EL
RESURGIR
DE
LO
MÍTICO
EN
LA
LITERATURA
CONTEMPORÁNEA: DIVERSOS PROCEDIMIENTOS
DE ACCESO
AL
MIT0
El i ulo de es e abajo es á ya suponiendo una a i mación: Los mi os
clbicos es án no s610 p esen es en la li e a u a con empo ánea, sino
am-
plia
y
p o undamen e alo ados. ¿Es cie o es o?
Y
si
10
es, jcómo expli-
ca se el eb o e de p eocupaciones po la mi ologia clásica en la li e a u a
y
el ac e con empo áneo? ¿De dónde p ocede el igo del eju eneci-
mien o del mi o? ¿Que alcance iene? ¿De que p ocedimien os se ale el
li e a o ac ual pa a que el mi o clásico siga eniendo el pode de conmo-
e la sensibilidad del homb e de hoy?
El con es a a odas es as cues iones con una ela i a p o ündidad
desbo da las posibilidades de es e es udio. Desde el deseo de da modes-
amen e espues a a algunas de ellas me ha pa ecido que pod ia se in e-
esan e el abo da 10s aspec os siguien es:
-
Razones en las que se apoya la pe i encia del mi o.
-
Di e sos modos de ace camien o al mi o o a amien os del mi o
po 10s au o es con empo áneos.
P esco , en su ob a
Po y
andmy b
dice: cccuando la aza humana, en
su senilidad, pie da la imaginación
y
se en egue a un exclusi o aciona-
lis no, la mue e del mi o se 5 seguida después po la mue e de la azón
misma,.
Y
es que
10
mi ico es un enómeno que pa icipa de 10 poé ico, de
10
ilosó ico, de
10
eligioso
y
que, po el hecho mismo de es a poli alencia,
es 5 a aigado en la esencia
y
en la his o ia del se humano.
A
10
la go de odos 10s iempos el homb e ha a ado de explica
10
inexplicable po el p ocedimien o de la mi i icación, se ha alido de la
mi i icación como ecu so poé ico o ha i ido su eligiosidad en uel a en
el opaje de
10
mi ico.
Aún en nues a época, ca ac e izada po el a án de desmi i ica mu-
chos de 10s alo es ecibidos, se es án c eando
y
ec eando cons an emen-
e nue os mi os. Es muy signi ica i a a es e espec o la b e e, pe o en-
jundiosa desc ipción, que de la c eación de nue os mi os en nues o
mundo ac ual hace Diez del Co al1. Pone él an e nues a is a 10s mi os
de las ideologia poli icas: ael comunis no c ea nue os mi os sob e la ba-
se de iejos emas esca ológicos asiá icos, el del papel eden o del jus o,
ep esen ado po el p ole a iado que con sus su imien os es á llamado a
cambia el es a us on ológico del mundo, es ableciendo una pa adisíaca
sociedad sin clases que encuen a su mis exac o p eceden e en el mi o de
la Edad de O o. También el nacionalsocialismo e igió, sob e la base de
la mi ologia ge mánica, nue os mi os e oluciona ios. La mi ologia de
Roma
y
su impe i0 con ibuyó, a a és del ascismo, a la o mación de
nue os mi os poli icos del siglo
XX,
e c. e c.
s.
Po o a pa e, ue a del campo de las ideologias poli icas, el alumb a-
mien o de un nue o pensamien o mi ico se ha mani es ado ambiCn en
10s planos más ele ados de la p oducción ilod ica: po odos 10s paises
eu opeos apa ecen co ien es de pensamien o que ensal an la in uición,
la espon aneidad, el
p imi i isme
ingenuo, el subsconscien e, la ida
sencilla
y
lib e.
-
-
-
Pues bien, en es a época, desmi i icado a po una pa e, c eado a de-
nue os mi os po o a, con es a a ia en muchos aspec os en e
a
odo
clasicismo, pa ece que 10s mi os clásicos no end ian nada que o ece .
Y
sin emba go, en el campo de la li e a u a en conc e o, se ha p oducido
en 10s úl imos iempos un e dade o enacimien o de la p eocupación
y
el in e és po 10s mi os clásicos.
¿A qui puede debe se el ex año enómeno del no en ejecimien o del
mi o clásico?
An es de in en a con es a a es a p egun a quisie a hace una acla a-
ción. Al habla del mi o clásico me es oy e i iendo, en el adje i o
cl' isi-
DIEZ
DEL
CORRAL.
L.
:
La
unción del mi o clásico en /a li e a u a con empo ánea,
Ma-
d id,
1957.
co,
conjun amen e a G ecia
y
Roma. Po supues o que ue G ecia la
c eado a de ese enómeno mi ico que an inmensa esonancia ha enido
en oda la cul u a occiden al; pe o el papel de Roma en es e campo no
ca ece de impo ancia: Roma ue ansmiso a
y
ec eado a del mi o g ie-
go
y
ue ambién al mismo iempo c eado a de una o iginal mane a de
si ua se an e
10
mi ico.
La mi ologia de G ecia es una mi ologia del a e, la de Roma es una
mi ologia de la polí ica.
Roma consigue pone se en con ac o con el cosmos, no a a és del e-
nómeno es é ico, sino a a és de la honda i encia de su misión polí i-
ca, i encia que llega a se poe izada po sus g andes poe as. No puedo
de ene me mis en es e ema, pe o queda ya p ecisado que al habla del
mi o clásico me es oy e i iendo a
10
g iego
y
a
10
la ino.
Recojo nue amen e la p egun a ya ealizada: ja qui puede debe se el
enómeno de la e e na ju en ud del mi o clásico?
Cie amen e, como decia an es, la ca ego ia de
10
mi ico es 5 anclada
en la esencia del se humano; po eso no es ex año que del homb e p i-
mi i o al homb e mode no haya una so p enden e con inuidad en la
pe sis encia del enómeno mi ico.
(Po qui con inúa es a in luencia de
10
mi ico y, en conc e o, del mi o
clásico?
Es e p oblema ha susci ado in e és en 10s es udiosos mode nos de di-
e sos campos, que han ido dando espues as a iadas a la p egun a. Los
ilólogos clásicos en gene al2 insis en en la idea de que G ecia ansmi ió
un mensaje gené ico a la cul u a occiden al, cuyos gé menes e olucionan
y
se pe eccionan cons an emen e, sin pe de su p imi i o ca ác e . Es o
explica ia que el homb e mode no, como el de épocas an e io es, siga
sin iendo la unos algia de la Helade,.
Me pa ece que las azones de esa nos algia de la Hélade que, en e
o as exp esiones, se descub e en la pe i encia del mi o clásico, hay que
busca las po una doble ia: el análisis de las ca ac e is icas p opias del
mi o clásico,
y
el de las ca ac e ís icas
y
demandas de la época ac ual.
El mi o g iego no posee la iqueza imagina i a de las mi ologias de 10s
pueblos p imi i os ya que, desde
10s
iempos más an iguos, se ie on so-
me idos a un p oceso de c i ica
y
depu ación po pa e de ilóso os
y
poe-
as. El acionalismo jónico ealizó una c i ica despiadada de la mi ologia
clásica consumando un e dade o p oceso de desmi i icación.
2
Schadewald puede ale como exponen e:
Heimweh nach Hellas heu e? Gymnasium
LXVI,
1958,
pp.
1-5.
Es e p oceso ue causan e de que el mi o se ue a ap oximando paula-
inamen e al logos, al pensamien o acional; en es e sen ido, hay que
des aca el g an es ue zo in elec ual que la iloso ia p esoc á ica y el d a-
ma consag a on a la c i ica de las adiciones mi icas, pe mi iendo su de-
ini i a con igu ación.
El mi o pa6 a se in e p e ado de una o ma no li e al; se le buscaban
signi icaciones ocul as, sob een endidas. Los es oicos desa olla on la in-
e p e ación alegó ica de la mi ologia hom ica y, en gene al, de odas
las adiciones eligiosas.
Po o o la&, el e e ismo colabo ó a sal a
y
conse a el alo cul-
u al del pan eón hom ico conciliándolo con una pos u a acionalis a.
E eme o in e p e ó 10s dioses homé icos como 10s an iguos eyes his ó i-
cos di inizados. G acias al alego ismo
y
el e eme ismo la mi ologia g ie-
ga, absolu amen e secula izada, pudo sob e i i .
Los mi os g iegos p og esi amen e ue on pe diendo en de alles de a-
bulación, se ue on desgajando de su inculación a un luga y un iempo
de e minados, pa a gana , po ob a de es e p oceso de acionalización,
en posibilidad de e e encia uni e sal y al mismo iempo en ga an ia de
pe i encia. Po ob a de la elación mi o-logos (in uición es é ica y pen-
samien o), el mi o log ó exp esa
10
uni e sal en 10 conc e o, pudo e-
p esen a amplias ca ego ías humanas educ ibles a 10s esquemas del e-
la o mi ico; pudo, en de ini i a, cons ui se en pa adigma que ebasa las
con ingencias his ó icas conc e as.
La he encia mi ológica pudo se acep ada y asimilada po el c is ianis-
mo po que es aba ya desp o is a de alo es eligiosos i os, con e ida
en un eso o cul u al de in ini as posibilidades es é icas.
El poli ace ismo o la plu i alencia del mi o clásico
10
hace ap o pa a
se in e p e ado po las cul u as más a iadas
y
en 10s momen os mis
di e sos de la his o ia. Es e poli ace ismo no es ni mis ni menos que la
sín esis de elemen os
apa en emen e'con adic o ios:
-
Sín esis de in uición y pensamien o (es la idea a que aludimos an-
es al habla de la no con adicción en e mi o y logos). Como dice Will-
helm Nes le: <La compene ación en e logos y mi os se encuen a po un
doble modo: unas eces se encuen a la in eligencia al se icio de la an-
asia c eado a de mi os, o as la an asia al se icio del pensamien o in e-
lec ual~.
-
Sín esis po o o lado de 10 sag ado
y
10 p o ano. Cuando el mi o
pie de su sen ido
eligiosa,
pe sis e secula izado en el e eno del a e, la
li e a u a
y
el pensamien o, pe o conse ando siemp e la capacidad de
i adia su ene gia sac alizado a.
El mi o consigue a moniza
10
clásico y 10 p og esis a: 10 clásico no es
el pa adigma de ini i amen e ce ado a oda pe ec ibilidad; po el con-
a io, esa posibilidad de se pa adigmá ico
10
ab e a nue os eplan ea-
mien os y o iginales esu ecciones.
Be old B ech ha o mulado agudamen e es e ca ác e p og esis a de
las ob as clásicas como explicación lógica de su pe i encia: <<la eelabo-
ación de las an iguas ob as clásicas pa e de la concepción de que el gé-
ne o humano ha conse ado aquellas ob as que ma ca on sus p og esos
en el sen ido de una humanización cada e más ue e, más sensible y
mis in eligen e. La eelabo ación, po consiguien e, acen úa las ideas
p og esis as de las ob as clásicas~.
En azón de es a complejidad
y
es a plu i alencia, el homb e occiden-
al, a 10 la go de siglos de his o ia ha podido ol e 10s ojos al mi o clási-
co sin jamás sen i se de audado. El homb e de odos 10s iempos se ha
podido econoce en el mi o clásico, eje ciendo sob e é1 una unción de
ein e p e ación desde las Óp icas más a iadas. El mi o ha sido en ma-
nos del homb e occiden al
y,
en conc e o, en el campo de la li e a u a,
como un caleidoscopio en el que la isión de la ealidad, con 10s mismos
elemen os, pueda adqui i las mis a iadas o mas.
También en nues a época se ac ualiza
y
se ein e p e a el mi o. Es a
ac ualización puede ealiza se desde dis in os caminos: po la ia de la
comp ensión in elec ual o po la ia de la simpa ia poé ica.
Y
es que ealmen e en nues a época hay de e minadas ca ac e is icas
cul u ales que pueden empalma ma a illosamen e con 10s aspec os más
signi ica i os del enómeno clásico. Lo que el mi o clásico iene de pode
desac alizado
y
des ni i icado es especialmen e a ac i o en una época
como la nues a, ca ac e izada po un p oceso c ecien e in ens0 de secu-
la ización.
La i encia del sen imien o del absu do, an ca ac e ís ica de nues a
época, hace que se acuda al mi o como con apa ida o denado a
y
acio-
nalizado a.
En nues o mundo de hoy se ad ie en co ien es ideológicas
y
cul u-
ales que e idencian una año anza inconscien e de 10s o igenes, un de-
seo de ecupe a la imagen del mundo simple
y
uni a ia del homb e p i-
mi i o. Como eacción al ecnicismo hay un ansia de espon aneidad y li-
be ad (piénsese, pod ejemplo, en 10s mo imien os hippies) que posibili-
an el acceso al mi o como uen e inago able de p imi i a poesia.
Pues bien, as es os p elimina es, podemos da un paso mis. Es cie o
que el mi o, po sus p opias i ualidades y po la esonancia que en-
cuen a en nues a época, no ha en ejecido. Buena p ueba de es e no
en ejecimien o son las nume osísimas ob as, pe enecien es a 10s más di-
e sos géne os li e a ios, que u ilizan de un modo u o o el mi o clásico
como ehiculo de exp esión en odas las Epocas, y, en conc e o, en el
mundo con empo áneo. El enómeno de la pe i encia o eelabo ación
del mi o ha sido obje o de una bibliog a ia abundan ísima en odos 10s
pabes. Bas e deci , pa a da idea de la impo ancia del enómeno, que el
Ins i u o Wa bu g, undado pa a el es udio de la adición clásica en el
mundo mode no, dedicó dos olúmenes solamen e a la bibliog a ia co-
espondien e a es años.
Lasso de la Vega, en la ponencia p esen ada en el V Cong eso espaíiol
de es udios clásicos, consigue o ece sin é icamen e una pano ámica de
10s p incipales au o es
y
ob as que, en 10s dos úl imos siglos, han accedi-
do al mi o clásico en li e a u a. Realmen e el pano ama es imp esionan-
e, an o po el núme o de ob as como po
10
signi ica i o de ellas.
Mi acceso al ema
10
oy a ealiza desde o a pe spec i a. Me gus a ia
pode
ilusua
en conc e o la capacidad de duc ibilidad
y
la maleabilidad del
mi o clásico, es deci , sus posibilidades de ein e p e ación.
Voy a in en a ace ca me a es e ema desde la alusión a ob as li e a ias
conc e as, a ando de analiza 10s dis in os p ocedimien os de acceso al
mi o
y
ec eación de
10
mi ico de que se han alido di e sos au o es con-
empo áneos. S610 p e endo que la selección de es e ma e ial exp ese es-
a iqueza de posibilidades de ein e p e ación. La selección es á hecha a
mane a de mues eo. He p ocu ado en muchos casos acudi al mismo
mi o, en conc e o al de Ulises, pa a ilus a de un modo más exp esi o la
a iedad de p ocedimien os de acceso en la unidad del mi o.
El acceso al mi o se puede ealiza desde un p o undo sen imien o de
deseo de huida de la ealidad.
Co ia el s.
XIX
y
10s poe as
y
pensado es se iban sin iendo p og esi-
amen e so ocados po el
ma e ialisme
ci cundan e. Wo dswo h acusa a
sus con empo áneos de es a asesinando sus almas. No piensan, dice, si-
no en gana dine o
y
gas a lo, no pueden sen i la g andeza de la na u a-
lea, de 10s ien os, de la calma.
Nace en es e con ex o el mo imien o pamasiano, como una eacción
an ima e ialis a
y
an i omán ica.
Los au o es de es a época se uel en a G ecia
y
a Roma como signos de
se enidad
y
en en la an igüedad clásica más una cul u a idealizada que
unos conc e os a que ipos mi icos. Su ace camien o a G ecia
y
Roma es
p edominan emen e o mal.
En es e clima cul u al
y
li e a i0 esc ibe Tennyson su
Uizses.
El
Uizses
de Tennyson es un ípico poema pa nasiano esc i 0 en
1833;
se a a de
una aaudaz a i mación de 10s ideales de ene gia, olun ad indómi a
y
a en u a explo a o ia, sin de ene se en esos pode osos mo i os ic o ia-
nos que son la u ilidad y el cumplimien o del debe ~. Es una ecu encia
a
10
clásico como pa abo eliz.
En Tennyson, como en odos 10s esc i o es pa nasianis as, el ámbi o
clásico iene un alo me amen e o mal, si e como deco ado o escena-
io u ópico, pe o aún no se ex aen del mi o las posibilidades exp esi as
de su con enido.
El
Ulises
de Tennyson exp esa como su mayo deseo:
.el pe segui el conocimien o más alM del lííi e del pensamien o
humano,
como
a
un as o que se pone en el o ien e*.
Pe o, en el ondo, 10 que desea es libe a se del aplas an e ambien e
amilia . Se ahoga en la isla y desp ecia a su pueblo
aque a eso a
y
due me
y
se alimen a
y
no 10 econocew.
El
Ulises
de Tennyson es, po o a pa e, uno de 10s más cla os p oduc-
os de la in e acción exis en e en e el au o de una ob a
y
la igu a mí i-
ca adicional. Ambos cambia on: Ulises abso bió edio y duda de Tenn-
yson, Tennyson ganó nue o co aje y ue za de su con on ación con Uli-
Con el mo imien o simbolis a se inic?a una nue a ia de acceso a 1;
mi ico. Se abandona la ia del acceso a 10 mi ico como un elemen o pu-
amen e o namen al, o como exp esión de una concepción de la ida en
la que impe an la ccso osine>>
y
el sosiego. Se comienza a i a 10s mi os en
busca de o unda exp esi idad. Se les desposee de su ca ác e desc ip i o
pa a busca en ellos signi icado simbólico. Vuel en 10s mi os a la ob a li-
e a ia con un p opósi o o denado . An e la ca encia de alo es uni e sa-
les, 10s mi os o ecen al mundo un ecu so o denado , un lenguaje con
que en ende se.
Elio , poe a simbolis a anglosajón,
al
habla del signi icado del acceso
al mi o dice que es ccsimplemen e un medio de con ola , de o dena , de
da o ma y signi icación al inmenso pano ama de inu ilidad
y
ana quia
de la his o ia con empo ánea>>. <(En luga del mé odo na a i o, debe-
mos usa aho a el me odo mi ico~, p oclama Elio , pa ida i0 de pone
algún o den a la li e a u a que denuncia el caos del mundo.
El mi o, en es e caso, p opo ciona a 10s poe as un co ela o obje i o
pa a encon a una salida, al menos li e a ia, a la conciencia de inu ili-
dad ca ac e ís ica de la ida de hoy.
La in luencia de la cul u a g iega y omana sob e 10s poe as simbolis-
as se suele pasa po al o, po que el mé odo de es os esc i o es no se pa-
ece al de los esc i o es clásicos. En gene al los poe as simbolis as in e -
p e an el con enido de 10s mi os de o ma mis lib e, pe o a eces mis
since a que 10s poe as de o amen e clasicis as.~~onsi~uen ab i caminos
inusi ados pa a aden a se en el seno de 10s mi os an iguos y eju enece -
10s desde den o. Ejemplo de ellos son Malla mé, Pau1 Valé y en F an-
cia, Elio
y
Ez a Pound en e 10s anglosajones.
En 10s mismos años en que es a pléyade de poe as ec ean desde nue-
as pe spec i as el mi o g iego, un no elis a i landés, James Joyce, da a
luz una de las mejo es ob as de la no elís ica con empo ánea:
Ulises.
En
cie o modo Joyce pod ia conside a se inculado a 10s simbolis as po su
empleo de la mi ologia g iega y po el uso de écnicas
y
ac i udes en cie -
a mane a análogas, pe o su es ilo
y
sus p opósi os di ie en de 10s simbo-
lis a~ no ablemen e.
En la la ga his o ia de la c i ica del discu ido
Uíz'ses
de Joyce unos c i i-
cos 10 han leído desde la cla e de su e e encia a la
Odz'sea.
Es a isión
a anca de Valé y
y
La baud
y
llega a su cumb e con Elio . La baud
10
anunci6 en Pa is desde es a Óp ica del pa alelismo con la
Odi ea,
cla e
que había sido comunicada po el mismo au o a La baud. Elio , ap o e-
chando las no icias sob e el caiíamazo de la
Odi ea
en
Ulises,
dado po
La baud, 10 ein e p e a a es a luz, a ibuye la impo ancia de un descu-
b imien o cien í ic0 al uso que Joyce hace de la
Odz'sea
y a i ma: <<Al usa
del mi o, al es ablece un con inuo pa alelo en e la con empo aneidad
y
la an iguedad, Joyce ha seguido un mé odo que o os pod ían segui as
En ealidad, el pa alelo que ~o~ck es ablece en e con empo aneidad
y
an iguedad es de con as e; el mi o no es aquí, como en el Renacimien-
o, el as ondo digni icado de la ealidad, sino el con as e de su
bajeza3, <<con as a el ue e, noble
y
majes uoso pasado con el sucio, po-
b e
y
b u al p esen e,. El
Uiises
de Joyce es, en cie o modo, en opinión
de algunos c i icos, una no ela an ihe óica.
La sín esis de la opinión de Elio
y
de 10s c i icos que de ienden el pa-
alelo con la
Odisea
podia se es a4:
Uhes
o malmen e ep esen a el
descub imien o de una nue a o ma
li e a is
-equi alen e a la concep-
ción de la ela i idad en ísica- con la que Joyce kiabia hallado <un mo-
do de con ola el inmenso pano ama de u ilidad y ana quia que es la
his o ia con empo ánea>>. Es e modo consis e en ecu i al mi o clásico
3
HIGUE.
11,
p.
319.
4
J.
M?
Val e de
en
P ólogo a
U ises,
Ba celona, 1976.
como canon, no s610 pa a imi a alejand inamen e o pa odia , sino pa a
ehace , en una nue a a iación del iejo mo i o, a e si la o ma de la
ieja e e a capaz de a i a una e nue a.
Los pa alelos que ad ie en 10s de enso es del pa alelismo con Home-
o,'son en e o os: 10s pe sonajes Bloom
y
S ephen enca nan espec i a-
nen e las igu as de Ülises y-~elémaco; casi odos 10s pe sonajes que
apa ecen
y
casi odas las cosas inanimadas lle an un p opósi o a is ico: el
de se pa alelos de 10s elemen os de la
Odi ea;
asi, po ejemplo, eapa e-
cen en el
Ulises
las cua o muje es que encuen a Odiseo en sus pe eg i-
naciones
:
Calipso 1 mecanóg a a Cli o d
;
Nausica ladolescen e Mac Do-
well; Ci ce, que ans o ma 10s homb es en bes ias, es la dueña de un
bu del; la iel esposa Penélope es la in iel esposa Molly.
Pe o, en ealidad, la mayo pa e de es os pa alelos son demasiado os-
cu os pa a que se puedan econoce sin la ob a de 10s escolias as que co-
nocie on a Joyce y ecibie on las pis a~ de sus p opios labios. Joyce eaco-
moda 10s inciden es de la epopeya en
18
secciones con una es uc u a
muchisimo más suel a qu la de la
Odisea.
La
Odisea
es la his o ia de una búsqueda, el
Ulises
no
10
es: Bloom
y
S ephen agan simplemen e po las calles de Dublin, sin que 10s guie
ningún p opósi o de inido. El pe sonaje cen al de la
Odisea
es Ulises, el
del
Ulises
es, en un cie o sen ido, S ephen pe o ahondando más, como
dice J. M? Val e de, el e dade o pe sonaje es el lenguaje.
Cualquie a que sea el alo que se dé a la elación del
Uhses
de Joyce
con la
Odisea,
10 cie o es que la no ela de Joyce, jun o con la
Odi ea
de
Kazan zakis, de la que habla emos a con inuación, s610 puede compa-
a se en p o undidad al p opio iejo poema homé ico que inici6 la adi-
ción. Los au o es mode nos han seleccionado alguna o algunas de las no-
as del cadc e del hé oe, an ma a illosamen e in eg ado en Home o
den o de su poli ace ismo. En Joyce el p o agonis a apa ece cap ado en
su o alidad, como en Home o; es un nue o Ulises iaje o
y
polí ica,
des uc o
y
sal ado , asce a
y
sensual, soldado
y
ilóso o, legislado
y
humanis a, homb e pdc ico
y
mis ico, sien e
y
ac úa como
10
hab ia he-
cho un hé oe g iego asladado a nues o iempo. En la no ela de Joyce
Ulises es a la ez muy an iguo
y
muy ac ual, po se un hé oe que ca ga
sob e sus homb os 10s ideales
y
la ealidad de su iempo.
Cualquie a que sea la in e p e ación que se dé del modo de accede al
mi o de Joyce,
10
cie o es que ha sabido ex ae de él
10
que hay de e e -
no humano
y
si ua 10 a la al u a de nues o iempo. ¿P e ex o li e a i0 o
pa alelo de o ma
y
con enido? Da igual,
10
que es innegable es que, de
un modo o de o o,
10
mi ico ha ayudado al au o a ex ae de la ealidad
un homb e iejo
y
débil que no iene o o emedio que decla a se im-
pos o :
Ulises.- ~SOY un impos o !
Penélope
.-
Y
aho a ¿qui as a hace ?
Ulises.- Camina como has a aquí, pe o sin nomb e y sin espe anza.
Pen6lope.- Ulises, mi sino ha sido a na e siemp e, glo ioso o
decaden e me oy con igo.
En seguida Ko ai exige a Telémaco la p ueba del a co:
Ko ai.- S610 me casa é con el homb e que de un lechazo de ibe
es a manzana. (Coloca la manzana sob e su cabe a) (Telémaco
iende el a co, dispa a, acie a)
Ko ai.- (10 ab aza). ¡Ve dade amen e e es el hijo de Ulises!
...
(Telémaco queda es upe ac o).
Ulises se en en a con su pe sonalidad eal, sin el halo mis i icado con
que la ama le ha eng andecido. Solamen e despojado de su g andeza
puede i i
y
encon a de nue o a Penélope. Telémaco, po su pa e no
ha podido ence al des ino que le condena a se pa a siemp e <cel hijo de
Ulises,.
To en e Balles e accede al mi o desde el deseo de ilus a un p oble-
ma exis encial uni e sal. De nue o el mi o como pa adigma de
10
huma-
no gené ico,
y
sus pe sonajes como p oyecciones de las dem& pasiones
y
espe anzas de odo el gene o humano. Es és e un acceso que en onca
con la in e p e ación sicologis a p opues a pa a 10s mi os po F eud
y
con inuada po Jung.
An onio Bue o Vallejo p esen 6 en
1952
La ejedo a de sue ioios.
En es-
a ob a se ealiza una ec eación del mi o de Penélope. También en ella,
como en la mayo ía de las ob as analizadas an e io men e, se da un es-
pe o básico del a gumen o. Sin emba go, a ia conside ablemen e el a-
lo que el
d ama u ga
a ibuye a es os hechos
y
la ca ac e ización sicoló-
gica de 10s pe sonajes.
Penélope es una muje de ca ne
y
hueso mo ida po sen imien os di-
e sos
y
con adic o ios, que se complace eno memen e al sen i se codi-
ciada po 10s p e endien es.
Del g upo de p e endien es des aca An ino. An ino enca na una igu-
a humana de g an alla que ama a Penélope po
10
que es, no po el ei-
no que posee. Penélope encuen a en An ino la más al a imagen de si
misma, su amo la ennoblece
y
la colma de dicha.
Ulises (homb e p ác ico
y
b u al) llega de incógni o, ma a a 10s p e-
endien es - ambién a An ino-, es ablece el o den, ecob a su eino
y su p es igio, pe o no puede ol e
a
ecob a el amo de Penélope. En
Penélope es a á siemp e p esen e el ecue do del aman e mue o. Ulises
se e condenado a la más p o unda soledad.
El mundo de las igu as clásicas e i e en es a ob a, pe o el espe o po
10 clásico no a enúa la i eza de la p oblemá ica ac ual.
Aquí ambién hay una desmi i icación de 10s hé oes impulsada po el
deseo humanizado . Penélope se despoja de su ca ác e de he oína, en-
ca nado a de una idelidad a ul anza, pa a pasa a se una muje p o-
undamen e humana capaz de p onuncia auna palab a uni e sal de
amo ,. El hé oe Ulises pasa a se un an ihé oe en azón de su deshuma-
nización.
El mismo Bue o habla de su modo pe sonal de acceso a es e mi o al
p esen a la ob a diciendo: c<Cie o es que me om6 muchas libe ades de
ondo
y
más aún de o ma, pe o no has a el ex emo de ompe el mi o
ni de iolen a , de mane a g a e, el pensamien o de Home o..
.
La ob a
no 10 des uye, ya que no iun a ín imamen e, sino que mues a la i e-
duc ible oposición en e la e dad in e io de 10s p o agonis as y la e -
dad his ó ica: úl ima oposición ágica del ela o,.
La des ucción de un mi o s610 es posible po la indi e encia. Cuando
un au o de nues o iempo da su e sión de un mi o helénico, 10 si e
en ealidad, po muy pe sonal que la e sión sea. Pe o no hay ni puede
habe , en i a li e a u a, o a ac i ud de se icio a un mi o cualquie a
que su examen apasionadamen e humano~.