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Unas notas personales sobre el trabajo científico

Cordón, Faustino

Abstract

Cordón, Faustino

Full text

UNAS NOTAS PERSONALES SOBRE EL TRABAJO CIENTÍFICO Faus ino Co dón A la memo ia del P o . Josep M. Calsamiglia del que, sin a o di ec o, supe du an e mu- chos años po Jo di Ma agall, muy ín imo ami- go suyo y mío, y con el que sólo en dos ocasio- nes ecien es u e ocasión de in ensa elación pe sonal que han dejado en mí, de po ida, su au a de in eligen e y abie a olun ad de aco- ge y de con iada bondad que lo hacían an en- añable. Me pa ece que una conclusión ya i me de las ciencias expe imen ales ino gánicas, que implíci- amen e a guiando el desa ollo de cada una de ellas, ence ándola en ma co p opio, na u al, i ebasable, es el hecho de que la ealidad cons i- uye un p oceso cohe en e al que nada escapa, y en el que (has a el ni el que ha sido posible, en cada incón del uni e so, po la e olución pa i- cula que ha sido posible en él) se han ido cons i- uyendo ni eles de in eg ación ene gé ico- ma e ial. Todo mi abajo biológico consis e en el es udio de cómo in e ie en las unidades ino - gánicas de los dis in os ni eles de in eg ación inó ganicos (ene gía adian e y o ón, pa ículas suba ómicas, á omos y moléculas) con los se es i os, y en la comp ensión de és os como unida- des de o os es ni eles de in eg ación escalona- da. De es e modo p ocu o ex ende a la biología la enseñanza p incipal de las ciencias expe imen- ales en el sen ido de que, po una pa e, los se- es i os de cada ni el (animales, células, indi i- duos p o oplásmicos) esul an de la in e acción de se es i os de ni el in e io , el ni el in e io biológico de la de las moléculas, és as de á omos, e c., y, po o a pa e, que los se es i os de cada uno de los es ni eles, aunque su ge de los in e- io es, lo hace cons i uyendo una unidad genui- na que esul a de un o den ex e io al que mode- la y e ue za de modo que el es udio de ella no puede educi se al análisis de sus elemen os sino que exige, además, la comp ensión de odo un ámbi o nue o, que po p ime a ez se some e al gobie no de un se i o, cuyas leyes peculia es de o igen, na u aleza y e olución hay que en en- de . Po o a pa e, como químico que inicialmen- e ui, sé que el ex ao dina io cue po de doc i- na independien e que se puede cons ui sob e el ni el molecula , p ecisamen e po que la molé- cula, como sus elemen os los á omos, cons i u- yen unidades eales de sendos ni eles de in eg a- ción. También los se es i os de los es ni eles cons i uyen las co espondien es unidades de in- eg ación, que han de se obje o asimismo de sendas ciencias cla amen e dis in as. Pe o me pa- ece que los se es i os de los es ni eles compa - en una ca ac e ís ica que los dis ingue de los ino gánicos y que exige que el conjun o de ellos haya de se obje o de una ciencia que aba ca a los es ni eles, la biología. (Al menos, como biólo- go, pe cibo lo ap emian e que es en ende los se- es i os de cada ni el, en lo que les incula y les di e encia de los de los o os dos ni eles, aunque al ez exis a una necesidad co espondien e en la comp ensión p o unda de los ni eles ino gáni- cos.) A eniéndome a los ni eles biológicos, a di- e encia de las unidades ino gánicas de dis in o ni el, los se es i os, cualquie a que sea el suyo, no sólo esul an como aquéllas de la coo dina- ción de unidades de ni el inmedia o in e io , si- no que, además, esul an con una especial ines- abilidad (la ida es una pe manen e eacción a la mue e) de modo que han de consumi ins an- e a ins an e una uen e ex e io de ene gía -que ha de epone se del saqueo, a lo la go del iempo, pa a conse a la con enien e es abi- lidad-, uen e de ene gía cohe en e con cada i- po de se i o (es o es, que sólo él sabe explo a ), pe o que ha de cap a pa a nu i los in e io es que le cons i uyen y de cuya in e acción él -que gobie na el en o no- esul a, conjun o de ela- ciones del se i o con el en o no y con su in e- io que exige una in e p e ación no ablemen e in eg ado a, dinámica e his ó ica. Con lo an e io es án muy elacionadas es ideas ec o as p i a i as de la biología que, aun- que p esiden odo mi abajo, he de con en a - me con enuncia . Una es que los se es i os son agen es que han de conse a se ac uando sob e lo ex e io , an eando las acciones ú iles po ex- pe iencia; así, una p eocupación mía cons an e ha sido descub i los agen es (no malmen e los dos ni eles de agen e) implicados en los enóme- nos biológicos de cualquie na u aleza. Una se- gunda, ya señalada, es que en cada soma de un se i o se p oduce una cons an e in e e encia -mediada po ni eles ino gánicos cuya emisión e incidencia hay que en ende - en e él y los del ni el in e io , en e és os en e sí, y, en su ca- so, en e ellos y los del ni el subyacen e, y en e és os y moléculas, lo que obliga a es udia siem- p e cada uno en é minos de los o os (supe io es o in e io es). La e ce a consis e en el hecho de que es a dependencia ecíp oca con inua en e cada dos ni eles biológicos sucesi os en é minos del ambien e (cuya na u aleza ísica di ie e con los ni eles), p ecisamen e po su ap emian e di- namismo, ha enido que sos ene se desde su o i- gen, lo que de e mina una homología, cuyos é - minos conc e os hay que inqui i con cuidado, u ilísima pa a el biólogo, en e el o igen del p i- me se i o de cada ni el, el nacimien o de cada se i o del ni el, y el su gimien o de cada uno de es os se es en la se ie de pulsaciones de acción y expe iencia median e las que ins an e a ins an- e él eacciona a la mue e. En muchas in es iga- ciones conc e as puede ene alo decisi o indu- ci conocimien o ilogénico, on ogénico o isioló- gico de cualquie a de los o os campos pa a lo que se necesi a an o un pensamien o en enado en es a anspolación de conocimien os como una amilia idad en lo posible obje i a con los da os. Po o a pa e, pese a es a complejidad, cada se i o cons i uye (como noso os nos sen imos se ) un oco uni a io de acción y expe iencia, un agen e que oma no icia del e ec o de lo que ha- ce pa a co egi lo en p o echo p opio y, así, con- se a su ines able indi idualidad en an o sea posible. Cada se i o, po encima del conjun o de los indi iduos de ni el in e io que -po su ac i idad coope an e- con inuamen e lo o igi- nan pa a se gobe nados po él (cada animal, po ejemplo, sob e el conjun o de las células de su soma) consis e en un campo ísico de na u aleza dis in a en cada ni el biológico, que en cuan o al se educe a pu o p oceso, a algo que su ge de lo in e io con inuamen e pa a o ien a lo con el p oceso de su ápida des ucción. Cla o que es e e iginoso dinamismo de la in imidad de cada se i o exige que su adical indi idualidad es é sos enida po el p oceso, o denado has a el g ado que cada ni el de se i o exija, de oda la eali- dad en o no. C eo que en oda ciencia, pe o muy en especial en la biología, comp ende la unidad conc e a exige en ende el odo del que ella su ge a la ez como esul ado y como co au- o . Eso explica dos aspec os del modo de en en- de mi abajo; po una pa e, que cons an e- men e p ocu e man ene una inculación di ec a i a en e los hechos conc e os y la eo ía más ge- ne al -más csmp ensi a- a mi alcance, de mo- do que cada da o, cada obse ación conc e a, pueda ec i ica mi pensamien o gene al y, a la in e sa, que el pensamien o que así, en lucha con a el p opio p ejuicio, penosamen e se a ga- nando, o ien e la pesquisa de hechos conc e os que lo puedan i ec i icando y, en lo posible ampliando. Po o a pa e, dicha p o unda inee - dependencia en e odos los se es i os en e sí y con su ambien e explica que el obje o de mis in- es igaciones conc e as haya sido muy cambian- e, que, con ecuencia, empujado po conexio- nes eales, me haya is o obligado a sal a de la in es igación de un ni el a o o, pa a comp en- de mejo el p ime o. Algunas eces, la cohe en- cia de la ealidad me ha lle ado a pesquisas cuyo sen ido no podía p e e . Po lo demás, el acceso inespe ado a un campo nue o cambia las elacio- nes, los ni eles ino gánicos implicados po ejem- plo, y obliga al co espondien e cambio de ideas e in e p e aciones. Fue a de las g andes nocionis an es señaladas, al ez lo único que quepa deci del mé odo en biología sea que és e consis e en aplica con pasión imaginación c eado a a dila a la zona de in e e encia en e los hechos y el pen- samien o eó ico, plegando és e a la na u aleza, ue a de nues os sen idos pe o obje i a y cog- noscible, de aquéllos. Las ex apolaciones eó icas de un ni el a o o son muy pelig osas pe o a eces pe mi en p og e- sos que di ícilmen e se hubiesen dado di ec a- men e. Po ejemplo, al es udia la célula, he po- dido ap ecia que la acción celula es un campo ísico de la misma na u aleza que el medio p o- oplásmico (me abólica), y ambién la elación dinámica espacio empo al que se da en e la ac- ción y el medio celula es, en cambio de na u ale- za ísica dis in a. Ambas elaciones pa ece que, mu a is mu andis, han de da se en e cada pa de ni eles biológicos y po an o en e el animal y la célula, donde pod ían habe sido di íciles de descub i di ec amen e po el peso de p ejuicios p opios. En cambio, el es udio en el animal de la eo ía de los ni eles es imula i os y de la elación en e és os y la con igu ación de las ó ganos de los sen idos ha con ibuido a escla ece es as cues iones en la célula. Pe o, sob e odo al p incipio, a los p incipales sal os de p oblemá ica ui conducido po el es- ue zo de en ende un enómeno que a p io i no pensaba que u ie a ninguna elación con el nue o p oblema o concep o suge ido. Así el es- ue zo po en ende los hechos de inmunidad me plan eó la exis encia de un p ime ni el bio- lógico subcelula , el concep o de ni el biológico de in eg ación ene gé icoma e ial, la e olución de los ni eles in e io es en homeos asis e olu i a bajo los supe io es, e c. El es udio del p oceso i- siológico de la sec eción gás ica me plan eó del modo más inespe ado, en é minos conc e os, el o igen del p ime animal a pa i de una asocia- ción p eanimal de células adap adas a un de e - minado o ismo, e c. Pod íamos deci , en una palab a, que el mé o- do de la ciencia es la ideac on c eado a, pe o al más al o ni el de pensamien o (de in eg ación de conocimien o). Si bien lo pienso, en mí -y c eo que ha de se la egla gene al- el mo o p ime o de la c eación siemp e ha sido la obse - ación de un hecho que descub a lo inespe ado, al alcance de la capacidad imagina i a p opia. Es a islumb e de nue as elaciones en la eali- dad debe da o igen a la c i ica, que es, po así deci lo, el complemen o pendula de la c ea- ción; me pa ece que la c í ica consis e en la e- conside ación igu osa de odos los conocimien- os pe inen es eunidos po la ciencia a la luz de la nue a elación descubie a, p ocu ando des- poja lo que pa ezca su ondo obje ico de las ex- c ecencias a i iciales de que los ha ecubie o la in e p e ación an e io , pa a pode o ganiza lo en elaciones más icas y cohe en es. Pe o, sin duda, es as elaciones nue as en su p o undo di- namismo eal, obje i o, escapan a nues os sen i- dos y exigen asimismo un modelo que puede se mejo , pe o que es ine i able. Me pa ece que na- die mejo que el cien í ico que hace el p esun o a ance iene que pe cibi lo que él conside a co- nocimien o obje i o de lo que es me o modelo y el iesgo de és e. El hecho le impone el eje cicio de un segundo ipo de c í ica, la c í ica sob e el p opio abajo, que consis e en p ocu a deslin- da en él una zona de luz (de hechos, concep os y leyes que se conside an sa is ac o iamen e co- he en es con la ealidad) y una zona de penum- b a, si se p e ie e de luz e leja de lo an e io so- b e pos ulados o modelos hipo é icos, que son la ma e ia p ima de u u a in es igación y en cuyo ca ác e insegu o hay que insis i pa a sal a nos de uno de los iesgos p incipales de la ciencia, el dogma ismo*. Es a noción p og esi a del eje ci- cio de la ciencia, con desplazamien o cons an e de la on e a del conocimien o, capaz de a ec a con un de e minado g adien e un ámbi o mayo o meno de la eo ía cien í ica, ha inspi ado mi modo pe sonal de abaja , ha impues o mi con- cepción de la labo en equipo, y explica mi e- cu so ecuen e en la exposición (de hecho, siem- p e que me sien o cae en la zona de luz e leja) a lo que llamo «mi modelo e olucionis a», de in- di iduo p o oplásmico, de célula, de memb ana somá ica celula , de é ada, e c. Pe o en a en es os pun os conc e os escapa al ma gen posible de es e a ículo muy sen idamen e pensado en homenaje a Josep Calsamiglia. 'Me pa ece iambién impo an e que el cien í ico p ocu e ac i amen e pe cibi con cla idad la ba e a conc e a i i an- queable con que opieza su p opio pensamien o, po que en el p oblema que ello plan ea, puede es a (si nues o pensamien o es álido) la eo ganización de és e desde ba- ses más amplias que pe mi a, po o os, un nue o p og eso de la ciencia que in e p e e mejo nues o pensamien o ac- ual. (Puede e se, a es e espec o, al apéndice «El desplaza- mien o del dualismo con el a ance del conocimien o)) a mi lib o La ancz'ón de la ciencia en la ociedad, 2? edición. 1982).