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La trascendencia teórica de la sociología de la música : el caso de Max Weber

Abstract

Rodríguez Morató, Arturo

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La trascendencia teórica de la sociología de la música : el caso de Max Weber

Author: Rodríguez Morató, Arturo
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1988
DOI: 10.5565/rev/papers/v29n0.1460
Source: https://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n29/02102862n29p9.pdf
LA TRASCENDENCIA TEORICA DE LA SOCIOLOG A
DE LA MUSICA.
EL CASO DE
MAX
WEBER
A u o Rod íguez Mo a 6
A mediados de 10s años sesen a,
y
a ambos lados del A lán ico, la c isis
de la sociologia del conocimien o se diagnos icaba en é minos simila es.
Dos lib os apa ecidos casi al mismo iempo
-Les cad es sociaux de la con-
naissance,
de Geo ges Gu i ch (en
1966)
y
The Social Cons uc ion o
Reali y,
de Pe e Be ge
y
Thomas Luckmann (en
1967)-
coincidian en
señala como una de las azones undamen ales de la pa álisis en que se
encon aba la disciplina, la con aminación a ilosó ica)> que padecia desde
su o igen. Pa a explica lo, en un agudo dic amen sob e la si uación que
habia p opiciado su apa ición
y
a aigo en la Alemania de 10s años ein e,
.
Be ge
y
Luckmann hablaban del ic é igo de la ela i idad)> que sen ian
10s in elec uales ge manos, agobiados po el {(eno me conglome ado de
e udición his ó ica), acumulado a 10 la go del siglo an e io ,
y
ap emiados.
po las solici aciones simul áneas del ma e ialismo ma xis a, el an iidealis-
mo nie zschiano
y
el ela i ismo his o icis a. La sociologia del conocimien-
o en manos de Schele habia sido -dec an- un a ma concebida pa a
supe a el escollo del ela i is no,' un ámi e iilosó ico
y
no una disci-
plina posi i a, Pos e io men e, en la ob a de Mannheim --el clásico
in-
discu ible-, es la c i ica de la ideologia de aíz ma xis a la que se con-
ie e en escollo, mien as que el modo de supe a 10 esul a más a in al
1.
<<Si quisié amos desc ibi g á icamen e el mé odo de Schele , di íamos que es
a oja una ajada
al
d agón de la ela i idad, pe o s610 pa a pode pene a mejo en
el
cas iiio
de
la
ce idumb e on ológicaa (Be ge
y
Luckmann,
1968,
p.
22).
<(Pape s)>: Re is a de Sociologia
his o icismo. El < elacionismo)> que pos ula Mannheim, sin emba go, su
con ianza en la neu alidad ideológica de la eischwebende In e22igenz, asi
como su exclusión de las ciencias na u ales del campo de 10 de e minado
socialmen e, a es iguan ambién de su in e és po encon a un <<cen o
i me)> pa a la sus en ación del conocimien o. De es a mane a, la disci-
plina que en Schele se habia concebido como me o expedien e neu ali-
zado del ela i ismo, al plan ea an sólo una unción egulado a de 10s
Real ak o en espec o a 10s Ideal ak o en,
y
man ene asi la ca ga de la
p ueba de e dad en el lado de la epis emologia ilod ica, se a ogaba con
Mannheim la a ea de la depu ación ideológica del sabe , es deci , la a ea
epis emológica ni~ma.~
F en e a es as p e ensiones, an o Be gc
y
Luckmann como Gu i ch,
eaccionan unánimemen e. En ambos casos se apela al ca ác e empí ic0
de la disciplina sociológica,
y
ambién en ambos se aboga po una o denada
di isión de a eas (Gu i ch habla de < colabo ación leal,) en la que a la
sociologia del conocimien o le co esponde ia la unción de <(alimen a >> con
p oblemas a la íiloso ía (la exp esión es de Be ge
y
L~ckmann).~ Po 10
demás, o o g an p oblema de ec ado en la adición < clásica)> de la socio-
logia del conocimien o -si bien es egis ado con acen os di e sos en 10s
dos lib os que comen amos- es la es icción del análisis al ámbi o de la
his o ia de las ideas, cosa que dejaba ue a del pun o de mi a
al
en e o
con inen e del conocimien o no eó ico. La nue a p opues a es pues aba ca
<< odo 10 que se conside e "conocimien o" en la sociedad>> (Be ge
y
Luck-
mann)?
2.
En es e sen ido. Liebe ha hablado de una conce~ción c mode ada)>
una con-
cepción e adical, de
la
sociología del conoumien o (ci ado po Be ge
y
iuckmann,
1968,
D.
25).
3:
-
e 'en es e sen ido: Be ge
y
Luckmann, 1968, p. 29
y
Gu i ch, 1969, pp. 19-
20
y
27-28.
4.
Tan o Gu i ch como Be ge
y
Luckmann p oponen es e ma co globalizado pa a
la
disciplina. En el caso de es os úi imos eiio es bien conocido
y
no p ecisa comen a io,
pe o en el de Gu i ch me ece la pena que ep oduzcamos sus a i maciones al espec o:
<(La sociologia del conocimien o debe, en p ime e mino, concen a sus es ue zos
en las clases de conocimien o mis p o undamen e implicados en la ealidad social
y
en
el eng anaje de sus es uc u as, como: el
conocimien o pe cep iuo del mundo ex e io ,
el
conocimien o del o o,
el
conocimien o poli ico,
el
conocimien o écnico,
el
conoci-
mien o del sen ido común
po
in.
Ahí
es an 10s e enos donde pueden lle a se mis
lejos la búsqueda
y
las encues as empí icas. Po o a pa e, son es as encues as como
in es igaciones his ó icas conc e as 10 que le hace al a pa icula nen e
en
es e mo-
men o a la sociología del conocimien o)> (Gu i ch, 1969, p. 22).
Como puede e se, el ámbi o que se designa como p opio de la disciplina coincide
plenamen e, las p opiedades ambién. El hecho de que Gu i ch no pe ciba es e ma co
La ascendencia eó ica de la sociología de la música
Has a aquí el camino pa alelo de uno
y
o o abajo. Es p eciso, sin
emba go, cons a a que la cc ede iniciÓn)> de la disciplina es ablecida en am-
bos -na u aleza emp ica y alcance uni e sal- p odujo esul ados bien
di e en es,
y
es no o i0 ambién que la epe cusión ha sido muy dispa .
Las causas de ello no esul an di íciles de halla , pues mien as en el lib o
de Gu i ch la a ea se concibe como
un
me o < es ablecimien o de co e-
laciones uncionales, de egula idades endenciales
y
de in eg aciones di ec-
as en 10s ma cos sociales)> (Gu i ch, 1969, p. 20), en el caso de Be ge
y
Luckmann nos encon amos an e un c azonamien o eó ico sis emá icos,
u o de una sín esis c ea i a más ambiciosa.
Aho a bien, ~cuál ha sido el des ino de la sociologia del conocimien o
ein e años más a de? Pues pa a empeza , ha enido luga una cie a e-
composición del mapa disciplina , po la cua1 la sociologia del canocimien-
o ha endido a undi se, o más bien a inclui se, den o del ámbi o de una
sociologia de la cul u a cada ez más au oconscien e. El c ecien e in e és
en campos como 10s medios de comunicación, la ciencia, las a es o la edu-
cación, asi como el luido in e cambio de me odologias,
y
la a ención ecí-
p oca, han acabado po encajona
y
dilui a la ieja sociologia del cono-
cimien o en es a nue a con igu ación.
Y
decimos con igu ación, que no
sín esis, po que la masi a o ien ación hacia el abajo empí ica,
y
la consi-
guien e escasez de a iculación eó ica, han p oducido una a omización c e-
cien e, 10 que iene a supone una pa adójica eenca nación del p og ama
c clásico~> de la sociología del conocimien o.
En e ec o, el auge de 10s es udios conc e os se ha egis ado p e e en-
emen e en 10s ámbi os del sabe especializado, en con a de 10 que cabia
espe a , mien as que la pe spec i a
y
10s mé odos u ilizados han sido a me-
nudo 10s del cons uccionismo
y
la e nome odologia. Ya en 1976, Richa d
Pe e son,
al
hace balance de la si uación, con as aba la < languidez)> de la
eo ia sociológica con la < p oduc i idad>> de la in es igación empí ica,
y
abogaba lisa y llanamen e po { deja de a ende al ma co global de la cul-
u a habi ual, pa a cen a se en 10s p ocesos a a és de 10s cuales 10s ele-
men os de la cul u a son ab icados en aquellos ámbi os en donde la p o-
ducción de sis emas de símbolos es, de una o ma más au oconscien e, el
cen o de la ac i idad)> (Pe e son, 1976, p. 672). La < p duc ion pe spec-
i e>>
-nomb e que dio a su p opues a- hab ia de p escindi de oda
conside ación sob e el alo de 10s signos cul u ales. Asi se ia capaz de es-
ablece pun os comunes en e 10s di e sos p ocesos de p oducción de sim-
como una inno ación e oluciona ia espec o a la adición an e io obedece simple-
men e a que incluye en és a las concepciones de Du kheim sob e la conciencia colec i-
a,
y
sob e odo 10s abajos de
Lé y-B uhl
sob e la c men alidad p imi i a*.
<<Pape s>>: Re is a de Sociologia
bolos, y has a de <<ediíica la sociologia gene al induc i amen e, sob e una
sólida base empi ican (ibid., p. 669). Tan s610 es años más a de, sin
emba go, y en una conside ación más ealis a de las di e sas endencias
disciplina es, el mismo Pe e son hab ía de admi i que <(cada pe spec i a
ha ob enido b illan es esul ados en 10s es udios de alcance limi ado, pe o
ninguna ha o jado un pa adigma con incen e de las elaciones gene ales
en e cd u a
y
sociedad)> (Pe e son, 1979, p. 160).
Po o o lado, y en medio de es a a omización e iginosa, iene luga
ambién un so p enden e e iz al de aquella ene able oposición en e las
concepciones <(mode ada)> y << adical)> de la sociologia del conocimien o,
aho a eedi adas en o ma de disyun i a en e < expIicación~> (p oblemá ica
de las <<condiciones
socialesn)
y
< comp ensiÓn)> (p oblemá ica del <(con e-
nido)>).' El e o que supone su supe ación cons i uye sin duda el obje i o
más u gen e
y
ac ual pa a la disciplina, que en el momen o p esen e, aun
sin islumb a con cla idad el modo de alcanza lo, pa ece apos a po la
ein eg ación de la dimensión his ó ica como una ia de s~lución.~
Po úl imo, o o asgo que con ibuye a a i ma el inespe ado
emake
del p og ama <<clásico)> del que enimos hablando, es el hecho de que, en
su desa ollo, un B ea especi ica de la disciplina -la sociología de la cien-
cia- ha llegado a si ua se en el cen o de un eno ado deba e sob e el
ela i ismo y la a~ionalidad.~ No pudiendo en es e con ex o eludi la e le-
xi idad,
la
sociologia de la ciencia ha acabado po abo da la p oblemá ica
me odológica, epis emológica y é ica, con i iéndose así en un pun o es a-
égico pa a la elabo ación eó ica mis gene al.'
La conclusión que inalmen e puede saca se, a la is a de es as enden-
5.
Es a dico omia se le hace e iden e
al
mismo Pe e son cuando, mode ado el
ingenu0 induc i ismo que ca ac e izaba a su a iculo del 76, en donde pa eda c ee la
supe ada, la es ablece como una de las conclusiones del o o pos e io
(op. ci .,
p. 160).
Po su pa e, Hen ika Kuklick,
en
un a iculo de 1983, en que ambién aza una
pano ámica, la oma como eje cen al de su discu so. Como ambién 10 hace Jean-Claude
Chambo edon, a su modo, en
un
a iculo ecien e (Chambo edon, 1986). Sob e
el
con-
enido
y
o igen de es os é minos e mis adelan e, no a 13.
6. Esa es la opción que po ejemplo p econizan Kuklick y Chambo edon en 10s
a ículos ci ados.
7.
El exponen e más signi ica i o de do es un a iculo de Ba y Ba nes y Da id
Bloo (Ba nes y Bloo , 1982), a cuyo de edo ha enido a con e ge en G an B e aiia
el
deba e sob e la acionalidad. Es e deba e om6 ca a de na u aleza en 1970 con la
publicación po pa e de B yan
R.
Wilson de una an ologia de ex os (Wilson, 1970),
que a ancaba de unos agmen os de la conocida ob a de Winch,
The Idea o a Social
Scdence and i s Rela ion o Philosophy
(Winch, 1972), y ag upaba a ículos de an o-
pólogos, íilóso os y sociólogos. Véase al espec o Ou hwai e, 1985.
8.
Las ayec o ias in elec uales de sociólogos de la ciencia como Kno -Ce ina,
Ba nes, Mulkay o La ou o ecen buena p ueba de ello.
La ascendencia eó ica de
la
sociología de la música
cias pa adójicas de la úl ima sociologia del conocimien o, es que la inne-
gable ascendencia que u o en su dia el p og ama ~~cons uccionis a~~ ue
u o no an o de la ampliación ho izon al de su campo de aplicación a o-
dos 10s sabe es, pues el abajo ci ado de Gu i ch, aplicándose a la misma
< ex ensión,>, no llegó a alcanza en absolu 0 el mismo ni el de ele ancia,
sino de la
p o undidad
eó ica
misma a la que se plan eó el p oblema del
conocimien o? En ese ni el, po o a pa e, ni 10s p oblemas epis emoló-
gicos, ni siquie a 10s de la p axis, pueden se soslayados a la la ga, y eso
ambién se desp ende de la imp e is a ehabili ación del <(p og ama clási-
co~. Po Úl imo, el episodio o ece o a elíp ica enseñanza, di ec amen e
aplicable en es e caso a la sociologia de la cul u a. Es és a: del b e e en
que se halla -su escisión en e un p og ama
in e p e a i a
y
o o expli-
ca i o- no pod á sali con me as maniob as empí icas, sean és as el es a-
blecimien o de co elaciones y compa aciones, o la ag egación de la pe s-
pec i a his ó ica. La supe ación de es a disyun i a end á que consis i en
una ecomposición eó ica más p o unda,'O
y
es a se e ía segu amen e a o-
ecida po una mayo sensibilidad espec o a la ascendencia sociológica
mis gene al. El p esen e a iculo se plan ea como una modes a con ibu-
ción en es e sen ido.
LA SOCIOLOGIA DE LA MOSICA
Y
LA TEORIA SOCIOLOGICA.
<dFIlVIDADES ELECTIVASx,
Po mo i os di e sos, pe o que sec e amen e apun an a una misma
anscendencia an opológica de la es e a musical, la la ga
y
polémica a-
dición socio-musicológica o ece posibilidades insospechadas de con as ación
con la eo ia sociológica. Vis os en pe spec i a his ó ica, 10s di e sos en o-
ques de la sociologia de la música a a iesan una
y
o a ez el cu so unda-
men al de aquella. De una pa e, y de o ma nás o menos ugaz o ma gi-
nal, 10s emas socio-musicológicos apa ecen en 10s esc i os de un buen
núme o de clásicos de la eo ia social (Spence , Simmel, Dil hey, Webe ,
Michels, So okin, Schu z, U i-S auss)." En el caso de Ado no llegan
a
9.
En el caso de la sociología de la ciencia, po ejemplo, aun siendo
el
suyo
un
ámbi o de sabe especializado, se alcanzan ambién 10s undamen os de la eo ía social;
y
eíio en i ud de un adicdismo semejan e.
10.
Nó ese que
10
que aquí se a i ma no es que la solución enga que
eni
po
esa ia, sino que
hab á
de
supone
una ees uc u aci6n e6 ica.
11.
De es os abajos c clásicosn que se ci an se encon a 6 e e encia
en
la bi-
bliog a ia induida al íind del olumen.

ccpape s~: Re is a de Sociologia
cons i ui el núcleo más in imo de su ob a.
Y
po 10 demás, son ambién
nume osos 10s es udios que inspi an o ecundan las p incipales co ien es
sociolÓgicas. Desde el
A bei
und Rhy hmus
de Ka l Büche , que encon-
a ia eco en el ma e ialismo dialéc ico de Lukács, o la es é ica socio-
lógica de Cha les Lalo, desa ollada en el ma co del pa adigma du khei-
miano, al
empi isme
de endido po Silbe mann. El impac o p o undo de1
eo ien amien o de la iloso ia social en 10s úl imos ein e años (el <(gi o
lingiiis ico)> de la iloso ia analí ica, la enomenologia, la he menéu ica),
y
el consiguien e auge de las sociologias < in e p e a i asn y de 10s mé odos
cuali a i os (in e accionismo
simbólico, e nome odología, sociologia cogni i-
a, e c.) encuen a po Úl imo una cumplida exp esión, po 10 que hace
al
ámbi o musical, en 10s
Cul u al
S adies
b i ánicos, en la an opologia de
John Blacking,
o
en las cuidadosas desc ipciones de Da id Sudnow.
Todos es os abajos, asi como o os muchos que pudie an ci a se,
cons i uyen a iculaciones al amen e signi ica i as de la eo ia sociológica.
Y
el10 no an o po su peso especi ico den o del o al de la disciplina,
que aunque c ecien e esul a lógicamen e muy limi ado, ni siquie a po que
se les suponga un au en ico alo pa adigmá ico. La signi icación eó ica
que aquí se les a ibuye p ocede más bien del hecho de que en su seno se
lib an ba allas es a égicamen e undamen ales pa a la de inición de la so-
ciologia en su conjun o. U ilizando el lenpaje de la iloso ia de la ciencia,
ni iamos que si bien no han desempeñado el papel de eejempla esn
(Kuhn,
1975), si se han si uado a menudo en las on e as de 10s di e sos <(p og a-
mas de in es igaciÓn)> sociológicos (Laka os, 1983). Así, po ejemplo, 10s
es udios sob e la dinámica de la música popula
l2
han esul ado un e e-
no p opicio pa a el desa ollo de las <(heu is icas posi i as)>, an o de 10s
p og amas aexplica i os>> como de 10s c in e p e a i~osn,'~
y
han se ido
12.
No pa ece necesa io
ni
con enien e en es e pun o abo da la peliaguda cues-
ión e minológica sob e la deíinición y pa ición de la escena musical con empo ánea.
Se a a sin duda de una polémica ca gada de implicaciones eó icas y ex ensible en
mayo
O
meno g ado a odas las es e as a ís icas. Sob e elia 10s p opios <(ac o es*
es ablecen
la
de inición de sus ac i idades y la legi imidad de sus p e ensiones, como
ha
explicado b iilan emen e Howa d Becke (Becke ,
1982).
En el caso que nos
ocu-
pa, sin emba go, bas a d e oca , siemp e den o del ma co e occiden al*, 10 que cons-
i uye la ba e a mis ní ida y plu idimensional: aquda que sepa a el mundo musical
p oceden e de la uadición ccclásica~ de 10s demás sec o es.
A
es e inmenso y a iopin o
a es o* es a 10 que aquí gené icamen e designamos como ecmúsica popula ,.
13.
Es os é ninos e ie en a la secula dico om a eó ica que, al menos desde
la
Me hodens ei
alemana, opone 10s p og amas de co e c na u alis a~ a 10s que, a ines
a la adici6n humanís ica, aspi an a una c(comp ensi6n~ i educ ible de la dinámica
social, basada en la ac i idad in encional de 10s ac o es. Ejempli icaciones de es a
al e na i a pod ían se , po 10 que hace al mundo del
jazz,
la es a egia c explica i as
La ascendencia eó ica de la sociología de la música
igualmen e como ámbi o pa a su con on ación
y
<cc~n as ación~>.'~
Alin
más impo an e que es a ecuen e posición de a anzadilla me odológica
que han ocupado 10s es udios de sociologia de la música, es la p o undidad
concep ual a la que és os se elacionan con 10s undamen os on ológicos de
la disciplina.
En el ámbi o de la iloso ia de la ciencia, el a amien o de es as cues-
iones concep uales ha sido escaso. Laudan (1986), po ejemplo, basa en
es a ca encia una de sus p incipales c i icas a 10s modelos desa ollados po
Kuhn (1975, 1977)
y
po Laka os (1983). Su eo ia al espec o esul a
sin duda más compleja
y
ma izada que la de es os au o es,
y
de ella nos
semi emos pa a pone de mani ies o el o den de signi icación en el que se
insc iben 10s plan eamien os de la sociologia de la música. El concep o
acuñado po Laudan como al e na i a al de < ma iz disciplina )> (Kuhn) o
al de <(p og ama de in es igaciónu (Laka os) es el de <c adiciÓn de in es-
igación*:
<(Una adición de in es igación es un conjun 0 de supues os gene ales
ace ca de las en idades
y
p ocesos de un ámbi o de es udio,
y
ace ca de 10s
mé odos ap opiados pa a in es iga 10s p oblemas
y
cons ui las eo ías
de ese dominio)> (pág. 116).
Los
elemen os que se inclui án den o de al o mulación se án, de
un lado, las eo ias especi icas que ejempli ican la adición
y
que la
cons i uyen pa cialmen e,
y
de o o, comp omisos me a ísicos
y
me o-
dológicos di e sos. La econs ucción de la dinámica cien ííica que a pa -
i de aquí se p opone end á como obje i o es i ui la densidad de las
elaciones en e eo ías
y
adiciones de in es igación, así como ei indica
el papel c ucial que desempeñan 10s <(p oblemas concep ualess. En cuan o
a 10 p ime o, Laudan nos habla á de oda una se ie de unciones o < i duen-
cias de la adición de in es igación sob e sus eo ías cons uc i as)>: la
delimi ación del dominio de aplicación, en p ime luga , es ableciendo el
ma co on ológico
y
señalando la me odologia adecuada, la gene ación de p o-
blemas concep uales de a iculación,
y
en un sen ido nás posi i o, la un-
cjón heu ís ica (apo e de <(indicios)>
y
<c ác icas)> pa a la cons ucción de eo-
ias)
y
la unción legi imado a. Po o a pa e, a 10s p oblemas concep ua-
les se les asigna á un luga p eeminen e en el esquema
ls
y
se án obje o
de Richa d Pe e son, en e al plan eamien o acomp ensi o~> de Howa d Becke (Becke ,
1971; Pe e son, 1972).
14. Siguiendo con
el
ejemplo del
jazz,
puede ci a se.en es e sen ido el abajo
de La s Bjo n (1981).
15.
oUn p oblema concep ual se á,
en
gene al,
mis
g a e que una anomalia em-
m
<(Pape s)>: Re is a de Sociologia
de una minuciosa clasi icación. Se dis ingui á así, en p ime luga , en e 10
que son p oblemas <<in e nos)> a la eo ia -10s de consis encia, ambigiiedad
o
ci cula idad concep ual- y 10s que son <(ex e nos>> a ella. Es os úl imos
han sido a menudo 10s más ascenden ales en la his o ia de la ciencia,
y
son ambién 10s que más nos in e esan aquí. Respec o a ellos, dice Laudan:
<<Hay
al
menos es clases di e en es de di icul ades que pueden gene a
p oblemas concep uales ex e nos:
1)
casos en 10s que dos eo ias
cien i i-
cas
de di e en es dominios es án en ensión; 2) casos en 10s que una eo ia
cien i ica es á en con lic o con las eo ias
me odológicas
de la comuni-
dad cien i ica ele an e;
y
3)
casos en 10s que una eo ia cien i ica es á en
con lic o con algún componen e de la
isión del mundo
dominan e, (p.
88.
Sub ayados del au o ).
Puede e se asi cómo 10s p oblemas concep uales de una eo ia pueden
alcanza el meollo de la adición de in es igacidn a la que pe enece, al e-
a el ecosis ema en el que es a se basa, e incluso esi ua la den o del con-
ex o mis amplio del sis ema de las ciencias o de la cul u a en gene al. El
modelo asi es ablecido pe mi i á aho a ol e sob e nues o caso -la so-
ciologia de la música-, y a a de acla a las azones que jus i ican la as-
cendencia eó ica que enimos a ib~~éndole.
T es son 10s sen idos en que puede deci se que las p oblemá icas con-
cep uales que han ocupado a la sociologia de la música a 10 la go de su
his o ia ienen una impo ancia es a égica pa a la eo ia sociológica en su
conjun o. Po una pa e, en cuan o es as p oblemá icas inciden en 10s com-
p omisos me a isicos más p o undos de las adiciones de in es igación en
que se insc iben: 10s supues os sob e las nociones de < acciÓn)>, de < comu-
nicaciÓn)>
y
de < o den>>. En segundo luga , po que cons i uyen un pun o
de encuen o
y
de colisión pa a 10s es dominios de la ipa ición cien i ica
adicional: ciencias na u ales (acús ica, ciencias cogni i as)
/
ciencias huma-
nas (musicologia, es é ica)
/
ciencias sociales (sociologia, e nología).
Y
de
hecho es a es la azón po la que en es e ámbi o se susci a an a menudo
el duelo secula en e las adiciones explica i as
y
comp ensi as, y se
pi ica), (p.
98.
Sub ayado del au o ). Po supues o, al habla de anomalia empi ica,
Laudan no cae en la ingenuidad de supone un lenguaje obse acional a eó ico. La
di e encia pues en e p oblema empi ico y p oblema concep ual es nás bien una
dis ancia. En la medida en que las eo ías es ablecen je a quías de gene alizaciones, se
es ablece ambi6n una escala con inua desde
10
que se de ine como dado
-10
conc e-
o-
has a
10
mis abs ac o, con
10
que la dico omia en e p oblemas empi icos
y
con-
cep uales no es más que un a i ici0 eó ico, ú il sin emba go.
16
La ascendencia eó ica
de
la sociologia de la música
ep oducen con enca nizamien o sus mis an iguas
que elles:
la dispu a
sob e la posibilidad de un p og ama na u alis a pa a las ciencias sociales,
la cues ión de la na u aleza y alcance de la eo ia o la cues ión de 10s uni-
e sales. Po Úl imo, 10s p oblemas concep uales que abo da la sociologia
de la música ambién alcanzan a la isión del mundo dominan e, pues a ec-
an a la escisión de las es e as de alo en e é ica, es é ica y ciencia -pie-
d a angula de la mode na
Wel anschauung.
Po es a ia se insc iben en
la polémica cen al de nues a época: la al e na i a acionalidadl ela i-
ismo.
Aho a bien, 10 dicho has a aho a no pasa de se un me o esquema in e -
p e a i o, del que de alguna mane a hab á que da azón seguidamen e.
Los modos pa a el10 pod ían se di e sos. Una o ma, po ejemplo, seda
desa olla una eo ia sociológica de la música capaz de exp esa se en 10s
egis os pos ulados. O a se ia quizá aza un comple o pano ama his ó-
ico de la disciplina, p ocu ando si ua 10 en la pe spec i a adecuada.
Ni
una ni o a, sin emba go, es án aquí a nues o alcance, con 10 que hab e-
mos de con o ma nos an s610 con e oca cie os emas <ccla e)> aciona-
lización, ideologia, comunicación- a a és de una ob a pa icula men e
suge en e: la de Max Webe .
MAX
WEBER
Y
LA
SOCIOLOG A
DE
LA
MUSICA
La igu a de Max Webe ocupa en la his o ia de la sociologia un luga
p i ilegiado a la ez que ines able. Su alla indiscu ible, la ampli ud y p o-
undidad de sus in es igaciones subs an i as, asi como la pe spicacia de
sus esc i os me odológicos, le ac edi an como el < clásico)> po an onomasia.
Su in luencia en la his o ia pos e io de la disciplina ha sido eno me, has a
el pun o de que un ejé ci o de exége as de su ob a se ha ido pasando el
es igo de gene ación en gene ación desde el mismo momen a de su mue -
e. Sus abajos han se ido de inspi ación en 10s más di e sos campos
y
cons i uyen una e e encia pe manen e en las dispu as eó icas o me odo-
lógicas. Se ha llegado incluso a decla a que <(la "sociologia webe iana" se
con unde en Úl imo e mino con la sociologia mismal> (Alexande , 1983,
p. 130). Pe o al iempo que se coincide en señala la emenda in luencia
de su ob a, ambién se ha cons a ado a menudo la ausencia de una e da-
de a cescuela webe iana)> (And eski, 1984, p. 4).
Y
es que, de hecho, a
Webe se le ha c i icado o ei indicado desde casi odas las posiciones
(Alexande , 1983, pp. 1-2). Su me odologia ha sido is a como he menéu-
ica po unos (Howe, 1978)
y
como posi i is a po o os (Runciman, 1972),
<<Pape s)>: Re is a de Sociologia
que acabamos de e e i nos, és a ha enido ma cada po una inespe ada
in e p e ación: la e olucionis a. Se es aba acos umb ado, en e ec o, a e
en
Max
Webe a un c i ico u ibund0 de 10s plan eamien os e olucionis as,
a 10s que ildaba de iloso ia de la his o ia. Ha esul ado po ell0 so p en-
den e una ein e p e ación
y
ecupe ación de su ob a en es e sen ido. P i-
me o ue Pa sons, en la de i a e olucionis a de su úl ima e apa." Pe o
sob e odo Tenb uck (1980), el cua1 pos ula que en la sociologia de la
eligión, y en pa icula en el <(p oblema de la eodicea)>, es á con enido
un p og ama e olucionis a que a icula el cu so p o undo de la acionali-
zación, cons i uyendo el núcleo undamen al de oda la ob a webe iana:
<El descub imien o impo an e de Webe
(...)
es iba en el econoci-
mien o de que la acionalización, a pesa de oda su agilidad his ó ica,
nació de la compulsión de una lógica inhe en e, localizada en el impulso
i esis ible hacia la acionalización de las ideas eligiosas. Así pues, el p o-
ceso de la acionalización es en esencia un p oceso de desencan amien o
his ó ico- eligioso,
y
las e apas
y
10s momen os en la his o ia de la aciona-
lización de i an su unidad de 10s p ocesos de desencan amien o. El descu-
b imien o de Webe no ue la iden i icación de 10s sucesos sepa ados sino
el de una lógica, el impulso in e no que es aba de ás de oda la secuencia)>
(p. 320).
Es a lec u a e olucionis a de la ob a webe iana, aun p esen ando algu-
nas g a es de iciencias, de las que habla emos más a de, ha enido al me-
nos la i ualidad de si ua a Webe en el cen o del deba e eó ico con-
empo áneo. Po un lado, haciendo su ob a ele an e en e al auge del
uncionalismo dinámico (Luhman) o la
new
his o y
ma xis a (Ande son,
Walle s ein). Po o o, a o eciendo su <~ econs ucciÓn)> en cla e neosis-
emá ica (Schluch e ).
Y
po úl imo, lla nando la a ención sob e 10s p esu-
pues os eó icos, a la búsqueda de una unidad emá ica -la acionalidad,
pa a Tenb uck-,
y
coníi iendo así un papel des acado a Webe en medio
de la polémica ac ual sob e es e ema.29
28. Schluch e da la e e encia de su in oducción a Webe ,
The
Sociology
o
Religion
(Bos on, Beacon P ess, 1963).
29. Cabe des aca , en e o as con ibuciones sob e el ema de la acionalidad en
Webe , las de Kalbe g (1980), Le ine (1981), B ubake (1984),
y
sob e odo Habe mas
(1984). Un an eceden e no able ue el abajo de Ka l Loewi h, 1932: aMax Webe
und Ka l Mam>>, publicado luego con pequeñas a iaciones bajo el i ulo ccwebe 's
In e p e a ion o he Guiding P inciple o Ra ionaliza ion~ (en W ong, 1970).

La ascendencia eó ica de la sociologia de la música
El modelo de in e p e ación de la ob a de Webe que aqui se adop a,
se explici a en una se ie de pun os, comen ados seguidamen e:
1.
A
pa i de cie as p emisas epis emológicas básicas, la p oblemá-
ica me odológica webe iana iene un ca ác e subsidia i0 espec o a la in-
es igación subs an i a
y
su e zlna su il ans o mación a
10
la go de su
ob a.
La p ime a ac i ud epis emológica, si asi puede llama se, que unda-
men a oda la ob a de Webe , es el decidido echazo de odo de e minis-
mo, sea és e económico o ecdógico,
y
el consiguien e in e és en supe a la
dico omia en e ideas e in e eses como mo o es de la his o ia. Coinciden
en ell0 odos sus in e p e es. Desde sus p ime os abajos sob e la con a-
dic o ia sociedad alemana de su iempo, esa o ien ación es a á pe manen e
y
explíci amen e p esen e a 10 la go de oda su ob a.30 O a cons an e se á
su isión indi idualis a de
la
acción. La concepción de la acción social
y
la
elación social en esos é minos se 6 de e minan e en la elección de sus
p ime os ú iles me odolÓgicos,3'
y
se ha á p og amá ica en el capi ulo
ini-
cial de
Economia
y
Sociedad.
También, la adical dis inción en e hecho
y
alo es o a de sus más p o undas con icciones.
Y
nás allá, la igualmen e
es ic a sepa ación en e 10s juicios de alo
y
10s juicios cognosci i os.
De
aqui de i a 4 p ecisamen e su conocida esis sob e la < neu alidad alo a-
i an de las ciencias sociales, así como su concepción de la ciencia como
algo básicamen e ligado a la es imación de la adecuación en e <(medios)>
y
<( ines)>. Pa a Webe , es o no quie e deci , sin emba go, que no exis an
elaciones en e ambas es e as. Po el con a io, és as pueden se uc i-
e as
y
has a necesa ias; po ejemplo, en la o ien ación in e esada del his-
o iado . Pe o en cualquie caso, nunca pod án consis i en ans e encias
de alidez.
A
es e espec o, las es e as de alo se p esen an como com-
30.
Sob e 10s p ime os abajos, éanse las opiniones de Bendix (en Bendix,
1970,
pp.
47
y
61).
En cuan o a la c í ica webe iana del economicismo ma xis a,
y
en gene al,
de odo e olucionismo, son in e esan es 10s análisis
y
ci as apo ados po Ro h (en
Bendix
y
Ro h,
1971,
caps. XII
y
XIII).
31.
Nos e e imos pa icula men e a la ap opiación de la doc ina ju ídica de la
c causación adecuada~. Ello pone de mani ies o, al deci de Tu ne
y
Fac o , que
c webe e el con ex o de la explicación his ó ica como esencialmen e simila al de
la de e minaci6n de las consecuencias buscadas
y
no buscadas en 10s ibunales* (Tu ne
y
Fac o ,
1981,
p.
15).
Véase ambién Runciman
(1972,
pp.
25-31)
sob e las di e en-
cia~ con espec o a Du kheim.
ccPape sn: Re is a de Sociologia
pa imen os es ancos, y como ales, en el p oceso his ó ico de su ins i u-
cionalización, se án uen e de ensiones. Po es e lado ambién, la concep-
ción webe iana de 10s alo es se cuela en la in es igación subs an i a."
Es as es p emisas epis emológicas imp egnan oda la ob a me odoló-
gica de Webe y acompañan su e olución. El p ime obje i o cons a able
en esos esc i os es la búsqueda de c i e ios pa a es ablece la meu alidad
alo a i a)> de las ciencias sociales más all6 de la plémica en e psi i-
ismo e his o icismo. Pa a ello, Webe adop a en p incipio la eo ia de la
o mación de concep os neokan iana, en la e sión de Ricl e , pe o p es-
cindiendo de la o mulación ascenden al de 10s alo es c~l u ales.~~ La
ela i idad que asi se in oduce en su plan eamien o p o oca <(la necesidad
de una guia me odológica que es é ue a de la conexión undamen al de la
eo ia ascenden al de Ricke y que le ga an ice la demos abilidad y con-
olabilidad -es o es, la "0bje i idad"- de sus ealizaciones>> (Ga cia
Blanco, en Webe , 1985, p.
XXI).
En busca de esa guia acude en onces
a la eo ia de la <cposibilidad obje i a% y a la doc ina ju ídica de la <(causa
adecuada)>. P e ende con ello asegu a se de la obje i idad del
mecanisme
de la causación,
y
de hecho en sus p ime os ensayos me odológicos (1903-
1907) Webe da la imp esión de c ee se poseedo de una <c écnicaa segu a
de con as ación? Sin emba go, la necesa ia abs acción que supone la ela-
bo ación de concep os his ó icos, y su i educ ible { a bi a iedad),, de a-
lúan i emisiblemen e la impo ancia de esa dimensión écnica de explica-
ción, cosa que acaba á po e leja se en sus esc i os pos e io es, en donde
la eo ia de la adecuación causal desapa ece y la
Ve s ehen
pasa a desem-
peña un nue o y más impo an e papel. En esos esc i os, como señalan
Tu ne
y
Fac o , <(la "adecuación causal" es un c i e i0 que esul a o mal-
men e equi alen e a la adecuación en el ni el del signi icado)>, o, pod ia-
mos deci , a la c adecuación desc ip i a (en endiéndose que las desc ipciones
10 son de ac os in encionales))> (Tu ne y Fac o , 1981, p. 21). La
Sinna-
daquanz
p o ee de una desc ipción conc e a, que además indica ya una
di ección causal. <(Una
in e p e ación
causal
co ec a
de una acción con-
c e a signi ica -di & Webe - que el desa ollo ex e n0 y el mo i o han
sido conocidos de un modo ce e o y al mismo iempo
comp endidos
en
su
32.
33.
ción de
34.
Ve Schluch e ,
1981,
cap.
111.
Schluch e llama la a ención sob e la in luencia que pudo ene en la adop-
es a es a egia el ejemplo de Emil Lask (Schluch e ,
1981,
pp.
13-15).
Sob e es e pun o éase el excelen e a iculo de Tu ne
y
Fac o
(1981),
sob e
el
que aquí nos basamos en 10 esencial. La única sal edad que puede hacé sele se
e ie e a su es ic a limi ación
al
e eno lógico-me odológico. La au onomia con que
Cs e
se
plan ea limi a de o ma decisi a la explicación de las ans o maciones me odo-
Ióicas.
La ascendencia eó ica de la sociologia de la música
conexión. Una in e p e ación causal co ec a de una acción ipica ( ipo
de acción comp ensible) signi ica: que el acaece conside ado ipico se o e-
ce con adecuación de sen ido (en algún g ado) y puede ambién se com-
p obado como causalmen e adecuado (en algún g ado))> (Webe , 1969,
p.
11). Pese a la apa en e pe sis encia e minológica, la adecuación causal
ya no se á aquí la misma, pues ocupa un luga di e en e en el esquema de
la explicación. Aho a es la adecuación de sen ido la que selecciona en e las
psibles abs acciones que con igu an 10s ipos, mien as que la adecuación
causal se limi a a desempeña una unción esidual; casi e ó ica, ya que
el papel me amen e alsado que se le asigna se e incluso minimizado de
1
di e sos modos: po un lado, po que el umb a1 de p ueba es además de ago
escasamen e di~c iminado ,3~
y
po o o, po que Webe insis e en que la
comp obación, po más que deseable, no suele esul a ac ible.
La e alo ización del momen o comp ensi o de la in es igación co e
pa eja, po 10 demás, con el a ianzamien o en ella de dos ú iles me odológi-
cos ipicamen e webe ianos: el ip0 ideal y la a inidad elec i a. El p ime o
se i á aíi mando p og esi amen e como cen o de la ac i idad in es iga-
d~ a.~~ Ello se á causa
y
consecuencia
a
la
ez,
y
p obablemen e
más
10
segundo que 10 p ime o, dada la subsidia idad de la p oblemá ica me odo-
lógica en la ob a de Webe , de una ans o mación de la p oblemá ica sus-
an i a, de la que más a de habla emos. Con iene sub aya en odo caso
la necesa ia cohe encia que es e cambio man iene con espec o
al
de 10s
mecanismos de la explicación, pues no son sino dos ca as del mismo p o-
ceso: mayo impo ancia de la abs acción
y
de 10s c i e ios cul u ales que
la guían, y mayo impo ancia de 10s cons uc os esul an es en el análisis.
Algo pa ecido ocu e con el concep o de aíinidad elec i a, ecu so me odo-
lógico que, pese a habe desempeñado un papel es a égico en 10s p inci-
pales análisis webe ianos, adoleció siemp e de una g an ambigiiedad." Apa-
eció po p ime a ez en el ensayo sob e <(La "obje i idad" de la ciencia
social
y
la polí ica social, (1904), pe o ue en La k ica p o es an e, un año
35.
c Sus concesiones a la a ea de o ece una in e p e ación "signi ica i a" de las
elaciones es adís icas son en g an pa e me amen e o maies, ya que desca a la idea
de que un al o g ado de p obabiiidad esul e impo an e pa a la explicación y en
ningún
luga sugie e siquie a que una p obabilidad al a cons i uya un obje i o de la
explicación sociológica~ (Tu ne y Fac o ,
1981,
p.
24).
36.
Mommsem di 6 que
c A
la al u a de
1913
...
el ip0 ideal dejó de se un me o
ins umen o me odológico de la in es igación sociológica y se con i ió en un obje i o
en
sl
mismo), (ci ado
po
Tu ne y Fac o ,
1981,
p.
19).
Esa a i mación le pa ece a
Schluch e exage ada, pe o en cualquie caso no cabe duda de que el concep o a
cob ando po en onccs una decisi a i npo ancia.
37.
En 10 que sigue nos basamos p incipaimen e en el de ailado es udio de
Ilowe,
1978.
<(Pape s$>: Re is a de Sociologia
más a de, donde adqui ió e dade a impo ancia explica i a. Allí cons i-
uia ya el p ime
ámi e
analí ica:
la in es igación de las <<a inidades en
esencia)> (la exp esión es de T eibe ,
1985)
en e la o ma de la e eli-
giosa
y
la é ica del abajo. Se a aba de es ablece un inculo explica i o
inicial que no uese de e minis a:' y que po su ca ác e concep ual alcan-
zase desde la es e a de la acción social indi idual has a la de 10s p ocesos
his ó icos g10bales.~~ Con el10 se p e endía de hecho concilia la undamen-
ación indi idualis a de la acción social
(y
la libe ad indi idual) con la
explicación his ó ica. Aho a bien, si en el caso del ipo ideal y 10s meca-
nismos explica i os cons a ábamos una me amo osis simé ica, aquí con
mayo mo i o debe iamos encon a una ans o mación semejan e, pues
la ó mula de la a inidad elec i a cons i uye una di ec a expesión
de
10s
ínculos explica i os.
Y
así ocu e, en e ec o, ya que de ep esen a una
ins ancia inicial del análisis, a la al u a del año
1905,
la encon amos luego
en
Economia
y
Sociedad
ocupando su mismo cen o. Cons i ui á, en onces,
el Único mecanis no uni e sal de elación en e las o mas es uc u ales es-
pecí ica~ de la acción social
y
las o mas económicas conc e asPO
38.
De un ex o poc0 conocido de 1904 -<(El coníiic o en la li e a u a ge mana
de la pasada década conce nien e
al
ca ác e de la cons i ución social de 10s an iguos
ge manes>-
Howe ex ae la siguien e ci a: c Cuando dehimos una "época cul u al", de
hecho un cons uc o men al semejan e, analizado median e juicios, signi ica únicamen e
que 10s hechos indi iduales que aba ca nos concep ualmen e con elios son adecuados
en e si, poseen un cie o g ado de "a inidad in ínseca"
íinne e Ve wandscha l
...
en e ellos, pe o nunca que-se siguen con alguna especie de necesidad~ (en ~owe,
1978,
p.
378).
39.-
Es a ampli ud de la aplicación es la esponsable de la apa en e e sa ilidad
del concep o
y
da pie a Howe pa a aslada la cues ión al e eno del signi icado:
c SÓlo como la 1Ógica de las in e elaciones de en amados de signi icado, de acciones
posibles, pod ia la a inidad elec i a aba ca la di e sidad de sus usos en Webe ,
desde la a inidad elec i a de o mas conc e as de acción social espec o a o mas
eco-
nómicas conc e as a la a inidad elec i a en e ideales simila es)> (Howe, 1978, p. 382).
Howe acie a a de ini las a inidades elec i as como un mecanismo concep ual, pe o ye a
en la medida en que 10 asimila a 10s en amados de signi icado en gene al. Aquí, 10
mismo que en o os in en os de asimilación enomenológica de Webe , se ol ida que
l
los únicos en emados que caben en su concepción son 10s que a iculan 10s di e en es
ipos de acionalidad indi idualis a,
y
que és os no aba can en absolu 0 la o alidad
de las elaciones de signi icado.
40.
Howe no pe cibe ese cambio de én asis, a pesa de que las p opias ci as que
escoge 10 ponen cla amen e de mani ies o. La azón es iba en su in e és po asimila
la noción de a inidad elec i a a la de en amados de signi icado en gene al. Pa a
do su es a egia consis i 6 en a a de es ablece un mínimo común múl iplo a
odos 10s usos del concep o. En es e sen ido, la cons a ación de una e olución Iógica
den o de ellos no s610 escapa necesa iamen e a su ángulo de mi a, sino que de hecho
hubie a supues o un obs áculo pa a su plan eamien o.
La ascendencia eó ica de la sociologia de la música
2.
La in es igación subs an i a ambién expe imen a una cie a ans-
o mación en la ob a webe iana, yendo del es udio de las peculia idades
del capi alismo occiden al al desa ollo de un p og ama de in es igación
plu idimensional, de ca ác e co npa a i o, a iculado en o no a la idea de
acionalización y desencan amien o.
A
10
la go de es e p oceso, po
10
de-
más, apa ecen
10
que se ha dado en llama <(p og amas minimos de eo ia
e olucionis a)>
.''I
La polémica en e las in e p e aciones compa a i as
y
e olucionis as de
la ob a de Webe --enca nadas pa adigmá icamen e po Bendix (1970)
y
Tenb uck (1980)- se ha is o a o ecida po su compleja mul iplicidad
y
apa en e dispe sión. En su esc i o, Tenb uck a gumen a que el espejismo
p o ocado po una pe iodización e ónea ha endido
a
apun ala la idea
de que
Economia y Sociedad
cons i uye la pieza cla e de la ob a webe iana,
si iendo asi de apoyo a la in e p e ación de Bendix. Pa a 61, po el con-
a io, ese pun o c ucial hab ía que si ua 10 en la sociología de la eligión,
y
más conc e amen e en 10s ensayos que componen
La é ica económica de
Zas eligiones uni e sales.
El azonamien o de Tenb uck se basa en buena
medida en sus ideas sob e la his o ia de esos abajos, pe o sus esis al es-
pec o han sido con unden emen e eba idas con pos e io idad."
Y
no s610
es a cues ión esul a discu ible en el a iculo de Tenb uck. Lo que nos
pa ece más c i icable es en ealidad la ca ga de de e minismo idealis a que
se esconde en su plan eamien o. Un luga en el que ese sesgo de e mi-
nis a se pone de mani ies o es en su in e p e ación de la céleb e ci a de
Webe
:
<<Son 10s in e eses, ma e iales e ideales, no las ideas, quienes dominan
inmedia amen e la acción de 10s homb es. Pe o las "imágenes del mundo"
c eadas po las "ideas" han de e minado, con g an ecuencia, como gua -
daagujas, 10s aíles en 10s que la acción se e empujada po la dinámica
de 10s in e esem (Webe ,
1987,
p.
247).
Tenb uck ha á la glosa siguien e:
41. Recogemos la exp esión de T eibe , 1985, quien a su ez la e ie e a Sey a h.
En ese con ex o su uso es únicamen e singula , pe o noso os pensamos que puede
habla se de una plu alidad de ales p og amas. Las azones de ell0 se i án acla ando
a 10 la go del a iculo.
42. T eibe da la e e encia de
un
a iculo de Schluch e :
< Max
Webe s Religions-
soziologie: Eine we kgeschich liche Rekons uk ion~,
Kolne Zei sch i ii So iologie
und Sozialpsychologie,
36, 1984, pp. 342-365 ( éase T eibe , 1985, no a 26, p. 853).

<<Pape s*: Re is a de Sociologia
<(Dejando apa e el hecho de que la acción humana es 6 di ec amen e
mo i ada po 10s in e eses, se dan pe íodos en la his o ia cuya di ección
a
la go plazo es de e minada po las ideas, de mane a al que, en cie o
sen ido, 10s homb es se empeñan en la p osecución de sus in e eses, pe o
a la la ga el cu so de la his o ia discu e po el cauce de las ideas,
y
las
acciones de 10s homb es pe manecen bajo su in íuencia)> (Tenb uck,
1980,
PP.
335-336).
La ans o mación es su il pe o decisi a: mien as que Webe se e ie e
a una especie de de e minación de 10s in e eses po pa e de las ideas
a
10
la go
de la his o ia, Tenb uck in e p e a que es el p opio cu so his ó ico,
du an e cie os pe iodos, el que es á de e minado en úl ima ins ancia po
las ideas. Así, si bien en el implici o esquema webe iano exis en ac o es
y
mecanismos no ideales que coadyu an de mane a esencial
a
la de e ni-
nación de la di eccionalidad his ó ica, an o a co o como a la go plazo,
en el plan eamien o de Tenb uck esas ins ancias esul an pe ec amen e
p escindibles y po an o desapa ece án. Sob e es a base se sus en a 6 se-
guidamen e la esis e olucionis a: <(Pa a Webe ... no es el pode de las
ideas po su pe sis encia, sino la dinámica de su p opia lógica la que las con-
ie e en 10s gua daagujas de la his o ia>> (Tenb uck,
1980,
pp.
336-337).
Aho a bien, (queda algo alioso en el a iculo de Tenb uck, una
ez
desca adas la esis c onológica y la esis e olucionis a? Nos pa ece que si.
En p ime luga , sus a gumen os sob e la co ec a pe iodización de la ob a
webe iana han se ido al menos pa a des aca la ascendencia eó ica
de
la ampliación emá ica que iene luga en las in es igaciones subs an i as;
ampliación que é1 desc ibe como el paso desde la cues ión de la < mode -
nización)> occiden al a la de la acionalidad uni e sal, pe o que po nues a
pa e pensamos que puede exp esa se de mane a mis igu osa como la p o-
g esi a ans o mación de la p oblemá ica del
capi alisme
occiden al en la
del acionalismo en gene al, is o, eso si, en la pe spec i a de la acionali-
zación ~cciden al."~ Se ela i iza así un an o el alcance del cambio, que
Tenb uck nos pin aba como una < con e sión pa adigmá ica)>,
y
se ecupe a
ambién el asgo esencial de'la in e p e ación de Bendix, según la cua1 la
e olución del acionalis no occiden al no deja nunca de se el eje cen al de
la ob a webe iana y cons i uye el pun o de is a desde el cua1 se p oduce
y cob a sen ido su mul iplicidad.
43.
Adop amos aquí en buena medida
el
plan eamien o de Schluch e ,
1981
( éase su capi ulo
11:
c webe 's his o ical p oblemn,
pp.
6-12).
Una de las p incipales
di e encias exis en es en e ambas in e p e aciones adica en el hecho de que en la
de Schluch e 10s abajos de Webe p e ios a la c isis ne iosa encajan plenamen e en
la de inición de la p ime a e apa, mien as que en la de Tenb uck és os son desca ados.
La ascendencia e6 ica de la sociología de la música
La o a apo ación impo an e -pudié amos deci que undamen al-
del a iculo de Tenb uck, es á es echamen e unida a su esis e olucionis-
a, aunque a o unadamen e no de modo indisoluble. Se a a de la idea, ya
comen ada an e io men e? de que el <(p oblema de la eodicea)> encie a
un p og ama e olucionis a que a icula odo el p oceso de desencan amien o
his ó ico- eligioso. Tenb uck ex apola es e
mecanisme
-ya 10 hemos is-
o- has a con e i 10 en esponsable del cu so p o undo de la acionali-
zación uni e sal. Con ello, de paso, se ol ida de la impo ancia que Webe
a ibuye a 10s es a os que lle an a cabo 10s di e sos p ocesos acionaliza-
do es y a las ci cuns ancias polí icas y económicas en que se desen uel en.
Pe o el habe llamado la a ención sob e la p esencia de un núcleo e olucio-
nis a en la sociologia de la eligión webe iana se ha de econoce como un
hi o
in e p e a i a
de g an ascendencia, po cuan o a oja nue a luz sob e
el alcance
y
sen ido de la e olución me oddógica de Webe , y ambién
po que, desca ada la hipé bole e olucionis a y ein eg adas las dimensio-
nes que es a habia eliminado, el .esquema de un <(p og ama mínimo de eo-
ia e olucionis a)> cons i uye una pe spec i a muy uc í e a pa a analiza
o os ámbi os de la ob a de madu ez webe iana y es ablece su cohe encia.
En e ec o, a pa i del momen o en que Webe acome e la << econs-
ucciÓn)> de un <(p og ama mínimo de eo ia e olu i a)>, el alo explica i-
o de la dinámica de las ideas se acen úa eno memen e, y como quie a
que esa dinámica cons i uye p ecisamen e la dimensión in e p e a i a de
la in es igación
(Vws ehew),
se comp ende que al <<descub imien o)> supu-
siese un empuje decisi o pa a la e olución me odológica que hemos des-
c i o an e io men e en el pun o
1."
Y
es o no s610 po 10 que se e ie e
a la noción de ip0 ideal. En la medida en que es posible aplica el esquema
e olu i o, no a uno, sino a a ios ámbi os de la acionalización -la eli-
gión, el de echo, e c.-,46 la capacidad explica i a del concep o de a inidad
elec i a ambién se po encia g andemen e. Ello es debido a que su ca ác-
e ideal (< a inidad en esencia)>) 10 hace idóneo pa a plan ea la elación
en e 10s di e sos esquemas, asi como pa a da cuen a de las coyun u as
que se p oducen en las es e as sociales de la acción y del o den, me ced
a las con adicciones y po enciaciones que expe imen an.
44.
Véase la ci a de Tenb uck que incluimos en p.
24.
45.
La secuencia c onológica es bas an e expl ci a al espec o, pues mien as que
uLos undamen os...)> se esc iben al ededo de 1911,
y
en e ese año
y
1913 se ponen
las bases de las sociologías de la eiigión
y
del de echo, 10s esc i os me odol6gicos
de madu ez apa ecen a pa i de es e úi imo año.
46.
T eibe (1985) ha conseguido desen aña un esquema explica i o equi alen-
e al de la sociología de la eiigión en la sociología del de echo. Aquí se in en a á
hace algo semejan e con espec o a la sociología de la música.
<<Pape s)>: Re is a de Sociologia
3.
Los <(p og amas minimos de eo ia e olu i a)> plan ean la cues ión
gene al de la acionalidad ( ipos de ucionalidad, ipos de acción social),
y
u1 hace lo se ponen de mani ies o las coo denadas undamen ales del plan-
eamien o webe iano, en an o que p oyecciones de sus p emisas epis e-
mológicas.
Es comúnmen e admi ido que Webe se in e ed po el ema del acio-
nalismo desde una época emp ana. Apa ece ya plan eado en La é ica p o-
es an e, y la in es igación que p ecedió a es e abajo se emon a a la dé-
cada de 10s n0 en a.4~ Sin emba go, Tenb uck ha mos ado que en el ca-
mino que a has a <(La é ica económica de las eligiones uni e sales)> la
cues ión se amplia y p o undiza, llegando a aba ca odos 10s ámbi os cul-
u ales. Es a ampliación emá ica es á inex icablemen e ligada, po o a
pa e, a la econs ucción de di e sos p ocesos de acionalización, de con-
sis encia y au onomia a iables. Es en es a a iabilidad donde encon a 6 su
azón de se la uni e salización de la p egun a po la acionalidad
y
su pa-
pel en la his o ia.48
Los ipos de acionalidad que se desp enden de 10s análisis de Webe
sob e 10s di e en es p ocesos especí icos de acionalización co esponden a
esquemas egula es de acción. Así, la clasi icación de ipos de acción que
e ec úa Webe en las p ime as páginas de Economia
y
Sociedad se p esen a
en cie o modo como una ca ego ización ascenden al espec o a sus in es-
igaciones. En ella 10s concep os de acionalidad ocupan un pun o in e -
medio de abs acción, c ucial, como hemos dicho, en la ob a de madu ez
de Webe , y que de ine muy bien su posición equidis an e en e el na u a-
lismo y el his o icismo. Un pun o, po 10 demás, que es gene a i o a un
lado y a o o de la escala con inua de abs acción p opia del plan eamien o
webe iano.4' Resul a así plenamen e cohe en e el in en o de Kalbe g
(1980)
de es ablece una co espondencia en e concep os de acción y concep os de
acionalidad. En 41, 10s ac o es esenciales que de inen la acionalidad po
espec o a la me a acción son 10s de egula idad y consciencia. Es e úl imo
cons i ui 6 un il o pa a cie os ipos de acción <(no acionales)>, y 10s dos
en conjun 0 con ibui án a que la acción se o ien e hacia el dominio de una
ealidad agmen a ia. Todos 10s ipos de acionalidad as eables en 10s
esc i os de Webe se ca ac e izan po es a misma unción. <&u obje i o
común -di 6 Kalbe g- es el de a umba las pe cepciones pa icula es,
47. Ve Schluch e , 1981, no a 11, pp. 9-10.
48. T as Tenb uck han sido nume osos 10s in en os de sis ema iza la concepción
webe iana de la acionalidad;
al
espec o, kase no a
29.
49. E ocamos aquí el esquema de
c scien i ic Con inuumn
desa ollado po Ale-
xande (1982).
La ascendencia eó ica de la sociologia de la música
o denándolas en egula idades comp ensibles
y
"
signi ica i as
"
(p.
1
160).
En cuan o a la a iculación de ambas ipologias, es a se p esen a á en una
je a quia implíci a, yendo desde 10s ipos de acción a ec i a
y
adicional,
de inidos como <(no acionales>>, has a 10s de la < acción acional con a eglo
a alo es)> y la que se o dena espec o a i medios
y
iness.
A
es as úl imas
co esponde án, espec i amen e, 10s modelos de acionalidad <(subs an i-
a)>, po una pa e,
y
10s de acionalidad <cp ác icas
y
<( o mal)>, po o a.
Po dl imo, la acionalidad ic eÓ ica%, al man ene una elación s610 indi-
ec a con la acción, ca ece á de co espondencia espe~í ica.~~
Pa alelamen e a es a clasi icación, Habe mas se ha e e ido a la exis-
encia de una < e siÓn no o icial)> de la eo ia webe iana de la acción, aga-
men e p esen e en Economia
y
Sociedad
y
en <(Sob e algunas ca ego ías de
la sociologia comp ensi as, en la cua1 <<las acciones sociales se dis inguen
según 10s mecanismos de coo dinación
de
las acciones indi iduales, po
ejemplo de acue do a si una elación social se basa en posiciones de in e és
únicamen e o ambién en acue dos no ma i os~> (Habe mas, 1984, p. 282).
Conside aciones del mismo signo lle an a Le ine (1981) a hace de la dis-
inción en e acionalidad < obje i a)>
y
asubje i a, la base de su esquema
de la acionalidad webe iana. Sin emba go, ambos au o es hab án de admi-
i a la pos e que en el ondo es a lógica es espu ia en la ob a de Webe .
Habe mas, po ejemplo, cons a a que su modelo de aacue do acionals, es
deci , aquel que no se basa pu amen e en la adición, co esponde en
ealidad al <{modelo de acue do en e suje os de de echo p i ado)> (ibid.,
p. 284).
Y
Le ine, econociendo la < incapacidad gene ab de Webe pa a
a icula con enien emen e su dis inción en e acionalidad obje i a
y
sub-
je i a, se e d obligado inalmen e a ec i ica su plan eamien o inicial, con-
i iendo el é mino acionalidad <<obje i a)> en acionalidad < obje i ada)>
(Le ine, 1981, p. 11).
El o igen de esa incapacidad webe iana nos lle a aho a di ec amen e a
las p emisas epis emológicas que la mo i~an.~~ Habe mas 10 pe cibe cla a-
men e cuando dice:
< Webe pa e de un modelo eleolÓgico de la acción
y
se e ie e al "sig-
ni icado obje i o" en cuan o in ención (p ecomunica i a) de ac ua ..
.
[De
es e modo] el concep o de "acción social" no puede explica se a pa i del
50.
La clasi icación que o ece Le ine, aunque en
lo
esencial concue da con la de
Kalbe g, con iene algunos cambios e minológicos no exen os po comple o de jus i-
icación. En conc e o, p opone designa como acionalidad c ins umen als a la que
Kalbe g llama ccp ác ica),,
y
como <<concep ual, a la cc eó icas (Le ine,
1981,
no a
14,
p.
13).
51.
Véase an e io men e,
p.
25.
<(Pape s>>: Re is a
de
Sociologia
so hacia la es e eo ipación, ya que la e icacia mágica de las < Ó mulas musi-
cales, las con e i i en una < cues iÓn i al)>,
y
su inco ección cons i ui 6
un sac ilegio. En es e es adio oda ia son 10s elemen os < ex e nos>> 10s ge-
ne ado es del ma e ial. Así, po ejemplo, 10s mo i os que se aducen pa a
jus i ica el p edomini0 de 10s in e alos descenden es son de o den isio-
Iógico. La ausencia de o o ipo de explicación pa ece obedece , po o a
pa e, a la al a de manipulación conscien e del ma e ial, e idenciada po
el nu10 g ado de abs acción de 10s in e alos espec o a las ó mulas me-
lódicas en que apa ecen. Se mani ies a de es e modo la concepción webe-
iana de la acción, en el sen ido de que a al a de acción conscien e no hay
explicación sociológica posible.
Y
ambién apa ecen en es e pun o las con-
secuencias de la di e encia apun ada en e la na u aleza del p oblema de la
cons ucción de la escala
y
la del <(p oblema de la eodicea>>, pues e emos
que el ca ác e signi ica i o de es e Úl imo -y po 10 an o conscien e-
pe mi i á elabo a en ese caso un discu so sociológico, en el sen ido webe-
iano, aun cuando el g ado de abs acción sea allí ambién muy bajo o-
da ia.
2.
Las se ies ípicas
de
onos
<<Con el desa ollo de la música hacia un "a e" de es amen o -ya sea
sace do al o aóidico-; con ex ende se más all6 del uso me amen e p ác ico
de ó mulas adicionales, o sea, con el despe a de necesidades pu amen-
e es é icas, iniciase egula men e su acionalización p opiamen e dicha),
(p.
1138).
En es a e apa iene luga , pues, un cambio cuali a i o decisi o, ca ac-
e izado po la apa ición de un es a a acionalizado ,
y
sob e odo po el
nacimien o de la es e a es é ica, hecho que supone un hi o undamen al en
el p oceso de desencan amien o. Ambos ac o es, que es án indisolublemen-
e ligados, ab i án la posibilidad de una manipulación conscien e del ma-
e ial (sis ema ización), plasmada en la ijación de {(se ies ípicas de onos>>.
Es una manipulación oda ia p eca ia, como 10 e idencia el hecho de que
es a inno ación écnica obedece p edominan emen e a mo i os p ác icos.
Las escalas, di 6 Webe adop ando la e minologia de Helmhol z, se án
aún escalas <(acciden ales>>. Sin emba go, la abs acción de 10s in e alos
que en ellas se p oduce supond á una p ime a sis ema ización del espacio
melódico, hecho que se á de la mayo ascendencia pa a el su gimien o
pos e io de e dade as con adicciones < esenciales)>.

La ascendencia eó ica de la sociología de la música
<(Pe o -se p egun a Webe -, zen qui consis ia, en las e apas em-
p anas de la acionalización melódica
y
de acue do con la concepción de
la p ác ica musical misma de la época, la impo ancia de las se ies de o-
nos,
y
en qué se mani es aba en el sen imien o musical de en onces 10 que
co espondía a la sazón a nues a onalidad?>> (p. 1140).
Webe iden i ica dos asgos undamen ales: la exis encia de un <(cen o
de g a edad melódico>>, en e minologia de S ump ,
y
la apa ición de ó -
mulas melódicas ípicas de cada onalidad. Ambos asgos cons i ui án
al
mismo iempo sendos mecanismos de acionalización. El p ime o con i-
bui á a la sis ema ización y ijación de la escala, en cuan o se i á de pun o
de e e encia pa a el cálculo de 10s in e alos, pa a la a inación
y
ambién
en las modulaciones (p. 1140). El segundo, po su pa e, desempeña á un
impo an e papel en la a i mación de la je a quización onal.
Es e p ime es adio de la acionalización musical mues a g an simili-
ud con la e apa de 10s cul os de sal ación en la acionalización eligiosa.
En uno
y
o o caso se sub aya la impo ancia que iene la apa ición de
una es e a de ida independien e -la es e a es é ica y la del cul o, espec-
i amen e- en elación con el su gimien o de es a os acionalizado es.
Aquí
y
allá es o p o oca una simila p opensión a la si~ e na ización.~~
Y
has a el ac o de desa ollo que pa a T eibe encie a la p omesa del
cambio en ese momen o de la e olución eligiosa --<(la noción
...
de que
exis en einos den o de
es e
mundo sob e 10s que gobie nan 10s diosesn
(T eibe , 1985, p. 820)- pod ia halla una cie a con apa ida es uc-
u al en el <(cen o de g a edad melÓdico>> que hemos mencionado más
a iba.@ Se di ia pues que el pa alelismo que mues a el análisis se ha
ac ecen ado al pasa de la p ime a e apa a la segunda. El mo i o no es
o o que el hecho de que la di e encia que se señalaba en e ambas es e as
en aquel caso -la consciencia o inconsciencia espec o a la p oblemá ica
espec i a- se ha des anecido aho a. A pa i de es e momen o apa ece á
ya la < IÓgica inhe en e)> del p oceso. Webe e oma á la con adicción esen-
cia1 del ma e ial que había desc i 0 al cmienzo de su a iculo y le ha á
desempeña en adelan e un papel análogo al de la incong uencia en e el
des ino
y
el mé i o. La a gumen ación se ha á más écnica, más concep ual
63.
La sis ema ización de las concepciones de la deidad se co esponde con la que
iene luga en las se ies de onos.
64.
La unción es abilizado a de las p ác icas cul u ales puede equipa a se am-
bién, si se quie e, con la que cumplen espec o
a
las se ies de onos las c ó mulas
melódicas ípicas,.
65.
Ve no a
55.
apape s,: Re is a de Sociologia
y
desca nada. El p oblema lógico se con ie e así en la ins ancia o ien a-
so a
del desa ollo.
<<El ci culo de quin as como base eó ica de la a inación, po una pa e,
y
la cua a como in e al0 undamen al melódico, po la o a, habian de
en a na u almen e en ensión, una ez que la oc a a se hubo omado
como base del sis ema
y
que el ámbi o de la melodia seguia ampliándose
p ecisamen e en aquel luga en que apa ece en la a monía mode na: en la
cons ucción asimé ica de la oc a as (p.
1145).
3.
El
hexaco do
Webe emp ende un análisis compa a i o de di e sos sis emas de onos
-G ecia, A abia, el Occiden e medie al-
y
en odos 10s casos la nece-
sidad de supe a esa asime ia (necesidad de in eg ación que se exp esa
especialmen e como búsqueda de la <cposibilidad de ansposición)>) se sal-
da con la inclusión de un ono c omá ico; pe o -ad ie e- <(la mane a
y
la di ección de la ac ualización p ác ica de la necesidad de sime ia)>
a ian, en pa icula según se man iene el e aco dio como base de a icu-
lación de la escala, o bien es sus i uido en esa unción po el hexaco do.
Se iden i ican asi dos cu sos p incipales del p oceso. En uno, la cimen ación
sob e la cua a acompaña a un desa ollo melódico enden e hacia el i uo-
sismo, en el que las necesidades exp esi as acaban po soca a las bases
<{a mÓnicas)> del sis ema: imponiendo el p incipio de la dis ancia en la
cons ucción de las
escala^.^'
En Occiden e, po el con a io, <(una ez aban-
donado en algún pun o el apego a la di isión del e aco dio basada en el
p incipio de la dis ancia, la "lógica in e na" de las elaciones en e 10s
onos habia de impeli inmedia amen e po la senda de la o mación mo-
de na de escalas>> (p.
1149).
El < ehiculo
ex e na)>
de es a e olución al
hexaco do se 6 la implan ación de la escala de solmización, apoyada en la
sus i ución de la cí a a po el monoco dio como ins umen o usado en la en-
señanza.
La implan ación del hexaco do como base de a iculación de la escala
e is e asi la misma ascendencia que la apa ición de la p o ecia é ica en
el p oceso de acionalización
de
la es e a eligiosa. El hexaco do, 10 mismo
que en su caso la p o ecia é ica, supone un a ance decisi o en el p oceso
66.
Tambien se a o ia án aquellos mecanismos de acionalización que
habian
apa-
~ecido en
la
e apa an e io (Webe ,
1964,
p.
1142).
67.
Es e desa ollo desemboca 6 en la cons i ución de empe amen os po sime-
ia de
las
dis ancias.
La ascendencia eó ica de la sociolog a de la música
de desencan amien o, po cuan o ac ecien a eno memen e la independencia
espec o a las c exigencias de la melodia)>. La nue a c lógica in e na)> que en
41 se mani ies a ep esen a en es e sen ido una nue a acionalidad, que
a o ece á la comple a a iculación del espacio melódico (sis ema ización).
En o ma simila , <(la p o ecia é ica c eó un ip0 especi ico de acionalidad
que edujo el pode de la magia al iempo que inc emen 6 la sis ema iza-
cións (T eibe , 1985, p. 825).
4.
El
empe amenzo acional
La alógica in e nas desencadenada po el abandono de la cua a como
in e al0 o denado de la escala se o ien a hacia la o al a iculación <(a mó-
nica)> del espacio melódico. P ime o, con la apa ición de las onalidades
eclesiás icas dia ónicas.
Y
más a de, con la in oducción en es e con ex o
de un c oma is no a mónicamen e in e p e ado. El pun o c ucial se alcan-
za á inalmen e con la adopción del empe amen o a mónico. Es e a i ici0
o mal p opo ciona á una pa adójica < soluciÓn de ini i a)> al p oblema de
la asime ia de la oc a a: la igualación po <( empe amen o)> de 10s doce
semi onos. Se consegui á asi elimina las di icul ades de la música de aco -
des, que has a en onces c había de desmenuza se incesan emen e en la con-
inua con igiiidad de di e sas sép imas, quin as o almen e jus as y o al-
men e impu as, e ce as y sex asn (p. 1171). Pe o sob e odo se ab i á la
posibilidad del c cambio ena mÓnic~)>,~ y con él apa ece án c posibilidades
posi i as, o almen e nue as y suma nen e ecundas de modulación~>
(ibid.).
El empe amen o acional occiden al que acabamos de desc ibi no se á
sin emba go la única solución his ó ica
al
p oblema de la cons ucción
de
la escala. Pa a Webe exis en o as dos posibilidades. Po una pa e, en
cul u as o ien adas al i uosismo señala á la apa ición de o mas de em-
pe amen o acional es ablecidas sob e la base de la pa ición pu amen e
mecánica o ex amusical. El mo i o de es a e olución 10 a ibui 6 Webe
en es e caso a las ca ac e ís icas del es a o acionalizado .
< Así que se abandona el apoyo i me de las an iguas o mas onales
ípicas y que el i uoso o el a is a p o esional educado con is as a la
ejecución i uosa se con ie e en sopo e de la e olución musical, ya no
se da p ecisa nen e limi e alguno a la as ixia de 10s elemen os onales
po las necesidades de c ecimien o exube an e de la exp esión melÓdica)>
(p. 1166).
68.
Cambio de in e p e ación uncional de
un
aco de
o
ono.
<<Pape s~: Re is a de Sociologia
Y
poco después segui 6 diciendo:
<(No es a 0 que el empleo p ecisamen e de medios de exp esión o al-
men e i acionales pueda en ende se simplemen e como p oduc o de un
manie ismo de es e as o almen e ba oco y ado nado, delibe adamen e
buscado, y de un e inamien o in elec ualis a. Se dan és os, con pa icula
acilidad, aun en condiciones ela i amen e p imi i as, en el ci culo de un
g emio de músicos e udi os que monopolizan una música co esana)>
(ibid.).
La o a posibilidad, po Úl imo, se á <(la acionalización a pa i de den-
o, sob e la base del ca ác e especi ico de la melodia, cua1 sime ia p in-
cipalmen e in e esada en la compa abilidad de las dis ancias de onos)> (pá-
gina
1169).
Una ez más, la analogia con la sociologia de la eligión esul a pa en-
e. So p enden e incluso, po 10 que se e ie e a las es soluciones del p o-
blema p imigeni0 que en ambos casos se plan ean. Pe o ambién encon a-
mos aquí cie a conexión con una de las ca ac e is icas unda nen ales en la
es e a del de echo. Se a a de la impo ancia a ibuida po Webe en
aquel caso a la o mación y en enamien o del es a o acionalizado 9 En
ealidad, la misma impo ancia que aquí se le con ie e cuando se a a
de
cul u as o ien adas al i uosismo. Es a simili ud no pa ece akanza , sin
emba go, al es a o acionalizado occiden al.
Echando la is a a is, con end á aho a alo a el alcance y signi ica-
ción de la imp esionan e analogia que hemos podido comp oba en e 10s
modelos explica i os que Webe u iliza en 10s casos de la eligión y de
la
música. Lo p ime 0 que hay que cons a a en es e sen ido es que esa analo-
gia se aplica casi en exclusi a el <(p og ama minimo de eo ia e olu i a),
de ec able en ambas es e as. De hecho, po 10 que hace al p oceso de de-
sencan amien o p opiamen e dicho, en la es e a musical Webe se ocupa
casi únicamen e de ese esquema e olu i o, cosa que no ocu e en la es e a
eligiosa. Es po eso que al comienzo de es e pun o hablábamos de una
mayo pu eza en el plan eamien o, alo ando es e hecho, jun o con la p e-
sumible p io idad c onológica, como una p ueba de su unción < ejempla )>
espec o a la sociologia de la eligión. El que Webe se alie a de es a
co espondencia es uc u al pa a la elabo ación de sus abajos no esul a
po 10 demás ajeno a sus p opias es a egias explica i as
70
y, po o a pa -
69.
Ve T eibe , 1985,
pp.
831-832.
70.
Nos
e e imos pa icula men e a su concep o de c a inidad elec i a, ( e
más
a iba,
p.
28.
La ascendencia eó ica de la sociologia de la música
e, ejemplos de pa alelismos a ines pueden encon a se has a en 10s mismos
Ensayos sob e sociologia
de
la ~eligión.~~
El ap og ama minimo de eo ia e olu i a>> p esen e en la es e a musi-
cal no es del odo equi alen e -10 hemos dicho an es- al que a icula la
sociologia de la eligión. Se ha señalado su meno alcance his ó ico,
y
ell0
signi ica, no s610 que la <(compulsiÓn inhe en el> apa ece en el p oceso mu-
cho más a de? sino ambién que únicamen e 10 hace en la pa icula e o-
lución occiden al. Es e hecho pa ece ia ap oxima el caso a 10 que sucede
en la es e a legal, donde Tenb uck ha p opues o el <(de echo na u al)> como
una especie de núcleo e olu i o, en cie o modo equi alen e al <(p oblema
de la eodicean. Ahi ambién encon amos la limi ación al á ea occiden al."
Po o a pa e, el p oceso que conduce hacia el i uosismo esul a se o a
ins ancia donde el pa en esco con la es e a legal se hace ~a en e.7~ Pe o a
pesa de odos es os elemen os, subsis e el hecho de la comp obada analo-
gia que mues a el p oceso de desencan amien o musical espec o al que
iene luga en la es e a eligiosa, que no puede pasa se po al o como una
simple coincidencia insigni ican e. Un ac o esencial de dicha analogia adi-
ca en la es ic a homogeneidad de la p oblemá ica que se en ila -la
eodicea y la cons ucción de la escala-, homogeneidad inexis en e en la
es e a legal, y que po el con a io en es os o os dos casos p opicia la co-
mún linealidad -o mul ilinealidad- de sus espec i os p ocesos de desen-
can amien o, que adquie en asi la o ma de una búsqueda de < soluciones~>
a un <(p oblema>>. El o o ac o impo an e es la < ue zau equi alen e que
se pe cibe en la acompulsión inhe en el> que gene a ambos p ocesos, am-
bién ausen e de la es e a legal. El común denominado que se puede apli-
ca a es os ac o es,
y
que explica en g an pa e el que sea azonable es a-
blece un mayo pa en esco en e 10s desa ollos eligioso
y
musical que
71.
En Ia ccIn oduccións a
La é ica económica
podemos lee : c Pa ece habe les
ocu ido a las imágenes eó icas del mundo,
y
oda ía más a las acionalizaciones p ác i-
cas de la ida, 10 que acon eció a la música con la coma pi agó ica, que al esis i se
a
la o al acionalización del isicalismo onal ha hecho que 10s g andes sis emas musica-
les de odos 10s pueblos
y
épocas se dis ingan p ima iamen e unos de o os po el
modo como consiguen o bien disimula es a ineludible i acionalidad, o bien e i a la o
bien a la in e sa, pone la al se icio de la iqueza de las onalidades. También cada
uno de 10s g andes ipos de conducción acional
y
me ódica de la ida se ca ac e iza
an e odo po aquellos p esupues os i acionales que han inco po ado en sí, conside án-
dolos como simplemen e
dades),
(Webe ,
1987,
p.
248).
72.
No es sino a pa i del abandono de la cua a que 10s mo i os p ác icos dejan
de se 10s exclusi os esponsables de la o ien ación del p oceso.
73.
Es a limi ación decide halmen e a Tenb uck a desca a la asimilación inicial-
men e p opues a (T eibe ,
1985,
p.
845).
74.
Ve
más
a iba, pp.
43-44.

<(Pape s)>: Re is a de Sociologia
en e es e Úl imo y el desa olío legal, adica en la ex emada au onomia
que Webe a ibuye a la es e a de la música. Tal au onomia se exp esa en
p ime luga en la al a de elación explíci a con 10s dema's elemen os
cul u ales que a ec an a las <ces uc u as de conciencia)> (Habe mas), cues-
ión de la que nos ocupa emos en el siguien e pun o; pe o ambién a a ie
a la elación con las ins i uciones sociales. Así, la con apa ida a su nula
in luencia sob e la acionalización de esas ins i uciones se 6 el que és as
ampoc0 condicionen signi ica i amen e su e olución, pues si bien se ci an
en alguna ocasión ac o es poií icos o económicos, el condicionamien o que
és os p oducen se 6 aquí más ma ginal e indi ec o que en cualquie o o
e eno. Dos elemen os que si esul a án signi ica i os, en cambio, se án
10s ac o es écnicos
y
el <ces a o acionalizado )>. Es a concepción apa e-
ce 6 cla amen e exp esada en su análisis del p oceso de < mode nizaciÓn>>
musical occiden al esbozado al inal de <cLos undamen os..
.
D,
al que aho a
amos a
e e i no^.?^
Comen ando al comienzo de es a sección las di e sas e e encias musi-
cales que apa ecen a 10 la go de la ob a webe iana, hemos señalado que
en el pasaje dedicado al ema en aEl sen ido..
.)>
se encuen a un esumen
magis al, po 10 bien a iculado y explici o, del modelo de acionalización
75.
La dis inción en e
un
p oceso de desencan amien o
y
o o pos e io de
mode nización es cla a en 10s esc i os sob e eligión (Tenb uck, 1980, pp. 321-322).
Pe o en ese con ex o a nbién signi ica un di e en e ni el explica i o: la acionaliza-
ción de las c es uc u as de conciencia, en e a la acionalización de las c ins i uciones
sociales)> (Habe mas, 1984, p. 156). Pa a Webe , en el caso de la música, a di e encia
del de la eligión, la posibilidad de que las c es uc u as de conciencia)> engan Muen-
cia sob e c ins i uciones socialess ex e nas esul a inimaginable. Pe o la música es
ambién de po sí una compleja es e a social de ac i idad, que como al ha su ido
un e iden e p oceso de acionalización. En sus esc i os sob e el pa icula ,
y
especial-
men e en c Los undamen os
...
,,
es ne amen e pe cep ible la exis encia de esos dos
ni eles de análisis, que además se co esponden con pe íodos his ó icos di e en es. Sin
emba go, exis e
una
supe posición que sba ca odo
el
p oceso de acionalización <<p o-
piamen e occiden al, (desde la e apa que hemos denominado del hexaco do), po 10
que no iene sen ido habla de dos momen os, uno de acionalización del ma e ial
musical
y
o o de ansposición de esa acionalización a la es e a social de la música.
Nues a dis inción iene pues un sen ido di e en e al de la es ablecida en la es e a
eligiosa. Pa ece ú il
y
jus i icado el man ene la, no obs an e, en el exclusi o sen ido
mencionado de di e en es ni eles explica i os, dada la cla a especi icidad que mani-
ies an
y
la p opia sepa ación que Webe es ablece en e ellos (de hecho, apenas se
imb ican en sus ex os).
La ascendencia eó ica de la sociología de
la
música
musical occiden al. Allí se apun an cla amen e 10s dos ni eles explica i os
que aquí hemos designado como desencan amien o
y
mode nización. Se
mencionan asi, en p ime luga , las ca ac e ís icas del ma e ial musical a-
cionalizado en o ma occiden al (no es sino el pun o de llegada del p o-
ceso de desencan amien o que acabamos de analiza ). Luego, a con inua-
ción, apa ece á el esquema p opiamen e < his Ó ico)> de la mode ni~ación;'~
y
10 ha á en o ma de condición necesa ia pa a que aquel p ime p oceso
hubie a podido ealiza se e ec i amen e. Pese a su ex ensión, con end á
ep oduci aquí la ci a ín eg a, que se i 6 de excelen e pun o de e e encia
pa a nues as obse aciones. Dice Webe :
<c..
.
que ello sucedie a [la comple a acionalización
"
a mónica" del ma-
e ial] se debió a que p e iamen e se log ó da solución
a
unos p oblemas
écnico- acionales. En e ellos se hallaba, an e odo, la c eación de la no a-
ción musical acional (sin la cua1 se ia inconcebible cualquie composición
musical mode na),
y
an e io men e la cons ucción de de e minados ins-
umen os que debían conduci necesa iamen e hacia una in e p e ación
a mónica de 10s in e alos musicales. Pe o, an e odo, la apa ición del can-
o poli ónico acional.
)>La apo ación undamen al a odos es os descub imien os se debió,
sin emba go, a 10s monjes de la Al a Edad Media des acados en las ie as
de misiones del Occiden e Sep en ional.
Sin
sospecha la pos e io as-
cendencia de su ac i idad, acionaliza on pa a sus p opios ines la poli onia
popula , en luga de p ocede como 10s monjes bizan inos, que basa on
su música en el
melopoiós
de la escuela helena. Unas pa icula idades muy
conc e as de la si uación in e na
y
ex e na de la Iglesia c is iana de Occi-
den e, condicionadas sociológicamen e e his o ico eligiosamen e, pe mi ie-
on que el acionalismo p opio del monacalismo de Occiden e diese ida
a es a p oblemá ica musical que, en su esencia, e a de ip0 <c écnico)>. Po
o a pa e, la adopción
y
acionalización del paso de danza, pad e de las
o mas musicales que desembocan en la sona a, se hallaba condicionada po
de e minadas o mas sociales de la ida enacen is a. El desa ollo del pia-
no, po Úl imo, uno de 10s máximos po ado es écnicos del mode n0 de-
sa ollo musical, así como la buena acogida que le dedicó la bu guesía, es án
en aizados en el ca ác e especí icamen e con inen al de la cul u a en la
Eu opa sep en ional)> (Webe , 1971, pp. 136-137).
76.
Webe designa con usamen e a ambas p oblemá icas como ccp oblemas écnico-
acionalesn, pese a su muy di e en e con enido. Su in ención en es e con ex o es deja
cla a la ccneu alidad alo a i a, -en es e caso, espec o a la es é ica- de odas
es as cues iones.
<<Pape s)>: Re is a de Sociologia
I
La es uc u a de es e pasaje
y
10s ac o es explica i os que se incluyen
en $1 son esencialmen e 10s mismos que encon amos en < Los undamen-
os...)>. No asi, sin emba go, la ponde ación de 10s di e sos elemen os; y
es o, unido a la c iba que iene luga al pasa de uno a o o ex o, dada
la di e en e ex ensión de 10s mismos, p oduce una imagen dis in a del es-
~
quema explica i o. Al analiza el modelo de desencan amien o del ma e ial
musical habíamos cons a ado que la base de equipa ación con espec o al
caso de la eligión adicaba casi exclusi amen e en el núcleo e olu i o del
p oceso.
El
<(modelo de es ni eles), que T eibe había iden i icado en la
sociologia de la eligión y en la sociologia del de echo no hallaba po an o
.en gLos undamen os..
.)>
una adecuada con apa ida. Aho a bien, aun
cuando en el ex o que aho a comen amos la si uación po espec o al ema
del desencan amien o no ha a iado (de hecho aquí se pa e del inal del
p oceso), no ocu e 10 mismo po 10 que se e ie e a la cues ión del p o-
ceso de mode nización occiden al. En e ec o, 10 que en < Los undamen-
os...)> no pasaba de se una abiga ada elación de ac o es y ci cuns an-
cias, adquie e aqui la consis encia de un e dade o modelo explica i o.
Y
se a a p ecisamen e de aquel <(modelo de es ni eles)> del que habla
T eibe ;" aunque ma izado pa a la ocasión po las conside aciones sob e la
au onomia
y
especi idad de la es e a musical que hemos mencionado an es.
Tan o aqui como en < Los undamen os..
.
)>,
se des aca p imo dialmen-
e la poli onia, como ins ancia en la que inicialmen e se < ealiza)> el p o-
ceso e ec i o de ans o mación del ma e ial musical. Es el equi alen e po
an o de las < ideas ealizadas>>, en las cuales se enca na la dinámica del
<(p oblema de la eodicea* en el con ex o eligioso.78 Las condiciones <( ic-
nicas)> que pe mi en el desa ollo de esa o ma del discu so musical adquie-
en en onces una especí ica impo ancia. En p ime luga , la no ación, a la
que Webe a ibuye un papel esencial, como
sopo e
de su desa oílo
y
en
la cons i ución de un ol undamen al den o del es a o acionalizado : el
composi o . Hablando de ello, di 6 en < Los undamen os..
.
n:
<(Pa a la poli onia 10 decisi o ue que, aho a, la posibilidad de ijación
del alo ela i o de 10s signos musicales
y
el esquema íi me de la di isión
en compases pe mi ían de e mina uní oca
y
cla amen e las elaciones de
las p og esiones de las dis in as oces unas con espec o a o as, o sea que
admi ían una e dade a "composiciónn poli ónica..
.
De modo que no ue
77. Los dos años que median en e ambos ex os, en 10s que Webe da o ma
de ini i a a las secciones cen ales de su sociologia de la eligión
y
del de echo, pa ecen
habe esul ado decisi os pa a la conc eción de es e esquema.
78. Ve T eibe , 1985,
pp.
829-849.
La ascendencia eó ica de la sociología de la música
sino la ele ación de la música a a ias oces a la ca ego ia de a e esc i o
10 que c eó al "composi o " p opiamen e dicho, asegu ando al mismo iem-
po a las c eaciones poli ónicas de Occiden e, en con as e con las de o os
pueblos, du ación, in luencia y p og eso con inuos>> (pp. 1163-1164).
El o o elemen o <c écnicon que desempeña un papel des acado en la
acionalización de la poli onia se á el Ó gano. Po un lado, debido a que su
na u aleza p opiamen e a mónica (sos enimien o del ono o onos, po
encima de 10s cuales se can aba) hubo de se i a la ijación de una sensibi-
lidad adecuada.7'
Y
ambién po que 10 que Webe llama su ca ác e ma-
quinal ope aba en el sen ido de la obje i ación del ma e ial, de su desen-
can amien o po an o. Dice Webe , al espec o:
<(El Ó gano es el ins umen o que más que cualquie o o os en a el
ca ác e de una máquina, po que es el que mis liga al que 10 si e a las
posibilidades écnicas obje i amen e dadas de su con o mación del sonido
y el que menos libe ad le deja de habla su p opio lenguaje pe sonab
(p. 1179).
El Ó gano, po 10 dema's, jun o a 10s o os ins umen os de eclado,
con ibuyó muy di ec a nen e al plan eamien o de 10s p oblemas del em-
pe amen o
y
a su esolución <ca mónica,>, si iendo asi ambién de ehícu-
10 a la comple a sis ema ización del ma e ial musical.
Aho a bien, odos es os desa olIos écnicos que jalonan el camino ha-
cia la comple a acionalización de la poli onia, pun o c ucial como hemos
dicho, en el la go p oceso de desencan amien o del ma e ial musical, 10s
a ibuye Webe , en p ime e mino, a 10s monjes de la Al a Edad Media.
Nos encon amos pues aquí con la ema ización explíci a de aquel p ime
ni el del esquema de T eibe : el es a o acionalizado .
Y
el én asis con el
que apa ece no deja luga a dudas en cuan o al pode explica i o que se le
c0n ie e.8~ Equi alen e, desde luego,
al
que puede obse a se en 10s casos
de la eligión y del de echo. Dicho es o, ambién me ece ese ia se aquí
el
ma iz con el que es e concep o se p esen a: 10s monjes, dice Webe , <csin
sospecha la pos e io ascendencia de su ac i idad
[sic],
acionaliza on
79.
De la misma o ma,
el
cla ecín con ibui ia luego a in oduci <(una simple
sensibiidad a mónica popula en e a la música a ís ica poli ónicaa
(p.
1181).
80.
Es de señala que en uLos undamen os
...
)>,
con espec o
a
10 que m e en
<(El sen ido...>>, el 6n asis pues o en es e ni el explica i o esul a mucho meno .
En
es e hecho adica la di e encia esencial en e 10s plan eamien os que se hacen
en
uno
y
o o esc i o,
y
jus i ica po sí mismo nues a a innación de que < el modelo de es
ni eles, no es aplicable al p ime 0 de dos ( e más a iba, p.
48
y
no a
77).
<{Pape s)>: Re is a de Sociologia
Como puede e se,
el
esquema explica i o de la < a inidad elec i a)>,
basándose en la comp ensión < acional)> de la acción y de 10s ó denes ins-
i ucionales, se opone
y
excluye oda e e encia a 10 que Webe llama
< comp ensión endopá ica)>. Es po es e mo i o po 10 que la idea de es a-
blece al& ipo de a inidad elec i a en e la es e a musical y o as es e as
de ida esul a pa a Webe simplemen e un sinsen ido.
Y
desca ado es e
necanismo, po 10 demás, no le es a a la música den o del modelo we-
be iano ningún o o modo de e idencia su in luencia.
Po Úl imo, queda aquí po e e i se al hecho capi al de que el < mo-
de10 e olu i os que hemos podido iden i ica en < Los undamen os..
.
)>
cons i uye en ealidad una impo an e c anomalíao den o del p og ama
webe iano. En e ec o, Webe plan ea la idea de acionalización, en e a
odo e olucionismo de e minis a, como una mediación en e las < ideas>>
y
10s < in e eses)>. La olun ad del homb e apa ece asi como dueña en Úl i-
ma ins ancia del cu so de la His o ia en la medida en que la acionalidad
subs an i a se e ela como la única base i me sob e la que pueden desple-
ga se 10s la gos p ocesos acionalizado es. ¿Pe o que clase de acionalidad
undamen a la e olución musical? En el cu so del desa ollo musical anali-
zado po Webe apa ecen aqu y all4 odos 10s ipos de acionalidad, como
po 10 demás sucede en la mayo ia de p ocesos de acionalización. Pe o
ninguno de 10s ipos que igu an en las clasi icaciones usuales ca ac e iza
adecuadamen e la lógica in e na del desencan a nien o musical. No son en
es e caso las ideas -po ejemplo, la eo ia musical- las que p omue en el
p oceso, ni ampoc0 10s in e eses p ác icos.
Y
mucho menos se a a de
una adap ación al medio, pues Webe en a iza la con encionalidad inhe-
en e
al
p oblema. En de ini i a, la lógica p o unda que Webe descub e
en el p oceso de acionalización musical no cuad a con su esquema gene al,
no cabe en 61. Supone, po an o, la pa adoja que mejo e ela sus insu-
iciencias.
MAS
ALLA
DE
WEBER
A
10 la go de es e análisis de la sociologia de la música webe iana he-
mos a ado de pone en e idencia an e odo su implicación p o unda con
el es o de la ob a del au o , y asimismo hemos p opues o una in e p e a-
ción según la cua1 es a pa e ocupa ia un luga impo an e den o del con-
jun ~. La poca conside ación que ha me ecido a 10s in e p e es de Webe
- ambién se ha dicho- es casi equi alen e a la que se
le
ha dedicado
desde la e lexión sacio-musicoMgica. Una ez iluminada su signi icación a

1
La ascendencia eó ica de la sociología de la música
la
lu
del pa adigma webe iano, sin emba go, debe ia queda cla a su ele-
ancia pa a la ac ual sociología de la música; y ello, an o po 10 que es-
pec a a sus i ualidades como a sus e o es.
En cuan o a 10 p ime o, cabe se iala que su posición equidis an e en-
e el análisis na u alis a, el o mal y el socio-económico, o ece un buen
ejemplo pa a el más uc í e 0 plan eamien o de la in es igación con em-
po ánea. Po mis que en < Los undamen os...)> el análisis si a a unos
obje i os muy especí icos, a la ez que muy gene ales (aun es o cons i uye
po sí mismo una buena lección), la mul iplicidad de ac o es que in e -
ienen, asi como la es a egia explica i a en que se incluyen, hacen de ese
es udio un buen pun o de e e encia pa a el en oque de in es igaciones mis
conc e as.
Las limi aciones que encon ábamos en el plan eamien o de Webe
inci an, po o a pa e, a su supe ación. En nues o examen apa ecían liga-
das a 10s p opios undamen os epis emológicos, po 10 que pa a islum-
b a la ia que pe mi a el a ance se 6 p eciso si ua se p e iamen e en el
mismo cen o del modelo. Aquí 10 in en a emos omando en conside ación
la noción de ca isma.
El concep o de ca isma ocupa un luga es a égico en el esquema webe-
iano, desde la sociologia de la eligión a la sociologia polí ica, También
1
es, sin emba go, un concep o lími e, en cuan o designa jus amen e 10 <(ex a-
o dina ion. <(La ue za del ca isma pe sonal --di 6 Schluch e -, su misión,
que pa a Webe es á ligada al dolo del se humano, cons i uye en p incipio,
de mane a más o menos a iculada, la base de odo o den social conside-
ado legi imo)> (Schluch e , 1981, p.
37).
La noción de ca isma esul a ia
asi compa able a la de 10 sag ado en Du kheim (luga de la de inición de la
iden idad colec i a). En ese sen ido, se si ua ia en el cen o de la in aes-
uc u a de 10s sis emas obje i os de acción y es a ia en la base de la com-
pe encia comunica i a. Habe mas y Schluch e coinciden
en
a ibui a se-
mejan e < núcleo es uc u al)> un con enido é ico (nociones de jus icia
y
equidad), po más que no dejan de econoce en 61 o as dimensiones
cogni i as y exp esi as. Es a in e p e ación de la noción de ca isma, que
Schluch e es ablece a pa i de Habe mas, nos pa ece plenamen e adecua-
da po 10 que se e ie e a la iden i icación de un < núcleo es uc u al)> de 10
social escondido en ese concep o, pe o en la medida en que a ibuye a ese
núcleo un con enido é ico, y sob e odo en cuan o p oyec a has a 61 la di e-
enciación de las es e as de alo , no se dis ancia signi ica i amen e de 10s
pa áme os webe ianos. De es a mane a, anula la e icacia explica i a que
hubie a podido supone la e dade a econs ucción del concep o, pues
pa a supe a su debilidad en el plan eamien o webe iano es p eciso des-
ca a el esquema ascenden al de las es e as de alo . De hecho, al ni el
upape sa: Re is a de Sociologia
del < núcleo es uc u al)>, esa di e enciación no iene sen ido, ya que se
a a en ese caso del es a o más básico de < con igu ación del o den social)>,
el es a o mis < an iguo)> po asi de~i .9~
Aho a bien, pa iendo de una econs ucción en esos é minos del con-
cep o de ca isma, cob a sen ido en onces la homologia de ec able espec o
al a e: el hecho de que en ambos casos se plan ee una simila oposición
en e a 10 co idiano, la com& unción ein eg ado a,% el que sean ambas
cues iones inasequibles al análisis sociológico (pa a Webe ),
y
el que am-
bas mues en una na u aleza La concepción de un < núcleo es uc-
u aln de ca ác e simbólico, y no especi ica nen e é ico, con ibui ia a e-
plan ea la eo ia de la acción, ompiendo el ma co eleológico en que
Webe la man enia ence ada. Asi, po la ia de un más ico concep o de
comunicación y de acionalidad, se ha ia posible comp ende el signi icado
del pa alelismo que hemos encon ado en e 10s modelos de acionalización
eligiosa
y
musical como algo mis que una me a coincidencia me odológi-
ca. Su azón de se cae ia en onces del lado del obje o: en la na u aleza
social del hecho musical.
Y
10 que es más impo an e, se ab i ia la posibi-
lidad de plan ea una elación
di ec a
en e la es e a musical
y
la dinámica
de la es uc u ación social, inasequible, como hemos is o, desde las coo -
denada~
epis emológicas webe ianas.
La ele ancia sociológica del hecho musical que aquí se apun a, no es
explici a en la ob a de Webe . Subyace, sin emba go, en la ascendencia
eó ica de sus análisis.
Más
allá de Webe , la pe spec i a de la comunica-
ción musical se á, en 10s esc i os de Simmel y de Schu z, la que plan ea á
di ec amen e el ema. Pe o el análisis de ales casos no cabe ya en es e
a iculo y hab á de queda po an o pa a o a ocasión.
95. Aquí puede esul a suge en e la me á o a biológica de
10s
ace eb os, supe -
pues os en el cu so de la e olución.
96. Compá ese en es e sen ido la c misión, del ca isma, de la que habla Schluch e
en la ci a an e io , con la unción c eden o as del a e, desc i a en la
Zwischenbe-
ach ung
(Webe , 1987, pp. 544-546).
97. Schluch e des aca esa dualidad en la dis inción webe iana en e o mas o o-
doxas
y
he e odoxas de las é icas eligiosas (Schluch e , 1981,
p.
37).
En
ei
mismo
sen ido puede aludi se a 10s a que ipos apolíneo
y
dionisíaca
en
ei
a e.
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