ALGUNAS
CONSIDERACIONES
SOBRE
LOS
OBJETIVOS
POLÍTICOS
DE
LA
HERMANDAD
GENERAL
DE
ANDALUCÍA
Manuel
Ga cía
Fe nández
Uni e sidad
de
Se illa
Exis e
hoy
en
día,
en e
los
p o esionales
de
la
in es igación
his ó
ica,
una
encomiable
p eocupación
po
la
sín esis
y
di usión
de
«es ados
de
la
cues ión,
e lexiones,
ap oximaciones,
co ien es
de
pensamien o
e
in e p e ación»,
e c.
sob e
los
más
a iados aspec os
de
la
his o io
g a ía
medie al
española.
Es os
abajos
suelen,
po
lo
gene al,
es a
bien
cons uidos
y
en
la
mayo ía
de
los
casos
esul an
de
g an
u ilidad.
Pe o
es a
ecien e
moda
«his ó ica»
co e
el
g a e
pelig o
de
con e i se
en
algo
comple amen e
inin eligible
si
sus
au o es
son
incapaces
de
apo a
nada
nue o
y
posi i o
al
ma gen
de
los
da os
ya
conocidos
y
publicados.
Al
mismo
iempo,
el
celo
igu oso
en
el
examen
de
los
abajos
y
es udios
en
cues ión
puede
ocasiona
e óneas
in e p e aciones
de
los
mismos,
u o
al
ez
del
desconocimien o
del
ema
y/o
de
la
época
que
se
p e ende
analiza
y
e lexiona ,
sob e
odo
cuando
se
abaja
desde
la
dis ancia.
En
el
úl imo
núme o
de
la
e is a
Medie alismo,
que
edi a
la
Sociedad
Española de
Es udios
Medie ales,
se
incluye
la
p ime a
pa e
de
un
in e esan e
abajo
de
C.
González
Mínguez
i ulado
«Ap oxi
mación
al
es udio
del
"Mo imien o
He mandino"
en
Cas illa
y
León».
Se
a a
de
un
es udio
muy
comple o
y
didác ico,
cosa
siemp e
de
ag a
dece ,
ace ca
de
las
di e en es
posiciones
his o iog á icas
sob e
las
he
mandades
municipales
desde
el
siglo
XIX
has a
nues os
días.
Sin
ánimo
de
polemiza ,
la
lec u a
del
mismo
me
ha
susci ado
algunas
dudas
sig
ni ica i as,
especialmen e
cuando
su
au o
señala
que
la
He mandad
Gene al
de
Andalucía
«se
ex iende,
al
menos,
en e
1282
y
1325»,
y,
lo
más
impo an e,
que
és a
pe sigue
desde
su
génesis
«la
consecución
de
unos
obje i os
polí icos
du ade os
a
los
que
se
puede
a ibui
un
ca ác e
es uc u al».
62
MANUEL
GARCÍA
FERNÁNDEZ
Nada
más
lejos,
a
nues os
ojos,
de
la
ealidad
andaluza
del
mo
men o.
En
e ec o,
como
ya
hemos
enido
ocasión
de
comen a
en
o os
abajos
sob e
las
he mandades
municipales
andaluzas,
la
b illan ez
y
el
signi icado
egional
de
la
He mandad
Gene al
de
Andalucía
no
puede
jus i ica
en
modo
alguno
el
p e endido
ca ác e
es uc u al
que
algunos
in es igado es
quie en
obse a
en
la
de ensa
de algunos
obje i os
po
lí icos
du ade os
y
cons an es.
Su
p oblemá ica
y
e olución
gene al
no
debe
sepa a se
nunca
de
las
del
es o
de
las
he mandades
gene ales
cas ellanas.
Pues
los
g a es
p oblemas
a
los
que
se
io
ad ocada
An
dalucía
desde
inales
del
siglo
XIII
has a
1325
—gue as
ci iles,
ban
de ías
nobilia ias,
insegu idad
gene al,
e c.—
son
en
g an
medida
pa
alelos
a
los
que
se
plan ean
en
las
ie as
del
in e io
del
eino.
Pe o
en
Andalucía
se
ac ecien an
po
la
exis encia
de
la
on e a
y
las
de
o as
mili a es
su idas
an e
g anadinos
y
no ea icanos
desde
1275.
De
idén ico
modo
que
en
Cas illa,
la
He mandad
Gene al
in en a á
busca ,
en
la
medida
de
sus
posibiliddes,
una
solución
digna
y
acep able
a
odos
ellos,
llenando
incluso
p o isionalmen e
el
acío
de
pode
ei
nan e
en
la
egión
du an e
las
complicadas
mino ías
de
Fe nando
IV
y
Al onso
XI.
Sin
emba go,
nunca
lo
ha á
de
o ma
du ade a
ni
de i
ni i a.
Ca ece
siemp e
de
una
e dade a
al e na i a
de
pode
egional
en e
a
la
mona quía
y
la
nobleza.
Sin
duda
po que
en
Andalucía
el
enómeno
he mandino
no
ue
casi
nunca
un
ins umen o
de
pode
con a
la
Co ona
ni
con a
las
ins i uciones
del
pode
eal.
En
los
di
e en es
acue dos
que
emanan
de
las
dis in as
jun as
gene ales,
cele
b adas
desde
1282
a
1325,
nada
se
pe cibe
al
espec o.
Po
el
con a io,
lo
que
más
bien
se
pe seguía
e a
la
solucón
de
p oblemas
coyun u ales,
pun uales,
casi
de
eme gencia,
de
si uaciones
polí icas
conc e as
y
de
e minadas
de
cada
momen o
his ó ico
andaluz,
que
muchas
eces
no
ue on
idén icas
ni
uni a ias
en
el
Bajo
y
Al o
Guadalqui i .
Po
odo
ello,
no
c eemos
cie o
que
la
He mandad
Gene al
se
ges
a a
ya
en
1282,
como
indica
C.
González Mínguez,
siguiendo
al
ez
el
«opo unis a»
lib o
de
M.
Nie o
Cumplido,
como
una
al e na i a
se ia
y
de ini i a
de
pode
egional.
La
he mandad
que
se
i ma
en
Andúja
el
día
10
de
mayo
de
1282
en e
los
concejos
y
los
nobles
del
Al o
Guadalqui i
sólo
iene
una
inalidad
polí ica
muy
coyun u al:
la
de ensa
de
los
de echos
dinás icos
del
in an e
don
Sancho
en e
a
Al
onso
X
y
los
in an es
de
la
Ce da.
Se
apoya
en
las
p omesas
o ales
ealizadas
po
don
Sancho
en e
al
cen alismo
del
nue o
Fue o
Real
impues o
po
el
ey
Sabio.
Pe o
la
he mandad
de
1282
no
ep esen a
a
oda
Andalucía.
De
la
misma
han
quedado
excluidos
los
municipios
del
Bajo
Guadalqui i
ieles
al
mona ca.
En
cualquie
caso,
con
el
LA
HERMANDAD
GENERAL
DE
ANDALUCÍA
63
iun o
de
Sancho
IV,
y
a
pesa
del
apoyo
p es ado
du an e
la
gue a
ci il,
las
he mandades
polí icas
ue on
sup imidas.
Las
únicas
he man
dades
concejiles
que
pe i en bajo
la
ap obación
del
mona ca
ue on
las
de
ca ác e
policial
y
económico,
pa a
el
ap o echamien o
de
pas os
y
ab e ade os
comunes
pa a
el
ganado.
Po
lo
que
a
la
luz
de
la
do
cumen ación
exis en e,
y
en e
a
lo
que
indica
el
e e ido
in es igado ,
la
He mandad
Gene al de
Andalucía,
capaz
de
aglu ina
a
la
mayo
pa e
de
los
concejos
de
la
egión
con
mani ies os
obje i os
es uc u ales
de
pode
egional,
no
apa ece
po
ninguna
pa e.
Es más,
suponiendo
incluso
que
la
de
1282
esponda
a
es as
ca ac e ís icas,
ca ece
desde
luego
de
plan eamien os
polí icos
du ade os
una
ez
deses imada
la
im
plan ación
e i o ial
del
Fue o
Real
y
legi imado
como
ey
de
Cas illa
el
in an e
don
Sancho.
Hay
que
espe a
a
la
mue e
de
Sancho
IV
y
al
inicio
de
la
mino ía
de
Fe nando
IV
en
1295
pa a
encon a
de
nue o
he mandades
muni
cipales
de
índole
polí ica
en
la
F on e a.
Pe o
ampoco
aho a
se
ins
au a
la
p e endida
He mandad
Gene al
de
Andalucía.
Po
el
con a io,
los
concejos
del
Al o
y
Bajo
Guadalqui i
apa ecen
di ididos
e
in e
g ados
en
dos
he mandades
gene ales
dis in as,
aunque
sus obje i os
polí icos
uesen
idén icos:
«el
se uigio
de
nues o
senno
el
ey
don
Fe nando
bien
e
de echamen e,
assy
commo
bonos
asallos
e
leales
deuen
gua da
a su
senno ».
Así
pues,
como
bien
a i ma
M.
González
Jiménez,
la
eacción
de
los
concejos
andaluces
no
ue
casi
nunca
uni
a ia,
y
el
p oceso
de
cons i ución
de
la
He mandad
Gene al
de
An
dalucía
sí
len o
y
di ícil.
Las
p ime as
no icias
documen ales
sob e
la
apa ición
de
una He
mandad
Gene al
de
Andalucía
que
in eg ase
a
la
mayo
pa e
de
los
municipios
de
la
egión
pa en
sólo
de
1297 y
nunca
con
an e io idad
a
es a
echa,
como
p e enden
M.
Nie o
Cumplido
y C.
González
Mín-
guez.
E ec i amen e,
en
la
he mandad
Fi mada
en
Andúja
el
día
15
de
agos o
de
1297
es án
ep esen ados
los
concejos
de
los
einos
de
Có doba,
Se illa
y
Jaén.
Sólo
a
pa i
de
en onces
puede
habla se
con
p opiedad
de
la
exis encia
de
una
He mandad
Gene al de
Andalucía
o
de
la
F on e a
que
a
a
pe du a
con
más
o
menos
i alidad
polí ica
has a
1325.
Sin
emba go,
la
ac uación
de
la
He mandad
Gene al
ue
ela i a
men e
co a,
pues
con
la
mayo ía
de
edad
de
Fe nando
IV
en a ía
en
anca
decadencia.
Aho a
la
mona quía
e a
capaz
de
ga an iza
la
se
gu idad
y
el
o den
en
la
egión;
po
lo
que
la
He mandad
Gene al
había
pe dido
la
mayo
pa e
de
su
azón
de
se .
En
cualquie
caso,
el
modelo
expe imen ado
e e deció
en
1312,
al
inicio
de
la
mino ía
de
Al onso
XI,
po que
de
nue o
se
esuci aban
64
MANUEL
GARC A
FERNÁNDEZ
en
Andalucía
los
mismos
p oblemas
polí icos
que
en
1297.
Pa a
es e
pe íodo
es amos
mejo
in o mados
y
con amos
además
con
algunos
abajos
al
espec o.
De
modo
que
la
génesis
y
e olución
de
la
He
mandad
Gene al
es á
po
lo
gene al
bien
conocida.
No
amos
a
en a
en
ello.
Pe o,
en
es e
sen ido,
nos
a e emos
a
a i ma
que
no
hay
inno ación
polí ica
alguna
con
espec o
a
la
e apa
an e io ,
a
pesa
de
cons i ui
es os
años
lo
que
algunos
au o es
llaman
el
«momen o
clásico»
del
mo imien o he mandino
cas ellano.
Es
cie o
que
a
inales
de
1320
el
p edominio
de
la
He mandad
Gene al
de
Andalucía
como
ins i ución
de
pode
polí ico
e a
mani ies o
y
econocido
en
oda
la
egión;
pe o
su
b illan e
ac uación
polí ica
se
debía
más
bien
a
una
coyun u a
on e iza
muy
conc e a
y
especí ica:
la
de o a
y
mue e
de
los
in an es
y
u o es
en
la
Vega
de
G anada
en
1319
y
el
acío
de
pode
cen al
que
es e
suceso
había
o iginado.
Pues
una
ez
sol en ado,
la
He mandad
hizo
c isis
has a
su
o al
disolución
en
1325,
siendo
la
ana quía
he mandina
la
ónica
dominan e
en Andalucía.
El
ca ác e
coyun u a!
y
ansi o io
de
sus
o denamien os
polí icos
más
impo an es
a o eció
el
paula ino
nacimien o
de
múl iples
in e eses locales
que
a ui
na on
los
más
gene ales
de
la
He mandad.
Los
concejos
de
Andalucía,
empeñados
en
sal agua da
sus
p opias
pa celas
de
pode ,
sus
p i ile
gios,
an e
la
ana quía
gene alizada,
se
ie on
o zados
a
pac a
y
i ma
he mandades
en e
sí,
al
ma gen
de
la
He mandad
Gene al,
al a
de
c edibilidad
y
e ec i idad
polí ica.
El
inal
de
las
he mandades
municipales
andaluzas
de
ca ác e
po
lí ico
y,
con
ellas,
lo
que
quedaba
de
la
He mandad
Gene al,
llegó
e iden emen e
con
la
mayo ía
de
Al onso
XI.
El
jo en
mona ca
inició
en
Cas illa
una
con unden e
polí ica
de
o alecimien o
de
la
au o idad
moná quica,
an
deg adada
du an e
su
mino ía.
En
las
Co es
de
Va-
lladolid
de
1325
y
en
las
de
Mad id
de
1329
odas
las
he mandades
de
ca ác e
polí ico
ue on
p ohibidas,
a
pesa
del
eó ico
apoyo
que
es as
ins i uciones
habían
p oclamado
a
la
Co ona
du an e
la
mino ía
de
Fe nando
IV.
Es a
medida
es aba
elacionada
con
la
pé dida
de
su
e dade a
uncionalidad,
mucho
más
que
con
el
hecho
p e endido
de
que
Al onso
XI
ie a
en
ellas
un
ins umen o
al e na i o
de
pode
en
manos
de
las
ciudades
y
las
oliga quías
u banas
de Andalucía,
como
indica
C.
González
Mínguez.
Sólo
pe i ie on
las
he mandades
que
man enían
obje i os
es uc u ales
a la go
plazo,
po que
al
e e i se
a
obje i os
y
ealidades
c onológicamen e
amplios:
económicos,
policiales,
e c.,
p opo ciona on
a
la
he mandad
una
la ga
pe i encia,
p ác ica
men e
has a
los
iempos
mode nos.
Es e
ipo
de
he mandades
ue on
incluso
consen idas,
cuando
no
alen adas,
po
las
au o idades
eales
ya
desde
el
siglo
XIII.
Los
mona cas
y sus
unciona ios
obse a on
en
l.A
HERMANDAD
GENERAL
DI-
ANDALUCÍA
65
ellas
una
ins i ución
undamen al
pa a
la
de ensa
y
el
man enimien o
del
o den,
la
segu idad
en
los
caminos
u ales
y,
sob e
odo,
un
ac o
de
c ecimien o
económico.
Pa a
conclui ,
po
odo
lo
expues o
más
a iba
y a
la
luz
de
la
documen ación
conse ada,
no
pa ece
que
la
He mandad
Gene al
de
Andalucía
p esen a a
ya
desde
su
génesis
en
1297
—y
no
en
1228—
unos
obje i os
polí icos
es uc u ales
que
ga an izasen
a
sus
miemb os,
como
señala C.
González
Mínguez,
«una
ins ancia
supe io
que
les
pe
mi ie a
la
adecuada
a iculación
en
la
es uc u a
de
pode
del
Es ado
eudal,
al
mismo
iempo
que
a aban
de
supe a
los
exclusi ismos
y
pa icula ismo
locales».
Po
el
con a io,
la
up u a
de
la
unidad an
daluza
en
bene icio
de
obje i os
coyun u ales
y
conc e os
pone
cuando
menos
en
con adicción
su
pa icipación
«en
la
es uc u a
de
pode
eudal»
a
ni el
egional;
a
pesa
de
que
la
He mandad
Gene al
cons i
uyese
un
mo imien o
se io
y
con inuado
desde
1312
a
1325,
al
menos
en
Andalucía.
BIBLIOGRAFÍA
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González
Mínguez,
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al
es udio
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Mo imien o
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Se illa,
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—
Andalucía:
gue a
y
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Se illa,
1990.
—
«La
He mandad
Gene al
de
Andalucía
du an e
la
mino ía
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XI
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Cas illa,
1312-1325»,
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Nie o
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M.,
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egionalismo
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Có doba,
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González
Jiménez,
M.,
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la
Andalucía
C is iana.
La
Andalucía
di idida,
1031-1350».
en
His o ia
de
Andalucía,
de
la
Edi o ial
Plane a,
Ba ce
lona,
1982.
—
«La
he mandad
en e
Se illa
y
Ca mona
(siglos
XMI-XIV)»
en
Ac as
del
I
Con
g eso
de
His o ia
de
andaluciá.
Andalucía
Medie al.
Có doba.
1978,
ol.
111,
pp.
3-20.
A.
M.
Anasagas i
y
M.
J.
Sanz
Fuen es,
«La
He mandad
de
Andalucía
du an e
la
mino ía
de Al onso
XI:
nue a
apo ación
documen al»,
en
Sai abi
n.
XXXV
(1985),
pp.
13-21.