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La fábula de animales en la literatura árabe clásica

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La fábula de animales en la literatura árabe clásica

Author: Moral Molina, Celia Del
Publisher: Ediciones Clásicas y Charta Antiqua
Year: 2002
Source: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/72448/1/2003%20La_f%c3%a1bula_de_animales.pdf
Au elio Pé ez Jiménez
Gonzalo C uz And eo i
(eds.)
"y
Así
DUO
LA
ZORRA"
La T adición F abulís ica en los
Pueblos del Medi e áneo
Medi e anea, 10 (2002)
~
C3{JVR,'I'.:J
J4N1!!¿W
EDICIONES CLÁSICAS DISTRIBUCIÓN EDITORIAL
MADRID
MÁLAGA
LA FÁBULA
DE
ANIMALES
EN
LA
LITERATURA
ÁRABE CLÁSICA
CELIA DEL
MORAL
Uni e sidad de G anada
In en a de ini o si ua la ' ábula', como géne o, den o de la li e-
a u a á abe, u ilizando los pa áme os y concep os de las li e a u as
occiden ales, es algo complejo, ya que la clasi icación de los géne os,
según los c í icos á abes medie ales, de su li e a u a, así como
su
con-
cepción, a ía no ablemen e de la
de
la c í ica occiden al: hay géne os
impo an es de la li e a u a clásica y medie al eu opea que no se cul-
i an en
la
li e a u a á abe clásica (po ejemplo, el d ama)
y,
a cambio,
apa ecen o os que
no
ienen p eceden e ni de inición exac a en
Occiden e: la li e a u a de adab o la maqama.
Sin emba go, amos a a a de
un
géne o o subgéne o que, aunque no
haya sido in en ado po los á abes, sino asimilado po ellos de las cul u-
as o ien ales -India, China, Pe sia-, la á abe supo ans o ma lo y adap-
a lo a sus peculia idades has a el pun o de que se ha con e ido en uno
de los géne os más ep esen a i os de su li e a u a, habiendo ac uado en
es e caso el mundo á abe-islámico de ehículo li e a io en e O ien e y
Occiden e: p ime o ue on aducidas
al
á abe muchas de es as ob as p o-
ceden es del pe sa o del sánsc i o,
y,
as
un
pe íodg
de~dap ación
o asi-
milación, ue on impo adas a al-Andalus, po ía o al o esc i a, di undi-
A. PÉREZ JIMÉNEZ & G.
CRUZ
ANDREOlTI, eds.,
"Y
así
dijo la zo a".
La
adi-
ción abulís ica en los pueblos del Medi e áneo, Mad id-Málaga, Ediciones Clásicas
& Cha a An iqua, 2002.
185
.---_
....
_~-~~
..
--
.-
~
CELIA
DEL
MORAL
das, copiadas o in eg adas en la li e a u a del adab o en la li e a u a
o al, y pos e ionnen e aducidas del á abe
al
la ín o a las lenguas
omances a a és de la ingen e labo de aducción ealizada en la
Escuela de T aduc o es de Toledo.
Den o de
la
Li e a u a á abe el concep o de ' ábula' co esponde ía
a dos géne os di e en es, pe o que a eces
se
con unden: uno pe enece
a la li e a u a didác ica, el
ma1.al,
que ambién designa la pa emiología,
y el o o, la
lJikiiya
(na ación, ela o, cuen o, his o ia), onna ía pa e
de
un
conjun o de subgéne os que con onnan un géne o más amplio, al-
ann al
qi~a~l
(el géne o na a i o o na a i a popula ), ín imamen e
ligado
al
concep o de la ábula o apólogo de o igen o ien al.
El
ma1.al
(pI.
am1.iil),
cuyo signi icado es el de p o e bio o dicho
popula , gozó de g an p edicamen o desde los o ígenes más emo os de
la cul u a á abe,
si
bien no ue de inido concep ualmen e po los iló-
logos á abes has a el siglo
IX.
Tiene su o igen en la sabidu ía popula
y,
si bien la p ime as ecopilaciones son de la época abbasÍ (siglos
VIII-IX), los más an iguos p o e bios p oceden de la época p eislámi-
ca y ya apa ecen e lejados
en
la poesía de es a época 1. Re lejan sob e
odo las cos umb es de la A abia p eislámica y de
los
p ime os siglos
del Islam: las i udes y
los
alo es beduinos, la lucha po la supe i-
encia en el desie o,
y,
sob e odo, la obse ación de las cos umb es
y eacciones de los animales que les odeaban. Los se es humanos son
compa ados con mucha ecuencia con los animales, a ibuyendo les
las cualidades o los de ec os de és os. Muchos de es os
am1.iil
es án en
elación con alguna ábula á abe conocida en
su
época y las di e en es
clases de animales adquie en
un
pe il bien de inido: 'la hiena es es ú-
pida', 'el león ale oso', 'el laga o, in eligen e' , e c.
La
lJikaya,
cuyo sen ido p imi i o e a el de 'imi a ', a a és de
una e olución semán ica ha llegado a ene el signi icado de 'con a '
o 'na a '
y.
a pa i de és e, incluye a ios signi icados co no
el
de
'cuen o', 'his o ia', 'leyenda' y 'mímica', en
ecu~ do
de su an iguo
2
Véase
R.
SELLHEIM, "Ma haI", Encyclopédie de ['lslam
(El),
VI, 805-815.
186
LA
FÁBULA
DE
ANIMALES
EN
LA
LITERATURA ÁRABE CLÁSICA
signi icado. deci , es amos an e el géne o na a i o
po
excelen-
cii,
que, más adelan e, se undi á con el
malal
pa a da paso a la
co ien e abulís ica que desde el lejano O ien e a a esa á la cul u a
á abe y se p oyec a á a Eu opa.
En esumen, espec o al géne o o equi alen e de la ábula á abe, en
elación con el concep o de la ábula
en
Occiden e, podemos deci que
es muy imp eciso, ya que, si bien el ocablo equi alen e es, como
hemos dicho, el de malal (pI. am{ál), al se usado ambién és e, en la
mayo ía de los casos, pa a e e i se al p o e bio o e án, no hace dis in-
ción en e lo que
es
pu amen e el dicho p o e bial o sen encia y odo el
conjun o na a i o y simbólico que encie a la ábula pa a los occiden a-
les. Los au o es á abes conside an la sen encia o mo aleja inal de la ábu-
la como el núcleo cen al de és a, con una inalidad sapiencial o didác i-
ca, no di e enciandola, po an o, de aquellas o as que con ienen una
in oducción na a i a y un diálogo en e animales o en e homb es y ani-
males u obje os inanimados3. La ábula, en el sen ido en que noso os la
conside amos, se ía en é minos de géne o pa a los á abes una mezcla de
/Jikaya y malal, es deci , una na ación con un inal mo alizan e.
En cuan o a la his o ia de es e géne o a a és de la li e a u a á abe
clásica, hay que deci , en p ime luga , que la ábula en endida como
al (y no como e án) no es un géne o de o igen á abe, sino que ue
in oducido
en
su li e a u a, como o os muchos conocimien os, du an-
e
la época abbasí, g acias a las aducciones que se hicie on a pa i
del siglo IX a a és de la
Da
al-/- ikma de Bagdad, an eceden e de las
u u as escuelas de aduc o es, como la de Toledo, donde se e ie on
a la lengua á abe g an can idad de ob as p oceden es de las cul u as
india, pe sa, g iega o la ína4.
2 Véase CH.
PELLAT,
"l:Iikaya",
El,
I1I,
379-384.
3 Véase
R.
PINILLA MELGUIZO, "Fábulas
en
e sión á abe a ibuidas a
Luqman".
La
Fábula o
F..xempla io
de cómo sabe se bien conduci (An ología
bilingüe). Ed. y coo dinación
de
M.
A.
GARCÍA y
J.
P.
MeNFERRER, Có doba,
2000, pp. 149-181..
4
Un
ejemplo de es os conocimien os que pene a on en es a época en la cul u a
á abe y ue on asimilados y e ansmi idos po ella de nue o al mundo occiden-
187
CEUA
DEL
MORAL
La
g an ansia de sabe y de adqui i los conocimien os de las cul u as
limí o es in eg adas en el Islam, que se despe ó en los p ime os iempos
del cali a o abbasí, hizo que se in oduje an en la cul u a á abe ciencias y
conocimien os que an e io men e no exis ían y que se conside aban
'ciencias ex anje as'.
De
es a mane a, la ciudad de Bagdad alcanzó
un
esplendo cul u al y li e a io du an e los siglos VIII y IX como segu a-
men e no u o en esos momen os ninguna o a ciudad del mundo y como
no ha uel o a ene ningún es ado á abe. Muchos de esos conocimien os
y de esos lib os e o na on a Eu opa a a és de esas aducciones, al se
de nue o aducidos
al
la ín o a las lenguas omances en Toledo y en o as
ciudades eu opeas al inal de la Edad Media.
Un géne o de ob as que despe ó g an in e és en e los lec o es á a-
bes ue p ecisamen e el de las colecciones de apólogos o ábulas de
animales y pe sonajes humanos que, p oceden es
de
la India, Pe sia o
la cul u a g iega, ue on aducidas al á abe, po p ime a ez po Ibn
al-Muqqa a '; luego, po o os au o es anónimos,
y,
as se adap adas a
la cul u a á abe con adiciones de o os elemen os p opios, ue on
di undidas po odo el ámbi o cul u al á abe-islámico has a llega a al-
Andalus,
de
donde pasa ían al es o de Eu opa.
G.A. Ka imi ha analizado es e emaS, y llega a la conclusión de que
hay un an es y un después de la aducción del Calila y Dimna pa a el
es udio de la ábula de animales en la li e a u a á abe. An es del siglo
IV de la Hégi a (VIII d.C.) exis en nume osos ejemplos de cuen os y
anécdo as cuyos p o agonis as son animales, ya que, desde la época
p eislámica, ha exis ido siemp e en la li e a u a á abe un g an in e és y
capacidad de obse ación hacia ellos; sin emba go,
no
puede habla se
al, es la ob a de al-Muballsi íbn
Fl ik
Muj li al-I;ikiim, colección de pensamien-
os, sen encias y ábulas a ibuidas a ilóso os semi as, que en su mayo pa e han
sido iden i icados como pe enecien es a Home o, Pla ón, A is ó eles, Solón,
Alejand o, P olomeo, Diógenes, e c. Es a ob a ue aducida al español en la Co e
de Al onso X el Sabio y conocida en Eu opa con el nomb e de Los Bocados de
O o.
CI
CHARLES KUENTZ, "De
la
sagesse g ecqüe a la sagesse o ien ale".
RIEIM,
5 (1951) 255-269.
S
CI
G.-A. KARIMI, "Le con e animalie dans
la
li é a u e a abe a an la aduc-
lion de Kalila wa Dimna", BEO, 28 (1915) 51-56.
188

LA
FÁBULA
DE
ANIMALES
EN
LA LITERATURA ÁRABE CLÁSICA
de e dade as ábulas
-según
el concep o occiden al de es e géne o-
sino de anécdo as o na aciones ( uwli ).
Dis ingue es e au o es ca ego ías: anécdo as ela i as a la c ea-
ción de los animales y a sus ca ac e es, las que con ienen una lección
mo al,
y,
po úl imo, las que no pe enecen a
un
g upo p eciso. De
es os es g upos, el segundo, que lle a ía implíci o un p o e bio o una
máxima, se ían las que se ace can más al concep o de ábula. Ci a,
como ejemplo, anécdo as ex aídas del lib o Mayma' al-am lil, que es
una ecopilación de p o e bios o e anes de al-Mayda i (siglo XII).
En el e ce g upo ecoge o a se ie de anécdo as di íciles de clasi-
ica , ex aídas en algunos casos del Ki lib al-I ayawlin (Lib o de los
Animales) de al-
Yal;liz
y de al-'Iqd al- a i4 de Ibn 'Abd al-Rabbihi.
Es as ob as pe enecen al géne o de la li e a u a de Adab, del que
habla emos más adelan e.
Llega a la conclusión es e au o de que, si bien es as his o ias
es án ecogidas en el pe iodo islámico, po
la
sob iedad del ex o y el
ondo del mismo pe enecen a la época p eislámica; de modo que
hab ían sido asmi idas po adición o al y ecogidas luego po los
au o es de los siglos VIII y IX. Hay ambién o as muchas anécdo as
que ienen
su
o igen en la adición judía, apa eciendo con ecuen-
cia pe sonajes bíblicos, como Noé.
Po úl imo, hay que esal a que es as his o ias son muy simples (de
ahí la conclusión de
su
o igen p eislámico, pe iodo du an e el cual la
p osa á abe no había alcanzado oda ía la madu ez); se limi an a la
ida del desie o y es án dispe sas en nume osas ob as,
"sin
o ma e -
dade as colecciones, po lo que es muy di ícil encon a las.
Las ábulas de Luqmlin
Sin emba go, y an es de habla de la ob a más impo an e de es e
géne o en
la
li e a u a á abe, el Calila y Dimna, hay que e e i se a
la
igu a de Luqman, au o legenda io que, pa a unos, es
al
an eceden e más
di ec o del géne o de
la
ábula á abe
y,
pa a o os, es
un
mi o o mado en
la
Edad Media a a és de una se ie de pe sonajes p eislámicos, alusiones
co ánicas, pe sonajes bíblicos y
la
his o ia de Esopo, asladada a la cul-
189
CEUA
DEL
MORAL
u a á abe po medio de aducciones si iacas. Sea lo que ue e,
lo
cie o
es que Luqman ha quedado en la adición á abe como un pe sonaje mi o-
lógico, sinónimo de sabidu ía, longe idad y abulis a po excelencia6•
La igu a legenda ia de Luqman se emon a a la Yahiliyya, la época
p eislámica, donde se hablaba de un pe sonaje de nomb e Luqman
b.
'Ad, desapa ecido en los albo es de la p o ohis o ia de los á abes,
cuyos alo es p incipales e an la sabidu ía y la longe idad. Nume osos
poe as p eislámicos
10
ci an aludiendo a su sabidu ía, de donde nació
un an iguo p o e bio á abe, "Más sabio que Luqman", u ilizado con
ecuencia en los panegí icos.
En la an igua leyenda á abe, Luqman e a amoso ambién po su
longe idad (al-Mu'amma , 'el Mac obi a'), siendo la longe idad,
según la adición islámica pos e io , una ecompensa a
su
piedad.
También o ma pa e de su leyenda, y de la ecompensa que Allah le
o o gó, el que i i ía an o iempo como sie e bui es (animal que e a
símbolo de longe idad en e los á abes). Luqman cuidó y alimen ó a
los sie e bui es
y,
cuando mu ió el úl imo, llamado LuMd, Luqman
mu ió con él. Algunos au o es han is o coincidencias en e es a leyen-
da y la que da Sidón Apolina sob e la obse ación de doce pája os po
Rómulo, que signi icaba que Roma du a ía doce siglos.
Luqman apa ece ambién ci ado en el Co án en una sü a que lle a
su nomb e (Sü a 31)7, así como en o os e sículos donde se hace alu-
sión a su sabidu ía, pe o no a su longe idad. Es e hecho supone su con-
sag ación de ini i a en la adición islámica como el sabio de los p o-
e bios, siendo nume osas en la li e a u a á abe las colecciones de p o-
e bios a ibuidas a Luqman donde se esal a su sabidu ía y su piedad,
a pesa de que,
si
alguna ez exis ió, ue mucho iempo an es del naci-
mien o del Islam. Es muy posible que la mayo ía de es os p o e bios
pe enezcan a la li e a u a sapiencial del Medio O ien e, donde se
en emezclan in luencias judías, c is ianas, g iegas y mesopo ámicas.
~
6
C
B. HELLER-[N.A. STILLMAN1.
"Lukman"~
E ,
,
817-820; R. PINILLA
MELGUIZO, "Fábulas en e sión á abe a ibuidas a Luqman". op.ci .
7
C¡
El
Co án,
ad. de JULIO CORTÉS, Mad id, Edi o a Nacional, 1984, pp. 476-479.
190
8
LA
FÁBULA
DE
A;-¡Ii lALES
EN
LA
LITERATURA ÁRABE CLÁSICA
A lo la go de la Edad Media, a la ama de sabio y longe o de
Luqman se a uniendo el de abulis a, p obablemen e po que, como ya
hemos dicho, el é mino malal en á abe signi ica an o 'p o e bio' y
' e án' como ' ábula'. Se con ie e así en el Esopo de los á abes,
has a el pun o que muchas de las ábulas de és e son a ibuidas a
Luqman y nume osas anécdo as que se cuen an sob e su ida o su pe -
sonalidad pe enecen igualmen e a la Vida de Esopo.
A Luqman se le a ibuyen
41
ábulas, la mayo pa e de animales, que
no e an conocidas en la li e a u a á abe an igua. Fue conocido en Eu opa
desde el siglo XVIII. El manusc i o de Pa ís, publicado po De embou g
en 1850, es del año
1299
y p o iene de cí culos c is ianos. Nume osos
au o es han es ablecido pa alelismos en e las ábulas a él a ibuidas y las
de Esopo y hay algunas eo ías que a mnan que
se
a a de una adap a-
ción á abe de los a o ismos a ibuidos
al
ilóso o pe sa Syn ipas, que, a
su
ez, e a una e sión de las ábulas de Esopo a a és de o a si iaca
p oceden e de los cí culos c is ianos de la Si ia mameluca8.
Luqman es, en de ini i a,
un
pe sonaje legenda io, cuya igu a se
ha ido o mando a lo la go de los siglos con in luencias de o os nume-
osos pe sonajes, como el bíblico Balaam, el g iego Esopo, o el á abe
Ajica . No hay da os iables que con i men
su
exis encia y sí azones
más que su icien es pa a pensa que, aunque pudo exis i un pe sonaje
p eislámico con es e nomb e, amoso po su sabidu ía, el Luqman
abulis a cons i uye una leyenda o jada a a és de la adición pe sa
y si iaca del Esopo g iego.
Las ábulas a ibuidas a Luqmlin son, como hemos dicho an es,
41
;
de ellas,
31
ienen como p o agonis as a los animales, 7 a pe sonas y 3
a se es inanimados. Su es uc u a es sencilla y b e e: una na ación
co a en la que expone el hecho que da luga al consejo inal o mo a-
leja, muy semejan e a su modelo g iego. El malal, o p o e bio, iene
siemp e la misma ó mula y a colocado
al
inal, en línea apa e,
comenzando siemp e po la misma ase: Los animales
_que
con más
el
J.
LANDSBERGER, Die Fabeln des Sophos, sy isches O iginal de g iechis-
chen Fabeln des Syn ipas, Posen, 1859; R. PINILLA, op.ci ., p. 152.
191
CEUA
DEL
MORAL
ecuencia apa ecen son: el león, la zo a, el lobo, la gacela, el o o, la
lieb e, el pe o,
y,
en meno g ado, el mosqui o, el ce do, la o uga, el
esca abajo, la abeja, el alac án, la paloma, el ga o, la comad eja, las
gallinas, el gallo, la oca, el encejo, la se pien e y el ga ilán. Además
de los animales, apa ecen algunos se es humanos, así como se es
inanimados como el agacan o, el es ómago, los pies, el ídolo, y ele-
men os de la na u aleza como el sol y el ien o.
La
ábula o ien al: El Calila y Dimna
La
ob a que sin duda ep esen a la ábula á abe o, en un sen ido más
amplio, la ábula o ien al, es sin duda el Kalila wa-Dimna9, una de las
g andes ob as de la li e a u a uni e sal cuyo o igen se emon a a la
India, donde un b ahmán de la egión de Kashmi , de nomb e desco-
nocido
lO
, compuso hacia el año 300
d.
C.
un
conjun o de apólogos des-
inado a la educación de p íncipes cuyos p o agonis as e an animales y
cuyo nomb e de i a del p ime cuen o e his o ia ma co; sus p o ago-
nis as son dos chacales, Ka a aka y Damanaka (en la aducción si ia-
ca, Kalilag y Damnag, de donde de i a el nomb e á abe). El lib o enía
una inalidad didác ica: enseña la sabidu ía a los p íncipes po medio
de ábulas de animales y es aba esc i o en sánsc i o. Cons aba de una
in oducción y cinco lib os o capí ulos, cada uno de los cuales lle aba
el nomb e de an a (ocasión de sabidu ía).
La ecensión más an igua de la ob a p imi i a es el Tan ajyayka, y
la segunda ecensión lle ó po í ulo Panea an a (cinco lib os), que
ue publicado y aducido al alemán en
el
siglo XIX.
La
ama
de
es a
ob a llegó a oídos del ey de Pe sia, Jus aw (Cos oes) Anüsi wan (531-
9
C
C. BROCKELMANN, "Kalila wa-Dimna",
E ,
IV,
524-528;
J.
P.
MON-
FERRER SALA, "'Calila y Dimna' o
el
eco de la sabidu ía o ien al", La Fábula
o Exempla io de cómo sabe se bien conduci , op.ci ., pp. 181- 233; Véase ambién
la in oducción de MARCELlNO VILLEGAS a su aducción
al
español del
Calila y Dimna, Mad id, Alianza Edi o ial, 1991.
10
Si
bien en la e sión de Ibn al-Muqa a' apa ece
el
nomb e de Paydeba, ilóso o
hindú, que compuso la ob a po enca go del ey Dibxalim, es o no es más que un
ecu so li e a io de su au o (o un añadido po pa e de alguno de los aduc o es),
que cons i uye
el
hilo conduc o
de
la ob a
..
192
LA FÁBULA
DE
ANIMALES
EN
LA
UTERATURA ÁRABE CLÁSICA
Po
odo ello, la ob a de al-
Yal;ü:?,
no demasiado conocida has a
aho a
en
Occiden e, es de un g an in e és pa a el es udio del conoci-
mien o que enían los á abes en la Edad Media sob e la psicología y
el compo amien o animal, pe o no lo es an o desde el pun o de is a
de la li e a u a na a i a y abulís ica, ya que no es á esc i a pa a en e-
ene o mo aliza , igual que el Calila y Dimna o Las Mil y Una Noches,
sino con un espí i u c í ico y analí ico, más p óximo
al
ensayo que a la
icción li e a ia.
O o aspec o del mismo ema, ecogido en ob as de adab y en o as
ob as que no se conside an como ales, es
el
o igen eligioso de los ani-
males. Es as his o ias ( ábulas, anécdo as o leyendas) son muy abundan-
es en el Islam y es án elacionadas con pe sonajes bíblicos como Adán,
Noé, Da id o el mismo P o e a. T a an de demos a
la
in e ención di i-
na en la c eación de és os así como su es echa elación con los P o e as
y la eligión. René Basse ha ecogido en su ob a Mil/e e un con es, éci s
e legendes a abes.
IJ/:
Légendes eligieuses
17
unas ein idós his o ias
elacionadas con los animales, su o igen y sus elaciones con es os pe -
sonajes bíblicos, -especialmen e Adán y Noé, po azones ob ias- así
como con el mismo P o e a, eniendo su o igen dichas his o ias, en
muchos casos, en di e sos hadices, así como en di e en es ob as de adab.
Se
hace necesa ia una buena sis ema ización de las ob as de adab
conocidas pa a ecopila odo ese inmenso eso o na a i o pa imonio
de la cul u a á abe y saca , del cajón de sas e
en
que se con i ie on
muchas de ellas, aquellos elemen os abulí icos cuya única misión de
enseña y mo aliza en aba de pleno en la inalidad que pe seguía el
adab. En e las ob as de es e géne o que conocemos, 'donde apa ecen
elemen os de ábulas de animales o his o ias en e animales y se es
humanos, encon amos en al-Andalus. en
la
G anada del
XV,
la ob a
del minis o Abo Bak ibn
'A~im,
Ki ab lJada'iq al-azahi ;
en
ella,
además de un capí ulo dedicado a los e anes
l8
, hay o a pa e impo -
17
Pa ís, Maisonneu e, 1927.
18
Es a
pa e
ha sido es udiada, ansc i a y aducida po Ma ina MARUGÁN
GÚEMES, El
e ane o
andalusí de lbn
'A~im
al-Ga na, í. Mad id, Hipe ión, 1994.
199

CEUA
DEL
MORAL
an e de la ob a dedicada a cuen os popula es, donde animales y hom-
b es se mue en y hablan de una o ma sencilla y di ec a
19
•
O o ipo de ob as elacionadas con el adab, aunque cons i uyen un
géne o independien e, son las aso/U (géne o epis ola ).
En
ese a io-
pin o conjun o
de
ob as que a desde la simple ca a al documen o o i-
cial, y que en la li e a u a á abe medie al la mayo ía
de
las eces se
pa ecen más a lo que hoy llama íamos
'un
ensayo' que a la simple
co espondencia, encon amos cu iosas ob as más p óximas a la ilo-
so ía que al géne o epis ola (aunque se p esen en bajo la o ma de una
ca a); un ejemplo es
"La
Dispu a de los animales con a el homb e",
una de las
52
epís olas de los He manos de
la
Pu eza (Ijwan al-$a i'),
o ganización sec e a den o del mo imien o isma'ilí, que su gió a su
ez en el in e io de la
si
'a. Es as epís olas ue on edac adas a lo la go
del siglo X y ep esen an el pensamien o isma'ilí más an iguo. Re le-
jan ambién, en palab as de Emilio To ne o, "un clima in elec ual p e-
sidido po un espí i u ecléc ico, u o de la ole ancia
~
de la con i-
encia en e miemb os de dis in as eligiones y c edos" .
Es a ob a es á conside ada po
M.
Asín Palacios como el o iginal
á abe de
La
Dispu a del asno con a
F .
Anselmo Tu meda
21
, edac a-
da o iginalmen e en ca alán po el aile mallo quín del siglo
XIV,
que
ma chó a Túnez y se con i ió
al
Islam con el nomb e de 'Abd
Allli'h
19
C
l ada'iq al-aliihi li-bn 'A$im al-Ganüi. i. Ed. ABO HAMMAM 'ABD AL-
LA iF
'ABD AL-HALIM. SAYDA', al-Mak aba
al-'As iyy~
1992. Una selec-
ción de es as his o ie as jocosas, en e las que hay a ias
de
animales, ue edi ada
po Emilio GARCÍA GÓMFZ en o ma manusc i á (dadas las di icul ades que
en onces había en España pa a edi a ob as con ca ac e es á abes en imp en a), con
el
í ulo de An ología á abe pa a p incipian es, Mad id, Espasa-Calpe, 1944. Con
es a ob a y sus sucesi as ediciones, dimos nues os p ime os pasos en
el
conoci-
mien o de la lengua á abe muchas gene aciones de a abis as.
20
C
E.
TORNERO POVEDA ( aduc o ),
ÚJ
dispu a de los animales con a el
homb e (T aducción del o iginal á abe de
ÚJ
Dispu a del asno con a F ay
Anselmo
de
Tu meda), Mad id, Edi o ial de la
U.ni ~idad
Complu ense, 1984.
Véase especialmen e la In oducción del aduc o , pp. 9-2l.
21
C
M.
ASÍN PALACIOS, "El o iginal á abe de 'La Dispu a del asno con a
F .
Anselmo Tu meda' ", Huellas del Islam, Mad id, 1941,
pp.
113-160.
200
..
..
..
__
..
_~
~
LA
FÁBULA
DE
ANIMALES
EN
LA
LITERATURA ÁRABE CLÁSICA
al-Ta yum n; allí, sin duda, u o ocasión de conoce las epís olas de
los Ijwlin al-$a i' e inspi a se en una de ellas (e incluso ealiza una
aducción li e al) pa a compone su ob a. La ob a o iginal es
un
apó-
logo en el que los animales
de
la ie a
se
p esen an an e
un
ey sabio
y jus o,
B wa 3:sb
el
Sabio, ey de los genios, pa a p esen a una
demanda con a los abusos y malos a os que eciben po pa e
de
los
homb es. El ey con oca ambién a los delegados
de
los
homb es
y,
a
lo
la go de una se ie de p uebas, unos y o os a gumen an sus azones
pa a jus i ica o
no
su supe io idad sob e los o os. Concluye la ob a
con el allo del
ey,
o denando a
los
animales que aca en la obediencia
y el dominio de los homb es. Es a discusión y enemis ad en e los hom-
b es y los animales es
un
ema cons an e a a és de los dis in os géne-
os elacionados con la ábula de animales, den o
de
la
li e a u a á abe.
Fábulas de animales en las Mil y Una Noches
Es obligado e e i se,
al
habla
de
cuen os, anécdo as, his o ias o
e anes, a la ob a
más
conocida en odo el mundo
de
la Li e a u a
Á abe,
Al
Layla wa-Layla, es deci : Las Mil y Una Noches, o a
de
las
ob as que, como el KalUa wa-Dimna o el Sendeba (Syn ipas en
á abe), pe enece o iginalmen e a la adición
de
cuen os y ábulas
o ien ales p oceden es de la India, que pasa on a a és de aduc-
ciones pe sas al á abe
y,
en es a lengua, ue on ' o ma eadas',
aumen adas con nue as his o ias y asimiladas a es a cul u a, pa a
luego se ansmi idas a Occiden e, a a és de nue as aducciones
al heb eo, al la ín o al cas ellano an iguo.
Las Mil y una noches es el exponen e
más
impo an e
de
es e géne-
o de cuen os 'de cajón', inse os uno den o de o o, con
un
hilo con-
duc o o his o ia ma co
~ue,
en es e caso, es la conocida his o ia
de
Sah azad y el ey Sah ia
2.
22 Sob e la es uc u a, es ilo, o igen e in luencia de es a ob a, éase
E.
LITTMAN,
"Al Layla wa-Layla", en
E ,
369-375;
1.
VERNET,
"ln D<!uc~n"
a su aduc-
ción de Las Mil y Una Noches, Ba celona, Plane a, 1999; lDEM, "Las Mil Y Una
Noches y
su
in luencia en la no elís ica medie al española". Discu so leído en la
Real Academia de Buenas Le as
de
Ba celona, Ba celona, 1959; La cul u a his-
panoá abe en O ien e y Occiden e, op.cí .,
pp.
9-153.
201
CELIA
DEL
MORAL
En e los muchos y a iados emas que apa ecen en es a ob a, que
an desde los cuen os an ás icos y ma a illosos con genios olado es
y encan amien os, has a no elas pica escas o de caballe ía, pasando
po no elas didác icas e his o ias edi ican es23, encon amos una se ie
de ábulas, his o ias o anécdo as (como que amos llama les), cuyos
p o agonis as son animales.
Es as ábulas ienen una se ie de ca ac e ís icas comunes, como la de
se ela i amen e co as (en compa ación con o as muchas his o ias),
halla se ag upadas en di e en es luga es de la ob a, y emá ica común,
según
los
bloques, odo lo cual ha lle ado a pensa a Ve ne que ue on
in oducidas en el ela o gene al como cuñas pa a se i de sepa ación, a
la ez que de descanso, en e dos his o ias o g upos de mayo longi ud24•
El núme o de ábulas de animales que encon amos en la ob a es de
ap oximadamen e una ein ena y se hallan dis ibuidas, el p ime
g upo, en e las noches 146 y 152. El segundo g upo se encuen a en e
las 901 y 908
yen
él hay inse as
17
his o ias de las que 8 son de ani-
males.
En
el p ime g upo, la enseñanza que se desp ende de los cuen-
os es la al a de con ianza en Dios o el no habe le alabado lo su i-
cien e, causa de su pe dición.
El segundo g upo pe enece a o a his o ia ma co, inse a en la
gene al, que es la His o ia de Wi d Jan, hijo del ey Chilad a quien su
isi Simas le in e p e a un sueño
y,
pa a demos a su in e p e ación,
le cuen a una se ie de his o ias o ábulas de animales donde el ema
común son los engaños, el no con ia en el enemigo na u al y el cas i-
go que es e ecibe cuando ob a mal. También en-es os cuen os se epi-
e el mensaje de la con ianza en Dios. Hay que deci además que algu-
nos de es os cuen os son los mismos, con pequeñas a ian es, que o os
con enidos en el Calila y Dimna o en o as colecciones.
23
Véase, además de la bibliog a ía an e io men e ci ada,
No
ELlSSÉEF. Themes el
mo i s des Mille el Une
NuilS.
Essai de
classi ica io~.
Bey ou h, Ins i u F an9ais
de Damas, 1949.
24
C
VERNET, In oducción, op.ci .,
p.
Ll.
202
LA
FÁBULA
DE
ANIMALES
EN
LA
LITERATURA ÁRABE CLÁSICA
Es o se explica ácilmen e po que muchos de es os cuen os y ábulas,
con enidos en colecciones más an iguas, habían enido mayo éxi o que
o os y se habían desgajado de la misma, siendo ansmi idos o almen e
y luego ecopilados en ob as de adab o en o as colecciones pos e io es.
Es lo mismo que ocu ió con la ansmisión de los cuen os a Occiden e,
donde, pa alelamen e o con an e io idad a que ue an aducidos en blo-
que
el
Calila y Dimna, el Seluleba o Las Mil Y
Una
Noches, muchos de
los cuen os habían ci culado indi idualmen e po oda Eu opa desde la
Edad Media y ue on ecogidos en colecciones de cuen os eu opeos an e-
io es a es as aducciones o si ie on como uen e de inspi ación a cono-
cidos au o es desde la Edad Media has a los siglos XVII y XVIII. Es
el
caso de "La doncella Teodo " de Lope de
Vega,
que p ocede de una de
las his o ias de Las Mil Y Una Noches, o di e en es ejemplos con enidos
en El Conde Lucano , que p oceden de las es colecciones ci adas
25
•
Po lo demás, los apólogos con enidos en Las Mil y Una Noches no
di ie en demasiado de los de las colecciones an e io es, ya que, en
muchos casos, son los mismos o pa ecidos. Los animales son los mis-
mos de siemp e: palomas, halcones, zo as, cue os, pa os, dis in as
clases de pája os, o ugas, ga os, a ones, se pien es, cang ejos, a a-
ñas, un pue coespín y un po o sal aje.
El papel de los animales en la cul u a á abe
La
palab a hayawan es un singula y un colec i o que designa el
nomb e gené ico ela i o al eino animal26• La aíz de la palab a ya es
bas an e elocuen e, pues o que designa
'una
noción de ida' (haya ).
No es á ecogida más que una ez en el Co án, donde signi ica ' ida
e dade a' y se e ie e al o o mundo. También designa a eces el
Pa aíso, pe o
su
acepción más co ien e es la de 'un animal omado
sepa adamen e de los demás' o 'los animales en gene al', comp endi-
do el homb e, llamado 'al-hayawan al-na. iq' (el animal acional).
25
C
J.
VERNET,
La
cul u a hispanoá abe, op.ci ., 309-341.
26
C
CH.
PELLAT,
op.ci .
203
CELIA
DEL
MORAL
Los animales han eje cido siemp e g an impo ancia en la ida de los
á abes desde la época p eislámica. Esa es la azón po la que se les ha
dedicado una se ie de monog a ías compues as en los siglos VIII y IX,
especialmen e a los animales domés icos. Los poe as, desde épocas emo-
as, les dedica on una g an a ención, haciéndolos obje o de sus me á o as
y de desc ipciones de alladas.
F .
Ho nmel, en 1879, ecogió más de 120
palab as sólo pa a designa al caballo y más de 160 pa a el camello.
Los beduinos a ibuían a los animales las cualidades y los de ec os
de los se es humanos; así es á p obado po la g an can idad de p o e -
bios an eislámicos en que se compa a a las pe sonas con los animales
bajo la o ma del ela i o, con la cualidad ci ada, seguido po el nomb e
del animal: po ejemplo, se habla de la gene osidad del gallo, de la pe -
idia del laga o, de la necedad de la a u a da, de la audacia del león, e c.
Se ha hablado mucho ambién de que
un
buen núme o de ibus de la
an igua A abia lle aba el nomb e de animales: Asad (león), Qu ays
( ibu ón), Kalb (pe o), y se han ba ajado dis in as hipó esis sob e
si
es e
hecho no se debía a
un
ca ác e o émico de la sociedad p eislámica.
Se ha hablado ambién sob e es igios de cul os a animales (lo cual no
es nada ex año
si
eco damos los dioses egipcios, caldeos o si io-babilo-
nios), de p ohibiciones alimen a ias, e c., y muchos in es igado es han
concluido acep ando la exis encia de
un
sis ema o émico en e los an i-
guos á abes. Es os ep esen aban el alma del di un o como
un
pája o que
olaba al ededo de la umba y g i aba enganza cuando había habido una
mue e iolen a (lo cual e a bas an e co ien e). El P o e a echazó es a
c eencia, pe o se ha pe pe uado en el Islam bajo di e sas o mas.
El animalismo an iguo lle aba consigo ambién la baliyya (sac i i-
cio). En el Islam se han conse ado algunas p ác icas de inmolación.
Los animales es án, con ecuencia, asociados a p ác icas eligiosas y
mágicas: in e p e ación de la isión de un animal en sueños, la adi i-
nación po el examen de las ísce as, e c, lo mismo que en o as
muchas cul u as. Animales abulosos poblaban el desie o y los yinn-s
(genios) y los gül (og os, demonios) se
een~~ naban
en ellos, pa a
ap oxima se a los se es humanos.
Po odo es o, los animales han ocupado desde an iguo un papel
impo an e en la li e a u a á abe, sob e odo en la poesía p eislámica.
204

LA FÁBULA
DE
ANIMALES
EN
LA
UTERATIJRA ÁRABE CLÁSICA
Los más ecuen es son el camello, el caballo, el león y o os, como
la
gacela,
el
a es uz, el onag o, el lobo, e c. En la poesía pos e io
el
papel de los animales a pe diendo impo ancia, mien as que
la
a
ganando en la p osa. Sin emba go, con el mo imien o neoclásico, que
imi a lo an iguo, los poe as siguen glo i icando sus caballos y sus
camellos. Nue as especies hacen su apa ición, con o me
la
ida no -
mal se aslada del desie o a los cen os u banos. El cue o y el león
conse an su papel, po que simbolizan la is eza de la sepa ación y la
ue za y la audacia en el comba e.
Con el seden a ismo y la ida co esana, los poe as desc iben ani-
males más amables, como la paloma, el uiseño , e c., que ep esen an
la simbología amo osa. En el Occiden e islámico desc iben los anima-
les que le son amilia es, ol idando los del desie o, que apenas cono-
cen, aunque hay ópicos que se man ienen.
En el e eno de la p osa, no encon amos egis ados cuen os de
animales has a época muy pos e io ; es o
no
quie e deci que no exis-
ie an, sino que no se han conse ado, ya que la esc i u a e a apenas
usada. Po odo ello, la aducción del Calila y Dimna ue un descu-
b imien o y una e elación ex ao dina ia pa a un pueblo an sensi-
ble al mundo animal.
El ema de la me amo osis de los animales en homb es y muje es,
o ice e sa, se explo a en los cuen os, especialmen e en Las
Mil
y Una
Nochei
7• Además de los yinn-s y de los
gUl,
exis en en los cuen os y
en las ábulas un cie o núme o de animales abulosos, p incipalmen e
pája os, como el amoso Simu g, adop ado po los su íes como el sím-
bolo del alma.
Los cuen os y las ábulas de animales son más nume osos en el ol-
klo e de algunas egiones del mundo islámico.
En
Á ica del No e espe-
ciaimen e cons i uyen
un
impo an e elemen o de la li e a u a be ebe y
p esen an nume osas coincidencias con los cuen os occiden ales. Incluso
los animales que apa ecen coinciden más que con los QIien ales.
27
C
ELlSSÉEF, Themes el mo i s ...
op.
ci .
205
CELIA
DEL
MORAL
En á abe dialec al no ea icano la in luencia be ebe se añade a las
apo aciones del Calila y Dimna. Además del chacal, los pe sonajes
que apa ecen en es as ábulas son animales domés icos y amilia es: el
asno, el buey, el came o, el pollo, el chi o, el pe o, el ga o, el zo o,
la gacela la hiena y el león.
Po úl imo, hay que deci que exis e una g an iqueza en la li e a u a
o al, sob e odo en el No e de Á ica, con in inidad de his o ias, anécdo-
as y ábulas sob e animales, amilia es y legenda ios, ma e ial que en su
inmensa mayo ía con inúa sin se ecogido po esc i o y que cons i uye,
sin duda, un eslabón en e la cul u a li e a ia de al-Andalus, -lle ada po
los andalusÍes que u ie on que ma cha
al
des ie o y po los mo iscos,
as su expulsión-y las adiciones y cuen os p eexis en es en el No e de
Á ica, an es de la llegada del Islam. Es as his o ias siguen ansmi ién-
dose po adición o al en e sus habi an es
y,
si
no se ecogen p on o, aca-
ba án pe diéndose pa a siemp e en el ol ido.
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