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Arquitectura y Salud

Abstract

Línea de investigación del grupo que pretende indagar sobre la vieja y nueva relación entre Arquitectura y Salud y proponer soluciones proyectuales concretas para este concepto revisado desde la contemporaneidad.. Vieja relación porque tal vez la arquitectura, desde sus orígenes no haya tenido otro sentido (incluso el arte descubre en este concepto un origen de constitución “alguna vez se sabrá que no había arte sino medicina” decía Nietzche). Y nueva por una cierta amnesia que la producción de las últimas décadas, ensimismada ante su opulencia y desarrollo, ha provocado y ahora parece recuperar de la mano de una crisis, que como todas, nos obliga a repensar las objetivos, las lógicas y las razones revisando a qué podría realmente dedicarse el esfuerzo y los medios de esta nueva producción.

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Arquitectura y Salud

Author: Rubio Díaz, Alfredo; Fernández-Valderrama, Luz; Martín-Mariscal, Amanda; Millán Millán, Pablo Manuel
Publisher: Universidad de Sevilla. E.T.S. de Arquitectura
Year: 2010
Source: https://idus.us.es/bitstreams/054ee37c-6030-4983-ac3f-09ba84834bc5/download
Semina io de Inno ación e In es igación en la ETSAS
Se illa, 16-17 Junio de 2010
Subdi ección de In es igación y Di ección de la Escuela
ETSAS, Se illa, 2010
ARQUITECTURA Y SALUD
Al edo Rubio Díaz
1
, Luz Fe nández Valde ama Apa icio
2
, Amanda Ma ín
Ma iscal
2
, Pablo Manuel Millán Millán
2
¹ G upo de In es igación INGENTES (In es igación en Gene ación de Te i o ios)
Depa amen o de Geog a ía Humana
Facul ad de Geog a ía e His o ia
Uni e sidad de Málaga
² G upo de In es igación INGENTES (In es igación en Gene ación de Te i o ios)
Depa amen o de P oyec os A qui ec ónicos
Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a
Uni e sidad de Se illa.
RESUMEN
Línea de in es igación del g upo que p e ende indaga sob e la ieja y nue a elación en e
A qui ec u a y Salud y p opone soluciones p oyec uales conc e as pa a es e concep o
e isado desde la con empo aneidad..
Vieja elación po que al ez la a qui ec u a, desde sus o ígenes no haya enido o o
sen ido (incluso el a e descub e en es e concep o un o igen de cons i ución “alguna ez
se sab á que no había a e sino medicina” decía Nie zche). Y nue a po una cie a
amnesia que la p oducción de las úl imas décadas, ensimismada an e su opulencia y
desa ollo, ha p o ocado y aho a pa ece ecupe a de la mano de una c isis, que como
odas, nos obliga a epensa las obje i os, las lógicas y las azones e isando a qué
pod ía ealmen e dedica se el es ue zo y los medios de es a nue a p oducción.
Palab as cla e: Salud; Calidad del hábi a ; Sos enibilidad; P oyec o; Rehabili ación.
I. INTRODUCCIÓN
Cada época impone sus p opias es icciones. A la ez, en cada época eme gen palab as
ca gadas de signi icados que e elan una de e minada necesidad de un momen o social y
cul u al.
Desde hace poco, ehabili ación y sos enibilidad apa ecen lógicamen e he manadas, en una
idea de ehabili ación que iene mucho más que e con un sen ido ecológico del é mino que
con un sen ido museís ico del mismo (no podemos pe mi i nos el lujo de pensa nos o
cons ui nos sin nues o pasado) y con una idea de sos enibilidad que se ace ca a
sus en abilidad (de usa mucha eces) que en iende como acción más necesa ia, la e isión de
lo dado, ya sea in o mación o pa imonio cons uido.
Su ge aho a Salud como una palab a-co e necesa ia, ligada a es as dos. En un momen o en
el que ya no es necesa io p oduci mucho más, u ge la e isión de lo que hay de una mane a
nue a en ocada a lo más eme gen e (en el o o sen ido del e mino “eme gencia”). En o o
sen ido, es a época, como an as o as épocas de c isis, se ca ac e iza po se épocas de
e lexibilidad, de necesa ia p oducción en un sen ido no necesa iamen e enden e al aumen o
de la p oducción en sí, sino a la búsqueda de o as soluciones con los medios al alcance de
nues as sociedades. G an pa e de nues a dedicación, an o como p o eso es uni e si a ios,
como po la ace a p o esional que cada uno pueda desa olla , a a es a encauzada en es e
nue o iempo, más que a la p oducción, al y como la hemos en endido has a aho a, a la
e isión de lo p oducido, de las cla es exis en es y la in ención, o ede inición, de nue as
cla es desde las que ope a : la ede inición de lo p oducido, las azones y los mé odos que
cuali iquen una nue a acción mucho más p ecisa, mesu ada y po an o más aus e a (desde
luego, como pa e de es e eco ido, hab á que e isa , en e o as cosas, las eo ías del
u banismo de los 70 y en conc e o ob as como U banismo y Aus e idad. Es una necesidad de
es os iempos la cau ela an e cualquie acción a ealiza , end emos más iempo disponible que
ecu sos disponibles.
II. MARCO CONCEPTUAL.
Con la apa ición de las in es igaciones sob e el pa imonio y con odo lo que c eemos que
aba ca el concep o de sos enibilidad, en el p oyec o se han p oducido ine i ablemen e
cambios que an unidos a la complejización de las mesas de abajo. Tan o, que pod íamos
deci que el p oyec o nunca es á ya en la mesa de abajo: nunca pod á desde aho a de ini se
desde una mesa decidiendo desde ella las cons icciones elegidas, sino que es a nue a ealidad
nos obliga a sali ue a, a escucha a o os, a negocia y compa i agendas, sólo pa a decidi la
in o mación inicial que el p oyec o a a empeza a ges iona .
Con el concep o de pa imonio, y su apa ición como in es igación en el S.XX, el con ex o del
p oyec o se ha ampliado. El concep o mismo de pa imonio ha ido ex endiendo sus p opios
lími es y aba cando cada ez más ealidades, las ma e iales p ime o, las con ex uales luego y
las inma e iales después: es pa imonio no sólo el edi icio, sino el con ex o y posiblemen e
oda aquella cons ucción o cons ucciones inma e iales que lo cons uían (ya se conside a
pa imonio la oz, la ies a o la música…).
En es os úl imos años ha sido el concep o de sos enibilidad es que ha uel o a impone unos
nue os lími es pa a el campo del p oyec o. Ya no es sólo el edi icio , su con ex o y los modos
de ida, apa ecen aho a el es o de ecosis emas que lo odean como una ealidad a la que hay
que a ende y cuida , po lo menos espe a como un in i ado que ha llegado después.
Empezamos po ejemplo a pensa los p oyec os como “disposi i os de in e cambio
ene gé ico”. Es, po un lado, la ene gía - odas las ene gías-, el nue o campo de acción del
p oyec o. Es a se ía una p ime a lec u a del p oblema según uno de los aspec os de es e
p oblema denominado como sos enibilidad, el del cambio climá ico, el menos impo an e pe o
más ú il pa a el me cado del capi alismo, en la cual ha encon ado un nue o negocio y po lo
an o un nue o modo de supe i encia. En la o a ca a de la moneda apa ecen los ecosis emas:
el obje o deja de se el p o agonis a de la acción, pa a con e i se en p o agonis a el medio en
el és e se inse a con odas las capas de in o mación, és e es el e dade o obje o del p oyec o.
En ealidad la e dade a acción ya no iene que e con noso os como agen es de un mundo
con unas lógicas cons uidas po una cul u a: empezamos aho a a en ende que al ez
nues as lógicas no han sido las más adecuadas y que ya no es nues o mundo lo impo an e,
sino la Tie a, eso que es aba an es que noso os y segui á es ando después de noso os. Como
siemp e, Slo e dijk nos lo explica con g an cla idad.
“Aho a los llamados ciudadanos del mundo casi no i en ya en la Tie a: son habi an es del país
llamado complejidad, iaje os de la clase G ande-Vi esse, p esu osos huéspedes anseún es
<<de es e Ho el de la Tie a>>… El de ciudadano de la Tie a se ía, po el con a io, la ac i ud
del que e en el plane a algo más que un escena io indi e en e pa a la ep esen ación de
“nues a” ob a, en la que ac uamos como suje os de las g andes p omesas y jus i icaciones:
edención, au o ealización y aho o de iempo. Con azón la lengua alemana ha ese ado la
palab a “E denbü ge ”, ciudadanos de la Tie a, a los ecién nacidos, como pa a dis ingui el
único momen o de la ida del indi iduo en el que se le concede un soplo de supe io idad sob e el
mundo his ó ico… Si pudie a hace ealmen e una e a “poshis ó ica”, su comienzo se ía
indisociable de la salida de la Tie a de sus bambalinas his ó icas, de la pé dida de su condición
de ma e ia p ima y de la adquisición de la ca ego ía de obje o de la p eocupación humana... Con
ello cambian odas las p emisas del d ama his ó ico. Lo que e a escena io se con ie e en ema de
la acción. Lo que se ía de elón de ondo pasa a p ime é mino. Lo que se p esen aba como
ma e ia p ima se ueca en p oduc o. Lo que e a escena es aho a la ob a en sí… Pa a noso os, la
Tie a he dejado de se el in a igable y pacien e “apoyo y p o ección” que casi odas las
gene aciones pasadas ie on en ella” .
1
El ac o ealmen e necesa io es empeza , a pensa nos p ime o y luego a cons ui nos, como
hijos de la ie a, de la que no podemos o debe íamos sen i nos sepa ados. El ges o ealmen e
necesa io es un cambio en el pun o de is a.
No es posible cons ui una nue a ealidad si no hacemos es e es ue zo concep ual. Pa a ello
necesi amos cons ui un nue o cuad o de mandos concep ual que cons uya unas nue as
bases pa a una nue a acción: necesi amos cons ui y explica las elaciones decible y lo
indecible, lo isible y lo in isible, p esencia y ausencia, iempo y du ación, o ma y somb a,
ini ud e in ini ud, cue po y alma, homb e – animal, ce idumb e – ince idumb e, ida (no
ida) – mue e.
Sólo desde es e nue o cuad o de mandos, se pueden empeza a cons ui el nue o sen ido de
concep os como salud o aus e idad.
III. UN PRIMER DIAGNÓSTICO DEL PROBLEMA.
III.1. A qui ec u a y salud, un p ime es udio bibliog á ico.
La necesidad de e isa es a elación es u gen e, ya que, incluso desde la adminis ación,
empiezan a solici a se, medidas de “una supues a salud u bana”
2
, cuando ni siquie a enemos
es ablecidos los indicado es, no sabemos qué amos a medi , con qué pa áme os y qué
buscamos exac amen e p oduci . Nos pa ece que es u gen e ede ini es as cues iones.
Buena mues a de la di icul ad apa ece si decidimos as ea la bibliog a ía de “a qui ec u a y
salud”. Casi oda la bibliog a ía se cen a en el modelo higienis a del XIX. Po o o lado, la
mayo ía de la bibliog a ía se cen a en algunas “nue as especialidades” ecién inaugu adas.
Nues a disciplina, o los lími es de la misma, ha espondido desde especialidades con nue as
disciplinas que esponden desde aspec os di e en es del p oblema (“biocons ucción” -
cons ucción-salud, a endiendo sob e odo a las ca ac e ís icas de los ma e iales empleados en
la cons ucción-, “a qui ec u as bioclimá icas” - elación edi icación con ecosis emas
colindan es, a endiendo sob e odo a los ciclos del agua, en ilación o ene gías al e na i as-,
“ adiose ésia” -es udio de las localizaciones de las cons ucciones y el lujos de las ene gías
in e nas den o de la i ienda-).
III.2. Análisis social: la ausencia del espacio elacional y las ecnologías del gobie no del
cue po (biopolí ica).
En cie o modo, si la salud no iene que e con la en e medad, al menos en un sen ido
unila e al y uní oco hemos de pone de mani ies o una cie a c isis de lo que se ía la calidad
del hábi a social, una exp esión que pa ece mas adecuada que calidad de ida, mucho mas
elacionada con las posiciones ecnoc á icas basadas en indicado es.
El e dade o p oblema es la ausencia de un e dade o espacio elacional que nos cons uya. El
exceso de indi iduación, de ex añamien o y de aislamien o p o oca un espacio público en el
que di ícilmen e nos elacionamos y po an o no nos cons uimos desde esa elación. Es una
de las consecuencias de la sociedad del espec áculo: “la humanidad iaja ago ada po el papel
que ep esen a a dia io”.En el agón del me o nadie se habla y apenas se c uzan las mi adas.
Si ocu en se án u i as; ambién la me á o a del ascenso : compañe os po unos segundos en
un espacio es ingido, donde los cue pos se ocan o casi. Nadie sabe ni que deci ni hacia
donde mi a (el ascenso como si uación ex ema. Los espejos pa a da idea de una alsa
ex ensión). En esa ausencia de espacio elacional, desde es as lógicas la ida co idiana se
cons uye como luga de neu alización y el espacio p i ado en luga de p o ección, de huída.
F en e a es o, hab ía que esponde a algunos p oblemas: cómo es ablece se ue a de la
oxicidad de las me ópolis sin “i se al campo”; sin no ecu i al i u ado psiquiá ico ni a
los medicamen os. Soluciones que pa ecen ubica la si uación en el campo de la medicina o de
aspec os elacionados di ec amen e con la salud, cuando la espues a es á en lo social al
plan ea nos “cómo i i jun os sin aplas a nos mu uamen e”.
El pun o de pa ida puede se el in en o de cons ui la expe iencia del compa i , po ejemplo
pensando cómo compa i nues as necesidades, que no son aquellas a las que nos han
acos umb ado los disposi i os capi alis as, ya que las subje i idades me opoli anas solamen e
expe imen an cap ichos. Debe íamos acla a la di e encia en e necesidad, hab ía que de ini
ealmen e cuales son las necesidades de los homb e, y cap icho, cons uido desde ue a po el
me cado.
Pa a encon a los o ígenes de la ausencia o desapa ición del espacio elacional (del un posible
y u u o espacio público saludable) podemos acudi al S.XIX en el que es a desapa ición
apa ece ligada p ecisamen e a la idea de salud ins au ada y a las polí icas que la lle a on a
cabo. En el siglo XIX, el p oblema de la salud adquie e una pe spec i a adicalmen e dis in a
a épocas an e io es: no se a a ya de asegu a la salud de la población an e las epidemias sino
de consegui la adecuadamen e cada día, en lo co idiano. El obje i o es una población sana que
se ponga a abaja , que abajen odos aquellos que puedan hace lo, de donde “hab á que
igila odo lo que pueda p opicia las en e medades en gene al. Se a a á en onces, sob e
odo en las ciudades, del ai e, la ai eación, la en ilación, cosas ligadas como es sabido a la
eo ía de los mismos, y hab á oda una polí ica de un nue o equipamien o, un nue o espacio
u bano que se o dena á y subo dina á a p incipios y p eocupaciones de la salud: ampli ud
de las calles, dispe sión de los elemen os suscep ibles de p oduci miasmas y en enena la
a mós e a, las ca nice ías, los ma ade os, los cemen e ios. Toda una polí ica, po ende, del
espacio u bano ligado al p oblema de la sanidad”.
Esa población sana, bien alimen ada y a esgua do de la en e medad, no ha de es a ociosa. Se
p e ende elimina la ociosidad, hace abaja a odos los que es én en condiciones de hace lo.
Pe o lo ambicioso del supe a el obje i o mismo del abajo como pu o abajo: se a a de
p oduci bien pues o que se abaja bien, de modo ambién se egulan y eglamen an los
o icios. Finalmen e, se p io iza el espacio de la ci culación como obje o p incipal de la
policía aunque su obje o no es sólo pe mi i la ci culación de homb es y me cancías sino la
ci culación misma.
La policía end á que egi odas las o mas de coexis encia de los homb es en e sí, de donde
Foucaul enume a has a ece campos de acción/in e ención que, en lo esencial, son obje os que
ienen como cualidad la de se u banos (Foucaul , M., 2008: 318). Lo que se ad ie e es que
desde el siglo XVI hay una p oducción no ma i a y discu si a en los p incipales países
eu opeos, po lo gene al compilada en el siglo XVIII, donde ad iene -o se anuncia- una ciudad
nue a en el plano discu si o. Es a compilación y las unciones a ibuidas a la policía no son
nue as
3
.
La e olución es, de la sociedad de la igilancia, a la sociedad de con ol, donde la salud es pa e
de los cuidados de uno mismo. Uno es su igilan e a pa i de consignas sob e la p e ención. El
cue po comenzó a se e ec i amen e conside ado cumplido el in de los juegos de oposición
cue po y alma; se dijo: el alma no es á en ninguna pa e, simplemen e no es.

Se cons i uyen así las ecnologías de gobie no del cue po. Se ha undamen ado una ideología de
la salud, de la longe idad, de la i alidad esuel a en un a ende nos cuidadosamen e, con una
igilancia a en a y p ecisa enden e a consegui nues a salud, nues a longe idad y nues a
i alidad (mas). Una conciencia igilan e acompañada de la bioascesis mode na (como
au odisciplina) que se inse a en e o os componen es que dominan nues o ambien e -o que son
nues o ambien e- como el hedonismo y el consumismo. Pe o es a inse ción no ocu e ni
anscu e sin con adicciones (se i e como ambi alencia). En es e pun o con luyen una é ica
pu i ana -acaso de nue o ipo- y los in e eses y endencias de la sociedad de consumo di igido de
masas. El consumo se canaliza hacia los p oduc os de salud, i ness y belleza. Quedamos
cons i uidos como consumido es de bienes y se icios médicos y pa amédicos
4
en una
ambi alencia según la cual se ep imen aquellos deseos cuya esolución pe judica la salud y/o la
pe ección co po al
5
. Una nue a bioascesis, una disciplina igu osa, que no iene exac amen e
como obje o en si mismo la salud sino la apa iencia de salud (la ilusión de salud y la sensación
de de ene la deg adación biológica) pe o que, pa adójicamen e, ambién p ocu a
en e medades
6
. Paula inamen e pasamos de ene un cue po a “se sólo y exclusi amen e un
cue po”, es deci , nues a iden idad es soma izada
7
.
Po su pa e, en el imagina io social -¿ ambién en el indi idual?- se han ins alado
conjun amen e el ol ido y la ocul ación de la mue e (p og esi a y e ec i a). La mue e
p og esi a: la condición del se humano como a ojado a la ez y con adic o iamen e a la
ida y a la mue e, se ocul a median e la eliminación de los e ec os del iempo y la ejez es
sus i uida en el lenguaje po exp esiones como e ce a edad
8
. De modo que, en cada e apa
i al, se nos p opone y se nos ab e una nue a ida (y sus po enciales de consumo).
IV. ALGUNAS PROPUESTAS PARA LA CONSTRUCCIÓN DE LA SALUD
URBANA Y ENTORNOS SALUDALES.
IV.1. Acciones a di e en es escalas.
En ese con ex o de eo ganización de la ciudad, e i o ios como el ba io y los espacios
in e medios adquie en unos nue os po enciales como luga es del iempo len o pa a el
desen ol imien o del capi al elacional. “Es obje i o a i ma que buena pa e de es e espacio
que llamamos público, es á ue a de con ol, y que el planeamien o que egene a o
simplemen e gene a nue o espacio público sigue a la de i a. Ha ía al a un plan del suelo
público que oque oda la ciudad. Aunque el suelo es un bien escaso, la p ác ica u banís ica
de las úl imas décadas no pa ece ene excesi o cuidado en ello. Es llama i o que las
ciudades es én llenas de espacios absu dos, esiduales, de luga es no ocupados, de un
eno me alo a eces, que no ienen unción, ni uso, ni emoción, ni nada po lo que
ap ecia los. Exis en kilóme os de calles y espacios de los llamados públicos de nula u ilidad,
mien as en pa alelo, se sigue p oduciendo de mane a ac í ica e incues ionada más ia io y,
pa adójicamen e, más espacio lib e público. Calles y callejones sin unción, acciden es y
geome ías con alineaciones poco ú iles, suelo acan e deg adado, desni eles y escalones
en e espacios con iguos, exceso de suelo lib e incuali icable, deso den en la o denación del
suelo, al a de con inuidades, p eca iedad de los espacios e des y del a bolado...., son
asun os que sólo la eu banización no puede abo da ”.
9
Pe o ambién hay soluciones que ienen e e idos a la elación cue po/ iempo: cons ui los
e i o ios de la desacele ación y de la ausencia del uido de ondo p oduc o del doble impac o de
in aes uc u as y máquinas. P obablemen e anuncian la con luencia de espacios públicos,
cue pos y sociabilidad elacional en escalas dis in as de las ac uales geog a ías de la
ema ización. Ponen a la is a el po encial del p oyec o de p o o ipos de lo que pod íamos
denomina e i o ios de la se enidad. Pe o la inse ción del cue po si uado en un paisaje de
ondo (p e)supone la buena a qui ec u a, el diseño, la cons ucción de los paisajes pa a la calidad
del habi a social y la inclusión de una nue a gene ación de equipamien os pa a lo elacional, a
los que ya hemos aludido.
Una p ime a conclusión es de o den nega i o: la unción del u banismo no es asumi el debe de
edi ica el medio psíquico eque ido po el apa a o del me cado. Muy al con a io, es a on ología
de la ince idumb e dominan e puede se base de un p oyec a el e i o io, la ciudad, la i ienda
y los equipamien os como luga es de acogimien o.
Se ab en a la is a odas las escalas:
 El e i o io, como luga de plani icación al ma gen de la anscenden alidad de lo
económico monopolio au ónomo de la p oducción de sen ido, donde lo esencial consis e en
con e i al es ado de cosas en igo una inqueb an able obje i idad, y una isión del mundo
undado sob e el pos ulado del asen imien o de lo que es.
 La ciudad como amado de luga es donde se especi ica la [inde inible] buena a qui ec u a
y se desaloja como ho izon e la ciudad gené ica y ema izada. Es e hecho implica la
ehabili ación de lo exis en e pe o, en muchos casos, no se puede habla de ehabili ación
u bana cuando nunca han exis ido cualidades u banas. No hay po an o un abajo pendien e
de ehabili ación u bana sino de habili ación p opiamen e dicha, pa a do a a nues a ciudad de
ca ac e ís icas que in i en al dis u e de la ida u bana, abajando sob e lo an mal
cons uido, con an a complicidad y pe misi idad, du an e los úl imos sesen a años.
 Los espacios de conexión e in e medios. La calidad del hábi a u bano depende á en las
p óximas décadas de la capacidad p o esional pa a supe a la idea de espacio público como
pu o luga de ánsi o, de paseo o de ocupación p i a izada. También de su pu a
ideologización como supues o luga de la ies a, del espec áculo o de la ema ización. Se
ab en nue as ca ego ías de lo público que no end án a coincidi di ec amen e ni abie amen e
con las ac uales ca ego ías ju ídicas ni con la idea de lo abie o a odos.
 Equipamien os: Sol en ado el equipamien o básico se a a de comenza el desa ollo de
los nue os equipamien os a pa i del conocimien o de los deseos de los ciudadanos. No nos
es amos e i iendo a equipamien os ges ionados po ca ego ías conc e as de expe os sino
di ec amen e a una nue a gene ación ges ionada di ec amen e po los ciudadanos. Luga es de
lo elacional, donde po encialmen e podemos espe a que su ja la e-in ención de lo social.
La implicación comple a de la ciudadanía es undamen al. Hay que ein en a el sis ema de
plani icación pa icipa i a, algo que es más que pa icipación y consul a, es coope ación, algo
que siemp e educe ensiones, pe o que ampoco se esconde as la o mula de la gobe nanza.
 Hábi a social: Los luga es de la calidad del hábi a social como esul ado de un in e i el
papel de la población pa a pasa a en ende la como sociedad, eliminando su condición de
demanda in e e ida po algunos agen es económicos. No se a a de acudi a las écnicas de
segmen ación de me cados de modo que sean posibles p oduc os a la ca a. Lo que se ab e
di ec amen e es la in es igación sob e el signi icado y los con enidos de la calidad del hábi a
social.
 La i ienda: como luga p oducido po una in es igación con inuada ad hoc de los
eque imien os del cue po y, pa cialmen e, lo elacional. No pa ece posible, al y como iene
siendo habi ual, con inua a anzando po la ía del descenso de las dimensiones de las
i iendas pa iendo de jus i icaciones del ipo jo en = escasos eque imien os espaciales
(dimensiones supe iciales). Es a es una de las más p o undas eg esiones ac uales que
des i úa odo un p oceso his ó ico en el cual el sen ido ha sido jus amen e el con a io. Sin
emba go, la cues ión de la i ienda no se educe a un asun o de supe icies.
Se sugie e una a qui ec u a inma e ial en un doble sen ido: a qui ec u a sin peso, como
modalidad muy pa icula de una a qui ec u a ecoe icien e, y a qui ec u a posibili an e de lo
inma e ial ( elacional). Ahí encuen a sus lími es la disciplina. Pe o el p og ama no se ago a
con una ac i ud de au olimi ación que de iene humildad an e y con el p oyec o, algo bien
dis in o de la capacidad que ha enido cie a a qui ec u a con empo ánea pa a c ea los
p og amas y los discu sos des inados a conc e a (ma e ializa ) los lujos inancie os
in e nacionales o los p oyec os des inados a acele a la compe encia en e ciudades, pues la
disciplina dispone del po encial de la in ención.
En es e con ex o, el p oyec o ya no es lo que e a. La capacidad del p oyec o iene mucho más
que e , en ez de con c ea p og amas, con diseña escena ios complejos y he e odoxos; con
c ea ma cos en el que los acue dos sean posibles y iables. El papel del a qui ec o iene
mucho más que e con da la oz a o os que con decidi , inaugu ando así una nue a
capacidad pa a cons ui que consis e en encon a mecanismos pa a lo elacional. El p oceso
de abajo es un p oceso colec i o de: seguimien o, de análisis y de es i ución de di e en es
capas de in o mación de lo ma e ial y de lo inma e ial.
En el cu so de Fundamen os de Habi a del depa amen o de P oyec os a qui ec ónicos de la
ETSAS
10
hemos dedicado es e año una especial a ención a la cla e de la salud como uno de
los undamen os de la cons ucción de la habi ación del homb e
11
. El cu so, que ha sido un
sopo e pa a ealiza sesiones de encuen o con p o esionales del campo de la salud
12
y una
opo unidad pa a p esen a nos al concu so de Rehabili ación de ba iadas del cong eso
SB10mad, Sus ainable Building Con e ence, campo indiscu ible de la p oducción
con empo ánea al que inco po a nue as es a egias p oyec uales.
V. REFERENCIAS
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Foucaul , M., 2.008 (2004): Segu idad, e i o io y población, Akal edi o es, Mad id
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Edi a Colegio de A qui ec os de Málaga, Málaga 2.008).
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1.932. En p oceso de edición. / (8) ”El p oyec o de ensanche y ba io ob e o de Huelin, 1868
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Slo e dijk, Pe e : “ Eu o aoismo, Seix Ba al, Ba celona 2001
Yi Fu Tuan, Topo ilia. Edi o ial Melusina, 2007 (1974)
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con empo áneo, ediciones Paidós, Ba celona.
Tiqqun, 2.005 (2.000): Teo ía del Bloom, edi o ial Melusina S.L., Mad id.
NOTAS
1
Slo e dijk, Pe e : “ Eu o aoismo, Seix Ba al, Ba celona 2001.
2
“Los planes indus iales y u banís icos debe án e alua su impac o en salud: La salud pública es á dejando de
se in isible, el an ep oyec o de Ley de Salud Pública p e é la in oducción de he amien as de alo ación pa a
los g andes p oyec os…” Ti ula es de no icia en el Dia io de Se illa, Mié coles 4 de No iemb e del 2009.
3
“La policía -esc ibe M. Foucaul - en sus p ác icas e ins i uciones, no hace con mucho o a cosa que e oma
ese elemen o p e io que cons i uía la eglamen ación u bana, al como se desa olló du an e la Edad Media y
que conce nía a la cohabi ación de los homb es, la ab icación de me cancías, la en a de p oduc os. En
consecuencia, la policía de los siglos XVII y XVIII se a a asegu a una sue e de p ó oga de esa
eglamen ación u bana”. Foucaul , M., 2.008 (2004): Segu idad, e i o io y población, Akal edi o es, Mad id.
4
El lis ado de las me cancías obje o de es a me can ilización es muy amplio: máquinas pa a eje cicios, i aminas,
p oduc os y se icios pa a las die as, equipamien o, opa depo i a y pa adepo i a. Las inges as no es án
excluidas como lo demues an las nue as gene aciones de alimen os uncionales y de alimen os medicamen os.
Como de ec ó ace adamen e M. Foucaul medicina y economía se encuen an. Ac ualmen e se ha acen uado la
pene ación del capi alismo en el ámbi o de la alimen ación como me can ilización de los p oduc os con alo es
añadidos con espec o a la salud.
5
Salud y aspec o co po al quedan de ini i amen e como asun os insepa ables y has a indisce nibles.
6
Los expe os señalan en e o as: la a i is degene a i a, hipe ensión, p oblemas ca dio ascula es, e cé e a.
7
El cue po se con ie e en luga de la mo al, undamen o úl imo y ma iz de la iden idad pe sonal.
8
Los modelos, incluso en la publicidad ins i ucional, de los ancianos con “ai e” de jó enes.