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don RamÓn de la So a Y laS Ra
mÉdico de la Real academia de medicina
de Se illa Y diRec oR de la Real
academia Se illana de BuenaS le RaS
Po iSmael yebRa So illo
Mine ae Bae icae. Bole ín de la Real Academia Se illana de Buenas Le as, 2ª
época, 45, 2017, pp. 203–220.
El nacimien o de las especialidades médicas iene de la
mano del espí i u de la Ilus ación. A inales del siglo XVIII se
es ablece o a o ma de abo da el mundo cien í ico y, as los
p og esos de los ana omis as enacen is as, se inicia po los c i-
e ios de la azón el abandono de los dogmas que pe manecían
inamo ibles desde iempos de Galeno y A icena. Son años de
di isión y lucha en e médicos inmo ilis as y médicos ilus ados.
La mayo ía de las uni e sidades pe manecen ancladas en ideas
obsole as y de esa insa is acción nace el espí i u académico. En
es e con ex o his ó ico nace la Regia Sociedad de Medicina de
Se illa en 1700, he ede a de la Vene anda Te ulia Médica His-
palense es ablecida en 1693.
El espí i u ilus ado hace a anza la ciencia de o ma es-
pec acula y a lo la go de odo el siglo XIX la medicina se unda
cada ez más en el cien i ismo, aunque sea en con a de ideas
de au o es clásicos que an es se conside aban in ocables e indis-
cu ibles. Es e bagaje cada ez mayo de conocimien o médico
pone las bases pa a el desa ollo de las denominadas especiali-
dades. La idea de un médico que sea capaz de aba ca odos los
conocimien os se hace cada ez más complicada, dándose paso
al médico especialis a. De una o ma ímida en un p incipio y
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de o ma gene alizada a inales de la cen u ia, las denominadas
especialidades clásicas como pueden se la O almología, O o i-
nola ingología y De ma ología, an omando cue po en los cen-
os asis enciales y en las uni e sidades eu opeas.
La ac i ud que el médico adop a en e a la en e medad se
a imbuyendo poco a poco po las ideas posi i is as y ecléc icas
que dominan el siglo XIX. Según Laín, “la isión co idiana de
la his o ia del homb e –és a como una sucesión de es es ados,
el eológico, el me a ísico y el posi i o o cien í ico, de los cuales
solo el úl imo se ía sal ado y de ini i o- ope aba sob e casi o-
dos los sabios del siglo XIX; aun cuando, po supues o muchos
no u ie an cla a conciencia de ello”1. Y así ue; la implan ación
del posi i ismo siguiendo los pos ulados ilosó icos de Augus o
Com e supond ía la up u a con lo que pod íamos llama ieja
men alidad que pe manecía ligada al An iguo Régimen. La nue-
a men alidad cien í ica se basa en la obse ación, la medida y la
expe imen ación. A ás quedan los pos ulados cien í icos p eso-
c á icos basados en la isión y la in e p e ación pe sonal.
Es a o ma de en ende el conocimien o cien í ico ajo
consigo el a ance en casi odos los campos del sabe y sus apli-
caciones. El siglo XIX es una sucesión con inua de inno acio-
nes écnicas, mecánicas y cien í icas que modi ica án de o ma
de ini i a la ida del se humano y su en o no. En el mundo de
la medicina son es los ámbi os de p og eso más alo ables: la
ana omía, en su doble e ien e desc ip i a y celula , la isiolo-
gía y la e iopa ología, undamen almen e basada en los p og esos
mic obiológicos.
Consecuencia de odo ello ue un espec acula a ance en el
sabe médico que condujo a una si uación inaba cable pa a una
sola pe sona. Los ímidos a ances que se habían expe imen ado
en Ingla e a y F ancia a inales del XVIII se hacen pa en es a lo
la go del siglo XIX, lo que condiciona de o ma de ini i a la im-
plan ación p og esi a y el pos e io desa ollo de las especialida-
des. A inales de siglo, la escuela ienesa se suma a la escalada de
p og eso y su apo ación al conocimien o médico y a la implan-
ación de las especialidades médicas se ía de suma impo ancia.
1. Ped o laín en RalGo, His o ia de la Medicina. Sal a Ed. Ba celona, 1978.
204 iSmael YeBRa So illo
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En es e con ex o his ó ico se desen uel e la ob a del pe so-
naje que nos ocupa. Don Ramón de la So a, es una cla a mues a
de la aún escasa di e enciación en e las especialidades en nues o
país en el úl imo e cio del siglo XIX. Ca ed á ico de Ci ugía en
la Uni e sidad de Se illa, cul i a con especial in e és la La ingo-
logía y la De ma ología. Los la ingólogos españoles le conside-
an como pad e de la especialidad en nues o país. En cuan o a la
De ma ología, el p ime de ma ólogo hispano ue José Eugenio
de Ola ide del Hospi al del Niño Jesús de Mad id, pe o de la So a
puede conside a se pione o de la De ma ología española y pad e
de la especialidad en Se illa. Aunque no se dedicó a ella de o ma
exclusi a, sí la cul i ó de mane a des acada y puso las bases pa a
su desa ollo pos e io gozando de con inuidad y dejando una es-
cuela docen e que se man u o du an e el siglo XX.
la medicina en la Se illa del XiX.
A pesa de la g an adición médica de la ciudad, bas a e-
co da las igu as de los A enzoa , Hidalgo de Agüe o, Nicolás
Mona des o Juan de A iñón en e o os, la asis encia médica de
los se illanos dejaba mucho que desea . En el siglo XIX eme ge
la igu a del po uense Fede ico Rubio que ue capaz de odea se
de una pléyade de buenos p o esionales en o no a los cuales un-
dó la Escuela Lib e de Medicina, ge men de la ac ual Facul ad de
Medicina de Se illa.
Se illa, a lo la go de la his o ia, ha sido una ciudad muy
cas igada po las epidemias, como bien ecoge An onio He mo-
silla. Siguiendo a es e au o , “el pue o lu ial, el asiego de sus
habi an es, las ecuen es inundaciones causadas po el Guadal-
qui i , el calo del e ano, la escasa higiene de sus casas y calles,
habi an es y ganados, hicie on de nues a capi al blanco ácil
pa a es a clase de en e medades”2. El mismo au o nos emi e a
“la g an pes e de Se illa, la mayo de odas, que causó la mue e
de casi dos e cios de la población ue la acaecida en 1649”.
2. An onio heRmoSilla molina, “La Medicina se illana”, en Ciencia e In-
dus ia en Se illa, Ob a Cul u al Mon e de Piedad y Caja de Aho os de Se illa,
Se illa, 1983.
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don RamÓn de la So a Y laS Ra...
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El siglo XIX, como siguiendo es a adición, se inicia con una
epidemia de ieb e ama illa que causó la mue e a un e cio de sus
habi an es3. A anzaba el siglo XIX y Se illa seguía siendo una ciu-
dad insalub e. Las epidemias de i us y cóle a no cesa on du an e
la p ime a mi ad de la cen u ia. La asis encia médica dejaba mucho
que desea y se limi aba a de e minados hospi ales de la Iglesia y el
de las Cinco Llagas en la Maca ena, ex amu os de la ciudad. Según
Cano Pa ón, “la sup esión de la Facul ad de Medicina en 1845 ue
un hecho muy nega i o, ya que p i ó a la ciudad –al menos en eo-
ía- de un conjun o de buenos p o esionales y de la posibilidad de
desa olla es udios cien í icos de o ma coo dinada”4.
La ímida implicación de las au o idades ci iles en ma e ia
sani a ia adqui ió un g an impulso as la p esencia en Se illa del
médico aus o-húnga o Felipe Hause . Fo mado en Viena, Pa ís y
Be na, abajó en Pa ís, Te uán y Gib al a , llegando a Se illa de
o ma ocasional. Al con empla la ciudad y su si uación sani a ia,
comienza a onda po su cabeza la idea de hace un es udio de
las condiciones higiénicas y sani a ias de la ciudad. Él mismo nos
ela a en su au obiog a ía el po qué de su llegada a Se illa, po
pu o ámi e pa a la ecogida de un í ulo uni e si a io y la o ma
casual po la que decidió es ablece se en nues a ciudad5. F u o
de sus abajos ue la ob a i ulada Es udios médico- opog á icos
de Se illa, cuyo p ime omo e ía la luz en 1882 y el segundo en
1884 bajo el í ulo de Es udios médico-sociales de Se illa6.
A pesa de las di icul ades que Hause encon ó en nues-
a ciudad pa a la ob ención y e i icación de da os, su men ali-
dad cen oeu opea le hizo dedica se al ema con más in e és si
cabe. Sin duda, su ex enso in o me de más de mil páginas, si ió
pa a la mayo implicación de las au o idades ci iles en la polí ica
sani a ia de la ciudad. Ello se io bene iciado po el aumen o de
comp omiso po pa e del Es ado en el desa ollo de la Red Hos-
3. a. heRmoSilla, Epidemia de Fieb e Ama illa en Se illa en el año 1800,
Se illa, 1978.
4. José Manuel Cano paVón, La ciencia en Se illa (siglos XVI-XX), Uni e -
sidad de Se illa, 1993.
5. Felipe hauSeR, Memo ias au obiog á icas, Uni e sidad de Se illa, 1990.
6. Felipe hauSeR, Es udios Médico-Topog á icos de Se illa, Ayun amien o
de Se illa, 2005
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pi ala ia de Bene icencia que se i á con i iendo p og esi amen e
en la Sanidad Pública: se es ablece án hospi ales del Es ado, de la
P o incia (a ca go de las Dipu aciones) y de los municipios7.
Como p ueba de la pésima si uación sani a ia de la ciudad, el
da o es adís ico que si uaba a Se illa como una de las poblaciones
del mundo con más ele ado índice de mo bo-mo alidad in an il.
Ello mo i a la p ecoz apa ición de ins i uciones como el Consul o-
io de Niños de Pecho inaugu ado en 1906 (pos e io men e denomi-
nado Go a de Leche, nomb e és e que se a ibuye al poe a omán ico
Al ed de Musse ), undada en el Hospi al de la Ca idad de Pa ís y
que enía ya una casa abie a en Mad id desde 1904, o el Ins i u o
de Pue icul u a de Se illa, ob a del D . Juan Luis Mo ales en 1927.
An e es e pano ama sani a io, asis encial y docen e se des-
en uel e el eje cicio p o esional de de la So a. Sin duda, la se-
gunda mi ad del siglo XIX en España en gene al, y en Se illa en
pa icula , esul a un momen o cla e en la his o ia de la ciudad y
una e apa de su desa ollo que p ecisaba de au én icos hé oes ca-
paces de i con a co ien e en pos del in e és gene al. Los g andes
a ances cien í icos de la época p ecisaban de un cambio de men a-
lidad que no odo el mundo es aba dispues o a admi i . Anécdo as
de médicos céleb es que se negaban, llegando incluso a mo a se
de los descub imien os mic obiológicos de Pas eu , y cuyos nom-
b es p e ie o omi i po no hace les cae en el desc édi o, si en de
ejemplo pa a alo a a es os hé oes de la medicina y la ciencia que
no suelen goza de la ama y el econocimien o que les es debido.
NOTAS BIOGRÁFICAS
Ramón de la So a y Las a nace en San ande el ocho de
diciemb e de 1832. Fes i idad impo an e en España y de g an
aigamb e se illana, lo que pa ece p emoni o io –es una pu a
conje u a- ya que compuso una Oda a la Inmaculada que in lui á
no ablemen e en su ida pos e io y po su ins alación de ini i a
en Se illa, ciudad eminen emen e ma iana y que había des aca-
7. Juan Ramón zaRaGoza RubiRa, “E olución his ó ica de la asis encia hos-
pi ala ia”, en Los Hospi ales de Se illa, Real Academia Se illana de Buenas
Le as, Se illa, 1989.
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do en la de ensa del dogma concepcionis a décadas an es que la
p opia Roma. Su a acción po las humanidades se islumb a ya
en los es udios de bachille a o que cu sa en el colegio de los es-
colapios de Villaca iedo, escogiendo la modalidad de a e.
Con quince años, al pa ece con la idea al ez más amilia
que pe sonal de segui es udios eclesiás icos, llega a Se illa. Se ha
dicho que de la mano de su ío D. Luis de la Las a, que ue a zo-
bispo de Se illa, pe o és e no llega ía a nues a ciudad has a 1863
p oceden e de Valladolid, donde os en aba el a zobispado po aque-
llas echas. Se desconoce el mo i o de su es ablecimien o en Se illa
con an co a edad, pe o p obablemen e sea debida a la acogida de
algún o o amilia dedicado a la indus ia na ie a. A quien quie a
conoce más da os ace ca de su amilia, le emi imos al abajo del
p o eso Ca illo8.
No se ía la ca e a eclesiás ica la que segui ía Don Ramón,
sino la de Medicina. En 1848 se desplaza a Cádiz, única Facul ad de
Medicina pe enecien e a la Uni e sidad de Se illa que pe manecía
en ac i o as habe sido sup imida la hispalense en 1845 po las
ideas economicis as auspiciadas po el gobie no lide ado po el ge-
ne al Na áez. Has a 1868 no se unda ía la Escuela Lib e de Medi-
cina de Se illa, dependien e de la Dipu ación P o incial has a 1896.
Du an e su es ancia en Cádiz en a en con ac o con los cí -
culos cul u ales y li e a ios y ecibe un p emio de poesía po su
Oda a la Inmaculada. Según cons a en su expedien e académico,
el 28 de sep iemb e de 1856 inaliza sus es udios de licencia u a.
Se inicia una laguna en su biog a ía que no hemos sido capaces
de acla a . Al mo i jo en su hijo Juan, las posibles in o maciones
di ec as no son posibles. Los amilia es del ca denal de la Las a
que siguen i iendo en Se illa pe enecen a o a ama amilia y
poco o nada saben de Don Ramón, po lo que no podemos dispo-
ne de esa posibilidad de in o mación o al. Un año después de su
licencia u a se a a Amé ica y iaja po México, Es ados Unidos
y Cuba, has a su eg eso de ini i o a Se illa en 1864. En onces sí
es posible que uese animado po la p esencia de su ío D. Luis
en el sillón episcopal de la a chidiócesis a la que había accedido
8. Juan L. CaRRillo, “Ramón de la So a y Las a (1832-1913): ap oximación
a su biog a ía socio-p o esional”, Medicina e His o ia, 4 (2016), pp. 21-34.
208 iSmael YeBRa So illo
209
un año an es. Reg esa casa-
do y con dos hijos, de los
que solo sob e i i á Juan
que a su ez, como se dijo
an e io men e, allece ía jo-
en. Su muje es p ima suya
lo que pa ece acla a que su
paso po Amé ica se debió
al con ac o con algún o o
amilia esiden e allí.
Lo mismo que había
hecho en Cádiz, nada más
llega a Se illa en a en
con ac o con los cí culos li-
e a ios y cul u ales, siendo
un ijo en las e ulias. Ese
mismo año inicia es udios
uni e si a ios de Filoso ía y
Le as, ijando su esidencia
en la calle Conde de Iba a.
Ab e consul a médica sin abandona sus es udios de Filoso ía y
Le as y sin deja de lado su ac i idad li e a ia. Su leyenda en
e so La expiación, es p emiada po la Academia Bibliog á ica
Ma iana de Lé ida.
Su econocimien o como médico co e pa ejo a su alo-
ación como humanis a y lo que aho a se llama ía un animado
cul u al. Su casa de la collación de San Ba olomé se con ie e
en un o o de e ulias médicas y li e a ias, al iempo que es el
luga de acogida de cuan os san ande inos pasan po nues a ciu-
dad. Disponemos de dos documen os g á icos impo an es en los
que se ecogen las es ancias en su domicilio de Don José Ma ía
de Pe eda y de Don Ma celino Menéndez Pelayo9.
9. En ambas o og a ías, pe enecien es al a chi o pe sonal de Eloy Domín-
guez-Rodiño y Domínguez-Adame, se e a Don Ramón acompañado de Don
Ma celino Menéndez Pelayo, que es p esen ado a su hijo Juan del la So a a la
pue a de su casa de Conde Iba a. La o a mues a una escena es i a en el ja dín
de su domicilio en hono de Don José Ma ía de Pe eda.
209
don RamÓn de la So a Y laS Ra...
Fig. 1.- Re a o de Ramón de la So a en
los inicios de su ac i idad p o esional.
210
Como médico, Don Ramón de la So a des aca po su g an
o mación académica y po su isión p ác ica de la medicina.
No es un eó ico. Sus años de es ancia en Amé ica le han se -
ido pa a desa olla aspec os an impo an es como la p axis y
la in uición, el conocido ulga men e como “ojo clínico”. Allí
en el Nue o Con inen e había es ado en con ac o con pacien es
de ma ológicos como demues an la publicación en La C ónica
Médica, nada más eg esa a Se illa, de los abajos “Pú pu a he-
mo ágica”, “Sob e las en e medades palúdicas”, “La piel consi-
de ada ana ómicamen e” y “La piel conside ada ana omopa oló-
gicamen e”, odos ellos echados en 186510.
Su in ensa ac i idad asis encial no le aleja de segui esc i-
biendo poemas ni de los cí culos li e a ios. La amis ad que había
man enido con Fede ico Rubio du an e su es ancia en Cádiz a-
o eció el que és e le con ocase a la eunión undacional de la
Escuela Lib e de Medicina de Se illa. És a iene luga el 24 de
oc ub e de 1868 y, as ella, de la So a igu a como enca gado
de la asigna u a de De ma ología. Ob iamen e, Fede ico Rubio
conocía de sob a sus expe iencias en Amé ica en es a ma e ia de
la que, sin duda, e an u o las ecien es publicaciones.
ac i idad uni eRSi aRia.
No ol idemos que es amos en un momen o his ó ico en el
que las especialidades médicas es án en sus inicios, al menos en
España. De la So a impa ió du an e cua o años la asigna u a de
De ma ología, cuando és a iniciaba su andadu a como u u a es-
pecialidad econocida. Pos e io men e se enca ga de la Medicina
Legal, la Pa ología Médica y, inalmen e, Pa ología Qui ú gica.
T as la mue e de An onio Ma sella en 187511 ocupa á dicha cá-
ed a has a su jubilación en 1909.
10. Ismael yebRa So illo, “Don Ramón de la So a y Las a. El inicio de
la De ma ología y en Se illa”, en Juan de Azúa y su iempo, Saned Ediciones,
Ba celona, 1999.
11. Eloy domínGuez-Rodiño y domínGuez-adame, An onio Ma sella y Sie-
a. Úl imo ci ujano omán ico de Se illa, Sociedad Nicolás Mona des, Se illa,
1997.
210 iSmael YeBRa So illo
211
Desde su pues o docen e impulsa á especialmen e el desa-
ollo de la De ma ología y la La ingología. De es a úl ima es-
pecialidad es econocido, jun o a Ra ael A iza, como pad e de la
especialidad en España, siendo así mismo au o del p ime a a-
do sob e la especialidad que se publica en nues o país: En e me-
dades de la na iz, boca y ga gan a, in eg ado po es olúmenes
publicados en e 1899 y 1902: Manual eó ico y p ác ico de las
en e medades de la la inge12, Manual eó ico y p ác ico de las
en e medades de la boca y la a inge13 y Manual eó ico y p ác-
ico de las en e medades de la na iz y de sus senos acceso ios14.
Su expe iencia en Amé ica le hizo pone en p ác ica po
p ime a ez en Eu opa la écnica de la in ubación aqueal pa a
ompe las memb anas que obs uían la la inge de los en e mos
de di e ia. La mue e de és os po as ixia hizo que, popula men e,
la en e medad ue a conocida como “el ga o illo”. Se illa, en el
úl imo e cio del siglo XIX, como se ha dicho, e a una de las ciu-
dades del mundo con mayo índice de mo bo-mo alidad in an il,
en g an pa e debido a la di e ia. La ealización po de la So a
de la écnica de in ubación po p ime a ez en una niña esiden e
en la calle Ma eos Gago, edujo eno memen e es as ci as, sob e
odo en e los niños acogidos en la denominada Casa Cuna. Es o
ocu ía el 31 de mayo de 1877 como bien ecoge el ela o de Eloy
Domínguez-Rodiño i ulado La niña di é ica15 y su p ác ica se
gene alizó en Eu opa. Nue e años más a de igu a como socio
undado de la Sociedad Española de O o inola ingología.
Pa alelamen e a su ac i idad docen e, de la So a desem-
peña desde 1878 has a su jubilación las consul as de O o ino-
la ingologías, Piel y En e medades Vené eas en la Policlínica de
la calle Mad e de Dios, po un iempo dependien e de la Uni-
e sidad de Se illa, aun cuando no di ec amen e de la Facul ad
de Medicina. Es p eciso des aca la g an labo asis encial que
en ella se lle ó a cabo, eniendo en cuen a que es amos en una
época en la que la asis encia e a pu amen e p i ada o, como en
es e caso, de bene icencia.
12. Escuela Tipog á ica Salesiana, Se illa, 1902.
13. Escuela Tipog á ica Salesiana, Se illa, 1902.
14. Escuela Tipog á ica Salesiana, Se illa, 1899.
15. En His o ia de la Medicina Se illana, Sociedad Nicolás Mona des, Se illa, 1993.
211don RamÓn de la So a Y laS Ra...
218
a la sección de Ci ugía, ocu-
pando la plaza dejada acan e
po el D . Rod íguez Jiménez.
Su ecepción end ía luga el
19 de diciemb e de 1909 con
el discu so “Con eniencia de
la in e ención qui ú gica en
los cánce es la íngeos”, siendo
con es ado po el D . Domín-
guez Adame.
En e sus dise aciones
académicas igu an “Pe icon-
d i is y cond i is la íngeas” en
1901 y “A la mue e del D .
An onio Salado”, en la sesión
nec ológica dedicada a és e e-
conocido médico académico,
celeb ada en la academia en
1900. Dos años más a de se á
su dise ación “P olapso del en ículo la íngeo” la que lee á en la
sesión nec ológica dedicada al D . Rubio Gali.
Como colabo ado de la Re is a Médica de Se illa, publica
en és a nume osos a ículos, undamen almen e de la especialidad de
La ingología. “B e es conside aciones diagnós icas sob e algunas
o mas del cánce , de la ube culosis y de la sí ilis de la la inge”30,
“T aqueo omía en el es ado as í ico del c up”31 o “Pa álisis miopá ica
de los c ico-a o enoideos pos e io es”32, son solo algunos de ellos.
En 1887 publica “La ga gan a y sus en e medades” en la sesión ne-
c ológica dedicada al D . Ra ael A iza y Espejo. Es a e is a publica
un núme o especial en ma zo de 1909 dedicado a de la So a po su
jubilación33. En su p ólogo, el D . Ruiz de A eaga, esal a la ca e-
go ía cien í ica de D. Ramón, y jus i ica la p esencia de plumas an
impo an es como las de Juan de Azúa, Ra ael Ulecia, En ique Tello,
30. Re is a Médica de Se illa, 1, 1884, pp. 188-190.
31. Re is a Médica de Se illa, 8, 1886, pp. 5-10.
32. Re is a Médica de Se illa, 9, 1886, pp. 5-8.
33. Re is a Médica de Se illa, 627, . 52, nº. 5, 1909.
218 iSmael YeBRa So illo
Fig. 5.- Don Ramón de la So a en sus
años de madu ez.
219
Ma ínez de To es, Sánchez Pizjuán, José Sal ado , Ja ie Lasso
de la Vega, en e o os, que habían que ido suma se a an me ecido
econocimien o. Como p ime abajo de es a publicación igu a el
discu so de con es ación que el D . Domínguez Adame p onunció en
su ing eso en la Real Academia de Medicina de Se illa.
Úl imoS díaS Y deuda de Se illa con don Ra-
mÓn de la So a.
El óbi o iene luga el 23 de julio de 1913 a los 79 años de edad,
en su casa del se illano ba io de San Ba olomé. No podemos deci
que no hubie a gozado del econocimien o de la ciudad. Son pocos
los que son ecibidos como académicos de Buenas Le as y Medi-
cina, dos ins i uciones ele an es en nues a ciudad. También igu a
pa a la pos e idad como undado de la Escuela Lib e de Medicina
de Se illa, ge men de la ac ual Facul ad y ue i ula de la cá ed a de
Ci ugía, así como enca gado de las asigna u as de De ma ología y
La ingología que aún no e an conside adas cá ed as uni e si a ias.
En Se illa bas aba deci Don Ramón pa a e e i se a él.
Pe o esa pa e de la ciudadanía, que p obablemen e exis a en o-
das pa es, que med a especialmen e en una ciudad que gus a
de ele a medioc idades y se cica e a con aquellos que gus an
poco de igu a y mucho de abaja po ella, no ue gene osa en
su momen o con quien an o había dado a la ciudad. Se consi-
de ado pad e de la La ingología española, pione o de la De ma-
ología en nues o país y o mado de una escuela se illana que
u o su con inuidad en D. José Sal ado Galla do, co undado
de la Escuela Lib e de Medicina y de la Policlínica asis encial
de Mad e de Dios, in oduc o en Eu opa de la écnica de in uba-
ción pa a e i a la mue e po as ixia en los pacien es de di e ia,
en e o os log os, no pa ecie on se mé i os su icien es pa a que
la ciudad econocie a a D. Ramón como hijo adop i o, a pesa
de la p opues a p esen ada al Ayun amien o de Se illa po unas
doscien as pe sonalidades ele an es de la ciudad con mo i o
de su jubilación34. Ni siquie a exis e una calle que pe pe úe su
34. Los expedien es seguidos po el Ayun amien o de Se illa ue on es udiados
po En ique Ba e o González y igu an en la ob a His o ia de la Medicina Se i-
llana, Publicaciones de la Sociedad Nicolás Mona des, Se illa, 1993, pp. 257-260.
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don RamÓn de la So a Y laS Ra...
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nomb e. El Ayun amien o hispalense se limi ó a solici a pa a él
la G an C uz de Al onso XII y a coloca una placa en la achada
de su domicilio que, po cie o, ha desapa ecido as las e o mas
lle adas a cabo hace unos años.
En una ciudad an p ocli e a o ula espacios públicos con
el nomb e de cualquie medioc e, no pa ece exis i un hueco pa a
que pe du e la memo ia de an insigne médico. Tal ez sea el des-
ino de an os y an os cien í icos hispalenses en pa icula y es-
pañoles en gene al, que no gozan de la popula idad que o os con
escasos mé i os y ob as de insigni ican e alo social. Algunos,
como Mona des, Ulloa, Ba olomé de Medina, O opesa, Mu is,
Fede ico Rubio o Lasso de la Vega, si gozan de es e ecue do,
aunque el pueblo, po desg acia, poco sabe de ellos. La His o ia
de la Ciencia es una g an desconocida den o de las demasiadas
eces ol idada his o ia de g andes pe sonajes, que an o hicie on
po nues a ciudad.