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Antanas Salys ir žodynas

Aldonas Pupkis

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KALBA ALDONAS PUPKIS Instituto de la Lengua Lituana ANTANAS SALYS Y EL DICCIONARIO1 EN EL 110.º ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO PALABRAS CLAVE: léxico, lexicografía, normativización, neologismos. Antanas Salys (21 de julio de 1902, en Rekėtė, actual distrito de Kretinga – 31 de julio de 1972, en Filadelfia, EE. UU.), uno de los lingüistas lituanos más destacados del siglo XX, realizó importantes contribuciones a numerosos campos de la lingüística lituana. Ante todo, se le recuerda como uno de los investigadores que más aportaron a la dialectología lituana sincrónica y diacrónica, elevando toda la disciplina a un nivel cualitativamente nuevo. En los años de preguerra, Salys trabajó con especial intensidad en el ámbito de la onomástica lituana: organizó la recopilación de topónimos a partir del habla viva, investigó el origen de topónimos, antropónimos y otros nombres propios, estableció sus formas normativas y contribuyó notablemente a la normalización de los nombres de lugares habitados y los apellidos de la región de Vilna. Junto con otros, preparó diccionarios de esta especialidad y diversas listas de nombres propios. 1 El artículo se preparó en el marco del proyecto «Juozas Balčikonis, lexicógrafo» (n.º LTI-5-14), financiado por el Consejo de Investigación de Lituania. A. PUPKIS. Antanas Salys ir žodynas 9 En los artículos de carácter panorámico y enciclopédico dedicados a Antanas Salys se destaca su contribución también a otros ámbitos de la ciencia y la práctica lingüísticas: la lexicología y la lexicografía, la terminología, la fonética y la pronunciación, la lingüística general, la cultura de la lengua, entre otros. Se señala que fue un científico de intereses muy amplios y grandes ambiciones, que dominaba bien los métodos de investigación lingüística de su época y que, en sus trabajos, vinculaba con destreza el estudio de la lengua actual con una perspectiva histórica. La capacidad de este lingüista para fundamentar sus afirmaciones en datos históricos de la lengua hace que muchos de sus trabajos resulten especialmente atractivos para los lectores. Además, el estilo lingüístico tan singular de los trabajos de Salys también cautiva a los lectores y lo distingue de casi todos los lingüistas de su época como un estilista refinado. Se puede hablar de Antanas Salys como lexicógrafo desde varios puntos de vista: por una parte, desde la perspectiva de la lexicología, como historiador de palabras —investigador de sus orígenes—, intérprete y normativizador de sus significados, investigador de los recursos y las perspectivas de formación de neologismos, y maestro en la creación de palabras nuevas. Por otra parte, tampoco se pueden pasar por alto sus trabajos lexicográficos: como profesional, fue uno de los numerosos compiladores y editores de diccionarios y glosarios; como teórico, fue uno de los creadores de los fundamentos teóricos del gran Lietuvių kalbos žodyno, así como historiador de la lexicografía general y lituana. La relación de Antanas Salys con el diccionario —con la lexicología y la lexicografía— fue distinta en las diversas etapas de su vida como lingüista. Al parecer, debido a las circunstancias y a las diferentes necesidades lingüísticas de la sociedad, trabajó unas veces en la preparación de diccionarios y otras en la explicación y normalización de palabras. Su primer encuentro con este campo fue a través del trabajo lexicográfico de Kazimieras Būga. Como estudiante talentoso que acababa de iniciar sus estudios superiores en la Universidad de Lituania, Salys fue invitado a ayudar a Būga en la preparación del Lietuvių kalbos žodyno que este había comenzado; trabajó como secretario de la redacción del Diccionario. Tras la muerte de Būga, se le encomendó examinar y describir el archivo del lingüista. Así surgió el artículo «El legado escrito del profesor K. Būga», publicado en la colección de trabajos científicos Tauta ir žodis (t. III, 1925, pp. 564–577; véase Salys 1985: 136–154). Esta publicación se convirtió en una fuente importante no solo para la biografía científica de Būga, sino también para la historia del gran Lietuvių kalbos žodyno. Más tarde, debido a sus estudios en la Universidad de Lituania y en el extranjero, el contacto de Salys con la lexicografía se interrumpió durante varios años. Al regresar de sus estudios en Alemania, tuvo que dedicarse a la labor pedagógica y, además, le aguardaban vastos campos aún sin cultivar en la práctica lingüística. Primero comenzó trabajando en la comisión de ortografía y, después, se incorporó a la actividad organizada de promoción de la cultura de la lengua estándar; sería difícil imaginar el contenido de la revista Gimtosios kalbos de aquella época o la actividad de la Sociedad de la Lengua Lituana sin los artículos, textos breves y diversas ponencias de Salys. Fue miembro de la 10 KALBOS KULTŪRA | 85 asesor lingüístico del Consejo, miembro y consultor de diversas comisiones lingüísticas y colaborador de numerosas publicaciones periódicas. De esta última actividad cabe destacar la «Sección lingüística» publicada en 1938 en el diario Lietuvos aidas. En ella, desde el 24 de enero hasta el 12 de noviembre de ese año (excepto los meses de julio a septiembre y la mitad de octubre), el periódico publicó a diario (con pocas excepciones) artículos de Salys, más o menos extensos, sobre cuestiones actuales de práctica lingüística (véase Salys 1979: 290–366). Una parte considerable de ellos también aborda diversos aspectos del vocabulario. En estos artículos, así como en la «Sección de preguntas» publicada en Gimtoji kalba (véase Salys 1979: 209–289), y en otros escritos aparecidos en publicaciones periódicas, se perfilaban las principales ideas de Salys sobre la normalización y el cultivo de la lengua, así como los fundamentos teóricos y los principios de esa labor. En este ámbito se mostró como un firme partidario de lituanizar el vocabulario de la lengua lituana y de incorporar los principios de la lengua viva a toda la labor de práctica lingüística. Una de las directrices de su método de trabajo era prestar atención constante al origen de las palabras, mantener un vínculo estrecho entre la estructura (formación) de las palabras y su semántica, y fundamentar con especial solidez los hechos y las propuestas analizados. Desde este punto de vista, la práctica lingüística lituana dio un gran paso adelante en comparación con la corrección superficial de cuestiones léxicas que por entonces era habitual en la prensa y en el trabajo editorial. Además, hay que señalar que Antanas Salys, al igual que otros lingüistas de la escuela de Gimtoji kalba, presentaba sus recomendaciones no como obligatorias, sino como orientativas; por tanto, se seguía más bien una vía de cultivo de la práctica lingüística que una de corrección. Tampoco debería olvidarse que Antanas Salys fue editor de una importante publicación de práctica lingüística de la época, Kalbos patarėjas (1939), junto con Pranas Skardžius; Salys «se encargó principalmente de editar» las páginas 28–46 del cuadernillo (véase Salys 1979: 371). Las cuestiones léxicas tampoco le fueron ajenas tras su emigración a Occidente: también publicó numerosos trabajos valiosos en la prensa lituano-estadounidense. Entre ellos resulta importante para conocer las ideas del lingüista un artículo conservado en manuscrito, «Neologismos de la lengua lituana contemporánea» (en inglés), publicado en el tomo I de sus Raštai (1979: 165–169). Basándose en las afirmaciones de este artículo, así como en otras correcciones y propuestas suyas publicadas en la prensa, ya se ha intentado valorar en cierta medida la labor de Antanas Salys en este ámbito (Pupkis 2010: 201–208); pero, en general, su legado en la historia de la práctica lingüística sigue poco estudiado y aguarda estudios más exhaustivos y sistemáticos. También es lamentable que hoy este legado apenas tenga presencia en el discurso actual sobre la práctica lingüística. Antanas Salys también dejó una huella propia en la historia de la lexicografía lituana. En primer lugar, entró en contacto con este ámbito al terminar sus estudios en Alemania. Pranas Skardžius, compañero de estudios de Antanas Salys, esperaba convertirse en director y editor de la nueva etapa de elaboración del gran Lietuvių kalbos žodynas y A. PUPKIS. Antanas Salys ir žodynas 11 (véase Pupkis 2012: 106), había repartido las tareas con Salys y planeaba que este pudiera encargarse de la preparación del diccionario menor2, además de ser uno de los editores del gran diccionario. Cuando el Ministerio de Educación nombró editor a Juozas Balčikonis, esos planes se truncaron, pero poco después ambos tuvieron que participar en el debate sobre las cuestiones teóricas del gran diccionario cuya preparación comenzaba. Diversas fuentes indican que, al inicio de la labor editorial del Diccionario (aproximadamente en 1932–1933), el editor Juozas Balčikonis y los jóvenes docentes de la Universidad Vytautas Magnus, Pranas Skardžius y Antanas Salys, debatieron en la redacción cuestiones teóricas y prácticas relacionadas con el diccionario. No se sabe con exactitud de qué se habló ni qué se decidió; al parecer, no se redactaban actas y contamos con pocos recuerdos de quienes vivieron aquellos acontecimientos. A partir de datos dispersos se sabe que «contribuyeron a elaborar el modelo del diccionario» (Napalys Grigas. – Dėk žodį prie žodžio 2006: 194), debatieron sobre la estructura del diccionario y la inclusión de préstamos antiguos (Skardžius 1997: 601), así como sobre la presentación de los verbos por familias de palabras o en orden alfabético (Aleksandras Žirgulys. – Dėk žodį prie žodžio 2006: 209–210). Volvió a vincularse con el Lietuvių kalbos žodynas cuando en 1939 se fundó en Kaunas el Instituto de Estudios Lituanos y la redacción del Diccionario pasó a depender de esa institución. Antanas Salys, primero como jefe de la sección de lengua del Instituto y, desde el 3 de diciembre de 1941, como director del Instituto, pasó a ser superior directo del editor del diccionario, Juozas Balčikonis. Al principio, las relaciones entre ambos lingüistas fueron normales, pero más tarde derivaron en un enfrentamiento y una hostilidad absoluta. Aquí hay que recordar las antiguas discrepancias de Balčikonis con Pranas Skardžius acerca del diccionario (más detalles en Pupkis 2012: 108 ss.). Skardžius, quizá resentido por no haber sido nombrado editor del diccionario, había reprochado repetidas veces a Balčikonis en la prensa, desde los años anteriores a la guerra, ciertas deficiencias (sin especificarlas) de la obra en preparación, y subrayaba constantemente que el diccionario debía publicarse con una ortografía normalizada (reformada), de la cual él mismo era uno de los autores. Estas cuestiones ortográficas empezaron a debatirse en cuanto se fundó el Instituto de Estudios Lituanos. Sin embargo, las deliberaciones se prolongaron y, debido a los desacuerdos, incluso se quiso destituir a Balčikonis de su cargo de editor3. A pesar de todo, en las difíciles circunstancias de las transformaciones históricas, el tomo I del diccionario se publicó con la ortografía antigua, elegida por Balčikonis. 2 Ya en vida de Kazimieras Būga se planeaba preparar, junto al gran diccionario, un diccionario menor de la lengua lituana destinado a fines prácticos. Durante mucho tiempo, así se denominó en la prensa y en diversos documentos esta obra lexicográfica práctica concebida por los lingüistas. Cuando se preparó, varias décadas más tarde, recibió el título de Dabartinės lietuvių kalbos žodynas (1954). 3 Así se hizo durante las últimas semanas de la primera ocupación soviética, pero, con la llegada de los alemanes, Balčikonis fue restituido en el cargo. 12 KALBOS KULTŪRA | 85 la ortografía jablonskiana. Al preparar el segundo tomo, los directivos del instituto anunciaban constantemente planes para mejorar la edición del diccionario e implantar la nueva ortografía. Empezaron a llevarlos a la práctica en el verano de 1942: a propuesta del director Antanas Salys, alegando que el trabajo era demasiado amplio para un solo redactor jefe, se constituyó una Comisión Científica Auxiliar (fueron nombrados para ella Juozas Balčikonis, Antanas Salys, Pranas Skardžius, Janas Otrembskis (Otrębski) y Petras Jonikas), encargada de resolver cuestiones relativas a la estructura y la ortografía del diccionario. Los miembros de la comisión se repartieron las tareas: Salys, por ejemplo, debía ocuparse de la presentación (transposición) de las formas dialectales (Lyberis 2009: 268), la acentuación y los verbos transitivos e intransitivos (ibíd., p. 272), la identificación de préstamos y homónimos, la presentación de adjetivos sustantivados, etc. (Kruopas 1973: 259). 4 Según afirma Antanas Lyberis, «J. Balčikonis esperaba de la comisión una ayuda verdaderamente científica» (Lyberis 2009: 272), pero cuando en la segunda sesión se planteó la cuestión de la reforma ortográfica, en la tercera sesión, el 14 de octubre de 1942, el editor expresó una opinión discrepante y dejó de asistir a ellas. Cuando la comisión examinó y aprobó muy rápidamente la nueva ortografía, esta fue ratificada por la Academia de Ciencias y firmada por el entonces consejero de Educación (ministro), Balčikonis se negó a utilizarla y abandonó el instituto.5 Cabe pensar que aquellos desacuerdos surgieron principalmente de la oposición entre Pranas Skardžius y Juozas Balčikonis, existente desde hacía tiempo, y que se agudizaron por la obstinación y las ambiciones de ambos lingüistas. Al final, todo desembocó en una disputa casi vana sobre si escribir o no la consonante j en la raíz de tres palabras conocidas (bjaurus, pjauti, spjauti). Antanas Salys se vio envuelto en todo aquel embrollo en calidad de jefe administrativo y apoyó a Skardžius, no a Balčikonis, aunque actuó en ello con relativa corrección. Ese antagonismo no podía contribuir a que la preparación del diccionario avanzara sin tropiezos. Ante todo, enfrentó a los miembros de la redacción. Cuando los directivos del instituto les ordenaron corregir la ortografía de textos del diccionario ya preparados, se dividieron en dos bandos: unos apoyaban a Skardžius y Salys, mientras que los demás no querían oponerse públicamente a 4 Desde el 28 de septiembre de 1942 hasta el 2 de julio de 1943 se celebraron en total 44 sesiones de la Comisión Científica Auxiliar. En ellas se aprobaron primero los principios fundamentales de elaboración del diccionario establecidos por Balčikonis; después se examinaron algunos casos del tomo I, ya publicado, y, sobre todo, los textos del tomo II que se estaba editando. Se señalaron numerosos errores e imprecisiones de diversa índole, en particular aspectos que debían corregirse en el tomo II en preparación. Más tarde, los editores de los tomos II y siguientes aprovecharon con éxito estas observaciones en su trabajo. 5 Todas estas vicisitudes entre la Comisión Científica Auxiliar y el editor del diccionario se prolongaron durante mucho tiempo. Todos o casi todos sus documentos se encuentran en archivos, por lo que cabe esperar que una exposición detallada de su contenido y la publicación de los propios documentos ayuden a comprender mejor la atmósfera que reinaba entonces en el Instituto de la Lengua Lituana y llenen la laguna que aún persiste en la historia del Diccionario de la Lengua Lituana. A. PURKIS. Antanas Salys ir žodynas 13 de la redacción. En los años de guerra, aquello era un lujo excesivo. Si se incluye el periodo durante el cual, por decisión de Salys, se suspendió temporalmente la impresión del diccionario, esas ambiciones innecesarias hicieron perder varios años preciosos de preparación y publicación de la obra. Además de la división interna del instituto, el enfrentamiento también llegó a la prensa. Sin mencionar los debates de preguerra y de tiempos de guerra entre Skardžius y Balčikonis en la prensa periódica, hay que decir que Antanas Salys publicó sobre estos asuntos un solo artículo. Fue una respuesta al antiguo secretario de redacción Napalys Grigas, a propósito de las críticas que este dirigió en su artículo (Grigas 1944) contra la Comisión Científica Auxiliar. Al parecer, a Antanas Salys le molestó que Grigas acusara a la comisión de limitarse a corregir el texto del diccionario, sin hacer nada más, y afirmara que no veía pruebas de que la comisión hubiera justificado su existencia. Salys reaccionó rápidamente y publicó el artículo «Aclaración sobre los asuntos del Diccionario de la Lengua Lituana» (Salys 1944). En él, el autor intentó justificar la necesidad de la comisión y sostuvo que Balčikonis no había sido apartado de la edición, sino que él mismo no cumplía sus funciones, por lo que la comisión se ocupaba ahora de la edición y la impresión del diccionario. Entre otras cosas, también replicó con acritud a Grigas que el equipo de redacción se había dispersado de manera parecida a como lo había hecho el propio Grigas, quien, pese a recibir un sueldo muy bueno, había sido el primero en dejar el trabajo para irse a un lugar donde se viviera mejor; y que, como persona ajena, no le correspondía preocuparse por el paradero del fichero del diccionario. Al resumir esta sucesión de desacuerdos entre los dos grupos de lingüistas, habría que decir que, en parte, ambos tenían razón. La creación de la Comisión Científica Auxiliar fue un hecho positivo para la preparación del diccionario, pues su labor permitió mejorar posteriormente algunos aspectos de su edición. Sin embargo, debido al empeño de la comisión en reformar la ortografía en plena guerra y aplicarla al diccionario, dar prioridad a esa tarea no produjo resultados positivos: la obstinación y las ambiciones de ambas partes solo retrasaron la preparación y publicación del diccionario. Aquí podríamos, sin mencionar otros aspectos, citar un fragmento de la respuesta de Balčikonis a Salys sobre las afirmaciones de su artículo: «Opinaba que cambiar la ortografía durante la guerra era, en general, un disparate. En muchos lugares dije que, durante la guerra, casi valía más publicar el diccionario incluso con erratas de imprenta; estas podían corregirse más tarde, pero, si se perdían las fichas con las palabras, no habría dinero capaz de recuperarlas. Pero las instituciones científicas siguieron otro camino» (Balčikonis 1978: 188). En este caso, Juozas Balčikonis demostró ser mucho más perspicaz. Además de contar con el apoyo de otras personas en la prensa y en cartas dirigidas a la redacción, el fichero del diccionario afrontó realmente un peligro enorme, y el protagonista principal en este asunto fue precisamente Antanas Salys. 14 KALBOS KULTŪRA | 85 En marzo de 1943, cuando las autoridades de ocupación alemanas cerraron la Academia de Ciencias y el personal del instituto se dispersó, los bienes del instituto y una parte importante de ellos —la ficha del Diccionario de la lengua lituana— quedaron en peligro. Ante la proximidad del frente y los posibles bombardeos de la ciudad, el director Salys comprendió que había que sacar las fichas del instituto y esconderlas en algún lugar (y, si llegaba el caso, quizá incluso trasladarlas al extranjero). En otoño de 1943, una parte de las fichas fue llevada a Salantai, a casa de un sacerdote conocido, y más tarde otra parte se escondió en Kaunas, en la iglesia de San Antonio. El propio Salys se retiró a Occidente en 1944 sin decirle a nadie dónde se habían escondido las fichas. Tras la segunda ocupación soviética de Lituania y la reanudación de las actividades de la Academia de Ciencias, se emprendió la búsqueda de las fichas del diccionario. Gracias a los esfuerzos de los grupos de trabajo constituidos, la parte escondida fue hallada en otoño de 1945 en Salantai, y la otra parte, gracias a las gestiones de Antanas Lyberis, a comienzos de 1948 en Kaunas. Así se devolvió a la ciencia un tesoro inmenso, por cuya suerte Balčikonis había temido anteriormente. Toda esta historia está contada con detalle en los recuerdos de quienes participaron en la búsqueda; se publicaron los documentos relativos a la recepción de las fichas (Kniūkšta 2007), y Antanas Balašaitis la expuso de forma resumida en un artículo (Balašaitis 2010). De ella puede concluirse que Salys se tomó muy en serio este patrimonio acumulado por la sociedad, se esforzó por protegerlo de la pérdida o la destrucción e hizo grandes esfuerzos con ese fin. Puede disculparse al director por no haber informado a nadie en Lituania del lugar donde estaban las fichas, debido a la urgencia, y alegrarse de que no les ocurriera nada malo. En cualquier caso, hoy todos esos acontecimientos se han ensamblado admirablemente en uno de los más interesantes relatos detectivescos lingüísticos de la cultura lituana. Tras abandonar Lituania y continuar después con éxito su labor académica, Salys no dejó de ocuparse de los asuntos relacionados con la ciencia y la práctica de la lengua lituana. Además de los trabajos ya mencionados, cabe destacar otras tres líneas de trabajo que desarrolló en este campo. Una de ellas es el exhaustivo artículo «Diccionario», publicado en la llamada Enciclopedia Lituana de Boston (vol. XV, 1968) (Salys 1985: 213–244), una especie de estudio sobre el léxico lituano y la historia de la lexicografía. En él se trata primero, además de observaciones generales, de los amplios cambios del léxico lituano durante los años de la ocupación soviética y se evalúan críticamente muchos de los neologismos de aquella época. La sección sobre la historia de la lexicografía presenta los tipos de diccionarios y reseña los diccionarios lituanos publicados hasta entonces. Se dedica mucho espacio a la historia del gran diccionario. Incluye datos importantes sobre su historia desde la aparición del tomo I, mencionados únicamente por Salys. Entre otras cosas, también se describen las dos versiones del tomo II del diccionario que circulaban en el uso y se señalan sus diferencias. Además, la sección de lexicografía trata de la edición de 1954 del Diccionario de la lengua lituana actual, A. PURKIS. Antanas Salys ir žodynas 15 cuyos orígenes se sitúan en el Instituto de Estudios Lituanos de antes de la guerra y cuya aparición, en general, se valora positivamente. Cabe subrayar que en el estudio en cuestión Salys no evalúa en ningún momento el trabajo de Balčikonis, sino que solo lo menciona como editor del diccionario; en todo el texto se percibe una postura claramente antisoviética, y se muestran los esfuerzos de las autoridades de entonces por politizar la preparación del diccionario y convertirlo en sirviente de la ideología. Por otro lado, este trabajo de Salys constituye el primer estudio sobre el léxico lituano y la historia de la lexicografía lituana en la lingüística lituana: no es exhaustivo, pero sí bastante extenso. Otra área de la actividad de Antanas Salys fue su trabajo en el Diccionario de la lengua escrita lituana bilingüe (lituano-alemán) (1926–1968). Alfredas Senas (Alfred Senn), Maksas Nydermanas (Max Niedermann) y Pranas Brenderis (Franz Brender) comenzaron a prepararlo en 1923. Los tres compiladores prepararon los primeros cuadernos; tras la muerte de Brenderis (1938), trabajaron los otros dos, y a partir de 1947 se les sumó Antanas Salys. Tras la muerte de Nydermanas (1954), Senas y Salys trabajaron en el diccionario y terminaron de publicarlo. Además de su trabajo conjunto (y del texto acentuado por Salys, entre otros resultados de esa labor común), hay que mencionar el suplemento que Salys preparó para este diccionario: una lista de nombres propios (vol. V, pp. 481–560; véase Salys 1983: 185–266). Los compiladores del gran Diccionario de la lengua lituana y de otros trabajos lexicográficos aprovecharon muchos ejemplos y definiciones de este diccionario; el suplemento de nombres propios constituyó una buena base para normalizar todo el repertorio de nombres lituanos. Por lo demás, esta última línea de trabajo de Antanas Salys ha sido poco estudiada por los historiadores de la lingüística y aún espera a sus investigadores y a una valoración objetiva en el contexto general de la historia de la lingüística lituana. Kaip teigia Antano Salio biografas Petras Jonikas (1979: XVII), dirbdamas leksikografo darbą Antanas Salys nuolat jautė istorinės perspektyvos stoką. Todėl dar nebaigus leisti Lietuvių rašomosios kalbos žodyno, Salys pasisakęs norintis parengti trumpą istorinį lietuvių kalbos žodyną. Tuo reikalu 1969 m. lankėsi Lietuvoje, bet žodyno parengti nespėjo. Joniko teigimu, paliko surinktos medžiagos, tačiau daugiau apie ją informacijos neturime. Nėra aišku ir kur dabar ta medžiaga yra. Así pues, los trabajos de Antanas Salys en los campos del diccionario (lexicología) y la lexicografía muestran la amplitud de los intereses del lingüista y no han perdido vigencia. Sus métodos de trabajo —basarse firmemente en los datos de la lengua viva, analizar las cuestiones desde una amplia perspectiva histórica y tener en cuenta el principio de pertinencia de los fenómenos sujetos a normalización— no han quedado anticuados y aún hoy ofrecen mucho en qué reflexionar. En general, el legado de la lingüística lituana podría tener una presencia mucho más amplia en nuestra lingüística actual que hasta ahora. No hay que olvi- 16 KALBOS KULTŪRA | 85 dar que los trabajos lingüísticos de Antanas Salys constituyen el fondo de oro de todo nuestro legado lingüístico, y que aún podrán nutrirse de sus ideas y reflexiones muchas generaciones de investigadores y normativizadores de la lengua lituana. LITERATŪRA B a l a š a i t i s A. 2010: Iš „Lietuvių kalbos žodyno“ kartotekos ir jos saugojimo istorijos. – Gimtoji kalba 7, 29–32. B a l č i k o n i s J. 1978: Rinktiniai raštai 1. Sudarė Aldonas Pupkis. Vilnius: Mokslas. Dėk žodį prie žodžio 2006: Dėk žodį prie žodžio – turėsi žodyną. Atsiminimai apie kalbininką Juozą Balčikonį. Sudarė Birutė Goberienė ir Aldonas Pupkis. Vilnius: Lietuvių kalbos instituto leidykla. G r i g a s N. 1944: Lietuvių kalbos žodynas ir jo redakcija. – Ateitis, kovo 28, 29. J o n i k a s P. 1979: Antano Salio gyvenimo ir mokslinės veiklos pagrindiniai bruožai. – A. Salys. Raštai 1: Bendrinė kalba, XIII–XX. K n i ū k š t a P. 2007: Žodyno kartotekos perėmimo dokumentai. – Gimtoji kalba 11, 27–30. K r u o p a s J. 1973: A. Salio kalbinė veikla. – Lietuvių kalbotyros klausimai 14: Baltų kalbų veiksmažodžio tyrinėjimai, 257–259. L y b e r i s A. 2009: Leksikografijos teorija ir praktika. Sudarytoja Zita Šimėnaitė. Vilnius: Lietuvių kalbos institutas. P u p k i s A. 2010: Antano Salio bendrinės kalbos norminimo pagrindai ir kriterijai. – A. Pupkis. Lietuvių kalbos normintojai ir puoselėtojai. Vilnius: Mokslo ir enciklopedijų leidybos centras, 201–208. P u p k i s A. 2012: Pranas Skardžius ir didysis „Lietuvių kalbos žodynas“. – Acta Linguistica Lithuanica 67, 101–129. S a l y s A. 1944: Paaiškinimas Lietuvių kalbos žodyno reikalu. – Ateitis, balandžio 11. S a l y s A. 1979: Raštai 1: Bendrinė kalba. Redagavo Petras Jonikas. Roma: Lietuvių katalikų mokslo akademija. S a l y s A. 1983: Raštai 2: Tikriniai vardai. Redagavo Petras Jonikas. Roma: Lietuvių katalikų mokslo akademija. S a l y s A. 1985: Raštai 3: Įvairūs straipsniai. Redagavo Petras Jonikas. Roma: Lietuvių katalikų mokslo akademija. S k a r d ž i u s P. 1997: Rinktiniai raštai 2: Bendrinės kalbos dalykai. Sudarė ir parengė Albertas Rosinas. Vilnius: Mokslo ir enciklopedijų leidybos institutas. Gauta 2012 11 24 A. PUPKIS. Antanas Salys ir žodynas 17 ANTANAS SALYS AND THE DICTIONARY Summary Antanas Salys was one of the most famous Lithuanian linguists of the middle and second half of the 20th century prominent in the fields of dialectology, onomastics, phonetics, terminology and standard language codification. The article deals with Salys’ activities in the fields of lexicology and lexicography. Salys made a big contribution to the codification of the Lithuanian vocabulary. He wrote many articles about the origin, word-formation and meaning of various words and created quite a few neologisms many of which became widespread in the usage of the standard language. Salys was keen on the Lithuanization of borrowings and wrote a theoretical article about the principles of neologism creation. As a lexicographer Salys had his input in the establishment of theoretical principles of the academic edition of Lietuvių kalbos žodynas (Dictionary of the Lithuanian language). He was also one of editors of Kalbos patarėjas (Language advisor) and from 1947 – one of the compilers of so-called Niedermann’s dictionary (Wörterbuch der litauischen Schriftsprache). In 1939 Salys became head of the Language Department at the Institute of Lithuanian Studies, from 3 December 1941 he was director of the Institute of the Lithuanian Language. Here he took care about the matters of Lietuvių kalbos žodynas. Salys had discussions on various issues of editing with the editor of the dictionary Juozas Balčikonis in Mokslinė pagalbinė komisija (Scientific advisory commission) and in the press. This discussion always stayed within the limits of correctness and during the Second world war when the front was approaching he rescued the card files of the dictionary and took them to safety. After exile to the West he spoke positively about the compilation work of the dictionary and heavily criticized attempts to include ideological matters. Salys wrote the first wider study about the history of the Lithuanian lexicography for Lietuvių enciklopedija (Lithuanian encyclopaedia, Boston, USA). KEYWORDS: lexis, lexicography, codification, neologisms. ALDONAS PUPKIS Lietuvių kalbos institutas P. Vileišio g. 5, LT-10308 Vilnius [email protected] 18 KALBOS KULTŪRA | 85