HISTORIA
AGRARIA.
22 •
Diciemb e
2000·
/JI'.
231-247
•©SEHA
Fo mas
y
unciones
de
la
en a:
un
es udio
compa ado
de
la
iscalidadad
seño ial
en
la
Edad
Media
Eu opea
(1050-1350)
Isabel Al onso yPascual
Ma ínez
Sopena
En e los días 31 de mayo y 4 de junio de es e año, ha enido luga en el
Cas illo de la Mo a de Medina del Campo un coloquio sob e los p oblemas de la en a
seño ial en la Plena Edad Media. Po conc e a los obje i os de la ci a de Medina,
alga el í ulo que sus o ganizado es, Monique Bou in y Pascual Ma ínez Sopena,
die on al ex o p elimina Pou une an h opologie du p élé emen seigneu ial dans les
campagnes de l'Occiden médié al (Xle-XIV s.). Réali és e ép esen a ions paysannes
du p élé emen . En e ec o, el coloquio o ma pa e de un plan de abajo que, esbo-
zado en
1998',
p e ende examina algunas cues iones clásicas de la his o ia medie-
al desde una pe spec i a an opológica, den o de un ma co compa a i o y sin
pe de de is a las uen es; así, el es udio del me cado de la ie a y la se idumb e
ya p o agoniza on euniones simila es en P o enza y Roma en 1999.
Además de incidi en el pun o de is a campesino, el e e ido ex o p elimina
cali icaba como p io idades el análisis de las adiciones his o iog á icas, de las p es-
aciones en abajo, y de las ca as de anquicia. Po o o lado, p e eía una sección
especí ica dedicada al es udio de casos egionales yllamaba la a ención sob e el
ocabula io de las exacciones. En momen os pos e io es se hizo un no able es ue zo
po conjuga es as di ec ices y e i a que se solapa an; las ca as de anquicia se
alo a ían po su papel e elado de las elaciones sociales, y pa a las co eas se
p opuso un en oque plu al (económico, y más pa icula men e socio-simbólíco), en
an o se aconsejaba que los es udios de casos des acasen el peso económico de las
exacciones sob e la economía campesina.
• Isabel Al onso yPascual
Ma nez
Sopena son in es igado es del
Ins i u o
de
His o ia
del
CSIe.
Cen o de Humanidades, CSIC, d. Duque de Medinaceli, 6,
28014
Mad id, e-mail: [email p o ec ed].
El Labo a oi e de Médié is ique Occiden ale de Pa is - UMR 9963 p omo ió la eunión "Un
audi in e na ional: ing ans d'é udes d'his oi e économique de
l'Occiden
médié al, bilans
e pe spec i es" (Noi mou ie , mayo de 1998).
231
Isabel
Al onso
yPascual
Ma ínez
Sopena
Es os plan eamien os ue on desa ollándose g acias a euniones p epa a o ias
celeb adas en Pa ís y Valladolid du an e la p ima e a y el o oño de 1999. Los cues-
iona ios que conc e aban las líneas de in es igación yes ablecían el indispensable
umb al común se ul ima on acomienzos del año 2000. An es del coloquio, los pa i-
cipan es en ia on esúmenes de sus pun os de is a y copia de los documen os que
pensaban analiza . En Medina hubo una ein ena la ga de colabo aciones y a ios
in i ados; se acili ó, además, la p esencia de jó enes in es igado es median e becas.
En o al, algo menos de 40 pe sonas, ci a incluso abul ada pa a la a ea ipo alle
que se p e endía.
Las páginas inmedia as in en an cap a lo más signi ica i o de unos días de
in enso abajo. Se basan en el dossie dis ibuido al ab i se el Coloquio y en no as
pe sonales. Sin emba go, no dan cuen a de un aspec o básico en casi odas las
p esen aciones, los comen a ios de ex os. Aún sabiéndose p o isional, es a eseña
con ía en se i de adelan o a la publicación que en es os momen os se p epa a.
La p ime a sesión sob e Discu sos his o iog á icos c uzados es u o coo dinada
po Ch is Wickham, medie alís a b i ánico bien conocido en e noso os, que ab ió la
sesión ec eando el ambien e del coloquio de T en o de 19942,donde se pusie on en
e idencia las di e en es adiciones de análisis sob e el seño ío, y po lo an o el
di e en e signi icado (polí ico o undia io) que se
daba
a es e é mino po pa e de
alemanes ei alianos.
El elón de ondo de es a esceni icación es la ipología de los seño íos medie-
ales p esen ada po G. Duby, ca ac e izada po la es ic a sepa ación en e banal y
undia io (no se nos escapa el p oblema de la aducción de es os é minos, en sí
misma discu íble). I alianos, anceses (y ambién españoles) hab ían sido más sensi-
bles a esa p opues a del his o iado ancés que los alemanes o los b i ánicos, que
ampoco conceden a los de echos de ban más que un papel secunda io, como glosó
Ch is Dye al señala que el pode del ey e a lo su icien emen e ue e pa a que las
banali és sólo pesasen sob e los sie os, no sob e los lib es.
Pe o el pano ama equie e mayo es ma ices y, desde luego, esul a necesa io
adop a nue os en oques, como de hecho en la misma his o iog a ía ancesa de los
úl imos ein icinco años se es á haciendo. Lo que se ap ecia es una endencia a
di umina la sepa ación en e las dos especies de seño ío, a impone una noción
global, que cues iona la alidez de insis i en los o ígenes como un da o pe du able,
como una ca ego ía que si a pa a de e mina odo el p oceso (M. Bou in, B. Cu sen e),
yapues a po una noción in eg ado a (como la de 'seño ío local' de D. Ba hélemy)
de los componen es del seño ío, que al iempo pe mi a a ende a la a iedad de
si uaciones que, incluso den o de ámbi os educidos, conoció la Eu opa medie al.
Cie amen e, a nadie se le
escapa
la impo ancia de obje i a las dis in as
adiciones cul u ales en las que abajamos, de ene en cuen a es as cues iones a
la ho a de analiza ein e p e a las modalidades p ác icas de la punción (p élé emen ,
de nue o los p oblemas de aducción) seño ial.
Véase G.
DILCHER
ye
VIOLANTE
(eds.) S u u e e as o mazioni della signo ia u ale nei secoli
X-XIII, Bolonia 1996
232
His , Ag il . -Diciemb e
..!(JOO
•N' . .23}
-247
Fo mas y unciones de la en a: un es udio compa ado de la
iscalidad
seño ial
(1050-1350)
Pa a ello con amos con a ias in e enciones. La de Sand o Ca occi sob e la
his o iog a ía i aliana, des acó que el á ea me idional la más seño ializada haya sido
la menos es udiada, la ca encia de una sín esis que ecoja la di e sidad egional y
que el seño ío haya sido conside ado sob e odo como enómeno polí ico y social,
como seño io e i o ial (banal), aunque con un sen ido di e en e a la noción ancesa,
con escasa a ención a los aspec os socioeconómicos Pa a es e his o iado los ca ac-
e es básicos de la signo ia, son la agmen ación an o de p opiedad como de de e-
chos sob e la ie a, la mul iplicidad de elaciones seño iales, po lo que se pa ece
menos al modelo de 'seño ío eminen e' p opues o po Duby que al de 'seño ío local'
de Ba hélemy y Wickham; la g an au onomía p oduc i a campesina, pese a es imo-
nios en con a io como e idencian la in e ención seño ial en la boni icación de ie as
(Menan , Ca occi o Ma in). Sin emba go, la ex e nalidad de es a in e ención hace
que el alodio sob e i a y se inc emen e. Rasgo és e
- eco demos
que se dice- sólo
i aliano. El deba e pa ece cen ado sob e el modo de e olución de es e seño ío,
cie amen e no muy e icaz ni polí ica ni económicamen e, y la in luencia que el desa-
ollo de las comunas u o en dicha e olución. Pe o el g an p oblema que p esen a
es a his o iog a ia, incluida la ac ual, es la al a de acue do sob e lo ap opiado, o no,
de dis ingui 'lo banal' de 'lo undia io'. Como e emos después, F ancesco Pane o al
a a de la en a en abajo, discu e la opinión de Ca occi sob e el ca ác e undia io
de las co eas.
Tim Reu e se e i ió a las o mas de seño ío u al en la his o iog a ía alemana,
aunque en ealidad hab ía que deci ge mánica pues incluye a los his o iado es ale-
manes y aus íacos. Reu e , quien acla ó que pa a en ende sus adiciones había que
elaciona las con su ma iz ins i ucional, apun ó la escasa in luencia del ma xismo en
el discu so académico sob e el ema, en g an pa e po que la his o ia medie al aca-
démica e a o 'g an his o ia' (polí ica, eclesiás ica, in elec ual, pe o apenas económi-
ca), o una his o ia e i o ial muy eleológica, incluso mís ica, de cada
'Iand,
una
his o ia desde a iba no a en a a las exp esiones campesinas, y como ínculo en e
ambas es aba una his o ia cons i ucional, que explica an o lo pa icula de la e mi-
nología y p oblemas plan eados como la escasa a ención a los cambios económicos
y sociales p esen e en la his o iog a ía de o os países. De ahí que Reu e plan ease
es aspec os básicos que conside a necesa io analiza : G undhe shca , Vog ei y
egalías. El p ime o, cuya aducción más ace ada le pa ece la de 'seño ío u al',
en endido más como seño ío sob e la ie a, o ganización polí ica local, incluso una
o ma de pode , que como seño ío undia io; el segundo, el og ei oad oca us, como
complejo ins i ucional peculia elacionado con las inmunidades, el más p óximo a la
noción uncional de 'seño ío banal' del occiden e y su de Eu opa, aunque lo mismo
que espec o al ema de los de echos egalianos, se en iende con un sen ido de o den
público agmen ado. En de ini i a, Reu e ino a deci que hay e idencias pa a pen-
sa que las ealidades ydesa ollos seño iales no e an an di e en es en el espacio
ge mano como las p esen an los es udiosos.
Paul F eedman, po su pa e, discu ió la a iedad de ap oximaciones al pode
seño ial y oposición campesina al mismo en la his o iog a ía española, a iedad que
elacionó con las expe iencias, me odologías eideologías nacionales, pe o ambién
His ,
Ag a .
22 • Diciemb e l()()() •N).
231-247
233
Isabel
Al onso
yPascual
Ma ínez
Sopena
con la exis encia de di e en es uen es ygéne os, en los que no siemp e apa ecen
los campesinos. En ese sen ido con as ó la ausencia de menciones sob e campesi-
nos en la li e a u a cas ellana oca alana an es del XVI, con su g an p esencia en la
li e a u a medie al alemana, y la di icul ad po an o de aza la esis encia campe-
sina indi ec a yco idiana a la que él ha
dedicado
sus úl imos abajos.
El es udio de las ca as de anquicia ue obje o de la segunda sesión de
abajo. Su base e a un cues iona io elabo ado po B. Cu sen e, coo dinado del á ea.
Una se ie de p egun as a iculaba el conjun o, comenzando po la p oblemá ica de-
limi ación del p opio
concep o
de anquicia. Seguía una p opues a de con ex ualiza
las ca as a endiendo a la c onología, densidad espacial, di e sidad de los seño íos
yca ac e ís icas o males de los ex os, que e minaba sugi iendo su con as e con
uen es de in o mación di e sas. Las cues iones inmedia as in en aban ap oxima se a
la
pe cepción
campesina
de las anquicias, a a és del análisis de los p eámbulos
de los ex os, del (di ícil) disce nimien o de seño íos undia ios, banales ydomés icos,
de las a iaciones de las asas de exacción y la i ualización de los pagos. No obs-
an e, se ad e ía que la comunidad ecep o a de cualquie ca a es aba socialmen e
di e enciada, y que esul aba cla e indaga si las ca as aspa en aban los in e eses
de un sec o .
El p opósi o de B. Cu sen e? se exp esaba en el sub í ulo de su colabo ación:
indaga si el discu so campesino se islumb aba en los ex os, cómo pe cibían los
campesinos las p es aciones seño iales, y de qué mane a alcanzaban amodi ica las
en su a o . Una co a se ie de documen os le pe mi ió ilus a el calado de es os
p oblemas. Da ados en el siglo XIII a anzado y ela i os acomunidades del su de
F ancia, e elan a las ca as de anquicia bajo dis in os p ismas: como una secuen-
cia, como un ges o opo unis a, ocomo la salida de un con lic o
El discu so campesino no es explíci o. Debe desci a se en medio de la e ó ica
de los ex os. Además, ha exis ido una "es a egia del silencio" en el seno de la
sociedad
local, una olun ad de no ija po esc i o usos cuyo dis u e pod ía pelig a
si se o malizaba... Cuando el his o iado se
ace ca
a las ca as de anquicia, po
an o,
debe
ab i se paso en la ma aña de palab as y es á obligado ape segui e lejos
ugaces. En odo caso, pa ece menos di ícil de ap ehende cómo las comunidades
campesinas han llegado a eo ien a las obligaciones seño iales. En p ime luga , po
el esca e de cie as exacciones a bi a ias, las ailles yques es, a las que Cu sen e
concede
una g an impo ancia concep ual: su sup esión ma ca la on e a en e una
simple ca a de cos umb es y una ca a de anquicias. En segundo luga , las anqui-
cias ponen el acen o en cie as o mas de en a, e e idas a la p oducción, ans o -
mación ein e cambio de bienes, y en los de echos de jus icia. Pe o, en úl imo ex e-
mo, lo más impo an e es cómo se ges iona odo es o, pues la comunidad
-o
mejo ,
un sec o de ella, los no ables que ac uan como o iciales del seño y magis ados
comunales-, ecupe a una pa e de lo que
debe
al seño a a és de las mul as y de
"F anchises el
p élé emenl
aux Xlle el Xllle. siécles. La le e des cha les el la oix des
paysans"
234
Fo mas y unciones de la en a: un es udio compa ado de la
iscalidad
seño ial
(1050-135
O)
paula inos aspasos de compe encias, Pa a Cu sen e, "un juego su il con ie e a es e
sec o en po a oces de los in e eses del conjun o de la comunidad y en bene icia ios
del sis ema seño ial",
Pa ice
Beck'
comenzó azando un pano ama his o iog á ico de las ca as de
anquicia en F ancia, Como pun o de pa ida,
cabe
eco da a la Commission des
Cha es de F anchises (1920), en cuyo seno Geo ges Espinas impulsó la edición de
las uen es, Du an e decenios, los es udios que se de i a on de es a amplia a ea
ue on de co e iushis ó ico y se o ien a on basicamen e en dos di ecciones: dis ingui
ycompa a los elemen os del egimen seño ial, y econs ui las amilias ex uales,
Toda ía hoy, los his o íado es del de echo y de las ins i uciones siguen p eocu-
pándose del ema, incluso p opo cionándole un in e an opológico; Paul Ou liac ha
sido su mejo exponen e, Pe o las anquicias han in e esado
cada
ez más a los
es udiosos de la his o ia social, R, Fossie y G, Si e y han pa ido de ellas en sus
in es igaciones sob e el campesinado del No e de F ancia; su ejemplo mues a an o
las posibilidades de es e ma e ial de abajo, como la dispa idad de opiniones que es
suscep ible de gene a ,
Beck analizó en la segunda pa e de su exposición un elenco de ca as de
Bo goña, seleccionando aquellas que mejo esceni ican a los seño es an e sus depen-
dien es, Su c onología, e lejo del conjun o egional, iene un aspec o ondula o io: un
ímido comienzo en el siglo XII p eludia la explosión del XIII, a la que sigue una
in ensa disminución en el XIV; el mo imien o se eac i a en los siglos XV Y XVI,
iempos de econs ucción, En Bo goña, los duques pa ecen se los g andes impulso es
del mo imien o de anquicias, secundados po los seño es laicos: ¿cómo lo exp e-
san? Cuando los p eámbulos li e a ios adquie en consis encia, a ines del siglo XIII,
sus al os ideales espi i uales co ejan a la pob eza de los ús icos, la libe ad nece-
sa ia, la insopo able cos umb e.., Con el iempo, se a isba un ecuen e ondo de
iolencia, Po o a pa e, las ca as exp esan la di e sidad de condiciones de los
dependien es: las anquicias no han pe seguido la igualdad,
La p esen ación de la España c is iana po P, Ma ínez Sopena" des acó un
p oceso cla e: la ma cha hacia el su y la anexión de e i o ios andalusíes que ca-
ac e iza los siglos cen ales de la Edad Media, Todo es o signi ica una la ga expe-
iencia colonizado a, en cuyo seno las ca as pueblas inco po a on la idea de an-
quicia, Pa a el caso, una meno p esión seño ial hab ia di e enciado las zonas de la
expansión -más allá de los íos Due o, Eb o y L1ob ega -, de las ie as domínadas po
los c is ianos desde an iguo, lo que aduci ía el ue e ínculo de los nue os e i o-
ios con las mona quías y el ap emio de asen a allí una población es able,
Pe o el pano ama es más complejo, Como paso p e io, se ad ie e una e mi-
nología di e sa yambigua: en Na a a oCas illa, se llama ue o an o a las ca as de
cos umb es como a las de anquicias -un nomb e
desconocido
en Ca aluña-, al iem-
"Réali és e ep ésen a ions paysannes du p élé emen iscal dans les cha es de anchises,
e plus pa iculie e nen bou quiqnon".
"Las ca as de anquicia y la en a seño ial en la España c is iana (siglos XI-XIII)"
s«. Ag il .
]].
Diciemb e
]()()(J.
N'.
131-.247
235
Isabel Al onso yPascual
Ma ínez
Sopena
po que los au o es discu en si la no malización de los usos signi ica una mejo a del
campesinado. Po o o lado, la dis ibución e i o ial de los ex os dis a de se homo-
génea; es o, que plan ea las di e en es ó mulas de colonización de los espacios
nue os,
indica
ambién los p o undos cambios expe imen ados an es de 1200 en los
paises de ieja dominación c is iana, cambios que no u ie on el mismo signo: en
Ca aluña ieja c ecie on las exigencias seño iales (se idumb e emensa) ,
yen
Cas illa
se alige a on ( ue os buenos).
El
p oceso
que condujo a educi la p esión seño ial, en pa icula al no e del
Due o, iene aspec os insu ecionales bien conocidos. Es o no es obs áculo pa a en oca
las ca as de anquicia desde un ai én de negociación ycon lic o en e los pode es
seño iales y las
comunidades
campesinas. No
cabe
ol ida , en in, que las exacciones
de las ca as e elan explici amen e las cla es de di e enciación in e na del campe-
sinado; en e ellas, la p es ación de se icios a mados, la posibilidad de ges iona o
no explo aciones amilia es, la pe enencia a una mino ía e nico- eligiosa..
La I alia comunal u o una densidad a iable. En las egiones u banizadas del
no e que cons i uyen el núcleo de la colabo ación de F. Menan ", las ans o macio-
nes polí icas de la
ciudad
ie on su co ela o en la emancipación del campo ci cun-
dan e. Pe o las ca as de anquicia no han gene ado una his o iog a ía p opia, como
ha
sucedido
con o os aspec os de las comunidades campesinas
-po
ejemplo sus
o ígenes, la emancipación de los sie os, o los bu gos ancos-o Más bién, és os y
o os asun os han in e e ido en el p o agonismo de las ca as de anquicia.
En es as condiciones, el abajo de Menan iene mucho de iden i icación de un
ema, de plan eamien o de una p oblemá ica concep ual: esul a necesa io di e encia
las ca as de anquicia de los es a u os dados po las comunidades campesinas y de
los que es ablecen los seño es pa a egula sus explo aciones ag a ias, o de las
ca as de en anquecimien o de sie os y de las ca as de bu gos ancos, habi ual
concesión u bana aaldeas es a égicas del "con ado". Pa ece que la g an di e encia
espec o a casi odo lo demás eside en que las ca as de anquicias biselan el
seño ío banal; en los casos ex emos, lo educen a un simbólico ju amen o de ideli-
dad.
La ica documen ación i aliana o ece o as e lexiones sob e un p oceso que
se si úa p incipalmen e en e 1150 y 1250. Re engamos que las anquicias se ob u-
ie on muchas eces median e esca e, lo que ha sido una uen e de p oblemas
po que signi icó un emp ano ein enso endeudamien o de la comunidad. Po o o
lado, es ecuen e que una sucesión de ca as deje
pe cibi
el p og eso de las libe -
ades locales, pe o los da os aconsejan cau ela sob e la imagen de una comunidad
cohe en e: la au onomía
negociada
pudo
no
comp ende
a odos, de o ma que los
icos del luga comenza on amejo a an es que sus con ecinos. Y -co no los icos o
en e ellos-, los que se ían a caballo.
El Lexikon des Mi elal e s incluye la en ada "eha e de anehises" usando la
p opia
exp esión ancesa, pe o el a ículo no con iene ninguna no icia e e en e a
"Les cha es de anchíse dans l'l alíe communale"
236
His . Ag a . 22 • Diciemb e
2000·
pp.
1-247
Fo mas y unciones de la en a: un es udio compa ado de la
iscalidad
seño ial
(1050-135
O)
Alemania. La amosa enciclopedia no deja luga a
dudas
sob e un luga común: que
Alemania ca ece de algo pa ecido a las ca as de anquicia. Aunque J.
Mo se
ad i ió que "cuando se buscan, se hallan", las ca as de anquicia deja on el luga
a
los"
eis úme en su exposición.
En Alemania abundan los "Weís üme ". "Weís üm" puede aduci se po ' econo-
cimien o de de echos'. Con iene añadi que se hace ainicia i a del seño y que
implica los de echos ylibe ades de és e, no los de una comunidad campesina. Se
han conse ado unas 10.000 ac as de es e ipo pa a odo el Impe io, pe o solo un
e cio han sido edi adas; apa ecen en el siglo XI, aunque su olumen mayo se
concen a en los siglos XV y XVI. Pa a J. Mo sel, ales ma e iales oda ía espe an
in es igaciones aco des a su impo ancia. Él
dedicó
su es udio a ex os de F anconia,
un país que conoció la se idumb e y un sis ema seño ial p o undamen e agmen ado.
El análisis del conjun o de ca as an e io es a 1350 se cen ó en una conse-
cuencia de la agmen ación seño ial. En cualquie luga había a ios seño es y sus
compe encias no e an del mismo ni el. Los ' eie úme de F anconia e lejan el epa -
o de los de echos en e los seño es y su econocimien o po los campesinos depen-
dien es. Na u almen e, es e epa o se
acoplaba
a la je a quía seño ial. El seño
p incipal e a el que p ime o omaba la en a, el que enía de echo adesaloja a los
o os cuando hacía uso de sus de echos de hospedaje, aquel aquien siemp e se le
lle aba la en a (es o es, que no debía enca ga se de ecoge la). Como se hizo
obse a , ales da os ecue dan la plu alidad y la je a quía de las "behe ías" cas e-
llanas. En cambio, ningún elemen o ayuda a alo a el papel de la comunidad cam-
pesina, cuyo discu so
queda
en la oscu idad: sal o que la es uc u a de los ex os
pa ece indica una discusión seño po seño .
La e ce a sesión de es e coloquio se
dedicó
monog á icamen e a las co eas,
galicismo de uso gene alizado pa a e e i se a las p es aciones de abajo obliga o ias
que encub e una e minología y ocabula io muy a iado. El cues iona io gene al pa a
enma ca la discusión que es u o a
ca go
de Ghislain B unel" cons i uye una muy ú il
pues a al día de los pun os en deba e. Des aquemos los p incipales: el con ex o
his o iog á ico y las p oblemá icas gene ales que han ca ac e izado el ema de las
co eas en las di e en es adiciones his o iog á icas ymodelos eó icos. En ese sen-
ido la p egun a cla e sob e la que B unel in i aba a e lexiona es sob e el
g ado
en
que los esul ados es án condicionados po las uen es o po los modelos eó icos a
los que se ha inculado la in es igación. De ahí la suge encia de e o mula alguna
de las cues iones que a ec an an o a la alo ación del peso global de esas
ca gas
sob e las explo aciones campesinas, a sus modalidades p ác icas, sus a iadas deno-
minaciones, como a las líneas y causas de su e olución, que pe mi an diseña una
geog a ía de las co eas pa a mejo en ende las elaciones con el ámbi o espacial en
que se implan a on. Igualmen e des acó las cues iones e e idas a la na u aleza des-
igual de es as obligaciones en elación a una muy
compleja
di e enciación social
campesina, pa a e mina llamando la a ención sob e la necesidad de a e igua cómo
"Les cha les de coulumes ['Weis üme '] en F anconie"
'Co ées de labou , se ices de cha oi el équisilions mili ai es en e Xie el XIVe siecles'
Hi s , Ag . •Diciemb e
20()()·
pp.
231-247
237
Isabel
Al onso
y
Pascual
Ma ínez
Sopena
ue on
pe cibidas
(acep adas, esis idas, negociadas...) y denominadas es as ca gas
po los con empo áneos en elación al es o de exacciones seño iales.
En es a sesión la con ibución en iada po Wendy Da ies", compa ó es á eas
del lejano oes e con una lengua ycul u a simila , el b i ónico (b i onic),en el pe íodo
an e ío ypos e io a la conquis a No manda, aunque se cen ó en Gales, con b e es
e e encias aCo nualles yB e aña.
En es as á eas la ausencia de e e encias, que la au o a econoce, puede
simplemen e se una
consecuencia
del ipo de uen e que engamos, le inclina a
pensa que las p es aciones en abajo, en elación aIngla e a y el no e eu opeo en
gene al, e an inexis en es o muy lige as, an es de la conquis a no manda eincluso
después, yexigidas más pa a la cons ucción que pa a la ag icul u a, o ganizadas
po illas no po seño íos, colec i as más que indi iduales yasociadas a la ca encia
de libe ad. En ese ma co compa a i o, la p egun a es an o po las azones de la
di e encia
como
po las del cambio. La di e encia la encuen a en los signi ica i os
ni eles de
p opiedad
campesina, en los bajos ni eles de cul i o ce eal y en la impo -
ancia económica de la ue za de abajo escla a, en las egiones es udiadas. En ese
sen ido, los
cambios
-conside a-
no an ligados an o a la conquis a, que supuso
cie amen e nue os seño es, como a azones in e nas de manumisión de escla os y
mayo expansión ag a ia, elacionada con la economía del bene icio que desa olla-
on las nue as ó denes monás icas.
Julien De nande
'?
po su pa e, o eció una o iginal -y discu ible-, in e p e a-
ción del
cambio
en la exigencia de las p es aciones de abajo que obse a a pa i
del siglo XII en el ámbi o de la Al a Alemania. En su opinión, es e cambio se ca ac-
e iza po el paso de un seño ío basado sob e el con ol de la ac i idad p oduc i a,
a a és de co eas semanales muy pesadas, a o o basado sob e el con ol del
p oduc o, en el que las co eas pasa ían a ene un me o signi icado simbólico como
signo de sumisión. Las ans o maciones hab ían ido en el sen ido de libe a al cam-
pesinado de ese con ol di ec o, da les au onomía amilia , comuni a ia ysome e los
yexplo a los a a és del
me cado
seño ial. De elaciones de p oducción di ec as se
hab ía pasado a elaciones media izadas, de un modo de p oducción o ien ado hacia
la imposicíón de 'sob e abajo' a o o o ien ado hacia la punción del mismo, es deci ,
a un inc emen o de las asas de exacción sólo posible po la au onomización de los
dominados oeme gencia del mundo campesino.
Pa a el es udio de las co eas en la I alia sep en ional F ancesco Pane o en
su
con ibución",
señaló la necesidad de cues iona dos ipos de elación que se
ienen
discu iendo
en la his o iog a ía i aliana de los úl imos quince años ela i os a
es e ema, la que se es ablece en e co eas yse idumb e, y la conexión di ec a
en e
decli e
de las exigencias en abajo ydesa ollo de la ci culación mone a ia en
el ámbi o de la economía me can il 'p ecapi alis a' bajomedie al.
'Labou se ice in B i onic a eas'
10 Les 'co ées' en Hau e-Allemagne du second ie s du Xie siécle au milieu du XIVe siécle du
appo de p oduc ion au symbole de do nina ion'
11 'Le
"co ées"
nelle
campagne
dell'l alia se en ionale: p es az.oni d'ope a "pe sonal!". " eali"
e"pubbliche" (secoli-X-XIV)"
238
H¡s .
Ag a .
•Diciemb e
J()()()
•
pp.
231-247
Fo mas y unciones de la en a: un es udio compa ado de la
íscalidad
seño ial
(1050-1350)
Pa a en en a es os p oblemas el au o conside a necesa io dis ingui co eas
pe sonales y eales po un lado, y en e la unción de las de na u aleza ag a ia y las
de o igen público y seño ial po o o, acla ando que los da os sob e p es aciones no
son p ueba de una condición ju ídica in e io de los dependien es que las p es an,
pues la na u aleza se il de la co ea e a consecuencia de la condición se il de la
pe sona que había de p es a la y no al e és.
También Pane o habló de ans o maciones y el sen ido de las mismas, y la
c onología bien es ablecida que o ece in e esa con obje i os compa a i os. Pa a
I alia del No e el pe íodo de mayo exigencia de co eas ag a ias ue du an e el
p edominio del sis ema cu ense ca olingio, con un p og esi o decli e de dichas p es-
aciones a pa i del siglo X. Es a c isis se ha elacionado con un ans o mación de
la cu is, y un desa ollo de la explo ación indi ec a desde ines del siglo IX, p oceso
en el que muchos de los censos exigidos a los campesinos como complemen o de las
en as en especie ep esen an segu amen e el u o de una len a 'mone a ización' de
ope ae yanga iae. Pe o Pane o apun a igualmen e una c ecien e econ e sión de los
p ime os en los segundos, en endiendo po és os los exigidos po el eje cicio de la
ju isdicción que obligaba a odos los ús icos de un luga y no po la ie a concedida.
En es e sen ido, el au o conside a que el del siglo XII ue un p oceso opues o al de
la edad p eca olingia, cuando los abajos públicos se con i ie on en exigencias
p i adas de los g andes p opie a ios y se con undie on con las co eas ag a ias. No
es posible pues habla de desapa ición de las co eas elacionada con la in ensi ica-
ción de la ci culación mone a ia desde el siglo XI, po que lo que se da es una ans-
o mación de las p es aciones de abajo a lo la go del pe íodo. Mien as los se icios
ag a ios se eduje on has a casi desapa ece en e X y XII, los abajos de ipo banal
opúblicos pe du a on a lo la go de odo el medie o ydespués. En pa e las co eas
debidas a los seño es ju isdiccionales o a comunas u banas dominan es ue on abo-
lidas po las concesiones
-pagadas-
de anquicias, pe o las ope as públicas a a o
de la comuna de esidencia con inua on siendo una obligación colec i a ambién en
los siglos de desa ollo de una economía me can il, en algunas comunidades du an e
odo el an iguo égimen.
Pa a el espacio cas ellano leonés Isabel
Al onso"
llamó la a ención sob e al-
gunas cues iones que en su opinión equie en ee aluación y más in es igación. La
alo ación del peso de es as ca gas sob e los hoga es campesinos, así como su
e olución, conside a han de se some idas a econside ación, an o espec o a su
ex ensión an es de pasa a manos seño iales (el p oblema de las inmunidades, su
abundancia ysigni icado); como du an e los siglos XI-XIII, cuando pa ecen más ex-
endidas; lo mismo que han de se e isadas las azones del apa en e e oceso
gene alizado a pa i del siglo XIII, cuando es cie o que muchos da os hablan de
ebajas, conmu aciones y has a sup esiones, pe o ambién son nume osos (más si se
explo an nue as uen es) los que in o man de su con inuidad en los mismos, o más
g a osos, é minos. De ahí la necesidad de plan eamien os que engan en cuen a una
'Las p es aciones de abajo en el espacio cas ellano leonés'
H
ÍJ .
A¡: il .
1]
•Diciemb e
2000
•pp. 23 ¡
-24
7
239
Isabel
Al onso
y
Pascual
Ma ínez
Sopena
ó mulas de de ensa que pasaban po e asa el pago de los a endamien os y po
ei indica o mas de posesión de la ie a más es ables. Puede deci se que con el
paso del iempo su o ganización mejo ó. En e ec o, el campesinado de la época más
an igua apa ecía o ganizado en dos colec i idades di e en es, la pa oquia y los g u-
pos dominicales. Pe o la c isis de los dominios illica ios y el monopolio de la ju is-
dicción po el p íncipe menoscaba on la impo ancia de los úl imos en bene icio de la
pa oquia, con e ida además en ma co de la jus icia. Como ya no esul a á ex año
a es as al u as de la exposición, una oliga quía de campesinos acomodados ocupaba
los pues os de escabinos yges ionaba los bienes de las iglesias aldeanas.
La e ocación de las g andes a eas colonizado as del siglo XII en los países
si uados en e el Elba, el Saal y el Ode cons i uye el pun o de pa ida habi ual pa a
signi ica su inco po ación al espacio ge mánico y los p o undos cambios que suce-
die on. Así lo en endió ambién M. Scha kowsk >. que en ió un esumen de su a-
bajo aunque no
pudo
es a p esen e en el Coloquio. Pa a el caso, uno de los aspec os
más impo an es es la implan ación del sis ema de Hu en e assung (seño ío a icula-
do a base de hu en, explo aciones amilia es), que se desa olla sob e un e i o io
cuya densidad demog á ica e a aun baja, de u banización incipien e y escaso desa-
ollo me can il. No obs an e, la imagen his o iog á ica pa ece discu ible: las en as
que pagaban los colonos no e an an homogéneas como se suele pos ula , ni ampo-
co las o mas de con ibución; el paso del iempo y las adiciones cul u ales son
ac o es a ene en cuen a (aunque la au o a p imaba las ealidades socio-económicas
sob e las é nicas). En al sen ido, y conside ando sob e odo los aspec os e olu i os,
la c isis de la Baja Edad Media allanó el camino a un d ás ico endu ecimien o de las
condiciones de dependencia, que se conc e a on en un nue o modelo seño ial, el
denominado Gu he scha .
Como balance, puede deci se que la eunión e idenció a ios p oblemas de
ca ac e gene al. Las p o undas di e encias de ocabula io -que hacen a los b i áni-
cos habla de "exacciones", mien as los españoles p e ie en habla de " en a"-, de-
penden con ecuencia de dis in as adiciones his o iog á icas, algo que esul a ex-
ensi o a las ca ego ías de seño ío que se manejan (domés ico, undia io, banal ...)
¿Tiene alidez segui las dis inguiendo? Al menos, se cons a a on enómenos de su-
pe posición osolapamien o seño ial de F anconia a Cas illa, po ci a casos donde e a
ecuen e que un campesino u ie a sob e sí a ios seño es. Pe o coincidencias como
és as no signi ican un cuad o con inen al uni o me: más bien se enca eció que la
p esión seño ial y la iqueza dibujaban una Eu opa desigual a sí misma. ¿En qué
medida? No alcanzó ap ecisa se del odo; según quedó indicado, hubie a sido con-
enien e una mayo p eocupación po el papel cen al que, como célula social y
económica, jugó la amilia campesina.
El conjun o de pa icipan es alo ó muy posi i amen e los cues iona ios. Pe o
ambién ue on pa en es los p oblemas de su seguimien o, a ibuidos según los casos
23 "Ing esos seño iales en los e i o ios de la colonización del es e alemán del siglo XII al XIV
las a iaciones en las en as
debidas
po los campesinos" ( ad. del esumen po co esía de
V. Fa ías)
246
íis .
Ag d",
]]
•
DJeicm Jl"1'
.,!()()().
/JI).
/-24'"
Fo mas y unciones de la en a: un es udio compa ado de la
iscalidad
seño ial
(1050-1350)
a las ca encias de las uen es y al es ado de la in es igación. Resul aba di ícil con-
es a a cie as p egun as. Además, pa a muchos de los p esen es, man ene la o ien-
ación p opia del coloquio, la pe spec i a campesina, había ep esen ado un e o. La
pe cepción gene al pod ía esumi se en la exp esión de B. Cu sen e "un obe a o io
un an o nue o e incon o able"; en e o as cosas po que, como a gumen ó S. Colla ini,
la época conoció "un con ol seño ial absolu o de la documen ación esc i a", que solo
pudie on so ea las éli es aldeanas.
P ecisamen e, las di e encias in e nas del campesinado y sus epe cusiones
ibu a ias cons i uye on uno de los emas más desa olladas. En su in e ención inal,
M. Bou in eco dó que du an e las ases p epa a o ias se había emido una imagen
monolí ica de la comunidad campesina; en cambio, el esul ado e a algo muy di e en-
e, asociado al ealce adqui ido po los "ambien es in e medios" que cons i uían los
g upos de no ables locales, es imando que las colabo aciones se habían hecho eco
de los ecien es a ances en el análisis de los con lic os y de la adminis ación eco-
nómica de los seño íos. Aún cabe añadi que a lo la go de la eunión p oli e a on las
ideas sob e la inicia i a de las eli es locales en la ob ención de anquicias; no es a o
que el caso i aliano o ezca las mejo es posibilidades de conoce la ayec o ia de los
no ables an es de con e i se en p omo o es de las ei indicaciones, cuando e an
agen es seño iales o se en iquecían negociando en la ciudad más p óxima...
Los asis en es se despidie on no solo con el comp omiso de la inmedia a pu-
blicación. También aco da on euni se o a ez en el año 2002 pa a a on a la p o-
blemá ica de las exacciones desde la pe spec i a de los seño es, sus bene iciados.
ymani es a on su in e és po que en onces se solici e de nue o a la Jun a de Cas illa
y León el uso del Cas illo de la Mo a, que combina la idoneidad de sus ins alaciones
con el a o exquisi o de su pe sonal.
His .
Ag d .
2]
•Diciemb e lOO O •
JJJJ.
]j
1-247
247