Formas y funciones de la renta: un estudio comparado de la fiscalidad señorial en la Edad Media Europea (1050-1350)
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HISTORIA AGRARIA. 22 • Diciembre 2000· /JI'. 231-247 •©SEHA Formas y funciones de la renta: un estudio comparado de la fiscalidadad señorial en la Edad Media Europea (1050-1350) Isabel Alfonso yPascual Martínez Sopena Entre los días 31 de mayo y 4 de junio de este año, ha tenido lugar en el Castillo de la Mota de Medina del Campo un coloquio sobre los problemas de la renta señorial en la Plena Edad Media. Por concretar los objetivos de la cita de Medina, valga el título que sus organizadores, Monique Bourin y Pascual Martínez Sopena, dieron al texto preliminar Pour une anthropologie du prélévement seigneurial dans les campagnes de l'Occident médiéval (Xle-XIV s.). Réalités et répresentations paysannes du prélévement. En efecto, el coloquio forma parte de un plan de trabajo que, esbozado en 1998', pretende examinar algunas cuestiones clásicas de la historia medieval desde una perspectiva antropológica, dentro de un marco comparativo y sin perder de vista las fuentes; así, el estudio del mercado de la tierra y la servidumbre ya protagonizaron reuniones similares en Provenza y Roma en 1999. Además de incidir en el punto de vista campesino, el referido texto preliminar calificaba como prioridades el análisis de las tradiciones historiográficas, de las prestaciones en trabajo, y de las cartas de franquicia. Por otro lado, preveía una sección específica dedicada al estudio de casos regionales yllamaba la atención sobre el vocabulario de las exacciones. En momentos posteriores se hizo un notable esfuerzo por conjugar estas directrices y evitar que se solaparan; las cartas de franquicia se valorarían por su papel revelador de las relaciones sociales, y para las corveas se propuso un enfoque plural (económico, y más particularmente socio-simbólíco), en tanto se aconsejaba que los estudios de casos destacasen el peso económico de las exacciones sobre la economía campesina. • Isabel Alfonso yPascual Martfnez Sopena son investigadores del Instituto de Historia del CSIe. Centro de Humanidades, CSIC, d. Duque de Medinaceli, 6, 28014 Madrid, e-mail: [email protected]. El Laboratoire de Médiévistique Occidentale de Paris - UMR 9963 promovió la reunión "Un audit international: vingt ans d'études d'histoire économique de l'Occident médiéval, bilans et perspectives" (Noirmoutier, mayo de 1998). 231
Isabel Alfonso yPascual Martínez Sopena Estos planteamientos fueron desarrollándose gracias a reuniones preparatorias celebradas en París y Valladolid durante la primavera y el otoño de 1999. Los cuestionarios que concretaban las líneas de investigación yestablecían el indispensable umbral común se ultimaron acomienzos del año 2000. Antes del coloquio, los participantes enviaron resúmenes de sus puntos de vista y copia de los documentos que pensaban analizar. En Medina hubo una veintena larga de colaboraciones y varios invitados; se facilitó, además, la presencia de jóvenes investigadores mediante becas. En total, algo menos de 40 personas, cifra incluso abultada para la tarea tipo taller que se pretendía. Las páginas inmediatas intentan captar lo más significativo de unos días de intenso trabajo. Se basan en el dossier distribuido al abrirse el Coloquio y en notas personales. Sin embargo, no dan cuenta de un aspecto básico en casi todas las presentaciones, los comentarios de textos. Aún sabiéndose provisional, esta reseña confía en servir de adelanto a la publicación que en estos momentos se prepara. La primera sesión sobre Discursos historiográficos cruzados estuvo coordinada por Chris Wickham, medievalísta británico bien conocido entre nosotros, que abrió la sesión recreando el ambiente del coloquio de Trento de 19942,donde se pusieron en evidencia las diferentes tradiciones de análisis sobre el señorío, y por lo tanto el diferente significado (político ofundiario) que se daba a este término por parte de alemanes eitalianos. El telón de fondo de esta escenificación es la tipología de los señoríos medievales presentada por G. Duby, caracterizada por la estricta separación entre banal y fundiario (no se nos escapa el problema de la traducción de estos términos, en sí misma discutíble). Italianos, franceses (y también españoles) habrían sido más sensibles a esa propuesta del historiador francés que los alemanes o los británicos, que tampoco conceden a los derechos de ban más que un papel secundario, como glosó Chris Dyer al señalar que el poder del rey era lo suficientemente fuerte para que las banalités sólo pesasen sobre los siervos, no sobre los libres. Pero el panorama requiere mayores matices y, desde luego, resulta necesario adoptar nuevos enfoques, como de hecho en la misma historiografía francesa de los últimos veinticinco años se está haciendo. Lo que se aprecia es una tendencia a difuminar la separación entre las dos especies de señorío, a imponer una noción global, que cuestiona la validez de insistir en los orígenes como un dato perdurable, como una categoría que sirva para determinar todo el proceso (M. Bourin, B. Cursente), yapuesta por una noción integradora (como la de 'señorío local' de D. Barthélemy) de los componentes del señorío, que al tiempo permita atender a la variedad de situaciones que, incluso dentro de ámbitos reducidos, conoció la Europa medieval. Ciertamente, a nadie se le escapa la importancia de objetivar las distintas tradiciones culturales en las que trabajamos, de tener en cuenta estas cuestiones a la hora de analizar einterpretar las modalidades prácticas de la punción (prélévement, de nuevo los problemas de traducción) señorial. Véase G. DILCHER ye VIOLANTE (eds.) Strutture etrasformazioni della signoria rurale nei secoli X-XIII, Bolonia 1996 232 Hist, Agrilr. -Diciembre ..!(JOO •N' . .23} -247
Formas yfunciones de la renta: un estudio comparado de la fiscalidad señorial (1050-1350) Para ello contamos con varias intervenciones. La de Sandro Carocci sobre la historiografía italiana, destacó que el área meridional la más señorializada haya sido la menos estudiada, la carencia de una síntesis que recoja la diversidad regional y que el señorío haya sido considerado sobre todo como fenómeno político y social, como señorio territorial (banal), aunque con un sentido diferente a la noción francesa, con escasa atención a los aspectos socioeconómicos Para este historiador los caracteres básicos de la signoria, son la fragmentación tanto de propiedad como de derechos sobre la tierra, la multiplicidad de relaciones señoriales, por lo que se parece menos al modelo de 'señorío eminente' propuesto por Duby que al de 'señorío local' de Barthélemy y Wickham; la gran autonomía productiva campesina, pese a testimonios en contrario como evidencian la intervención señorial en la bonificación de tierras (Menant, Carocci o Martin). Sin embargo, la externalidad de esta intervención hace que el alodio sobreviva y se incremente. Rasgo éste -recordemos que se dicesólo italiano. El debate parece centrado sobre el modo de evolución de este señorío, ciertamente no muy eficaz ni política ni económicamente, y la influencia que el desarrollo de las comunas tuvo en dicha evolución. Pero el gran problema que presenta esta historiografia, incluida la actual, es la falta de acuerdo sobre lo apropiado, o no, de distinguir 'lo banal' de 'lo fundiario'. Como veremos después, Francesco Panero al tratar de la renta en trabajo, discute la opinión de Carocci sobre el carácter fundiario de las corveas. Tim Reuter se refirió a las formas de señorío rural en la historiografía alemana, aunque en realidad habría que decir germánica pues incluye a los historiadores alemanes y austríacos. Reuter, quien aclaró que para entender sus tradiciones había que relacionarlas con su matriz institucional, apuntó la escasa influencia del marxismo en el discurso académico sobre el tema, en gran parte porque la historia medieval académica era o 'gran historia' (política, eclesiástica, intelectual, pero apenas económica), o una historia territorial muy teleológica, incluso mística, de cada 'Iand, una historia desde arriba no atenta a las expresiones campesinas, y como vínculo entre ambas estaba una historia constitucional, que explica tanto lo particular de la terminología y problemas planteados como la escasa atención a los cambios económicos y sociales presente en la historiografía de otros países. De ahí que Reuter plantease tres aspectos básicos que considera necesario analizar: Grundherrshcaf, Vogtei y regalías. El primero, cuya traducción más acertada le parece la de 'señorío rural', entendido más como señorío sobre la tierra, organización política local, incluso una forma de poder, que como señorío fundiario; el segundo, el vogtei oadvocatus, como complejo institucional peculiar relacionado con las inmunidades, el más próximo a la noción funcional de 'señorío banal' del occidente y sur de Europa, aunque lo mismo que respecto al tema de los derechos regalianos, se entiende con un sentido de orden público fragmentado. En definitiva, Reuter vino a decir que hay evidencias para pensar que las realidades ydesarrollos señoriales no eran tan diferentes en el espacio germano como las presentan los estudiosos. Paul Freedman, por su parte, discutió la variedad de aproximaciones al poder señorial y oposición campesina al mismo en la historiografía española, variedad que relacionó con las experiencias, metodologías eideologías nacionales, pero también Hist, Agrar. 22 • Diciembre l()()() •N). 231-247 233
Isabel Alfonso yPascual Martínez Sopena con la existencia de diferentes fuentes ygéneros, en los que no siempre aparecen los campesinos. En ese sentido contrastó la ausencia de menciones sobre campesinos en la literatura castellana ocatalana antes del XVI, con su gran presencia en la literatura medieval alemana, y la dificultad por tanto de trazar la resistencia campesina indirecta ycotidiana a la que él ha dedicado sus últimos trabajos. El estudio de las cartas de franquicia fue objeto de la segunda sesión de trabajo. Su base era un cuestionario elaborado por B. Cursente, coordinador del área. Una serie de preguntas articulaba el conjunto, comenzando por la problemática delimitación del propio concepto de franquicia. Seguía una propuesta de contextualizar las cartas atendiendo a la cronología, densidad espacial, diversidad de los señoríos ycaracterísticas formales de los textos, que terminaba sugiriendo su contraste con fuentes de información diversas. Las cuestiones inmediatas intentaban aproximarse a la percepción campesina de las franquicias, através del análisis de los preámbulos de los textos, del (difícil) discernimiento de señoríos fundiarios, banales ydomésticos, de las variaciones de las tasas de exacción y la ritualización de los pagos. No obstante, se advertía que la comunidad receptora de cualquier carta estaba socialmente diferenciada, y que resultaba clave indagar si las cartas trasparentaban los intereses de un sector. El propósito de B. Cursente? se expresaba en el subtítulo de su colaboración: indagar si el discurso campesino se vislumbraba en los textos, cómo percibían los campesinos las prestaciones señoriales, y de qué manera alcanzaban amodificarlas en su favor. Una corta serie de documentos le permitió ilustrar el calado de estos problemas. Datados en el siglo XIII avanzado yrelativos acomunidades del sur de Francia, revelan a las cartas de franquicia bajo distintos prismas: como una secuencia, como un gesto oportunista, ocomo la salida de un conflicto El discurso campesino no es explícito. Debe descifrarse en medio de la retórica de los textos. Además, ha existido una "estrategia del silencio" en el seno de la sociedad local, una voluntad de no fijar por escrito usos cuyo disfrute podría peligrar si se formalizaba... Cuando el historiador se acerca a las cartas de franquicia, por tanto, debe abrirse paso en la maraña de palabras y está obligado aperseguir reflejos fugaces. En todo caso, parece menos difícil de aprehender cómo las comunidades campesinas han llegado areorientar las obligaciones señoriales. En primer lugar, por el rescate de ciertas exacciones arbitrarias, las tailles yquestes, a las que Cursente concede una gran importancia conceptual: su supresión marca la frontera entre una simple carta de costumbres y una carta de franquicias. En segundo lugar, las franquicias ponen el acento en ciertas formas de renta, referidas a la producción, transformación eintercambio de bienes, y en los derechos de justicia. Pero, en último extremo, lo más importante es cómo se gestiona todo esto, pues la comunidad -o mejor, un sector de ella, los notables que actuan como oficiales del señor y magistrados comunales-, recupera una parte de lo que debe al señor a través de las multas y de "Franchises el prélévemenl aux Xlle el Xllle. siécles. La lettre des charles el la voix des paysans" 234
Formas yfunciones de la renta: un estudio comparado de la fiscalidad señorial (1050-135 O) paulatinos traspasos de competencias, Para Cursente, "un juego sutil convierte a este sector en portavoces de los intereses del conjunto de la comunidad y en beneficiarios del sistema señorial", Patrice Beck' comenzó trazando un panorama historiográfico de las cartas de franquicia en Francia, Como punto de partida, cabe recordar a la Commission des Chartes de Franchises (1920), en cuyo seno Georges Espinas impulsó la edición de las fuentes, Durante decenios, los estudios que se derivaron de esta amplia tarea fueron de corte iushistórico y se orientaron basicamente en dos direcciones: distinguir ycomparar los elementos del regimen señorial, yreconstruir las familias textuales, Todavía hoy, los historíadores del derecho y de las instituciones siguen preocupándose del tema, incluso proporcionándole un tinte antropológico; Paul Ourliac ha sido su mejor exponente, Pero las franquicias han interesado cada vez más a los estudiosos de la historia social, R, Fossier y G, Sivery han partido de ellas en sus investigaciones sobre el campesinado del Norte de Francia; su ejemplo muestra tanto las posibilidades de este material de trabajo, como la disparidad de opiniones que es susceptible de generar, Beck analizó en la segunda parte de su exposición un elenco de cartas de Borgoña, seleccionando aquellas que mejor escenifican a los señores ante sus dependientes, Su cronología, reflejo del conjunto regional, tiene un aspecto ondulatorio: un tímido comienzo en el siglo XII preludia la explosión del XIII, a la que sigue una intensa disminución en el XIV; el movimiento se reactiva en los siglos XV Y XVI, tiempos de reconstrucción, En Borgoña, los duques parecen ser los grandes impulsores del movimiento de franquicias, secundados por los señores laicos: ¿cómo lo expresan? Cuando los preámbulos literarios adquieren consistencia, a fines del siglo XIII, sus altos ideales espirituales cortejan a la pobreza de los rústicos, la libertad necesaria, la insoportable costumbre.., Con el tiempo, se atisba un frecuente fondo de violencia, Por otra parte, las cartas expresan la diversidad de condiciones de los dependientes: las franquicias no han perseguido la igualdad, La presentación de la España cristiana por P, Martínez Sopena" destacó un proceso clave: la marcha hacia el sur y la anexión de territorios andalusíes que caracteriza los siglos centrales de la Edad Media, Todo esto significa una larga experiencia colonizadora, en cuyo seno las cartas pueblas incorporaron la idea de franquicia, Para el caso, una menor presión señorial habria diferenciado las zonas de la expansión -más allá de los ríos Duero, Ebro y L1obregat-, de las tierras domínadas por los cristianos desde antiguo, lo que traduciría el fuerte vínculo de los nuevos territorios con las monarquías y el apremio de asentar allí una población estable, Pero el panorama es más complejo, Como paso previo, se advierte una terminología diversa yambigua: en Navarra oCastilla, se llama fuero tanto a las cartas de costumbres como a las de franquicias -un nombre desconocido en Cataluña-, al tiem- "Réalités et représentations paysannes du prélévement fiscal dans les chartes de franchises, et plus particulierernent bourquiqnon". "Las cartas de franquicia y la renta señorial en la España cristiana (siglos XI-XIII)" tts«. Agrilr. ]]. Diciembre ]()()(J. N'. 131-.247 235
Isabel Alfonso yPascual Martínez Sopena po que los autores discuten si la normalización de los usos significa una mejora del campesinado. Por otro lado, la distribución territorial de los textos dista de ser homogénea; esto, que plantea las diferentes fórmulas de colonización de los espacios nuevos, indica también los profundos cambios experimentados antes de 1200 en los paises de vieja dominación cristiana, cambios que no tuvieron el mismo signo: en Cataluña vieja crecieron las exigencias señoriales (servidumbre remensa) , yen Castilla se aligeraron (fueros buenos). El proceso que condujo areducir la presión señorial, en particular al norte del Duero, tiene aspectos insurrecionales bien conocidos. Esto no es obstáculo para enfocar las cartas de franquicia desde un vaivén de negociación yconflicto entre los poderes señoriales y las comunidades campesinas. No cabe olvidar, en fin, que las exacciones de las cartas revelan explicitamente las claves de diferenciación interna del campesinado; entre ellas, la prestación de servicios armados, la posibilidad de gestionar o no explotaciones familiares, la pertenencia a una minoría etnico-religiosa.. La Italia comunal tuvo una densidad variable. En las regiones urbanizadas del norte que constituyen el núcleo de la colaboración de F. Menant", las transformaciones políticas de la ciudad vieron su correlato en la emancipación del campo circundante. Pero las cartas de franquicia no han generado una historiografía propia, como ha sucedido con otros aspectos de las comunidades campesinas -por ejemplo sus orígenes, la emancipación de los siervos, o los burgos francos-o Más bién, éstos y otros asuntos han interferido en el protagonismo de las cartas de franquicia. En estas condiciones, el trabajo de Menant tiene mucho de identificación de un tema, de planteamiento de una problemática conceptual: resulta necesario diferenciar las cartas de franquicia de los estatutos dados por las comunidades campesinas y de los que establecen los señores para regular sus explotaciones agrarias, o de las cartas de enfranquecimiento de siervos y de las cartas de burgos francos, habitual concesión urbana aaldeas estratégicas del "contado". Parece que la gran diferencia respecto a casi todo lo demás reside en que las cartas de franquicias biselan el señorío banal; en los casos extremos, lo reducen a un simbólico juramento de fidelidad. La rica documentación italiana ofrece otras reflexiones sobre un proceso que se sitúa principalmente entre 1150 y 1250. Retengamos que las franquicias se obtuvieron muchas veces mediante rescate, lo que ha sido una fuente de problemas porque significó un temprano eintenso endeudamiento de la comunidad. Por otro lado, es frecuente que una sucesión de cartas deje percibir el progreso de las libertades locales, pero los datos aconsejan cautela sobre la imagen de una comunidad coherente: la autonomía negociada pudo no comprender atodos, de forma que los ricos del lugar comenzaron amejorar antes que sus convecinos. Y -corno los ricos o entre ellos-, los que servían a caballo. El Lexikon des Mittelalters incluye la entrada "eharte de franehises" usando la propia expresión francesa, pero el artículo no contiene ninguna noticia referente a "Les chartes de franchíse dans l'ltalíe communale" 236 Hist. Agrar. 22 • Diciembre 2000· pp. 1-247
Formas yfunciones de la renta: un estudio comparado de la fiscalidad señorial (1050-135 O) Alemania. La famosa enciclopedia no deja lugar a dudas sobre un lugar común: que Alemania carece de algo parecido a las cartas de franquicia. Aunque J. Morsef advirtió que "cuando se buscan, se hallan", las cartas de franquicia dejaron el lugar a los" vveistúmer en su exposición. En Alemania abundan los "Weístümer". "Weístüm" puede traducirse por 'reconocimiento de derechos'. Conviene añadir que se hace ainiciativa del señor y que implica los derechos ylibertades de éste, no los de una comunidad campesina. Se han conservado unas 10.000 actas de este tipo para todo el Imperio, pero solo un tercio han sido editadas; aparecen en el siglo XI, aunque su volumen mayor se concentra en los siglos XV y XVI. Para J. Morsel, tales materiales todavía esperan investigaciones acordes a su importancia. Él dedicó su estudio atextos de Franconia, un país que conoció la servidumbre y un sistema señorial profundamente fragmentado. El análisis del conjunto de cartas anteriores a 1350 se centró en una consecuencia de la fragmentación señorial. En cualquier lugar había varios señores y sus competencias no eran del mismo nivel. Los 'vveietúmer de Franconia reflejan el reparto de los derechos entre los señores y su reconocimiento por los campesinos dependientes. Naturalmente, este reparto se acoplaba a la jerarquía señorial. El señor principal era el que primero tomaba la renta, el que tenía derecho adesalojar a los otros cuando hacía uso de sus derechos de hospedaje, aquel aquien siempre se le llevaba la renta (esto es, que no debía encargarse de recogerla). Como se hizo observar, tales datos recuerdan la pluralidad y la jerarquía de las "behetrías" castellanas. En cambio, ningún elemento ayuda avalorar el papel de la comunidad campesina, cuyo discurso queda en la oscuridad: salvo que la estructura de los textos parece indicar una discusión señor por señor. La tercera sesión de este coloquio se dedicó monográficamente a las corveas, galicismo de uso generalizado para referirse a las prestaciones de trabajo obligatorias que encubre una terminología yvocabulario muy variado. El cuestionario general para enmarcar la discusión que estuvo a cargo de Ghislain Brunel" constituye una muy útil puesta al día de los puntos en debate. Destaquemos los principales: el contexto historiográfico y las problemáticas generales que han caracterizado el tema de las corveas en las diferentes tradiciones historiográficas ymodelos teóricos. En ese sentido la pregunta clave sobre la que Brunel invitaba areflexionar es sobre el grado en que los resultados están condicionados por las fuentes o por los modelos teóricos a los que se ha vinculado la investigación. De ahí la sugerencia de reformular alguna de las cuestiones que afectan tanto a la valoración del peso global de esas cargas sobre las explotaciones campesinas, a sus modalidades prácticas, sus variadas denominaciones, como a las líneas y causas de su evolución, que permitan diseñar una geografía de las corveas para mejor entender las relaciones con el ámbito espacial en que se implantaron. Igualmente destacó las cuestiones referidas a la naturaleza desigual de estas obligaciones en relación a una muy compleja diferenciación social campesina, para terminar llamando la atención sobre la necesidad de averiguar cómo "Les charles de coulumes ['Weistümer'] en Franconie" 'Corvées de labour, services de charroi el réquisilions militaires entre Xie el XIVe siecles' Hi st, Agrttr. •Diciembre 20()()· pp. 231-247 237
Isabel Alfonso y Pascual Martínez Sopena fueron percibidas (aceptadas, resistidas, negociadas...) y denominadas estas cargas por los contemporáneos en relación al resto de exacciones señoriales. En esta sesión la contribución enviada por Wendy Davies", comparó tres áreas del lejano oeste con una lengua ycultura similar, el britónico (brittonic),en el período anteríor yposterior a la conquista Normanda, aunque se centró en Gales, con breves referencias aCornualles yBretaña. En estas áreas la ausencia de referencias, que la autora reconoce, puede simplemente ser una consecuencia del tipo de fuente que tengamos, le inclina a pensar que las prestaciones en trabajo, en relación aInglaterra y el norte europeo en general, eran inexistentes o muy ligeras, antes de la conquista normanda eincluso después, yexigidas más para la construcción que para la agricultura, organizadas por villas no por señoríos, colectivas más que individuales yasociadas a la carencia de libertad. En ese marco comparativo, la pregunta es tanto por las razones de la diferencia como por las del cambio. La diferencia la encuentra en los significativos niveles de propiedad campesina, en los bajos niveles de cultivo cereal y en la importancia económica de la fuerza de trabajo esclava, en las regiones estudiadas. En ese sentido, los cambios -considerano van ligados tanto a la conquista, que supuso ciertamente nuevos señores, como a razones internas de manumisión de esclavos y mayor expansión agraria, relacionada con la economía del beneficio que desarrollaron las nuevas órdenes monásticas. Julien Dernande '? por su parte, ofreció una original -y discutible-, interpretación del cambio en la exigencia de las prestaciones de trabajo que observa a partir del siglo XII en el ámbito de la Alta Alemania. En su opinión, este cambio se caracteriza por el paso de un señorío basado sobre el control de la actividad productiva, através de corveas semanales muy pesadas, a otro basado sobre el control del producto, en el que las corveas pasarían a tener un mero significado simbólico como signo de sumisión. Las transformaciones habrían ido en el sentido de liberar al campesinado de ese control directo, darles autonomía familiar, comunitaria ysometerlos yexplotarlos através del mercado señorial. De relaciones de producción directas se habría pasado arelaciones mediatizadas, de un modo de producción orientado hacia la imposicíón de 'sobretrabajo' a otro orientado hacia la punción del mismo, es decir, a un incremento de las tasas de exacción sólo posible por la autonomización de los dominados oemergencia del mundo campesino. Para el estudio de las corveas en la Italia septentrional Francesco Panero en su contribución", señaló la necesidad de cuestionar dos tipos de relación que se vienen discutiendo en la historiografía italiana de los últimos quince años relativos a este tema, la que se establece entre corveas yservidumbre, y la conexión directa entre declive de las exigencias en trabajo ydesarrollo de la circulación monetaria en el ámbito de la economía mercantil 'precapitalista' bajomedieval. 'Labour service in Brittonic areas' 10 Les 'corvées' en Haute-Allemagne du second tiers du Xie siécle au milieu du XIVe siécle du rapport de production au symbole de dornination' 11 'Le "corvées" nelle campagne dell'ltalia settentrionale: prestaz.oni d'opera "personal!". "reali" e"pubbliche" (secoli-X-XIV)" 238 H¡st. Agrar. •Diciembre J()()() • pp. 231-247
Formas yfunciones de la renta: un estudio comparado de la físcalidad señorial (1050-1350) Para enfrentar estos problemas el autor considera necesario distinguir corveas personales y reales por un lado, y entre la función de las de naturaleza agraria y las de origen público y señorial por otro, aclarando que los datos sobre prestaciones no son prueba de una condición jurídica inferior de los dependientes que las prestan, pues la naturaleza servil de la corvea era consecuencia de la condición servil de la persona que había de prestarla y no al revés. También Panero habló de transformaciones y el sentido de las mismas, y la cronología bien establecida que ofrece interesa con objetivos comparativos. Para Italia del Norte el período de mayor exigencia de corveas agrarias fue durante el predominio del sistema curtense carolingio, con un progresivo declive de dichas prestaciones a partir del siglo X. Esta crisis se ha relacionado con un transformación de la cuttis, y un desarrollo de la explotación indirecta desde fines del siglo IX, proceso en el que muchos de los censos exigidos a los campesinos como complemento de las rentas en especie representan seguramente el fruto de una lenta 'monetarización' de operae yangariae. Pero Panero apunta igualmente una creciente reconversión de los primeros en los segundos, entendiendo por éstos los exigidos por el ejercicio de la jurisdicción que obligaba atodos los rústicos de un lugar y no por la tierra concedida. En este sentido, el autor considera que el del siglo XII fue un proceso opuesto al de la edad precarolingia, cuando los trabajos públicos se convirtieron en exigencias privadas de los grandes propietarios y se confundieron con las corveas agrarias. No es posible pues hablar de desaparición de las corveas relacionada con la intensificación de la circulación monetaria desde el siglo XI, porque lo que se da es una transformación de las prestaciones de trabajo a lo largo del período. Mientras los servicios agrarios se redujeron hasta casi desaparecer entre X y XII, los trabajos de tipo banal opúblicos perduraron a lo largo de todo el medievo ydespués. En parte las corveas debidas a los señores jurisdiccionales o a comunas urbanas dominantes fueron abolidas por las concesiones -pagadasde franquicias, pero las operas públicas a favor de la comuna de residencia continuaron siendo una obligación colectiva también en los siglos de desarrollo de una economía mercantil, en algunas comunidades durante todo el antiguo régimen. Para el espacio castellano leonés Isabel Alfonso" llamó la atención sobre algunas cuestiones que en su opinión requieren reevaluación y más investigación. La valoración del peso de estas cargas sobre los hogares campesinos, así como su evolución, considera han de ser sometidas areconsideración, tanto respecto a su extensión antes de pasar a manos señoriales (el problema de las inmunidades, su abundancia ysignificado); como durante los siglos XI-XIII, cuando parecen más extendidas; lo mismo que han de ser revisadas las razones del aparente retroceso generalizado a partir del siglo XIII, cuando es cierto que muchos datos hablan de rebajas, conmutaciones y hasta supresiones, pero también son numerosos (más si se exploran nuevas fuentes) los que informan de su continuidad en los mismos, o más gravosos, términos. De ahí la necesidad de planteamientos que tengan en cuenta una 'Las prestaciones de trabajo en el espacio castellano leonés' H ÍJt. A¡:rilr. 1] •Diciembre 2000 •pp. 23 ¡ -24 7 239
Isabel Alfonso y Pascual Martínez Sopena fórmulas de defensa que pasaban por retrasar el pago de los arrendamientos y por reivindicar formas de posesión de la tierra más estables. Puede decirse que con el paso del tiempo su organización mejoró. En efecto, el campesinado de la época más antigua aparecía organizado en dos colectividades diferentes, la parroquia y los grupos dominicales. Pero la crisis de los dominios villicarios y el monopolio de la jurisdicción por el príncipe menoscabaron la importancia de los últimos en beneficio de la parroquia, convertida además en marco de la justicia. Como ya no resultará extraño a estas alturas de la exposición, una oligarquía de campesinos acomodados ocupaba los puestos de escabinos ygestionaba los bienes de las iglesias aldeanas. La evocación de las grandes tareas colonizadoras del siglo XII en los países situados entre el Elba, el Saal y el Oder constituye el punto de partida habitual para significar su incorporación al espacio germánico y los profundos cambios que sucedieron. Así lo entendió también M. Schattkowskv>. que envió un resumen de su trabajo aunque no pudo estar presente en el Coloquio. Para el caso, uno de los aspectos más importantes es la implantación del sistema de Hufenverfassung (señorío articulado a base de hufen, explotaciones familiares), que se desarrolla sobre un territorio cuya densidad demográfica era aun baja, de urbanización incipiente y escaso desarrollo mercantil. No obstante, la imagen historiográfica parece discutible: las rentas que pagaban los colonos no eran tan homogéneas como se suele postular, ni tampoco las formas de contribución; el paso del tiempo y las tradiciones culturales son factores a tener en cuenta (aunque la autora primaba las realidades socio-económicas sobre las étnicas). En tal sentido, y considerando sobre todo los aspectos evolutivos, la crisis de la Baja Edad Media allanó el camino a un drástico endurecimiento de las condiciones de dependencia, que se concretaron en un nuevo modelo señorial, el denominado Gutherrschaft. Como balance, puede decirse que la reunión evidenció varios problemas de caracter general. Las profundas diferencias de vocabulario -que hacen a los británicos hablar de "exacciones", mientras los españoles prefieren hablar de "renta"-, dependen con frecuencia de distintas tradiciones historiográficas, algo que resulta extensivo a las categorías de señorío que se manejan (doméstico, fundiario, banal ...) ¿Tiene validez seguirlas distinguiendo? Al menos, se constataron fenómenos de superposición osolapamiento señorial de Franconia a Castilla, por citar casos donde era frecuente que un campesino tuviera sobre sí varios señores. Pero coincidencias como éstas no significan un cuadro continental uniforme: más bien se encareció que la presión señorial y la riqueza dibujaban una Europa desigual a sí misma. ¿En qué medida? No alcanzó aprecisarse del todo; según quedó indicado, hubiera sido conveniente una mayor preocupación por el papel central que, como célula social y económica, jugó la familia campesina. El conjunto de participantes valoró muy positivamente los cuestionarios. Pero también fueron patentes los problemas de su seguimiento, atribuidos según los casos 23 "Ingresos señoriales en los territorios de la colonización del este alemán del siglo XII al XIV las variaciones en las rentas debidas por los campesinos" (trad. del resumen por cortesía de V. Farías) 246 tíist. Agrd", ]] • DJeicmfJl"1' .,!()()(). /JI). /-24'"
Formas yfunciones de la renta: un estudio comparado de la fiscalidad señorial (1050-1350) a las carencias de las fuentes y al estado de la investigación. Resultaba difícil contestar a ciertas preguntas. Además, para muchos de los presentes, mantener la orientación propia del coloquio, la perspectiva campesina, había representado un reto. La percepción general podría resumirse en la expresión de B. Cursente "un obervatorio un tanto nuevo e inconfortable"; entre otras cosas porque, como argumentó S. Collavini, la época conoció "un control señorial absoluto de la documentación escrita", que solo pudieron sortear las élites aldeanas. Precisamente, las diferencias internas del campesinado y sus repercusiones tributarias constituyeron uno de los temas más desarrolladas. En su intervención final, M. Bourin recordó que durante las fases preparatorias se había temido una imagen monolítica de la comunidad campesina; en cambio, el resultado era algo muy diferente, asociado al realce adquirido por los "ambientes intermedios" que constituían los grupos de notables locales, estimando que las colaboraciones se habían hecho eco de los recientes avances en el análisis de los conflictos y de la administración económica de los señoríos. Aún cabe añadir que a lo largo de la reunión proliferaron las ideas sobre la iniciativa de las elites locales en la obtención de franquicias; no es raro que el caso italiano ofrezca las mejores posibilidades de conocer la trayectoria de los notables antes de convertirse en promotores de las reivindicaciones, cuando eran agentes señoriales o se enriquecían negociando en la ciudad más próxima... Los asistentes se despidieron no solo con el compromiso de la inmediata publicación. También acordaron reunirse otra vez en el año 2002 para afrontar la problemática de las exacciones desde la perspectiva de los señores, sus beneficiados. ymanifestaron su interés porque entonces se solicite de nuevo a la Junta de Castilla y León el uso del Castillo de la Mota, que combina la idoneidad de sus instalaciones con el trato exquisito de su personal. Hisr. Agrdr. 2] •Diciembre lOO O • JJJJ. ]j 1-247 247