a, 1980). Es os es ados son di íciles de de ec a po a-
lla les el aspec o d amá ico de las c isis agudas (Mendiguchía, 1980).
Es os es ados con ecuencia esul an de la ansiedad aguda que no ha sido esuel a. La azón
de es o puede se que la c isis o los ac o es susci ado es del as o no ue on an epe i i os y
an c ónicos como agen es es imulan es que la capacidad del niño pa a hace les en e acasó,
aunque pudo habe enido éxi o comple o con p oblemas meno es (Mil on y Senn, 1971).
Pa a Aju iague a (1980), son niños que quedan en un es ado de inquie ud y de emo pe -
manen e, con miedo a odo y con una agilidad a odo pelig o que pueda eni del ex e io o
del in e io . Son niños que p esen an muy ecuen emen e en un p ime plano mani es aciones
somá icas: as o nos del sueño, as o nos del ape i o, as o nos diges i os y as o nos
espi a o ios.
Mendiguchía (1980), a i ma que es a ac i ud se a haciendo cada ez más e aída y a la de-
ensi a, mos ando un es ado de ánimo dep imido, que quizás llama más la a ención a los pa-
d es que el an e io . Es a "dep esión neu ó ica", se mani ies a en una exp esión is e, p open-
sión al llan o, bajo endimien o escola , endencia al aislamien o, al a de ganas de juga , sen-
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imien os de au o ep oche y sin oma ología di e sa como moles ias ci cula o ias, ómi os, ce-
aleas, e c.
Es os es ados de ansiedad pueden p esen a se como enómenos pasaje os espondiendo, a
eces, a momen os c í icos del desa ollo del niño y en pa icula al pe iodo p epube al. Pueden
e oluciona de o mas comple amen e a iadas, pe o lo más ecuen e es hacia una o ma óbi-
ca (Aju iague a, 1980).
E. Ansiedad no mal de sepa ación: du an e el úl imo e cio del p ime año ap oximadamen e,
podemos obse a impo an es cambios en la ida emocional de los niños. Incluso aquellos lac-
an es que has a en onces han acep ado ácilmen e a odos los que llegan, aho a se uel en e-
celosos y echazan las a enciones de odo el mundo, excep o de sus mad es o de o as pe sonas
con las que es án amilia izados (Spi z, 1950).
Es a "ansiedad de los 8 meses", a ía en in ensidad de un niño a o o. Algunos la mani ies-
an simplemen e mi ando de o ma ija a oda pe sona ex aña. O os se mues an cla amen e
a e o izados al no e a la mad e y dan ienda suel a a desconsolados llo os y gemidos y se
cuelgan desepe adamen e de la mad e an p on o como la en (Mil on y Senn, 1971).
Es e compo amien o no es ano mal, pe o en caso de que se p olongue sí lo es, ya que pue-
de llega a en o pece se iamen e el bienes a del niño (Es es e als., 1956).
F. Fobias: la obia supone un desplazamien o del sen imien o del miedo. Un niño ansioso en
luga de desa olla miedos a obje os ealmen e amenazan es lo ha á a o os obje os o suje os
que no son de eme y es o además con una in ensidad al que a ia á su o ma de ida y sus
cos umb es (Del Ba io, 1986).
Un hecho a ene en cuen a es que, al nace , las espues as de miedo de los niños se dan an e
pocos obje os pe o son in ensas. Hacia los seis meses los niños desa ollan miedo a los mo i-
mien os epen inos en su pe i e ia y a las al u as. En los siguien es seis meses de ida desa o-
llan el miedo a los ex años y, as el p ime año de edad, a la no edad (Kennedy, W.A.,1986).
Las que e dade amen e han enido una in es igación singula son las obias escola es, qui-
zás po se la escuela la a ea in an il a la que más impo ancia dan sus pad es y po an o hay
una meno pe misi idad social a desa olla es e ipo de obias (To o, 1986).
Mille e al. (1974), e i ican que la elación en e obia escola y odas las es an es obias
es de 25 a 1.
Con iene di e encia la obia escola de la ansiedad de sepa ación. Es a úl ima, suele p o-
duci se en los niños en e 2 y 4 años que llo an y echazan la asis encia a la escuela, no po la
escuela misma, sino po la ausencia de la mad e que a ligado al ing eso en la escuela. Como
muchos niños asis en a la escuela en es e pe iodo de edad, se puede con undi es e ipo de con-
duc a con la obia escola pe o e dade amen e son cues iones di e en es y de e iología di e sa.
La obia escola se ca ac e iza po no que e asis i a la escuela po que se eme lo que allí ocu-
e, sea eal o imagina io. El niño puede eme al maes o, a la a ea escola , a los compañe os,
o a odo a la ez (Del Ba io, 1986).
Au o es como Colidge (1957), Kennedy (1965), Ba ke (1968), Nichols (1970), Kelly
(1973), To o (1986) y Del Ba io (1986), es án de acue do en admi i dos ipos de obias (Ta-
bla I).
Pa a Del Ba io (1986), sólo debe ía llama se obia escola a la p ime a, po que la angus ia
que sien e el niño an e la si uación no es jus i icable ni obje i a. La segunda es, una eacción
adap a i a de ajus e, po que el niño e i a la escuela po azones obje i as: no es un buen es u-
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dian e y le an a pone en e idencia, no le gus a la quie ud que supone el aula, hay algún ele-
men o pelig oso den o de la escuela (p o eso , compañe o), e c.
G. Mani es aciones hipocond íacas: se a a de una o ma pa icula de ansiedad que se ca ac-
e iza po con inuas quejas sob e su mala salud, mal uncionamien o del cue po y an icipación
ansiosa de u u os males (Mendiguchía, 1980; Aju iague a, 1980 y 1982).
La hipocond ía en el niño pequeño se ca ac e iza po : 1)inquie ud pe manen e sob e la mala
salud o una en e medad e en ual 2) aga a iga que impide el abajo e incluso el juego (espe-
cialmen e la p ác ica del depo e) 3) dolo es o males a de localización di e sa: ce aleas, as-
o nos isuales, quejas abdominales, naúseas, dolo de pie nas, de espalda, e c (Aju iague a,
op. ci .).
Mendiguchia (1980), a i ma que son a ios los ac o es que pueden in e eni en la hipo-
cond ía in an il: 1)iden i icación con los pad es o amilia es en e mos eales o así mismo hipo-
cond íacos 2) au oma e naje po ausencia de igu as pa en ales 3)expiación de sen imien os de
culpa po sen imien os ag esi os o acciones sexuales 4) necesidad de un miedo eal (la en e -
medad), pa a comba i un es ado de ansiedad di usa 5) con e sión en "pacien es" de unos pa-
d es hipocond íacos que se "quejan de los niños, como se quejan del es ómago", acabando po
se obje os g a i ican es pa a el "place " que los pad es ob ienen cuidándoles 6) sa is acción de
cie as necesidades impo an es pa a el niño (necesidad de más a ención, simpa ía o ca iño, ne-
cesidad de compensa acasos sociales, e c) 7) el padecimien o de una en e medad eal que e-
ela al niño las en ajas de es a en e mo 8) o igen "ya ogénico" po la acilidad con que se
p esc iben p uebas diagnós icas (análisis, adiog a ías, elec oence alog amas) y se ece an me-
dicamen os la mayo ía de ellos inú iles, cuando no pe judiciales, que acaban de con ence al
niño de que ealmen e algo unciona mal en él.
H. Reacciones obsesi o-compulsi as: es no mal encon a en el niño una se ie de ac os obse-
si os, los cuales pasan sin deja huella a no se que los pad es eaccionen con ansiedad an e
ellos, no p es ando la debida segu idad a sus hijos bien po opone se ígidamen e a sus i uales,
con lo que no hacen sino ija los aún más, bien po complace les absolu amen e en odo, o i
más allá de lo que el niño quie e, siendo la consecuencia el que ayan aumen ando paula ina-
men e sus pequeñas manías (Mendiguchia, 1980).
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Tabla I: Tipos de obias escola es
TIPO I TIPO II
- Se a a de una obia en - Se a a de una obia en
su p ime episodio. su 2, 3 o 4 episodio.
- La eacción óbica suele - La eacción óbica suele
inicia se los lunes, as inicia se ambién los lunes
una en e medad expe imen ada pe o sin i p ecedidos
du an e el jue es o ie nes o zosamen e de en e medad
an e io es. impo an e.
- Su inicio es agudo. - Su inicio suele se incidio- so.
- Se da con más ecuencia - Es más ecuen e en los
en los p ime os cu sos que úl imos cu sos de la esco-
en los úl imos de la esco- la idad.
la idad básica.
- El niño suele hace comen- - No suele habe e e encias
a ios elacionados con la explíci as a la mue e.
mue e.
- La salud de la mad e acos- - La salud de la mad e no
umb a a es a al e ada o iene po qué es a implicada.
po lo menos el niño suele c ee lo.
- La elación in e pe sonal - La comunicación en e los
en e los pad es es acep a- pad es no es sa is ac o ia.
ble o buena.
- Tan o la mad e como el pa- - Acos umb a a da se en
d e gozan de adap aciones si uaciones amilia es
sa is ac o ias. en la que los pad es plan ean
dis in os p oblemas emocionales o de
pe sonalidad.
- El pad e colabo a con la - El pad e iende a desin e-
mad e en las ac i idades esa se de la ida domés ica.
domés icas.
- Una ez a endidos, los pa- - Los pad es una ez plan eado
d es comp enden ácilmen e el caso, ienen di icul ades
la dinámica del cuad o. pa a abaja en el p og ama
e apéu ico es ablecido.
- Goza de mejo p onós ico y - Tiene peo p onós ico y
se man iene du an e poco se man iene du an e pe iodos
iempo. muy p olongados.
Monede o (1982), a i ma que algunos pad es ci an sín omas "obsesi os" ya desde los p i-
me os años de ida. Si bien es a cali icación esul a inadecuada, la e dad es que el niño iende
mucho a las ac i idades i ualizadas y sólo debemos cali ica de obsesi a una conduc a cuando
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se impone al suje o de una o ma o zada y él a a de de ende se de ella po que la conside a
inopo una.
Pa a Ba ke (1983) muy elacionados con los i uales no males, es án las denominadas im-
pulsiones in an iles. Es as impulsiones inclui ían compo amien os como mi a o manipula
cons an emen e un obje o, dibuja lo ecuen emen e, colecciona cosas, con a epe idamen e,
e c.
Pi es y Regis (1920), señalan que hay casos en que los p ime os sín omas apa ecen en e
los 5 y 15 años. Puede admi i se que el 5% de los casos de neu osis obsesi as, comienzan an es
de los 10 años, subiendo es a ci a a un 15% du an e la pube ad (Mises, 1958). Po o a pa e,
Aspe ge (1972), admi e o mas p ecoces an e io es a los 3 años. Pa a Launay y Dauy (1974),
las mani es aciones obsesi as pueden apa ece desde los 4 años en o ma de i os u obligacio-
nes absu das.
Monede o (1982), señala que las obsesiones y compulsiones an acompañadas en la in an-
cia de al e aciones del humo muy e iden es y como de iende To o (1987) ag esi idad hacia la
amilia; más conc e amen e hacia los pad es, o zando la implicación de es os en los i uales
del pacien e.
Según Adams (1973), se a a ía de unos niños que se sien en sumamen e desg aciados y
que expe imen an un isible mal humo , mos ándose ecuen emen e desag adables con las
pe sonas que les odean. Su habla es con ecuencia pedan e y los sen imien os de culpa mayo-
i a ios. Suelen ac ua con un código ma al bas an e ígido. El acompañamien o de la sin oma-
ología óbica se p oduce ap oximadamen e en un 50% de los casos.
Po úl imo Rapopo e als. (1981), a i man que odos los niños de su población obsesi a
ue on diagnos icados de dep esi os, sub ayando la p esencia en odos ellos de sín omas como
los as o nos del sueño y las ideas de suicidio.
Discusión
Como hemos enido la ocasión de comp oba as es a e isión bibliog á ica, cuando un ni-
ño p esen a una al a dosis de ansiedad, su conduc a se deso ganiza y puede hace lo bajo di e-
en es o mas. Todas ellas han quedado expues as en la in oducción de una mane a global; ya
que no hemos encon ado dis in os ipos de ansiedades, según los di e sos au o es, sino que ca-
da au o habla de un ipo dis in o, que hemos in en ado ecopila y o dena en el p esen e aba-
jo con el ín de sis ema iza mejo los di e sos pun os de is a exis en es sob e es e enómeno.
La APA en su DSM-III-R (1988) ealiza una dis inción en e la ansiedad po sepa ación, el
as o no po e i ación y el as o no po ansiedad excesi a. Sin emba go, no hay duda que no
ago an ni mucho menos, los as o nos po ansiedad p opios de la ansiedad in an il. Sin i más
lejos, el as o no de ansiedad más signi ica i o de és a edad; la obia escola , b illa po su au-
sencia. No apa ece en los as o nos de ansiedad p opios de la Psiquia ía In an il y no cabe du-
da que ienen una en idad p opia, aunque en múl iples ocasiones puedan con undi se con la an-
siedad de sepa ación, cuando no cons i ui la o a ca a de la misma moneda (To o, 1986).
Aunque el usua io de la DSM-III es emi ido a los as o nos po ansiedad gene ales, es de-
ci los p opios de los adul os, allí no se encuen a ninguna especi icación de obias p opias de
la in ancia, ni se habla de edades de inicio in an iles (To o, op. ci .).
Conside amos que las ipologías que es ablecen los au o es son muy he e ogéneas ya que se
basan en c i e ios dis in os. Po ejemplo, los abajos publicados en la li e a u a especializada
B e e exposición sob e las di e en es mani es aciones ansiosas desc i as en la in ancia 53
anales de psicología, 1991, 7(1)
se ca ac e izan po la con usión e minológica y concep ual. La inc eíble ambigüedad del oca-
blo ansiedad hace que encon emos como equi alen es los é minos: amenaza, miedo, obia,
impulso gene alizado, es és, angus ia, us ación, dep esión eac i a, neu osis expe imen al,
sup esión condicionada, e c. Ello ha sido especialmen e en a izado po Spielbe ge (1971, 1976
y 1977), Mandle (1972) y Ca ell (1973), en e o os au o es.
Po o o lado, ocu e que a eces se aplican indis in amen e los é minos obia, ansiedad,
angus ia y miedo, a los as o nos po ansiedad en la in ancia. Ello pa ece esponde a una ea-
lidad común; los cua o enómenos psicológicos mencionados, esul an p ác icamen e simila es
en cuan o a los e ec os compo amen ales, cogni i os y isiológicos que susci an en el indi i-
duo.
De o a pa e, el é mino ansiedad iene muy dis in a signi icación, según las cul u as, los
pacien es e, incluso en e los p opios p o esionales. Es de di ícil delimi ación, a pesa de los in-
en os de la DSM-III-R (APA, 1988) po es ablece c i e ios pa a su diagnós ico que, induda-
blemen e han con ibuido a cen a mejo el p oblema.
También ocu e que debajo de es e é mino puede habe emociones que di ie en cuali a i-
amen e (Ro h y Moun joy, 1982) y que son di íciles de cap a po que dependen de la capaci-
dad de exp esión del niño y de la ap ehensión del p o esional.
O o hecho que complica la si uación es que el é mino puede se e e ido a un es ado emo-
cional no mal, a un sín oma que se p esen a en una a iedad de condiciones clínicas (psiquiá-
icas y no psiquiá icas), a sínd omes y a en idades nosológicas especí icas.
A pesa de que cada o ma de ansiedad desc i a, iene una conno ación di e en e, en de ini-
i a, como a i man Can well y Ca lson (1987), no puede de ende se si en la in ancia exis en
dis in os ipos de ansiedades y, si así ue a, no se dispone de in o mación a ce ca de las impli-
caciones que ello ae ía consigo en cuan o a cu so y e olución, pa ón amilia de en e ma ,
espues a al a amien o, e c.
Po úl imo no podemos ol ida que pa a Loosli-Us e i (1955), la o ma de ansiedad más
ecuen e es la solapada, que consume las mejo es ue zas del niño. Po lo común pasa inad e -
ida pa a los pad es, o aunque comp endan que la ansiedad, en al o cual ocasión, desempeña
un papel en la ida del niño, c een que su buena na u aleza ob a á no malmen e y que no hay
pelig o alguno.
Conclusiones
En es e abajo se han e isado algunas o mas de ansiedades en los niños y pod íamos
apun a el siguien e comen a io: cuando un niño p esen a una al a dosis de ansiedad su conduc-
a se deso ganiza y puede hace lo bajo di e en es ipos. Unos au o es les llaman pe u baciones
po ansiedad excesi a y o as neu osis in an iles, pe o ealmen e hablan de los mismos p oble-
mas.
Po lo an o podemos esumi a modo de conclusión que:
- Exis e una impo an e al a de consenso a la ho a de de ini el concep o de ansiedad.
- En cuan o a las mani es aciones de ansiedad en el niño las clasi icaciones se hacen aún más
di íciles ya que es as mani es aciones no son an cla as o quizás es en más enmaca adas que
en el adul o.