A odos los que me!
ayuda on, po que lo!
hicie on de o ma!
desin e esada.!
Y a mis compañe os.!
Colección
ÁMBITOS PARA LA COMUNICACIÓN
Se ie Tes imonios Pe iodís icos
Di ec o : Ramón Reig!
Edi an:!
-G upo de In es igación en Es uc u a, His o ia y Con enidos dela Comunicación!
(Uni e sidad de Se illa).!
- Asociación Uni e si a ia Comunicación y Cul u a.!
Miemb os del G upo de In es igación
D . Ramón Reig (Di ec o ) Au o a Labio Be nal!
D a. Ma ía José Ruiz Acos a (sec e a ia) Concha Langa Nuño!
D a. Ma ga i a Pé ez de Eula e Va gas Miguel Mon año Mon año!
D . Jesús T oncoso Ga cía Rosa Rod íguez Cá cela!
D . Julio Ponce Albe ca Ja ie Ronda Iglesias!
Manuel Ruiz Rome o!
An onia Sa abia Diaz!
Ramón Sa mien o Gue e o!
Di ección
Facul ad de Ciencias de la In o mación!
Cl Gonzalo Bilbao, 7-9!
41003 Se illa (España)!
Telé onos: 95/448 60 62 y 95/448 6059!
Fax: 95/448 60 85 y 95/448 60 87!
E-mail: mjmiz©cicaes!
Dis ibuye: Ciclo Papel, SL.!
A da. Río Viejo, 39, Polígono Indus ial La Isla.!
41700 Dos He manas (Se illa)!
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Diseño de po ada:!
Lo enzo Ma qués.!
F ancisco Gil Chapa o.!
G upo de In es igación en Es uc u a, His o ia y Con enidos de la Comunicación.!
ISBN: 84-95197-07-3!
D.L.: CO - 524 - 1999!
Imp ime: G á icas M nda.!
A da. Ma qués de la Vega de A mijo, 53!
Telé ono y Fax. 957 65 30 09!
14550 Mon illa (Có doba)!
ÍNDICE
ESTUDIO INTRODUCTORIO!
El e dade o pe iodismo es siemp e indagación, la indagación
es siemp e p oblemá ica
Ramón Reig!
1. In oducción……………………………………………………………………………… 9!
2. Pe iodismo de in es igación, no, pe iodismo, sin más…………………………….. 9!
3. Obs áculos pa a el pe iodismo……………………………………………………….. 10!
4. Po cuen a p opia……………………………………………………………………… 13!
5. Mo bo: el ema no es acusa sino p egun a se po qué exis e…………………… 13!
"5.1. La cues ión del place !
"5.2. La cues ión legal y la in imidad!
6. Conclusión……………………………………………………………………………… 16!
PRELIMINAR!
El c imen de los Galindos: un epo aje.
F ancisco Gil Chapa o…………………………………………………………………… 19!
LOS GALINDOS PRESCRIBE……………………………………………………………. 24!
CAPÍTULO I: Cuád uple c imen en Pa adas…………………………………………. 30!
CAPÍTULO II: Zapa a apa ece mue o………………………………………………… 34!
CAPÍTULO III: Sigue el mis e io en o no a Los Galindos..…..……………………. 38!
CAPÍTULO IV: González es au o ……………………………………………………….. 42!
CAPÍTULO V: La exhumación de los cadá e es……………………………………… 48!
CAPÍTULO VI: Un al "Juan" se con iesa au o de las mue es…..….……………. 54!
CAPÍTULO VII: El in o me F on ela……………………………………………………… 59!
CAPÍTULO VIII: Los in i ados…………………………………………………………….. 64!
CAPÍTULO IX: "Tan a sang e y an a mue e, pa a es o”…………………………… 68!
CAPÍTULO X: Robo, celos, d ogas, legiona ios….….………..….……….………….. 73!
CAPÍTULO XI: Cinco asesina os impunes……………………………………………… 77!
CAPÍTULO XII: De audes e in luencias……………..…..………….…………………. 81!
Ramón Reig
9
ESTUDIO INTRODUCTORIO"
EL VERDADERO PERIODISMO ES SIEMPRE INDAGACIÓN,
LA INDAGACIÓN ES SIEMPRE PROBLEMÁTICA
1. In oducción
#"
#¿Quién ha dicho que, como se i ulaba aquel iejo p og ama de adio, “el c iminal nunca
gana”? En julio de 1975 cinco pe sonas ue on asesinadas b u almen e en el pueblo se illano de
Pa adas. Y el c iminal o, mejo dicho, los c iminales, po que pa ece se que hubo más de uno,
han ganado, Si enemos en cuen a dos cues iones: que odo c iminal iene la “obligación” de
p ocu a no se descubie o (en es e caso los culpables no han sido hallados) y que, aunque el
enigma ue a esuel o, el deli o ha p esc i o c onológicamen e, aunque desde el pun o de is a
é ico, mo al y social, sea di ícil comp ende es e ipo de caducidades."
#Un año después de aquel julio de 1975 quien esc ibe es as líneas e a co esponsal en
Andalucía de Mundo Dia io, un pe iódico edi ado en Ba celona pa a oda Ca aluña, p opiedad del
G upo Auge , que publicaba además el semana io de in o mación gene al Mundo y el dia io
espe ino Tele/Exp ess. Mundo Dia io a a esó poco después po una e apa en la que se
con i ió en el pe iódico más ei indica i o de Ba celona, has a el pun o de que bien puede
deci se que aquel lec o de Mundo Dia io ue cap ado po El Pe iódico de Ca alunya cuando
desapa eció el dia io de Auge , hacia inales de los años se en a-p incipios de los ochen a."
#El caso es que en julio de 1976 mi en onces pe iódico me en ió a Pa adas a e si me
con aban “algo” sob e aquel c imen que hacía un año había p o ocado escalo íos a pesa del
calo e aniego. Pe o nada, ni un da o que no se supie a ya, mi gozo en un pozo, mis c ónicas se
enían que limi a a eco da los acon ecimien os, a especula y poco más. Silencio o igno ancia
o al de las posibles causas del hecho, eso es lo que hallé en Pa adas."
#Aho a nos llega es e lib o de F ancisco Gil Chapa o, un ex o que acoge los epo ajes
que es e excelen e p o esional del pe iodismo publicó en El Co eo de Andalucía (dia io que en
es e 1999 celeb a sus cien años de exis encia), du an e el mes de julio de 1995, ein e años
después de la agedia. Ya enemos algo posi i o pa a el público en gene al y pa a los
es udian es de pe iodismo en pa icula : una se ie de epo ajes na a i os eunidos en una sola
publicación, lo cual pe mi e segui una his o ia y, al mismo iempo, ap ende cómo se cuen a
pe iodís icamen e un acon ecimien o an complejo: paso a paso, e lejando aquello que ocu ió y
apo ando algunos da os nue os, odo acompañado po unos despieces que nos pe mi en
eco da en cada en ega la his o ia que nos es án plan eando, con unos documen os
o og á icos pe ec amen e cohesionados con el ex o discu si o. Es deci , una es uc u a
in o ma i a cla a, uni o me, p o esional en suma."
2. Pe iodismo de in es igación, no, pe iodismo, sin más
#$
#Desde luego, ienen oda la azón los es udiosos de las ciencias de la comunicación (me
acue do aho a de J .L. Ma ínez Albe os, de Ja ie Fe nández del Mo al y de Ca los So ia) que
1
piensan, esc iben y sugie en que cuando p onunciamos la exp esión “pe iodismo de
in es igación”, es amos come iendo un e o , una especie de edundancia po que odo
pe iodismo, odo e dade o pe iodismo, debe ence a , po lo menos, una mínima dosis de %
Véanse MARTÍNEZ ALBERTOS, José Luis: Cu so gene al de edacción pe iodís ica. Lenguaje,
1
es ilos y géne os pe iodís icos en p ensa, adio, ele isión y cine, especialmen e el capi ulo 5,
Edición Re isada, Ed. Pa anin o, Mad id, 1992; SORIA, Ca los: “Algunas he e odoxias pa a
mejo a la calidad de la in o mación“, en Comunicación y Sociedad, Volumen VI, núms. 1 y 2,
Uni e sidad de Na a a, 1993, pp. 49-58.; FERNANDEZ DEL MORAL, Ja ie : Modelos de
comunicación cien í ica pa a una in o mación pe iodís ica especializada, Ed. Dossa , Mad id,
l983.
16
Es udio In oduc o io
de iene inexis en e” . $
15
$
La exposición de las imágenes más impac an es que en es e lib o apa ecen no solamen e es án
ampa adas po las exigencias de un abajo pe iodís ico sino po las disposiciones legales de
más al o ango. Además, una colección de lib os de in es igación en comunicación, como la
p esen e, no pe sigue ningún obje i o me can il. O o aspec o suplemen a io. Esc ibe Ma ímez
Sosped a: “la legi imidad de las in omisiones en el hono e in imidad pe sonal equie e no sólo
que la in o mación cumpla la condición de la e acidad, sino ambién que su con enido se
desen uel a en el ma co del in e és gene al del asun o al que se e ie e”."
El in e és gene al del ex o pe iodís ico de Gil Chapa o ya ha sido cons a ado aquí: un asesina o
múl iple, c uel y mis e ioso, en un pueblo pequeño, le an a la cu iosidad y el asomb o de un
núme o de pe sonas que aspasa con c eces el ámbi o del luga donde se ha come ido. Es un
hecho en el que el pe iodis a iene la obligación p o esional de de ene se y abo da lo con
igu osidad. Bien es cie o que nos hallamos an e una no icia p o agonizada po pe sonas no
públicas: ni e an “ amosas” ni e an ca gos públicos de ninguna índole, e an lo que suele llama se
“ciudadanos anónimos”. Has a que cob a on su desg aciado e in olun a io p o agonismo."
El ci ado au o esc ibe: “el ámbi o de la p i acidad es dis in o en el caso de las pe sonas públicas
y el de las p i adas, en el p ime o se p oduce una educción de la es e a i al suscep ible de
ese a debida al in e és público en conoce y enjuicia a las pe sonas -y a sus conduc as-
de i ado de la incidencia de su acción sob e los in e eses de la comunidad, educción que no es
p edicable de las pe sonas que no son públicas, bien po que no ocupan o desempeñan pues os
públicos, bien po que no son el cen o de la no icia” . Es e iden e que los pe sonajes no
16
públicos se han con e ido en es e caso en “cen o de la no icia”, como es e iden e que el luga
donde los c ímenes se sucedie on pe enece a unos p opie a ios que, en 1975 y aún hoy, ienen
un signi icado público."
6. Conclusión
#El lec o c eo que ya es á, po mi pa e, in o mado y o mado ace ca de lo que se dispone
a lee de aho a en adelan e. Se a a de un abajo pe iodís ico encuad ado en lo que hoy
conocemos como pe iodismo social, especialidad que eje ce habi ualmen e desde hace años
F ancisco Gil Chapa o quien, además de pe iodis a, es p o eso en el Cen o Español de Nue as
P o esiones, de Se illa; es amos an e un epo aje en p o undidad que ha indagado unos hechos
acaecidos hace más de dos décadas, los ha econs uido median e una labo iosidad p olongada
y no ácil, y ha apo ado nue os documen os pa a que los lec o es conozcan lo más
de alladamen e posible un caso aún no esuel o. Y, como han p ocedido en la his o ia del
pe iodismo indagado no pocos pe iodis as, ambién en es e caso el au o ecopila odos los
epo ajes que en su día publicó en el pe iódico donde abaja, El Co eo de Andalucía, de Se illa,
en uno sólo que, en ealidad, se asemeja a una na ación con una unidad y un hilo conduc o , una
na ación que queda abie a y es de indudable in e és pa a in es igado es, es udian es de
pe iodismo y público en gene al."
D . Ramón Reig
D o . del G upo de In es igación en Es uc u a, His o ia y
Con enidos de la Comunicación
P o eso de Mé odos y Técnicas de la In es igación Pe iodís ica
y de Es uc u a de la In o mación Pe iodís ica
Facul ad de Ciencias de la In o mación
Uni e sidad de Se illa!
MARTÍNEZ SOSPEDRA, Manuel: “Sob e la in imidad. De echo a la in imidad, ida p i ada y"
15
p i acy. El a . 18. 1 CE in p incipio en la ju isp udencia del T ibunal Cons i ucional“, en VALLES"
COPEIRO DEL VILLAR, An onio y AZNAR GOMEZ, Hugo (coo dinado es): Sob e la in imidad."
Fundación Uni e si a ia San Pablo CEU, Valencia, 1996, p. 139.
MARTÍNEZ SOSPEDRA, M., op. ci ., p. 142. La cu si a es nues a.
16
F ancisco Gil Chapa o
18
F ancisco Gil Chapa o
19
PRELIMINAR"
EL CRIMEN DE LOS GALINDOS
UN REPORTAJE
#Al c imen de Los Galindos llegué a de, como muchos de los que po edad
pe manecíamos inconscien es a las ealidades; pe o llegué, aunque ue a pa a la despedida…
Po que cuando sucedió odo (22 de julio de 1975), cuando se desa ó el golpe asesino en esa an
ce cana linea de Pa adas, yo enía 16 años de edad, y ni la más emo a idea de que algunos años
más adelan e que ía se pe iodis a. Ocu ió, sin emba go, que po cosas de la ida comencé
pocos años más a de a es udia pe iodismo en esa España en la que aún despe aba a la
democ acia y que un 23-F de 1981 quiso queb a la sin conoce que és a se asen aba ya sob e
una aún esca pe o sólida base. Y en ello que comencé a hace p ác icas y a colabo a con aquel
Co eo de Andalucía que di igía Ramón Gómez Ca ión y en el que yo me pe día en e e e anos
de la p o esión en los que en seguida comencé a ija me: Pepe Guzmán, Pepín Fe nández Rosa,
José Ma ía Gómez, Sal ado Pe i , Ignacio Ga cía Fe ei a, Juan Holgado... Y en e o os más
jó enes, o jo encísimos incluso, a los que eía allí a iba, en la al u a ya de la p o esión."
#No c eo habe enido conciencia cie a de que en Pa adas hubie a ocu ido uno de esos
sucesos de los que se ma can con el in enso colo de la España neg a has a que, c eo que po
An onio Lo ca, en onces edac o je e de El Co eo, se me enca ga a esc ibi un epo aje sob e
Los Galindos con mo i o segu amen e de uno de los ani e sa ios del c imen. Es cu ioso, pe o
nunca los pe iódicos se illanos se ol ida on cada 22 de julio de ol e a eco da , e incluso en
ocasiones a a a de esca ba , en es e imp esionan e y ocambolesco suceso, como si ningún
o o c imen se hubie a come ido en la humanidad; como si cada año odos los medios de
comunicación del mundo eco da an, con epo ajes, en e is as, a ículos o cualquie o o géne o
pe iodís ico que inie a al uso, el suceso aquel en el que Caín cogió una cos illa y ma ó a Abel.
Fo maba ya pa e de la adición esc ibi cada 22 de julio del C imen de Los Galindos, y
segu amen e en un e ano del comienzo de la década de los 80 me ocó esa ez a mi. Con la
mala o buena sue e -eso nunca se sab á- de que el caso en seguida me enganchó; como no
podía se menos en la cabeza de cualquie pe sona que se quisie a a e e a se pe iodis a. Y no
es que sólo me engancha a, sino que incluso me abso bió."
#Aún ecue do esas in e minables discusiones con An onio Lo ca, en la Redacción de El
Co eo, en las que cada uno po su cuen a iba apo ando los úl imos da os que había conocido
del caso pa a a a de i encajando las piezas de un puzzle complicado y di ícil. Quizás de ahí la
pasión. Po que cuando uno de los dos c eíamos habe dado con la pieza cla e -siemp e, po
supues o, desconociendo la o alidad delo in es igado o icialmen e-, en seguida llegaba el o o y
comenzaba a pone les las su icien es pegas como pa a que el cas illo de naipes se ue a de
nue o po los suelos. Pe o la pasión seguía. Y siguió du an e odos los julios de los siguien es
años, en los que se sucedie on incluso la p ác ica de nue as diligencias po pa e del Juzgado y
de los in es igado es, has a hila an ino que ya pa ecie a casi imposible que el asesino o los
asesinos no pudie an se descubie os y juzgados an es de que, una ez anscu idos los ein e
años que ma ca la Ley, la esponsabilidad penal del au o o de los au o es p esc ibie a y ya ue a
imposible p ocesa los y que paga an su culpa."
#Es en es e con ex o de unos años que se suceden de o ma epe i i a cuando la memo ia
me de u o y me dijo que ese mes de julio de 1995 hacia el que nos encaminábamos con igual
apidez, no podía con o ma se con una despedida a la lige a, y que ese c imen al que cada 20 de
julio le dedicábamos un eco da o io y las mismas p egun as sin con es a de siemp e me ecían,
sin duda, algo más. Y en ello que me puse a pensa , has a que un ápido esquema de lo que se
podía hace me puso en la ale a de que se podían sucede sin p oblemas una se ie de capí ulos
sob e el c imen, con la única y absolu a in ención de eco da a los que u ie an cu iosidad e
in e és po el caso es e suceso his ó ico y, po supues o, po lle a a las nue as gene aciones la
memo ia de lo con ado has a en onces a a és de los pe iódicos. De es a o ma, po an o, ue
como me p esen é un día en el despacho de mi di ec o , Manuel Gómez Ca deña, y le con é mi $
20
El c imen de los Galindos
p oyec o, con la espe anza, como así ue, de que me libe a a el iempo necesa io de mis
obligaciones en la Redacción del pe iódico y me deja a in oduci me de nue o en las páginas de
la his o ia que se gua dan en la Heme o eca y en ol e a esca a las oces y las opiniones de
odos los pe sonajes que se pudie a pa a hace la, de camino, más esca y ac ual, como odo
buen epo aje debe p ocu a ."
#Y me puse a abaja . De la con e sación con el di ec o se ijó el pe íodo de un mes pa a
ealiza es e mac o epo aje, con la in ención de dedica la mi ad -quince días- a ecopila
ma e ial, y la o a mi ad a i esc ibiendo capí ulo po capí ulo e i publicándolo ya en el pe iódico,
de o ma que el úl imo de ellos coincidie a con la echa exac a del ein e ani e sa io y, po an o,
del comienzo de la p esc ipción de los deli os."
#Fue on, de es a o ma, ho as y ho as dedicadas en exclusi a a Los Galindos, con
seguidas isi as a la Heme o eca Municipal, con con inuadas en e is as con jueces, iscales,
abogados, agen es policiales y pe sonajes de Pa adas y de su en o no, de los que en la mayo ía
de los casos ecogí sus oces en una pequeña g abado a con la única in ención de que la
idelidad y la ausencia de imp o isación o la in e p e ación especula i a ue a la base de mi
epo aje; sino más bien al con a io: la ealidad de lo que cada uno de ellos me con a a."
#Po cie o, y que cons e solamen e como una más de las anécdo as que me sucedie on
du an e es os in e esan es encuen os, hubo un pe sonaje elacionado muy di ec amen e con el
caso, y del que po mo i os ob ios me ese o su iden idad, con el que comencé a habla del
c imen de o ma muy o icial en un despacho, con g abado a incluida de po medio, y con el que,
ya pos e io men e y sin o o medio de audición que nues os p opios oídos, pe manecí al ededo
de doce ho as seguidas hablando en la ba a de un ba , sin sen a nos pa a nada y sin deja de
bebe ce ezas, a las que en ningún momen o les acompañó ni una míse a apa que die a con o
al cas igado es ómago. En o as palab as, que es a pe sona y yo nos pasamos desde,
ap oximadamen e, las doce del mediodía y has a las doce y media de la noche hablando, en un
ca a a ca a in e minable, sob e, po supues o, el c imen y sob e algunas de las ci cuns ancias
que nunca habían salido a la p ensa, mi ad po que es aban incluidas en el suma io, mi ad po que
nunca se habían incluido en él; y, de camino, de o os aspec os de la ida social, polí ica, judicial,
policial y penal de la ida se illana, andaluza y española. Que nadie lo dude: ue una en e is a.
in ensa, pe o sob e la que en nume osas ocasiones me pongo a pensa y de la que aún no me
c eo que así hubie a sucedido, po que e pasa odo un mediodía, oda una a de y oda una
noche de pie en la ba a de un ba a égimen de ce ezas e a lo úl imo que yo pensaba que me
pod ía sucede . Aunque, como se suele deci una ez que ya el o o ha pasado, c eo que, al inal,
me eció la pena."
#El abajo, cada día que anscu ía, me iba gus ando más y con o me a anzaba me iba
dando cuen a de que si odo salía como espe aba, el epo aje pod ía se muy in e esan e.
Aunque, eso si, me al aba algo; no digo ya descub i al asesino, o consegui la con esión del
culpable o incluso e ela sec e os del suma io has a aho a desconocidos, po que ampoco e a
esa mi in ención. Si algo enía cla o desde el p incipio e a que un caso en el que habían abajado
du an e años compe en ísimos policías, jueces, iscales, o enses y abogados que no habían
podido esol e lo, no iba a llega aho a un simple pe iodis a y les iba a da a odos una bo e ada
en pleno os o con la ó mula mágica que lo solucionaba odo; po que ei e o que mi espe o po
la Jus icia así me lo indicaba, aunque, y pa a que la condición pe iodís ica -sob e odo la que
empieza y que c ee en ella como elemen o de lucha y de apo ación de p uebas con a cualquie
deli o- al menos lo sepa, mi ego pe sonal y p o esional así lo desea a en ealidad."
#¿Qué me al aba, po an o? Algo, quizás la guinda que hicie a que es e epo aje no
queda a pa a la his o ia pe iodís ica como un buen abajo de ecopilación, sino como un
epo aje que, además, apo a a algo nue o. Y el miedo se comenzó a apode a de mi, po que
con o me me ui in oduciendo en e los pe sonajes y las his o ias, de p on o me dí cuen a de que
si enía algo de sue e, el epo aje se podía e en iquecido con elemen os de in o mación y
documen ación que nunca an es ie on la luz. Como, a o unadamen e, así ocu ió al inal."
#La idelidad a las uen es con las que en a en con ac o un pe iodis a -a eces
incompa ibles con la Jus icia- me lle a a man ene la absolu a ese a sob e cualquie de alle que
les odea a, pe o ya casi al inal de mi abajo, y casi a pun o de comenza a edac a el p ime o $
F ancisco Gil Chapa o
21
de los capí ulos, la sue e -o os lo llaman el abajo- me hizo en a en con ac o con una pe sona
que apo ó elemen os cla es pa a mi epo aje, y con o as que de o ma absolu amen e
desin e esada me en ega on una se ie de o og a ías que me llena on ya de absolu a
sa is acción. E an, sin duda, las mejo es guindas que se podían suma ya a un epo aje en el que
se ealizaba un p o undo y de enido epaso de odo el caso desde el mismo día en el que
sucedie on los hechos y su eco ido po cada uno de sus momen os más impo an es, y que
apo aba, además, o os nunca an es is as."
#Cuando yo me puse a abaja en el caso, es aba cla o que uno de los campos
pe iodís icos po los que necesa iamen e enía que pasa e a el o og á ico, pe o sob e odo el
his ó ico, ése que se omó siemp e a pie de campo y cuando la sang e y el olo aún es aban
escos. Po desg acia, los a chi os del p opio pe iódico no me pudie on apo a mucho, po que -
cosas de la ida- muchas de las o og a ías que se oma on habían desapa ecido; aunque
algunas -las menos- en las que se mues an las huellas del c imen aún se conse aban in ac as.
Así que ése ue o o de mis en es: busca unas buenas o og a ías…, aunque nunca pensé que
llega ía has a donde lo log é al inal: las o os de las cinco íc imas al como ue on encon adas
as el c imen, y las de las exhumaciones que po enca go del juez He ibe o Asencio se
ealiza on en el in ie no de 1983 en el cemen e io de Pa adas y que co ie on a ca go del
ca ed á ico de Medicina Legal de la Uni e sidad de Se illa Luis F on ela. Dos imp esionan es
exclusi as -sal o los in es igado es, nunca ningún medio de comunicación lo había dado an es a
conoce públicamen e-, que sin duda le iban a da un mayo a ac i o al ya oluminoso epo aje;
como así c eo que se ía."
#Cualquie a que en onces siguie a el epo aje y pudie a con empla las imágenes an o de
las cinco íc imas como de las exhumaciones pod ía eacciona an e la, sin duda, c ueldad que
se le o ecía an e los ojos, y, po qué no, llega a echaza su publicación, al ez pensando no
sólo en la c udeza de las cue pos des ozados o ca bonizados, sino en -y sob e odo en caso de
los ecinos del p opio pueblo de Pa adas- las pe sonas que conocie an a los allecidos -que aún
quedan muchos-, y en los p opios amilia es."
#Cuando sob e las manos de un pe iodis a caen, como en es e caso, unas o og a ías
como las publicadas, que a nadie le quepa la meno duda de que és e eacciona de la misma
o ma como pod ía hace lo cualquie humano, y que has a incluso piense en la opinión de
de e minadas pe sonas que conside en que se a e de un caso más de sensacionalismo, ese
que dicen que an o gus a a los pe iódicos y a sus edi o es, y de hu ga en las he idas de las
amilias de las íc imas, que ya bas an e desg acia u ie on como pa a, encima, ene que
sopo a una ez más la p esión de los medios y la ue za de algunas de las imágenes de sus
se es que idos."
#En se io que es o es así y que así lo piensa un pe iodis a e dade amen e p o esional.
En onces, ¿po qué salen publicadas?, ¿qué hace que un pe iodis a ni siquie a piense si deben
se publicadas o no, sino que di ec amen e le da un luga p e e en e en las páginas del epo aje?
Pues, sencillamen e, la ealidad de los hechos. Nunca, en ningún momen o del epo aje esc i o
que a con inuación se o ece y que ya salió publicado en un pe iódico, se encon a á po quién lo
lea -público en gene al o in e esados- ni un solo ejemplo de pe iodismo sensacionalis a, ni
siquie a ama illo, ése que an o gus a a algunos países de la p ensa eu opea y no eame icana. E
in i o a que cualquie a, aho a que iene de nue o la opo unidad, lo lea con espí i u c í ico y a e
de llega a la conclusión que siemp e que se habla de un suceso alguien pueda hace lo. Y ¿po
qué? Po que lo único que se hace en es e epo aje es a a de econs ui unos hechos con la
mayo obje i idad posible, como un caso más de la his o ia misma, a la que ni se añade ni se
qui a nada, al ez si acaso aquello que ha quedado en el desconocimien o de quien lo ha esc i o;
pe o nunca la manipulación a p opósi o ni la exage ación sólo pa a hace los ex os más
llama i os y mo bosos."
#Bien, pues es o es, ni más ni menos, lo que ocu ió con las o og a ías. Cuando esas
imágenes caye on en mis manos, sabía que su publicación pod ía p o oca echazo o moles a ,
pe o nunca pensé en no publica las, po que, sencillamen e, se a a de documen os his ó icos
que lo único que hacen es ecoge la ealidad al como sucedió; c uel, de acue do, pe o absolu a
ealidad de los hechos. Y cuando se a a de in es iga , la apa ición de da os nue os -en
pe iodismo se suelen llama exclusi as- deben se elemen os que nunca, sal o alsedad o $
22
El c imen de Los Galindos
maldad, deben deja de se publicadas. El pe iodis a, po an o, no hace o a cosa que apo a al
ciudadano, a la opinión pública, el esul ado de su abajo cien í ico, aunque és e -como ya se ha
insis ido de o ma ei e ada- sea c uel a p ime a is a."
#Po an o, es as o og a ías ienen que o ma pa e necesa iamen e del elemen o
discu si o po que sin ellas no se ía consecuen e ni con el e dade o pe iodismo, ni con la his o ia
de es e suceso. Deja de publica las, eniéndolas a disposición, es deja a la opinión pública,
e iden emen e in e esada en odos aquellos asun os que han impac ado po su indiscu ible
in e és humano, sin conoce oda la e dad de los hechos a los que ha enido acceso el
pe iodis a, y, po an o, sin se consecuen e con la p o esión pe iodís ica y has a con la p opia
his o ia."
#En in, y ol iendo aho a a la explicación sob e cómo se hizo el epo aje de Los Galindos,
que con odo es e cúmulo de elemen os -in o maciones esca adas, en e is as, encuen os,
ci as, e elaciones, lec u as y o o g a ías-, sólo había que pone se ya a esc ibi , y los capí ulos se
sucedie on sin ningún ipo de p oblemas desde el p ime o de ellos, apa ecido el mié coles 12 de
julio de 1995, has a el úl imo, que al inal, y debido a la g an can idad de ma e ial con el que
con aba, salió publicado el domingo 23 del mismo mes, dos días después de la p esc ipción de
los deli os."
#La mayo ía de los doce capí ulos publicados ienen una ex ensión de dos páginas, sal o
el p ime o -el de p esen ación-, que cuen a con cua o páginas, y en el que se hace e e encia a
la exhumación de los cadá e es -publicado el domingo 16-, que cons a a su ez de es. Y lo sé,
po que así me lo hicie on llega nume osas pe sonas du an e los días en los que se ue on
publicando los capí ulos, que muchas pe sonas de Se illa y, sob e odo, del pueblo de Pa adas y
de su en o no lo ue on leyendo y coleccionando, como o o elemen o más de es a
ocambolesca, ne as a e inc eíble his o ia sin au o . Y c eo que en pa e ue po que, po p ime a
ez, odos los da os in o ma i os conocidos apa ecían con ados unos de ás de o os, y como
silos de alles del caso se hubie an ido sucediendo en los mismos días an e io es a los que se
es aban leyendo. Se le dio de esa o ma ida a un c imen que si ió an o pa a que los que lo
conocie an lo eco da an, como pa a que quienes no enían ni idea, se pusie an al día de es e
apasionan e asun o."
#Po que, insis o, no se a aba de encon a la pieza que le al aba al puzzle, sino de da
me ecida despedida a un caso que había acapa ado la a ención de los ciudadanos y de los
medios de comunicación, casi de o ma inin e umpida, du an e ein e años. Po eso, hoy,
ag adezco a la Facul ad de Ciencias de la In o mación de Se illa, y, sob e odo, al p o eso
Ramón Reig, que se hayan decidido a esca a lo en su in eg idad pa a, con un magní ico
p eámbulo sob e el pe iodismo de in es igación, que si a como ejemplo de uno más de los
muchos y buenos epo ajes que se han publicado en la p ensa se illana, y, po úl imo, pa a que
pueda se i como lec u a de los es udian es que un buen día se decidie on a inicia se en el
camino de es a nada sencilla pe o ascinan e p o esión que es el pe iodismo."
F ancisco Gil Chapa o
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El c imen de Los Galindos
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El c imen de Los Galindos
El asesina o de cinco pe sonas, ocu ido en una calu osa a de del 22 de julio de 1975 en el
co ijo de Los Galindos, en Pa adas (Se illa), sigue sumido hoy en el más absolu o de los
mis e ios. Se an a cumpli ein e años, y cuando concluya es e plazo, sólo den o de diez
días, hab á p esc i o oda la esponsabilidad penal de los au o es, según es ablece la ley.
Ninguna mano acusado a se ha le an ado en es os la gos años, pese a la minuciosa
in es igación a que es e caso se ha some ido en algunas de sus dis in as e apas. Cua o
jueces, iscales, policías y gua dias ci iles, un abogado, o enses y un ca ed á ico de
Medicina Legal e án de o ma i emisible cómo el caso p esc ibi á el p óximo 22 de julio.
‘Los Galindos’ p esc ibe
EL CORREO inicia hoy una se ie sob e el c imen ocu ido en 1975 en Pa adas,!
en el que allecie on cinco pe sonas!
"Aquel 22 de julio de 1975, sin emba go, sí hubo al menos dos pe sonas que le an a on
sus manos asesinas con a cinco abajado es de uno de los cien os de co ijos que se epa en
po las es epas y egas andaluzas. Hoy esas manos siguen limpias de esponsabilidad penal, y
así segui án casi con oda segu idad a pa i del p óximo día 23, pe o la jus icia social, la que no
p esc ibe nunca, siemp e es a á ahí, a la espe a del meno descuido aunque sólo sea pa a
señala con el dedo.!
"De cuan o sucedió aquel día en el co ijo de Los Galindos se han llenado las su icien es
páginas de pe iódicos como pa a pode adjun a se en un suma io pa alelo. El suma io 20/75, con
más de mil olios, due me hoy en uno de los a ma ios del Juzgado de Ma chena, y así segui á po
siemp e, si no ocu e un au én ico milag o, en el que ya nadie c ee.!
"EL CORREO, que desde que se conocie on los hechos ha in en ado apo a con sus
in o maciones y epo ajes algo de luz sob e los hechos, se ha apun ado a lo la go de es os ein e
años algunas e impo an es exclusi as, como, po ejemplo, la de se el p ime pe iódico en da
imagen g á ica del escena io del c imen, en las que se obse aban las g andes manchas de
sang e dejadas po las íc imas y las a mas con las que p esun amen e se come ie on los
asesina os. Hoy, nue amen e, EL CORREO o ece imágenes exclusi as, que nunca an es han
is o la luz, no sólo del mismo escena io del c imen an sólo ho as después de que ocu ie an los
he chos, sino de los cue pos delos cinco asesinados.!
"Manuel Zapa a Villanue a, de 59 años y capa az del co ijo; su esposa Juana Ma ín
Macías, de 53; José González Jiménez, de 27, ac o is a; su esposa, Asunción Pe al a Mon e o,
de 33; y Ramón Pa illa González, de 40 años, ambién ac o is a, ue on las íc imas. Todos,
menos la esposa de González, abajaban en el co ijo y odos, según deja on bien cla o los
ecinos de Pa adas, e an pe sonas hono ables. Las mue es se p oduje on con es a mas
dis in as: el capa az y su esposa ue on golpeados con un paja i o -pieza de una empacado a, de
ace o hueca, de la que salen es pun as-; Ramón Pa illa, po los dispa os de una escope a de
un sólo cañón; y González y su esposa, de golpes en la cabeza y luego quemados.!
"El co ijo e a p opiedad de la ma quesa de G añina, Ma ía de las Me cedes Delgado
Du án. Su esposo, Gonzalo Fe nández de Có do a y Tope e, egen aba su explo ación. An onio
Gu ié ez Ma in e a el adminis ado .!
"El día 22 ue on encon ados sólo los cue pos de cua o de los allecidos, po lo que en un
p ime momen o se pensó que el au o de las mue es e a Zapa a, pe o es días después su
cadá e apa ece ía de ás del co ijo, apado con paja. A pa i de en onces se inició una
in es igación, con dis in as sue es, pe o que nunca llegó a descub i a los e dade os au o es
del c imen.!
"A sólo diez días pa a la p esc ipción, el aza ha hecho que nos encon emos no sólo an e
un sang ien o suceso sino, casi con oda segu idad, an e uno de los c ímenes más amosos de la #
F ancisco Gil Chapa o
25
España neg a, y EL CORREO ha que ido, con una se ie de epo ajes que se i án publicando a
pa i de hoy, pone en pie, as un la go abajo de in es igación, lo que pudo sucede aquel 22
de julio de 1975... Lo que pudo sucede , po que lo que pasó ealmen e sólo lo conocen los
asesinos.!
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El c imen de Los Galindos
Ramón Pa illa, ac o is a del co ijo. Sus b azos es aban comple amen e des ozados po el
impac o de un ca ucho de pe digones y en su pecho se obse aba el o i icio de un dispa o de
escope a, mo al de necesidad, p oducido po con ac o."
#Ya ninguno de los p esen es en Los Galindos dudaba de que alguna desg acia muy
g ande había ocu ido, pe o nadie se explicaba el cómo ni el po qué. Se egis a on habi aciones,
sala de máquinas, pa ios, g ane o, esquinas, se mi ó debajo delas camas, en los a ma ios, den o
y ue a del co ijo, y nada más apa ecía; nada, ampoco, se sabía de Zapa a, el capa az, ni del
ac o is a González, cuyo coche se encon aba apa cado un poco más a iba de la en ada a la
casa. Algunos ecinos del pueblo comenza on a deci que los cue pos encon ados en el almia , y"
que es aban comple amen e i econocibles, podían se los de González y su esposa. “El Pepe ue
po la a de a ecoge a la Asunción a su casa”, dije on. Pe o, ¿dónde es á Zapa a?"
#An es de las doce de la noche ya se había p ocedido al le an amien o de los cua o
cadá e es y el juez o denó el aslado a Pa adas, donde al día siguien e se p ac ica ían las
au opsias. En el Regis o de De unciones del Juzgado de Pa adas se hicie on cons a las causas
de las mue es: Ramón Pa illa, he ida po a ma de uego en la egión o ácica; Juana Ma ín,
múl iples ac u as c aneales; José González, auma ismo c aneal; Asunción Pe al a, esposa del
an e io , p obable auma ismo, hemo agia ence álica."
#Los umo es ya se habían dispa ado: Zapa a discu ió con su muje , la golpeó con el
paja i o en la cabeza has a ma a la, y se deshizo de los dos posibles es igos: a uno, Pa illa,
ma ándolo de dos dispa os con su escope a de caza del 16, y a o o, González, a golpes ambién
del paja i o. Después de come idos los c ímenes, Zapa a huyó. Pe o algo ya no empieza a encaja
en oda es a macab a his o ia. ¿Zapa a?, ¿po qué?, ¿a dónde había ido aho a?, ¿y qué hacia allí
la muje de González?, se p egun aban los p esen es."
#An es de que se esa noche, sob e las doce, los miemb os del Juzgado abandona an el
co ijo, ya habían hecho ac o de p esencia en el luga la p opie a ia de Los Galindos, la ma quesa
de G añina, Ma ía de las Me cedes Delgado Du án, uno de sus hijos y An onio Gu ié ez Ma in, el
adminis ado , que habían sido localizados en Se illa. Los sucesos, p obablemen e, cogie on al
ma qués, Gonzalo Fe nández de Có do a, de eg eso ya hacia Se illa desde Málaga, a donde
había acudido pa a asis i al en ie o de un amilia . El ma qués llega ía ya de mad ugada. Esa
noche se quedó a do mi en el co ijo jun o con el adminis ado . La Gua dia Ci il, po en onces,
ya buscaba a Zapa a como posible au o de las mue es.
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El c imen de Los Galindos
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El c imen de Los Galindos
Capí ulo II
Zapa a apa ece mue o
El cadá e del capa az ue encon ado es días después bajo un mon ón de paja.!
¿Su cue po ue mo ido o es u o siemp e allí?!
"El auxilia de Juzgado de Écija José Zápico, que p esenció el le an amien o de los cua o
cadá e es hallados en el co ijo de Los Galindos, se di igió al día siguien e a su abajo y le con ó
lo sucedido al juez And és Má quez A anda, de 38 años, i ula de es e Juzgado. “Don And és,
que aye es ando en Ma chena me a isa on de que había en un co ijo de Pa adas un incendio y
ui pa a allá po que en el pueblo no hay juez i ula , ni unciona ios, ni nada. Y cuando llegamos
nos encon amos con cua o mue os y unas cosas muy a as que habían pasado allí”. “Mi a
Pepe, ¡y a mi que me cuen a us ed!”, le in e umpió el juez Má quez A anda. “Yo engo
compe encias sob e Écija y Osuna”, siguió, “pe o no sob e Ma chena, así que alguien ya se
enca ga á”.!
"En aquellas echas del e ano de 1975, el Juzgado de Ma chena, a al a de i ula , e a
lle ado en p ó oga de ju isdicción po el juez de Ca mona, Víc o Fuen es -hoy magis ado del
T ibunal Sup emo-, pe o és e, pa a colmo, se encon aba de acaciones. Las no icias sob e la
agedia del día 22 ya se conocían, po supues o, en los in e io es del e us o edi icio de la
Audiencia Te i o ial de Se illa. Sob e la una y media de la a de sonó el elé ono en el despacho
del juez de Écija. “Yo ya me lo eía eni ”, ecue da hoy And és Má quez A anda. “Hola And és”,
se oyó al o o lado del elé ono. E a An onio Gómez Reino y Ped ei a, p esiden e de la Audiencia
Te i o ial. “Te imagino al an o de los sucesos de Pa adas”, dijo el p esiden e. “Como sabes,
Víc o Fuen es es á de acaciones y no uel e has a el día 31. Haz e ú ca go del caso. Un iscal
ya a camino de Ma chena”.!
"A las dos de la a de ya se encon aba el juez Má quez A anda en el Juzgado de
Ma chena. Mien as se en e is aba con el cabo Raúl Fe nández, comandan e de pues o de
Pa adas, llegó el iscal Manuel Villén Na ajas, que había ecibido la o den de pone se al an o del
caso del en onces iscal je e Guille mo Blanco. Villén Na ajas, hoy enien e iscal de la Audiencia
de Se illa, enía en onces 33 años y lle aba en Se illa des inado algo más de un año.!
#
Un aho cado!
"“Recue do que cuando ya nos íbamos And és Má quez y yo camino de Pa adas”,
comen a Villén, “se nos p esen ó un núme o de la Gua dia Ci il y nos dijo: seño juez, Zapa a ya
ha apa ecido. Le p egun amos que dónde, y nos dijo que había sido encon ado aho cado en un
oli a del é mino de Pa adas. Y pa a allá que nos uimos”. Manuel Zapa a e a en onces el único
sospechoso del c imen. El ma es 22, día de au os, ue on encon ados los cue pos de cua o
pe sonas en Los Galindos, pe o el hecho de que el capa az Manuel Zapa a no apa ecie a hizo
pensa que és e e a el au o de las mue es y que luego había huido. !
"“Nos mon amos en un Land Ro e de la Gua dia Ci il”, ela a Villén Na ajas, y nos lle a on
al luga -Ve eda de Se illa- donde, e ec i amen e, había un homb e aho cado en un oli o, pe o
esul ó que no e a Zapa a”. Se a aba, según se publicó en onces, de An onio Ramí ez
Rod íguez, un ecino de Pa adas, de unos 50 años, que se dedicaba al cuidado de cab as y
acas. Se p ocedió al le an amien o del cadá e y ya, sob e las cinco de la a de, el juez, el iscal
y el cabo Raúl se di igie on hacia Los Galindos.!
"“Al co ijo llegamos sob e las seis o seis y media de la a de”, ecue da el iscal, “po que
an es decidimos pasa po una casa que enía Zapa a en Pa adas po si había alguna señal que
nos indica a si, al menos, había pasado po allí, pe o odo lo encon amos no mal”. Aunque hoy
pueda pa ece inc eíble, el p ime juez i ula y el p ime iscal del caso de Los Galindos no
pusie on sus pies en el escena io del c imen has a 24 ho as después de ocu idos los hechos. Ya $
F ancisco Gil Chapa o
35
había dado iempo pa a que los ecinos del pueblo, cu iosos y pe iodis as oca an obje os y
has a que los cambia an de luga . En cualquie caso, las señales de iolencia, en e ellas las
manchas de sang e que se epa ían po dis in as dependencias de la hacienda, aún es aban
in ac as y, más o menos, oda ía se podía hace una econs ucción de los hechos. El juez, que
es aba acompañado po el cabo Raúl Fe nández y po el iscal, inició una inspección ocula del
escena io del c imen y, allí mismo, omó las p ime as decla aciones. “El esca io del c imen e a
emendamen e amplio”, desc ibe el juez. “Vimos el as o de sang e dejado po Juana den o de
la casa, el eco ido de Pa illa, con un egue o que salía de la sala de máquinas has a la casa de
Zapa a y que luego se di igía hacia el camino donde apa eció mue o y cubie o de paja. El almia
aún humeaba del incendio del día an e io ».!
"Después de lle a allí unas ho as, el juez Má quez A anda -hoy en día es magis ado de la
Sala delo Con encioso Adminis a i o del TSJA en Málaga-, y de habe in en ado pone en pie
una posible econs ucción de los hechos, se encon aba o almen e desbo dado: no había
explicación sob e po qué pudo sucede semejan e agedia; pe o, al menos, si enía muy cla o un
de alle que has a en onces había pasado desape cibido a los demás: “El as o de sang e dejado
po Ramón Pa illa me demos aba que Zapa a no e a el au o de su mue e, y, p obablemen e,
de ninguna de las demás. Po eso no di o den de busca y cap u a a la Gua dia Ci il, sino de
localización de Zapa a, po que, pa a mi, que él ambién es aba mue o”.!
"La azón esg imida po el juez e a bien sencilla: Pa illa, que había sido mandado po
González a llena la pipa de agua al co ijo de San An onio, eg esó -según se c ee- sob e las
cua o de la a de con el ac o y se di igió a la sala de máquinas, ubicada en la pa e ase a de
la casa, segu amen e pa a deja su capacha, ya acía, después de habe comido en el pozo. Y
nada más en a en la sala, se encuen a con alguien que le apun a con una escope a y que le
dispa a. En el luga apa ece abundan e munición. El se p o ege la ca a con los b azos, que le
quedan p ác icamen e des ozados, y en onces hace lo siguien e: sale co iendo hacia la casa de!
Zapa a, hecho que se comp ueba po el as o de sang e dejado en el pa io. Desde luego -pensó
el juez-, Pa illa ue a la casa del capa az en busca de e ugio, lo que dejaba cla o que es a
pe sona no le había dispa ado. Pe o Pa illa u o la mala sue e de encon a se la pue a ce ada -
en cuyo in e io ya se encon aba mue a la esposa del capa az- y salió co iendo hacia el
camino, donde se ía alcanzado y donde, segu amen e caído ya en el suelo, ecibió en el pecho un
úl imo dispa o de escope a, mo al de necesidad, y ealizado a quema opa.!
"Fue a po una o den de localización o de busca y cap u a, el caso es que Zapa a seguía
sin apa ece y, pa a muchos, e a el au o del c imen.!
"El juez Má quez A anda, ese día y los dos siguien es, siguió con la p ác ica de diligencias:
ue con ecuencia a] co ijo y habló con aquellas pe sonas que pudie an apo a da os, en e
ellos, cla o, el ma qués de G añina, Gonzalo Fe nández de Có do a, que desde la noche del día
22 se había quedado a do mi en el co ijo; el adminis ado , An onio Gu ié ez Ma ín, que se
supo que la mañana del c imen, sob e las once o once y media de la mañana, había es ado en el
co ijo a lle a unas sandías y que al poco iempo -según su decla ación- se ue sin e nada
ex año; y An onio Fene , el ecade o, la p ime a pe sona que llega al luga de los hechos nada
más come e se los asesina os.!
"Pa a en onces, el o ense Alejand o A cenegui ya había p ac icado las au opsias a los
cua o cadá e es hallados el ma es. Sob e las sie e y media de la a de del día 23, los cue pos
ecibie on c is iana sepul u a en el cemen e io de Pa adas, en medio de g andes escenas de
dolo de amilia es y ecinos.!
Zapa a, mue o
"La in es igación, con mayo o meno sue e, seguía su cu so, has a que en la mañana del
ie nes 25 - es días después de los hechos-, sob e las once de la mañana es hallado el cue po
de Zapa a ocul o bajo un mon ón de paja y a la somb a de un á bol si uado en la pa e ase a del
co ijo.!
"“Esa mañana me encon aba en casa, con mi muje , y nos es ábamos a eglando pa a i a
los ac os o iciales que se habían o ganizado pa a ese día en el cua el de Caballe ía de Ecija, con $
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El c imen de Los Galindos
mo i o de la Fes i idad de San iago Após ol”, comen a el juez Má quez A anda, “y mien as me
es ía ecue do que le dije a mi muje que al inal no íbamos a pode i po que enía el
p esen imien o de que Zapa a iba a apa ece ese día. Y así ue. El elé ono sonó poco después en
casa y la Gua dia Ci il me daba la no icia de que Zapa a había sido hallado mue o”.!
"El cue po de Zapa a es aba comple amen e cubie o po paja suel a y si uado jun o a un
á bol. Se encon aba boca abajo, o almen e hinchado y en a anzado es ado de descomposición.
Los p esen es nunca ol ida án el hedo que desp endía y la colonia de gusanos que salían de su
cue po.!
"Aunque ue a algo p e is o po el juez, el hallazgo del cadá e del capa az aumen aba aún
más la con usión. E an ya cinco los allecidos en Los Galindos, y p on o se supo, as la au opsia,
que Zapa a había mue o el mismo día que el es o de las íc imas. Una misma p egun a se
epe ía de boca en boca: ¿Quién, en onces, e a el asesino?!
"La noche an e io al hallazgo de Zapa a, en el co ijo de Los Galindos du mió, como has a
en onces, el ma qués de G añina, y p on o se le an a on algunas oces que lo señalaban como la
posible pe sona que du an e la mad ugada ap o echó pa a coloca en es e luga el cue po de
Zapa a. An es, el ma qués había conseguido que la pa eja de la Gua dia Ci il que se encon aba
en el co ijo deja a esa noche la igilancia de la casa y ue a asladada a la en ada, donde el
camino de albe o se encuen a con la ca e e a coma cal. Dos gua dias ci iles llega on a insinua ,
aquellos días, que ie on al ma qués coloca el cadá e , pe o és e espondió que si ue así, po
qué no lo de u ie on en ese mismo ins an e. La polémica, en cualquie caso, ya había su gido:
¿Es u o siemp e Zapa a en el luga donde apa eció su cue po o ue colocado allí días después?
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El c imen de Los Galindos
Capí ulo III
Sigue el mis e io en o no
a Los Galindos
El pueblo de Pa adas en e ó en es días a cinco de sus ecinos y la con usión!
5 se apode aba de la in es igación judicial!
"A las diez de la noche del día 26 de julio de 1975, Ra ael Peña, el sepul u e o de Pa adas,
p ocedía a deposi a en un nicho los es os del capa az del co ijo de Los Galindos, Manuel
Zapa a, hallado el día an e io ocul o bajo un mon ón de paja y con la cabeza des ozada. T es
días an es habían sido en e ados en el mismo cemen e io pa aeño las cua o pe sonas que el
ma es 22 ue on halladas mue as en Los Galindos: Juana Ma ín, esposa del capa az; dos
ac o is as, Ramón Panilla y José González, y la muje de és e, Asunción Pe al a.!
"El camposan o ol ió a llena se de amilia es, amigos y ecinos de Pa adas. Jus o en el
ins an e que Ra ael Peña cub ía el nicho de Zapa a, Gonzalo Fe nández de Có do a y Tope e,
ma qués de G añina y p opie a io del co ijo de Los Galindos, se di igió al juez And és Má ques
A anda, que p esenciaba desde cie a dis ancia los ac os, y le dijo: ”Seño juez, y aho a que
digan que yo he hecho es o”. “Yo”, ecue da hoy el juez, “que me encon aba un poco e i ado de
donde es aba la gen e concen ada po que con los ánimos como es aban emía que hubie a
algún inciden e, me di igí a él y le con es é: Seño ma qués, no es el momen o de mani es a se de
es a o ma”. “Al pa ece ”, con inuó el juez, “has a el ma qués había llegado una cie a
umu ología sob e las pe sonas que pudie on pa icipa en los hechos”.!
"El pueblo en e o de Pa adas y los co ijos de los al ededo es conocie on esos días que e a
el miedo. Las pue as y en anas de las casas se ce aban po las noches a pesa del so ocan e
calo , y esul aba di ícil e a alguna pe sona andando po las calles después de que se echa a la
a de. Todos hablaban del c imen pe o siemp e en cí culos ín imos, y cuando se ace caba algún
o as e o y p egun aba, hab ía la boca. Daba la imp esión de que odos en el pueblo supie an
algo más de lo que decían. Hoy, oda ía, nadie los ha sacado su silencio.!
El cue po de Zapa a
"La in es igación judicial seguía su cu so, no sólo en la búsqueda de p uebas que lle a an
a la iden i icación de los au o es de los asesina os, sino en de e mina si Manuel Zapa a había
pe manecido desde el p ime ins an e en el luga donde ue hallado es días después de
ocu idos los hechos o si, po el con a io, su cue po ue pues o allí la noche an e io a su
apa ición.!
"Manuel Pas o Jiménez, Manoli o el de Pila , policía municipal de Pa adas, ju aba y
pe ju aba al juez que él había es ado en a ias ocasiones po la pa e donde apa eció el cue po
del capa az, y que nunca io nada. “Es más”, añadió, “yo hice pipí allí el día an e io y ju o que no
había nadie”. El iscal Manuel Vlllén, que desde que se inco po ó al caso un día después de los
hechos lo ha seguido a lo la go de sus dis in as e apas en es os ein e años, es de la eo ía de
que el cue po de Zapa a no es u o siemp e allí. “Du an e la econs ucción del eco ido que
siguió Panilla camino de la sala de máquinas», dijo ecien emen e Villén, “ ecue do que pasamos
jus o al lado de donde apa eció el cue po del capa az, y allí no había nada, o no imos nada. Es
posible que el cadá e es u ie a en ese luga desde un p ime momen o, pe o si a mi me dicen
que po qué apues o, lo ha ía po que no es aba allí”.!
"Sin emba go, lo más p obable es que el cue po si hubie a pe manecido siemp e en el
luga donde ue encon ado, como man ienen, además, el p ime juez de Los Galindos, And és
Má quez A anda, y el o ense que p ocedió al le an amien o del cadá e , Alejand o A cenegui.
“Yo no c eo en modo alguno que el cue po del capa az ue a deposi ado allí días después”, #
F ancisco Gil Chapa o
39
asegu a Má quez A anda, quien añadió: “Yo le an é con mis p opias manos la cabeza de Zapa a,
y la masa ence álica, es deci , odo lo que esumó, eposó allí po que la ie a es aba empapada.
La eo ía del aslado del cue po su gió po que había que jus i ica el e o de que no lo
encon á amos, pe o yo no necesi o jus i icación alguna. El cadá e de Zapa a”, sen enció,
“es aba allí”. El o ense Alejand o A cenegui, hoy ya allecido, e a en onces de la misma opinión.
Y el unciona io del Juzgado de Ecija -hoy del de Ma chena- José Zapico, ambién compa ía la
e sión del juez. Lo que ocu ió, en onces, es que nadie buscó en ese luga de o ma
concienzuda.!
"Muchas de las mi adas de los pa aeños se di igie on, du an e es os días, hacía dos
pe sonas elacionadas con el co ijo de Los Galindos: el ma qués y el adminis ado .$
$
"El juez And és Má quez A anda y el iscal Manuel Villén in e oga on a es as dos pe sonas,
en e o as elacionadas con el co ijo, pe o a és os, quizás, con más de enimien o. El iscal
eco daba ecien emen e: “El ma qués y el adminis ado enían en aquellos días la lógica
imp esión de so p esa y es upo po los hechos, lo que ocu ía es que pa a noso os ya ue on
sospechosos desde el p ime momen o, sin que, cla o, u ié amos nada con a ellos y sin que
hubie a p uebas”.!
"El día de au os, An onio Gu ié ez Ma ín, adminis ado de alguna de las p opiedades de
los ma queses de G añina -desde Los Galindos a Las Alba de as, Majalima o Ve cel-, había
es ado en el escena io del c imen. En algunas de sus b e es decla aciones, que siemp e se
sucedie on sin cambia p ác icamen e ni una coma, dijo que llegó al co ijo de Los Galindos sob e
las 1 1.30 ho as del día 22 y que no io a Zapa a. Allí habló b e emen e con Juana Ma ín, esposa
del capa az, le dijo que le aía unas sandías de la inca de Las Alba de as, en U e a, que es aban
muy icas, y comen ó algunas cosas con el ac o is a José González, que debe ía anda
en onces a eglando la empacado a. Gu ié ez Ma ín, homb e iel al ma qués, enien e de
A ille ía en la ese a y que conoció a és e cuando se encon aba en el Ejé ci o -él con la
g aduación de b igada y el segundo de capi án-, dejó la ca e a mili a cuando Gonzalo
Fe nández de Có do a, que en ó a la ese a con la g aduación de comandan e, se casó y pasó
a egen a algunas de las p opiedades de su esposa.!
"Esa mañana del 22 de julio io ambién al peón An onio Fene en el co ijo y a un
ep esen an e de una casa de insec icidas, de apellido Selle , con el que ambién es u o hablando
un ins an e. Es a úl ima pe sona llegó a p egun a al adminis ado po Zapa a, y és e le
espondió que no lo había is o y que ya se iba.!
"Gu ié ez Ma ín había llegado esa mañana a Los Galindos, en con a de lo acos umb ado,
en el coche del ma qués, un Me cedes 250 diesel de colo g is pe la y con ai e acondicionado. En
sus decla aciones dijo que el ma qués se lo había dejado pa a que le cambiase el acei e, le
mi a a un inyec o de gasóleo que no uncionaba bien y pa a que lo la a a. Es a ci cuns ancia
llamó mucho la a ención de odas las pe sonas que han in es igado el caso, sob e odo po que
ese día el ma qués había enido que i a Málaga al en ie o de un amilia , y, en ez de i se en su
Me cedes, lo hizo en el coche del adminis ado , un Renaul 4L, que, sin duda, en e el calo y las
malas ca e e as de en onces -1975-, no ha ía mucho más cómodo el iaje. Pe o así sucedió
ealmen e.!
"Gu ié ez Ma ín dijo que an es de las doce se ma chó de Los Galindos, sin habe podido
e a Zapa a y sin que no a a en onces nada ue a de lo no mal.!
El ma qués, en Málaga
"El ma qués, e ec i amen e, se había ma chado a Málaga el día 21 de julio, con su
he mano Al a o, pa a asis i al en ie o de un amilia . Se hospeda on en el apa amen o
Maes anza, según pudo comp oba la Policía, y eg esa on el día 22 a Se illa, después de asis i
esa misma mañana al sepelio. Cuando Gonzalo Femández de Có do a llegó, sob e las doce de la
noche, a su casa, después de hace el camino de eg eso po la cos a y pasando po Je ez de la
F on e a, la muchacha le dijo que su esposa, Ma ía de las Me cedes, se había ma chado con uno
de sus hijos a Los Galindos po que había ocu ido allí una agedia. Se cambió de opa y se ue
inmedia amen e pa a el co ijo. Llegó de mad ugada, y ya esa misma noche, as se in o mado #
40
El c imen de Los Galindos
de lo sucedido y de que Zapa a, del que nada se sabía has a en onces, e a buscado como
sospechoso del c imen, se quedó a do mi en su i ienda del co ijo. Esa p ime a noche lo
acompañó el adminis ado .!
"“Uno de los días que me encon aba en Los Galindos”, ecue da el juez And és Má quez
A anda, “ í al ma qués y le p egun é que qué hacia allí”. “Es que me oy a queda a do mi en el
co ijo”, espondió és e. “¿Que us ed a a do mi aquí?”, le ol ió a p egun a , ex añado, el juez.
“¿Es que no puedo?”, insis ió el ma qués. “Mi e us ed”, dijo el p opie a io del co ijo, “yo engo
aquí in e eses, engo caballos, maquina ia, y aquí no hay nadie que se quie a queda a do mi . Le
digo que a mí no me impo a; aho a bien, si us ed me dice que no puedo, me oy”. “Haga us ed
lo que quie a”, le dijo ya inalmen e el juez, “pe o, ¿y si apa ece Zapa a?”. “Si apa ece Zapa a
pueden da se dos ci cuns ancias: que o bien se encuen e us ed a la mañana siguien e con un
nue o cadá e , o que, si es á anquilo, le dé un ab azo, po que aún le engo mucho ca iño, le
o ezca de come y de bebe y lo deje luego ma cha se, y que no me llamen cómplice po que yo
no es oy pa a de ene a nadie, pa a eso ya es á la Gua dia Ci il”.!
"El adminis ado , el mismo día de los hechos, es á comp obado que desde Los Galindos
se ue a la inca Las Alba de as (U e a) y luego a Se illa, donde, an es de las dos de la a de,
ecogió dos bille es de a ión que le había enca gado la ma quesa. Luego se ue a su casa, donde
se ía localizado y donde ue in o mado de lo sucedido esa misma a de en el co ijo.$
$
"Todo en Los Galindos seguía en uel o en el más p o undo de los mis e ios. Cinco mue os
y, has a en onces, ninguna p ueba ni es igo de lo ocu ido. La in es igación judicial ya empezaba
a encona se.
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El c imen de Los Galindos
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El c imen de Los Galindos
Capí ulo V
La exhumación de los
cadá e es
El es udio ealizado po F on ela en 1983 po enca go del juez He ibe o"
Asencio de e minó que González ambién ue asesinado"
#El 25 de ene o de 1981, el ecién nomb ado juez He ibe o Asencio Can isán, con 25 años,
omaba posesión de su despacho en el Juzgado de Ma chena, que acababa de deja acan e
An onio Mo eno And ade as ascende a magis ado y se des inado a Las Palmas. Se con e ía,
de es a o ma, en el cua o juez de Los Galindos. “Había salido ecien emen e de la Escuela
Judicial, y sal o las p ác icas que hacen allí, no con aba con ninguna expe iencia”, ecue da hoy
He ibe o. “Cuando pedí i des inado a Ma chena, an es de oma posesión alguien me comen ó
que allí me iba a encon a con el caso de Los Galindos. La e dad es que yo no lo eco daba
especialmen e; había oído habla algo, pe o nada más. Cuando llego a Ma chena, eo que en e
los asun os pendien es se encon aba és e. Lo p ime o que hice ue es udiá melo”."
#He ibe o Asencio, en la ac ualidad magis ado de la Sección P ime a de la Audiencia de
Se illa, ecibió una ca a anónima, mien as se en ascaba en es a a ea, que le causó ex añeza,
y decidió in es iga su posible au en icidad. Es a ca a había sido esc i a en eb e o de 1976 e iba
di igida al en onces alcalde de Pa adas, José Gómez Sal ago. La ñ maba un al Juan, y en ella se
con esaba au o de algunas de las mue es ocu idas en Los Galindos casi un año an es. Lo
so p enden e de es e anónimo, además de que adjun aba un bille e de en del año 1975 y de
que había sido en iado desde Za agoza -“me ma ché pa a pone ie a po medio”, decía el
anónimo comunican e-, es que la ca a había sido ocul ada odos es os años y no ue has a 1983
cuando, a aíz de una in es igación del abogado de la amilia González, Manuel To o, consiguió
da con ella y en iá sela u gen emen e al juez, po cuan o en és a se asegu aba que González no
e a el au o de las mue es, sino que ambién había sido asesinado. Toda ía en es as echas se
conside aba a González, según las e siones dadas po Gua dia Ci il y Policía, au o de las
cua o mue es, y es e anónimo dio que pensa , aunque con el iempo se descub ie on algunas
imp ecisiones que lo hicie on desca a como eal."
#El juez, en cualquie caso, se puso en con ac o con el je e supe io de Policía, al que pidió
que le en ia a algún agen e pa a que in es iga a el anónimo. Ese policía ue José An onio Vidal,
hoy je e del g upo de Policía Judicial de Se illa y pe sona que ha sido elogiada po odas las
pa es que han in e enido en la in es igación, incluido jueces, po su minuciosidad e in e és, a
pesa de la al a de medios y iempo del que disponía."
#Ya en e policía y juez comenza on a es udia el caso, y el p ime o plan eó la posibilidad
de que se p ocedie a a una exhumación de los cadá e es en e ados en el cemen e io de
Pa adas pa a in en a de e mina con exac i ud cómo se pudie on p oduci las mue es de las
cinco íc imas, y, sob e odo, de González y su muje . El abajo, a pesa de que habían
anscu idos casi ocho años desde los sucesos, se enca gó inalmen e al ca ed á ico de
Medicina Legal de la Uni e sidad de Se illa Luis F on ela, de quien se sabía que con aba con
nue as écnicas o enses, y que aún pod ía de e mina aspec os muy impo an es elacionadas
con las mue es y el posible modus ope andi."
Una mañana de ene o
#Ra ael Peña, el sepul u e o de Pa adas, había ecibido la o den judicial de es a a las diez
de la mañana del día 27 de ene o de 1983 en el cemen e io, con odo p epa ado pa a la
exhumación. A esa ho a, en el camposan o ya se encon aba el juez He ibe o Asencio, el iscal
Manuel Villén, el policía José An onio Vidal, con algunos compañe os, el magis ado And és $
F ancisco Gil Chapa o
49
Má quez A anda -p ime juez de Los Galindos-, el o ense Alejand o A cenegui -que p ac icó la
p ime a au opsia-, gua dias ci iles, amilia es de los allecidos, algún pe iodis a in i ado al
e ec o... pe o no apa ecía po ningún lado F on ela. Se decidió espe a un iempo p udencial,
mien as a las pue as del cemen e io se iban concen ando cada ez más ecinos de Pa adas,
que ya habían conocido que algo ex ao dina io es aba ocu iendo mu os aden o. E ec i os de la
Gua dia Ci il impedían el paso a cu iosos y demás pe iodis as."
#Como quie a que F on ela y su equipo de colabo ado es seguía e asándose, el juez
He ibe o Asencio o denó al sepul u e o que ue a qui ando las lápidas y sacando los a aúdes.
Minu os más a des, cuando ya, po in, el doc o F on ela hizo ac o de p esencia, mos ó su
en ado po el hecho de que ya se hubie a iniciado el abajo de exhumación sin que él es u ie a
p esen e, y, al como llegó, cogió sus bá ulos e inició el camino de eg eso hacia el coche, en
compañía de sus colabo ado es."
#El momen o de con usión que se c eó ue emendo. Se había dispues o odo pa a que se
ealiza a la exhumación, y la pe sona enca gada de es udia los cue pos los dejó a odos
plan ados. Pe o la si uación no podía queda así. El abogado Manuel To o y el juez And és
Má quez A anda pidie on pe miso a He ibe o pa a habla con F on ela, y, as accede és e, lo
alcanza on cuando ya in oducía odo el ma e ial en los coches. Hubo unos ins an es de
discusión, po que F on ela puso como condición pa a ealiza el es udio que él debe ía di igi las
exhumaciones y que has a su llegada nadie oca a ni una lápida, pe o, al inal, lo con encie on."
#La exhumación se ealizó inalmen e y el minucioso abajo, desa ollado du an e los días
27, 28 y 29 de ese mes de ene o, se lle ó a cabo o almen e en una de las dependencias del
cemen e io, omando buena no a de odo, analizando hueso a hueso y ilmando cada paso con
un ídeo."
González ue asesinado
#Las p ime as e elaciones del in o me de F on ela, cuyo abajo no llegó a conoce
o almen e e minado el juez He ibe o Asencio, ue on concluyen es: González ambién ue unáa
íc ima más de los asesinos, y, po an o, no podía habe ma ado a su esposa y luego suicida se,
como man enían los in o mes policiales. F on ela de e minó con cla idad que el ac o is a había
mue o po los golpes ecibidos en la cabeza, y que luego sus cua o ex emidades habían sido
ampu adas con una sie a de hie o."
#Mien as F on ela y su equipo ealizaban el in o me esc i o, que al inal ocupa ía unos 250
olios epa idos en es omos y en cuya elabo ación emplea on más de un año, el juez He bie o
Asencio acudió algunos días ala cá ed a de Medicina Legal pa a conoce el a ance de las
in es igaciones. Una a de, el juez se ace có a la casa de la mad e de González en Pa adas y, en
p i ado, le e eló que el abajo ealizado po F on ela había de e minado que su hijo había sido
asesinado. Asencio le ad i ió que eso no signi icaba que és e no hubie a pa icipado en alguna
de las mue es, pe o sí que había sido ambién íc ima de los asesinos, y le pidió que man u ie a
es a con e sación en sec e o. No hizo el juez más que dobla la esquina, cuando Concepción
Jiménez le con ó a sus amilia es y luego a los ecinos la no icia que du an e an o iempo había
es ado espe ando: la inocencia de su hijo. En el pueblo, muchos de sus ecinos les habían
e i ado el saludo po que pensaban que su hijo había sido el au o de la ma anza. Poco iempo
después, hacia cambia la placa con la insc ipción del nicho que ponía su nomb e y echa de
allecimien o po o a que ezaba: “José González ue asesinado el 22.V11.75 a los 27 años”."
#El juez Asencio ememo a aquellos días y des aca lo que pa a él ue el esul ado más
impo an e de la in es igación: “Pa a mi ue muy impo an e, po que quedó cla o que a José
González lo habían ma ado, has a el pun o de que le habían co ado los b azos y las pie nas con
idea, segu amen e, de que la combus ión ue a más ápida. Has a en onces, no es que no
hubie a e sión, po que la Gua dia Ci il, la Policía, cada uno de los jueces que habían in e enido
y has a cada uno de los ecinos del pueblo enían la suya, lo que ocu ía es que la más de endida
e a la de que González ue el au o y luego se había suicidado. Si pa icipó o no en los hechos,
eso es algo que no se sabe, po que, lógicamen e, no se conoce quién los come ió”."
50
El c imen de Los Galindos
Nue as in e ogan es
#Como dije a ecien emen e es e mismo juez, la exhumación de los cadá e es supuso un
impo an e impulso, “y el amoso boom del caso”, pe o, cla o, an o iempo después de ocu idos
los hechos “las posibilidades de éxi o habían quedado muy limi adas”."
#Y es que, desca ada ya la au o ía, al como la había desc i o la Gua dia Ci il y la Policía,
de nue o ol ían a a lo a muchas y nue as p egun as, epe idas po las pe sonas que han
in es igado es e caso has a la saciedad: ¿Quién o quiénes e an en onces los asesinos? ¿Po qué
mue e Zapa a?¿Su mue e, ocu ida la p ime a, ue como consecuencia de una discusión o
es aba p e is a? ¿Vio o no io el adminis ado esa mañana a Zapa a? ¿Pa icipó González, en
cualquie caso, en alguna de las mue es o siemp e es u o al ma gen de lo que es aba
sucediendo en el co ijo? ¿Po qué ue González a po su muje a su casa, a una ho a an
in empes i a, y eg esó a Los Galindos? ¿Po qué ocul a on algunos cadá e es con paja y o os
los quema on? ¿Po qué se is ió Asunción con opa de domingo pa a i al co ijo? Po qué
se a on los b azos y pie nas de González y su muje ? ¿Escuché la mad e de González lo que
és e le dijo a su esposa pa a lle a la al co ijo? ¿Po qué ce a on con un candado la pue a de la
casa donde se encon ó el cue po de Juana? ¿Po qué se emplean es a mas en la comisión de
las mue es: paja i o, ho ca y escope a? ¿Po qué lle aba el adminis ado ese día el Me cedes
del ma qués, y és e el Renaul 4L, si enía que i a Málaga? ¿Vio algo Fene cuando llegó al
co ijo? ¿Po qué, en de ini i a, u ie on que mo i es as cinco pe sonas? P egun as que hoy aún
no ienen espues a, po que ninguno de los que pudo sabe algo quedó con ida…. sal o los
asesinos, que siguen gua dando silencio."
#En unas decla aciones de Concepción Jiménez publicadas el 20 de agos o de 1975 en EL
CORREO, és a asegu aba que se so p endió cuando sin ió a su hijo llega a su casa, pe o que no
escuchó lo que habló con su muje . La con e sación con Concepción Jiménez ue la siguien e:"
-Seño a, ¿sabe us ed po qué ino su hijo a po su esposa pa a lle á sela al co ijo de Los
Galindos?"
-No lo sé."
-¿Le io?"
-No lo i, pe o lo sen í llega y ma cha se, po que i e al lado de mi casa. Una nie a mía lo io.
Se ían las es de la a de."
-¿Le no ó su nie a algo a o?"
-Me dijo que enía no mal comple amen e. Incluso yo le oí habla en un ono no mal con mi
nue a, que en aquel momen o es aba echando la sies a."
-¿De qué hablaban?"
-Ya de eso no me en e é. El caso es que se la lle ó al co ijo con odo el calo que hacía. Lo único
que le puedo deci es que alguien manda ía a mi hijo a que iniese po su esposa. Y no un
cualquie a, sino alguna pe sona que u iese bas an e au o idad sob e él."
%
#En cualquie caso, siemp e hay alguien de los que abaja on en la in es igación de es e
c imen que piensa que Concepción Jiménez sí u o que oí a la ue za lo que hablaba su hijo,
po que el abique que sepa aba una habi ación de o a, además de ino, no llegaba has a el
echo."
#En esa misma in o mación se publicaban unas decla aciones de Juana Cas illo, esposa
del ac o is a Ramón Pa illa, con quien u o dos hijas, en las que decía: “El que asesinó a mi
ma ido iene que se una pe sona que conocí a muy bien el co ijo de Los Galindos y a mi $
F ancisco Gil Chapa o
51
esposo, po que a los demás los ma ó con un hie o y a Ramón dispa ándole con una escope a
po es eces. El asesino no puede se un loco, po que después de ma a los, se p eocupaba de
coloca los bien y de apa los con paja. A mi ma ido has a le puso la go a que usaba
no malmen e”."
#Las exhumaciones de los cadá e es de aquel in ie no de 1983, la apa ición, de nue o, en
los pe iódicos de los c ímenes acon ecidos en el co ijo, e a algo que los amilia es y ecinos de
Pa adas sabían sopo a , po que odo se hacía con la in ención de escla ece los hechos. Y el
in o me de F on ela, conocido meses después, aún des ela ía algunos de alles impo an es pa a
la in es igación."
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El c imen de Los Galindos
Capí ulo VI
Un al “Juan” se con iesa au o
de las mue es
En una ca a anónima en iada desde Za agoza en 1976, y que había"
pe manecido ocul a sie e años, se ela aban los hechos."
#La in es igación del caso de Los Galindos se ha is o salpicada a lo la go de es os ein e
años po la apa ición de di e sos anónimos, a los que se les hizo más o menos caso
dependiendo de su e osimili ud. Pe o, po encima de odos, uno de ellos llamó pode osamen e
la a ención del en onces juez de Ma chena, He ibe o Asencio, quien sin ió cu iosidad po
algunos de alles que le lle a ían, as pedi la ayuda de un policía, a enca ga una in es igación.
Es e esc i o se ía, como ya se adelan ó aye , la consecuencia de que la Policía p opusie a al juez
la posibilidad de exhuma los cadá e es, pa a in en a de e mina , sob e odo, cómo pudo mo i
José González, a quien po en onces se le culpaba de los asesina os."
#Y po qué se p opone la exhumación? Po que en ese anónimo, i mado po un al Juan, se
asegu aba que González ambién había sido íc ima de los asesinos. No e a és e, sin emba go, el
único aspec o no able del singula anónimo, ya que el esc i o había pe manecido ocul o al juez
de Los Galindos du an e casi sie e años."
#La ca a anónima ue en iada, según se obse a en el ma asellos, desde Za agoza el 18
de eb e o de 1976 -pocos meses después de que ocu ie an los hechos, el 22 de julio de 1975-,
enía un sello de F anco de es pese as e iba di igida al en onces alcalde de Pa adas, José
Gómez Sal ago. Es a pe sona deja ía la alcaldía al año siguien e, as habe pe manecido algo
más de ein e años en el mismo sillón municipal, pa a oma posesión como gobe nado ci il de
Huesca Gómez Sal ago p es ó ju amen o de su ca go a las nue e de la mañana del 24 no iemb e
de 1977 en Mad id, en el despacho o icial del en onces minis o del In e io , Rodol o Ma ín Villa,
y pe manece ía en él has a la llegada del PSOE al Gobie no, en 1982. Sal ago ambién ha sido
magis ado de la Audiencia de Se illa has a su jubilación."
#El anónimo había sido esc i o a mano, posiblemen e po la misma mano que edac ó o os
esc i os ecibidos con an e io idad y a los que no se habían hecho mucho caso, pe o la
coincidencia de su elación de hechos con los posiblemen e ocu idos en Los Galindos lo
hicie on ene es a ez en cuen a."
#La ca a, que según unas decla aciones ealizadas po Gómez Sal ago al dia io El País en
mayo de 1983 había sido emi ida a la Policía pa a su in es igación nada más ecibi la, ue
esca ada sie e años más a de po el abogado Manuel To o Ma ínez y, as lee la, se la en egó
al juez; con és a se adjun aba un bille e de en del día en el que ocu ie on los hechos, como
p ueba de que el au o del esc i o había es ado allí."
En ese esc i o, el al Juan apo aba como único da o pe sonal que e a ecino de Ma chena y que
se ma chó de su pueblo pa a “pone ie a de po medio” después de los c ímenes que había
come ido. La p incipal p eocupación de Juan e a, con ello, la de e i a que se culpa a de las
mue es a un “inocen e” -José González-, ya que ambién és e ue una íc ima más. Si esa ca a,
como in en aba demos a el anónimo comunican e, había sido edac ada, e ec i amen e, en la
echa indicada -18 de eb e o de 1976-, no dejaba de esul a so p enden e po cuan o has a la
exhumación de los cadá e es se había man enido, po Gua dia Ci il y Policía, que el au o e a
González."
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#El al Juan se mos aba en es a ca a a epen ido po lo que había hecho -llega a deci que
me ecía la ho ca po ello-, y asegu aba que no sabía si iba a pode sopo a esa ca ga du an e los
años que le queda an de ida."
#Más adelan e, a i maba que la única pe sona a la que se p e endía ma a e a a Zapa a,
pa a lo cual había ecibido la can idad de 10.000 pese as de una pe sona elacionada con Los
Galindos."
#Según el ela o de los hechos, cuando se encon aba en el co ijo dudó en ma a a
Zapa a, po lo que es a pe sona que lo con a ó ue quien inalmen e lo hizo. Después, le obligó a
ma a a Juana Ma ín, a la que, con su ayuda, la lle a on has a la habi ación donde ue
encon ada, y más a de a Ramón Pa illa, ya que es ando ellos en el co ijo se p esen ó de
p on o con su ac o ."
#Sob e González y su esposa, el comunican e decía que de nue o ue esa pe sona
elacionada con Los Galindos la que o denó al ac o is a i al pueblo a po su muje , con la
excusa de que Juana se había pues o en e ma, y que cuando llega on, los hicie on en a en la
casa y allí los ma a on. Juan ela a que la pe sona que le con a ó lo amenazó con denuncia lo, e
incluso con ma a lo, al nega se és e a cumpli alguna de sus ó denes."
#El anónimo, sin emba go, incu ía en algunas imp ecisiones que, al inal, no lo hicie on
e osímil pa a los in es igado es. En e ellos, des acaba el que el al Juan decía que González y
su muje habían mue o po dispa os de escope a, cuando la au opsia de F on ela de e mina ía
que la mue e, casi con oda segu idad, se p odujo po aplas amien o del c áneo as se
golpeados con un obje o con unden e."
#La Policía in es igó el anónimo y consiguie on a e igua desde qué es a e a de Co eos
había sido en iado, pe o al inal acaba ía eng osando, como o as piezas más, el suma io 20/75
de Ma chena; y no sólo po que no se pudie a p oba nada, sino po que no se c eía que ue a eal
y po que la pe sona que lo había esc i o, el al Juan, podía se alguien que u ie a algún
conocimien o de la in es igación del suma io, y que busca a algún bene icio con ello."
Dispa os o golpes
#El es ado en el que queda on los cue pos del ac o is a González y su esposa lle a on a
la polémica sob e si, como a i maba F on ela, és os habían mue o sólo po los golpes ecibidos
en la cabeza, o, ambién, po dispa os de escope a o pis ola"
#Un oci o de plomo, de unos es milíme os, encon ado po F on ela en el in e io del
cue po de José González, hizo pensa que pudie a a a se de un balín. Los in o mes ealizados
po expe os en balís ica de la Policía lo desca aban, y hablaban más de la posibilidad de que
pudie a se un bo ón de la opa de e ido po el uego o una chinche a del a aúd caída sob e su
cue po."
#Pe o ambién pod ía a a se, e ec i amen e, de un balín de los que con iene un ca ucho
de escope a de caza, y que podía habe apa ecido en el cue po de González sin que
necesa iamen e hubie a ecibido un dispa o."
#Y es o e a posible po que el cue po de es e ac o is a, cuando ue sacado de en e las
llamas, enía en su cin u a una canana con ca uchos del calib e 16, los mismos que ue on
u ilizados pa a ma a a Pa illa de dos dispa os. Du an e los años en los que González ue
conside ado el au o de las mue es, se c eía no mal que és e u ie a al cin o la canana, ya que se
la hab ía pues o pa a dispa a a Pa illa. Pe o desca ada con el iempo es a posibilidad, se llegó
a pensa , y ha quedado p ác icamen e demos ado, que la canana no la lle aba González, sino
que, más bien, le ue pues a encima. Como quie a que és a con enía aún algunos ca uchos, es
posible que al ecalen a se, se dispa a an y alguno de los plomos ue a a cae sob e su ó ax."
#La escope a con la que se ealiza on los dispa os que cos a on la ida a Pa illa ue
encon ada en el asien o de a ás del seiscien os de González, con la cula a o a. En el anscu so
de la in es igación, ambién se pensó que con es a a ma pudie an habe golpeado, has a mo i , $
56
El c imen de Los Galindos
an o a González como a Asunción, pe o no se ha podido demos a es e ex emo po cuan o no
apa ecen as os de sang e en ella. Eso si, es a ci cuns ancia ha se ido, como o as an as, pa a
es ablece múl iples eo ías, que, ambién como casi odas, no lle a on a nada."
#F on ela, mien as an o, seguía con su minuciosa in es igación, que le se ía en egada al
juez el lunes 24 de oc ub e de 1983."
57
El c imen de Los Galindos
64
El c imen de Los Galindos
Capí ulo VIII
Los in i ados
Al onso G osso publica una no ela sob e el c imen y Lola Flo es p o agoniza"
una película salpicada po la polémica judicial#
$“Es aba en Va so ia cuando me aduje on la no icia que acaba de llega po ele ipo. Po
en onces, po las azones que odos sabemos, España es aba muy de moda, muchos pe iodis as
se encon aban en nues o país siguiendo de ce ca la en e medad de F anco, y, como e a lógico,
una masac e de es as ca ac e ís icas no pudo pasa po al o. Desde el p ime momen o me llamó
la a ención lo ocu ido. Más aún cuando llegué a España y las in es igaciones o iciales no daban
esul ados posi i os. En onces me ine a Pa adas y comencé yo mismo a busca las pis as”.
Es as decla aciones las ealizó el esc i o se illano Al onso G osso el 22 de julio de 1980, jus o el
día en el que se cumplían cinco años de los hechos ocu idos en el co ijo de Pa adas."
$Al onso G osso (Se illa, 1928/ 1995) empleó dos años en esc ibi un lib o, que i uló Los
in i ados, y que ue inalis a del P emio Plane a 1978, año en el que la no ela La muchacha de las
b agas de o o, del ca alán Juan Ma sá, le qui ó a úl ima ho a los cinco millones del p ime p emio,
cuando odos daban po ganado al esc i o se illano. G osso había dedicado, pa a ello, días de
en e is as, de encuen os, de in es igación p opia. Quienes habla on con él asegu an que el
u o de odo ese abajo ue el descub imien o de impo an es e elaciones y del conocimien o
de odo lo que pudo pasa en el co ijo y has a de quiénes pudie on pa icipa en el mismo, sólo
que se encon ó con la misma di icul ad que jueces, iscales, abogados y policías: que no podía
acusa abie amen e a nadie. Quizás ue es a ci cuns ancia, es e ascenden al de alle, el que le
impulsa ía a in en a se un mó il como desencadenan e de los cinco asesina os."
$El esc i o se illano, que alleció el pasado 1 1 de ab il en su casa de Valencina de la
Concepción de un pa o ca díaco cuando con aba con 67 años de edad, asegu aba que de ás
del c imen de Los Galindos había mucho más que cinco asesina os: G osso se opó con una
o ganización ma iosa cuyo o igen podía es a en Líbano y con conexiones en el no e de A ica y
en los Países Bajos. “Según he podido sabe ”, dijo Al onso G osso as in es iga in si u en
países como G an B e aña, F ancia, Ma uecos y Es ados Unidos, “puedo asegu a que exis en
a ias á eas de me cado pa a la come cialización del hachís y que odas es as á eas se
encuen an epa idas en e las más dispa es o ganizaciones. El me cado del Medi e áneo es á
con olado po dos mañas undamen ales, p oceden es del no e de Á ica. No lo puedo asegu a ,
pe o c eo que la que ac uó en Pa adas, ma ando a cinco pe sonas, iene su o igen en el Líbano, o
al ez en Bei u ”."
$En el co ijo de Los Galindos se semb aba hachís, que e a con olado po es as ma ias
in e nacionales. Es a e a la ama de G osso, quien, eso si, sólo dos años después de come idos
los asesina os -y an es de que se p ocedie a a la exhumación de los cadá e es- asegu aba que
José González, a quien se le echaban po en onces las culpas, e a inocen e. “An e odo, quise
demos a la inocencia de González y de su g upo de homb es, que lle ados po la mise ia
consin ie on en deja semb a en el co ijo hachís. A pesa de es a complicados en el asun o, son
inocen es y p ueba de ellos es que apenas unos días an es de la ecolección quema on la
plan ación asus ados po la consecuencia que les pod ía ae la hie ba. Po eso ue on
asesinados po la o ganización, que no podía consegui pe de los millones de pese as que de
hecho pe die on. El g an culpable, que se ome buena no a, es, como de an as o as cosas, el
la i undio. No es a pob e y humilde gen e”."
$Es e mó il de que en el co ijo se semb aba hachís ue o almen e desca ado po la
Gua dia Ci il y Policía. El magis ado And és Má quez A anda asegu ó ecien emen e: “En un
ambien e muy ce ado como es un co ijo, y yo que soy de campo lo en iendo, si allí hubie a
habido plan aciones de hachís, lo sabe odo el pueblo al día siguien e”.%
F ancisco Gil Chapa o
65
La película
$El di ec o de cine Víc o Ba e a ealizó a ios años después un adap ación de Los
in i ados y comenzó el odaje del que se ía su p ime la gome aje. La película, que oma ía el
mismo nomb e que la no ela, se es enó en Se illa el 20 de eb e o de 1987, y p on o ae ía la
polémica."
$El día an e io al es eno de la película, en los cines Ce an es y Empe ado , Ba e a
ealizó una p esen ación en Se illa acompañado de una de las g andes es ellas del ilm: Lola
Flo es. La Fa aona, que nos deja ía el pasado mes de mayo, eía cumplido en onces su deseo de
in e p e a un papel se io, d amá ico, “muy a la ame icana”, como di ía en la ueda de p ensa. En
su papel in e p e aba cómo G osso había is o a Juana Ma ín, la muje del capa az, y en el
epa o se encon aba acompañada po Ampa o Muñoz, Pablo Ca bonell y Raúl F ei e."
$A las cua o de la a de del día 21 , el siguien e al es eno de Los in i ados, Manuela
González Jiménez, he mana del ac o is a José González, en aba en el cine Ce an es pa a e
la película. Manuela asumió la esponsabilidad de la amilia y nada más sali de la sala se pe sonó
en el despacho de su abogado, Manuel To o, pa a comunica le que es aba dispues a a p esen a
una denuncia en el Juzgado de Gua dia."
$La demanda se hizo e ec i a ese mismo día, a las diez de la noche, y, una ho a después,
el le ado asegu aba a los pe iodis as que és a se había di igido con a el di ec o , guionis a y
p oduc o del ilm, Víc o Ba e a, y con a la dis ibuido a. Manuela González asegu ó que lo
hacía en nomb e de sus pad es, Manuel y Concepción, que en esas echas con aban con 78 y 70
años, espec i amen e, y que no que ían ningún ipo de indemnización po los daños y pe jucios
que la película pudie a ocasiona al nomb e de su amilia, sino que se e i a a de las ca ele as."
$Manuela González dijo esa misma noche a los pe iodis as: “Yo soy la mayo de cua o
he manas; po eso me ha ocado a mi mo e me más. No pie do la espe anza de que algún día se
acla e el c imen”. Manuela comen ó que no pudo lee la no ela de Al onso G osso, “po que no sé
lee , pe o me la han leído las niñas, y de lo que se dice, odo es men i a; de d ogas, nada”.
Manuela se e i ió al di ec o , de quien dijo que no que ía ni e lo, y a Lola Flo es: “Si quie e más
agedia, que po lo is o es lo que ella necesi a ía pa a hace un papel a su gus o, que se mue an
sus hijas y su An oñi o. Si us ed hubie a conocido a mi he mano y mi cuñada... Los dos e an muy
o males. Y ella, muy dis in a a como la ep esen a en la pan alla Ampa o Muñoz”."
$Manuel To o, el abogado pe sonado en el suma io de Los Galindos, asegu ó esa misma
noche: “Conside amos que el asun o de d ogas que se a a en Los in i ados y que e leja la
imagen de José González es muy deg adan e pa a su esposa, y muy is e. Incluso el papel de la
no ia es cla ísimo que se e ie e a su esposa, Asunción Pe al a. En la película son ambién cinco
las mue es y el ambien e es el mismo”.#
#
El juez e el ilm#
#
$La denuncia con a la película ecayó en el Juzgado de Ins ucción núme o 15 de Se illa,
cuyo i ula , Emilio González Cuellas, asis ió a una p oyección p i ada de la cin a que u o luga a
las dos de la a de del día 23 de eb e o en el cine Ce an es. Den o de la sala se encon aba,
igualmen e, el sec e a io del Juzgado, el iscal je e de la Audiencia de Se illa, Al edo Flo es; el
iscal de Los Galindos, Manuel Villén; el di ec o de la película, Víc o Ba e a; el abogado Manuel
To o, y su p ocu ado . Pa e de las luces de la sala pe manecie on encendidas pa a que el
sec e a io y el juez pudie an oma no as."
$El 12 de ma zo de ese mismo año, el juez de Ins ucción 15 sob eseía la demanda con a
la película, ya que conside aba que los hechos no enían elación con el suma io de Los Galindos.
Den o del plazo legalmen e es ablecido, el abogado Manuel To o ecu ió es e sob eseimien o, y
el ecu so ecayó en la Sección Te ce a de la Audiencia P o incial. El ibunal de es a sección
asis ió a una nue a p oyección p i ada de la película, el 22 de mayo, y con echa 2 de junio se
aco daba, en un allo del que el ponen e el magis ado F ancisco Sánchez Recue o, deses ima el"
ecu so. La película, po an o, podía segui p oyec ándose.%
66
El c imen de Los Galindos
$El pueblo de Pa adas, sin emba go, hizo causa común con a el con enido y e sión de los
hechos ecogidos en la película, y decidió solida iza se con la amilia del ac o is a González, que
había p esen ado una denuncia en el Juzgado."
$El día 25 de eb e o de 1987, en un pleno del Ayun amien o de Pa adas que du ó sólo
cinco minu os, la co po ación que p esidía el alcalde Al onso Muñoz-Repiso ap obó po
unanimidad mani es a su p o es a po la p oyección del ilm. “La película”, dijo el alcalde, “no
sólo se ha hecho sino que se ha es enado a bombo y pla illo. Pedimos que se e i e la cin a po
su de o mación de los hechos, conduc as y pe sonajes, máxime cuando el suma io se encuen a
abie o y las in es igaciones p osiguen”. La co po ación municipal i mó la moción ap obada y la
en ió al Juzgado de Ins ucción núme o 15 de Se illa, que en endía de la denuncia. Ac o seguido,
se suma on a una mani es ación silenciosa que se desa olló po algunas de las calles del pueblo."
$Unas cua o mil pe sonas pa icipa on en esa ma cha con a la película Los in i ados que
iba encabezada po el alcalde y concejales y po algunos miemb os de la amilia de José
González. Una panca a ab ía la mani es ación, “Los pa aeños no se enden”, se podía lee , y una
misma Opinión: “La película es una o ensa pa a el pueblo”."
$Manuela González se ol ía a e igi en po a oz de su amilia y dijo ese día: “No es
bas an e con que los hayan ma ado y quemado, pa a que encima hagan una película de
cachondeo y en la que sólo dicen men i as. Es una e güenza que la gen e se ía de los mue os.
Yo, desde luego, me puse en e ma después de e la”."
$Los ecinos de Pa adas seguían en onces, como hoy, sin que e habla . Tan sólo se
escuchaban palab as de apoyo a la amilia de González y se mos aban con iados en que el
c imen se esol ie a inalmen e. Eso sí, ambién ecue dan el miedo que pasa on ese e ano de
1975. “Pasamos mucho miedo. En casa ce ábamos la pue a del pa io po que emíamos que
alguien en a a po la noche”, dijo una ecina.#
66
El c imen de Los Galindos
68
El c imen de Los Galindos
Capí ulo IX
“Tan a sang e y an a mue e,
pa a es o”
El juez especial de Los Galindos in es igó las decla aciones de un capa az que"
dijo que io a uno de los posibles au o es"
#El 10 de ab il de 1986, el juez especial de Los Galindos, An onio Mo eno And ade, omaba
la decisión de sob esee de nue o el suma io sob e el quín uple c imen de Pa adas, an e la
imposibilidad de p ac ica nue as p uebas y en is a de que no se a anzaba en la in es igación.
Pe o es e obligado a chi o du ó sólo unos meses. Mo eno And ade u o conocimien o poco
después, en el e ano de ese mismo año, de la decla ación ealizada an e la Gua dia Ci il po la
esposa de un capa az de una inca ce cana a Los Galindos, quien en nomb e de su ma ido, que
acababa de allece , con ó al sa gen o de la Benemé i a del pues o de Ca mona que és e io a
una pe sona, a la que iden i icó po el mo e po el que e a conocido en Pa adas, el mismo día en
el que se come ie on los c ímenes, con su opa manchada de sang e y con un ajo de bille es que
sacó de unos de sus bolsillos, al iempo que, en oz al a, decía: “Tan a sang e y an a mue e,
pa a es o”."
#Es a nue a posibilidad de descub i la pis a buena y de ini i a sob e el c imen de Los
Galindos hizo al juez eab i el caso y enca ga a la Policía Judicial la in es igación sob e la base
de es e es imonio, has a en onces desconocido."
#Según la decla ación de es a muje , que luego a i ica ía an e el juez Mo eno And ade,
sob e las es y media de la a de del 22 de julio de 1975, An onio Ca asco Pue o, capa az de la
inca Ta anzanil -colindan e con la de Los Galindos-, se acababa de e ugia del calo echándose
a la somb a de unos gi asoles, como solía hace cuando a aba de so p ende a los galge os -
cazado es de lieb es con galgos- que abundaban en la zona y que siemp e le aían de cabeza.
Es ando en esa si uación, se io ale ado po una pe sona jo en, que enía co iendo po en e
los gi asoles, y que al sali de en e ellos conoció nada más e le."
Ropa con sang e
#Es a pe sona es ía opa mili a de calle, como la u ilizada po los soldados que ealizaban
el se icio mili a cuando salían de paseo, y e a un ecino de Pa adas, al que conocía po su
mo e, y no io de una chica de la inca donde él abajaba. Su so p esa ue que las opas que
lle aba es aban comple amen e manchadas de sang e y obse ó que la pa e de echa del
pan alón es aba o a. Es a pe sona, se pa ó, sacó un ajo de bille es de uno de sus bolsillos y dijo
en oz al a: “Tan a sang e y an a mue e, pa a es o”, al iempo que mi aba el dine o."
#El capa az se ex añó po es os hechos, pe o has a en onces nada le hizo sospecha de
un sang ien o suceso, y menos de que en el co ijo de al lado se hubie an come ido cinco
asesina os. An onio Ca asco gua dó silencio -ni siquie a se lo comen ó a su muje -, du an e
a ios años."
#Has a que en el e ano de 1986, es e capa az su ía un acciden e al cae de un caballo
mien as se encon aba en la inca y ue ing esado de u gencia en un cen o sani a io. Ya en el
hospi al, y sin iéndose mo i , An onio Ca asco llamó a su esposa y le con ó lo que io aquella
a de del 22 de julio de 1975, pa a que se lo dije a en su nomb e al sa gen o de la Gua dia Ci il de
Ca mona. Y así lo hizo."
#El 21 de oc ub e de 1986, el juez especial de Los Galindos ci ó en su despacho del
Juzgado de Ins ucción núme o 5 de los de Se illa a la pe sona que, según el capa az, ue is a
esa a de con sus opas de soldado manchadas de sang e. Habían pasado ya más de once años, $
F ancisco Gil Chapa o
69
y, e iden emen e, no e a lo mismo, pe o la espe anza de odas las pa es de encon a la pieza
que le al aba al puzle, hizo que la expec ación en e odos ue a emenda. Con an e io idad,
e ec i os de las Fue zas de Segu idad del Es ado habían in es igado sob e la ida de es e jo en,
y como consecuencia de la misma se comp obó que en la echa en la que se come ie on los
c ímenes se encon aba haciendo el se icio mili a y que, el día de au os, dis u aba de unos días
de pe miso."
#Cuando la muje escuchó las decla aciones de su ma ido, és a de p on o eco dó que,
e ec i amen e, ese 22 de julio de 1975 ambién ella io a esa misma pe sona y que sus opas
mili a es se encon aban endidas en un co del de de ás de la casa, como si hubie an sido ecién
la adas, y que el pan alón p esen aba g andes o os en el bolsillo de echo. Más a de, io ya al
soldado con sus opas pues as ma cha se en una mo ocicle a. Pe o, cla o, ampoco ella
sospechaba nada esa a de de lo ocu ido en Los Galindos, y no le llamó la a ención como aho a."
#En su decla ación an e el juez, es e jo en negó los hechos, a pesa de los indicios y de
que las decla aciones del capa az habían sido con i madas, y el juez no u o más emedio que
pone lo en libe ad sin ca gos."
Cae de o ado
#Es a decla ación an e el juez Mo eno And ade es eco dada po algunas de las pa es
p esen es en el despacho como en e aquellas que man u ie on un ambien e de ensión du an e
algunos ins an es, que les pa ecie on e e nos, po que daban la imp esión de que las pe sonas a
las que se in e ogaba se iban a de o a y de que, po in, iban a decla a lo que sabían."
#El p opio juez de Los Galindos con i ma que es o ha ocu ido, y no sólo en una ocasión
sino en a ias. “Esa sensación conocida en el a go policial de que una pe sona se a a de o a
de un momen o a o o me ha ocu ido con a ias pe sonas, unas elacionadas con la linea y o as
no. Incluso ecue do que un día hicimos una diligencia muy in e esan e, de econs ucción de
hechos, y, na u almen e, las pe sonas, que a eces se pueden sen i in imidadas po la p esencia
judicial o policial, die on la sensación de que se iban a de o a ”. Pe o no pasó nada."
#El abogado Manuel To o es de la misma opinión. Es e le ado, que se pe sonó en el caso
pa a la a el buen nomb e de la amilia González y que lo consiguió con el iempo, ecue da el
in e oga o io en cues ión. “De la escope a con la que se ma ó a Pa illa y que apa eció con la
cula a o a, que es aba menos eque eada que el paja i o, se sacó una mues a de sudo , que
gua da unas ca ac e ís icas idén icas a las de la sali a de las pe sonas, y la in es igación dio
como esul ado la iden idad de alguien conc e o que, es cie o, se encon aba de umbada en
una decla ación. A es a pe sona se le in e ogó po que un capa az, que abajaba en el co ijo de
al lado de Los Galindos, dijo a la ho a de su mue e que lo io, y e dade amen e se consiguie on
pone en pie una se ie de da os, que coincidían con los análisis ealizados en el a ma”."
De ec o de men i as
#Manuel To o pidió, después de que el sospechoso siguie a negando oda elación con los
hechos, que si e a necesa io “que se le hicie a un in e oga o io écnico, a modo de de ec o de
men i as. Pe o no se admi ió. Yo c eo que oda ía hoy se puede a e igua algo del análisis de la
escope a”."
#Pocas semanas después de que p ac ica a la úl ima de las p uebas, el juez Mo eno
And ade aco daba el que se ía el úl imo a chi o del suma io. Es o ocu ía el 24 de oc ub e de
1988. El 11 de mayo de 1989, la Sección Te ce a de la Audiencia P o incial de Se illa, que
p eside el magis ado Agus ín del Río, con i maba el au o de conclusión del suma io, an e la
imposibilidad de que las p uebas que se pudie an p ac ica en adelan e conduje an al
descub imien o de los asesinos. El suma io 20/75, con sus casi mil olios a cues a, eg esaba
poco después al Juzgado de Ma chena, donde hibe na en espe a de la p esc ipción."
#A al a de sólo dos días pa a que llegue ese momen o, el caso sólo pod ía ab i se de
nue o si apa eciese una p ueba o con esa a alguno de los asesinos. Las úl imas in enciones
mos adas po el abogado Manuel To o 0 po el ca ed á ico de Medicina Legal de la Facul ad de $
70
El c imen de Los Galindos
Se illa, Luis F on ela, de in en a lo de nue o, de ago a al máximo las posibilidades -incluso con
la p ác ica de p uebas de ADN-, han sido ya deses imadas. Pe o si es a p ueba apa ecie a, o si
alguien decla a a, aún hab ía una posibilidad de que cuando llegue pasado mañana, sábado, día
en el que se cumplen los ein e años, el caso no p esc iba."
71
El c imen de Los Galindos
72
El c imen de Los Galindos
F ancisco Gil Chapa o
73
!
Capí ulo X
!
Robo, celos, d ogas,
legiona ios…
"
La Policía y la Gua dia Ci il in es iga on algunos posibles mó iles, que#
ue on desca ados po su poca consis encia#
!Eso ue Zapa a, que po lo que sea se peleó con su muje ; la ma ó en un a eba o y luego
hizo lo mismo con los demás, po que pudie on e u oí algo. Y huyó del co ijo.
$Es a ue la p ime a in e p e ación de lo que pudo ocu i en el co ijo de Los Galindos el 22
de julio de 1975. Una e sión hecha en calien e, sob e el escena io del c imen y con los cue pos
de las íc imas aún p esen es. Pe o muchas e an las p egun as que se hacían los ecinos de
Pa adas y pocas las espues as lógicas que pudie an encaja pa a que es a hipó esis esul a a
e osímil. Y eso que el cue po de Zapa a aún no había apa ecido. Es más, du an e los es días
que se a dó en encon a su cue po, ocul o bajo un mon ón de paja en la pa e de a ás del
co ijo, se especuló con la posibilidad de que se hubie a suicidado, a ojándose a un pozo,
aho cándose de un oli o o dándose un i o, lo que desde luego con i ma ía su au o ía.#
$Pe o el ie nes po la mañana sal aban po los ai es odos los p onós icos. Zapa a es
hallado mue o y la descomposición de su cue po deno aba que ambién encon ó la mue e el
mismo día que el es o de las íc imas. Los umo es se desa an, y ese mismo día se habla ya de
que el au o puede se José González, quien, po celos o esen imien os pe sonales, discu ió con
Zapa a -lo que jus i ica que el p ime o ue a a po su muje al pueblo, pa a que es u ie a p esen e
en la discusión de la que ella e a p o agonis a-, y luego los ma a a. Tampoco se man enía es a
esis, po que quienes lo ie on esa a de no obse a on ninguna si uación de i a. En onces, ¿qué
ocu ió? ¿Fue po un obo? Imposible, allí no había desapa ecido nada, ni siquie a el dine o que
el capa az gua daba en la casa. ¿Se encon ó allí un eso o y se pelea on po el epa o?
Imaginación de la gen e. ¿Qué, que u ie a lógica, pudo ocu i en el co ijo?#
$La in es igación del caso de Los Galindos se ha is o salpicada a lo la go de es os ein e
años po un núme o in e minable de p egun as, pe o sob e odo po una, que de conoce se la
espues a hubie a conducido di ec amen e a los asesinos: ¿Cuál e a el mó il?#
$Uno de los que se sos u o po más iempo, aunque al inal ambién quedó desca ado,
ue el de que el ac o is a José González ma ó a Zapa a, y luego al es o, po las malas
elaciones que man enía con su capa az, quien se opuso a sus p e ensiones hacia una de sus
hijas. La Gua dia Ci il y la Policía die on po ce ada la in es igación casi un año después de los
asesina os, decla ando a González au o de las cua o mue es, y luego se suicidó o cayó
acciden almen e sob e las pacas de paja que ya a dían o azmen e con la ayuda de la gasolina
que él mismo había de amado. Y odo po algo que podía habe ocu ido -como e a la de
desencadena su ue za, po la bu la sopo ada du an e a ios meses, sob e el capa az y sob e
odas las pe sonas que encon a a a su paso-, pe o que no enía ninguna consis encia po cuan o
muchas p egun as seguían sin se espondidas. La exhumación de los cadá e es en el año 1983,
inalmen e, lo desca a ían.#
$Y de nue o ol ie on las mismas p egun as: ¿Po qué?, y ¿quiénes?#
Legiona ios
$Los jueces in es iga on odos aquellos mó iles que pudie an ace ca se a la ealidad de los
hechos, inclusi e la denunciada po una pe sona, muy inculada al co ijo y con g andes
in luencias, que habla de que los au o es del c imen son unos legiona ios que pasa on unos días %
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Capí ulo XII
De audes e in luencias
El mó il económico cen ó g an pa e de la in es igación, sob e la que,"
al p incipio, pudie on exis i p esiones"
#¿Qué ocu ió en el co ijo de Los Galindos que jus i ica a unos asesina os an sal ajes? En
an e io es capí ulos se analiza on a ios de los mó iles que los jueces han in es igado pa a a a
de llega a los au o es del c imen, pe o ninguno de ellos enía la su icien e consis encia. El p opio
An onio Mo eno And ade lo decía ecien emen e: “Todas las esis son iguales de consis en es y
de inconsis en es”. Y el mejo ejemplo de ello es que es e caso no se ha podido esol e a pesa
de los incansables in en os de la Jus icia."
#Pe o en e odos los mó iles, dos de ellos des acan pode osamen e sob e el es o: uno, el
económico; el o o, el mili a ."
#El c imen de Los Galindos ocu e en julio de 1975. F anco a a esaba ya po un delicado
es ado de salud -mu ió el 20 de no iemb e de ese mismo año-, y aunque España seguía siendo
gobe nada desde hacía cua en a años po un mili a , la ince idumb e sob e la posibilidad de que
el en onces je e de Es ado no siguie a i iendo mucho iempo más semb ó inquie ud en sec o es
de la sociedad ci il, mili a y polí ica del momen o. En es a si uación his ó ica ienen luga los
asesina os."
#El co ijo de los Galindos e a -y sigue siendo- p opiedad de Ma ía de las Me cedes
Delgado Du án, hija de unos icos e a enien es se illanos que le deja on en he encia és a y o as
p opiedades. En 1954 se casó con Gonzalo Fe nández de Có do a y Tope e, ma qués de
Valpa aíso y de G añina, descendien e del G an Capi án, quien a los 17 años ing esó en la ca e a
mili a obligado, en pa e, po la uina económica en la que se io inme sa su amilia. Cuando
con aje on ma imonio en la Iglesia de la Ca idad de Se illa, el en onces capi án de A ille ía dejó
el Ejé ci o, pasando a la ese a con la g aduación de comandan e, y se dedicó a la ges ión y
explo ación de las cinco incas que su esposa poseía en la p o incia de Se illa."
#Pa a con ola di ec amen e es as ie as, el ma qués nomb ó adminis ado a un amigo
suyo, An onio Gu ié ez Ma ín, ambién mili a y que acaba ía dejando su ca e a -pasó a la
ese a como enien e de A ille ía- pa a segui si iendo al que ue a su capi án, aunque aho a en
la ida ci il."
#Tí ulos y ie as se en emezcla on en un ma imonio que, a pesa de las apa iencias, casi
nunca se lle ó bien. Ma ía de las Me cedes y Gonzalo u ie on cinco hijos -los dos úl imos
mellizos-, y ya en la época en la que ienen luga los sucesos de Los Galindos, las elaciones se
habían o o desde hacía mucho iempo, e incluso se encon aban en p oceso de sepa ación
ma imonial. La up u a o al se con i ma ía poco iempo después del c imen, y desde en onces
apenas si se han is o, sino ha sido en encuen os casuales o en los Juzgados pa a esol e
algún que o o li igio ma imonial o de compe encias sob e sus p opiedades."
#Hoy, Ma ía de las Me cedes i e con sus hijos en Se illa, mien as que Gonzalo Fe nández
de Có do a, que se man iene de la en a que saca de la inca Pue o del Cid y Cañadas del
Rome o (El Ped oso), que ob u o en usu uc o as la sepa ación, i e en Je ez de la F on e a en
casa de una he mana. Fe nández de Có do a, que no iene abajo conocido, se p esen a
siemp e como ma qués y como comandan e del Ejé ci o, y ha sido conside ado po pe sonas que
lo conocen como el ípico ejemplo de seño i o andaluz, aunque sin o una pe sonal."
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El c imen de Los Galindos
T igo y gi asol
#En e las incas Pue o del Cid (El Ped oso), Maj alima (Cons an ina), Ve cel (Las
Cabezas), Las Alba de as (U e a) y Los Galindos (Pa adas), odas ges ionadas po el ma qués, se
cul i aba el igo y el gi asol, enían oli os y u ales y con aban ambién con di e sas cabezas de
ganado, de cuan as explo aciones se ob enía un dine o y de las que luego debía da cuen a a su
esposa, e dade a p opie a ia de las ie as."
#En es e con ex o se si úa la in es igación en la que la Policía Judicial y los jueces pusie on
más empeño pa a a a de llega al mó il delos asesina os en Los Galindos; lógicamen e, sin que
nunca se pudie a p oba nada. En la hacienda de Pa adas, de poco más de escien as hec á eas,
se p oducía, sob e odo, igo y gi asol. Las sospechas iban po que en es e co ijo se pudie a
es a ealizando una doble con abilidad. de o ma que no oda la p oducción e a decla ada al
o ganismo o icial co espondien e -Senpa (Se icio Nacional de P oduc os Ag a ios)- sino que se
des inaba al me cado neg o del igo y de la que supues amen e se sacaban suculen os
bene icios. Es e aspec o, negado an o po el ma qués como po el adminis ado , no ha podido
se p obado, po cuan o, además, los lib os de con abilidad del co ijo co espondien es a los
años 1973, 1974 y 1975 nunca apa ecie on."
#El abogado Manuel To o, que ha eje cido la ep esen ación en es e caso de la amilia del
ac o is a José González -una de las íc imas-, asegu ó a es e pe iódico sob e los posibles
mó iles: “Se habló de d oga, que yo desca o o almen e, lo mismo que del sen imen al o de
ep esalias po el genio del capa az. Pa a mí, el mó il es económico. Se ha hablado de que pa e
de la p oducción de la inca pod ía des ia se del Senpa. La p oducción de la inca e a de igo y
gi asol. Lo que siemp e se ha dicho es que los ma queses es aban a pun o de sepa a se y que la
inca es aba p ác icamen e po los suelos. Sin emba go, la p oducción de és a sube cuando se
sepa an, ya después del c imen. Daba la imp esión de como si el ma qués es u ie a acopiando
pa a sali de la si uación”."
#El juez He ibe o Asencio, uno de los que pa icipó en la in es igación, dijo que el mó il
económico “se ace ca a una hipó esis, como o as que se han in es igado”, y el juez An onio
Mo eno And ade con i mó que el que “más se in es igó ue el económico, po que, e ec i amen e,
pa ecía que pudie a habe de e minadas ap opiaciones indebidas de igo. Pe o yo lo c eo
bas an e imp obable, po que el igo, a pesa de que es muy oluminoso, iene poco peso, y
end ían que habe e dade os mon ones de camiones pa a jus i ica algo de un cie o in e és”."
Fal a de p uebas
#Sea como ue e, el caso es que se pensó que ese día del 22 de julio de 1975, cuando
sob e las once y media llega el adminis ado al co ijo en el Me cedes del ma qués -que se
encon aba en Málaga en el en ie o de un amilia -, se pudo p oduci una discusión en e An onio
Gu ié ez y Manuel Zapa a, en o no al descub imien o po és e de una doble con abilidad y su
in ención de denuncia lo a la ma quesa, que le pudie a habe cos ado la ida y que luego
desencadena a el es o de las mue es. Muy bien odo, pe o ampoco había p uebas."
#El adminis ado , conñ mado po él mismo y po dos es igos p esenciales -Fene y el
endedo de insec icidas Selle - es u o en e las once y media y las doce en Los Galindos, pe o
és e niega que ya en onces ie a a Zapa a. En sus decla aciones, dijo que sólo io a Juana, la
muje del capa az, y a González, pe o que le dije on que Zapa a es aba me ido en los oli os, y
que as espe a lo unos minu os decidió despedi se y ma cha se a la inca Las Alba de as, en
U e a, donde es is o más a de, al igual que en la o icina p incipal de Ibe ia en Se illa, de donde
ecoge dos bille es pa a la ma quesa, y po úl imo llega a su domicilio se illano, ce ca de las dos
de la a de, donde se encon ó con un hijo suyo. Coa ada pe ec a, si en algún momen o llegó a
se sospechoso de las mue es."
#El abogado Manuel To o man iene su e sión de los hechos: “Todo se desencadena
po que hay que da explicaciones, o in en a apa un ema económico, pe o yo no c eo que
González pa icipe de las mue es, sino que pe sonas con au o idad, que lle an a unos ma ones,
son los que golpean a Zapa a. Es oy con encido de que González no e nada, po que si es así, o
no sale i o de allí o, si lo dejan, no eg esa con su esposa, an e el emo de que ambién los $
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puedan ma a ”. Según To o, “en Pa adas ienen la eo ía de que es o es ob a del ma qués y del
adminis ado . Si yo hubie a que ido, como pa e en el caso señalo a una pe sona y la sien o en el
banquillo, pe o mo almen e no lo podía hace , po que no enía la ce eza absolu a. Al
adminis ado , po ejemplo, se le ha lle ado al co ijo in inidad de eces, y siemp e se ha sabido
de ende . El cons an emen e decía po la Vi guen, en ez de po la Vi gen, pe o nunca ha
emblado. E a el clásico b aci o de echo del ma qués en iempos de la gue a. El siemp e se
e e ía a és e como el seño ma qués, nunca como don Gonzalo”."
#Si es a esis económica hubie a sido la cie a, en la in es igación policial y judicial se
come ie on desde el p incipio allos undamen ales, que da ían iempo a los au o es y
encub ido es, desde luego, a p epa a lo odo y a bo a las pis as necesa ias. Sob e odo, si al
co ijo llega on nume osos ecinos de Pa adas que oca on y cambia on obje os, y si el ma qués
y el adminis ado -en onces las culpas ecaían sob e Zapa a, desapa ecido- se queda on la
misma noche de los hechos a do mi en el co ijo."
#La al a de medios, la imp o isación y el descuido más absolu o en las ho as inmedia as al
c imen es, casi con oda segu idad, lo que ma ca ía que es e caso nunca llega a a esol e se.
Además, po supues o, de que du an e los es días siguien es Zapa a ue a buscado como
p esun o asesino, cuando ambién es aba mue o, y que du an e los años pos e io es -has a
1983, as las exhumaciones-, González ue a decla ado policialmen e el asesino. Po que si es e
mó il e a el bueno, después de an o iempo ya sólo la p opia con esión de los au o es o un
descuido, que no se p odujo, lle a ía a la de ención de és os."
Dic adu a anquis a
#En medio de oda es a se ie de ci cuns ancias, no pueden pasa po al o o as, bas an e
singula es, y que, sin duda, ambién pudie on in lui en el escla ecimien o del c imen. Insis imos
en el momen o en el que suceden los hechos: inal de la dic adu a de F anco. Du an e la
ins ucción del suma io hubo a ios momen os en los que su gió el umo de que al as in luencias
habían pa alizado la in es igación del c imen, y odo se achacaba a la condición de comandan e
en la ese a del ma qués, quien desde un p ime momen o omó mando en el co ijo y se quedó
a do mi en es e luga -una de ellas con el adminis ado - du an e las es noches siguien es a los
asesina os. Anécdo as como la de que el ma qués consiguie a, as una llamada ele ónica a un
mando mili a , que la pa eja de la Gua dia Ci il aslada a su igilancia desde la casa al comienzo
del camino, o la llamada de a ención al cabo de Pa adas po no saluda le mili a men e, se
comen a on en nume osas ocasiones a lo la go de esos días, y oda ía hoy son eco dadas."
#El magis ado And és Má quez A anda, el p ime juez de Los Galindos y pe sona que
habló con el ma qués en el escena io del c imen, con es ó a la p egun a de si enía conocimien o
de que se había llamado a Capi anía pa a que se dis aje a la a ención del co ijo, con es as
palab as: “No lo sé. Lo que sí ecue do, y es un ema de heme o eca, es que en aquellas echas
omó posesión un nue o capi án gene al de la II Región Mili a , con sede en Se illa, Ped o Me y
Go don, y un día i en EL CORREO DE ANDALUCIA que en e los isi an es a su despacho se
encon aba el ma qués de G añina. De ahí, en absolu o deduzco nada, po que simplemen e
podían se amigos”. E ec i amen e, ese día ue el 5 de no iemb e de 1975. Me y Go don, que
e a conocido del ma qués, omó posesión en Se illa el 25 de oc ub e de 1975, sus i uyendo al
enien e gene al Al a ez-A enas."
#Ninguno de los jueces y policías ienen p uebas de que al as in luencias mili a es
pa aliza an la in es igación de la Gua dia Ci il, pe o Má quez A anda si ecue da que du an e los
p ime os días de la in es igación “alguien me ansmi ía que las cosas es aban a pun o de
ca amelo, y, luego, sin emba go, aquello se des anecía”.%
%
El abogado Manuel To o ambién asegu a que no le “cons an” las p esiones, aunque si conside a
que mien as en las p ime as in es igaciones se obse a con cla idad que la Gua dia Ci il y la
Policía “quie en ce a el caso”, la segunda Policía, la que se inco po a después, a a de
in es iga a ondo. “Pe o és a ambién es e dad que enía que hace ein e millones de cosas al
día, y no se podía cen a en nada en conc e o”, añadió."
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#An onio Mo eno And ade, juez especial del caso, asegu ó, po su pa e, a es e espec o:
“Algo se ha comen ado, pe o yo no engo la e idencia de esas ci cuns ancia. Esa p esunción de
inocencia y de hones idad de las pe sonas me impiden man ene lo. Eso se comen ó en un plano
pu amen e eó ico”."
#Pe o es que, además, du an e la in es igación se conside ó la posibilidad de que el mó il
de los cinco asesina os pudie a es a en la in ención de apa bocas an e las euniones que
mili a es y ci iles anquis as enían man eniendo en el co ijo del ma qués con la supues a
in ención de da un golpe de Es ado si, as la mue e de F anco, se p oducía un cambio de
égimen. “Es a posibilidad de que allí se celeb a an euniones de ipo ul a se in es igó”, dijo
ecien emen e el iscal Manuel Villén, “pe o quedó desca ada”."
Tes igos
#En la elación de mue es ocu idas en el co ijo, hay quien e que las cinco íc imas
enían que mo i a la ue za, incluido el ac o is a Pa illa, a quien siemp e se le ha conside ado
como el es igo indisc e o. Y es a sospecha se man iene po cuan o las pe sonas que mue en son
odas aquellas que conocen los en esijos de la inca y de lo que ocu e, y has a de quién se
podía euni allí. González y Pa illa e an los habi uales del co ijo, mien as que An onio Fene , el
mandae o, no lo e a an o, y, po consiguien e, a és e no hacía al a ma a lo. Pe o, ¿y po qué
ambién a la muje de González? La azón se encuen a en que, al pa ece , ella an es de casa se
solía i po la casa a ayuda a la muje del capa az cuando había un acon ecimien o especial, y
pudo, ambién, habe is o algunas ca as que no se podían di ulga . Po eso ambién, en es e
supues o, e a necesa io elimina la."
#Pe o seguimos, como siemp e, en el campo de las suposiciones, po que, de hecho, el
c imen ya p esc ibió aye y a nadie se ha de enido. El le ado Manuel To o es, quizás, de las
pe sonas que se puedan sen i más sa is echas con el abajo ealizado en es os años, po que, al
menos, consiguió limpia un apellido, el de los González. “La igu a de Pepe es á limpia, y de
camino la de odos los asesinados”, decía. Hace an sólo unos días exponía, además, una de las
g andes enseñanzas que ha sacado en cla o de odo es e caso: que po encima de
p esc ipciones y de c ímenes pe ec os “la Jus icia no se cansa. Y que es una Jus icia de odos,
no de pob es y icos, sino de odos”."
COLECCIÓN ÁMBITOS PARA LA COMUNICACIÓN
1. Se illa y su p ensa. Ap oximación a la his o ia del pe iodismo andaluz con empo áneo
(1898-1998)."
Coo dinado es: Ramón Reig y Ma ía José Ruiz Acos a. Se illa. 1998."
2. El c imen delos galindos. Repo aje sob e uno de los sucesos de la España neg a más
sob ecogedo es y enigmá icos."
F ancisco Gil Chapa o. Se illa. 1999."
Es e lib o se e minó de imp imi
en los úl imos días del mes
de ma zo de 1999
en G á icas M nda.
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