Semina io de Inno ación e In es igación en la ETSAS
Se illa, 16-17 Junio de 2010
Subdi ección de In es igación y Di ección de la Escuela
ETSAS, Se illa, 2010
ARQUITECTURA Y SALUD
Al edo Rubio Díaz
1
, Luz Fe nández Valde ama Apa icio
2
, Amanda Ma ín
Ma iscal
2
, Pablo Manuel Millán Millán
2
¹ G upo de In es igación INGENTES (In es igación en Gene ación de Te i o ios)
Depa amen o de Geog a ía Humana
Facul ad de Geog a ía e His o ia
Uni e sidad de Málaga
² G upo de In es igación INGENTES (In es igación en Gene ación de Te i o ios)
Depa amen o de P oyec os A qui ec ónicos
Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a
Uni e sidad de Se illa.
RESUMEN
Línea de in es igación del g upo que p e ende indaga sob e la ieja y nue a elación en e
A qui ec u a y Salud y p opone soluciones p oyec uales conc e as pa a es e concep o
e isado desde la con empo aneidad..
Vieja elación po que al ez la a qui ec u a, desde sus o ígenes no haya enido o o
sen ido (incluso el a e descub e en es e concep o un o igen de cons i ución “alguna ez
se sab á que no había a e sino medicina” decía Nie zche). Y nue a po una cie a
amnesia que la p oducción de las úl imas décadas, ensimismada an e su opulencia y
desa ollo, ha p o ocado y aho a pa ece ecupe a de la mano de una c isis, que como
odas, nos obliga a epensa las obje i os, las lógicas y las azones e isando a qué
pod ía ealmen e dedica se el es ue zo y los medios de es a nue a p oducción.
Palab as cla e: Salud; Calidad del hábi a ; Sos enibilidad; P oyec o; Rehabili ación.
I. INTRODUCCIÓN
Cada época impone sus p opias es icciones. A la ez, en cada época eme gen palab as
ca gadas de signi icados que e elan una de e minada necesidad de un momen o social y
cul u al.
Desde hace poco, ehabili ación y sos enibilidad apa ecen lógicamen e he manadas, en una
idea de ehabili ación que iene mucho más que e con un sen ido ecológico del é mino que
con un sen ido museís ico del mismo (no podemos pe mi i nos el lujo de pensa nos o
cons ui nos sin nues o pasado) y con una idea de sos enibilidad que se ace ca a
sus en abilidad (de usa mucha eces) que en iende como acción más necesa ia, la e isión de
lo dado, ya sea in o mación o pa imonio cons uido.
Su ge aho a Salud como una palab a-co e necesa ia, ligada a es as dos. En un momen o en
el que ya no es necesa io p oduci mucho más, u ge la e isión de lo que hay de una mane a
nue a en ocada a lo más eme gen e (en el o o sen ido del e mino “eme gencia”). En o o
sen ido, es a época, como an as o as épocas de c isis, se ca ac e iza po se épocas de
e lexibilidad, de necesa ia p oducción en un sen ido no necesa iamen e enden e al aumen o
de la p oducción en sí, sino a la búsqueda de o as soluciones con los medios al alcance de
nues as sociedades. G an pa e de nues a dedicación, an o como p o eso es uni e si a ios,
como po la ace a p o esional que cada uno pueda desa olla , a a es a encauzada en es e
nue o iempo, más que a la p oducción, al y como la hemos en endido has a aho a, a la
e isión de lo p oducido, de las cla es exis en es y la in ención, o ede inición, de nue as
cla es desde las que ope a : la ede inición de lo p oducido, las azones y los mé odos que
cuali iquen una nue a acción mucho más p ecisa, mesu ada y po an o más aus e a (desde
luego, como pa e de es e eco ido, hab á que e isa , en e o as cosas, las eo ías del
u banismo de los 70 y en conc e o ob as como U banismo y Aus e idad. Es una necesidad de
es os iempos la cau ela an e cualquie acción a ealiza , end emos más iempo disponible que
ecu sos disponibles.
II. MARCO CONCEPTUAL.
Con la apa ición de las in es igaciones sob e el pa imonio y con odo lo que c eemos que
aba ca el concep o de sos enibilidad, en el p oyec o se han p oducido ine i ablemen e
cambios que an unidos a la complejización de las mesas de abajo. Tan o, que pod íamos
deci que el p oyec o nunca es á ya en la mesa de abajo: nunca pod á desde aho a de ini se
desde una mesa decidiendo desde ella las cons icciones elegidas, sino que es a nue a ealidad
nos obliga a sali ue a, a escucha a o os, a negocia y compa i agendas, sólo pa a decidi la
in o mación inicial que el p oyec o a a empeza a ges iona .
Con el concep o de pa imonio, y su apa ición como in es igación en el S.XX, el con ex o del
p oyec o se ha ampliado. El concep o mismo de pa imonio ha ido ex endiendo sus p opios
lími es y aba cando cada ez más ealidades, las ma e iales p ime o, las con ex uales luego y
las inma e iales después: es pa imonio no sólo el edi icio, sino el con ex o y posiblemen e
oda aquella cons ucción o cons ucciones inma e iales que lo cons uían (ya se conside a
pa imonio la oz, la ies a o la música…).
En es os úl imos años ha sido el concep o de sos enibilidad es que ha uel o a impone unos
nue os lími es pa a el campo del p oyec o. Ya no es sólo el edi icio , su con ex o y los modos
de ida, apa ecen aho a el es o de ecosis emas que lo odean como una ealidad a la que hay
que a ende y cuida , po lo menos espe a como un in i ado que ha llegado después.
Empezamos po ejemplo a pensa los p oyec os como “disposi i os de in e cambio
ene gé ico”. Es, po un lado, la ene gía - odas las ene gías-, el nue o campo de acción del
p oyec o. Es a se ía una p ime a lec u a del p oblema según uno de los aspec os de es e
p oblema denominado como sos enibilidad, el del cambio climá ico, el menos impo an e pe o
más ú il pa a el me cado del capi alismo, en la cual ha encon ado un nue o negocio y po lo
an o un nue o modo de supe i encia. En la o a ca a de la moneda apa ecen los ecosis emas:
el obje o deja de se el p o agonis a de la acción, pa a con e i se en p o agonis a el medio en
el és e se inse a con odas las capas de in o mación, és e es el e dade o obje o del p oyec o.
En ealidad la e dade a acción ya no iene que e con noso os como agen es de un mundo
con unas lógicas cons uidas po una cul u a: empezamos aho a a en ende que al ez
nues as lógicas no han sido las más adecuadas y que ya no es nues o mundo lo impo an e,
sino la Tie a, eso que es aba an es que noso os y segui á es ando después de noso os. Como
siemp e, Slo e dijk nos lo explica con g an cla idad.
“Aho a los llamados ciudadanos del mundo casi no i en ya en la Tie a: son habi an es del país
llamado complejidad, iaje os de la clase G ande-Vi esse, p esu osos huéspedes anseún es
<<de es e Ho el de la Tie a>>… El de ciudadano de la Tie a se ía, po el con a io, la ac i ud
del que e en el plane a algo más que un escena io indi e en e pa a la ep esen ación de
“nues a” ob a, en la que ac uamos como suje os de las g andes p omesas y jus i icaciones:
edención, au o ealización y aho o de iempo. Con azón la lengua alemana ha ese ado la
palab a “E denbü ge ”, ciudadanos de la Tie a, a los ecién nacidos, como pa a dis ingui el
único momen o de la ida del indi iduo en el que se le concede un soplo de supe io idad sob e el
mundo his ó ico… Si pudie a hace ealmen e una e a “poshis ó ica”, su comienzo se ía
indisociable de la salida de la Tie a de sus bambalinas his ó icas, de la pé dida de su condición
de ma e ia p ima y de la adquisición de la ca ego ía de obje o de la p eocupación humana... Con
ello cambian odas las p emisas del d ama his ó ico. Lo que e a escena io se con ie e en ema de
la acción. Lo que se ía de elón de ondo pasa a p ime é mino. Lo que se p esen aba como
ma e ia p ima se ueca en p oduc o. Lo que e a escena es aho a la ob a en sí… Pa a noso os, la
Tie a he dejado de se el in a igable y pacien e “apoyo y p o ección” que casi odas las
gene aciones pasadas ie on en ella” .
1
El ac o ealmen e necesa io es empeza , a pensa nos p ime o y luego a cons ui nos, como
hijos de la ie a, de la que no podemos o debe íamos sen i nos sepa ados. El ges o ealmen e
necesa io es un cambio en el pun o de is a.
No es posible cons ui una nue a ealidad si no hacemos es e es ue zo concep ual. Pa a ello
necesi amos cons ui un nue o cuad o de mandos concep ual que cons uya unas nue as
bases pa a una nue a acción: necesi amos cons ui y explica las elaciones decible y lo
indecible, lo isible y lo in isible, p esencia y ausencia, iempo y du ación, o ma y somb a,
ini ud e in ini ud, cue po y alma, homb e – animal, ce idumb e – ince idumb e, ida (no
ida) – mue e.
Sólo desde es e nue o cuad o de mandos, se pueden empeza a cons ui el nue o sen ido de
concep os como salud o aus e idad.
III. UN PRIMER DIAGNÓSTICO DEL PROBLEMA.
III.1. A qui ec u a y salud, un p ime es udio bibliog á ico.
La necesidad de e isa es a elación es u gen e, ya que, incluso desde la adminis ación,
empiezan a solici a se, medidas de “una supues a salud u bana”
2
, cuando ni siquie a enemos
es ablecidos los indicado es, no sabemos qué amos a medi , con qué pa áme os y qué
buscamos exac amen e p oduci . Nos pa ece que es u gen e ede ini es as cues iones.
Buena mues a de la di icul ad apa ece si decidimos as ea la bibliog a ía de “a qui ec u a y
salud”. Casi oda la bibliog a ía se cen a en el modelo higienis a del XIX. Po o o lado, la
mayo ía de la bibliog a ía se cen a en algunas “nue as especialidades” ecién inaugu adas.
Nues a disciplina, o los lími es de la misma, ha espondido desde especialidades con nue as
disciplinas que esponden desde aspec os di e en es del p oblema (“biocons ucción” -
cons ucción-salud, a endiendo sob e odo a las ca ac e ís icas de los ma e iales empleados en
la cons ucción-, “a qui ec u as bioclimá icas” - elación edi icación con ecosis emas
colindan es, a endiendo sob e odo a los ciclos del agua, en ilación o ene gías al e na i as-,
“ adiose ésia” -es udio de las localizaciones de las cons ucciones y el lujos de las ene gías
in e nas den o de la i ienda-).
III.2. Análisis social: la ausencia del espacio elacional y las ecnologías del gobie no del
cue po (biopolí ica).
En cie o modo, si la salud no iene que e con la en e medad, al menos en un sen ido
unila e al y uní oco hemos de pone de mani ies o una cie a c isis de lo que se ía la calidad
del hábi a social, una exp esión que pa ece mas adecuada que calidad de ida, mucho mas
elacionada con las posiciones ecnoc á icas basadas en indicado es.
El e dade o p oblema es la ausencia de un e dade o espacio elacional que nos cons uya. El
exceso de indi iduación, de ex añamien o y de aislamien o p o oca un espacio público en el
que di ícilmen e nos elacionamos y po an o no nos cons uimos desde esa elación. Es una
de las consecuencias de la sociedad del espec áculo: “la humanidad iaja ago ada po el papel
que ep esen a a dia io”.En el agón del me o nadie se habla y apenas se c uzan las mi adas.
Si ocu en se án u i as; ambién la me á o a del ascenso : compañe os po unos segundos en
un espacio es ingido, donde los cue pos se ocan o casi. Nadie sabe ni que deci ni hacia
donde mi a (el ascenso como si uación ex ema. Los espejos pa a da idea de una alsa
ex ensión). En esa ausencia de espacio elacional, desde es as lógicas la ida co idiana se
cons uye como luga de neu alización y el espacio p i ado en luga de p o ección, de huída.
F en e a es o, hab ía que esponde a algunos p oblemas: cómo es ablece se ue a de la
oxicidad de las me ópolis sin “i se al campo”; sin no ecu i al i u ado psiquiá ico ni a
los medicamen os. Soluciones que pa ecen ubica la si uación en el campo de la medicina o de
aspec os elacionados di ec amen e con la salud, cuando la espues a es á en lo social al
plan ea nos “cómo i i jun os sin aplas a nos mu uamen e”.
El pun o de pa ida puede se el in en o de cons ui la expe iencia del compa i , po ejemplo
pensando cómo compa i nues as necesidades, que no son aquellas a las que nos han
acos umb ado los disposi i os capi alis as, ya que las subje i idades me opoli anas solamen e
expe imen an cap ichos. Debe íamos acla a la di e encia en e necesidad, hab ía que de ini
ealmen e cuales son las necesidades de los homb e, y cap icho, cons uido desde ue a po el
me cado.
Pa a encon a los o ígenes de la ausencia o desapa ición del espacio elacional (del un posible
y u u o espacio público saludable) podemos acudi al S.XIX en el que es a desapa ición
apa ece ligada p ecisamen e a la idea de salud ins au ada y a las polí icas que la lle a on a
cabo. En el siglo XIX, el p oblema de la salud adquie e una pe spec i a adicalmen e dis in a
a épocas an e io es: no se a a ya de asegu a la salud de la población an e las epidemias sino
de consegui la adecuadamen e cada día, en lo co idiano. El obje i o es una población sana que
se ponga a abaja , que abajen odos aquellos que puedan hace lo, de donde “hab á que
igila odo lo que pueda p opicia las en e medades en gene al. Se a a á en onces, sob e
odo en las ciudades, del ai e, la ai eación, la en ilación, cosas ligadas como es sabido a la
eo ía de los mismos, y hab á oda una polí ica de un nue o equipamien o, un nue o espacio
u bano que se o dena á y subo dina á a p incipios y p eocupaciones de la salud: ampli ud
de las calles, dispe sión de los elemen os suscep ibles de p oduci miasmas y en enena la
a mós e a, las ca nice ías, los ma ade os, los cemen e ios. Toda una polí ica, po ende, del
espacio u bano ligado al p oblema de la sanidad”.
Esa población sana, bien alimen ada y a esgua do de la en e medad, no ha de es a ociosa. Se
p e ende elimina la ociosidad, hace abaja a odos los que es én en condiciones de hace lo.
Pe o lo ambicioso del supe a el obje i o mismo del abajo como pu o abajo: se a a de
p oduci bien pues o que se abaja bien, de modo ambién se egulan y eglamen an los
o icios. Finalmen e, se p io iza el espacio de la ci culación como obje o p incipal de la
policía aunque su obje o no es sólo pe mi i la ci culación de homb es y me cancías sino la
ci culación misma.
La policía end á que egi odas las o mas de coexis encia de los homb es en e sí, de donde
Foucaul enume a has a ece campos de acción/in e ención que, en lo esencial, son obje os que
ienen como cualidad la de se u banos (Foucaul , M., 2008: 318). Lo que se ad ie e es que
desde el siglo XVI hay una p oducción no ma i a y discu si a en los p incipales países
eu opeos, po lo gene al compilada en el siglo XVIII, donde ad iene -o se anuncia- una ciudad
nue a en el plano discu si o. Es a compilación y las unciones a ibuidas a la policía no son
nue as
3
.
La e olución es, de la sociedad de la igilancia, a la sociedad de con ol, donde la salud es pa e
de los cuidados de uno mismo. Uno es su igilan e a pa i de consignas sob e la p e ención. El
cue po comenzó a se e ec i amen e conside ado cumplido el in de los juegos de oposición
cue po y alma; se dijo: el alma no es á en ninguna pa e, simplemen e no es.
Se cons i uyen así las ecnologías de gobie no del cue po. Se ha undamen ado una ideología de
la salud, de la longe idad, de la i alidad esuel a en un a ende nos cuidadosamen e, con una
igilancia a en a y p ecisa enden e a consegui nues a salud, nues a longe idad y nues a
i alidad (mas). Una conciencia igilan e acompañada de la bioascesis mode na (como
au odisciplina) que se inse a en e o os componen es que dominan nues o ambien e -o que son
nues o ambien e- como el hedonismo y el consumismo. Pe o es a inse ción no ocu e ni
anscu e sin con adicciones (se i e como ambi alencia). En es e pun o con luyen una é ica
pu i ana -acaso de nue o ipo- y los in e eses y endencias de la sociedad de consumo di igido de
masas. El consumo se canaliza hacia los p oduc os de salud, i ness y belleza. Quedamos
cons i uidos como consumido es de bienes y se icios médicos y pa amédicos
4
en una
ambi alencia según la cual se ep imen aquellos deseos cuya esolución pe judica la salud y/o la
pe ección co po al
5
. Una nue a bioascesis, una disciplina igu osa, que no iene exac amen e
como obje o en si mismo la salud sino la apa iencia de salud (la ilusión de salud y la sensación
de de ene la deg adación biológica) pe o que, pa adójicamen e, ambién p ocu a
en e medades
6
. Paula inamen e pasamos de ene un cue po a “se sólo y exclusi amen e un
cue po”, es deci , nues a iden idad es soma izada
7
.
Po su pa e, en el imagina io social -¿ ambién en el indi idual?- se han ins alado
conjun amen e el ol ido y la ocul ación de la mue e (p og esi a y e ec i a). La mue e
p og esi a: la condición del se humano como a ojado a la ez y con adic o iamen e a la
ida y a la mue e, se ocul a median e la eliminación de los e ec os del iempo y la ejez es
sus i uida en el lenguaje po exp esiones como e ce a edad
8
. De modo que, en cada e apa
i al, se nos p opone y se nos ab e una nue a ida (y sus po enciales de consumo).
IV. ALGUNAS PROPUESTAS PARA LA CONSTRUCCIÓN DE LA SALUD
URBANA Y ENTORNOS SALUDALES.
IV.1. Acciones a di e en es escalas.
En ese con ex o de eo ganización de la ciudad, e i o ios como el ba io y los espacios
in e medios adquie en unos nue os po enciales como luga es del iempo len o pa a el
desen ol imien o del capi al elacional. “Es obje i o a i ma que buena pa e de es e espacio
que llamamos público, es á ue a de con ol, y que el planeamien o que egene a o
simplemen e gene a nue o espacio público sigue a la de i a. Ha ía al a un plan del suelo
público que oque oda la ciudad. Aunque el suelo es un bien escaso, la p ác ica u banís ica
de las úl imas décadas no pa ece ene excesi o cuidado en ello. Es llama i o que las
ciudades es én llenas de espacios absu dos, esiduales, de luga es no ocupados, de un
eno me alo a eces, que no ienen unción, ni uso, ni emoción, ni nada po lo que
ap ecia los. Exis en kilóme os de calles y espacios de los llamados públicos de nula u ilidad,
mien as en pa alelo, se sigue p oduciendo de mane a ac í ica e incues ionada más ia io y,
pa adójicamen e, más espacio lib e público. Calles y callejones sin unción, acciden es y
geome ías con alineaciones poco ú iles, suelo acan e deg adado, desni eles y escalones
en e espacios con iguos, exceso de suelo lib e incuali icable, deso den en la o denación del
suelo, al a de con inuidades, p eca iedad de los espacios e des y del a bolado...., son
asun os que sólo la eu banización no puede abo da ”.
9
Pe o ambién hay soluciones que ienen e e idos a la elación cue po/ iempo: cons ui los
e i o ios de la desacele ación y de la ausencia del uido de ondo p oduc o del doble impac o de
in aes uc u as y máquinas. P obablemen e anuncian la con luencia de espacios públicos,
cue pos y sociabilidad elacional en escalas dis in as de las ac uales geog a ías de la
ema ización. Ponen a la is a el po encial del p oyec o de p o o ipos de lo que pod íamos
denomina e i o ios de la se enidad. Pe o la inse ción del cue po si uado en un paisaje de
ondo (p e)supone la buena a qui ec u a, el diseño, la cons ucción de los paisajes pa a la calidad
del habi a social y la inclusión de una nue a gene ación de equipamien os pa a lo elacional, a
los que ya hemos aludido.
Una p ime a conclusión es de o den nega i o: la unción del u banismo no es asumi el debe de
edi ica el medio psíquico eque ido po el apa a o del me cado. Muy al con a io, es a on ología
de la ince idumb e dominan e puede se base de un p oyec a el e i o io, la ciudad, la i ienda
y los equipamien os como luga es de acogimien o.
Se ab en a la is a odas las escalas:
El e i o io, como luga de plani icación al ma gen de la anscenden alidad de lo
económico monopolio au ónomo de la p oducción de sen ido, donde lo esencial consis e en
con e i al es ado de cosas en igo una inqueb an able obje i idad, y una isión del mundo
undado sob e el pos ulado del asen imien o de lo que es.
La ciudad como amado de luga es donde se especi ica la [inde inible] buena a qui ec u a
y se desaloja como ho izon e la ciudad gené ica y ema izada. Es e hecho implica la
ehabili ación de lo exis en e pe o, en muchos casos, no se puede habla de ehabili ación
u bana cuando nunca han exis ido cualidades u banas. No hay po an o un abajo pendien e
de ehabili ación u bana sino de habili ación p opiamen e dicha, pa a do a a nues a ciudad de
ca ac e ís icas que in i en al dis u e de la ida u bana, abajando sob e lo an mal
cons uido, con an a complicidad y pe misi idad, du an e los úl imos sesen a años.
Los espacios de conexión e in e medios. La calidad del hábi a u bano depende á en las
p óximas décadas de la capacidad p o esional pa a supe a la idea de espacio público como
pu o luga de ánsi o, de paseo o de ocupación p i a izada. También de su pu a
ideologización como supues o luga de la ies a, del espec áculo o de la ema ización. Se
ab en nue as ca ego ías de lo público que no end án a coincidi di ec amen e ni abie amen e
con las ac uales ca ego ías ju ídicas ni con la idea de lo abie o a odos.
Equipamien os: Sol en ado el equipamien o básico se a a de comenza el desa ollo de
los nue os equipamien os a pa i del conocimien o de los deseos de los ciudadanos. No nos
es amos e i iendo a equipamien os ges ionados po ca ego ías conc e as de expe os sino
di ec amen e a una nue a gene ación ges ionada di ec amen e po los ciudadanos. Luga es de
lo elacional, donde po encialmen e podemos espe a que su ja la e-in ención de lo social.
La implicación comple a de la ciudadanía es undamen al. Hay que ein en a el sis ema de
plani icación pa icipa i a, algo que es más que pa icipación y consul a, es coope ación, algo
que siemp e educe ensiones, pe o que ampoco se esconde as la o mula de la gobe nanza.
Hábi a social: Los luga es de la calidad del hábi a social como esul ado de un in e i el
papel de la población pa a pasa a en ende la como sociedad, eliminando su condición de
demanda in e e ida po algunos agen es económicos. No se a a de acudi a las écnicas de
segmen ación de me cados de modo que sean posibles p oduc os a la ca a. Lo que se ab e
di ec amen e es la in es igación sob e el signi icado y los con enidos de la calidad del hábi a
social.
La i ienda: como luga p oducido po una in es igación con inuada ad hoc de los
eque imien os del cue po y, pa cialmen e, lo elacional. No pa ece posible, al y como iene
siendo habi ual, con inua a anzando po la ía del descenso de las dimensiones de las
i iendas pa iendo de jus i icaciones del ipo jo en = escasos eque imien os espaciales
(dimensiones supe iciales). Es a es una de las más p o undas eg esiones ac uales que
des i úa odo un p oceso his ó ico en el cual el sen ido ha sido jus amen e el con a io. Sin
emba go, la cues ión de la i ienda no se educe a un asun o de supe icies.
Se sugie e una a qui ec u a inma e ial en un doble sen ido: a qui ec u a sin peso, como
modalidad muy pa icula de una a qui ec u a ecoe icien e, y a qui ec u a posibili an e de lo
inma e ial ( elacional). Ahí encuen a sus lími es la disciplina. Pe o el p og ama no se ago a
con una ac i ud de au olimi ación que de iene humildad an e y con el p oyec o, algo bien
dis in o de la capacidad que ha enido cie a a qui ec u a con empo ánea pa a c ea los
p og amas y los discu sos des inados a conc e a (ma e ializa ) los lujos inancie os
in e nacionales o los p oyec os des inados a acele a la compe encia en e ciudades, pues la
disciplina dispone del po encial de la in ención.
En es e con ex o, el p oyec o ya no es lo que e a. La capacidad del p oyec o iene mucho más
que e , en ez de con c ea p og amas, con diseña escena ios complejos y he e odoxos; con
c ea ma cos en el que los acue dos sean posibles y iables. El papel del a qui ec o iene
mucho más que e con da la oz a o os que con decidi , inaugu ando así una nue a
capacidad pa a cons ui que consis e en encon a mecanismos pa a lo elacional. El p oceso
de abajo es un p oceso colec i o de: seguimien o, de análisis y de es i ución de di e en es
capas de in o mación de lo ma e ial y de lo inma e ial.
En el cu so de Fundamen os de Habi a del depa amen o de P oyec os a qui ec ónicos de la
ETSAS
10
hemos dedicado es e año una especial a ención a la cla e de la salud como uno de
los undamen os de la cons ucción de la habi ación del homb e
11
. El cu so, que ha sido un
sopo e pa a ealiza sesiones de encuen o con p o esionales del campo de la salud
12
y una
opo unidad pa a p esen a nos al concu so de Rehabili ación de ba iadas del cong eso
SB10mad, Sus ainable Building Con e ence, campo indiscu ible de la p oducción
con empo ánea al que inco po a nue as es a egias p oyec uales.
V. REFERENCIAS
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Foucaul , M., 2.008 (2004): Segu idad, e i o io y población, Akal edi o es, Mad id
Foucaul , M., 2.009 (2004): Nacimien o de la biopolí ica, ediciones Akal, Mad id.
F iedmann, J, 1.987: Planning in de Public Domain: F om Knowledge o Ac ion, P ince on, New
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NOTAS
1
Slo e dijk, Pe e : “ Eu o aoismo, Seix Ba al, Ba celona 2001.
2
“Los planes indus iales y u banís icos debe án e alua su impac o en salud: La salud pública es á dejando de
se in isible, el an ep oyec o de Ley de Salud Pública p e é la in oducción de he amien as de alo ación pa a
los g andes p oyec os…” Ti ula es de no icia en el Dia io de Se illa, Mié coles 4 de No iemb e del 2009.
3
“La policía -esc ibe M. Foucaul - en sus p ác icas e ins i uciones, no hace con mucho o a cosa que e oma
ese elemen o p e io que cons i uía la eglamen ación u bana, al como se desa olló du an e la Edad Media y
que conce nía a la cohabi ación de los homb es, la ab icación de me cancías, la en a de p oduc os. En
consecuencia, la policía de los siglos XVII y XVIII se a a asegu a una sue e de p ó oga de esa
eglamen ación u bana”. Foucaul , M., 2.008 (2004): Segu idad, e i o io y población, Akal edi o es, Mad id.
4
El lis ado de las me cancías obje o de es a me can ilización es muy amplio: máquinas pa a eje cicios, i aminas,
p oduc os y se icios pa a las die as, equipamien o, opa depo i a y pa adepo i a. Las inges as no es án
excluidas como lo demues an las nue as gene aciones de alimen os uncionales y de alimen os medicamen os.
Como de ec ó ace adamen e M. Foucaul medicina y economía se encuen an. Ac ualmen e se ha acen uado la
pene ación del capi alismo en el ámbi o de la alimen ación como me can ilización de los p oduc os con alo es
añadidos con espec o a la salud.
5
Salud y aspec o co po al quedan de ini i amen e como asun os insepa ables y has a indisce nibles.
6
Los expe os señalan en e o as: la a i is degene a i a, hipe ensión, p oblemas ca dio ascula es, e cé e a.
7
El cue po se con ie e en luga de la mo al, undamen o úl imo y ma iz de la iden idad pe sonal.
8
Los modelos, incluso en la publicidad ins i ucional, de los ancianos con “ai e” de jó enes.