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Algunas consideraciones sobre los objetivos políticos de la hermandad general de Andalucía

Abstract

Existe hoy en día, entre los profesionales de la investigación histórica, una encomiable preocupación por la síntesis y difusión de «estados de la cuestión, reflexiones, aproximaciones, corrientes de pensamiento e interpretación», etc. sobre los más variados aspectos de la historiografía medieval española. Estos trabajos suelen, por lo general, estar bien construidos y en la mayoría de los casos resultan de gran utilidad. Pero esta reciente moda «histórica» corre el grave peligro de convertirse en algo completamente ininteligible si sus autores son incapaces de aportar nada nuevo y positivo al margen de los datos ya conocidos y publicados. Al mismo tiempo, el celo riguroso en el examen de los trabajos y estudios en cuestión puede ocasionar erróneas interpretaciones de los mismos, fruto tal vez del desconocimiento del tema y/o de la época que se pretende analizar y reflexionar, sobre todo cuando se trabaja desde la distancia.

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Algunas consideraciones sobre los objetivos políticos de la hermandad general de Andalucía

Author: García Fernández, Manuel
Publisher: Universidad de Murcia
Year: 1992
Source: https://idus.us.es/bitstreams/5d236179-626e-4055-b554-9bf567169ee6/download
ALGUNAS
CONSIDERACIONES
SOBRE
LOS
OBJETIVOS
POLÍTICOS
DE
LA
HERMANDAD
GENERAL
DE
ANDALUCÍA
Manuel
Ga cía
Fe nández
Uni e sidad
de
Se illa
Exis e
hoy
en
día,
en e
los
p o esionales
de
la
in es igación
his ó
ica,
una
encomiable
p eocupación
po
la
sín esis
y
di usión
de
«es ados
de
la
cues ión,
e lexiones,
ap oximaciones,
co ien es
de
pensamien o
e
in e p e ación»,
e c.
sob e
los
más
a iados aspec os
de
la
his o io
g a ía
medie al
española.
Es os
abajos
suelen,
po
lo
gene al,
es a
bien
cons uidos
y
en
la
mayo ía
de
los
casos
esul an
de
g an
u ilidad.
Pe o
es a
ecien e
moda
«his ó ica»
co e
el
g a e
pelig o
de
con e i se
en
algo
comple amen e
inin eligible
si
sus
au o es
son
incapaces
de
apo a
nada
nue o
y
posi i o
al
ma gen
de
los
da os
ya
conocidos
y
publicados.
Al
mismo
iempo,
el
celo
igu oso
en
el
examen
de
los
abajos
y
es udios
en
cues ión
puede
ocasiona
e óneas
in e p e aciones
de
los
mismos,
u o
al
ez
del
desconocimien o
del
ema
y/o
de
la
época
que
se
p e ende
analiza
y
e lexiona ,
sob e
odo
cuando
se
abaja
desde
la
dis ancia.
En
el
úl imo
núme o
de
la
e is a
Medie alismo,
que
edi a
la
Sociedad
Española de
Es udios
Medie ales,
se
incluye
la
p ime a
pa e
de
un
in e esan e
abajo
de
C.
González
Mínguez
i ulado
«Ap oxi
mación
al
es udio
del
"Mo imien o
He mandino"
en
Cas illa
y
León».
Se
a a
de
un
es udio
muy
comple o
y
didác ico,
cosa
siemp e
de
ag a
dece ,
ace ca
de
las
di e en es
posiciones
his o iog á icas
sob e
las
he
mandades
municipales
desde
el
siglo
XIX
has a
nues os
días.
Sin
ánimo
de
polemiza ,
la
lec u a
del
mismo
me
ha
susci ado
algunas
dudas
sig
ni ica i as,
especialmen e
cuando
su
au o
señala
que
la
He mandad
Gene al
de
Andalucía
«se
ex iende,
al
menos,
en e
1282
y
1325»,
y,
lo
más
impo an e,
que
és a
pe sigue
desde
su
génesis
«la
consecución
de
unos
obje i os
polí icos
du ade os
a
los
que
se
puede
a ibui
un
ca ác e
es uc u al».
62
MANUEL
GARCÍA
FERNÁNDEZ
Nada
más
lejos,
a
nues os
ojos,
de
la
ealidad
andaluza
del
mo
men o.
En
e ec o,
como
ya
hemos
enido
ocasión
de
comen a
en
o os
abajos
sob e
las
he mandades
municipales
andaluzas,
la
b illan ez
y
el
signi icado
egional
de
la
He mandad
Gene al
de
Andalucía
no
puede
jus i ica
en
modo
alguno
el
p e endido
ca ác e
es uc u al
que
algunos
in es igado es
quie en
obse a
en
la
de ensa
de algunos
obje i os
po
lí icos
du ade os
y
cons an es.
Su
p oblemá ica
y
e olución
gene al
no
debe
sepa a se
nunca
de
las
del
es o
de
las
he mandades
gene ales
cas ellanas.
Pues
los
g a es
p oblemas
a
los
que
se
io
ad ocada
An
dalucía
desde
inales
del
siglo
XIII
has a
1325
—gue as
ci iles,
ban
de ías
nobilia ias,
insegu idad
gene al,
e c.—
son
en
g an
medida
pa
alelos
a
los
que
se
plan ean
en
las
ie as
del
in e io
del
eino.
Pe o
en
Andalucía
se
ac ecien an
po
la
exis encia
de
la
on e a
y
las
de
o as
mili a es
su idas
an e
g anadinos
y
no ea icanos
desde
1275.
De
idén ico
modo
que
en
Cas illa,
la
He mandad
Gene al
in en a á
busca ,
en
la
medida
de
sus
posibiliddes,
una
solución
digna
y
acep able
a
odos
ellos,
llenando
incluso
p o isionalmen e
el
acío
de
pode
ei
nan e
en
la
egión
du an e
las
complicadas
mino ías
de
Fe nando
IV
y
Al onso
XI.
Sin
emba go,
nunca
lo
ha á
de
o ma
du ade a
ni
de i
ni i a.
Ca ece
siemp e
de
una
e dade a
al e na i a
de
pode
egional
en e
a
la
mona quía
y
la
nobleza.
Sin
duda
po que
en
Andalucía
el
enómeno
he mandino
no
ue
casi
nunca
un
ins umen o
de
pode
con a
la
Co ona
ni
con a
las
ins i uciones
del
pode
eal.
En
los
di
e en es
acue dos
que
emanan
de
las
dis in as
jun as
gene ales,
cele
b adas
desde
1282
a
1325,
nada
se
pe cibe
al
espec o.
Po
el
con a io,
lo
que
más
bien
se
pe seguía
e a
la
solucón
de
p oblemas
coyun u ales,
pun uales,
casi
de
eme gencia,
de
si uaciones
polí icas
conc e as
y
de
e minadas
de
cada
momen o
his ó ico
andaluz,
que
muchas
eces
no
ue on
idén icas
ni
uni a ias
en
el
Bajo
y
Al o
Guadalqui i .
Po
odo
ello,
no
c eemos
cie o
que
la
He mandad
Gene al
se
ges
a a
ya
en
1282,
como
indica
C.
González Mínguez,
siguiendo
al
ez
el
«opo unis a»
lib o
de
M.
Nie o
Cumplido,
como
una
al e na i a
se ia
y
de ini i a
de
pode
egional.
La
he mandad
que
se
i ma
en
Andúja
el
día
10
de
mayo
de
1282
en e
los
concejos
y
los
nobles
del
Al o
Guadalqui i
sólo
iene
una
inalidad
polí ica
muy
coyun u al:
la
de ensa
de
los
de echos
dinás icos
del
in an e
don
Sancho
en e
a
Al
onso
X
y
los
in an es
de
la
Ce da.
Se
apoya
en
las
p omesas
o ales
ealizadas
po
don
Sancho
en e
al
cen alismo
del
nue o
Fue o
Real
impues o
po
el
ey
Sabio.
Pe o
la
he mandad
de
1282
no
ep esen a
a
oda
Andalucía.
De
la
misma
han
quedado
excluidos
los
municipios
del
Bajo
Guadalqui i
ieles
al
mona ca.
En
cualquie
caso,
con
el
LA
HERMANDAD
GENERAL
DE
ANDALUCÍA
63
iun o
de
Sancho
IV,
y
a
pesa
del
apoyo
p es ado
du an e
la
gue a
ci il,
las
he mandades
polí icas
ue on
sup imidas.
Las
únicas
he man
dades
concejiles
que
pe i en bajo
la
ap obación
del
mona ca
ue on
las
de
ca ác e
policial
y
económico,
pa a
el
ap o echamien o
de
pas os
y
ab e ade os
comunes
pa a
el
ganado.
Po
lo
que
a
la
luz
de
la
do
cumen ación
exis en e,
y
en e
a
lo
que
indica
el
e e ido
in es igado ,
la
He mandad
Gene al de
Andalucía,
capaz
de
aglu ina
a
la
mayo
pa e
de
los
concejos
de
la
egión
con
mani ies os
obje i os
es uc u ales
de
pode
egional,
no
apa ece
po
ninguna
pa e.
Es más,
suponiendo
incluso
que
la
de
1282
esponda
a
es as
ca ac e ís icas,
ca ece
desde
luego
de
plan eamien os
polí icos
du ade os
una
ez
deses imada
la
im
plan ación
e i o ial
del
Fue o
Real
y
legi imado
como
ey
de
Cas illa
el
in an e
don
Sancho.
Hay
que
espe a
a
la
mue e
de
Sancho
IV
y
al
inicio
de
la
mino ía
de
Fe nando
IV
en
1295
pa a
encon a
de
nue o
he mandades
muni
cipales
de
índole
polí ica
en
la
F on e a.
Pe o
ampoco
aho a
se
ins
au a
la
p e endida
He mandad
Gene al
de
Andalucía.
Po
el
con a io,
los
concejos
del
Al o
y
Bajo
Guadalqui i
apa ecen
di ididos
e
in e
g ados
en
dos
he mandades
gene ales
dis in as,
aunque
sus obje i os
polí icos
uesen
idén icos:
«el
se uigio
de
nues o
senno
el
ey
don
Fe nando
bien
e
de echamen e,
assy
commo
bonos
asallos
e
leales
deuen
gua da
a su
senno ».
Así
pues,
como
bien
a i ma
M.
González
Jiménez,
la
eacción
de
los
concejos
andaluces
no
ue
casi
nunca
uni
a ia,
y
el
p oceso
de
cons i ución
de
la
He mandad
Gene al
de
An
dalucía
sí
len o
y
di ícil.
Las
p ime as
no icias
documen ales
sob e
la
apa ición
de
una He
mandad
Gene al
de
Andalucía
que
in eg ase
a
la
mayo
pa e
de
los
municipios
de
la
egión
pa en
sólo
de
1297 y
nunca
con
an e io idad
a
es a
echa,
como
p e enden
M.
Nie o
Cumplido
y C.
González
Mín-
guez.
E ec i amen e,
en
la
he mandad
Fi mada
en
Andúja
el
día
15
de
agos o
de
1297
es án
ep esen ados
los
concejos
de
los
einos
de
Có doba,
Se illa
y
Jaén.
Sólo
a
pa i
de
en onces
puede
habla se
con
p opiedad
de
la
exis encia
de
una
He mandad
Gene al de
Andalucía
o
de
la
F on e a
que
a
a
pe du a
con
más
o
menos
i alidad
polí ica
has a
1325.
Sin
emba go,
la
ac uación
de
la
He mandad
Gene al
ue
ela i a
men e
co a,
pues
con
la
mayo ía
de
edad
de
Fe nando
IV
en a ía
en
anca
decadencia.
Aho a
la
mona quía
e a
capaz
de
ga an iza
la
se
gu idad
y
el
o den
en
la
egión;
po
lo
que
la
He mandad
Gene al
había
pe dido
la
mayo
pa e
de
su
azón
de
se .
En
cualquie
caso,
el
modelo
expe imen ado
e e deció
en
1312,
al
inicio
de
la
mino ía
de
Al onso
XI,
po que
de
nue o
se
esuci aban
64
MANUEL
GARC A
FERNÁNDEZ
en
Andalucía
los
mismos
p oblemas
polí icos
que
en
1297.
Pa a
es e
pe íodo
es amos
mejo
in o mados
y
con amos
además
con
algunos
abajos
al
espec o.
De
modo
que
la
génesis
y
e olución
de
la
He
mandad
Gene al
es á
po
lo
gene al
bien
conocida.
No
amos
a
en a
en
ello.
Pe o,
en
es e
sen ido,
nos
a e emos
a
a i ma
que
no
hay
inno ación
polí ica
alguna
con
espec o
a
la
e apa
an e io ,
a
pesa
de
cons i ui
es os
años
lo
que
algunos
au o es
llaman
el
«momen o
clásico»
del
mo imien o he mandino
cas ellano.
Es
cie o
que
a
inales
de
1320
el
p edominio
de
la
He mandad
Gene al
de
Andalucía
como
ins i ución
de
pode
polí ico
e a
mani ies o
y
econocido
en
oda
la
egión;
pe o
su
b illan e
ac uación
polí ica
se
debía
más
bien
a
una
coyun u a
on e iza
muy
conc e a
y
especí ica:
la
de o a
y
mue e
de
los
in an es
y
u o es
en
la
Vega
de
G anada
en
1319
y
el
acío
de
pode
cen al
que
es e
suceso
había
o iginado.
Pues
una
ez
sol en ado,
la
He mandad
hizo
c isis
has a
su
o al
disolución
en
1325,
siendo
la
ana quía
he mandina
la
ónica
dominan e
en Andalucía.
El
ca ác e
coyun u a!
y
ansi o io
de
sus
o denamien os
polí icos
más
impo an es
a o eció
el
paula ino
nacimien o
de
múl iples
in e eses locales
que
a ui
na on
los
más
gene ales
de
la
He mandad.
Los
concejos
de
Andalucía,
empeñados
en
sal agua da
sus
p opias
pa celas
de
pode ,
sus
p i ile
gios,
an e
la
ana quía
gene alizada,
se
ie on
o zados
a
pac a
y
i ma
he mandades
en e
sí,
al
ma gen
de
la
He mandad
Gene al,
al a
de
c edibilidad
y
e ec i idad
polí ica.
El
inal
de
las
he mandades
municipales
andaluzas
de
ca ác e
po
lí ico
y,
con
ellas,
lo
que
quedaba
de
la
He mandad
Gene al,
llegó
e iden emen e
con
la
mayo ía
de
Al onso
XI.
El
jo en
mona ca
inició
en
Cas illa
una
con unden e
polí ica
de
o alecimien o
de
la
au o idad
moná quica,
an
deg adada
du an e
su
mino ía.
En
las
Co es
de
Va-
lladolid
de
1325
y
en
las
de
Mad id
de
1329
odas
las
he mandades
de
ca ác e
polí ico
ue on
p ohibidas,
a
pesa
del
eó ico
apoyo
que
es as
ins i uciones
habían
p oclamado
a
la
Co ona
du an e
la
mino ía
de
Fe nando
IV.
Es a
medida
es aba
elacionada
con
la
pé dida
de
su
e dade a
uncionalidad,
mucho
más
que
con
el
hecho
p e endido
de
que
Al onso
XI
ie a
en
ellas
un
ins umen o
al e na i o
de
pode
en
manos
de
las
ciudades
y
las
oliga quías
u banas
de Andalucía,
como
indica
C.
González
Mínguez.
Sólo
pe i ie on
las
he mandades
que
man enían
obje i os
es uc u ales
a la go
plazo,
po que
al
e e i se
a
obje i os
y
ealidades
c onológicamen e
amplios:
económicos,
policiales,
e c.,
p opo ciona on
a
la
he mandad
una
la ga
pe i encia,
p ác ica
men e
has a
los
iempos
mode nos.
Es e
ipo
de
he mandades
ue on
incluso
consen idas,
cuando
no
alen adas,
po
las
au o idades
eales
ya
desde
el
siglo
XIII.
Los
mona cas
y sus
unciona ios
obse a on
en
l.A
HERMANDAD
GENERAL
DI-
ANDALUCÍA
65
ellas
una
ins i ución
undamen al
pa a
la
de ensa
y
el
man enimien o
del
o den,
la
segu idad
en
los
caminos
u ales
y,
sob e
odo,
un
ac o
de
c ecimien o
económico.
Pa a
conclui ,
po
odo
lo
expues o
más
a iba
y a
la
luz
de
la
documen ación
conse ada,
no
pa ece
que
la
He mandad
Gene al
de
Andalucía
p esen a a
ya
desde
su
génesis
en
1297
—y
no
en
1228—
unos
obje i os
polí icos
es uc u ales
que
ga an izasen
a
sus
miemb os,
como
señala C.
González
Mínguez,
«una
ins ancia
supe io
que
les
pe
mi ie a
la
adecuada
a iculación
en
la
es uc u a
de
pode
del
Es ado
eudal,
al
mismo
iempo
que
a aban
de
supe a
los
exclusi ismos
y
pa icula ismo
locales».
Po
el
con a io,
la
up u a
de
la
unidad an
daluza
en
bene icio
de
obje i os
coyun u ales
y
conc e os
pone
cuando
menos
en
con adicción
su
pa icipación
«en
la
es uc u a
de
pode
eudal»
a
ni el
egional;
a
pesa
de
que
la
He mandad
Gene al
cons i
uyese
un
mo imien o
se io
y
con inuado
desde
1312
a
1325,
al
menos
en
Andalucía.
BIBLIOGRAFÍA
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Mínguez,
«Ap oximación
al
es udio
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Mo imien o
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He mandad
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de
Andalucía
du an e
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Plane a,
Ba ce
lona,
1982.
—
«La
he mandad
en e
Se illa
y
Ca mona
(siglos
XMI-XIV)»
en
Ac as
del
I
Con
g eso
de
His o ia
de
andaluciá.
Andalucía
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