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Una controversia histórica al servicio de una situación de aprendizaje: una reconstrucción didáctica basada en diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo de Galileo

Abstract

Para el sentido común resulta difícil concebir que, al soltar un objeto desde la cima del stil de una nave que avanza a velocidad constante, éste cae al pie del mástil porque conserva su movimiento horizontal. Esta dificultad nos evoca aquella que acechó a los sabios de la ciencia preclásica, y que Galileo puso en escena en su Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo. De allí nace una trayectoria de aprendizaje en la cual se seleccionan y se reorganizan los elementos del Diálogo según su pertinencia didáctica. La eficacia de la trayectoria, evaluada en el marco de la ingeniería didáctica, se debe en parte a la identificación de los alumnos con los personajes que Galileo pone en escena.

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Una controversia histórica al servicio de una situación de aprendizaje: una reconstrucción didáctica basada en diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo de Galileo

Author: Hosson, Cécile
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2011
DOI: 10.5565/rev/ec/v29n1.429
Source: https://ddd.uab.cat/pub/edlc/edlc_a2011v29n1/02124521v29n1p115.pdf
115
enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1), 115–126
Una con o e sia his ó ica al se icio de Una
si Uación de ap endizaje: Una econs Ucción
didác ica basada en Diálogo sob e los Dos
máximos sis emas Del munDo de Galileo1
de Hosson, Cécile
Labo a oi e de Didac ique And é Re uz, Uni e si é Pa is Dide o
[email p o ec ed]
his o ia Y epis eMoloGÍa
de las ciencias
Resumen. Pa a el sen ido co��n esul a di �cil concebi que, al sol a un ob�e o desde la ci�a del ��s il de una na e que a anza a elocidad cons-Pa a el sen ido co��n esul a di �cil concebi que, al sol a un ob�e o desde la ci�a del ��s il de una na e que a anza a elocidad cons-
an e, és e cae al pie del más il po que conse a su mo imien o ho izon al. Es a di icul ad nos e oca aquella que acechó a los sabios de la ciencia
p ecl�sica, y que Galileo puso en escena en su Diálogo sob e los dos máximos sis emas del mundo. De all� nace una ayec o ia de ap endiza�e
en la cual se seleccionan y se eo ganizan los ele�en os del Diálogo según su pe inencia didác ica. La e icacia de la ayec o ia, e aluada en el
ma co de la ingenie ía didác ica, se debe en pa e a la iden i icación de los alumnos con los pe sonajes que Galileo pone en escena.
Palab as cla e. Con o e sia, his o ia de las ciencias, Galileo, conse ación, ingenie ía didác ica.
Using a his o ical con o e sy in a lea ning con ex : he case o a «didac ic enginee ing» elabo a ed om Galileo’s
«Dialogue Conce ning he wo Chie Wo ld sys ems»
Summa y. I is di icul o common sense o admi ha an objec d opped om he op o he mas o a ship mo ing a a cons an eloci y alls
down a he bo om o he mas because i keeps wi hin he ho izon al mo emen o he ship. This di icul y is simila o he one aced by ea ly
scien is s o� he p e-classical science and s aged by Galileo in his Dialogue Conce ning The Two Chie Wo ld Sys ems. This p oxi�i y leads
us o elabo a e a lea ning pa hway in which some elemen s o Galileo’s dialogue a e selec ed and eo ganized acco ding o speci ic educa ional
cons ain s. The ele ance o he eaching-lea ning sequence is asse ed by he ‘didac ic enginee ing’ amewo k and leans on he iden i ica ion o
s uden s wi h he cha ac e s s aged by Galileo.
Keywo ds. Con o e sy, His o y o Science, conse a ion, Galileo, Didac ic Enginee ing.
HisTORia Y ePisTeMOlOGÍa
116 enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
In oduci ele�en os de his o ia de las ciencias en la en-
señanza de las ciencias es un equisi o p esen e en a ios
cu ículos cien í icos. En F ancia, el obje i o p incipal
de la enseñanza de las ciencias en el �l i�o ciclo del
bachille a o es «despe a en los alu�nos el a�o po
la ciencia». Pa a log a lo, se p e ende que los alu�nos
comp endan «el p oceso in elec ual, la e olución de las
ideas, la cons ucción p og esi a del co pus de conoci-
mien o cien í ico» (Anexo del 2.º núme o especial del
BOEN –Bulle in O iciel de l’Éduca ion Na ionale–, 31
de agos o de 2001). Como es igo de las p egun as, las
con o e sias, las con ingencias que �alonan la génesis
de un descub i�ien o, la his o ia de las ciencias se p e-
sen a con ecuencia co�o un an �do o con a el dog�a-
is�o de la clase de ciencias adicional.
No es �cil in oluc a a los alu�nos en la din��ica
compleja de un descub imien o cien í ico. Ello equie e
que los sopo es po enciales ( ex o o iginal, documen o
iconog á ico, ela o his ó ico, éplica de expe iencias…)
es én adap ados a los obje i os pedagógicos y didác i-
cos asignados. El e o consis e en e i a , en la �edida
de lo posible, el es ilo educ o y anecdó ico u ilizado,
po ejemplo, en muchos manuales escola es, cuya e ica-
cia esul a discu ible en é minos de ap endizaje (Ma hy,
1997; Slisko, 2008). Po o o lado, independien emen e
del sopo e que se eli�a, es i�po an e que és e se insc i-
ba en una secuencia que a o ezca la ac i idad de in es-
igación según un ace camien o cons uc i is a. En es a
pe spec i a, la es a egia que consis e en anspone un
p oblema his ó ico a la clase de ciencias pa ece pa icu-
la men e p oduc i a (Monk y Osbo ne, 1997; Ma hews,
2000; Galili y Hazan, 2001; de Hosson y Kaminski,
2007). El p ocedimien o consis e en elegi una p egun a,
que supone�os pueda p opicia un deba e den o de la
clase, y concebi una ayec o ia cogni i a que se apo-
ye en dicho deba e y que conduzca a los alu�nos a la
cons ucción de un conocimien o cien í ico de e mina-
do. U iliza as� la his o ia de las ciencias equie e un co-
noci�ien o p e io y c ecien e del es ado concep ual de
los alu�nos, en pa icula de las ideas y de los azona-
�ien os que pueden obs aculiza el ap endiza�e p e is-
o. También es necesa io que la p egun a his ó ica enga
sen ido en la clase pa a que los alu�nos se la puedan
ap opia ��s �cil�en e y pa a susci a la e�e gencia de
p opues as de solución. La elección del p oblema, que
se oma á de la ecología his ó ica, es á po an o suje a
a las coacciones que unda�en an la ecolog�a did�c ica
(di icul ades elacionadas con el conocimien o enseñado,
ideas p e ias de los alumnos, iempo didác ico…).
En es e a �culo p esen a e�os una secuencia de ense-
ñanza-ap endizaje de mecánica (no eno g ado, alumnos
de 15 años) cons uida a pa i del Diálogo sob e los dos
máximos sis emas del mundo, esc i o en 1632 po Gali-
leo. És a p e ende que los es udian es ap endan el p in-
cipio de conse ación del mo imien o en el con ex o de
la e�e gencia del p incipio de ine cia. In en a e�os e-
sal a algunos asgos especí icos de la elabo ación de la
secuencia. En pa icula , insis i e�os en la es a egia de
selección y o ganización de los agmen os del Diálogo
que se �n u ilizados. Explici a es os p ocedi�ien os nos
conduci � a e alua el i�pac o de la secuencia en una
si uación eal de clase.
En p ime luga , e oca emos las di icul ades p incipales
asociadas al ap endizaje de la conse ación del mo i-
mien o (en la ísica galileo-new oniana). Es e abajo de
explo ación didác ica nos pe mi i á elegi un p oblema
cuya solución en clase eque i á que los alumnos modi-
iquen su esquema de pensamien o. Con es e in, ellos
segui �n las e apas de un p oceso cogni i o en el cual
se o ganiza án cie os elemen os his ó icos (ex aídos
del Diálogo sob e los dos máximos sis emas del mundo
de Galileo) pa a esponde a las exigencias del p oyec o
didác ico que hemos ijado.
1. p esUpUes os eó icos del diseño
de la aYec o ia de ap endizaje
El diseño, as� co�o el an�lisis de nues a secuencia, se ins-
c iben en el �a co de la ingenie �a did�c ica: «El é �ino
ingenie �a did�c ica designa un con�un o de secuencias de
clase concebidas, o ganizadas y a iculadas en el ie�po
de o �a cohe en e po un p o eso -ingenie o pa a e ec-
ua un p oyec o de ap endiza�e de un con enido dado pa a
un g upo conc e o de alumnos» (A igue, 1998, 40). De
mane a c onológica, el p oceso expe imen al de la inge-
nie �a did�c ica cons a de cua o ases:
1. P i�e a ase: An�lisis p eli�ina es que incluyen di-
mensiones epis emológicas (ca ac e ís icas del sabe
pues o en uncionamien o), cogni i as (ca ac e ís icas
cogni i as de los alu�nos co�o «conoci�ien os p e-
ios»), didác icas y pedagógicas (ca ac e ís icas del un-
cionamien o del sis ema de enseñanza).
2. Segunda ase: Concepción y análisis a p io i de las
si uaciones did�c icas.
3. Te ce a ase: Expe imen ación.
4. Cua a ase: Análisis a pos e io i y e aluación
Es e ma co pe mi e medi el impac o de una acción di-
dác ica median e la con on ación de un análisis a p io-
i –en el cual es án implicadas cie as hipó esis locales
subyacen es a las acciones buscadas–, con un an�lisis a
pos e io i –basado en los da os que su gen de la ealiza-
ción e ec i a de la secuencia. Pa a lle a a cabo es a in-
es igación hemos asumido an o el ol de docen e como
el de in es igado .
1.1. Di icul ades de los alumnos con espec o a los
e e enciales y a las leyes del mo imien o
Aquí se es udian las dimensiones epis emológicas y cog-
ni i as subyacen es al ap endizaje de la conse ación del
mo imien o. Las di icul ades de los alumnos en mecá-
in odUcción
HisTORia Y ePisTeMOlOGÍa
117
enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
nica clásica (dinámica, cinemá ica) han sido obje o de
nume osas explo aciones (Vienno , 1979; Sal iel y Mal-
g ange, 1980; Clemen , 1982; Sebas ia, 1984; McDe -
mo , 1984; Halloun y Hes enes, 1985) cuyos esul a-
dos han sido e o�ados y sin e izados egula �en e en
la li e a u a didác ica (Picqua , 2008; Mo a y He e a,
2009). Nos in e esa emos aquí únicamen e en las di i-
cul ades de los alumnos elacionadas con la cues ión de
la conse ación del mo imien o. La mayo pa e de los
alu�nos y de los es udian es piensa que el �o i�ien o
de un cue po equie e de la acción de un mo o . En o as
palab as, cuando dos cue pos en con ac o (A y B) es-
án en mo imien o, es po que uno de ellos (A) mue e al
o o (B). Si se ompe el con ac o en e A y B, en onces B
pie de ins an �nea�en e la elocidad co espondien e a
la acción de A sob e B: «Al comp ende el a as e como
una causa del �o i�ien o pa a el ob�e o a as ado, se
piensa en consecuencia que la elocidad co espondien e
desapa ece al mismo iempo que el ínculo ísico» (Vien-
no , 2002). Es e ipo de azonamien o lle a a los alumnos
a p edeci que, cuando una pe sona pa ada sob e un pa-
sillo odan e en mo imien o (animado po una elocidad
cons an e) suel a una canica, és a cae á de ás de la pe -
sona (Sal iel y Vienno , 1985). En es e caso, la ausencia
de �nculo �sico con la pe sona sup i�e el co�ponen e
ho izon al de la elocidad de la canica; sólo subsis e, en-
onces, el mo imien o e ical (Clemen , 1982; Halloun
y Hes enes, 1985; Ha es, 2005). Un azonamien o de
es as ca ac e �s icas no es con o �e al p incipio de con-
se ación: en ealidad, la canica conse a el mo imien o
de la pe sona incluso cuando ya no es � en con ac o con
ella. Po es a azón (y en ausencia de icción del ai e),
la canica cae a sus pies. La concepción de la secuencia
que p esen a emos a con inuación hace e e encia a es a
di icul ad. La secuencia iene como obje i o ayuda a los
alumnos a ompe con la idea de que exis e una elación
causal en e con ac o y mo imien o, con el in de ace -
ca se a la idea de conse ación.
1.2. Ca ac e ís icas del uncionamien o del sis ema
didác ico y pedagógico
El ma co eó ico gene al de nues a ayec o ia de ap en-
diza�e es cons uc i is a, pues el conoci�ien o in oluc a-
do en la secuencia se conside a como una cons ucción
de los alu�nos a pa i de los esque�as que ya poseen
(Ausubel e al., 2000). En es a pe spec i a, el ap endiza-
je supone una cons ucción que se ealiza a a és de un
p oceso men al que conlle a la adquisición de un cono-
cimien o nue o (aquí: la conse ación del mo imien o).
El ma co eó ico cons uc i is a nos p opo ciona una
o �a de ap ende que se con apone al ap endiza�e �e-
�o �s ico y que a o ece que el alu�no in e ac �e con
el ob�e o del conoci�ien o. Es o supone que el �a e ial
sea po encialmen e signi ica i o, es deci , que el nue o
�a e ial de ap endiza�e pueda elaciona se de �ane a
no a bi a ia y sus ancial con alguna es uc u a cognos-
ci i a especí ica del alumno (Ausubel e al., 2000, 48).
De mane a conc e a, la conse ación del mo imien o se
ans o �a en el ob�e o de un descub i�ien o apoyado
po una he amien a his ó ica y su ge como esul ado de
un cambio concep ual (Posne e al., 1982) que desa o-
llamos a pa i de una si uación con lic i a: «La idea del
cambio concep ual o mó pa e desde el p incipio de las
apo aciones nuclea es del cons uc i ismo. La noción
de cons ucción pe sonal del conocimien o desde las
ideas p e ias de los alu�nos supone la necesa ia exis-
encia de un ca�bio concep ual que pe �i a el sal o de
una concepción a o a. Se ha señalado que en ese cambio
concep ual exis en a ios aspec os cla e, en e los que
des aca la necesidad de que el que ap ende se sien a in-
sa is echo con sus p econcepciones, de que las nue as
concepciones es én en el ��bi o de lo in eligible pa a
él» (Limón, 2004, 93). En es a pe spec i a, buscamos un
ob�e i o de ap endiza�e que pudie a se log ado a a és
de un p oceso de ca�bio concep ual apoyado sob e si-
�ili udes en e los obs �culos que encuen an los alu�-
nos y los que debie on se supe ados pa a pe �i i el
su gi�ien o de las ciencias �ode nas. Seg�n Gil-Pé ez,
deben da se up u as del �is�o ipo en las o �as de
azona�ien o de los alu�nos pa a pe �i i les en a en
una e en ual p oblemá ica de cambio concep ual (Gil-
Pé ez e al., 1990).
A es a dimensión cons uc i is a se añade una dimensión
social, pues nues a in ención es que la adquisición in-
di idual del conocimien o se ealice en in e acción con
los o os, de o �a colabo a i a. En es e �a co lla�ado
«cons uc i is�o social» se expone que el a�bien e de
ap endizaje óp imo es aquel donde exis e una in e acción
din��ica en e los ins uc o es, los alu�nos y las ac i i-
dades que p o een opo unidades pa a los alu�nos de
c ea su p opia e dad, g acias a la in e acción con los
o os (Doise, 1991). La idea básica del cons uc i ismo
social es que las in e acciones sociales (in e cambios,
discusiones en e compañe os) son un mo o del p og e-
so cogni i o. En o as palab as, el encuen o en e pa es
en o no a una a ea puede edunda en a ances cogni-
i os indi iduales. As�, los in e ca�bios in e pe sona-
les pueden lle a a algunos a ances cogni i os cuando
el alu�no se en en a a o os pun os de is a dis in os
al suyo, es deci , cuando el con lic o sociocogni i o se
p oduce du an e la in e acción. Es e con lic o sociocog-
ni i o se de ine po la he e ogeneidad de las opiniones
ace ca de un p oblema. La e icacia del con lic o se debe,
en p i�e luga , a que un en en a�ien o expl�ci o de
opiniones di e en es expone en el aula a ias espues as
posibles, y en segundo luga , a que el o o o ece, ade-
más de su espues a, la in o mación sob e o a línea de
azonamien o. Es a con on ación de ideas ab e nue as
ías de esolución y p opo ciona a los alumnos un ma -
co de pensa�ien o di e en e. En es e con ex o, el ob�e-
i o de la he a�ien a de enseñanza que desa olla�os
es un �é odo de enseñanza que Joshua y Dupin lla�an
«deba e cien í ico en la aula» que esul a de un p oceso
de ansposición didác ica (Joshua y Dupin, 2005). Es o
i�plica un ca�bio en el ol del p o eso que se con ie e
en �ode ado , coo dinado y acili ado del ap endiza�e
(Tama, 1986). El p o eso , en su ol de mediado , debe
inco po a ob�e i os de ap endiza�e ela i os a las habi-
lidades cogni i as, den o del cu �culo escola y apoya
al alu�no pa a:
• Desa olla un conjun o de habilidades cogni i as que
les pe �i an op i�iza sus p ocesos de azona�ien o.
HisTORia Y ePisTeMOlOGÍa
118 enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
• Anima le a oma conciencia de sus p opios p ocesos y
es a egias men ales (me acognición) pa a pode con o-
la los y modi ica los (au onomía), mejo ando el endi-
mien o y la e icacia en el ap endizaje.
2. concepción Y análisis a p io i de
las si Uaciones didác icas
Usual�en e, los alu�nos de 15 años pueden cons ui la
idea de la conse ación del mo imien o a pa i de la ob-
se ación de la caída de un obje o sol ado po una pe so-
na andando con una elocidad cons an e en bicicle a (o
pa ada sob e un pasillo odan e en mo imien o), g acias
a una se ie de c ono o og a �as o po �edio del so wa e
que si�ulan la ca�da de una pied a. Se ha de�os ado
que es e ipo de ac i idades pe �i e al alu�no alcanza
de mane a bas an e e icaz el conocimien o eque ido, en-
en ándose a obse aciones inespe adas (Guedj, 2005);
sin emb ago, la elección que hicimos en es a in es iga-
ción ue in oluc a a los alumnos en una cons ucción
concep ual p og esi a sin expe imen ación, basada en un
ag�en o del Diálogo sob e los dos máximos sis emas
del mundo esc i o po Galileo Galilei en 1632 donde se
exponen los dos expe i�en os i�agina ios: el de la o e
y el del ba co (Anexo 1). Nues a in ención ue pone a
p ueba en el aula la es a egia pedagógica u ilizada po
Galileo en su Diálogo, es deci , a e igua cu�les son los
e ec os de un azona�ien o po analog�a que e�ne dos
si uaciones de caída lib e: la p ime a se e ie e a la caída
de una pied a sol ada desde la ci�a de una o e; la se-
gunda se e ie e a la caída de una pied a sol ada desde la
ci�a del ��s il de una na e �o iéndose en l�nea ec a a
elocidad cons an e.
En el agmen o p esen ado en el anexo 1, Galileo (a a-
és del pe sonaje de Sal ia i) lle a a Simplicio a cambia
su opinión ace ca del esul ado de las dos caídas lib es.
El p oblema plan eado po la p egun a del luga dónde
cae una pied a sol ada desde la cima (de una o e o del
más il de una na e) es el del mo imien o de la Tie a en
o no a su e�e1. Sal ia i a a de con ence a Si�plicio de
que «la pied a cae sie�p e en el �is�o luga de la na e,
an o si es � quie a co�o si se �ue e con cualquie elo-
cidad». La hipó esis subyacen e a es a a i mación es que el
�o i�ien o de la na e se conse a en una pied a sol ada
desde la cima del más il de la na e. Es a hipó esis pe mi e
a Sal ia i con ence a Si�plicio de que el e�e�plo de la
ca�da lib e de una pied a sol ada de la ci�a del ��s il de
una na e no es ele an e pa a de�os a que la Tie a no
se �ue e, pues el luga de ca�da de la pied a es el �is�o
independien e�en e de que la na e se �ue a o no: «po
se la misma la a gumen ación e e en e a la Tie a que a
la na e, del hecho de que la pied a caiga sie�p e pe pen-
dicula �en e al pie de la o e no se puede in e i nada
sob e el �o i�ien o o eposo de la Tie a».
Los azona�ien os de los alu�nos p esen ados a iba
e ocan los que Galileo Galilei pone en escena en el ag-
�en o del anexo 1. Teniendo en cuen a es a p oxi�idad,
cons ui�os nues a secuencia a pa i del ex o de Ga-
lileo. A p ime a is a, es a elección ca ece de o iginali-
dad: la u ilización del Diálogo en clase de �sica se ha
con e ido en un i ual en la enseñanza de la �ec�nica,
y a ias in es igaciones se han desa ollado con �i as a
e alua su impac o (Kaplan, 1988; Ga ison y Lewwill,
1993; Guedj, 2005). La especi icidad de nues o abajo
se elaciona con:
• la explici ación de las elecciones de econs ucción que
p esiden la elabo ación de la secuencia bajo el ma co
eó ico de la ingenie ía didác ica,
• la p obación de la capacidad de a gumen ación de
alumnos de 15 años a pa i de una si uación de con lic o
(una con o e sia),
• la p obación de la capacidad de concep ualización de
alu�nos de 15 años a a és de un azona�ien o po ana-
log�a,
• la medición cuali a i a de los e ec os del uso de una
he amien a his ó ica sob e la mo i ación y el desa ollo
concep ual de los alu�nos.
Nues a secuencia de enseñanza es � cons uida a pa -
i del ag�en o p esen ado en el anexo 1, y es � o -
ganizada según se desc ibe en la igu a 1. Se apoya
en dos hipó esis: 1) que los alumnos se iden i ica án
con el pe sonaje de Simplicio y 2) que econoce án la
equi alencia (pa a e ec os de la caída) del mo imien o
de la Tie a y de la na e (pasamos po al o los e ec os
de a as e y de Co iolis). En e ec o, si los alumnos se
iden i ican con las ideas de Simplicio y admi en con él
que la pied a sol ada desde la ci�a del ��s il de la na e
cae de �s del ��s il, y si, po o o lado, ad�i en que lo
que ocu e en el ba co debe �a ocu i a�bién sob e la
Tie a (en los dos casos, un obje o es jalado po un mo-
o , y luego desp endido del mismo), en onces cons a-
a án, al ez, que la ansposición de la si uación de la
na e a la de una pied a sol ada desde la ci�a de una o-
e conduce a conclui la in�o ilidad de la Tie a. Es a
si uación con lic i a debe ía conduci los a cons ui un
azona�ien o nue o que haga co�pa ible la ealidad de
la expe iencia de la na e con la del �o i�ien o de o a-
ción de la Tie a sob e su p opio eje. El hecho de habe
elegido la o ación de la Tie a en o no a su eje (en lu-
ga de su mo imien o de e olución al ededo del Sol)
se inspi a di ec a�en e en la es a egia i�ple�en ada
po Galileo quien pone explíci amen e en escena (en
la oz de Simplicio) la posición a is o élica ace ca del
�o i�ien o de la Tie a2. Sin emba go, es a elección
se � discu ida en la �l i�a pa e de es e a �culo, pues
p esen a algunos incon enien es.
HisTORia Y ePisTeMOlOGÍa
119
enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
La p i�e a e apa de la secuencia consis e en que los es u-
dian es p edigan el luga de ca�da de dos pied as: una sol a-
da desde la ci�a de una o e, y o a sol ada desde la ci�a
del ��s il de una na e que a anza a una elocidad cons-
an e. Es a e apa es la e apa de de olución del p oblema y
debe da luga a la aplicación de un deba e de aula a a-
és del cual los alu�nos a gu�en an y exp esan ideas que
pueden se con adic o ias. La segunda e apa busca que los
es udian es ad�i an la equi alencia de las dos ca�das, pa a
pode los conduci hacia una conclusión incong uen e, apo-
yada en el siguien e azona�ien o: si las ca�das son equi a-
len es, en onces la pied a sol ada desde la o e debe �a cae
de �s de ella; és e no es el caso, po lo cual la Tie a es in-
mó il. Con amos con el e ec o p oducido po es a si uación
con lic i a (los alumnos de 15 años saben que la Tie a es á
en mo imien o) pa a que los alumnos con emplen una nue-
a conclusión espec o al luga de caída de la pied a sol ada
desde la cima del más il (e apa 3) median e un azonamien-
o ce cano al azona�ien o espe ado: la pied a conse a la
elocidad del ba co, incluso cuando se o�pe el con ac o
en e ella y el más il (e apa 4). El desa ollo de las e apas se
jus i ica po el p ocedimien o didác ico u ilizado po Galileo
pa a ensena a los «si�plicios» de su época el p incipio de
conse ación del mo imien o (iden i icación del «homb e
de la calle» al pe sona�e de Si�plicio, analog�a en e dos
caídas lib es pa a log a un con lic o cogni i o, a i mación
del hecho de que una pied a sol ada del ��s il de una na e
adelan ando a elocidad cons an e cae al pie del más il). Sin
e�ba go, en el caso de nues a secuencia de ap endiza�e, el
�o i�ien o de la Tie a pasa de se una ince idu�b e a se
una ce eza que se conside a ac ual�en e co�o un pun o de
apoyo pa a la ayec o ia concep ual de los alu�nos.
A lo la go de nues o an�lisis, busca e�os alida las si-
guien es hipó esis:
• Iden i icación de los alumnos con el pe sonaje de Sim-
plicio (H1).
• E ec i idad de la asociación de los dos p oblemas (caí-
da de la pied a en las dos si uaciones) (H2).
• E icacia en é minos de cambio concep ual del con lic-
o cogni i o susci ado po el cues iona�ien o del �o i-
mien o de la Tie a (H3).
Las hipó esis H1, H2 y H3 se en jus i icadas en la abla 1:
hipó esis jUs i icaciones
h1
Los es udios ace ca de los azona�ien os de los
alu�nos de secunda ia en �ec�nica cl�sica de�ues-
an que la �ayo pa e de ellos piensa que el �o i-
mien o de un cue po necesi a la acción de un mo o .
h2 En a�bos casos, la pied a es sol ada desde un cue -
po en �o i�ien o.
h3 Los alu�nos de 15 años saben que la Tie a se
�ue e en o no a su e�e.
Figu a 1
O ganig ama que ep esen a las e apas del eco ido cogni i o p opues o a los alumnos.
¿Dónde cae una pied a sol ada…
…de la pun a de una o e?
Respues a espe ada: Al pie de la o e
…de la pun a del más il de una na e
que a anza en el ma ?
Respues a espe ada: De ás del más il
La pied a cae �ien as
…la na e a anza
…la Tie a gi a:
EQUIVALENCIA DE LAS DOS
CAÍDAS
La pied a debe �a cae de �s de la o e La pied a debe �a cae al pie del ��s il
Conclusión posible:
La Tie a es inmó il
Descub i�ien o del p incipio
de conse ación
E apa 1
E apa 2
E apa 3
E apa 4
Cambio
concep ual
Tabla 1

HisTORia Y ePisTeMOlOGÍa
120 enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
Las eacciones R1, R2 y R3 se i án como indicado es
pa a la alidación de las hipó esis H1, H2 y H3 ( e a-
bla 2). Se a a de una alidación cuali a i a pos e io al
análisis de la ansc ipción de los in e cambios en e los
alu�nos. Los �nicos esul ados cuan i a i os se �n los
ob enidos g acias a las espues as esc i as al cues iona io
p esen ado en el anexo 2.
hipó esis eacciones espe adas pa a alida
la hipó esis
h1
Los alumnos oman posición dándole de o ma expli-
ci a la azón a Simplicio, po medio de ases como
«es oy de acue do con…», «pienso que Simplicio ie-
ne azón»… (R1)
h2 Los alu�nos econocen la equi alencia de las dos
caídas y concluyen que la Tie a es inmó il (R2).
h3
Como consecuencia de R2, los es udian es cues ionan
la espues a a la p egun a del luga de ca�da de la pie-
d a sol ada desde la ci�a del ��s il, suponen que és a
cae á al pie del más il y jus i ican su espues a me-
dian e una idea ce cana a la de «conse ación». (R3)
3. expe iMen ación
Es a secuencia, de una du ación o al de dos ho as, se
implemen ó en es clases de un liceo de la pe i e ia de
Pa ís (población socioeconómicamen e des a o ecida).
71 alu�nos de ni eles he e ogéneos es u ie on i�pli-
cados. Se al e na on espacios de in e ca�bio colec i o
y iempos de e lexión indi idual o en pa eja. En una de
las clases, la secuencia ue egis ada en su o alidad.
E apa 1: Dónde cae una pied a sol ada…
Después de una co a p esen ación del Diálogo y de
Galileo, se dis ibuye a los es udian es el cues iona io
p esen ado en el anexo 2, y se ecoge al cabo de unos
20 minu os. La mayo pa e de los alumnos in e oga-
dos (96% del o al de los alumnos, es deci , 68 sob e 71)
p e é que una pied a sol ada desde la ci�a de una o e
cae á a sus pies. Sólo una es udian e e oca la idea de que
la pied a pueda cae de �s de la o e: «La Tie a gi a so-
b e su p opio eje con una elocidad de 260 m/s, en onces
deduzco que la pied a cae á de ás de la o e» (Cong).
Las espues as de los es udian es a la segunda p egun a
(el luga de caída de una pied a sol ada desde la cima del
��s il de una na e que a anza a una elocidad cons an-
e) son con o mes a nues as p edicciones. Así, 86% del
o al de los es udian es in e ogados (61 sob e 71) p e é
que la pied a cae á de ás del más il. La mayo ía jus i ica
su espues a median e una explicación ce cana a la que
espe ábamos encon a . Pa a F anck, «la pied a oca á el
suelo de �s, po que cuando el ba co a anza, y �ien as
an o, la pied a no a anza ��s, no ca�bia de ayec o ia,
cae ec o. Yo c eo que Simplicio iene azón». Algunas
espues as es �n aco�pañadas po dibu�os, co�o la de
Sa ah ( e igu a 2), quien explica que «en el ai e, la pie-
d a cae sie�p e ec o �ien as que el ba co a anza. Tie-
ne que habe una di e encia de posición de la pied a con
espec o al ba co. En onces la pied a cae de �s. Es oy de
acue do con Si�plicio».
Una pa e de los alumnos in e ogados (11% del o al,
8 de 71) pa ece habe azonado según una in uición ga-
lileana, y p e é que la pied a cae � al pie del ��s il. Es
el caso de Julie, pa a quien «el ba co es � en �o i�ien-
o, en onces la pied a segui � el �o i�ien o del ba co
y cae � al pie del ��s il, yo c eo que es Sal ia i quien
iene azón», y de Kimna a, que opina que «la pied a
cae � al pie del ��s il po que cuando se suel a la pied a
desde a iba, sie�p e iene la elocidad del ba co, en on-
ces a anza al �is�o ie�po que el ��s il. Si�plicio se
equi oca». Señalemos que 84% de los alumnos in e o-
gados co�pa an expl�ci a�en e su espues a con la de
Si�plicio o con la de Sal ia i de �ane a cohe en e. Los
de��s explica �n luego o al�en e que el ex o p opues o
les pa eció muy di ícil de en ende .
E apas 2 y 3: Deba e y econocimien o de la equi alencia
de las ca�das
Al inal de la p ime a e apa ecogemos los cues iona ios,
y p opone�os a los alu�nos con on a sus opiniones �e-
dian e un deba e abie o iniciado de la siguien e o �a:
P o : En onces, ¿quién c een us edes que iene azón,
Simplicio o Sal ia i? ¿Selim?
Seli�: Si�plicio, po que la na e sigue a anzando
cuando la pied a cae, y la pied a no.
P o : ¿Po qué la pied a no?
Seli�: Po que ya no es � aga ada a la na e.
P o : ¿Todos es án de acue do con Selim?
Kimna a: No.
P o : Kimna a, ¿ ú qué opinas? ¿Es ás de acue do con
Simplicio?
Kimna a: No, po que la pied a a a la misma eloci-
dad que la na e, incluso cuando ya no es �
aga ada, co�o dice Seli�, sigue a anzando
de odas �ane as, al �is�o ie�po.
El in e ca�bio du a algunos �inu os. Todos los alu�nos
pa icipan en la discusión, y pa ecen globalmen e muy
i�pacien es po sabe quién, si Si�plicio o Sal ia i, ie-
ne azón. Sin emba go, la equi alencia de las dos si ua-
ciones no es e ocada de o �a espon �nea po ning�n
es udian e. Po es a azón, decidimos explici a la noso-
os �is�os:
P o : ¿La Tie a es inmó il?
La clase: ¡No!
P o : Pe o en onces, si la Tie a gi a, es co�o la na e,
¿no? ¿Po qué la pied a cae de ás del más il y no
de ás de la o e? ¿No es lo mismo?
Los alu�nos se ap opian �cil�en e de la p egun a de
la equi alencia de las dos si uaciones, pe o �uy �-
pida�en e, ya no co�p enden po qué las espues as
que o �ula on no son idén icas. Pa a algunos, es o
Tabla 2
Co espondencia de las hipó esis y los indicado es
que pe mi en alida las.
HisTORia Y ePisTeMOlOGÍa
121
enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
se debe a la di e encia en e la elocidad de desplaza-
�ien o de la na e y la de la Tie a:
Hugo: Es po que la Tie a no gi a pa a nada �pido, de
hecho, ni siquie a nos da�os cuen a.
No dine: Pe o cla o que sí, ¡gi a muy ápido! 260
me os po segundo son casi 1.000 km/h, es
�ucho ��s �pido que la na e, en onces la
pied a debe �a a e iza �uy a �s.
Todos los alu�nos que espondie on de la �is�a o �a
que Si�plicio econocen que su azona�ien o los condu-
ce a conclui que la Tie a es inmó il. Algunos de ellos
log an e o �ula , de o �a espon �nea, la espues a que
hab�an p opues o a la p egun a de la na e:
No dine: En ealidad nos equi oca�os sob e la na e,
al ez…
P o : ¿Po qué, No dine?
No dine: Po que la Tie a gi a y sin e�ba go la pied a
cae al pie de la o e y la na e se �ue e, en-
onces es lo �is�o, iene que habe el �is�o
azona�ien o.
Elise: Si es lo �is�o, iene que cae al pie del ��s il.
La �ayo �a de los alu�nos co�p enden que si los dos
p oble�as son equi alen es, en onces la pied a debe cae
al pie del ��s il. Pe o es o les pa ece an i�p obable que
se dicen que después de odo, al ez los p oble�as no
son co�pa ables: «co�o la Tie a gi a en c� culos y la
na e a anza ec o, puede se que eso explique que la pie-
d a no caiga en el mismo luga » (Jenni e ).
E apa 4: Cons ui el p incipio de conse ación
En es a e apa anuncia�os a los es udian es que la p e-
dicción co ec a es e ec i amen e la de Sal ia i Aho a
es impo an e pa a ellos encon a una explicación que
jus i ique es a p edicción. Les p oponemos cons ui una
hipó esis en pa ejas, diciéndoles que si lo desean pueden
hace dibu�os. Algunos e o�an los esque�as de las po-
siciones sucesi as de la na e y ponen la pied a a una dis-
ancia del ��s il sie�p e idén ica a la dis ancia del inicio
( e igu a 3): «Ves, si la pied a cae ahí [al pie del más il,
N. de la R.], quie e deci que pe �anece sie�p e pegada
al ��s il cuando cae. Bueno, en onces, a a la �is�a e-
locidad que la na e. De odas o �as es a o, pe o debe
se eso, debe conse a su elocidad» (Sa ah).
Al cabo de diez �inu os de discusiones en pa e�a, inicia-
�os un nue o deba e:
P o : ¿Alg�n g upo puede p opone �e una explica-
ción que pe mi a comp ende po qué la pied a
cae al pie del ��s il, de la �is�a o �a que cae
al pie de la o e? ¿Sa ah?
Figu a 2
Dibujo de Sa ah.
Figu a 3
Dibujo de Sa ah.
HisTORia Y ePisTeMOlOGÍa
122 enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
Sa ah: Noso os pensa�os que es posible si la pied a
iene sie�p e la �is�a elocidad que el ba co.
Elodie: S�, pe o cuando sale del ��s il, ya no iene e-
locidad.
Sa ah: Pues iene que conse a la, si no, cae �a de �s.
P o : ¿Alguien más pensó que la pied a conse a ía la
elocidad de la na e? ¿No dine?
No dine: S�, noso os pensa�os que sigue a la na e a
la �is�a elocidad que ella, po que ella le
da la elocidad.
En odas las clases, algunas pa e�as p opusie on la idea
de una elocidad que se ans�i i �a de la na e hacia la
pied a. En e ec o, una expe iencia del pensa�ien o con-
duce a Sa ah y a su g upo a conclui que la pied a «debe
conse a la elocidad» de la na e. La p edicción según
la cual la pied a cae �a al pie del ��s il pe �i e a cie os
alumnos cons ui una explicación ce cana a la de Sal-
ia i, que no es o a cosa que una p ime a o mulación
del p incipio de ine cia. Con el in de e o za a los alum-
nos en su en oque, p opone�os que co�pa en sus expli-
caciones con la eo �a de Sal ia i �edian e la lec u a del
ag�en o del Diálogo (Anexo 1). Les eco damos que
el pe sonaje de Simplicio ep esen a el de A is ó eles,
quien inspi ó el mundo académico has a el siglo dieci-
sie e. Después de la lec u a, la �ayo �a de los alu�nos
exp esan sa is acción y o gullo.
P o : En onces ¿cuál es la explicación p opues a po
Sal ia i, bueno, po Galileo? ¿Linda?
Linda: Dice lo �is�o que noso os.
Sa ah: S�, so�os �uy buenos.
P o : Bueno. Pe o ¿qué dice?
Linda: Que el ba co i�p i�e su elocidad a la pie-
d a, y luego es indeleble�en e i�p esa en ella.
Es o quie e deci que la elocidad no se a, aun
cuando la pied a es sol ada.
P o : Sí, exac amen e. Rachid ¿quie es deci algo?
Rachid: Nada. Sólo es aba pensando… ¿Es o quie e
deci que so�os an in eligen es co�o Gali-
leo?
Es a p egun a de Rachid y el en usias�o de �uchos
alumnos mues an que la iden i icación con el cien í i-
co es g a i ican e an o pa a los alumnos que econocen
su azona�ien o con el de Sal ia i, co�o a�bién pa a
aquellos que no encon a on una explicación sa is ac o-
ia. Ellos se dan cuen a de que algunos de sus co�pa-
ñe os son capaces de hace lo. Algunos oda �a, co�o
Elodie, se niegan a ad�i i que el �o i�ien o del ba -
co puede se «indeleble�en e i�p eso en la pied a» y
pe �anecen con encidos de que la pied a cae de �s del
��s il. Las palab as de Sal ia i no ienen alidez pa a
es os alumnos po que «una explicación no eemplaza
a una expe iencia» que es la �nica o �a de «a e igua
quién iene azón» (Elodie). Es os mismos es udian es
a�bién lucha on pa a econoce la equi alencia de las
dos ca�das y conside an el p oble�a del ba co co�o un
asun o apa e. Les eco da�os el expe i�en o ealizado
po Gassendi en 1641 en el pue o de Ma sella (F ancia),
pe o es o sigue siendo abs ac o po que los alu�nos «no
lo en».
4. análisis a pos e io i Y e alUación
He�os concebido nues a ayec o ia de ap endiza�e ba-
sándonos en es hipó esis: la iden i icación de los alum-
nos con el pe sonaje de Simplicio (H1), la asociación
de los dos p oblemas (la caída de la pied a en las dos
si uaciones) (H2) y la e icacia del con lic o cogni i o
susci ado po el hecho de cues iona el �o i�ien o de
la Tie a (H3).
En cuan o a la hipó esis H1, el 86% (61 sob e 71) de los
alumnos implicados en nues a in es igación p e é que
la pied a sol ada desde la ci�a del ��s il cae � de �s de
él ( e abla 3). En e ellos, 52 (de 61, es deci , el 73%
del o al de los alumnos) oman pa ido de mane a explí-
ci a po Si�plicio, con espues as a P1 de ipo «es oy de
acue do con Simplicio» o «Simplicio iene azón». Po
o o lado, 8 alumnos de los 10 que espondie on que la
pied a cae �a al pie del ��s il le die on expl�ci a�en e la
azón a Sal ia i.
La abla 3 indica que el 82% de los alumnos esponden
como lo habíamos p e is o (la pied a cae de ás del más-
il y al pie de la o e). Es in e esan e no a que el 14% de
los alu�nos ya o �ulan una espues a que in oluc a un
azonamien o ace ca de la conse ación del mo imien-
o (los alumnos que p e én que la pied a cae al pie del
��s il hablan de la « elocidad del ba co» que se co�u-
nica a la pied a). Es e po cen aje nos lle a a mode a la
hipó esis H1 pe o nos pe mi e no a que es a si uación
donde los alumnos exp esa on ideas opues as a o eció
un deba e colec i o seg�n las expec a i as del cons uc-
i is�o social.
la pied a cae… n = 71 %
Al pie del ��s il de la na e
De �s del ��s il de la na e
10
61
14%
86%
Al pie de la o e
De �s de la o e
68
3
96%
4%
Al pie de la o e y al pie del ��s il 10 14%
De �s de la o e y de �s del ��s il 3 4%
Al pie de la o e y de �s del ��s il 58 82%
Tabla 3
Repa ición de las espues as de los alumnos a las dos p egun as de las caídas lib es (N = 71).
HisTORia Y ePisTeMOlOGÍa
123
enseñanza de las ciencias, 2011, 29(1)
Con espec o a la hipó esis H2, si bien los alumnos no
iden i ican de o ma espon ánea la equi alencia del p o-
ble�a de las dos ca�das, la �ayo �a de ellos ad�i e que
las si uaciones son co�pa ables cuando se les hace la
p egun a de o �a expl�ci a. Sin e�ba go, nos pa ece
i�po an e no a que algunos alu�nos siguen con enci-
dos de que la pied a sol ada desde la ci�a del ��s il de la
na e cae de �s del �is�o. El ca�bio concep ual espe-
ado pa ece, po lo �enos pa a es os alu�nos, alla po
ausencia de expe imen ación. También podemos cues-
iona la ele ancia de la iden i icación de las dos caídas,
es deci , la semejanza en e el mo imien o de o ación de
la Tie a en o no a su eje y el mo imien o de aslación
del ba co. Po e�e�plo, a Jenni e le pa ece an a o que
la pied a caiga al pie del ��s il del ba co en �o i�ien-
o que a i ma que los p oblemas no son compa ables ya
que «la Tie a gi a en c� culos y la na e a anza ec o».
Con espec o a es o pode�os supone que hubie a sido
��s �cil pa a los alu�nos ad�i i la equi alencia del
mo imien o de e olución de la Tie a al ededo del Sol
con el mo imien o del ba co. Sin emb ago, la elección
que hicimos (la semejanza en e el mo imien o de o-
ación de la Tie a en o no a su eje y el mo imien o de
aslación del ba co) se jus i ica po la u ilización del
Diálogo y, a a és de es o, de la es a egia de Galileo.
De hecho, nues a in ención e a en ega a los alumnos un
ag�en o del Diálogo pa a que se en en a an a un epi-
sodio his ó icamen e con ex ualizado. De es e pun o de
is a, pa ece que la dimensión his ó ica de la secuencia
iene alo es educa i os signi ica i os. Po ejemplo, los
alumnos se en e lejados en las espues as de los pe so-
na�es de Galileo, lo cual con ibuye al deba e colec i o y
p opo ciona una cie a legi i�idad a sus in e enciones.
Ade��s, después de la secuencia, algunos es udian es
exp esa on su deseo de aba�a de nue o con un �é odo
si�ila . Les pedi�os que explica an po qué:
B ahi�: Po que cuando uno co�e e un e o , ene�os
menos e güenza sabiendo que los cien í icos
co�e ie on e o es iguales. Si�plicio di�o
que la pied a cae de �s del ��s il. Eso a�-
bién ue lo que casi odo el �undo pensaba.
Elise: Sal o que unos de noso os di�e on de una ez lo
que di�o Galileo.
B ahim: Sí, pe o luego llegamos a cambia de opinión,
y como Galileo encon amos la explicación
sin que la p o eso a nos ayuda a. Bueno, s�,
nos di�o que la pied a cae al pie del ��s il.
Después encon amos la explicación solos.
P o : En onces, una secuencia así les gus ó po que se
die on cuen a de que pensaban co�o un g an
e udi o. ¿Eso es odo? ¿Mohamed?
Mohamed: No, ambién me gus ó po que podemos dis-
cu i en e noso os. A eces no es a�os de
acue do, ene�os que a a de con ence a
los demás. Como ellos [Mohamed enseña
el agmen o] a�poco es �n de acue do.
La compa ación de su azonamien o con el de Simplicio
lle a al alu�no a �ini�iza el alcance de su e o y le pe -
�i e da se cuen a de que equi oca se no es necesa ia�en-
e �alo. Ade��s, la �ayo �a de los alu�nos pa ecen cons-
cien es de la ayec o ia in elec ual que les lle a a ace ca
la conse ación del mo imien o: «Llegamos a cambia
de opinión, y como Galileo encon amos la explicación»
(B ahim). Es a concienciación p ocede de un ac o me a-
cogni i o en el que el alu�no analiza las a eas ealizadas,
los p ocedi�ien os seguidos y los esul ados ob enidos.
En la ase an e io , B ahi� di�o que necesi aba sabe que
la pied a cae al pie del ��s il pa a segui adelan e.
Po úl imo, con espec o a la e ce a hipó esis, econoce
que el luga donde cae la pied a debe se idén ico en la
Tie a y en la na e po su �o i�ien o espec i o deb�a
conduci a los alumnos a conclui que la Tie a es inmó-
il. De es a incong uencia debía su gi una ee aluación
de la si uación de la na e (H3). Aho a bien, esul a que
odos los alu�nos que esponden «co�o» Si�plicio ad-
�i en que la equi alencia de las dos ca�das cues iona el
mo imien o de la Tie a. Algunos de ellos modi ican po
inicia i a p opia la p edicción o mulada en el caso de
la na e: «Tal ez nos equi ocamos sob e la na e» (No -
dine). Al pa ece , la incong uencia pues a en escena ue
p oduc i a. Finalmen e, la necesidad de que la pied a cai-
ga al pie del más il da pie a la cons ucción del p incipio
de conse ación: «Tiene que conse a [la elocidad del
ba co, N. de la R.], si no cae ía a ás» (Sa ah). Cla amen-
e, el con lic o cogni i o subyacen e a la hipó esis H3
hubie a sido posible sin las e apas 1 a 3 de la secuencia
de ap endiza�e, pues la �ayo �a de los alu�nos necesi a-
on conoce el luga de la ca�da de la pied a sol ada de la
ci�a del ��s il de la na e en �o i�ien o, luga que les
ue en egado en la e apa 4. Sin emba go, las e apas 1, 2
y 3 desa olla on un papel po lo �enos sociocons uc i-
is a, ya que les pe �i ie on a los alu�nos en a en un
p oceso de deba e, exp esa opiniones opues as y a gu-
�en a con el �nico apoyo de sus acul ades acionales,
ya que no u ie on la opo unidad expe i�en a .
aG adeciMien os
Ag adezco �ucho a los co ec o es que han hecho una lec u a
p o unda y las suge encias pe inen es y co�ple as que lle an
sus co�en a ios.
no as
1. Galileo es aba ambién con encido del mo imien o de aslación
de la Tie a. Sin emba go, pa ece que eligió a a del mo imien o de
o ación de la Tie a en o no a su eje pa a no despe a las i as de la
San a Inquisición. De hecho, cuando Galileo esc ibió su Diálogo, las
au o idades eclesi�s icas le obliga on a exp esa pun os de is a opues-
os, sin oma pa ido po Copé nico. O icialmen e se a a solamen e
de p esen a los dos sis e�as en el �undo con sus a gu�en os espec-
i os. En un capí ulo que in oduce la aducción ancesa al Diálogo,
F ancisco de Gand y René F é eux o ecen el siguien e análisis: «El
ex o es un di�logo donde di e en es pun os de is a apa ecen, donde se
ecue da de ez en cuando que no se a a de decidi a a o de Copé -
nico. De hecho, las p o esiones de e y de las p o es as de neu alidad
son muy o males y supe iciales» (Gand y F é eux, 1992, 3).
2. Las azones que pa ecen habe conducido a Galileo a oma es a
decisión se explican en la no a 1.