5/4/2014
In oxicación: de la p esunción de inocencia a la
culpabilidad
ins i ucional.us.es/ambi os/
Pablo Vázquez Sande
Uni e sidad de San iago de Compos ela
[email protected]
Resumen
T as el acciden e e o ia io que el pasado 24 de julio de 2013 se p odujo en
San iago de Compos ela, y cuyo balance de allecidos asciende a 79 pe sonas, el
ela o cons uido po medios de comunicación y polí icos ha sus i uido la p esunción
de inocencia del conduc o po un juicio mediá ico inmedia o que desca ga en él
oda la esponsabilidad del sinies o. Además de la in oxicación, o os ac o es como
la c isis labo al del sec o o la negligencia de los códigos deon ológicos de la
p o esión han con ibuido a es e obje i o de hace culpable desde el p ime
momen o al maquinis a.
Palab as cla e
In oxicación, p esunción de inocencia, medios de comunicación, acciden e, San iago de Compos ela.
Abs ac
A e ain acciden o July 24, 2013 in San iago de Compos ela, whose dead in e im balance amoun s o 79
people, he s o y buil by media and poli icians has eplaced he p esump ion o innocence o he d i e wi h an
immedia e media ial ha makes him he only esponsible o he inciden . In o ma ion o e load and o he
ac o s such as labo c isis in jou nalism sec o o he negligence o he code o e hics o he p o ession ha e
con ibu ed o his goal o making guil y om he momen he d i e .
Keywo ds
In o ma ion o e load, p esump ion o innocence, mass media, acciden , San iago de Compos ela.
1. INTRODUCCIÓN
El 24 de julio de 2013 un en Al ia p oceden e de Mad id y con des ino Fe ol desca iló en la
localidad de Ang ois, en las inmediaciones de San iago de Compos ela. En el ehículo
sinies ado iajaban unos 218 pasaje os, de los que un o al de 79 han allecido.
Es e acciden e, que se con i ió en el más ágico de los úl imos cua en a años y en uno de los más g a es de
oda la his o ia del e oca il español, se p odujo as una salida de la ía de ece agones. El desca ilamien o
u o luga en una cu a de su eco ido, al paso po es e ba io compos elano de Ang ois, si uado a escasos
me os de la es ación de en de la capi al de Galicia y del cen o his ó ico de es a u be, que se p epa aba pa a
celeb a la ies a de su pa ón, una conmemo ación que es aba p e is o inaugu a esa misma medianoche con
el adicional espec áculo pi o écnico, pe o que ue anulada po la dimensión de la agedia.
A espec o de las causas que mo i a on el sinies o, igu a desde el p ime momen o la al a elocidad a la que el
conduc o econoció ci cula , ya que admi ió que guiaba el en a más elocidad de la pe mi ida. En conc e o,
las cajas neg as del en e ela on que el conduc o edujo la elocidad desde los 190 km/ho a a los que
ansi aba poco an es de su desca ilamien o has a los 153 km/ho a en el momen o de la salida de ía. Todo ello
en un amo limi ado a 80 km/ho a po su especial pelig osidad.
Desde el inicio, el maquinis a con esó an o a a ios policías desplazados al luga de los hechos como,
supues amen e, en una con e sación ele ónica con el delegado del Gobie no en Galicia, Samuel Juá ez, que
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ci culaba a más elocidad de lo pe mi ido.
Es e econocimien o si ió a medios de comunicación y polí icos pa a cons ui un ela o mediá ico en el que el
conduc o apa ecía como el único culpable y el único esponsable de es os hechos. Es e “ e edic o”, que se
empezó a eje apenas unas ho as después del acciden e, pe mi ió in en a ob ia de ca a a la ciudadanía
cualquie o o ac o que pudiese habe in e enido, bien de o ma di ec a o bien de o ma indi ec a, en la
ca ás o e. Un ejemplo de ello es que es ho as después del suceso (al ilo de la medianoche), y po supues o
mucho an es de que cualquie Comisión de In es igación especí ica hubiese culminado sus abajos, el
Minis e io del In e io ya se a anaba en desca a la hipó esis de un a en ado.
De es e modo, los medios de comunicación se decan a on po busca odas las a is as posibles de la dimensión
pe sonal y p o esional del maquinis a, incluyendo pesquisas en sus edes sociales con la ex acción de
publicaciones pe sonales que se descon ex ualiza on pa a aslada la imagen de culpabilidad, o una isi a al
en o no donde esidía an es de los hechos, en una línea simila al a amien o que se da po ejemplo a casos de
iolencia de géne o u o os homicidios.
Así, an es de que el 27 de julio el conduc o uese impu ado como el p esun o au o de un deli o de homicidio
po imp udencia, ya se había ins alado en la sociedad la sensación de que e a el e dade o culpable de una
agedia en la que los medios de comunicación no habían esca imado en di undi has a la saciedad sus
decla aciones en que econocía i a más elocidad de la debida y o os elemen os que e emos en el apa ado
4 de es e a ículo.
2. MARCO TEÓRICO
An es de aden a nos en el análisis de esul ados, c eemos con enien e de ene nos en los es ac o es que, a
nues o juicio, han p o ocado que el maquinis a pasase de se un p esun o inocen e a un p esun o culpable: la
in oxicación, la si uación labo al del sec o de los pe iodis as y la negligencia de los p incipios inco po ados en
el código deon ológico de la p o esión.
2.1. In oxicación
Sin a án de se exhaus i os en o no al concep o que a icula es e cong eso uni e si a io, sí conside amos
con enien e des aca cie as a is as que son especialmen e pe inen es de ca a a nues a in es igación. De
hecho, la dimensión de es e é mino ha ido e olucionando desde que Al ons Co nella (1996) lo acuñase pa a
de ini una si uación de “exceso in o macional, de in oxicación in o macional, en la que ienes más in o mación
pa a p ocesa de la que humanamen e puedes, y, como consecuencia, su ge la ansiedad, algo que se ha
denominado écnicamen e in o ma ion a igue synd ome”.
En ese mismo a ículo, Co nella ad e ía de la si uación pa adójica que se p oducía en e el inc emen o de los
es ímulos que eciben los usua ios y la disminución del iempo que pueden dedica a cada uno de es os inpu s.
En conc e o, a gumen aba que:
“El ancho de banda, en é minos gené icos de can idad de in o mación que ecibes po unidad de iempo, no
pa a – y no pa a á – de c ece . Los es ímulos que ecibi emos en o ma de e-mail, audio, ídeo, elé ono,
mensaje ía ins an ánea, eeds, e c., c ecen descon oladamen e. Es cada ez más ba a o en ia un bi a donde
sea. Pe o la a iable in o macionalmen e c í ica, que es la a ención, es jus amen e la opues a del ancho de
banda: la can idad de iempo que podemos dedica a cada inpu es cada ez meno , po que debemos epa i la
can idad ini a del iempo del que disponemos en e más y más elemen os de in o mación. Nues a a ención es
“el” ecu so escaso”.
En es e agmen o no apa ecen mencionadas las edes sociales, una exclusión lógica dado que su eclosión se
p odujo más a díamen e. Pe o es e iden e que el su gimien o de Facebook, Twi e y demás complican la
si uación que ya exis ía p e iamen e. No en ano, ab en la pue a a que el usua io eciba más in o mación y, de
hecho, es as edes se han con e ido en uno de los p incipales usos que los españoles hacemos de In e ne .
Todo ello con el ag a an e de que en alguna de ellas, como en el caso de Twi e , p edomina el uso in o ma i o,
de modo que se con ie e en o o oco emiso de uido si la pe sona que lo maneja no es capaz de il a y
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selecciona aquellas cuen as a las que desea segui .
Sea como ue e, no podemos ob ia que eó icos como Edmunds y Mo is (2000) si úan en e las azones po
las que los consumido es de in o mación endemos a la in oxicación sie e ac o es: la ecogida de más can idad
de in o mación de la necesa ia pa a apoya la compe encia y las azones a la ho a de oma decisiones, la
ecepción de una g an can idad de in o mación no solici ada y que esul a inú il, la búsqueda de más
in o mación de la necesa ia pa a a a de comp oba que la que se iene es la co ec a, la necesidad de
demos a nues a jus i icación de decisiones, la ecogida de in o mación con la p oyección de que pueda se ú il
en el u u o, la ob ención de oda la in o mación posible sob e un ema y la u ilización de la in o mación como
moneda de cambio pa a no queda nos a ás espec o de la sociedad.
Desde nues o pun o de is a, los sie e ac o es pod ían queda educidos a dos que los engloban: el deseo de
au ocon i mación y de au olegi imación, y la olun ad de dispone de la mayo in o mación posible, con
independencia de que es a sea ú il o no. Es deci , la in oxicación es una espues a a la insegu idad y a la
conciencia de que cuan a mayo in o mación se dispone mayo pode se ob iene, en i ud del iejo a o ismo
español que sos iene que la in o mación es pode .
An e esa si uación no esul an ex añas las consecuencias a las que llegó un es udio especí ico emp endido po
Paul Wadding on (1996) pa a la agencia de no icias Reu e s sob e los e ec os pe sonales de la in oxicación.
Así, es e in o me concluye que dos de cada es encues ados asocian el exceso de in o mación con la ensión
con los compañe os y la pé dida de sa is acción en el abajo. El 42% a ibuyó los p oblemas de salud a es e
es és; el 61% asegu ó habe enido que cancela ac i idades sociales como consecuencia de la sob eca ga de
in o mación; y el 60% se con esó, con ecuencia, demasiado cansado pa a inicia ac i idades de ocio.
En o o es udio, Cal o (2010) ag upa las consecuencias de la in oxicación en dos g andes g upos: los
desó denes emocionales po un lado (con endencias a la a ec ación emocional, a la us ación, a la ansiedad y
a la impaciencia) y los as o nos de conocimien o po el o o (desde bajos ni eles de desempeño has a malas
decisiones pasando po la al a de p o undidad). De es e modo alo es adicionales como la p o undidad o la
e lexión pa ecen es a amenazados po nue as p opiedades eme gen es como la supe icialidad o la excesi a
elocidad.
En cualquie caso, exis en di e sas ó mulas pa a a a de palia a ni el pe sonal es a si uación de sob eca ga
in o ma i a (uso de los as eado es de in o mación, sup esión de en anas eme gen es, clasi icación del co eo
elec ónico, he amien as RSS, mayo il ado de los inpu s que ecibimos, mejo o ganización del iempo,
educi las ho as expues os a la in o mación, e c.), pe o in e esa abo da es e deba e jus o desde la pe spec i a
con a ia, la de emiso es de in o mación.
Es deci , debemos plan ea nos qué podemos hace pa a in en a p o ege a los ecep o es de es as si uaciones
de in oxicación. A p io i, suge imos como posibles soluciones una mayo p o undidad en las in o maciones, la
educción de los hipe ínculos que o ece cada no icia (e i ando conexiones aza osas y
descon ex ualizado as), una mayo especialización de los con enidos ( endiendo cada ez más a es imonios
exclusi os o a e ien es pa icula es de cada medio) o, po qué no, la enuncia a un modelo emp esa ial que
impone a oda cos a compe i con los con enidos de las edes sociales en lo que algunos han dado en
denomina pe iodismo ciudadano (aún eniendo en cuen a que di ícilmen e los 140 ca ac e es de un wee
puedan conside a se mues a alguna de pe iodismo).
Se a a, en de ini i a, de an epone la calidad a la can idad y de no aslada a los usua ios la esponsabilidad
que enemos los comunicado es de il a y selecciona pa a c iba qué elemen os son no iciosos y cuáles no.
P ecisamen e en es e aspec o cen a emos nues a in es igación aplicado al caso conc e o del acciden e del
en Al ia en San iago de Compos ela.
2.2. La si uación labo al de los pe iodis as
Todo lo expues o en elación a la in oxicación debe se ade ezado con la si uación labo al de los pe iodis as,
que iene una honda incidencia ambién en el a amien o que los medios de comunicación han b indado al
acciden e e o ia io.
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En abajos an e io es (2012) ad e imos que hacia inales de 2012 el pano ama ya e a desolado , con la
des ucción en solo es años de 7.000 pues os de abajo en el sec o pe iodís ico en el e eno nacional, pe o
el me cado labo al ha seguido de e io ándose a lo la go de es e 2013, año en que han echado el cie e
nume osos medios, algunos de ellos e e encias en su p o incia como El Adelan ado de Salamanca, La C ónica
de León o El día, cabece a egional de Cas illa la Mancha. Todo ello en un me cado labo al que solo es capaz
de abso be a unos 600 pe iodis as cada año de los más de 3.000 p o esionales que e minan sus es udios en
alguno de los 41 cen os públicos y p i ados que o ecen i ulaciones de Pe iodismo en oda España.
En o os casos, los medios de comunicación sí se man ienen pe o con unas plan illas cada ez más me madas,
sea po despidos pun uales, p ejubilaciones u o as ó mulas que p o ocan que cada ez menos p o esionales
engan que cub i el mismo espacio que an es comple aban más pe iodis as. Ello puede p o oca que, como es
lógico, las piezas (sean del ipo que sean) sean menos p o undas.
Además, la nue a na a i a que impe a en los medios de comunicación, donde lo audio isual p ima sob e lo
ex ual, obliga a los pe iodis as a ans o ma se en un agen e odo e eno que debe, po sí solo, enca ga se en
ocasiones de g aba ídeos desde su elé ono mó il pa a subi los a la página web de su medio, donde
segu amen e ambién hab á una gale ía de o og a ías ealizadas po él y, a mayo es, se á él quien
lógicamen e esc iba el ex o que acompaña á a odo ese ma e ial g á ico y sono o.
Asimismo, o o ac o que a ec a a la cobe u a de los medios se de i a de las edes sociales, que imponen un
i mo de ac ualización ené ico en las di e en es ediciones online. Se a a, de algún modo, de e i a que la
a ención de la audiencia se desplace hacia o os luga es que son ajenos al modelo de negocio de los
pe iódicos, adios y ele isiones. En ese sen ido, las edes sociales gene an en el usua io la sensación de que
es á muy in o mado po que espacios como Twi e le pe mi en ecibi un g an núme o de impac os in o ma i os
con inuamen e eno ados, con el añadido de que p oceden de di e sos o ígenes, lo que le aslada un añadido
en cuan o a la plu alidad y a la hipo é ica e acidad de esos con enidos. Asimismo, con la posibilidad de
e wi ea en Twi e o de compa i en Facebook se le es á b indando la opo unidad de con e i se en un
agen e edi uso .
Po úl imo, un elemen o que ambién incidió en el a amien o mediá ico ue el momen o y el luga en que se
p odujo el acciden e. Si nos cen amos en el cuándo, cons a a emos que ocu ió a inales de julio, en un
momen o en que pa e de las plan illas de los medios es án dis u ando de sus pe íodos acacionales, si bien es
cie o que algunos pe iodis as enuncia on a sus días de asue o pa a ayuda a sus emp esas an e la magni ud
de la ca ás o e y la necesidad de ocupa an o espacio como ob u o el sinies o. Y si aludimos al luga , la
p oximidad con la capi al gallega (el núcleo de Ang ois se si úa a apenas 3 kilóme os de la ca ed al
compos elana) pe mi ió que los medios u iesen acceso con g an acilidad al luga de los hechos, de modo que
pudie on cap a imágenes c uen as de los p ime os ins an es as el desca ilamien o.
2.3. El código deon ológico de los pe iodis as
Un e ce elemen o a oma en conside ación son los p incipios é icos y deon ológicos que egulan el eje cicio
de la p o esión pe iodís ica pa a e cuáles son, a p io i, las guías que deben ma ca el a amien o in o ma i o
de los di e sos acon ecimien os que son ans o mados en no icia.
Pa a ello ecu i emos en p ime luga a las no mas de las que se do ó la Asamblea Gene al de la Fede ación
de Asociaciones de Pe iodis as de España, de obligado cumplimien o, al como ecoge el p eámbulo y el
a ículo p ime o, espec i amen e:
“Los pe iodis as, in eg ados en la Fede ación de Asociaciones de Pe iodis as de España, se comp ome en con
la sociedad a man ene en el eje cicio de su p o esión los p incipios é icos y deon ológicos que les son p opios”
(p eámbulo)
“El Pe iodis a ac ua á siemp e man eniendo los p incipios de p o esionalidad y é ica con enidos en el p esen e
Código Deon ológico, cuya acep ación exp esa se á condición necesa ia pa a su inco po ación al Regis o
P o esional de Pe iodis as y a las Asociaciones de P ensa ede adas. Quienes con pos e io idad a su
inco po ación al Regis o P o esional de Pe iodis as y a la co espondien e Asociación ac úen de mane a no
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compa ible con es os p incipios, incu i án en los supues os que se con emplen en la co espondien e
eglamen ación” (a ículo p ime o)
De especial pe inencia se e ela el a ículo 4, ela i o a la p opia in imidad e imagen, con sus es
subapa ados, que e ie en que:
“Sin pe juicio de p o ege el de echo de los ciudadanos a es a in o mados, el pe iodis a espe a á el de echo de
las pe sonas a su p opia in imidad e imagen, eniendo p esen e que:
a. Solo la de ensa del in e és público jus i ica las in omisiones o indagaciones sob e la ida p i ada de una
pe sona sin su p e io consen imien o.
b. En el a amien o in o ma i o de los asun os en que medien elemen os de dolo o a licción en las pe sonas
a ec adas, el pe iodis a e i a á la in omisión g a ui a y las especulaciones innecesa ias sob e sus sen imien os
y ci cuns ancias.
c. Las es icciones sob e in omisiones en la in imidad debe án obse a se con especial cuidado cuando se
a e de pe sonas ing esadas en Cen os hospi ala ios o ins i uciones simila es.
d. Se p es a á especial a ención al a amien o de asun os que a ec en a la in ancia y a la ju en ud y se
espe a á el de echo a la in imidad de los meno es”
O o apa ado del a iculado que esul a in e esan e es el siguien e, el núme o cinco, sob e la p esunción de
inocencia:
“El pe iodis a debe asumi el p incipio de que oda pe sona es inocen e mien as no se demues e lo con a io y
e i a al máximo las posibles consecuencias dañosas de i adas del cumplimien o de sus debe es in o ma i os.
Tales c i e ios son especialmen e exigibles cuando la in o mación e se sob e emas some idos al conocimien o
de los T ibunales de Jus icia”
Asimismo, es ilus a i o el a ículo 13, el p ime o de los e e idos a los p incipios de ac uación del pe iodis a:
“El comp omiso con la búsqueda de la e dad lle a á siemp e al pe iodis a a in o ma solo sob e hechos de los
cuales conozca su o igen, sin alsi ica documen os ni omi i in o maciones esenciales, así como a no publica
ma e ial in o ma i o also, engañoso o de o mado. En consecuencia:
a. Debe á undamen a las in o maciones que di unda, lo que incluye el debe de con as a las uen es y el de
da la opo unidad a la pe sona a ec ada de o ece su p opia e sión de los hechos (…)”
También o ma pa e de es os p incipios de ac uación el a ículo 17, que es ablece que:
“El pe iodis a es ablece á siemp e una cla a e inequí oca dis inción en e los de echos que na a y lo que
puedan se opiniones, in e p e aciones o conje u as, aunque en el eje cicio de su ac i idad p o esional no es á
obligado a se neu al”
Po su pa e, el Código Deon ológico del Pe iodismo Gallego, elabo ado po el Colexio P o esional de
Xo nalis as de Galicia, ija una se ie de c i e ios que, en sín esis, es án en la línea de lo apun ado en las no mas
de la Fede ación de Asociaciones de Pe iodis as de España. Así, el código gallego apela en su in oducción a la
de ensa de unos medios “lib es, plu ales, c í icos y abie os a la sociedad a la que si en” y de alla en es e
mismo apa ado que
“En su condición de ac o es p incipales del eje cicio de un de echo undamen al, del que son deposi a ios odos
los ciudadanos y ciudadanas, los/as p o esionales de la in o mación deben desa olla su unción a endiendo al
doble comp omiso de la esponsabilidad, de i ada de su impo an e a ea y del manda o de su p opia
conciencia”
A í ulo de ejemplo, y en consonancia con lo p opues o ya en los p incipios del código de la FAPE, ecogemos
cua o de los c i e ios más pe inen es de ca a a nues o análisis:
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“Di undi únicamen e in o maciones undamen adas, e i ando en cualquie caso a i maciones o da os
imp ecisos y sin base su icien e, que puedan lesiona o menosp ecia la dignidad de las pe sonas y p o oca un
daño o desc édi o injus i icados” (c i e io 2)
“Respe a el de echo de las pe sonas a su p opia in imidad e imagen, especialmen e en casos o
acon ecimien os que gene en si uaciones de a licción o dolo , e i ando la in omisión g a ui a y las
especulaciones innecesa ias sob e sus sen imien os y ci cuns ancias, especialmen e cuando las pe sonas
a ec adas lo explici en” (c i e io 9)
“Obse a esc upulosamen e el p incipio de p esunción de inocencia en las in o maciones y opiniones ela i as
a causas o p ocedimien os penales en cu so” (c i e io 10)
“T a a con especial ino oda in o mación que a ec e a meno es, e i ando di undi su iden i icación cuando
apa ezcan como íc imas (…)” (c i e io 11)
3. METODOLOGÍA
La me odología que hemos empleado en es a in es igación consis e esencialmen e en el análisis del con enido,
que hemos aplicado en una doble dimensión ex ual y o og á ica.
Con es a me odología hemos abajado en di e en es po ales web y especialmen e en la edición en papel del
dia io de e e encia en la comunidad au ónoma gallega (La Voz de Galicia), no solo po se el de mayo i ada y
di usión sino po que el a amien o que dio al suceso ue ep esen a i o de la endencia que ambién siguie on la
mayo ía de medios.
En cuan o a los lími es espacio- empo ales en que hemos desa ollado el es udio, cabe sub aya que nos
hemos ceñido a las in o maciones apa ecidas en medios de comunicación de ámbi o nacional español y
publicadas en e los días 24 de julio y 28 de julio. De es e modo, hemos ceñido es a in es igación a las
siguien es 100 ho as al acciden e.
4. RESULTADOS
Un p ime elemen o que nos esul a muy llama i o es la p opia po ada de La Voz de Galicia de la edición de
papel del día 25 de julio (es deci , del día pos e io al acciden e). Ya no solo po la imagen que acompaña al
i ula , donde se ap ecian cua o cue pos apa en emen e sin ida y cuyas iden idades son pe ec amen e
econocibles po amilia es y amigos. La escena c uen a se acompaña de una pe sona suje ando un sue o que
es á ecibiendo uno de los cue pos apa en emen e ine es y de o a muje que pa ece aga a de las manos a
o o de los acciden ados. Comple an la escena un caballe o solo, con los b azos abie os en o ma de c uz y las
pie nas lexionadas, así como dos indi iduos que asladan con sus b azos el cue po de un quin o a ec ado.
Respec o a la cabece a de i ulación de es a in o mación, ap eciamos, además de dos elemen os es ic amen e
in o ma i os (el p opio i ula : “El peo día de Galicia” y el p incipal sub í ulo “Al menos 60 mue os y más de 130
he idos, 20 muy g a es, en el desca ilamien o de un Al ia”), o os dos sub í ulos en e los que pa ece suge i se
cie a elación con los dos i ula es que ocupan las líneas p eceden es. Así, el segundo (“<<¡Jode , desca ilé!
¿Qué oy a hace ?>>, dijo el maquinis a”) pa ece comple a semán icamen e al p ime sub í ulo (“El en en ó
a 150 km/h en una cu a con lími e a 80”) en ese a án de incula la agedia con la esponsabilidad del
maquinis a.
A lo la go de las siguien es doce páginas de esa edición del 25 de julio, el dia io no esca imó en imágenes
donde cla amen e se podían ap ecia los cadá e es y la iden idad de los allecidos ni ampoco en o og a ías en
las que luía la sang e. De hecho, solo una de las 17 ins an áneas no inco po aba ningún cue po ine e o he ido.
En e las his o ias que acompañaban a esas imágenes, la cabece a au onómica dedicó dos páginas en e as al
dolo de las amilias de quienes su ie on la agedia. Así, en páginas con iguas (4 y 5, conc e amen e) se
cons uyen ela os bajo i ula es d amá icos: “Mi hijo ha mue o” en la página pa o “Ay, mi hijo, mi hijo, que no
me coge el mó il” en la impa .
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Pe o si el a amien o de La Voz de Galicia ya se puede conside a d amá ico en la jo nada siguien e al
acciden e, más aún lo es el del ie nes 26, donde la ape u a del pe iódico se consag a ín eg amen e al
maquinis a: la página 2 e ela que “la g abación de la caja neg a con i ma que el en iba a 190”, mien as que
en la 3, bajo una imagen del maquinis a con la ca a o almen e ensang en ada saliendo del en que conducía y
mo iéndose con la ayuda de dos ecinos, se ecogen unas decla aciones suyas en las que dice “<<¡Imagínese
cómo es oy!>>”.
En es a misma página 3 apa ece lo que el día an e io había ascendido en di e sos po ales digi ales del pe il
del conduc o del en en la ed social Facebook. Nos e e imos a la publicación de una o og a ía que el
maquinis a hizo en ma zo de 2012, en la que apa ece el cuad o de mandos de un en con el elocíme o a 200
km/h con a ias b omas a espec o de la elocidad a la que ci culaba. Así, el maquinis a dice “Es oy en el lími e,
no puedo co e más, si no me mul an” y esponde a o o comen a io diciendo que “Qué gozada se ía i en
pa alelo con la Gua dia Ci il y pasa les haciendo sal a el ada . Menuda mul a pa a RENFE, je, je”.
T as con a es os hechos, el pe iodis a que esc ibe la in o mación econoce que “aunque no hay nada punible
en el maquinis a de una línea de enes que an odos los días a 200 y a más”, sí ag ega que “es e acciden e es
su icien e pa a deja una somb a de duda sob e el compo amien o del maquinis a”. Vemos, po an o, cómo en
el ela o se inco po an incluso anécdo as pa icula es de la ida del conduc o po el simple hecho de que
encajan en el mensaje que se quie e aslada a la sociedad.
A lo la go de las siguien es sie e páginas, La Voz de Galicia inco po a las iden idades de algunos de los
allecidos (con el e a o en ida de quince de ellos) jun o a aspec os que añaden más c ueldad al acciden e,
como el caso de una dominicana que “c uzó el océano po que que ía so p ende a su amilia”, “la jo en de 23
años a la que su no io espe aba en la es ación”, “Delia y B aulio eg esaban de es a con su hijo en e mo de
cánce ” o “Ese buen cha al, de izos, lleno de ida y muy ca iñoso”. Vemos, po an o, cómo en el dia io se
u ilizan ci cuns ancias pe sonales pa a e es i , si cabe, de mayo d ama ismo a unos hechos que ya po sí
mismos son dolo osos. En ese pun o, cab ía p egun a se si las amilias de los acciden ados die on su
ap obación pa a que se ecogiese en los medios un d ama que p obablemen e no odos hubie an que ido
compa i públicamen e.
De las 27 páginas en las que se in o ma del sinies o, solo dos de ellas se consag an a la incidencia que los
sis emas de segu idad del en u ie on en el ágico desenlace. Llama la a ención que esos con enidos se
eleguen a las páginas 12 y 13 y que la con undencia que se mues a sea mucho meno que a la ho a de
censu a al conduc o . Así, en e a lo e e ido an e io men e del maquinis a, en es e caso simplemen e se
plan ea un i ula con o ma o in e oga i o (“¿Se pod ía habe e i ado?”), pe o sin que en ningún caso se dé
una espues a i me y uní oca.
Si eg esamos ya al a amien o que La Voz de Galicia dio al ágico acciden e en los dia ios del in de semana
(los días 27 y 28 de julio) ap eciamos cómo nue amen e se plan ea una in o mación que puede se conside ada
excesi a y p escindible pa a el público.
Nos e e imos, po ejemplo, a la po ada del sábado 27, en la que bajo un único i ula in e oga i o “¿Po qué?”
se ecoge un lis ado con los allecidos, iden i icados con a ios da os pe sonales que incluyen desde su nomb e
y apellidos has a su echa y luga de nacimien o. Cabe eseña que, además, esa elación ya había sido
publicada el día an e io en la e sión online de es e dia io, y con adiciendo el anuncio de las au o idades de
que es e lis ado no se ía hecho público.
Es a elación se acompaña de es in e ogan es en los que se sigue asladando la culpabilidad de lo ocu ido
al maquinis a (en uno de los casos sin menciona lo explíci amen e), ya que se p egun a “¿Po qué no se enó
el en cua o kilóme os an es, como es p ecep i o” y “¿Po qué el maquinis a se niega a explica lo que hizo
an es del acciden e?”. En la línea de lo apun ado an e io men e, se siguen ce niendo las sospechas sob e el
conduc o . Con odo, sí es cie o que en la o a p egun a que se lle a a la po ada sí se insinúan cie as
esponsabilidades hacia las au o idades compe en es, al plan ea “¿Po qué la ed gallega no iene el sis ema
de segu idad de la al a elocidad española?”.
Sin emba go, los i ula es de la página 2 siguen apun ándose a la eo ía de la única esponsabilidad del
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conduc o , an o en uno de elabo ación p opia que sugie e incluso cie o ocul ismo po pa e del maquinis a (“El
maquinis a se niega a decla a mien as RENFE y ADIF lo señalan”), como en o o que ecoge decla aciones
del p esiden e de ADIF (“Tenía que habe empezado a ena 4 kilóme os an es”).
Po su pa e, la página es se consag a al lis ado de los he idos, desglosando aquellos que han sido dados de
al a y los que con inúan hospi alizados, incluyendo el cen o sani a io en que pe manecen.
Asimismo, y en consonancia con su polí ica de días an e io es, siguen inco po ando his o ias pe sonales de los
allecidos y con inúan apos ando po do a a es as his o ias de la mayo ca ga d amá ica. Así, en la página
con igua a una imagen de un une al, apa ecen los ela os i ales de aquellos que e a “La p ime a ez que hacía
la u a en en”, “Su hija de 11 años la espe aba en la es ación, pe o nunca llegó” o “Volcado con causas
bené icas y una pe sona muy sensible”.
El día 27 ambién se p oduce o o de los en oques más cu iosos de los que egis an los dia ios en esas echas.
Nos e e imos a la decisión del pe iódico La Razón de ealiza un epo aje sob e el en o no donde esidía jun o
a su mad e el maquinis a an es del a al acciden e. Así, se incluyen es imonios de la cocine a de la ca e e ía
con igua al domicilio del conduc o , de la dueña del ba de en en e y de pe sonal de la ienda de empanadas del
ba io. Todo ello mien as la pe iodis a lamen a en el p ime pá a o que “no había nada en el inmueble. Ni
ecinos a quien p egun a , ni amilia es con quien con as a cómo es el conduc o que conducía el en que
nunca llegó a la es ación”.
Reg esando a La Voz de Galicia, la ape u a del domingo no depa a g andes no edades, ya que las páginas 2 y
3 con inúan ca gando con a la igu a del maquinis a. Así, en la página 2 leemos un con unden e i ula “El
maquinis a, al calabozo” y en la página 3, en la que nue amen e apa ece el e a o del conduc o , el i ula eza
“El Gobie no se une a ADIF y Ren e desca gando culpas en el conduc o ”, que comple a un sub í ulo “In e io e
<<e iden es indicios>> de esponsabilidad en el maquinis a, pe o no los expone”.
Además, sigue comple ando los e a os pe sonales de los allecidos des acando, como ya es habi ual, sus
ace as más d amá icas. Desde “El iaje en amilia pa a un bau izo e minó en ca ás o e” has a los casos en
que la mala o una se cebó especialmen e con decisiones de úl ima ho a: “Cambió el odo e eno po el en”.
5. CONCLUSIONES
Pa ece e iden e que, al como demos amos en el análisis de da os, exis e una in ención mani ies a de culpa al
maquinis a en exclusi a de lo acon ecido en el acciden e de en. Solo así se explica el ela o cons uido, con
una p e alencia absolu a de la imagen, y en el que se acen úan los aspec os más d amá icos, en consonancia
con las demandas de la ciudadanía que, a juicio de Se ano (2013) “op a po en oca se en lo í olo y
supe icial, lo b e e y lo sencillo. Como en un cí culo icioso, la uen e in o ma i a sabe que esa es la única
in o mación que log a á coloca y en ese o ma o pone odo su in e és”.
Con es a p opues a de un menú in o ma i o cen ado en desca ga odas las culpas sob e el maquinis a y de
libe a de cualquie esponsabilidad a polí icos y écnicos de los o ganismos implicados (desde RENFE has a
ADIF pasando po el Minis e io de Fomen o del que dependen ambos), se omen a una isión nada c í ica po
pa e de los ecep o es de la in o mación, ya que ocu e algo simila a lo que Se ano (2013) apun a pa a o os
con ex os más lejanos:
“El exceso – jun o con el i mo epidan e que comen ábamos an es – p oduce que el público adop e una
posición indolen e y esignada an e cualquie agedia, que no haga ningún es ue zo pa a in e p e a las causas
y, menos oda ía, pa a implica se en las soluciones o analiza el g ado de esponsabilidad que, en un mundo
globalizado, podemos ene odos noso os – o nues os gobe nan es”.
Es o si e como con ex o de análisis del silencio que man u ie on los esponsables de RENFE o ADIF, que no
hicie on decla aciones públicas has a anscu idos a ios días del acciden e. En e an o, polí icos como el
Minis e io de In e io con sus mani es aciones del sábado 27 de que “hay indicios acionales como pa a pensa
que (el maquinis a) pueda ene una e en ual esponsabilidad” con ibuían a ese ma co de in e p e ación
p e iamen e cons uido.
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Y, pa alelamen e a odo ello, eme gen his o ias humanas que apues an po apela a la ib a sensible de los
ecep o es, como es el caso de la imagen de un bombe o con casco ama illo que aslada en sus b azos a una
niña ensang en ada o la del niño supe i ien e de sie e años que pe dió un peluche de un dinosau io ama illo
que pudo ecupe a a ios días después y que se con i ió en uno de los emblemas de la “ca a amable” del
sinies o. Se a a, en la línea de lo que des aca Se ano (2013) de que “ odo un complejo en amado de
an eceden es, ci cuns ancias, ac o es e in e eses acaba simpli icándose en la anécdo a humana, sensible a e
in anscenden e”. O o ejemplo de ello es el ela o de Ma ía Sol Eche e ía, quien, as habe ing esado en
es ado c í ico log a ecupe a se y, du an e ese p oceso, descub e que es á emba azada.
De algún modo, ocu e lo que ejempli ica Se ano (2013) al asegu a que “a los consumido es les sucede con
las in o maciones igual que a los niños el día de Reyes cuando descub en an os egalos que, apenas han
desen uel o uno, ya les ha desapa ecido la expec ación po él pa a desplaza la al nue o paque e que ienen
dispues o pa a ab i a con inuación”.
Con su ac i ud, los medios de comunicación (no solo la cabece a que hemos u ilizado de e e encia en nues o
análisis) pa ecen habe ob iado su unción social, que adicionalmen e enían cumpliendo, de eje ce de
con apode y de se c í icos con el pode . En luga de op a po es a pos u a, la mayo ía se asen a on en la
complacencia de admi i sin más las esis del gobie no, lo que e leja on en sus en oques con el esul ado ya
expues o de que el maquinis a no gozó del de echo a la p esunción de inocencia sino que ue condenado a ojos
de la opinión pública an es de que comenzase el p oceso judicial que debe ía dic amina lo. Además, es as
emp esas (más que sus p o esionales) ambién con adije on el código deon ológico de su p o esión, con
in omisiones g a ui as y especulaciones innecesa ias en momen os de g an dolo .
En e an o, de un modo apa en emen e espon áneo, un g upo de jó enes es udian es de Ingenie ía Ci il de la
Escuela de Caminos de Valencia ponían en ma cha una página de apoyo al maquinis a que log ó en los
p ime os días 40.000 i mas y que en el momen o de e mina es a in es igación (30 de sep iemb e de 2013)
ozaba los 830.000 apoyos. De es e modo, la descon ianza c ecien e hacia los medios de comunicación
españoles pa ece canaliza se a a és de es as inicia i as que se oponen a la e sión homogénea y uní oca
que asladan los medios de comunicación.
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