La
de~endencia social
I
de
un
compo amien o cien í ico:
Los médicis españoles
y
el cóle a de
1833-35
ESTEBAN RODRÍGUEZ OCAÑA*:
1.
MEDICINA
Y
SOCIEDAD EN
LA
HISTORIOGRAF~A
DE
LA
EPIDEMIOLOG~A
DECIMONÓNICA
En un abajo ya clásico
(l),
E win
H.
Acke knech plan eó, si no
po ez p ime a al ez sí de modo más gene al, la cues ión de las
imb icaciones socioeconómicas del pensamien o epidemiológico de la
p ime a mi ad del siglo diecinue e.
Sus conclusiones, as analiza un ex enso núme o de ob as an-
cesas, inglesas y alemanas, p oponían una iple di isión de la epide-
miología decimonónica en: eo ías ísico-químicas o ge~g ~cas (an i-
con agionis as), eo ías biológicas (con agionis as) y eo ías sociológicas
(indi e en es espec o al modo de asmisión, subo dinado en impo -
ancia
a
la conside ación de los ac o es socioeconómicos como causa de
la en e medad). El en en amien o en e las posiciones con agionis as y
an icon agionis as egis ado en o no a las amenazas de pes e, ieb e
ama illa o cóle a queda ía, además, según Acke knech , condicionado
po los e ec os económicos de la pues a en p ác ica de las
medidas
p e en i as
consecu i as a cada eo ía, lo que explica ía, en de ini i a, el
iun o del an icon agionismo como exp esión médica del libe alismo
bu gués impe an e en la Eu opa del momen o:
(L..
eedom o comme ce (no qua an ines), and eedom o science
(an icon agionism) we e, oge he wi h o he s, like eedom o he indi-
idual (agains any bu eauc acy), he na u al exp ession o he sa ne
undamen al a i ude and social posi ion))
(2).
Según es o, el p oblema cen al que a on ó la epidemiología
decimonónica u o dos ca as inex incablemen e unidas:
con agio
y
cua en enas.
(1)
An icon agionism be ween
1821
and
1867,
Bull. His . Med.
(1948),
22,
562-593.
(2)
ACKERKNECHT,
op. ci .,
p.
591.
*
Depa amen o de His o ia de la Medicina. Facul ad de Medicina. G anada (España).
DYNAMIS
Ac a Hispanica ad Medicinae Scien ia umque His o iam Illus andam.
Vol.
1, 198 1,
pp.
10
1
-
130.
102
ESTEBAN
RODRÍGUEZ
OCANA
Las hipó esis de Acke knech han sido acep adas y empleadas como
elón de ondo de la inmensa mayo ía de abajos ace ca de es os
p oblemas p oducidos desde 1950 (3). Sólo ecien e:men e han sido
con es adas a a és de un concienzudo y minucioso es udio del
pensamien o causal en la medicina b i ánica del ochocien os
(4).
.Ma -
ga e Pelling incluye en su análisis las p eocupaciones epidemiológicas
susci adas po la pa ología in ecciosa
endémica
de las Islas (las « ieb es»)
como a gumen o p incipal, en cuyo con ex o han de in eg a se necesa-
iamen e las doc inas explica i as de las en e medades que, como el
cóle a, sólo se p esen a on de mane a ocasional (las llamadas ((en e me-
dades exó icas)) en su momen o).
Pelling ep ocha a Acke knech , en p ime luga , su des iación
p ecu so is a, al si ua las eo ías con agionis as y biologicis as como
an eceden es p óximas de la Bac e iología mode na, educiendo las
es an es a pa adójicas des iaciones del pensamien o médico con un
exclusi o undamen o socioeconómico. Igualmen e le acusa de sim-
pli ica -has a la e gi e sación- una compleja p oblemá ica cien i-
ica, an e la que jamás, según Pelling y en el ejemplo pun ual .de
Ingla e a, se p odujo una con on ación bipola izada (con agionis as
s. an icon agionis as), sino un conjun o de espues as g aduadas,
in e medias en e ambas posiciones.
En de ini i a, y apa e de o a se ie de conside aciones de meno
in e és en es e momen o, Pelling echaza la
sob e alo ~~ción de los ac o es
ex acien z@cos
en la his o ia del pensamien o epidemiológico, esul ado
del modelo de ace camien o médico-social empleado po Acke knech .
Su ob a cons i uye un sesudo in en o de econs ui dicha p oblemá ica
a a és, exclusi amen e, de los
supues os in e nos
p opios de la medicina
del siglo XIX.
Así plan eada la cues ión, queda cla o que su esolución de ini i a
es á supedi ada a las sucesi as apo aciones que acla en y p o undicen,
en las dis in as á eas nacionales, el exac o desa ollo del pensamien o
y
p ác ica epidemiológicos. A con inuación, en es a llnea, nos p opo-
nemos da a conoce los a a a es co espondien es a un luga y época
muy de e minados: la p ime a pandemia colé ica en la España de 1833.
El con enido del ma e ial manejado, manusc i o e imp eso, cuya
selección ha sido escasamen e disc iminado a en az6n de los p opios
(3)
Me ecen des aca se, a nues o juicio, G. ROSEN
(1958)
A His oiy o public Heal h,
New
Yo k, M.D.
Publ.,
C. E. ROSENBERG
(1962)
Thecholmayea s. The
U.S.
in 1832, 1849 and
1866,
Chicago, Uni e si y P ess;
R.
J.
MORRIS
(1
976)
Chole a 18-32. The Soc al Response o
An Epidemic,
London, C oom Helm.
(4)
M. PELLING
(1978)
Chole a, Fe e and Englzsh Medzcine,
Ox o d 1Jni . P ess.
La
dependencia social
103
supues os de la in es igación (5), inmedia amen e sugi ió que la hipó-
esis -o, si se quie e, la in uición- de Acke knech e a básicamen e
co ec a
pa a el luga
y
momen o de nues o es udio.
Mos a , pues, que el
compo amien o de los médicos españoles en e al cóle a, en an o que
eó icos de la pa ología, es u o de e minado po ac o-
es socioeconómicos, es el obje i o del p esen e abajo.
Pa a ello, en p ime luga , analiza emos el con enido de la polí ica
sani a ia española en e al cóle a, de eniéndonos especialmen e en
señala los e ec os sociales de la misma. A con inuación discu i emos la
ac i ud médica en elación a los es pun os cla es, e iología, diagnós ico
y
p o ilaxis del cóle a.
2.
POLÍTICA SANITARIA ESPAÑOLA FRENTE AL CÓLERA ASIÁTICO
La p ime a pandemia colé ica azo ó la Península Ibé ica en e 1833
y
1835. Dis in os au o es decimonónicos
(6)
aza on con p ecisión la
ma cha del mal, desbo dado en 18 1
7,
has a p esen a se en la Península
(Opo o,
1
de ene o de 1833). No an a o unada ue su desc ipción de
la epidemia en suelo hispano, en la que, posiblemen e a causa del
deso den gube na i o del momen o (gue a ci il en Po ugal, mue e de
Fe nando
VII,
insu ección ca lis a
...)
come ie on g a es omisiones. En
o o luga
(7)
he discu ido la adición his o iog á ica, basándome en
uen es médicas p incipalmen e, pa a ehace la ma cha del cóle a en
España con una isión más aco de a la ealidad.
Nos in e esa aho a conoce que el mal asiá ico es u o p esen e, de
mane a p ác icamen e inin e umpida, desde agos o de 1833 has a
ene o de 1835 en suelo hispano, aun cuando sólo a pa i del e ano de
(5) En e o as cosas, Pelling aduce el e o de Acke knech
al
oma como ep esen a i o
de la opinión médica inglesa a un sec o educido de la p o esión, es echamen e
inculado a las es e as gube namen ales, el cual, en ealidad, ue con inuamen e
impugnado po la mayo ía de los médicos
y
sus o ganizaciones co po a i as. Noso os
hemos consul ado uen es p oceden es de
odo ipo
de médicos, con ca go
y
sin él, de
eje cicio ciudadano y u al, miemb os des acados de la sociedad y p ác icos descono-
cidos, con
a án
o alizado .
(6) En e ellos: J. MORENO
FERNANDEZ
(1
855)
Del cóle a, sus ca c e es, olzgen
y
desen ol i-
mien o
...,
Se illa, Imp. y Lib. Española
y
Ex anje a; M. GONZALEZ SAMANO (1858)
Memo ia his ó ica del cóle a mo bo en España,
2 ols., Mad id; Manuel Al a ez y
P.
HAUSER
(1897)
Le
chole a en Eu ope depuis son o igine jusqu'a nos jou s,
Pa is, Soc. d'Edi ions
Scien i iques -en e los au o es hispánicos-, jun o con H. HAESER (1882)
Leh buch
de Geschich e de Medicin und de epzdemische K ankhei en,
ol.
3,
3.a
ed. Jena (Reimp.
Hildesheim, New Yo k, Geo g Olms, 197 1); A. HIRSCH (1 860)
Handbuch de his o isch-
geog aphischen Pa hologie,
ol.
1,
E langen; F. Enke o G. STICKER (1 9 12)
Abhandlungen aus
de7
Seuchengeschich e und Seuchenleh e.
II.
Band: Die Chole a,
Giesen, Topelmann.
(7)
En e medad ca as ó ia
y
c isis social: El cóle a de
1834
en G anada,
G anada, Sec e a iado de
Publicaciones de la Uni e sidad de G anada (en p ensa).
104
ESTEBAN
RODRÍGUEZ
OCANA
1834 se ex endió más allá de Andalucía, la egión más cas igada.
Y
ello a
pesa de habe lo dado po ex inguido en la p ima e a de dicho año.
Du an e ese iempo el gobie no de la mona quía
cambió de modo adical
su
polí ica sani a ia, pasando de p ocu a el máximo aislamien o (incomu-
nicaciones e es es y ma í imas, cua en enas, laza e os), a pe mi i la
máxima libe ad de comunicaciones.
En e ec o, la o ganización adminis a i a enca gada de ela po la
conse ación de la salud pública -las Jun as de Sanida.d (8)- es aban
olcadas en 1833, a e i a la impo ación de cualquie ((con agio
exó ico)) (pes e, ieb e ama illa o cóle a).
Pa a pode si ua el obje o de nues a discusión es ]p eciso esumi
las p incipales medidas adop adas, en su doble e ien e ma í ima
y
e es e, y los p oblemas gene ados po su pues a en p ác ica.
2.1.
P e ención po la ía del ma
Acabada la discusión sob e la ley de cua en enas en 1822 (9), jun o
con el co o pa én esis libe al del T ienio, la es au ación absolu is a
acalló oda polémica y easumió la posición adicional. En 1823 se
dic aba una g a e disposición con a los buques de p oicedencia ame i-
cana, denegándoles su admisión en pue os peninsulí es en caso de
pa en e sucia o sospechosa
(10).
Una Real o den de 24 d.e ab il de 1829,
es ablecía las no mas pa a concesión de pa en es a dichas emba cacio-
nes y egulaba las consecuencias cua en ena ias de líw mismas (1 1).
Conocida la apa ición de cóle a en Eu opa, se dic a on medidas
simila es de in e dicción con a los pue os del Ma Neg o y del Bál ico,
a lo la go de 183 1, así como con a las Islas Filipinas, en onces e i o io
español (12). Una ci cula de la Jun a Sup ema de Sanidad llegó a
es ipula , el
6
de no iemb e de 183 1, que la concesión de las pa en es o
isados de sanidad debía se e ec uada po la p opia. ep esen ación
consula española, a cuyos miemb os ins aba a cons a a
«...
el e dade o es ado de la salud pública, sin dis az alguno...))
(1
3).
(8) Sob e las cbmpe encias
y
o ganig ama de las Jun as de Sanidad,
<: .
no a 7
y
M.
y
J.
L.
PESET (1972)
Mue e en España. Polí ica
y
Sociedad en e la pes e
y
el cóle a,
Mad id,
Semina ios
y
Ediciones, 175-1 88.
(9) Ace ca de las polémicas sob e el con agio en la España del p ime e cio del diecinue e,
c . E. ACKERKNECHT,
op. ci .,
y
M.
y
J.
L.
PESET,
op. ci .,
155-174.
(10) M. GONZÁLEZ
SAMANO
y
CARRANZA (1 834)
Memo ia his ó ica del cóle a epidémico
...,
ms. (A chi o Academia Nacional de Medicina de Mad id -AANM- ca p. 47.)
(1 1) O icio de 3 de julio de 1833, di igido a la Jun a de Sanidad
(J.S.)
de Cádiz, en
Lib o
copiado de o icios. Jun a de Sanidad de Cádiz
(1833-1835),
A chi o de la Delegación
P o incial de Sanidad de Cádiz; en adelan e, DPSC-l.
(12) O icios de 25 de ene o de 1831, a la In endencia sani a ia de Ma sella
y
de
14
de junio
de 1831, a la
J.S. de Mu cia, en DPSC-l.
(13) P ác ica que el gobie no espaiiol copió del de S.M. b i ánica. A chi o His ó ico
Nacional (AHN), Es ado, leg. 3179-1.
La
dependencia social
105
Dicha pa en e -en su iple posibilidad: limpia, sospechosa, sucia-
se o o gaba en unción del es ado de salud del pun o de o igen y luga es
de ánsi o del anspo e en cues ión. La pa en e sucia lle aba apa ejada
la p ohibición de se ((admi ido a plá ica)) (lib e in e cambio) sin an es
habe e ec uado una la ga cua en ena en un laza e o adecuado. En
España el único dispues o adicaba en Mahón (14). La pa en e sospe-
.
chosa obligaba a una cua en ena más co a y menos igu osa, cuya
ealización podía e ec ua se en dis in os pue os de la cos a No e: isla
Ped osa (San ande ), To osa (Bilbao), un pue o gallego, no malmen e
en las islas Cies, e c. (15).
Cu iosamen e, aunque el p incipal emo du an e el p ime e cio
del ochocien os ue la impo ación de ieb e ama illa desde las cos as
ame icanas, los pue os del Su de España, señaladamen e Cádiz, de an
in enso á ico con las An illas, no goza on en sus ce canías de laza e os
ma í imos e igidos de mane a pe manen e. En ese sen ido se quejaba al
gobie no la Sociedad Económica gadi ana en no iemb e de 1829 (1
6),
y
aún en ma zo de 1834 la Jun a de Come cio de la misma ciudad
con inuaba las ges iones pa a la ins alación de un laza e o
«...
que libe e a su Come cio de los males que expe imen aba
al
se
despedidas de es e pue o pa a el de Mahón
...
las emba caciones...))
(1
7).
En gene al, pa ece que la ónica ue man ene anclados a dis ancia
de los muelles los buques p o is os de pa en e sospechosa, du an e el
iempo de su cua en ena, siendo p ecep i o, pa a los ame icanos, el
ansbo do o al de su ca ga
y
la ((pu i icación)) in e na del casco (1.8).
En e las me cancías conside adas ((con umaces)) (suscep ibles de
aca ea el con agio) se incluían: lana, pieles, algodón, lino, made as no
ba nizadas, papel y oda ma e ia animal o ege al suscep ible de
pud i se (1 9).
(14) Sob e el laza e o de Mahón, c . P.F. MONLAU (1862)
Elemen os de Higiene Pública,
2.=
ed., Mad id, Ri adeney a, pp. 241-244 y M. CARRERAS (1974) «El laza e o de Mahón
de Manuel Rod íguez de Villalpando)),
Medicina
e
His o ia
(2.a ep.),
2,
núm. 40.
(15) MONLAU,
op. ci .,
pp. 1307-131 1.
(16) El memo ial que la Sociedad ele ó al Rey es á ecogido en A. CHINCHILLA (1846)
Anales de la Medicina en gene al
y
biog ájcos-bibliog ájicos
de la española en pa icula ,
Valencia,
José Ce e a, ol. 4, p. 396.
(17)
Lib o de cuen as de la Real Jun a de Come cio de Cádiz
(1834), A chi o Gene al de Indias
(AGI), consulado de Cádiz, lib o 1087,
.
54 -55.
(1
8)
Ope aciones u ina ias en el pue o de Cádiz según el mencionado o icio de 3 de julio
de 1833 en DPSC-1.
(19) A chi o de la Academia de Medicina de G anada (AAMG)
R
15; acue do del Consejo
Sup emo de Na a a (Sanidad) de 16 de ab il de 1832 en leg. cóle a, Papeles de
Sal á
(Bibl. Fac. Medicina Mad id-Complu ense).
I
106
ESTEBAN R~DRÍGUEZ
OCANA
Las mismas no mas pasa on a aplica se a los buques eu opeos en
p e ención del cóle a, po ejemplo, con a los pue os . anceses desde
el mes de ab il de 1832 (20). Ello no hizo sino aumen a las di icul ades
de las ope aciones de con ol sani a io, como econocía la Jun a de
Cádiz en o icio de 25 de no iemb e de 1852 di igido
al
la Supe io de
Andalucía:
«...
Una po ción de incon enien es concu en a ello
...
Pa a a a
de
en ila los es p eciso se asladen (las me cancías) a o os ba cos
...
ope ación a iesgada en la es ación de In ie no. Si la emba cación a
donde pasan iene cubie a los me en debajo
...
si no iene cubie a se
en ilan los de encima
y
los de debajo no...»
(21).
La apa ición del cóle a en Po ugal supuso, p og; esi amen e, la
conside ación de pa en e sucia pa a oda la cos a a 20 leguas de Opo o
(Real O den de 15 de eb e o de 1833), pa a la cos a gallega has a 5
leguas al no e de Mu os (R.O. de 3 de ma zo) y pa a oda la cos a
a lán ica a excepción del su de Alga be (R.
O.
de 19 de ab il), zona que
se conside aba sólo sospechosa, some ida a 30 días de obse ación. La
Jun a gadi ana, po su cuen a, dec e ó el 15 de mayo cua en ena de
6
días con a los pescado es de Ayamon e, po el oce que man enían con
sus ecinos po ugueses. Suspendida esa disposición po o den supe-
io , pasa on a exigi de los ayamon inos, an es de concede les pe miso
de desemba co, una pa en e de sanidad expedida po su Jun a Munici-
pal en la que se ce i ica a que el ba co se había man enido odo
el
iempo «a la is a» de los celado es que a al e ec o se cons i uye on en
ie a, y no había pe noc ado en al a ma (22).
I
2.2.
P e ención e es e
l
La aplicación de medidas cua en ena ias en ie a i me ma chó en
l
pa alelo con las ma í imas una ez que la en e medad colé ica se
p esen ó en las naciones limí o es y aún en el p opio suelo pa io.
1
Comenza on aplicándose en Andalucía, en e el 18 y el 24 de
oc ub e de 183 1, an e la ((en e medad sospechosa)) apa ecida en Gib al-
a , ápidamen e desmen ida (23). Se ex endie on a la on e a ancesa,
con la no icia de la apa ición del cóle a en Pa ís, desde p ime os del mes
de ab il de 1832; en agos o se obligaba a cua en ena de 15 días en los
(20) O icio de 27 de ab il de 1832 a la Jun a Supe io de Sanidad U.S.S.) de Andalucía,
DPSC-l.
(21)
Loc.
ci .,
DPSC-l.
(22) O icios de 10
y
24 de mayo de 1833 a la J.S. de Ayamon e
y
2 de oc ub e de 1833
al
gobe nado de Cádiz, DPSC-l.
(23) Expedien e o mado sob e a ias en e medades apa ecidas en la plaza de Gib al a ,
A chi o Municipal de Se illa (AMS), secc.
6.a,
ol. 18, núm. 20.
La
dependencia social
107
únicos pun os de paso habili ados, I ún y La Junque a (24). Pos e io -
men e aba ca on la on e a po uguesa, donde la R.
O.
de 15 de eb e o
de 1833 es ableció un pun o de en ada único pa a cada p o incia
española colindan e. La R.O. de 19 de ab il de 1833 es ipulaba un
pe íodo cua en ena io de 20 días en la aya on e iza y o os 20 en
laza e o español pa a odos los iaje os del país ecino. Con mo i o de
dicha R.O., la Jun a de Sanidad de Cádiz hizo igila las playas de su
ju isdicción median e opas y paisanos a mados pa a impedi la
llegada de pe sonas u obje os de dicha p ocedencia (25). Las ó denas del
Minis e io de Fomen o inci aban
(L..
pa a que se cas igue
al
úl imo igo a los que in injan y queb an en
los co dones
y
leyes sani a ios, sin que haya el meno disimulo ni
mal
en endida indulgencia..
.»
(26).
El co dón sani a io e a, jun o con el laza e o, la pieza undamen al
de la sanidad e es e. El que se alzaba en las on e as es aba
básicamen e compues o po opas. También e an las ue zas a madas
las que ce caban las sucesi as poblaciones del in e io con o me se iba
decla ando en ellas el cóle a.
El aislamien o se conseguía median e una doble ila de opas
(co dón y segunda línea). El p ime o se debía si ua a una media legua
de la población, aunque se dio pe miso a las au o idades de a ia es e
adio en unción de la necesidad de «a ende los abajos u ales y
p ocu a se los ecu sos de subsis encia)) (27). Su obje o e a impedi la
salida a los luga eños.
La segunda línea debía cub i un adio de unas diez leguas en o no
al
oco, según la Ins ucción de 25 de agos o de 1817. Luego se
disminuyó a
6-8
leguas, po R.O. de 23 de sep iemb e de 1833. Los
pun os habi ados den o de dicho adio podían ene comunicación
en e ellos, pe o debían some e se a cua en ena quienes quisie an
aspasa la línea, bajo la conside ación de sospechosos. La du ación de
es as medidas de incomunicación se ex endía has a un máximo de 30
días después de decla ado o icialmen e el
in
de la en e medad con a-
giosa. Cuando la decla ación inicial había sido hecha exclusi amen e
po ((en e medad sospechosa», dicho pe íodo se aco aba a la mi ad.
(24) O icio del consulado ancés en Ba celona a 28 de agos o de 1832, AHN, Es ado, leg.
3187. No mas pa a el cumplimien o de la igilancia en la on e a na a a emana on
del Consejo Sup emo de Na a a el 16 de ab il de 1832, Papeles de Sal á,
loc.
ci .
(25)
O icios ci cula es de 20
y
23 de ab il de 1833 a las Jun as municipales de la p o incia,
en DPSC-l.
(26) O icio de
5
de
julio de 1833 a la Jun a Sup ema de Sanidad, AHN, Es ado, leg. 3164.
(27) O icio del Minis o de Fomen o al Sec e a io de Es ado, 10 de sep iemb e de 1833,
AHN, Es ado, leg. 3164.
108
ESTEBAN
RODF~GUEZ
OCAÑA
Po su pa e, los luga es sanos le an aban
a
su al ededo o a especie
de co aza, en o ma igualmen e de ((gua dias de sanidad)), donde se
con olaban los pasapo es o documen os sani a ios de los iaje os y se
exigía el ígido cumplimien o de la no ma i a señalada. Con cie a
ecuencia las ó denes de incomunicación se hacían con e ec o e oac-
i o -debido a las dispu as ocu idas en los pun os donde se p esen-
aba la en e medad, en o no a su diagnós ico- y iiaje os que se
p esumían lib es de obligaciones sani a ias e an con a iados a pu ga
a ios días de obse ación en laza e os ex amu os de sus luga es de
des ino
(28).
Según las localidades, el se icio de gua dia sani a ia se e ec uaba
po los ecinos (a so eo diaiio) o bien median e los empleados de la
policía
y10
del esgua do de pue as.
Los laza e os o casas de obse ación e an los es an es elemen os
undamen ales de la sanidad e es e. Se suponía que debían se
luga es apa ados donde los iaje os implicados habían de cumpli
-bajo igilancia médica- el iempo de cua en ena a que es u ie en
obligados po las no mas sani a ias. En la p ác ica ue on poco más que
se e as p isiones, p eca iamen e abas ecidas y ca en e:; de asis encia
acul a i a: los médicos se negaban a p es a se icio en laza e os, po lo
que los econocimien os se hacían sólo una ez,
al
cumpli el plazo
es ipulado de la cua en ena, y aído el sospechoso -en i e gua dias- a
la pue a de la ciudad
(29).
Du an e el iempo de de ención, las me cancías y ensie es debían se
con enien emen e desin ec ados. Pa a ello se hacía ecu so a la en i-
lación y las umigaciones, dos medios adicionales de comba i el mal
olo (p oduc o de la o ma peculia de pu e acción con que se
iden i icaba la en e medad asmisible desde la Edad Media)
(30).
Medio de elección en es a época pa a su empleo como desin ec an e e a
el ((clo u o de óxido de cal)), cuya disolución acuosa se conocía po
agua
(28) Abundan e in o mación documen al sob e el uncionamien o de las gua dias de
sanidad y los laza e os pa a sospechosos en legs. 187 y 193 del A chi o Municipal de
G anada (AMG).
(29) Un p oyec o ideal de laza e o, el del Consejo Sup emo de Na a a, de ab il de 1832
(Papeles de Sal á, loc. cz .) Sob e la ealidad de ales ins alaciones: AAMG, leg. 4, ca p. 8-
9, núm.
51
(laza e o de Mo il) y AMG, legs. 187 y 193. Aunque la
R.O.
de 24 de junio
de 1834 dispusie a la obliga o iedad de exis i dos médicos y dos p ac ican es de ci ugía
en los locales de los laza e os dispues os en la línea de inco~nunicación con a
Andalucía (de F egenal de la Sie a a Ca a aca), no hay e idencia de que ales cen os
llegasen a se o ganizados, como ampoco el de Na a a.
,
(30)
C .
O.
TEMKIN
(1
968) An His o ical Analysis o he Concep o In ec ion, in: S ud es n
Zn ellec ual Hzs o y, New Yo k, G eenwood P ess, pp. 123-147.
La
dependencia social
de
Laba aque
(31). Se empleaba, en dis in as mezclas pa a emojo de
opas, aspe sión de suelos, limpieza de sumide os
y
p oducción de
apo es (a pa i de soluciones concen adas) (32).
2.3.
E ec os sociales
de
la p o ilaxis an icolé ica
A
eno de lo expues o has a aho a no es de ex aña que la p ime a
oposición abie a a ales medidas p o iniese de los sec o es come ciales.
En 1832 habían su ido una impo an e me ma las expo aciones de
lana
a Ingla e a a causa de la cua en ena (33), en 1833 se pa alizó el
come cio de
ha ina
po el mismo mo i o (34).
Con al p opósi o se exp esaba el ó gano o icial de la Real Jun a de
Come cio:
«La idea de gé menes
y
moléculas pes ilenciales que adhe idos a los
e ec os llamados con umaces, o suscep ibles de con agio, pueden ans-
po a las epidemias a la gas dis ancias, es en el día pun o menos que
idícula
y
no hab á en Eu opa, ni ue a de ella, médico alguno ins uido
que se a e a a sos ene la, a no induci le a ello mo i os de o a especie
que el de la salud pública))
(35).
Como emos, el meollo de la a gumen ación an icua en ena ia e a
de índole cien í ico-médica, apa e de acusa explíci amen e de sabo-
eado es a los acul a i os de enso es del con agio como mecanismo de
asmisión de en e medad.
La igu osidad de las cua en enas españolas des acaba en el pano-
ama in e nacional.
La
Jun a de Sanidad de Cádiz man u o una ensa
polémica con el o ganismo co espondien e de Gib al a , a p opósi o de
la meno du ación de los aislamien os aplicados en dicho pue o (36).
F ancia admi ía como sos~echosos, suie os a una obse ación de sólo
4
.
d
días, los buques p o enien es de Cuba cuando és os enían la conside-
ación uni eisal de c sucios» en los pue os españoles (lo que suponía su
(31)
Po A. G. LABARRAQUE
(1
777-1 850),
el químico ancés pa ocinado de su empleo,
cuya monog a ia al espec o, p emiada po el Ins i u o Real y po la Jun a de Fomen o
de la Indus ia en F ancia, ue aducida al cas ellano en
1828
po o den del minis o de
Ma ina;
Memo ia sob e el uso de los clo u os de óxido de sosa
y
de cal,
Mad id, Miguel de
Bu gos.
(32)
El modo de p ocede a las umigaciones en los laza e os end ía a se como el p e is o
en la R.O. de
24
de junio de
1834,
cuyo ex o ín eg o se encuen a en
El Vapo
(1834),
núme os
83
y
84.
(33)
R. J. MORRIS,
op. ci .,
p.
29.
(34)
Bole ín de Come cio
(1833),
núm.
69.
Causa, la incomunicación con a la Isla de Cuba.
(35)
Zbídem.
(36)
O icios de
8
de ab il de
1831
al cónsul de Ingla e a; de
25
de ene o de
1832
a la J.S.S.
de Andalucía; de
19
de ma zo de
1832
a la J.S. del Campo de Gib al a , al cónsul de
España en Gib al a y a la J.S. de la Roca; de
1
de mayo de
1832
a la J.S.S. de Andalucía,
en DPSC-1.
116
ESTEBAN
RODRÍGUEZ
OCANA
((mise ia
y
a licción)) de los pueblos del adio de Cádiz se ac ecen aba a
lo la go del in ie no de
1834
(L..
po la al a de comunicación
y
p i ación que son consiguien-
es...))
(65).
GRAFICO Núm. 2.-Pue o de Cádiz
(1
834).
Mo alidad absolu a mensual
y
p ecio
de las me cancías expo adas.
FUENTE: AHN, Hacienda, leg.
2151;
DPSC, Mo andad de Cáldiz, ms.
La al a de abas ecimien o aca eaba el enca ecimien o de las
exis encias, si uación ag a ada po los consecu i os malos años ag í-
colas. El médico de Baena, edac o de una
His o ia del Cdle a-mo bo
(64) En echas p óximas
al
22-23 de ma zo de 1834, según o icios del Alcaide
al
con a is a
de ob as José Ga zón
y
al
Subdelegado de Fomen o,
AMG,
leg.
187
(Comunicaciones.
Bene icencia
y
Sanidad. Año de 1834).
(65) O icio de 26 de diciemb e de 1833 a la J.S.S. de Andalucía, DPSC-1.
La
dependencia
social
117
I
asiá ico padecido en es a illa
(66), a i maba que e an es años de cosecha
muy escasa, p ác icamen e nula la de 1834. El es udio de los p ecios en
un me cado local andaluz e ela una endencia alcis a con inua en
odos los p oduc os ag ícolas en e el e ano de 1833 y el siguien e (67),
da o con i mado po las no icias más dispe sas encon adas de o os
pun os de Andalucía (68). El igo su ió un inc emen o al alza del 50
po 100 en dicho pe íodo, el acei e un 11 po 100 o el maíz un 62,5 po
100, conside ando los alo es medios en el conjun o de las localidades
pa a las que enemos da os.
O as consecuencias p e isibles del sis ema de incomunicaciones
e an la uina de las pequeñas indus ias locales (69), con la consiguien e
es icción de la demanda de mano de ob a que suma a la p oducida
po cese de los abajos ag ícolas, y el sup emo deso den causado po la
emig ación de un núme o conside able de pe sonas, en gene al pe e-
necien es a los sec o es más acomodados. Así, po ejemplo, debían
abandona las capi ales las au o idades mili a es y las p incipales
dependencias de la adminis ación (Hacienda, Jus icia, e c.), pa a ga an-
iza la con inuidad de su unción. Jun o a dicha e i ada o zosa, las
no icias de la ap oximación del cóle a hacían sali a cien os o miles de
pe sonas: se conse an nume osos es imonios de dichas huidas, en
pueblos y ciudades (70). O o indicado indi ec o de la misma si uación
se encuen a en el ex o de la R.O. de 26 de junio de 1834 -po la que
se nomb aba una Comisión de la Real Emp esa Bené ica de Isabel 11
pa a isi a Andalucía- donde se jus i ica el enca go con e ido a la
misma de mi iga la si uación de mise ia pública
(66) AAMS, leg. 1832.
(67)
C :
la ob a ci ada en no a 7.
(68) Es ados de empo al
y
p ecios de u os
y
g anos pa a 1833 y 1834. AHN, Hacienda,
legs. 4542A
y
4796A. In o mación semanal, conse ada sólo accionalmen e, sob e los
me cados de G anada, Mo il, Be ja, O gi a, Alme ía, Guadix, Baza, Loja, Alcalá la
Real, Andúja , Baeza, Po cuna, Jaén, Ubeda, Cazo la, Lina es, Villaca illo,
La
Ca lo a,
La Ca olina, Có doba, Aguila , Bujalance, Baena, Cab a, Lucena, Mon illa, Ma os, S.
Es eban del Pue o, Huelma, Jóda , Mon o o, P iego, Palma, Pozoblanco, Fuen eo-
ejuna, U e a, Sanlúca la Mayo , Se illa, Osuna, Ma chena, F egenal, Fuen e de
Andalucía, Es epa, Ecija, Cazalla, Ca mona, A acena, Ayamon e, T igue os, Pue o de
S a. Ma ía, Je ez, Sanlúca de Ba ameda, San Fe nando, Algeci as, Medina, Málaga,
Ronda, An eque a, Vélez, Ma bella y Es epona.
(69) Caso de la somb e e ía en G anada, c . n. 7.
(70) Casos de Andúja (El Vapo , 1834, núm. 75); Cas o del Río (o icio del Subdelegado de
Mon illa, 21 de junio de 1834, leg. 1834-3, AAMS); Alcolea (O icio del Subdelegado de
Ca mona, 14 de junio de 1834, leg. 1834-1, AAMS), G anada (Obse aciones de las
en e medades einan es y a ecciones me eo ológicas desde 1
-
12- 1 833 has a
30-1 1-1834, leg. 1, núm. 37; AAMG), Málaga (Ac as cap ula es, lib o núm. 232,
.
279 y
296 ).
I
(c...
po la pa alización que
...
expe imen an odas las indus ias
y
po el
abandono que hacen de las poblaciones las pe sonas acomodadas...))
(7
1).
La pe enencia de clase de la población huida puede ambién
conoce se indi ec amen e si enemos en cuen a las di icul ades que
a on a on las Jun as sani a ias pa a consegui ondos ex ao dina ios.
Habi ualmen e se anunciaban colec as a ales e ec os an e la amenaza de
padece la en e medad, las cuales se cub ían po susc ipción; llegado el
momen o de necesidad, las Jun as solici aban hace e ec i as dichas
can idades, ocu iendo que el mon o inal e a no o iamen e in e io a lo
p e is o po no habe en egado el dine o p ome ido imuchos suc ip-
o es. En Málaga se ab ió susc ipción el día 15 de sep iemb e, se
comenzó a cob a el 28 de oc ub e y, en diciemb e, se habían ecogido
sólo 25.780 eales de los casi 100.000 susc i os (72).
P ác icamen e en la o alidad de los Ayun amien os andaluces de
cie a impo ancia Ue ez, Se illa, Málaga, G anada...), las quejas ue on
con inuas po la ausencia de g an pa e de sus miemb os -po
en onces i alicios-. Lo mismo ocu ió en o as co po aciones, ales
como los cabildos eclesiás icos (73).
El Vapo ,
en 1834, como an e io men e el
Dia io Gene al de las Ciencias
Médicas,
p e endía que las au o idades egula an ales albandonos masi-
os de poblaciones, pa a e i a el caos social, a o eciendo especial-
men e la huida
y
pos e io acomodo de los menos pudien es, p opues-
as que no alcanza on ningún eco (74).
Reseñemos, inalmen e, dos consecuencias de las medidas de inco-
municación que e ec ua on di ec amen e a la ac i idad es a al. Las
disposiciones p ecau o ias ma í imas en a on en colisión con la a ea
no mal de las emba caciones del esgua do (aduane as) en la ep esión
del con abando, has a el pun o que la oz popula las acusó como
esponsables de la in oducción del cóle a en Cádiz
y
en Málaga (75). El
co dón que bloqueó las comunicaciones de Andalucía con el es o de la
Península en el e ano de 1834 (R.O. de
19
de junio) es u o a pun o de
hace acasa la con oca o ia ex ao dina ia de Co es Gene ales,
con ocadas po la eina gobe nado a pa a ap oba su Es a u o Real. El
(71)
BOPG,
núm. 341.
(72)
Ac as capi ula es del Ayun amien o de Málaga
(1833), lib o núm. 232,
.
250, 297 ., 304 .
y
337.
(73) El caso de G anada lo he es udiado po meno izadamen e,
id.
io a 7.
(74)
El
Vapo ,
núm. 84;
Dia io Gene al de Ciencias Médicas,
7, 258-259.
(75) O icios de
7
de ma zo de 1832
al
Comisionado del esgua do man imo de Cádiz
y
15
de julio de 1834 a la Jun a Sup ema de Sanidad. -DPSC-1--; o icio del Minis e io de
Ma ina
al
Sec e a io de Es ado, 13 de no iemb e de 1833,
AHN
Es ado, leg. 3174-1.
La
dependencia social
119
13 de julio hubo de emi i se una nue a Real O den diponiendo que los
p ocu ado es elec os no habían de su i de ención alguna, sal o que
p o iniesen de pueblos o icialmen e con agiados (76).
Lo que lle amos enunciado pe mi e comp ende el ambien e de
oposición ajan e a cua en enas
y
co dones sani a ios que se i ía en
1834. Luego de diez meses de epidemia en Andalucía, el capi án gene al
de la egión occiden al o denaba a las au o idades locales que u ie an
la máxima ci cunspección con las decla aciones sob e su es ado de
salud,
y
el de sus ecinos,
(c..
po las consecuencias
y
los males que pudie a ocasiona
...
el es able-
cimien o de p ecauciones one osas a los Pueblos...))
(77).
En Mad id se edi aba, po las mismas echas, un olle o exp esi-
amen e i ulado
Los Co dones mili a es son sani a ios en el nomb e
y
mo 2; e os
en
la p ác ica,
que esumía en cua o pun os su esis: ales medidas e an
p opias del absolu ismo (78), con a ias al ca olicismo, inú iles pa a el
in que pe seguían y, en de ini i a, a acaban
(L..
el p incipio i al de la sociedad
...
la g ande ob a de la p oduc-
ción»
(79).
El au o de an i ulen a equisi o ia e a médico de p o esión
y
aducía, como jus i icación, su p opia expe iencia en un pueblo ce cano
a Huel a du an e el año an e io .
El edi o ial de
El Vapo
publicado el
1.0
de julio de 1834, con iene el
alega o más o undo con a las p ác icas coe ci i as en ma e ia sani a ia.
Discu ía la alidación médica de ales medidas, señalaba sus g a ísimas
consecuencias sociales
y
añadía la impo an e conside ación mili a de
que, es ando desa ada la insu ección con a el gobie no isabelino, más
uso end ían las opas en comba i és a que en ce ca poblaciones
leales.
A
odo ello se sumaba la es uendosa con i mación de inu ilidad
de las ((bayone as sani a ias)) que signi icaba la p og esión de la epide-
mia hacia el no e
y
el es e de España.
((2Q.é ejé ci os -se p egun aba- se án bas an es pa a cub i las líneas
que p esc ibe el égimen an isocial del con agio?))
(76)
El
Vapo
(1834), núm. 93.
(77) O icio 8 de junio de 1834, ca pe a ((Capi anía Gene al de Andalucía)), leg. 1834-1,
AAMS.
(78) A semejanza de la es a egia ancesa pa a es ablece el absolu ismo en España (1824)
median e la con e sión en in aso es de las opas que o maban el co dón sani a io en
los Pi ineos, los ejé ci os de Fe nando VI1 in e inie on en la con ienda ci il po uguesa
desde sus posiciones de co dón on e izo (AHN, Es ado, leg.
3
164). Pa adójicamen e a
a o del campo libe al.
(79) A. AVILA (1834)
Los
Co dones
mili a es
son
sani a ios
...,
Mad id, Vic o iano He nando,
página 12.
El gobie no no pe maneció insensible an e las p esiones sociales. El
mismo 1.0 de julio au o izaba la lib e comunicación en e odos los
pueblos a acados o sospechosos de Andalucía, aunque man eniendo la
p ohibición de a o con los sanos y el co dón en Sie a Mo ena (80). El
24
de agos o mandó disol e odos los co dones y es ablece la lib e
ci culación de pe sonas
y
bienes po odo el e i o io nacional -sal o
la esidencia eal en
S.
Ilde onso-,
p ohibiéndose exp esamen e
la adopción
de medidas cua en ena ias
(8
1).
3.
LOS MÉDICOS ESPAÑOLES FRENTE AL PROBLEMA SOCIAL
DEL COLERA
La elación de la medicina con los p oblemas de i ados de la
p oximidad
y
exis encia del cóle a en España e is ió dis in os aspec os.
En p ime luga , po cuan o el undamen o de las medidas p e en i as
que, de modo señalado, an agonizaban al cue po social p o enía de la
eo ía médica ace ca del o igen
y
o ma de p opagación de la en e me-
dad. O a ace a de la misma elación consis ía en las ac i udes asumidas
po los médicos en elación con el diagnós ico de cóle a, an e, la
e idencia de en e medad en su medio habi ual. Po úl imo, sus opinio-
nes en o no a las medidas de incomunicación, en cuan o miemb os de
una colec i idad cuyos in e eses dominan es se encon aban amenaza-
dos. Desa olla emos a con inuación cada uno de es o~s aspec os.
3.1.
La e iología del cóle a: epidemia, in ección
o
con agio
Pa a la medicina igen e en la España del p ime e cio del siglo
XIX, la adicional di isión de las en e medades en espo ádicas, endé-
micas
y
epidémicas, es ablecida an o en unción del núme o de
a ec ados cuan o de su causa úl ima (82), se había complicado al añadi
un cua o englón, el de en e medades con agiosas (83). Mo i o de es e
desa ollo ue on las discusiones man enidas a aíz de las dis in as
apa iciones de ieb e ama illa en la Península. La polémica se dispa ó a
pa i del con ac o di ec o de los españoles con los médicos napoleóni-
cos en la Gue a de )a Independencia. Has a ese momen o los médicos
(83)
M. HURTADO
DE
MENDOZA
y
D. MARTÍNEZ CABALLERO
(1820)
Suplemen o al
Dicciona io médico de Don An onio Ballano,
4
ols., Mad id, Vda. Ba co López; M.
GONZÁLEZ SAMANO
(1858),
op. ci .,
ol.
1,
p.
327.
(80)
Bole ín 0Jcial de la P o incia de Málaga,
núm.
359.
(8 1)
Tex os de las RR.00. en
P.F.
Monlau,
op. ci .,
pp.
1259
y
1569-1 57 1.
(82)
Las endemias obedecían a causas inhe en es
al
país o localidad, las epidemias a causas
ex ao dina ias a mos k icas que a ec aban simul áneamen e a muchos indi iduos
y
localidades, mien as que las espo ádicas se p oducían undamen almen e po p edis-
posición indi idual.
C .
A.
BALLANO
(1806)
Dicciona io de Medicina
y
Ci ugia,
7
ols.
Mad id, Imp. Real.
121
La
dependencia social
hispanos habían acep ado unánimemen e el con agio como o ma de
p opagación de las epidemias de ieb e (84).
En es e pun o enían conside ación de
epidémicas
las en e medades
«...
que a acan a muchas pe sonas al mismo iempo
y
que son p oducidas
p incipalmen e po el ai e que nos odea)) (85).
Dichas en e medades epidémicas se di e enciaban ne amen e de las
en e medades con agiosas 'po su o igen (un i us en el úl imo caso,
en e
al
ai e del p ime o)
y
po su momen o de apa ición, pues o que
c..
las epidemias an solamen e comienzan
y
cesan en pe íodos ijos que
co esponden exac amen e con cie os cambios en las es aciones
...
Es e
pe íodo a ía según la si uación geog á ica de cada país...)) (86).
Como podemos obse a , es as opiniones se co esponden con las
esis neohipoc á icas expues as po Thomas Sydenham (1 642- 1689) que
an a epe cusión encon a on du an e el siglo
XVIII
y man u ie on
du an e buena pa a del
XIX
(87). Sin emba go, pa a el ((Hipóc a es
inglés)), la cons i ución a mos é ica e a sólo
causa gene al
de una epide-
mia, como la pes e de 1665-66, a la que debía añadi se necesa iamen e,
como
causa pa icula ,
un miasma o i us o iginado en un apes ado y
ecibido de modo media o o inmedia o po los sanos (88). Es a
conexión en e epidemia
y
con agio en ó en c isis en F ancia a aíz de
las expediciones mili a es napoleónicas y la acepción
con agio
quedó
limi ada a las en e medades ansmi idas
(L..
po el con ac o p eciso...)) (89).
La causa de las epidemias, en cambio, es aba ligada
al
ai e, bien en
o ma de ((cons i ución a mos é ica)), bien en o ma de
in ección,
es deci
a
«...
la acción que p oducen en la economía animal las pa ículas dele é-
eas espa cidas en el ai e» (90).
(84) C . M.
y
J.
L. PESET,
op. ci .,
pp. 155-174.
(85) HURTADO DE MENDOZA
y
MARTÍNEZ CABALLERO,
op. ci .,
ol.
2,
p. 31.
Rep oducen las opiniones de Cha les McLean (ca. 1766-1825), ac i o polemis a en la
España del T ienio ace ca de la p oblemá ica del con agio.
(86)
Op. ci .,
p. 36.
(87) C .
G.
MILLER (1962) ((Ai s, Wa e s and Places)) in His o y,
J.
His . Med,
17,
129-140.
(88) C . la aducción de
las
Obse a iones Medicae
(1676), de T. Sydenham en
Sydenham,
Encyclopédie des Sciences Médicales, 7.e di . -Collec ion des Au eu Classiques-
Pa is, 1835, p. 66; ambién en P. Laín En algo
y
A. Alba acin (eds.) (1961)
Sydenham,
Mad id, C.S.IC., p. 180.
(89) M. Codo niu (1831)
A iso p e en i o con a el cóle a-mo bo o sea medios de lib a a los pueblos
de
España de es a en emedad
...,
ms. AANM, ca p. 40.
(90)
M.
HURTADO DE MENDOZA (1 840)
Vocabula io Médico-Qui ú gico o Dicciona io de
Medicina
y
Ci ugla
...,
Mad id, Boix., p. 506. Es ep oducción ex ual de la de inición
122
ESTEBAN
RODRÍGUEZ
OCAÑA
Dichas pa ículas p o end ían de dis in os (( ocos de in ección)),
cons i uidos po luga es donde se p oducían p ocesos de pu e acción
(aguas es ancadas, acúmulos de basu a) o hacinamien o de pe sonas
(hospi ales, cua eles, cá celes). T adicionalmen e se denominaban
miasmas, especialmen e cuando el oco e a animal,
o
bien e lu ios o
emanaciones en o os casos. Has a la época que comen amos, p ime
e cio del siglo
XIX,
no exis ió con adicción en e los concep os de
miasma, in ección
y
con agio, pues o que se denominaban miasmas
los
agen es
del
con agio,
el cual podía ealiza se po el ai e (91).
Al
man eni-
mien o de dicha adición en la gene alidad de los au o es ingleses del
momen o
( id.
sup a
n.
43)
se debió la queja de Ma eo Seoane
(1
79
1
-
18
7
0)
-exilado en las Islas B i ánicas- en sen ido de que
(L..
usan la palab a in ección en la signi icación de con agio...))
(92).
Pues o que, según o o au o ,
«No se puede admi i en ningún caso que el i us con agioso pueda
mezcla se con el ai e, pues en onces se con undina con la in ec-
ción...))
(93)
se achaba de e óg ados e igno an es a los pa ida i~os del con agio
según F acas o o, acusándolos de compa i
«...
una ulga p eocupación de siglos...))
(94)
ca en e de alidez cien í ica. Los a ances de la quimica, pa ecían
co obo a la posición de los de enso es de la in ec6ón miasmá ica al
econoce el ca ác e alcalino de los apo es pu e ac os, pe mi iendo el
empleo de sus ancias ácidas como desin ec an es
(95).
dada po J.
B.
N.
NACQUART
(1
780-1853)
en el
Dic ionnai e des Sciences Médicales,
Pa is,
ol.
33
(1
8 19),
páginas
353-362.
Pa a una discusión gene al de la his o ia del concep o,
id.
0. TEMKIN,
op. ci .
(91)
Po ejemplo, BALLANO,
op. ci .,
ol.
5,
p.
392,
de ine los miasmas como
«...
cue pos
sumamen e su iles que se han supues o e an los p opagado es de las en e medades
con agiosas...)). Se debió
al
Essay on he mos e ec iue means o P ese ing he heal h
...
and a
disse a ion o i e and in ic ion
(1 757)
de JAMES LIND
(1
7 16-1 794)
Ila ein oducción del
an iguo é mino g iego en la medicina mode na, en el sen ido de ((semillas de
con agio)); C . N. HOWARD-JONES
(1977)
F acas o o and Henle: a eapp aisal o
hei con ibu ion o he concep o communicable diseases,
Med. His .,
21,
61-68.
(92)
M.
SEOANE
(1832)
pp.
79
y
133;
en el ecino con ex o incluy6
al
alemán HUFELAND
(1
762-1 836),
quien a i maba que miasma e a «el p incipio con agioso de las en e me-
dades epidémicas)).
(Enchy idium Medicum ou manuel de médecinep ac igue,
Pa is,
1838,
lib.
P. Lucas, pp.
100- 10
1).
Den o de la misma adición hay que inclui los
Nue os elemen os
de
Higiene
(Mad id, Vda. e hijos de Calleja,
1829)
de' CHARLES LONDE
(1795-1862),
quien c eía que los miasmas podían p oduci a ecciones an o pu amen e epidémicas
como epidémicas
y
con agiosas.
(93)
J.
FERNANDEZ
ALVAREZ
(1830)
Dise acidn de la pes e y su p eseniacibn,
ms. AANM,
ca p.
39.
(94)
M. CODORNIU
(1831),
op. ci .
(95)
C .
J.
L.
CARRILLO, P. RIERA y R. GAGO
(1977).
La in oducción en EspaAa de las
La
dependencia social
123
La opinión del gobie no
y
de la clase médica o icial en España e a
a o able a la conside ación del cóle a como en e medad epidémico-
con agiosa en el sen ido adicional, es deci , aquélla de la que había
que lib a se median e el exclusi o ecu so de aislamien o. En ese
sen ido es u ie on odas las mani es aciones públicas ace ca de la
en e medad en 183
1
y
1832, en e ellas sendos in o mes de las Acade-
mias médicas de G anada (96), de Cádiz (97)
y
de Se illa (98). La
memo ia que Manuel Codo niu Fe e as (1 788- 1857), ecién uel o del
exilio a que se io o zado po su idea io libe al, di igió en oc ub e de
183 1 a la Academia de Mad id, en la que c i icaba el excesi o apego a las
medidas de incomunicación
y
de inía el cóle a como en e medad
epidémica (que
a eces,
podía se con agiosa), no ob u o pe miso pa a
publica se. Según su au o , al ci cuns ancia ue debida a dicha posición
eó ica (9
9).
En 1832, el
Dia io Gene al de las Ciencias Médicas,
edac ado po
P.
F.
Monlau (1 808-1 87 1) en Ba celona, descomponía en cua o los posibles
mecanismos de ex ensión del cóle a, a sabe : disposición indi idual,
in ección, epidemia
y
con agio (100). O as sie e publicaciones mono-
g á icas sob e cóle a apa ecidas en 1832, en e 18 localizadas, se
decan a on explíci amen e en con a de la exis encia de
au én ico
con a-
gio en dicha en e medad; de dichas publicaciones, las que son de au o
español, es án e e idas a la expe iencia adqui ida an e el mal en ie as
ajenas (101). La medicina o icial ni siquie a se pe mi ió duda de sus
plan eamien os: así, la Academia de Cas illa la Nue a p emiaba una
memo ia de M. González Sámano que de endía a do osamen e. la
na u aleza con agiosa del cóle a (102).
Las dudas comenza on a lo ece coincidiendo con la apa ición de
casos de es a en e medad en e i o io peninsula . A lo la go de 1833,
hipó esis miasma icas y p ác icas umiga o ias. His o ia de una polémica
U.
M. A éjula-
M.
J.
Cabanellas)
Medicina e His o ia
(2.a ep.),
3,
núm. 67.
(96) Expedien e o mado pa a con es a a las p egun as hechas a la Real Academia po la
supe io idad sob e el cóle a mo bo de la India. Año de 1832. AAMG, R. 15.
(97)
Des@ción de los sín omas con que la cóle a-mo bo indiana pes ilencia1
...
(mayo 1832).
(98) Ci cula comunicando la apa ición del cóle a en Pa ís, AAMS, leg. 1832.
(99) M. CODORNIU (1849)
A iso p e en i o con a el cóle a epdémico,
Mad id, imp. Fuen e-
neb o, in oducción sin pagina .
(100)
Op. ci .,
7,
248
y
SS.
(101) F. CASAS (1 832)
Memo ia sob e el Té ano
...
conocido con el nomb e de cóle a mo bo
y
padecido en
las Islas Filipinas,
Mad id, Imp. Real; A. FALP (1 832)
Memo ia desc ip i a del cóle a mo bo
epidémico
...
que aJije ac ualmen e la Eu opa
( e e ida al caso de Polonia), Mad id, M.
,
Bu gos; M. SEOANE (1832)
In o me ace ca de los p incipales enómenos obse ados en la
p opagación del cóle a indiano po Ingla e a
y
Escocia
...,
Lond es, Holmes.
(102) El elemen o asmiso i ía ehiculado, según dicha memo ia, en ómi os y deposicio-
nes.
Opúsculo sob e el con agio
...,
ms. (1832), AANM, ca p. 40.
124
ESTEBAN
RIODR~GUEZ
OCANA
los médicos de Vigo discu ie on la na u aleza
con agiosa! o epidémica
del
mal que a ec ó sus cos as. An e la inexis encia de con ac os en e las
poblaciones más a ec adas (Vigo, Mu os, Redondela y Pon e ed a),
deduje on:
«...
o o da o (más) pa a c ee que la en e medad ule desa ollada allí
mismo; en cuyo caso es p eciso c ee que es
es acional,
o que si uese el
cóle a, se p oduce espon áneamen e, lo que ale an o como deci no se
con agioso,
pun o que se agi a has a aho a con muchísimo calo » (103).
La Academia de G anada, p oponiendo un plan p o ilác ico con a
el cóle a en sep iemb e de 1833, aducía que
(L..
el Cóle a-mo bo es una en e medad epidémica y no con agiosa
...
Po
lo cual las medidas coe ci i as de incomunicación son en ajosas, pe o no
segu as
...
»
(104).
La opinión cambiaba de signo a medida que el cóle a se ex endía
po la Península. Dos es imonios pueden se ilus a i os de la gene a-
lización de es e cambio, los de los médicos de Puen e Genil y Bui ago,
D es. Al a ez de So omayo y González Sámano espec i amen e. Pa a
el p ime o, en mayo de 1834,
«El cóle a mo bo no se asmi e de un indi iduo a o o po con agio. Se
asmi e po in ección
...
siendo los miasmas colé !icos especialmen e
olá iles
...
sie e días debe se el máximo de las obse aciones sani-
a ias...))
(105).
El segundo, desde sus opiniones con agionis as de 1832, pasó a
pos ula , en el e ano de 1834:
«Que su causa e icien e exis e en la a mós e a y que po lo an o es de
ca ác e epidémico y no con agioso, azón po la quie han sido inú iles,
cuando no pe judiciales, las medidas de aislamien o..
.
»
(1
06).
Recién undado (en junio de 1834), el
Bole ín de Medicina, Ci ugzá
y
Fa macia,
se p opuso man ene una in o mación ((comple a y se ena))
sob e las cues iones ela i as al cóle a. Al mani es a su in ención
(núme o
5),
apos illaba:
«Según las no icias que enemos
...
el cóle a ha apa ecido casi simul á-
neamen e en in ini os pun os de la a.s a ex ensión de las Andalucías,
(103) V.
GONZÁLEZ
(1833)
Con inuación de la memo ia his ó ica de la enj medad que apa eció en
Vigo el
19
de ene o de
1833,
2.a
pa e m.s., AANM, ca p. 41. Sub ayado po mi.
(104)
J.
N. TORRES (1831)
Dic amen
...
dado a es a Jun a Supe io de Sanidad
...
sob e las
p eocupaciones
y
mé odo cu a i o que debe adop a sepa a el cóle a mo bo indiano,
G anada, Imp.
del Ejé ci o, páginas 3-4.
(105) Ci . en A. ARJONA CASTRO (1979)
Lapoblación de Có doba e?z el siglo
XIX.
Sanidady c7isis
&mog á ica en
la
Có doba decimonónica,
Có doba, Publ. del Ins i u o de His o ia
de
Andalucía, pp. 6 1-62.
(1 06)
Memo ia his ó ica del cóle a-mo bo epidémico con la exposición, sín omas, na u aleza
...,
y
medios de
p ecaución,
ms. AANM, ca p. 47. Publicada como
Memo ia his ó ica del cóle a-mo bo
epidémico,
Mad id (1834), Ve ges, ci a en p. 94.
125
La
dependencia social
Ex emadu a, Mancha y eino de Mu cia, si bien no es an ma ado como
el que einó en el año p óximo pasado. Es as dos ci cuns ancias
...
nos
hacen duda de la p opagación del cóle a po con ac o, o
lo que es lo mismo,
de su p opiedad con agiosa,
y
de la e Ecacia
y
u ilidad de los co dones suni anos.
))
(Sub ayado po mí.)
Señalemos, po hace le jus icia, que únicamen e la Academia
mé-
dica de Se illa
y
miemb os asociados de la misma como el D . López de
Cas o man u ie on con i meza su p imi i a posición ace ca del
ca ác e con agioso del cóle a, a i mando su con e sión simul ánea en
epidemia g acias a ello
(107).
El es o de los p o esionales que u ie on
con ac o con la en e medad -y con el pa icula conejo sani a io de la
misma- se decla a on explíci amen e
en con a de ambas cosas: la hipó esis
del con agio
y
las medidas de incomunicación.
3.2.
La esis encia a diagnos ica cóle a asiá ico
Ya hemos is o cómo, a medida que la amenaza de cóle a se
p ecisaba, los médicos ad e ían de la poca u ilidad de las medidas
coe ci i as. Pa ece ob io que en dicha conside ación u o singula
impo ancia la oposición con que el medio social a on aba las medidas
eguladas pa a hace en e al mal. Mas, una ez p esen ado és e en e la
población donde esidían las Academias -el cue po o icial pa ida io
acé imo de la eo ía del con agio- ;cuál ue su ac i ud p ác ica an e el
necesa io cumplimien o de las leyes sani a ias?
En sín esis, podemos deci que ue un ejemplo de
esis encia pasi a
en e a unas disposiciones ín imamen e desac edi adas: discu ie on
has a la saciedad el diagnós ico exac o de la en e medad einan e,
obs aculizando de ese modo las p e oga i as ejecu i as de la Adminis-
ación. Se dio la cu iosa ci cuns ancia de que las au o idades, p esio-
nadas po su Minis e io
y
po el clamo popula an e la mo andad
c ecien e, se ie on imposibili ados de aplica las medidas legalmen e
es ablecidas, pues
«...
los que debían decla a la en e medad dije on y dicen no exis i
con agio...))
(108).
Du an e el b o e ocu ido en Galicia en el in ie no de 1833, los
médicos decidie on
(107)
J.
M.
LÓPEZ
DE
CASTRO
(1834)
B e e exposici6n del cdle a-mo bo asiá ico!.. con unas lige as
,
conside aciones ace ca de su con agiabilidad,
Se illa, Ma iano Ca o;
AAMS,
legs.
1832,
1833-1, 1833-2, 1834-2
y
1834-3
passim.
(108)
O icio de la
J.
S.
de G anada
al
Minis e io de Fomen o,
8
de eb e o de
1834,
El Vapo ,
núme o
23.