Tipologías cons uc i as en el No es e
de la P o incia de G anada.
Ma e iales de cons ucción. Tipos y écnicas
en la a qui ec u a adicional
El análisis de la a qui ec u a adicional de cualquie
á ea de la Península Ibé ica p ecisa de una se ie de
conocimien os p e ios, imp escindibles pa a conse-
gui una isión lo más exac a posible ace ca de la
misma.' Dicha ap oximación, enma cada den o de la
idea gene al de Pa imonio -en endido como algo
que se he eda de iempos pasados, ansmi ido en al-
gunos casos consue udina iamen e de pad es a hijos
y que nos obliga a man ene su conse ación den o
de los p esupues os adicionales acep ados po o-
dos- puede conlle a en e o os, un análisis de éc-
nicas adicionales y mane a de en ende la cons uc-
ción de ipologías popula es que hunden sus aíces
en los iempos p ehis ó icos y que se han man enido
al menos in ac as has a la p ime a mi ad de es e si-
glo, llegando en algunos casos has a los años se en a
y ochen a del siglo XX, pa a comp ende mucho me-
jo su o igen y e olución y palia de es a mane a al-
gunas de las lagunas con las que se en en a es a dis-
ciplina, como la de la a empo alidad de sus ob as.
E] ápido p oceso de des ucción al que se es á
iendo some ido odo el conjun o de elemen os que
englobamos bajo el concep o de Pa imonio a qui-
ec ónico yu hano e nog ájico, es á haciendo que
con la desapa ición de los úl imos maes os albañi-
les se pie dan o mas de hace y en ende la a qui-
ec u a y el u banismo, que como ep esen an es de
la memo ia colec i a de las sociedades adicionales
enemos que ecupe a , pa a a on a la ecupe ación
de núcleos y conjun os adicionales de nues a geo-
g a ía.
Miguel Ángel So oche Cue a
Con es a comunicación p e endemos hace e
cómo la cons ucción adicional ha de en ende se
como un log o cul u al inme so en una enc ucijada
de coo denadas en la que con luyen ac o es diac ó-
nicos y sinc ónicos que condicionan sus ca ac e ís-
icas, o eciendo una isión mucho más compleja de
es a mane a de en ende la a qui ec u a y sob e odo
p oponiendo ías en la p o undización de su conoci-
mien o.
UNA REFLEXIÓN PREVIA
A qui ec u a T adicional, a qui ec u a sin a qui ec os
o u banismo popula , son concep os que encie an el
signi icado y la comp ensión de la e olución y desa-
ollo his ó ico de muchas ciudades y pueblos de
nues a comunidad au ónoma. Y decimos que encie-
an, po que son nume osas las g andes aglome acio-
nes de nues os días, que inicia on su andadu a his ó-
ica, como simples núcleos campesinos jun o a una
co ien e lu ial o un camino y cuyas cons ucciones
o azados u banos pe enecían a lo que hoy en ende-
mos como pa imonio u a!.'
Den o de esa ase inicial de la e olución, inme -
sos en p ocesos económicos p ima ios, con una es-
echa inculación con el medio que p opo cionaba
an o el e eno pa a cul i a como los ma e iales con
los que cons ui y con ni eles de subsis encia cla os
y solidamen e consolidados, han llegado innume a-
bles localidades u a1es en las que has a 10s años se-
Ac as del Te ce Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Se illa, 26-28 oc ub e 2000, eds. A. G aciani, S. Hue a,
E. Rabasa, M. Tabales, Mad id: I. Juan de He e a, SEdHC, U. Se illa, Jun a Andalucía, COAAT G anada, CEHOPU, 2000.
1070 M. Á. So oche
en a e incluso los ochen a, se con inuaba cons u-
yendo con los sis emas adicionales. Las ciudades,
más a ec adas po los p ocesos de desa ollo, ie on
cómo sus cascos his ó icos, po egla gene al la zona
más an igua, es aban con o mados po unas ipologí-
as y unos azados que compa ían con los p ime os,
las ca ac e ís icas de espon aneidad, anonima o, eco-
nomía, lógica cons uc i a y a empo alidad, a ibui-
dos a lo popula den o de la a qui ec u a y el u ba-
nismo.
En la ac ualidad, la aspi ación a mejo a la calidad
de ida de la población de es as localidades, es á
a ec ando al man enimien o de unos ipos, adicio-
nales pe o elacionados con e apas his ó icas pasa-
das, llenas de penu ias y hamb e que necesi an ol i-
da , aunque sea a cos a e la eliminación de los
espacios habi acionales en los que habi a on oda su
ca ga de memo ia colec i a que puedan ence a .'
Como si de una necesidad de ol e al pasado ue-
a, se iene la imp esión de que se es á ac ecen ando
el núme o de pe sonas que demandan conoce y ad-
mi a esas o mas adicionales de en ende un espa-
cio habi ado, an o domés ico como u bano, donde la
obliga o iedad en sen i como e a o cómo i ían
nues os an epasados, es casi una imposición. Un pú-
blico, casi siemp e de la g an ciudad, que huye de las
ga as del es és y busca en es os ambien es p óxi-
mos a la na u aleza, el ampa o omán ico, casi pin o-
esco de unos espacios al bo de de la ex inción que
ya ni siquie a las jó enes gene aciones han conocido.
Den o de es e mundo que a hacia una más que
asumida globalización, los ca ac e es p opios de cada
sociedad su gen pa a ayuda a di e encia se del
«o o», negando esa igualdad a la que endemos y de
la que cada ez nos hacen más pa ícipes los medios
de in o mación. Una di e enciación que en uno u o o
sen ido, p o oca un eclamo de la indi idualidad de
los g upos poniendo en alo lo p óximo y pa icula .
LOCALIZACIÓN
Nues o es udio se ha cen ado en la zona no e de la
p o incia de G anada, conc e amen e en el á ea con-
o mada po cua o coma cas, Guadix, Baza, Huésca
y el Ma quesado del Zene e, y compues a po 52 mu-
nicipios con o os núcleos meno es, es uc u ando un
e i o io muy singula con un elie e muy especí ico
en el que el clima juega un papel p o agonis a.
En e ec o, es a g an cuenca sedimen a ia, conocida
como la dep esión de Guadix-Baza, o ganiza un e-
i o io que aumen a de al i ud hacia el es e, po las
Tie as de Huescá y conoce su pun o álgido en el
pasillo del Ma quesado del Zene e que al su se ab e
hacia Alme ía cons i uyéndose en camino na u al e
his ó ico de ánsi o de los g upos humanos desde la
P ehis o ia.
Con un clima ex emo, donde la con inen alidad se
mani ies a en in ie nos y e anos muy igu osos, y
en el que las p ecipi aciones disminuyen hacia el
es e, aunque conocen un aumen o hacia los bo des de
la dep esión donde aumen an ela i amen e, condi-
ción que p opicia que en el in e io se den ca ac e ís-
icas de clima subdesé ico muy acen uadas.
Es os condicionan es de e minan una ed hid og á-
ica muy desigual en la que des acan el Guadiana
Meno , a luen e del Guadalqui i , que o ma una
cuenca Ilu ial de i al impo ancia pa a la a icula-
ción e i o ial del no e de la p o incia de G anada y
la ca a no e de Sie a Ne ada, jun o con pa e de la
Hoya de Guadix, donde los íos son más amblas en
las que las co ien es de agua apenas se han o mado
desapa ecen, dis inguiéndose po su espon aneidad,
pe o a la ez i ulencia, lo que obliga a almacena
dicha agua en depósi os que desde an iguo han ido
salpicando el elie e del al iplano g anadino.4
MARCO HISTÓRICO
Con es e escena io muy esquemá icamen e esbozado,
el á ea seleccionada pa a nues o análisis, his ó ica-
men e conoce la p esencia del homb e desde hace
más de un millón de años si accp amos las p opues-
as de los paleon ólogos de Ven a Micena y sus ha-
llazgos en o no al homb e de O ce.'
No obs an e, hemos de espe a has a el pe íodo
ibé ico pa a cons a a en idades poblacionales de
cie a impo ancia, e lejo de una ya acep ada com-
plejidad cul u al, que nos habla án an o de una ocu-
pación del e i o io i me, como del empleo de unas
écnicas cons uc i as econocidas en la ac ualidad
en muchísimos ejemplos que han llegado has a nues-
os días, e lejado an o en el empleo de de e mina-
dos ma e iales, como en la o ma de u iliza los. Tú-
ugi, Bas i o U ci han dejado SLl es imonio en es a
zona de la p o incia de G anada en impo an es yaci-
111ien os.
Tipologías cons uc i as en el No es e de G anada 1071
T as el pe íodo omano, en el que se conoce am-
bién una impo an e p esencia humana con la apa i-
ción de colonias del calib e de Acci Giulia Gemella
(Guadix) y de illas dispe sas en las p oximidades de
las localidades ac uales, u o de la desin eg ación
del pode cen al en el siglo IV, llegamos al momen-
o en el que de una mane a e iden e se an a inse a
en la idiosinc asia de la sociedad hispano- isigoda
las bases del pueblo musulmán que du an e ocho si-
glos agua á un sopo e cul u al que en muchos ca-
sos se ha man enido has a la ac ualidad.
La pos e io llegada y p esencia cas ellana a pa i
de inales del siglo XV, supond á una al e ación pun-
ual en un p ime momen o, y ya de ini i a a anzado
el siglo XVI, de unos modelos u banos y cons uc i-
os medie ales a los que se con aponían po con-
cepciones globales del u banismo o en muchos casos
simplemen e po concepciones olumé icas de los
ipos a qui ec ónicos del nue o o den.
Pe o es a iqueza cul u al, de la que inicialmen e
hablábamos se debía ambién, en e o as cosas, al
ca ác e de c uce de caminos que siemp e ha ca ac e-
izado a es a zona de la p o incia de G anada. En lí-
neas gene ales, nos es amos mo iendo po ese su co
in abé ico, que a icula la geog a ía de es a zona
o ien al de Andalucía, jalonada po dep esiones ela-
i as, emplazadas en e las co dille as penibé ica y la
subbé ica, con una ami icación hacia el su es e, que
han uncionado desde la P ehis o ia como pasillos
na u ales empleados po los g upos humanos pa a
aslada se y pone en comunicación la dep esión del
Guadalqui i y la Baja Andalucía con el Le an e, y
pa a accede al in e io de la Península a a és del
Pasillo de Pozo A1cón. desde las cos a medi e ánea.
TIpOLOGÍAS CO/,;STRlJCTIVAS
En es a si uación, un eco ido gene al pe mi e eco-
ge una se ie de ipologías cons uc i as que es án e-
lacionadas con unciones an esenciales como la i-
ienda, la explo ación de la ie a, el con ol del agua
o la con igu ación eligiosa del espacio y que son la
base de la ocupación sis emá ica del e i o io. Fun-
ciones que ag upamos en es g upos a qui ec ónicos
que denominamos A qui ec u a Ci il, de la P oduc-
ción y Religiosa, y que eúnen en sus concep os los
ipos undamen ales que nos podemos encon a den-
o de lo que denominamos a qui ec u a popula y
que en ningún caso con o man unas clasi icaciones
ce adas.
Den o del p ime g upo es ablecemos es ipolo-
gías. Una de cla a in luencia musulmana que se en-
cuen a básicamen e en la coma ca del Ma quesado
del Zene e, en la alda no e de Sie a Ne ada que se
ca ac e iza o malmen e po ene escasos huecos
abie os al ex e io sin un o den simé ico en su dis-
ibución y unos desa ollos in e nos o ganizados en
p ime a plan a en o no a la pieza del zaguán y la
p ác ica ausencia en los pisos in e io es y supe io es
del pasillo.
O a ipología, ya más ex endida po el es o de
poblaciones la cons i uye la i ienda ya de con o -
mación más simé ica, con desa ollos de achada
cla os y ejes o ganiza i os es ablecidos, con a icula-
ciones in e nas a base de pasillos que es uc u an los
espacios, desde los más semi públicos ce ca de la a-
chada a los más ín imos con o me nos aden amos.
Su olumen de cons ucción es mayo que las an e-
io es. con ando con pa ios ase os y casi nunca
como o ganizado es in e nos de la i ienda.
Den o de es e apa ado, un e ce g upo 10 con o -
man las cons ucciones exca adas o cue as que en
es a egión adquie en una especial impo ancia ya
que nos mo emos po un á ea en el que se hallan los
mayo es conjun os de a qui ec u a sub e ánea de la
península, dándose el caso de poblaciones en las que
más de un 90 % del o al de las i iendas son cue as.
La es echa elación que exis e en e la a qui ec u a
adicional y la explo ación de la ie a, ac o que
con ie e a la p ime a en e dade a he amien a al
se icio de la segunda, hace que las ipologías que
nos encon emos es én inculadas a las explo aciones
ag opecua ias de la zona. Así con a emos con co i-
jos, paloma es, es ablos, laga es y almaza as en e
o os, dispe sos po oda la egión, siendo desde nues-
o pun o de is a muy in e esan es las cons ucciones
inculadas con el con ol del agua en una zona, como
señalábamos, en la que és a se ca ac e iza po su au-
sencia o i egula apa ición. De enninadas po las es-
peciales condiciones geog á icas y climá icas de la
zona, den o de es e g upo encon amos, molinos, bal-
sas, acequias, aljibes, incluso baños musulmanes del
siglo XIII, e c., que o man pa e de una especial o
muy conc e a o ganización del e i o io es echa-
men e inculada al con ol del agua.
Po úl imo la a qui ec u a eligiosa ecoge una se-
ie de ipologías que excluyen a las iglesias pa o-
1072 M. A. So oche
quiales pe o que inco po an a o a o ias, ho nacinas,
capillas, e mi as, c uce os y Vía C ucis que o gani-
zan unos espacios ma cadamen e eligiosos. cuyas
ad ocaciones es án muy elacionadas con los ele-
men os na u ales, la p o ección de la población con-
a las en e medades y el adoc inamien o eligioso,
que en de e minados casos hunden sus aíces en el si-
glo XV o an es. No se a a en esencia de ejemplos
cla amen e a qui ec ónicos. sino que en sí mismos
cons i uyen y con o man una a qui ec u a del espacio
u bano. casi in angible que o ganiza el medio inme-
dia o, el espacio i ido.
MATERIALES DE CO: STRlICClÚN
En cualquie a de los ejemplos que se han señalado
an e io men e los ma e iales que se emplean se an a
encon a p óximos a la ob a. lo cual aba a aba el
cos e de la misma; sólo en casos muy pun uales. en-
con amos elemen os alóc onos que o bien son de
mayo calidad pe o se ealizan en la misma coma ca.
o se expo an de coma cas o poblaciones ecinas in-
co po ando ese ca iz dis in i o de clase que suele
iden i ica a las i iendas de las amilias más pu-
dien es. En uno u o o caso son un indica i o de una
mayo capacidad económica de quien los emplea. lo
que obliga a que se a en con cau ela ya que a o e-
cen. en cie a medida, la in oducción de elemen os
que se sald ían de lo es ic amen e popula .
En ese sen ido si hacemos un eco ido po odo el
e i o io seleccionado pod emos ex ae un conjun o
de ca ac e ís icas y ma e iales que se emplea án en
es e ámbi o a qui ec ónico. Pa a segui un o den
plan ea emos una desc ipción desde los cimien os
has a la cubie a en el que mos a emos los ma e ia-
les empleados de un modo más ecuen e.
Po lo que espec a a los cimien os, es os se eali-
zan median e una zanja de sesen a u ochen a cen í-
me os que busca la pied a mad e desde la que, sea
cual sea la p o undidad. se alza el zócalo de los mu-
os de ca ga pe ime ales con o mados po ie a y
pied a de can o de ío, caliza o piza a según la zona
en la que nos mo amos. Una ez azado el zócalo.
el es o del mu o has a la al u a del o jado se puede
ealiza con pied a. undamen almen e mu os de
mampos e ía o con ie a, empleando apial y a a-
men e adobe. Los in e io es de es e p ime piso se
acaban con ce amien os de pa edes de asilla o ado-
be, apa eciendo en de e minados casos una a ian e
de la quinc/¡(/ ame icana ealizada con un en amado
de caña cubic o con una o a de ba o.
Des aca den o del empleo de la pied a y con o -
mación de los cimien os algunos casos aislados como
el de la jaba/una en la localidad de Benamau el, pie-
d a yesosa que se da en es a zona de la dep esión y
que es empleada pa a comenza a cons ui la pa e
baja, llegando en algunos casos a la o alidad de los
mu os de ca ga de los edi icios.
Los suelos suelen apa ece acabados en las i ien-
das más humildes simplemen e con ba o o yeso ex-
endido y endu ecido: y en las i iendas de amilias
más pudien es se emplean losas de ba o cocido o la-
d illos mismo que ompen con elemen os conside a-
dos más adicionales. En es e ni el in e io no pode-
mos deja de habla de los emped ados que bien
delan e de la en ada de la i ienda o con o mando el
pasillo de ánsi o hacia el es ablo. do an a es os es-
pacios de una especial uncionalidad al sepa a , me-
dian e el empleo de un ma e ial dis in o, dos ámbi os
empleados de dis in a mane a.
Las escale as de acceso a los pisos supe io es se
ealizan en cajas de made a, asilla y yeso, con esca-
lones ambién de made a y con las que se acceden a
unas segundas plan as que epi en los ma e iales del
piso in e io , aunque p esen ando la a ian e de los
cielos asos que ocul an las cubie as de la echumb e
con es uc u as sob e pila es con jabalcones o ele-
men ales como las de pa hile a o pa y nudillo que
hunden sus aíces en un pasado de adición
mudéja .('
Un elemen o a ene en cuen a en es as cons uc-
ciones es la chimenea, que suele combina elemen-
almen e un a mazón de made a con un ce amien o
de asilla que p esen a una capa de yeso pa a e i a
que el uego a ec e sob e odo a la made a de la es-
uc u a.
Respec o al empleo de las made as son ecuen es
en o jados y echumb es la u ilización del álamo o
chopo de las i e as de los íos. En uno u o o caso se
p csen an en o ma de ollizo, sin de as a ni a a .
En el caso de los o jados, cuando hablamos de c ují-
as simples es as made as se empo an en los mu os de
ca ga y cuando se a a de amplia la luz de los in e-
io es se emplean pila es y igas maes as que suelen
se de una especie ege al dis in a como encinas, cas-
años, mimb es, e c.. que uncionan como ca gade as
sob e las que descansan los dobles ni eles de iga.
Tipologías cons uc i as en el No es e de G anada 1073
En elaciÓn a las cubie as las aguas a ían desde
las simples a las de cua o, siendo sob e odo las de
dos, es y cua o e ien es las que apa ecen con ma-
yo ecuencia empleando sis emas de pa hile a y
pa y nudillo, siemp e con el ollizo como base es-
uc U al. Tan o en enco ados como en cubie as, la
base de los suelos o sob e la que descansa la eja se
suele ealiza con ablas de made a que cie a las su-
pe icies, aunque puede apa ece sus i uida depen-
diendo de la disponibilidad de los ma e iales po
caña o lajas de pied a.
O as especies ege ales empleadas son la caña,
undamen almen e en pa edes, cielos asos y como
base de la o a de ba o en las cubie as: el mismo
álamo como abla en la base de dicha o a de ba o
cuando es la caña la que es poco abundan e, en los
din eles de pue as y en anas o en es uc u as de pa-
edes.
La ie a es el elemen o undamen al. encon níndo-
se su empleo en oda la cons ucción po lo que p e-
e imos a a su uso en el siguien e apa ado pa a
mos a de un modo mís cla o los da os con los que
es amos abajando cn es a comunicación.
TF:CNICAS EN LA ARQl'ITEClTRA TRADICIONAL
Una de las mayo es abas con las que nos encon a-
mos los es udiosos de los espacio adicionales, equi-
pa ándolos si que emos en la ac Ualidad a los u ales,
es el de la imposibilidad de pode da a c onológica-
men e las exp esiones a qui ec ónicas o u banas. La
necesidad de accede a uen cs de documen ación au-
xilia es se hace cada ez más imp escindible, sob e
odo en la mcdida de que es escasa o nula la in o ma-
ción que se pueda ex ae de documen aciÓn an asi-
dua pa a o as disciplinas como a chi os municipa-
les, no a iales, lib os de ob a, e c. Y no es po que en
la ealidad al en ejemplos que puedan ayudamos en
es e sen ido, ya que son nume osos los casos en los
que se ecogen las echas de ealización o al menos
que es imonien una posible al e ación de la ob a o i-
ginal, que pe mi a ma ca un hi o a pa i el cual mo-
emos. Así son nume osas las da aciones de los ma-
es os albañiles en chimeneas, esquinas de i ienda,
achadas, albe cas, molinos, pedes ales de c uces,
que de un modo di ec o o indi ec o pe mi en es as
cons ucciones c onológicas. Pe o más allá de es o,
hemos de inco po a en es e g upo la in o mación
quc se pueda
ex ae de uen cs documen ales como
la pin U a o de la p opia compa aciÓn con edi icios
dc in luencia cul a de la misma localidad y quc han
podido de e mina la apa ición de cie os elcmen os
deco a i os, puede incluso que es uc u ales, en el
a án
de
copia o de ecibi de e minado ipo de in-
luencias cn la a qui ec u a popula po pa e de la
a qui ec u a cul a. J
La mane a de emplea cada uno de los ma e iales
quc nos podemos encon a en es e e i o io, es-
ponde a unas ó mulas aspasadas de pad es a hi-
jos, que en muchos casos hunden sus aíces en
iempos p ehis Ó icos. La imposibilidad de abaja
con la documen ación his ó ica que nos pe mi a es-
ablece pe iodizaciones exac as, nos obliga a ecu-
i a csos p ocedimien os indi ec os y de me odolo-
gía compa ada de los que hablábamos, pa a pode
con o ma un o ganig ama sob e el que pode cami-
na a la ho a de cs ablece un o den en los da os que
ecibamos.
Los ejemplos que podemos p esen a son a iados.
En los nume osos yacimien os a queológicos de la
zona se cons a a ya el empleo de unas écnicas cons-
uc i as que combinan los cimien os dc pied a con
el alzado del mu o con adobe o apial que nos emi-
en a un pasado a caico de las écnicas empleadas dc
un modo asiduo en las localidades analizadas. Es o
nos hace pensa sob e la nula ans o maciÓn en el
empleo de los ma e iales, una ez log ado el g ado
uncional eque ido, que sólo se e al e ado po la in-
co po ación de nue as ma e ias ya en el siglo pasado
y sob e odo en el XX.
En e ec o, aunque se a e de sis emas empleados
desde an iguo, po lo que espec a a la ie a, cs acep-
ado po muchos au o es el hecho de que el sis ema
del apial conoce una e apa de di usión y consolida-
ción du an e el pe íodo musulmán aunque és e pueda
apa ece con an e io idad al siglo VIII. De la misma
mane a, el empleo de un de e minado ipo de cubie -
as con unas es uc u as de made a conc e as, se asi-
mila con el desa ollo de lo mudéja , conside ado po
algunos au o es como la exp esión popula del a e,
undamen almen e po el empleo de ma e iales p Ó-
ximos a la ob a.'
Tampoco pod íamos deja de habla de la p oli e a-
ción y sus i ución de es e sis ema del apial po el de
los mu os con cajones de mampos e ía con a as de
lad illo que muchos au o es conside an u o
de la
pe dida de
maes os y
ala i es
que supie an ejecu a -
1074 M. Á. So oche
lo en apial con lo que se ecu e a un sis ema más
asequible y conocido po los maes os cas ellanos."
De la misma mane a el empleo de la pied a en la
cub ición de espacios ec angula es, especialmen e
aljibes y baños, se ha de pone en elación con el em-
pleo de la écnica de ap oximación de hile a p ac ica-
da po el a e musulmán y que se ans i ió a solucio-
nes simila es en las que se empleaban ma e iales
dis in os al lad illo pe o de semejan es dimensiones,
en es e caso, se cons a a su empleo en edi icios de
los que se conoce su da ación y en los que se a es i-
gua el man enimien o de un écnica cons uc i a, en
es e caso ans o mada po el empleo de un ma e ial
dis in o pe o con esul ados simila es.
El capí ulo de las i iendas exea adas es ambién
singula po cuan o se cons a a una consolidación en
su empleo como i ienda desde la llegada cas ellana
y la necesidad de habi ación que demandaban an o
los musulmanes expulsados de sus p opiedades,
como la población que acompañaba a las opas cas-
ellanas. Dicha si uación obligó a cambia la uncio-
nalidad de un espacio ya conocido como almacén y
que po sus especiales ca ac e ís icas de habi abili-
dad y conse ación de empe a u a e a además idó-
neo pa a se u ilizado como i ienda.
Pe o no sólo en el empleo de los ma e iales se
quedan las posibles ans o maciones. De odos es
acep ado el cambio de concep o de i ienda del
mundo musulmán al cas ellano no sólo en el empleo
de unos de e minados espacios, sino en el olumen
de cons ucción de los mismos. Así se cons a a una
mayo p esencia de i iendas de ca ac e ís icas islá-
micas en poblaciones que conocie on una mayo p e-
sencia de población islámica en e a las o as que
conocie on una ápida epoblación ya inicialmen e
desde inicios del siglo XVI, con aponiendo dos ma-
ne as de en ende el espacio domés ico que si am-
pliá amos el ámbi o de es udio se e ía e u ado po
innume ables ejemplos.
CONCLUSIONES
Siendo conscien es que se dejan muchas cosas en el
in e o, no cabe la meno duda que en la cons ucción
de la a qui ec u a popula , y po qué no, po ex en-
sión, en la con o mación del u banismo adicional,
pa icipan dos ac o es que desc iben unas coo dena-
das diac ónicas y sinc ónicas que con luyen en un
pun o que es en líneas gene ales un p oduc o cul u-
al. En un caso o en o o, jun o al desa ollo in e no
de unas de e minadas soluciones espaciales, den o
del p oceso de ensayo-e o -co ección, in e ienen
o os elemen os de índole ex e na, pe o den o de la
in luencia sinc ónica de las eo ías di usionis as que
o igina la llegada de condicionan es ex e nos al p o-
pio medio que e su gi el p oduc o cul u al.
Tal con luencia gene a la apa ición de un abanico
de soluciones an amplio que cada necesidad equie e
de una solución, pe sonalizándose odos y cada uno
de los ejemplos con los que nos encon amos, ayuda-
dos po la p esencia del habi an e o p opie a io del
edi icio en cues ión, en odas las ases. Una adap a-
ción a las necesidades de cada inquilino que en la ac-
ualidad se han pe dido, poniendo de mani ies o la
despe sonalización a la que es á llegando la p ác ica
a qui ec ónica más popula .
El in en o po es ablece una c onología o as ea
de alguna mane a la e olución his ó ica en el empleo
de ma e iales y sis emas cons uc i os en la a qui ec-
u a y u banismo popula es, equie e del apoyo de
disciplinas auxilia es que ayuden a palia las ca en-
cias de la p ime a, buscando un conocimien o com-
ple o y lo más exac o posible.
NOTAS
1. En es e sen ido hacemos alusión a los p opios conoci-
mien os quc pa a la p ác ica de la a qui ec u a c eía Vi-
ubio imp escindibles. Vi u io, M.L.: Los die: lih os
de a qui ec u a. [haia. Ba celona. 1997, pp. 5-16.
2. A es e espec o es in e esan e el a ículo de Fe nándcz
Alba, A. «Los documen os a qui ec ónicos popula es
como monumen os his ó icos, o el in en o de ecupe a-
ción de la memo ia de los má genes», A qui ec u a po-
pula en E!ipwja, Mad id. 1990.21-32.
3. Es a ci cuns ancia no es p i a i a de una de e minada
á ea, sino que hemos de inse a la en el p oceso e olu i o
que es a ace a de la a qui ec u a y el u banismo es án co-
nociendo. Elías. L.V.: «E olución de las écnicas ylos
ma e iales en la a qui ec u a popula iojana», A qui ec u-
a popula en Espwja, CSIC, Mad id, 1990, pp. 465-474.
4. AA.VV.: G anada. Dipu ación P o incial. G anada,
1981. T. IV.
5. Ca ayol Go , R.: O ce. Apun es de su his o ia. G anada,
1993, pp. 17-20.
6. Hena es Cuélla , l.; López Guzmán, R.: A qui ec u a
mudéja g anadina. Caja Gene al de Aho os. G anada,
1989.
Tipologías cons uc i as en el No es e de G anada 1075
7. No obs an e, la di ección de in luencias en e la a qui-
ec u a cul a y popula es un aspec o que implica o o
g ado de e lexión que me ece ía un espacio más amplio
dcl que disponemos en es e momen o.
8. Aguila Ga cía, M". D.:«EI mudéja en el Reino de G a-
nada: ealizaciones de Alme ía y Málaga», Mudéja Ibe-
oame icano. Una exp esiÓn c¡¡{ u al de dos mundos.
Uni e sidad, G anada, 1993. p. 57.
9. En es e sen ido es in e esan e como se es ablece una cla-
a dis inción en c la mane a de abaja mo isca yla
cas ellana en las ob as de epa ación que sc e ec Úan en
la Alhamb a desde inales del siglo XV, es ableciendo
una cla a di e enciación en e uno yo o sis ema cons-
uc i o.
BIBLIOGRAFÍA
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