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La predicción de la conducta a través de los constructos que integran la Teoría de Acción Planeada

Abstract

Este trabajo se centra en explicar qué factores psicológicos (cognitivos y afectivos) y sociales pueden explicar el inicio, el mantenimiento y la finalización de la conducta. La mayoría de los estudios previos han considerado las actitudes como las principales variables implicadas en el comportamiento. En este orden de cosas, la Teoría de Acción Razonada (TAR) y la Teoría de Acción Planeada (TAP) ponen de manifiesto la importancia de las actitudes en la formación de la intención de conducta. En ambas teorías, además de los factores cognitivos, se subraya la importancia de los factores afectivos en la formación de la actitud. Desde nuestro punto de vista, la influencia de los factores afectivos es crucial, mereciendo un estudio más detallado. Zimbardo y Leippe (1991) consideran la actitud como la evaluación, hacia un objeto; pudiendo situar a dicha evaluación, de algo o de alguien, a lo largo de un continuo que va desde el agrado hasta el desagrado

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La predicción de la conducta a través de los constructos que integran la Teoría de Acción Planeada

Author: Carpi Ballester, Amparo; Breva Asensio, Alicia
Publisher: Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)
Year: 2001
Source: https://idus.us.es/bitstreams/9bba1db2-08ac-4322-85e0-3c00dc4fc17c/download
LA PREDICCIÓN DE LA CONDUCTA
A TRAVÉS DE LOS CONSTRUCTOS
QUE INTEGRAN LA TEORÍA DE
ACCIÓN PLANEADA
Ampa o Ca pi Balles e y Alicia B e a Asensio
Uni e sidad Jaume I (Spain)
Uni e sidad de Se illa (Spain)
La di e sidad de ac o es que in e ienen en el inicio, man enimien o y
inalización de una conduc a especí ica con ie e a la misma un ca ác e de
complejidad, siendo obje o de la psicología el es udio de los dis in os p ocesos
que la in eg an. El compo amien o humano es di ec amen e obse able, no
así los p ocesos psicológicos que se desencadenan an es, mien as o después
de la ejecución del mismo. No obs an e, el conocimien o de dichos ac o es es
un ema undamen al en el ámbi o de la psicología. En es e o den de cosas, la
psicología a a de comp ende , es deci , explica el compo amien o, y
p edeci lo con an e io idad a que és e se lle e a é mino. Se a a de
an icipa nos a los hechos, conociendo con qué p obabilidad se a a
desencadena una conduc a, y bajo qué condiciones, an o indi iduales, como
ambien ales. Es a p edicción no es una a ea ácil debido a la di e sidad de
ac o es que es án implicados en la mani es ación de un compo amien o.
Desde el p incipio de la e olución ilo y on ogéne ica, la an icipación a los
acon ecimien os, es deci , la p edicción de los mismos, ha pe mi ido la
supe i encia de los o ganismos. Po an o, no esul a di ícil acep a la
impo ancia que p esen a pa a la disciplina psicológica la p edicción de la
conduc a an es de que és a se lle e a cabo. No obs an e, es a p edicción es un
abajo a duo, ya que hay que delimi a de o ma cla a qué ac o es
in e ienen den o de un con ex o de e minado.
De un modo muy gene al, podemos conside a que la conduc a humana se
puede p edeci a endiendo a ac o es psicológicos y sociales. Po lo que se
e ie e a los ac o es psicológicos, podemos di e encia en e ca ac e ís icas
a ec i as (ej. es ados de ánimo y emociones) y cogni i as (ej. c eencias y
expec a i as). Po lo que se e ie e a los ac o es sociales (ej. edes y no mas
sociales), és os ac ua án acili ando o inhibiendo la mani es ación de una
conduc a dada. Todos los ac o es comen ados deben se conside ados a la
ho a de p edeci la apa ición, el man enimien o o la ex inción de una conduc a
en un con ex o de e minado.
La mayo ía de in es igaciones que se han cen ado en es e campo, es deci ,
en el es udio de los dis in os ac o es que pueden p edeci el compo amien o,
ha dado una ele ancia especial a los ac o es cogni i os, y, especialmen e, a
las ac i udes. Así, obse amos como los o os ac o es implicados en la
apa ición, man enimien o o ex inción de una conduc a, ac o es sociales y
a ec i os, quedan elegados, en muchas ocasiones, a un segundo luga .
Cuando se hace e e encia a la necesidad de conoce la ac i ud pa a pode
p edeci la conduc a que la pe sona pod ía o no ealiza , hay que de e mina si
dicha conduc a es gene al o especí ica. En es e sen ido, esul a de poca
u ilidad p edeci una conduc a especí ica (deja de uma ) a pa i de una
ac i ud gene al ( alo a posi i amen e la salud) y ice e sa, de una conduc a
conc e a (no abandona el consumo de abaco) no se puede desmen i una
ac i ud gene al (menosp ecia la salud). En la p obabilidad de ejecución de un
compo amien o conc e o ha de ene se en cuen a el ipo de conduc a, el
obje o hacia el cual se di ige la misma, el luga donde se lle a a cabo y el
momen o en el que anscu e la acción (Mo ales, Moya y Rebolloso, 1994).
Los dis in os elemen os que in luyen en el inicio de una acción nos conducen
a alo a las dis in as c eencias que es án en juego, y no a ende an sólo a una
c eencia gene al, ya que no se o o ga el mismo g ado de acep ación o echazo
a cada uno de los componen es especí icos que la con o man. Po ejemplo,
conoce la ac i ud a o able hacia la salud co ona ia puede deci nos muy poco
sob e las conduc as especí icas que el indi iduo ealiza á pa a man ene la.
Así, no podemos conoce de an emano si, un indi iduo, as adop a una
ac i ud posi i a hacia la salud co ona ia, a a abandona el hábi o abáquico,
p ac ica eje cicio ísico, elimina el consumo de g asas, e c. El conocimien o
del mayo núme o de c eencias especí icas sob e la conduc a, conjun amen e
con el e ec o de la alo ación de las mismas, a a pe mi i una mejo
p edicción de la ac i ud y, po an o, de la in ención conc e a de lle a la a
é mino.
Pe o la ac i ud no es la única a iable que iene que oma se en
conside ación pa a explica el compo amien o. Según Fishbein y Ajzen
(1975) en su Teo ía de Acción Razonada (TAR) a ios ac o es an eceden y
explican el compo amien o humano. Conc e amen e, es a eo ía a a de
explica las conduc as que es án bajo con ol conscien e de los indi iduos a
pa i de dis in os de e minan es que la p eceden y la explican. Pa a es os
au o es el de e minan e inmedia o de la conduc a no es la ac i ud p opiamen e
dicha, sino la in ención de ealiza la. A su ez, la in ención de conduc a iene
dos p ecu so es que la explican; uno es ic amen e indi idual, como es la
ac i ud ace ca de la conduc a, y o o de ca ác e colec i o y social, que hace
e e encia al con ex o socio-cul u al del indi iduo, acuñado como no ma
subje i a (Fishbein y Ajzen, 1975; Ajzen 1989; Mo ales, Rebolloso y Moya
1994) ( e igu a 1). Tan o la ac i ud como la no ma subje i a es án
de e minadas po o os ac o es que las an eceden, y que nos ayudan a
comp ende la conduc a. Po lo que se e ie e a la ac i ud, és a iene
de e minada po cada una de las c eencias que la pe sona posee hacia el obje o
(sea cosa, pe sona o ins i ución) y la e aluación posi i a/nega i a ealizada
hacia cada una de esas c eencias. Es a e aluación es el componen e a ec i o
de la ac i ud, de e minando la mo i ación y la ue za de la in ención de
conduc a. Se pueden posee dis in as c eencias pe o és as, po sí solas, no
conducen a la acción. Una e aluación al a de las mismas po pa e de un
indi iduo indica la impo ancia que ienen pa a él y el g ado de comp omiso
con ellas.
Figu a 1
Teo ía de la Acción Planeada
Las c eencias a ían en unción de su o igen; dis in os p ocesos pueden
in e eni en la o mación de las mismas. Así, nos encon amos que las
c eencias pueden con o ma se a pa i de los siguien es p ocesos:
a) la expe iencia di ec a con el obje o de ac i ud, a a és de la cual se
ecoge in o mación sob e las ca ac e ís icas de dicho obje o. Las ac i udes
con o madas a pa i de es e p oceso poseen mayo ue za y son más
esis en es al cambio.
b) la expe iencia indi ec a con el obje o de ac i ud, a a és de la cual se
o o gan los mismos a ibu os a dicho obje o po la simili ud que gua da con
o os obje os con los que hemos enido una expe iencia di ec a p e ia. Las
c eencias con igu adas a pa i de es e p oceso se denominan c eencias
in e enciales.
c) La in o mación que ecogemos a pa i de los o os, ya sean los medios
de comunicación (mass-media), o uen es más o menos di ec as, como la
amilia, amigos, e c. Dicha in o mación a a se acep ada como p opia y eal,
siemp e y cuando no se con adiga con las c eencias con o madas a pa i de
la expe iencia di ec a o indi ec a.
Po lo que se e ie e a la no ma subje i a, és a iene de e minada, po un
lado, po la pe cepción de las c eencias que ienen las o as pe sonas
signi ica i as ace ca de la conduc a que el indi iduo debe ealiza y, po o o
lado, po la mo i ación del indi iduo pa a sa is ace las expec a i as que los
o os signi ica i os ienen sob e él.
En es e sen ido, es e p oceso di e encial de o mación de c eencias
con ibuye a que cada una de ellas posea un peso según cada indi iduo y
obje o de ac i ud. Las ac i udes más salien es, conjun amen e con la
e aluación de las mismas, pe mi i án p edeci mejo la in ención de conduc a
(Fishbein y Ajzen, 1975). Además, el conocimien o sob e las c eencias
especí icas de lo que los o os piensan de cada uno de los compo amien os
especí icos (hábi o de uma , p ác ica de eje cicio ísico, alimen ación sana,
e c.) a a in lui en la in ención de lle a a cabo o no una conduc a gene al
(man enimien o de salud), siemp e en unción de la mo i ación pa a
complace les.
Aho a bien, en o o o den de cosas, no odas las conduc as se encuen an
bajo con ol conscien e del indi iduo. Pa a aquellas conduc as que se
ca ac e izan po un bajo con ol po pa e de los indi iduos, la TAR no es un
buen ma co a pa i del cual p edeci las. Exis en muchas si uaciones en las
que pueden su gi imp e is os, o en las que se necesi an cie as habilidades o
ecu sos po pa e de los indi iduos que, en úl ima ins ancia, pod ían in e e i
en la in ención de lle a a cabo una conduc a (Ajzen, 1985; Ajzen y Maden,
1986). Es e sesgo lle ó a inclui un e ce de e minan e de la in ención de
conduc a, el con ol pe cibido, ecogido en la Teo ía de la Acción Planeada
(TAP) que ue desa ollada a pa i de la TAR (Ve igu a 2).
Figu a 2
Teo ía de la Acción Planeada
Aunque se posea una ac i ud a o able hacia una conduc a, la p obabilidad
de lle a la a cabo a a depende , en e o os ac o es, de la pe cepción de
con ol po pa e del indi iduo sob e su conduc a. Así, la pe cepción de que
puede lle a con éxi o la conduc a se basa en la c eencia de con ol, sin la cual
di ícilmen e se mani es a á la conduc a aunque poseamos una ac i ud muy
a o able hacia ella. Así, siguiendo con el ejemplo an e io , una pe sona
puede ene una ac i ud muy a o able hacia la salud co ona ia, y, más
especí icamen e, hacia el abandono del hábi o abáquico pe o si la pe sona
pe cibe que iene poca capacidad de con ol pa a abandona dicho consumo,
ya sea po que conside e que no iene la su icien e habilidad o po que
conside e que los compo amien os de los demás pueden in e e i en su
decisión de abandono, es a conduc a saludable no se á ealizada. Po an o, a
pa i de es e ejemplo, es posible obse a que es e e ce elemen o
inco po ado a la TAR, la pe cepción de con ol, es á con o mado, an o po
a iables in e nas (pe cepción de capacidad, habilidad de acción), como po
a iables ex e nas (opo unidad de acción, obs áculos, iempo, coope ación,
e c.). La inclusión de es e e ce de e minan e ayuda a mejo a el p onós ico
de la conduc a. El e ec o de la pe cepción de con ol sob e la conduc a puede
se di ec o o indi ec o. Así, en p ime luga , és a puede incidi en la in ención
de conduc a modulando el e ec o que los an eceden es comen ados (ac i ud y
no ma subje i a) ienen sob e la in ención o puede incidi di ec amen e en la
in ención de lle a a cabo una conduc a sin conside a los an eceden es de
dicha in ención. En segundo luga , la pe cepción de con ol es un ac o
independien e de p edicción de la conduc a. Así, pueden exis i dis in as
si uaciones en las que, a pesa de que exis a in ención de ealiza de e minada

conduc a, és a no sea lle ada a cabo po que algún ipo de obs áculo in e ie e
en la consecución de al deseo. En es os casos se puede obse a que la
pe cepción de con ol ac úa di ec amen e sob e la conduc a, modi icándola o
inhibiéndola (Ajzen, 1987). Es a eo ía ha apo ado amplia in o mación al
es udio del compo amien o humano, al cons a a que no odas las conduc as
se hallan bajo con ol conscien e.
Po lo que espec a a es e e ce cons uc o, di e en es au o es han señalado
las simili udes y di e encias exis en es en e és e y o os cons uc os
elacionados. Conc e amen e, en cie as ocasiones, es e concep o ha sido
equipa ado al concep o de au oe icacia p opues o po Bandu a (1977). Po su
pa e, Azjen (1980) ya mani es ó la simili ud de dichos concep os cuando
in odujo el cons uc o de pe cepción de con ol, aunque conside aba que es e
úl imo e a mucho más amplio y es aba con o mado po un g an núme o de
a iables. Tal como ue desc i a po su au o , la pe cepción de con ol es á
in eg ada an o po un conjun o de a iables ex e nas al indi iduo (po
ejemplo, la opo unidad de acción, el iempo o momen o en que la conduc a
ha de ealiza se, la necesidad de o as pe sonas pa a ealiza la acción o los
obs áculos que és as puedan in e pone pa a que dicha acción no sea lle ada a
é mino, e c.), como po a iables in e nas (po ejemplo, la pe cepción de
habilidad pa a lle a a cabo la acción, la pe cepción de e icacia, e c.).
Po su pa e, Bandu a (1987) elabo ó la Teo ía de la Au oe icacia con el
obje i o de explica la conduc a humana y los ac o es que in e ienen en su
mo i ación, es deci , en la ejecución y/o man enimien o de la misma. La
au oe icacia puede de ini se como la e aluación de las p opias capacidades
pe sonales an e la posibilidad de la acción. Así, es e cons uc o hace
e e encia p incipalmen e a las a iables in e nas al indi iduo, englobando la
pe cepción de habilidad ("soy capaz de") y la pe cepción de e icacia
(cumplimien o de las expec a i as as la ejecución de la acción). Dis in os
elemen os o p ocesos con ibuyen a la o mación de la au oe icacia.
Conc e amen e, nos e e imos a: la expe iencia di ec a, el ap endizaje po
obse ación, los mensajes pe suasi os y la ac i ación isiológica. Es os
elemen os desc iben cómo de e minadas a iables o ca ac e ís icas, an o
ex e nas como in e nas al indi iduo, ayudan a con o ma las c eencias que
uno mismo iene ace ca de lo que es capaz o no de ealiza . Las pe sonas an
o mando su pe cepción de au oe icacia basándose en los compo amien os
ealizados, en los comen a ios emi idos en su en o no y en los e ue zos que
o as pe sonas de su al ededo emi en espec o a la conduc a que ha sido
ealizada.
La expe iencia di ec a es la p incipal uen e de o mación del concep o que
un indi iduo iene de sí mismo, es deci , del au oconcep o. En es e sen ido, las
consecuencias que se ob ienen as la ealización de la p opia acción in o man
ace ca de la capacidad de uno mismo pa a ealiza una conduc a y de si se
pueden con ola las a iables ci cuns anciales en la que és a ha de lle a se a
cabo. Así, la expe iencia y las consecuencias ob enidas con ibuyen, po un
lado, a la o mación del au oconcep o, y, po o o lado, a desa olla el
sen imien o de au o alía pe sonal, aspec os és os necesa ios pa a a on a con
cie a segu idad las dis in as si uaciones.
La expe iencia ica ia, aunque es secunda ia en cuan o a impo ancia a la
expe iencia di ec a, ambién es una uen e de in o mación bas an e aliosa. La
obse ación de las consecuencias que de e minada acción iene en o o
indi iduo que la ejecu a puede conduci , en un u u o más o menos p óximo,
an o a inhibi como a p omo e la p opia acción, según la e aluación posi i a
o nega i a de las consecuencias obse adas en los o os. Du an e es e p oceso
de compa ación social el indi iduo a o mando su pe cepción de sus p opias
capacidades o habilidades pa a hace en e a di e sas si uaciones.
La pe suasión es o a de las ías que ayuda a con o ma la pe cepción de
e icacia. Los in en os de las pe sonas del en o no de con ence y anima a que
se lle e a cabo una acción pueden o ece segu idad y apoyo pa a que
ealmen e se lle e a cabo una conduc a de e minada. No obs an e, la
pe suasión es una uen e más débil que las an e io es pa a la o mación del
concep o de au oe icacia. La e ec i idad de es a uen e a ía en unción de
dis in as a iables, como, po ejemplo, de cie as ca ac e ís icas elacionadas
con la pe sonalidad del que in en a pe suadi , de la c edibilidad que és e
ansmi a y de lo hábil que sea pa a log a que se ealice una acción. Así, si la
uen e de pe suasión no es c eible pa a el indi iduo, bien po que se le
conside e con poca in o mación o conocimien os, o bien po que no
p opo ciona los su icien es a gumen os, los mensajes ansmi idos po es a
uen e no se án conside ados.
Po úl imo, la ac i ación isiológica desencadenada an e un acon ecimien o
ambién puede con ibui a la omación del au oconcep o de e icacia. La
ac i ación puede se un impo an e elemen o modulado de las capacidades
que una pe sona c ee posee , pudiendo in e e i en el p oceso de e aluación
de uno mismo. Según Bandu a (1987), la in o mación apo ada po la
ac i ación psico isiológica in luye en la e icacia pe cibida a a és de los
p ocesos de e aluación. Así, cuando se p oduce dicha ac i ación an e la
posibilidad de ejecución de una conduc a, el indi iduo e alúa dis in os
ac o es. En e es os ac o es des acan la/s uen e/s elici ado as de la
ac i ación, la in ensidad de la ac i ación, las ci cuns ancias en las que se
p oduce dicha ac i ación y la o ma en que és a in luye sob e el p opio
endimien o. Po lo que se e ie e a es e úl imo ac o , el au o pone de
mani ies o que la expe iencia p e ia juega un papel muy impo an e. De es e
modo, exis en indi iduos que pe ciben dicha ac i ación como acili ado a de
la acción, mien as que o os la pe ciben como inhibido a de la misma. En es e
o den de cosas, nos encon amos que cuando la ac i ación isiológica se ha
acompañado de éxi o as la ejecución de una conduc a en expe iencias
p e ias, es a ac i ación es conside ada po los indi iduos como acili ado a de
la acción, mien as que, po el con a io, cuando se ha acompañado de acaso,
es conside ada como inhibido a o debili ado a de dicha acción. Además, no
hay que ol ida , siguiendo la ley de Ye kes-Dodson, que, po lo gene al,
ni eles mode ados de ac i ación acili an la ejecución de una conduc a,
mien as que ni eles muy ele ados la di icul an. La di icul ad in e ac úa con
la in ensidad de la ac i ación, de modo que el ni el óp imo de mo i ación es
más al o pa a ac i idades áciles y más bajo pa a ac i idades di íciles. La
o ma de in e p e a dicha ac i ación in luye di ec amen e en la au oe icacia
pe cibida. Los indi iduos que suelen conside a la ac i ación isiológica como
signo de ine icacia pe sonal ienen mayo p obabilidad de que su au oe icacia
pe cibida disminuya; po el con a io, aquellos que suelen conside a la
ac i idad isiológica como signo de e icacia pe sonal ienen mayo
p obabilidad de que su au oe icacia pe cibida se inc emen e. Es o se debe
p incipalmen e a que si exis e una endencia a a ibui la ac i ación a
de iciencias pe sonales, la a ención dispensada a las señales isce ales puede
conlle a un inc emen o de la misma ac i ación. La cualidad de dicha
ac i ación end á desencadenada po los ac o es sob esalien es de la
si uación. Po ejemplo, un indi iduo in e p e a á como miedo la ac i ación
p o ocada po cualquie si uación amenazan e. En suma, según es e au o , la
elación en e la ac i ación isiológica y la au oe icacia iene mediada an o
po ac o es in e nos como ex e nos.
Es as uen es que con ibuyen a la o mación de la pe cepción de
au oe icacia es án incluidas, no sólo en el e ce an eceden e de la TAP sino
ambién en la ac i ud y no ma subje i a. Es deci , la ac i ud se o ma a a és
de las dis i nas expe iencias di ec as e indi ec as que el suje o a a iesa a lo
la go de su ida, mien as que la no ma subje i a ecoge la in o mación
ecibida a a és de p ocesos pe suasi os. Po an o, la pe cepción de con ol
puede modi ica o e se modi icada po los an eceden es indi iduales y
colec i os que in eg an la TAP. A su ez hay que conside a que es e
cons uc o no es á o mado únicamen e po la pe cepción que uno iene de sí
mismo (aspec os in e nos) sino ambién po la pe cepción de las
opo unidades o di icul ades que se encuen an en el en o no y que pueden
in e e i en la conduc a a ealiza (aspec os ex e nos). Así, aunque la
conduc a no se lle e a cabo, en muchos casos, únicamen e po la al a de
habilidades, es deci , de aspec os in e nos, la al a de opo unidad de ejecución
o la dependencia de o as pe sonas, es deci , aspec os ex e nos ambién
in luyen pa a ealiza una in ención de conduc a.
A la ho a de ealiza la medida de la pe cepción de con ol o au oe icacia en
la p edicción del compo amien o humano, hay que ene en cuen a los
aspec os me odológicos que con ibuyan a la alidez de la medida ealizada.
Como ya ad i ie on Ajzen y Timko (1987) sob e la medición an o de es e
cons uc o, como de los o os que in eg an la TAP, se ha de ene en cuen a el
p incipio de co espondencia. En es e p incipio se indica que la p edicción de
conduc a se á más sa is ac o ia cuando en la medida ealizada se enga en
cuen a la especi icidad o gene alidad de la acción. Es deci , ac i udes
especí icas co elaciona án de mane a sa is ac o ia con conduc as especí icas,
eniendo en cuen a en dicha especi icidad an o la conduc a en sí, como el
momen o y luga en que és a ha de ealiza se. El p incipio de co espondencia
ha de se aplicado en la medida de cada uno de los cons uc os de es e modelo,
de lo con a io la p edicción de la conduc a a a és de la in ención puede
esul a con adic o ia y de escasa u ilidad pa a el obje i o que en úl ima
ins ancia se p e ende.
Los es udios que han u ilizado el modelo de la TAP han ob enido esul ados
muy di e en es en cuan o a la alidez p edic i a de cada uno de los
cons uc os que la in eg an. Po lo que espec a a la pe cepción de con ol,
es as di e encias ambién se han pues o de mani ies o. Algunos
in es igado es, debido a la escasa iabilidad ob enida en los esul ados de sus
análisis, exp esan la di icul ad encon ada en la desc ipción ope a i a del
cons uc o de pe cepción de con ol. El in es igado ha de ene cla o qué es
lo que p e ende medi y asegu a se de que los pa icipan es en su es udio
in e p e an inequi ocamen e aquello que se les es á p egun ando, de lo
con a io se ob end án esul ados e óneos, aspec o que cues iona á, en úl ima
ins ancia, la u ilidad de cada uno de los cons uc os. En es e o den de cosas,
podemos comp oba que, en ocasiones, se con unde el concep o de con ol
con el de di icul ad- acilidad. Aunque exis en si uaciones en las cuales se
conside a que exis e con ol a ni el conscien e po pa e del indi iduo de la
conduc a a ealiza , en ealidad puede esul a muy di icil lle a la a cabo. Al
espec o, podemos
Podemos obse a dis in as opiniones ace ca del cons uc o de pe cepción
de con ol. Po un lado, Te y y O´Lea y (1995) sugie en que dicho
cons uc o, cuando es u ilizado den o de la TAP, e leja más bien la acilidad
o di icul ad pe cebida as la alo ación de las a iables p esen es en el
con ex o donde se puede ealiza la conduc a, y no e leja los aspec os
in e nos que es án incluidos en el cons uc o de au oe icacia. Según es os
au o es, se ía con enien e, a la ho a de ealiza la p edicción de la conduc a,
aplica conjun amen e el cons uc o de pe cepción de con ol de la TAP y el
de au oe icacia. Cada uno de ellos apo a ía in o mación sob e el con ol
pe cibido en la ejecución de una conduc a de e minada, pe mi iendo
conside a an o los ac o es in e nos como los ex e nos. La u ilización
de e mina á si el indi iduo ealiza y man iene su compo amien o saludable o,
po el con a io, cede en su in en o. Así, podemos obse a cómo es posible
que la adquisición de un nue o compo amien o pueda p edeci se, en g an
pa e, a pa i de las eacciones a ec i as ya que es posible que el es o de
elemen os no a íen. El aspec o cogni i o de la ac i ud en es a si uación
comen ada, y en o as muchas, se man iene es able (el abaco es pe judicial
pa a la salud), ambién la in ención de lle a a cabo la conduc a (quie o deja
de uma ). En es e sen ido, las espues as emocionales desencadenadas y la
o ma en que los indi iduos las a on an esul a c ucial a la ho a de p edeci el
compo amien o. Los ac o es cogni i os no son elemen os nada desp eciables
en dicha p edicción, pe o és os juegan un papel más des acado en las
conduc as que no han de ealiza se de modo inmedia o y en aquellas que el
suje o iene una mayo pe cepción de con ol sob e la mismas, p esen ando
una mayo segu idad de que nada ni nadie di icul a á su acción.
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