scieee Science in your language
[en] (orig)

Ressenyes

Abstract

Index de les obres ressenyades: Eugenio TRIAS, Filosofía del futuro.

Read accessible full text

Ressenyes

Author: Manzano, Julio
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1985
DOI: 10.5565/rev/enrahonar.823
Source: https://ddd.uab.cat/pub/enrahonar/0211402Xn12/0211402Xn12p110.pdf
a in oduciendo los p incipales concep os del pen-
samien o de Ado no sin pe u ba la cla a línea de
la exposición, consiguiendo la di ícil sensación
de que odos es án explicados con las palab as jus-
as: sin ex ende se en demasía ni peca de a a i-
cia. En es e mismo sen ido son de des aca los pá-
a os dedicados a la con as ación de la iloso ía
ado niana con o os ilóso os y eo ías; así, las c í-
icas al posi i ismo y al exis encialismo, y, sob e
odo, la elación de Ado no con el psicoanálisis de
F eud.
En los úl imos capí ulos el lib o de Me ce Rius
cob a al u a. Hay que deci que, con o me an pa-
sando las páginas, el lib o que comen amos gana
en complejidad. Desde que se de ine el indi iduo
ado niano has a que se llega a la u opía como o -
ma de la espe anza, la ob a de Me ck Rius abando-
na oda p e ensión de se me amen e di ulgado a
y alcanza un lenguaje con el que se exp esan pun os
undamen ales, y c eo yo que g a i ican emen e
nue os, del pensamien o de Ado no. A es e es-
pec o des aca ía el análisis que Me ce Rius eali-
za
de la ca ego ía de «exp esión. (Da s ellung); más
que po lo de ini i amen e es ablecido, po aque-
llo que se sugie e y que, a mi en ende , puede pe -
mi i in eg a a Ado no en una p oblemá ica co-
mún a o as iloso ías de nues o iempo.
En esumen, pues, desde el su imien o que ex-
pe imen a el homb e po es a sumido en la apa-
iencia, podemos emon a nos a la e dad. El
lib o de Me ce Rius es una buena mues a de ello.
De
ahí
que quien no lo lea se pe de á algo que me-
ece la pena. Sigue en su camino a un ilóso o que
esc ibió una ase con la que me gus a ía acaba ,
una ase que exp esa oda la e ible apo ía de
nues a si uación como homb es del p esen e y que
nos aden a en el campo más pu amen e ilosó i-
co que se pueda concebi .
Dice Ado no: .Cuando es imposible hace nada
sin que amenace con edunda en mal aun que ien-
do el bien, hay que limi a se al pensamien o..
Jesús He nández Reynés
Eugenio TRÍAS, Filoso ía del u u o, A iel,
Ba celona
1983.
¿,Hay una nue a iloso ía en España? ¿Hay una
e lexión sob e el .hoy» de la mode nidad? ¿Hay
au o es que enca nen p eocupaciones y e lexio-
nen sob e ales obsesiones del iempo p esen e? Son
a ias las p egun as que p e endo hace con lui
en una sola espues a a i ma i a -si po iloso ía
se en iende lo que A is ó eles en endió po al, la
iloso ía p ime a, la me a ísica-: Eugenio T ías
y su úl imo lib o publicado a inales del año
1983,
Filoso ia del & u u o. Es e ex o
es
un cla o inal
de e apa, un luga adonde han ido a emansa se
las ideas que en el camina de su conciencia ilo-
só ica le han guiado.
Los que conozcan la ayec o ia de T ías e án
que en su ob a se da una idelidad a unos emas
nuclea es, <<ideas-p oblema., que me pe mi en de-
ci con Rube de Ven ós que sus esc i os son un
solo lib o, de una cohe encia o al. Los emas le
acome en y él los a e u niando)), siguiendo el con-
sejo de su maes o Nie zsche; usa una écnica de
ce cado de la idea que le p eña, idea ge mina1 que
en esc i os pos e io es a c eciendo y desa ollán-
dose, añadiéndole capas concén icas, ab iéndose
a o mulaciones nue as. Es e es su mé odo, la ía
o camino de su e lexión y exposición.
Desde las p ime as ob as de T ías hay ya una
p eocupación me odológica que sólo puede se
obse ada si se hace una lec u a a en a de su ob a,
ya que no es ob ia. T ías no suele hace una decla-
ación de in enciones de o ma cla a y explíci a,
no o mula hipó esis de abajo en las p ime as
páginas de sus lib os. Sus .excu sos. me odológi-
cos apa ecen en luga es poco isibles; nos los en-
con amos en medio de un capí ulo no undamen-
al o al inal de un ayec o en el que lo que nos
ha cap ado la a ención ha sido el con enido de una
idea, no su o ma de exposición. Es o y o os p o-
cedimien os -in encionados o no, po pa e de
T ías- hacen que se haya dicho de su ob a, la
de ju en ud sob e odo, que es dispe sa o aná qui-
ca; incluso se la ha podido conside a , po cie os
sec o es de la c í ica, más como un ensayo sob e
la cul u a occiden al, que como una ob a, en i-
go , ilosó ica. ¿Puede es o achaca se a las apoya-
u as cul u ales y a las con inuas e e encias a los
a is as de oda laya? Reco demos El a is a
y
la
ciudad y D ama
e
iden idad, miscelánea de pin-
o es, músicos, pensado es y li e a os. Pe o la in-
ención de T ías es saca un endimien o ilosó ico
a sus análisis en o as egiones de la cul u a; la
p eocupación que es á al comienzo
y
al inal del
camino es una idea ilosó ica, p e ende da se un
ma co enoménico -de enómenos in eligibles-
que le pe mi an una e lexión on ológica.
Si les quedaba aún alguna duda a los más ecal-
ci an es, espe en a que salga su lib o en p epa a-
ción Los lími es del mund&, cuya hipó esis es si
hay un mé odo en iloso ía y si se pueden de e -
mina sus e apas. T ías c ee que hay una elación
in ínseca en e mé odo y mode nidad; el in e és
de su lib o es á p ecisamen e en su eco ido me-
ódico que le lle a á a la me a ísica. Tal i ine a io
a a és de los dis in os e i o ios de la iloso ía:
el epis emológico, el de la é ica y la es é ica,
se á el undamen o me ódico y empí ico de su
on ología ágica.
La
empo alidad
y
el se pa a la ec eación
La e lexión de T ías en la Filoso ia del Fu u o
se ab e con una medi ación sob e el iempo p e-
sen e. Hoy suenan ompe as de apocalipsis, ondean
suda ios en nues as pesadillas; en el p esen e, en
el hoy, las a mas nuclea es p eludian un desnudo
ho izon e, y as esa línea bo ada hab ía quedado
el anhelo de inmo alidad e ena y la dimensión
de u u o que c eíamos ene asegu ada. Es un e-
o que la Nada lanza sob e el Se , cumpliéndose
así uno de los deseos más mis e iosos, p imige-
nios y acucian es de la humanidad, aquel que el
sabio ienés si uó «más allá del p incipio del pla-
ce ., denominándolo <(pulsión de mue e».
Po es a azón hoy u ge la e lexión on ológica,
que se hace necesidad polí ica. El Se ha enido
y necesi a segui eniendo en el u u o an os can-
o es y cuidado es como el amo . Dice T ías: «La
on ología se a i a en la conciencia co idiana y co-
mún cuando el se es á en pelig o*.
Uno de los maes os de T ías más p esen es en
es a úl ima ob a es el Heidegge de Se
y
Tiempo,
unas eces inspi ándole y o as pa a se e u ado,
usando el concep o de « e u ación» en sen ido he-
geliano, que consis e en abaja desde den o mis-
mo del ex o c i icado, desa ollando su e dad
la en e, aunque pa cial, pa a comple a sus de i-
ciencias.
T ías c ee que Heidegge iene una concepción
e oluciona ia de la empo alidad en e a las lla-
madas (concepciones ulga es» del iempo. Es as
p i ilegian la dimensión del p esen e, conside ando
*
Apa egu ja quan e isem les gale ades d'aques núme o
d'En ahona
(No a
dels Eds.).
el iempo como una sucesión de ((aho as.. El pa-
sado es un p esen e que <(ya no es. y el u u o es
un p esen e que ((no lo es oda ía.. En Heidegge
la lecha del iempo es á concebida al e és de có-
mo la en iende el sen ido común; el u u o . i an
del p esen e y del pasado. El iempo es el ~ad e-
nimien o u u o de la p esencia*, según la amosa
o mulación heidegge iana; el u u o, el ad eni ,
es aquello desde donde acon ece la p esencia. Se
p i ilegia la dimensión de u u o, pe o sin emba -
go, po pa adójico que pa ezca, nos hace e T ías
que,Heidegge no se ab e al u u o. Aquí adica
una de las omas de dis ancia c í ica más impo -
an e con espec o a él. La azón, nos dice, es que
piensa el ~Daseinn de modo indi idualis a, como
.aquel que en cada caso soy yo mismo.. No hay
luga pa a un sal o hacia el u u o que ebase el
ho izon e exis encial indi idual, no hay descendien-
es que e aliden el se , no piensa «el se pa a la
ec eación..
Es e
oscu ecimien o
de la dimensión de u u-
o~ de la iloso ía con empo ánea es una de las
máximas p eocupaciones de T ías, y c eo que con su
.se pa a la ec eación. las compue as han sido
de nue o le an adas. Así en amos en el segundo
g an ema del lib o, el concep o que acuña T ías
de Rec eación. A lo la go de él lo a a en es
sen idos.
En unas b e es páginas in oduc o ias .a modo
de
soliloquio^,
T ías nos habla de las p egun as del
niño, ya animal ilosó ico, an e los enigmas de la
exis encia: el iempo y la mue e. Son p egun as
en o ma de conciencia ingenua sob e las que el
ilóso o ol e á con po ía pa a da espues as
siemp e nue as, epe iciones di e enciadas, ec ea-
ciones. La ec eación es, pues, a ea de los ilóso-
os, eencuen o con los ex os de aquellos pensa-
do es de odos los iempos que i ie on aquejados
del mismo «dai non. in e ogado y asomb ado. La
iloso ía se á el p oceso his ó ico de las ec eacio-
nes, espues as abie as a nue os in e ogan es y
nue as a en u as con el Se , la Nada, el Tiempo,
el De eni ..
.
En iendo que podemos in e p e a la eminiscen-
cia pla ónica como aquella i encia que se despie a
en noso os cuando leemos un ex o en el que nos
eencon amos con noso os mismos; el ex o del
que nos enamo amos es aquél en el que no cesa-
mos de ap ende lo que ya sabíamos. Se p oduce
en onces la mímesis con el maes o; sien es que
el humus e ilizado e posee y e da alas, e
pe mi e ebasa le a i mismo, despeja in e ogan-
es, ab i pue as y en anas a conside aciones nue-
as. Rec eación es memo ia p eñada de u u o.
Es a es la o ma de hace iloso ía de T ías:
ol e a los ex os de los maes os pa a ab e a ,
bebe has a la ha u a en los que él llama los clá-
sicos, aquellos que desa ían al iempo y son in-
mo ales. Lee y ec ea a sus maes os (Pla ón, Spi-
noza, Hegel, Nie zsche, Heidegge , F eud), pe o
la uel a a ellos es sin nos algia, ya que la epe i-
ción c eado a, la ec eación que se da en cada épo-
ca de la consciencia ilosó ica, se ab i á al éx asis
empo al, hacia adelan e y hacia a ás: pasado me-
mo izado y sal o a la no edad, pe pe uación di e-
enciada. T ías iene unos diálogos muy especiales
con sus maes os; es ablece elaciones pu amen e
in elec uales. Sus coincidencias son iden i icacio-
nes di e enciadas; ma cando su luga , no se p o-
duce una iden i icación- usión. Pienso, po ejem-
plo, en un Ba aille con Nie zsche, en la ex aña
comunión, según él mismo nos cuen a, que se p o-
dujo con el maes o po la que es aba dispues o
a segui le, a abandona se a la misma p ueba y su-
cumbi con él. T ías no se apun a ía a ningún ba -
co de ex a ío ajeno.
Rec eación es, pues, en p ime luga , la pugna
a anosa po esponde a los in e ogan es del niño-
me a ísico. En segundo luga , es a ea de los iló-
so os, y la e ce a uel a de ue ca le lle a á a su
e i o io p opio: la on ología.
Las uen es de inspi ación de T ías se án aho a
el Pla ón de
El &znque e
y Nie zsche. De ellos hace
lec u as .sesgadas., unila e ales, se ija en zonas
que se iluminan pa cialmen e pa a él po que le e-
elan un lado esencial de la cues ión. De Pla ón
o na la eo ía del
e os p oduc i o,
que en el deci
de T ías es una espues a inmanen e al p oblema
de la inmo alidad. Dió ima, en aquella mí ica lec-
ción sob e el amo , dice a Sóc a es que la na u a-
leza mo al quie e pe pe ua se y que la ía e e-
na pa a consegui lo es la p oc eación. Los que son
ecundos según el cue po se con en a án con hi-
jos, pe o los que son ecundos según el espí i u
necesi a án pa a inmo aliza se ob as mo ales y i -
udes, ob as cí icas
y
ob as de a e. Po eso odo
homb e ama lo que es e oño de sí mismo, po se
pasapo e de inmo alidad.
'T ías c ee e una con inuidad en e es a eo ía
del
e os poie icós
y la eo ía nie zscheana de la wo-
lu i a de pode )). Las dos usionadas le lle a án
a su p opia p opues a on ológica del .se pa a la
ec eación».
Piensa T ías que cuando Nie zsche habla de o-
lun ad de pode se e ie e a la olun ad de pe se-
e a en el se , olun ad de ida. Yo añadi ía ade-
más la idea de sob eabundancia, de exceden e de
se . Me apoyo pa a es a a i mación undamen al-
men e en Za a us a'
.
La olun ad de pode ecundada po la de e e -
no e o no le hacen pensa a T ías en un se con
capacidad de supe a se, de ebasa se a sí mismo,
de llega a su pleni ud. Pe o es e se máximamen-
e pode oso2 se á aquél que se a e a a dispe sa -
se y a pe de se. Es e se mue e y e ela así su o-
lun ad de ocaso. Es e que e mo i y des ui se a
sí mismo es p esupues o de ec ea i idad, posee
una olun ad a i ma i a. <<E e na ueda del se » de
T ías. El undamen o del se es la nada, y de la
nada el se . El se cons an emen e se ec ea; la nada
ambién se ec ea, pe o en su o ma p opia, que
es la del edes ui 3.
El
p incipio de a iación
Es su pe sonal espues a al p oblema de los uni-
e sales y un in en o de de ol e sen ido, alo y
undamen o a la idea de la singula idad, ema que
ya le había ocupado en o as ob as suyas como el
T a ado de la pasión4.
.De lo singula puede ha-
Nie zsche se mue e en esa . ie a de nadie. en la que na-
cen cen au os, hijos del mes izaje de la é ica y de la me a ísi-
ca, ese espacio que él ansi a genialmen e y en el que su de-
inición del pode es el de ((la i ud que hace egalos)). En
el Za a us a es e mo i o es ecu en e. Ya en el p ólogo apa-
ece el soli a io has iado de su soledad y sob an e de la sabi-
du ía que ha acumulado en esos la gos diez años. En es e nio-
men o decide baja de las mon añas y po amo a los ho1~1-
b es epa i en e ellos sus egalos. Sus manos llenas ebo-
san <(como la abeja que ha ecogido demasiada miel», como
*la copa que quie e desbo da se pa a que luya de ella el agua
de o o, lle ando a odas pa es el esplando de sus delicias..
..
(NIETZSCHE,
Así
habló Za a us .a$
Alianza Edi o ial, Mad id
1978,
p.
32.)
Es á ambién p esen e Spinoza en el ema del pode . La
omnipo encia del se , que es an o p opiedad di ina co~iio p o-
piedad de la sus ancia.
3
Es e ema del ciclo ida-mue e- ida puede T ías habe -
lo bebido de uen es omán icas, a cuyos il os y bebedizos
suele, a eces, mos a se an po oso. Su isión del cosmos
como oposición y econciliación de los opues os, mue e co-
mo posibilidad de ida. Hay ins an es sup emos en el honi-
b e -el .biena en u ado aniquilamien o)) del que habla
Shube - en los que conoce la aleg ía de pe ece pa a ena-
ce a una ida más al a.
4
En una exégesis bellísima del ema de T is án e Isolda,
el
lei mo i
de la e lexión de T ías es el suceso singula , eso
que
le
pasa
a Isolda al encon a se con los
bellos
ojos)) de
T is án.
bla sen, pa ece deci nos T ías una y o a ez, p e-
endiendo des e a con ello el iejo p ejuicio a is-
o élico, e alidado po Hegel, de que indi iduum
es ine abile.
Fo mula así el p incipio de a iación: *Unión
sin é ica del singula y lo uni e sal, p opiciado po
la ec eación~~. Sus apoya u as aho a se án es é-
icas; el Kan de la C í ica del juicio, de nue o
Nie zsche y la idea musical de a iación.
T ías c ee que en el a e se da la sín esis inme-
dia a de lo uni e sal y lo singula . En la ob a del
genio la uni e salidad eme ge del p opio singula
sensible, en él esplandece la idea o pau a in e -
na, es ilo p opio. Cada singula
al
ec ea se cumple
el equisi o de la a iación: <<se siemp e el nis-
mo, siemp e di e en e.. Lo que asegu a la uni e sa-
lidad del singula es la posibilidad de la ec eación
po la ía de mue es y enacimien os.
La
palab a esencial
La e lexión de T ías usa el ehículo de la pala-
b a poé ica y ilosó ica, que es el iejo sueño que
aca icia on los jó enes amigos de Tübingen, Hol-
de lin, Schelling y Hegel, y que les hizo exclama
en aquel delicioso y b e e ex o que i ula on P i-
ne p og a na de un sis ema del idealismo alemán:
<(La poesía
(.
.
.)
se á al in lo que e a en un comien-
zo: la maes a de la humanidad.. Los dos ilóso-
os y el poe a nos hablan desde aquella nue a edad
do ada, la omán ica, que na cisis a y exal ada les
hace c ee a los a is as y pensado es es a con i-
buyendo con su ob a a i i . iempos de ges ación
y ansición hacia una nue a e an, como segui á
c eyendo años más a de el Hegel ya madu o de
la Fenomenología. Los homb es, al escucha a los
poe as, que dicen como los ilóso os la palab a
esencial, ol e án a se lib es e iguales. ¿Es és e
el ecado que le lega on nues os an epasados a
es e (( omán ico
aspapelado. que es T ías, y que
él p e ende ansmi i nos?
La iloso ía de T ías es cons uc i a, c í ica y
a i ma i a, como lo es la de su maes o Nie zsche.
Es o es una cons an e en su ob a. Pe o sugie o al
lec o que ecale en las páginas que lle an po í-
ulo <<De Nie zsche a Kan n pa a ene un ejemplo
p óximo. En ellas pod á e la ue za con que a a-
ca a la iloso ía de Schopenhaue po se la nega-
5
E.TRÍAs,
Filoso ía del u u o,
A iel Filoso ía, Ba celona
1983,
p.
41.
ción más adical de las uen es de la ida. <Se
epu a iloso ía y san idad la es e ilidad con em-
pla i a)), nos dice6. Leni i o y quie ud en e a la
acción, el pode y la pasión; es de los pun ales
en los que se sus en a la e lexión de T ías. Es, .po
de echo)), lógico que se dis ancie c í icamen e de
él, pe o ambién apasionadamen e -el suje o pa-
sional de T ías es suje o de conocimien o. No só-
lo c i ica el pesimismo de Schopenhaue , sino que
al si ua se en el hoy hace un análisis de la socie-
dad ci il que ege a en el desencan o; iene en la
c isis su coa ada, y al no posee un pasado me-
mo izado se es anca en la nos algia.
La posición de T ías es una posición in empes-
i a. En es os iempos en que soplan ien os
y
si ocos eológicos, el homb e, condenado a i i
en la más adical p i acidad y soledad, busca de
nue o su azón y su elicidad <<de ás de las es e-
llas~.
((iDescon iad de ellos!))
,
g i a á Za a us a
una y o a ez al baja de sus mon añas..
.
,
pe o
los homb es le desoye on..
.
T ías no puede deja
de p es a le oda su a ención pa a segui caminando
en la mejo adición a ea e ilus ada.
Es amos an e una nue a me a ísica. Se ha espe-
culado mucho en los úl imos iempos ace ca de la
mue e de la iloso ía p ime a, incluso A angu en
ha hablado, con la desapa ición de Zubi i, de la
mue e del úl imo me a ísico. Son las mismas pa-
lab as que se dije on cuando alleció Heidegge .
Pe o la me a ísica es inmo al y aquí enemos pa-
a p oba lo el ele o gene acional. Más que de
mue e, se pod ía habla de c isis de ecu sos ex-
p esi os; po es a azón T ías p e ende a opa sus
ideas en un lenguaje li e a io, pa a hace las más
dige ibles. Sus emas, los e e nos emas de la me-
a ísica, no es án .más allá)), sino que co en po
nues as a e ias enca nándose; son p eocupacio-
nes y obsesiones pasadas po el il o del iempo
p esen e y del quehace dia io. Algunos de es os
emas se ían: la pasión, el iempo, la mue e, el
pode del cue po, el pode del amo , el desas e
nuclea o gue a o al..
.
La me a ísica de T ías po-
d íamos casi sen í nosla con undida con nues o
ágico co idiano i i .
Es un me a ísico y ambién un soñado que p e-
ende des ila sus sueños en ideas acionales y con
ellas da ida y es ímulo a esa sociedad ci il del
u u o sob e la que e lexiona po ía de s o ale-
6
E,
TRIAS,
op.
ci .,
p.
52.
cimien o y mo alización del es ado.. ¿Cómo la
cons ui emos?
Julia Manzano
1,luís
ALEGRET
e al., An ologia de ex os de
j%oso ia,
Teide, Ba celona
1983.
Lluís Aleg e , Hila i A nau i Lluís Cuélla han
p epa a una selecció en ca ala de ex os ~his b ics.
de la iloso ia. Es ac a conc e amen de
112
pa-
gines memo ables dis ibuides en e di ui emes,
o dena s segons un c i e i c onolbgic, més un apen-
dix dedica a cinc ilbso s ca alans (Ramon Llull,
A nau de Vilano a, Se a Hun e , Fe a e Mo a
i Rube de Ven ós). Els emes es desglossen en
una in oducció gene al, uns quan s ex os segui s,
cadascun d'ells, d'un b e íssim comen a i, un o-
cabula i i una bibliog a ia. L'espai dedica a cada
ema i els au o c elegi s e elen, co n
és
lbgic, les
p e e kncies dels edi o s. Enca a que no és jus es-
men a il.lus es absen s en una an ologia limi ada
pe la inali a didac ica i les exigencies kcniques
paleses, po se sí que se ia aonable, pe exemple,
que A is b il hagués cedi una de les es places
que ocupa com a on dels p e-soc a ics a algun
agmen d'He icli ; que Bacon i Galileu hagues-
sin admes la co npanyia del Cusa o de Ficino en
la ep esen ació d'un Renaixemen que con olen
en exclusi a; que Spinoza o Leibniz haguessin e-
nuncia a algun dels seus es pa ag a s espec ius
en a o de Maleb anche en el capí ol ((Raciona-
lisme»; que Locke i Hu ne haguessin ingu un ges
semblan amb Be keley en «Empi isme)>; que Rous-
seau i New on no s'haguessin menja , només amb
un pa e11 de queixalades, o a la 1.lus ació; que
els dos mac ocapí ols dedica s a Kan i a Hegel s'ha-
guessin esqueixa lleuge amen pe e una mica
de lloc a algun al e idealis a..
.
Pe o, com deiem,
les aons no deuen al a pe jus i ica aques a ia
i ja sabem que o a selecció compo a semp e una
apos a. D'al a banda, pe i es anomalies o og a-
iques i lexicog a iques, la mane a de eme e a
les ob es de que p o enen els ex os elegi s, la i e-
gula i a de les bibliog a ies -queja comenca a
se p o e bial en els ecen s manuals de iloso ia-
i la manca d'un índex gene al de o s els ex os,
con ibueixen a e un xic incomode l'ús d'un lli-
b e que s'hau ia de de ini a pa i de la se a co-
modi a . A a bé, o aixb no po e nin a gai e
l'es o c de sín esi, de aducció i d'o d e que han
e els es au o s. La se a con ibució a la no ma-
li zació de l'ensenyamen en ca ala de la iloso ia
és no able, i el alo objec iu del llib e només queda
penden d'una e isió a consciencia del p oblema
que plan eja la ab icació de llib es disciplina is
pe a adolescen s, almenys en un camp an obe
com és la iloso ia. Una ob a com aques a, un pkl
més a odonida -sens dub e, ho podem espe a
de la segu a eedició-, po se esul a ia més in-
e essan pe als p o esso s que pe als alumnes de
ba xille a i de COU.
Jau ne Casals