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El poder familiar: la patria potestad en el Antiguo Régimen

Abstract

Departamento de Historia Moderna y de América, Universidad de Granada.

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El poder familiar: la patria potestad en el Antiguo Régimen

Author: Rodríguez Sánchez, Ángel
Publisher: Universidad de Granada
Year: 1991
Source: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/58785/1/2819-5448-1-PB.pdf
EL PODER FAMILIAR: LA PATRIA
POTESTAD EN EL ANTIGUO REGIMEN *
ANGEL RODRIGUEZ SANCHEZ
RESUMEN
El espacio de la pa ia po es ad es la amilia. Es e espacio, egulado po el de echo y sac a-
lizado po la Iglesia, es un ámbi o p i ado en el que eje ce plena e ilimi ada au o idad el
pad e de amilia. Es a au o idad p oduce dominación y some imien o, an o en el in e io del
espacio amilia como en el ex e no que es donde se p oyec an las elaciones sociales del con
jun o amilia . La pa ia po es ad es un p i ilegio que se basa en consen imien os p ees able
cidos que condicionan un di igismo gene al que se p oyec a sob e los hijos anulando su o
lun ad. La do e, el es amen o, y el con ol sob e los bienes gananciales, son los undamen os
de una au o idad que se ansmi e siemp e po ía masculina.
SUMMARY
The domain o pa e nal au ho i y is he amily. This domain, egula ed by igh s and
made sac ed by he Ca holic Chu ch, is a p i a e ealm in which he a he o he amily exe 
cises o al and unlimi ed au ho i y. This ype o au ho i y gi es way o domina ion and
subjec ion bo h inside he amily i sel and ou side, in i s ies wi h he es o socie y. Pa e nal
au ho i y is a p i ilege based on p e-es ablished consen leading o a gene al o m o domi
nance ha in alida es he will o he o sp ing. The dow y, he es amen and he con ol o e
p ope y a e ounda ions o an au ho i y which is always ans e ed along male lines.
En 1799, don F ancisco An onio Gala ís, un desconocido cu a p opio
de la pa oquia de San a Ma ía de la Consolación, de la illa de Ga o i-
llas de Alconé a , esc ibía un Ca ecismo1 en el que iden i ica al pad e de a
milia con el supe io ; con el amo, y con la muje ; y espec i amen e al hijo
con el súbdi o, con el c iado, y con el ma ido. La inusual conside ación de la
* Con e encia p onunciada en la Facul ad de Filoso ía y Le as de la Uni e sidad de
G anada el día 12 de ma zo de 1990, den o del ciclo “Ideología y men alidades en la España
del An iguo Régimen”, o ganizado po el Depa amen o de His o ia Mode na y de Amé ica.
1. Ca hecismo de la Doc ina Ch is iana y P egun as de ella, que Don F ancisco An onio Ga
la ís, Cu a p op io de la Pa oquia de San a Ma ía de Consolación de la Villa de Ga o illes de Al
coné a , i a pensando haze a sus elig eses; y jun amen e las Respues as, que discu ía le pod ían
da le a ellas. Las esc e ia en el año del nacimien o de nues o Seño Jesu Ch is o de 1799.
Se a a de un ejempla manusc i o de 201 páginas en cua o, que se conse a en la Biblio
eca del Semina io Mayo Diocesano de Co ia-Cáce es. Inicialmen e es u o en el A chi o
Diocesano de Cáce es.
Ch onica No a, 18 (1990) 365-380
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muje es, po concesión indemos able del ex o conse ado, un e o del
cu a, o quizás se a e de un con encimien o muy pa icula . Sin emba go,
la iden i icación que es más an igua, posibili a co elaciones ideológicas
que son muy signi ica i as: hijos, súbdi os, c iados y ma idos, hon an
según el manda o de la Ley de Dios, cuando espe an, obedecen, y aman de
bidamen e. El espe o se de ine como no le an a se a mayo es en el ob a ,
y ambién como no p onuncia palab as al i as que puedan o ende a los
pad es, amos y supe io es en gene al. La obediencia ha de se aleg e, p on
a y ciega; de iniéndose la aleg ía como una o malidad que se conc e a en
una pe manen e compos u a del ges o, lo que es a odas luces una o ma
de ep esión; la p on i ud, como un ac o que se ealiza sin dilación, y la ce
guedad, como la inexis encia de éplica y de excusa. El cu a ansmi e que
po encima de odo es á Dios y el buen a o; y que el único eno al espe
o, a la obediencia, y al amo , es la Ley de Dios. Los hijos, súbdi os, c ia
dos, y ma idos, end án que su i con paciencia a sus supe io es, y asis i les
y soco e les en la en e medad, en la ejez, y en la pob eza. Las iden i ica
ciones es ablecidas siguen más adelan e: o os pad es que deben hon a se
son los obispos y los pá ocos, incluso en si uaciones en las que su ida no
sea con o me a la dignidad que ep esen an. Y, además, pecan los súbdi os
y pa oquianos que no obedecen a los obispos y p esbí e os. También e
sul an se pad es los eyes, los magis ados, y los demás supe io es. En conse
cuencia, los súbdi os deben hon a los y obedece los en las leyes y manda
os que les impongan po que odo lo que nace de la au o idad conduce al
bien común y al concie o de los indi iduos. Y ambién los amos, a quie
nes sus c iados deben se i con amo , e e encia, idelidad y obediencia.
Sob e los casados, pocas líneas. En esumen les ecomienda paciencia
y su imien o2, pe o lo que no hace el cu a ex emeño es je a quiza al
2. “Es as deseadas condiciones, que han de ene los bien casados pa a que su Ma i
monio sea dichoso, son las siguien es:
1.—Que los con ayen es sean iguales y semejan es.
2.—Que se engan amo .
3.—Que el amo no sea demasiado.
4.—Que no se engan descon iança el uno del o o.
5.—Que la Muge no sea mucho más ica que el Ma ido.
6.—Que no sean las edades muy desiguales.
7.—Que la he mosu a de la Muge sea decen e, pe o no es emada.
8.—Que los genios sean más aplicados al e i o, que al espa cimien o p o ano.
9.—Que no sean a icionados al juego de in e eses.
10.—Que no sean p ódigos ni a a ien os.
11.—Que sean de o os y i uosos.
12.—Que no amen la ociosidad.
13.—Que escusen galas muy p eciosas y o namen os p o anos.
14.—Que las Muge es sean calladas, su idas y pacien es.
EL PODER FAMILIAR: LA PATRIA POTESTAD EN EL ANTIGUO REGIMEN 367
ma ido sob e la muje , ni a la in e sa, po que concibe el ma imonio como
un abajo pacien e, su ido y común.
Sin menciona la ins i ución, el au o del Ca ecismo se es á e i iendo
con oda se iedad a la pa ia po es ad, y lo que signi ica: el eje cicio de un
pode p ác icamen e ilimi ado, y el consiguien e some imien o de quienes
lo sopo an, que es acep ado po la mayo ía de la sociedad, y que aún hoy
in o ma la men alidad colec i a.
Las mismas ideas las encon amos en 1325, en el Ca ecismo de Ped o de
Cuélla 3; los hijos se deben a los pad es, y nunca al e és, po que humo
sube de la ayz a los amos e non de los amos a la ayz4. Po o una, pa a la
necesa ia ampliación y p o undización de es os emas de in es igación, sa
bemos muy poco oda ía del humo , mucho menos de los amos, y apenas
nada de la aíz. Tampoco enemos muy cla os los impulsos que hacen lui
el humo en una u o a di ección, aunque buena pa e de los his o iado es
ac uales enemos ecogidos múl iples es imonios que con ie en el humo
en eje cicio de un pode que iene una inalidad económica.
La compa ación en e el á bol y la amilia es clásica5, Juan de Pineda,
en Los diálogos amilia es de la ag icul u a c is iana, conside a que la esencia
de la aíz es la cas idad, y la polilla que oe la aíz es la ociosidad; el ama
ño y o aleza del á bol amilia , dependen del con ol que se eje za sob e
la cas idad de los esposos, y sob e la ociosidad de la esposa y de los hijos.
De o ma p ác icamen e inin e umpida, desde ay He nando de Tala e a
has a bien en ado el siglo XVIII6, la li e a u a mo al insis e en que el
equilib io de las elaciones en e los esposos, sólo se consigue con la ac ua
ción au o i a ia del pad e. El pad e de amilia es esponsable de su muje ,
de sus hijos, de sus c iados, y de odos ellos el pá oco7; e incluso ay Luis
ARBIOL, A. DE: La amilia egulada con doc ina de la Sag ada Esc i u a y San os Pad es de
la Iglesia Ca ólica, pa a odos los que egula men e componen una Casa Segla , a in de que cada
uno en su es ado y en su g ado si a a Dios Nues o Seño con oda pe ección, y sal e su Alma. Za
agoza, He ede os de Manuel Román, 1715, p. 511.
3. MARTIN, J. L. y LINAGE, A.: Religión y sociedad medie al El Ca ecismo de Ped o de
Cuélla (1325). Salamanca, 1987.
4. “Amo es en los ommes assí commo el humo en los á bo es, que el amo iene de la
ayz del pad e al ijo”. El ca ecismo exp esa ya el pa de cons an es posi i as que desa ollan
el cua o mandamien o: los hijos p o ege án los pa imonios de los pad es, y e i a án cual
quie iolencia pa a con ellos. Ibidem, pp. 114-115.
5. Véase a í ulo de ejemplo, PINEDA, J. DE: Diálogos amilia es de la ag icul u a c is ia
na. BAE, 169, IV, 1964, p. 69.
6. ARBIOL, F ay An onio DE: Exho ación a los con ayen es del Ri ual Romano del A zo
bispado de Za agoza, p. 53.
7. Además de la ins ucción en la doc ina c is iana, los pá ocos man ienen o os de e
chos sob e la amilia. Po ejemplo el decidi si una pa eja puede con ae ma imonio. SAN-
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de G anada en su Compendio y explicación de la doc ina c is iana8, llega a
exigi del pad e de amilia el con ol del humo que a de aíz a ama,
cuando se obse e incapacidad pa a ene hijos.
Sin emba go, hubo ocasiones en las que se adicalizó el consejo del
con ol au o i a io, acompañándolo de un conjun o de p ohibiciones y de
ep esiones. Po sin e iza lo de alguna mane a, el siglo XVII sólo ole ó la
aíz, y usó más que o o iempo de la poda in ole an e de las amas9. Pe o
salgamos de los ejemplos de Ped o de Cuélla y de F ancisco An onio Ga-
la ís, y en emos en la his o ia ambién i a de la amilia. Al in y al cabo,
pad es e hijos, como las aíces y las amas, c ecen en di ecciones opues as
po in e sas; y la complejidad de es e c ecimien o, y de su o ganización,
iene que obedece po ue za a un p incipio singula que es la pa ia
po es ad.
EL ESPACIO DE LA PATRIA POTESTAD. LA FAMILIA
El espacio social de la pa ia po es ad es la amilia. En la ac ualidad,
es e espacio se concibe como un ámbi o en el que se p oducen elaciones
de consensos y de disensos, que acaban siemp e po conduci a la apa i
ción de di e sas o mas de dominación y de exclusión. Es e espacio es en
el anscu so del An iguo Régimen una complejidad, que es analizable,
po lo menos desde es pe spec i as:
a) La amilia, como ámbi o de lo p i ado, con o ma y desa olla un es
pacio ísico que es la i ienda domés ica, y es en es e espacio donde se p o
yec a el p ime escalón del eje cicio del pode que de ine la pa ia po es ad.
Den o del espacio domés ico, la au o idad pa e na diseña y ole a una mí
nima di isión de las unciones que de inen es e espacio, y que p incipal
men e son cinco: la unción económica, la oma de decisiones, y el con ol de
odo el pa imonio, co esponden al pad e10; la unción domés ica, el abajo
CHEZ HERRERO, J.: “La li e a u a ca equé ica en la Península Ibé ica. 1236-1553”. En la Es
paña Medie al V-II, 1986, pp. 1050 a 1115.
8. Compendio y explicación de la doc ina c is iana en la cual se a a de la necesidad que hay
de sabe la, y de la decla ación de los a ículos de la e. BAE, 11, III, 1945, pp. 107 y ss.
9. M. FOUCAULT: His o ia de la sexualidad. La olun ad de sabe , p. 140. RIQUET, M.:
“Pun o de is a de un his o iado y eólogo ca ólico”. His o ia del con ol de nacimien os. Ba ce
lona, 1972, p. 360.
10. “Lo p ime o que se ha de mi a en el ma ido es que sea eposado en el habla , manso
en la con e sación, iel en lo que se le con ia e, p uden e en lo que aconseja e, cuidadoso en
p o ee su casa, diligen e en p ocu a su hacienda, su ido pa a su i nues as impo unida
des, celoso en c ia sus hijos, eca ado y aún celoso en las cosas de su hon a, y muy cie o con
odos los que a a”. LUXAN, P. DE: Coloquios ma imoniales (1550). Mad id, 1943, p.
21.
EL PODER FAMILIAR: LA PATRIA POTESTAD EN EL ANTIGUO REGIMEN 369
y a ención de la casa, co esponden a la mad e11; y la es a egia amilia , lo
que de ine el compo amien o ex e no, económico y social de los miem
b os de la amilia, ambién co esponde al pad e. En sín esis, puede signi
ica se que en el ámbi o de lo p i ado la mad e iene una cie a au o idad;
pe o la p oyección social de la amilia siemp e es de echo de la pa ia
po es ad.
b) La segunda pe spec i a es la que de ine la amilia como un espacio
egulado po el De echo. Es e espacio se concibe o mado po una comuni
dad ex ensa, desde el ins an e en que la eglamen ación que se p oduce a lo
la go de los iempos mode nos, ins i ucionaliza o mas de cu adu ía y de
u o ía, que ex ienden —en los países con econocimien o de la pa ia po
es ad, caso de los e i o ios de la Co ona de Cas illa— la pa ia po es ad,
po línea masculina, a los abuelos y a los he manos del i ula , siemp e que
és e hubie a allecido. Si lo no mal es el que nos hallemos an e amilias de
ipo nuclea , o madas po los pad es y los hijos, la in encionalidad del
De echo es pe pe ua la ins i ución de la pa ia po es ad, como o ma de
pode que diseña, con ola, p ohíbe, y en ocasiones pe mi e, las ac uacio
nes sociales y económicas de la muje y de los hijos.
La amilia, como espacio ju ídico, limi a su uncionalidad ex e na me
dian e es con oles que se es ablece desde su in e io , y ambién desde su
ex e io . El p ime o es el de la pa ia po es ad. El segundo, es la legislación
que p oduce el Es ado en apoyo y o alecimien o de la pa ia po es ad; y el
e ce o, la conexión que se es ablece en e el pode es a al y el pode ami
lia , pa a o mula la p ác ica del consen imien o. Es a p ác ica es básica
pa a comp ende lo que desea en úl ima ins ancia la coalición es ablecida
his ó icamen e en e la pa ia po es ad amilia , y el pode eal: p oduci
una e icaz dominación12 y el some imien o de la muje y de los hijos.
Pe o, ambién, la up u a de la p ác ica del consen imien o, lle a a los do
minados, a los some idos, a su exclusión o zosa del o den social es able
cido.
c) La úl ima pe spec i a es la que conside a la amilia como un espa
cio sac alizado, como un espacio de mo alización13. La sac amen alización
11. “Ha de sabe ambién la muje egi bien su casa y su amilia. Con iene, a sabe :
cose , lab a , y cocina , y ba e , y ega y odas las o as cosas que en casa son necesa ias”.
LUXAN, P. DE: op. ci ., p. 26.
12. Incluso se llega a jus i ica la p ác ica de la iolencia: “a iendo causa legí ima, líci o
es al ma ido cas iga , y aún pone manos en su muge mode adamen e, a in de que se en
miende”. CORELLA, J. DE: P ác ica de el con essona io y explicación de las LXV p oposiciones
condenadas po la San idad de N.S.P. Inocencio XI. En Mad id, Imp en a Real po Ma heo de
Llanos, 1690, p. 39.
13. DONZELOT, J.: “Espacio ce ado, abajo y mo alización”. Espacios de pode . Ma
d id, Ediciones La Pique a, 1981.

370 ANGEL RODRIGUEZ SANCHEZ
del ma imonio no ue una gue a ácil pa a la iglesia medie al y p e i-
den ina; la acep able ins i ucionalización de la ba aganía, que se ía una
ins i ución p óxima al ma imonio ci il, y la ambién acep able, po lo nu
me osa, p ác ica de los ma imonios clandes inos14, obligó en cie a mane a
al Concilio de T en o, a sac amen aliza una doble p ác ica del consen i
mien o; p ime o, el consen imien o lib e de los cónyuges, que es p incipio de
la indisolubilidad15, lo que signi ica la p eexis encia del consen imien o pa
e no, que se anuncia median e moniciones públicas, con exp eso llama
mien o al consen imien o social. Si su ge algún impedimen o de la pública
monición, el ma imonio no se celeb a.
En segundo luga , la iglesia ambién ins i ucionaliza su consen imien o
o mal al exigi la p esencia de un sace do e y dos es igos, y al sepa a em
po almen e las celeb aciones de la boda y de la elación16, según la e mi
nología de la época, y que hacen e e encia a la celeb ación ma imonial in
acie ecclesie, y a la ecepción de las bendiciones nupciales. Una ez casa
dos y elados se consien e en la consumación del ma imonio y el compa 
i mesa, casa y cama; pe o cuando al a la elación se deja la pue a abie 
a a la posibilidad de un di o cio ex año, pues o que el ma imonio no se
ha consumado17, y como no lo ha unido Dios, sí lo puede sepa a el
homb e.
He aquí una especialización que señala una complejidad. Las elacio
nes en e los miemb os que componen la amilia se desa ollan a lo la go
14. “Aquí quie o a isa que en odo caso se deben e i a los casamien os clandes inos,
sin los pad es o los que ienen luga de pad es, y sin minis o eclesiás ico (como lo o dena y
manda el sag ado concilio T iden ino, que sea p esen e el cu a u o o de su comisión y licen
cia, con dos es igos), po que no se á álido (...)”. GRANADA, F ay Luis de: “Del sac amen o
del ma imonio (1560)”. Compendio y explicación de la doc ina c is iana. BAE, ll-III,
1945, p. 166.
15. MOORE, E.: “La indisolubilidad del ma imonio en la eología del siglo XVI”, A chi
o Teológico G anadino. 43, 1980, pp. 91 a 189.
16. La p egun a 11 del In e oga o io dispues o po el obispo Ga cía de Gala za pa a la
diócesis de Co ia a inales del siglo XVI, dice ex ualmen e: “Y en de algunas pe sonas sol e
as o casadas que es én públicamen e amancebadas y de algunos casados que es én apa ados
e no biban e coabi en jun os. E de algunos desposados que sin es a elados e a e ecibido las en-
diciones nunciales biban e coa i en jun os, o que se aian desposado clandes inamen e con a la
o ma del sanc o concilio, que manda que es én p esen es el cu a de su pa ochia e es igos,
a iendo p ime o p ecedido las municiones de la Yglesia”. A chi o de la Ca ed al de
Co ia, leg. 75.
17. Toda ía a lo la go del siglo XVIII la Iglesia insis e en los pelig os que encie a el que
los no ios a en en público, se ean en luga es apa ados, en en en sus espec i as casas, e
incluso que puedan e se mien as du an los moniciones públicas. Se ei e a el con ol sob e
los no elados, conside ando la ce emonia de la elación como la que e mina la ecepción
del sac amen o, y la que acul a pa a la cohabi ación de los esposos. A chi o Diocesano de Cá-
ce es, Lib o de Visi as. Riolobos, leg. 15, ols. 289-304, año 1736.
EL PODER FAMILIAR: LA PATRIA POTESTAD EN EL ANTIGUO REGIMEN 371
de la Edad Mode na en ese iple conjun o, que compone un sis ema, y que
unciona siemp e g acias a la especialización.
His o iado es del De echo, y ambién los his o iado es mode nis as
inculados a la in es igación sob e la amilia, es án de acue do en el eco
nocimien o de la p ác ica del consen imien o, y en la conside ación de que
la amilia, además de se un espacio al que se pe enece de de echo po los
lazos de sang e, po la adopción, y po la legi imación, es ambién un espa
cio económico. La amilia, como han esc i o ecien emen e En ique Gac-
o18 y Aquilino Iglesia19, es ambién un pa imonio, y u ilizando la misma
exp esión de Aquilino Iglesia, el pa imonio iene una ida que supe a la du
ación de la ida de la sociedad amilia .
Quienes hemos ap endido que la g an enseñanza de la demog a ía his
ó ica no es la ci a de población, ni la asa de cualquie a de sus a iables;
sino que además, el his o iado ha de p eocupa se po las elaciones con
c e as que, in luyen más de lo que pensamos, los compo amien os demo
g á icos, económicos, y sociales; hemos de dedica un iempo impo an e
al análisis de los espacios sob e los que se asien a la ida amilia , y un
pode di ec o , la pa ia po es ad, cuya exis encia y legi imación son acep
ados po el Es ado y po la Iglesia. Po que, me pa ece, que la p ác ica del
consen imien o iene mucho que e con el pa imonio, y és e con el eje ci
cio, lib e de oda aba, de la pa ia po es ad; es deci , lo que los his o iado
es hemos enido a llama en más de una ocasión di igismo amilia , al in
e p e a las es a egias que conciben los cabezas de amilia, pa a decidi
qué expec a i as ma imoniales han de obedece sus hijos, quiénes de es os
hijos han de de ae se del me cado del consen imien o gene al, y cómo
puede p ese a se el pa imonio, po ejemplo a a és de la ins i ución del
mayo azgo, o ac ecen a se una do e, o mejo a se una he encia en i ud
del g ado de sumisión alcanzado.
Con iene que desa olle aquí lo que ac ualmen e en endemos po p ác
ica del consen imien o, ac uación sob e el pa imonio, y la cues ión del di
igismo amilia . Po que pa a conec a consen imien o, pa imonio, y di
ección del pode amilia , es p eciso acep a como hipó esis cen al las
ideas de dominación y de some imien o, eniendo muy cla o que la domi
nación se impone, y el some imien o se acep a.
18. “El g upo amilia de la Edad Mode na en los e i o ios del Medi e áneo hispánico:
una isión ju ídica”. La amilia en la España Medi e ánea (siglos XV-XIX). Ba celona,
1987.
19. “Indi iduo y amilia. Una his o ia del de echo p i ado español”. En ARTOLA, M.:
Enciclopedia de His o ia de España. I. Economía. Sociedad. Mad id, 1988.
EL CONSENTIMIENTO
372 ANGEL RODRIGUEZ SANCHEZ
Esc ibía Juan Maldonado, en uno de sus Sueños, que cuando dos se quie
en y desean uni se, inmedia amen e piden al sace do e que los case, con el con
sen imien o de los pad es. He de deshace el plu al, po que en el An iguo Ré
gimen, no desempeña ningún papel la muje 20. Una simple ojeada a la No
ísima Recopilación de Leyes de España, bas a pa a comp oba que las ac
uaciones del Es ado Bajomedie al y Mode no, se dedica on du an e bas
an e iempo a deshace plu ales que pudiesen in oluc a a la mad e en el
enojoso abajo de ene que decidi algo. Las Leyes de To o, cuya igencia
se man iene du an e la go iempo, incapaci an a la muje (sol e a, casada,
o iuda) pa a celeb a con a os; las muje es no pueden p esen a se a jui
cio sin licencia de su¡ ma ido, o en ausencia del ma ido, de un juez; si son
meno es, necesi an pa a iguales ines, pe miso del pad e, o del u o ; no
pueden comp a al iado, ni enajena bienes; y has a el einado de Ca los
IV, en 1802, no se de oga la ley que p ohibía a las muje es casadas co do
besas ob ene su pa e de los bienes gananciales adqui idos du an e el ma
imonio. La muje ha necesi ado has a iempos bien ecien es del consen
imien o del ma ido, del pad e, del juez y has a del con eso 21.
El plu al consen imien o de los pad es, se e ie e po supues o a cada
uno de los a ones que eje ce la pa ia po es ad sob e cada uno de los con
ayen es. Sal o excepciones que con i man la egla, odo emi e al a ón.
Incluso la li e a u a u ópica señala siemp e al a ón. Tomás Mo o des aca
que el ma ido y el pad e son esponsables del o den social, y que odos los
a ones i en bajo el gobie no y la obediencia del a ón más anciano, y
que a és e siemp e le sucede o o a ón. Nunca una muje .
Y pod ía comple a se más, is o el compo amien o abie amen e misó
gino de los clé igos: incluso, los sol e os de o icio, anudan expec a i as o
alizado as sob e la posibilidad de di igi el conjun o amilia , como de
mos ó José Ma ía Díaz Mozaz22 en 1976. Más aún, la asunción social que
signi ica la acep ación de cualquie des ino, se conside a un enómeno na
20. En un ecien e a ículo de Luisa Acca i: “Débi o conyugal e in e és eclesiás ico: la
economía de los sen imien os”, His o ia Social, 7, 1990, pp. 5 a 18, se a ibuye a las muje es “la
mediación del con lic o social en e laicos y eclesiás icos, en e homb es-pad es y homb es-
hijos”. Sal o es a unción la muje no cuen a nada en el o den social del An iguo Régimen.
21. Has a inales del siglo XVIII, y en algunas ocasiones has a el Concilio Va icano II, la
Iglesia eglamen a el compo amien o social de la muje en el in e io del emplo: lle a a ado
el cabello, en a sin elo, sob epasa la úl ima g ada del al a , llo a en los une ales, si ua se
en el espacio sag ado ue a de los luga es pe mi idos, y lle a a los hijos pequeños a los o i
cios eligiosos, son algunas de las disposiciones que señalan a la ma ginación y a la ep esión
de la sensibilidad.
22. Apun es pa a una sociología del an icle icalismo. Mad id, Fundación Juan Ma ch, 1976.
EL PODER FAMILIAR: LA PATRIA POTESTAD EN EL ANTIGUO REGIMEN 373
u al que iene de e minado po el papel conc e o que desempeña cada
sexo. Según la doc ina al uso, que se ins ala paula inamen e en la li e a u
a mo al y en la que ins uye a los con eso es, desde mediados del siglo
XVI en adelan e, la muje es o zada a adicaliza el desempeño de un
papel p epa ado de an emano po el a ón, po el pad e, y po quienes e
p esen an los dos g andes depósi os del pode : no con iene ol ida nunca
que el Es ado es quien o ganiza de p incipio a in la ida de la muje como
esposa; y la Iglesia, que es la ins i ución que eglamen a su ida como i 
gen23 y como mad e24.
El consen imien o es la pue a que ab e el inmenso campo de la sumi
sión; ay An onio de Gue a a, en el Lib o p ime o de las Epís olas amilia
es, en la ca a 55, de inía pe ec amen e la sumisión: la muje que sale ue a
de casa ha de se g a e; la que se queda den o, cue da; la que iene algún ipo
de elación con el ma ido, pacien e; la que amiga con ecinos, a able; amo osa
la que iene hijos. Llamo la a ención sob e la con luencia de los es espa
cios que de inen la amilia: a ue a, en lo ju ídico y an e los pode es, la g a
edad; aden o, la co du a y el amo con los hijos y con los c iados; y en lo sa-
c alizado, la paciencia. Es lo que exige el pode amilia .
Todo se jus i ica po consen imien os p ees ablecidos, y en odos ellos
se p i ilegia la au o idad que es la po es ad del pad e, o la del ma ido. Así
puede comp oba se en el Ensayo i ulado De la mode ación de Michel de
Mon aigne. A la muje , sólo se le ese a el de echo de p opiedad de la e 
güenza y del emo . Ped o de Luxán, en sus Coloquios ma imoniales, pone
en boca de Do o ea, en 1550, lo que conside a la mejo ca a de do e que
puede lle a una muje al ma imonio: el mayo do e —esc ibe—, la mejo
23. “De cómo han de i i las monjas de San Be na do en sus Monas e ios de A ila”. En
O. González He nández: “F ay He nando de Tala e a. Un aspec o nue o de su pe sonali
dad”, Hispania Sac a, 25, 1960. F ay He nando de Tala e a aconseja a las monjas abulenses:
“nunca sali del monas e io, nunca e a ón, po pa ien e que sea, ni que e se is a de él ni
le habla sin necesidad, y en onces sea la habla en el locu o io común en p esencia y compa
ñía de ancianas o de anciana muy p obada y muy hones a, cual manda e la abadesa. Nunca
asoma a en ana. Nunca oí nue a segla ni consen i que en e en casa..
(...) Nunca os mi a a espejo. Nunca palpa ues o cue po. No c ia pe illo ni pe illa,
ga illo ni ga illa; nunca e gallo ni gallina ni cosas que puedan habe ayun amien o camal.
Nunca es a sola, ni de una sola acompañada, si con muchas puede es a (...) Hui de e mu
je es segla es”.
24. CORELLA, J.: P ác ica de el Con essona io... “T a ado VI. Del sex o Mandamien o. Cap.
VIII Del Sac amen o del Ma imonio. Pa e XI. Del débi o conyugal y de su abuso ”. 1690, pp. 82 a
84. GRANADA, F ay Luis de: “Del sac amen o del ma imonio, 1560”. En Compendio y expli
cación..., BAE, ll-III, 1945. VITORIA, F.: “Sob e el ma imonio”. Ob as, Mad id, BAC, 1960.
ECHEVERZ, F. M.: Plá icas doc inales, Mad id, An onio Ma ín, 1766. CHARRO DE LO-
RENZANA, I.: A e de ins ui y mo e las almas en el ibunal de la Peni encia, en Mad id, po
Blas Román, 1780.
380 ANGEL RODRIGUEZ SANCHEZ
siemp e un documen o ecu ible an e ins ancias sociales más dadas a
acep a los a gumen os de la sang e, que los que p opo ciona la inspi a
ción de la es a egia amilia .
Cua o. La pa ia po es ad es di ec amen e esponsable de los secues
os en con en os de muchas niñas, apa adas de es e modo, del me cado
ma imonial. Si el amo es una acul ad ausen e de muchos ma imonios
con aídos po p imogéni os di igidos po la au o idad amilia , la oca
ción eligiosa es en nume osas ocasiones o a o ma de imposición32.
Quin o. La úl ima consecuencia de la p ác ica de la pa ia po es ad es
bien isible: la o ien ación selec i a de do es y de es amen os conduce a la
acumulación de i ula idades nobilia ias, a la o mación de g andes pa i
monios, y a la ins alación del p incipio de desigualdad de opo unidades
en e los he manos.
32. El di igismo amilia , aunque se conc e a p e e en emen e en uno —hijo p imogéni
o, o hija—, ambién se des ía pa a descoloca a los es an es hijos. El con en o, la uni e si
dad, y el ejé ci o, son o mas de exclusión o zosa muy especializadas que, po lo gene al,
conducen a la mise ia, al ol ido y al desa aigo. Es a di ección, que es ineludible si no se
ompe con la p ác ica de la ansg esión, es conscien e de que es as o mas de exclusión son
las más idóneas pa a log a alejamien os aco dados, y pa a eco da los con pos e io idad en
es amen os excluyen es. El con en o, la uni e sidad, y el ejé ci o, esul an se así au o idades
delegadas de la amilia. Pa a el caso de los con en os éase SANCHEZ LORA, J. L.: Muje es,
con en os y o mas de la eligiosidad ba oca, Mad id, FUE, 1988, p. 140.