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"Venderse": de lo sagrado a lo profano a través del mercado y la fusión

Abstract

En este artículo se pretende ahondar en la comprensión de los fenómenos que giran en torno a la música denominada World Music. Para ello se ha basado en el trabajo de campo realizado con dos grupos de música de Barcelona, Cumbiambuco y Rumbamazigha. En concreto se analiza cómo a partir de una misma música se construyen distintos discursos sobre la autenticidad y cómo éstos orientan las prácticas musicales de estos grupos, favoreciendo o perjudicando las relaciones interculturales.

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"Venderse": de lo sagrado a lo profano a través del mercado y la fusión

Author: Gallego Blanco, Irene
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2011
DOI: 10.5565/rev/periferia.560
Source: https://ddd.uab.cat/pub/periferia/18858996n14/18858996v14a3.pdf
pe i è ia
Núme o 14, junio 2011
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1
“Vende se”: de lo sag ado a lo p o ano a a és del
me cado y la usión
I ene Gallego Blanco
1
Resumen
En es e a ículo se p e ende ahonda en la comp ensión de los enómenos que gi an
en o no a la música denominada Wo ld Music. Pa a ello se ha basado en el abajo
de campo ealizado con dos g upos de música de Ba celona, Cumbiambuco y
Rumbamazigha. En conc e o se analiza cómo a pa i de una misma música se
cons uyen dis in os discu sos sob e la au en icidad y cómo és os o ien an las
p ác icas musicales de es os g upos, a o eciendo o pe judicando las elaciones
in e cul u ales.
Palab as cla e: Au en icidad, e nicidad y g upos é nicos, iden idad, Wo ld Music,
música adicional, me cado y ecnología.
Abs ac
This a icle aims o analyze he phenomenons which e ol e a ound he music
called Wo ld Music. This s udy is based on he ield wo k ca ied ou wi h wo music
g oups in Ba celona, Cumbiambuco and Rumbamazigha. Speci ically, i examines
how di e en discou ses abou au hen ici y a e cons uc ed wi hin he same ype o
music and how hese guide he musical p ac ices o hese g oups, a ou ing o
p ejudicing he in e cul u al ela ionships.
Key wo ds: Au hen ici y, E hnici y and E hnical G oups, Iden i y, Wo ld Music,
T adi ional Music, Ma ke and Technology.
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En ia co espondencia a: [email protected]
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In oducción y cues iones me odológicas
La complejidad de un asun o como la Wo ld Music
2
aunque apenas se deje
islumb a en es e a ículo, es al que son in inidad los ámbi os sociales/ eó icos
que quedan en emezclados. Es e ensayo in e p e a i o se cen a en la noción de
au en icidad, como cues ión p incipal a analiza en su elación con la música, y en
su epe cusión sob e las p ác icas e in e acciones sociales de es os ac o es. Los dos
g upos de música es udiados (Cumbiambuco y Rumbamazigha) es án o mados po
gi anos umbe os y músicos, colombianos y be ebe es, inmig ados aunque
esiden es en Ba celona. Po an o se p e ende descub i cómo se a iculan es as
dos condiciones, se músico y se gi ano/inmig an e, y en e e has a qué pun o la
música como ac o comunica i o po de echo, se con ie e pa a es os g upos en un
diálogo in e cul u al de hecho; e cómo a a és de la música los suje os
esponden o soslayan an o el impe a i o dialógico, que sen encian las au o idades
polí icas bajo la úb ica de mul icul u alidad, como la p opia necesidad de la
di e encia iden i a ia. La An opología se p es a como disciplina idónea pa a
comp ende es as cues iones sociales. Es su ap oximación cuali a i a y su
capacidad pa a hace una e nog a ía densa lo que le pe mi e des ela la lógica que
subyace en es os compo amien os.
Es e a ículo es u o de mi in es igación de Más e
3
, un es udio e nog á ico más
amplio apoyado en cua o meses de abajo de campo en el que se a a on
cues iones o males de su p ác ica musical, como o as de ca ác e p incipalmen e
simbólico. Du an e el abajo de campo se aplica on los ins umen os “clásicos” de
la e nog a ía y o os acili ados po las nue as ecnologías. Se ealiza on en e is as
semies uc u adas (a los músicos y a o os suje os elacionados con el mundo de la
Wo ld Music), obse ación pa icipan e (du an e la g abación de un CD, una sesión
de o os y a ios concie os y ensayos) y se e isa on a ias p oducciones
mediá icas ( e is as de música, myspace, o os de música, e c.).
2
Pa a una mayo comp ensión emi o al lec o a las ob as de Bohlman (2002) y Ba añano e al. (2003).
3
La Wo ld Music: del olklo e global a las audiencias locales (2010) du an e el Más e O icial
“In es igación E nog á ica, Teo ía An opológica y Relaciones In e cul u ales” (UAB, 2010).
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La expe iencia del p opio au o como músico acili ó la en ada al campo y o ien ó
los p ime os pasos, pe o al mismo iempo se pusie on en cues ión las ce ezas y los
p esupues os del in es igado con i iéndolo “en un suje o cognoscen e que [debía]
eco e el a duo camino del des-conocimien o al e-conocimien o” (Gube
2001:15).
De dicho abajo se han ecogido las ideas e e idas al concep o au en icidad a la
ez que se han complemen ado y co egido algunas de ellas con nue as lec u as
eó icas y pa icipación en di e sos encuen os cien í icos. El aumen o de e en os y
semina ios elacionados con la música y la in eg ación ponen de mani ies o que la
música juega un papel ele an e en la ac ualidad y en especial den o de las
polí icas sociales. De mane a que es e abajo p e ende impulsa las in es igaciones
elacionadas con los hechos musicales den o de la An opología, aún mino i a ias
en España, a la ez que apo a una e lexión c í ica sob e ec o es ideológicos que
di igen nues as polí icas sociocul u ales.
Los suje os in es igados son músicos p o esionales con una amplia ayec o ia
musical y ama eu s, pe o odos ellos compa en po igual la pasión po la música.
Cumbiambuco es á o mado po sie e inmig an es colombianos de edades en e 24
y 47 años. Su gió de o ma au ónoma cons i uyéndose como un g upo de música
popula - adicional colombiana. Po o o lado, Rumbamazigha
4
es á in eg ado po
dos be ebe es, cua o gi anos y un leonés, de edades en e 24 y 35. Su gió a pa i
de la inicia i a del Talle de Músics
5
de c ea un p oyec o sociocul u al, y usionan la
música popula be ebe con la umba ca alana.
Mino ías o mayo ías, cues ión de c i e io
An e la di e sidad cul u al que cons an emen e se c ea y ec ea en Ba celona, los
imagina ios ac úan pa a impone un o den sob e las cosas y las pe sonas, pa a
ma ca lími es concep uales, que aunque di usos, ga an izan un mínimo de
4
Los siguien es links pe mi en e y escucha a los g upos (h p://www.myspace.com/cumbiambuco;
www. umbamazigha.com/). Dada la ex ensión del a ículo al inal se adjun a un cuad o esumen donde
se pueden e sus semejanzas y di e encias. Ambos aspec os acili an la comp ensión del a ículo pe o
no son imp escindibles.
5
Fundación de ca ác e docen e y cul u al de Ba celona, sin duda una de las escuelas de música
mode na más p es igiosa a ni el eu opeo. www. alle demusics.com
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o ganización a las sociedades u banas. Las ca ego ías cul u ales y sus lími es
a iculan la di e encia noso os-ellos, en una sue e de inclusiones y exclusiones, y
si en pa a ab ica oda una se ie de expec a i as no ma i as y je á quicas sob e
las pe sonas que con o man cada ca ego ía. El p oblema, en onces, eside no an o
en las dis inciones ope adas sino en el uso que se da de ellas, po ejemplo, como
legi imación de desigualdades y a o di e encial (Delgado 1998).
Es as ca ego ías cul u ales, en endiendo cul u a como o ma, es ilo de hace , de
ac ua (ibídem), son plan illas que diseccionan una o alidad in o me y dispe sa
dando luga a con igu aciones que se supe ponen, se complemen an o solapan en
unción del c i e io cul u al seleccionado. Y es o es debido a que los g upos
cul u ales como unidades disc e as y delimi adas, con iden idad y en idad
exclusi as, esponden a una ilusión u ópica. En Ba celona, las dinámicas
polidi eccionales y las si uaciones imp e is as y ugaces, obligan a los indi iduos a
do a se de una iden idad múl iple y maleable pa a adap a se a los con inuos
choques, encon onazos y negociaciones (Bauman 2005; Delgado 2008). Es e
desdoblamien o de iden idades di icul a cualquie segmen ación uni a ia y
pe manen e de la ciudad, de al mane a que no podemos habla de mayo ías ni
mino ías cul u ales absolu as, sino ela i as y empo ales (Delgado 1998). Aún así,
el é mino cul u a de uso con encional es á ue emen e a aigado en las ideas
omán icas de Gemeinscha y desencadena oda una se ie de asociaciones como
nación, lengua, e i o io. De es a mane a cuando se habla de colombianos,
be ebe es y gi anos se ecu e inconscien emen e a una comunidad imaginada
(Ande son 2007) que p esupone un conjun o de asgos compa idos, po ejemplo,
unas de e minadas p ác icas o gus os musicales, de los que han nacido en
Colombia, Ma uecos, Ca aluña, e c.
Pe o a pesa del ca ác e iluso io y agmen a io de la p opia iden idad, el se
humano necesi a do a se de ella ecu iendo a los ma e iales más disponibles y de
mayo saliencia. Al mismo iempo, necesi a iden i ica se y sabe se econocido po
un g upo de e e encia. Es a conciencia de pe enencia se ac i a con mayo o
meno ue za en unción de los con lic os, las necesidades y con a es a la
endencia a la disolución y desag egación que gene a la mode nidad (Lisón 1994;
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Delgado 2008). Du an e el abajo campo cons a é la e e encia a esas
comunidades imaginadas (gi ana, be ebe y colombiana) como un eso e de los
g upos pa a ei indica de e minados espacios de pa icipación, a oga se
p i ilegios musicales y edi ica sus iden idades musicales. Pe o al mismo iempo,
sus adsc ipciones é nicas quedaban ob iadas cuando se e e ían al mundo musical,
una ca ego ía social que, po momen os, co oci cui aba y so eaba cualquie
nacionalidad, clase o edad. En onces e an gui a is as, pe cusionis as o can an es.
Es e uni e so musical ba celonés lo con o man un espec o de ag upaciones que
an desde lo ama eu a lo p o esional y es igualmen e di e so y cambian e. En él
se pueden encon a casi odo ipo de músicas o es ilos (música clásica, hea y,
ock, punk, umba...).
A pesa de las di e encias que se pueden encon a en es e mic ocosmos sono o, la
noción de au en icidad apa ece como eje ans e sal a la mayo ía de los géne os.
Tal y como señala Ochoa (2004:241), bien explíci a o implíci amen e, es a idea
cons i uye “uno de los alo es de mayo impo ancia adsc i os a la música popula ”
con empo ánea en Occiden e. A lo la go de los siguien es apa ados e emos cómo
se a iculan algunos de los discu sos sob e la au en icidad no exen os de ambages
y con lic os.
En o no al concep o de au en icidad
Es és a, sin duda, una de las nociones más con o e idas e insidiosas desde la
mode nidad. Es e concep o de uso común se ha ido a aigando en nues o
imagina io cons i uyéndose como uno de los p incipales alo es que e eb an
nues os juicios mo ales y p agmá icos. Pe o a pesa de la impo ancia a la ho a de
con igu a nues as p ác icas e ideas, pocas eces se some en a c í ica y
dilucidación las p emisas ideológicas que a iculan es a noción y las je a quías que
ope a. Si el concep o de au en icidad es deudo de la mode nidad, su búsqueda o
pues a en p ác ica no ali ia el males a de i ado del indi idualismo, la p io idad de
la azón ins umen al, la ecnología y la ciencia (Taylo 1994), bien al con a io es
su coa ada ideológica. De ahí los malen endidos y las consecuencias ne as as. Los
nacionalismos, las nue as espi i ualidades exó icas, los mo imien os en o no a la
música o el ecologismo ingenuo a iculan ideológicamen e un discu so en o no a la

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“ e dade a” au en icidad supe icialmen e di e en es pe o con un común
denominado : la noción del indi iduo como alo sup emo y luga de oda i encia
ascenden al, una noción que adolece de un sesgo eligioso y de pu i anismo
bu gués (Delgado 1999; Bauman 2000).
El é mino au en icidad no sólo a icula un juicio de alo , es deci , no sólo pone en
elación dos ac i udes, ideas u obje os, sino que se e ige como ideal mo al, es
deci , p esc ibe un modo de ida, de hace , de ac ua legi imo, mejo o supe io
(Taylo 1994). Es e ideal nos de ine como indi iduos, y a la ez, o ien a nues a
elación subje i a con lo que nos odea (pa ia, na u aleza, e c.) según una azón
ins umen al que nos pe mi e se ieles a noso os mismos, au o ealiza nos. Es a
subje i idad no se es ablece en unción de un deseo o de unas necesidades, sino en
unción de una no ma que dic amina lo que debemos desea o necesi a (ibídem),
de al mane a que el concep o de au en icidad mina oda ilusión sob e la
uni e salidad de la libe ad e igualdad de odos los se es humanos.
Es e gi o subje i o de la mode nidad encon ó en el a e el co ela o secula de
expe iencia eligiosa
6
. Desde el siglo XVIII se ges a una nue a concepción del a e
que eemplaza o elega el ideal de imi ación po el de c eación, imaginación y
no edad (Méndez 2009). El a e no se de ine ya en unción de la ealidad
ep esen ada o de su o ma de desc ibi la, sino po los sen imien os que susci a. El
peso se aslada hacia la ob a de a e y su elación con el suje o p i ilegiado que
sucumbe a su belleza, a su place . La ascendencia de la expe iencia es é ica se
concibe como la i encia de una esencia in ínseca a la ob a capaz de soslaya las
p esiones pa a ajus a se a la con o midad ex e io . Po eso el a e es el e lejo más
pu o del yo y de su o iginalidad, es la sublimación de ese p oceso de
au odescub imien o, y la música, den o de es e uni e so p i ilegiado, es la o ma
más espi i ual del a e, la negación más adical del mundo social (Bou dieu 1988).
Lo sono o se concibe como el espacio sui gene is de la subje i idad, como
pa adigma de la au en icidad (del yo pa a la música clásica, del Volksgeis pa a la
6
Un ejemplo ilus a i o de la elación en e el a e y la eligión lo encon amos en la concepción del
a is a como un al e deus (Méndez 2009:130; G anés 2010:212). Véase ambién P a s (2004).
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música é nica, e c.) de ahí que las nue as posibilidades de ep oducción y
g abación b indadas po la ecnología y los medios de comunicación de masas
hicie an ambalea odo la a imaña ideológica y clasis a de una bu guesía
consolidada
7
.
Tal y como señala F i h (1986), el desa ollo ecnológico hizo posible el concep o de
au en icidad en la música popula . Las músicas mode nas han he edado del
Roman icismo la idea de que escucha a alguien es conoce le, es en a en su alma,
y ambién la concepción olk según la cual la música es una mani es ación del g upo
en la que los ins umen is as ep esen an y a iculan las necesidades, alo es y
expec a i as comunes del g upo (ibídem). La con luencia de ambas concepciones
si úa a la música mode na en una posición incómoda en e a la ecnología y el
me cado. Po un lado, po que la ecnología a o ece la pé dida de la espon aneidad
y de las expe iencias genuinas y po el o o, po que obedece al me cado es al a a
las leal ades del g upo. Ambos ac o es son los esponsables de la alienación de las
sociedades u banas y del males a de la mode nidad. Pe o además, pa a en ende
la in ensidad con la que Occiden e cons uye los discu sos de au en icidad en la
música en e a o as mani es aciones cul u ales, a ís icas o no, como pod ían
se lo la pin u a o la cocina, es p eciso ene en cuen a las ca ac e ís icas p opias de
la música y las o mas en las que cons uye espacios de subje i idad.
La música se puede codi ica en un lenguaje ma emá ico de al a complejidad
acional pe o a la ez, su na u aleza abs ac a e in angible le hace dependien e de
un “cue po”. Es a a és y po el cue po
8
, y sus emociones, que el sonido se
conc e a y adquie e sen ido (Ochoa 2004). La música se coloca en una posición
ambigua en e la na u aleza y la sociedad, en e lo acional y lo ins in i o. La
música imi a la oz humana o los sonidos de la na u aleza pe o es a a és de una
mediación ins umen al que ese sonido, po ansubs anciación i ual, se con ie e
7
Véase Eco (1972).
8
A pesa de que los sonidos se pe ciben a a és del sen ido audi i o gene an una eacción senso ial
holís ica. Es deci , la unidad de la expe iencia pe cep i a implica que “incluso sonidos musicales aislados
ienden a queda asociados a cualidades gene almen e a ibuidas a modos no audi i os de pe cepción”
(Meye 2001:265). Po ejemplo, los sonidos agudos p oducen una sensación é mica de calo .
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en música. Los ins umen os musicales es ablecen una dis ancia ecnológica en e
la na u aleza -cue po- y la sociedad. Además, ac ualmen e la música in ade
cualquie espacio público o p i ado, aspasa on e as, se cuela en los in e s icios y
ac u as, en si uaciones o dina ias y ex ao dina ias, lo que hace de ella una uen e
de pode pe o ambién de pelig o. Una música no inc us ada es á lib e pa a se
ins umen alizada al se icio de in e eses económicos, polí icos o sociales; mo iliza
el capi al social pa a la e olución o some e a o u a
9
. Po eso ambién debe se
con olada, ep imida o censu ada.
La ambigüedad y p o usión de géne os musicales hoy en día ha supues o la
elabo ación de di e sos ideales de au en icidad, a eces compa idos y o as
apa en emen e an agónicos, bajo los que subsume un juicio an o es é ico como
mo al. Pe o pa a que se desa olle un ideal, es p eciso que haya una comunidad
que acep e y econozca los asgos que con o man ese ideal, es deci , deben
compa i un ho izon e de signi icación (Taylo 1994).
Aho a amos a e cómo a
pa i
de unas mismas p ác icas musicales, las de
nues os suje os de es udios, se cons uían y se en elazaban di e en es ideales de
au en icidad: po un lado, el abande ado po la Wo ld Music y el di e encialismo
cul u al, y po o o lado, el de la música é nica de los gi anos ca alanes, amazighs y
colombianos.
La au en icidad de la Wo ld Music
La Wo ld Music se ende como un an ído o pa a la sociedad u bana y sus
expe iencias ino gánicas. Pe mi e una uel a a las p imi i as sensaciones más
espi i uales y e dade as, una econciliación con el mundo y la na u aleza, pe o al
mismo iempo p esupone una dis ancia insal able en e ambos uni e sos (Ochoa
2004). Es a música ga an iza una expe iencia libe ado a de la acionalidad y la
ecnoc acia de las g andes y desalmadas u bes de cemen o. Pe o es e mensaje
eden o is a, deudo sin duda de la nue a ecnología, p oyec a una imagen sesgada
9
La ins umen alización de la música puede lle a a ex emos insospechados hoy en día. Un ejemplo
que pone de mani ies o los usos y abusos de la música, lo encon amos en el semina io in e nacional
o ganizado en La Vi eina Cen e de la Ima ge con el í ulo “Música y To u a” (Ba celona, 17-
18.06.2010).
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y des ilada de los o os e e namen e p imi i os: sin con lic os, ni gue as, ni
mode nidad. Como señalan algunos au o es (Ba añano e al. 2003; Ma í 1996),
es a música pone en elación je á quica p ime y e ce mundo, noso os-ellos, y
si e de coa ada a una nue a o ma de acismo o undamen alismo cul u al
(S olcke 1994)
10
mucho más su il y ambiguo.
La llegada de “ ue es con ingen es” de inmig an es ex a-comuni a ios a Eu opa
ac i ó nume osas eacciones a a o y en con a y, de igual mane a, discu sos
acis as y an i acis as que enían en cuen a, más po obligación que po
con icción, las di e encias cul u ales po encima de las di e encias biológicas
adicionalmen e asignadas a las azas. Las an iguas ca ego ías je á quicas que
a ibuían asgos de in e io idad mo al e in elec ual a cie os asgos eno ípicos
diac í icos, y po an o he edables e inmu ables, ue on pa cialmen e aciadas de
con enido biológico y ellenadas de nue o con p ejuicios cul u ales y
e gi e saciones cien í icas (San Román 1996). Apelando al “de echo a la
di e encia”, los países y sociedades eu opeas han e omado la idea u ópica de
nación, pa imonio y alo es cul u ales, como un conjun o p opio e
inconmensu able, his ó ica y e i o ialmen e delimi ado, pa a a icula oda una
e ó ica de inclusiones y exclusiones. Es as e ó icas alimen an el miedo popula a
pa i de los pelig os de deses uc u ación y alienación de i adas del con ac o
cul u al, y se in il an en el sen ido común y en el habi us. Se han acionalizado
dando luga a dinámicas que iende a p ese a cada g upo de la amenaza de los
o os. Un discu so, que en de ini i a, p esupone la imposibilidad o in iabilidad de
cualquie ipo de comunicación y que a a és de su “na u alización” desecha
cualquie expec a i a sob e modelos al e na i os, pe o que sob e odo, iende a
p ese a la hegemonía del sis ema de clases (S olcke 1994). La au en icidad iene
ga an izada po la pu eza cul u al y la leal ad de los indi iduos hacia su nación y su
cul u a.
10
Pese a la an igüedad de los ex os (S olcke 1994; San Román 1996) conside o que las ideas
undamen ales sob e el acismo siguen siendo álidas, especialmen e dada la espues a de Eu opa en e
a los úl imos acon ecimien os en el mundo á abe.
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La lógica ca esiana, deudo a de la concepción judeoc is iana, e eb a el
imagina io occiden al y opone adicalmen e lo sag ado a lo p o ano. Occiden e a
a és de es a dico omía ha seccionado la expe iencia social y ha llenado de
con enido ma e ial y no ma i o cada una de es as ca ego ías. Lo sag ado, y la
eligión como pa adigma, es aquello que es á p o egido, idealmen e, de los
p incipios de me cado. Pe o hay que ene en cuen a que nues a concepción sob e
lo sag ado no es uni e sal, de mane a que lo que pa a noso os supone una
in acción o con lic o mo a,l puede no se lo pa a o as cul u as.
“…Yo c eo que los sonidos y la música es án en el ai e, y si no lo hago yo, lo
hace o o. [...] y si ú e sien es bien con ello es su icien e [...] po ejemplo,
la danza de la pube ad, bueno, si hubie a alguna cosa que si ie a,
pe sonalmen e yo c eo, que soy de allí, que no impo a ía an o esca a algo
de allí pa a hace lo come cial, al in y al cabo es belleza, y bueno, si la gen e
lo quisie a ya es á [...] Si la danza del Txopo eke ue a pegadiza pues igual la
gen e lo consumi ía pe o ealmen e c eo que si se ha sal ado la pa e sag ada
és a del i ual es po que no son pegadizas…”
(Ped o, Cumbiambuco)
Ac ualmen e, las músicas adicionales que pe enecían al ace o popula han
sucumbido a las ue zas económicas egidas po los p incipio de me cado. Su
e alo ización (¿moda?) y en a a a és del me cado egional e in e nacional, bajo
el lema “ odo es endible”, e oma un iejo deba e en o no a la desac alización
(p o anación), la ap opiación y los de echos de au o ía (Méndez 2009). Cada g upo
social y cada indi iduo se p o ee de sus p opias lógicas, e ospec i as y
p ospec i as, que legi iman y dan sen ido a sus ac os (Bou dieu 1989). La
acionalización de las con adicciones pe mi e ob ia las dis ancias en e p incipios
y p ác icas, ac os y palab as, y ap ehende la expe iencia como un odo cohe en e
y uni icado.
“…Lo que hago yo es odo lo con a io, es música pa a baila , absolu amen e
p o ana y absolu amen e ulga . [...] Pe o bueno, es dis in o, pe o sí que he
ocado mucha música judía de bodas, pe o no c eo que se lo omen a mal, no

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c eo. Me gus a ía sabe que opinan y que en endie an que lo hago con el
máximo espe o. [...] Yo a o de documen a me siemp e, un poco sob e lo
que es oy ocando, de lo que es oy hablando [...] Me pasó con es e g upo
[A abeske] po ejemplo, haciendo un bolo [...] es un es ilo que no domino, y
me daba mucha e güenza [...] Le puede decepciona pe o no moles a . A mí
no me moles a escucha música medioc e, me puede decepciona pe o no me
moles a. ¿Cómo no lo as a admi a , alguien que iene, eco e kilóme os y
kilóme os pa a conoce u música y u cul u a y oca lo?...”
(Jose, payo, Rumbamazigha)
El análisis del papel del me cado musical no debe deja pasa po al o los aspec os
posi i os sob e las comunidades.
“…Pe o aho a ambién hay g upos come ciales, desde la cin a, el CD, en onces
empieza a se come cial, hay p oduc o as. De un lado es á bien, de o o es á
mal come cializa , pe o da ida y con inuidad a una cosa…”
(Abian, be ebe , Rumbamazigha)
A aíz de la popula idad de la Wo ld Music algunas mino ías é nicas han encon ado
en la música una ía de lucha polí ica y una uen e de ing esos económicos. La
música popula p o ee del modo a a és del cual los p opios indi iduos y la
comunidad a ec ada ganan p es igio y es a us social. El caso del lamenco es
pa adigmá ico de la mediación del me cado en e lo egional y lo in e nacional, y
cómo ha suge ido S eing ess (2004:12), su e olución “siemp e se ha is o suje a a
una pe manen e adap ación a ís ica al en o no económico capi alis a y a la cul u a
de masas”.
Tampoco hay que ol ida que cob a po oca iene una implicación no solamen e
económica, sino ambién simbólica. Fija un caché es alo a se y espe a que los
o os e alo en, es una o ma de po encia el econocimien o a ís ico y la
p o esionalización. A pesa de que el dine o ac úa como indicado de calidad en la
música, los p incipios de me cado ope an gene ando modas y amosos, y a
di e encia de lo que ocu e en o os ámbi os labo ales, no an o la calidad como la
ama es la condición pa a la popula idad y opo unidades labo ales. La indus ia
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cul u al ace ca pa adójicamen e la música popula al a e: si la música se paga, y
ca o, es po que es un a e. Si se habla de a e no se habla de dine o, el a e no
pe mi e el ega eo ni la o e a.
“…Si, he ocado y no he cob ado. [...] Y con la en ada depende, si son 3 ó 4
eu os la gen e paga, pe o si son 15 ya no ienen si no e conocen. La gen e
que paga a a e lo que haces. Pe o pa a cob a en ada ienes que ene un
nomb e si no, no e a a oí nadie…”
(Dani, gi ano, Rumbamazigha)
Aunque Cumbiambuco y Rumbamazigha no pa icipaban de la Wo ld Music de las
g andes emp esas discog á icas, la demanda música exó ica en Ba celona y los
p og amas de “mul icul u alidad” les p opo cionaban unos espacios donde isibiliza
y ma e ializa su especi icidad é nica e idiosinc asia musical como banda. La pues a
en escena pe mi ía hace públicas sus aspi aciones y ei indicaciones polí icas y
a ís icas, a la ez que les posibili aba -ines able y p eca iamen e- una uen e de
ing esos.
En de ini i a, se puede deci que es os g upos a iculaban las dos lógicas o
cosmo isiones (local y global) según la egla de los dones-con adones agonís icos,
es deci , en base a “una egla de de echo que explica que los bienes p eciosos que
ci culan en los dones engan un uso alienado y al mismo iempo sigan siendo
p opiedad inalienable del donan e o iginal” (Godelie 2000:205). Es e p incipio se
aplica a los obje os p eciosos (música) y no a los obje os sag ados (ce emonia
i ual). A pesa de que las indus ias discog á icas occiden ales en es os p oduc os
como una me cancía alienable, capaz de en a en los lujos inancie os de un
me cado en boga, los g upos en sus ac uaciones no es án haciendo un in e cambio
de música po la música, sino que o ecen un egalo inalienable que es lo que, de
una mane a como an as o as, consis e en se amazigh, gi ano o colombiano.
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Tecnología na u alizada
La g an di usión y acep ación de la Wo ld Music y éxi o de los es i ales de Músicas
del Mundo
20
y de olklo e han impulsado a muchos músicos con empo áneos a
e oma el ca ác e nómada de los jugla es, con la pa icula idad de que aho a
aspasan las on e as é nicas y nacionales. Se puede deci que los músicos
ac uales, especialmen e los del sec o in o mal
21
, son músicos mucho más globales.
Con es a idea quie o ma iza dos aspec os p incipales que les di e encian de los
músicos adicionales: po un lado la des e i o ialización ( ísica y i ual), y po
o o lado, la desencialización. Con es o segundo me e ie o a que hoy en día un
músico in e p e a muchos es ilos, algunos p opios de su cul u a y o os asociados
adicionalmen e a o a cul u a ( anscul u ación a ís ica
22
) en una endencia
gene al hacia el eclec icismo musical.
El aba a amien o de los equipos de g abación y p oducción musical les pe mi e a
es os músicos hace sus p opias c eaciones y mezclas, y di undi las a a és de
In e ne . Y al mismo iempo, las edes de desca ga de a chi os musicales o
s eaming se han con e ido en un medio de ap endizaje in o mal e in luencia, en
un momen o en que la o e a y demanda local se e desbo dada de p oduc os de
odas pa es. Como pude obse a en el abajo de campo, algunos músicos
colombianos habían ap endido en Ba celona a oca los ins umen os o el epe o io
adicional de su país a a és de In e ne . Pe o ambién la ed les pe mi ía
aspasa o sol en a las limi aciones de la p opia cul u a musical y en en a se a
los con encionalismos y p ejuicios (los gi anos es aban ap endiendo jazz y unky).
“…He ocado con mi pad e y con el pad e de Pelu. ¡Uy! , es muy complicado,
no puedes oca como quie as, yo en Rumbamazigha hago lo que quie o. Con
20
Ma de Músicas, WOMAD, E nosu , Pi ineos Su son algunos de los es i ales de Músicas del Mundo
más impo an es a ni el es a al.
21
La p axis de ambos g upos enía luga den o del sec o in o mal de la economía, al y como lo de ine
Ubaldo Ma ínez Veiga (2008) (ci . en Gallego 2010). Una de las ca ac e ís icas de es e sec o es su
lexibilidad a la ho a de adap a se a los cambios y a las demandas como una es a egia de
supe i encia. De ahí que muchos músicos engan que oca en a ios g upos a la ez o ealiza di e sos
o icios simul áneamen e (di e si icación).
22
Véase Ka omi (2008).
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ellos no. Es o a mane a de e la música, son más ce ados. A noso os nos
gus a in es iga . -A e es e aco de a o- “aquello es a desa iado, nen”, e
dicen. Es o a men e…”
(Dani, gi ano, Rumbamazigha)
Aunque es a nue a o ma de au oap endizaje pe mi e a los músicos desa ia el
es ablishmen cul u al y social, hay que deci que pa a ap o echa e icien e y
sub e si amen e sus ecu sos, es imp escindible pa i de una base musical
p e iamen e adqui ida.
Como amos iendo, an o Cumbiambuco como Rumbamazigha e an g upos
con empo áneos de música popula - aunque de co e e nici a io- que dependían de
cie os adelan os ecnológicos como el mic ó ono, los al a oces, los equipos de
g abación, e c. Es os elemen os, que ob iamen e no apa ecen en las p ác icas
adicionales igu osas, son hoy en día an amilia es, que su p esencia apenas se
iene en cuen a o se cues iona. La “in isibilidad” de la ecnología ac ual y su
“na u alización” (Adell 2008) aslada la c í ica sob e la au en icidad de la g abación
a su pues a en escena, de lo i ual a lo isual. De ahí que la elación de es os
g upos con la ecnología se ponía de mani ies o p incipalmen e a a és de los
ins umen os.
“…Con ellos hicimos una p esen ación el año pasado. La música que hacen me
pa ece un poco más de usión, manejan los emas adicionales pe o un poco
más de usión. Típicamen e no manejan odos los ins umen os como pa a un
g upo de olklo ne o, pe o sí, u imos una buena expe iencia con ellos…”
(Baila ín de olklo e colombiano)
Las músicas adicionales suelen lle a asociados de e minados ins umen os
au óc onos a cada géne o y sólo un p o undo conocimien o de la cul u a musical
pe mi e econoce los o enjuicia los. Ac ualmen e, dada la g an disponibilidad de
ins umen os, a la ho a de busca sonidos exó icos se iene más en cuen a la
cualidad ímb ica que el o igen del ins umen o. Es o esponde a que el imb e es
un “signo de pe sonalidad indi idual” muy alo ado en la música popula desde el
siglo XX (F i h 2008:429), pe o ambién debido a las e gi e saciones p o ocadas
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po la Wo ld Music
23
.
“…Le da el oque, en eo ía le da el oque. Tienen o o ins umen o pe o se
desa ina, una cosa muy a a, se desa ina...y al inal i ó po el banjo…”
(Manage de Rumbamazigha)
La combinación de ins umen os, an o mode nos como “ex años”, da luga a una
usión de i mos, imb es y a monías que pe mi en desliza se de un géne o a o o,
a a és de la búsqueda e inno ación de nue as expe iencias sono as:
“…lo que hacemos noso os es… usionamos sin pasa se. En Rumbamazigha
es á la base de la umba, lo que es undamen al: gui a a, en ilado y
palmas, y la oz, ¿ ale?, y los músicos amazigh ¿qué hacen? da bukas,
djembes y banjo, o sea, que ampoco la p os i uimos po llama lo de alguna
o ma. No ponemos ni gui a as eléc icas ni ba e ía, ampoco nos...es á la
esencia de la umba…”
(Pelu, gi ano, Rumbamazigha)
En la música de co e adicional los ins umen os juegan un papel legi imado
undamen al pe o, sin emba go, la música es un p oceso de o mas nunca acabadas
en el que es común el p és amo y la di usión en e cul u as musicales. La dialéc ica
en e la au en icidad y usión ac i aba oda una se ie de jus i icaciones con la que
lo músicos p e endían do a de cohe encia al p opio p oceso de c eación musical.
Fusión o asg esión
La ac ual endencia de los g upos a usiona se se ha debido en g an pa e a la
ecnología y al me cado. La disponibilidad de músicas de casi odos los incones del
plane a, a a és de In e ne , iendas de discos o biblio ecas, ha es imulado la
cu iosidad y c ea i idad de los músicos, gene ando al mismo iempo nue as
audiencias. Pe o, sin emba go, sus ansg esiones es é icas podían se
descali icadas o no econocidas po sus espec i as comunidades imaginadas.
23
Como ejemplo se puede ci a el caso de la Swee Lullaby, una nana de los Baegu p oceden e de las
islas Salomón, edi ada den o de las Fuen es Musicales de la UNESCO, que eedi ó en pos e io es CDs
como una canción p o enien e del Á ica Cen al (CD:Deep Fo es y CD: Visible Wo ld) (Ba añano e al.
2003).

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Empezando po Cumbiambuco podemos deci que a pesa de que usionaban el
es ilo y los ins umen os adicionales con o os más mode nos, en una cla a
endencia hacia el pop come cial, sus compa io as econocían su música como un
p oduc o colombiano y se sen ían iden i icados con lo que hacían. El pop puede
ca ego iza se como una música é nica (¿eu opea?), di undida y asimilada po o as
cul u as, pe o con encionalmen e se le ha desp o is o de es e alo e nici is a y se
la conside a un p oduc o neu o po lo que no in e e ía en la au en icidad de
Cumbiambuco, en endida en é minos de idelidad a la cul u a nacional. Además,
es a endencia hacia el pop colombiano enía in luenciada po el éxi o de g upos
cómo Ca los Vi e en Colombia.
En lo e e ido a Rumbamazigha enemos que pa i del hecho que es a música
usionaba dos adiciones cul u ales dis in as y con un ue e sen imien o é nico. El
posible econocimien o podía eni de lado de la comunidad be ebe en Ba celona,
de los umbe os o de ambos. Tal y como dijimos an e io men e, la música be ebe
no es á es echamen e inculada a la e nicidad, po lo que su usión en é minos
es é icos o é nicos no gene aba ningún con lic o espec o a la au en icidad, ambién
en endida como idelidad al g upo. Los amazighs que acudían a los concie os
pa icipaban ac i amen e en la pues a en escena, se sen ían iden i icados y
Rumbamazigha ob enía el econocimien o y benepláci o de su comunidad. Po pa e
de los umbe os gi anos, se puede deci que el econocimien o e a pa cial y
con lic i o.
Pa a en ende es a pos u a o odoxa hay que ene en cuen a que los gi anos
umbe os a a és de su música ei indican, en un p incipio, su ca alanidad y
con a es an la ac ual endencia polí ica que les ca ego iza cómo mino ía é nica
equipa ándolos a los inmig an es y, en especial, a los gi anos umanos. La
comunidad gi ana en Ba celona, lejos de p esen a una cohesión y unicidad sin
con lic os, es á segmen ada je á quicamen e en gi anos ca alanes, gi anos
“peludos” (no ca alanes) y omá (gi anos del Es e de Eu opa) lo que da luga a un
juego de dis inciones iden i a ias y hos ilidades (Ma á 2007a). A pesa del es igma
que pesa sob e los gi anos en gene al, los gi anos ca alanes de en an un es a us
social y económico más ele ado y pa icipan ac i amen e en las o mas de ida
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hegemónicas (Ma à 2007b). En es e con ex o de con lic o y an agonismo la música
asume un papel undamen al en e a o os asgos cul u ales asociados a la
ca alanidad, como la lengua, o un asen amien o his ó icamen e consolidado, que
sólo es comp ensible a la luz de su inculación con el cue po. El cue po es el
sopo e y ehículo de la música pe o a la ez de e mina la condición social, acial y
has a ciudadana. Tal y como apun a S olcke (1994:249), “la nacionalidad no es an
dis in a de la o ma en la que uncionaban los p incipios de pa en esco”.
Los gi anos ca alanes ei indican el econocimien o o icial de la umba ca alana
como mani es ación adicional y popula
24
de la iden idad ca alana, en un
momen o en que su es a us socioeconómico se e amenazado po la llegada de
inmig an es de Eu opa del Es e
25
. Es a demanda se a icula es a égicamen e con
los in e eses de la sociedad mayo en un momen o en el que ienen luga , po pa e
de las ins i uciones polí icas ca alanas, nume osas inicia i as de o alecimien o y
ecupe ación cul u al.
En es e juego de in e eses en o no a la umba ca alana se han gene ado
acalo ados deba es en o no a la au en icidad de las nume osas p opues as que se
adsc iben a es e géne o musical. Po ello, la au en icidad de Rumbamazigha,
aunque se deba ía en é minos es é icos, ealmen e implicaba un con lic o social
más p o undo. El es o de los gi anos a i maba que no se a aba de umba
ca alana s ic o sensu, e idenciando el es ue zo implíci o po desma ca se de los
amazighs y de los inmig an es en gene al.
Los juicios de au en icidad combinan an o eglas ela i as a la con aminación como
a la mo al. Como ya imos, las eglas de la mo al se aplicaban a la elación de la
música-me cado y e an mucho más abs ac as y ambiguas (Douglas 2002). Su
aplicación en cada con ex o pa icula podía a ia , y p incipalmen e se en endía
como una cues ión de g ados de mo alidad o inmo alidad. Respondían a un
24
Véase Ál a ez e al. (1995).
25
En diciemb e de 2008 u o luga en Ba celona el P ime Simpòsium Nacional de la Rumba Ca alana en
el Cen e A esà T adiciona ius (CAT) del ba io de G acia.
h p://www.sibe ans.com/ob i _a xiu.php?a xiu=/e nobole in/ETNO_Re is a_Musica_Cul u a_01_2009.
pd
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equilib io en e de echos y debe es, cuya posible in acción ecaía sob e los p opios
indi iduos. Sin emba go, las eglas de con aminación e an inequí ocas, ca egó icas,
y espondían a una lógica bina ia con aminado/no con aminado que equi alía a
umba/no umba. El cas igo de los p oblemas de con aminación e a impe sonal, no
p ede inido o colec i o. Es deci , po de ás de cualquie juicio es é ico sob e la
umba ca alana, lo que es aba en juego e a el es a us socioeconómico de la
comunidad gi ana ca alana, el pode de la clase.
Resumiendo, se puede deci que desde el pun o de is a es é ico la audiencia de
Ba celona econocía a Cumbiambuco como un g upo de pop- olk y a
Rumbamazigha cómo un g upo de usión (o mes izaje). A pesa de que los lími es
de las ca ego ías son siemp e con usos, es as e ique as les ga an izaban o les
p i aban de de e minados espacios de pa icipación.
Conclusiones
A lo la go de es e a ículo se ha is o cómo a pa i de una mismo hecho musical se
pueden elabo a dis in os discu sos sob e la au en icidad, en ocasiones
con adic o ios. El concep o de au en icidad si e pa a es ablece on e as en e lo
pu o y lo con aminado, lo legí imo e ilegí imo con se ias epe cusiones a la ho a de
diseña espacios y polí icas de pa icipación. La au en icidad adje i a unos
de e minados compo amien os cul u ales, al iempo que los na u aliza. Es deci ,
p esc ibe de e minados gus os y p ác icas musicales a g upos sociales
en endiéndolos como un hecho dado e inmu able. Una a queología de es e concep o
pone de mani ies o su ela i a ju en ud y los cambios habidos en su génesis,
as ocando la supues a ine i abilidad de los hechos que desc ibe. La p ác ica
común y co idiana de es a noción, su e icacia a la ho a de maneja in e eses y
diseña es a egias de con ol social, mues an que la au en icidad exis e en
nues os imagina ios, pe o su uncionamien o eal dis a mucho de aquello que
p econiza.
Pa iendo de es e hecho, de que la au en icidad exis e como ope ado semán ico y
p ác ico, su análisis obliga p ime o a en ende lo como un concep o elacional en
cons an e negociación y ac ualización, y segundo, al es udio de los p incipales
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asgos que lo componen, de su peso ela i o y cambian e con el iempo. En es e
abajo nos hemos aden ado en el es udio de la ecnología y el me cado, pe o
o os muchos, en especial el papel de la “ ama” y el luga de esceni icación (calle,
plaza, ea o, e c.) esul an igualmen e ele an es e imp escindibles.
Tabla1. Resumen compa a i o de los casos de es udio
Cumbiambuco Rumbamazigha
7 colombianos 4gi ano, 2 be ebe es, 1 leonés
Au ónomos Vinculados al Talle de Músics
Flexibilidad y adap ación cons an e Mayo igidez
In o mal In o mal- o mal
Sin manage Con manage
Recip ocidad, edis ibución Recip ocidad
Di usión: Facebook, edes sociales Di usión: Web, Facebook, Twi e , p ensa musical
Ca ác e apolí ico de las canciones Polí ico y apolí ico
Pop- olk colombiano Mes izaje: usión en e la umba ca alana y la
música popula amazigh
Ins umen os adicionales y mode nos Ins umen os adicionales y mode nos
E nicidad colombiana E nicidad be ebe
G upo de iguales G upo de in e és
Mo i aciones:
In e sión del es igma de Colombia, bene icios
económicos, di e sión
Mo i aciones:
Rei indicación polí ica, deses igma ización,
di e sión (be ebe es)
Bene icios económicos, di e sión (gi anos y
leonés)
Fuen e: Gallego 2010