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Unas notas personales sobre el trabajo científico

Abstract

Cordón, Faustino

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Unas notas personales sobre el trabajo científico

Author: Cordón, Faustino
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1984
DOI: 10.5565/rev/enrahonar.988
Source: https://ddd.uab.cat/pub/enrahonar/0211402Xn7-8/0211402Xn7-8p57.pdf
UNAS NOTAS PERSONALES SOBRE
EL
TRABAJO CIENTÍFICO
Faus ino
Co dón
A
la
memo ia del P o . Josep
M.
Calsamiglia
del que, sin a o di ec o, supe du an e mu-
chos años po Jo di Ma agall, muy ín imo ami-
go suyo
y
mío,
y
con
el
que sólo en dos ocasio-
nes ecien es u e ocasión de in ensa elación
pe sonal que han dejado en mí, de po ida, su
au a de in eligen e
y
abie a olun ad de aco-
ge
y
de con iada bondad que lo hacían an en-
añable.
Me pa ece que una conclusión ya i me de las
ciencias expe imen ales ino gánicas, que implíci-
amen e a guiando el desa ollo de cada una de
ellas, ence ándola en ma co p opio, na u al,
i ebasable, es el hecho de que la ealidad cons i-
uye un p oceso cohe en e al que nada escapa,
y
en el que (has a el ni el que ha sido posible, en
cada incón del uni e so, po la e olución pa i-
cula que ha sido posible en él) se han ido cons i-
uyendo ni eles de in eg ación ene gé ico-
ma e ial. Todo mi abajo biológico consis e en
el es udio de cómo in e ie en las unidades ino -
gánicas de los dis in os ni eles de in eg ación
inó ganicos (ene gía adian e
y
o ón, pa ículas
suba ómicas, á omos
y
moléculas) con los se es
i os,
y
en la comp ensión de és os como unida-
des de o os es ni eles de in eg ación escalona-
da. De es e modo p ocu o ex ende a la biología
la enseñanza p incipal de las ciencias expe imen-
ales en el sen ido de que, po una pa e, los se-
es i os de cada ni el (animales, células, indi i-
duos p o oplásmicos) esul an de la in e acción
de se es i os de ni el in e io , el ni el in e io
biológico de la de las moléculas, és as de á omos,
e c.,
y,
po o a pa e, que los se es i os de cada
uno de los es ni eles, aunque su ge de los in e-
io es, lo hace cons i uyendo una unidad genui-
na que esul a de un o den ex e io al que mode-
la
y
e ue za de modo que el es udio de ella no
puede educi se al análisis de sus elemen os sino
que exige, además, la comp ensión de odo un
ámbi o nue o, que po p ime a ez se some e al
gobie no de un se i o, cuyas leyes peculia es de
o igen, na u aleza
y
e olución hay que en en-
de .
Po o a pa e, como químico que inicialmen-
e ui, sé que el ex ao dina io cue po de doc i-
na independien e que se puede cons ui sob e
el ni el molecula , p ecisamen e po que la molé-
cula, como sus elemen os los á omos, cons i u-
yen unidades eales de sendos ni eles de in eg a-
ción. También los se es i os de los es ni eles
cons i uyen las co espondien es unidades de in-
eg ación, que han de se obje o asimismo de
sendas ciencias cla amen e dis in as. Pe o me pa-
ece que los se es i os de los es ni eles compa -
en una ca ac e ís ica que los dis ingue de los
ino gánicos
y
que exige que el conjun o de ellos
haya de se obje o de una ciencia que aba ca a los
es ni eles, la biología. (Al menos, como biólo-
go, pe cibo lo ap emian e que es en ende los se-
es i os de cada ni el, en lo que les incula
y
les
di e encia de los de los o os dos ni eles, aunque
al ez exis a una necesidad co espondien e en
la comp ensión p o unda de los ni eles ino gáni-
cos.) A eniéndome a los ni eles biológicos, a di-
e encia de las unidades ino gánicas de dis in o
ni el, los se es i os, cualquie a que sea el suyo,
no sólo esul an como aquéllas de la coo dina-
ción de unidades de ni el inmedia o in e io , si-
no que, además, esul an con una especial ines-
abilidad (la ida es una pe manen e eacción a
la mue e) de modo que han de consumi ins an-
e a ins an e una uen e ex e io de ene gía
-que ha de epone se del saqueo, a lo la go del
iempo, pa a conse a la con enien e es abi-
lidad-, uen e de ene gía cohe en e con cada i-
po de se i o (es o es, que sólo él sabe explo a ),
pe o que ha de cap a pa a nu i los in e io es
que le cons i uyen
y
de cuya in e acción él -que
gobie na el en o no- esul a, conjun o de ela-
ciones del se i o con el en o no
y
con su in e-
io que exige una in e p e ación no ablemen e
in eg ado a, dinámica e his ó ica.
Con lo an e io es án muy elacionadas es
ideas ec o as p i a i as de la biología que, aun-
que p esiden odo mi abajo, he de con en a -
me con enuncia . Una es que los se es i os son
agen es que han de conse a se ac uando sob e
lo ex e io , an eando las acciones ú iles po ex-
pe iencia; así, una p eocupación mía cons an e
ha sido descub i los agen es (no malmen e los
dos ni eles de agen e) implicados en los enóme-
nos biológicos de cualquie na u aleza. Una se-
gunda, ya señalada, es que en cada soma de un
se i o se p oduce una cons an e in e e encia
-mediada po ni eles ino gánicos cuya emisión
e incidencia hay que en ende - en e él
y
los
del ni el in e io , en e és os en e sí,
y,
en su ca-
so, en e ellos
y
los del ni el subyacen e,
y
en e
és os
y
moléculas, lo que obliga a es udia siem-
p e cada uno en é minos de los o os (supe io es
o in e io es). La e ce a consis e en el hecho de
que es a dependencia ecíp oca con inua en e
cada dos ni eles biológicos sucesi os en é minos
del ambien e (cuya na u aleza ísica di ie e con
los ni eles), p ecisamen e po su ap emian e di-
namismo, ha enido que sos ene se desde su o i-
gen, lo que de e mina una homología, cuyos é -
minos conc e os hay que inqui i con cuidado,
u ilísima pa a el biólogo, en e el o igen del p i-
me se i o de cada ni el, el nacimien o de cada
se i o del ni el, y el su gimien o de cada uno
de es os se es en la se ie de pulsaciones de acción
y
expe iencia median e las que ins an e a ins an-
e él eacciona a la mue e. En muchas in es iga-
ciones conc e as puede ene alo decisi o indu-
ci conocimien o ilogénico, on ogénico o isioló-
gico de cualquie a de los o os campos pa a lo
que se necesi a an o un pensamien o en enado
en es a anspolación de conocimien os como
una amilia idad en lo posible obje i a con los
da os.
Po o a pa e, pese a es a complejidad, cada
se i o cons i uye (como noso os nos sen imos
se ) un oco uni a io de acción
y
expe iencia, un
agen e que oma no icia del e ec o de lo que ha-
ce pa a co egi lo en p o echo p opio
y,
así, con-
se a su ines able indi idualidad en an o sea
posible. Cada se i o, po encima del conjun o
de los indi iduos de ni el in e io que -po su
ac i idad coope an e- con inuamen e lo o igi-
nan pa a se gobe nados po él (cada animal, po
ejemplo, sob e el conjun o de las células de su
soma) consis e en un campo ísico de na u aleza
dis in a en cada ni el biológico, que en cuan o
al se educe a pu o p oceso, a algo que su ge de
lo in e io con inuamen e pa a o ien a lo con el
p oceso de su ápida des ucción. Cla o que es e
e iginoso dinamismo de la in imidad de cada
se i o exige que su adical indi idualidad es é
sos enida po el p oceso, o denado has a el g ado
que cada ni el de se i o exija, de oda la eali-
dad en o no. C eo que en oda ciencia, pe o
muy en especial en la biología, comp ende la
unidad conc e a exige en ende el odo del que
ella su ge a la ez como esul ado y como co au-
o . Eso explica dos aspec os del modo de en en-
de mi abajo; po una pa e, que cons an e-
men e p ocu e man ene una inculación di ec a
i a en e los hechos conc e os
y
la eo ía más ge-
ne al -más csmp ensi a- a mi alcance, de mo-
do que cada da o, cada obse ación conc e a,
pueda ec i ica mi pensamien o gene al
y,
a la
in e sa, que el pensamien o que así, en lucha
con a el p opio p ejuicio, penosamen e se a ga-
nando, o ien e la pesquisa de hechos conc e os
que lo puedan i ec i icando
y,
en lo posible
ampliando. Po o a pa e, dicha p o unda inee -
dependencia en e odos los se es i os en e sí
y
con su ambien e explica que el obje o de mis in-
es igaciones conc e as haya sido muy cambian-
e, que, con ecuencia, empujado po conexio-
nes eales, me haya is o obligado a sal a de la
in es igación de un ni el a o o, pa a comp en-
de mejo el p ime o. Algunas eces, la cohe en-
cia de la ealidad me ha lle ado a pesquisas cuyo
sen ido no podía p e e . Po lo demás, el acceso
inespe ado a un campo nue o cambia las elacio-
nes, los ni eles ino gánicos implicados po ejem-
plo,
y
obliga al co espondien e cambio de ideas
e in e p e aciones. Fue a de las g andes nocionis
an es señaladas, al ez lo único que quepa deci
del mé odo en biología sea que és e consis e en
aplica con pasión imaginación c eado a a dila a
la zona de in e e encia en e los hechos
y
el pen-
samien o eó ico, plegando és e a la na u aleza,
ue a de nues os sen idos pe o obje i a
y
cog-
noscible, de aquéllos.
Las ex apolaciones eó icas de un ni el a o o
son muy pelig osas pe o a eces pe mi en p og e-
sos que di ícilmen e se hubiesen dado di ec a-
men e. Po ejemplo, al es udia la célula, he po-
dido ap ecia que la acción celula es un campo
ísico de la misma na u aleza que el medio p o-
oplásmico (me abólica), y ambién la elación
dinámica espacio empo al que se da en e la ac-
ción
y
el medio celula es, en cambio de na u ale-
za ísica dis in a. Ambas elaciones pa ece que,
mu a is mu andis, han de da se en e cada pa
de ni eles biológicos
y
po an o en e el animal
y
la célula, donde pod ían habe sido di íciles de
descub i di ec amen e po el peso de p ejuicios
p opios. En cambio, el es udio en el animal de la
eo ía de los ni eles es imula i os y de la elación
en e és os y la con igu ación de las ó ganos de
los sen idos ha con ibuido a escla ece es as
cues iones en la célula.
Pe o, sob e odo al p incipio, a los p incipales
sal os de p oblemá ica ui conducido po el es-
ue zo de en ende un enómeno que a p io i no
pensaba que u ie a ninguna elación con el
nue o p oblema o concep o suge ido. Así el es-
ue zo po en ende los hechos de inmunidad
me plan eó la exis encia de un p ime ni el bio-
lógico subcelula , el concep o de ni el biológico
de in eg ación ene gé icoma e ial, la e olución
de los ni eles in e io es en homeos asis e olu i a
bajo los supe io es, e c. El es udio del p oceso
i-
siológico de la sec eción gás ica me plan eó del
modo más inespe ado, en é minos conc e os, el
o igen del p ime animal a pa i de una asocia-
ción p eanimal de células adap adas a un de e -
minado o ismo, e c.
Pod íamos deci , en una palab a, que el mé o-
do de la ciencia es la
ideac on c eado a,
pe o al
más al o ni el de pensamien o (de in eg ación
de conocimien o). Si bien lo pienso, en mí
-y
c eo que ha de se la egla gene al- el mo o
p ime o de la
c eación
siemp e ha sido la obse -
ación de un hecho que descub a lo inespe ado,
al alcance de la capacidad imagina i a p opia.
Es a islumb e de nue as elaciones en la eali-
dad debe da o igen a la
c i ica,
que es, po así
deci lo, el complemen o pendula de la c ea-
ción; me pa ece que la c í ica consis e en la e-
conside ación igu osa de odos los conocimien-
os pe inen es eunidos po la ciencia a la luz de
la nue a elación descubie a, p ocu ando des-
poja lo que pa ezca su ondo obje ico de las ex-
c ecencias a i iciales de que los ha ecubie o la
in e p e ación an e io , pa a pode o ganiza lo
en elaciones más icas
y
cohe en es. Pe o, sin
duda, es as elaciones nue as en su p o undo di-
namismo eal, obje i o, escapan a nues os sen i-
dos
y
exigen asimismo un modelo que puede se
mejo , pe o que es ine i able. Me pa ece que na-
die mejo que el cien í ico que hace el p esun o
a ance iene que pe cibi lo que
él
conside a co-
nocimien o obje i o de lo que es me o modelo
y
el iesgo de és e. El hecho le impone el eje cicio
de un segundo ipo de c í ica, la c í ica sob e el
p opio abajo, que consis e en p ocu a deslin-
da en él una zona de luz (de hechos, concep os
y
leyes que se conside an sa is ac o iamen e co-
he en es con la ealidad)
y
una zona de penum-
b a, si se p e ie e de luz e leja de lo an e io so-
b e pos ulados o modelos hipo é icos, que son la
ma e ia p ima de u u a in es igación
y
en cuyo
ca ác e insegu o hay que insis i pa a sal a nos
de uno de los iesgos p incipales de la ciencia, el
dogma ismo*. Es a noción p og esi a del eje ci-
cio de la ciencia, con desplazamien o cons an e
de la on e a del conocimien o, capaz de a ec a
con un de e minado g adien e un ámbi o mayo
o meno de la eo ía cien í ica, ha inspi ado mi
modo pe sonal de abaja , ha impues o mi con-
cepción de la labo en equipo,
y
explica mi e-
cu so ecuen e en la exposición (de hecho, siem-
p e que me sien o cae en la zona de luz e leja)
a lo que llamo «mi modelo e olucionis a», de in-
di iduo p o oplásmico, de célula, de memb ana
somá ica celula , de é ada, e c. Pe o en a en
es os pun os conc e os escapa al ma gen posible
de es e a ículo muy sen idamen e pensado en
homenaje a Josep Calsamiglia.
'Me pa ece iambién impo an e que el cien í ico p ocu e
ac i amen e pe cibi con cla idad la ba e a conc e a i i an-
queable con que opieza su p opio pensamien o, po que
en el p oblema que ello plan ea, puede es a (si nues o
pensamien o es álido) la eo ganización de és e desde ba-
ses más amplias que pe mi a, po o os, un nue o p og eso
de la ciencia que in e p e e mejo nues o pensamien o ac-
ual. (Puede e se, a es e espec o, al apéndice
«El
desplaza-
mien o del dualismo con el a ance del conocimien o)) a mi
lib o
La
ancz'ón de la ciencia en la ociedad,
2?
edición.
1982).