R Esp Salud Pública 2000; 74: 13-23 N.” I - Ene o-Fcb~o 2000
LAS
MUJERES Y EL TABACO: CARACTERÍSTICAS LIGADAS
AL GÉNERO
Elisa do Becoña Iglesias y Fe nando L. Vázquez González
Unidad de Tabaquismo. Facul ad de Psicología. Depa amen o de Psicología Clínica y Psicobiología. Uni e sidad de San iago
de Compos ela.
RESUMEN ABSTRACT
El po cen aje de muje es umado as es á oda ía au-
men ando en España. Si pe sis en los pa ones ac uales de
uma en e las muje es, el núme o de mue es con inua i
c eciendo de modo acusado en el p óximo siglo. Es posible
que en un u u o ce cano umen más muje es que homb es
en e la población adul a española. En es a e isión se ac-
ualiza lo que se conoce sob e el impac o que iene uma ci-
ga illos en la salud de las muje es, los pa ones de consumo
ac uales en e las mismas, los ac o es especiales que in lu-
yen en que umen y las di icul ades que ienen cuando con-
side an e in en an deja de uma . También suge imos
o mas en las cuales el consejo mínimo, la empia de con-
duc a y los p oduc os sus i u i os de la nico ina se pueden
inco po a como es a egias de a amien o adap adas a las
necesidades especiales de las muje es que uman.
Palab as cla e: Tabaco. Salud y muje . Abandono del
abaco.
ing :
Women and Ciga e e Smok
Gende -Rela ed Aspec s
The pe cen age o women smoke s is s ill c
n he ise in
Spain. I he cu en smoking pa e ns among women con i-
nue, he numbe o dea hs will con inue ising sha ply o e
he nex hund ed yea s. The e may be mo e emale smoke s
han male smoke s in he adul popula ion in Spain in he
nea u u e. This e iew p o ides an upda e o cu en
knowledge as a he impac ciga e e smoking has on wo-
men’s heal h, he cu en pa e ns o use among hem, he
special ac o s which ha e a ba ing on hei smoking and
he di icul ies hey ha e when hey a e conside ing he pos-
sibili y o o ying o qui smoking. We also sugges ways
in which a minimum deg ee o counseling, beha io he-
apy and nico ine subs i u e can be inco po a ed as ea -
men s a egies sui ed o he special needs o women
smoke s.
Key wo ds: Ciga e e smoking. Heal h and wo-
men. Smoking cessa ion.
INTRODUCCIÓN
La e olución del abaquismo en las mu-
je es es di e en e a la de los homb es’. La
muje apenas umaba en los países desa o-
llados an es de la Segunda Gue a Mundial.
Impo an es cambios sociológicos, como
Co espondencia:
Elisa do Becoña.
Unidad de Tabaquismo.
Depa amen o de Psicología Clínica y PsicobioIogía.
Uni e sidad de San iago de Compos ela.
Campus Uni e si a io Su .
15706 San iago de Compos ela.
Co eo elec ónico: [email p o ec ed].
ue on su inco po ación al mundo labo al y
los mo imien os de emancipación e igual-
dad, undamen almen e du an e los años 50
y 60, p opicia on la in oducción de las muje-
es en el hábi o de uma abaco2. Las conse-
cuencias de ello comienzan a se desas osas.
Fuma ma a ap oximadamen e a medio millón
de muje es cada año y es la causa e i able más
impo an e de mue e p ema u a de las muje-
es en la mayo ía de los países desa olla-
dos3. En 1995 mu ie on en Eu opa 113.011
muje es a causa del abaco4.
En España, en conc e o, es muy p eocu-
pan e el consumo de abaco en las muje es,
undamen almen e po que oda ía se obse -
a una endencia al aumen o de la p e alen-
cia5. Si con inúa es a endencia es posible
que, en un u u o ce cano, haya mas muje es
umado as que homb es umado es en e la
población adul a. Así, desde 1987 a 1995, el
consumo en las muje es ha pasado del 23%
al 27.2c706. La mayo p opo ción de umado-
as se encuen a en e las más jó enes. El
consumo en e las adolescen es es ya en Es-
paña equipa able o lige amen e supe io al
de los a ones. A los 15 años de edad, el
15.5% de las chicas y el 11.0% de los chicos
uman egula men e’. Es a endencia am-
bién se comienza a obse a en o as ca ego-
ías de edad y en poblaciones especí icas.
Así, en una población de uni e si a ios, el
36.7% de las muje es y el 32.9% de los hom-
b es son umado es’. Si las cosas no cambian
en España, es ácil p e e que den o de unos
años la ele ada p e alencia de la conduc a de
uma que se obse a en el g upo de las mu-
je es jó enes culmina á en un aumen o en la
mo bimo alidad de la muje p oducida po
las en e medades elacionadas con el abaco.
El obje i o de es e a ículo es hace una
e isión, con la inalidad de ac ualiza , da
cohesión a una li e a u a dispe sa y conoce
las lagunas de conocimien o, de aquellos as-
pec os más de ini o ios de la elación en e la
muje y el abaco, así como la exposición de
aquellas es a egias pa a deja de uma que
son más e icaces desde el pun o de is a clí-
nico con es a población. Se hizo una in es i-
oación compu a izada de la li e a u a
ele an e en las bases de da os del Medline y
el Psycli de odos los años disponibles (ej.,
19661999 y 1974-1999, espec i amen e).
Se incluye on los é minos ciga e es, nico i-
ne smoking, obacco, woman, sex y gende .
Es a in es igación de ec ó 56 a ículos ele-
an es sob e los aspec os a ados en es a e-
isión. Además, se pidió in o mación a
au o es ele an es y se u iliza on o os a í-
culos y abajos de me aanálisis pa a locali-
za o os abajos que analiza an alguno de
los aspec os incluidos en es a e isión. En
los es udios de a amien o, cuando ue posi-
ble, sólo se incluye on aquellos ensayos
alea o izados sob e deja de uma con al
menos 6 meses de seguimien o.
En e medades de la muje elacionadas
con el consumo de abaco
Du an e mucho iempo, las en e meda-
des elacionadas con el consumo de abaco
se conside a on como asociadas a los hom-
b es y la indus ia del abaco hizo c ee a las
muje es que ellas e an inmunes a los e ec os
del abaco. Aunque es e a gumen o p e ale-
ció en los países indus ializados, básica-
men e du an e las décadas de los años
cincuen a y de los sesen a, aho a ambién se
di ige a los países en ías de desa ollo5. Sin
emba go, el abaco iene e ec os muy noci-
os sob e la salud de las muje es. Si el con-
sumo de abaco con inúa inc emen ándose
en las muje es, las asas de mo alidad y
mo bilidad asociadas al abaco se án an sig-
ni ica i as como en los homb es o incluso
más”. Po ejemplo, en Es ados Unidos se ha
obse ado un inc emen o en la incidencia a
lo la go del iempo más ma cada de la en e -
medad pulmona obs uc i a c ónica
(EPOC) en las muje es que en los homb es’*.
Las asas de cánce de pulmón es án aumen-
ando en las muje es en la mayo ía de los
países del mundo”. Tambien se ha obse a-
do en las umado as un inc emen o de cánce
de ejiga, pel is enal y iñón, y c&- ce de
pánc eas”. El abaquismo ambién es un ac-
o de iesgo pa a el cánce de cé ixl’, aun-
que algunos au o es a ibuyen es a elación a
ac o es de con usicín y no al abaco’“. En
o o es udio ambién se encon ó un mayo
iesgo de cánce de mama en muje es uma-
do as, especialmen e si el inicio del consumo
de abaco e a emp ano y la his o ia de con-
sumo mayo de 30 años’+!. El consumo de a-
baco en la muje es á ligado a la apa ición
emp ana de la menopausia y es á asociado
con la os eopo osis. Las muje es umado as
que es én u ilizando con acep i os o ales
p esen an un mayo iesgo de su i una en-
e medad ca dio ascula . La muje umado a
p esen a una menopausia más p ecoz, ela-
cionada p obablemen e con el e ec o óxico
14 Re Esp Salud Pública 2000, Vol. 74, N.” 1
LAS MUJEREiS Y ELTABACO
del humo del ciga illo sob e los olículos
o á icos o po la in e e encia con la libe a-
ción de la ho mona lu einizan e15. Aunque no
es p i a i o del sexo emenino ni puede con-
side a se una en e medad, el consumo de a-
baco ambién es á asociado a la apa ición
p ema u a de a ugas aciales y con el de e-
io o del aspec o gene al de la piel, el mal
alien o, la inción ama illen a de los dedos y
de los dien es15.
El consumo de abaco in e ie e en la e -
ilidad. Se ha encon ado un mayo e aso en
la concepción en las umado as que en las no
umado as. Se inc emen an los iesgos de in-
e ilidad o al y de emba azo ec ópico’6-17.
Una ez iniciado el emba azo, el abaco es á
asociado con una mayo incidencia de pa o-
logía placen a ia (placen a p e ia, desp endi-
mien o p ema u o, hemo agias, up u a de
las memb anas, e c.), pa o p ema u o, abo -
os espon áneos, bajo peso al nace y mue e
pe ina a117-22.
El iesgo de abo o espon áneo
es de un lo-20% supe io en las umado as y
la p opo ción de pa os p ema u os a ibui-
bles al abaco es de un lo-20%. Los hijos de
las umado as pesan ap oximadamen e en e
150 y 250 g amos menos que los de las no
umado as. La educción en el peso del e-
cién nacido es p opo cional al núme o de ci-
ga illos que uma la mad e y es os bebés
ienen un pe íme o c aneal y del pecho más
pequeño”. El bajo peso al nace es uno de los
p incipales p edic o es de mo bilidad en el
bebé2’. El e a do en el c ecimien o e al pa-
ece que puede se causado po los gases p o-
ducidos po el abaco, como el monóxido de
ca bono, que pod ían p o oca hipoxia pla-
cen a ia y disminui la libe ación de nu ien-
es i ales pa a el o ganismo”.
Fuma du an e la ma e nidad aumen a la
p obabilidad de que los niños desa ollen
as o nos pulmona es, incluyendo b onqui-
is, neumonía, asma, así como in ecciones
del oído medio y el sínd ome in an il de
mue e súbi a”-‘*. En las muje es ges an es
umado as hay un inc emen o del iesgo de
mue e neona al de has a un 35%2”. Los ha-
llazgos son con adic o ios en cuan o a si hay
algún ipo de asociación en e uma du-
an e el emba azo y el su gimien o de mal-
o maciones congéni as, 0 con un e aso en
el c ecimien o ísico e in elec ual o con de-
e minados p oblemas de conduc a que pue-
da expe imen a el niño du an e su
desa ollo.
Mo i os de las muje es pa a con inua
umando
Aunque muchas muje es se conside an a
sí mismas adic as y sien en a e sión a uma ,
los ciga illos p oducen e ec os ísicos, psi-
cológicos y sociales que hacen que sigan u-
mando. La ausencia del conocimien o ace ca
de los pelig os de uma pa a la salud, aun-
que no es una azón undamen al, puede no
obs an e con ibui a que algunas muje es u-
men24. Las muje es, al igual que los homb es,
en pa e uman debido a las p opiedades adic i-
as de la nico ina. En 1988, en el in o me del
Su geon Gene al de Es ados Unidos25, se indi-
caba que uma eunía odos los c i e ios pa a
conside a lo como una adicción (consumo
compulsi o, e ec os psicoac i os, depen-
dencia ísica). Al igual que o as sus ancias
psicoac i as de abuso, la nico ina p oduce
e ec os que el umado puede conside a be-
ne iciosos. La nico ina in ensi ica los sen i-
mien os de bienes a , p oduce ac i ación o
elajación, ayuda a man ene la a ención,
ayuda a con ola el peso y el ape i o y edu-
ce la ansiedad26. Las muje es ambién pue-
den uma pa a ene iempo pa a sí mismas,
pa a acili a la in e acción social y como
una uen e de place y con o Z7”*. Hay o as
azones que pueden impulsa las a con inua
umando ales como ene una sensación de
au onomía, o como medio de au ode inición,
o pa a da imagen de ialdad, de di ícil, de-
sa ian e, sexi y esbel a2*. Es más p obable
que las muje es umen si sus apoyos sociales
signi ica i os ambién uman29.
Algunos de es os bene icios, ales como
el manejo del es ado de ánimo y el con ol de
peso, son especialmen e ele an es pa a las
muje es. Hay e idencia que demues a que
Re Esp Salud Pública 7000, Vol. 74, N.” 1 15
Eliwdo Becok~ e nl
muchas muje es no in en an deja de uma
po miedo a gana peso. Nume osos es udios
mues an que los umado es man ienen bajo
su peso y que su con ol es una mo i ación
signi ica i a pa a con inua umando3’. Un
es udio en muje es adolescen es de Lond es
y O awa concluyó que la ansiedad elacio-
nada con el con ol del cue po, el miedo a
sen i se demasiado go das y el miedo a pe -
de el con ol sob e la inges a de comida,
pueden se ac o es que condicionan de o -
ma impo an e el man enimien o del consu-
mo de abaco en e las adolescen es, quienes
a menudo c een que el abaco les ayuda á en
su obje i o de con ol y pé dida de peso31.
Cu iosamen e, en nues o medio, las muje es
que dejan de uma an sólo ganan un p ome-
dio de 1.6 kilos en un plazo de 3 años32. Tam-
bién se ha encon ado una cla a elación
en e uma ciga illos y la dep esión, sin o-
ma ología dep esi a o a ec o nega i o33-3’.
La e icacia de las in e enciones pa a deja
de uma en es e subg upo de umado es es
meno , especialmen e en e las muje es3’.
Fac o es cla e que di icul an el
abandono de los ciga illos en las
muje es
Hay es ac o es undamen ales que pue-
den se un obs áculo pa a que una umado a
abandone los ciga illos3? 1) a on amien o
del a ec o nega i o; 2) ob ene apoyo social;
y, 3) con ola el peso co po al. El es és y /o
el a ec o nega i o p o ocan más ecaídas en
las muje es que en los homb es”. Las muje-
es a on an de una o ma más pasi a sus
p oblemas labo ales, ma imoniales, e c. Pa-
ece se que la o ma de a on amien o con el
es és es más de ipo palia i o que ac i o con
el e en o es esan e. La conduc a de uma es
una he amien a que le pe mi e a la umado a
ealiza un a on amien o de ese ipo, ya que
a ni el emocional ali ia su es ado sin ene
que modi ica di ec amen e la si uación es-
esan e. En cuan o al apoyo social, es bien
conocido que las muje es lo usan más que los
homb es pa a a on a el es és y cambia los
es ilos de ida. El apoyo social debe se un
componen e básico en las p og amas pa a
deja de uma di igidos a las muje es. De
hecho, las muje es ob ienen po cen ajes de
e icacia más bajas en in e enciones pa a de-
ja de uma con a maco e apia y en a a-
mien os educacionales que en in e enciones
conduc uales o de psico e apia’7V38. El apoyo
social en o ma de asis encia de g upo o indi-
idual pa a deja de uma y el apoyo pos e-
io de o as pe sonas ele an es (esposo,
hijos, amigos) pa a man ene la abs inencia,
es un componen e especialmen e indicado
pa a las muje es.
Po úl imo, el ac o peso es cla e pa a
que una muje se implique en el abandono de
los ciga illos. El miedo a gana peso y el que
en algunos casos ocu a después de deja de
uma son cues iones que p eocupan a las
muje es umado as. La mayo ía de és as no
quie e engo da , como mucho es a ían dis-
pues as a gana unos dos kilos39. De hecho,
es más p obable que las muje es abandonen
los a amien os pa a deja de uma que los
homb es po es a azón40. A pesa de que
cada ez es mayo el in e és de los in es iga-
do es en encon a soluciones e icaces pa a
aquellas pe sonas que aumen an su peso
cuando dejan de uma , oda ía no se ha en-
con ado una solución adecuada, aunque hay
algunas in e enciones que son p ome edo-
as4’.
Respues a de las muje es a los
a amien os pa a deja de uma
Tan o los homb es como las muje es ie-
nen múl iples azones pa a deja de uma ,
en e o as, la p eocupación sob e su salud,
p esión social, demos a au ocon ol y el
aho o económico42,4’. Sin emba go, la ele-
ada capacidad adic i a del abaco ep e-
sen a un se io obs áculo pa a con ence a
muchas muje es de que incluso uma pocos
ciga illos es noci o pa a su salud. Las es a-
egias de a amien o pa a deja de uma se
han mul iplicado de mane a espec acula en
los úl imos 1.5 años, debido en pa e a la in-
oducción de los agen es a macológico,?.
16 Re
Esp
Salud Pública 2000, Vol. 74, N.” 1
LAS MUJERES Y EL TABACO
La Age zcy o Heal h Ca e Policy am! Re-
sea ch (AHCPR) ha esumido ecien emen e
la g an can idad de li e a u a publicada sob e
es e asun o45. La AHCPR no sólo examinó la
e icacia de los a amien os a macológicos
pa a deja de uma , sino que buscó de e mi-
na la in ensidad y el con enido del a a-
mien o conduc ual pa a maximiza la
abs inencia. También examinó la e ec i idad
de es os a amien os en subpoblaciones es-
peciales de umado es (muje es, adolescen-
es). En cuan o al sexo, se concluyó que no
hay e idencia consis en e de di e encias po
sexo en espues a a los a amien os pa a de-
ja de uma 45.
La in es igación sugie e que
las muje es se bene icia ían de las mismas
in e enciones que los homb es, aunque las
muje es puede que engan que en en a se a
ac o es es esan es y ba e as di e en es que
los homb es pa a deja de uma (mayo
p obabilidad de dep esión, miedo a gana
peso). Po lo an o, los p og amas asis encia-
les pa a muje es debe ían ene en cuen a sus
necesidades especí icas. Una in e ención de
abaquismo di igida a muje es debe ía o e-
ce apoyo e apéu ico a macológico y con-
duc ual, combinado con en oques
especí icos de géne o ales como la ges ión
del p opio es ilo de ida, p og amas nu icio-
nales pa a el con ol de peso y es a egias de
manejo del es és46. También pueden se
e ec i as in e enciones pa a deja de uma
más b e es, adminis adas po pe sonal clíni-
co, como pa e de la u ina de las isi as mé-
dicas4’.
Sin emba go, la posibilidad de que haya
una espues a di e encial de las muje es a los
a amien os no debe se ol idada. Algunos
es udios de a amien o, en los que se u iliza-
on in e enciones conduc uales o combina-
ción de e apia sus i u i a de nico ina e
in e ención conduc ual han ob enido mayo-
es po cen ajes de e icacia pa a los homb es48-
51. Po ejemplo, Ha sukami e a149 encon a on
que el chicle de 4 mg e a igual de e icaz en
homb es que en muje es, mien as que el de 2
mg e a más e icaz en sup imi la sin oma olo-
gía p oducida po la abs inencia de los ciga-
illos en homb es que en muje es.
Killen e
als encon a on que 2 mg de nico ina edujo
el deseo de nico ina (c a ing) en homb es de
modo más e ec i o que en las muje es.
Hay algunas a iables que al ez po-
d ían explica las di e encias en los po cen-
ajes de abs inencia en e sexos que se
encon a on en algunos es udios. En e los
mediado es po enciales en la cesación di e-
encial se incluyen a iables demog á icas y
de his o ia de uma 4852-54, mayo es bene i-
cios pe cibidos al uma po pa e de la mu-
je , en pa icula en el manejo del es ado de
ánimo y en el con ol del peso36, di e encias
en e sexos en el apoyo social, el es és pe -
cibido y la au oe icacia55’56 y mayo sin oma-
ología del sínd ome de abs inencia en las
muje es como una unción del ciclo mens-
ua15’.
T a amien os pa a deja de uma
pa a las muje es emba azadas
Va ios es udios ealizados en No eamé-
ica, Eu opa y Aus alia58-62 mues an que los
po cen ajes de uma en algún pe íodo du-
an e el emba azo oscila en e el 20% y el
40%. Más del 16% de las muje es ges an es
uma du an e la segunda mi ad del emba a-
20~~ y ap oximadamen e la mi ad de és as
uma más de 10 ciga illos dia ios63, ponién-
dose a ellas mismas y a sus e os en iesgo de
su i consecuencias ad e sas pa a la salud.
Es de des aca que si la muje deja de uma
al queda emba azada, los iesgos de desa-
olla alguna pa ología son idén icos a los
de una no umado a. Se calcula que si odas
las muje es enunciasen a uma du an e el
emba azo el núme o de mue es e ales y de
lac an es disminui ía en ap oximadamen e
un 10%. Tampoco hay ninguna duda de los
ele ados cos es de i ados de los cuidados a
los bebés de las mad es umado as. Un análi-
sis de cos es ealizado en Es ados Unidos ha
pues o de mani ies o que los cos es a ibui-
dos a uma du an e el emba azo en 1993 os-
cila on en e 135 y 167 millones de dóla es64.
de
Desa o unadamen e, aunque la mayo ía
las muje es emba azadas conoce
los ies-
Re Esp Salud Pública 2000, Vol. 74, N.” 1 17
EhmIo Becolia e aI
gos de uma pa a su bebé, és as no ienen
una mayo in ención de deja de uma que
las muje es umado as no emba azadasú5. Di-
e en es es udios ponen de mani ies o que
du an e el iempo que du a la ges aci6 - dejan
de uma en e el 20-4076 de las muje es u-
mado as66,67.
La mayo ía de las muje es que
lo dejan du an e el emba azo lo hacen po
inicia i a p opia e independien emen e del
consejo médico u o o ipo de in e enciones
que puedan ecibi .
La mayo ía de las in e enciones di igi-
das a muje es emba azadas son e ec i as,
aunque algunos de los es udios que las han
e aluado p esen an lagunas me odológicas
( ep esen a i idad de la mues a, amaño de
la mues a, ausencia de alidación bioquími-
caj6’. El consejo médico es una es a egia
p ome edo a, aunque los esul ados ob eni-
dos con el mismo no siemp e son posi i os6”
y las in e enciones de au oayuda consiguen
sólo esul ados modes os, al ededo del lo-
14%“. Las es a egias conduc uales han de-
mos ado que son las más e icaces en es a
población, consiguiendo las mejo es in e -
enciones en o no al 38% de abs inencia”,
72. La e icacia de las in e enciones en es a
población es á elacionada con la u ilización
de mé odos más in ensi os, con múl iples
con ac os y múl iples o ma os73. Pa a educi
la p e alencia du an e el emba azo es necesa-
io lle a a cabo in e enciones con an e io i-
dad al emba azo y se debe ían di igi a g upos
de iesgo, ales como los de las muje es más
jó enes, las que ienen menos es udios y las
umado as al amen e dependien es de la ni-
co ina6’.
Una ez que ha nacido el bebé muchas
muje es pie den la mo i ación pa a con i-
nua abs inen es, pues en la mayo ía de los
casos el mo i o undamen al po el que e-
nuncia on al consumo de abaco ue el de
p ese a la salud del mismo. Los da os dis-
ponibles con i man que la ecaída es muy
al a en las umado as que deja on de uma
du an e su emba azo. Po ejemplo, McB ide
y Pi ie” encon a on que el 65% de las muje-
es que deja on de uma du an e el emba a-
zo había ecaído a los 6 meses de da a luz.
En e los p edic o es de la ecaída pos pa o
se incluyen que el ma ido ume, bajo apoyo
social, bajos ni eles de au oe icacia, emba a-
zos p e ios y un meno ni el de c eencia de
la mad e en los e ec os pe judiciales de u-
ma sob e el e o75,76.
Una es a egia p ome edo a pa a e i a la
ecaída es la de p opo ciona sesiones de
apoyo. En un es udio lle ado a cabo en Es o-
colmo, se log ó educi el po cen aje de e-
caída, anscu idos 8 meses después del
pa o, al 20%77.
La sesión de apoyo u o lu-
ga den o de las p ime as cua o semanas
después del pa o. El obje i o de es a in e -
ención ue explo a nue os mo i os pe so-
nales de la muje que podían ayuda la a
man ene se sin uma después del nacimien-
o del niño.
Tabaco y o as pa ologías
y su a amien o en la muje
La más conocida y mejo documen ada
de es as pa ologías es la dep esió ?. La de-
p esión mayo , ya sea his o ia de dep esión
mayo , ac ual o subsind ómica, ep esen a
un desa ío pa a muchas muje es cuando in-
en an deja de uma . La dep esión puede in-
lui en que las muje es dejen de uma po
a ias azones
78: 1) la dep esión es dos eces
más común en e las muje es que en los
homb es; 2) hay una asociación en e acaso
al deja de uma e his o ia de dep esión ma-
yo y a ec o nega i o; 3) deja de uma es
más di ícil en de e minadas ases del ciclo
ep oduc i o, ases en las que hay un aumen-
o de la dis o ia; 4) de e minados subg upos
de muje es p esen an un iesgo ele ado de
ene dep esión (menos ni el educa i o). La
e apia a macológica 0 psicológica, ya sea
combinada o sola, p esen an esul ados alen-
ado es7”180. También es más p obable que las
muje es que uman engan más as o nos de
ansiedad” y de bulimia8’ que las no umado-
as.
Pa ece p obable que muchas muje es u-
mado as con es e ipo de psicopa ologías u i-
18 Re Esp Salud Pública 2000, Vol. 74, N.” 1
LAS MUJERES Y ELTABACO
lizan la nico ina pa a maneja los dé ici s
a ec i os y conduc uales’“. Las pa ologías
pueden eapa ece o exace ba se al deja de
uma . En ez de se e ec os ansi o ios, que
alcanzan su apogeo en dos o es días y des-
pués desapa ecen, pueden pe sis i y llega a
se cada ez más moles os. La pe sona puede
sen i se an moles a po la sin oma ología
que ecae. Si es o es cie o, cla amen e iene
epe cusiones en el a amien o. Las mani-
es aciones subclínicas de p oblemas como
la dep esión, la ansiedad y los episodios des-
con olados de sob einges a de alimen os son
an comunes en las muje es que puede se
ú il p egun a po la his o ia de ales p oble-
mas pa a an icipa y p e eni con a la posi-
ble eapa ición de las mismas. La Asociación
de Psiquia ía Ame icana ” señala que aque-
llos umado es que engan una his o ia de un
as o no psiquiá ico, pe o que no es én en
a amien o a macológico 0 psico e apia, el
comenza de nue o cualquie a de las dos o -
mas de a amien o, pod ía disminui el ies-
go de acasa en el a amien o pa a deja de
uma y p e eni la ecidi a de la en e me-
dad psiquiá ica. Aunque oda ía no se ha
demos ado que es o sea e icaz, si el pacien e
0 el clínico c ee que la sin oma ología psi-
quiá ica ha p ecipi ado las ecaídas en an e-
io es in en os pa a deja de uma , se pod ía
conside a la posibilidad de eanuda el a a-
mien o pa a el as o no psiquiá ico en cues-
ión. En los indi iduos a ec ados más
se e amen e puede se ú il a a los conco-
mi an e o secuencialmen e con la conduc a
de uma *‘.
CONCLUSIONES
En sín esis, mien as hay e idencia de
que exis en di e encias en algunos ac o es
isiológicos, psicológicos y conduc uales en-
e las umado as y los umado es”, no es á
cla o si es as di e encias in luyen en la capa-
cidad de deja de uma o pe manece abs i-
nen es. Los da os de los p ime os es udios
apun aban a que las muje es umado as lo-
g aban peo es esul ados al in en a deja de
uma . Da os más ecien es sugie en que las
muje es ob ienen los mismos po cen ajes de
e icacia que los homb es3G,45*s3@. Hay pocos
es udios que hayan in es igado p og amas
especí icos adap ados a las muje es. Aunque
la in es igación sugie e que las muje es lo-
g an los mismos bene icios que los homb es
de las in e enciones pa a deja de uma 43,
las muje es pueden ene que a on a o o
ipo de obs áculos y ba e as pa a deja de
uma que se deben ene en cuen a du an e
el a amien o. Es o incluye, undamen al-
men e, la dep esión, el apoyo social y el mie-
do a gana peso’“386. Aunque pa ece no habe
di e encias en los po cen ajes de e icacia que
ob ienen los homb es y las muje es en los
p og amas pa a deja de uma , es más p o-
bable que és as abandonen los ciga illos con
una in e ención que sin ellad3. Las necesida-
des de las muje es y la espues a al a a-
mien o con sus i u os de nico ina puede se
di e en e a la de los homb esx3, al como se
ha encon ado en di e en es es udio49T5’. La
u ilización de sus i u os de la nico ina du an-
e el emba azo es discu ibleB7. Se ecomienda
que las muje es emba azadas u ilicen mé o-
dos no a macológicos como p ime a opción
de a amien o pa a deja de uma y la e a-
pia sus i u i a con nico ina como segunda
cuando los p ime os no sean exi ososgE. La
nico ina pod ía epe cu i nega i amen e en
el desa ollo del sis ema ne ioso cen al.
Sin emba go, el ni el de nico ina al que el
e o puede se expues o es mucho más bajo si
se u ilizan chicles o pa ches de nico ina. La
e apia sus i u i a de nico ina debe ía se o-
mada en conside ación du an e el emba azo,
en conc e o el pa che de nico ina, en aquellas
muje es que no han sido capaces de deja de
uma a causa de los sín omas del sínd ome
de abs inencia’“. Si se u iliza un sus i u o de
nico ina, la muje debe ía comp ende los
bene icios y los iesgos de la e apia sus i u-
i a con la misma y los clínicos debe ían
conside a una dosis más baja y un a a-
mien o más co o pa a educi la exposición
del e o a la nico inas’.
El consejo pa a deja de uma es una in-
e ención que p oduce e ec os bene iciosos
Re Esp Salud Pública 2000, Vol. 74, N.” 1 19
Ehdo Becoiia e al
y es una in e ención con una elación cos e-
e ec i idad muy a o able”. Incluso da con-
sejo b e e es bene icioso y se debe ía u iliza
si no se pudiese lle a a cabo un consejo más
in ensi o45. Las in e enciones psicológicas
conduc uales in ensi as consiguen buenos
esul ados an o en muje es no emba aza-
das38, como en muje es emba azadas”. En
España, hay a ios a amien os disponibles
de es e ipo9’ que se pueden u iliza con es a
población.
Pa ece, po an o, que los p o esionales
de la salud pueden juga un papel impo an e
en anima a las muje es a deja de uma y
que hay es a egias pa a ayuda les e icaz-
men e a abandona los ciga illos. La accesi-
bilidad de las muje es umado as a es as
es a egias, jun o con la ac i ud de los p o e-
sionales de la salud, son undamen ales, dada
la magni ud del p oblema y la endencia as-
cenden e del hábi o de uma en el caso de
las muje es pues o que, además de padece
las en e medades ya conocidas en los hom-
b es de i adas del abaquismo, p esen an
o as en e medades especí icas p opias. La
his o ia de uma en los homb es es á conde-
nada a se epe ida en las muje es, a menos
que los p o esionales nos impliquemos se ia-
men e en es e ema. Como indica Pome -
leau’” el desa ío aho a es de e mina si la
e icacia de las in e enciones pueden se in-
ensi icadas oda ía más po ap oximaciones
más especializadas, basándose en la mejo
comp ensión de las di e encias indi iduales.
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