NUEVOS DATOS SOBRE CAPILLAS ABIERTAS
ESPAÑOLAS
po
ALFREDO
J. MORALES
M
Hace ya bas an es años que
el
ema
de
las capillas abie as
despe ó
el
in e és
de
los his o iado es
del
a e
y
muy
especial-
men e de
los hispanoame icanos. Desde
el
abajo
de
Ga cía
G a-
nados, ' el
p ime o que in en ó una clasi icación
y el es ableci-
mien o de
una se ie
de
ipos, las in es igaciones
se
han enido
sucediendo,
de
mane a inin e umpida, po
lo
que,
en el momen-
o p esen e,
el
es udio
del
mencionado ema cuen a
con
una
abun-
dan e bibliog a ía.
Una
buena pa e
de
és a
se ha
p eocupado
de
esal a los alo es au óc onos,
es
deci , ame icanos,
de
las
capi-
llas
abie as, mien as o o
sec o de la
misma
ha
indagado
en
los posibles p eceden es
y en sus
conexiones
con
ob as eu opeas.
La
in es igación
ha
es ado cen ada, du an e muchos años,
en
las
1
Ga cía G anados,
Ra ael:
Capillas
de
indios
en
Nue a
España
(1530-
1605).
A chi o Español
de
A e,
1935,
omo
11,
págs.
3-29. Con
pos e io idad
a
es a ob a apa ecie on, en e o os, los siguien es abajos:
Buschiazzo, Ma io
J.: Las
Capillas Abie as pa a indios.
Lasso. Buenos Ai es, 1939. -- Ma co
Do a, En ique:
A ios
y
Capillas abie as
en el
Pe ú.
A chi o Español
de
A e,
omo
14,
págs.
173
-176. — Palm,
E win Wal e :
Las
capillas abie as ame icanas
y sus
an eceden es
en el
occiden e c is iano.
Anales
del
Ins i u o
de
A e
Ame i-
cano e
In es igaciones Es é icas.
Buenos Ai es,
1953,
págs.
47
-64. — Bone Co ea,
An onio:
An eceden es españoles
de
las capillas abie as hispanoame icanas.
R:,-
is a de
Indias,
núm. 91-92. Mad id, 1963,
págs.
269-280. — Mc And ew, John:
The
open ai chu ches
o
six een h cen u y in Mexico.
Camb idge, 1965. — Be nales
Balles e os,
Jo ge:
Capillas abie as
en
las pa oquias andinas
del
Pe ú
en
los
siglos
XVI
y
XVII.
A e
y
A queología,
núm. 3 y 4. La Paz,
1975. —
Gisbe , Te-
esa:
C eación
de
es uc u as a qui ec ónicas
y
u banas
en la
sociedad i einal.
Re is a
de la Academia
Nacional
de
Ciencias
de Boli ia. La Paz, 1973,
págs.
71-137.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
45-1
ALFREDO
J. MORALES
ie as
del
i eina o
de la Nue a
España, pe o las apo aciones
más ecien es han demos ado
la
exis encia
de
es as sencillas
es-
uc u as en
e i o io
del
i eina o pe uano.
2
Con la
amplia
-ción de
los lími es geog á icos
a
los que
con
an e io idad
se
ci -
cunsc ibía
la
p esencia
de
las ci adas capillas,
se ha
pues o
de ma-
ni ies o
que
el
o igen
de
las mismas
no hay
que busca lo
en
pe
-culia idades
egionales
o en la
exis encia
de
un nue o ipo
de so-
ciedad,
sino que su gie on como espues a lógica
a
una misma
se-
ie de
necesidades,
en
su mayo ía
de
ca ác e docen e
o
misional.
Es o
ha
lle ado apa ejado un
mayo
in e és po es udia los ejem
-plos
eu opeos
de
es e ipo de
cons ucciones, especialmen e los
españoles,
con
obje o
de
es ablece las semejanzas
o
di e encias
en e unos
y
o os.
No
obs an e,
hay
que hace cons a que odos
los his o iado es coinciden
en
señala que
solo en
ie as
ame i-
canas adqui ie on las capillas abie as
sus
peculia es
ca ac e ís i-
cas y
un uso gene alizado.
En la
línea
de
las apo aciones
an es
aludidas
se insc ibe el
p esen e abajo, cuyo p opósi o
no es
o o que
el de
inco po a
es nue os ejemplos,
al
ya nume oso conjun o
de
capillas
abie -
as españolas.
Se
a a
de
ob as bien di e en es, pues mien as
que
la
p ime a
no
llegó
a
ma e ializa se, quedando
en el simple
p oyec o,
la
segunda, que si ue una ealidad,
ha
su ido
nume o-
sas ans o maciones,
lo
que
ha
de e minado que pasa a
desape -
cibida
has a
el
momen o p esen e. A o unadamen e
la
e ce a
se
p esen a
en
su isonomía p imi i a. O o asgo
di e enciado es
que aquella p ime a hubiese enido ca ác e u bano,
al P.b i se
sob e
la plaza más impo an e
de Se illa,
mien as
la
o a posee
un cla o sen ido
u al,
pues
se
halla sob e una colina
en
las
a ue-
as de la
localidad se illana
de
Alcalá
de Guadai a. La úl ima
de
las es
es
un caso in e medio, pues si
en
su o igen poseyó
ca-
ác e u al, en la
ac ualidad,
el
c ecimien o
de la
ciudad
de Có -
doba, en
donde
se
encuen a,
la ha
inco po ado
al
á ea u bana
de la
misma.
En
los es udios sob e las capillas abie as
se
suelen es able
-ce dos
ipos básicos, uno denominado
de
plan a al a
y
o o
lla-
2 Nos
e e imos
a
los es udios
de Be nales y Gisbe .
Véase
la
no a
an e io .
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
AC'T'AS
li
JORNADAS
DE ANDALUCIA Y
AMÉRICA
455
mado de
plan a baja, según
la
ubicación
de la
misma.
En el
p i-
me o
de
los casos
la
capilla abie a es á cons i uida po un balcón
o
ibuna, que si e pa a cobija
el al a en el
que
el
sace do e
o icia,
o
como púlpi o
en
las p edicaciones.
De
es e modo los
ieles podían segui desde
la plaza
las ce emonias,
sin
ene que
in e umpi
sus
ocupaciones, undamen almen e las me can iles,
si es que la plaza
alojaba
el
me cado.
Las
capillas abie as
de plan-
a baja ienen a
se unos emple es, unas capillas que han quedado
educidas
al
p esbi e io.
Su
es uc u a
en o ma de
baldaquino es
-gua da el al a y al
o ician e, mien as que los ieles pe manecen
en el ex e io . A
es e úl imo ipo co esponden p ecisamen e los
es ejemplos que cons i uyen
el
ema
del
p esen e abajo.
El
p ime o
de
ellos ue solamen e un p oyec o
i ealszado.
En
un
memo ial sin echa que p esen ó
al
Ayun amien o
ay Juan
Na a o,
gua dián
del
Con en o
Casa G ande de San F ancisco,
se
señalan una se ie
de
aspec os
de lo
que pudo habe sido una
ca-
pilla
abie a.
El
ex o, pa cialmen e publicado po
el
e udi o López
Ma ínez,
3
ecoge, po una pa e,
el
ag adecimien o
de
los
an-
ciscanos al
Cabildo
de la
ciudad, po
la
ape u a
de
las pue as que
comunicaban
el
compás
del
con en o
con la Plaza de San F ancisco
y
las calles p óximas. Po o o lado, incluye las quejas
de la comu-
nidad
an e el
hecho
de
es a ocupada una
de
las pue as,
p ecisa-
men e
la
más impo an e,
la
si uada
«jun o a
su casa
y
ayun a
-mien o», o el alle de
los can e os que cons uían
el
edi icio
mu-
nicipal.
Tal ci cuns ancia ocasionaba innume ables moles ias,
espe-
cialmen e en
los días
de
«mucha p esu a
de
gen e»
y
«po los
gol-
pes que dan (los can e os) cuando lab an las pied as
». Po,
odo
ello
ay Juan Na a o
p oponía aslada
el alle
que es aba si
- uado en el ac ual a quillo del
Ayun amien o,
al
o o acceso
al
compás
con en ual,
emplazado en e
a la
calle
Tin o es. " Fina-
3
López Ma ínez, Celes ino:
Maes os
mayo es
del
concejo
hispalense. 1) -
c_umen os
pa a
la
His o ia
del
A e
en
Andalucía. Tomo
I, Se illa, 1927,
págs.
141-142.
4 Es e
a co, cons uido
en el
úl imo imes e
de 1539,
ue de ibado
con
an e io idad
a
ma zo
de 1864,
pues
en
es a echa,
al
p esen a
Deme io de
los
Ríos un in o me sob e
la
es au ación
del
Ayun amien o,
se
lamen aba
de
su
desapa ición. Véase
al
espec o nues o es udio:
La
ob a enacen is a
del
Ayun-
amien o
de Se illa.
Se illa, 1981, cap. VI
«P oceso
de
cons ucción
», pág. 82, y
cap.
XII, «Ob as
y
e o mas du an e los siglos XIX
y
XX
», pág. 143.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
456
ALFREDO
J. MORALES
lizaba el memo ial del gua dian del
con en o anciscano señalando
que «si
V. S. es
se ido
y
manda ene limpio
el
ánsi o
des a
pue a
se
pod á hace un al a con
su eja donde cada día
se
di á
misa
y V. S. la
pod á
ai an es
que en e
en
su Cabildo
». `' Son
es as palab as
inales las que pe mi en conside a que
la
p opues a
iba encaminada
a la
cons ucción
de
una capilla abie a. Es a nun-
ca debió cons ui se, pues aunque
el
con en o desapa eció
en el
pasado siglo,
a
aíz
de la
desamo ización, las desc ipciones
an i-
guas
no se
e ie en
a
ella.
s
La
echa
en la
que
el memo ial
ue p esen ado,
solo
puede
es-
ablece se de
mane a ap oximada, basándose
en
los da os que
apo a
y en
los que
se
incluyen
en la
segunda pa e
del
ci ado
ex-
o, que has a
el
p esen e
ha
pe manecido inédi a.
7
Las
no icias
5
López Ma ínez,
C.: op. ci ., pág. 141.
6
Todo
lo
más que exis ió
en el
mencionado ánsi o ue on
dos
pequeños
e ablos pic ó icos, que nada ienen que e
con el
sen ido
y la
unción
de
una
capilla abie a.
Hay
e e encias
a
es os e ablos
en
un manusc i o anónimo dei
siglo XVIII, ecopilación
de
anales más an iguos,
en
donde
al
comen a
el a -
duilIo de San F ancisco se dice: 4En la
pue a
p incipal
que
sale a la plaza
que
es á
al
o ien e co esponde
a
cada pa e un lienzo
en la
de echa
de
Jesuc is o
con
su i il
de
c is al
y en eI
en e
el de la
Vi gen
de
Belén
ambión con
su
i il».
Desc ipción
y
áb ica
del Mages uoso
Con en o
de an F ancisco de Se-
illa.
Anónimo,
Leg. 40-43.
A chi o
del
Con en o
de San Buena en u a (O.F.M.
A.P.B.).
Debo
la
no icia
de la
exis encia
de
es e manusc i o
a
mi compañe as
Ma ía José
del Cas illo a
quien, desde es as
Iineas, le
exp eso mi ag adecimien o.
7
«También suplicamos
a Vss
po amo
de
nues o seño
mi e
que es e
con-
en o
pe ece
de
sed po
no
eni
a el
ningún agua
y
c eo ampoco iene
a la
cibdad, y
pues
no es
po al a
del
año necesa iamen e
es
po oma demasiada
los que iene pa e
en
ella
o
po es a mal a ados los caños
y
pe de se po las
a ajeas o hu alla
pa a las hue as como
se dize comunmen e. Y
po que
en',
es a casa nomb e
de
ae
pley o con Vss nos
pa ece
summa
con usión nues a
y
po es o
no
enemos alien o ny espí i u pa a a a es e
pley o
casi
dos
años
ha y de
nues a pa e
no sea
hecho nada
de
diligencias
en el
suplicamos
a Vss
mande
a sus
p opios le ados que ean muy bien nues os p i ilegios Reales
y
si
is os, ellos
yn o ma en a Vss queI
con en o iene jus icia
y
que
Vss no
pudo
da
Iicencia
ni en ada
en
los dichos caños
anadie de
los que
la an
dado ni
pueden eni po ello mas pa es que
la de Sanc F ancisco y la de la cibdad y la
de la
cá cel
en
al caso
sea
se ido
Vss de
manda que
quedandose
los que
es an
has a
ago a no
en e ni
se le de
luga
a
o o alguno
y
que
a
los que
ago a se
les da
de aqui
adelan e
se
les
de el
Repa imien o po a ca
y almazen y no de
golpe po que
es no able
engaño
y
que se p ocu e de eduzi
las pajas odas
a
un ma co po que
de
o a mane a
no
en a
la
e ce a pa e
del
agua po es a
siemp e azol adas
e ynpedidas
las pajas
y des a
mane a
la cibdad y Sane F an-
cisco end an
su agua
y ass no
ienen ni
la
e ce a pa e po
lo
cual i mo.
F ay Juan Na a o, en la cibdad de Se illa>.
A chi o
Municipal de Se illa. Co-
lección de
Papeles Impo an es. Tomo
11.
Siglo XVI. Documen o
núm. 88.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
II
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
457
más impo an es pa a pode si ua c onológicamen e
la
pe ición
son, de un lado
la
mención
a las ob as
de
las Casas Consis o iales,
de
o o,
la
e e encia
al
p oblema
de la
escasez
de
agua que llegaba
al
con en o, debido
al
mal es ado
de
las conducciones
y
los abusos
de
los ecinos,
y,
po úl imo,
la
alusión
a la
Cá cel
Real.
Respec o
al p ime
pun o las ci adas ob as
de
can e ía
no
pueden se o as
que las e e idas
a la Sala de
Cabildo
al o del
Ayun amien o,
la
úl ima
en
conclui se
en
odo
el
edi icio,
lo
que
se
e ec uó
a ines
de 1571. Las
únicas ob as pos e io es
a
las ci adas
no
ue on ya
de
can e ía, sino que co espondie on
a
las ealizadas po los
pin-
o es An ón Velázquez
y Miguel Vallés,
do ando
el
a esonado
que cub e dicha sala.
8
El
segunda aspec o,
el
p oblema
del
agua,
si bien puede deci se que ue un mal endémico
en la Se illa de
los siglos XVI
y
XVII, llegó
a
uno
de
los es ados más calami osos
en 1570. En
aquella echa
e a maes o mayo de
las ob as
de la
ciudad
el.
i aliano
Ben enu o To ello,
quien
en el memo ial de
los
se icios p es ados que p esen ó
al
Ayun amien o
en
agos o
de
1571,
señalaba que «después que su
Mages ad se
ue
ies a ciu-
dad el
seño asis en e pasado mando que
se la asen y
epa asen
los documen os
del
agua
de Alcala, a ajose en
ello
con inua-
men e el
e ano
e
in ie no pasado,
e yo
ui isi ando
la
dicha
ob a odo
el
e ano cada semana una ez
y dos
eces
y
muchas
eces en e
yo en pe sona en
los conduc os descendiendo
en
ellos...
>>.
9
El
e ce pun o,
la
alusión
a la
Cá cel
Real, pone de
mani ies o que es a
se
había concluido
y
que es aba
en
uso. El
mencionado edi icio, que había azado He nán
Ruiz II,
ue
ul-
imado po
el
a qui ec o
an es
mencionado,
To ello,
quien
di-
igió sus ob as «desde
el
día que
la
dicha ciudad
me
eligió po
8
Cab ía
la
posibilidad
de
que las labo es
de
can e ía
se
e i ie an
a la
conclusión
de la
capilla que
el
Ayun amien o se illano lab aba
en la
iglesia
d?1
p opio con en o anciscano.
De
se así,
la
echa
del memo ial
p esen ado po
ay Juan Na a o se
e asa ía solamen e unos meses, pues o que
la cons uc-
ción
es aba inalizada,
en sus
aspec os undamen ales,
en el p ime
semes e
de 1572. No
obs an e, eniendo
en
cuen a los o os da os que apo a
la
pe ición
del
gua dián
del
con en o anciscano, conside amos, al
y
como
se
indica á
con
pos e io idad, que
es
más adecuado si ua
el
esc i o hacia
1570. Con
espec o
a la
cons ucción
de la
capilla, éase nues a ob a
an es
ci ada
en la
no a
núm. 4,
págs.
89-90.
9
López Ma ínez,
C.: op. ci ., pág. 108.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
458
ALFREDO
J. MORALES
Maes o mayo
que ue
a dos de
mayo
de 69,
has a odo
el
mes
de
ab il
de 1570
años.., isi ando
la
ob a cada día
dos
eces
o
a lo
menos una»,
10
Es os da os pe mi en da a el memo ial y,
po consiguien e,
el
p oyec o
de ay Juan Na a o en
o no
a 1570,
echa que casualmen e
coincide con
las disposiciones
dic adas
en el
Pe ú po
el
i ey
Toledo
sob e
la ca equización
de
los indios,
y
que die on como esul ado
la
cons ucción
de
nume osas capillas abie as
en
las ie as
del Al iplano.
11
Po o a pa e con iene ene
en
cuen a que
el
luga
en el
que
se
hubie a e igido
la
capilla abie a
e a
un con en o ancis-
cano.
La
impo ancia
de
es e hecho adica
en la
ci cuns ancia
de
que o o monas e io
de la
misma o den poseía desde hacía iem-
po una capilla abie a,
de
plan a al a,
en
su achada
-
pó ico. Nos
e e imos
al
con en o de San F ancisco de Valladolid,
desapa e-
cido
en el
siglo XIX, después
de
las leyes
de
desamo ización
eclesiás ica.
La
mencionada capilla
se
si uaba
en la
achada que
mi aba
a la Plaza Mayo y
su aspec o podemos conoce lo
g a-
cias a
unos dibujos
del
siglo XVIII que ilus an
la
His o ia
de
Valladolid
de Juan An olínez de Bu gos.
12
La
ilus ación co es
-pondien e al
con en o anciscano e leja
la
econs ucción
e ec-
uada después
del
pa o oso incendio que des uyó
la Plaza Ma-
yo en 1561. En
ella
es
ap eciable
el
balcón
en
donde es aba
el
al a
desde
el
que
se
decía misa los días
de e ia,
mien as los
me cade es a icaban
en la plaza. La
exis encia
y
u ilidad
de
es a capilla abie a, posiblemen e uese conocida po
ay Juan
Na a o y
ello
le
indujo
a
p oyec a una es uc u a
de uncionali-
dad semejan e
en el a quillo del
con en o se illano.
Si el plan
se
hubie a ma e ializado, es a capilla
,
abie a
de
ca ác e u bano
hubiese se ido pa a que oyesen misa
no solo
los miemb os
del
Cabildo, sino odo
el
público que habi ualmen e
se
concen aba
en la Plaza de San F ancisco, sin
duda
la
más impo an e y bu-
ll
ic
iosa
de la Se illa del
momen o.
10
Ibídem.
11 Be nales
Balles e os,
J.: op. ci .,
págs.
115-116.
12
Ma ín González,
Juan
José:
Dibujos
de
monumen os
ana i9uos
allisole-
anos.
Bole ín
del
Semina io
de
A e
y
A queología
de Valladolid, 1952-1953,
omo
XIX,
pág. 33, lám. IV, núm. 13.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
1I
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
459
Como
ya an icipamos,
el
segundo ejemplo que o ecemos
iene ca ác e
u al. Se
a a
de la
e mi a
de San Roque-, de la
población
de A'calá de Guadai a,
ubicada
en
una colina
en
las
p oximidades
del pueblo,
dominando
el
cauce
del
ío
Guadai a
(Fig. 1) . Es
un pequeño edi icio eligioso si uado
en la culmi-
nación del Mon e
Cal a io que da
in a
una Vía
Sac a
que
a an-
ca del
mismo
pie de la
colina.
Las
p ime as no icias sob e es a
cons ucción
se
echan
en
o no
a 1570,
pe o poco conse a
de
su aspec o
o iginal,
pues
en el
cu so
de
los siglos
ha
su ido
nu-
me osas y
p o undas al e aciones.
13
Si
deben co esponde
a la
época inicial los es os
de
los pedes ales
de
las
c uces
que
ma -
caban las es aciones
del
Vía C ucis, algunos
de
los cuales
se
han
ans o mado
en
púlpi os
al
desmocha los
y
adiciona les un
ba-
andal de
hie o o jado.
En la
ac ualidad
la
e mi a p esen a una sola
na e ec an-
gula , cubie a
con
es uc u a
de
made a,
y
un p esbi e io
cua-
d ado,
que
se
cub e con
bó eda
aída. Los
mu os la e ales de la
cabece a, pa cialmen e ocul os po cons ucciones adosadas, aún
pe mi en obse a
la
exis encia
de
sendos a cos
de
medio pun o,
pos e io men e cegados.
14
Sob e las cua o esquinas
de 7,a ca-
pilla mayo
apa ecen unos ema es, cons i uidos po pi ámides,
algunas
de
ellas
de
pe il queb ado, sob e pedes ales.
La
achada
de
los
pies
aloja
la
po ada, ema ándose
con
una sencilla
espa-
13
He nández
D az,
José; Sancho Co bacho,
An onio; Collan es de Te n
y Delo me, F ancisco:
Ca álogo
A queológico
y
A ís ico
de la
P o incia
de Sc-
illa;
omo
I, Se illa, 1939, pág. 60.
Además
de las
ecogidas
en el
ex o
an es ci-
ado,
exis en
en la
e mi a
dos
placas
de
azulejos que
se
e ie en
a
las úl imas
in e enciones es au ado as. Dicen así: «Es a
he mi a de Sn Roque se
eedi icó
po
sus
p opie a ios
la
amilia
de
Po illa
y se
bendijo
y
can ó misa solemne
el 12
de Julio de 1886» y
«Es a e mi a
de
San Roque / y
los e enos ci cundan es
de-
nominados/ «El
Cal a io»/ ue on donados
a la Real e
Ilus e He mandad/
de
N o. Pad e
Jesús Naza eno
y/ Ma ia
San ísima
del
Soco o/ po Doña Ma ía
Pé ez
de
Guzmán iuda
de / la Po illa
el
día
17 de
Ma zo
de 1966/.
Fue es au a
-da en el
Año
San o de 1975 y se ab ió/
de
nue o
al
cul o o iciando misa su
emi-
nencia el/
ca denal a zobispo
de Se illa D .
Bueno
Mon eal/ el
día
22 de
Junio
de 1975/. A.M.D.G.».
14 La
exis encia
de
una i ienda adosada
a la
cabece a
de la
e mi a
Im-
pide
comp oba
la
exis encia
de
o o a co cegado
en el
es e o.
En el
caso
de
que así ue a,
la
capilla hubie a es ado abie a
en sus
cua o en es
y p esen-
a ía la o ma de
emple e que puede obse a se
en
los
humillade os de la C cz
del Campo y de San
Je ónimo
de Se illa.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
460
ALFREDO
J.
MORALES
daña.
La
pu eza
de
los olúmenes que cons i uyen
la
e mi a,
los
me lones
mencionados
e
incluso
el colo almag a de sus pa-
amen os
ex e io es, e ocan,
sin
duda alguna, ejemplos
de la
a qui ec u a hispanoame icana.
En
es a sencilla es uc u a a qui ec ónica, esul a
pa icu-
la men e in e esan e su capilla
mayo y la
exis encia
de
los a cos
cegados
en
los mu os la e ales
de la
misma. Aunque es os
úl i-
mos ue on conside ados como p ueba
de la
exis encia,
en
o o
iempo,
de
una
na e
as e sal
o de
c uce o,
15
su apa iencia
y
su
pe ec o
despiece ponen
de
mani ies o que
se
ejecu a on pa a
se is os
y
queda
al
ai e lib e. Es a ci cuns ancia
nos
hace
su-
pone
que,
en
su o igen,
la
e mi a se ía una pequeña capilla
e-
ducida
al
p esbi e io
y
abie a
en
es
de sus
en es, siguiendo
el
ipo
de
capilla abie a que
es
ecuen e
en
ie as ame icanas.
En el in e io de la
misma
se
cobija ía
el al a y el
o ician e
o
p edicado , quedando
al ex e io
los ieles que hubiesen
acu-
dido a la
misa
o al
se món, según los casos,
con
que inaliza ían
los o icios eligiosos conmemo a i os
de la
pasión
de C is o,
iniciados
en la
p ime a es ación
del
Vía C ucis,
al pie
mismo
de
la
colina
en
que
se
asien a
la
capilla.
Con
pos e io idad, al ez
en 1886,
echa
de
una es au ación,
se
debió p ocede
a
cega
los a cos la e ales
de la
misma
y a
inco po a le una na e longi-
udinal en
su en e oes e, quedando con e ida
la
capilla
abie -
a en el
p esbi e io
de la
nue a e mi a.
Pe dido el
sen ido inicial
de la
capilla, pe ec amen e adecuado pa a que un nume oso
g upo
de
ieles siguiese,
al
ai e lib e, los cul os
o
escuchase
la
palab a
del
sace do e,
e a
necesa io que su unción eligiosa
y
docen e
no
desapa ecie a.
An e la
imposibilidad
de
que
la e mi-
a,
en sus
educidas dimensiones, acogiese
a la
o alidad
de
los
ieles,
se
op ó po
la
solución con a ia,
es
deci , po saca
al
sace do e.
Pa a
ello
e a
necesa io habili a una es uc u a que
ocupase una posición dominan e sob e
la
colec i idad, p oce-
diéndose en onces
a
u iliza los sopo es
de
algunas
c uces de la
Vía
Sac a
como púlpi os, una ez que
se le
ag ega on
ba andales
15
He nández Díaz,
J.;
Sancho Co bacho,
A.; Collan es de Te án y DeIo m,
F.: op. ci ., pág. 60.
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