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Resumen:
En es e a ículo se p oblema iza el concep o de iden idad. La iden idad es un un ac o
c ea i o, pe o se pone de mani ies o algunas co apisas sociales exis en es.Así, se ecue da
el pelig o, siemp e la en e,de la exclusión. Finalmen e,a pa i de la mode nidad, se plan-
ea el o igen, las ca ac e ís icas y el papel de la iden idad nacional.
Abs ac :
This a icle examines he concep o iden i y.Iden i y is a c ea i e ac , bu he a icle
shows up he exis ence o some social limi a ions.Implici in his ac lies a la en dange
o exclusion. Finally, he o igin, ai s and he ole o na ional iden i y a e analysed, se ing
hem in he con ex o mode ni y.
Palab as Cla es:
Iden idad / Inclusión/ Exclusión/ Posmode nidad / Realidad Social.
Keywo ds:
Iden i y / Inclusion / Exclusion / Posmode nism / Social Reali y.
IC
Re is a Cien í ica de In o mación y Comunicación
Núme o 3, (2006), Se illa
SECCIÓN SELECTA
Miquel Rod igo Alsina
Uni e si a Au ònoma de Ba celona
Pila Medina B a o
Uni e si a Ramon Llull
Posmode nidad y C isis de Iden idad
"¿Iden idad?", p egun ó Jack si iéndose anquilamen e más ca é. "¿Acaso la iden idad no
es algo con lo que uno nace?".
"La iden idad a que yo me e ie o es algo a iable que exis e en e el homb e y el es o del
uni e so,un pun o medio en e el concep o que és e iene de sí mismo y el que ienen los
demás de él, pues in luyen el uno sob e el o o cons an emen e.Se a a de un lujo ecíp oco,
seño .La iden idad de que le hablo no es algo absolu o…"
O'B ian, P. (2005). Capi án de ma y gue a. Mad id: El País, p.261.
1. In oducción.
Uno de los g andes e os a los que se en en a el indi iduo occiden al es lle-
ga a da una espues a a la p egun a sob e su p opia indi idualidad, es o es,su
iden idad. Se a a de un la go camino en el que plan ea se quién es,quién le
gus a ía se y/o quién debie a se .Se a a de una a ea pe sonal a la ez que
social. Pe sonal po que a añe a la pe sona da se una espues a que conside a
álida, y social po que el se humano es un se social po na u aleza y no se
cons uye a sí mismo en el aislamien o.Así, en el diseño de la p opia iden idad
una p egun a undamen al pasa a se qué mi ada iene el o o sob e uno mismo
y cuál es la imagen (social) que se quie e o ece según el con ex o.Sin emba -
go, con iene ya señala que cuando se habla de iden idad no es amos e i ién-
donos a una es uc u a monolí ica y ígida; la p e endida “iden idad” se ase-
meja, más bien, a un c isol de “iden idades” subje i as en las que se i án di e-
enciando unas más nuclea es y o as más subsidia ias y secunda ias.Además
es as iden idades se ac i an o en an en juego median e je a quías lexibles
según los momen os his ó icos y las in e elaciones ac uan es.Maalou (1999,
pp.22-23) nos p opone un in e esan e ejemplo cuando plan ea una encues a
imagina ia sob e su iden idad a un homb e de unos cincuen a y an os años en
Sa aje o: “Hacia 1980, ese homb e hab ía p oclamado con o gullo y sin ese -
as: '¡Soy yugosla o!'; p egun ado un poco después,hab ía conc e ado que
i ía en la República Fede al de Bosnia-He zego ina y que enía, po cie o,
de una amilia de adición musulmana.
Si lo hubié amos uel o a e doce años después,en plena gue a, hab ía
con es ado de mane a espon ánea y ené gica: '¡Soy musulmán!' Es posible que
se hubie a dejado c ece la ba ba eglamen a ia. Hab ía añadido enseguida que
e a bosnio,y no hab ía pues o buena ca a si le hubiésemos eco dado que no
hacía mucho que a i maba o gulloso que e a yugosla o.
Hoy, p egun ado en la calle,nos di ía en p ime luga que es bosnio,y des-
pués musulmán; jus o en ese momen o iba a la mezqui a, añade,y quie e deci
ambién que su país o ma pa e de Eu opa y que espe a que algún día se in e-
g e en la Unión Eu opea.
¿Cómo que á de ini se nues o pe sonaje cuando lo ol amos a e en ese
mismo si io den o de ein e años? ¿Cuál de sus pe enencias pond á en p i-
me luga ? ¿Se á eu opeo, musulmán, bosnio…? ¿O a cosa? ¿Balcánico al
ez?”. Así pues,la cons ucción y e isión de la p opia iden idad no es una
a ea que pueda da se (nunca) po inalizada, sino que i á eapa eciendo y
modi icándose según los di e en es momen os i ales del indi iduo y los e en-
os his ó icos que le oque i i .
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2. La cons ucción de iden idad.
Dispone de una espues a a la p egun a “¿quién soy?” y sen i se,así, pose-
edo de una iden idad única y di e enciada si e de pun o de a aigo y sa is a-
ce la necesidad básica de pe enencia psicológica. Sen i se in eg an e de un
g upo neu aliza el miedo al aislamien o a pa i de la ealidad de e se miem-
b o de algo; pe o ambién pe mi e de ini se a uno mismo a pa i de las ca ac-
e ís icas que de inen al g upo al cual uno sien e pe enece y con el cual uno
se iden i ica. De alguna mane a, la iden idad nos aleja del miedo a la soledad y
al acío exis encial.
Habla (se) uno mismo signi ica, implíci amen e,acep a la exis encia del
“o o”, un “o o” que si e a la p opues a de esponde se qué es lo que se
compa e y qué lo que es exclusi o, esencial y no compa ido.Du an e siglos,
hemos podido, ácilmen e,si ua al “o o” más allá de nues as on e as ísi-
cas (y emocionales) es ableciendo es e eo ipos simpli icado es,pe o que p o-
ducían la ín ima anquilidad de un mundo en o den. Pe o con la mode nidad
ac ual ha llegado la necesidad, po ejemplo,de e o mula el papel que el
“o o” mig an e juega en la cons ucción de una iden idad compleja. De acue -
do con Chambe s (1994) hemos de acep a que la complejidad de uno mismo
(y del o o) no puede educi se a iden idades-es anco y hay que ab i se a nue-
as “poli-iden idades cosmopoli as” en las que cada indi iduo acaba siendo el
c uce c ea i o de huellas cul u ales,dialec os,cos umb es,mi os,his o ias
amilia es, ecue dos his ó icos o,incluso,p e e encias culina ias.
Dónde he nacido,dónde i o y de dónde me sien o... pasan a se p egun as
oda ía signi ica i as pa a la p opia iden idad. Son signi ica i as po que pe -
mi en es ablece un anclaje iden i a io,es deci son pun o de e e encia pa a la
cons ucción iden i a ia. Pe o deben complemen a se con nue as p egun as (y
espues as) y sin cae en el e o de pensa que p opician cons ucciones
monolí icas o espues as de ini i as.
La iden idad ep esen a un ac o c ea i o y no una ealidad obje i a que se ha
de ap ehende .A di e encia de iempos pasados,el indi iduo de la sociedad
posmode na no posee,de o ma insoslayable,una e ique a iden i a ia conce-
dida al nace en unción de su ango social, géne o o clan amilia .A lo la go
de su ida, y con mayo o meno ni el de libe ad, se á el a is a-a í ice de sí
mismo, ecogiendo,adap ando,conociendo e inco po ando modelos, ace as,
posibilidades que la sociedad en la que i e le o ece.Es un ac o c ea i o a
pa i de las posibilidades cul u ales que uno iene a su alcance en la sociedad
en la que i e. Así, po ejemplo,es más sencillo se mahu en la Polinesia an-
cesa que en España. Los mahus son una iden idad p ác icamen e i econoci-
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Posmode nidad y c isis de iden idad
ble en Eu opa y po ello muy di ícil de ac i a en las elaciones sociales.
Además,como señala Ba ke (2003: 277), “el hecho de que las iden idades sean
cues iones de cul u a y no de na u aleza no signi ica que podamos desecha sin
más esas iden idades é nicas o sexuales en las que nos ha inse ado la acul u-
ación y adop a o as nue as,pues,si bien las iden idades son cons ucciones
sociales,nos cons i uyen median e las imposiciones del pode y las iden i ica-
ciones de la psique.” Sin emba go, ambién hay que cons a a que una da las
ca ac e ís icas de nues o iempo es el aumen o de modelos cul u ales que
enemos a nues a disposición. En es e sen ido,cuan o mayo es sean las posi-
bilidades del indi iduo pa a “c ea ” su p opia iden idad, más ica y compleja
se á és a. Do a se de una iden idad pasa a se una a ea c ea i a que du a á
oda la ida; en el p oceso,se pe de án elemen os de iden idad impo an es
pa a un momen o de e minado,pe o acíos de con enido en momen os u u-
os; a la ez, se an inco po ando nue as ace as, nue as posibilidades.
Hablando de la globalización, en es e sen ido,Bauman a i ma (2005:68): “Se
ha dado plena libe ad a las iden idades y aho a son los homb es y muje es
conc e os quienes ienen que caza las al uelo,usando su p opios medios e
in eligencia.”Es po ello que quizás pod íamos pensa que la cons ucción
iden i a ia debe ía sen i se como algo lib e de amenazas y,sob e odo,de exi-
gencias de leal ad inapelable.Sin emba go, como e emos más adelan e la
cons ucción iden i a ia iene ambién unas cons icciones sociales que es a-
blecen mecanismos de con ol a los cambios iden i a ios. Tomemos,po ejem-
plo,la con e sión eligiosa que pa a Be ge y Luckmann (1983:198) es el p o-
o ipo de las al e naciones.La con e sión eligiosa eque i á en p ime luga
una apos asía, un abandono de las an iguas c eencias,y en segundo luga un
p oceso de esocialización, la asunción de unas nue as ealidades.Un ambien-
e amilia ,social y cul u al a o able a la al e nación a o ece á el cambio
iden i a io. Pe o una p esión del en o no p óximo en con a de es e cambio
puede implica un obs áculo impo an e.Es deci ,la iden idad como espues-
a a uno mismo y a su si uación en el mundo que le odea no debe queda edu-
cida a la es e a de la p opia in imidad. Acaba siendo algo que se o ece al o o
y que es negociado y enegociado en la elación con ese o o. Toda elación
acaba ep esen ando -en úl ima ins ancia- una p esen ación de aquellas pa ce-
las de iden idad y unas p e-de iniciones sob e la iden idad del o o, que se aca-
ban cumpliendo o no.
No ol idemos que las sociedades del pasado con e ían un mayo sen imien-
o de segu idad sob e el u u o de uno mismo al p ecio de un escaso ma gen
de libe ad pe sonal. Lo que se espe aba de uno mismo es aba bas an e de i-
nido y esul aba emocionalmen e muy cos oso p e ende sali se de las guías de
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ac uación pac adas.En las sociedades posmode nas,hemos ganado en libe -
ad, enunciando a la segu idad del pasado donde el u u o e a más p e isible
(Bauman, 1997). Hoy en día es especialmen e impo an e,como nos ecue da
Ma ín (2005), abaja pa a consegui que los indi iduos,en especial los jó e-
nes,accedan y desa ollen el máximo de compe encias que puedan pa a i i
en la plu icul u alidad. Sen i se compe en e an e una nue a ealidad no sólo
ebaja los ni eles pe sonales de ansiedad, miedo y descon ianza sino que,ade-
más,ha de pe mi i el desa ollo de una mejo ac i ud pa a escucha y a ende
al o o.
A pesa de es a libe ad ganada, hay que ene en cuen a que las ins i ucio-
nes sociales eje cen un con ol social sob e las cons ucciones iden i a ias.
Como nos ecue da Bauman (2005: 50), hablando de la iden idad nacional, “La
iden idad nacida como icción equi ió de mucha coe ción y con encimien o
pa a o alece se y cuaja en una ealidad (más conc e amen e: en la única ea-
lidad imaginable), y es os dos ac o es sob e ola on la his o ia del nacimien o
y de la madu ación del Es ado mode no.” Más adelan e a a emos es e pun o
y plan ea emos que posibles cambios se apun an.
Iden idad es a aigo y sen ido pe sonal en el mundo. Pa a el se humano
esul a di ícil una ida si uada en un p esen e sinsen ido.De alguna mane a,
da se una espues a sob e quién soy, cómo soy y a qué pe enezco,pe mi e
es ablece un hilo signi ica i o en e el pasado (pe sonal, amilia y comuni a-
io), el p esen e y el u u o. Pe o es un hilo di ícil de segui y man ene :a la
di icul ad de da un sen ido al p opio p esen e se une la necesidad de no om-
pe con el pasado (pe sonal, amilia y comuni a io) po que es desde es e pasa-
do desde el que cob an sen ido nues as ac uaciones.Además,necesi amos
incula nues o pasado y nues o p esen e con una idea de u u o sob e el cual
nos p oyec amos o nos imaginamos a noso os mismos.
Tene una iden idad y sen i que es econocida po los o os nos da o den
in e no y neu aliza el miedo que despie a la sensación de caos e ince idum-
b e. Y las comunidades pueden necesi a de indi iduos “o denados” en su
iden idad, pa a así ambién ei indica se como comunidades “o denadas”,
expulsando a disiden es po ado es de o as o mas de iden idad.
La iden idad es la espues a que nos damos -y que nos dan- pa a iden i ica -
nos con la comunidad a la que deseamos pe enece como miemb os de de e-
cho econocido.La iden i icación con las eglas sociales de esa comunidad
pasa a se ,pues,la mane a de con ola si seguimos pe eneciendo o no a la
comunidad. El pelig o de expulsión siemp e es á la en e,y la exclusión del cí -
culo de iden idad con el que más nos podemos iden i ica implica desa aigo
y soledad. Como comen aba un jo en ancés de 23 años: “Tengo la naciona-
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Posmode nidad y c isis de iden idad
lidad ancesa, pe o F ancia me a a como a un ex anje o y al o o lado de la
on e a, en Á ica, sólo soy un u is a. Ay, he mano, yo no sé de dónde soy.”
(El País 2005, 13 de no iemb e, p.5). Resul a di ícil e i a el sen imien o de
soledad y desa aigo cuando uno se sien e excluido. Apa ece el desconcie o
an e la ambigüedad y no pa ece que es emos aún p epa ados pa a asumi las
“ambigüedades” como elemen os esbaladizos,pe o no males y necesa ios de
los nue os iempos.
Po o o lado,la con igu ación de sen ido del mundo siemp e nos hace se
algo y siemp e nos hace se no-algo. La cons ucción de las iden idades po
oposición ha sido una de las cons an es del pensamien o dico ómico.El pen-
samien o occiden al hegemónico concep ualiza la ealidad a pa i de dico o-
mías excluyen es: cul u a/na u aleza, ci ilización/ba ba ie,cue po/alma,
sag ado/p o ano,obje i idad/subje i idad, emoción/ azón, homb e/muje ,
noso os/ellos,e c.Al queda ue a del cí culo del “noso os”, el “o o” se
llega a i i como una posible amenaza al o den es ablecido y pasa a se i i-
do como enemigo o,más comúnmen e,como una anécdo a “incómoda” al
hace nos epensa e dades y ealidades que se daban po uni e sales.Su di e-
encia despie a so p esa, pena o echazo di ec o; pa a muchos au óc onos,
aún les esul a di ícil ans o ma el miedo an e la di e encia ajena (la del o o)
en un sen imien o de indi e encia o,al menos, anquilidad an e el peso y
empuje cons an e de la di e sidad.
Quizá es emos en un momen o de paso y de ánsi o en el que las an iguas
o mas de cons ui el sen imien o de a aigo y pe enencia se es én pe dien-
do,pa a da paso a iden idades luidas,mó iles,ines ables y menos segu as que
las de la p ime a mode nidad. Hay quien habla de la iden idad como de “ ic-
ciones” cul u ales en con inuo cambio y mo imien o; la iden idad eal supone
la idea de ( e)in e p e ación con inua de uno mismo y de la ealidad que le
odea (Chambe s, 1994). La iden idad como “ o alidad” ya no es posible y
hemos de ap ende a con i i con nue as o mas - luidas,cambian es- de
iden idades pa ciales y,quizá, ambiguas.La segu idad del u u o pasa necesa-
iamen e po ap ende a con i i con la ambigüedad in e na. Al espec o
Bauman (2005:32) apun a: “Uno se conciencia de que la 'pe enencia' o la
'iden idad' no es án alladas en la oca, de que no es án p o egidas con ga an-
ía de po ida, de que son eminen emen e negociables y e ocables.” El p o-
blema que quizás se plan ea es sabe cuál es el g ado de luidez iden i a ia. No
es el mismo el g ado de luidez del ho migón esco o la la a, que el del me -
cu io o el acei e. Po que,aunque la me á o a de la luidez de la iden idad puede
se i de imagen pa a en ende inquie udes ac uales, ambién hay que ene en
cuen a que la iden idad necesi a de una cie a consolidación. La densidad del
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“ luido iden i a io” es un elemen o a ene en cuen a si se quie e e i a el ies-
go de indi iduos “ luidos” que,en úl ima ins ancia, acaben no sin iendo la
necesidad de a aigo, pe enencia o comp omiso.Además,con iene eco da
que no odo el mundo es á en si uación de pe mi i aplica se es a luidez iden-
i a ia. En un mundo cada ez más global, la pob eza sigue siendo la g an
“humillación” y el conjun o de millones de pe sonas que sob e i en y mal i-
en no ienen ni espacio men al ni posibilidad de elegi en e un abanico
amplio y “ luido” de modelos de iden idad. Son ejemplos i ien es de “iden-
idades de exclusión” po las que el pasado les a a a un p esen e sin u u o.
En e sus muchas p e oga i as,la clase dominan e iene,además,la capaci-
dad de decidi la e ique a o iden idad de una mayo ía excluida. Como nos
ecue da Bauman (2005:204): “La mayo ía es á excluida del es ín plane a io.
No hay un 'baza mul icul u al' pa a ellos.” Pa a algunos la iden idad es más
ho migón que acei e.Bauman (2005:86-87) señala que en la iden idad ambién
hay una es a i icación “En un ex emo de la je a quía global eme gen e es án
los que pueden compone y descompone sus iden idades más o menos a
olun ad, i ando del ondo de o e as ex ao dina iamen e g ande de alcance
plane a io.El o o ex emo es á aba o ado po aquellos a los que se les ha
edado el acceso a la elección de iden idad, gen e a la que no se da ni oz ni
o o pa a decidi sus p e e encias y que,al inal, ca gan con el las e de iden-
idades que o os les imponen y obligan a aca a ;iden idades de las que se
esien en pe o de las que no se les pe mi e despoja se y que no consiguen qui-
a se de encima. Iden idades que es e eo ipan, que humillan, que deshumani-
zan, que es igma izan…” .
3. Las coe ciones iden i a ias.
Hoy po hoy la no-iden idad es is a como una anomalía psicológica o
social. La pe sona sin iden idad pe sonal o sin e e en e g upal de pe enencia
es si uado en la ma ginalidad. Sob e es o mismo Bauman (2005:90) a i ma que
“El signi icado de 'iden idad de clase in e io ' es ausencia de iden idad; la des-
igu ación has a la anulación de la indi idualidad, de la 'ca a' (…) se le a oja
ue a del espacio social, donde se buscan, eligen, cons uyen, e alúan, con i -
man o e u an las iden idades.” Galb ai h (2000) apun a la misma idea cuando
hace e e encia al desa ollo de una “subclase uncional” den o de los países
desa ollados,concen ada en las g andes u bes,miemb os de g upos mino i-
a ios y excluidos po la sociedad au óc ona, pe o eno memen e “ú iles” pa a
el man enimien o de una cul u a de la sa is acción: “Es e sis ema, el dispone
de es a admi ida subclase, iene o as cla as en ajas.Si esul a innecesa ia, se
la puede en ia a su país o,como es más ecuen e,nega le la en ada”
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Posmode nidad y c isis de iden idad
(Galb ai h, 2000: 49). El mismo au o a isa de que no podemos espe a una
ac i ud pasi a y sumisa de los in eg an es de es a subclase uncional y ello po -
que cada ez son más conscien es de que la clase bene icia ia (o sea, noso os)
no amos a pe mi i ácilmen e su mo imien o ascenden e,o lo que es lo
mismo, amos a man ene un bloqueo pa a man ene los en un es a us pe en-
ne de subclase,lo que a a p o oca g a es si uaciones de con lic i idad social.
Quizás el ejemplo más clamo oso,de ausencia de iden idad, sea la cons uc-
ción iden i a ia de “los ilegales”. En ocasiones en la p ensa española se da un
a amien o simpli icado ,homogeneizado y c iminalizado de cie as mino-
ías é nicas inmig adas.Es a disc iminación lle a a denomina como “los ile-
gales” a aquellos inmig an es que no ienen pe miso de esidencia. Piénsese
que con es a sus an i ación del adje i o “ilegal”, lo que hace es a ibui la ile-
galidad a un caso de e minado.Cuando se sus an i a una conduc a ilegal no se
es á simplemen e de e minando una acción sino que se ei ica el se de un
colec i o. Es p ecisamen e la iden idad de es e colec i o, que po o o lado es
muy dispa ,lo que se de ine. O, mejo dicho,se supe pone a su iden idad o a
iden idad que la sob ede e mina, la de se “ilegales”. En el Dicciona io del
español ac ual, de Seco,And és y Ramos (1999), se ecoge en la oz “ilegal”
un solo caso de sus an i ación del adje i o con el signi icado de “Inmig an e
que ha en ado en un país de o ma ilegal”. Ni an siquie a en la e ce a acep-
ción que ecoge es e mismo dicciona io se da dicha sus an i ación, aunque se
e ie e al “Indi iduo o g upo e o is a ichado po la policía”. ¿Po qué sólo
los inmig an es indocumen ados son “los ilegales”? Cuando,de acue do con
la legislación española, lo que han come ido es simplemen e una al a admi-
nis a i a. ¿Qué imagen de sí mismo puede ene un colec i o cuando los
medios de comunicación de la sociedad ecep o a los denomina “los ilegales”?
Quizás,en luga de inmig an es ilegales se ía mejo habla de inmig an es ile-
galizados.Pues o a c ea nue as palab as ¿po qué se habla de “inmig an es” y
no de “inmig ados”? Si inmig an e es aquel que llega a un país que no es el
p opio pa a es ablece se en él, ¿cuán o du a es a acción de llega ? ¿Después de
un año oda ía se es á llegando o al cabo de pocos o semanas uno ya se ha
es ablecido? Con la palab a “inmig an e” se ansmi e el sub ex o de que su
condición de ecién llegado jamás inaliza. Incluso,como una especie de códi-
go gené ico,es a condición se ansmi e a las gene aciones enide as.Así se
habla de inmig an es de segunda o e ce a gene ación, cuando en ealidad es as
pe sonas no se han asladado jamás y,si es que ue a necesa io iden i ica las
de alguna mane a, se ían españolas de p ime a o segunda gene ación, espec-
i amen e.Una pe sona que ha inmig ado es más un “inmig ado” que un
“inmig an e” po que la acción de inmig a ya ha concluido. También hab ía
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que señala una de las es a egias de esis encia de los inmig an es como es la
de ocul a su iden idad e i o ial con el in de en o pece la expulsión. De es a
o ma se consigue c ea una anomalía, ya que como señala Bauman (2005:90)
son “…no e i o iales en un mundo donde la sobe anía es á basada en la e i-
o ialidad.”
De hecho lo que ca ac e iza la iden idad del “inmig ado” es “es a aquí” y
“no se ” de aquí . Es deci el inmig ado debe es a en un e i o io al que
nunca a a consegui pe enece .Los inmig ados es án p esen es y pa icipan
de la ida co idiana en el espacio compa ido con los au óc onos pe o, al
mismo iempo,su pe enencia es á ue a del espacio que habi a. Así la iden i-
dad del inmig ado en a en una si uación di ícil de cambia ,po su olun ad,
de no pode se de donde es á y,a la ez, de no pode deja de se de donde
iene.Es o se da po que no se concibe que uno pueda pe enece a dos luga-
es al mismo iempo.En ocasiones,cuando se habla de la in eg ación de los
inmig an es lo que se p opugna de ac o es su desin eg ación cul u al, su in i-
sibilización, su exclusión del espacio público.La sociedad de acogida impone
algunas es icciones que hacen, en muchas ocasiones, muy di ícil que se les
econozca no ya una doble pe enencia si no ni an siquie a un cambio de pe -
enencia. A eces,los equisi os son imposibles de cumpli ya que implican un
cambio de los asgos ísicos de la pe sona. En o as ocasiones son sencilla-
men e injus os po que implica no acep a el p incipio cons i ucional de la
libe ad eligiosa. La p egun a que se hacen los inmig ados,e incluso sus hijos,
es qué hay que hace pa a se econocido como…
En cada con ex o socio-cul u al la espues a a es a p egun a end á sus di e-
encias. Veamos el caso de Ca aluña a pa i del análisis de Cas ells (1998:71):
“¿Po qué es an impo an e la lengua en la de inición de la iden idad ca alana?
Una espues a es his ó ica: ha sido,du an e cien os de años,el signo de iden-
i icación de se ca alán, jun o con las ins i uciones polí icas democ á icas de
au ogobie no cuando no ue on sup imidas. Aunque los nacionalis as ca ala-
nes de inen como ca alán a odo aquel que i e y abaja en Ca aluña, ambién
añaden 'y quie e se ca alán'. Y el signo de 'que e se ' es habla la lengua o a-
a de hace lo (de hecho,' a a de hace lo' es incluso mejo po que es un signo
eal de disposición de se lo). O a espues a es polí ica: es el modo más ácil
de ex ende y ep oduci la población ca alana sin ecu i a c i e ios de sobe-
anía e i o ial que colisiona ía necesa iamen e con la e i o ialidad del es a-
do español. No obs an e,una espues a adicional y más undamen al quizás
es é ligada a lo que ep esen a la lengua como un sis ema de códigos,c is ali-
zando his ó icamen e una con igu ación his ó ica que pe mi e compa i sím-
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Posmode nidad y c isis de iden idad
alma en ilo,que los modos de ida y pensamien o ca ac e ís icos de la e a de
la es abilidad y el espí i u nacional du en al menos lo que nues a p opia exis-
encia en la ie a”.
En palab as de Giddens (1997: 23) la mode nidad ac ual “se a a de un
mundo eple o de pelig os al que se aplica de modo pa icula la palab a 'c i-
sis', no como una me a in e upción sino como un es ado de cosas más o
menos con inuo”. Quizás,las c isis an e io es se enma caban den o de la lógi-
ca de la mode nidad, en cambio las ac uales a ec an a algunos de los p incipios
undado es de la mode nidad acionalis a. Hemos pasado de c isis en la
mode nidad a c isis de la mode nidad. En es e sen ido Mo in (1994b:446) a i -
ma: “Pa a mí, la c isis del u u o es un componen e de la c isis de la mode ni-
dad; lo que llamábamos mode nidad es á en c isis. Pe o como aún no emos
la ca a de lo que es á eme giendo, enemos una mane a pob e de denomina -
lo,el é mino es 'pos', 'posmode no'. Pienso que los é minos 'pos' y 'neo' a-
ducen la imposibilidad de concep ualiza e dade amen e,po aho a, la nue a
ca a que oda ía no es á o mada”.
Pa a Be ge y Luckmann (1997) no es que la mode nidad es é en c isis sino
que la mode nidad es la causa de la c isis de sen ido del mundo ac ual. “La
mode nidad en aña un aumen o cuan i a i o y cuali a i o de la plu alización.
Las causas es uc u ales de es e hecho son ampliamen e conocidas: el c eci-
mien o demog á ico,la mig ación y,como enómeno asociado,la u baniza-
ción; la plu alización, en sen ido ísico y demog á ico; la economía de me ca-
do y la indus ialización que ag upan al aza a pe sonas de los ipos más disí-
miles y las obligan a in e elaciona se en o ma azonablemen e pací ica; el
impe io del de echo y la democ acia, que p opo ciona ga an ías ins i ucionales
pa a es a coexis encia pací ica. Los medios de comunicación masi a exhiben
de mane a cons an e y en á ica una plu alidad de o mas de ida y de pensa-
mien o: an o po medio de ma e ial imp eso al que la población iene ácil
acceso debido a la escola idad obliga o ia como po los medios de di usión
elec ónicos más mode nos.Si las in e acciones que dicha plu alización pe -
mi e es ablece no es án limi adas po 'ba e as' de ningún ipo,es e plu alis-
mo cob a plena e ec i idad, ayendo apa ejada una de sus consecuencias: las
c isis 'es uc u ales' de sen ido” (Be ge y Luckmann, 1997:74). Pa a es os
au o es nues a c isis es po la mode nidad. Un co ola io de es e sen imien o
de c isis,bas an e cla o y gene alizado,es la ince idumb e. Aunque,como en
el caso de la c isis,hay dis in as in e p e aciones de es e enómeno.
Mien as que pa a Be ge y Luckmann (1997) la si uación c eada po las
ince idumb es y las c isis de sen ido es d amá icamen e angus iosa, pa a F eid
Schni man (1994:24) “la pé dida de la ce eza que a a iesa la cul u a con em-
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po ánea lle a a una nue a conciencia de la igno ancia, de la ince idumb e. El
pode p egun a se,el duda sob e la duda in oduce,así, una e lexión sob e la
e lexi idad, un p oceso de segundo o den. Las dudas con las cuales el suje o
se in e oga sob e la eme gencia y la exis encia de su p opio pensamien o
cons i uyen un pensamien o po encialmen e ela i is a, elacionan e y au o-
cognosci i o”. Desde es e pun o de is a, la ince idumb e no se con ie e en
un es ado empo al, sino que es una ca ac e ís ica de la complejidad del iem-
po p esen e. Po es o Mo in (1994a:439) a i ma que “es necesa io es ablece la
di e encia en e p og ama y es a egia; pienso que allí es á la di e encia en e
pensamien o simpli ican e y pensamien o complejo.Un p og ama es una
secuencia de ac os decididos a p io i y que deben empeza a unciona uno as
o o sin a ia . Po supues o,un p og ama unciona muy bien cuando las con-
diciones ci cundan es no se modi ican y,sob e odo,cuando no son pe u ba-
das.La es a egia es un escena io de acción que puede modi ica se en unción
de las in o maciones,de los acon ecimien os,de los aza es que sob e engan
en el cu so de la acción. Dicho de o o modo: la es a egia es el a e de aba-
ja con la ince idumb e”.
En la mode nidad ac ual es ine i able ene que abaja con la ince idum-
b e. Es o nos lle a a cambia algo la pe spec i a. Las iden idades nacionales
uni a ias no son su icien es pa a en ende los nue os enómenos sociales.Es o
nos obliga a acep a una cie a agmen ación de la ealidad en isiones pa -
ciales e iden idades múl iples,pe o al mismo iempo hay que busca las in e-
elaciones en e ellas.Es deci ,se a a de una globalidad no uni a ia sino plu-
i acé ica. Como puede ap ecia se,la c isis y la ince idumb e nos conducen a
la complejidad, que no es la solución sino el diagnós ico.Como a i ma Mo in
(1997:143) “pa a mí, la complejidad es el desa ío,no la espues a. Voy a la bús-
queda de una posibilidad de pensa ascendiendo la complicación (...), as-
cendiendo las ince idumb es y las con adicciones.(...) En segundo luga ,la
simpli icación es necesa ia, pe o debe se ela i izada. Es deci ,que yo acep o
la educción conscien e de que es educción, y no la educción a ogan e que
c ee posee la e dad simple,po de ás de la apa en e mul iplicidad y com-
plejidad de las cosas”. Sigamos eco dando con Mo in (1994b:440) que “el
pensamien o complejo no es el pensamien o omniscien e. Po el con a io,es
el pensamien o que sabe que siemp e es local, ubicado en un iempo y en un
momen o.El pensamien o complejo no es un pensamien o comple o [...].”
Es o es lo que apun a Edga Mo in en su pa adigma de la complejidad cuan-
do señala que no se a a de busca el conocimien o gene al ni la eo ía uni a-
ia, sino de encon a un mé odo que de ec e las ligazones,las a iculaciones.
Es e mé odo conduce a la complejidad. Admi i es a complejidad, no elimina
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Posmode nidad y c isis de iden idad
las an inomias,es cues iona el p incipio de simpli icación en la cons ucción
del conocimien o.Supone ehusa la educción de una si uación compleja a un
discu so lineal, a la simpli icación abs ac a.
Todo es o nos obliga a eplan ea enos una nue a o ma de en oca los p o-
blemas sociales en gene al y la cons ucción iden i a ia en gene al. Pe o hay
que eco da que en el imagina io colec i o de las pe sonas la iden idad nacio-
nal sigue eniendo una ue za inusi ada. Además los medios de comunicación
siguen e o zando,día a día, es a cons ucción iden i a ia. Es cie o como a i -
ma Ba ke (2003:277) que: “En la e a de la globalización, la ele isión es i al
pa a la cons ucción de iden idades cul u ales,pues hace ci cula odo un b i-
colaje de ep esen aciones de clase,géne o, aza, edad y sexo, con las que nos
iden i icamos o con a la que luchamos.Es deci ,la ele isión es un ecu so
p oli e ado y globalizado pa a la cons ucción de la iden idad cul u al y un
luga de cues ionamien o de los signi icados.” Pe o nos pa ece que la iden idad
nacional, a pesa de la c isis apun ada, es una idea- ue za que sigue siendo muy
pode osa y mediá icamen e no iene una al e na i a eal, po que una cosa es
que nos iden i iquemos con dis in as ep esen aciones y o a que es o nos pe -
mi a cons ui nos una iden idad híb ida con la ue za de la iden idad nacional.
En el con ex o ac ual oda ía pa ece que la única al e na i a, con la misma
ue za iden i ica o ia, que se o ece a una iden idad nacional es o a iden idad
nacional dis in a, y no un ipo de iden idad di e en e.
Pa a Ba ke (2003:278) “la ele isión global no ep oduce simplemen e una
cul u a dominan e o hegemónica con sus iden idades asociadas de una mane-
a cla a y ajan e.An es bien, la elación en e globalización, ele isión e iden-
idades cul u ales es una elación compleja, en la que en an en liza oda una
se ie de iden idades di e sas,desde iden idades é nicas o eligiosas de ca ác e
absolu is a has a iden idades in e cul u ales de ca ác e híb ido.En e ec o,en
el con ex o de la globalización, an o el mo imien o ísico de los pueblos como
la dis ibución elec ónica de la 'cul u a' con ibuye al desa ollo de dichas
iden idades híb idas.” Po ello concluye que “la ele isión es un buen ecu so
pa a las iden idades múl iples,cada ez más complejas,y pa a los discu sos
en en ados sob e el pode .” (Ba ke ,2003:278). Aunque es emos de acue do
con es a pos u a con iene eco da que la iden idad nacional iene unos cuan-
os siglos de poso,mien as que la globalización, con In e ne incluida, sim-
plemen e son unas décadas.El p oceso hacia es as iden idades híb idas o mes-
izas se á la go y complejo,con a ances y e ocesos.Es posible que aho a
es emos simplemen e empezando a acep a la posibilidad de su exis encia. Es
de espe a que es a acep ación conduzca a la ole ancia de es as nue as iden i-
dades.El siguien e paso pod ía se que se consiguie a el espe o,po que no hay
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[142] _ In o mación y Comunicación
que ol ida que dis in os ipos de iden idad an a con i i en los mismos e i-
o ios.Has a aho a las iden idades mes izas no e an is as como algo deseable
po que no e an ni una cosa ni la o a, quizás en el u u o se empiecen a e
como la posibilidad de se an o un cosa como la o a. Así acaba ían siendo las
iden idades deseadas. Pe o los se es humanos somos muy impacien es y el
iempo his ó ico es demasiado len o pa a cada uno de noso os. Pensamos
pues que la iden idad nacional sigue eniendo,a pesa de las nue as p opues-
as,una g an e ec i idad. Así, po ejemplo,la aición a la pa ia sigue siendo
is a una ac uación deleznable.El deli o de lesa pa ia sigue exis iendo en nues-
o imagina io colec i o y en alguna no ma i a ju ídica.
Con odo es o no p e endemos signi ica que la iden idad nacional sea una
iden idad indeseable.En p ime luga , apun amos que los sín omas de c isis de
la iden idad nacional en la posmode nidad nos ab en nue as posibilidades.
Es a c isis no hay que en ende la, ac ualmen e, an o como el decli e de la
iden idad nacional, sino más bien como la apa ición de nue as al e na i as,
supe ando una si uación iden i a ia unidimensional u o de la mode nidad.
Hay que eco da que la palab a “c isis” p ocede del g iego, cuyo signi icado
o iginal e a “decisión”. Es deci la c isis de la iden idad nacional hay que en en-
de la como la posibilidad de oma decisiones sob e nues a iden idad. Es o se
p oduce,p ecisamen e,po la apa ición de algunas al e na i as.La iden idad
nacional es á dejando de se un ipo de pensamien o unidimensional. Se ab e
el iempo de la au o e lexión y de la oma de decisiones.
En segundo luga ,no deseamos ampoco que se in e p e e que damos una
isión maniquea de la iden idad nacional. No se a a de can a las excelencias
de las nue as posibilidades iden i a ias -po que segu amen e no es a án exen-
as de abusos y con lic os- en e a la pe e sidad de la iden idad nacional. La
iden idad nacional puede se an o un mecanismo de manipulación polí ica que
se u iliza pa a acome e y jus i ica las acciones más desp eciables,como puede
se el impulso mo o pa a la de ensa de los alo es cul u ales y de las libe a-
des de una comunidad. Pa a ejempli ica es a insoslayable con adicción, an
p opia del géne o humano, ecogemos - como colo ón- dos ex os.El p ime-
o es un a iculo de opinión (la aducción es nues a) i ulado “La bande a”,
i mado bajo el seudónimo Espa e y publicado en la e is a El Món el 12 de
eb e o de 1982 (p.21):
“Si A hu Conan Doyle explica en una de sus his o ias mili a es como un
ba allón de i landeses,los Royals Mallows,se niega a lucha en medio de una
ba alla e ible con a los ejé ci os de de iches en el desie o de Nubia.
Cuando el comba e ya se pe día, un o icial, as o nado po el sal ajismo de los
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Posmode nidad y c isis de iden idad
indígenas,sacó de su macu o una bande a e de clandes ina, símbolo de la
op imida nación i landesa. A pa i de aquel momen o el signo de la ba alla
cambió. No quedó con ida ni uno sólo de los alien es Mallows,que mu ie-
on po Su Majes ad b i ánica pe o bajo el ondea de su p opia bande a. Los
je es de iches,que cap u a on el api o,no se explicaban su pode ma a i-
lloso, ya que an es nunca lo habían is o encabezando los ejé ci os b i ánicos.
La manipulación de los símbolos,que son signos con una ca ga e ec i a
ex ao dina ia, puede da esul ados excepcionales y a la ez pelig osos.El
chau inismo se puede in e p e a como una en e medad simbólica, en la cual
los signos y las o mas adquie en ida p opia y se con ie en en e iches.Así
es como la bande a no es ya an solo el símbolo de la nación sino la nación
misma enca nada.
¿Pe o no es una absu didad pelea se po un ozo de apo sublimado?
¿Cuándo consegui emos que la ida supe e la li u gia, el i ual, la ep esen a-
ción pau ada y ea al? El cas igo di ino del pecado o iginal ue quizás es a
condena a hipno iza nos con aquello que es á pin ado y hace nos opaco aque-
llo que es á i o”
El segundo ex o es un bello poema, de 1954, de Sal ado Esp iu, uno de
los más impo an es poe as ca alanes,que ecogemos en la aducción de José
Agus ín Goy isolo :
ENSAYO DE CÁNTICO EN EL TEMPLO
¡Oh qué cansado es oy
de mi coba de, ieja y an ag es e ie a,
y como me gus a ía aleja me
hacia el no e,
en donde dicen que la gen e es limpia
y noble,cul a, ica, lib e,
despie a y eliz!
En onces,en la cong egación, los he manos di ían
desap obando: “Como el pája o que abandona el nido,
así es el homb e que abandona su luga ”,
mien as yo, lejos ya, me ei ía
de la ley y de la an igua sabidu ía
de es e mi á ido pueblo.
Pe o no he de lle a a cabo nunca mi sueño
y pe manece é aquí has a la mue e.
Pues soy ambién muy coba de y sal aje
Miquel Rod igo Alsina / Pila Medina B a o
[144] _ In o mación y Comunicación
y amo,además,
con un dolo desespe ado,
es a mi pob e,
sucia, is e y desg aciada pa ia.
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