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La labor literaria de Alfonso X y el contexto europeo

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La labor literaria de Alfonso X y el contexto europeo

Author: Salvador Miguel, Nicasio
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2005
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IV SEMANA DE ESTUDIOS AL ONSÍES
La labo li e a ia de Al onso X y el con ex o eu opeo
Nicasio Sal ado Miguel
Uni e sidad Complu ense de Mad id
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Algunos c í icos han azado ecien emen e un pe il de Al onso X que
le hace apa ece como un mona ca anegado po la cul u a á abe, la cual se
mues a como un mu o que llega a sepa a de Eu opa a Cas illa (cuando no
esc iben ‘España’). Así, en 1985, esume A. Galmés de Fuen es:
En el siglo XIII se cie an las pue as a Eu opa (sob e odo después del acaso de
Al onso X en sus aspi aciones impe iales), pe o no pa a incu i en una au a quía
es é il sino que se uel en los ojos al Islam que, desapa ecido de la península como
po encia amenazado a, sólo ep esen a una cul u a supe io . Su ge en onces la
ingen e ac i idad aduc o a de las ob as á abes susci adas po Al onso el Sabio1.
Semejan e juicio, acuñado al ab igo de las ex emadas eo ías de A. Cas o
y al que huelga ag ega o os pa alelos, no solo da po sen ada la p eeminencia
de la cul u a islámica en la Península ibé ica du an e el siglo XIII sino que dibuja
a unas ie as disociadas de Eu opa, incluso a cos a de alsea algo an elemen al
como la c onología de las ob as al onsinas, si uando “la ac i idad aduc o a”
1 A. Galmés de Fuen es, “Al onso X el Sabio y la c eación de la p osa li e a ia cas ellana”, en
Es udios al onsíes. Lexicog a ía, lí ica, es é ica y polí ica de Al onso el Sabio, G anada, 1985, 58.
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impulsada po el ey con pos e io idad a 1275, pese a que ya en 1250, aún
in an e, o denó la p ime a e sión de un Lapida io, mien as que en mayo de
1252, mes de la mue e de su pad e, se p ocedió a e isa las Tablas al onsíes.
Al onso, eu opeo
Muy al con a io de ese y o os pa ece es semejan es, Al onso X, aunque
admi ó el a e del Islam y ap o echó cuan o conside ó con enien e de la cul u a
á abe, en no pocos casos eadap ación de la g iega, se mani ies a como un pe -
sonaje eu opeo po genealogía, po ambien e y o mación, po con encimien o
y ac i ud, lo que explica su implicación en los asun os de Eu opa y una se ie de
ca ac e ís icas de su labo cul u al.
Al onso, eu opeo po genealogía
Como hijo de Fe nando III y Bea iz de Suabia, Al onso e a po naci-
mien o plenamen e eu opeo. En e ec o, po su mad e, hija del ey Felipe II de
Suabia y p ima he mana de Fede ico II, empa en aba de modo di ec o con
el Sac o Impe io2, con el que Cas illa había p e endido cimen a la colabo a-
ción polí ica median e la boda de Fe nando y Bea iz en 1219, as la cual se
inc emen a on las elaciones. Bas e, así, ememo a , a guisa de ejemplos, que,
en e 1230 y 1235, implan ó en Cas illa y León la O den eu ónica, con la
ans e encia a la misma de algunas localidades, en e las cuales es aba la iglesia
de La Mo a, u u o cen o de la p o incia de Hispania3; que es posible que el
nomb e de Fad ique, dado al he mano siguien e a Al onso, busca a esal a los
lazos suabos4; y que en 1240, el mismo Fad ique ue en iado, pa a ecibi o -
mación caballe esca, a la co e de Fede ico II, donde pe maneció has a 1245. La
coope ación con el Sac o Impe io enía buscándola la dinas ía cas ellano-leo-
nesa desde decenios a ás, como es imonian en 1152 el enlace de Al onso VII
y Richilda de Polonia, p ima de Fede ico Ba ba oja, y en 1188 el us ado
2 Especi ica más esos nexos R. A. Macdonald, “De echo y polí ica: el p og ama de e o ma
polí ica de Al onso X”, en Los mundos de Al onso el Sabio y Jaime el Conquis ado . Razón y ue za en
la Edad Media, ed. R. I. Bu ns, Valencia, 1990, 186-187, n. 15.
3 Vid. N. Jaspe , “De Deu sche O den au de Ibe ischen Halbinsel”, en España y el Sac o Impe io.
P ocesos de cambios, in luencias y acciones ecíp ocas en la época de la eu opeización (siglos XI-XIII), ed. J.
Valdeón, K. He be s y K. Rudol , Valladolid, 2002, 273-298.
4 Es suge encia de A. Balles e os Be e a, Al onso X el Sabio [1961], Ba celona, 1984, 52 y
164-165.
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p oyec o ma imonial en e Con ado de Ro henbe g, hijo de Ba ba oja, y
Be enguela, hija de Al onso VIII5 (y, po an o, bisabuela de Al onso X).
El mismo Al onso VIII, años a ás (1170), a a és de su ma imonio con
Leono Plan agene , hija de En ique II de Ingla e a y Leono de Aqui ania,
había in oducido ambién sang e inglesa en la es i pe cas ellano-leonesa, la
cual, a su ez, se hallaba empa en ada con F ancia desde que, en 1152 o 1153,
Luis VII se había casado en segundas nupcias con Cons ancia, hija de Al on-
so VII, a lo que hay que añadi el ma imonio de Blanca de Cas illa, hija de
Al onso VIII, con el u u o Luis VIII, el 23 de mayo de 12006. Po o o lado,
U aca, esposa de Al onso II de Po ugal y mad e de Sancho II y A onso III,
sucesi os eyes del país ecino, e a ía-abuela de Al onso.
Al onso, eu opeo po ambien e y o mación
Al onso nace y se c ía en un e i o io que, desde siglos a ás, se había
inse ado p og esi amen e en la cul u a eu opea, pues o que ya a pa i del
einado de Al onso VI en León y Cas illa se había adop ado la li u gia omana,
se había sus i uido la le a isigó ica po la ca olina y se habían imi ado mol-
des li e a ios anceses que en onces cons i uían la guía cul u al de Occiden e,
mien as que desde el gobie no de Al onso VII había pene ado ambién la lí ica
p o enzal median e las es ancias de o ado es in e esados en los asun os his-
pánicos. Es os hechos, jun o al asiego de gen es que, desde los más di e sos
luga es, se mo ían po el camino hacia San iago, sob e odo desde los lejanos
iempos de Sancho III, habían in luido en la eu opeización de Cas illa, es i-
mulando las elaciones me can iles, los p és amos lingüís icos y las conexiones
humanas, ac ecen adas po la c eación de bu gos y illas de ‘ ancos’ que hay que
en ende como sinónimo de ‘ex anje os’.
Más en conc e o, Al onso u o la opo unidad de comp oba desde niño
que en la co e de su pad e no solo se p es aba p o ección a los esc i o es hispa-
nos sino que ambién se acogía a los poe as p o enzales, ep esen a i os en aquel
momen o de la más celeb ada lí ica eu opea, al iempo que en la misma co e
despe aba la poesía que conocemos como gallego-po uguesa, in oducida po
los caballe os e hidalgos de Po ugal que se exilia on en e i o io cas ellano-
leonés as la de o a de Sancho II en 1246.
5 Vid. B. Meye , “Dynas iche Ve bindungen zwischen Kas ilien und dem Reich zu Zei de
S au e ”, en España y el Sac o Impe io, 63-85.
6 G. Daume , “Memo ia sob e las elaciones en e F ancia y Cas illa de 1255 a 1320” [ aducción
de su lib o publicado en Pa ís, s.a., pe o 1913], en Al onso X el Sabio. VII Cen ena io. Re is a de la
Facul ad de De echo de la Uni e sidad Complu ense, 9 (1985), 158.
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Po o a pa e, Al onso, en sus años de in an e, hubo de se es igo de
que en la co e pa e na, pese a la e olución li e a ia que alcanzó el cas ellano,
en simul aneidad con el apoyo que se p es ó a su empleo como lengua es a al
en los documen os o iciales y en los usos cancille escos7, doc ísimos pe sonajes
(el cancille don Juan, Lucas de Tuy, Ximénez de Rada y o os) esc ibían en
la ín, ale deci , la lengua de comunicación en e los in elec uales de Eu opa, a
algunos de cuyos cen os econocían la p imacía en el sabe . Así, Ximénez de
Rada había es udiado posiblemen e en Bolonia, de la que, en cualquie caso,
des acó la calidad de sus maes os, jun o a los de F ancia; y el cancille don Juan,
al plan ea se la asignación del in an e don Felipe al es ado eclesiás ico, lo en ió
en 1240 a es udia a su cos a a Pa ís, donde esidió has a 12468. En ese ambien e,
Al onso, an es de accede al ono, ue el des ina a io de un poema que se
ocupa de Se illa desde su undación has a su ecupe ación po Fe nando III: los
Ri hmi de Iulia seu Ispalensi u be, compues os en 1250, en es o as de cua o e -
sos mono imos, po Guille mo Pé ez de la Calzada, an e io abad de Sahagún
y en onces des inado en San Zoilo de Ca ión9.
Al onso, eu opeo po con encimien o y ac i ud
Desde muy jo en Al onso se implicó en la econquis a in e io con a los
á abes, con ibuyendo a la ex ensión del eino. Pues, po más que no pa ezca
cie a la pa icipación que le ahíja la P ime a c ónica gene al en la incu sión de
1231 con a Je ez, donde ue de o ado el caudillo mu ciano Ibn Hud, es muy
p obable que in e inie a ya en la campaña de Andalucía de 1238; y, en cualquie
caso, desde 1243, po la en e medad de su pad e, pasó a di igi las ope aciones
mili a es en la on e a, ema adas con la oma del eino de Mu cia (1243-1245),
a la que siguió su implicación en el ce co y el some imien o de Jaén (1245-1246)
y la conquis a de Se illa (1247-1248)10, más o as ciudades as su co onación.
7 En e a ios es udios, des aco los de D. W. Lomax, “La lengua o icial de Cas illa”, en Ac ele celui
de-al-XII-lea Cong es In e nacional de Linguis icà çi Filologie Romanicà, Buca es , 1971, II, 411-417;
R. W igh , “La in Romance in he Cas ilian Chance y (1180-1230)”, Bulle in o Hispanic S udies,
73 (1996), 115-128.
8 C . J. González, Reinado y diplomas de Fe nando III. I, Es udio, Có doba, 1980, 111; G. Ma ínez
Díez, Fe nando III, Palencia, 1993, 244. Sob e el pe sonaje, id. F. J. He nández, “La o mación
in elec ual del p ime a zobispo de Se illa”, en Se illa 1248. Cong eso in e nacional conmemo a i o
del 750 ani e sa io de la conquis a de la ciudad de Se illa po Fe nando III, ey de Cas illa y León, Se illa,
2000, 607-619.
9 Guillelmi Pe i de Calcia a, “Ri hmi de Iulia Romula seu Ispalensi u be (a. 1250)”, ed. D. Ca alán
y J. Gil, Anua io de es udios medie ales, 5 (1968), 549-558.
10 Vid. aho a el esumen de M. González Jiménez, Al onso X el Sabio, Ba celona, 2004, 23-30, 34-36.
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Con odo, ambién desde su época de in an e Al onso mos ó una g an
a acción po la polí ica eu opea, pues o que ya en 1246 in en ó, aunque
con esul ados nega i os, hace se con el ducado de Suabia; y, el mismo año,
se comp ome ió pe sonalmen e en la gue a ci il po uguesa. Esos in e eses
eu opeos los man u o siemp e, aunque in en ó encauza los bien a a és de
la diplomacia o de las alianzas ma imoniales, de endiendo cuan os de echos
conside aba inalienables.
Así, sal o su emp ana in e ención en Po ugal, su polí ica con los einos
peninsula es se basó en la conco dia y negociación, empezando po Na a a, con
cuyo eino es u o a pun o de empa en a , ya que en 1234 Fe nando III y Teo-
baldo I de Champagne i ma on un acue do pa a casa lo con Blanca de Na a-
a, hija del segundo, si bien el ey na a o ompió el pac o al año siguien e11.
Mas, pese a es e desai e, pese al exilio en aquel eino de a ios nobles cas ellanos
desa ec os, pese a las dispu as e i o iales que, basadas en p e ensiones dinás i-
cas, man u o con A agón po causa de aquel e i o io y pese a que las opas
cas ellanas llega on a en a en Na a a, se log ó pa a a iempo el ecu so a las
a mas, as el pac o de Mon eagudo (9 de ab il de 1254).
En cuan o a A agón, aunque ya en sus iempos de in an e había i mado
con Jaime I el a ado de on e as en e ambos einos (26 de ma zo de 1244)12,
sus elaciones su ie on al ibajos du an e el gobie no de ambos, si bien el ma i-
monio de Al onso con Violan e de A agón, en 1249, y luego el a ado de So ia
(1256) cimen a on un a o acep able, has a el pun o de que Sancho, hijo del
mona ca a agonés, se con i ió en a zobispo de Toledo en 1268. Sin emba go,
as la mue e de Jaime I en 1276 y el acceso al ono de Ped o III, la buena
comunicación se complicó an o po el choque con los ange inos como po
la implicación del mona ca a agonés en los p oblemas suceso ios de Cas illa, ya
que, a p incipios de 1277, Blanca de F ancia, esposa del di un o Fe nando de la
Ce da, y sus hijos huye on a A agón, donde los niños queda on e enidos po
Ped o III, mien as Blanca pasaba luego a F ancia13.
Con más ap ie o comenza on sus con ac os con Po ugal, pues, en
diciemb e de 1246, el in an e Al onso pene ó en el país ecino pa a p es a
11 Vid. J. Mª Laca a, His o ia polí ica del eino de Na a a desde sus o ígenes has a su inco po ación a
Cas illa, Pamplona, II, 1972, 132-135.
12 C . M. González Jiménez, ob. ci ., 26.
13 Pese a la echa o iginal del es udio, es oda ía undamen al el pano ama que aza F. Valls i
Tabe ne , “Relacions amilia s i poli iques en e Jaume el Conque ido i A òns el Sa i”, en Ob as
selec as de Fe nando Valls i Tabe ne , ed. R. d’Abadal y J. E. Ma ínez Fe ando, Ba celona, 4, 1957,
233-262. Vid. ambién C. de Ayala Ma ínez, Di ec ices undamen ales de la polí ica peninsula de
Al onso X (Relaciones cas ellano-a agonesas de 1252 a 1263), Mad id, 1986.

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apoyo al ey legí imo, Sancho II, en en ado en gue a ci il con su he mano
A onso, conocido como conde de Boulogne (o Bolonha) po su ma imonio
con Ma ilde, condesa ancesa de ese í ulo14. Esa in omisión, que “se hizo al
ma gen y has a en con a de la olun ad de su pad e Fe nando III a quien no
in e esaba que un con lic o in e no de Po ugal hipo ecase sus p oyec os de
econquis a”15, mues a la emp ana independencia de juicio con que ac uaba
Al onso, quien, al e pe dida la gue a, eg esó a Cas illa en ma zo de 1247,
donde, a los pocos meses, se exilia on Sancho II y un nu ido g upo de caballe os
e hidalgos po ugueses, g acias a los cuales Cas illa se con e i ía du an e dece-
nios en el cen o de c eación y expansión de la lí ica gallego-po uguesa. Pos e-
io men e, Al onso man u o dispu as e i o iales con Po ugal po la posesión
del Alga be, que cesa on al i ma se en 1253 un comp omiso ma imonial en e
su hija bas a da Bea iz y A onso III de Po ugal, quien es aba casado, aunque
sepa ado, de la condesa de Boulogne, po lo que los ás agos de al unión no
ue on legi imados has a 1263, as la mue e de la condesa. Años después, en
1267, po el a ado de Badajoz, acabó cediendo sus de echos sob e el Alga be
occiden al en ag adecimien o a la ayuda p es ada po los po ugueses en sus
en en amien os con los musulmanes; y, aunque la comunicación se en ió as
la subida al ono de don Denís, la paz en e ambos einos se man u o16.
Si nos asladamos aho a ue a de la Península, Al onso eclamó a Ingla-
e a el condado de Gascuña, al que enía de echo como do e apo ada po
los ingleses a doña Leono po su ma imonio con Al onso VIII. En ique III,
quien clamaba que Al onso es aba decidido a in adi ambién “nues as ie as
de Ingla e a e I landa”, llegó a hace ue es p epa a i os na ales en Po mou h
y a o ganiza un ejé ci o en Gascuña, pe o las di icul ades se sol en a on en
1254 median e el ma imonio del hijo de En ique, el u u o Edua do I, y la
in an a Leono , he mana de Al onso X17.
Po lo que a añe a F ancia, acasado el p oyec o de casa lo en 1238 con
Felipa de Pon hieu18, Al onso mani es ó p edilección, desde los p ime os años de
su einado, po ub ica pac os ma imoniales. Así, a ines de agos o de 1255, se
i mó en Pa ís el comp omiso de boda en e el p íncipe Luis, hijo de san Luis, y
14 Vid. J. González, ob. ci ., I, 272-275; y J. Ma oso, en His ó ia de Po ugal, di . J. Ma oso, Lisboa,
II, 1993, 126-133.
15 M. González Jiménez, ob. ci ., 32.
16 Pa a las elaciones con Po ugal, id. A. Balles e os Be e a, 74-77, 376-378, 420-425, 906-
908, 940; F. Pé ez Embid, La on e a en e los einos de Se illa yPo ugal, Se illa, 1975, 17-72.
17 Vid. A. Goodman, “Al onso X and he English C own”, en Al onso X el Sabio. Vida, ob a y época,
ed. J. C. de Miguel Rod íguez e alii, Mad id, 1989, 39-54.
18 J. González, ob. ci ., I, 21.
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la in an a Be enguela, p imogéni a del ey cas ellano, si bien no llegó a aduci se
en boda po la p ema u a mue e del p ome ido en 125919. Once años después
(28 de sep iemb e de 1266), se susc ibió el con a o de casamien o en e Fe -
nando de la Ce da, p ime hijo a ón de Al onso, y Blanca de F ancia, hija de san
Luis, que desemboca ía en el enlace celeb ado en Bu gos, el 30 de no iemb e
de 126920. Sin emba go, como consecuencia del deshe edamien o de Al onso de
la Ce da, hijo de Fe nando y de Blanca de F ancia, y el nomb amien o como
he ede o de Sancho, las amables elaciones se unca on en desa enencias desde
los p ime os meses de 1276, has a el pun o de que algunos seño es cas ella-
nos llega on a alia se con Felipe III el A e ido, p es ándole asallaje, mien as
Al onso p ocu aba a ae se a su se icio a Aime ic IV, izconde de Na bona, y
a sus he manos. Con odo, la gue a no llegó a es alla g acias a dos a ados i -
mados el 7 de no iemb e de ese año, aunque Felipe III no los llegó a a i ica 21.
Muy poco después, a p incipios de 1277, Blanca y sus hijos huye on a A agón
y luego Blanca a F ancia, quedando e enidos sus ás agos po Ped o III, pe o
ampoco llega on a desa a se hos ilidades, g acias a la mediación que, pese a sus
ensas elaciones con el ey cas ellano22, desplegó Nicolás III en e 1277 y 128023,
a la que se suma on desde 1279 los buenos o icios de Edua do I de Ingla e a,
los de Ca los de Sale no en 128024, y los del nue o papa Ma ín V en 128125.
Ni siquie a en los úl imos años de Al onso, el mona ca ancés, empeñado en
de oca a la Casa de A agón, ap o echó la gue a ci il en Cas illa pa a in e eni
en sus asun os in e nos, aunque aho a se lo solici a a el p opio Al onso X, quien
en su es amen o del 8 de oc ub e de 1282, con i mado un mes más a de en
Se illa, nomb ó he ede o al p imogéni o de los he manos de la Ce da y has a
dispuso que, si es os mu iesen sin sucesión, el eino pasa ía a se gobe nado po
el mona ca ancés26.
Po o o lado, en los e i o ios del su de las Galias, aunque el a o de
Al onso con Aime ic IV de Na bona enía de años a ás, pues el izconde le
había ecibido en sus dominios al eg esa de Beaucai e en 1275, y Al onso había
buscado su alianza en e a F ancia un año después, los lazos no se es echa on
19 C . G. Daume , ob. ci ., 159-164.
20 Ibid., 164-168.
21 Ibid., 173-185.
22 Vid. C. de Ayala, “Las elaciones de Al onso X con la San a Sede du an e el pon i icado de
Nicolás III (1277-1280)”, en Al onso X el Sabio. Vida, ob a y época, 137-151.
23 G. Daume , ob. ci ., 185-193.
24 Ibid., 193-197.
25 Ibid., 198-199.
26 Ibid., 199-203.
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has a que en 1281 el in an e don Ped o, hijo del mona ca cas ellano, se desposó
con Ma ga i a, he mana de Aime ic IV27.
Pe o la ape u a eu opea de Al onso se ex endió mucho más lejos, po que,
aun cuando el ela o que o ecen la His o ia dialogada has a 1288 y la C ónica de
Al onso X es á plagado de mix i icaciones, sabemos po una uen e con empo á-
nea de No uega que, con el p eceden e de una embajada que desde aquel país
llegó a Cas illa a ines de 1255, a ibó ambién al eino, al é mino de diciemb e
de 1257, as un complicado iaje po ma y ie a desde el pue o de Be gen,
la p incesa C is ina, hija del ey no uego Hákon IV (1204-1263), la cual casó
con el in an e Felipe, el 31 de ma zo de 1258. Las elaciones con el lejano país
escandina o debie on es a elacionadas en el caso de Al onso con la búsqueda
de alianzas in e nacionales que le apoya an en el ‘ echo del Impe io’ y en la
c uzada que p e endía di igi hacia el no e de Á ica, mien as que los no ue-
gos buscaban log a un mejo abas ecimien o de ce eales y un con ol sob e la
ciudad impe ial de Lübeck, si Al onso log aba la co ona impe ial28. En cuan o
a C is ina y Felipe, pasa on a esidi después de la boda en el palacio se illano
de Bio aguel, si bien la p incesa mu ió cua o años más a de y su cue po ue
asladado a Co a ubias29.
Sin emba go, como es bien sabido, las p edilecciones eu opeas de Al onso
se concen a on en consegui su co onación como Empe ado del Sac o Impe-
io, un í ulo que, aun cuando en aquel momen o solo con e ía un pode sim-
bólico de au o idad secula uni e sal, conlle aba un ascenden al signi icado
his ó ico. Así, allido su in en o de posesiona se del ducado de Suabia en 1246,
Al onso se empeñó desde la p ima e a de 1256 en ob ene la co ona impe ial
que eclamaba como hijo de doña Bea iz. Al p incipio, las expec a i as pa e-
cían a o ables, a juzga po algunos apoyos emp anos, en e los que el p ime o
ue el de la comuna gibelina de Pisa, la cual en ió una embajada pa a mos a
su apoyo en ma zo y ab il de 1256. Como consecuencia de dis in as negocia-
ciones, se p odujo una doble elección de Rica do de Co nualles y del p opio
Al onso, el 13 de ene o y el 1 de ab il de 1257, espec i amen e. Pe o, desde
1258, la ac i ud con a ia del papado, la disminución del apoyo en e la nobleza
alemana y la lejanía de Al onso co oye on sus posibilidades que ni siquie a
emon a on cuando, as la mue e de Rica do (1 de ab il de 1272), se p odujo
27 Ibid., 179-180.
28 Vid. B. Gelsinge , “A Thi een h-Cen u y No wegian-Cas ilian Alliance”, Medie alia e
Humanis ica, New Se ies, 10 (1981), 55-80; J. O’Callaghan, El Rey Sabio. El einado de Al onso X
de Cas illa, Se illa, 1996, 248-249; M. González Jiménez, ob. ci ., 125-128.
29 C . H. He en, “Una capilla pa a la p incesa ikinga”, La A en u a de la His o ia, 5-54 (ab il
2003), 96-98.
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un acío que llenó la elección, el 1 de oc ub e de 1273, de Rodol o de Habs-
bu go, quien ue co onado en Aquisg án y econocido po el papa G ego io X.
Así se de umbaban los sueños impe iales de Al onso, el cual, opues o oda ía
a la nue a solución, iajó has a Beaucai e pa a en e is a se con G ego io X en
junio y julio de 1275, as cuyo encuen o sus aspi aciones, man enidas du an e
casi ein e años, se a umba on de ini i amen e30.
Labo li e a ia y con ex o eu opeo
En es as ci cuns ancias, la labo li e a ia y cul u al de Al onso X, que no
es solo la que os en a su sello más pe sonal, sino sob e odo la que se singula iza
po el sos én y la di ección de equipos de abajo, se inse a en un con ex o
eu opeo, del que la mues a más inmedia a es la adición egia del mecenazgo.
El mecenazgo
En e ec o, si la labo de la Iglesia esul ó c ucial en el p og eso cul u al
de Occiden e as las in asiones ge mánicas, ambién desde la misma época
p ospe ó una cul u a co esana31, ale deci , una cul u a que halló en las co es
egias y seño iales un cen o de ealización y expansión, amén de pa ocinio
y es ímulo, de modo que algunas se con i ie on desde muy p on o en ocos
de c eación y di usión del sabe , como p ueban, po caso, las de Ca lomagno y
O ón I que han dado ó ulo a los enacimien os ca olingio y o oniano, p elu-
dios del enacimien o del siglo XII.
Es en la duodécima cen u ia, con odo, conco dando con el empleo
habi ual de las lenguas ulga es en la exp esión li e a ia, cuando se mani ies a
en odo su esplendo la alidez de la co e como luga que amalgama a esc i-
o es muy a ios, en e los que se encuen an no pocos de quienes eje cen el
pode . El bo ón de mues a más suge en e lo ep esen a el su de las Galias, un
e i o io en que se asen aba una se ie de condados, izcondados y seño íos,
con ecuencia enza zados en luchas in es inas, en los que a a nace y e olu-
ciona con éxi o impa able la poesía o ado esca, ambién llamada p o enzal,
30 En e la amplia bibliog a ía, selecciono a C. J. Soca ás, Al onso X o Cas ile. A S udy o Impe ia-
lis ic F us a ion, Ba celona, 1976; C. Es epa, “El « echo del Impe io» y la polí ica in e nacional de
Al onso X”, en el colec i o Es udios al onsíes, ob. ci ., 87-100; C. Es epa, “El eino de Cas illa y el
Impe io en iempos del «in e egno»”, en España y el Sac o Impe io, 87-100.
31 Vid. R. Bezzola, Les o igins e la o ma ion de la li é a u e cou oise en Occiden (500-1200), Pa ís,
1940, 1960, 1963 (3 olúmenes).
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casi odos los poe as de esa nación an es del einado de Al onso X59, man u ie-
on con ac o con los a es p o enzales en las co es de Cas illa y León, donde
en la época de Al onso VIII y Al onso IX, ap endie on écnicas y emas o a-
do escos60; asimismo, al elación se p odujo al coincidi en campañas bélicas,
como el caso de Las Na as61. En segundo é mino, ya en la época e nandina
la di ulgación de la lí ica gallego-po uguesa ino apoyada ambién po o as
ci cuns ancias mili a es y polí icas, en e las que sob esale, po un lado, la con-
quis a del eino de Mu cia, bajo la di ección del in an e don Al onso, ya que el
epa o de ie as cons i uyó un no o io alicien e pa a la pe manencia de caba-
lle os po ugueses en Cas illa62. El e ce e en o ascenden e hay que si ua lo
en 1246, cuando, as la de o a de Sancho II en la gue a ci il po uguesa, un
nu ido g upo de caballe os de ese país op ó po exilia se al eino cas ellano,
pa icipando luego en la conquis a de Se illa, en cuya coma ca ecibie on y
adqui ie on bienes y posesiones63.
Así, desde el comienzo del einado de Fe nando III, los o ado es po -
ugueses, inculados con el en o no co esano, cul i a on las dis in as a ieda-
des emá icas y o males de la poesía gallego-po uguesa. Pe o la consecuencia
capi al de la es adía en Cas illa de poe as y caballe os de la nación ecina ue la
asis encia que p es a on a la expansión de esa poesía en el e i o io cas ellano-
leonés y, po an o, al uso de esa lengua pa a la exp esión lí ica po los au o es
na i os, de modo que ya en la época de Fe nando III muchos de quienes esc i-
ben en gallego-po ugués no son po ugueses sino gallegos y enseguida de o os
luga es del eino. Sus composiciones, independien emen e del o igen de los
a es, no solo se cen an en el can o de los sen imien os amo osos, median e las
o mulaciones de las can igas de amigo y las can igas de amo , sino que ambién
e lejan hechos del en o no polí ico, social y li e a io, sob e odo a a és de
poemas de loo , p an os y sá i as.
Aunque las con ibuciones bibliog á icas sob e la lí ica gallego-po u-
guesa han aumen ado oceánicamen e en los úl imos decenios, y aunque quedan
nume osos pun os sin esol e sob e la da ación de no pocos o ado es y has a
59 Como p ecisan C. Al a y V. Bel án, An ología de la poesía gallego-po uguesa, Mad id, 1985, 13.
60 C. Al a , La poesía o ado esca…, 23; C. Al a y V. Bel án, ob. ci ., 27; y el lib o de J. Mª
D’Heu , T oubadou s d’oc e oubadou s galicines-po ugais, Pa ís, 1973.
61 C. Al a y V. Bel án, ob. ci ., 7.
62 Pueden e se las abundan es ci as de po ugueses que igu an en el Repa imien o de Mu cia, ed.
J. To es Fon es, Mu cia, 1960.
63 Pa a la adquisición de bienes po los po ugueses en la capi al andaluza, id. Repa imien o de
Se illa, ed. J. González, Mad id, 1951; y la eimp esión con “in oducción” de M. González Jimé-
nez, Se illa, 1998 (2 ols.).

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sob e el o igen de algunos, en e los poe as po ugueses p o enien es de la co e
e nandina que con inúan i iendo y esc ibiendo en Cas illa du an e el einado
de Al onso X se encuen an Johan Ga cia de Guilhade, Pe o Gomez Ba oso,
Gil Pe ez Conde o Gonçal’Eanes do Vinhal64. Pe o en es e pe íodo, es imulados
sin duda po los gus os y la labo del p opio mona ca, quien ya en sus iempos
de in an e se había se ido pa a su poesía p o ana del gallego-po ugués, luego
usado en las Can igas de san a Ma ía, se añadie on con es ancias pe manen-
es o espo ádicas cul i ado es po ugueses de esa lí ica65 como el noble Roi
Quemado; el jugla Lou enço; y pe sonajes a ios, como Fe nan F oiaz, Ga cia
Ma inz, Pe o Ma inz o A ias Veaz, además de Pe ’Eanes Ma inho, quien lle-
ga ía a la co e en los úl imos años del einado, p olongando su ac i idad has a
el gobie no de Fe nando IV. Además, es muy p obable que isi a a la co e el
noble Pe o Gonçal ez Po oca ei o; y acaso ambién Pe o Mendiz de Fonseca,
el noble Es e an Reimondo y el caballe o Roi Ma inz de Casal, aunque a es e
úl imo se le ha si uado en un a co c onológico muy a iable que a desde la
época de Fe nando III a la de Fe nando IV. A es a lis a hab ía que añadi , en el
caso de que se acep a a su iden idad po uguesa, a los o ado es Pe o Ma aldo
y Vasco Pe ez Pa dal.
Si el éxi o de la lí ica po uguesa es imuló el empleo de ese idioma
po los poe as hispanos en el einado de Fe nando III, en el cí culo li e a io
al onsí se inicia á la ac i idad de una abul ada nómina de o ado es hispanos
en gallego-po ugués, cuyos o ígenes di e sos (Se illa, Bu gos, Cas illa, A a-
gón) ce i ican has a qué pun o esa lengua se había con e ido desde decenios
a ás en la p e e ida en g an pa e de la Península pa a la exp esión lí ica. Cabe
censa , así, a jugla es, como João Bolsei o, Be nal de Bona al, A onso (o Al a o)
Gomez de Sa ia o Ped ’Amigo de Se ilha, an es conside ado clé igo po algu-
nos c í icos; bu gueses, como el san iagués Johan Ai as, cuya iden idad y c o-
nología se han eplan eado ecien emen e; caballe os, como Nuno Fe nandez
(To neol?), el se illano A onso Fe nandez Cebolhilha o el leonés Pe o Go e-
ez; nobles, como Johan Ga cía y Men Rod íguez Tenoi o; pe sonajes de a ia
condición, como Fe nan Velho, conside ado po ugués po pa e de la c í ica,
64 Vid. N. Sal ado Miguel, “La ac i idad li e a ia en la co e de Fe nando III”, 696-697 y la
bibliog a ía de las no as 82-91.
65 Apa e de no pocos es udios monog á icos, engo en cuen a especialmen e a ios es udios
de conjun o: C. Al a y V. Bel án, ob. ci .; G. Ta ani, A poesia lí ica galego-po uguesa, Vigo, 1986;
G. Lanciani y G. Ta ani, ed. Dicioná io da Li e a u a medie al galega e po uguesa, Lisboa, 1993; A.
Resende de Oli ei a, Depois de espec áculo o ado esco. A es u u a dos cancionei os peninsula es e as
ecolhas dos séculos XIII e XIV, Lisboa, 1994; M. B ea e alii, Lí ica p o ana galego-po uguesa, San iago
de Compos ela, 1996.
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Pe o Ga cia Bu galês, cas ellano de Bu gos, Johan Vasquiz de Tala ei a, cas ellano
pese al empeño de algunos po hace le gallego, Ga cia Pe ez, quizás cas ellano, o
Ma in Moxa, p obablemen e a agonés y de o mación cle ical. Acaso ambién
ecuen a on la co e al onsí, aunque al en da os segu os, Diego Pezelho, Ai as
Ca pancho (¿o Co pancho?), Ai as Moniz d’Asme y Roi Paez de Ribela, así
como los jugla es Se ando y Pe o d’A mea; y en a den o de lo muy posible
que man u ie a algún nexo con el en o no co esano Ma in Codax, ac i o a
mediados o en el e ce cua o del siglo, que en una composición (Mandad’ey
conmigo) p esen a a una jo en que se aleg a de que su amigo haya eg esado i o
y sano como p i ado del Rey. No con iene ol ida , po úl imo, que en la co e
al onsí debió de habe un p oceso de ecopilación de lí ica gallego-po uguesa,
ya que el Cancionei o d’Ajuda pa ece p ocede de la misma.
La ama de Al onso en Eu opa
El mecenazgo li e a io de Al onso le g anjeó una ex ao dina ia ama en
Eu opa. Así, el p ecep is a b i ánico Gau edus de E e seley le dedicó su A s
epis ola is o na us66 y B une o La ini, eco dando sin duda la embajada de Pisa
de la que había o mado pa e en 1256, le alaba en Il eso e o:
Esso Comune saggio
mi ece suo messagio
all’al o e di Spagna,
ch’o è e de la Magna
e la co ona a ende,
se Dio no·llil con ende ;
che già so o la luna
non si ou a pe sona
che, pe gen il legnaggio
ne pe al o b anaggio,
an o degno ne osse
com’es o e Nan osse.
E io p essi campagna
e andai in Spagna
e eci l’ambascia a
che mi u o dina a;
66 Vid. V. Be olucci, “Un a a o di A s dic andi dedica o ad Al onso X”, S udi mediola ini e ol-
ga i, 15-16 (1968), 9-88.
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e poi senza soggio no
ip esi mio i o no67.
Po o a pa e, las cues iones a inen es al ma imonio de la in an a C is ina
con el in an e don Felipe las ecogió con minucia y e acidad el noble islandés
S u la Tho da son, du an e iempo ins alado en la co e no uega, en una saga (Háka-
no saga Hákona sona ) esc i a en 1264-1265 que da la imp esión de habe u ilizado
“un jou nal enu pa un des memb es du co ège, qui accompagnai la p incesse”68
y que “debe conside a se sólidamen e his ó ica”69. G acias a esa na ación, se ha
podido ilumina un episodio des igu ado en las c ónicas cas ellanas del momen o y
en las pos e io es, como p ueba aún la C ónica de España de Diego de Vale a, inde-
pendien emen e de las posibles in luencias de la épica ge mánica en la cas ellana que
algún in es igado ha buscado en los con ac os que p opició ese iaje70.
Posda a
Los lazos eu opeos de Al onso (de ida y uel a) exigi ían una monog a ía.
Cla o es á que no es el momen o de hace la, aunque espe o que algunos da os
pueden desg ana se de las páginas p eceden es. No es a á de más, sin emba go,
apun a a uelapluma y como posda a, unas cuan as e lexiones más.
1. Bajo el einado de Al onso X, Cas illa ue “un a que ípico ejemplo” de
la concepción neoa is o élica, ex endida p og esi amen e po oda la C is ian-
dad occiden al, de acue do con la cual cada eino cons i uía “un cue po polí ico,
cuya cabeza ec o a, el ey, debía egi o gánicamen e a odos y cada uno de los
miemb os del cue po social”71.
67 Tomo el ex o de M. Al a , “Al onso X con emplado po Don Juan Manuel”, en La li e a u a
en la época de Sancho IV, 92-93.
68 Vid. J. de Guzmán y Gallo, “La p incesa C is ina de No uega y el in an e don Felipe, he mano
de Al onso el Sabio”, Bole ín de la Real Academia de la His o ia, LXXIV (1919), 39- 65. (Recoge
una comunicación del P o . P. A. Munch, de la Uni e sidad de C is ianía, a la RAH, en ab il
de 1856: a él pe enece la ci a en ecomillada; una aducción la ina del agmen o e e ido a la
boda, a ca go del mismo Munch; in o mes de los académicos T. A. Sancha [sic po Sánchez] y P.
de Gayangos; ex os de “au o idades his ó icas”; y un comen a io de A. Balles e os Be e a). Vid.
además la aducción di ec a que de los pasajes a inen es al asun o hace V. Almazán, “El iaje de
la p incesa C is ina a Valladolid”, A chi os leoneses, XXXVII-73 (1983), 101-110 [ aducción en
104-110]. En cuan o al nomb e del au o , ci ado de dis in as mane as, adop o el de V. Almazán,
en e a “S u la Jho dson” que se encuen a en el esc i o de P. A. Munch.
69 V. Almazán, a . ci ., 102.
70 Vid. E. on Rich ho en, Es udios épicos medie ales, Mad id, 1954.
71 C. de Ayala Ma ínez, “Las elaciones de Al onso X con la San a Sede…”, a . ci ., 137.
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2. Si la Biblia, aducida en su época de in an e y lib o del mayo p es igio
en la C is iandad occiden al, iene un p o undo in lujo en la Gene al es o ia, no
dejó de eje ce lo ampoco en sus ideales, pues la eclamación del Impe io no
solo se basó en sus de echos legales sino ambién en “el impe a i o, inspi ado en
la Biblia, de ex ende sus dominios”, undamen ación que se halla implíci a en
pasajes del Se ena io y del Espéculo72.
3. La ac i ud ambi alen e de Al onso in en a acopla se con la doc ina de
la Iglesia, pues las medidas an ijudaicas de las Pa idas son “la asposición de los
dec e os del concilio de Le án (1215), aplicados a Cas illa a uegos del papa
G ego io IX (1234)”73.
4. El deseo del mona ca de domina las más a iadas amas del conoci-
mien o conec a con el a án de ecopilación y el enciclopedismo ca ac e ís icos
de la Eu opa del siglo XIII, an o en el e eno p o ano (Tomás de Can imp é,
Albe o Magno, B une o La ini, Vincen de Beau ais) como el espi i ual (la
Summa heologica de san o Tomás de Aquino).
5. En el concep o al onsí de la his o ia des acan la pe spec i a uni e sa-
lis a de aíz c is iana, la impo ancia sob esalien e de los p eceden es omanos,
como p ueban los muchos capí ulos dedicados al “seño ío omano” en la Gene-
al es o ia, y la escasa conside ación concedida a los á abes, en cuan o se juzga
que la mona quía cas ellana es he ede a de la isigó ica.
6. Las can igas ma ianas de Al onso, en cuan o colección de milag os,
enlazan con colecciones semejan es de Eu opa, donde la de oción a la Vi gen
p opició desde el siglo XI compilaciones de mi acula en la ín y en las dis in as
lenguas e náculas que buscaban exal a el pode de Ma ía.
7. Si Pico della Mi andola mani es ó que Eu opa debía a Al onso el cono-
cimien o de la as onomía74, los sabe es condensados en los dieciséis a ados de
la enciclopedia que conocemos como Lib o del sabe de as ología aún indie on
“ú iles se icios a los humanis as del siglo XVI”75.
8. La labo legisla i a de Al onso, con la p e ensión de uni ica la dispa-
idad de adiciones ju ídicas, independien emen e de los desiguales esul ados,
la lle ó a cabo con colabo ado es empapados del de echo omano y de glosas
de ju is as i alianos, que segu amen e habían ap endido en Bolonia, y en un
es udio de de echo compa ado apa ece como“una mues a excelen e de las
72 R. A. MacDonald, a . ci ., 186-187 y n. 16.
73 J. Saugnieux, “El an isemi ismo de Be ceo”, en Be ceo y las cul u as del siglo XIII, Log oño,
1982, 78.
74 J. Amado de los Ríos, His o ia c í ica de la li e a u a española, Mad id, IV, 1863 150, n. 1 [ ep o-
ducción acsímil, Mad id, 1969].
75 Dicciona io ilológico de li e a u a medie al española, 36.
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co ien es codi icado as” que, en e 1231 y 1281, “se ex endían po casi oda
Eu opa, desde Sicilia has a Islandia”76. Pe o, además, su aplicación eu opea la
p ueban las copias de las Pa idas en po ugués y ca alán77; y si san o Tomás hubo
de conoce la edacción de la Pa ida II pa a ija algunos a gumen os de su De
egimine p incipum78, aún en 1361 el cle o de Po ugal se quejaba de que se le
aplica an sus decisiones an es que las del de echo canónico.
Mas las Pa idas no solo eco ie on Eu opa sino que a a esa on el A lán-
ico, dejando su huella incluso en los Es ados Unidos de hoy, donde la aduc-
ción inglesa, ealizada po el Colegio de Abogados no eame icano (Ame ican
Ba Associa ion), “es una e e encia habi ual en las biblio ecas de de echo”79 y “un
componen e signi ica i o en la ju isp udencia” del país80.
76 A. Wol , “El mo imien o de legislación y codi icación en Eu opa en iempos de Al onso el
Sabio”, en Al onso X. Vida, ob a y época, 31.
77 Vid. Alphonse X, P imey a Pa ida, ed. J. de Aze edo Fe ei a, B aga, 1980; R. d’Abadal i Vin-
yals, “Las Pa idas a Ca alunya du an l’Eda Mi jana” [1912], en Dels isigo s als ca alans, Ba celona,
III, 1972, 335-379.
78 Dicciona io ilológico de li e a u a medie al española, 16.
79 R. I. Bu ns, a . ci ., 46-47, con un ejemplo conc e o en 47, n. 9.
80 Ibid., 47.