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EL ARTE FLAMENCO COMO CAMPO DE
PRODUCCIÓN CULTURAL. APROXIMA-
CIÓN A SUS ASPECTOS SOCIALES.
F ancisco Aix G acia
Uni e sidad de Se illa
RESUMEN
P esen amos el modelo eó ico, inspi-
ado en la eo ía de los campos a ís i-
cos de Pie e Bou dieu, desde el que
nos ap oximamos al es udio del a e la-
menco con empo áneo en Andalucía,
poniendo a ención sob e los aspec os
sociales que o man pa e de es a in-
dus ia cul u al. A gumen a emos la
elección de dicho modelo, p esen a e-
mos sus p incipales concep os aplica-
dos al a e lamenco y seguidamen e
expond emos las pau as del p oceso
de in es igación.
ABSTRACT
This a icle p esen s a heo e ic
concep ion, based on Pie e Bou dieu’s
heo y o he a is ic ield, in o de o
analyze Andalusian lamenco a ,
paying special a en ion o i s social
aspec s ela ed o he cul u al indus y.
The choice o his peculia in e p e i e
model will be explained and i s basic
concep s will be p esen ed om he
poin o iew o hei applica ion o la-
menco.
1 P incipales azones pa a la elección de la eo ía de los
campos de Bou dieu.
Bou dieu ealiza un análisis de la li e a u a ancesa del s. XIX y con ello gene a
una aplicación de su eo ía del campo al ámbi o a ís ico:
«El campo li e a io (e c. [a ís ico]) es un campo de ue zas que se eje cen
sob e odos aquellos que pene an en él, y de o ma di e encial según la
posición que ocupan (po ejemplo, omando pun os muy alejados, la de un
d ama u go de éxi o o la de un poe a de angua dia), al iempo que es un
campo de luchas de compe encia que ienden a conse a o a ans o ma
ese campo de ue zas. ...el p incipio gene ado y uni icado de es e <<sis-
ema>> es la p opia lucha.» (Bou dieu, 1995: 344-345)
El in e és y la g an « alidez ex e na» del modelo concep ual desa ollado, la
eo ía de los campos a ís icos, nos pa ecen opo unos pa a el es udio de los
ámbi os de p oducción musical, en nues o caso el a e lamenco, po las si-
guien es azones:
1.) La dis ancia del lamenco con espec o a las «a es cul as», más uni e sali-
zadas, lo ha man enido más bien apa ado del in e és de las ciencias sociales
como enómeno p oduc i o, pa a con empla lo mayo men e bajo las ambiguas
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acepciones del «a e popula ». Desde nues a pe spec i a lo abo damos o o -
gándole el es a us de a e con empo áneo a la ez que la conside ación de enó-
meno socio-p oduc i o. Y ya no en ag a io con cualquie o a pe spec i a que lo
conside e como a e de aíz y con ue e p oyección social (que el sen ido común
pe cibi ía como an agonis a a nues o én asis en la p oducción), sino de o ma
complemen a ia a és a, ya que si son de e minan es las elaciones socio-p o-
duc i as de la indus ia cul u al del lamenco en la o mulación de p opues as
a ís icas y consiguien emen e en el cambio de las p e e encias y gus os de los
g upos sociales, no es menos cie o que las adiciones a ís icas y las a inida-
des de los dis in os públicos esul an decisi as en las elecciones de a is as y
p oduc o @s, y consiguien emen e en la p oducción a ís ica. De al o ma, a
pa i de es e modelo eó ico nos p oponemos abo da del lamenco como obje o
de es udio sociológico.
2.) A p opósi o de la bibliog a ía lamenca, di emos que el lamenco cuen a,
como campo a ís ico o mado, con una «li e a u a INTRAcampo» bas an e
au o e e encial y en su mayo ía ensimismada («desde sí» y «pa a sí»), desa o-
llada po au o @s más p óxim@s al encomio que a la au oc í ica (« eo iza como
can a »), más p opens@s a enal ece las his o ias de op esión de la his o ia del
campo que a analiza la ealidad ac ual de sus indi iduos y colec i os. En de ini-
i a, a hace li e a u a jugando con las eglas del campo, pues és as, en con a
de lo que pueda pa ece , no ienen igencia únicamen e pa a l@s a is as, sino
pa a cuan @s pe enecen al campo, lo que incluye ambién a l@s eó ic@s.
Tomando posiciones espec o a es a «li e a u a INTRAcampo», ano amos que
es á eco ida po una ue e endencia al esencialismo de la que disen imos
p o undamen e. Desde es os plan eamien os, que llama emos esencialis as, se
in e p e a el lamenco como el «alma incon aminada» de un pueblo (andaluz,
gi ano, desposeído, español, je ezano, e c.), como un cue po sus ancial de a-
diciones a p ese a inmu ables. Se ía algo dado, un enómeno cul u al o igina-
io de un iempo mí ico, que su gió desempeñando una unción social que hoy
man iene. Asociado a es e pun o de is a, se con empla el lamenco como a e
culminado y pe ec amen e cumplido, cuya pu eza amenaza con inuamen e con
pe de se. Amenaza a la pu eza que, como plan eamien o esencialis a, encon-
amos a isada en las ob as de in elec uales como Demó ilo, Falla, Lo ca y o os
ejemplos ac uales que más adelan e e emos. En de ini i a, es e ipo de plan-
eamien os hacen al a e lamenco desace adas a ibuciones inmo ilis as y en
algunos casos, po su po encial ca alizado de las iden idades sociales,
eleológicas.
A di e encia de odo es o, y e omando nues a in ención de análisis sociológico
de es e enómeno, con el modelo eó ico de Bou dieu p e endemos supe a los
dé ici s concep uales de la « lamencología» como concepción in e p e a i a del
lamenco. La elección del modelo elacionis a de Bou dieu, donde ienen p e-
eminencia las elaciones y los cambios a que es án suje as, encie a, en g an
medida, el in en o de sus ae nos a la ascinación sus ancialis a an a aigada
en las ep esen aciones comunes de los agen es del campo lamenco y aun en
algunos plan eamien os eó icos de sus in elec uales, p ocli es a demos a la
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ascendencia « anshis ó ica» de suje os de es udio ca gados de a p io is de
ca ác e inmanen e. Con ello ehuimos las complacencias de la e ó ica lamen-
ca an o como los esquema ismos educcionis as y ap io ís icos del esencialismo.
3.) Nos in e esa, po el con a io, des ela la na u aleza dinámica, pa adójica y
con lic ual de es e campo cul u al:
a) Na u aleza dinámica po que los cambios sociales en el lamenco le suje an a
un p oceso de e olución cons an e. En es os momen os, al auspicio del enóme-
no de globalización cul u al, asis imos a la inco po ación de nue os espacios
escénicos y o mas de ep oducción audio isual40 , lo que conlle a cambios de
g an alcance en las o mas de p oducción y dis ibución de las ob as a ís icas,
así como en las elaciones en e las en idades y los agen es comp ome idos en
el campo41 . La come cialización e incluso in e nacionalización del lamenco se
cons a an desde sus albo es como géne o a ís ico42 , pe o la ac ual si uación de
globalización ha supues o una adical expansión y ede inición de sus e i o ios
de p oducción y dis ibución. El modelo eó ico «gene is a» de Bou dieu - eo ía
sociológica ambién llamada «es uc u alismo gené ico», po «la impo ancia que
en ella ienen los p ocesos sociales y la his o ia» (A iño, 1997: 79)- con empla
los campos cul u ales como ámbi os donde se da un p oceso de cons ucción y
ede inición de elaciones sociales y plan eamien os p oduc i os.
40 Los ea os y sus cla es escénicas es án dando el ele o a los es i ales de e ano como ma cos de
ep esen ación del lamenco, lo que se ha aducido en un cambio adical en las condiciones de
p esen ación escénica, en el mismo concep o de espec áculo y en los ipos de público. A su ez, se
da un ajus e de la p oducción de ob as a ís icas a la empo ada ea al y de los g andes es i ales,
especialmen e en las compañías de baile. Apa ecen nue as p og amaciones es ables, como «Fla-
menco Viene del Su » (1996), en los ea os dependien es de la Conseje ía de Cul u a de la Jun a de
Andalucía o el ciclo «Conoce el Flamenco» (1985) de la Caja de Aho os de El Mon e en Se illa, e c.
Se inician g andes es i ales in e nacionales y es a ales y se consolidan o os ya exis en es (como la
Bienal de Flamenco de Se illa, que en la XI edición, año 2000, ha o ecido 55 ep esen aciones pa a
60.196 asis en es). A su ez, la inco po ación del lamenco a las nue as ecnologías, como las
audio isuales y su desa ollo en In e ne , suponen una eplan eo de sus o mas de dis ibución, pe o
ambién de p oducción ( e www. lamenco-wo ld.com).
41 Acabamos de asis i en Se illa a la 1ª Fe ia Mundial del Flamenco (2001), o ganizada po la XI
Bienal de Flamenco, con 78 exposi o es (en e ellos 23 ins i uciones, 31 ab ican es de acceso ios,
11 edi o as, discog á icas y p oducciones), 15.000 isi an es y 11 p og amado es in e nacionales
con ocados po la o ganización. Aunque disc e amen e, se ins au a el come cio e ial en el sec o
cul u al lamenco, lo que esul a indica i o del nue o pano ama que se es á pe ilando pa a es e
ejido de la indus ia cul u al. Desde la Bienal de Flamenco se es á con emplando ecibi , pa a el año
2003, el Womex, p es igioso es i al in e nacional de músicas del mundo que end ía al lamenco
como an i ión y p incipal p o agonis a.
42 Algunos es udios nos demues an que desde mediados del s. XIX, en ciudades de Andalucía como
Se illa y Je ez, enían luga espec áculos lamencos en es ablecimien os especializados, como las
escuelas de baile y ca és can an es ( e S eing ess, 1988 y O iz Nue o, 1990). La p oducción
onog á ica lamenca, elemen o de consumo de masas, su ge a p incipios del s. XX y ya en el p ime
e cio de siglo se puede conside a no able. A lo la go del s. XIX apa ecen algunos espec áculos de
baile lamenco en la p ensa de di e sos países eu opeos: las p ime as gi as in e nacionales ( e
S eing ess, 1989 y S eing ess en p epa ación).
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b) Na u aleza pa adójica po la ue e di e gencia en e algunos discu sos y las
p ác icas sociales. Es deci , con i en en el lamenco ep esen aciones y alo es
muy a aigados jun o con p ác icas que apa en emen e los con adicen. Es á
ex endida la idea de que el e dade o a e es el que se ejecu a espon áneamen-
e, o en e iguales, en los <<ambien es na u ales del lamenco>>, y no el que se
come cializa. Pe o, como hemos is o, la come cialización es u o p esen e des-
de bien al p incipio y, g acias a la p o esionalidad, es e a e se ha en iquecido de
las apo aciones de g andes a is as. La igu a de l@s «dile an es», a icionad@s
no p o esionales, iene g an alo simbólico en cuan o exp esan pa a el lamen-
co el amo al «a e po el a e». Asociado a es o ambién es á ex endida la idea
de que el/la a is a lamenc@ no es músico p o esional, sino p opiamen e a is a
(que nace, más que se hace), así que lo suyo no se ía el i uosismo o la bús-
queda de la pe ección en la ejecución, sino la búsqueda de la inspi ación, del
duende, o a de las o mas en que se ep esen a el «a e po el a e». No obs an-
e, la acionalización del ámbi o p o esional hace bien di ícil una p ác ica an
espon ánea y en egada, además de que buen núme o de l@s p o esionales de
hoy dedican conside able pa e de su iempo al ap endizaje de una écnica de-
pu ada (más en el baile y la gui a a que en can e) y se «dosi ican» en sus
ejecuciones, an o p o esionales como p i adas.
Así mismo, se iene al lamenco po «el a e del pueblo», «seña más emblemá ica
de la cul u a andaluza», «seña iden i a ia del pueblo andaluz», pe o algunos
índices indi ec os de consumo de p oducciones especí icas de lamenco no cons-
a an un seguimien o masi o, siquie a medio, en e la población andaluza, po lo
que apa en emen e con inúa siendo a e mino i a io43 .
Pe o lo que nos in e esa ealmen e de es as pa adojas es la o ma en que se
ins umen alizan los discu sos, an o desde lo indi idual como desde lo colec i-
o. Se a a de ap opiaciones que o man pa e de los usos del pa imonio y las
pa imonializaciones que seguidamen e e emos.
Algunos de es os alo es, sin es a co espondidos po la ealidad, o man pa e
del cue po de c eencias y ep esen aciones que uncionan en e la a ición como
eglas, a la ez que como expec a i as. A es e espec o Bou dieu nos habla de
la illusio como c eencia en el juego, como asunción de alo es y es e eo ipos
su gidos en la cons ucción del campo, insc i os en su his o ia especí ica. El
a aigo, man enimien o o ele o de ales concepciones depende á del papel que
és as engan en los «p og amas» o con enidos de las di e en es endencias y del
esul ado de las luchas al in e io del campo, siemp e mediadas po las elacio-
nes en e el campo lamenco y los campos del pode . Es así que a i mamos el
ca ác e con lic ual del campo lamenco.
c) Lo enemos po con lic ual po que, siendo el lamenco un ámbi o cul u al que
p esen a conside able di e sidad de adiciones y endencias es é icas, su di-
43 Los egis os de audiencia de los p og amas lamencos de Canal Su -TV, según da os p opo ciona-
dos po la en idad, mues an un seguimien o escaso: «Ven a del Duende» alcanza en e un 2% y un
6%; «Llama Vi a», que incluye nue os alo es y endencias, en e un 5% y un 7%, ambos sob e una
media po encial de en e 2 y 3 millones de espec ado @s (dic. 2001).
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mensión socioa ís ica imp ime a es as endencias un ca ác e di e gen e y a
menudo con on a i o. Las elaciones de a inidad y an agonismo en e las di e-
en es co ien es a ís icas del campo lamenco son lo que Bou dieu de ine como
elaciones INTRAcampo, las elaciones en e los agen es de en ado es de cada
una de las dis in as posiciones sociales de la es uc u a social: aspi an es, eco-
nocidos, consag ados, e c. No ol idemos que el lamenco he eda del a e su
inse ción en el sis ema capi alis a y que l@s p o esionales han de ga an iza su
ep oducción en un en o no de ecu sos limi ados donde la lógica de la o e a y la
demanda ins au a una ue e compe encia y donde los pode es económicos y
polí icos a an de impone sus lógicas hegemónicas, la me can ilis a, po un
lado, y la idelis a y clien elis a po o o. En es e caso, bajo el p isma de lo que
Bou dieu llama elaciones INTERcampo, islumb amos las alianzas y an agonis-
mos en e el campo lamenco y los campos económico y polí ico.
Aho a bien, nos p ecipi a íamos al a i ma que la di e sidad de endencias y sus
dispu as en el campo obedecen a un e iden e o cejeo po los ecu sos. Pe o sí
di emos que pa a en ende el uni e so socioa ís ico de es e campo de p oduc-
ción cul u al hemos de concede que su his o ia, p ác icas y ep esen aciones
ac uales esul an mediadas po las o mas de ep oducción de sus agen es.
El en o no de «escaseces» y compe encias en el que se engend an las ob as
queda imp eso en ellas mismas y condiciona las endencias a ís icas y el uso
que hacen de la adición, que po ende esul a con on a i o. Tan así que nos
esis imos al concep o de «pa imonio lamenco», acuñado ecien emen e des-
de un plan eamien o eó ico esencialis a (C uces, 2001), como en e monolí ico
compues o de un ag egado de elemen os cul u ales y asociado di ec amen e a
la iden idad andaluza. Po el con a io, es amos más p óximos al concep o de
«usos del pa imonio» (Ga cía Canclini, 2000) -en endido como cada una de las
di e sas ap opiaciones de la adición po pa e de los agen es- y p oponemos
nues a noción de pa imonialidad como ap opiación, de ca ác e colec i o, de
las adiciones po pa e de los mo imien os a ís icos en compe encia. Así pues,
cues ionamos que en la p ác ica se a e de «un» pa imonio lamenco, ap oxi-
mación que apa en emen e iene la misión de apun ala una e sión de la iden-
idad andaluza, más que de da cuen a de un enómeno social complejo. Es
deci , la pa imonialidad a la que se adsc ibe es e pos ulado sob e «un» pa imo-
nio lamenco aspi a a unciona como ins umen o de consenso polí ico, lo que
supone una o ma de inje encia de la lógica idelis a del campo polí ico sob e el
campo lamenco. Bien al con a io, concebimos el pa imonio en el lamenco
como un co pus de adiciones de ca ác e agmen a io a causa de la adsc ip-
ción an agonis a de di e en es g upos de p oducción en pugna po el econoci-
mien o y el éxi o. A nadie escapa el celo en e di e en es escuelas de baile,
endencias «can ao as» de dis in o o igen, es ilos in e p e a i os de gui a a,
o ien aciones eó ico-in e p e a i as del lamenco, adsc ipciones é nicas o la e e -
na i alidad en e adicionalis as y eno ado es, odo lo cual se plasma en las
ob as de a e. Sólo a a és de un es udio elacionis a y polemológico es posible
en ende la plu alidad de o mas y di e gencias del di e so pa imonio lamenco.
Como apun aba el «segundo Wi gens ein» (Wi gens ein, 1955), las ob as cul u-
ales son indisociables de sus condiciones de p oducción. Po lo que en endemos
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que cada una de las ob as del lamenco es una conc eción de los an eceden es
del campo, del con ex o sociop oduc i o, de l@s au o @s y de las elaciones de
es @s au o @s con sus coe áne@s. En a izamos su in e conexión y globalidad
como a e, e i ando los luga es comunes de la «li e a u a INTRAcampo» y sub a-
yamos el ca ác e in e dependien e de las ob as, pe sonalidades y ayec o ias
a ís icas, escuelas y endencias a ís icas, o mas p oduc i as, e c. en an o nos
encon amos en e a un con ex o p oduc i o y social consis en e del que dimanan
o mas de elación y lógicas de uncionamien o gene ales y especí icas de cada
ámbi o (baile di e en e a oque y a can e; o bien discog á ico di e en e a espec á-
culo, e c.). Así pues, op amos po un análisis con ex ual y elacional del lamenco
que cues ione la concep ualización de es e a e como un ag egado de en es, más
o menos compa imen ados y supe i ien es al cambio.
Resumiendo, desde al decla ación de in enciones me odológicas y con especial
a ención a la impo ancia que el cambio desempeña en un campo dinámico,
nues a ap oximación ha de inqui i sob e los aspec os es uc u ales y sus diná-
micas de cambio sin soslaya el papel del suje o c eado : ¿cuáles son pau as y
quiénes l@s p o agonis as del cambio en el campo? Bou dieu p esen a un ma -
co eó ico me odológico idóneo pa a es e come ido acome iendo el es udio de
los ámbi os de p oducción cul u al a pa i de la eo ía de los campos cul u ales,
con la que a a emos de in eg a los elemen os cul u ales especí icos del la-
menco con su ealidad socio-p oduc i a ac ual.
He ede o de la eo ía de clases ma xiana, del uncionalismo de Pa sons y de la
eo ía social de Webe , Bou dieu ha sabido in eg a las apo aciones
es uc u alis as con aspec os del in e accionismo simbólico y de las eo ías del
pode de Foucaul pa a gene a un modelo eó ico-me odológico capaz de su-
b aya los aspec os es uc u ales de lo social es i uyendo al suje o la libe ad y
la capacidad de cambio social, po un lado, y po o o, econociendo la especi i-
cidad de sen ido de los ámbi os cul u ales en una cla a concesión a la eo ía de
los juegos del lenguaje del «segundo Wi gens ein».
2 La in es igación del «campo lamenco de p oducción cul-
u al»
A con inuación p esen amos los p incipales concep os ela i os al campo la-
menco de p oducción cul u al y desa ollamos las pau as pa a su in es igación.
El p oceso de in es igación sob e es e campo sigue es e apas que a an de
p o undiza en aspec os como: las elaciones de es e campo con los campos del
pode y su e olución como campo en el decu so del iempo (au onomía); su
es uc u a social y elaciones in e nas (es uc u a in e na); y po úl imo, la géne-
sis de las disposiciones y es a egias de los agen es en el campo (habi us).
2.1. Génesis y au onomía del campo lamenco.
El análisis de un campo cul u al como el lamenco pasa po econoce su o igen
y g ado de au onomía, es deci , la independencia con espec o a o os campos
con los que es á elacionado.
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Po campo lamenco de p oducción cul u al en endemos el ámbi o cul u al
cuyo uncionamien o obedece a un o den de elaciones p opio, a una se ie
de lógicas in e nas de uncionamien o que es a án p esen es (po acción o
po omisión) en el compo amien o de sus ocupan es. Es e campo cuen a
con una his o ia especí ica y sus ocupan es debe án de en a un dominio
p ác ico de la expe iencia a pa i de es a his o ia común del campo. El pa -
icula o den de elaciones y alo es que lo de e mina es á condicionado, en
g an pa e, po la es uc u a in e na de posiciones sociales, las elaciones
INTRAcampo. És as elaciones se en a ec adas po las elaciones de de-
pendencia que es e campo man iene con los campos del pode , las elacio-
nes INTERcampo, lo que esul a indica i o de su g ado de au onomía, condi-
ción és a que el lamenco adquie e en un momen o de e minado de su his o-
ia como a e.
La econs ucción del o igen de la au onomía nos lle a a si ua la génesis del
campo lamenco coincidiendo con lo que la his o ia INTRAcampo de ine como
la «e apa de la e alo ización». Desde mediados y inales de los años cincuen-
a se p oduce un econocimien o inédi o del lamenco den o del Es ado espa-
ñol secundado po algunas inicia i as in e nacionales. En e los p ime os pa-
sos al econocimien o se cuen an acon ecimien os como: la publicación de
“Flamencología”, de González Climen , (1955), pione a en una nue a e apa de
es udios sob e lamenco; la publicación del disco “Magna An ología del Fla-
menco”, del sello Hispa ox (1954), p emiado po la Academia F ancesa del
Disco; la ins au ación de los ablaos como nue os espacios escénicos, que
ab e el mad ileño “Zamb a” (1954-75); el P ime Concu so Nacional de A e
Flamenco de Có doba (1954); la c eación de la Cá ed a de Flamencología de
Je ez (1958); la apa ición de las peñas lamencas a pa i de los sesen a, así
como los eci ales y es i ales lamencos, auspiciados és os po la igu a cla e
del can ao e ideólogo An onio Mai ena (1955-75), que implan a á el
«mai enismo» como mo imien o a ís ico o odoxo con una pa icula ecupe-
ación del « lamenco pu o» (Molina y Mai ena, 1971).
Es as en a i as de legi imación del lamenco agua án a inales de los años
sesen a y en los se en a, coincidiendo con las inicia i as polí icas de ansi-
ción al égimen democ á ico. La in elec ualidad, que lo apoya desde di e en-
es ibunas, encuen a en el lamenco un a e donde p oyec a los deseos de
independencia y libe ad. En Andalucía se dan cambios an impo an es como
la ecepción de ecu sos económicos públicos, especialmen e de los ayun a-
mien os, que sus en an los es i ales de e ano e indi ec amen e las peñas
lamencas. El p es igio aumen a el econocimien o a la ez que la canoniza-
ción a ís ica, que se adminis a a a és de las ecién cons i uidas en idades
de legi imación an es mencionadas (pe meables a los discu sos de ideólogos
como Mai ena), especialmen e a pa i del c ecien e núme o de peñas la-
mencas, algunos de los es i ales más impo an es, la Cá ed a de
Flamencología de Je ez, e is as especializadas, e c. Po o o lado se da un
impo an e p oceso de di ulgación de la mano de medios de comunicación
con cie a especialización, que dedican al lamenco espacios en la p ensa,
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p og amas de adio y TV, como la des acada se ie ele isi a «Ri o y Geog a-
ía del Can e»44 .
Aumen an l@s p o esionales que le dedican una a ención especializada: a is-
as, pe o ambién manage s, p oduc o @s, ges o @s, pe iodis as, esc i o @s,
académic@s y un la go e cé e a de o os agen es elacionados con el lamenco.
Los es i ales de e ano, odo un acon ecimien o social en algunos pueblos de
Andalucía, con ocan g andes can idades de público, alguno de los cuales ali-
men a á la a ición especializada de las peñas lamencas y nu i á los sec o es
sociales más apegados a la adición has a hoy día.
Tales acon ecimien os suponen da ca a de iabilidad a un a e que al iempo
que se legi ima cul u al, social y polí icamen e, se es anda iza y desa olla bajo
nue os pa áme os p oduc i os. El lamenco adquie e en es a época unas ba-
ses sociales impo an es y un ejido ins i ucional y emp esa ial incipien es, pe o
decisi os, pa a el desa ollo de su p oducción. Al mismo iempo acuña una his-
o ia especí ica nu ida de mi os de o igen e inco po a un canon de o mas y
alo es ue emen e es a uido, odo lo cual se insc ibe en las ob as, que p openden
a la ecupe ación y la es anda ización. La concu encia de es os hechos nos
lle a a a i ma es a época como la de su génesis y cons i ución como campo
au ónomo.
En endemos po au onomía del campo lamenco el es ado de independencia
ela i a de es e a e. A pa i de su génesis como campo au ónomo el lamenco
adquie e cie a independencia o «sobe anía a ís ica», la po es ad de p esc ibi
a sus ocupan es las eglas que se ins au a on en la génesis del campo a a és
de la aplicación de p emios y sanciones. La au onomía del campo se medi á en
el g ado de esis encia que o ezcan sus ocupan es a las in usiones de las lógi-
cas dominan es en los campos del pode que con a engan los p incipios ele-
men ales ins au ados en su génesis.
No se a a de di e encia ne amen e los p incipios de uncionamien o del
lamenco de los del me cado, ya que el lamenco es a e y el me cado es uno
de sus elemen os cons i u i os. Obse amos, no obs an e, que den o del
me cado del lamenco, an o en el ámbi o del espec áculo como del
discog á ico, encon amos un espec o de inicia i as que an desde las muy
come ciales, plenamen e inse as en el «s a sys em» (suelen es a lide adas
po las compañías mul inacionales), has a las muy comp ome idas con en-
dencias mino i a ias y a iesgadas (en e las que solemos encon a a los
sellos discog á icos independien es, aunque en ocasiones ambién a las
44 La se ie «Ri o y Geog a ía del Can e Flamenco» p oducida po RTVE a p incipios de los se en a,
supone en la ac ualidad un impo an e co pus discu si o de adhesión «gi anó ila» empapado de
ideología mai enis a (Véase Washabaugh, 96: 139-179). Pe o además se e ige un e e en e icono-
g á ico decisi o en la his o ia cons uida de es e a e, como es decisi o el e e en e sono o de algu-
nas de las p ime as g abaciones ealizadas a pa i de la apa ición del disco a p incipios de siglo con
a is as como D. An onio Chacón, M. To e, Pas o a Pa ón, e c. Las imágenes de es a se ie de TV
cons i uyen uno de los más p eciados es imonios isuales de los que se «acue dan» los agen es del
lamenco al e oca la memo ia his ó ica especí ica de es e a e.
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mul inacionales). Pues bien, la lógica exógena que end ía a supone una
inje encia, y an e la que el lamenco se esis e, no es la simple lógica come -
cial, sino la hegemónica del campo económico, la lógica del «pelo azo» o del
« odo po el dine o». Así ambién con el plan eamien o hegemónico del cam-
po polí ico: la lógica idelis a45 .
La au onomía, como indica Bou dieu espec o a los campos a ís icos en gene-
al, no implica una o al independencia del a e en cues ión en e a los g andes
públicos no especializados y en e al me cado y a las ins ancias polí icas, sino
que las elaciones sociales, económicas, y polí icas que a ec an al campo la-
menco pasan po una ede inición, una ac ualización bajo las elaciones de inde-
pendencia ins au adas. Las lógicas exógenas in e end ían en el campo me-
dian e un p oceso de « e acción» y no bajo una de e minación di ec a. Así, las
p opues as come ciales ma cadamen e luc a i as o los in e eses polí icos abie -
amen e idelis as hab án de e aduci se a los alo es impe an es en el campo y
busca aliados den o de él so pena de se econocidos desde el campo lamen-
co como inje encias y a iesga se a ecibi una ue e oposición.
Al deci que la au onomía supone la de ensa del conjun o de alo es y eglas
de uncionamien o es a uidos du an e la génesis del campo lamenco no con-
cebimos que es os alo es y eglas sean inamo ibles. De hecho, la e olución
del campo lamenco es á suje a a una lógica de cambio social que obedece a
las luchas in e nas en e l@s ocupan es de las posiciones aspi an es po modi-
ica el sis ema de alo es dominan e e impone el p opio y quienes se es ue -
zan po man ene sus posiciones hegemónicas. A esul as de es as luchas se
da el ele o o pe pe uación de posiciones sociales en la es uc u a - an o
indi iduales como colec i as -, al iempo que se p oduce el cambio de p inci-
pios de uncionamien o y alo es en el campo. Algunas de es as ep esen a-
ciones y eglas sociales son de más a aigo y su i mo de cambio es más len o,
pe o o as es án suje as a una ede inición cons an e, máxime en los momen-
os ac uales, cuando asis imos a un en ejecimien o social de los es a u os de
la génesis, po en ejecimien o de las bases sociales de la época de la e alo-
ización (en es os momen os asis imos al decli e del “mai enismo”, mo imien-
o socio-a ís ico p omo o de la es anda ización). A su ez, se da una mo ili-
dad y cap ación de públicos en un auge del lamenco auspiciado po el enó-
meno cul u al global de la wo ld music, que ae asociado un eng osamien o de
A ículo · F ancisco Aix G acia
45 Ejemplo del echazo a la inje encia polí ica ha sido el ce ado an agonismo con que buena pa e de
a ición ha ecibido la concesión, a í ulo pós umo, po pa e de la Jun a de Andalucía, de la «Lla e de
O o del Can e Flamenco» a Cama ón de la Isla en el cincuen a ani e sa io de su nacimien o. Las
en idades polí icas han encon ado, con la adjudicación pós uma de es e gala dón a Cama ón, la
opo unidad de « lamenquiza se» y a ibui se un amplio consenso en la cul u a simpa izando con las
amplias masas seguido as de es e a is a. Pe o se a a de un gala dón lamenco y la a ición se
cues iona la legi imidad de la Jun a como au o idad de consag ación en el campo. Desde di e en es
ibunas y e is as especializadas se ha cues ionado la au o idad del en e polí ico pa a concede
es e gala dón lamenco. Po lo demás, el eco público alcanzado po dicho gala dón ha sido amplia-
men e en abilizado po la mul inacional Uni e sal Music median e la edición de la «An ología Inédi-
a» de Cama ón, que log ó el «disco de o o» al día siguien e de su salida al me cado.
Anduli · Re is a Andaluza de Ciencias Sociales Nº 1 / 2002
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in en o de a icula los habe es especí icos con los que se cuen a en e esa adi-
ción pa a “hace se un si io” o gana posición social. Desde los SGP, con en ida-
des de consag ación ex e nas y más ápidas (como lis as de en as, luga en
ankings mix os con o as músicas o p emios de la música o la cul u a en gene-
al), se buscan las cla es de p oducción y dis ibución di igidas a los g andes
públicos: inno ación a a és de ó mulas musicales híb idas y di ulga i as con
po encial cap ado de nue os públicos. Las omas de posición en es e caso
es a án especialmen e o ien adas al g an público no especializado y coincidi án
en muchos aspec os con o as músicas. En uno y o o caso (SPR y SGP), la
posibilidad de susc ipción a de e minada adición del lamenco, al a e uni e sal
o a de e minada adición musical con la que ealiza hib idaciones, es á condi-
cionada po las cualidades y po el ipo de capi ales con que cuen e el agen e.
Se puede posee capi ales especí icos como el cul u al (que en el lamenco sue-
le concen a se en el en o no domés ico y es a asociado a una iniciación em-
p ana) simbólico (muy de e minado po el luga de o igen, la amilia y el dominio
de la adición) social (con a con g upos p omo o es a ines, como peñas o lobbies)
polí ico (mecenazgo ins i ucional, apoyo de lobbies polí icos) o económico (el
desahogo económico pe mi e in e i “desin e esadamen e“ más a ención y iem-
po al p oyec o a ís ico p o esional). Es os ipos de capi al se án más idóneos en
unción del ámbi o p oduc i o donde se encuen e el agen e y la posibilidad de
éxi o en ese ámbi o depende á de cómo los adminis e en sus es a egias a
pa i de las posibilidades que le a o eciendo el campo. A su ez, las inno acio-
nes que el agen e hace sob e los posibles que o ece el campo se án suscep i-
bles de gene a cambios en el mismo campo.
3. Conclusiones.
a) El modelo eó ico de los campos a ís icos de Bou dieu nos pe mi e acuña el
concep o de Campo Flamenco de P oducción Cul u al y desa olla una me odo-
logía pa a el análisis cien í ico de los aspec os sociales del lamenco ac ual en
Andalucía que nos pe mi a supe a los dé ici s concep uales de la lamencología
como concepción in e p e a i a del lamenco.
b) Desde una pe spec i a elacionis a como és a es posible des ela el ca ác e
dinámico, pa adójico y con lic ual de es e campo an mis i icado po las eo ías
esencialis as.
c) El p ocedimien o me odológico p esen ado nos o ece la posibilidad de si ua
el campo lamenco en e a o os campos aledaños, como el económico y el
polí ico, y así medi su g ado de au onomía en el decu so del iempo. A su ez,
el análisis de su es uc u a in e na concede el es udio de sus lógicas de uncio-
namien o, e i o ialización, di isión y mo ilidad social. Po úl imo, el es udio de
la génesis de los habi us nos lle a al p oceso de cons ucción de las disposicio-
nes sob e las que se sus en a la acción de los agen es en el campo.
Se a a, en úl ima ins ancia, de explica las dinámicas a ís icas del a e la-
menco en el ma co de los cambios sociales y cul u ales de la sociedad andaluza
en la e a de la globalización.
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