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Niveles de análisis para la elaboración de una teoría de desarrollo humano desde una perspectiva feminista

Abstract

Toda teoría de desarrollo humano lleva implícitos unos supuestos de carácter antropológico. En el espacio del discurso ha entrado una nueva voz que reclama para sí el adjetivo de diferente y entiende que el modelo de racionalidad imperante debe ser revisado, para integrar en su núcleo lo que hasta el momento estaba excluido. El presente trabajo tiene como objeto estructurar los cauces por donde debe transcurrir la reflexión acerca de una teoría de desarrollo humano desde una perspectiva feminista en tres niveles de análisis claramente diferenciados.

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Niveles de análisis para la elaboración de una teoría de desarrollo humano desde una perspectiva feminista

Author: Tienda Palop, Lidia
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2007
Source: https://idus.us.es/bitstreams/e948bc98-2fe6-46d4-be6e-c377630e5b6a/download
THÉMATA. REVISTA DE FILOSOFÍA. Núm. 39, 2007.
NIVELES DE ANÁLISIS PARA LA ELABORACIÓN DE UNA TEO-
RÍA DE DESARROLLO HUMANO DESDE UNA PERSPECTIVA
FEMINISTA.
Lidia de Tienda Palop. Uni e sidad de Valencia
Resumen. Toda eo ía de desa ollo humano lle a implíci os unos supues os de ca ác e an opoló-
gico. En el espacio del discu so ha en ado una nue a oz que eclama pa a sí el adje i o de
di e en e y en iende que el modelo de acionalidad impe an e debe se e isado, pa a in eg a en
su núcleo lo que has a el momen o es aba excluido. El p esen e abajo iene como obje o es uc u-
a los cauces po donde debe anscu i la e lexión ace ca de una eo ía de desa ollo humano
desde una pe spec i a eminis a en es ni eles de análisis cla amen e di e enciados.
Abs ac , A human de elopmen heo y implies an h opological assump ions. A new oice has
en e ed in o he space o speech, which demands o he sel he adjec i e o di e en and unde s-
ands ha he model o a ionali y p e ailing mus be e iewed o in eg a e in i s nucleus wha ,
un il his momen , was excluded. The p esen wo k has as main obje i e o s uc u e he channels
by he e lec ion abou a heo y o human de elopme om a eminis pe spec i e mus go in h ee
le els o analysis clea ly dis inguished.
In oducción.
Toda eo ía de desa ollo humano lle a implíci os unos supues os de ca ác e
an opológico. Aquello que cabe se conside ado como la Humanidad, englobado bajo
el sus an i o de Homb e, a ía según el iempo, el luga y la cul u a. De hecho, hoy
po hoy y en es e luga , cab ía, al menos, cie o ecelo al e en es as líneas esc i a
la palab a Humanidad como sinónimo de el Homb e.
¿Qué ha ocu ido pa a que es o sea así?; ¿cuál es el mo i o de nues a suspica-
cia? Pa ece que en el espacio del discu so ha en ado una nue a oz, una nue a oz
que eclama pa a sí el adje i o de di e en e.
Na u almen e me es oy e i iendo a la oz de las muje es. Aho a bien, ¿es és a
ealmen e una oz di e en e?; ¿qué implica que así sea?; ¿es amos hablando de un
nue o modelo de acionalidad? El ema me pa ece emendamen e complejo ¿es
posible habla de una acionalidad neu al?; ¿és a es ya necesa iamen e gene iza-
da?; ¿podemos es ablece una dico omía en e una acionalidad masculina y o a
emenina?; ¿hay posibilidad de in eg ación?; ¿en qué luga queda ía la concep uali-
zación de lo emenino?; ¿es a íamos hablando en onces en é minos esencialis as?;
¿qué pe de íamos con la acep ación del me a ela o de lo in a iablemen e emenino
y qué pe de íamos con la disolución del suje o del eminismo?
No son pocas las cues iones que nos en en an a nues a p opia comp ensión
an o como “muje es” como “como pa es in eg an es de aquello que cabe llama se
humanidad”.
Es e abajo iene po obje o p ecisamen e ecoge es as conside aciones de una
o ma sis emá ica, es uc u ando la e lexión ace ca de una eo ía de desa ollo
humano, desde una pe spec i a eminis a, en es ni eles de análisis.
Me pa ece necesa ia es a cla i icación, como a ea p e ia, con el in de no cae
en ampas concep uales y p ocede en la elabo ación de una eo ía de desa ollo
humano de o ma lo más igu osa posible.
Es os es ni eles, en mi juicio, suponen un escalón de p o undidad en la
p oblemá ica que nos ocupa. Si bien el obje i o, p ima acie, pudie a se lo que a
con inuación se ema iza como la p ocu ación de una mejo a en la calidad de ida
de las muje es en odo luga , al p opósi o debe bucea en las capas más p o undas
de la cues ión, con el in de alcanza el núcleo du o del p oblema y p ocede de
nue o a la cons ucción median e una ía al e na i a. De es e modo, un segundo
288 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
1 Nussbaum, M. Las muje es y el desa ollo humano. T aduc. Robe o Be ne . He de . Ba celona.
2000. Pag. 27
ni el de análisis p ocede ía a la búsqueda de al mé odo al e na i o, de los p esu-
pues os a segui en el p oceso de elabo ación de la p opues a, pe o pa a ello hab á
qué e lexiona ace ca de es os mismos p esupues os. Sob e qué pila es descansa el
modelo de acionalidad que se p e ende as ea se cons i ui á como el e ce ni el
de análisis. Es e úl imo ni el es de g an complejidad, pues o que plan ea cues iones
que desembocan en pa adojas de ex emada g a edad y di ícil solución. Aunque en
la p esen e comunicación lo si úo en úl imo luga , su cla i icación debe se el suelo
p e io sob e el que basa oda eo ía de ca ác e eminis a.
a) P ime ni el de análisis: La idea de la mejo a e ec i a de la si uación de las
muje es
Tan o en las llamadas sociedades desa olladas como en las p opias de los
países en desa ollo la p oblemá ica en o no a la muje e is e cen alidad. Un
ejemplo pa adigmá ico de eo ía de desa ollo humano desde una pe spec i a
eminis a, que ac ualmen e se encuen a en el cen o de los deba es con empo á-
neos, es la p opues a de Ma ha Nussbaum.
Como a i ma es a au o a las muje es ca ecen de apoyo en unciones undamen-
ales de la ida humana en la mayo pa e del mundo. Es án peo alimen adas que
los homb es, ienen un ni el in e io de salud, son más ulne ables a la iolencia
ísica y al abuso sexual. Es mucho menos p obable que es én al abe izadas y menos
p obable aún que posean educación p o esional o écnica. Si in en an ing esa en un
pues o de abajo, deben en en a obs áculos mayo es, incluyendo la in imidación
po pa e de la amilia o del esposo, disc iminación po su sexo en el sala io y acoso
sexual en el abajo.1
La lis a de desigualdades y di icul ades a las que se en en an las muje es
pod ía segui eng osándose y de sob a son conocidas, po ello alga a modo de
ejemplo las si uaciones eseñadas, eniendo muy en cuen a que lo expues o se
ag a a al pe ca a nos de la c ecien e eminización de la pob eza con odas sus
consecuencias apa ejadas.
Pa ece, pues, que una e dade a ac i ud que con emple la idea del desa ollo
humano no puede soslaya es a si uación y debe á a ende al núcleo du o de la
p oblemá ica que nos ocupa, in en ando una p opues a al e na i a al con e i a las
muje es en un nue o ó gano p opulso desde el cual omen a el desa ollo de los
países.
En es a línea se inca dina el en oque al e na i o, que se desp ende de la ob a
Nussbaum, en la eo ía y p ác ica del desa ollo. En él se pone de mani ies o que la
calidad de nues as idas ha de medi se no po nues a iqueza sino po nues a
libe ad. Desde es a pe spec i a la si uación de la muje adquie e una pa icula
ele ancia po que, de hecho, si algo ha ca ac e izado su condición es p ecisamen e
la p i ación de libe ad. En es e sen ido esul a muy in e esan e el ma iz del
en oque de las capacidades que incula la pob eza con la p i ación de las capacida-
des.La p opues a no ma i a de Nussbaum oma el ca iz del desa ollo de las
capacidades, que supond án la expansión de libe ad pa a hace en e a la si ua-
ción de p i ación en la que se halla una ingen e can idad de población cons i uida
en g an pa e po muje es..
De es a o ma, se in en a mos a cómo la educación, el abajo, la ep esen a-
ción polí ica o la salud de las muje es se cons i uye como ac o de e minan e que
pe mi e hace en e a di e sos p oblemas cola e ales como la in an ilización de la
pob eza o el de e io o del medio ambien e, gene ando, a su ez, un nue o núcleo
mo iz desde el cual el país pueda desa olla se, al con e i un sec o de la pobla-
ción, has a el momen o pasi o, en una ingen e ue za ac i a, c ea i a y ans o ma-
do a de la sociedad.
Jun o con es a p ime a dimensión que posee implicaciones eó ico-p ác icas, de
ca ác e no ma i o, es necesa io examina la posibilidad de ape u a que supone la
in eg ación en el pensamien o “al uso” de la pe spec i a emenina. El es udio de
289
Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
2 Véase los abajos de Neus Campillo al espec o, po ejemplo, El Feminisme com a c í ica,Tándem,
Valencia, 1997..
3 Benhabib, S. “Una e isión del deba e sob e las muje es y la eo ía mo al”. Isego ía, nº6, 1992, pag.
38 4 Poulain de le Ba e, Ma y Wolls onec a , S ua Mill, Pla ón, Rousseau, Nie zsche e c Todos es os
au o es han a ado emas elacionados con las muje es bien sea con una p eocupación since a po su
p eca ia si uación, bien po jus i ica la desigualdad polí ica y social o bien sea po cues iones de u ilidad
o de un modo ma ginal.
Ma ha Nussbaum pa e de un obje i o: el in en a da una espues a an e las
si uaciones de desampa o, humillación, dominación e indigencia que su en las
muje es en muchas pa es del mundo, median e una p opues a de eo ía de desa o-
llo, que in eg a a la pe spec i a eminis a.
Aho a bien, la p oblemá ica an e la que nos hallamos no es, simplemen e, palia
de e minadas si uaciones de hecho median e el inc emen o de ayudas o median e
la p oposición de de e minadas polí icas de desa ollo que se dediquen al colec i o
de las muje es. Es as inicia i as son muy aliosas pe o el p oblema es mucho más
p o undo, es es uc u al.
Las ci cuns ancias ác icas son un e lejo de oda una con igu ación men al que
ha ido a iculándose a lo la go de milenios y milenios de adición cul u al, c een-
cias espi i uales, imágenes y ep esen aciones de la ealidad. El esul ado p o isio-
nal, que aho a i imos, es u o de ese pensamien o cons uido en el iempo. Nos
hallamos en un ni el de es udio que no puede queda se en la me a ac icidad, sino
que necesi a p o undiza en esas ca ego ías men ales que han con e ido unidad y
condicionan nues o pensa . Con ello no es oy que iendo deci que haya que deja
de lado de e minadas medidas polí icas, ni mucho menos. És as son necesa ias,
pues o que además econ igu an nues a es uc u a concep ual, pe o en su desa o-
llo se debe con a con esa dimensión p o unda de nues as ca ego ías men ales y
es a despie o con esa ac i ud c í ica necesa ia.2
b) Segundo ni el de análisis: La pues a en cues ión del modelo de acionalidad
impe an e. Una al e na i a desde Seyla Benhabib.
El apa ado an e io nos ha dejado una idea ace ca de la p oblemá ica inicial
que cab ía encon a en un e eno que quisie a ap oxima se al p oblema de la
muje y comúnmen e se p ocede de es e modo en las p ác icas habi uales: in en an-
do sol en a , g osso modo, de e minadas cues iones de hecho.
Aho a bien, Seyla Benhabib muy bien esca a una su ileza que ya se encuen a
en Kuhn, que es cla e pa a en ende lo que aquí nos p oponemos, como es las
nociones de pa adigma y de e oluciones cien í icas. Cuando un nue o obje o,
descub imien o o ac o en a a o ma pa e del juego de in es igación el pa adigma
sob e el que és a se sus en aba pasa a ambalea se. “Se cues ionan la de inición del
ámbi o de obje os del pa adigma de in es igación, así como sus unidades de medida,
sus mé odos de e i icación, la supues a neu alidad de su e minología eó ica o las
p e ensiones de uni e salidad de sus modelos y me á o as”.3
En el apa ado an e io señalábamos cómo e ec i amen e exis e una si uación
de hecho de las muje es que la si úa en un ni el de in e io idad y que es cons an e
a lo la go de la his o ia. Aho a bien, como hemos señalado en el apa ado p eceden-
e es a cues ión e is e cen alidad, pe o e is e cen alidad ac ualmen e. La
his o ia ha ob iado es a p oblemá ica sal o en con adas excepciones y el auge del
eminismo y el apoyo a los abajos que cuen en con la pe spec i a de géne o es del
odo no edoso.
Lo que se es á in en ando exp esa es que si bien no podemos nega que en
nues a his o ia del pensamien o con amos como pensado es y pensado as que han
con emplado o se han p eocupado po cues iones elacionadas con las muje es, es a
ci cuns ancia no ha sido cen al ni u o de una necesidad, ni del sen i gene al de
las éli es in elec uales.4
La emenda imp on a del eminismo es muy jo en y su in e és o almen e
ac ual ¿no esponde quizás es o a cie a sensibilidad en auge? Si en a en juego un
nue o suje o, en ca iz de agen e y, a su ez, se amplía el dominio de obje os de
in es igación ¿no se á necesa io un cambio de pa adigma que esponda de mejo
290 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
5 Benhabib, S. El o o gene alizado y el o o conc e o. La con o e sia Kohlbe g-Gilligan y la eo ía
eminis a” en S. Benhabib/ D. Co nello, Teo ía eminis a y Teo ía C í ica, ed. Al ons el Magnànim,
Valencia, 1990, pag. 127
6 Ibíd. Pag. 43
mane a a es as nue as exigencias? Incluso me a e e ía a deci que el pa adigma
an e io ya se ambaleaba de an es, ya se encon aba obsole o po lo gas ado y po
su incapacidad de esol e los p oblemas de la humanidad, p ecisamen e po que no
con empla en su p opia azón de se a la humanidad en sí, de o ma ín eg a.
Di e en es eo ías mo ales han poblado el ámbi o é ico y polí ico desde la
Mode nidad en Occiden e, con una cla a decan ación po aquellas esis de adición
uni e salis a. Es as eo ías u ilizan la ca ego ía de uni e salizable como una
ca ego ía ope a i a que pe mi e pe ila y jus i ica los c i e ios de jus icia que
deben egi una sociedad mo almen e bien cons i uida.
Seyla Benhabib obse a, de o ma muy pe spicaz, que “las eo ías mo ales
uni e salis as de la adición occiden al desde Hobbes has a Rawls son sus i ucio-
nalis as en el sen ido de que el uni e salismo que de ienden es de inido sub ep icia-
men e al iden i ica las expe iencias de un g upo especí ico de suje os como el caso
pa adigmá ico de los humanos como ales. Es os suje os in a iablemen e son
adul os blancos y a ones, p opie a ios o al menos p o esionales.”5
La his o ia del pensamien o occiden al ha sido la his o ia p oducida po una
acionalidad de e minada, que ha dado como esul ado la idea de un Suje o Único,
pe ec amen e indi idualizado, segu o de sí mismo, que pe sigue la ce eza en el
conocimien o y el bienes a .
En es e p oceso his ó ico que ha con o mado un suje o ascenden al, ep esen-
a i o de la humanidad, y lo ha in es ido de una dignidad especial, el colec i o de
las muje es ha quedado excluido. Es bien sabido que apenas han pa icipado en el
decu so his ó ico del pensamien o, como bien se pod ía mos a , pe o en es e
momen o es a cues ión excede la p esen e comunicación. Teniendo en cuen a es a
ci cuns ancia ¿es líci o do a a ese suje o mode no ascenden al del adje i o de
uni e sal? ¿Es á acaso ya odo dicho po y en p o de al suje o? ¿Tienen acaso las
muje es algo que deci ? ¿De sus oces se desp ende ía alguna al e na i a?¿es és a
aliosa pa a una eo ía é ica? ¿Quie e es o deci que hay “o o ipo de suje o”
dis in o al p o agonis a de es a his o ia occiden al? ¿Signi ica es o que es e suje o
posee de e minadas p opiedades esenciales? ¿Poseen es as p opiedades implicacio-
nes polí icas? ¿De qué índole?
c) Te ce ni el de análisis: Di icul ades pa a la elabo ación de una p opues a de
desa ollo humano desde una pe spec i a eminis a
Si bien en un p ime momen o la p eocupación inicial e a la de palia la
si uación de in e io idad en la que se encon aban las muje es y, pos e io men e, se
dio el sal o a esboza una eo ía que en su misma es uc u a inco po a a la dimen-
sión emenina, la p egun a con la que nos opamos aho a es ¿y cuál es esa dimen-
sión especí icamen e emenina?
Es a cues ión ocupa los deba es con empo áneos en o no al eminismo. Mien-
as que el pos mode nismo y sus maes os de la sospecha hicie on una g an labo
po la emancipación de la muje al pone en cues ión los me a ela os que legi ima-
ban el s a u quo de su si uación de in e io idad y dependencia, con ello lle a on a la
disolución del suje o del eminismo.
Las implicaciones p ác icas de es a disolución nos lle an a cie a clase de
homogeneización y ampoco es amos dispues as a pe de nos en ella, po que en on-
ces no enemos nada que apo a . Si bien en p incipio la alianza con el pos mode -
nismo u o una aliosa unción ins umen al en a as de la emancipación, como
obse a Benhabib “puede que el pensamien o pos mode no no sólo elimine con sus
conclusiones la especi icidad de la eo ía eminis a, sino que ponga en e amen e en
cues ión los mismos ideales emancipa o ios de los mo imien os de la muje ”6
Las polí icas de la iden idad/di e encia po una pa e inciden en que las muje es
se hagan oí , sean pa es ac i as del p oceso his ó ico, pe o po o a pa e p ese an
la dualidad, la dico omía y un cie o educ o de aquello p opio de la muje , que po
sus conno aciones his ó icas encie a g a es pelig os que bien pueden se des a o-
291
Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
7 Bu le , J. “Suje os de sexo, géne o, deseo”, El géne o en dispu a, P og ama Uni e si a io de es udios
de géne o. Unam, México, Paidós, 2001, pag. 34
8 Ibíd. Pag. 37.
9 Ibíd.
10 Benhabib, “Desde las polí icas de la iden idad al eminismo social: un alega o pa a los no en a”.Las
ciudadanas y lo polí ico. Elena Bel án y C is ina Sánchez eds. Ins i u o Uni e si a io de Es udios de la
Muje . UAM. Mad id, 1996. pag. 34.
ables.
Judi h Bu le en El géne o en dispu a p ecisamen e e isa ya no solo la noción
de géne o, sino incluso la de sexo como algo p oducido, que p ecisamen e si e a los
p opósi os de los me a ela os. Teniendo en cuen a la impo ancia que iene el cómo
se conciba un suje o pa a un posible modelo de acionalidad, si a endemos a las
conside aciones de Bu le cuando a i ma que “el suje o eminis a esul a es a
discu si amen e cons i uido po el mismo sis ema polí ico que, se supone, acili a á
su emancipación. Es o se uel e polí icamen e p oblemá ico si se puede mos a que
ese sis ema p oduce suje os con géne os que se si úan sob e un eje di e encial de
dominación o suje os que, se supone, son masculinos. En ales casos, apela sin
ese as a ese sis ema de la emancipación de las “muje es” esul a á cla amen e
con ap oducen e.”7
Bu le se p egun a si e ec i amen e exis e algún elemen o común a las muje es,
an e io a oda clase de op esión. Lo que en el ondo se cues iona es la posibilidad
de una egión de lo emenino que no se halle es igma izada, in iolada, que pe enez-
ca a las muje es de suyo y no como yugo. Es a es su duda que necesa iamen e le
lle a a la a ea de o mula una “c í ica de las ca ego ías de la iden idad que c ean,
na u alizan e inmo ilizan las es uc u as ju ídicas con empo áneas”.8
La pa adoja es á se ida y es mucho lo que pensa .
Desde es a óp ica pa ece que no es amos legi imados a ealiza ninguna
gene alización sob e las muje es, pues o que cada una esponde a sus p opias
expe iencias conc e as. En es e sen ido pod íamos con eni con Celia Amo ós al
ad e i que “ an impo an e como la desmi i icación y disolución analí ica de
o alidades on ológicas es no pe de , al menos, como idea egulado a, la cohe encia
o alizado a que ha de ene odo p oyec o emancipa o io con capacidad de mo ili-
zación”.9
Siguiendo con es a esis y eniendo muy en cuen a las ese as pos mode nas
y pos es uc u alis as, enemos que es a de acue do con Benhabib cuando a i ma
que “a no se que la eo ía eminis a sea capaz de desa olla un concep o de agen-
cia no ma i a lo su icien emen e esis en e y ue e como pa a deci algo signi ica i-
o en un is a is con ales con lic os... pe de á su agudeza eó ica y se con e i á
en una desp eocupada celeb ación empi is a de odas las plu alidades. La cues ión
del suje o es cen al pa a la eo ía y p ác ica eminis a con empo ánea, y es aquí
donde yo c eo que la in luencia de la eo ía ancesa con empo ánea sob e las
polí icas de iden idad/di e encia mues an sus g a es limi aciones”.10
En de ini i a, necesi amos p e iamen e esol e la pa adoja de cómo escapa
del sexo como des ino, sin pe de nos en la huida. Pa a ello es necesa ia una p o-
pues a c í ica que no desoiga las oces has a el momen o ahogadas, a in de do a
a nues a condición humana de su co espondien e in eg idad, la única que puede
consegui nos una es e a de libe ad pa a i i elices.
Re e encias bibliog á icas
Benhabib, “Desde las polí icas de la iden idad al eminismo social: un alega o pa a los no en a”.Las
ciudadanas y lo polí ico. Elena Bel án y C is ina Sánchez eds. Ins i u o Uni e si a io de Es udios de la
Muje . UAM. Mad id, 1996.
- “El o o gene alizado y el o o conc e o. La con o e sia Kohlbe g-Gilligan y la eo ía eminis a”
en S. Benhabib/ D. Co nello, Teo ía eminis a y Teo ía C í ica, ed. Al ons el Magnànim, Valencia, 1990.
- “Una e isión del deba e sob e las muje es y la eo ía mo al”. Isego ía, nº6, 1992.
Bu le , J. “Suje os de sexo, géne o, deseo”, El géne o en dispu a, P og ama Uni e si a io de es udios
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Campillo, N. El Feminisme com a c í ica,Tándem, Valencia, 1997.
Nussbaum, M. Las muje es y el desa ollo humano. T aduc. Robe o Be ne . He de . Ba celona.

292 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
2000Nussbaum, M. Las on e as de la jus icia. Conside aciones sob e la exclusión. T aducción de Ramón
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Sen, A. K. Desa ollo y Libe ad. Plane a, Ba celona, 2000.
Lidia de Tienda Palop
Dp o. de Filoso ía del De echo, Polí ica y Mo al
Facul ad de Filoso ía y C.C. de la Educación.
Uni e sidad de Valencia
Lydia. ienda@u .es