REVISTA ANDALUZA DE ANTROPOLOGÍA.
NÚMERO 7: GITANOS/ROMA: AUTO-PRODUCCIÓN CULTURAL Y CONSTRUCCIÓN HISTÓRICO-POLÍTICA
SEPTIEMBRE DE 2014
ISSN 2174-6796
[pp. 81-101]
h p://dx.doi.o g/10.12795/RAA.2014.i07.05
Fecha de Recepción: 10-06-2014
Fecha de Acep ación: 24-06-2014
LA NOCIÓN DE ETNICIDAD Y LA SITUACIÓN DE
LOS ROM: UN CUESTIONAMIENTO RUMANO1*
Ma ín Oli e a
Labo a oi e d’An h opologie U baine, IIAC-Lau (CNRS-Ehess)
Resumen
¿Po qué p egun a se si los Rom, especialmen e en Rumanía -ya que és a es la si uación
que se abo da á aquí- cons i uyen e ec i amen e una “mino ía é nica”? En luga de apo a
una espues a concluyen e y de ini i a a es a p egun a, el obje i o de es e a ículo consis e
en p ime luga en cues iona las ca ego izaciones habi uales y e alua su incapacidad
pa a en ende aquello que de ine la o iginalidad y la singula idad de las sociedades om
umanas, en su di e sidad.
Palab as cla e.
Rom, Rumanía, e nia, iden idad
Abs ac
Why wonde i he Rom, especially in Romania -and his is he si ua ion add essed
he e- e ec i ely cons i u e an “e hnic mino i y”? Ins ead o p o iding a conclusi e and
de ini i e answe o his ques ion, he aim o his pape is i s o ques ion he usual
ca ego iza ions and e alua e hei inabili y o unde s and wha de ines he o iginali y
and uniqueness o he Romanian Rom socie ies, in hei di e si y .
1*. Es e a ículo ue publicado po el au o con el í ulo "Les Roms comme "mino i é e hnique"? Un
ques ionnemen oumain". En E udesTsiganes 39-40:128-140, 2011. El ex o que se p esen a a con inuación
es una e sión lige amen e modi icada del mismo. T aducción del o iginal ealizada po Da id Lagunas,
con au o ización del au o .
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Keywo ds.
Rom, Romania, e hnic, iden i y
Los Rom cons i uyen en Rumanía una de las ein e “mino ías nacionales” econocidas po
el Es ado. La ca ego ía “e nia” (e nie) se mo iliza de mane a explíci a en los documen os
o iciales, sob e odo en los censos nacionales, jun o con o as ca ac e ís icas (sexo, edad,
e c.). O icialmen e, la población Rom es de poco más de 600.000 (censo de 2012), o
más de dos millones según algunas es imaciones al alza (ONG). Aunque p incipalmen e
son pe cibidos como población des a o ecida, los Rom son po o o lado el obje o de
polí icas especí icas implemen adas po una agencia del gobie no dedicada a ello: A.N.R.
(Agencia Nacional pa a los Rom).
Apa e de las cues iones socio-económicas, es e econocimien o o icial de la condición
de “mino ía” p e ende pone en alo la his o ia y la cul u a de las comunidades om
pa a ompe con la imagen de los g upos ma ginales, es uc u ados po la anomia. En
una palab a, se a a de posi i a la “iden idad om”, con demasiada ecuencia de inida
po de ec o (de in eg ación, cul u a, mo al, salud, e c.). Es a p e ensión no puede, sob e
el papel, o ien a se a o a cosa que a la p omoción. En onces, ¿po qué p egun a se si
los Rom, especialmen e en Rumanía -ya que és a es la si uación que se abo da á aquí-
cons i uyen e ec i amen e una “mino ía é nica”?
En luga de apo a una espues a concluyen e y de ini i a a es a p egun a -pa a la cual,
dicho sea de paso, la ciencia no iene ninguna legi imidad pa a esponde , po las azones
que e emos-, el obje i o de es e a ículo consis e, en p ime luga , en cues iona las
ca ego izaciones habi uales y e alua su incapacidad pa a en ende aquello que de ine
la o iginalidad y la singula idad de las sociedades om umanas, en su di e sidad. Aquí
como en o as pa es, se da el caso de que inicia i as loables no hacen sino desplaza la
igno ancia, sin pone en cues ión sus eso es, especialmen e bien eng asados en el caso
de los gi anos2.
Po o o lado, y más allá de la ambición es ic amen e cien í ica pa a una mejo
comp ensión de las ealidades socio-cul u ales, el con ex o ac ual no es ine me espec o
a las azones que mo i an al p egun a: de ini y/o “ econoce ” la exis encia de un g upo
2. A pa i de su abajo en e los Rom en la Hung ía socialis a en los años 80, Michael S ewa iene
a o mula una cons a ación simila : “In Eu ope i has become one o hose aken- o -g an ed “ ac s”
ha e e yone nowadays has an “e hnic” iden i y in he sense o mo e o less p imo dial, unchosen,
adi ional iden i y in o which he o she was bo n. […] My ex ended expe ience in Hunga y and sho e
ips elsewhe e in eas e n Eu ope ha e con inced me ha , wi h he excep ion o he educa ed Gypsy
in ellec uals who un he Rom poli ical pa ies, he Rom do no ha e an e hnic iden i y” (S ewa ,
1997:28).
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humano pa icula con el in de lle a a cabo una polí ica especí ica hacia el mismo
no es un asun o i ial. Es, sin emba go, y en elación con los gi anos, la a ea que se
es á ealizando desde hace a ios años a di e en es ni eles: local, nacional y con inen al.
Cie amen e, la “polí ica gi ana” exis e en el seno de los es ados eu opeos, po acción
u omisión, al menos desde el siglo XIX, incluso con e ec os nega i os y d amá icos
bien conocidos (c . po ejemplo, Huonke y Ludi, 2009). La no edad ac ual eside en la
co ien e in e nacional, coo dinada y explíci amen e ins i ucionalizada de es a polí ica,
asumiendo que los Gi anos (Rom, Gi anos, Sin i y o os Viaje os) cons i uyen globalmen e
un “pueblo”, una “e nia” o una “mino ía”. No se a a solamen e de p eocupaciones
nacionalis as, sociales y/o policiales, las cuales, como en o as ocasiones, undan
las polí icas di igidas hacia es os g upos, sino ambién, o icialmen e al menos, de un
sabe posi i o: las ins i uciones se apoyan, más o menos di ec amen e, sob e di e sos
conocimien os his ó icos, lingüís icos, sociológicos y an opológicos desa ollados
a lo la go de las úl imas décadas, pa a de ini a los Gi anos sui gene is como en idad
sociocul u al obje i a.
La ciencia es, así, in e pelada a pa icipa en la escena pública, en i ud de una
ga an ía acional mo i ando o, más bien, jus i icando las polí icas implemen adas.
Sus p ac ican es a eso an en onces oda la legi imidad pa a gene a y p ese a el
deba e y los cues ionamien os sob e el ema, a gumen ando de mane a pa icula
que los conocimien os que ellos p oducen son, po na u aleza, ma izados, di e sos,
con adic o ios y nunca pueden e ela se como e idencia única (Bachela d), mucho
menos en el campo de las ciencias humanas.
Desde es e pun o de is a, la an opología iene cosas que deci ace ca de la o ma
inco ec a en que son gene almen e abo dados los g upos gi anos. Lo ha hecho du an e
muchos años, pe o de mane a a menudo disc e a. Leona do Piase e esumía así la
si uación en 1988:
“Me pa ece que, en los úl imos años, es amos asis iendo a la o mación de un
en e an i-e nólogos he e ogéneo, o mado an o po líde es gi anos y no-gi anos
que habi an en los al ededo es y en los con o nos del mundo gi ano. [...] Después
de escucha una de mis comunicaciones sob e “Los Gi anos en I alia”, Rajko
Dju ic (sec e a io de la Unión Romaní) me ep ochaba el hecho de des ui a los
Gi anos al educi los a una mi íada de g upos y pone el acen o excesi amen e
en sus peculia idades. [...] Con su ca ác e ag adable y amigable [él] me acusaba
sua emen e de se un “ ibalis a a caico” [...] En esumen, me pa ece que es amos
en la peo si uación en e odos los gi anólogos. His o iado es, sociólogos,
lingüis as y educado es no conocen cie amen e las c í icas que llue en sob e
los e nólogos [...] Mien as abajan en la edacción de una his o ia ol idada o
cons ui un u u o glo ioso, es os o os son unos e udi os de g an mé i o; y
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noso os, dela o es e óg ados [...] ¿La gi anología del año 2000 hab á de cae
bajo el yugo de los di igen es polí icos y/o eligiosos gi anos?” (Piase e, 1989:104-
105).
Más de ein e años después de es a p egun a la si uación es muy simila , a excepción
de que, con la caída del Mu o de Be lín, se ha acele ado la p opagación del discu so
mili an e pan-gi ano y su ins i ucionalización: el “ econocimien o” y la “in eg ación” de
los Rom, de inidos como mino ía ma ginada, se ha con e ido en símbolo de la nue a
Eu opa, “democ á ica y euni icada3”. Finalmen e se deja poco espacio, po lo menos en
el ámbi o público, a las pe spec i as que ponen de elie e la di e sidad his ó ica, social
y cul u al de las sociedades gi anas, siendo ales posiciones un comp omiso sensa o
pa a la mo ilización espec o de una “causa” ampliamen e acep ada. Se ol ida que los
in es igado es es án a ando de da cuen a de la ealidad que obse an en su complejidad,
sin la inje encia de un ema polí ico global y, en odos los casos, sin ningún ipo de juicio
mo al. Po supues o, el posi i ismo ingenuo ha desapa ecido desde hace mucho iempo
y los cien í icos saben que no son pensado es inmaculados, de ini i amen e alejados de
los p oblemas de es e mundo. Ello no impide que el conocimien o que p oducen sea de
una na u aleza pa icula , debido a que es pa e de un campo es uc u ado, delimi ando
y discu iendo cons an emen e el alcance de su alidez4.
En es e con ex o y con es as condiciones, el cien í ico goza de una libe ad undamen al,
como nos ecue da a su es ilo Raymond A on (1959:25-27):
“Que las ciencias sociales no pa en nunca de una abula asa, que la posición
de los p oblemas sea susci ada po los acon ecimien os, que el mé odo no
sea independien e del con ex o his ó ico, que a menudo los esul ados sean
in luenciados po los in e eses de las naciones y clases, noso os no pensamos
3. C . la p esen ación de las acciones de la Di ision Roms e Gens du Voyage en el Consejo de Eu opa,
c eada en 1994: “El obje i o p incipal de la O ganización es el de p omo e un ace camien o global
sob e las cues iones om de los Es ados miemb os. Pa a es e e ec o, se han es ablecido es p io idades
esenciales: la p o ección de las mino ías, la lucha con a el acismo, el an igi anismo y la in ole ancia, y
el comba e con a la exclusión social”. Pa a un análisis a inado de los undamen os eó icos e ideológicos
ab icados en la eu opeización de la “cues ión om” según el modelo de la “sociedad abie a” pues o al
día. Ve Asséo (2005).
4. He aquí al ez las ca encias que han a ec ado du an e mucho iempo a los denominados “es udios
gi anos”, al menos en lo que espec a al campo an opológico has a los años 80, como señala Piase e
(1994:21): “La e nog a ía gi ana acumula así e asos de a ias décadas en compa ación con el
pensamien o an opológico (en los años 60, más de un au o encuen a oda ía, un poco po odos lados
en Eu opa, Gi anos ma ia cales...). Ello se asen ó en el seno de una “gi anología” que se p esen aba, y
se p esen a oda ía en pa e, no an o como un conjun o de es udios in e disciplina ios sino como un
“cajón de sas e” gi ano”.
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nega lo. No se ía un desp opósi o meno llega a la conclusión de que las ciencias
sociales son sólo ideologías de clase o de aza y que la o odoxia impues a po
un Es ado o ali a io no di ie e en su na u aleza de la in es igación lib e en las
sociedades plu alis as. Exis e, se diga lo que se diga, una comunidad de ciencias
sociales, menos au ónoma que la comunidad de ciencias na u ales, pe o no menos
eal. ¿Cuáles son las eglas cons i u i as de es a comunidad de ciencias sociales?
1º En p ime luga , la ausencia de es icción en la in es igación y la ijación de
los hechos en sí mismos [...];
2º En segundo luga , la ausencia de es icción al de echo de discusión y c í ica,
aplicado no sólo a los esul ados pa ciales, sino a los undamen os y los mé odos
[...]
3º Po úl imo, la ausencia de es icción al de echo a desencan a lo eal [...]
Es inusual que un cien í ico u ilice es as es libe ades, simul áneamen e y sin
limi aciones, se ía casi inhumano que lo hicie a. La comunidad de ciencias
sociales iene p ecisamen e po unción c ea , a a és del diálogo y la c í ica
mu ua, el equi alen e de es as es libe ades”.
En el ac ual clima de c ispaciones nacionales espec o a la segu idad, en el cual los
Gi anos son iden i icados como mig an es indeseables po excelencia (c . po ejemplo,
los acon ecimien os ecu en es en I alia en los úl imos años o las polí icas ancesas
combinando “campamen os” y echazo de los inmig an es Rom), es u gen e comunica
los pun os de is a y los análisis ma izados p oducidos po los in es igado es, pa a
decons ui mejo los esquemas uní ocos que ans o man a es as poblaciones en un
“p oblema público” a esol e .
A pa i de mi abajo en e los Gabo i de T ansil ania (Oli e a, 2012), el cu so de es e
a ículo se desplega á en o no a es cues iones sucesi as:
• ¿Los Rom de Rumania se ajus an a la de inición p imo dialis a de la e nia?
• ¿Los Rom de Rumania se con o man al en oque ci cuns ancialis a de la e nicidad?
• ¿Qué se puede deduci pa a el es udio de las ealidades Rom?
1. ¿LOS ROM DE RUMANIA SE AJUSTAN A LA DEFINICIÓN PRIMORDIALISTA
DE LA “ETNIA”?
¿Qué se en iende habi ualmen e po “e nia”? Según el Robe his o ique de la langue
ançaise, se a a de “un conjun o de indi iduos que compa en una se ie de ca ac e ís icas
de ci ilización, pa icula men e el idioma”. La aíz indoeu opea de e hnos se ía swe-swedh,
designando “aquello que exis e de mane a au ónoma, que iene su p opia exis encia”
(es a aíz dio luga a “se” y “soi” en ancés).
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Es a de inición co esponde a la opinión común que pe cibe la e nia como un g upo
humano “na u al”, ca ac e izado po “ asgos cul u ales”, un “pa imonio” p opio, incluido
el idioma. En es a lógica sus an i is a, la e nia es a los an iguos colonizados lo que la
nación es a los an iguos colonizado es: los “é nicos” se complacen con mi os undado es
mien as que los “nacionales” hacen His o ia.
Pa a A. C. Taylo (1991:242) “la nue a e minología que se elabo a [en el siglo XIX
colonial, en que el é mino “e nia” es un elemen o cen al] pe mi e ubica en su luga a las
poblaciones conquis adas, di idi las y con ina las po medio de de iniciones e i o iales
y cul u ales uní ocas”. Ci ando pa icula men e el aho a céleb e lib o de J. L. Amselley
E. M’Bokolo (1985), concluye que “se e ela que la c is alización de las e nias emi e
in a iablemen e a p ocesos de dominación polí ica, económica o ideológica de un g upo
sob e o o”. El en oque sus an i is a o p imo dialis a ha sido de es a o ma ampliamen e
cues ionado en an opología en los úl imos ein a años. Pe o los in es igado es se hallan
casi en soli a io al da po sen ada es a decons ucción.
De mane a ejempla , la de inición adop ada po el p oyec o de ley de “mino ías
nacionales”, discu ido en Rumanía desde hace a ios años, se ajus a pe ec amen e a la
pe cepción esencialis a de las sociedades humanas:
A ículo 3, pá a o 1: “Po ‘mino ía nacional’, se en iende cualquie comunidad de
ciudadanos umanos, i iendo en el e i o io de Rumanía desde al menos cien años,
poseyendo su p opia iden idad nacional, é nica, cul u al y eligiosa, la cual es numé icamen e
in e io a la población mayo i a ia y quie e p ese a , exp esa y p omo e su iden idad”
Si acep amos p o isionalmen e es a concepción de las iden idades colec i as, ¿cuál
pod ía se , en el caso de los Rom de Rumania, es a “iden idad nacional, é nica, cul u al
y eligiosa” que los con o ma ía en an o que un g upo dis in o?
Exis e, no obs an e, un discu so “nacional” om elabo ado en el seno de mo imien os
mili an es, basado en el sabe gi anológico: undado en la idea de un o igen indio
común, el nacionalismo om se ha do ado de una lengua es anda izada, una bande a,
un Día In e nacional del Pueblo Gi ano (8 de ab il) y un himno (el amoso Gelem Gelem
popula izado po Go an B ego ic) -c . “S a u cad e du peuple om», op. ci . Has a la
echa, la emp esa mili an e se halla bas an e alejada de las ealidades co idianas y goza
de mayo esonancia en e las di e sas ins i uciones en luga de las comunidades locales
om.
Reco demos en p ime luga que losp opios in e esados no e ie en a un e i o io de
o igen dis in o a su luga de esidencia: el “o igen indio” no iene sen ido en e los Gabo i.
Y cuando, en ocasiones, algunos se ap opian de es a hipó esis escuchada en la ele isión o
leída en el pe iódico, es pa a des ia la mejo , a su mane a: “Noso os, sí, al ez enimos
de la India [sob e-en endido: “¡si ú lo dices!”], pe o ellos [esos o os Gi anos, de o o
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luga ] ienen de Á ica, es po eso que son sal ajes, malos”, he escuchado epe idamen e
como una lógica muy di e en e del o igen común y homogeneizado 5.
De mane a ha o e iden e, los e i o ios que o man la ac ual Rumania es imonian una
his o ia di e sa, habiendo sido obje o de di e sas in luencias (esla a, bizan ina, o omana,
usa, aus o-húnga a, e c.). Y las comunidades om no han sido impe meables a es e
pasado que es ambién el suyo, en oda su complejidad (c . Oli e a, 2010). La expe iencia
de la Segunda Gue a Mundial, po ejemplo, no ue análoga pa a el conjun o de las
comunidades: en T ansil ania algunos homb es comba ie on a los usos en las opas
húnga as en el en e o ien al, cuando, po o a pa e, o os g upos amilia es ue on
depo ados po el Gobie no umano en T ansnis ieen an o que “Gi anos nómadas”.
Desde un pun o de is a cul u al, los u os de la di e sidad his ó ica se exp esan
oda ía hoy. Se encuen an Rom de di e sas con esiones: o odoxos, ca ólicos, unia os,
p o es an es, neo-p o es an es, y en e es os úl imos, a ios cul os (pen ecos ales,
ad en is as, bau is as, es igos de Jeho á...). Las di e en es comunidades p ac ican
di e sas adiciones es imen a ias, ma imoniales, p o esionales, e c., pe o ambién
di e sos idiomas: cie os g upos no hablan el omanés sino únicamen e el umano
y/o el húnga o según las egiones umanas y/o húnga as, mien as que los hablan es
del omanés dejan en e e una g an a iedad dialec al, no siemp e posibili ando una
comp ensión mu ua -y además es necesa io, pa a a a de eencon a se y comunica se,
lo cual no es ácil.
Po supues o, algunos g upos se asemejan más en e ellos debido a la p oximidad
his ó ica y geog á ica: se obse an así muchas simili udes en e Rom Gabo i de Mu eş y
Rom Ciu a i del Valle de Tâ na a. Sin emba go, es as comunidades ambién se pa ecen a
sus ecinos, umanos o húnga os, y a menudo más a es os úl imos que a o os “he manos
é nicos” om que i en en egiones emo as (po no habla de los Gi anos de o os países).
Si, de odos modos, se p e ende iden i ica a oda cos a “g upos cul u ales” om,
po ado es de una “iden idad especí ica”, es imp escindible a ene se a una ca og a ía de
las comunidades locales: los om de una egión en pa icula , incluso de un conjun o de
pueblos, compa iendo unas cos umb es es imen a ias, un habla omanés, una his o ia
local, e c.
Desde es e pun o de is a, los om Gabo i pa ecen ep esen a el g upo ideal:
- son odos o igina ios de un e i o io de e minado: una ed de pueblos en el
depa amen o de Mu eş;
5. Cabe hace no a que, en es a misma lógica, la Wikipedia en lengua umana dedica una sección a los
“Yéniches” en la que los Gabo i son iden i icados como “Yéniches umanos”, pa a dis ingui los de o os
Tigani “de o igen indio” ... Si al in e p e ación no iene ninguna base igu osa, no es menos indica i a de
la o ma en que puede ins umen aliza se la cues ión de los “o ígenes”.
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- hablan omanés de o ma pa ecida, e lejando impo an es in luencias húnga as;
- poseen una es é ica adicional que le es p opia: bigo es la gos, amplios somb e os
de iel o neg o y opa oscu a pa a los homb es / aldas la gas y lige as plisadas, pañuelos
combinados de una mane a pa icula , e c. pa a las muje es;
- de en an un “o icio adicional”: el cub imien o-zingue ie (en pa icula la
colocación de bajan es)
- son casi odos ca ólicos y e angélicos (pen ecos ales, ad en is as, bap is as o
es igos de Jeho á);
- p ac ican el ma imonio po do e y poseen linajes “nobles” ( ajkane iţi) al
in e io de los cuales se ansmi en cálices de pla a ( ax aj);
En esumen, es os Rom hacen gala ac ualmen e de odos los a ibu os usuales de una
e nia: un e nónimo, un e i o io de o igen, un idioma y adiciones pe cibidas como
especí icas ( es imen a ias, p o esionales, ma imoniales, e c.). Se con o man así, en su
discu so di igido al menos a los O os, a la ideología p imo dialis a y su concepción de
las sociedades humanas.
Hagamos no a sin emba go que es e hecho no es común al conjun o de los g upos Rom de
Rumanía: son nume osos aquellos que no ei indican ningún e nónimo pa icula y no se
ca ac e izan po una os ensible “iden idad comuni a ia”. Sus ocupaciones p o esionales
al igual que su es ua io, po menciona dos a ibu os muy isibles y ecuen emen e
mo ilizados en la iden i icación de los “g upos om adicionales”, no los singula izan
en ealidad espec o de o os g upos que les odean. Es os g upos locales, no obs an e
más disc e os, no o man a pesa de odo g upos sociales pa icula es y ampliamen e
endógamos, cuyos miemb os se dis ingan de mane a e iden e a p ime a is a espec o a
“o os Gi anos” al igual que los Gajé.
Una pe spec i a esencialis a esc upulosa nos e ela ía de es e modo docenas y docenas de
“e nias om” di e en es, así como nume osas “mino ías nacionales” po enciales, con ando
cada una de ellas con a ios miles de indi iduos -como máximo-. Eso complica ía
conside ablemen e la o ganización ins i ucional del país si se equi ie a ep esen a las
a odas...
Pe o eso no es odo. Si así esul a a ine i able, el ejemplo de los Gabo i mues a po qué
el en oque p imo dialis a no sólo es insos enible pa a el gobie no (!), sino ambién es
e óneo desde el pun o de is a de la comp ensión sociológica. En e los Gabo i como en
cualquie o a sociedad humana, la pe spec i a his ó ica, aunque modes a, demues a
que los “ asgos cul u ales” nunca son como pied as inmó iles, incluso los e igidos en
símbolos nacionales (c . Hobsbawm y Range , 1992).
Las in es igaciones mues an de hecho cómo es os “Romau én icos y adicionales” han
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li e almen e ein en ado sus adiciones, al menos la pa e isible ( es ua io, ac i idad
p o esional y, de mane a signi ica i a, el e nónimo), en el anscu so de los úl imos
cua en a años:
- el o icio “ adicional” de zingueu se ha gene alizado en e las amilias a pa i de
los años 60: los mayo es adquie en sus habilidades de an iguos pa ones o amigos gajé,
no de sus p opios an epasados ...;
- el somb e o de ala ancha y iel o neg o, es anda e con empo áneo de los
Gabo i “Rom con somb e o”, no apa eció has a los años 80-90 -el ensanchamien o de sus
ebo des no se ha comple ado po lo gene al has a la echa...;
- el e nónimo mismo Gabo pa ece habe se ex endido en e es os Rom en los
úl imos ein a años: de mane a ha o e elado a, el e nónimo nunca se emplea en e
ellos sino sólo en elación con los gajé como e ique a gene almen e bien acep ada, la de
los Gi anos adicionales “ espe ables” ( e Houlia , 1999:128).
Aunque el análisis de los p ocesos de ein ención de la adición lle ados a cabo po
los Gabo i a lo la go de más de dos gene aciones es á ue a del alcance de es e a ículo,
podemos cons a a que es e g upo ha adop ado públicamen e, a di e encia de o os
Gi anos umanos, una “iden idad é nica” p opia o, al menos, p esen ada como al. Po que,
en e ec o, un es udio de allado de los “ asgos cul u ales” Gabo i demues a la p o unda
in eg ación de es os Rom en el con ex o cul u al local, en luga de la pe pe uación de una
iden idad exó ica (he edada de la India o de o o luga ): la o ganización del pa en esco,
como de las p ác icas es imen a ias, po ejemplo, emi e di ec amen e a las ealidades
del espacio umano y ansil ano (c . Oli e a, 2012, capí ulos 3 y 4).
Después de habe egis ado y disecado po la go iempo a los g upos é nicos, la
an opología insis e desde hace más de ein a años en la idea de que las iden idades
colec i as no son obje os sino cons ucciones; la humanidad no es á con o mada po
“naciones”, “pueblos” o “e nias”, de inidas como en idades disc e as, sino po sociedades
en con ac o las unas con las o as, las cuales manipulan las iden idades colec i as,
pudiendo cada indi iduo adsc ibi se, en con ex os di e enciados, a di e en es g upos
sociales. De e minadas sociedades mo ilizan una e ó ica esencialis a, como en nues os
Es ados-nación llamados “mode nos” y, de o ma ma ginal en los úl imos años, los
Gabo i, mien as o as no hacen nada al espec o.
En é minos más gene ales, el análisis de las ealidades sociocul u ales Gabo i espalda
la idea según la cual oda sociedad es po na u aleza mes iza, en el sen ido de Amselle
(1990).Sos ene que los Rom de Rumanía no se ajus an a la lógica “é nica” no signi ica
econside a los g upos humanos de o ma p ede e minada, de inidos de mane a nega i a.
Ello cons i uye, po el con a io, el p e- equisi o necesa io si que emos comp ende la
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los Rom puedan ene del mundo, a o unadamen e.
Se dice a menudo, el é mino “Rom” signi ica “homb e”. En ealidad, hay más: el géne o,
el es a us social y la pe enencia comuni a ia son pe ec amen e indisociables. “Rom”, po
an o, se e ie e más bien a la idea de “homb e casado en e semejan es13”, es os úl imos
no con o man un géne o abs ac o e inde inido. La sociedad se compone, en cambio,
de un conjun o dado eiden i icable de indi iduos, conec ados en e sí. Nadie conoce
di ec amen e a odo el mundo y, de hecho, los lími es de es a ed social son siemp e
bo osos ( odo es cues ión de posición ela i a), pe o la idea de una ama limi ada en
la que odos los indi iduos pueden es a empa en ados y, li e almen e, iden i icados, po
la sang e y/o la alianza, es su icien e pa a man ene la au ología iden i a ia: “Noso os
somos semejan es po que nues os pad es lo e an y nues os hijos lo se án”.
De mane a signi ica i a, cuando un Gabo se in o ma indi ec amen e sob e la iden idad
de alguien a ín, no p egun a “¿Quién es?”, sino “[Es e] ¿Qué es?”14:”¿[Kodo] Sa o’i?”. Del
mismo modo, el uso sis emá ico de los p onomb es de inidos delan e de los nomb es (o
Ianko –el Ianko; e Ve a –la Ve a) en a iza la idea de un colec i o limi ado de indi iduos.
Desde es e pun o de is a, en omanés el é mino “Rom” no es es ic amen e hablando
un e nónimo: no se e ie e a una iliación gené ica sino a la expe iencia social.
Jean-Pie e Liégeois e ocaba en 1976 una Mu a ion sigane, Ré olu ionbohémienne con
la cual comenzó a eme ge una “nue a conciencia” iden i a ia, uni a ia y polí ica en el
seno de di e sos g upos gi anos -lo cual, sea dicho de paso, a es igua la ausencia de al
“conciencia” has a el p esen e. Hoy en día, más de ein a años después, ¿la “ e olución”
ha pene ado en p o undidad en las comunidades espec i as? Los mo imien os
mili an es, asociaciones y o as ede aciones son sin duda más nume osas, más isibles
y desempeñan un papel impo an e a ni el público (la demanda ins i ucional ha
aumen ado especialmen e con la cons ucción eu opea y la ampliación hacia la Eu opa
del es e), pe o como econoció el p opio Liégeois ecien emen e, “po el momen o
oda ía [...] los inno ado es [en el comp omiso mili an e] son conside ados po muchos
como áns ugas que abandona on la sociedad gi ana o no es aban su icien emen e
comp ome idos» (Liégeois, 1994:255).
Po o a pa e, el c ecien e núme o de o ganizaciones polí ico-asocia i as om
umanas denominadas “ ep esen a i as” en el cu so de los úl imos ein e años puede
se in e p e ado como un e lejo de un “cambio p o undo” (Liégeois, op. ci .), pe o es
13. No se dice de los niños que son Rom, como se dice de noso os que somos anceses u o os. Son hijos
de los Rom, dis in os de los hijos de los Gajé ( espec i amen e şa o/şej y aklo/ akli) pe o no se án Rom
y Romni más que una ez casados.
14. El simple “¿quién es es e?” es á ese ado a los Gajé y o os Gi anos.
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ambién la cons a ación de es a ausencia de sen imien o uni a io15. La si uación no
es undamen almen e di e en e espec o a o os países eu opeos, como lo demues a
el ejemplo aus íaco en donde el paisaje asocia i o e leja exac amen e la di e sidad
comuni a ia: algunos p e ie en pe manece in isibles mien as que o os juegan la ca a
de la ep esen ación ins i ucional (Baumga ne , 2010).
Si, a ni el local, o os enómenos sociales pa ecen incula a algunos g upos gi anos, al
menos ocasionalmen e, como el desa ollo del pen ecos alismo en F ancia g acias al cual
las di e sas comunidades pa icipan en las mismas con enciones es acionales, el éxi o
de es e eag upamien o no pa ece es a mo i ado p incipalmen e po una “conciencia
iden i a ia” global (c . P. Williams, 1987).Po su pa e, G. Loiseau in e p e a el enómeno
de es a o ma:
Al ampa o de es a eligión los Gi anos log an con ola su imagen de acue do a las
expec a i as de los Gadjé. [...] La iden idad eligiosa a o ece así la iden idad é nica
global. Al mos a una imagen cons uida po los Gadjé (la de un pueblo unido), los
Manouches, Gi ans y Roms c is ianos no ceden nada de sí mismos. Y es p obable
que con inúen i iendo sus di e gencias “in e nas” sin que sea necesa io pone las de
mani ies o an e los Gadjé (Loiseau, 2004:120).
4. CONCLUSIÓN
Como mencioné en la in oducción, el p opósi o de es e a ículo no e a apo a una
espues a de ini i a a la p egun a “¿Los Rom son una mino ía é nica?”, y imos po qué.
Además, mi p opues a no p e endía cues iona ( ampoco susc ibi , po o a pa e) la
pe inencia y/o la legi imidad polí ica de las emp esas mili an es om.
Sin luga a dudas, el an opólogo se encuen a en una posición incómoda cuando su
in e ención no subsc ibe aquellas ealizadas po o os quienes se exp esan en nomb e
de su “obje o de es udio” (c . las obse aciones de L. Piase e ci adas en la in oducción).
¿Pe o debe po an o enuncia a hace se escucha como lo que es, ni más ni menos, es
deci , un obse ado a ando de da cuen a de la mejo mane a posible de las ealidades
y, es o es esencial, p oduciendo un discu so abie o y a gumen ado con la p e ensión de
se deba ido? No lo c eo.
Po supues o que la p oducción académica iene un papel que desempeña en la Ciudad:
15. He aquí una mues a no exhaus i a: Pa ida Romilo , Fede a ia Con en ia Cad u a R omilo ,
Fede a ia E nica a R omilo , Pa idul Democ a al R omilo , Lau a ilo si Ruda ilo din România, Pa idul
Democ a C es in al Romilo din România, Alian apen u Uni a ea R omilo , Asocia ia S uden ilo R omi,
Cen ulpen u In e en ii si S udii- Romani C iss, Cen ul de Poli ici Publice A en Amen za, As a-Sa a,
Agen ia de Dez ol a e Imp euna, Asocia ia Femeilo R omedin România, Funda ia Phoenix, Comuni a ea
E niei R omilo din România, unda ia Ion Budai Deleanu, Funda ia Social Cul u ala a R omilo “Ion
Cioaba” e c. Cabe señala que los mo imien os ep esen a i os om concu en es exis ían ya en Rumanía
en los años 1920-1930.
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no es el de inspi ado de polí icas “obje i as”, que es p ecisamen e lo que yo he denunciado
en la in oducción al caso de los Gi anos, ya que el conocimien o cien í ico no es legal
y no se impone necesa iamen e como una au o idad, como undamen o uní oco a la
acción pública (c . Webe , 1965) sino una unción c í ica, cues ionando sin cesa las
ideas p econcebidas y o as e idencias, en sus undamen os cogni i os como en sus
consecuencias sociales. No po el place de la e ó ica, sino po que es e es el eso e
p opio del pensamien o cien í ico (c . Bachela d, 1975).
La an opología no de en a un monopolio de la desc ipción de las cosas “ al como son”
y, de hecho, pocas disciplinas de las ciencias sociales han lle ado más lejos la au o-
c í ica en el cu so de los úl imos ein e años16. No obs an e, la an opología se ubica en
una posición o iginal pa a complace se, en un con ex o polí ico y social en el que la
complejidad y los ma ices pa ecen cada ez más inú iles, po no deci “pelig osos, siendo
el ejemplo de los Rom, con e idos en un “p oblema público” a esol e , desde es e pun o
de is a elocuen e. E inquie an e.
16 Ve po ejemplo, pa a las di e sas o mas (con ecuencia concu en es) de la in ospección
an opológica con empo ánea: Cli o d y Ma cus (1986); Gee z (1996); Fabian (2006); y, pa a un esumen e icaz
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